PELÍCULA: «HEREDARÁS EL VIENTO» (Tennessee, 1925: «El Juicio del Mono», condenó al profesor Scopes por enseñar la teoría de la evolución). «EL JUICIO DEL MONO» DEL SIGLO XXI: Globalistas contra la Libertad de Cátedra

herederás el viento

"HEREDARÁS EL VIENTO", pelicula

"Herederás el viento": El hecho real. «El Juicio del mono» o «El Estado contra Scopes»

 

"Aquel que cree disturbios en su casa, heredará el viento"

He that troubleth his own house shall inherit the wind:

Libro de los proverbios 11:29, Biblia del Rey Jacobo

 

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Un profesor de Biología investigado por decir que solo existen dos sexos: "Es algo científico"

La Comunidad de Madrid reconoce la apertura de un expediente a un docente del IES Complutense de Alcalá de Henares pero "porque había denuncias de las familias". La Asociación de Abogados Cristianos le defenderá en los tribunales

Por Marina Alías

VOZPOPULI,
El consejero de Educación y Juventud de la Comunidad de Madrid, Enrique Ossorio.
 

Solo existen dos sexos, hombre y mujer, con cromosomas XY y XX. Aunque se puedan transformar con operaciones quirúrgicas, genéticamente esas personas siempre van a seguir teniendo esos cromosomas. Es una verdad científica". Esta es una de las explicaciones que el profesor de Biología y Geología J.B.L. habría dado a sus alumnos de 1º de la ESO en una clase sobre sexualidad a finales de mayo y que le ha valido, según su testimonio para Vozpópuli, la suspensión de empleo durante seis meses por parte de la Consejería de Educación de la Comunidad de Madrid (CAM).

"Llevo en la docencia desde el año 93, he trabajado en centros de la concertada, de la privada y de la pública. También en la Universidad. No he tenido ningún problema nunca, pero me he topado con la ideología de género y no se puede llevar la contraria al pensamiento único", denuncia.

Y añade que "voy a seguir defendiendo la verdad científica ante mis alumnos". J.B.L quiere abrir un debate en la comunidad educativa. "Quiero que se instruya en Matemáticas, en Arte, en Biología, pero quiero que se deje de adoctrinar a través de los departamentos de orientación. Muchas veces se imparten talleres dirigidos a menores con cuestiones totalmente ideológicas y sus familias no lo saben", señala. Los hechos ocurrieron en el IES Complutense de Alcalá de Henares.

Sin dar clase como "medida cautelar"

La Consejería de Educación reconoce que la Inspección Educativa le ha abierto un expediente disciplinario, pero esgrime otros motivos. Según aseguró el propio consejero Enrique Ossorio en una rueda de prensa este miércoles, "había denuncias de las familias diciendo que no estaban de acuerdo con los apuntes que se deban en esa clase, con las enseñanzas que se producían porque consideraban que no eran acordes con el currículum de Biología". El dirigente 'popular' aclaró que J.B.L. no ha sido expulsado ni se le ha suspendido de empleo seis meses.

Cuando sucede algo así, dice Ossorio, la Inspección acude al centro y comprueba lo que ha pasado. A la vista de las circunstancias, la Inspección "tomó una medida cautelar que consiste en que el profesor dejo de dar clase si bien se le han mantenido sus retribuciones básicas".

"Ahora la Inspección tiene que determinar qué es lo que ha sucedido y si han sucedido conductas sancionables o no han sucedido conductas sancionables", apostilló.

Sin embargo, el profesor apunta que, si bien ha cobrado el sueldo del mes, no habría percibido ninguno de los complementos extra, por lo que ha visto reducido su salario alrededor de 600 euros.

El profesor recurre a Abogados Cristianos

La Asociación de Abogados Cristianos, organización fundada en el año 2008 "que defiende en el ámbito jurídico los valores inspirados en el cristianismo", ha tomado cartas en el asunto. Más allá de la vía contencioso-administrativa que está abierta hasta que la Comunidad de Madrid resuelva su expediente, el profesor -de la mano de Abogados Cristianos- ha interpuesto una querella criminal contra la directora del IES Complutense y contra la inspectora que abrió el expediente por presunta prevaricación con agravante de discriminación.

