Esclavitud en la España en el siglo XXI: “Más que los actos de los malos, me horroriza la indiferencia de los buenos”

INDICE- Esclavitud en la España del Siglo XXI

***

[1] La Guardia Civil persigue a las víctimas en beneficio de los tratantes de esclavos

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

El viernes 1 de junio de 2018 la única copia existente del listado de trabajadoras temporeras de la empresa “Doñana 1998”, que manifestaron su voluntad de denunciar los abusos sexuales y laborales sufridos, fue entregada a la Guardia Civil, que, por tanto, era la única que disponía de dicho listado. El domingo día 3 de junio la Guardia Civil se encargó de expulsar -delictivamente, a nuestro juicio-,  a todas estas trabajadoras cuyos permisos de trabajo se encontraban en vigor, con lo que se impidió que un centenar de testigos pudiesen corroborar  lo que manifiestan las diez trabajadoras que consiguieron escapar o bien formularan su propia denuncia en forma. 

Seguidamente montaron un show mediático con una denuncia falsa contra los que habíamos ayudado a estas trabajadoras a salir de su cautiverio. Así, todos los medios -salvo notables excepciones de los periodistas independientes-  recogieron la falsa  afirmación de la empresa de que el viaje de regreso a Marruecos ya estaba programado para el día 3. Sin embargo, como podemos comprobar en el siguiente video,  esto resulta absolutamente falso; el responsable de la empresa afirma que iban a pagarles el martes día 5 de junio.

No se iban a ir el domingo, las expulsaron para que no pudieran declarar ni testificar. Recordamos que conforme a las declaraciones de las temporeras denunciantes, las trabajadoras antiguas que pusieron sus datos para denunciar también estaban muy preocupadas porque la empresa no pudiera conocer sus nombres, por lo que al ser filtrados resultó sencillo coaccionarlas para realizar la denuncia falsa contra quienes hemos ayudado a las temporeras esclavizadas a salir de su cautiverio y explotación, en un vil intento de exculpar a los “empresarios” y dar continuidad a su tráfico esclavista.

Todo ello fue posible gracias a la colaboración del Juzgado competente, por estar de guardia,  que se negó a recibir la denuncia del viernes día 1,  posponiendo la comparecencia al lunes día 4, dando lugar así a la ampliación del cautiverio y a la expulsión de las trabajadoras, siendo así que no se pudieron recabar pruebas, ni las trabajadoras pudieron denunciar ni testificar.

Acerca de la falsedad de la contradenuncia que posteriormente presentó la empresa baste ver la trascripción de la llamada de una de las alcahuetas de la empresa a una de las denunciantes, en la que se les ofrece arreglarles los papeles, contratarlas los años sucesivos y pagarles el dinero adeudado por sus nóminas, con la finalidad de que retiren la denuncia  planteada contra la empresa y que acusasen en falso a todos aquellos que las habían ayudado a escapar de su cautiverio (“Habla con ellas a ver si las convences para que retiren aquello, fueron engañadas por parte de aquellos…“;”Tú no apareces en la denuncia. Las que aparecen son…“ . Esta contradenuncia falsa tuvo toda la difusión.

 

 

SUMARIO:

[1] La Guardia Civil persigue a las victimas en beneficio de los tratantes de esclavos

[2] DECLARACION JORNALERA 8

[3] DECLARACION JORNALERA 2

[4] DECLARACION JORNALERA 4

[5] DECLARACION JORNALERA 5

[6] DECLARACION JORNALERA 6

[7] DECLARACION JORNALERA 7

[8] DECLARACION JORNALERA 10

 

 

 

 

 [2] DECLARACION JORNALERA 8

 

¿Hermana, me puedes hablar un poco sobre tu situación familiar?

Si

¿De dónde eres? Y si tienes hijos

Un dia estaba en mi casa, y  me llegó esa noticia, la oportunidad de trabajar en la fresa. Lo consulté con mi marido. Él estaba de acuerdo, porque soy pobre en Marruecos. No tengo nada, tengo a mis hijos que están estudiando, estoy delicada de salud, y mi marido también. El trabajo de mi marido no es suficiente para dar estudios a nuestros hijos, comer o cubrir los gastos médicos. Dado que estoy viviendo en extrema pobreza, no me da ni para ahorrar ni dar estudios a mis hijos ni al médico.

Hemos hablado mi marido y yo sobre el tema, y me ha dicho la decisión es mía. Y me pidió averiguar sobre el trabajo y si las condiciones no son duras, en ese caso puedes viajar.

Fuimos a apuntarnos, y cuando fuimos a Oujda, cuando nos llamaron de Oujda, en ese momento preguntamos a la gente sobre el tema.

¿De dónde eres?

Soy del este. Las chicas que estaban conmigo han hecho una copia del contrato, lo hemos firmado, nos han explicado el contenido, nos han dicho que hay 15 días de prácticas, y que vamos a cobrar 40.000 francos*(40 euros) al día, y que contamos con alojamiento, luz, agua, y el transporte. 

¿Ocho horas de trabajo?

No, son seis horas de trabajo. Nos han dicho: “Tenéis media hora de descanso y puntualidad en el pago. Y os entregan el cheque y vais a cobrar vuestro dinero…lo que trabajáis lo vais a ahorrar para vosotras”.

¿y el alojamiento?

El alojamiento y la luz, preguntamos si iba a ser descontado de lo que íbamos a ganar en el trabajo. Nos dijeron que no nos iban a descontar ni un duro de nuestro dinero. Y que el dinero que íbamos a cobrar era para nosotras…nos hemos puesto contentas al escuchar eso, y nos animó más. Preparamos la documentación, nos llamaron, y nos pidieron que nos hiciéramos una analítica. Fuimos nosotras las que pagamos el médico, ellos solamente nos dieron una hoja, que hemos llevado al hospital. Nos han hecho unos análisis y un control.

Hemos reunido todo y hemos obtenido el pasaporte. Juntamos toda nuestra documentación y la llevamos a ANAPEC en un sobre grande blanco, y firmamos cuatro hojas en  ANAPEC. Nos dieron seis hojas, dos de ellas no las firmamos, y cuatro  firmadas. Nos han dicho que os tenéis que ir y preparar vuestras cosas…”Cuando os llamemos, os vais”.

Fuimos y recogimos las cosas que íbamos a necesitar. Hemos pedido prestado dinero y fuimos a comprar un poco. Y cerramos nuestras maletas, y metimos las cosas que vamos a necesitar en España, dado que no sabemos el idioma, y no sabemos cómo va a ser, y hemos traído con nosotras lo que nos hacía falta. Cuando nos llamaron, nos dijeron que el viernes teníamos que estar en el puerto de Tánger. 

Antes de eso, ¿quién pagó el visado? ¿Vosotras o ellos?

Lo pagué yo

¿Cuánto?

66.000 francos* (66€)

Hemos pagado nosotras el transporte hasta Tánger. Hasta

Tánger todos los gastos los hemos pagado nosotras. Entre ellos toda la documentación que hemos necesitado en Marruecos, hasta el transporte lo hemos pagado nosotras.

El viernes a las seis estábamos en el puerto. Entramos y nos hemos encontrado con gente que estaba esperándonos; empiezan a llamar por zonas, el este por una parte…bueno, cada zona por un lado. Ellos nos guiaban. Eran dos personas.

¿Quién fue a buscarlas  en Tánger?

Han venido a buscarnos, personas…o sea, los jefes.

¿De  ANAPEC?

Sí, de  ANAPEC. Han acudido a nuestra llegada, nos han enseñado dónde guardar nuestras maletas, y  dónde ir. Cuando fuimos  donde nos han indicado, vinieron dos hombres con un coche, donde estaban los pasaportes, porque los pasaportes los hemos entregado en  ANAPEC, y ellos los llevaron hasta Tánger, donde fueron entregados. Empezaron a llamar por nombres. Al llamar, nos acercamos, cogemos el pasaporte y nos vamos para sellarlo, y empezamos a recoger nuestras cosas en las manos…No teníamos ni carros ni nada, una situación muy difícil. Lo hemos pasado mal en Tánger, fuimos a un sitio donde estaba el barco. Esperamos hasta que llegó el barco, y fuimos. Había mucha gente, mucho agobio, lo hemos pasado mal. Al subir al barco no encontrábamos sitio para sentarnos y subimos arriba. Cuando llegamos a Tarifa nos hemos encontrado de nuevo a dos personas.

El hombre que nos indicó lo que tenemos que hacer no ha dicho: “Ir allí y dejar las maletas, luego volvéis aquí”.

¿Es  XXX? 

No, no es . Es otro, que nos ha dicho que dejemos las maletas allí y volvamos con él. Hemos dejado nuestras maletas, y fuimos con él. Cogió todos los pasaportes y los metió en una bolsa que tenia él, y nos ha dicho que iba a venir una persona que se llama — que va a ser el responsable de nosotras ahí en la finca, y que él solamente es responsable de nosotras en Tarifa.

¿Cómo se llama ese hombre?

No conozco su nombre, no nos ha dado su nombre. Solamente nos dio el nombre de responsable del grupo en la finca. Y nos ha dicho que nos va a entregar los pasaportes, y que hay ocho autobuses. Hay el número uno, el número dos, el número tres, el número cuatro, el número cinco… Y cuando nos dicen un número concreto, hay que subir. Le hemos entregado los pasaportes y empezaron a llamar por nombres.

Vino ese — ese es el que tenía los pasaportes y empezó a entregarnos los pasaportes, y nos indicó el autobús al que teníamos que subir. Subimos al autobús.

Aquel día fuimos en dos autocares, uno del que estaba bajando gente, y el segundo. No había ni … ni nadie en nuestra espera. Cuando llegamos a la finca, nos encontramos solamente a las trabajadoras que llevaban más tiempo allí. Cuando bajamos vinieron a vernos. Les preguntamos por donde teníamos que pasar y nos empezaron a guiar. Y nos han dicho que esperemos hasta que viniesen a decirnos donde nos iba a alojar.

Llegamos a las 21:30h. Hemos esperado mucho hasta que vino una rumana. Trajo una bolsa de llaves, las entregó a una marroquí que lleva tiempo allí, y le dijo: “Aquí tienes las llaves, les entregas las llaves, y pon a seis personas en una habitación… que entren y duerman. Por la mañana veremos qué hacer con ellas”.

Al entregarnos esas llaves entramos, nos sentamos sobre esas camas. Nos hemos puesto de acuerdo en el repoarto de las camas, hemos dormido con hambre. Dado que estábamos viajando durante horas, el cansancio se ha hecho con nosotras, los vómitos, el malestar…Hemos entrado a nuestra habitación, no sabíamos dónde estaba la ducha ni el baño en esa noche. No sabíamos dónde lavarnos las caras, o dónde estaba nuestra cocina ni nada. 

Al venir por la mañana, nos han enseñado nuestra cocina, nos han dicho: “Vosotras, esa habitación con seis chicas y la otra habitación con otras seis chicas…Vais a compartir la misma cocina”. Sólo había una encimera de gas para cocinar. No conocíamos el idioma, ni sabíamos cómo defender nuestros derechos. Cuando decíamos que doce son demasiadas para compartir una sola cocina, o que seis mujeres son muchas para compartir una habitación, nos decían: “Si no queréis, volver a  Marruecos, callaos,  y aceptar la situación.”  Tú sabes que  cuando hay muchas en una habitación hay conflictos. Había tierra por todos los lados. Nos sentamos encima de ella, la comíamos, la teníamos por todos los lados, incluso en nuestra ropa y  en nuestro armario.  Hemos aguantado todo eso. Hemos quedado ocho días sin trabajo. 

¿No  ha venido nadie a buscarlas? ¿Ni ha preguntado por vosotras?

No, no, fuimos a hablar con ellos…

¿Y qué?

Nosotras solamente hemos preguntado a las mujeres que llevaban más tiempo ahí. Les hemos comentado  que no hemos traído con nosotras dinero;  otra mujer y yo no hemos traído ni un dírham con nosotras. Hemos llorado con amargura. Una mujer me prestó 100 dírhams (10 euros).   Cuando fui para pedirles un anticipo, me contestaron que no, y me dijeron que para que me den un anticipo primero tenía que trabajar cinco días. Y yo estaba sin trabajar durante ocho días y me querían añadir otros cinco días. Como no tenía dinero para comprar comida, estaba obligada a buscar pan para comer, en las bolsas de las mujeres que llevaban mucho tiempo allí….¡Después de estar viviendo todo esto! ¿Quién va a pensar en sus hijos o en su familia? ¡Los hemos olvidado! ¿Sabes por qué?

Mira, por ejemplo mi amiga me dejaba el móvil, durante unos segundos, para hablar solamente con mi marido, para decirle que estoy bien.  No he traído el detergente conmigo de Marruecos; empecé a pedirlo a las mujeres,  llegué a robarlo. Como he tenido que pedirlo tantas veces, empecé a robarlo y a lavar la ropa. No encontré ropa limpia, porque mi ropa estaba sucia. 

Hemos trabajado cinco días. Yo trabajé, y al día siguiente  nos dijeron que no había trabajo. Trabajé el viernes y el sábado. Luego no trabajamos, hasta el domingo. Y luego completamos otros tres días de trabajo.  Entonces nos dieron el anticipo, me han dado 50 €. A fecha de hoy no me han dado ni un dírhams. Con ese dinero pagué mi alimentación durante 17 días de Ramadán. 

¿17 días?

La mujer que me prestó 100 dírhams, le devolví su dinero de esos cincuenta euros. Y a otra mujer que me prestó 50 dírhams,  que he puesto, junto con las chicas, para los gastos de la comida, a ella también le he devuelto su dinero. Al final me han sobrado 35 euros. Con ellos he comido todo el  Ramadán.

 ¿Qué es lo que comí en Ramadán?-hace memoria- Calabaza que han tirado a la basura (empezó a llorar Fui y las recogí y las comí,  y las naranjas podridas… Lo hemos cogido de la basura, las exprimimos y las tomamos (llora de nuevo). 

En ese momento, rompemos a llorar las dos como magdalenas. Entré en un estado de angustia y llanto por la impotencia. Esta mujer me rompió el corazón. Es analfabeta, pero tiene una memoria privilegiada. Por eso reproduzco todos los detalles del relato de los hemos.

Vale, ¿continuamos?

Cogíamos las naranjas de la basura, las exprimíamos y preparábamos un zumo pocho. Y lo poníamos en las botellas y lo tomábamos.

¿Qué me has dicho? ¿Qué es lo que estáis haciendo con las naranjas?

Ellos traían naranjas, porque también trabajan en campos de naranjos, y las naranjas podridas las tiraban. Y nosotras las cogíamos, y les quitábamos la parte podrida y las exprimíamos. El zumo lo metíamos en botellas y lo tomábamos en el desayuno. Lo llevábamos al trabajo antes de la llegada del Ramadán, y con ello cenábamos. Lo tomábamos con el pan, nos apañábamos para comprar solamente pan. Y si no encontrábamos con qué comprar el pan, nos dejábamos humillar.

Nos dicen: “Hay que hablar y defender  tus derechos”, y que ella no puede hacer nada (se refiere a la encargada).

Nos íbamos a trabajar. Y al terminar de trabajar, nos íbamos a recoger hierbas, que están en mal estado, muy sucias. Las traíamos, las lavábamos y las cocinábamos al vapor…y las comíamos.        

En los últimos días de Ramadán no hemos podido  ayunar, porque no comíamos bien, y no hemos podido hacer el Ramadán…en lo único que pensábamos era en encontrar algo de comer. 

El día que se puso enferma mi amiga, les dije que me llevaran a mí también al médico, porque yo también estaba enferma.  Pero me contestó esa rumana: “Yo no te voy a llevar al médico. Yo no voy a llevar a dos personas, solamente voy a llevar a una”. No le he podido decir nada más, me quedé callada, porque no sé  cómo defender mis derechos. Me quedé quieta mirando y no fui capaz de hablar ni de defender mis derechos.

Perdí la llave, no sé cómo ni dónde la perdí. Ese día estaba con mi amiga, que estaba enferma. Había venido conmigo para buscar la llave. Y al no encontrarla, fui a hablar con ella (la rumana), y le he pedido que me abriera la puerta. Me contestó: “No, debes esperar a …., la de la llave, para abrirte la puerta”… Mi amiga estaba vomitando, y hacía mucho calor bajo el sol. Seguí buscando la llave, tenía mucho miedo. Cuando llegaron mis amigas, me dijeron que era yo la que había perdido la llave y debía asumir la responsabilidad. Y cuando fui de nuevo para hablar con ella, esta vez le pedí solamente que me acompañara para abrirme la puerta y que se quedara con su llave, y me dujo que tenía que darle primero seis euros…Luego me daría la llave. Al final me acompaño y me abrió la puerta.

¿Luego seguiste con la misma situación?

Seguimos con la misma situación. Luego fuimos a trabajar, después de habernos quedado con un día o dos días sin trabajar… han sido dos días. Cuando fuimos a trabajar, nos habían cambiado los encargados, han quitado a dos, y nos cambiaron a otros que estaban ahí. A cada 5 o 6 trabajadoras les habían asignado un encargado. El día que fui a trabajar con la otra encargada, trabajé desde las 7:30 hasta las 11:00h, y paré y le pregunté si me iba a contar esas horas que había trabajado. Su respuesta fue: “No, no las voy a contar”.

He trabajado muy bien, la fresa estaba madura, la punta de la fresa estaba madurada. Cuando la recolectas, la fresa está madura…La recogía con suavidad.  La encargada siempre criticaba nuestro trabajo, aunque lo hagamos bien.  Nos mandó de regreso a casa a las cinco trabajadoras, nos dijo que nos fuéramos a casa y nos esperásemos dos días.  Fui a casa…Al llegar, vi que habían mandado a todas las trabajadoras a casa, y vino el encargado.

Dos días después vino la encargada y nos dijo que íbamos a cobrar por caja…una caja de cinco kilos. En este caso íbamos a trabajar dos cajas de fresa por 1,50 euros. 

 ¿1,50€, una caja?

 1,50 euros, dos cajas

 1,50€ dos cajas…un total de  10 kilos.

Hicimos una manifestación, no estábamos de acuerdo con lo que había dicho. Pero ellos dicen que en esa temporada no hay trabajo, y no tienen mercancía.

“¡Si no tienes mercancía!…Yo soy nueva, no he aprendido bien el oficio”.

En el trabajo, las trabajadoras que llevan tiempo ahí, nos quitan la mercancía y rellenan con ella sus cajas, y no podemos decir nada. Si hablas, te gritan y se quejan de nosotras, y nosotras teníamos miedo de que nos devolvieran a Marruecos; cada vez que hablamos con ellos nos dicen que nos van a devolver a Marruecos. Por este motivo, teníamos miedo de hablar.

No hay mucha fresa que recolectar, la que queda está  repartida por el campo, una aquí y otra allí. ¡¿Cuándo vas a rellenar la caja de cinco kilos?! ¡¿Cuántas cajas vas hacer al día?! ¡¿Vas a rellenar  dos cajas, en el caso de que cuentes con el apoyo de Dios?! ¡¿Vas a conseguir 150 riyal ** al día?!…El día entero y tú, bajo el sol, quemándote para unos miserables 1,50 euros

Mi contrato es de tres meses, me han traído para trabajar tres meses. En  ANAPEC nos   dijeron que había trabajo hasta el mes de julio,  por eso hemos venido.

