«El mundo de Spinoza», por Guillermo Delahanty

EL MUNDO DE SPINOZA

 

EL MUNDO DE SPINOZA

A partir de la focalización del repudio de la sinagoga a Spinoza, se teje su biografía alrededor de la visión del mundo del judaísmo, la Inquisición contra los marranos (2) y la expulsión de sus antecesores de Portugal. Se revisa la atmósfera de la religión dominante en los Países Bajos, el calvinismo, y se enmarca en el momento histórico-social de su medio geográfico. Se analiza la trayectoria de Spinoza en el campo de la óptica, la física y sus experimentos químicos, y se exponen sus intercambios con los filósofos, cuyos intereses académicos eran similares. Finalmente, se da una mirada a su mundo interior, el de la familia y sus amigos.

Por Guillermo Delahanty Matuk

Psicoanalista

Facultad de Filosofía de la Universidad Autónoma del Estado de Morelos (UAEM)

EL MUNDO DE SPINOZA

 

Introducción

Para la psicohistoria Spinoza es un personaje muy complicado. No porque su vida sea compleja, sino porque casi no es plausible extraer savia de su experiencia interior: en sus cartas demostró poca información sobre sí mismo (3) y sobre su núcleo familiar hay datos incongruentes en los que se confunde la información (4). En el epistolario revisado existe sólo una veta para el psicoanálisis. Mi intención es exponer, de acuerdo con Erikson (1950), la macroesfera y la microesfera de Spinoza; la primera es el mundo compartido por otros, la segunda el espacio interior representado por el juego y el sueño, entre otros elementos. Mi propósito es situar al personaje en su medio, comprenderlo inmerso en la atmósfera mental de su tiempo (5).

1. Las Provincias Unidas y el protestantismo

Como toda configuración geopolítica, Spinoza habitó lo que hoy es conocido como Holanda. Recordemos la geografía de aquellos días. Dominados por España, los Países Bajos, que incluyen Holanda y Bélgica, se dividieron en 1648, quedando por un lado las Provincias Unidas y por otro los Países Bajos. La economía del mundo del siglo XVII estaba dominada por las Provincias Unidas. Entre 1625 y 1675 esta es la potencia del centro, que manifiesta simultáneamente su superioridad productiva, comercial y financiera. Su flota mercante domina las rutas comerciales. Acuña dos tipos de monedas: la de circulación interna, con un contenido de plata inferior a las monedas-mercancía internacionales.

La recepción de los judíos se llevó a cabo en 1597, con base en la promulgación de una carta en favor de los portugueses residentes en esas tierras (marranos y judíos). La tolerancia religiosa propició que los judíos franquearan las puertas llevando consigo, simultáneamente, su experiencia en el comercio y sus recursos financieros. Así, en el siglo XVII, los mercaderes judíos alcanzaron el florecimiento mercantil en el ámbito mundial.

Durante esa época, los Países Bajos fueron evangelizados por protestantes calvinistas (6) y la religión se introdujo en la clase noble el calvinismo planteaba la predestinación, de acuerdo con la cual cada sujeto era elegido por Dios, para su salvación o condena; los débiles eran fácilmente empujados al pecado, no así los virtuosos. En ese tiempo se entabló un debate teológico entre los armíñanos, quienes defendían la no predestinación y los gomaristas. En el sínodo de 1619 triunfaron los gomaristas y los arminianos fueron expulsados.

Para Fromm (1950) en el sistema del calvinismo la realidad humana se caracteriza por ser autoritaria; su espíritu es de sumisión al poder y falta de amor y respeto por el individuo; en cambio, en el sistema de Spinoza, la realidad humana se fundamenta en la búsqueda del amor, la verdad y la justicia.

 

 

2. Esbozo biográfico

Baruch nace en Ámsterdam el 24 de noviembre de 1632. Su padre Michael, o Mikael de Espinosa, era un comerciante procedente de una familia de emigrantes, que al parecer nació en Vidigueira, Portugal. Espinosa proviene del segundo matrimonio de su padre, con Hana Debora, hija de Baruch Señor y María Núñez; otro dato indica que ella era hija de Abraham de Espinosa (o sea, Manuel Rodríguez), hermano del padre de Mikael; entonces, además de esposos eran primos hermanos.

Después de su infancia vive en una atmósfera de pérdidas incesantes; cuando Baruch tenía seis años, su madre murió; posteriormente, cuando él tenía entre 17 y 19 años fallecieron sus hermanos Yitzak y Miriam sobrevivieron Gabriel y Rebecca (ella es hija del primer matrimonio del padre con Raquel). Su padre contrajo terceras nupcias con Esther, procedente de Lisboa; no obstante, ambos fallecieron antes de que Baruch cumpliera 22 años.

Junto con su hermano Gabriel fundó una empresa de importación y exportación de frutas que casi quiebra al naufragar uno de los buques que transportaba la mercancía. Al año de la muerte de su padre sigue cumpliendo de manera escrupulosa sus deberes con la sinagoga, pagando puntualmente las contribuciones.

 

Sinagoga de Amsterdam

 

3. La sinagoga

La comunidad judía de Ámsterdam estaba formada, en su mayoría, por cripto-judíos descendientes de conversos que habían huido de la persecución de la Inquisición (7).

