JUEGOS DE GUERRA («WarGames», Película de John Badham, 1983)

JUEGOS DE GUERRA

 

 

-En caso de estallar la Tercera Guerra Mundial, ¿cuántas Bombas Atómicas podrían explotar sin acabar con la humanidad?

-Buena pregunta. ¿Cuántas crees que se querrían usar?

-No sé. ¿Una por ciudad? Podrían ser 500 por cada bando. Pongamos que mil.

-Entonces no habrá problemas.

-¿Cómo que no habrá problemas? ¿Cómo puedes decir esa barbaridad?

-Lo sé. Porque eso ya pasó. Desde la década de 1950 hasta hoy, han sido (oficialmente, es decir, cómo mínimo) declarados más de 2.000 ensayos con Bombas Atómicas. Pero tardaron décadas en llevar una contabilidad «Oficial» de Bombas atómicas lanzadas sobre el Planeta. La cifra real, seguramente será muy superior. Pero aceptemos los datos Oficiales. El doble de la cantidad que crees que podrían estar tentados a utilizar.

-Y seguimos jugando a la Guerra, con Armamento Nuclear.

-Ser cuerdo en una sociedad demente.

 

SER CUERDO EN UNA SOCIEDAD DEMENTE

*******

War Games, un clásico del cine de los 80s

Juegos de Guerra, la película que crió a una generación de hackers

Por Ariel Palazzesi 

 

El mundo del cine y el de la informática están mucho más relacionados de lo que mucha gente cree. Han sido muchas las películas influidas por temas relacionados a los ordenadores, y esta en particular ha creado toda una generación de hackers que se asombró con las andanzas de un joven y su ordenador.

Cuando uno es joven y todavía no ha ingresado a la universidad, los factores que pueden llevarte hacia la elección de una determinada carrera son muy variados. Ya sea por algún familiar, conocido, o porque algo relacionado a ello te ha inspirado, lo cierto es que durante la adolescencia la mayoría de nosotros cambia varias veces de decisión, y muchas veces terminamos estudiando algo que años atrás ni hubiéramos imaginado.

Pero ciertos eventos, cuando son muy importantes y de gran magnitud se vuelven determinantes. Así como luego de una gran campaña en el campeonato mundial de un determinado deporte es muy normal que muchos jóvenes se vuelquen a la práctica de ese deporte, cuando una película o serie de TV tiene mucho éxito todos quieren lograr lo mismo en la vida real.

 

 

WarGames: Juegos de Guerra

Eso es lo que ha sucedido con Juegos de Guerra, película que ha adquirido la categoría de culto y cuyo reconocimiento aumenta a medida que pasan los años. La película fue dirigida por John Badham estrenada en el año 1983, y protagonizada por Matthew Broderick (como David Lightman), Ally Sheedy (Jennifer) y John Wood como el Dr. Stephen Falken.

David es un joven muy inteligente y talentoso con los ordenadores, pero su poca dedicación al colegio le trae problemas con sus calificaciones, algo que en una familia estricta como la suya es inadmisible.

Para evitarse problemas con sus padres, suele alterar las calificaciones que sus profesores le otorgan gracias a sus periódicas infiltraciones al sistema de ordenadores de su escuela. También en una ocasión adquiere boletos de avión para él y su novia sin pagar un duro.

 

 

Con el correr del tiempo sus conocimientos van llegando hasta niveles mucho más altos cada vez, gracias a sus contactos con la incipiente comunidad hacker de la época, que se comunicaba a través de los añejos sistemas de BBS. Así es como aprende a utilizar las bluebox para realizar sus llamadas de hacking sin costo alguno, y varias técnicas más que se muestran durante la película.

En un determinado momento empieza a infiltrarse en los sistemas de las compañías de desarrollo de videojuegos para probarlos y entretenerse un rato. Para hacerlo realizaba llamadas a números de teléfono de su ciudad, probando de uno en uno y cuando encontraba uno que le daba “señal de módem” lo almacenaba:

Esa técnica era muy utilizada por los hackers de la época, y en honor a este filme fue luego denominada “wardialing”.

 

 

Luego se dedicaba a llamar a los números donde había conexión de módem e ingresaba a los sistemas para probar los juegos, y para obtener los nombres de usuario y clave de acceso se valía de los trucos más diversos.

