LAS 10 ESTRATEGIAS PARA LA MANIPULACIÓN DE MASAS, por Sylvain Timsit. Violencia Totalitaria y Sumisión

LAS 10 ESTRATEGIAS PARA LA MANIPULACIÓN DE MASAS, por Sylvain Timsit

(erróneamente atribuidas a Noam Chomsky)

Filosofía Digital

 

NOTA DE PUNTO CRÍTICO (AUSAJ)

Mañana NO nos vamos de vacaciones.

Pero, hasta el 1 de septiembre, estaremos menos días a la semana

 

 

VIOLENCIA TOTALITARIA Y SUMISIÓN

«La experiencia mostró que en el curso de las campañas de exterminio la mayor parte de la población obedecía hipnóticamente todas las indicaciones de las autoridades.

La extrema violencia de los sistemas totalitarios demostró ser capaz de paralizar el espíritu humano en continentes enteros.

La violencia del Estado totalitario es tan grande que deja de ser un medio para convertirse en un objeto de culto místico, de exaltación religiosa.

Uno de los medios de que se sirve el fascismo para actuar sobre el hombre es la total, o casi total, ceguera.

Es sorprendente que aquellos que se encontraban al borde de la tumba fueran tan optimistas.

Sobre la base de la esperanza -una esperanza absurda, a veces deshonesta, a veces infame- surgió la sumisión, que a menudo era igual de miserable y ruin.

Pero la aspiración innata del hombre a la libertad es invencible; puede ser aplastada, pero no aniquilada. El hombre no renuncia a la libertad por propia voluntad.

En esta conclusión se halla la luz de nuestros tiempos, la luz del futuro»

Por Vasili Grossman

Filosofía Digital

LAS 10 ESTRATEGIAS PARA LA MANIPULACIÓN DE MASAS
Victimas judías llegadas de Hungría al campo de exterminio de Auschwitz, mayo de 1944

 

Antes del sacrificio del ganado infectado deben adoptarse varias medidas preparatorias: el transporte, la concentración en puntos adecuados, la instrucción de personal cualificado, la excavación de fosas y zanjas.

La población que colabora con las autoridades para llevar el ganado infectado a los mataderos o para capturar los animales dispersos no lo hace por un miedo cerval a los terneros y las vacas, sino por instinto de conservación.

 

EN LAS REUNIONES PREVIAS AL EXTERMINIO MASIVO, COMO EL DE LOS JUDÍOS POR EL FASCISMO O EL DE LOS CAMPESINOS POR EL ESTALINISMO, SIEMPRE HA HABIDO UNA «UNANIMIDAD SILENCIOSA»

 

Asimismo, en los casos de exterminios masivos de personas la población local no profesa un odio sanguinario contra las mujeres, los ancianos y los niños que van a ser aniquilados. Por ese motivo, la campaña para el exterminio masivo de personas exige una preparación especial. En este caso no basta tan solo con el instinto de conservación: es necesario incitar en la población el odio y la repugnancia.

Fue precisamente en una atmósfera de odio y repulsión como se preparó y se llevó a cabo la aniquilación de los judíos ucranianos y bielorrusos. En un momento anterior, en aquella misma tierra, después de haber movilizado y atizado la ira de las masas, Stalin abanderó la campaña para la aniquilación de los kulaks [campesinos rusos] como clase, la campaña para la destrucción de los degenerados y saboteadores trotskistas-bujarinistas.

La experiencia mostró que en el curso de estas campañas la mayor parte de la población obedecía hipnóticamente todas las indicaciones de las autoridades.

 

Luego, hay un minoría particular que ayuda activamente a crear la atmósfera de la campaña: fanáticos ideológicos, sanguinarios que disfrutan y se alegran ante las desgracias ajenas, gente que actúa en beneficio propio en la rapiña de objetos, apartamentos y la ocupación de eventuales puestos vacantes.

A la mayoría, sin embargo, la horrorizan las ejecuciones masivas, y esconden su propio estado de ánimo no sólo a sus más allegados, sino a sí mismos.

 

Estas personas llenan salas donde se celebran reuniones dedicadas a las campañas de exterminio; pero,

por frecuentes que sean las reuniones y grandes las dimensiones de las salas, no existe casi ningún caso en que alguien haya infringido la unanimidad silenciosa.

