KEITH JARRETT, «My song»

Keith Jarrett

 

 

 

Keith Jarret European Quartet: My Song 

 

My song es un álbum de estudio del músico de jazz Keith Jarret, lanzado en 1978 por la casa ECM. Es el segundo álbum del denominado ‘Cuarteto europeo‘ de Jarrett, con Jan GarbarekPalle Danielsson Jon Christensen (el primero fue Belonging de 1974). Junto con sus conciertos para piano solo y los ‘standars‘ con su ‘Cuarteto americano‘ es, sin duda, uno de sus mejores trabajos. De gran intensidad, las melodías beben del folk, de la música clásica y del jazz, con armonías aparentemente sencillas y ritmos binarios con algo de sabor caribeño, no tan simples como puedan parecer a primera vista. Único, emocionante, intenso, mágico, música para el espíritu y el alma.

«Questar» abre este conjunto de seis composiciones originales de Jarrett, que despliega un altar para el saxo de Jan Garbarek, que dialoga con las invocaciones principales de Jarrett en una fórmula que impregna el resto del álbum. En «My song» nos encontramos con una invocación triste y majestuosa, que ensancha el abrazo entre los músicos. El tono agradablemente incisivo de Garbarek funciona de maravilla y continúa liderando el camino en «Tabarka», donde la nostalgia comparte su viaje con sombras llenas de resolución. En «Country» los músicos protegen y envuelven el maravilloso solo de Palle Danielsson en el contrabajo.

Jarrett cultiva el talento de sus compañeros en un jardín lleno de híbridos únicos. Mientras que su mano izquierda está firmemente arraigado en el suelo de su sección rítmica, su mano derecha parece divertirse con la lluvia que pasa del estado líquido al gaseoso y de nuevo a líquido, en un ciclo perpetuo de autorenovación. Parece nada menos que la perfección, participando de esta expresión colectiva de la pasión. Las dispersiones de colores de su solo en «Mandala», por ejemplo, se apoyan aún más en la inspirada sección rítmica, que lo respalda en cada paso del camino. Durante los picos de intensidad de Jarrett, Garbarek arquea la espalda como una llamarada solar, un látigo en silencio a través del espacio-tiempo en cámara lenta, con regustos a los frondosos campos noruegos. Durante otro rico solo de bajo, Jarrett arranca las cuerdas dentro de su piano como si fuera a calmar la epifanía. Después de este chorro palpable de energía, «The Journey Home» da un suspiro de alivio y ofrece algunos de los más hermosos surcos del disco de Jarrett. Fluida como «My song», su voz toma la luz del sol. Para no ser menos, Garbarek coincide con esta agudeza elegíaca y suena junto a un exigente piano de forma emotiva, consoladora, pero también insistente.

Músicos unidos por la confianza, que se expresan con cada giro de las frases que pronuncian, en un álbum que ha quedado como uno de los momentos más impresionantes del sello ECM en los años setenta.

La crítica de Allmusic de Scott Yanow daba al álbum 4,5 estrellas indicando que

«debido a la popularidad de la inquietante ‘My Song’, este disco es el más conocido de las colaboraciones Jarrett-Garbarek y es la reunión más gratificante que tuvieron. Jarrett contribuyó con las seis composiciones, con resultados son relajados y introspectivos, pero llenos de tensión interna».

