{"id":9180,"date":"2018-03-04T01:00:28","date_gmt":"2018-03-04T00:00:28","guid":{"rendered":"http:\/\/puntocritico.com\/?p=9180"},"modified":"2018-03-06T20:02:44","modified_gmt":"2018-03-06T19:02:44","slug":"el-anarquismo-individualista-parte-ix","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2018\/03\/04\/el-anarquismo-individualista-parte-ix\/","title":{"rendered":"El anarquismo individualista (parte IX)"},"content":{"rendered":"<h3 class=\"entry-title mh-posts-list-title\"><span style=\"font-size: 18pt;\"><a title=\"Indice \u2013 El anarquismo individualista\" href=\"https:\/\/puntocritico.com\/2018\/01\/02\/indice-el-anarquismo-individualista\/\" rel=\"bookmark\">Indice<\/a><\/span><\/h3>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\">\u2666<\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">\u2666<\/span><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\">\u2666<\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">\u2666<\/span><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\">\u2666<\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">\u2666<\/span><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\">\u2666<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/03\/anarco_libro56.jpg\" rel=\"lightbox[9180]\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-9393 size-full\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/03\/anarco_libro56.jpg\" alt=\"\" width=\"339\" height=\"336\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/03\/anarco_libro56.jpg 339w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/03\/anarco_libro56-150x150.jpg 150w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/03\/anarco_libro56-300x297.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 339px) 100vw, 339px\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h1 class=\"entry-title\" style=\"text-align: center;\">El anarquismo individualista (parte IX)<\/h1>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"font-size: 18pt; color: #339966;\">CAP\u00cdTULO 17<\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"font-size: 18pt; color: #339966;\">EL ANARQUISMO INDIVIDUALISTA COMO VIDA Y COMO ACTIVIDAD<\/span><\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>84. PANORAMA Y CAR\u00c1CTER DE LA LUCHA<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Los anarquistas individualistas son una \u00ednfima minor\u00eda entre los hombres y se exponen a la lucha en cuanto quieren realizar en lo posible sus ideas. Lo mejor es mirar de frente la situaci\u00f3n y separarse de la oratoria ramplona y meliflua y de toda tentativa interesada de los agentes provocadores. Lejos de toda obra de superficialidad y de castraci\u00f3n, que muchas veces emerge de los fondos secretos de la sociedad, pues no es posible la conciliaci\u00f3n entre los anarquistas y los mantenedores sociales. El hecho real es que el anarquismo no puede presentarse de un modo discreto o convencional, y los que lo aceptan no pueden pretender ser los conductores de la feliz Arcadia. El camino de la anarqu\u00eda no est\u00e1 trazado matem\u00e1ticamente ni sembrado de flores. Es un sendero abrupto que requiere esfuerzos sostenidos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El anarquista empieza a ser combatido por su propia familia, y no siempre es comprendido por sus camaradas; est\u00e1 en desacuerdo con su patr\u00f3n, mal visto por sus vecinos y mal considerado en general. La c\u00e1rcel lo amenaza continuamente; est\u00e1 bajo la vigilancia polic\u00edaca y los soplones contribuyen a veces a que sea despedido de su trabajo. \u00bfQuiere hacer un poco de propaganda agresiva? Persecuciones y a\u00f1os de prisi\u00f3n le esperan.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En la rebeli\u00f3n contra los prejuicios morales, tambi\u00e9n ha de armarse de valor. Comenzando por iniciar a una joven en las primeras caricias, la que se le entrega en plena voluntad, acto natural entre todos, el anarquista se expone a rid\u00edculas denuncias por corrupci\u00f3n de menores; continuando por la amenaza constante de ser acorralado si afecta o se contenta de hacer silenciosamente una vida que choca m\u00e1s o menos violentamente con las ideas recibidas en materia de respetabilidad; si se permite usar vestidos que no est\u00e9n de acuerdo con la moda, o frecuenta gentes que desagraden a su portera; acabando, en fin, por ser renegado de todos, considerado como un oprobio del mundo y un despojo social.