 ¿Qué pasó después de la manifestación?

Nos ha dicho: “Si queréis esa condición bien, si no a Marruecos”.   Se enfermó una mujer, nos comunicamos con ellos, y nos han dicho que tenía  que pagar  para ser atendida en el hospital. Entonces la llevó la Asociación y asumió la responsabilidad, y la llevaron al hospital, donde fue atendida. Y puso una denuncia.  Cuando el jefe se enteró  de que la mujer había puesto una denuncia y de que  nosotras estábamos manifestándonos, se asustó.

Una mañana  estábamos sin suministro ni de agua ni de  luz,  porque estuvo  cortada durante cuatro días, porque hemos parado el miércoles, y nos ha dicho que hasta el lunes no íbamos a empezar a trabajar.

El miércoles nos manifestamos…el jueves, viernes, el sábado…Al  sentirse acorralado, lo que pensó fue  llamar a ese   Yo ahí vi a  desde la última vez que lo había visto en Tarifa hasta ese domingo que vi cómo es. Y pongo a Dios por testigo…”Nunca lo he visto antes, aparte de la vez que lo he visto en Tarifa”.  Vino  aquel día y me comentó que tenía que volver a Marruecos. 

 ¿Vino el domingo? 

Sí, el domingo por la mañana.  Pensó que les iba  a crear problemas, por eso querían mandarme a Marruecos. Normalmente los autobuses que van a Tarifa lo hacen los martes y los jueves, y no el domingo. Las  mujeres que quieren hacer la solicitud de volver  a Marruecos tienen que decirlo con una semana de antelación. A veces no les llega el turno hasta 15 días después. Pero a mí me querían  mandar ya.

¿Vosotras empezasteis a hacer la lista el viernes?

Sí, fue el viernes cuando apuntamos nuestros nombres en la lista y le echamos fotos a nuestros pasaportes. 

No cesaron los problemas desde el miércoles hasta el sábado. Y el domingo, a las seis de la madrugada,  llegó la gente de la limpieza; es la primera vez que los veo allí.  Todo el mundo estaba limpiando. Algunos trabajadores de la finca también.

Escuché que va a venir una inspección de trabajo el lunes. Vino el jefe con una lista en la mano, las trabajadoras detrás corriendo por todas partes…gritando.  Al despertarme, encontré al jefe dentro de mi habitación. Dio órdenes de mantener  silencio, y  la que escuche su nombre, que recoja sus cosas y vuelva a Marruecos. Y yo le pregunté: “¿Dónde está mi paga?” Nos contestó que nos pagan en Tarifa…“¿Por qué me vas a pagar en Tarifa? Por lo menos dime cuánto he trabajado y cuánto he ganado, y recojo mi maleta y me ducho. Reponnos el suministro de agua. Yo también quiero ir para ver a mis hijos.”

¿Os ha cortado el agua durante cuatro días?

Si, cuatro días.

¿Desde el viernes  hasta…?

 Te juro por Dios que fueron cuatro días, y el gas apagado. 

¿Desde el  miércoles hasta el domingo?

Te juro que no nos  hemos duchado. Nos han dicho que al parar de trabajar, se paraba todo…el agua, la luz, se para todo. Está prohibido, hasta en el caso de que se acabe la bombona de gas, no la puedes rellenar.

 ¿Cómo vais a hacer la compra? ¿Tenías un bus de la empresa?

autostop, en el caso de que  pare alguien.

En ese autostop, ¿estáis en riesgo de que os pase cualquier cosa?

Sí, estamos expuestas a que nos pase cualquier cosa: yo he visto un hombre -y vuelve a jurar de nuevo-, un hombre que paró su coche, se quitó así su pantalón desnudándose, y me sacó su polla.

 ¿En su coche? 

 Sí, en su coche.

¿Tú has hecho autostop para irte a comprar pan?

Si, para irme a comprar, y giré la mirada hacia  otro lado, y arrancó su coche y se fue.

Nunca fuimos a comprar sin que parase alguien y se nos  insinuase, o dijeran  alguna palabra con insinuaciones para mantener relaciones sexuales con ellos…”O sea que vais con nosotros para mantener primero relaciones sexuales. Luego os llevamos para hacer la compra o para ir de compras…Lo importante es que  os llevamos.”

íbamos a las tiendas de los compatriotas árabes, hacíamos la compra según nuestras posibilidades. Hay cosas que nos dan gratis, y cosas que compramos  más baratas de precio. Nos vamos con autostop y volvemos con autostop. Si encontramos a alguien que nos lleve, bien, y en  caso contrario tenemos que ver cómo nos apañamos para volver, pagando a algunos que tienen coches para llevarnos. 

¿Volvemos al domingo?

Ese domingo  vi al jefe  entrando en la habitación de  y quiso sacarla por la  fuerza. Eso fue en mi presencia, y viendo todo lo que estaba pasando quiso sacarla por la  fuerza. Y fue insultada, ya por el jefe o el marroquí (al mencionar a este último hace referencia a  Esos dos que estaban arropados por las marroquíes que fueron compradas por el jefe, que les prometió conseguirles el permiso de residencia y subirles el sueldo. Les ha ofrecido  trabajo durante seis meses; las trajo en febrero, llevan cuatro o cinco meses. Y a mí me trajo y me dio trabajo durante veinte días, y encima me baja el sueldo. Y la que trabajó conmigo cobró  50 euros  igual que yo. La  subió en el autobús, le entregó el dinero, y se fue.  Yo todavía tengo deudas sin pagar en Marruecos. En su momento pensé en venir, trabajar, cobrar…Luego pagar mi deuda.

 ¿Cómo has logrado salir de esa finca?

Llamé a mi amiga   y empecé a llorar. Y le hablé de mi situación que era muy difícil de describir, estaba enferma.  Le conté que me querían llevar a Marruecos a la fuerza. El jefe me dijo: “Tu nombre está en la lista y tienes que irte en este momento”.  Me dice que tu nombre está en la lista y tienes que irte;

estaba de pie en la puerta, y me dice que me  tengo que ir. Le contesté que sí, y que voy a recoger mis cosas, y me voy. Recogí mis maletas y las dejé por ahí. Y él fue a la habitación de  y me escapé, a escondidas, por la puerta…Solamente con la ropa de casa y las chanclas de plástico, y escondí mis documentos  en mis bragas. Salí por la puerta y la Guardia Civil me miró fijamente.

 ¿En ese momento la puerta no estaba cerrada?

Estaba la puerta cerrada. La Guardia Civil, cuando todo el mundo estaba corriendo de un lado a otro, ellos los perseguían. 

 ¿La Guardia Civil persigue a las mujeres?

 Sí, estaban  alteradas… la manera cómo me escapé yo fue lentamente, y no corriendo.

 ¿Saliste por la puerta principal?

 Salí por la puerta.

 ¿Has abierto la puerta desde dentro, o te has  encontrado con la puerta abierta?

 Fui yo la que ha abierto la puerta, estaba cerrada.

 ¿La has abierto y te escapaste porque la Guardia Civil estaba persiguiendo a la gente que estaba corriendo?

 Sí

 Fuiste la más lista del grupo. ¿Y cuándo saliste de ahí?

Caminé una distancia hasta llegar a la carretera, e hice autostop, y me metí en un coche y a  Almonte. Y ahí se me acercó gente. Yo no los conocía, ellos se me han acercado, y me han  preguntado si nosotras éramos del grupo donde había pasado eso. Y contesté   que  sí, y me llevaron con ellos ¡Qué Dios los bendiga! Ahí me sentí segura, cómoda, me sentí bien. Me dieron la oportunidad y hablaron conmigo, y me dieron su cariño; me apoyaron y me calmaron con sus palabras. Y sus tratos me han empoderado, y el miedo desapareció. 

¿Tú, cuando saliste por la puerta, viste algún coche naranja  en  aquel día cuando estabas saliendo?

 ¿Cómo?

 Si has visto algún coche saliendo

 Desde la finca, sí hay…lo he visto.

 ¿Qué has visto?

Vi llevarse a las mujeres a la   fuerza.  Las metieron  en los coches. Vi a la mujer que se  había  desmayado, y  a la que  no le habían hecho caso. Solamente fue atendida por las chicas, que le estaban diciendo: “No grites, no llores”. Y vi al jefe en persona, y a  cogiendo las maletas y metiéndolas  en los coches, y la mujer tirada en el suelo. Y he sido testigo de eso

En esa casa, no donde estabais viviendo vosotras,  en esas casas que estaban alejadas, ubicadas en la entrada de la finca, donde en una de ellas viven unas rumanas y en otra unas marroquíes. ¿Tú has observado algo fuera de lo normal, como la prostitución?

 Sí, lo he observado.

 ¿Qué has visto?

Lo que he visto…A las antiguas marroquíes que saben hablar el idioma las han puesto en una zona, se llevan bien entre ellas, se ven con rumanos, españoles o marroquíes. Son ellas las que facilitan los números de teléfono y les dan información sobre las chicas. Por ejemplo, que este año hay nuevas; han venido jóvenes, guapas, mejores que las antiguas, y trabajan de intermediarias a cambio de una suma de dinero. Han cobrado mucho dinero haciendo eso.

 ¿Hacen de intermediarias con los clientes (los hombres)?

Este año la finca estaba llena, se parecía a un bar, ¿conoces un bar? Es igual; aparcan los coches, y esperan a que las chicas nuevas salgan  a buscarlos. Hay tres chicas de las antiguas que llevan a las nuevas.

 ¿Son chicas como tú, que no tienen para comer?

Yo, personalmente, estoy casada y llegué al extremo de hasta pensar en  eso, pero  conservé mi honor. Llegué al extremo de recoger comida de la basura para comerla. Hay alguna que trae naranjas podridas, las exprime y las bebe… Otra que trae  hierbas llenas de suciedad, y de pis…Y las lava y las come.

 ¿Eso significa que cualquiera puede llegar a prostituirse?

Sí, puede, porque hay chicas que se han puesto malas y no las han llevado al hospital…han tenido que llegar a eso.

 ¿Tú también te pusiste mala y no te han llevado al hospital?

Yo me puse mala,  tengo problemas de tiroides, bocio,  y bajo el calor, me asfixio. Y le he dicho (hace referencia a la encargada, de nombre ) que me llevara junto con mi amiga  al médico. Me contestó que no iba a llevar a  dos personas, que solamente iba a  llevar a una, y no me llevó. No he podido hablar…allí no puedes hablar, no puedes llamar por teléfono.

Nosotras en Ramadán rompemos el ayuno a las 22.00h. Viene (con referencia de nuevo a  la encargada, de nombre ) y nos cierra la cocina, y nos dice que no debemos  quedarnos despiertas hasta las 22:00h…”El Ramadán se hace en Marruecos y no en España…aquí tienes que comer. No has venido para hacer el Ramadán, has venido para trabajar. Aquí no tienes que estar despierta hasta las 22.00h, tienes que irte a dormir a las 19.00h, como el resto. No tienes que romper el ayuno ni hacer el Ramadán.”

 ¿Y el jefe no dice nada al respecto?

El jefe…-lo acompaña con una risa mezcla de burla y sarcasmo.

El jefe lo sabe todo. 

 ¿No lo has visto acosando a las trabajadoras?

Lo he visto acosando a la mujer embarazada. Vi cómo la estaba acosando en el trabajo. Estábamos  en la carretera, y pasó mirándonos a todas.

Separó a la embarazada del grupo, y las chicas  escaparon de él. Y bajó del coche y le dijo: “Tú te vienes conmigo en el coche”…Y la pobre se escapó.  Se escapaba  de él en la finca, en la carretera, en el trabajo. No quiso montar en su coche, ni ir con él. Al final fue a buscarla a su casa cuando averiguó su habitación. 

Y lo he visto acosando a otras. Y hablando todo el tiempo con las tres marroquíes que son alcahuetas, cuando llevan y traen a las mujeres a los coches. 

Incluso a mí un día que fui a quejarme porque me habían echado del túnel, me dijo que si “friki-friki” y me enseñó un billete de dinero. Estabamos en medio de todo el mundo y a mí me acompañaba la persona a la que pedí que me tradujera. Me quedé helada, tan sorprendida que me dí media vuelta y me fui. 

 ¿Qué pensaste cuando viste a la gente de AUSAJ y del Sindicato? 

 La verdad, cuando vimos a la gente de la Asociación, sentimos que estábamos seguras, protegidas, y con una  esperanza muy grande… ¡Que Dios les bendiga!

No puedo devolverles el favor, no tengo con qué pagarles… ¡que Dios les bendiga!

 ¿Tienes algo que añadir?

 Gracias

 Que Dios te bendiga.


(*) Término referido al “franco marroquí” 

(**) “Riyal”: término referido a una moneda en uso en algunas zonas de Marruecos. Diez Riyal corresponderían a un dírham. Así en el texto “150 Riyal” serían 15 dírhams, y aproximadamente 1’50 euros.

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[3] DECLARACION JORNALERA 2

 

¿Me podrías habar un poco de tu situación familiar?

Provengo del este de Marruecos. Divorciada. Tengo un niño de ocho años, lo cuida mi hermana. Mi madre está enferma. Fue este motivo por el que he venido a España, para ayudar a mi familia y para ayudar a mi madre económicamente, para que pueda operarse

¿Antes de venir a los campos de fresas de España, conocías o tenías contacto con alguna mujer que había venido antes que tú?

No.

¿Conoces a la persona que publicó el anuncio en ANAPEC en tu país?

Me apunté en mi cuidad de origen.

¿Y dónde has visto el anuncio?

Escuché a algunas mujeres de mi pueblo hablar sobre el tema. Después de pensármelo, le pregunté a mi hermana si podía cuidar a mi hijo mientras yo vaya a España a trabajar en la finca. Cuando aceptó, me apunté. Cuando volví a trabajar en un almacén de limón en Marrakech, al tercer día me llamaron y me dijeron que he sido aceptada en la finca.

¿Cuánto ganabas en ese almacén?

No mucho. Trabajaba en el campo, y nos pagaban ellos el alquiler. Cuando llamaron, cogí mis cosas y me vine para España.

¿Conoces a la persona que publicó el anuncio del ANAPEC en tu país?

No, no la conozco.

¿Y quién os recibe en Tánger?

 Nos recibieron unos jóvenes.

 ¿Y en España?, ¿Quién os recibe?

Nos recibe un hombre llamado  Los autobuses estaban numerados y cada grupo de mujeres se le asignaba un autobús.

 ¿Conoces a otras mujeres que hayan viajado desde Tánger a otros lugares de España a parte de Huelva?

 No, no conozco a ninguna. 

 Entonces, en España,  se encargó de todo.

 Sí, así es. 

Cuando os visitó la asociación, AUSAJ ( Jesús y Belén, que llevaron  al médico…) Después de su visita, ¿En qué habéis pensado y qué habéis sentido después de ver a esta asociación?

Desde que hemos llegado a la finca, hemos aguantado muchas cosas. Al llegar a la finca y ver las habitaciones, nos pusimos a llorar, todo estaba lleno de arena y de suciedad. Nos decepcionaron. Tras pasar la noche en esa habitación, me enfermé. Les pedí que me llevasen al médico, esa misma mañana no trabajé y me llevaron al centro de salud. Me lleva  Tras verme el médico, les dijo que me tenían que llevar urgentemente a Huelva. El segundo día, me llevó  Me quedé varias horas esperando fuera bajo el sol, aguantando el dolor y con hambre. Tras esperar varias horas, apareció  avisándome de que tenia que subir al coche para volver a la finca. Cuando le pregunte por el motivo, me ignoró y me dijo que íbamos a volver al siguiente día. Ya no me llevaron más. Para ir al médico,  me pedía 40 euros. Como yo no los tenía, me dijo que un chico que iba con ella, los pagaría por mí. Yo no acepté. Pues me había extrañado mucho y más que yendo en el coche con  la escuché decir “aquí hay una muchacha nueva”, y eso me asustó. 

 ¿No sabias a donde te habían llevado?

 No, no sabia donde estaba. 

Cuando os visitó la gente de AUSAJ y del Sindicato, después de su visita, ¿En qué habéis pensado y qué habéis sentido después de ver a esta asociación?

 Todos los miembros de la asociación, los he considerado como a mi propia familia. Tras verlos, ya no nos sentíamos solas, como antes. 

Cuando esta asociación junto a  se despidieron de vosotras, ¿Qué habéis comentado entre vosotras?

 fue la que nos animó a hablar sobre todo aquello que nos sucedía. Antes teníamos miedo hablar sobre el maltrato y el acoso que sufríamos. 

 ¿Como se preparó la lista de las mujeres que querían quejarse? ¿Y quién la preparó?

 No lo sé.

 Vale, de acuerdo. 

 Ah vale. Ahora te entiendo. ¿Te refieres a la lista en la que nos hemos apuntado?

 Sí, esa, ¿Sabes quién la preparó?

 Fue   XXX  y WWW

 Vale. ¿Y quién le entregó la lista a XXX?

 Se la dio 

 ¿Tú también conoces a  XXX?

 Sí.

 ¿Has tenido contacto con él?

 No, nunca he tenido contacto con él. 

 ¿Y cómo se enteró sobre la enfermedad de XXX  y XXX ?

 No lo sé.

 ¿Y sabes porque se cambió el comportamiento de XXX?

 ¿La que tiene una fractura?

 Sí.

He escuchado de que estaba soñando con su hijo que se iba a caer de una montaña, y cuando iba a ayudarle, se cayó de la cama desde arriba.

 ¿Has tenido algún accidente en el trabajo?

 Sí.

 Vale, cuéntanos todo.

Tal y como te he dicho antes, al llegar a la finca nos dormimos sobre unas sábanas muy sucias y bebíamos del grifo agua no potable, lo que me causó una inflamación en el cuello. Fue cuando me llevó  al médico. Cuando volvimos del médico, sin haberme atendido, al día siguiente se me acercó 

 A ver, explícame, ¿El primer día con quien fuiste al médico?

 el primer día fui con XXX. Y cuando me mandaron a Huelva, fui con WWW

Entonces, cuando fuiste por primera vez al Centro de Salud, el medico te dijo que tenías una infección.

 Sí. Y cuando fui por segunda vez, me acompañó  a Huelva. Pero no me atendió el médico porque  y su novio me dejaron esperando fuera del centro de salud. Al día siguiente volví al trabajo, y fue cuando se me acercó  Y ya por la tarde, a las nueve de la noche vino  y me preguntó si había trabajado. Le dije que sí. Después me preguntó por si me había ido al Centro de Salud. Le pregunté si era ella la que me tenía que llevar al médico. Me dijo que ya había hablado con  para que me lleve ella,pero tenía que llevar conmigo 40€. Le dije que no disponía de esa cantidad de dinero. Me dijo que a partir de hoy no llevaré al Centro de Salud a nadie, quien se quiera morir, que se muera. Seguí con la infección sin tomar medicamentos, hasta que se puso en contacto con nosotras esta asociación,gracias a ella ahora he mejorado.  Permanecí en silencio por mucho tiempo, aunque estaba sufriendo, pero ya no pude aguantar más cuando el jefe entró a la cocina. Nosotras hemos venido a trabajar aquí con nuestra dignidad. Mi objetivo era llegar y empezar a trabajar para ayudar a mi madre a realizar su operación, comprar una pequeña casa para mi hijo y mi madre. Pero todo fue un sueño, nada de eso se hizo realidad. Nunca he mendigado en mi país, pero aquí hemos sido obligadas a mendigar patatas para no morir de hambre. Un señor nos daba patatas porque le prometimos que íbamos a pagarle cuando cobremos, pero no hemos cobrado hasta ahora. Volvamos a la cocina, te había comentado que el jefe,  había entrado a la cocina. Siempre entraba a la cocina para proponernos tener sexo con él a cambio de 50€. Un día estaba en la cocina, entró y se me acercó, me asusté y empecé a dar pasos hacia atrás mientras él cada vez se acercaba más. Me propuso tener sexo con él a cambio de dinero. Me preguntó si estaba embarazada, le dije que no. Después me preguntó si estaba casada, le dije que sí. Aun así, me siguió convenciendo para que me vaya con él. Empecé a gritar y vino corriendo una compañera de trabajo. Le pedí que se salga de la cocina. Cuando llegó mi compañera de trabajo,  le empezó a proponer lo mismo. Cogió de la mano a mi otra compañera,  obligándola para que le acompañe. Suele entrar también a nuestras habitaciones. Todas compartimos el mismo horno, y la verdad es que no es suficiente para todas. Han sido los días más duros de mi vida. 