En 1639 la sinagoga estaba integrada por tres comunidades judeo-portuguesas. Baruch de Espinosa fue estudiante de la escuela rabínica. Durante seis ciclos anuales asistió tres horas por la mañana y tres por la tarde. Estudió gramática hebrea, la Tora, los profetas, el Talmud, y los comentarios del exegeta judío francés Rasi (Rabí Selomó Isjaquí) (1040-1105). Menasseh ben Israel dictó cursos en el sexto ciclo. Juda León Temple, quien había nacido en Hamburgo, también enseñó en la escuela. Durante el séptimo ciclo se cursaba teología con el rabino y cabalista Saúl Levi Morteira; el rabino, originario de Alemania, había arribado a Ámsterdam desde Venecia. En la escuela, el bendito discípulo discrepa con sus maestros; no admite la vida medieval de los judíos, ni tampoco los fenómenos religiosos y sociales de su pasado.

 

en el interior de su configuración humana fue marcado por el abandono, viviendo una sensación de desamparo [...] El fallecimiento de sus hermanos y la desaparición de su padre significaron un mundo desolado

 

El verdadero nombre de Menasseh ben Israel (1604-1657) era Manoel Dias Sociro en Madera, cuyo padre estuvo preso y fue torturado por la Inquisición. Menasseh estudió con el rabino Isaac Uziel en la Universidad de Leyden. Emparentado por parte de su esposa con los Abarbanel, (8) estableció la primera imprenta que público en hebreo, en 1623. Dedicó su libro Esperanza de Israel (1650) a Michael de Espinosa, entre otros parnassim.

La cábala ... es una tradición poderosamente enraizada en el subsuelo espiritual de los marranos de Ámsterdam (Albiac, p. 344). M. ben Israel era admirador de la cábala de Luria (9). Se sabe de la presencia de otro luriano durante esa época; a saber, Alonso de Herrera (Abraham Kohen), proveniente de Florencia, descendiente de una familia de marranos, el cual murió en Ámsterdam. Menasseh escribió un texto en español sobre la cábala; sobre el mismo tema apareció otro libro en Ámsterdam, en 1648, de Naphtali Bacharach, nacido en Frankfurt. Es posible que De Espinosa los haya leído.

Con todo, en la comunidad judía Spinoza tomó la primera sustancia de la lengua y literatura judeo-española a partir de los escritos de León Hebreo y Jehuda ben Shmuel Halevi, entre otros. Para Rapaport (1938) la conexión de Spinoza con el amor intelectual de Dios, la indivisibilidad de Dios y el mundo, se deriva de profundas experiencias internas, llamadas místicas. El amor es la fuente del conocimiento, intuición y apertura: el conocimiento verdadero es dado en fusión con el universo (p. 59). En el sistema de Spinoza, cuerpo y alma, materia y espíritu, son atributos divinos.

 

En el sistema de Spinoza, cuerpo y alma, materia y espíritu, son atributos divinos

 

La influencia de Abraham Ibn Ezra y Moses ben Maimon, o Maimónides, llegó hasta Baruch, quien asimiló sus ideas sobre las profecías, los milagros y los atributos de Dios, las que le aportaron ideas clave que pudieron inspirarle planteamientos atrevidos y peligrosos. Según Fromm (1974), el filósofo intentó desplazar el centro de la religión, de Dios al hombre, de la teología a la ética (10).

 

Decreto de excomunión de Baruch de Spinoza (1656)

 

4. La proscripción

La atmósfera de la sinagoga era de sospecha; el rabino Levi Morteira no olvidaba ni perdonaba y reclutaba espías para controlar a los miembros de la comunidad. Yovel describe el modo de conducirse de Espinosa durante los meses previos a la proscripción: Dejó de asistir a los servicios de la sinagoga, rompió los mandamientos de la Tora y les reveló sus dudas a los conocidos de más confianza (p. 27). De Espinosa habría cometido pecado (chatah), que según el Antiguo Testamento significa errar el camino.

Baruch de Espinosa, según el documento, había recibido avisos y recomendaciones para que se apartara de sus malas costumbres; los señores de la Mahamad [el consejo rector o asamblea cívico-jurídica, compuesta por seis ancianos (parnasim) y un tesorero], escucharon los informes de los delatores, que dieron noticias sobre las horribles herejías que Espinosa practicaba y enseñaba, y sobre las abominables acciones que ejecutaba, siendo estos testimonios pruebas demostrables de su pena; el consejo rector examinó el caso en presencia de los hahamim (rabinos) y, con el consentimiento de ellos, resolvieron que De Espinosa fuera sancionado con el herem grave (proscripción): apartarlo de la nación de Israel el día 6 de Av de 5416, o sea, el 27 de julio de 1656. La sentencia incluía ser maldecido de día y de noche, al acostarse y al levantarse. Nadie podía tener contacto oral o escrito con él, ni hacerle favores, tampoco estar bajo el mismo techo. Nadie podía acercársele, ni leer sus escritos. En él cayeron todas las maldiciones de la Ley. La sanción no incluyó ninguna ceremonia, ni ritual y el acusado estuvo ausente.