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">No hay acuerdo posible entre el anarquista y todo medio reglamentado por las decisiones de una mayor\u00eda o por los votos de una elecci\u00f3n. Contra \u00e9l se levanta la sociedad toda. Lucha por la libertad de exponer la idea, por la de vivir; lucha por el pan, por el saber; lucha incesante que dar\u00e1 goces profundos y en las que se tendr\u00e1, acaso, la inapreciable satisfacci\u00f3n de ver caer alguna piedra angular y vacilar el edificio social, pero lucha al fin y al cabo.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt;\">85. LA IRREDUCTIBILIDAD ANARQUISTA<\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El anarquista no admite treguas. Su actividad se concreta en lucha continua y su inter\u00e9s estriba en prolongarla todo lo posible. Se muestra intratable, intransigente, sin piedad con los que detentan el poder administrativo, intelectual y econ\u00f3mico. No acepta concesiones sociales a cambio de una relativa tranquilidad, haci\u00e9ndose el c\u00f3mplice de las gentes interesadas en el mantenimiento de la actual sociedad, sino que lleva a la mayor intensidad y constancia su labor de cr\u00edtica profunda y seria.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Rechazamos, pues, las f\u00f3rmulas fijas, porque no debemos tener en cuenta m\u00e1s que las circunstancias relativas del presente que vivimos. Si ayer nos fue \u00fatil poner a contribuci\u00f3n nuestras necesidades, hoy puede sernos m\u00e1s agradable hallar compensaci\u00f3n a nuestros esfuerzos y guiarnos por \u00e9stos y no por aqu\u00e9llas, lo que significa \u00fanicamente que hemos evolucionado, sin dejar por ello el plano de libertad espiritual en que tratamos de asentar nuestro conocimiento. Si tal regla de conducta moral nos conven\u00eda cuando \u00e9ramos m\u00e1s ignorantes, ahora que hemos adquirido mayor experiencia, nos es perjudicial seguirla. De modo que aceptamos un concepto mientras nos hace felices, pero lo rechazamos si nos sentimos cohibidos. Es para nuestra alegr\u00eda, para nuestro placer y nuestra utilidad que edificamos teor\u00edas y con la misma facilidad las destruimos en cuanto comprendemos que se quieren apoderar de nuestra individualidad. Toda regla que no proporciona un m\u00ednimo de dicha tangible es despreciable; es una opresi\u00f3n en cuanto no ayuda a vivir m\u00e1s libre y felizmente, con m\u00e1s intensidad.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">La experiencia nos demuestra que no hay una panacea que pueda convenir a todos los temperamentos y a todas las circunstancias, y como el anarquismo es una filosof\u00eda de la vida esencialmente relativa, de aqu\u00ed que quien la acepta no puede ser a la vez doctrinario y anarquista, sino que ante todo le conviene librarse en el mayor grado posible de la subordinaci\u00f3n al medio para seguir sus fines individuales de reacci\u00f3n contra todo convencionalismo de tendencia absolutista. Tampoco cabe perseguir exclusivamente el inter\u00e9s econ\u00f3mico, porque no basta haberse desligado de Dios, de la Moral y del qu\u00e9 dir\u00e1n, sino que es preciso, para ser l\u00f3gicos, romper toda coyunda. Por encima del inter\u00e9s econ\u00f3mico colocamos la satisfacci\u00f3n moral, el\u00a0<\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">goce interior y hasta el placer de los sentidos. Y no hay mejor satisfacci\u00f3n que \u00e9sta que experimentamos al sentirnos independientes. La cuesti\u00f3n para nosotros no estriba en saber si el empleo del mecanismo m\u00e1s perfeccionado, el trabajo en com\u00fan o la solidaridad nos pueden proporcionar m\u00e1s ventajas materiales; lo esencial es determinar si todas las novedades y adelantos nos permitir\u00e1n afirmar mejor la insubordinaci\u00f3n y la indisciplina en que se basa la autonom\u00eda personal. \u00a1Cu\u00e1ntas veces hemos tenido que romper hasta con nuestros amigos en detrimento de nuestro inter\u00e9s material, al comprender que al seguir haci\u00e9ndoles ciertas concesiones disminu\u00edamos nuestra personalidad!&#8230; Un anarquista no es un calculador y un razonador sempiterno; puesto que bas\u00e1ndose en el hecho individual, se comprenden a la vez, mezclados, en lucha, unas veces triunfantes y otras derrotados, el instinto, la raz\u00f3n, la sensibilidad, la acometividad, la reflexi\u00f3n y tantos otros aspectos del ser activo que los experimenta sucesivamente. A nuestro alrededor vemos que todos hacen del inter\u00e9s econ\u00f3mico el m\u00f3vil de sus acciones y, aunque lo persiguen ca\u00f3ticamente, no podemos pretender imitarlos bajo el pretexto de ordenar su desbarajuste que acabar\u00eda por enredarnos tambi\u00e9n. Seamos expeditivos y no embrollemos, pues no es insensato el afirmar que tendemos hacia una selecci\u00f3n que podr\u00e1 realizarse; es decir, que de un lado se clasificar\u00e1n los formulistas, los doctrinarios, los mezquinos, los detallistas utilitarios, los que no han sabido o querido comprender que el anarquismo es una concepci\u00f3n de actualidad, una negaci\u00f3n presente, un combate cotidiano contra todo lo que hace sombra al desarrollo de la personalidad; de otro lado se unir\u00e1n los que no quieren sacrificarse\u00a0<\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">al medio, conformarse a la opini\u00f3n predominante cuando les es adversa. Esta separaci\u00f3n es necesaria para evitar torcidas interpretaciones.