¿Qué pasó desde que  se fue de la finca hasta que volvió Jesús? Cuéntame lo que pasó.

XXX  y ZZZ, el hermano del jefe, llegaron a la finca por la mañana y empezaron a quitar los cartones que había en las ventanas y a tirar arena dentro de las habitaciones. Después abrieron las puertas de las habitaciones, informándonos de que íbamos a volver a Marruecos. Cuando una mujer se negó, la cogió  y empezó a arrastrarla por los suelos, mientras la Guardia Civil lo observaba todo. La metió violentamente al autobús.

 ¿Cuántos autobuses había?

 Había solo dos autobuses, uno para las maletas y otro para nosotras. Nos dijeron que nos iba a pagar  cuando lleguemos a Tánger. No tenía la intención de escaparme, pero cuando me acerqué a la puerta, el jefe me cogió del brazo diciéndome que si me escapo me voy a arrepentir. Nos dijo a todas de que la policía era de su padre y que, si nos escapamos, pasaremos el resto de nuestra vida en la cárcel. Después llegó , amenazándonos, diciéndo de que a todas nos tiene registradas. Nos dieron muchísimo miedo y nos pusimos a llorar. No esperábamos que en ese momento iba a llegar la gente del Sindicato y nos iba a llevar. La hija del jefe nos amenazó con encerrarnos con las llaves para no irnos con la asociación. Nos empezaron a empujar para entrar a la habitación y encerrarnos allí, pero nos hemos resistido. 

 Vale. ¿Has visto algún coche salir de la finca detrás de vosotras?

 Sí. Cuando se han escapado había un coche detrás. La guardia civil estaba en la puerta principal viendo como las mujeres eran maltratadas y obligadas a subir a los buses.

 ¿No viste un pequeño coche de color naranja o una caravana?

 No.

 ¿Qué pasó cuando Jesús y Óscar se fueron?

 Nos llevaron junto a ellos. Delante de la Guardia Civil y de todos, nos enfrentamos a  contándoles a todos como nos intentó acosar y violar. La Guardia Civil nos preguntó si éramos capaces de denunciarlo. Yo les dije que sí. Quiero mostrar la verdad a todo el mundo, sobre todo a mi familia, porque no quiero que piense que he venido a España para prostituir. No he venido para ser maltratada, ni para mendigar. Cuando estamos en el trabajo, a la hora de comer, todos se sientan a comer menos nosotras, y para saciar el hambre, comemos fresas a escondidas. 

 ¿Qué pasó el sábado y el domingo?

 Nosotras huimos el domingo. Hicimos una manifestación el viernes porque nos dijeron que íbamos a trabajar dos “secondas” de las grandes( 7 kilos cada una)por 1,50€. 

 ¿Las dos por 1,50€?

 Sí, exactamente. Llamamos a un marroquí para que nos tradujera lo que estaban diciendo, pero le expulsaron. Había gente gritando, pero nadie les hacia caso. Nos trataban como a “perros”. Al sentirnos solas y sin ninguna ayuda, dejamos de protestar y les dijimos que el lunes íbamos a volver al trabajo. En ese mismo fin de semana, el jefe nos pidió que volviésemos a nuestro país, y cuando lleguemos a Tánger,  nos dará nuestro salario. Empezaron a sacar a las mujeres, algunas huyeron.

 Vale, entonces, ¿Qué sucedió en esos autobuses donde los iban a llevar?

 Metieron en ellos a las trabajadoras con violencia.

 ¿Sabes si alguno de esos autobuses no ha salido? 

 Sí, han salido todos. 

 ¿Y quién es ese hombre alto que sale en el video hablando con vosotras detrás de la valla?

 No me acuerdo.

 ¿Y cómo os sentís en la finca? ¿Os sentís como si estuvieseis en la cárcel?

 Sí, incluso llegué a pensar en suicidarme. No quiero que mis hermanos vean las noticias, porque al escuchar las noticias pensarán que he venido aquí para dedicarme a la prostitución, pero en realidad yo he venido a trabajar. Me preocupa perder la custodia de mi hijo porque su padre si ve las noticias, me quitará al niño. Espero que no vea las noticias.

 ¿Y cómo te sientes ahora?

Desde que hemos venido aquí, sufro depresión. Siempre he pensado subirme a esa montaña y suicidarme, porque no he conseguido ni trabajar, ni ayudar a mi madre en la operación, ni ayudar a mi hijo etc.… Son muchas cosas. 

 Hay un vídeo donde aparecen dos mujeres corriendo y otra grabando.

 Esas chicas están conmigo.

 ¿Quiénes son?

 Son las dos que han huido:  y 

 ¿Y la que grababa?, ¿quién es?

 No la conozco.

 entonces, ¿La que grababa no la iban a llevar a Marruecos?

 No, porque pertenece a aquellas que llevan mucho tiempo trabajando aquí. 

 ¿con esto me quieres decir que solo mandaron a Marruecos a las novatas?

 No, nos querían devolver a todas porque ellas también están registradas en esa lista. 

 ¿Y qué pasó después?

 Había mujeres que se quedaron en la finca con el jefe porque lo defendieron, diciendo que todo aquello que decíamos las demás era falso. Estas mujeres están compradas. 

 Y la mujer que grabó a tus dos compañeras corriendo, ¿Es novata o de las que llevan bastante tiempo trabajando en la finca?

 No lo sé. 

 Y la casa que está al lado de la finca, ¿en ella solo viven rumanas?

 Nosotras vivimos con esas rumanas.

 ¿Te refieres a la vivienda que se encuentra en la entrada de la finca?

 No, me refiero a la segunda.

 Ah vale, tu vivías en la segunda.

 Si.

 ¿Y en esa casa solo vivías las novatas?

 Sí, y las demás vivían en otra casa.

 ¿Y la encargada de vosotras vivía con las rumanas?

 Si.

 ¿Y sabéis si hay prostitución en esa casa?

 Si, la hay. Hay unas tres o cuatro mujeres marroquíes que llevan a las demás a hacer autoestop a cambio de tener relaciones sexuales. 

 ¿Y se llevan solo a las rumanas?

 Se llevan solo a las novatas.

 Y en la casa donde viven las rumanas, ¿Hay prostitución?

 No.

 ¿Y donde viven las marroquíes, hay prostitución?

 Si, la hay. Son tres mujeres marroquíes:   y  Son las mismas que se llevan a las demás mujeres a hacer autostop. A  la conozco muy

bien y vi con mis propios ojos lo que hace, pasa la noche junto a su novio.  A  no la conozco.

 ¿Alguna vez te ha animado para que hagas lo mismo?

 ¿Quién, ?

 Sí

 No. Después del día Hospital, no. Ni siquiera le di la oportunidad para que me lo pida. Desde lo que me pasó en el Hospital, cuando me acompañó, dejé de saludarla.

Si que veía como ella y las otras dos marroquíes se dirigían a las mujeres y llevaban a muchas a los coches. Venían e iban sin parar. Yo lo veía y otros también. También los jefes.  estaba con ellas. 

Se aprovechaban si estábamos enfermas o con hambre. Ha sido mucho sufrimiento. 

 ¿Ahora me puedes contar todo lo que te ha sucedido desde que has llegado a la finca?Cuanto tiempo has trabajado y cuanto te han pagado.

 cuando llegamos por primera vez, quedamos muchas horas esperando enfrente de la finca para que nos abran la puerta. Al entrar a nuestras habitaciones, nos sorprendimos porque no era aquello que esperábamos. Había muchísima suciedad. Cuando llovía, siempre se me mojaban los pies, se me mojaba la cama, la ropa… Llegamos el día 27/04/2018 y empezamos a trabajar hasta la fecha 04/05/2018. Nos dijeron que nos iban a dar 50€, pero todo fue mentira. Cuando le dijimos al jefe que queríamos trabajar nos dijo: Vosotras las moras solo os dedicáis a comer y a engordar. Le respondimos: Nosotras hemos venido a trabajar. Pero nadie nos hizo caso. Tuvimos que esperar unos días, y empezamos a trabajar. Trabajamos solo 22 días. 

 ¿Cuánto habéis cobrado tras trabajar esos 22 días?

 No hemos cobrado nada. 

 ¿Solo os dieron 50€?

 Sí, solo eso. Tenia que llenar diez cajas de fresas y cogerlas yo sola. Si se destroza solo una fresa, nos mandan a dormir. Al principio nos dijeron que nos iban a enseñar cómo íbamos a trabajar. Hay mujeres que han trabajado solo un día y después las han devuelto a Marruecos. Yo siempre sacaba 10 cajas, que pesan muchísimo.

Llegábamos super cansadas y llenas de barro, y cuando entrabamos a ducharnos, apagaban el calentador de agua. De nuestro sueldo nos restaban 3€. Si algo se pierde, como una cuchara o las llaves, lo teníamos que comprar nosotras. Ni siquiera nos llenaban el butano para poder cocinar. Si estuviésemos en la cárcel, seguro que nos habrían tratado mejor. 

 ¿Quieres añadir algo más?

 Lo más fuerte de todo fue cuando fui a denunciar ante la Guardia Civil (domingo por la tarde-noche). El mismo Guardia Civil que estaba por la mañana en la finca, cuando se querían llevar a las  mujeres a la fuerza, era el que estaba en la declaración. Ese Guardia Civil se puso a gritar a la abogada. Sentí terror. ¿Cómo iba a hablar bien?

 Vale. Gracias. 

 Háblame de tu jornada laboral. ¿Cuándo empezáis a trabajar y cuando finalizáis? 

 Trabajamos el miércoles de 11.00 a 11.30h debido a la manifestación. Cuando les preguntamos por el motivo de la manifestación, nos dijeron que  les dijo que íbamos a trabajar dos “secondas” de las grandes (7 kilos cada una)por 1,50€. Empezamos a protestar, pero nadie nos hizo caso. Cerraron las puertas y nos dejaron fuera bajo el sol en ayunas hasta las 15.00h. Al sentirnos solas y sin ninguna ayuda, dejamos de protestar y les dijimos que el lunes íbamos a volver al trabajo.En ese mismo fin de semana, el jefe nos pidió que volviésemos a nuestro país, y cuando lleguemos a Tánger,  nos dará nuestro salario. 

 ¿Cuántas horas en total trabajabais?

 empezábamos a las 07.30h y terminábamos a las 02.30. Y a veces, era de 07.30h a 15.00h.

 ¿Y hay descanso o no?

 Nos dan solo media hora. A veces, no trabajamos el sábado y otras veces el domingo. Durante los últimos días, no trabajábamos los días: jueves, miércoles, viernes. Trabajábamos solo un día a la semana. 

 ¿Y no os daban el sueldo de ese día?

 No. nada

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[4] DECLARACION JORNALERA 4

 

¿Me podías hablar un poco de tu situación familiar?

Si. Estoy divorciada, tengo un hijo y el padre no paga la manutención a su hijo. En cuanto a mi situación familiar, pues provengo de una familia pobre, por este motivo he venido a trabajar en este país.

¿Antes de venir a los campos de fresas de España, conocías o tenías contacto con alguna mujer que había venido antes que tú?

No, nunca he conocido a ninguna mujer que haya venido aquí.

¿Conoces a la persona que publicó el anuncio del ANAPEC en tu país?

No, no lo sé, pero lo único que sabemos es que fue el ANAPEC quien lanzó el anuncio, pero la persona en concreto no lo sabemos. Lo único que sabemos es que fueron los encargados del ANAPEC quienes publicaron el anuncio. Cuando se publicaron los anuncios, fuimos para apuntarnos. Preguntamos por lo que estaba escrito en esos anuncios y nos dijeron que aquello que está escrito allí es lo que hay.

¿Qué habían escrito en ese anuncio?

Había escrito de que la mujer tenía que estar casa o divorciada, es decir, dispone del acta del matrimonio. También debe tener hijos y pertenecer al medio rural.

¿Y quién os recibe en Tánger?

Nos recibe un hombre llamado  XXX fue él quien nos recibió en Tánger.

¿Conoces a otras mujeres que hayan viajado desde Tánger a otros lugres de España o parte de Huelva?

No, no conozco a ninguna.

¿Cuándo llegáis a Tánger, como se lleva a cabo todo el proceso?

 ¿Cuándo estábamos en Tánger o en Tarifa?

 En Tánger.

Cuando llegamos a Tánger conforme nos llamaban por nuestros nombres, íbamos entrando para que nos den nuestros pasaportes. Cuando llegó el barco, nos iban llevando a España por partes, porque éramos muchas. Cuando llegamos a Tarifa, en la estación de autobuses estaba  junto a otro hombre. Los autobuses estaban numerados y cada grupo de mujeres se le asignaba un autobús. 

 ¿Y esos autobuses iban al mismo lugar o a diferentes lugares?

Nosotras solo íbamos subiendo a los autobuses sin conocer el destino. 

Cuando os visitó la asociación, AUSAJ (Belén y  Jesús,  que llevaron a  al médico… Después de su visita, ¿En qué habéis pensado y qué habéis sentido después de ver a esta asociación?

Cuando los vimos, nos dimos cuenta de que esa gente nos va a ayudar y apoyar porque aquí nos hemos sentido ofendidas y humilladas. Parece como si no hayamos venido a trabajar sino a ser maltratadas. Cuando vimos que esa gente ha venido para ayudarnos, nos alegramos ya que estábamos esperando ayuda por parte de alguien. Es un sentimiento que no te lo puedo describir, nos sentíamos como un grupo de gente que se encuentra perdido en una selva y no encuentra el camino para salir, hasta que de repente ve a alguien y se alegra. Es lo que nos hemos sentido al ver a la asociación. Nos alegramos muchísimo al verla, porque le hemos contado nuestras circunstancias, lo que hemos sufrido y por todo lo que hemos pasado.

cuando los abogados junto a XXX se despidieron de vosotras, ¿Qué habéis comentado entre vosotras?

Después de la visita de la asociación, y después de que ésta viese las circunstancias en las que vivíamos, quedamos a la espera de su ayuda, para que nos ayude a salir del sufrimiento en el que vivíamos. 

 ¿Como se preparó la lista de las mujeres que querían quejarse? ¿Y quién la preparó?

Los abogados querían saber el número de las víctimas, por este motivo, todas les habíamos mostrado nuestros pasaportes y les pedimos que registren nuestros datos para que sepan que estamos siendo maltratadas en esa finca. 

 ¿Y quién registraba los datos? ¿Tú? 

 Sí.

 ¡Vale! ¿Y quién le entregó la lista a XXX

 Fuimos nosotras. 

 O sea, tú. 

 Sí.

 De acuerdo. No tengas miedo porque no vamos a mostrar tu nombre.

Es que hay algunas que viven arriba y otras que viven abajo. Yo me encargué de una parte y otra se encargó de otra. 

 ¿Y cómo habéis conocido a XXX?

Es el encargado de la asociación musulmana de la mezquita. Fui la primera quién conoció a  Nos había llegado un audio sobre él, de que estaba en una asociación musulmana y de que ayudaba a la gente. Cuando escuché ese audio, fui la primera en hablarle. Le mandé un mensaje, comentándole de que estaba trabajando en Doñana. Me dijo “Bienvenida, ¿Tienes algún problema?”, a lo que respondí:Estoy pasando por unos problemas que ni te los puedes imaginar, hemos venido para trabajar y mejorar nuestra situación, pero todo aquello que nos habían dicho era mentira y lo estamos pasando muy mal. Necesitamos el apoyo de alguien, queremos que nos ayudes. Le conté lo que nos sucedía en la finca. A partir de ese día empecé a grabar los vídeos y se los mandaba a  Tengo dos vídeos. 

 Cuando viste que vuestra situación empeoraba, te pusiste en contacto con XXX

 Sí.

 Encontraste su número de teléfono en…

Escuché el número de teléfono de  en un audio, en el cuál él mismo estaba hablando. En ese audio le escuché diciendo de que era marroquí y que estaba en una asociación. Cuando escuché eso, me alegré muchísimo.

 Y ese audio que grabó él, ¿Qué contenía? 

en ese audio escuché que este señor está en una asociación musulmana de una mezquita y que él también interviene en los problemas de los inmigrantes que vienen a trabajar en España. Fue esto lo que escuché, y de donde saqué su número. A partir de entonces, seguimos en contacto los dos. 

 ¿Y cómo se enteró sobre la enfermedad de  XXX y WWW?

El primer día en que me puse en contacto con  por primera vez, fue en casa de  Fui a ver a  porque estaba enferma. No hay una relación muy estrecha entre las dos, pero como estaba enferma, pues fui a verla. Entonces, fue en casa de  donde escuché el audio de  Después de escucharlo les dije que iba a hablar con él y contarle sobre nuestra situación. Aceptaron mi propuesta, diciéndome que todas necesitamos ayuda, ya que todas estamos siendo maltratadas.  también habló con él. Esa misma tarde vino  junto a otros hombres. Mas tarde, me explicó que esos hombres han venido del consulado. Esto es lo que hay.

 Vale. ¿ os ayudó en algo o no?

nos escuchaba de verdad, y cuando le pedíamos algo, venía a la finca, pero no nos dejaban salir para hablar con él. Nos decían: ¡Iros a vuestra casa!

 ¿Y sabes por qué se cambió el comportamiento de XXX? 

 ¿Quién es XXX?  ¡Ah,  la que tiene una fractura! Ahora, ya no puede andar. Le sucedió lo de la fractura, a las doce de la noche y la llevaron al médico hasta las doce de la mañana. Fui a verla.

 ¿Y dónde está ahora?

 Se la llevaron a Marruecos. 

 ¿La llevaron a Marruecos con la fractura?

 Sí, así es.

 ¿Y dónde se cayó? 

 Es una mujer mayor que se cayó desde la cama de arriba y se rompió.

 ¡Pobrecita!

 Si la ves, aparenta unos 50 años. Estaba soñando con su hijo, de que se iba a caer de una montaña, y cuando iba a ayudarle, se cayó de la cama desde arriba. 

 ¿Has tenido algún accidente en el trabajo?

 No.

 ¿Has pedido alguna vez permiso para ir al médico?

 No, porque sé que no aceptan llevar a nadie al médico. Fui sola al médico, por mi cuenta. 

 ¿Entonces, te has enfermado alguna vez, no?