Además, la asociación ha lanzado una recogida de firmas a través de su página web para pedir a la Comunidad de Madrid que vuelva a readmitir al profesor de Biología, tras, según han señalado, "ser suspendido por defender que solo existen dos sexos". La asociación sostiene que ha dicho "verdades científicas" y "evidencias biológicas". También ha pedido al consejero de Educación que destituya a la directora del centro y a la inspectora encargada que "intimidaron y discriminaron" al profesor.

"He elegido a esta asociación para que me represente porque tienen más experiencia en este tipo de casos", explica el profesor a este diario. Según la versión del docente, la apertura del expediente es el último paso de una polémica que venía de atrás.

"Cuando entré en el instituto, elegí cuatro cursos para dar clase y ser tutor de un curso de 24 alumnos. La orientadora me comentó un plan de acción tutorial a seguir y me quejé porque considero que este debe consultarse con todos los tutores y no impuesto por la dirección", afirma.

Más tarde, dice el profesor, pude comprobar cómo se impartían talleres sobre afectividad, intolerancia, sexualidad, homofobia... "Algunos los daba Cruz Roja. Todo sin avisar a los padres y sin que estuvieran al tanto", lamenta. Y se quejó. "Pedí que viniera gente a dar talleres de todas las ideologías porque siempre vienen de la misma", insiste. Según su testimonio, la dirección del centro le ofreció impartir el temario de sexualidad en la clase de Biología.

Queja de un alumno y visita de inspectora

Fue entonces cuando explicó, entre otras cosas, que solo existían dos sexos. "El género se desarrolla, no se construye", defiende. "El 28 de abril me transmitieron la queja de un alumno. Puse el temario impartido a disposición del centro. Solo quiero lo mejor para mis alumnos, no quiero que nadie esté molesto", asegura.

Según explica el profesor, el pasado 30 de abril tuvo una reunión con la inspectora educativa en presencia de la directora. "Parecía que las preguntas estaban pactadas. había algunas referentes a la clase en cuestión y otras que se sacaron de la manga. También me hicieron preguntas de corte político e ideológico que no tenían que ver con las clases. No me podía defender", asegura. Un mes después la sentencia de la Inspección era una realidad. "Me apartan de la docencia sin pruebas y ahora tengo que demostrar mi inocencia. Muchos profesores piensan lo mismo que yo, pero optan por callarse", concluye.

A diferencia de la Consejería de Educación, que asegura que las quejas de las familias son muchas, Abogados Cristianos considera que lo ocurrido es propio de una novela de Orwell, y que se debe a que la directora del centro y la inspectora encargada responden "ante la apisonadora ideológica del colectivo LGTBI".

Heredarás el viento

 

"Aquel que cree disturbios en su casa, heredará el viento: 

y el tonto se convertirá en el sirviente del sabio de corazón"

He that troubleth his own house shall inherit the wind:

and the fool shall be servant to the wise of heart

Libro de los Proverbios, 11:29; Biblia del Rey Jacobo

 

"Heredarás el viento" (1960)

"Inherit the wind"

Dirigida por Stanley Kramer

 

 

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FILMAFFINITY

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La herencia del viento *

Libertad de pensamiento y tolerancia religiosa en las aulas

Enrique Martínez-Salanova Sánchez

educomunicacion.es

 

El hecho real. «El Juicio del mono» o «El Estado contra Scopes»