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Por todas partes la uniformidad nos rodea; todos los vestidos obedecen a un modelo, todos siguen el rid\u00edculo de la moda y desprecian la comodidad; todas las viviendas se alinean mon\u00f3tonamente y presentan las mismas fachadas; todas las facciones presentan la misma m\u00e1scara de insinceridad. Realizar los mismos gestos, a la misma hora, del mismo modo, tal parece ser el fin de una sociedad bien organizada, pero como no somos te\u00f3ricos de la sociedad futura, preferimos resolver nuestra cuesti\u00f3n individual como mejor podamos, d\u00eda por d\u00eda, seg\u00fan las circunstancias. Nos repugna seguir el mismo camino que la sociedad, gris y sucio como la atm\u00f3sfera de las grandes ciudades invadidas por el humo de sus f\u00e1bricas tristes y enervadoras, donde es asfixiante el ambiente por la aglomeraci\u00f3n de escuelas rutinarias, cuarteles, prisiones y edificios oficiales, con el contraste mis\u00e9rrimo que ofrece la habitaci\u00f3n de los que forman la clase baja, al lado de las suntuosidades y refinamientos sibar\u00edticos de los pudientes y privilegiados.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Pero no hace falta insistir. Dejemos a los que viven en la monoton\u00eda de la existencia, extendamos nuestro desprecio hasta los que se encastillan en un necio absolutismo, aunque se amparen en un doctrinarismo an\u00e1rquico (?) y cultivemos nuestro yo (que s\u00f3lo es despreciable para los tartufos y perezosos) en el pleno ambiente de la originalidad.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt;\">86. LA ACTIVIDAD CR\u00cdTICA<\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Eterno descontento, el anarquista criticar\u00e1 siempre los hechos del sufrimiento, del dolor, del miedo, los motivos, en suma, que dan lugar al drama humano, criticar\u00e1 en todas partes, con entusiasmo, con valor, con sinceridad, como si dependiese de \u00e9l. que todos los que lo rodean se hagan anarquistas, sin inquietarse de las torpezas, de los errores y de las derrotas de los que lo han precedido, con la esperanza, con la convicci\u00f3n de que el resultado obtenido ma\u00f1ana sea mejor que el de hoy, y apreciando en su justo valor los esfuerzos realizados en tal sentido; criticar\u00e1 por todos los medios, por la palabra, por los escritos y por los hechos, por su vida de refractario, por su ejemplo en los medios anarquistas individualistas sinceros, por la multiplicaci\u00f3n de su actividad, por la pr\u00e1ctica del verdadero compa\u00f1erismo, por la creaci\u00f3n de numerosas \u201cescuelas anarquistas\u201d o focos de ense\u00f1anza, donde se intente preparar los cerebros y los corazones para accionar, pensar y vibrar por y para s\u00ed mismos; criticar\u00e1 las instituciones y los hombres actuales: capitalismo, patriotismo, militarismo y parasitismo; la ense\u00f1anza p\u00fablica y privada, la educaci\u00f3n familiar, la elemental y la superior, los hechos adquiridos y las cosas juzgadas, los textos invariables, los principios inmutables, las declaraciones de los derechos del hombre y las proclamas de independencia, las ideas de frontera, de superioridad o inferioridad sociales, no basadas sobre la observaci\u00f3n cient\u00edfica, las concepciones en que la sociedad basa la familia: afecci\u00f3n paternal, maternal, fraternal, filial, fidelidad sexual, amor, matrimonio; el culto al\u00a0<\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">pasado, la inevitable evoluci\u00f3n, el determinismo fatal, el libre albedr\u00edo inconsciente, la predestinaci\u00f3n, el moralismo, el pietismo, la fe indemostrable, el autoritarismo, el parlamentarismo, la centralizaci\u00f3n administrativa, bien sea ministerial o simplemente sindicalista, las ideas err\u00f3neas y vulgares sobre la caridad, la solidaridad y el amor universal, el burgu\u00e9s de blusa o de levita, los hombres indispensables, los mes\u00edas, los redentores, el pont\u00edfice cat\u00f3lico y el d\u00f3mine anarquista, las supersticiones, las leyendas, las mojigater\u00edas, los magistrados, los jueces, todo el engranaje autoritario, las ideas de explotaci\u00f3n y de trabajo dignificador, la inactividad y la holganza como consecuencia de las ideas anarquistas, la urbanidad, la cortes\u00eda, la honradez, el pudor, como elementos arreglados al gusto burgu\u00e9s y convencional, las soluciones a priori, las \u201cnecesidades\u00a0<\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">de la causa\u201d, el ficticio desinter\u00e9s, los \u201csacrificios por la Idea\u201d cuando no ocultan m\u00e1s que hipocres\u00eda o mentira grosera.