Joe Pass (Joseph Passalaqua): «Blues for Fred» (1988)

Joe Pass

 

Joe Pass

JAZZ

 

Joseph Passalaqua, verdadero nombre del guitarrista, Joe Pass, (Nuevo Brunswick, 13 de enero de 1929 – Los Ángeles, 23 de mayo de 1994), estudió guitarra en su ciudad natal, Brunswick, a finales de los años treinta para formar parte luego de diferentes bandas, entre ellas, la de Tony Pastor, mientras aun estaba en el Instituto.

En 1947, ya con su nombre profesional, alcanzó su consagración musical en la orquesta de Charlie Barnet, pero sus adicción a las drogas, adquirida mientras realizaba el servicio militar, hizo que la década de los cincuenta pasara inadvertida musicalmente hablando, ya que empleaba su tiempo alternando trabajos variados e internamientos en diversas instituciones medicas con el fin de desintoxicarse.

En 1961, Joe Pass, ingresó de manera voluntaria en la «Synanon Foundatuion» un centro de rehabilitación de Santa Mónica,  que logró quitarle el habito del consumo de droga. Prácticamente fue salir de ese centro y grabar un extraordinario álbum para Pacific Jazz, titulado «The Sounds of of Synanon» en el que tuvo un papel estelar.

Fue su primer álbum y ya entonces, la revista especializada Down Beat, le concedió una calificación de 4 estrellas y media. En 1970, volvió a grabar un disco, esta vez para el sello MPS y dos años mas tarde, formó un dúo de guitarras con Herb Ellis, grabando algunos discos interesantes.

En 1973, el productor Norman Granz, propietario por entonces del sello Pablo, le convenció para participar en una larguísima serie de giras incrementándose su fama de extraordinario guitarrista a medida que el publico empezó a conocerlo.

Participó en numerosos festivales de jazz en Monterey, Newport, Concord, etc y su nombre aparecía siempre entre los primeros guitarristas de las revistas especializadas.

Durante los años ochenta, Pass, emergió de su papel de estrella acompañante para iniciar un periodo de su carrera liderando su propio grupo, y grabando y actuando en prácticamente todas las situaciones imaginables, desde el solo de guitarra hasta cualquier combinación de pequeños grupos.

Entre su amplísima discografía a su nombre, cabe destacar los discos grabados en 1973 para JVC (Virtuoso), en 1974 para Pablo (Portrait of Duke Ellington); con Ella Fitzgerald (Fitzgerald and Pass Again, o Ella in London), o en 1992 (Finally: Live in Estocolmo).

Joe Pass, conservó un publico fiel a su música hasta el día de su muerte, acaecida en 1994.

Apolo y Baco

 

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Blues for Fred

 

En 1988, el guitarrista Joe Pass (1929-1994), a menudo llamado «el presidente de la guitarra bebop«, lanzó un álbum con canciones popularizadas por Fred Astaire.

Pass es considerado uno de los mejores guitarristas de jazz del siglo XX. Hijo de un obrero siderúrgico, se inspiró para tocar la guitarra tras escuchar a Gene Autry. Dejó su hogar en Johnstown, Pensilvania, para viajar con pequeños grupos de jazz y finalmente se mudó a Nueva York.

Tras caer víctima de la drogadicción en la década de 1950, resurgió en la década de 1960 lanzando una serie de álbumes influyentes. La revista Downbeat le otorgó el premio «Nueva Estrella» en 1963, y Pass realizó giras con George Shearing y grabó con Les McCann, Frank Sinatra, Sarah Vaughan y Johnny Mathis.

También dedicó una parte importante de su tiempo a trabajar en televisión y en sesiones de grabación en Los Ángeles durante esa década. En los años setenta y principios de los ochenta grabó seis álbumes con Ella Fitzgerald y ganó un premio Grammy en  1975 por The Trio, junto al pianista Oscar Peterson y el bajista Niels-Henning Ørsted Pedersen.

Su obra se caracterizó por líneas fluidas y conceptos armónicos avanzados asociados con saxofonistas como Charlie Parker y John Coltrane, y fue un importante pionero de la guitarra de jazz improvisada.