 

Y, naturalmente, todavía fue más extraordinario que un hombre, ante un perro que acaso tenga la rabia, no aparte la mirada de sus ojos suplicantes, sino que lo acoja en la casa donde vive junto a su mujer e hijos. Sin embargo también hubo casos así.

La primera mitad del siglo XX será recordada como una época de grandes descubrimientos científicos, revoluciones, grandiosas transformaciones sociales y dos guerras mundiales.

 

LA SUMISIÓN DE LAS MASAS FRENTE A LA BARBARIE TOTALITARIA ES UN HECHO IRREBATIBLE

 

Pero la primera mitad del siglo XX también entrará en la historia de la humanidad como la época del exterminio total de enormes estratos de la población judía, un exterminio basado en teorías sociales o raciales. Hoy en día se guarda silencio sobre ello con una discreción comprensible.

En ese tiempo, una de las particularidades más sorprendentes de la naturaleza humana que se reveló fue la sumisión. Hubo episodios en que se formaron enormes colas en las inmediaciones del lugar de la ejecución y eran las propias víctimas las que regulaban el movimiento de las colas. Se dieron casos en que algunas madres previsoras, sabiendo que habría que hacer cola desde la mañana hasta bien entrada la noche en espera de la ejecución, que tendrían un día largo y caluroso por delante, se llevaban botellas de agua y pan para sus hijos. Millones de inocentes, presintiendo un arresto inminente, preparaban con antelación fardos con ropa blanca, toallas, y se despedían de sus más allegados.

Millones de seres humanos vivieron en campos gigantescos, no solo construidos sino también custodiados por ellos mismos.

 

Y no ya decenas de miles, ni siquiera decenas de millones, sino

masas ingentes de hombres fueron testigos sumisos de la masacre de inocentes. Pero no solo fueron testigos sumisos: cuando era preciso votaban a favor de la aniquilación en medio de un barullo de voces aprobador. había algo insólito en aquella extrema sumisión.

 

Por supuesto, hubo resistencia, hubo valentía y tenacidad por parte de los condenados, alzamientos, incluso sacrificios llegado el caso cuando, para salvar a un hombre desconocido y lejano, otros hombres arriesgaban su propia vida y la de su familia.

Pero la sumisión de las masas es un hecho irrebatible.

 

El Roto

 

EL ESTADO TOTALITARIO CON SU VIOLENCIA ILIMITADA NO SOLO ES CAPAZ DE PARALIZAR EL ESPÍRITU HUMANO, SINO QUE CONSIGUE CONVERTIRSE EN UN OBJETO DE CULTO MÍSTICO Y EXALTACIÓN RELIGIOSA

 

¿Qué hemos aprendido? ¿Se trata de un nuevo rasgo que brotó de repente en la naturaleza humana? No, esta sumisión nos habla de una nueva fuerza terrible que triunfó sobre los hombres.

La extrema violencia de los sistemas totalitarios demostró ser capaz de paralizar el espíritu humano en continentes enteros.

 

Una vez puesta al servicio del fascismo, el alma del hombre declara que la esclavitud, ese mal absoluto portador de muerte, es el único bien verdadero.

Sin renegar de los sentimientos humanos, el alma traidora proclama que los crímenes cometidos por el fascismo son la más alta forma de humanitarismo y está conforme en dividir a los hombres en puros y dignos e impuros e indignos.

 

La voluntad de sobrevivir a cualquier precio se expresa en la conciliación del instinto y la conciencia.

En la ayuda del instinto acude la fuerza hipnótica de las grandes ideas.

 

Apelan a que se produzca cualquier víctima, a que se acepte cualquier medio en aras del logro de objetivos supremos: la futura grandeza de la patria, la felicidad de la humanidad, la nación o una clase, el progreso mundial.

Y al lado del instinto de supervivencia, al lado de la fuerza hipnótica de las grandes ideas, trabaja también una tercera fuerza: el terror ante la violencia ilimitada de un Estado poderoso que utiliza el asesinato como medio cotidiano para gobernar.

La violencia del Estado totalitario es tan grande que deja de ser un medio para convertirse en un objeto de culto místico, de exaltación religiosa.