 

Keith Jarrett, European Quartet, Zurich, 1978: Nella foto da sinistra: Keith Jarrett, Jon Christensen, Jan Garbarek, Palle Danielsson

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Lista de canciones

 

«Questar» Keith Jarret (9:10), 

«My Song» Keith Jarret (6:09)

«Tabarka» Keith Jarret (9:11)

«Country» Keith Jarret (5:00)

«Mandala» Keith Jarret (8:17)

«The Journey Home» Keith Jarret (10:33)

 

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European Quartet

Keith Jarrett: piano, percusión

Jan Garbarek: saxo tenor y soprano

Palle Danielsson: contrabajo

Jon Christensen: batería

 

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Grabado en noviembre de 1977

Estudio de grabación: Talent Studio, Oslo

Publicación: Cavelight Music

Ingeniero: Jan Erik Kongshaug

Layout: B. Wojirsch

Fotografías: Roberto Masotti

 

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My Song (Cara A)

 

 

 

Keith Jarrett y Jan Garbarek

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My Song (Cara B)

 

 

 

Jan Garbarek

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La canción de Keith Jarrett

Keith Jarrett: My Song
(Mi canción)

Keith Jarrett piano, percusión
Jan Garbarek saxofones tenor y soprano
Palle Danielsson bajo
Jon Christensen batería

Grabado en noviembre de 1977 en Talent Studio, Oslo
Ingeniero: Jan Erik Kongshaug
Producido por Manfred Eicher

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Desde el momento en que nos embarcamos en el transporte del cuarteto europeo deKeith Jarrett, sabemos que nos espera un viaje reconfortante lleno de paisajes exuberantes y climas templados. «Questar» abre este conjunto de seis temas originales de Jarrett desplegando un altar melódico para las ofrendas saxofónicas de Jan Garbarek, quien intercambia invocaciones primordiales con Jarrett en una fórmula que impregna el resto del álbum con gran éxito. El magnífico tema principal, en el que encontramos una invocación ligeramente triste pero siempre majestuosa, amplía el alcance de la música. El tono agradable pero incisivo de Garbarek hace maravillas y continúa liderando el camino en «Tabarka«, donde la nostalgia comparte su lugar con las sombras goteantes de la resolución, y que protege la flotabilidad a lo Michael Naura de «Country» como una cúpula sobre el maravilloso solo de bajo de Palle Danielsson.

Jarrett cultiva el talento de sus colegas músicos en un jardín repleto de híbridos únicos. Mientras su mano izquierda está firmemente arraigada en la tierra de su sección rítmica, la derecha parece retozar en la lluvia que la nutre, transformándose de líquido a gas y de vuelta a líquido en un ciclo perpetuo de autorrenovación. Se presenta como nada menos que la perfección, compartiendo esta democrática expansión de pasión. Los coloridos fragmentos de su solo en «Mandala«, por ejemplo, se intensifican aún más gracias a la fantástica sección rítmica que lo acompaña en cada paso. Mientras Jarrett alcanza su máximo nivel de intensidad, Garbarek arquea la espalda como una llamarada solar, un látigo que cruje silenciosamente a través del tiempo y el espacio a cámara lenta, regalándonos un recuerdo del músico de lengüeta noruego en sus primeros momentos. Durante otro rico solo de bajo, Jarrett pulsa las cuerdas de su piano como para calmar la epifanía. Tras este palpable estallido de energía, «The Journey Home» respira aliviado y ofrece las interpretaciones más hermosas de Jarrett en el álbum. Fluida como su canción, su voz se deleita en la luz del sol. Para no quedarse atrás, Garbarek iguala esta agudeza elegíaca, desvaneciéndose finalmente en los platillos cepillados.

La música de Keith Jarrett ya era altamente sostenible mucho antes de que el concepto se convirtiera en una palabra de moda. Con My Song, plasma esa ecología personal con toda su fuerza. Garbarek apenas suena mejor que él junto al perspicaz pianista, y aquí se muestra conmovedor, sobrio, consolador, pero también insistente, y nunca teme soltarse de vez en cuando. Son músicos unidos por la confianza, que expresan con cada frase diáfana que pronuncian en un álbum que representa una de las fechas más impresionantes de ECM de los setenta.

