«La utilidad del racionalismo de Spinoza», por Joaquín Callabed

LA UTILIDAD DEL RACIONALISMO DE SPINOZA

 

SPINOZA, UN BUEN CIUDADANO

El derecho es el poder: y, para moderar la lucha, la sociedad civil deberá ser, ella misma, un poder

Por J. W. Goethe

 

La potencia de Dios es su esencia misma”. La potencia no es sólo la esencia misma de Dios, sino la de cualquier realidad: el hombre se definirá por su deseo, y, en general, todas las cosas por su conatus. La lucha, como estado «natural» de la realidad, parece derivarse de ahí con facilidad. El «esfuerzo por perseverar en el ser» (el poder de cada cosa) se traduce fácilmente en The struggle for life... El derecho es el poder: y, para moderar la lucha, la sociedad civil deberá ser, ella misma, un poder.

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Nunca me gustaron, en general, las controversias, y siempre preferí ver cómo pensara un hombre a oír que otro me dijera cómo debiera haber pensado. Porque ¿cómo es posible que una vida acepta a los hombres y a Dios puede derivarse de reprobables principios? Todavía recordaba la paz y lucidez que me entraron cuando un día me puse a hojear las postergadas obras de aquel hombre notable.

Ese efecto perduraba aún en mí con toda claridad, por más que no pudiera recordar bien los detalles; así que también ahora eché mano a toda prisa de aquellas obras, a las que tanto debía, y la misma apacible aura de antaño volvió a orear mi alma. Entregueme a su lectura, y al mirar dentro de mí mismo, pareciome que nunca viera tan claro el universo”.

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Largo tiempo llevaba de no acordarme de Spinoza, y ahora, por espíritu de contradicción, volví a sentirme impulsado a buscarle. Encontré en nuestra biblioteca un librito cuyo autor (Colerus, predicador luterano, 1705) combatía violentamente a aquel original filósofo, y para acometer con más eficacia su obra, había puesto frente al título la efigie de Spinoza con este pie: “Characterem reprobationis in vultu gerens”, o sea, que en la cara llevaba la señal de la reprobación.

 

POR LA CONDUCTA DE UN HOMBRE, SE CONOCEN SUS PRINCIPIOS

 

No podía negarse que así era al mirar el retrato, pues el grabado era despiadadamente perverso y una payasada cumplida, por lo que hubo de sugerirme la idea de aquellos enemigos que empiezan por desfigurar a aquel a quien mal quieren y luego pasan a combatirle como a un monstruo.

Pero aquel librillo no me hizo la menor mella, pues nunca me gustaron, en general, las controversias, y siempre preferí ver cómo pensara un hombre a oír que otro me dijera cómo debiera haber pensado. Pero la curiosidad, sin embargo, llevome a consultar el artículo “Spinoza” en el Diccionario de Bayle, obra que, por su erudición y perspicacia, es tan estimable y provechosa como ridícula y nociva por sus garrulerías y comadreos.

El artículo “Spinoza” infundióme disgusto y desconfianza. Empieza por calificarlo de ateo, y de altamente reprobables sus opiniones, y a renglón seguido reconoce que es un pensador pacífico y entregado a sus estudios, un buen ciudadano, un sujeto sociable, un apacible individuo, con lo que parece haber olvidado enteramente aquellas palabras del Evangelio: “Por sus frutos los conoceréis”. Porque ¿cómo es posible que una vida acepta a los hombres y a Dios puede derivarse de reprobables principios?

 

LA PAZ Y LA LUCIDEZ ESTÁN DENTRO DE UNO MISMO

 

Todavía recordaba la paz y lucidez que me entraron cuando un día me puse a hojear las postergadas obras de aquel hombre notable. Ese efecto perduraba aún en mí con toda claridad, por más que no pudiera recordar bien los detalles; así que también ahora eché mano a toda prisa de aquellas obras, a las que tanto debía, y la misma apacible aura de antaño volvió a orear mi alma. Entreguéme a su lectura, y al mirar dentro de mí mismo, parecióme que nunca viera tan claro el universo.

Mi confianza en Spinoza basábase en la sedante acción que sobre mí ejercía, y no hizo sino acrecerse al ver que tildaban de spinozismo a mis dilectos místicos, al enterarme de que ni el propio Leibniz había podido librarse de semejante imputación, y que hasta Boerhaave, sospechoso a causa de tales ideas, vióse obligado a dejar la Teología por la Medicina.

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GOETHE, “Poesía y verdad”, 1811-1833

 

Goethe descubrió esto primero en Spinoza, pues solía complacerse en reconocer cuán conformes se mostraban las ideas del gran filósofo con sus anhelos juveniles. Goethe hallose a sí mismo en Spinoza, de suerte que pudo robustecer prodigiosamente su pensamiento con tales doctrinas. ECKERMANN, “Conversaciones con Goethe”, 1823-1832.

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La utilidad del racionalismo de Spinoza

Fue uno de los principales pensadores de la Ilustración y solo ambicionaba transmitir su pensamiento

Por Joaquín Callabed
La Vanguardia, 21 MARZO 2024
LA UTILIDAD DEL RACIONALISMO DE SPINOZA
Pintura de Samuel Hirszenberg (terminada en 1907), representando el rechazo frente al filósofo Baruch Spinoza por parte de los judíos en Ámsterdam. Samuel Hirszenberg

 

Baruch Spinoza (Ámsterdam, 1632; La Haya,  1677) fue un filósofo holandés hijo de una familia de judíos españoles de etnia sefardí. Sus raíces familiares se encuentran en Espinosa de los Monteros, donde el apellido de sus parientes era Espinosa de Cerrato.