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Tan pronto el anarquista se apoyar\u00e1 en los datos cient\u00edficos como invocar\u00e1 la raz\u00f3n o el sentimiento. Ridiculizar\u00e1 y ser\u00e1 ironista, o bien pondr\u00e1 en juego la reflexi\u00f3n profunda y la comparaci\u00f3n imparcial. Abrir\u00e1, cortar\u00e1, amputar\u00e1, introducir\u00e1 el escalpelo en la llaga social cuantas veces sea necesario.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">La propaganda anarquista no criticar\u00e1 por monoman\u00eda o vocaci\u00f3n; no para hacer n\u00famero, disc\u00edpulos, adeptos, obedientes, sino para hacer tabla rasa.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Una vez el cerebro desembarazado, libre, en marcha, y la raz\u00f3n y el sentimiento vibrando arm\u00f3nicamente, corresponde a cada uno edificar su propia concepci\u00f3n de la vida, cumplir su personal revoluci\u00f3n, levantar su ciudad futura individual. Que cada uno dirija su vida seg\u00fan sus tendencias, su temperamento, su car\u00e1cter, sus aspiraciones, y que la ejercite, aislado o unido a otros, amplia, intensa, feliz.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El anarquista criticar\u00e1 primero para librarse a s\u00ed mismo y despu\u00e9s para los dem\u00e1s. Es destructor y educador, cr\u00edtico e innovador.Traza su camino, un camino nuevo, y siempre a la defensiva, combate cuantos prejuicios se levantan adversos contra \u00e9l. Saborea los goces de la inteligente despreocupaci\u00f3n, pero bebe tambi\u00e9n su copa de amargura. Conoce los rodeos que conducen al punto de partida, las emboscadas, las traiciones. Sabe del hambre que atenaza las entra\u00f1as y de la hostilidad que hiela el coraz\u00f3n. Tiene experiencia del cari\u00f1o interesado, de la protecci\u00f3n fingida, de la hipocres\u00eda ambiente y de las sonrisas, que enmascaran la insidia. A pesar de todo sigue su ruta, trabajando por puro placer, recogiendo al pasar las satisfacciones que le procura su modo de ser, sin obligaci\u00f3n ni sanci\u00f3n legal. Desconocido las m\u00e1s de las veces, no comprendido por quienes le son m\u00e1s queridos, contin\u00faa entusiasta, y aunque caiga un d\u00eda u otro, es evidente que los mismos que ridiculizaron su esfuerzo se ven obligados a penetrar por la brecha que \u00e9l abri\u00f3.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">De tal modo, proclamando bien alta la voluntad de vivir para s\u00ed mismo, su esfuerzo lo ha conducido a trabajar por otro, a reproducirse, a cumplir su destino, su raz\u00f3n de ser un hombre sano, vigoroso, en\u00e9rgico, audaz, enamorado de la vida verdadera fuera de la autoridad, un anarquista, en fin.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\">\u2666<\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">\u2666<\/span><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\">\u2666<\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">\u2666<\/span><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\">\u2666<\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">\u2666<\/span><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\">\u2666<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<figure id=\"attachment_9391\" aria-describedby=\"caption-attachment-9391\" style=\"width: 675px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/03\/mujeres-libres-1936.jpg\" rel=\"lightbox[9180]\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-9391 size-full\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/03\/mujeres-libres-1936.jpg\" alt=\"\" width=\"675\" height=\"452\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/03\/mujeres-libres-1936.jpg 675w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/03\/mujeres-libres-1936-300x201.