LA PATATA ELÉCTRICA

Con un par, y en medio de las desgracia que su negligencia (en el mejor de los casos) ha causado en todo el Levante y buena parte de La Mancha, con motivo de un artículo publicado en ROKAMBOL, la multinacional española,  “Uría y Menéndez”,  abogados de IBERDROLA, han amenazado a los medios de información independientes -que publicaron dicho artículo de carácter satírico-, con entablar contra ellos acciones judiciales si no acceden a CENSURAR sus publicaciones, a gusto de la oligarca eléctrica. Con la que está cayendo sobre nuestra Libertad de Expresión, que muchos han empezado a llamar ya en España Prohibición de Expresión. Así lo expone Paco Bello, de Iniciativa Debate, en un artículo publicado hoy :... por un profético artículo de Rokambol (que nos exigen retirar), recordar a estos señores que aunque el compañero Toni no les nombra en ningún momento y si se han sentido aludidos por algo será… que yo sí me dirijo a ellos y sí les considero unos malnacidos. Y no, lo mío no es una sección satírica. Ahora, si tenéis agallas, nos vemos en los tribunales, porque, ¿cómo se puede definir a individuos que te extorsionan para garantizar la calidad y seguridad de un servicio establecido por ley, y que se permiten tener tres días a ancianos y niños sin calefacción y sin agua tras un temporal de nieve? Quizá el epíteto se queda corto, aunque se repita cincuenta veces. En cualquier caso, añadimos el texto de la amenaza y que decidan los lectores si debemos o no retirar el artículo citado:

A la atención de: Iniciativa Debate – La Otra Información Madrid, 20 de enero de 2017

Estimados señores:

En su página web “Iniciativa Debate – La Otra Información” (www.iniciativadebate.org), en la sección “Rokambol”, aparece publicado, con fecha 19 de enero de 2017, un artículo titulado “Los psicólogos creen que el frío estimula a los hijoputas” (https://iniciativadebate.org/2017/01/19/los-psicologos-creen-frio-estimula-hijoputas/ ). El autor del artículo se identifica solamente como “Toni”. Ni en este artículo ni en ningún otro lugar de la página se ofrecen otros datos de identidad o legales que permitan identificar ni al autor del artículo ni a las personas físicas o jurídicas que administran o gestionan la página web citada. El cuerpo del artículo mencionado dice textualmente: “Los hijoputas de las compañías eléctricas, protegidos por el Gobierno y las fuerzas del orden, suelen experimentar una mayor atracción por la codicia y el sexo durante los meses más fríos del invierno, según un reciente estudio del departamento de psicología de la Universidad Complutense de Madrid. A pesar de que los hijoputas suelen olvidarse del frío vistiendo formidables abrigos y manteniendo sus hogares a 24 grados centígrados día y noche, hay una enzima en su organismo que les alerta de las variaciones de temperatura que se producen en la vida real. Los hijoputas perciben entonces un ligero cosquilleo en los huevos e inmediatamente avisan al Gobierno y lanzan una orden al mercado energético para aumentar el precio del megavatio y follarse al mayor número de ciudadanos que puedan en el menor tiempo posible. Los ingenieros creen también que hay una estrecha relación entre el megavatio/hora y la eslora total de un yate. “No sabemos aún por qué, pero cada vez que hay un pico de consumo de luz aumenta el tamaño de los barcos de recreo”, explican. Por otro lado, la Real Academia de la Lengua acaba de admitir que el término megavatio podría proceder de la expresión megahijoputa. Más en Rokambol”. El artículo se encabeza con una fotografía donde aparece claramente visible el nombre “Iberdrola” y algunos de los directivos de esta empresa. En nombre y representación de Iberdrola S.A. (“Iberdrola” o la “Sociedad”), queremos poner de manifiesto que el contenido de su artículo es gravemente injurioso para la Sociedad y las personas que forman parte de la empresa. Expresiones como “Los hijoputas de las compañías eléctricas”, que se repite hasta tres veces en el texto, entre otras, son objetivamente injuriosas, innecesarias para transmitir cualquier tipo de mensaje, rebasan con mucho los límites del derecho a comunicar información y a la libertad de expresión y de prensa, y solo pueden proferirse con el inequívoco ánimo de atentar contra el honor de aquellas personas, físicas o jurídicas, contra las que se dirigen. En este caso, la fotografía que encabeza el artículo muestra claramente que esas expresiones se dirigen, al menos, contra Iberdrola. Por todo ello, nos reservamos cuantas acciones, ante cualesquiera órdenes jurisdiccionales, incluyendo el penal, nos otorga el ordenamiento jurídico para la defensa de nuestros derechos. Sobre la base de lo expuesto, les requerimos formalmente para que, con carácter inmediato: – Nos faciliten los datos de identidad y de contacto, incluyendo el domicilio, tanto del autor o autores del artículo (que solo se identifica como “Toni” en la publicación) como de la persona o personas que administran, gestionan o de cualquier modo resultan responsables de su página web. – Eliminen el artículo mencionado y se abstengan de publicar cualquier otro contenido que resulte atentatorio contra el derecho al honor o cualesquiera otros derechos o bienes titularidad de Iberdrola o de las personas que forman parte de ella. Extendemos la reserva de acciones ya formulada a cualesquiera conductas análogas que se produzcan en lo sucesivo en su página web, ya consistan en mantener la presencia del artículo dañoso mencionado o en la publicación de otros con características similares. Atentamente, Uría Menéndez. S.L.P. R. S.“.