 

La sentencia incluía ser maldecido de día y de noche, al acostarse y al levantarse. Nadie podía tener contacto oral o escrito con él, ni hacerle favores, tampoco estar bajo el mismo techo. Nadie podía acercársele, ni leer sus escritos

 

El herem es un castigo tipificado que puede ir de una simple sanción hasta la expulsión; Ben Israel, por ejemplo, también fue excluido temporalmente, por 24 horas, con un herem menor. Es interesante saber cómo Albiac descubre que el herem era en realidad una sanción de exclusión administrativa, escrita por la escribanía en un libro de acuerdos, un pergamino lúgubre.

Se supone que De Espinosa compuso un escrito para defenderse, lamentablemente el documento se ha extraviado. Después de la exclusión abandonó su nombre, pasó de ser Baruch, en hebreo, a Benedictus, en latín, o Bento, en portugués, y cambió su apellido, De Espinosa a De Spinoza.

¿Qué ocurrió con su familia después de la proscripción? ¿Su hermano Gabriel permaneció cerca? ¿Se rompió el contacto? Su hermana Rebecca se había casado con Samuel Carceris, no obstante, al año siguiente de la ceremonia el flamante marido quedó viudo, posiblemente sin descendencia. ¿Qué relación mantuvieron con Baruch? Lo más probable es que ninguna, ya que la prohibición de contacto era contundente. No hay evidencias sobre el círculo interno de la familia con Spinoza, salvo que él estableció un pleito jurídico contra sus hermanos, relacionado con la herencia de su padre, porque ellos querían quedarse con todo el patrimonio; sin embargo, en concordancia con la sentencia del juez, los bienes se distribuyeron equitativamente y entonces él les donó su parte. Se quedó sólo con una cama, lo que significaba, de acuerdo con Fromm, un principio ético: ser en lugar de tener.

 

Se quedó sólo con una cama, lo que significaba, de acuerdo con Fromm, un principio ético: ser en lugar de tener

 

 

5. Los marranos y la Inquisición

La visión del mundo de Spinoza puede enmarcarse en la historia soterrada de los marranos o judíos secretos. El modo de vida de Spinoza estaba trazado bajo la línea de la visión del mundo del marrano. Se refugió en una sociedad más tolerante, la que no podía ser alcanzada por el brazo de la Inquisición. Mientras la sinagoga lo repudiaba, en 1656, del otro lado del escenario los autos de fe eran dirigidos contra los nuevos cristianos. Los marranos eran judíos que se habían convertido al catolicismo para salvarse de la persecución en España (11). Sin embargo, no obstante que practicaban los ritos de la religión asimilada, continuaban practicando a escondidas los rituales judíos. Los marranos observaron totalmente las normas religiosas en dos planos: como católicos en público y como judíos en privado. Los marranos de aquel periodo conservaron cierto conocimiento de la lengua hebrea y continuaron guardando libros escritos en ese idioma. Spinoza compuso una gramática en hebreo.

El marco de la Inquisición generó un núcleo de miedo en Spinoza. La Inquisición fue una institución creada por la Iglesia Católica alrededor de 1231, con el objetivo de frenar la herejía en todas sus formas (12). Ante la autoridad eclesiástica los judíos no eran considerados herejes, eran señalados como infieles; no entraban en la jurisdicción de los tribunales religiosos. El alcance de la Inquisición fue más allá de los actos de fe. La persecución de los judíos conversos fue radical. En 1497, la monarquía portuguesa obligó por la fuerza a los judíos portugueses y españoles que habían sido expulsados de España en 1492, a convertirse al catolicismo.

Es curioso, y tal vez Spinoza jamás conoció las declaraciones hechas ante la Inquisición, en Madrid, por parte de un fraile agustino y un capitán de infantería, después de haber viajado por Ámsterdam, acerca de los cristianos nuevos (marranos); cada uno, por separado, entre el 8 y 9 de agosto de 1659 hicieron la descripción física, con mínimas diferencias, de Spinoza: estatura baja, delgado, blanco, de ojos y cabellos negros. Ambos reconocieron que era judío de nación y que había sido expulsado de la sinagoga. Baruch, en la carta 76 (p. 250), se refiere a la ejecución de una víctima de la Inquisición; Juda el creyente, conocido como Don Lope de Vera y Alarcón, quien fue quemado en Valladolid en 1644 bajo el cargo de judaizar, no obstante era un viejo aristócrata cristiano (católico) que se había convertido al judaísmo.

Sin embargo, el campo de acción de la Inquisición también estuvo dirigido al interior de la misma Iglesia Católica, alcanzando a los sacerdotes que se implicaban sexualmente con las penitentes en el confesionario. Esos sacerdotes eran llamados solicitantes; cuando eran delatados por dos testigos, los procesaban y el dictamen de la sentencia les prohibía conducir confesiones.

 

La casa de Spinoza en Rijinsburg

 

6. El hábitat y los vínculos sociales

Poco se sabe de lo que le sucedió a Spinoza luego de la proscripción; cuatro años después de esa experiencia sufrió un atentado contra su vida. Un fanático, vengador de Dios, intentó apuñalarlo en 1660, quizás eso lo empujó a mudarse a la provincia. Él conservó la capa con el tajo del cuchillo.