 

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El pianista secreto que influyó decisivamente en Keith Jarrett

El sello ECM anunció el inminente lanzamiento del disco The Old Country, que incluye música que Jarrett interpretó junto a Gary Peacock y a Paul Motian en el club Deer Head Inn de Delaware en 1992. Allí tocó por más de 50 años un pianista al que Jarrett admiraba y cuya influencia se podrá advertir en sus discos en solitario. Se trata de John Coates Jr, un músico de bajo perfil que grabó poco pero que resultó determinante para el estilo que Jarrett desarrollaría en su trayectoria.

Keith Jarrett
En 2018, Keith Jarrett sufrió dos ictus que lo dejaron fuera de combate. Su mano izquierda está inmovilizada y aunque acaricia el piano con la derecha y lo hace mejor que muchos pianistas con ambas manos, considera que no es suficiente.

 

Keith Jarrett ya no graba. Tampoco toca en vivo. En 2018 sufrió dos ictus que lo dejaron fuera de combate. Su mano izquierda está inmovilizada y aunque acaricia el piano con la derecha y lo hace mejor que muchos pianistas con ambas manos, considera que no es suficiente.

Pero su música sigue resurgiendo desde el pasado. Su segunda casa, el sello discográfico alemán ECM, lanzará el 8 de noviembre un álbum que lo presenta en trío con Gary Peacock en contrabajo y Paul Motian en batería. Se llamará The Old Country y recoge música de la legendaria presentación de ese grupo en el club Deer Head Inn de Delaware en 1992, parte de la cual quedó plasmada en el disco At the Deer Head Inn (1994) que la mencionada etiqueta editó con comentarios laudatorios de la crítica.

Jarrett tocó separadamente con Peacock y con Motian en ocasiones diversas, pero este show en el local de Pensilvania fue el único registro de esa formación. Con Motian había integrado previamente un grupo junto a Charlie Haden y el saxofonista Dewey Redman, mientras que su sociedad con Peacock fue más extensa y productiva al incluir a Jack DeJohnette en batería.

Jarrett siempre fue reacio a hablar abiertamente de sus influencias, aunque para el mundo del jazz el matiz de las improvisaciones en piano solo que caracterizaron buena parte de su producción ya había sido explorado años antes por Paul Bley. Jarrett conoció personalmente a Bley en Berklee y recibió de sus manos el disco Footlose, que Jarrett reconoció haber escuchado una y otra vez, animado por su enfoque innovador. El álbum fue grabado por Bley entre 1962 y 1963 y editado luego por Savoy poco menos de diez años antes de que en 1971 Jarrett lanzara a través de ECM su primer disco en solitario, Facing YouEn una reciente entrevista con DownBeat el músico admitió también su reconocimiento a Bill Evans, Lennie Tristano y Ahmad Jamal.

Pero el anuncio de que habrá más música del concierto en el Deer Head Inn remite en verdad a otra influencia menos conocida pero acaso más firme para Jarrett. Se trata de un pianista rodeado de cierta aureola de misterio, cultor del bajo perfil y con el que Jarrett coincidió desde adolescente. ¿Su nombre? John Coates Jr.

El común denominador que entrelaza a estos dos grandes músicos no es otro que el nombrado club de Delaware, parte de cuya presentación se edita ahora como sucesión del mencionado disco publicado en 1994.

John Coates fue un pianista y docente nacido en New Jersey, pero que pasó buena parte de su vida tocando en el Deer Head Inn. Allí debutó en 1962, a los 16 años, contratado por los dueños del club y no cesó de presentarse en el ese lugar durante los siguiente cincuenta veranos. En ese escenario lo descubrieron los directivos del sello Savoy, quienes lo ficharon para producir su primer álbum, Portrait. Luego se pasaría a la etiqueta japonesa Omnisound, que distribuyó sus grabaciones más intimistas en la década del 70. Coates grabó poco y viajó aún menos. Sus discos, esencialmente editados en vinilo, no se consiguen con facilidad, aunque ciertamente vale la pena intentarlo.