En España, millones de personas no encienden sus radiadores porque no pueden pagar el lujo en que se ha convertido tener su casa caliente

Artículo de AUSAJ, publicado por primera vez en el año 2013.

Las patatas no viajan a la velocidad de la luz. Y sin embargo, se mueven. Desde el productor hasta el consumidor, pasando por los mayoristas, que la transportan hasta el distribuidor, quien las hace llegar a los comercializadores, como supermercados o restaurantes. Las patatas, no lo olvidemos, se pudren, por lo que aún cuando se pueden almacenar, su vida es finita.

Imaginemos un sistema de abastecimiento de patatas en el que el Gobierno solo autoriza a cinco corporaciones la producción de patatas. Ese oligopolio de producción domina el mercado entero de la patata. Crearán sus redes de distribución y comercialización, entregando la gestión de las infraestructuras de transporte mayorista al estado, que también podría privatizarlas.

Como quiera que todos queremos patatas a diario, constituyendo un elemento fundamental de la dieta patria, y por tanto, constituyendo un Interés General su disponibilidad, que por ello ha de ser segura en todo el territorio, y en todo momento. Por otra parte, las patatas han de llegar al consumidor manteniendo una elevada calidad. Y todo ello, al menor coste posible

A tales fines -y obligados por la legislación de la Unión Europea-, el Gobierno instaura un mecanismo de abastecimiento general de patatas, en el que el oligopolio formado por los cinco únicos productores autorizados controla, además, las empresas que distribuyen y comercializan las patatas; y que a su vez los cinco productores están, de una u otra manera, controlados por el Poder -fáctico- de las Grandes Corporaciones bancarias y Financieras, por el Capital Especulativo.

Como quiera que es el oligopolio (formado por las únicas cinco productoras de patatas autorizadas) quien decide la cantidad que se producirá diariamente, y como quiera que la Demanda -en el mercado de Patatas- se caracteriza por su rigidez (la demanda no varía; ni siquiera cuando varía el precio), se produce el riesgo evidente de que la oferta sea manipulada, generando elevaciones de precio como consecuencia de la decisión de producir menos cantidad diaria de patatas; aún así, la Demanda de Patatas no varía de manera apreciable.

El Gobierno, entonces, establece un Mercado de “Patatas de Último Recurso” (PUR), en el que se subastan las patatas que serán producidas y comercializadas como PUR en el siguiente trimestre, y para el que reglamenta unas condiciones que permitan a los consumidores prever y cuantificar el importe de su gasto en patatas para los próximos tres meses.