Menasseh encauzará al joven De Espinosa para que tome contacto con el mundo cristiano, ya que a él acudían pensadores no judíos. Spinoza vivió en el pueblito de Rijnsburg (1661-1663) cerca de Leyden. Lo hospedó un amigo protestante de la secta arminiana, un grupo perseguido por la Iglesia oficial calvinista, cuyos integrantes se nominaban colegiantes. Es posible que Spinoza buscara un retiro en la pequeña comunidad; un refugio al estilo de los místicos, como oposición a la complacencia de las instituciones religiosas ligadas al Estado. En Voorburg (1664-1669) cerca de la Haya, se alojó en casa del pintor Daniel Tydeman. Ahí, en la aldea, vivió Huygens; Spinoza conoció a los protestantes franceses exiliados, Saint-Evremond y Saint-Glain; este último traducirá el Tratado teológico-político. Es posible que ambos pertenecieran al círculo de iluminados del místico Labadie (13). Meyer publicará una de sus obras en 1666.

 

"Rembrandt y Spinoza"

 

En 1670, en La Haya, Spinoza se alojó primero en la pensión de la viuda de Van Velden y luego, en 1671, en la casa del pintor Van der Spyck. No es casual que sus habitaciones estuvieran ubicadas en la casa de dos pintores. Aficionado al dibujo, solía hacer retratos, a la tinta o al carbón, de sus visitantes. Se supone que Rembrandt lo pintó en uno de sus cuadros. Recordemos que el pintor holandés también hizo un cuadro de Menasseh ben Israel.

Incluyo, en el sentido de Erikson (1973), el espacio del juego (Spielraum); éste se refiere a la esfera del espacio activo y ámbito para la interacción, o sea, el escenario de su refugio en las aldeas que habita: el óptico. En una de las casas el filósofo habitó un cuarto, que compartía con el alquilador, separado por una pequeña biblioteca. La última pensión que habitó era una pieza con paredes de madera, techo de vigas y un pequeño espejo junto a una ventana. Spinoza fue un hombre con una vida austera, frugal y muy arreglada. Llevaba una existencia pobre y tranquila; vivía al día, con cuatro monedas. Permanecía aislado, por días, recluido en su habitación. Escribía de noche, a la luz de las velas, los pensamientos elaborados en el día. Después de un proceso de reflexión incesante, bajaba al comedor a platicar con los otros huéspedes, de modo indulgente y ameno, fumando una pipa y, ocasionalmente, bebiendo una cerveza. Sus relaciones eran cordiales y afables. Por una referencia que hace a la suerte y a la aplicación de las matemáticas en las apuestas de dinero, parece que de vez en cuando jugaba a las cartas (véase la carta 38, del 1 de octubre de 1666).

 

La estantería reconstruida de la casa de Spinoza en Rijnsburg, donde vivió Baruch Spinoza en 1661-1663

 

7. El oficio

De acuerdo con el precepto talmúdico, Spinoza aprendió un oficio. Trabajó en la óptica: vivió del pulido de lentes. Nos imaginamos el pequeño taller en su cuarto; los instrumentos para trabajar, consistentes en un bloque de vidrio, una placa metálica giratoria, una placa plana de fierro, polvo de diamante, granos abrasivos, herramientas cóncavas y convexas; el pulido se realizaba con un instrumento de hierro, cubierto de brea y bañado con mordiente rojo y agua [Isaac Newton (1642-1727) introdujo el empleo de la brea para el pulido]. Se coloca la lente en el bastidor de un torno, se rectifican los bordes con una tira de latón cargada de abrasivo, se calcula que coincida el centro óptico con el centro físico para que cualquier rayo luminoso no sufra desviación cuando traspase el lente. En sus cartas se encuentran referencias sobre la teoría de los lentes y escribe fórmulas matemáticas sobre las curvas cóncavas y convexas.

 

 

 

8. El círculo de corresponsales

Spinoza estableció relaciones epistolares con grupos de cristianos que pertenecían a sectas protestantes. Pese a lo que afirma Carl Gebhardt en la presentación del epistolario de Spinoza, respecto de que sus corresponsales eran gente común, de mentalidad sencilla, esto se contradice con la investigación realizada por Burke, en la cual encontramos que cuatro de los destinatarios de las cartas pertenecían a la élite. Los otros eran simplemente burgueses.

Uno de los amigos de Spinoza, Joannes Hudde, aplicó el método geométrico a la toma de decisiones políticas. Éste era un terrateniente interesado en la astronomía, la hidráulica, la óptica y la medicina. Otro corresponsal era el erudito clásico J.C. Graevius, profesor de retórica, quien dedicó una obra a Hudde. Otro de sus corresponsales era Albert Burgh, quien había sido embajador en Rusia y Dinamarca, el cual apoyó la posición de los partidarios de Armenius y se convirtió al catolicismo. El cuarto corresponsal, Simón de Vries, del que solamente se registra que murió sin dejar herencia a ninguna familia, porque nunca se casó, al parecer le ofreció la herencia a Spinoza, sin embargo éste declinó la donación.