Para esta grabación de canciones de Astaire de 1988, su discográfica recurrió a un dibujo clásico de Hirschfeld de la famosa escena de Astaire bailando en el techo en *Royal Wedding*, que Hirschfeld había dibujado originalmente en 1951 para MGM con el fin de promocionar la película.

Hirschfeld había redibujado la imagen recientemente en 1987 para un artículo en el New York Times, donde probablemente la vio el director de arte. Fue el álbum número 143 en el que apareció Joe Pass.

 

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Blues for Fred  (Full Album)

 

 

PARTE 1

 

1. Joe Pass – Cheek to Cheek (0:00)

2. Joe Pass – By Myself (5:38)

3. Joe Pass – Night and Day (10:00)

4. Joe Pass – They Can’t Take That Away from Me (15:22)

 

PARTE 2

 

5. Joe Pass – Blues for Fred / They all Laughed (0:00)

6. Joe Pass – Dancing in the Dark (6:15)

7. Joe Pass – Oh, Lady Be Good (11:12)

8. Joe Pass – I Concentrate on You (15:51)’

 

PARTE 3

 

 

9. Joe Pass – A Foggy Day (In London Town) (0:00)

10. Joe Pass – The Way You Look Tonight (2:38)

11. Joe Pass – Tap Blues (8:51)

 

 

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Joe Pass

Guitarrista de jazz estadounidense (1929–1994)

World in stories, 1 ENERO 2024
Joe Pass
Joe Pass en concierto en 1974 tocando su famosa guitarra Gibson ES-175

 

Joseph Anthony Jacobi Passalacqua nació el 13 de enero de 1929 en Nuevo Brunswick, Nueva Jersey, en el seno de una familia de origen italiano que se había instalado en los Estados Unidos. Desde niño mostró una inclinación irresistible por la música, y la guitarra se convirtió pronto en la extensión natural de su sensibilidad melódica.

El mundo del jazz que lo rodeaba en las ciudades del noreste americano era el del bebop naciente, una revolución armónica y rítmica que transformaría para siempre el lenguaje de la música popular. Aquel joven apasionado por Django Reinhardt llegaría a convertirse, décadas más tarde, en uno de los guitarristas más admirados de la historia del género.

Los primeros años de la carrera de Joe Pass estuvieron marcados por graves dificultades personales que frenaron un talento que ya se vislumbraba extraordinario. Una dependencia a las drogas lo mantuvo alejado de los escenarios durante un período crucial de su vida y lo condujo a Synanon, una comunidad de rehabilitación en California, donde vivió durante varios años a principios de la década de 1960.

Fue precisamente en ese entorno donde la música volvió a ser su ancla, y fue también entonces cuando comenzó a definir el estilo inconfundible que lo haría célebre: el uso del walking bass simultáneamente con la melodía y los acordes, una técnica que le permitía sonar como un conjunto completo cuando tocaba en solitario.

 

Joe Pass «For Django» (Homenaje a Django Reinhardt)

 

A principios de los años sesenta, Pass comenzó a grabar una serie de álbumes para el sello Pacific Jazz Records que establecerían su reputación dentro de los círculos especializados.

Discos como Catch Me, 12-String Guitar, For Django y Simplicity mostraban una madurez interpretativa sorprendente: una ejecución nítida y pulcra sin caer jamás en la frialdad técnica, combinada con un fraseo ingenioso que desbordaba personalidad.

Su homenaje a Django Reinhardt era al mismo tiempo una declaración de principios:

Pass había absorbido la lección del genio gitano y la había transformado en algo completamente propio.

 

En 1963, la revista Down Beat le otorgó el premio «New Star Award«, reconociendo en él a una figura emergente de primer orden.

 

Django Reinhardt, Gipsy Jazz

 

Durante aquellos años activos, Pass también colaboró con numerosos artistas del circuito de jazz y pop de Los Ángeles.

Participó en grabaciones con Gerald Wilson, Bud Shank y Les McCann, y giró con George Shearing en 1965. Su versatilidad lo convirtió en un sideman muy solicitado:

trabajó junto a figuras tan distintas como Louis Bellson, Frank Sinatra, Sarah Vaughan, Joe Williams, Della Reese y Johnny Mathis.