En cierta ocasión durante la visita a una compañía de videojuegos, David pide permiso para ir al toilette y mientras se dirige allí pasa por los ordenadores de los desarrolladores, donde ve papelitos pegados en los monitores con los datos de acceso.

En otros puestos de trabajo no hay papelitos pero sí está visible el nombre de quien allí trabaja, y David los anota para luego probarlos. Este tipo de actividades fue luego denominada “Ingeniería Social”, y se refiere a la manera en que los hackers obtienen información que uno casi seguro utiliza para sus claves a partir de sus usos y costumbres, de la basura que uno tira, etc.

Hasta que de tanto probar da con un ordenador del NORAD (el Centro Informático del Departamento de Defensa), aunque esto él no lo sabe ya que es recibido por un sistema que le invita a jugar al Ajedrez, Póker o al Juego de la Guerra Termonuclear Global entre otros.

Obviamente elige este último, pero el sistema le pide autenticarse y David lo intenta durante varios días sin suerte. Esto comienza a volverse una obsesión, hasta que listando los “juegos” disponibles en el sistema David ve uno que se llama “El acertijo de Falken”, por lo que comienza a investigar y descubre que el doctor en física (y especialista en heurísticaStephen Falken es quien ha desarrollado los sistemas.

 

 

El acertijo de Falken

Así, luego de buscar toda la vida de Falken en bibliotecas, papers científicos y todo lo que esté a su alcance, David se da cuenta de que la clave para ingresar es Joshua, el nombre del hijo fallecido de Falken.

Ahora sí, David logra iniciar una partida de Guerra Termonuclear Global sin saber que está desafiando al ordenador, que cree estar enfrentándose a los rusos y desata una escalada nuclear que luego no puede ser detenida.

Claro que esto no se debe a que David no tenga talentos, el problema es que el ordenador ha sido programado para trabajar de esa manera y evitar que arrepentimientos de último segundo detengan ataques nucleares defensivos.

En este punto la película se vuelve increíblemente profética: en Septiembre de ese mismo año se produjo el famoso “Incidente de equinoccio de otoño” en el cual el teniente coronel Stanislav Petrov salvó al mundo al negarse a disparar misiles para devolver un supuesto ataque que los norteamericanos estaban enviando.

Al parecer los satélites que realizaban las mediciones se vieron afectados por la posición del sol del otoño en un instante dado y tomaron esos valores térmicos como los producidos por un misil, en realidad por cinco misiles.

 

 

Los sistemas rusos lanzaron la alarma y teóricamente se debería haber enviado un contraataque desde Moscú, pero Petrov, quien estaba a cargo de ello, decidió esperar. Astutamente, consideró que nadie puede iniciar un ataque nuclear con solo cinco misiles, y por suerte tenía razón. Ese pensamiento pragmático casi podría decirse que salvó al mundo.

Volviendo a David y sus andanzas, cuando las cosas se comienzan a complicar y el Pentágono se da cuenta de lo que está por suceder, no le resulta difícil dar con David al rastrear las llamadas que el ordenador ha recibido en los últimos días.

Juegos de Guerra fue una película que claramente se adelantó a su tiempo en varios aspectos: introduce a la ingeniería social, a los problemas de seguridad, a Internet, o al phreaking y blueboxes en la escena en la que David llama desde una cabina telefónica de manera gratuita al realizar sonidos con una lata de gaseosa.

También, como ya mencionamos, se adelanta en unos meses al incidente del equinoccio de otoño, una casualidad que le dio aún más fama a la película, y relacionado al incidente también tiene un tono aleccionador ya que lo que se plantea en ella es lo equivocado de dejar ciertas decisiones en manos de un ordenador.

Tal vez en ciertos momentos la película se vuelva algo fantasiosa (¿Cómo creer que no hay forma alguna de detener el “juego” una vez iniciado?) pero hay que tener en cuenta que en el año 1983 era poco lo que se sabía de la informática, y estos temas eran vistos casi como de ciencia ficción.

 

 

Es en esto donde nuevamente la película fue innovadora ya que era la primera vez que una película trataba sobre ordenadores. Antes de “Juegos de Guerra” solo podías ver ordenadores en las películas espaciales.

