LOS CUATRO JINETES DEL APOCALIPSIS
Tabla de contenidos
LOS CUATRO JINETES DEL APOCALIPSIS, de Vicente Blasco Ibánez
Julio Desnoyers, joven argentino acomodado de ascendencia francesa, aguarda en un jardín de París una cita de amor. Poco sospecha que en breve habrá de desencadenarse sobre Europa una de las más terribles calamidades, la guerra, con toda su secuela de desastres.
«Los cuatro jinetes del Apocalipsis» es una novela que permite dar rienda suelta al placer de leer. En el marco del enfrentamiento entre alemanes y franceses en la Primera Guerra Mundial, dos familias (los Desnoyers y los Hartrott), con un tronco común pero pertenecientes cada una a uno de los bandos en contienda, se verán envueltas en el mismo trágico conflicto que se resuelve en los desolados campos de batalla.
Los cuatro jinetes del Apocalipsis es una novela del escritor Vicente Blasco Ibáñez, publicada por primera vez en 1916.
Ambientada en 1914 y durante la Primera Guerra Mundial; se relatan, en tercera persona, las vicisitudes de dos familias argentinas, los Desnoyers y los von Hartrott.
Ambas descienden, por línea materna, de don Julio Madriaga, un estanciero español afincado en la Argentina, cuyos yernos eran, respectivamente, de origen francés (Marcelo Desnoyers) y alemán (Karl von Hartrott).
Tras la muerte de don Julio, los von Hartrott se marchan a Alemania, y los Desnoyers a Francia. Ambas familias terminan combatiendo en bandos opuestos en la Primera Guerra Mundial. La novela transcurre en Argentina y en los escenarios bélicos de Europa.
El autor apoya la causa de la Triple Entente frente a las Potencias Centrales. Y en especial se opone a Alemania, pues considera que es la que provocó la guerra. Sobre los desolados campos de batalla, el gran vitalista que fue Blasco Ibáñez hace latir, finalmente, salvaje e invencible, el deseo de vivir.
La versión de la novela traducida al inglés fue el libro más vendido en Estados Unidos en 1919, según Publishers Weekly. Esto le dio gran celebridad en Estados Unidos, así como en los países vencedores de la Primera Guerra Mundial.

*******
LOS CUATRO JINETES DEL APOCALIPSIS (película de Vincent Minnelli, 1962)
Los cuatro jinetes del apocalipsis (Four Horsemen of the Apocalypse) es una película estadounidense de 1962 cuyo guion, de Robert Ardrey y John Gay, está basado en la novela homónima de 1916, escrita por Vicente Blasco Ibáñez.
La película fue dirigida por Vincente Minnelli, y contó con la actuación de Glenn Ford, Ingrid Thulin, Charles Boyer, Lee J. Cobb y Paul Lukas.
Los hechos narrados en la novela tienen lugar en la Francia de 1914, en el tiempo de la Primera Guerra Mundial; los de la película, durante la Segunda Guerra Mundial.
Julio Madariaga (Lee J. Cobb), el patriarca de una rica familia argentina, ve como el ascenso del nazismo en Europa divide a su familia. La parte francesa, encabezada por Julio Desnoyers (Glenn Ford), se enfrentará a la parte alemana, los Von Hartrott, cuya militancia nazi les permitirá ocupar puestos de importancia en la Werhmacht. Finalmente, al estallar la Segunda Guerra Mundial, ambas familias se dividen y enfrentan.
Reparto
Glenn Ford – Julio Desnoyers
Ingrid Thulin – Marguerite Laurier
Charles Boyer – El padre de Julio
Paul Lukas – Karl von Hartrott
Yvette Mimieux – Gigi
Lee J. Cobb – Madariaga
Karlheinz Böhm – Heinrich von Hartrott
Nestor Paiva – Miguel

*******
Los Jinetes del Apocalipsis
Por MDLOZAR, 18 JULIO 2012

“En la mano derecha del que estaba sentado en el trono vi un rollo escrito por dentro y por fuera, y sellado con siete sellos”

Para los judíos, el número siete (en hebreo, sheba) denota la perfección.
El libro del Apocalipsis contiene series del número siete a lo largo de todo su corpus. Las más notorias se encuentran por la relación que guardan entre sí los tres septenarios de sellos, trompetas y copas. Y los sellos, como las trompetas, están en series de cuatro, dos y uno.

El septenario de los sellos (Ap. 4-8:2) se inicia conforme el Cordero va abriendo uno a uno los sellos de un libro que nadie podía abrir excepto él.
(Ap. 5:1) En la mano derecha del que estaba sentado en el trono vi un rollo escrito por dentro y por fuera, y sellado con siete sellos.
{2} Y vi un ángel poderoso que preguntaba a gran voz: “¿Quién es digno de abrir el rollo y romper sus sellos?”
{3} Pero ni en el cielo ni en la tierra ni debajo de la tierra había nadie que pudiera abrir el rollo, ni mirarlo.
{4} Y yo lloraba mucho, porque no se había encontrado a nadie digno de abrir el rollo, ni de mirarlo.
{5} Pero uno de los ancianos me dijo: “No llores más, pues el León de la tribu de Judá, el retoño de David, ha vencido y puede abrir el rollo y romper sus siete sellos.”