 

La búsqueda de la soledad y el aislamiento no eran producto de la necesidad imperiosa de pensar, sino un resultado, la consecuencia ineludible de haber quedado huérfano tempranamente

 

Spinoza también sostuvo correspondencia con el magistrado y abogado Hugo Boxel, un militante del mismo partido al que pertenecía el amigo y protector de Spinoza, Jan de Witt. Otros corresponsales, como Jelles y Balling, eran menonitas. Por último, aunque no el menos importante, Lodewijk Meyer, luterano, médico, poeta, filósofo cartesiano, publicó un libro sobre la Biblia y estimuló a Spinoza a publicar sus obras.

 

Baruch Spinoza

 

9. La química

En las cartas de Spinoza existen múltiples referencias a la química. Menciona experimentos propios hechos con el nitro, por ejemplo [el destinatario era su amigo Henry Oldenburg (1620-1677), nacido en Bremen, Alemania, quien estudió teología]. Después de representar a la embajada alemana en Inglaterra, éste fungió como Secretario de la Sociedad Real. Cuando visitó la Universidad de Leyden, en 1661, se encontró con Spinoza. Oldenburg hace referencia a la obra El mundo subterráneo, del jesuita Kircher, publicada en Ámsterdam en 1667. Probablemente Spinoza se la recomendó porque le indica que no la encuentra en versión inglesa, y después refiere que la leyó (14). Spinoza, por medio de su amigo, establece contacto con Robert Boyle (1627- 1691), quien transformó la alquimia en química.

 

 

10. Matemáticas, geometría y física

En el epistolario de Spinoza se encuentran fórmulas matemáticas, dibujos de instrumentos físicos, e información sobre la óptica (15). Por ejemplo, en su intercambio con Leibniz, la iniciativa de éste fue motivada a partir de una pregunta sobre su tratado de óptica. Gottfried Leibniz (1646-1714), inventó el cálculo diferencial y la máquina calculadora con las cuatro operaciones básicas suma, resta, multiplicación y división. Asimismo, reconoció la ley de la conservación de la energía mecánica.

Spinoza también conoció al físico y astrónomo Christiaan Huygens (1629-1665), que estudió matemáticas y fue amigo de Descartes. Éste, al intentar mejorar el telescopio, encontró un nuevo método para pulir lentes. Asimismo, interpretó la luz como una onda longitudinal y fue precursor de la invención del reloj. Otro de sus corresponsales fue el conde Tschirnhaus, que estudió matemáticas en la Universidad de Leyden y descubrió la porcelana en Europa.

Brunschviçg establece un análisis de los contemporáneos de Spinoza como Descartes, Pascal, Leibniz y Malebranche. Por supuesto, por razones biográficas, históricas y geográficas, Spinoza solamente conoció a Leibniz, no obstante que René Descartes (1596-1650), francés, permaneció en las Provincias Unidas parte de su vida e incluso habitó una pensión en el primer pueblo donde se estableció Spinoza. Me interesa destacar el trabajo en matemáticas del grupo de filósofos. Descartes estudió la óptica y sistematizó la geometría analítica. Blaise Pascal (1623-1662) formuló uno de los teoremas básicos de la geometría proyectiva y la probabilidad. Es curioso que el jansenista haya vivenciado una crisis de fe, o sea, una conversión dentro de la religión católica, en marzo de 1657. Nicolás Malebranche (1638-1715) investigó sobre la naturaleza de la luz y el cálculo. Se sabe que fue sumamente severo con las ideas de Spinoza.

Las condiciones materiales de los laboratorios de estos filósofos, físicos, químicos, son analizadas por Koyré, estableciendo que los instrumentos eran sumamente precarios, y los métodos de medición poseían serias limitaciones; sin embargo, reconoce que los marcos teóricos contribuyeron tanto al avance de la experimentación como a la invención de aparatos para el trabajo científico con el modelo matemático. La atmósfera científica de los físicos es analizada por Lewin (1931:12): Los conceptos de los físicos aristotélicos eran antropomórficos e inexactos. Los físicos modernos [Galileo y posteriores], por el contrario, tienden a una física cuantitativamente exacta y las relaciones funcionales puramente matemáticas ocupan ahora el lugar de las anteriores explicaciones antropomórficas.

 

Spinoza, por Sorolla

 

11. La obra

Spinoza entregó a la imprenta, de manera anónima, el Tratado teológico político (1670) que supuestamente fue impreso en Hamburgo (16) Escribió en latín: Me gustaría mucho escribir en la lengua en que he sido educado, entonces podría expresar quizá mejor un pensamiento (5 de enero de 1665). Spinoza había estudiado latín en la escuela del ex jesuita Frans van den Ende, para comunicar sus reflexiones en el medio cultural y científico. El Tratado fue incluido en el Índice de la Iglesia Católica, prescrito en 1671 por el Sínodo Calvinista de Ámsterdam y en 1674 por los Estados Generales de las Provincias Unidas. Aparte de las injurias expresadas, hubo quienes clamaron que recibiera la condena y una pena por parte del brazo secular. No obstante, en Alemania se difundieron panfletos y los profesores de las universidades y predicadores lo censuraron. Spinoza había guardado el manuscrito sobre la Ética por bastante tiempo, hasta que intentó publicarlo el 22 de julio de 1675; no obstante, los rumores sobre un tratado contra la existencia de Dios empezaron a esparcirse, y hubo delaciones que llegaron al príncipe y los magistrados, por lo que Spinoza, con duda, tuvo que posponer su publicación. El imperativo era no perturbar a los gobernantes, o sea, no causar problemas a la monarquía. Spinoza era un hombre, por sus ideas, provocador, sin embargo, en la vida cotidiana era precavido, sin renunciar nunca a la verdad. Le hacía honor al emblema de su anillo, que tenía inscrita la palabra caute (prudencia). Spinoza fue profeta en sus previsiones; en 1686, el tribunal de Ámsterdam procesó al escribano Adriaan Koerbag, perteneciente al círculo de Spinoza, por sus ideas sobre la teología oficial; hallado culpable, fue condenado a dos años de prisión, pero quince meses más tarde murió en la cárcel, por las crudas condiciones infrahumanas en que vivía.