De hecho en Superman 3, que es del mismo año, Richard Pryor se convierte en un programador tomando un curso de la noche a la mañana, y luego es capaz de desarrollar un sistema que modifica el clima y desata un huracán sobre Colombia.

Ya ves cómo eran películas más ingenuas, por ello el gran mérito de “Juegos de Guerra” es el de haber abierto los ojos de todos y mostrarnos una introducción al hacking. La película fue todo un éxito, en sus primeros meses recaudó más de 75 millones de dólares, lanzó a Matthew Broderick a la fama y desató la fiebre por los módems y los BBS.

Solo meses después del estreno de la película se produjeron los famosos ataques del Chaos Computer Club a los sistemas de la NASA, y fue la gota que rebalsó el vaso: el FBI comenzó una cacería contra varias de las bandas de hackers más famosas que terminó en la disolución de estas y en el encarcelamiento de varios de sus miembros.

Quienes éramos adolescentes en esa época y vimos la película corrimos hacia nuestras Commodore 64 o ZX Spectrum y ya nunca las volvimos a ver del mismo modo, luego de ver a David en acción todos quisimos ser hackers, cambiar las notas del colegio, o llamar gratis desde una cabina telefónica.

Verdaderamente “Juegos de Guerra” ha sido una cantera o semillero de hackers.

 

*******

JUEGOS DE GUERRA («WarGames», Película de John Badham, 1983)

 

 

*******

Juegos de Guerra: Ficha Técnica

JUEGOS DE GUERRA

 

Juegos de guerra (título original: WarGames) es una película estadounidense de 1983, de suspense y ciencia ficción, dirigida por John Badham y protagonizada por Matthew Broderick, Ally Sheedy y John Wood.

El guion escrito por Lawrence Lasker y Walter F. Parkes está ambientado en los últimos años de la Guerra Fría y cuenta la historia de un joven hacker que intenta infiltrarse en sistemas ajenos por simple curiosidad.

Durante un simulacro sorpresa de un ataque nuclear, muchos operadores del ala estratégica de misiles de la Fuerza Aérea de los Estados Unidos no se muestran dispuestos a girar la llave necesaria para lanzar un ataque con misiles. Esto convence a John McKittrick (Dabney Coleman) y otros ingenieros de sistemas en el NORAD de que los centros de control de lanzamiento de misiles deben ser automatizados, sin intervención humana.

El control se cede a un superordenador del NORAD llamado WOPR (War Operative Plan Response), que está programado para realizar continuamente simulaciones militares y aprender con el tiempo.

David Lightman (Matthew Broderick) es un estudiante brillante, pero sin motivación, de una escuela de secundaria de Seattle y hacker. Tras recibir una mala calificación en la escuela, utiliza su microcomputadora IMSAI 8080 para introducirse en el sistema informático de la escuela.

A continuación, cambia su nota y hace lo mismo con su amiga y compañera de clase Jennifer Mack (Ally Sheedy). Más tarde, al ir marcando todos los números telefónicos en Sunnyvale, California, para encontrar nuevos juegos de ordenador que iban a ser presentados, un equipo, que no se identifica, intriga a David.

En el equipo, se encuentra una lista de juegos, comenzando con juegos generales de estrategia como ajedrez, damas, backgammon y póquer, y luego pasan a títulos como Escenario global biotóxico y guerra química y Guerra mundial termonuclear.

Pero no puede seguir adelante con este sofisticado juego que parece ser muy real. Dos amigos jáqueres le explican el concepto de una puerta trasera y sugieren el rastreo de Falken del que se hace referencia en Laberinto de Falken, el primer juego de la lista.

David descubre que Stephen Falken es un investigador de inteligencia artificial, y adivina correctamente que el nombre de su hijo muerto, Joshua, es la contraseña de puerta trasera.

David no sabe que ese número telefónico se conecta a WOPR, o Joshua, en el Complejo de Cheyenne Mountain, y piensa que está jugando contra otro operador de computadoras.

Él logra entrar por la puerta trasera a WOPR y comienza un juego de Guerra Termonuclear Global, jugando como la Unión Soviética y decide atacar a Estados Unidos.

El servidor inicia una simulación de batalla que inicialmente convence al personal militar del NORAD de que ha habido un lanzamiento de misiles nucleares soviéticos.