 Sí.

 ¿Y de qué te has enfermado?

 A causa del estreñimiento.

 ¿Y cuánto le has pagado?

 Sólo pagué el transporte. Pero no tenía dinero para comprar los medicamentos.

 ¿Y cómo has entrado al Centro de Salud?

 Encontré a un marroquí por la calle y le pedí que entre conmigo al médico para hacer de intérprete. 

 ¿Y una vez dentro, te pidieron alguna documentación?

 No, no me pidieron nada. Les entregué solo el pasaporte y me dejaron entrar. 

 ¿Qué pasó desde que  se fue de la finca hasta que volvió Jesús? Cuéntame lo que pasó. 

 El miércoles nos dijeron que no íbamos a trabajar más. Nos informaron que no íbamos a trabajar los días: jueves, viernes, sábado, domingo. Nos informaron que trabajaremos hasta el lunes, sólo dos “secondas” por siete dirhams.

 ¿Qué quieres decir con “secondas”?

 Las secondas son cajas de 5 kilos. 

 Ah vale.

Nos dijeron que íbamos a trabajar dos “secondas” por siete dirhams. Pero nosotras no aceptamos. Empezaron a separar las marroquíes y las rumanas porque ninguno quiso trabajar por ese precio. Empezaron a hablar con los rumanos y nosotras no entendíamos nada porque no había ningún traductor. Un marroquí, que lleva mucho tiempo allí, nos iba a traducir aquello que estaban diciendo. Cuando empezó a traducir, el jefe le expulsó. El jefe solo hablaba con los rumanos y a nosotras nos dijo que la que no quiera trabajar, que renuncie su trabajo. Había gente que se mareó. Después de estos acontecimientos, me puse en contacto con  contándole lo sucedido. Me pidió grabarlo todo. Grabé el vídeo y se lo mandé. Fue el día viernes cuando fue la manifestación. En ese mismo día, le echamos fotos a nuestros pasaportes. Vino la guardia civil, las asociaciones y los jueces. Les comentamos que no queremos trabajar en estas situaciones precarias. La gente que lleva mucho tiempo trabajando allí, en un principio estaba de acuerdo con nosotras en todo, pero no se atrevía a decir nada.Pero todo cambió cuando empezamos a protestar diciendo “¡No Doñana!”” ¡Trabajo aquí mal!”. En ese momento apareció el jefe junto a “ rogándole a la gente que lleva trabajando mucho tiempo allí para que diga lo contrario, fue cuando empezaron a decir “¡Doñana bien!”.  

 ¿Y quién es “XXX?

Es la encargada de nosotras, junto al jefe. Cuando escuchamos a los demás decir “¡Doñana bien!” fuimos a sacar nuestros pasaportes. Los sacamos y les pedimos que les echen fotos. Después de esto, la hija del jefe me dijo: “Todos pasaportes y fotos Marruecos”. Le dijimos: No pasa nada. 

¿Has visto algún coche salir detrás de los abogados?

No, no me di cuenta porque en ese momento mi objetivo era transmitir mi mensaje de forma comprensiva, aunque sea con señales.

 ¿No viste un pequeño coche de color naranja o una caravana?

 No, no me di cuenta. 

 ¿Qué pasó cuando Jesús y Óscar se fueron?

 Cuando estos dos se fueron hubo muchas habladurías, decían que nos iban a mandar a nuestro país y que no íbamos a volver a España a trabajar.

 ¿Quién decía esto?

 Lo decía XXX,  el jefe y sus hijas. 

 ¿Qué pasó el sábado?

 El sábado seguían con las mismas habladurías. 

 Ah vale.

 El domingo (el mismo día en que hui), estaba durmiendo y a las seis de la mañana tocaron en mi puerta avisándome a que no abra la puerta a nadie porque nos van a mandar a Marruecos. Fue cuando los vi tirar las maletas de la gente fuera. 

 ¿Quién tiraba las maletas?

 Era  junto a otro hombre, que nunca había visto. La gente ni siquiera se había duchado y ni siquiera les habían pagado. Todos se negaron, mientras él les decía: Vais a ir ahora a Marruecos porque sois problemáticos. Llegó una de las trabajadoras llorando a mi puerta, cogí el móvil y le llamé a  contándole lo que sucedía. Después fui a la oficina y encontré a  y cuando me quejé, me ignoró diciéndomeque no nos afecta nada. Le dije que es ilegal expulsar a los trabajadores de esa manera. Me dijo que somos problemáticos y que no le incumbe lo que nos estaba pasando. Fue en esa tarde cuando hui.

 ¿Con quién has huido?

 Hui con  XXX

 ¿Qué sucedió en esos autobuses donde los iban a llevar?

 En ese mismo día por la mañana estaba la guardia civil en la puerta. La policía veía a la gente siendo maltratada, tirada en el suelo junto a sus maletas. También escuchaban sus protestas, ya que el jefe no les pagó. Pero no hubo respuesta por parte de la Guardia civil. 

 ¿Sabes si alguno de esos autobuses no ha salido? No tienes ninguna noticia, ¿no?

 No.

 ¿Y quién es ese hombre alto que sale en el video hablando con vosotras detrás de la valla?

Tercera persona: Es español, no marroquí, por eso no entendíamos lo que nos decía.

 Ah vale. ¿Y cómo os sentís aquí? ¿Os sentís como si estuvieseis en la cárcel?

 Nos sentimos perdidas. Hemos venido aquí para trabajar, pero hemos sido maltratadas. El problema es que ni hemos podido trabajar en buenas condiciones ni hemos podido volver a ver a nuestros hijos. Lo que solicitamos nosotras ahora, son nuestros derechos. 

¿Cuál fue el motivo por el cual habéis grabado ese video que muestra vuestras circunstancias en la finca?

 ese vídeo en concreto no fui yo quien lo grabó. Yo grabé a la guardia civil y lo que estaba sucediendo porque no nos dejaban ir a hablar con la gente que estaba con la guardia civil. 

 Cuando os encerraron en la finca, ¿Os encerraron a todas, o solo a las novatas?

 Nos encerraron a todas. La puerta principal estaba encerrada para todos.

 El trato con las marroquíes que llevan mucho tiempo allí trabajando y el trato con vosotras las novatas, ¿Era diferente?

 Sí, claro. Hay algunas, que ni siquiera trabajan, son las mismas que expulsan a las demás. Hay una, que nunca la he visto trabajar. 

 ¿Hay una casa que está ocupada solo por las rumanas?

 Sí.

 ¿”Manijera” también ha venido?

 ¿Quién es” Manijera”?

 Tengo que preguntar por este “Manijera”.

 La encargada de vosotras, ¿Vive junto a las demás rumanas?

 Ella también vive en la finca, pero no sé donde vive exactamente. 

 Las que se encargan de vosotras junto al jefe, ¿Cuantas son?

 Sólo es una. 

 ¿Sabes si hay prostitución en esa casa de las rumanas?

 Bueno, ya sabes que para ellos besarse es algo normal, entre otras cosas. 

 Pero hay una diferencia entre el noviazgo y la prostitución.

 No sé. Hay rumanas que viven con sus maridos y otras que viven con sus novios. Entonces no sé.

 ¿Y sabéis si hay prostitución donde viven las mujeres marroquíes?

 Sí. Hay una que la conocen todos. Hay una marroquí que se pasa la noche con el rumano. Es una de las que expulsa a las trabajadoras de la finca.

 ¿Conocéis a alguna chica que ha venido con vosotras con la idea de trabajar en la prostitución?

 No, no conozco a ninguna.

 Vale.

Tenéis que saber una cosa. Aquella gente que ha venido a España para dedicarse a la prostitución huye antes de llegar a la finca porque no tiene sentido trabajar en la finca si su objetivo es dedicarse a la prostitución. Si quiero dedicarme a eso, me habría ido hace tiempo, y no quedarme aquí en la finca a sufrir. Hay gente que no ha podido aguantar todo lo que sucedía en la finca y ha regresado a su país. 

¿Ahora me puedes contar todo lo que te ha sucedido desde que has llegado a la finca?

Tal y como te conté antes, llegamos a la finca en bus sin conocer nuestro destino. Al llegar, nos decepcionamos porque pensábamos que nos iban a recibir. Quedamos cuatro horas enfrente de la finca esperando a algún marroquí para que nos enseñara donde íbamos a permanecer esa noche. Estábamos muy cansadas porque fue un viaje muy largo. Primero tuvimos que desplazarnos desde nuestra ciudad de origen hasta Tánger y después viajar a España.

 ¿Y tú, de dónde procedes?

 ¿Lo digo, aunque estéis grabando?

 No te preocupes

Yo provengo de XXX. Desde mi ciudad de origen hasta SSS hay un trecho largo. Y una vez en el puerto, tuvimos que esperar al barco varias horas bajo el sol sin comer. Hemos pasado por mucho estrés. Cuando llegamos a la finca nos sentimos perdidas, ni siquiera estaba XXX.  A  XXX  no le hemos vuelto a ver desde que subimos al barco desde Tánger, hasta que lo volvimos a ver el día en que nos iban a devolver a nuestro país. 

 ¿A qué hora llegasteis a la finca?

 No me acuerdo de la hora, pero llegamos por la noche. Quedamos allí, hasta que llegó “XXX” y nos dijo con señales “entrad”. A cada una le asignó su habitación. Esto es lo que pasó el primer día. El segundo día, escuchamos su voz y salimos de nuestras habitaciones preguntándole por el día en que íbamos a empezar el trabajo. Nos dijo todavía no. 

 ¿Cuántas mujeres había en cada habitación?

En cada habitación había seis mujeres. Y doce en la cocina. Pasamos varios días sin trabajar. Le preguntamos a  por el día en que íbamos a empezar a trabajar. Nos dijo señalando a su barriga y a sus nalgas, con una risa sarcástica: Vosotras las moras solo barriga y nalgas. Nosotras le dijimos: No, nosotras trabajo, trabajo. No dormir. Nos empezó a hablar en español, pero no entendíamos nada. Pasamos una semana sin trabajar. En Tarifa, nos dijo  de que nos iban a dar 50€ para hacer la compra, pero cuando llegamos no nos dieron nada. No teníamos nada de comer. Les rogábamos para que nos dejen trabajar, pero nos respondían en español y no entendíamos nada. “ XXX” nos repartió los días para trabajar. Cuando empezamos a trabajar, les pedimos nuestro sueldo.

 ¿Cuántos días fueron?

 Fueron seis o siete días. Depende de cada uno. 

 entonces después de esos días les habéis pedido el sueldo

Si, para comprar la comida. Al final, nos dijo que ya podíamos cobrar, entregándole primero el pasaporte. 

 ¿Y cuánto te dio?

 Me dio 50€.

 entonces, habéis cobrado 50€ tras finalizar seis días de trabajo.

 Sí. Cuando cobramos, fuimos a hacer la compra haciendo autoestop.

 ¿Habéis tenido problemas al hacer el autoestop?

 Sí. Todos nos dejaban subir a su coche a cambio de sexo. Menos uno, que me hizo el favor, sin pedirme nada a cambio. 

 ¿Era marroquí o español?

 Era marroquí.  Subíamos con miedo. No podíamos rechazar aquello que nos pedían. Teníamos que aguantarlo todo para que nos lleven a nuestro destino. 

 ¿Y el supermercado esta muy lejos de la finca?

 En coche eran 15 minutos. 

 ¿En qué estabas trabajando?

 Estaba trabajando en “Arandan”. 

 ¿A qué hora entráis al trabajo?

 Entramos a las siete y media de la mañana. Tenemos que despertar a las seis de la mañana. Conforme entramos al trabajo tenemos que empezar a trabajar sin parar, si ven que no has alcanzado el número de cajas que quieren, te mandan a tu habitación. Ni siquiera nos enseñan como debemos hacer nuestro trabajo, tenemos que aprender nosotras solas.

 ¿Y a ti? ¿Cuántas veces te han mandado a tu habitación por no alcanzar el numero de cajas que piden?

 Solo una vez. Ese día, estaba el jefe, y nos nombró a varias mujeres para que vayamos a nuestras habitaciones.

 ¿Cuántos días has trabajo en la finca desde que has llegado de Marruecos?

 Solo 22 días.

 ¿En esos 22 días sólo te pagaron 50€?

 Sí.

 ¿Y a partir de entonces, os quedasteis solo en casa sin trabajar?

 Sí.

 ¿Y a ti te acosó el jefe u otra persona?

 En un principio, sí que lo intentó. Un día estaba en la puerta de la oficina, y  se acercó y me tocó aquí (hace el gesto de que la coge por los hombros). Cuando me tocó, le grité diciéndole: guardia. 

Luego, cada vez que me lo cruzaba me decía cosas que no entendía. Pero siempre escuchaba “guapa” y “friki-friki”. Me sentía fatal. 

Las que no se atrevían a acosarme eran las maroquies que ayudaban al jefe. Había tres marroquíes antiguas, llamadas  XXX, ZZZ y WWW que intentaban siempre llevarse a las mujeres a los coches. Siempre iban y venían. Había muchos coches siempre en la puerta de la finca. A estas mujeres yo les causaba respeto porque soy muy seria y siempre intentaba que no me hablaran. 

A las mujeres de la finca les ofrecían sexo a cambio de dinero o de cosas. Se aprovechaban de las más débiles, de las que más hambre pasaban, de las que estaban enfermas. 

No se atrevían a acosarme porque siempre estaba con una amiga que estaba embarazada. Aunque a la embarazada la acosaba el jefe todo el tiempo. 

También me acosaron verbalmente un rumano, que era novio de XXX y otro rumano que iba con  ZZZ

Lo peor era que los jefes lo aprobaban y lo consentían. 

¿Cómo sales de la finca? 

Me escapo el domingo. Salgo por la puerta principal. Salgo muy despacio. Las mujeres que estaban en el otro lado estaban siendo subidas a la fuerza al autobús. Salgo como disimulando. Toda la finca estaba rodeada de guardias civiles. Si creían que te escapabas, te metían a la fuerza en la finca. Yo me fui con  Fue horrible. Fue todo horrible desde el primer momento que llegamos a ese infierno. Nos trataban como esclavas. Nos daban trabajo cuando querían, cuando trabajábamos no podíamos parar a nada, no nos pagaban, no teníamos comida, vivíamos en un sitio horrible, nos acosaban todo el tiempo, todo el mundo quería acostarse con nosotras, y encima, cuando queremos denunciar, nos echan, sin preguntarnos. Hemos sido tratadas peor que animales. 

Hasta que no encontramos a la gente de la asociación (SAT) y nos recogieron no pude ni respirar.  

Cuando fuimos al bosque les pedimos que no graben nuestros rostros, pero los grabaron. Cuando vi la televisión me cubrí el rostro. Cuando fuimos a Huelva, encontramos allí a los periodistas alado de la oficina de empleo. Estaban allí muchos periodistas, les pedimos que no muestren nuestros rostros, pero los mostraron en la televisión.

 ¿Quién os llevó a Huelva?

 Nos llevó Oscar y los jueces.

 ¿Qué día fue?

 fue el lunes. Nos llevó Oscar. 

 Vale, de acuerdo.

¿Qué pasó cuando fue la gente de la Asociación (AUSAJ) y se fue con ellos XXX? 

 Aquel día llamamos, y  vinieron  Belén y Jesús.  Se llevaron con ellos a XXX para llevarla al hospital, y salimos  todos a hablar con ellos y contarles la situación, y los problemas que tenemos en la finca. Como estaba con ellos  ( habla  árabe), hablábamos todas a la vez. Así no había  manera de que   nos entendiera, y nos dijo que  no podía entendernos si hablábamos todas. Había un follón…y  nos dijo  que teníamos que elegir a una o dos mujeres para hablar en  nombre de todas…“si no, no me entero”.  Hemos asignado  a dos personas para que hablasen con él.

 ¿Quiénes fueron?

XXX y otra mujer… para contarle los problemas que teníamos. Empezó XXX y la otra mujer, de la que no conozco su nombre, a contarle nuestros problemas. Pero las mujeres no podían callarse. Cada una quería  expresar su malestar, y la abogada, a través de YYY  nos propuso que cada una escribiera sus quejas en un papel. Como la gran mayoría son analfabetas no pudo ser, no sabían escribir lo que querían decir. Entonces nos propuso elaborar una lista con nuestros nombres y el número del carnet de identidad…aquella noche empezamos a elaborar la lista.  Ellos se fueron y nos dijeron que volverían mañana para recoger la lista.  Al día  siguiente la empresa trajo dos autobuses: uno para la playa y otro que  iba para Almonte. Su intención era sacarnos de la finca; antes de ese día nunca trajeron autobús, ni para la playa ni para ir al Almonte. Y aquella mañana escuchamos a alguien gritando: “¡Playa, playa, Almonte!”   intentaba convencer a las mujeres para que se subieran  a los autobuses para ir a  la playa o para ir al pueblo. Le hemos dicho que no teníamos dinero para ir a la playa. Nos dijo que nos iban  a dar un adelanto. No subió nadie al bus que iba a la playa, pero sí al que iba a Almonte.  Personalmente, subí al bus, porque me urgía recoger unas cosas que me había mandado mi familia. Ese día volví estaban Jesús y Oscar en la finca. Cuando vuelvo del pueblo estaban allí con la Guardia Civil…fue cuando entregamos la lista a XXX. Se la entregamos YYY y yo, cada una elaboró una parte. Y comenzó una manifestación espontánea de las mujeres, en la que  las mujeres gritaban: “No Doñana, no Doñana”. Hay vídeo grabado de esa manifestación. Las trabajadoras antiguas estaban mirando, se juntaron a un lado. No sabían qué hacer, si apoyarnos o no. Pero algunas, de forma discreta, nos decían que estaban con nosotras, pero no querían que los jefes se enteraran de su apoyo.  En un momento veo a   y las hijas del jefe que iban hacia donde estaban las mujeres antiguas…las sacaron  fuera, y les decían que gritaran: “Oui, oui, Doñana”. Saqué  el teléfono y empecé  a grabarlas. Y cuando fuimos a sacar nuestros pasaportes de  las habitaciones para fotografiarlos, nos siguió el jefe y nos decía: “Por favor, no pasaporte, no pasaporte”. Cuando terminamos de hacer fotos a los pasaportes, se nos acercó la hija del jefe, y nos dijo: “Todas fotos pasaporte a Marruecos” (todas las que han fotografiado sus pasaportes se vuelven a Marruecos)

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[5] DECLARACION JORNALERA 5

Me puedes explicar cuál es tu situación familiar actual.

Mi situación actualmente está estable.

¿Tienes hijos?

Sí, tengo un hijo. Actualmente, estoy divorciada. Como has visto la situación, aunque vivo con mis padres, no puedo ofrecerle a mi hijo todo lo que necesita, como el médico. Y los niños necesitan vestir. Y yo no puedo ofrecerle todo lo que quiera. Como ahora, necesita algunas cosas que yo no puedo darle. Pero, aún, así intento ofrecerle todo lo que necesita. A veces quiere una bicicleta, un coche ¿me entiendes? En Marruecos solo para comprar una bicicleta tienes que tener como 6000 ryal, 7000, 4000…

¿Y por ello te ha venido a la mente la idea de emigrar a las tierras españolas?