Su magia, en verdad, proviene de la actuación en vivo. Siendo un adolescente y vecino del lugar, puesto que había nacido también en Pensilvania, Jarrett concurría con cierta regularidad a verlo desplegar su tono melódico y absorbente hasta que una noche Coates enfermó y el joven de 17 años que lo admiraba entre la audiencia pasó al escenario a reemplazarlo por pocos días. Jarrett fue abordado en ese entonces por Fred Warning, una figura del jazz local, que lo contrató para una banda de Dixieland que animaba su propio club.

Poco tiempo después Jarrett volvería a interactuar con Coates para sumarse brevemente a su trío, pero a cargo de la batería. Desde allí pudo apreciar el estilo introspectivo de quien sería una influencia decisiva para su posterior desarrollo estilístico, así como la extraordinaria capacidad de Coates para mantener hechizada a la audiencia por más de una hora improvisando en slow tempo. Buena parte de las grabaciones que Jarrett publicó en ECM llevan un indicio del sello del piano de Coates.

El Deer Head Inn fue hasta 2005 el hogar musical de John Coates. Como sólo ofrecía shows en verano, el pianista se trasladaba en invierno a Trenton, donde actuaba en el Henderson’s Club 50. Era poco afecto a las giras, pero su toque distintivo lo llevó a compartir escenario con figuras de la talla de Coleman Hawkins, Phil Woods, Clark Terry y Urbie Green.

 

John Coates Jr.

 

A fines de los 90 quedó envuelto en un período oscuro, con leyendas sobre intentos de suicidio y una presunta vida de homeless que abandonaría cerca del año 2000, cuando retornó a los escenarios y grabó algunos discos para Pacific Records. El evento Celebrations of the Arts Festival, que anualmente se realiza en la localidad de Delaware Water Gap (donde se ubica el Deer Head Inn) decidió en 2001 rendir homenaje al pianista, quien siempre recordaría ese gesto. Coates murió en 2017, dejando un legado casi de culto para un puñado de seguidores. Entre ellos, naturalmente, Jarrett.

Un lugar como el Deer Head Inn no ha sido entonces indiferente para Jarrett, quien el 16 de septiembre de 1992 regresó a su viejo club de adolescente para grabar en vivo el álbum que lleva el nombre del local y que ECM editó en 1994. Por fortuna llega ahora una segunda parte de ese concierto, del que acaso sólo Manfred Eicher, el fundador de ECM y el propio Jarrett, conocían su existencia. Ambos acordaron que el material remanente merecía ser publicado y así llegará a las bateas y a las plataformas digitales The Old Country.

La atmósfera del Deer Head Inn, la cercanía entre los músicos y el público y la historia personal de Jarrett hizo del primer disco lanzado en 1994 una grabación íntima y relajada, conformada básicamente por standards, muchos de ellos vinculados con Miles Davis.

Jarrett, se sabe, fue parte de uno de los grupos de Miles, cuando éste había comenzado a experimentar con la electrónica. En verdad resultó una performance a contramano de las verdaderas convicciones de Jarrett, que nunca ocultó su aversión por el Fender Rhodes o el piano eléctrico que Miles le pidió que tocara.  

“Conocía a Jack DeJohnette, que tocaba muy, muy bien, y quería tocar con él. También me encantó la forma en que tocaba Miles pero odiaba la forma en que lo hacían los demás. Era como si todos estuvieran tocando en un armario. Me dije a mí mismo: no hay forma de que a Miles realmente le guste esta orquesta. ¡Pero si él la ama, soy yo quien se equivoca y sólo tengo que irme! De hecho, creo que se alegraba cuando Jack, Gary Bartz, yo y otros tocamos en la orquesta. Fue un período lleno de salud”, recordaría Jarrett pocos años después de haber compartido banda con Miles.

Fue apenas un breve intervalo donde el piano acústico estuvo ausente. Nunca volvería al teclado eléctrico. El nuevo disco que anuncia ECM incluye nuevamente standards, aunque aquí además se rememora a Monk, en una versión de Straight No Chaser que ya se puede escuchar en las plataformas digitales.