También fue uno de los principales pensadores de la Ilustración, de la crítica bíblica moderna y del racionalismo del siglo XVII. Heredero crítico del cartesianismo, es considerado uno de los tres grandes racionalistas de la filosofía del siglo XVII junto a Descartes y Leibniz.

Inspirado por el estoicismo, el racionalismo judío, la obra de Hobbes, se convirtió en una de las principales figuras filosóficas del siglo de oro neerlandés.

Se educó en la comunidad judía de Ámsterdam. Estudió hebreo y latín. Autodidacta en matemáticas y filosofía cartesiana. Mantuvo contactos con el humanista cristiano Franciscus Van den Enden .

No aceptó una cátedra de Filosofía en Heidelberg que se le ofreció porque se le exigía no perturbar la religión públicamente establecida. También rechazó otras donaciones. Las lecturas de Hobbes, Lucrecio y Giordano Bruno le fueron alejando de la ortodoxia judaica y fue expulsado de la comunidad judía.

Desarrolló ideas muy controvertidas con respecto a la autenticidad de la Biblia hebrea y la naturaleza de la única divinidad y cuestionó la autoridad rabínica. Las autoridades religiosas judías emitieron un cherem en su contra, lo que provocó que fuera expulsado y rechazado por la sociedad judía a los 24 años (1656). Luego residió en La Haya, donde se dedicó a trabajar como pulidor de lentes colaborando en diseños de lentes para microscopios y telescopios con Constantijn y Christian Huygens.

Spinoza rechazó recompensas y honores durante toda su vida, incluidos prestigiosos puestos como docente. Murió a los 44 años, en 1677, de una enfermedad pulmonar, quizá tuberculosis.

 

Spinoza rechazó recompensas y honores durante toda su vida, incluidos prestigiosos puestos como docente

 

Hombre especialmente modesto, siempre se había contentado con lo poco que tenía. Solo una cosa ambicionaba, que pudiera transmitir la integridad de su pensamiento.

Su vida fue muy austera. Solo le interesaba la filosofía en la que se introdujo mediante la lectura apasionada de la obra de Descartes. Con 160 libros, que era su patrimonio, pagó al médico y su entierro.

 

Obras

La filosofía de Spinoza abarca casi todos los ámbitos del discurso filosófico, incluyendo la metafísica, la epistemología la filosofía política y la filosofía de la ciencia. Con ella, Spinoza se ganó una reputación duradera como uno de los pensadores más importantes y originales del siglo XVII.

Spinoza adquirió fama internacional con la publicación de Tractatus Theologico-Politicus en 1670, empezando una larga correspondencia con diferentes figuras, entre ellos Henry Oldenburg, secretario de la Royal Society de Londres.

Spinoza solo publicó dos libros en vida: Los Principios de la filosofía de Descartes y el Tractatus Theologico Politicus, publicado anónimamente en Ámsterdam, pero que pronto se hizo muy célebre y que le trajo a Spinoza muchas críticas una vez se supo que era el autor.

Sus manuscritos fueron retirados de su casa para evitar que fueran destruidos y un grupo de colaboradores preparó su obra póstuma para publicarla en latín y neerlandés.

 

Sus manuscritos fueron retirados de su casa para evitar que fueran destruidos

 

Esta obra póstuma contenía la Ética, una de las obras más importantes e influyentes de la filosofía occidental, así como el inacabado Tractatus Politicus, algunas obras menores y correspondencia importante.

Es considerado uno de los principales representantes del racionalismo. Su magnum opus, la Ética, se publicó póstumamente en el mismo año de su muerte (1677). La obra se caracteriza por un racionalismo que se opone al dualismo cuerpo y mente cartesiano.

Está dividida en cinco partes: De Dios, del alma, de las pasiones, de la esclavitud humana y de la libertad humana. Dijo que "la fundamentación última de la ética es el rostro que tengo enfrente".

 

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Algunas ideas de Spinoza

 

1. La felicidad consiste en amar a Dios. Cuanta más dicha encuentre la gente en este amor divino más comprende.

2. La razón no exige nada que sea contrario a la naturaleza.

3. No reír ni lamentarse ni odiar pero comprender.

4. El hombre libre desea el bien.

5. El verdadero fin del Estado es la libertad.

6. Cuanto más poder se tiene sobre las emociones menos sujetos estamos a las malas emociones.

7. Propone la libertad de pensamiento contra la servidumbre de la superstición.

8. La vía hacia la felicidad es la filosofía camino autónomo para el sabio frente a la pretensión de la religión de ser el único camino de salvación para el hombre. Es una orientación eminentemente ética.

9. Nuestra libertad consiste en la necesidad de comprender los sucesos programados por Dios desde la Creación. Todo lo que llega es necesario pues Dios no lo habría hecho sin motivos.

10. El conocimiento es una riqueza que puede transmitirse sin empobrecerse. Al contrario enriquece a quien lo transmite y a quien lo recibe.

11. Según su pensamiento político el fin del Estado es hacer a todos los hombres libres, lo que significa que el hombre no debe ser un autómata. Considera que el hombre libre desea el bien.

12. La razón, sola, es capaz de conocer la verdad.

13. La actividad mas importante que un ser humano puede lograr es aprender para entender, porque entender es ser libre.

 

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Poema de Jorge Luis Borges a Spinoza

"Las traslúcidas manos del judío

labran en la penumbra los cristales

y la tarde que muere es miedo y frío

(las tardes a las tardes son iguales)

Las manos y el espacio de jacinto

que palidece en el confín del ghetto

casi no existen para el hombre quieto

No lo turba la fama, ese reflejo

de sueños en el sueño de otro espejo

ni el temeroso amor de las doncellas

Libre de la metáfora y del mitología

Labra un arduo cristal: el infinito

mapa de Aquel que es todas Sus estrellas

Spinoza".