¿Conociste a alguien que haya venido o haya trabajado en alguna finca, y después se haya ido?

conocí a mi vecina, dice que hay mucho dinero, pero no trabajaba en esta finca, trabajaba en otra finca. Me decía que había mucho dinero. La chica esta, que es mi vecina, ahora mismo tiene un negocio y una casa. Vino una temporada a trabajar en la fresa.

Has dicho que eras y que deseabas venir para no seguir alquilando.

Tengo mi PPP, un local pequeño. Varias veces les mandé solicitudes a Tanmiya al-bacharia (desarrollo humano), pero no llevan a cabo mis deseos. Pero, en cambio a muchas otras sí.

¿De qué localidad eres?

De XXX.  He venido de esa parte para poder tener mi propio negocio. Para mi negocio he ido acumulando materiales poco a poco. En Marruecos solo para comprar necesitas como 10000 ryal (aproximadamente 50 euros). He venido a España para poder expandir mi negocio, para poder tener más ; he venido para poder crecer y desarrollar mi negocio .

¿La persona que ha colgado el anuncio de ANAPEC en tu zona, lo conoces?

No, solo conozco que era el director de ANAPEC.

¿nunca lo has visto, ni lo conoces?

En mi zona, el que trabaja con ellos es un chico joven que trabaja como seguridad. Es mi vecino, él solo colgaba el informativo.

¿Entonces le conoces?

sí, es mi vecino.

¿es tu vecino y trabaja en esto siempre?

No, él solo colgaba el folleto de publicidad.

¿Siempre es la misma persona la que cuelga el folleto y este tipo de noticias?

Este año sí.

¿y otros años?

otros años no sé, pero este ha sido él. Esta es mi primera vez que vengo a trabajar en la fresa, no sabía nada de este trabajo antes.

¿Quién te ha recibido en Tánger?

De nos ha llevado como , salimos a las seis de la mañana y llegamos a las once a Tánger. Cuando llegamos al puerto, un hombre me preguntó como me llamaba, le dije que me llamo XXX. 

¿ese hombre se presentó como miembro de ANAPEC o no se ha presentado?

No, tampoco sabemos de dónde viene ni de dónde es. Empezó a reírse conmigo y me decía que mi nombre no estaba en la lista. Yo me enfadé, y le pregunté por qué no estaba mi nombre, le dije que había recorrido mucho trayecto para llegar hasta Tánger, es mucho para mí.

¿Cómo os llamaba? ¿Tenía algún…?

No, no tenía ningún megáfono, nos teníamos que acercar para escuchar si pronunciaba nuestros nombres. Me acerqué y le pregunté si estaba mi nombre, y me dijo que sí. Después, entramos y nos quedamos esperando. Nos quedamos esperando, y vinieron tres personas; uno tenía abierto el maletero del coche…

¿En Tánger exactamente donde os recogieron?

Los vimos cerca de la playa.

¿Cómo los habéis reconocido?

No los reconocimos, había gente ahí y nos unimos a ellos.

¿En Tarifa quien os ha recibido?

En tarifa nos recibió Omar, empezó a llamar por nombres.

¿él se presentó como tal y os dijo que se llamaba así? 

Sí, nos dijo que se llamaba y estaba con él otro chico, ahora mismo no me acuerdo como se llama. Pero, algo así como . empezó a llamarnos por nombres, y yo me subí en el autobús nº 5. Nos subimos al autobús, pero nos dijo que subiéramos sin bagaje, que los otros se iban a ocupar de subir el bagaje que para algo cobran. Llegamos sobre las 10:30 – 11:00.

¿Sabíais a dónde os llevaban?

No sabíamos nada, solo vimos que el autobús iba hacia una parte, pero le hicieron girar hacia otra, hacia Doñana. Iba hacia Rocío, pero le hicieron girar hacia Doñana

¿Qué pasó cuando la gente de AUSAJ fue a veros?

Pasaron muchas cosas.

¿Qué habéis pensado? Hablo del día que vinieron y se llevaron a XXX

Sí, sentimos que nosotras también necesitábamos el apoyo de la asociación y gracias a Dios, nos apoyó.

¿Esa noche en qué habéis pensado?

Pensábamos que nosotras también desvelaríamos lo que hacía esa gente…

¿Habéis pensado en que ya no os iba a ayudar, porque se había ido? ¿en qué estabais pensando?

Yo era optimista y le decía a las demás que llegará algún día y vendrá esa chica morena para ayudarnos, en ese momento no conocía su nombre

¿Quién ha preparada esa lista de mujeres?

La lista la ha preparado una chica que se llama YYY, no sé. Otra que se llama XXX.

¿Según la información que te llegó fueron YYY y XXX?

¿Esto es cuando estabas tú?

sí, es cuando estaba yo.

¿cómo lo hacían? ¿iban de una en una?

venían escondidas, las antiguas venían a escondidas y nosotras las nuevas, no.

No, ¿las chicas que apuntaban iban de una en una?

No, las chicas iban a sus habitaciones. Y nos decían que teníamos que presentar nuestro documento de identidad.

¿Vosotras ibais a sus habitaciones para que os apunten?

Sí, en mi caso mi habitación estaba pegada a la de esa chica.

¿Cómo supisteis que había una lista?

Nos dijo la abogada que cualquier mujer que estuviera mal o que tuviera problemas que vaya a decirlo.

¿Tú has conocido a XXX?

Sí, lo he conocido

¿Cómo lo has conocido?

Por teléfono

¿Quién te ha dado su número?

cuando nos escapamos, ahí fue cuando lo conocí.

 ¿pero, antes habías hablado con él?

El número lo cogí de las chicas

¿Qué chica te ha dado el número de XXX?

no sé, no me acuerdo de su nombre.

hablabas con XXX y le contabas lo que pasaba, ¿sabes como supo de la enfermedad de ZZZ y WWW?

se enteró por cuando les llamó, y también por los audios que envió

¿Fue quien le habló de su enfermedad?

sí, fue ella y cuando vino la encontró rota. fue la que se rompió.

¿Sabes por qué cambió?

porque el jefe “la ha comprado” y tenía miedo. Porque querían enviarla, pero la asociación le ha ayudado. La ha defendido y ha dicho que esta mujer se irá en agosto, aunque se le acabe el contrato se irá en agosto. Hasta que no sé cure esta mujer no se irá. La asociación ha estado al lado de

La pobre tenía miedo y no podía afrontar la situación. La gente empezó a recoger dinero, pero no ha podido hablar. Porque (alcahueta) le dijo que si hablas pasará esto y esto. Le llevaron al médico a las 12 del mediodía, el jefe no se ha hecho responsable de nada. Ha mentido y ha dicho que el jefe le ha ayudado, pero no ha sido así.

Pero, aun así ¿ella cambió?

Sí, a pesar de que hemos hablado con ella y la hemos apoyado. Y en todo momento le hemos dicho que todo esto que está pasando es injusto.

¿Cómo ha cambiado?

El jefe le ha hecho cambiar, como que el jefe la ha comprado, ha comprado su silencio. (alcahueta) le dijo no digas nada, porque el jefe te va hacer esto, esto y esto.

¿Entonces, le ha comprado el jefe?

¿Tú has visto enfermedades en la finca donde estabas?

sí, he visto a la mujer que se ha caído y la ha recogido Llamamos a un hombre marroquí, a la ambulancia. Después, se cayó otra mujer, y perdió el conocimiento tres horas, pero estaba embarazada, aunque no se sabe de quien lo estaba. Le dije que yo iba a llamar a la ambulancia y si me quieren llevar a la cárcel que me lleven, no tengo ningún problema. Aun así, llamamos a la ambulancia y le ayudaron.

¿Tú has enfermado alguna vez?

Sí, varias veces fui a pedirle pastillas a , pero no nos dan nada. Le pedí 50 euros para poder comprar medicamentos. Estaba mal, casi no podía trabajar.

¿Pediste que te llevaran al médico?

Sí, pero no me han llevado. También, les pedíamos pastillas y nos decían que no. Nos decía que las nuevas no les iban a dar pastillas, porque siempre estaban malas.

¿Has ido al médico con tu dinero?

No, fui la farmacia y compré los medicamentos, como no sé hablar español, pues no puedo dialogar con el médico. Solo fui una vez.

¿Qué ha pasado cuando se fue ¿qué pasó ese día en el que se marchó ¿Qué pasó cuando volvió Jesús?

nos manifestamos, una parte decía “No Doñana” y otra “Bien Doñana”. Me acuerdo que ese día estaba  también Óscar y les dijimos que “No Doñana”, es decir, que Doñana no era un buen lugar.

¿Cuándo se fue XXX? 

se fue un día antes de la manifestación. A algunos, el jefe les pedía por favor que se calmaran, les besaba la cabeza y les prometía que les arreglará la documentación. Yo les dije a las chicas: “algunas lleváis aquí 14 o 15 años y aún no tenéis el NIE, y otras llevan 3 y ya lo tienen. Ahora os intenta sobornar con eso, es imposible que os arregle los papeles”. Les dije que hablaran para conseguir sus derechos.

¿Ese día os manifestasteis?

Ese día sí.

¿Os manifestasteis el jueves?

Sí, el jueves

¿Jueves o miércoles?

No, jueves

¿Has visto algún coche que ha salido detrás de Jesús y Belén?

No, no me dí cuenta.

¿Conoces a alguien que tenga coche en la finca de color naranja?

No

¿Y alguna caravana?

No. El hermano del jefe es el que conduce la caravana, pero no viene mucho solo de vez en cuando. A veces la conduce también .

¿Qué ha pasado cuando se fue Óscar y Jesús?

En ese momento nos echaron el ojo encima.

¿Qué os hacían?

Nos amenazaban, han pasado muchas cosas.

¿En ese momento han aumentado los malos tratos?

¿Qué paso el sábado y el domingo?

Estábamos durmiendo, eso el sábado. Pero el domingo a las 7 de la mañana vinieron a echarnos. A mi y a nos llamó y nos dijo que nos íbamos a marchar porque habíamos armado jaleo y problemas. Y me había echado en cara el porqué había llamado a la ambulancia. La hija del jefe me dijo que le había pegado, y estaba de su parte afirmando y nos insultaba. Nos dijo que no le hiciéramos fotos y nosotras le dijimos lo mismo. Nos dijo el jefe que las marroquíes solo queríamos hacer friqui friqui. Le dije que no generalice, pero siguió diciendo que nosotras solo estamos en esa finca para tener relaciones sexuales con ellos. Entonces me dijo que recogiera mis cosas y una vez lleguemos a Tarifa me pagaría. Me negué y nos cerraron la puerta.

¿Por qué las otras chicas se quedaron en la finca y no se escaparon con vosotras?

Porque a ellas no les dijeron nada, solo a nosotras dos.

Sigue

La guardia civil rodeaba la finca. Pusimos a dos chicas que vigilaban fuera. La chica que estaba grabando y nos mandaban audios se quedó con nosotras dentro. Y otras dos chicas que nos iba a ayudar para huir. En total eran unas cuatro. Recogimos nuestras cosas y nuestro bagaje, y nos escapamos, no sabíamos ni a dónde íbamos. Cuando llegamos al bosque, llamamos a gente que viniera a por nosotras.

¿Habéis visto esos autobuses que estaban recogiendo a las otras mujeres?

A nosotras no nos dejaron salir. Por miedo a la guardia civil no nos dejaron salir a ver que es lo que estaba pasando, y nos escapamos por la parte de detrás.

Las chicas que estaban apuntadas en esa lista ¿qué ha pasado con ellas?

Esas chicas, la mitad de ellas las cogió el jefe para trabajar y la otra mitad las devolvió a Marruecos. Y actualmente, aún están en la finca.

¿Y las otras?

Las otras, pues a algunas se les ha acabado su contrato se ha ido, algunos se fueron por su cuenta, hay casos diferentes. Algunas se quedaron a trabajar por 150 ryal y decían que el jefe era buena persona. Algunas de esas chicas las conocemos, aunque no voy a mencionar sus nombres.

¿No sabes si se han ido en ese autobús o no?

No, no vimos nada. Estábamos rodeadas no pudimos ver nada, estábamos rodeadas por el jefe, sus hijas y Omar. 

Hay un vídeo largo donde sale un hombre que se acerca a hablar con vosotras a través de unas rejas, ¿sabes quién es?

No sé a qué vídeo te refieres.

¿Sentíais que estabais como en una cárcel? ¿Al principio, las puertas estaban abiertas y luego las cerraron?

¿Por qué habéis filmado ese vídeo?

Para que vean que es lo que esta pasando en la finca, para que no nos desmientan después. Hemos grabado ese vídeo para que la gente vea donde vivimos y que vea nuestra situación.

Las marroquíes que estaban encerradas dentro de las fincas ¿eran todas nuevas o antiguas?

Casi todas éramos nuevas

¿había mujeres que no estaban encerradas?

Sí, había otras mujeres que no las habían encerrado.

Las primeras casas que había en la finca ¿solo eran para las rumanas o también para las marroquíes?

En algunas había rumanas

¿La encargada donde vivía? ¿No vivía en el mismo lugar que vosotras?

Ella vivía en la primera casa, lo tenía todo. Y las rumanas, a pesar de vivir en esas caravanas, gozaban de todo, lo tenían todo.

¿Había muchas encargadas?

Yo solo conozco a XXX y otra chismosa que se llama  YYY. 

¿Sabes si las rumanas también mantenían relaciones con los jefes?

No, no sé. Veíamos que un hombre entraba a la habitación de una chica marroquí, que estaba en la parte de las rumanas. Se llama XXX . A veces dormía con ella.

Donde estaban las marroquíes ¿alguna mantenía relaciones sexuales en ese lugar?

Yo he visto gente manteniendo relaciones sexuales fuera de la finca. En la puerta. Muchas veces entraba el encargado que estaba fuera para buscar en las habitaciones.

A mí me ofrecieron que mantuviera relaciones con hombres. A mi no me dejaban trabajar y tampoco habíamos cobrado. No cumplieron con los 50 euros de anticipo que nos dijeron que nos iban a dar al llegar a la finca, para que pudiéramos comprar nuestras cosas. Bueno, no cumplieron con nada.

En esa situación, (alcahueta) me vino a decir varias veces que un chico estaba interesado en mí (como novios), yo lo creí. Me monté en el coche con ellos. Al principio todo iba bien. Luego quiso sexo. Yo no sabía qué hacer. Estaba muy desesperada. Al final, accedí.

Un día estuve en mi habitación, era ramadán, vino una mujer, se llamaba me comenta que hay un chico que le gustas, bueno no fue la primera vez que viene a mi habitación para comentarme lo mismo, era la cuarta vez, me decía que este tío quiere casarse y que le interesa conocerte. Aquel día fui con ella. Hable un rato con el chico, después volvemos, el día siguiente vino otra vez para lo mismo, me dijo vamos a salir. Le pregunte donde, me dijo a ver el chico de ayer, le dije, por qué, qué pasa. Me dijo lo mismo que quiere hablar contigo, otra vez salimos, nos trajeron comida, eran dos tíos, rompemos el ayuno con ellos en parque, me dieron una bolsa con madalena y zumo y creo que leche también, lo cogí porque necesitaba comida, para comerla el día siguiente, el día siguiente vino otra vez, le deje que no puedo, que estoy ocupada, yo con ingenuidad le deje que si se quiere casar conmigo bien, es un buen chico, el día siguiente vino y me trajo la comida

El jefe sabía todo.

Habia coches parados en la puerta de la finca todo el tiempo.

A mí me querían llevar a Marruecos porque llamé a la ambulancia y reclamé. Llamé porque había una mujer enferma en la finca. A los encargados no les gusto que llamase a la ambulancia. Nos querían echar a todas las que reclamamos.

¿sabéis si las chicas que vivían en las fincas, iban para mantener relaciones sexuales?

No, todas han venido a trabajar y volver. Este es nuestro sueño, hemos venido a trabajar estos tres meses y volver. Cuando venimos vimos otra cosa, no es lo que buscábamos.

¿Cuántas horas trabajabais?

Desde las 07:30 hasta las 14:30 o 15:00. Después en los últimos días empezábamos a las 07:30 ya acabábamos a las 10:00, 11:00, 12:00 o 13:00.

Hermana puedes contarme a cerca de tu trabajo, ¿cuándo llegaste?, ¿cuánto trabajaste y cuánto no? y ¿qué hiciste cuando no tenías nada de comer? Cuéntame todo.

Yo trabajé… Bueno, el primer día que entré me trajeron a un chico para que me enseñara, era marroquí. Se cabreaba mucho conmigo y teníamos el mismo problema durante los días que estuve con él. Al tercer día, le dijo “esta va a parar”. Los primeros tres días…

¿Quién es YYY?

es la encargada, la que nos da órdenes en el trabajo.

¿Española?

Sí, española. Es la nuera del jefe, la nuera de Cada que iba a trabajar me paraban, siempre. Entonces, yo me cabreaba y salía. Me decían que no estaba haciendo bien el trabajo y yo aceptaba lo que me decía y me. La verdad que la pobre, aún así, a veces notaba como que no quería reprocharme nada. Les preguntaba a las otras: “¿por qué no me lleva la contraria y vosotras sí?, ¿por qué no me reprocha nada y vosotras a mí sí?”

Cuando llegaste, ¿trabajabas un día y parabas…?

Paraba dos días, tres, cuatro, etc. los días que les daba la gana y aunque te decía que ibas a estar cinco días sin trabajar, tenías que obedecer. A ella le da exactamente lo mismo.

No entiendo cuando dices que le da igual, yo estoy hablando de ti.

A ella es a quien le da igual, no le importa que estés cinco días parada, que comas o no, ese es tu problema, no el de ella.

¿Qué hiciste cuando dejaste de trabajar, el dinero que trajiste de Marruecos se agotó y ya no te quedaba nada para comer?

Nos pusimos a pedir limosna. Fueron dos veces la que tuve que vender mi cuerpo para conseguir algo de comer, dos veces. Una día me encontré con un buen chico que me traía comida y bebida. Me dijo que sabía todo lo que pasaba en ese lugar. No te voy a mentir, yo también vendí mi cuerpo dos veces. ¡No tenía nada que comer!

Yo también me habría vendido si no tuviera nada que comer, lo habría hecho.

Tuve hambre. Traíamos naranjas y mandarinas podridas y nos las comíamos.

Vale, esto es todo lo que tenía que escuchar, ya está.

Vale, esto es todo, gracias hermana

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[6] DECLARACION JORNALERA 6

 

¿Me podrías hablar un poco sobre tu situación familiar?

Sí. Yo estoy casada. Tengo dos hijos. Una niña que va a cumplir 15 años y un niño de un año y medio. Estoy de alquiler en una casa compartida. Es decir, mi situación es de pobreza. Por eso tomé la decisión de venirme aquí para trabajar.

Me habías contado que querías abrir en Marruecos una XXX

Sí. Soy  XXX. Había escuchado que el hecho de venirme aquí me iba a dar la oportunidad de ganar algo de dinero, y tenía la esperanza de asociarme con otra persona y entre los dos abrir una sala para . Y la verdad que estaba muy ilusionada con la posibilidad de trabajar aquí en España.

¿Conocían a alguien que hubiese venido a la fresa con anterioridad?

Antes de venirme para acá me había enterado de mujeres que habían llegado a ganar 40.000 y 50.000 dírhams (4000 y 5000 mil euros), y de que hay muchas y buenas oportunidades de trabajo. Y todo esto nos motivó.

Pero, ¿son rumores que te han llegado o has  hablado con alguna mujer que había estado aquí anteriormente?