 En el viejo Mississippi, en 1925, la localidad de Dayton se vio turbada por un juicio (el juicio del «Mono») que marcó época: el del Estado contra John Scopes, al que se encontró culpable a John Scopes de enseñar la teoría de la evolución de Charles Darwin en una clase de ciencia en una escuela secundaria, en contra de lo que establecía una ley del estado de Tennessee que prohibía la enseñanza de toda otra explicación que no fuera el creacionismo. Se creó una batalla, amparada por los medios de comunicación y las manifestaciones populares, entre ciencia y religión, y por cada uno de los bandos lidiaron dos de las más lúcidas mentes de aquel entonces: Clarence Darrow y William Jennings Brian. Existen versiones muy contradictorias sobre los hechos. Unos dicen que fue un juicio amañado desde la prensa y la política para poner en cuestión el Butler Act, otros que los ciudadanos de Dayton se pusieron de acuerdo para levantar un escándalo y dar popularidad al municipio. El Butler Act establecía que era ilegal en todo establecimiento educativo del estado de Tennessee, «la enseñanza de cualquier teoría que niegue la historia de la Divina Creación del hombre tal como se encuentra explicada en la Biblia, y reemplazarla por la enseñanza de que el hombre desciende de un orden de animales inferiores».

Someramente, éstos son los hechos históricos.

John Scopes, un profesor de escuela secundaria, fue acusado el 5 de mayo de 1925 de enseñar la evolución utilizando un capítulo de un libro de textos que estaba basado en ideas inspiradas en el libro de Charles Darwin El Origen de las Especies. John Scopes no podía entender su situación. Estaba preso por enseñar ciencia, que era su trabajo. Tampoco entendía que, con su arresto, los líderes locales buscaran atraer la atención sobre Dayton y tentar a algún empresario a invertir en un pueblo que cada vez tenía menos habitantes. La Asociación de Libertades Civiles Norteamericanas (ACLU) ofreció pagar los honorarios del defensor y eligió a H.G. Wells, el escritor de ciencia ficción autor de La máquina del tiempo y otros relatos fascinantes. Pero a Wells no le interesó. En realidad, el defensor surgió después de que se conociera quién iba a ser el fiscal. Las autoridades del pueblo consiguieron que William Jennings Bryan, un fundamentalista religioso, tres veces candidato a la presidencia de los Estados Unidos, asumiera la acusación a pesar de que no ejercía el derecho desde hacía 30 años.

Cuando se supo de que actuaría Bryan, hubo un abogado que se propuso para la defensa. Era Clarence Darrow, de 70 años, el abogado más famoso del país. George Rappleyea, propietario de varias minas en la región, convenció a un grupo de empresarios de Dayton, que entonces era un pueblo con 1756 habitantes, que la atención pública que generaría tal juicio aportaría publicidad para Dayton.

Una joven de unos 20 años estaba parada en la puerta de la Corte con un bebé en su brazo derecho y un cartel en el izquierdo que decía: «Scopes, arderás en el infierno». Había más carteles, algunos con la figura de un mono y la cara de Darrow. Uno de ellos permaneció siempre en la puerta del tribunal: «Lea su Biblia todos los días». Una señora vestida con una camisa de volantes blancos, abotonada hasta el cuello, y una falda larga y negra, cantaba una canción religiosa al frente de otras 50 mujeres. Hacía un calor insufrible y casi todos se defendían del sol con diarios, cartón o abanicos. Había puestos de limonada y de comidas. Llegaron periodistas hasta de Hong Kong. Fue la prensa la que bautizó el caso con el nombre que lo identificaría para siempre: «El juicio del mono». Desde muchos meses antes de su inicio, gentes de todos los EE.UU. habían estado siguiendo lo que se estaba aprobando en Tennessee con atención, dándose cuenta de lo que estaba en juego y, poco a poco, los dos bandos enfrentados, los que defendían y atacaban la evolución, fueron juntando fuerzas para tratar de ganarlo. Incluso se llegaron a enviar reporteros desde la Institución Smithsoniana un mes antes para fotografiar a los protagonistas de los acontecimientos, a medida que éstos se iban sucediendo, e ir captando el ambiente que se iba viviendo en la ciudad.