 

 

12. Su mundo interior

La búsqueda de la soledad y el aislamiento no eran producto de la necesidad imperiosa de pensar (aunque en ocasiones permanecía tres meses sin salir del cuarto para resolver un problema filosófico), sino un resultado, la consecuencia ineludible de haber quedado huérfano tempranamente. La pérdida de su madre en la niñez, a los seis años, fue un trauma muy profundo, quedando al descubierto su temprana vulnerabilidad. De cualquier manera, en el interior de su configuración humana fue marcado por el abandono, viviendo una sensación de desamparo. ¿Cómo fue la relación con su madrastra?, ¿cubrió alguna de sus necesidades afectivas? El fallecimiento de sus hermanos y la desaparición de su padre significaron un mundo desolado. Si en el judaísmo la madre es la transmisora de la religión, en el hogar es la madre del fogón, la cocina y la chimenea, que abraza y sostiene a sus hijos con calidez y ternura; de modo empático, si el niño la pierde, es una herida narcisista muy profunda. No suponemos que la madre de Baruch haya sido así, porque no tenemos datos que lo confirmen, pero nos imaginamos cómo era el sentimiento del niño que pierde a su madre. Por el modo de conducirse de Spinoza, consideramos que recibió los elementos que constituyen la confianza básica.

 

En correspondencia con la identidad y comunidad del soñador, soñar en la pesadilla con un negro brasileño sarnoso indica un sentido de identificación con un personaje perseguido, atrapado y vendido como esclavo

 

¿Baruch conoció en términos bíblicos a una mujer? Según Fromm (1976:53): La palabra hebrea jadoa, significa conocer y amar, en el sentido de la penetración sexual masculina. Sobre este hecho es posible hacer una hipótesis; cuando Spinoza reflexiona sobre la relación que se quiebra entre un hombre y una mujer, escribe de los celos lo siguiente: Aquel que imagina a la mujer que ama prostituyéndose hacia un otro, se entristecerá no solamente porque su propio deseo es contrariado, sino también porque se ve constreñido a unir la imagen del ser amado a las partes vergonzosas (pudendas) y a las excreciones del otro, y este ser amado le produce, entonces, horror (citado por Kaminsky, pp. 91-92). Por lo menos puede fantasear.

Mi hipótesis es que no contrajo matrimonio porque el herem dictaminó que ningún judío podía vivir bajo su mismo techo, y lo maldijeron al acostarse y al levantarse, tampoco nadie podía hablar con él. Por tanto, ninguna mujer judía debería tener contacto de ninguna manera con él. En sus cartas no aparece ninguna mujer a quien le escriba. Además, en la comunidad judía sefardí de Ámsterdam los casamientos eran arreglados (por convenio, en función de los intereses sociales y económicos). La comunidad vigilaba que no se realizaran bodas clandestinas, y si eran descubiertas recibían la proscripción (herem). En relación con las mujeres holandesas, lo más probable es que se sometieran a lo estipulado por la confesión calvinista; de acuerdo con Fromm (1941), se había incorporado la norma de que los feligreses no debían manifestar sentimientos de amistad hacia los extranjeros; por consiguiente, aunado al ascetismo, era común encontrar la prohibición del vínculo matrimonial de protestantes con judíos. En rigor, había una reglamentación administrativa municipal prohibiendo el matrimonio de cristianos con judíos. Parece que Spinoza se enamoró de la hija de su maestro católico, Clara María, pero ella prefirió al más apuesto de los condiscípulos. Según Zweig, hablaba con veneración de ella a sus amigos; la pretendida conocía las lenguas antiguas y modernas, era poetisa, estudiante de filosofía y matemáticas.