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 675px) 100vw, 675px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-9391\" class=\"wp-caption-text\"><span style=\"color: #008000;\">Mujeres Libres, el grupo m\u00e1s numeroso de mujeres anarquistas \/ CGT<\/span><\/figcaption><\/figure>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\">\u2666<\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">\u2666<\/span><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\">\u2666<\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">\u2666<\/span><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\">\u2666<\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">\u2666<\/span><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\">\u2666<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 18pt; color: #008000;\"><strong>CAP\u00cdTULO 18<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 18pt; color: #008000;\"><strong>EL ANARQUISTA INDIVIDUALISTA Y LAS \u201cPROPAGANDAS ESPECIALES\u201d<\/strong><\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong><span style=\"font-size: 14pt;\">87. PELIGRO DE LAS PROPAGANDAS ESPECIALES<\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">No quisi\u00e9ramos terminar este libro sin examinar la posici\u00f3n del anarquista con relaci\u00f3n a las diversas propagandas especiales que, en las diferentes fases del movimiento ideol\u00f3gico,han retenido la atenci\u00f3n de varios camaradas, a veces numerosos,y que han sido el objeto de caracterizadas tendencias.El defecto de estas \u201cespecialidades\u201d es que, como si fueran potentes ramas, amenazan absorber toda la savia del tronco,en gracia a los problemas cuya soluci\u00f3n no es de ning\u00fan modo urgente, pues al quitar una gran parte de la iniciativa y de la actividad agresiva al anarquismo, \u00e9ste languidece y pierde su raz\u00f3n de ser.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>88. CUESTI\u00d3N FEMINISTA<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Consideremos el \u201cfeminismo\u201d. Que un anarquista constate la inferioridad a que el hombre en general ha relegado a su compa\u00f1era, la mujer; que se d\u00e9 cuenta de lo doloroso que es hallar la explicaci\u00f3n de ciertos prejuicios at\u00e1vicos inherentes ala sociedad&#8230;, no por eso ha de pretender hacer un pedestal al sexo femenino y dotarlo de cualidades que bajo cualquier aspecto lo hagan superior al masculino. \u00bfAcaso la mujer se hace m\u00e1s interesante reclamando su emancipaci\u00f3n pol\u00edtica, el derecho al sufragio o a la elegibilidad?<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El anarquista no establece diferencias de sexo sino que se interesa \u00fanicamente por los seres libres. Su propaganda cr\u00edtica apunta igualmente al hombre y a la mujer y socava los cimientos de la autoridad y de la explotaci\u00f3n de que ambos son v\u00edctimas a la vez. Los dos sexos se complementan, sin desigualdades depresivas para ninguno, y es una locura excitarlos entre s\u00ed.Parece que el hombre, m\u00e1s robusto, m\u00e1s s\u00f3lido, menos delicado, ve la vida bajo un aspecto m\u00e1s general y la mujer, m\u00e1s sensible, la aprecia de un modo m\u00e1s particular, poseyendo el secreto de esa tenaz abnegaci\u00f3n, de esa ternura perseverante que suele ser su caracter\u00edstica y no la del hombre. No hay en esto nada que indique inferioridad en uno u otro sexo; por otra parte, los fen\u00f3menos de herencia que hacen que un hombre reproduzca los rasgos psicol\u00f3gicos de un antepasado femenino o viceversa, frecuentemente evidencian excepciones. El anarquista, pues, debe ejercer la propaganda para ambos sexos sin distinci\u00f3n, preconizando la vida libre, la multiplicidad y variedad de las experiencias de la existencia. Y esto es lo que hacemos en estas p\u00e1ginas.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>89 .LA UNI\u00d3N ANARQUISTA<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En la sociedad actual, cuando dos anarquistas se unen por un per\u00edodo que prev\u00e9n durable, por lo general, son independientes econ\u00f3micamente entre s\u00ed y \u00e9sta es la tendencia anarquista-individualista. Tambi\u00e9n puede suceder que el mejor dotado y adaptado, hombre o mujer, asegure la vida material de ambos. Si, de un modo general, cada uno conserva su completa autonom\u00eda, compatible con la armon\u00eda de la convivencia(pues sin la intimidad y la confianza no es posible ni aun la uni\u00f3n anarquista), suele producirse con frecuencia que el m\u00e1s activo y el de mejores iniciativas decide tambi\u00e9n la orientaci\u00f3n moral o intelectual que debe guiarlos. En el dominio afectivo o sexual, cada uno puede gozar de una libertad absoluta,bien practicando la unidad o la pluralidad y conform\u00e1ndose con su propia experiencia. Lo importante es que no haya coacci\u00f3n ni disminuci\u00f3n individual, es decir, que obren seg\u00fan las circunstancias, seg\u00fan que tales o cuales actos concurran a su desarrollo personal y a su mutua felicidad. Se podr\u00eda asimilarla uni\u00f3n anarquista a una tentativa de asociaci\u00f3n anarquista-individualista, la m\u00e1s restringida, basada en la m\u00e1s estrecha cordialidad, con la belleza particular que el amor le presta.