Scopes fue enjuiciado el 24 de abril. Durante la mañana, unas 1.000 personas fueron entrando a la sala del tribunal para asistir al juicio. Alrededor de 300 se quedaron de pie. El juez John Raulston golpeó con su martillo para acallar los murmullos. El calor era tan insoportable adentro que se permitió a los hombres estar en camisa. Los procedimientos empezaron con una oración, bajo la firme protesta de Darrow. La presentación de Bryan, de inflamada aunque aburrida oratoria, era rubricada a cada pausa por un sonoro «amén» del público. Darrow volvió a protestar y el juez debió pedir mesura.

El caso para la fiscalía era muy claro. Con el testimonio de los alumnos probó que Scopes enseñaba la teoría de Charles Darwin, y que esto constituía una violación a la ley de Tennessee. En este tramo, Darrow sólo le preguntó a un alumno si le parecía que su profesor enseñaba cosas perversas o malas. El chico dijo que no. Los científicos que la defensa propuso como testigos dirían que la ley era injusta pues no se podía tomar a la Biblia, que es un texto religioso, como si fuese un libro de ciencias. Pero Darrow tuvo serios problemas cuando el juez rechazó esos testimonios por impertinentes.

Darrow decidió entonces dar batalla en el terreno de sus oponentes y llamó como testigo al mayor experto en la Biblia que se encontraba presente, es decir al propio fiscal. Bryan, confiado, aceptó. (ver diálogo). Darrow pidió un veredicto inmediato. El final fue transmitido por radio a todo el país. En 8 minutos, el jurado declaró a Scopes culpable, lo multó con 100 dólares y una fianza de 500 dólares, que pagó Paul Patterson, propietario del Baltimore Sun. Por primera vez las noticias sobre un juicio se retransmitían diariamente por radio a todos los EEUU gracias a la WGN, la primera emisora de radio inaugurada en Chicago.

Darrow apeló, pues buscaba que un tribunal superior dijera que la ley antievolución era inconstitucional. Cinco días después, el fiscal Bryan se recostó a dormir una siesta de domingo y murió. La diabetes lo había vencido. El 14 de enero de 1927, la Corte del estado redujo la multa a un dólar y evitó pensar el asunto en profundidad. Dijo: «No es conveniente prolongar este caso tan extraño». La ley no se aplicó más.

 

Heredarás el viento

 

Libertad de cátedra, libertad académica y libertad de pensamiento

La libertad de cátedra es uno de los derechos incluidos dentro del derecho humano o fundamental de Libertad Académica.

Es el derecho a ejercer la docencia, en el ámbito de la Educación Superior, con absoluta libertad, es decir, es «la libertad de enseñar y debatir sin verse limitado por doctrinas instituidas».

La libertad académica, sin embargo, es un concepto mucho más amplio que la libertad de cátedra. Incluye, por ejemplo, la libertad de llevar a cabo investigaciones y difundir y publicar los resultados de las mismas, la libertad de expresar libremente su opinión sobre la institución o el sistema en que trabaja, la libertad ante la censura institucional y la libertad de participar en órganos profesionales u organizaciones académicas representativas.

La constitución española reconoce el derecho a la libertad de cátedra en su artículo 20.1 c) y la ley orgánica de universidades, en su artículo 33 lo dota de contenido de la siguiente forma: La docencia es un derecho y un deber de los profesores de las universidades que ejercerán con libertad de cátedra, sin más límites que los establecidos en la constitución y en las leyes y los derivados de la organización de las enseñanzas en las universidades.

Libertad de pensamiento

«Toda persona tiene derecho a la libertad de pensamiento, de conciencia y de religión; este derecho incluye la libertad de cambiar de religión o de creencia, así como la libertad de manifestar su religión o su creencia, individual y colectivamente, tanto en público como en privado, por la enseñanza, la práctica, el culto y la observancia».

(Artículo 18 de la Declaración Universal de Derechos Humanos. Adoptada y proclamada por la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas, en su resolución 217 A (III), de 10 de diciembre de 1948).

 

 


IMAGEN  PRINCIPAL:

Fotografía de 10 de julio de 1925, inicio de las sesiones del "Juicio del Mono", 

 

 

 

 

 

 


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