 

Portada de una grabación de John Coates Jr.

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Mozart, por Keith Jarrett y Chick Corea 

 

 

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Cincuenta años de The Köln Concert, de Keith Jarrett, el disco de piano más escuchado de todos los tiempos

La inolvidable actuación del músico en Colonia, Alemania, redefinió la improvisación y alcanzó cifras de ventas sin precedentes en su género, destaca The Times de Londres

Infobae, 11 ENERO 2025

Keith Jarrett tocó en la Ópera de Colonia en 1975 bajo condiciones adversas: un extenuante viaje, insomnio, dolor de espalda y un piano en mal estado que no estaba diseñado para conciertos (Grosby)

 

El 24 de enero de 1975, un agotado y frustrado Keith Jarrett, pianista de jazz de 29 años, subió al escenario de la Ópera de Colonia a regañadientes.

 
Keith Jarrett adoptó un ingenioso enfoque en los registros medios del piano, compensando sus limitaciones técnicas y acústicas con creatividad y maestría interpretativa (Photo by David Redfern/Redferns)
 

Sin embargo, la magia surgió en las circunstancias más adversas. A las 23:30, tras horas de dudas y súplicas de la promotora adolescente Vera Brandes, Jarrett comenzó a tocar.

 

Keith Jarrett American Quartet

 

The Köln Concert nació como una interpretación completamente improvisada, que fusionó magistralmente elementos de jazz, música barroca, gospel y country, dando lugar a una obra única e inolvidable

 

Gran parte del encanto del álbum reside en cómo Jarrett enfrentó las limitaciones del piano. Optó por concentrarse en los registros medios del instrumento, compensando la falta de volumen con un uso ingenioso de riffs de bajo en la mano izquierda.

Este enfoque dio lugar a una música que conserva una estructura lógica y una intensidad emocional únicas.

De las piezas grabadas esa noche, sólo el bis final (Part IIc) fue precompuesto; el resto nació en el momento. Esto refuerza la idea de Jarrett como un “compositor espontáneo”, un título que él mismo prefiere al de improvisador.

El legado

El impacto cultural de The Köln Concert fue inmediato. El álbum no solo recibió elogios críticos, sino que se convirtió en un fenómeno entre los estudiantes universitarios y fanáticos de la música en general.

Incluso músicos de rock, como John Paul Jones de Led Zeppelin, encontraron inspiración en el estilo de Jarrett, reflejando ecos de su influencia en solos de piano de mediados de los años setenta.

 

Con más de 4 millones de copias vendidas, The Köln Concert se consagra como el álbum de piano solo más vendido de la historia, un hito sin precedentes en la música improvisada (Grosby)

 

Hoy, medio siglo después, The Köln Concert sigue resonando como un hito cultural. En 2025, el aniversario número 50 del concierto se celebra con múltiples eventos, incluidas representaciones artísticas, estrenos de películas y homenajes musicales.

Entre ellos, destaca un concierto del pianista Dorian Ford en Colonia y la obra de danza Köln Concert del coreógrafo estadounidense Trajal Harrell.

Más allá de los eventos conmemorativos, el álbum permanece como un recordatorio de que el arte puede florecer incluso en las circunstancias más difíciles.

Keith Jarrett, quien dejó los escenarios en 2018 tras sufrir dos derrames cerebrales, es recordado no solo como un maestro del piano, sino como un símbolo de la creatividad bajo presión.

The Köln Concert no es solo música; es una lección de perseverancia y la prueba de que la improvisación puede generar obras maestras que desafían el tiempo y las expectativas.

 

Keith Jarrett adoptó un ingenioso enfoque en los registros medios del piano, compensando sus limitaciones técnicas y acústicas con creatividad y maestría interpretativa (Grosby)

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