Dicho Mercado de PUR -que se superpone al Mercado Libre, al que concurren también los grandes consumidores de Patatas-, parte de la base de una Oferta procedente en su totalidad de los cinco integrantes del Oligopolio de productores, participando como Demandantes, además de las cinco Distribuidoras del oligopolio de ofertantes de patatas, el Capital Especulativo, que detenta el Poder Financiero, y que, de uno u otro modo, ejerce un control de hecho sobre los cinco integrantes del oligopolio de Productores de Patatas. Es por medio de la Especulación que se persigue lograr que el consumidor pueda prever cuanto le costarán las Patatas el siguiente trimestre.

Pero, ¿como consiguen los distribuidores y comercializadores de las PUR las Patatas Reales que han de llegar diariamente a los consumidores? Recordemos que los Demandantes de la Subasta trimestral han comprado “a futuro”; esto es, adquirieron (en la Subasta de PUR) unas patatas “virtuales”, inexistentes entonces. Para ello, acuden al Mercado Libre (Mayorista), y adquieren en éste, diariamente, las Patatas que demandarán al día siguiente los consumidores (quienes, no conviene olvidarlo, son quienes sufragan -con sus impuestos- las infraestructuras de transporte que permiten a las Patatas llegar desde el Productor al Consumidor).

Será en ese Mercado Diario, de patatas reales, que operarían las leyes del Libre Mercado. Sin embargo, son los cinco integrantes del Oligopolio de Productores de Patatas quienes deciden como y cuando producirlas (pues son los propietarios de los campos en que se producen las Patatas Patrias; por Decreto.) Es decir, son suyas las decisiones de gasto, inversión u operación. Y son también quienes (por Decreto, de nuevo, y sin ningún tipo de supervisión ni control) fijan sus costes de Producción. Y el Gobierno acepta como gasto la cantidad que el Oligopolio de Productores determina como tal (y el Parlamento se opone a cualquier género de Auditoría sobre los costes de Producción de Patatas declarados por el oligopolio). Y esa cantidad le es debida a los integrantes del Oligopolio por todos los ciudadanos, consumidores de Patatas o no.

En ese Mercado Diario, Real, de Patatas, son adquiridas, pues, las PUR (Patatas de Último Recurso). Y lo son al precio de mercado. Si éste es inferior al Precio fijado en la Subasta trimestral, el Capital Especulativo se lucra con la diferencia. Si fuese superior (posibilidad altamente improbable), la diferencia habría de ser asumida por las correspondientes aseguradoras, siempre presentes en las Subastas trimestrales, al ser tal seguro exigido para la participación. Destacaremos que las aseguradoras están controladas, en general, por el mismo Poder Financiero del Capital Especulativo, que controla el Oligopolio de Productores de Patatas, y por ello, también la práctica totalidad del oligopolio secundario -derivado del anterior- de distribución y comercialización de patatas.

Son las Leyes del Libre Mercado las que, en este Mercado de Patatas tan cautivo, determinan el precio diario de las Patatas Reales. Y es un precio muy inferior al que se paga por las PUR. La diferencia es especulativa. El resto es una estafa. ¿A quien se le podría ocurrir instaurar tal aberrante Mercado de Patatas? Yo me pasaría al arroz. Pero no me dejan.

Si es el Gobierno el que, directamente, ordena la producción de Patatas, asumiendo sus costes, pues dependerán de sus propias decisiones -como estas han de depender del Interés General-, el ahorro de los ciudadanos, así como el ahorro de los consumidores de Patatas, sería equivalente a los miles y miles de millones de euros que nos cuesta esta estafa trimestral. Y que debemos pagar con el producto de nuestro esfuerzo, por vía de impuestos. Que, recordemos, acaban llegando, vía “Puertas Giratorias”, en gruesas mordidas a los políticos que tomaron las decisiones que posibilitaron la monumental estafa eléctrica. Es la Dádiva que da lugar al Cohecho. Y a la Estafa que nos está llevando a la catástrofe en que están convirtiendo nuestras vidas.