Spinoza padecía tuberculosis pulmonar desde hacía 20 años. Analizo una pesadilla relacionada con su mundo interior y su padecimiento físico a partir de un sueño relatado por él mismo el 20 de julio de 1664: el personaje percibe a un negro de Brasil con una enfermedad de la piel. Esa pesadilla la ilustra para explicar a un amigo el fenómeno de la permanencia de un objeto en la imaginación, aun despierto, que él mismo experimenta en el campo visual. Es la persistencia de la imagen en el sentido interno del ojo, un fenómeno que Jaspers (1942) denominó percepciones engañosas al despertar. En relación con la vivencia interna, en correspondencia con la identidad y comunidad del soñador, soñar en la pesadilla con un negro brasileño sarnoso indica un sentido de identificación con un personaje perseguido, atrapado y vendido como esclavo. Un africano trasladado como mercancía a la región holandesa brasileña en América. Un ser humano repudiado en otro ambiente, como él, repudiado por sus antecedentes de marrano portugués en las Provincias Unidas. ¿Qué elemento sexual encontramos? No lo sabemos, porque no hay suficientes pruebas empíricas sobre el asunto. Para la teoría psicoanalítica, la pesadilla también es el cumplimiento del deseo, sin embargo, nos interesa hacer énfasis en el campo psicosomático, o sea, cómo se produce una pesadilla en un enfermo de los pulmones. Freud (1900) reseña el experimento de Boerne, que consiste en que el experimentador, poniendo boca abajo al durmiente y obstruyendo sus vías respiratorias, provoca que sueñe con ahogos, opresiones y huidas. El grado de angustia vivido por Spinoza está signado por la enfermedad de la tuberculosis. Existe en su epistolario una referencia a otra enfermedad que le provocó fiebre y fue atacada con el tratamiento de sangría.

 

 

13.- El desenlace

El domingo 21 de febrero de 1677, Spinoza muere dulcemente rodeado de sus amigos. Se había preparado para el final; después de que su médico, el doctor Schuller, lo auscultara, pronosticando pocas horas de vida, examina su material, quema algunos de sus escritos, como una incipiente traducción de la Biblia al holandés, entre otros, y pide que se los entreguen a su editor, Joan Rieuwertsz. Es sepultado a las tres de la tarde del día 21 en la Nueva Iglesia cristiana de Spuy. Su amigo, el doctor Meyer, rescató el manuscrito de la Ética, junto con las otras obras compuestas y las publicó en septiembre de 1677. Después de agotadas, no fueron reimpresas hasta 1802 (17).

 

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Notas

2 Cecil Roth, A history of the marranos, Jewish Publication Society of America, Filadelfia, 1932.

3 Baruch de Spinoza (1661-1676), Cartas del mal, Folios, México.

4 En relación con la vida de Spinoza las obras consultadas fueron las siguientes: Gabriel Albiac, La sinagoga vacía. Un estudio de las fuentes marranas del espinosismo, Hiparión, Madrid, 1987; León Dujovne, Spinoza, su vida, su obra, su influencia, Universidad de Buenos Aires, Buenos Aires, 1941; Kuno Fisher, Vida de Spinoza, Universidad Autónoma Metropolitana-Iztapalapa, México, 1981; Robert Misrahi, Spinoza, Edad, Madrid, 1964; Leon Roth, Spinoza, George Allen & Unwuin, Londres, 1929; Ben-Ami Scharfstein, Los filósofos y sus vidas, Cátedra, Madrid, 1980; Yirmiyahu Yovel, Spinoza, el marrano de la razón, Anaya & Mario Muchnik, Madrid, 1989.

5 Sobre el contexto histórico general y particular, cfr. Peter Burke, Venecia y Ámsterdam. Estudio sobre las élites del siglo XVII, Gedisa, Barcelona, 1994; Georges Duby, Atlas histórico mundial, Debate, Madrid, 1987; Eric Hobsbawm, La crisis del siglo XVII, en Trevor Aston (comp.), Crisis en Europa (1560-1660), Alianza Universidad, Madrid, 1954; Yosef Kaplan, Judíos nuevos en Ámsterdam. Estudio sobre la historia social e intelectual del judaísmo sefardí en el siglo XVII, Gedisa, Barcelona, 1996; Pierre Vilar, Oro y moneda en la historia (1450-1920), Ariel, Barcelona, 1982; Immanuel Wallerstein, El moderno sistema mundial, vol. II, Siglo XXI Editores, México, 1980.

6 Cfr. Pietro Tacchi Venruri, S.J., Historia de las religiones, Gustavo Gilly, Barcelona, 1958.

Sobre el judaísmo se han consultado las obras de: Heim Hillel Ben-Sasson, La edad media, y Shmuel Ettinger, La edad moderna, en Historia del pueblo judío, Alianza, Madrid, 1969; Israel Gutwirth, Antología del jasidismo y otros sabios judíos, Fleishman y Fischbein Editores, Buenos Aires, 1978; Martin Gilbert, Jewish History Atlas, Weidenfeld y Nicholson, Londres, 1969; Cecil Roth, La época europea, en Leo W. Schwarz (comp.), Grandes épocas e ideas del pueblo judío, Paidós, Buenos Aires, 1965.

8 Isaac ben Abrabanel (1437-1508), nacido en Lisboa. Se marchó a Toledo en 1443. Intervino con dinero ante el rey Fernando tratando de anular el edicto de expulsión de los judíos de abril de 1492, sin alcanzar su meta, sin embargo, consiguió suavizarlo. Se fue a Italia donde murió. Fue padre de Jehuda Abrabanel, alias Léon Hebreo (1460-1525), nacido en Lisboa y fallecido en Nápoles. Estudió filosofía, matemáticas, astronomía, interpretación bíblica y neoplatonismo. En 1492, viviendo en Italia, escribió Los diálogos del amor, que incluye la tradición mística del Cantar de los cantares. A la cábala añade la razón.