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>90. EL NEOMALTHUSIANISMO<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Otra propaganda especial, cuyo infatigable ap\u00f3stol, Paul Robin, ha conquistado innegables simpat\u00edas anarquistas, es el\u00a0<em>neomalthusianismo, <\/em>que sin duda establece un problema social de los m\u00e1s interesantes. Sin embargo, nos parece que el anarquista individualista no debe interesarse mucho en el punto esencial de tal doctrina, o sea, en la ley <em>cient\u00edfica <\/em>que quisiera que las subsistencias disminuyesen en relaci\u00f3n matem\u00e1tica con el aumento de la natalidad y que, a menos de una restricci\u00f3n razonada de \u00e9sta, la poblaci\u00f3n del globo pudiera perecer de inanici\u00f3n. Aunque somos partidarios de la limitaci\u00f3n voluntaria de la procreaci\u00f3n, la perspectiva de los continuadores de Malthus no nos parece de actualidad.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Adem\u00e1s \u00bfqu\u00e9 v\u00e1lidas estad\u00edsticas pueden hacerse de una producci\u00f3n no basada sobre las necesidades del consumo, sino reguladas por la avidez especulativa?<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Los neomalthusianos tienen tambi\u00e9n la err\u00f3nea pretensi\u00f3n de poseer una panacea en su doctrina, y nosotros decimos que el empleo de los medios anticonceptivos no hace mejor o peor al que los practica. Las clases acomodadas saben bastante de esto y sin embargo de su seno salen los acaparadores y los privilegiados en todas las escalas. Aunque la fecundidad quedase reducida al m\u00e1s estricto m\u00edmino, los humanos no ser\u00edan m\u00e1s felices en realidad. Habr\u00eda igualmente unos rencorosos, mezquinos y ambiciosos y otros, los menos, generosos, buenos, de elevadas aspiraciones.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El buen sentido basta para saber que a menos cargas, m\u00e1s libertad, y a menos responsabilidades, m\u00e1s independencia. En un medio de explotaci\u00f3n y autoridad como el presente, nosotros, los anarquistas individualistas de ambos sexos, buscamos vivir nuestra vida, pero sin renunciar a las delicias del amor sexual ni a las exigencias de nuestra naturaleza sentimental. Para la mujer, la procreaci\u00f3n no es una funci\u00f3n indispensable ala vida. Como seres razonables, seleccionamos entre nuestras necesidades, aspiraciones y funciones las que nos hacen menos esclavos de las condiciones econ\u00f3micas y prejuicios del medio ambiente. Puesto que los procedimientos preventivos permiten a las compa\u00f1eras ser madres a voluntad, podemos afirmar que esto constituye una resistencia m\u00e1s contra la opresi\u00f3n y el determinismo de una maternidad no deseada y para su compa\u00f1ero la responsabilidad paterna. Es conveniente, por tanto, que el avisado advierta al ignorante, en gracia a la m\u00e1s elemental lealtad, que puede evitar mayores males para ambos.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong><span style=\"font-size: 14pt;\">91.LA TENDENCIA NATURISTA<\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El naturismo anarquista es otra panacea especial de la propaganda. En su acepci\u00f3n racional, tal como lo han entendido Tolstoi, Carpenter, Crosby y otros, es digno de simpat\u00edas por su tendencia general a contrarrestar la vida artificial y la fiebre desordenada de los contempor\u00e1neos, pero los naturistas exagerados quisieran desterrar todos los progresos cient\u00edficos y hacernos retroceder a lo que ellos denominan \u201cla edad de oro\u201d, o sea a los tiempos de los viajes a caballo, de los oficios a mano y a brazo y de los barcos de vela.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Ciertamente, ser\u00eda injusto negar lo nocivo y feo de las ciudades industriales y el tufo desagradable de su atm\u00f3sfera cargada. Nada tan detestable como las altas chimeneas de las f\u00e1bricas inundando de humo un bello paisaje; nada menos est\u00e9tico que esos inmensos edificios de seis pisos cuyas fachadas perfilan a lo largo de las arterias ciudadanas su desesperante monoton\u00eda. Pero, aun reconociendo estos vulgares errores, no debe llegarse a desear la desaparici\u00f3n de las adquisiciones cient\u00edficas y de los medios r\u00e1pidos de fabricaci\u00f3n para \u201cvolver al pasado\u201d.