 

Su presencia fue también habitual en los estudios de televisión, donde participó en programas emblemáticos como The Tonight Show con Johnny Carson, The Merv Griffin Show y The Steve Allen Show.

A comienzos de la década de 1970, Pass encontró en el guitarrista Herb Ellis un compañero musical con quien desarrolló una complicidad especial. Ambos se presentaban regularmente en el club de jazz Donte de Los Ángeles, y esa colaboración dio lugar a uno de los momentos más significativos de la historia del sello Concord Jazz:

junto al bajista Ray Brown y el baterista Jake Hanna, Pass y Ellis grabaron el primer álbum de la nueva etiqueta, titulado simplemente Jazz, un disco que marcaba el nacimiento de un sello destinado a convertirse en referente del jazz acústico.

 

En esos mismos años, Pass también contribuyó a la pedagogía del instrumento con una serie de libros de música, entre los cuales Joe Pass Guitar Style, escrito junto a Bill Thrasher, se convirtió en un texto básico de improvisación para estudiantes de jazz en todo el mundo.

 

 

El gran salto a la notoriedad internacional llegó de la mano de Norman Granz, el legendario promotor y fundador de Verve Records, quien fichó a Pass para su nuevo sello Pablo Records en 1970. Granz tenía un ojo infalible para el talento y una capacidad única para crear encuentros musicales que transcendieran la suma de sus partes.

Con él, Pass tuvo acceso a los mejores músicos del jazz y fue colocado en situaciones que exigían lo mejor de él. En 1974, Pablo Records lanzó Virtuoso, un álbum en solitario que se convertiría en una de las grabaciones más influyentes de la guitarra de jazz:

Pass tocaba solo, sin acompañamiento, y el resultado era tan completo y satisfactorio que dejaba al oyente sin necesidad de imaginar nada más.

 

Ese mismo año 1974, Pablo Records publicó también The Trio, que reunía a Pass con el pianista Oscar Peterson y el bajista Niels-Henning Ørsted Pedersen. La química entre los tres músicos era instantánea y eléctrica, y el disco fue reconocido en los premios Grammy de 1975 con el galardón a la mejor interpretación de jazz por un grupo.

A lo largo de los años setenta y ochenta, Pass, Peterson y Pedersen actuaron juntos en múltiples ocasiones, ofreciendo conciertos que los aficionados recuerdan como experiencias musicales de rara intensidad.

 

Ella Fitzgerald y Joe Pass, 1974

 

La relación de Joe Pass con Ella Fitzgerald fue otro de los capítulos más luminosos de su carrera. Los dos grabaron juntos seis discos para Pablo Records hacia el final de la carrera de la gran vocalista:

Take Love Easy en 1973, Fitzgerald y Pass… Again en 1976, Hamburg Duets en 1983, Speak Love también en 1983 y Easy Living en 1986.

 

La intimidad cámara de estas grabaciones, donde la guitarra de Pass dialogaba en igualdad de condiciones con la voz extraordinaria de Fitzgerald, reveló una dimensión de acompañante de lujo que en ningún caso renunciaba a su propia voz. Fue el encuentro entre dos maneras de entender la musicalidad que se complementaban a la perfección.

Durante su etapa en Pablo Records, Pass también grabó con Benny Carter, Milt Jackson, Zoot Sims, Duke Ellington, Dizzy Gillespie y Count Basie, conformando una discografía que cubre prácticamente toda la historia del jazz del siglo XX. Su capacidad para adaptarse a contextos tan distintos sin perder jamás su identidad era, quizás, su don más notable.

Antes de su muerte, Pass también grabó un álbum de versiones instrumentales de canciones de Hank Williams junto al guitarrista de música country Roy Clark, un proyecto que mostraba su curiosidad artística sin fronteras.

Joe Pass murió el 23 de mayo de 1994 en Los Ángeles, California, a causa de un cáncer de hígado. Tenía sesenta y cinco años. Su partida dejó un silencio difícil de llenar en el mundo de la guitarra de jazz, un silencio que sus grabaciones han conseguido, con el paso del tiempo, hacer más habitable.

El legado de Pass es hoy patrimonio de todos los guitarristas que aspiran a sonar completos, a decir algo propio con seis cuerdas y a demostrar que la elegancia no está reñida con la profundidad.