Los primeros cuatro sellos originan los jinetes del Apocalipsis. Su cabalgada inaugura el comienzo del fin del mundo. Los cuatro jinetes cabalgan juntos y cuentan con capacidad de destrucción sobre la cuarta parte de los habitantes de la tierra.
Estos jinetes aparecen ya previamente en Zacarías:
(Zac. 1:8): “Una noche tuve esta visión: Vi un jinete montado en un caballo rojo. Estaba parado en un valle, entre unos arrayanes, y detrás de él había un grupo de caballos, unos rojos, otros castaños y otros blancos.
{9} Yo pregunté: «Señor, ¿quiénes son esos jinetes?» Y el ángel que hablaba conmigo me contestó: «Yo te mostraré quiénes son.»
{10} Entonces el que estaba entre los arrayanes dijo: «Éstos son los que el Señor ha enviado a recorrer toda la tierra.»

Primer Sello
(Ap. 6:1) Vi cuando el Cordero abrió uno de los sellos, y oí a uno de los cuatro seres vivientes decir como con voz de trueno: Ven y mira.
{2} Y miré, y he aquí un caballo blanco; y el que lo montaba tenía un arco; y le fue dada una corona, y salió venciendo para vencer.
El primer jinete podría representar la intolerancia, el odio cultural y racial, el ansia de conquista y de dominación, el desprecio y, en general, cualquier razón que el ser humano se da a si mismo para justificar la violencia y la guerra.
Algunos autores ven aquí la expansión de una potencia terrestre: ya sea el Imperio Romano, o bien el Imperio Parto invadiendo al Imperio Romano, sobre todo al citarse dos veces en el Apocalipsis la frontera del Éufrates entre estos dos Imperios, y que a los Partos se les representaba siempre como arqueros a caballo.
Otros autores ven aquí la figura del ‘anticristo’, del mal en sí. Reflejaría al líder (‘le fue dada una corona’) que arrastra a su pueblo a la guerra. Albert Durero, en su famoso grabado, relaciona este jinete con la peste.

Segundo Sello
(Ap. 6:3) Cuando abrió el segundo sello, oí al segundo ser viviente, que decía: Ven y mira. {4}
Y salió otro caballo, bermejo; y al que lo montaba le fue dado poder de quitar de la tierra la paz, y que se matasen unos a otros; y se le dio una gran espada.
El segundo jinete representa la guerra, y el color rojo de su montura, la sangre vertida en el campo de batalla. El jinete porta además una espada que representa el enfrentamiento y el combate.

Tercer Sello
(Ap. 6:5) Cuando abrió el tercer sello, oí al tercer ser viviente, que decía: Ven y mira. Y miré, y he aquí un caballo negro; y el que lo montaba tenía una balanza en la mano.
{6} Y oí una voz de en medio de los cuatro seres vivientes, que decía: Dos libras de trigo por un denario, y seis libras de cebada por un denario; pero no dañes el aceite ni el vino.
El tercer jinete, cuyo caballo es negro, parece representar el hambre. Lleva una balanza para pesar y valorar los alimentos más característicos del mediterráneo antiguo, los cereales, el aceite y el vino. Se pesa y se valora sólo el cereal, alimento de los pobres.

Cuarto Sello
(Ap. 6:7) Cuando abrió el cuarto sello, oí la voz del cuarto ser viviente, que decía: Ven y mira.
{8} Miré, y he aquí un caballo amarillo, y el que lo montaba tenía por nombre Muerte, y el Hades le seguía; y le fue dada potestad sobre la cuarta parte de la tierra, para matar con espada, con hambre, con mortandad, y con las fieras de la tierra.
El cuarto jinete, cuyo caballo tiene un color siniestro (khlôros: ceniciento, verde amarillento,…), está relacionado con la peste, y de aquí, con la muerte. El color de su montura evoca el miedo, la enfermedad, la descomposición y la muerte. Es seguido por el lugar de los muertos (El Hades griego, o el Schéol bíblico).
Los cuatro jinetes parecen cabalgar a la vez, la intolerancia trae guerra y la guerra el hambre y la muerte.
Aunque Juan, el desterrado de Patmos, pudo basar su revelación sobre hechos históricos ocurridos en el siglo I, los cuatro jinetes han cabalgado tristemente demasiadas veces a lo largo de nuestra historia. De forma especialmente terrible en el siglo XIV, un siglo en la que al menos un tercio de los europeos murió de hambre, en la guerra o infectado por la peste negra. Regiones enteras se despoblaron, y algunas no recuperaron el nivel de población hasta 500 años después.

Los encontramos de nuevo en nuestra Guerra Civil. Y en ambas guerras mundiales. Blasco Ibáñez, en su novela Los cuatro jinetes del Apocalipsis, los relaciona con la Guerra, el Hambre, la Peste y la Muerte, tal como se presentan en el grabado de Durero. La cabalgada es vista por Blasco como un fenómeno recurrente en la historia de la humanidad, un retorno a la barbarie, representada en este caso por Alemania.
Los cuatro jinetes aparecen representados iluminando comentarios del Apocalipsis en los Beatos (siglos IX a XII), y principalmente en muchos manuscritos de la edad media, como por ejemplo el Apocalipsis de Bamberg (hacia el año 1000) y cuyas imágenes han ilustrado esta página.

*******