Mientras se intenta calmar la situación, Joshua, sin embargo, continúa la simulación para activar el escenario y ganar el juego, ya que no entiende la diferencia entre la realidad y la simulación, y sigue adelante con el ataque a Estados Unidos.

Alimenta el juego con información de forma continua con datos falsos, tales como las incursiones de bombarderos soviéticos y despliegues de submarinos a los trabajadores del NORAD, que ven el avance del juego entre David y WOPR en las pantallas del cuarto de guerra y creen que el ataque es real, empujándolos a elevar el nivel de DEFCON y hacia una represalia que podría comenzar con la tercera guerra mundial.

David se entera de la verdadera naturaleza de sus acciones a partir de un programa de noticias, y el FBI lo arresta, al detectar la línea de teléfono como un ataque de espías soviéticos y lo lleva al NORAD.

Entonces se da cuenta de que Joshua, el amigo de WOPR con el que antes jugaban ajedrez en sus primeros años de desarrollo y ahora están jugando entre ellos, porque David se retiró del juego, está detrás de las alertas del NORAD. Pero, como no puede convencer a McKittrick acerca de esto, se enfrenta a prisión.

David escapa del NORAD uniéndose a un grupo de turistas y, con la ayuda de Jennifer, viaja a la isla de Oregón donde Falken (John Wood) vive ahora.

David y Jennifer encuentran que Falken se ha convertido en una persona melancólica y cree que la guerra nuclear es inevitable, que es tan inútil como un juego de tres en raya entre dos jugadores experimentados.

Los adolescentes convencen a Falken que debe regresar al NORAD para detener a Joshua.

El ordenador continúa adelante con el juego en solitario, como un juego de ajedrez entre WOPR y Joshua por su diseño de desarrollo para aprender con la información que recibe, y simula un primer ataque masivo soviético con cientos de misiles, submarinos y bombarderos al mismo tiempo contra Estados Unidos.

Creyendo que el ataque de Joshua en el juego es real, el NORAD se prepara para contraatacar. Falken, David y Jennifer convencen a los funcionarios militares para cancelar la segunda ola contra el ataque inexistente, porque es un juego en solitario del ordenador, iniciado por David anteriormente.

Pero que ahora WOPR está jugando en solitario. En el juego, Joshua intenta lanzar los misiles por sí mismo realizando un ataque de fuerza bruta para obtener el código de lanzamiento.

Sin seres humanos en los centros de control como medida de seguridad, el equipo dará lugar a un lanzamiento en masa.

Todos los intentos de acceso a Joshua para cancelar la cuenta atrás fallan, y todas las armas se lanzarán si el equipo es desactivado al pensar que el NORAD ha sido abatido.

Falken y David dirigen el ordenador para jugar al tres en raya contra sí mismo. Esto se traduce en una larga cadena de empates, obligando al equipo a aprender el concepto de futilidad y escenarios sin salida.

Joshua obtiene el código de misiles, pero antes de lanzar, se pone a revisar todos los escenarios de guerra nuclear que ha ideado, la búsqueda en ellos también le muestra que el resultado es tablas.

Después de haber descubierto el concepto de la destrucción mutua asegurada (ganador: ninguno), el equipo le dice a Falken que ha llegado a la conclusión de que la guerra nuclear es «un extraño juego» en el que «el único movimiento para ganar es no jugar».

Joshua cede el control de los misiles al NORAD y se ofrece a jugar «un buen juego de ajedrez» con Falken.

 

***

REPARTO

Matthew Broderick como David Lightman.

Dabney Coleman como el doctor John McKittrick.

John Wood como el doctor Stephen Falken y la voz de Joshua/WOPR.

Ally Sheedy como Jennifer Mack.

Barry Corbin como el general Jack Beringer.

Juanin Clay como Pat Healy.

Dennis Lipscomb como Watson.

Joe Dorsey como el coronel Joe Conley.

Michael Ensign como el ayudante de Beringer.

Michael Madsen como el teniente de primera Steve Phelps.

Alan Blumenfeld como el señor Liggett.

Maury Chaykin como Jim Sting.

Eddie Deezen como Malvin.

Art LaFleur como el guardia Gainsburg.

Stack Pierce como aviador.

Stephen Lee como el sargento Schneider.