9 La cábala de Yitshac Luria (1534-1572), es una interpretación mística del exilio, la salvación del fin de los tiempos y la redención. Es considerada la teología mística del judaísmo que no renuncia al pathos mesiánico. Sobre la cábala cfr. Angelina Muñiz Huberman, Las raíces y las ramas. Fuentes y direcciones de la cábala hispano-hebrea, FCE, México, 1993; Gershom Scholem, Las grandes tendencias de la mística judía, FCE, México, 1941; Gershom Scholem, Kabbalah, Meridiam Book, Nueva York, 1974.

10 Sin duda, Erich Fromm hasta donde creo, es el psicoanalista que adquirió un conocimiento más exhaustivo sobre Spinoza.

11 Sobre el marranismo cfr. Joseph Pérez, Historia de una tragedia. La expulsión de los judíos de España, Crítica, Barcelona, 1993; Leon Poliakov, Historia del antisemitismo. De Mahoma a los marranos, Muchnik, Barcelona, 1961; I.S. Revah, La herejía marrana en la Europa católica de los siglos XV al XVII, en Jacques Le Goff (comp.), Herejías y sociedades en la Europa preindustrial, siglos XI-XVIII, Siglo XXI Editores, México, 1968; Cecil Roth, Los judíos secretos. Historia de los marranos, Altalena, Madrid, 1941.

12 Los datos de la Inquisición fueron tomados de las siguientes fuentes: Menasseh ben-Israel (1650). Esperanza de Israel, Hiparión, Madrid; Stephen Haliczer, Sexualidad en el confesionario. Un sacramento profanado, Siglo XXI Editores, México, 1995; Cecil Roth, La inquisición española, Roca, México, 1932.

13 Jean Labadie (1610-1974), ex jesuita convertido al calvinismo; procedente de Francia, llegó en 1669 a las Provincias Unidas: Utrecht, Middelburg y Ámsterdam. Sus seguidores formaron una secta, cfr. Michel de Certeau S.J., La fábula mística. Siglos XVI-XVII, Universidad Iberoamericana, México, 1982, p. 321.

14 Atanasius Kircher (1602-1680) nació en Geisa, Alemania. Un rabino le enseñó hebreo. Investigó sobre magnetismo, astronomía, matemáticas, entre otros temas. Utilizó el microscopio, equivalente al telescopio en lo relacionado con los lentes. Cfr. Ignacio Osorio Romero, La luz imaginaria. Epistolario de Atanasio Kircher con los novohispanos, Universidad Nacional Autónoma de México, México, 1993. La obra del jesuita fue estudiada, a su vez, por sor Juana Inés de la Cruz; cfr. Fernando Benítez, Los demonios en el convento. Sexo y religión en Nueva España, Era, México, 1985.

15 Sobre el mundo científico-filosófico de Spinoza, cfr. Isaac Asimov, Enciclopedia biográfica de ciencia y tecnología, Revista de Occidente, Madrid, 1971; Léon Brunschviçg, Spinoza et ses Contemporains, Libraire Felix Alcan, París, 1923; Gilles Deleuze, Spinoza: filosofía práctica, Tusquets, Barcelona, 1970; Wilhelm Dilthey (1900), Leibniz y su tiempo, en De Leibniz a Goethe, FCE, México; Georges Friedmann, Leibniz et Spinoza, Galimard, París, 1946; Lucien Goldmann, El hombre y lo absoluto. El dios oculto, Península, Barcelona, 1955; Gregorio Kaminsky, Spinoza: la política de las pasiones, Gedisa, Barcelona, 1990; Alexander Koyré, Un experimento de medición, Estudios de historia del pensamiento científico, Siglo XXI Editores, México, 1953.

16 La obra fue incluida en el Índice de la Iglesia Católica y prohibida en 1671 por la Iglesia Calvinista de Holanda, cfr. Arnold Zweig, El pensamiento vivo de Spinoza, Losada, Buenos Aires, 1939.

17 Obras de Baruch de Spinoza: Renati des Cartes. Principio Philosophiae (1663); Cogitata Metaphysica (1663); Tractatus Theologico-Politicus (1670). Obra póstuma (1677): Ethica Ordine Geometric Demostrata; Thractatus Politics; De Intellectus Emendatione; Epistolae Doctorum Quorandum Virorum; Compendium Grammarices Linguae Hebrae. Obra póstuma (1687): Stelkonstige Reeckening Van Den Regenboog (Tratado del arco iris). Obra póstuma (1703-1862): Korte Verhandeling Van God de Mensh en deszelf Welstand (Corto tratado bien conocido), manuscrito.

 

Estatua de Spinoza en Amsterdam (icosaedro)

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Bibliografía

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1900 La interpretación de los sueños, Obras completas, 4, Amorrortu, Buenos Aires.

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1941 El miedo a la libertad, Paidós, Buenos Aires.
1950 Psicoanálisis y religión, Psique, Buenos Aires.
1974 Tener y ser, en el maestro Eckhart y en Karl Marx, en Rainer Funk (comp.),
El humanismo como utopía real. La fe en el hombre, Obra póstuma 7, Paidós, Buenos Aires.
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1942 Psicopatología general, Beta, Buenos Aires.

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1931 El conflicto entre las perspectivas aristotélicas y galileanas en la psicología contemporánea, Dinámica de la personalidad, Morata, Madrid.

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1938 The History of the Concept of Association of Ideas, International Universities Press, Nueva York.