No. Hablé con una mujer que solía venir a trabajar. Ella  me dijo que todo era perfecto. De hecho, ella se había  construido una casa en Marruecos con el dinero que  ganaba aquí. Entonces me lo creí y pensé que yo también  podría mejorar la situación económica de mi familia, que  estaría mejor, y que al final de la temporada que coincide con el verano podría inaugurar mi sala. En definitiva,  cumplir un sueño.

Hablando de la persona que anuncia las ofertas de  trabajo, ¿la conoces personalmente?

No. Me llegaron las noticias de que se estaban  buscando trabajadoras del campo para la recogida de fresa  y me acerqué para enterarme. Me dijeron que solo se  admitían mujeres casadas,  divorciadas o viudas. Me  pidieron una copia del Acta de Matrimonio y del Libro de  Familia. Entregué toda la documentación y me esperé a  que me llamasen. Hubo un sorteo y he sido una de las seleccionadas.

Cuando llegasteis a Tánger, ¿había alguien  esperándoos?

Pagamos las tasas del visado y todas nuestras obligaciones, y viajamos a Tánger porque nos habían dicho que teníamos que estar ahí el jueves. Sobre las ocho llegaron unas personas que no conocíamos, y empezaron a llamarnos de una en una y a entregarnos los pasaportes, y el billete del barco. Luego pasamos los controles de la policía y cuando acabamos todas las gestiones estuvimos esperando hasta que nos subieron al barco. Estábamos todas contentas en el barco como lo estaría cualquiera que espera por fin poder mejorar su vida. Llegamos a Tarifa donde nos estaban esperando dos hombres: uno se llamaba y el otro no sabíamos su nombre. El este nos dijo que iba a ser él quien nos iba a indicar lo que teníamos que hacer en todo momento. Entonces nos dijo que había cuatro autobuses, A, B, C y D, y que nos iban a llamar de una en una y nos iban a dividir en 4 grupos. Nos subimos a los autobuses sin saber hacia dónde nos llevaban. Llegamos a un sitio llamado Doñana, que no sabíamos si pertenecía a Huelva o no.

¿Sabes si desde Tánger partían hacia otras provincias? ¿Y hacia otras fincas dentro de la misma provincia de Huelva?

No sé. Había más autobuses, pero nadie sabía hacia dónde iban. Nos limitábamos a subir a los autobuses según nos iban llamando. Estuvimos un largo tiempo viajando y llegamos a un sitio que llaman “Finca” sobre las 11:00 h de la noche. Cuando llegamos nos dio miedo aquel sitio…de noche, no había asfalto, más bien el suelo era arenoso. Parecía que estábamos en la playa. Estuvimos esperando ahí de pie divididas en grupos. No había nadie árabe parlante para explicarnos dónde teníamos que ir o dónde íbamos a pasar la noche. Tuvimos mucho miedo, eran las once de la noche. No sabíamos dónde íbamos a acabar…delante de unas habitaciones que parecían caravanas. Así estuvimos entre una hora, y hora y media. Hasta que llegó una mujer rumana, y una mujer de las antiguas, que nos pidió ocupar de 6 en 6 las habitaciones que había ahí. Nos llevamos una gran sorpresa cuando entramos porque nos habían prometido alojamiento y nos encontramos con una especie de cajas con seis camas en muy mal estado. Nos asustamos, aunque pensamos que probablemente era algo provisional y que al día siguiente se iba a mejorar. Sin embargo, al otro día no vino nadie a vernos, ni a preguntarnos nada, ni a firmar el contrato. En fin, estuvimos abandonadas sin tener a nadie con quién hablar. Hemos estado así una semana. Cuando preguntábamos cuándo íbamos a empezar a trabajar nos aban largas con la excusa de que estaban pendientes de documentación. Algunas estuvieron así unas semanas, algunas otras, 10 días, otras, 15. Y cuando empezamos a trabajar nos comunicaron que nos iban a descontar 3 euros diarios de nuestro sueldo por el alojamiento, la cocina y la ducha. A nosotras en Marruecos nos informaron de que el alojamiento corría a cargo del empleador. Incluso nos dijeron a la llegada a Tarifa que nos iban a dar 50 euros para poder hacer la primera compra. A la Llegada a España no se cumplió nada de lo que se nos había prometido estando aún en Marruecos. Era todo mentira. Bueno, empezamos trabajar. Y ha habido casos de despido el primer día. Se trata de trabajadoras despedidas durante dos o tres días porque se les decía que no sabían trabajar. Claro, a nosotras nadie nos enseñó cómo trabajar. Para nosotras era todo nuevo. Nos decían: “A las diez tenéis que sacar la raya”. No sabíamos lo que era una raya, ni cómo recoger la fresa, ni cómo estibarlas en las cajas, no sabíamos nada. La verdad que era una situación dolorosa. Nosotras que veníamos con mucha ilusión para hacer realidad nuestros sueños nos encontramos con esto.

¿Cuánto tiempo trabajaste tú?

Yo trabajé 23 días.

¿Y cuánto has cobrado?

No he cobrado y no sé ni a cuánto me pagaban la hora.

¿Pero te han adelantado algo?

A los 15 o 16 días, cuando ya no tenía para comer hasta el extremo de tener que mendigar comida, les pedí algo de dinero. Y después de mucho insistir nos dieron 50 euros. Y cuando nos dieron el dinero creíamos que nos iban a llevar en autobuses para hacer la compra. Pero no, tuvimos que salir fuera a hacer autostop.

Y hacer autostop también significa exponerte a…

Sí, haces autostop con el riesgo que implica eso. Te puedes encontrar con buena gente, pero también con ladrones, con violadores, con acosadores. Nosotras, cuando hablamos de acoso sexual, no nos referimos exclusivamente a mantener relaciones sexuales, sino a acoso verbal, a manoseo. Cuando te subes a algún coche, hay quien te habla de una manera indecente, hay quien se atreve a tocarte. Y muchas veces te tienes que aguantar por miedo a reacciones violentas o a que te dejen tirada en medio del bosque.

¿Cómo te enteraste de la existencia de esta Asociación cultural musulmana?

Yo me enteré de la existencia de la Asociación a través de un audio que fue lanzado en Almonte cuando empecé a enterarme de casos de violaciones, de ver escenas de acoso con mis propios ojos, de ver basura por todos lados, tener que compartir una cocina con 12 personas. Si se nos cae un vaso lo tenemos que reembolsar, si pierdes una llave tienes que pagar 6 euros. Y en el campo no hay servicios, no tienes derecho a ir al servicio. No puedes parar ni un segundo para estirarte un poco porque te duele la espalda. Aquello era vivir en una esclavitud que creíamos que había desaparecido. Éramos violentadas y tratadas como animales. Por eso me puse en contacto con esta Asociación. Y lo primero que me dijeron es que mucha gente se pone en contacto con ella, pero nunca terminan con ellos el proceso por miedo a represalias.

¿De qué Asociación estamos hablando?

“Es una Asociación que pone DERECHOS HUMANOS. Un señor muy amable nos atendió ¡Que Dios se lo pague!”

¿Un tal  XXX? ¿Es de la Asociación de la Mezquita?

Sí. De la Asociación de la Mezquita. Me pidió la copia del pasaporte y el número de teléfono. Y cuando se los mandé, se dio cuenta de que efectivamente tenía intención de seguir el proceso de denuncia con ellos.

Luego, un tiempo después, tuve una crisis cardíaca durante la jornada laboral en el campo. Me llevaron a casa, y al día siguiente al Hospital, donde les dijeron que me tenían que trasladar urgentemente a Huelva. Y cuando les pedí que me llevaran a Huelva, se negaron.

Llamé a esta Asociación y, cuando llegaron, no los dejaron llevarme. La mujer rumana les dijo que no y que ella misma se iba a encargar de llevarme al día siguiente. Pero al día siguiente no me llevó y tengo pruebas de ello.

Estuve tres días sin trabajar porque ella me decía que no podía trabajar estando enferma. Y cuando le dije que tenía que ir al Hospital, ella me dijo que para ir a Huelva tenía que pagar 40 euros. Y esto lo tengo grabado en un audio.

Tuve que llamar otra vez a esta Asociación. Vinieron entonces los abogados (Belén y Jesus, de AUSAJ) y lo vieron todo. La mujer rumana dijo que yo mentía. Entonces les enseñé el audio y fue cuando se descubrió todo. Y a partir de allí ya no podía permanecer en la finca, porque estaba amenazada, y mi integridad física corría peligro porque destapé toda la porquería que había en la finca.

Luego, y la gente de AUSAJ…que Dios se lo pague, me llevaron a Huelva, donde me hicieron las pruebas. Y todo esto sin ningún apoyo de los de la finca.

Al día siguiente, fui a la comisaría para denunciar, pasé a la finca para recoger mis cosas, y después me puse en contacto con mis amigas para explicarles que todo aquello tenía que salir a la luz. Las antiguas me dijeron que ellas no podían hablar porque necesitaban volver el año que viene. Y si hablaban no iban a poder volver y tendrían problemas en Marruecos, porque, como sabes, Marruecos es un país musulmán, y el acoso o sexo es un tabú. Pero acudí a un grupo de chicas más jóvenes para decirles que ellas no estaban hablando de nada fuera de lugar….

 

Esa lista de mujeres, ¿cómo se elaboró?

Porque estaba en contacto con ellas.

Vi muchas cosas. Ví como un jefe venía a ver a una trabajadora al campo. Y les dije que no tuviesen miedo, que hablaran y que había quien nos podría apoyar. En el caso de esta chica, vi cómo venía el jefe a verla, la paraba, y hablaba con ella. Todas nos dábamos cuenta de este tipo de detalles. Y vi muchas cosas que no me gustaban. Las chicas desaparecían varios días.

¿Llegaste a presenciar acoso sexual en el trabajo?

En el trabajo y también fuera. Una vez vi como un hombre abría la puerta de su coche a una mujer mayor invitándola a entrar. Yo misma la cerré dando un portazo, al mismo tiempo que lo insultaba en árabe porque no soportaba ver aquello.

En el trabajo sobre todo.

De hecho, ellos piden personas analfabetas porque son presa fácil. Una persona analfabeta y sin estudios firma cualquier documento sin rechistar, y cuando el jefe la requiere para algo piensa que por norma tiene que obedecer sus órdenes. Suelen tener miedo y para ellas hablar de estos temas es tabú. Y soy testigo de abortos, e incluso se podrían enterar de la cantidad de abortos llevados a cabo con solo preguntar en el centro de salud.

Gracias a Dios después de ponerme en contacto con estas chicas me revelaron que ellas tampoco estaban bien y, aunque yo salí de la finca, seguí manteniendo contacto con ellas

¿Y tú, una vez fuera, dónde te quedaste?

Me he quedado con esta gente. Ellos se encargaron de mí, me compraron los medicamentos, me dieron ropa, cubrieron todas mis necesidades…Y les estoy muy agradecida. Nadie, ni del Consulado, ni del Ministerio de Trabajo o Gobierno marroquíes vino a vernos. Nadie se ocupó, salvo ellos.

¿Qué pasó con XXX?

La mujer se cayó de la cama y se hizo una fractura. Nadie le hizo caso. Estuvo así hasta las dos de la tarde. Entonces es cuando la llevaron al hospital. Es que no hay asistencia médica. No puedes solicitar asistencia médica. No puedes preguntar nada sobre el trabajo ni a cuánto cobras la hora. No puedes preguntar nada. Eres una especie de esclava que ha sido traída para cumplir sus órdenes. Somos como borregos que dependen de su pastor. Unos borregos que comen cuando su pastor los lleva al monte y los encierra después en la granja.

¿Qué te dijeron cuando pediste que te viese un médico?

Me dijeron que tenía que pagar si quería que me viera un médico. Pierdes una llave, tienes que pagar. Quieres cama, tienes que pagar. Tenía que pagar por todo. No había agua caliente. Imagínate… ¡Doce personas compartiendo un solo fuego para cocinar! Es normal que haya discusiones y peleas. Todo el mundo quiere ducharse. Todo el mundo quiere cocinar. Encima estábamos en pleno Ramadán y todas necesitábamos preparar el iftar*.

Hemos padecido una crisis que no se la deseo a nadie. Ojalá que ese barco que nos trajo se hubiese hundido en la mar antes de llegar a España.

Ahora mismo estamos sin hogar. Hemos pedido préstamos para poder viajar hasta aquí y dejarles algo de dinero a nuestros hijos hasta poder mandarles algo cuando cobremos aquí. Y ahora resulta que tampoco nos han pagado, no hemos podido pagar el préstamo que nos dieron en Marruecos. Actualmente, mis hijos están en casa de mis padres y mi marido ha tenido que abandonar la casa donde vivíamos porque no podemos afrontar el alquiler. No tengo techo ni en Marruecos ni en España.

Ruego al Gobierno español que nos apoye y que se haga justicia para poder volver a nuestro país con nuestros hijos con la cabeza bien alta.

¿Quién vive en la casa que está justo después de entrar a la finca?

Las casas buenas las habitan las rumanas y las antiguas.

¿Te consta que en esa casa se ejerce la prostitución?

Ellas reciben visitas de sus novios.

Hay una diferencia entre eso y el ejercicio de la prostitución. Tener novio aquí es algo normal

Sí, sí…es normal. He visto a una, pero no es rumana, es marroquí.

Hay otra casa en la que viven las marroquíes que está al lado de la de las rumanas, ¿tú has visto algo en relación con esa casa?”

Sí, hay una casa donde viven mujeres marroquíes al lado de la de las rumanas. Ver no he visto nada. He escuchado.

Lo único que vi fue a una de las mujeres marroquíes que está siempre con un hombre rumano. Los vi juntos en la finca, en el trabajo, en la furgoneta…como si fuera su marido. Y también entraba a la casa esa. Hay prostitución en esa casa. Lo que pasa que nadie podía hablar por miedo a ser expulsados a Marruecos.

He escuchado que hay mujeres veteranas que intentan empujar a las nuevas para dedicarse a la prostitución, ¿esto es así?

Sí. Hay tres veteranas que vienen a hablar con las chicas. Les ofrecen llevarlas a hacer la compra, las acompañan el primer día, las llevan en coche. Al día siguiente, las arreglan y las mandan solas. Eso sí sucede.

Las tres veteranas llevan y traen a las chicas a los coches. Todo el mundo lo ve. El jefe también. El también participa.

Personalmente, un día estaba sentada fuera en la finca y de repente se acercó un hombre y sin mediar palabra me intentó agarrar. Claro, ahí me tuve que defender y le pegué.

Otras veces, cuando me cruzaba con , el jefe, me decía cosas. Me decía “negra guapa” y “friki-friki”. Me daba mucho asco.

Era así todo el tiempo. Cuando no eran los de los coches, eran los del autostop, cuando no el jefe, cuando no los rumanos con los que trabajamos. He visto cosas muy graves. Era todo horrible.
También es verdad que cerca de la finca se ejercía la prostitución. Aquello no parecía una finca para trabajar. Había música, alcohol, muchos hombres, muchas mujeres, marroquíes, rumanas… Sí, alrededor de la finca había mucha prostitución.

En mi declaración ante la Guardia Civil no hablé nada de esto. No me preguntaron. O yo no me enteré. Me asusté. Y había cosas que no entendía porque declaré en francés y conozco poco el francés. Tampoco sabía si habría más mujeres que contarían todo lo que realmente pasaba; y a ellas le correspondía decirlo por los graves problemas que pueden tener al regreso a Marruecos con sus familias y con su gente.

¿Quieres añadir algo?

Sí. Quiero decirles a todas esas personas que quieren venir a trabajar aquí que dejen de soñar.

Y a nuestro Gobierno y a nuestro Rey, que Dios los proteja, que miren por nuestra situación, ya que el Gobierno no sabe nada de nuestro sufrimiento. El Ministro de Trabajo desconoce y niega que haya habido acoso sexual, y yo asumo toda la responsabilidad cuando digo que sí hay acoso, hay prostitución, hay jefes que se llevan a las empleadas para practicar sexo. Lo vi con mis propios ojos. Lo que pasa es que la gente tiene miedo y no se atreven a hablar.

(*) Iftar: comida con la que se rompe el ayuno diario en Ramadán. Tiene lugar justo después de la puesta de sol.

Descarga aquí en PDF declaración 6

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[7] DECLARACION JORNALERA 7

 

Me puedes hablar de tu situación familiar, ¿Tienes hijos?, ¿Cómo es tu situación en marruecos?, ¿Por qué razón has decido venir a trabajar aquí? y ¿Cómo has llegado aquí?

En Marruecos mi situación social es media, mi marido a veces trabaja y a veces no ya sabes cómo es la situación en Marruecos. Tengo tres hijos, dos hijas (Una de 3 años y otra de un año y medio), y un niño recién nacido, que al cumplir 40 días de su nacimiento me tuve que venir a España. El principal motivo o la razón que me trajo a España a trabajar es que, mi madre me prestó una casa donde alojarme con mi familia y he estado viviendo ahí pero tampoco quise ser una carga para ella y decidimos comprar un plano de casa y hemos estado luchando para llevar a cabo su construcción. Cuando me vino la oportunidad de trabajar y me dijeron otras mujeres que al trabajar 3 meses nos pagaban 3.000 euros, pensé que al menos así puedo alquilar una habitación y ser una carga menos para mi familia, ya que mi marido también piensa que hay que tener distancia y respeto con los suegros.

Bueno yo me arriesgue y les marque pensando que pusiera ir al menos cuando naciera mi hijo, como por ejemplo el año que viene, pero al marcarles me llamaron a los quince días de nacer mi hijo y me dijeron que he sido aceptada para este trabajo y que tenía que reunir todos los papeles necesarios para solicitar el puesto para esta temporada y que me iba con las que se van en abril. Yo me sorprendí y fui a la oficina para ver si podía aplazarlo y me dijeron que si en este año no iba el año que viene es difícil que te acepten, ya que últimamente la mayoría de las mujeres se escapan una vez que estén ahí, y a demás el dueño se le va a desperdiciar la mercancía. Resumiendo, me dijo que la única oportunidad es esta de ir con las mujeres que iban en abril. Yo decidí ir, el día que mi hijo culpe 40 días yo estaba en el barco exactamente, y vine con la intención de trabajar, traje mis botas, mi ropa para la lluvia, traje dinero con el que pudiera comprarme lo que necesite y cuando llegue me encontré con las demás chicas. Estuvimos 6 chicas en la habitación, y una de ellas estaba conmigo en la lista, ella estaba enfrente mía, junto con su hermana también y nos conocimos ahí.

Estuvimos 10 días sin trabajar, acabamos toda la comida que traíamos con nosotras, el dinero que trajimos se acabó, habíamos cambiado de dírhams a euros unos 40 euros.