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Sin duda, el anarquista preferir\u00e1 el expreso a la diligencia, las m\u00e1quinas tejedoras al simple telar antiguo y, en fin, todo lo que significa menor trabajo y mayor bienestar. Cuanto mayor sea su desarrollo intelectual, m\u00e1s intensa ser\u00e1 su vida, m\u00e1s sentir\u00e1 la necesidad de reducir al m\u00ednimum el tiempo exigido para la fabricaci\u00f3n de las utilidades m\u00e1s indispensables al funcionamiento puramente f\u00edsico de su cuerpo. Los naturistas objetan vivamente que en la \u201csociedad futura\u201d no se encontrar\u00e1 quien se preste a desempe\u00f1ar trabajos sucios, repugnantes o dificultosos, tales como el de pocero, minero o fogonero, porque entonces cada uno elegir\u00e1 voluntariamente sin imposici\u00f3n alguna.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">He aqu\u00ed nuestra r\u00e9plica: Que la \u201csociedad futura\u201d es puramente hipot\u00e9tica y que si esperando su realizaci\u00f3n no se aprovecha el progreso adquirido, equivale tal actitud para el anarquista a una marcada inferioridad que le har\u00eda imposible su vida de reacci\u00f3n contra el medio social. En la \u201csociedad presente\u201d,\u00fanica verdaderamente interesante, el anarquista, por el contrario, ejercitar\u00e1 en el mayor grado los medios cient\u00edficos destinados a procurarle mayor fuerza y econom\u00eda de tiempo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En conclusi\u00f3n, la tendencia naturista se puede aceptar como reacci\u00f3n saludable contra la perniciosa especulaci\u00f3n social, pero nunca como una representaci\u00f3n fidedigna del anarquismo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<p><strong><span style=\"font-size: 14pt;\">92. LA LENGUA UNIVERSAL<\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Examinemos la propaganda a favor de las lenguas auxiliares o idioma universal y en particular del \u201cesperantismo\u201d. No cabe duda que el esperanto corregido, modificado, simplificado y aun transformado en Ido cuenta con algunos miles de adherentes, pero la reflexi\u00f3n nos lleva a preguntar si en el estado actual de la sociedad tiene alguna utilidad para la actividad anarquista. Presumimos que la lengua internacional auxiliar se formar\u00e1, naturalmente, por la funci\u00f3n del vocabulario internacional ya practicado y que cuenta unos diez mil t\u00e9rminos cient\u00edficos, filos\u00f3ficos, sociol\u00f3gicos, nombres propios, etc., con la lengua hablada por el mayor n\u00famero en un momento dado. En lugar de un lenguaje artificial, sujeto a inevitables competencias, a pasajeros entusiasmos, \u00bfno ser\u00eda m\u00e1s l\u00f3gica la elecci\u00f3n de un idioma vivo, tal como el ingl\u00e9s, hablado por todo el mundo comercial, comprendido en todos los puertos mar\u00edtimos, mezclado, si se quiere, al franc\u00e9s del mundo literario y art\u00edstico, bajo reserva de una revisi\u00f3n ortogr\u00e1fica, de una simplificaci\u00f3n de pronunciaci\u00f3n, de un aligeramiento de ciertas locuciones arcaicas o idiotismos particulares?<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En todo caso, el tiempo consagrado al conocimiento de una lengua artificial, \u00bfno ser\u00eda mejor emplearlo en la adquisici\u00f3n y en la pr\u00e1ctica del ingl\u00e9s, del alem\u00e1n, del japon\u00e9s, del ruso, o simplemente del dan\u00e9s o del malayo o de otra lengua cualquiera? Adem\u00e1s, el anarquista se queda perplejo ante esos camaradas que, a fuerza de relacionarse con los burgueses esperantistas, acaban efectivamente por olvidar que cualquiera que sostenga directa o indirectamente el sistema actual de autoridad y explotaci\u00f3n es el <em>enemigo.<\/em><\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>93. HIGIENE Y ALIMENTACI\u00d3N<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Los anarquistas se han preocupado tambi\u00e9n de las cuestiones de higiene y alimentaci\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">La propaganda anarquista individualista se dirige a los anarquistas y a los que no lo son. A los primeros los incita a tener conciencia de que son antiautoritarios individuales notablemente diferenciados de los comunistas, de los creyentes, de los societaristas o de los ilusos; a discutir <em>entre s\u00ed <\/em>los diferentes problemas que plantea en la vida de cada uno la aplicaci\u00f3n del punto de vista anarquista, y a examinar, en fin, libremente, los diferentes aspectos de su filosof\u00eda en conjunto y en detalle. A los segundos se les hace te\u00f3rica y pr\u00e1cticamente la cr\u00edtica del hombre y de las instituciones regidas por una franca o encubierta tiran\u00eda.