 

¿Cómo si no cabe explicar las posiciones de algunos pensadores e intelectuales judíos que juzgaron necesario el asesinato de los judíos para la felicidad de la humanidad, que afirmaron que, a sabiendas de eso, los judíos estaban dispuestos a conducir a sus propios hijos al matadero para la felicidad de la patria, dispuestos a realizar el sacrificio que en un tiempo había realizado Abraham?

¿Cómo si no cabe explicar que un poeta, campesino de nacimiento, dotado de razón y talento, escribiera con sentimiento genuino un poema que exalta los años terribles de sufrimientos padecidos por los campesinos, años que engulleron a su propio padre, un trabajador honrado y sencillo?

Uno de los medios de que se sirve el fascismo para actuar sobre el hombre es la total, o casi total, ceguera. El hombre no cree que vaya al encuentro de su propia aniquilación.

 

Es sorprendente que aquellos que se encontraban al borde de la tumba fueran tan optimistas.

Sobre la base de la esperanza -una esperanza absurda, a veces deshonesta, a veces infame- surgió la sumisión, que a menudo era igual de miserable y ruin.

 

La insurrección de Varsovia, la insurrección de Treblinka, la insurrección de Sobibor, las pequeñas revueltas y levantamientos de los Brenner nacieron de la desesperación más absoluta. Pero, naturalmente, la desesperación total y lúcida no generó sólo levantamientos y resistencia: engendró también el deseo – extraño en un hombre normal- de ser ejecutado lo más pronto posible.

La gente discutía por el puesto en la cola hacia la fosa sangrienta mientras en el aire resonaba un voz excitada, demente, casi exultante:

-Judíos, no tengáis miedo. No es nada terrible. Cinco minutos y todo habrá terminado.

Todo, todo engendra sumisión, tanto la esperanza como la desesperación. Sin embargo, los hombres, aunque sometidos a la misma suerte, no tienen el mismo carácter.

 

PSICOSIS DE FORMACIÓN MASIVA. COVID-19: «Como los medios corporativos, generando ansiedad, han formado masas que les creen sin cuestionar»

 

LA ASPIRACIÓN INNATA DEL HOMBRE A LA LIBERTAD ES INVENCIBLE; PUEDE SER APLASTADA , PERO NO ANIQUILADA. EN ESTA CONCLUSIÓN SE HALLA LA LUZ DE NUESTROS TIEMPOS, LA LUZ DEL FUTURO

 

Es necesario reflexionar sobre qué debió de soportar y experimentar un hombre para llegar a considerar la muerte inminente como una alegría.

Son muchas las personas que deberían reflexionar, y sobre todo las que tienen tendencia a aleccionar sobre cómo debería haberse luchado en unas condiciones de las que, por suerte, esos frívolos profesores no tienen ni la menor idea.

 

Una vez establecida la disposición del hombre a someterse ante una violencia ilimitada, cabe extraer la última conclusión, de gran relevancia para entender la humanidad y su futuro.

¿Sufre la naturaleza del hombre una mutación dentro del caldero de la violencia totalitaria? ¿Pierde el hombre su deseo inherente a ser libre? Esta respuesta encierra el destino de la humanidad y el destino del Estado totalitario. La transformación de la naturaleza misma del hombre presagia el triunfo universal y eterno de la dictadura del Estado; la inmutabilidad de la aspiración del hombre a la libertad es la condena del Estado totalitario.

He aquí que las grandes insurrecciones en el gueto de Varsovia, en Treblinka y Sobibor, el gran movimiento partisano que inflamó decenas de países subyugados por Hitler, las insurrecciones postestalinianas en Berlín en 1953 o en Hungría en 1956, los levantamientos que estallaron en los campos de Siberia y Extremo Oriente tras la muerte de Stalin, los disturbios en Polonia, los movimientos estudiantiles de protesta contra la represión del derecho de opinión que se extendió por muchas ciudades, las huelgas en numerosas fábricas,

todo ello demostró que el instinto de libertad en el hombre es invencible. Había sido reprimido, pero existía. El hombre condenado a la esclavitud se convierte en esclavo por destino, pero no por naturaleza.