Nos sentíamos que todo iba al revés y nos reunimos todas a hablar y les dijimos que quien es el jefe o responsable de esto, ya que no lo conocemos. Vino un tal y nos dijo “hola, que pasa, que pasa,”. Le comunicaron a que estas mujeres quieren trabajar, y él respondió con la pregunta de “ ¿Queréis trabajar?¿ Por qué queréis trabajar?, si tenéis casa, dormís bien, comida bien, mucho bien”, mientras decía esto se tocada las caderas, y partes de su cuerpo haciendo referencia a que ellas tenían solo que estar cuidándose para mantener buen aspecto físico. Nosotras nos sorprendimos de las palabras que dijo ese señor, ya que es el jefe y nosotras le hablamos con mucho respeto y el nos responde de ese modo y con esas palabras. A partir de ese día, dos días después comenzamos a trabajar. El primer día fue muy complicado, ya que no teníamos experiencia de nada y teníamos que sacar la mercancía y nos decían que hay que sacar la raya y nosotras no sabíamos ni que significa. El segundo día estuvo mejor, y el tercero ya empezamos bien. A partir de ese día ya madrugamos, trabajamos hasta las dos, y así sucesivamente, y nos ponían rumanos en las filas que nos decían todo el rato, “friquifriqui”, y nosotras no sabíamos ni qué significaba.

Antes de llegar a esto de friquifriqui. Esos diez días que no cobraste, es decir, donde no trabajaste, ¿Os dieron un anticipo o de qué habéis estado comiendo?

Nosotras trajimos comida de Marruecos, hemos traído garbanzos, mortadela, atún… Yo personalmente mi marido cogió la comida en la tienda y tuvo que pagarlo en 15 días, ya que no tenía ese dinero. Yo vine con la intención de trabajar en España, con intención de comprarme un móvil…

¿Y cuando se te acabó esa comida que trajiste?

Pues cuando se nos acabó la comida, estuvimos en la habitación como el gato y el ratón, sin nada que comer, y la que tenía comida comía, la que no veía la tele o salía, y nosotras viendo en la tele a otras mujeres el primer día que llegamos, nos sorprendimos mucho.

¿Cogiste las naranjas de las que hablan las chicas?

Sí, me llevé muchas

Cuéntame sobre eso

Íbamos a donde tiraban la basura y de allí cogíamos las naranjas. Nos las llevábamos a casa, las lavábamos y las exprimíamos. Cogíamos la botella de agua, le quitábamos la tapadera y las exprimíamos con la bloquilla de la botella. Después metíamos el zumo en la nevera para que se enfríe un poco y nos lo bebíamos. Y respecto a las fresas, ellos no nos dejan llevarnos nada, ni para hacer una ensalada. Decían que no podíamos ni llevarnos ni siquiera una fresa.

Vale, ahora volvemos al tema de antes, a lo de “friqui, friqui”.

Al principio cuando nos decían “friqui, friqui…” pensábamos que ahí hay autoridad, es decir, que es algo del trabajo. Pero nos dimos cuenta que nos hacían gestos, los rumanos nos hacían gestos con los dedos, como haciendo referencia que nos fuéramos con ellos.

¿Gestos con los dedos?

Sí. Nos sorprendimos por la situación. Yo personalmente me quedé sorprendida, y no compre un móvil para hablar con mi familia, pero las otras niñas hablaban con sus familias y les comunicaban su situación, otras temían contarles como es su trabajo, y sus familiares preguntaban como es España y el trabajo, y daba vergüenza hasta decirles lo que hay en realidad. Me daba vergüenza decirles que me prestaran un móvil, ya que cada una tenía sus propios problemas. Siempre me quedaba pensativa y a veces le mandaba un audio a mi familia y me mandaron fotos de mis hijos para poder verlos, y me decía a mi misma que tenía que aguantar y que dios es el que quise que esto pasara. Nos quedamos trabajando como normalmente hacemos hasta ese día, en el que nos dijeron que se descansaba, es decir, ese día solo nos fuéramos a dormir. Al día siguiente solo trabajamos algunas horas y nos dijeron de nuevo de irnos a dormir. Nos dieron unos 50 euros de varios días de trabajo para que pudiéramos mantenernos, pero al acabar esos 50 euros ya no teníamos con que.

Has ido de compras… ¿Cómo has ido a comprar?

Hicimos autostop.

En ese autoestop, ¿Os trataban mal o se sobrepasaron con vosotras?

Obviamente sí, siempre con el que te montabas. Nosotras escuchábamos Almonte pero no sabíamos dónde estaba y no había nadie que nos llevara. Solo al subirte a un coche te preguntan si estas casada, de dónde eres y, al responderles que estas casada, te dejaban a medio camino y se iban. Uno nos preguntó que si queríamos salir con él y al contestarle que estábamos casadas nos dejó a medio camino y se fue.

 ¿Que hicisteis al dejaros a medio camino?

Pues al dejarnos esperamos otro autoestop.

Sigue contando. ¿Os pararon de trabajar y qué más?

Pues nos quejamos de que no trabajamos y que no nos daban dinero para mantenernos, ni tampoco para mandarles a nuestros hijos, y nosotras sin trabajar. Les dijimos que nos dejaran ir a otros sitios para echar más horas de trabajo, en otras fincas, ya que algunas mujeres lo hicieron. Nos han dicho que no, no nos dejaron echar más horas, nosotras con el ramadán y sin nada de comer. Te juro que traíamos patatas podridas y la cocinábamos en casa y encima nos peleábamos por ellas. Te juro que no teníamos nada de pan que comer, y es algo que viví personalmente. Es duro volver a contárselo a todos los periodistas y a veces deseo escapar y no volver a contarlo. Estoy destrozada, al igual que el resto de las chicas que vivieron esto conmigo. Sentí mucha ilusión y esperanza al venir aquí, esperando un futuro mejor y encontrar trabajo, pero me arrepiento muchísimo de venir aquí y dejar a mi niño muy pequeño, y todos diciéndome que abandone a mi hijo muy pequeño y me arrepiento muchísimo…

Sigue contándome todo lo sucedido.

A todo esto yo seguía aguantando y dejándolo en manos de Dios. Mientras tanto el jefe seguía entrando en la las habitaciones de las empleadas sin permiso.

¿Entraba a las habitaciones?

Sí, entraba sin permiso siempre que él quería. Un día dejó su coche y vino directamente a nuestra casa, quería ver a XXX, estaba claro, ya que en el trabajo siempre la acosaba, vino mientras ellas salía de la ducha estaba envuelta en la toalla y él le empezó a meter mano y pidiéndole que se marche con él para su casa. Mientras tanto ella nos llamaba a gritos. Nosotras nos encontrábamos en la cocina y al escuchar los gritos acudimos a ver que pasaba, al verlo, le preguntamos qué estaba sucediendo. Nos respondió que no era nuestro problema que era cosa de ellos.

XXX ya ha contado su situación, ahora cuéntanos tú la tuya.

Al intervenir nosotras y pedirle que no la tocase más que estaba embarazada, nos persiguió a la cocina, a y a mí. Ahí le empezó a tocar la barriga a y le preguntó: ¿Tú estás embarazada también? Ella le contestó que no, entonces le sacó dinero, un billete de 50 euros, y le pidió que le acompañase a su casa que, según él, era muy bonita y tenía un baño precioso. Yo ante esa situación me quedé sorprendida. También se giró a mí y me empezó a mirar de arriba a bajo y me dijo: “quieres venir tú y te los llevas tú?”, es decir, el dinero. Al decirme eso sentí como si me hubiese atravesado con una espada. Había vivido muchas cosas en mi vida, pero sentirme tan humillada y tratada de esa manera, nunca en mi vida, salí corriendo y él se volvió a la habitación de Yo salí para buscar a la hermana mayor de que se encontraba en la ducha con para que viniese a ver lo que estaba sucediendo con su hermana, ya que yo no sabía cómo afrontar esa situación. Cuando llegó, vio como el jefe se marchaba de la casa. Un día cogí el pasaporte, porque estábamos en una situación inaguantable, sin trabajo, sin dinero, sin comida, estábamos muy mal, las mujeres gritaban y nadie nos hacia caso. Vino el jefe y le dije que nos diese trabajo para poder comer aunque sea, ya que nos encontrábamos en ayunas. Había puesto el traductor en el móvil para poder hablar con él. Nos contestó que no, que no teníamos derecho a trabajar, que él no tenia trabajo para nosotras y nadie tenía trabajo para nosotras, ninguna fábrica nos iba a contratar. Entonces le contesté que no entendía por qué estábamos trabajando para ti para tu empresa que ni siquiera es donde estábamos destinadas, ya que en el pasaporte no pone que teníamos que trabajar en Doñana, pone el nombre de otra empresa, ¿cómo es qué estamos trabajando aquí?

¿Cómo se llama la fábrica a la qué estabais designadas?

Esta puesta en el pasaporte.

Luego me lo enseñas.

A todo esto nos comunicábamos con el traductor del móvil. Me dijo que el jefe de la fábrica en la que íbamos a trabajar ya tenía bastantes marroquíes y a nosotras no nos quería. Además, dijo “yej” y escupió en el suelo. Por lo que yo os estoy haciendo el favor de acogeros. Una mujer, que también se llevaron a Marruecos, empezó a chillar y reclamaba al Rey de Marruecos esta situación. Entonces nuestro jefe, se subió a sus coche y le preguntó si quería dinero, ella le contestó que sí, que quería trabajar. Entonces, él le pidió que se acercase a su coche y le dijo que si quería dinero que le acompañase a su casa para acostarse con él, que en su casa él le iba a dar mucho dinero.
Yo, personalmente, me quedé en shok. Y el día que vino la policía y a las trabajadoras se les dio una miserable cantidad de dinero, mientras la policía miraba sin decir y hacer nada, me quedé estupefacta.

¿Qué te pasó a ti el día que os encerraron, el domingo?

Ese día fue antes de que decida marcharse, el jefe nos amenazó con no salir de nuestras casas, o sino él se iba encargar de hacérnoslo pasar muy mal. Amenazó con quitarnos los pasaportes y hacernos volver a nuestro país, ya que la policía que había en la puerta le pertenecía y iba hacer lo que él quisiese. A ninguna se le ocurrió salir después de la amenaza. Entonces (es la que había llamado a la asociación cultural musulmana) y yo, decidimos darnos un paseo enfrente de las casas para ver si podíamos captar algo de los que estaba sucediendo.. Entonces el jefe se nos acercó y nos dijo: “¿qué estáis haciendo aquí, volved inmediatamente a vuestras habitaciones”. Le dije que solo estábamos dando una vuelta. Nos dijo que a mi y a nos gusta mucha alargar la lengua, pero la policía que estáis viendo es mía, nadie os hará caso. Entonces a mí me entró miedo, me puse nerviosa y empecé a gritarle. Él muy alterado me cogió de los brazos, me dijo que me tranquilizara, que había visto un vídeo donde salía gritando “No Doñana”. Le contesté que protesté porque no nos dabais nuestro dineros. Nos empujó, nos chilló y nos amenazó. Nos dijo que luego hablaría claramente con nosotras.

¿Os agarró de los brazos?

Sí, y mientras tanto la policía seguía mirando sin hacer nada por nosotras. Indignadas regresamos a nuestra casa llorando. se puso muy nerviosa, quería irse inmediatamente de allí, porque habían empezado a devolver a las mujeres a Marruecos. Entonces decidió escapar, después de ella también decidió hacer lo mismo. Este día yo me encontraba sentada debajo de un árbol, mientras la vi a ella intentando salir, al mismo tiempo escuché la voz de una de las tres encargadas del jefe, son tres antiguas empleadas del jefe, que le informan de cualquier cosa que suceda en la fábrica. muy nerviosa le contestó que iba a comprar pan o tampoco podía comprarlo. Entonces salió, se encontró con y se fueron las dos. Yo regresé a la habitación con y otras, entonces nos llamó llorando le pedimos ayuda, mientras ella nos tranquilizaba y nos comentó que pronto vendrán los periodistas junto a la asociación. Entonces un día regresó a varios chicos del Sindicato, acompañados de un chico negro, para llevarse su ropa. Entonces le dije: “¿ y nostras qué?, yo te ayudé, si seguimos aquí, este (jefe) nos podría hacer algo o devolvernos a marruecos”. Entonces apareció el jefe con la policía, mientras les decía que nosotras eramos unas mentirosas. Y fue entonces cuando me armé de valor y le dije a XXX que ese era nuestro momento o ahora o nunca, ves y cuéntales a la policía todo lo que el jefe te hacía. Justo cuando iba a hablar con los de la asociación, aparecieron las dos hijas del jefe y la agarraron, la intentaron manipular, y decía que ella esta con ellos y que era buena. Mientras tanto seguía llorando y les dijo que no era cierto que abusó de ella, la perseguía en el trabajo, etc. se mantuvo callado. Nosotras seguimos contando nuestra situación y llorando.

Cuando les contaba lo que vivió, ¿el policía que luego te tomó la declaración estaba presente?

¿Esto pasó el domingo?

Sí, el último día, cuando estaba la policía.

¿El domingo fue cuando salió y y regresaron con la policía?

No, fue y las que salieron, pero ya habían vuelto con la asociación, que estaban bajo su protección, solo habían venido a recoger sus cosas.

¿y allí fue cuando hablasteis vosotras?

Sí, sinceramente cuando me dijo que la policía estaba de su parte y su hija vino con el móvil donde salía yo y otras mujeres… tenía miedo.

¿Vosotras habéis salido de allí sin escaparos?

La verdad es que yo solo estaba llorando. Si, a nosotras nos sacó la asociación sin escaparnos ese mismo día. Cuando vino el abogado Jesús, yo estaba muerta de miedo porque el jefe me tenía vigilada y me había amenazado con no salir de casa.
Cuando más miedo sentí es cuando vi al Guardia Civil que nos tomó declaración, que era el mismo que el estaba en la finca por la mañana. Y además no me dejaba decir las cosas y discutía con la abogada.

¿Visteis como los hombres venían y se llevaban de ahí a las mujeres?

Sí, yo vi a dos chicas, amigas mías de la finca, un día que había salido a comprar pan, era una tarde en Ramadán. Estaban las chicas apoyadas en los coches y dos hombres con ellas, estaban manteniendo relaciones sexuales por detrás. Te lo juro, que los vi con mis propios ojos cuando las f***. Regresé y le comenté a mis amigas que aquí ya no teníamos nada que hacer y que si nos devuelven a nuestro yo aquí no vuelvo más.

Vale hermana, ahora vamos a cambiar de tema. Personalmente, ¿tú conociste a alguna mujer que había venido de Marruecos para trabajar la fresa? ¿Alguna mujer que ya había trabajado aquí y tú la hayas conocido en Marruecos?

Mi vecina trabajaba todos los años

¿Y te decía hablaba bien del trabajo?

Me decía ves a trabajar en la fresa que ganarás muchos dinero. Mi vecina, llamada que sinceramente no era un mujer decente, me decía que me fuera a trabajar en la fresa que ganaría dinero. En tres meses me podría comprar un terreno para construir una casa en Marruecos, me decía que era la única solución para construir una casa. Esto me decía mi vecina que vivía enfrente de mi casa.

¿Para comprar un terreno te decía?

Sí, y que esta era la única solución.

El último día que vinieron para devolvernos, el jefe, con la policía al lado, me miraba fijamente. Yo le decía a XXX que lo cuente y que no se guarde nada. Cuando yo le decía esto a el jefe me miraba muy mal y me hacía gestos con la mano. Aunque estaba acompañada de la gente del Sindicato y la policía, no paraba de llorar, tenía miedo. también siempre lleva una especie de navaja con las que nos amenaza.

Un día, mientras trabajábamos, la sacó, dijo “ los marroquíes, todos” e hizo… (hace algún gesto con la navaja).

Otra chica presente en la entrevista: A mí también me amenazó cuando él iba en su coche y yo andando y me hacía esto (gesto) con la navaja. Nos intentaba asustar para que nos calláramos .Probablemente, si va al juzgado, se la llevará

¿Le contaste esto a la policía?

Yo al policía le contaba muchas cosas, pero llegó un momento en el que me daba miedo ya contar, yo le contaba al policía lo que él me hacía para que me protegiese. Cuando llegó el momento de contarle lo que me hizo con un gesto, yo temblaba y lloraba. Sin embargo, él le dijo a la traductora, que ese gesto no significa nada. El policía se puso de su parte (del jefe). Al final, indignada, salió de mi una fuerza caída del cielo y empecé a hablar sin ningún tabú. Vi como él intentaba frenarme, pero Belén le decía que me dejara hablar y que diga todo lo que tenga. Seguí hablando y hablando y, mientras que él me preguntaba lo mismo una y otra vez, y yo le contestaba una y otra vez lo mismo.

(Otra chica presente en la entrevista ( la misma que habló anteriormente): Si, es el policía que venía con XXX, venía a la finca). 

¿Ese policía venía siempre?, ¿veíais como entraba a la oficina del jefe?

(Otra chica presente en la entrevista -la misma que habló anteriormente: Sí, sí, lo veíamos) 

Sí, entraba a la oficina y, a parte, siempre venían también unos policías jóvenes que se quedaban parados, mientras el jefe, y su hija hacían lo que les daba la gana con nosotras y ellos sin decir nada. No preguntaban ni el porqué les tratáis así, ni intervenía ni nada, como si fuesen los guardaespaldas del jefe. Al principio, cuando los veía sentía protección, pero al final me di cuenta que a ellos también había que temerlos. Vino la hija del jefe con el teléfono… con todo el miedo, yo intentaba buscar apoyo en las chicas con las que compartía la casa. Cuando vio que le decía a las chicas que tenía razón, me dijeron que no, que se la iban a llevar a Marruecos, nos dijo que no
había ni asociaciones ni derechos humanos, nada, que todo lo hacían ellos

Respecto a las tres marroquíes alcahuetas, ¿alguna ves te han dicho algo?

Yo discutí con una de ellas, con XXX

¿Por qué?

Porque cuando vino XXX, el primer día y dio una vuelta con los de la asociación cultural musulmana para observar, vino ella alterada, como si fuera la jefa y le dijo: “¿qué pasa hermano, hay algún problema?” Y toda mujer que intenta hablar, le mandaba a callar y le decía que se centre en su trabajo y en cuidar su puesto. Todas las mujeres se asustaron. Y empezó a decirles que no, en Doñana hay un buen trabajo, hay esto y lo otro. Entonces habló otra mujer y les dijo que nada de lo que había aquí era bueno, nos hacen esto y esto. empezó a recular, pero cuando se giró y vio al jefe venir y a , volvió a decir “No, aquí el trabajo es bueno, Doñana está bien y estos son buena gente y vosotras sois quien tenéis el problema”. Nos echó la culpa a todas nosotras, decía que las nuevas éramos las malas.

¿Nunca te ha ofrecido dinero para que vayas con hombres?

No, no, yo a ella no la conocía, no le hablaba, el día que le hablé, discutí con ella. El día que hicimos la manifestación, todas gritaban “¡No Doñana!”, ellas también aunque lo hacían con la cara tapada. Pero ellas nos engañaron, de repente como vieron que la gente estaba grabando vídeos y echando fotos a lo sucedido, destaparon sus rostros y empezaron a decirles a las mujeres que si seguían manifestándose no las devolverán a trabajar en la fresa, la llevarán de vuelta a Marruecos y nunca os devolverán. Les decían a algunas que se fueran con ellas, que el jefe les subirá el sueldo, etc. Les comió la cabeza y las que estaban con nosotras, se pasaron al otro bando y empezaron a decir en voz alta “¡Doñana buen!”. No me estaba creyendo lo que estaba sucediendo, mientras tanto vi al jefe que les grababa vídeos y después se acercó a mí con el móvil en la mano y me amenazó diciéndome que tenía un vídeo mío diciendo: “¡No Doñana!”. Fue allí cuando me asusté.