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Al lado de esta labor existe la gran actividad del pensamiento humano, de la que no podemos desinteresarnos, pues en ella se comprenden las ciencias naturales y todas las manifestaciones de la literatura, del arte y de la belleza en general. Pero t\u00e9ngase bien presente que nada tiene en nosotros valor de dogma, sino que todo queda a disposici\u00f3n del libre examen y de la cr\u00edtica individual.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">No negamos la utilidad del r\u00e9gimen alimenticio en la terap\u00e9utica. Conocemos la utilidad de <em>saber respirar <\/em>y no olvidamos la cultura f\u00edsica. Somos partidarios de una vida sencilla contra lo superfluo y los h\u00e1bitos esclavizadores, pero a condici\u00f3n de que sea el mismo individuo quien determine sus necesidades y sus costumbres; de una alimentaci\u00f3n mixta, pero moderada en la carne; del aire y del agua en abundancia. Esto es lo que nos parece que debe ser la base natural de toda higiene individual normal.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Un anarquista individualista no puede ser intemperante, porque el serlo equivale a esclavitud pasional. No es ni alcoh\u00f3lico ni vicioso; no hace excesos de mesa; ni intelectuales, pero sobre la cuesti\u00f3n del vegetarianismo, de la hidroterapia o del alcohol, considerado como alimento, no se priva de escucharlas partes contrarias como en cualquier otro tema de controversia. Esta concepci\u00f3n demuestra los primeros rudimentos de la educaci\u00f3n \u00e1crata.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Por nuestra parte, no podemos excomulgar ni moralizar est\u00fapidamente al camarada que consume algunos decilitros de bebidas alcoh\u00f3licas, sobre todo si conoce su buena procedencia, o al que se fuma algunos cigarrillos de vez en cuando. Buscamos, ante todo, al anarquista, al hombre de libertad, al que sabe practicar una reciprocidad consentida antes que cualquier otra especialidad de las apuntadas.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El anarquismo no es tampoco una colecci\u00f3n de teoremas geom\u00e9tricos o una sabidur\u00eda de recetas culinarias o un entusiasmo de los ba\u00f1os y duchas. Es una actitud de negaci\u00f3n pr\u00e1ctica, un concepto de constante rebeld\u00eda, un m\u00e9todo individual de vida y actividad, una regla de conducta, pero no una filosof\u00eda<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">mezquina, \u00e1rida, dogm\u00e1tica. Despu\u00e9s de todo, hay un gran contingente humano, del cual unos han pasado por las grandes escuelas y otros, fervientes de los deportes, fieles hidr\u00f3patas, intransigentes vegetarianos, bebedores de agua filtrada, higienistas insoportables, que creen que todo est\u00e1 bien en el mejor de los mundos. A pesar de su buena salud y de respirar \u201ccon sistema\u201d, jam\u00e1s tuvieron un movimiento de rebeld\u00eda contra la autoridad efectiva y hasta aceptan muy bien ser sus agentes ejecutivos; algunos son moralistas tan ins\u00edpidos como peligrosos y a veces son tambi\u00e9n delatores. Estamos hartos de saber, en fin, que hay multimillonarios que se visten con tejidos ultrahigi\u00e9nicos, que calzan sandalias, que son abstemios de tabaco y alcohol y que llevan la cabeza al aire para evitar la calvicie, todo lo cual no les impide hacer buenas jugadas de bolsa y ejercer la explotaci\u00f3n del hombre por el hombre.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<div class=\"mh-excerpt\"><p>Indice &nbsp; \u2666\u2666\u2666\u2666\u2666\u2666\u2666 &nbsp; &nbsp; El anarquismo individualista (parte IX) &nbsp; CAP\u00cdTULO 17 EL ANARQUISMO INDIVIDUALISTA COMO VIDA Y COMO ACTIVIDAD &nbsp; 84. PANORAMA Y CAR\u00c1CTER DE LA LUCHA Los anarquistas individualistas son una \u00ednfima <a class=\"mh-excerpt-more\" href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2018\/03\/04\/el-anarquismo-individualista-parte-ix\/\" title=\"El anarquismo individualista (parte IX)\">[&#8230;]<\/a><\/p>\n<\/div>","protected":false},"author":3,"featured_media":9388,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[7],"tags":[],"class_list":["post-9180","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","category-politica"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9180","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=9180"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9180\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/media\/9388"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=9180"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=9180"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=9180"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}