 

La aspiración innata del hombre a la libertad es invencible; puede ser aplastada, pero no aniquilada. El totalitarismo no puede renunciar a la violencia. Si lo hiciera, perecería. La eterna, ininterrumpida violencia, directa o enmascarada, es la base del totalitarismo.

El hombre no renuncia a la libertad por propia voluntad. En esta conclusión se halla la luz de nuestros tiempos, la luz del futuro.

 

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AUTOR: Vasili Grossman (Berdíchev, 1905 – Moscú, 1964). Escritor y periodista ruso, cubrió con sus crónicas la batalla de Stalingrado y fue el primero en dar noticia al mundo de la existencia de los campos de exterminio nazis. Escritores como Maksim Gorki alabaron en su día la obra literaria de Grossman. 

FUENTE: Vida y destino, Galaxia Gutenberg, 2021.

 

¿SEGURO QUE HAS TOMADO LA PASTILLA ROJA? «La Disonancia Cognitiva, o cómo el ser humano se convierte en esclavo de sí mismo», por Miguel A. Vadillo

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LAS 10 ESTRATEGIAS PARA LA MANIPULACIÓN DE MASAS

(erróneamente atribuidas a Noam Chomsky)

«A través de la biología, la neurobiología y la psicología aplicada, el «sistema» ha logrado un conocimiento avanzado del ser humano, tanto física como psicológicamente. El sistema ha llegado a conocer a la persona promedio mejor de lo que la persona promedio se conoce a sí misma. Esto significa que en la mayoría de los casos, el sistema tiene mayor control y poder sobre los individuos que los propios individuos»

Por Sylvain Timsit

Filosofía Digital

ESTRATEGIAS PARA LA MANIPULACIÓN DE MASAS, por Sylvain Timsit (Filosofía Digital)
Manipulación de masas a través de los medios de comunicación

 

1. La estrategia de la desviación

El elemento primario del control social, la estrategia de desvío, consiste en desviar la atención pública de los problemas y cambios importantes decididos por las élites políticas y económicas, a través de un diluvio continuo de distracciones e información trivial.

La estrategia de desviación también es esencial para evitar que el público se involucre en conocimientos esenciales, en los campos de la ciencia, la economía, la psicología, la neurobiología y la cibernética.

«Mantener la atención del público distraída, lejos de los problemas sociales reales, cautivada por temas sin importancia real. Mantenga a la audiencia ocupada, ocupada, ocupada, sin tiempo para pensar; De vuelta en la granja con los otros animales.(de «Armas silenciosas para guerras tranquilas»).

 

2. Crear problemas, luego ofrecer soluciones

Este método también se llama «problema-reacción-solución». En primer lugar, se crea un problema, una «situación» para provocar una cierta reacción del público, de modo que el propio público está pidiendo las medidas que queremos que acepte. Por ejemplo: permitir que se desarrolle la violencia urbana, u organizar ataques sangrientos, para que el público exija leyes de seguridad a expensas de la libertad. O de nuevo: crear una crisis económica para hacer aceptar como un mal necesario el retroceso de los derechos sociales y el desmantelamiento de los servicios públicos.

 

3. La estrategia degradante

Para que se acepte una medida inaceptable, basta con aplicarla gradualmente, en «degradada», durante un período de 10 años. Así es como se impusieron radicalmente nuevas condiciones socioeconómicas durante las décadas de 1980 a 1990. El desempleo masivo, la precariedad, la flexibilidad, las deslocalizaciones, los salarios ya no garantizan unos ingresos dignos, tantos cambios que habrían provocado una revolución si se hubieran aplicado brutalmente.

 

4. La estrategia del aplazamiento

Otra forma de conseguir que se acepte una decisión impopular es presentarla como «dolorosa pero necesaria», obteniendo el acuerdo del público en el presente para su aplicación en el futuro. Siempre es más fácil aceptar un sacrificio futuro que uno inmediato. En primer lugar, porque el esfuerzo no tiene que hacerse inmediatamente. En segundo lugar, porque el público siempre tiende a esperar ingenuamente que «todo será mejor mañana» y que se pueda evitar el sacrificio exigido. Finalmente, le da tiempo a la audiencia para acostumbrarse a la idea de cambio y aceptarla con resignación cuando llegue el momento.