Lo que sí veia era cómo hablaba ella y las otras dos marroquíes con otras chicas y les
proponían cosas, pues las mujeres no paraban de ir y venir a los coches. Los coches estaban todo el tiempo en la carretera, en la puerta de la finca. Lo veía todo el mundo. Todo el mundo, incluido los jefes. Uno de los jefes no paraba de hablar y estar con ellas.

Tambíen veía como acosaba a todas. Estando en el tunel había mujeres que rechazaban ir con él y otras lo aceptaban. Se iban con él y desaparecían varios días. Hay algunas mujeres de las que se iban con él que no volvieron nunca. No sé si escaparon o qué. Se iban para mantener sexo. Ahí fue cuando empecé a comprender qué significaba todo.

Vale hermana, gracias, que Dios te bendiga.

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[8] DECLARACION JORNALERA 10

Hermana , ¿podrías hablarme de tu situación familiar?

Soy de XXX, divorciada. Nací en una familia muy pobre: somos 5 hermanas y hermanos, 3 mujeres y dos varones. La situación económica es miserable. No puedes imaginar hasta qué punto. Me casé muy joven, a los 19 años. Tuve a mi hijo a los 20 años, ahora tiene 9. Sufrí mucho durante el matrimonio. Siempre problemas y peleas con mi ex marido, un día sí y otro también, aquello era insoportable. Sufrí maltrato, y decidí divorciarme y volver con mi hijo a la casa de mis padres. Estando divorciada, mi ex marido no me ha dejado en paz. Cada dos por tres venía a la casa de mis padres para molestarme, no me sentía libre; me sentí como si estuviera en la cárcel, no me ha dejado en paz.

Empecé a trabajar en un trabajo muy precario para mantener a mi hijo y a mis padres. Mi madre es diabética y necesita medicamentos, mi padre es mayor, y mis hermanos, cada uno con su problema. Como decimos en Marruecos, es una familia desestructurada.

Cuando me enteré de las ofertas para ir a trabajar en la fresa, me inscribí. Pensé que era una oportunidad, que Dios me lo trajo para que cambiara mi vida a bien.

Me pidieron la documentación necesaria; en mi caso, el acta de divorcio y el Libro de Familia. Me dijeron que iba a trabajar tres meses, me dieron un papel donde ponía dónde iba a trabajar y a alojarme… Pensaba que era una oportunidad para salvarme de la pobreza y de los problemas que tengo en Marruecos… salvarme de mi ex marido, y poder mantener a mi hijo y a mis padres. Pienso más en ellos que en mí, esa era mi esperanza.

Cuando llegué aquí el 27 de abril, nos llevaron a aquella finca, nos dejaron allí horas de pie sin saber nada, como animales. Después vino una tal nos asignó dónde se iba a alojar cada una. Hemos estado sin trabajo una semana, la comida que trajimos de Marruecos se acabó. Yo traje conmigo 35 euros, hice una carga del teléfono de 10 euros para tener conexión y poder comunicarme con mi familia. Los 25 euros que me quedaban los gasté en la compra del pan y alguna cosa más de comida. Después de 9 o 10 días de trabajo, nos dio un adelanto. Al cabo de una semana empezamos a trabajar, sin ninguna información ni formación. Escuchamos que teníamos que sacar “raya”. Al principio yo no sabía qué significaba “raya”. Si no sacas “raya”, a las 12:00 te sacan del trabajo y te mandan a casa. A las trabajadoras que tienen dificultades o son lentas las mandan a casa dos o tres días como castigo, y si no trabajas no cobras. Una mujer…

Ni siquiera puedes ir a orinar. Nos prohibieron hasta los pendientes. Solo hacían que gritarnos todo el tiempo, gritos muy fuertes. Era insoportable.

¿Cuándo os pagaron?

Cuando pasó un mes.

¿Te dieron algún adelanto?

Nos dieron 50 euros a todas

¿Cuándo?

Después de una semana de trabajo.Cuando yo llevaba una semana trabajando me pagaron 50 euros como adelanto para poder comer, después de varias quejas diciéndoles que no teníamos nada que llevar a la boca.

¿Qué me ibas a contar de una mujer?

Sí, estaba con nosotras en la habitación una mujer que trabajó solo cuatro días desde que llegó, y ya no la llamaron. Le dijeron que tenía que volver a Marruecos, pero no la llevaron a coger el barco; ella no tenía dinero ni sabía ir por su cuenta. Estuvo allí sin trabajo y sin comida 20 días. Solo contaba con nuestra ayuda, y cuando se fue me contaron que le habían dado 50 euros. Yo no estuve aquel día. Es increíble…La pobre mujer que vino a trabajar con un contrato de 3 meses, alejada de su familia, con todo lo que ha soportado, vuelve con su familia con 50 euros. Con eso no puede ni pagar el transporte desde Tánger a su casa…Ella es de Nador .

Sigue contándome, estuviste 22 días sin cobrar y después, ¿qué pasó?

Llegó un momento en que las trabajadoras no podíamos soportar más abusos y explotación, y empezamos a hablar y a manifestar.
Empezaron las manifestaciones, porque había mujeres que no tenían nada que comer…

Claro, y había una mujer que sufrió una fractura… Todos empezaron a quejarse. No nos permiten hablar ni quejarnos, vivíamos como esclavas. La que quería seguir trabajando, tenía que callarse.

Las habitaciones donde dormíamos no son habitables. Carecen de todas las condiciones de un lugar habitable. Sin embargo hay otras viviendas que son buenas, estas las ocupan las encargadas y las mujeres con antigüedad.

¿Conociste a alguien que hubiese venido a la fresa con anterioridad?

No conozco a nadie, pero escuché que en mi barrio hay gente que había venido a trabajar en la fresa. Puede que en otras fincas las trataban mejor, no lo sé.

¿Conoces a la persona que puso los carteles de ANAPEC en tu población de origen? ¿Sabes si es siempre la misma persona?

No lo conozco, no sé si es el mismo o no

¿Quién te recibe en Tánger?

No sé quiénes son… eran dos.

¿Quién os recibe en España?

y otro del que no sé su nombre. Llaman por nombres, la que escucha su nombre sube al autobús que le indican

¿Sabes si desde Tánger partían hacia otras provincias? ¿Y hacia otras fincas dentro de la misma provincia de Huelva?

Vinieron ocho autocares.

¿Todos ellos iban a la finca Doñana?

No, no todos. Personalmente, vi los autocares cuyos números eran el 7 y el 8, fueron los que se dirigieron directamente a Doñana. Los otros… no sé. Cuando llegamos a Doñana ya había mucha gente nueva.

¿Qué pensaron en nuestra primera visita, el día que fuimos a la finca y vino con la gente de AUSAJ? ¿Y qué comentaron después en el campamento al respecto?

Yo no sabía que las chicas estaban en contacto con la Asociación cultural musulmana, no conocía a nadie de las mujeres que estábamos aquí, solo a Cuando llegó la gente de la Asociación, de AUSAJ, los vi entrando a la habitación de la mujer que se había roto la cadera. Esta mujer se cayó sobre las 00.00h. Empezamos a hablar con la gente de la Asociación, todas a la vez de lo que le pasó a y de los problemas que teníamos en la finca.

¿Se cayó y la ambulancia no vino hasta el día siguiente?

Sí, nunca olvidaré los gritos de dolor de esta mujer.Como decimos en Marruecos, eran gritos que despiertan a los muertos de las tumbas. Toda la noche gritando. Cuando fuimos al trabajo por la mañanasiguió gritando. La encargada no hizo ni caso; fueron a avisarla del accidente, y ella les dijo que la llevaría al día siguiente al médico. Cuando volvimos nos dijeron que la llevó en su coche, creo, y no en la ambulancia.

Con su visita sentí un alivio muy grande. Al fin alguien nos podía ayudar para que nos pagaran y nos respetaran en esta finca, para que pudiéramos trabajar los meses que tenemos en el contrato con respeto.

No tenemos agua caliente en las duchas, nos descuentan el gasto de la luz. Compartíamos la cocina 12 personas, hay que hacer turnos para cocinar. Era Ramadán, y todas teníamos que comer a la misma hora.

Cuando enfermó, pidió ir al médico y le respondió que tenía que pagar para ir al médico. Yo, sinceramente, no quería implicarme demasiado en las manifestaciones, aunque iba…

¿Cómo se confeccionó la lista en que se apuntaron las personas que querían denunciar?

No le sé, esta pregunta pueden responderla y

¿Quién escribe la lista?

No lo sé.

¿Quién entrega la lista a XXX el viernes cuando está en la finca?

No lo sé.

¿Cómo se hace?

No lo sé. Yo no preguntaba.

¿Conociste a XXX?

Lo conocen en la finca. Cuando empezaron las manifestaciones y las quejas de las mujeres, apareció allí, venía con otros…escuché que eran del Consulado. Yo creo que a XXX lo llamaron las chicas.

El domingo por la mañana, muy temprano, vino el jefe, su hija, y no me acuerdo quién más. Llamaron a la puerta de la habitación donde dormía, me dijeron que tenía que recoger mi maleta para volver a Marruecos. Me decían: “Recoge tus cosas, date prisa”. Hablé con le dije: “No me voy, ni siquiera me he aseado… acabo de despertarme”. Me respondió: “Date prisa, que hay un autobús que va a salir ahora y otro mañana.Tú te vas en el bus de hoy”. Le dije: “Déjame hasta mañana para ducharme y prepararme, y me tenéis que pagar para comprar algunas cosas”. Me dijo: “No, te pagamos en Tarifa”. Le dije que no, me negué a irme, le dije que con qué derecho me echaban… hablé con él desde el corazón. Le dije: “¿Cómo puedes permitir que tu patriota se vaya así, sucia, sin arreglar, sin ni un detalle para su hijo y su familia”. Me respondió que él no podía hacer nada…”Es la ley, es así”.Lo dejamos ahí.

Después salí de la habitación y me encontré con el panorama de todas las mujeres que querían llevar a Tarifa, gritando, corriendo de un lado a otro… Me encontré con y le dije: “Yo voy a escapar, no hay derecho a que me echen así”. Me dijo que ella también quería escaparse de la finca.Dejamos todas nuestras cosas allí, y salimos detrás de las caravanas hasta llegar a la valla. Salimos por debajo de la valla como serpientes, con la ayuda de otras mujeres.

¿Las conocías? ¿Eran marroquíes?

Sí, eran marroquíes. Creo que eran de las nuevas, yo no diferenciaba entre las nuevas y las antiguas. Ellas nos ayudaran a levantar el alambre…

¿Ellas estaban fuera o dentro?

No, ellas estaban dentro con nosotras, pero a ellas no las iban a devolver a Marruecos aquel día. Ellos eligieron a las que habíamos hablado con la gente de la Asociacion, AUSAJ, que nos visitó.

Salimos al campo de fresa, corrimos una distancia grande dentro de los campos de fresa. Salimos de allí también por debajo de una reja. Al salir de allí vimos a la Guardia Civil dando vueltas buscándonos…Nos vio alguno de ellos cuando nos escapábamos y fue con el chisme al jefe. Y empezaron a buscarnos la Guardia Civil en su coche, la hija del jefe, su hermana, y con ellas un chico rumano, que era novio de , y otro que no conozco su nombre. Bueno, eran 5 o 6…

¿Iban en coches?

No, iban en una furgoneta pequeña, de 5 o 6 plazas.

¿De qué color era?

Blanca. Cuando vimos a los guardias civiles, nos echamos al suelo. Cuando pasaron los guardias, nos levantamos… Vimos el coche blanco de la hija del jefe con mucha velocidad y corrimos otra vez , y caímos en un sitio lleno de pinchos y agua sucia. Escuchamos la voz de la hija del jefe diciendo: “Hola, hola”…y algo más. Entendimos algo como “Os he visto salir de allí”. Salimos, ella empezó a acercarse a nosotras, y nosotras anduvimos hacia atrás.

Nos decía que si volvíamos con ellos nos pagarían.

YYY me decía que nos teníamos que escapar, yo estaba cansada. Había una valla alta con pinchos arriba, corrimos hacia la valla, subimos y saltamos al otro lado. Ellos no pensaban que íbamos a poder subir y saltar. En ese momento la hija del jefe nos grabó subiendo la valla. Después dieron la vuelta y siguieron tras nosotras corriendo…ellos corriendo detrás. Corrían como atletas, pero conseguimos escapar.

He pasado el peor momento de mi vida, aunque pasen años y años nunca olvidaré aquel día… Pasé cerca de un grupo de trabajadores rumanos, les cogí una botella de agua y la bebí, aunque estaba en ayuno de Ramadán no pude resistir. Después de correr un largo camino salimos a un sitio con árboles, como un bosque. Llamamos a por teléfono llorando. Habrás escuchado los audios que mandábamos a aquel día. No supimos decirle el lugar exacto dónde estábamos. habló con le contó lo que nos había pasado, y al cabo de una hora y media vimos un coche negro. Yo pensé que eran los de la finca, me rendí, no podía correr más. La sorpresa fue que era y otra persona. Nos preguntó si habíamos escapado de Doñana, subimos al coche, nos dio agua, nos tranquilizó… que Dios se lo pague. Les contamos lo que había pasado y nos llevó a Almonte. Nos dejó en un locutorio de un marroquí, y llamó a alguien… no me acuerdo de su nombre -su mujer era bajita y él un poco gordo-. Nosotras nos quedamos allí, y volvió a buscar a otras mujeres que habían conseguido escapar como nosotras. Se escaparon muchas, pero las cogieron…solo lo hemos conseguido unas pocas. Después llegó al locutorio la gente a quien había llamado una mujer marroquí que se llama , y más gente. Tras eso nos llevaron a un bosque. Vino la prensa, habló con nosotras… Después llegaron Jesús y Belén.

A la prensa le dijimos que no queríamos que sacaran nuestras caras ni nuestros nombres.

No solo nosotras diez somos las que hemos podido escapar, hay otras que se fueron por su cuenta. Nos llegan las noticias, que una está en tal sitio, que otra está trabajando en otro tal sitio hasta que termine su visado.

Entonces a XXX lo conociste a raíz de esto. ¿Cómo supo de la enfermedad de ZZZ y WWW ¿Lo llamaron las chicas?

¿Conoce la razón del cambio de actitud de WWW?

No lo sé, lo único que sé es que estaba llorando todo el tiempo, diciendo que no podía más. Ella estaba en un mal estado por lo que le pasó. Cambió tal vez por el dinero, pero yo no puedo asegurar nada… Me han dicho que la mandaron a Marruecos

¿Has padecido enfermedades o accidentes durante su estancia en la finca?

No

¿Ha solicitado ir al médico?

No. Sabía que no me llevarían.

¿Qué pasó cuando XXX se fue ?

El día que nos escapamos, lo que te conté.

Vale, ¿Llega a ver algún coche, aparte del de la manijera, salir detrás de los abogados? ¿Conoce a alguien de la finca que llevara un coche pequeño naranja y/o una autocaravana?

No vi nada.

¿Qué pasó cuando se fueron Jesús y Óscar?

Cuando vinieron estaban con nosotras en todo momento, nos acompañaron a la finca para recoger nuestras cosas. Después acompañaron a las chicas para declarar, nosotras no fuimos. Nos quedamos en casa de una mujer marroquí; nos dejaron ellos allí, comimos en su casa y por la noche nos llevaron a un hotel.

¿Qué paso el sábado y el domingo?

Lo que te conté, nosotras nos escapamos el domingo. El viernes hubo una manifestación, y el sábado estaban planeando a quiénes iban a mandar a Marruecos… las que estaban en la manifestación, las que hablaban. El viernes las habían estado grabando y estaban marcando los nombres de las alborotadoras, y quiénes son las que estaban en la lista…

¿Os escapasteis de día o de noche?

Por la mañana.

¿Qué le sucedió a las mujeres cuyos nombres estaban en la lista, las que querían denunciar?

Las devolvieron a Marruecos.

¿Sois las únicas que conseguisteis escapar?

No, se escaparon muchas, pero no vinieron aquí.

¿No os encontrasteis con ellas?

No, solo escuchamos que algunas fueron a tal lugar o a trabajar en tal sitio…

¿Tú conoces a un hombre alto que se acercó a la valla para hablar con vosotras? Aparece en un vídeo.

Escuché a las chicas hablar de él, solo sé que es español, no sé quién es.

¿Te sentías encerrada? ¿Lo estabas en algún momento?

Mi corazón está destrozado: primero llevo mucho tiempo fuera de casa, y no he podido mandar ni un duro a mi familia sabiendo las necesidades que tienen. He sentido una impotencia muy grande… Pienso que soy la gafe y estas mujeres están así porque yo estoy con ellas…La suerte me abandonó desde que nací.

Antes del domingo no, pero el domingo sí.

Las mujeres que viven en las casitas de la entrada de la finca, ¿son rumanas todas?

Sí, todas son rumanas

Ese día, ¿os encerraron todas o había mujeres que no?

Cuando pasó eso nos encerraron a todas

¿Y las casas que había fuera de la finca?

No hay nada fuera de la finca, todas estaban dentro

¿Las rumanas también?

Sí, todas

¿Sabes si había prostitución en las casas de las rumanas?

Las mujeres que se venden por dinero se ven.

Pero había otras casas donde vivían las marroquíes

Sí, había una zona en la que solo vivían las antiguas trabajadoras marroquíes. Sus casas eran más bonitas.Mientras que las nuestras, situadas en otra zona, daban pena, ni los perros dormirían allí.

Las antiguas marroquíes, ¿te ofrecieron alguna vez ir con algún hombre, subir a algún coche…?

Personalmente, nunca me han prepuesto vender mi cuerpo. Yo no hablo con nadie, no salgo con nadie, pero en aquel lugar he visto de todo. Muchas veces salía sola.

Pero tú, ¿notaste algo? ¿Sabías lo que hacían?

Claro, eso lo veíamos todos. No es un lugar para trabajar, el jefe que debe cuidarnos y protegernos, él es el peor. Sobre todo en la fiesta del Rocío, allí ves lo que nunca te puedes imaginar. El jefe iba y venía con chicas. Lo ves cada día con una diferente, la morena, la blanca, la flaca, la gorda…le da igual, culo veo culo quiero.
Las marroquíes viejas, hay tres, proponen a las chicas ir con hombres y con el jefe todo el tiempo. Todo el mundo lo ve. Estas tres marroquíes están en contacto todo el tiempo con el jefe, con XXX. 

Otro de los jefes, se dirigió a mí en varias ocasiones. Me sentí muy intimidada. Aunque no conseguía entender casi nada de lo que me decía, por sus gestos y porque me dijo “friki-friki” y “guapa”, entendí que me ofrecía sexo.Me sentí muy ofendida. No entendía como podía pasar todo aquello.

Además teníamos que soportar que los rumanos nos dijeran todo el tiempo “friki-friki”, mientras trabajábamos.

Nos quejábamos todo el tiempo, pero daba igual. Se lo decíamos a la encargada rumana y a los jefes. Pero pasaban de nosotras.

¿Fuiste víctima de abuso sexual o acoso?

El acoso era constante como he dicho.

¿Viste algo relacionado?

Sí, vi, no un día ni dos ni tres… Esto que cuento lo vi con mis propios ojos todos los días. Incluso en Ramadán vi a una mujer marroquí acompañada de uno. Son muchas las que hacen esto y consiguen que se tenga una mala imagen de todas. Yo no podría hacer eso.

¿Quieres añadir algo?

No

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