Ejemplo reciente: el paso al euro y la pérdida de soberanía monetaria y económica fueron aceptados por los países europeos en 1994-95 para su aplicación en 2001. Otro ejemplo son los acuerdos multilaterales del ALCA que Estados Unidos impuso en 2001 a los países del continente americano, aunque reacios, al conceder una aplicación diferida hasta 2005.

 

desinformación

5. Dirigirse al público como si fueran niños pequeños

La mayoría de los anuncios convencionales utilizan discursos, argumentos, personajes y tonos particularmente infantilizantes, a menudo bordeando lo debilitante, como si el espectador fuera un niño pequeño o mentalmente discapacitado. Ejemplo típico: la campaña televisiva francesa para el paso al euro («Euro days»). Cuanto más intentemos engañar al espectador, más adoptaremos un tono infantilizante. ¿Para qué?

«Si te diriges a una persona como si tuviera 12 años, entonces, debido a la sugestionabilidad, tendrá, con cierta probabilidad, una respuesta o reacción tan acrítica como un niño de 12 años». (cf. «Armas silenciosas para guerras tranquilas»)

 

6. Apelar a las emociones más que a la reflexión

Apelar a lo emocional es una técnica clásica para cortocircuitar el análisis racional, y por lo tanto el sentido crítico de los individuos. Además, el uso del registro emocional permite abrir la puerta de acceso al inconsciente para implantar ideas, deseos, miedos, impulsos, o comportamientos…

 

 

7. Mantener al público en la ignorancia y la estupidez

Hacer imposible que el público entienda las tecnologías y métodos utilizados para su control y esclavitud.

«La calidad de la educación dada a las clases bajas debe ser de la clase más pobre, de modo que el abismo de ignorancia que aísla a las clases bajas de las clases altas sea y siga siendo incomprensible para las clases bajas». (cf. «Armas silenciosas para guerras tranquilas»)

 

8. Animar al público a revolcarse en la mediocridad

Anime al público a encontrar «genial» ser tonto, vulgar y sin educación…

 

9. Reemplazar la revolución por la culpabilidad

Hacer creer al individuo que es el único responsable de su desgracia, debido a la insuficiencia de su inteligencia, sus habilidades o sus esfuerzos. Así, en lugar de rebelarse contra el sistema económico, el individuo se auto-devalúa y se siente culpable, lo que genera un estado depresivo cuyo uno de los efectos es la inhibición de la acción. Y sin acción, ¡no hay revolución!…

 

10. Conocer a las personas mejor de lo que se conocen a sí mismas

En los últimos 50 años, los avances meteóricos en la ciencia han creado una brecha creciente entre el conocimiento público y el que tienen y utilizan las élites gobernantes. A través de la biología, la neurobiología y la psicología aplicada, el «sistema» ha logrado un conocimiento avanzado del ser humano, tanto física como psicológicamente. El sistema ha llegado a conocer a la persona promedio mejor de lo que la persona promedio se conoce a sí misma. Esto significa que en la mayoría de los casos, el sistema tiene mayor control y poder sobre los individuos que los propios individuos.

 

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AUTOR: Sylvain Timsit, 2002. FUENTE: © Syti.net.

 

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Chomsky no es el autor del texto de «las 10 estrategias de manipulación mediática». El verdadero autor es el francés Sylvain Timsit

Las 10 Estrategias de Manipulación de Sylvain Timsit (que no de Chomsky como se puede ver en muchos sitios)

 

Chomsky no es el autor de «las 10 estrategias de manipulación mediática», texto que se ha convertido en un fenómeno viral en Internet. El verdadero autor es el francés Sylvain Timsit. El documento fue publicado por primera vez en francés, en 2002, con el título original «Stratégies de manipulation», en la web syti.net.

El copyright del texto es de esa fecha y de dicho lugar y el texto todavía se encuentra en el sitio web de origen. El origen de la falsa atribución a Chomsky, estaría en el error que en su día cometió la agencia Pressenza (Pressenza, 2010: A propos des « dix stratégies de manipulation de masses » attribué à Noam Chomsky), según ha manifestado Timsit.

Wikipedia

 

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