{"id":813003,"date":"2020-08-21T00:05:15","date_gmt":"2020-08-20T22:05:15","guid":{"rendered":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/?p=813003"},"modified":"2023-05-26T16:35:43","modified_gmt":"2023-05-26T14:35:43","slug":"spinoza-y-la-justicia-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2020\/08\/21\/spinoza-y-la-justicia-2\/","title":{"rendered":"Spinoza y la\u00a0justicia"},"content":{"rendered":"<h1 class=\"entry-title\">Spinoza y la\u00a0justicia<\/h1>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Por\u00a0\u00a0P.S.B.<\/span><\/p>\n<div style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Publicado el 22 octubre de 2012 en<\/span><\/div>\n<div><span style=\"color: #339966;\"><a href=\"https:\/\/civitasdigital.wordpress.com\/2012\/10\/22\/spinoza-y-la-justicia\/\">https:\/\/civitasdigital.wordpress.com\/2012\/10\/22\/spinoza-y-la-justicia\/<\/a><\/span><\/div>\n<div>\u00a0<\/div>\n<div class=\"entry-content\">\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">El presente trabajo es una s\u00edntesis y reflexi\u00f3n sobre el concepto de Justicia seg\u00fan Spinoza atendiendo a la obra del profesor Palomar \u201c<i>Una lectura de la justicia en Baruch Spinoza<\/i>\u201d, publicado en la Editorial Tradere (2009).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\"><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/Spinoza_3.jpg\" rel=\"lightbox[813003]\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-13567 aligncenter\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/Spinoza_3.jpg\" alt=\"\" width=\"490\" height=\"225\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/Spinoza_3.jpg 490w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/Spinoza_3-300x138.jpg 300w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/Spinoza_3-280x129.jpg 280w\" sizes=\"auto, (max-width: 490px) 100vw, 490px\" \/><\/a><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 18pt; color: #339966;\"><b>I<\/b><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">El profesor Palomar introduce su estudio de la justicia en Spinoza desde las referencias a Hegel y Tierno Galv\u00e1n. Ambos manifestaron en sus escritos la importancia de Spinoza para la filosof\u00eda moderna. A continuaci\u00f3n, se completan un conjunto de referencias directas y literales al t\u00e9rmino justicia (un total de 35) en ciertos pasajes de las obras de Spinoza, que en su mayor\u00eda se corresponden al\u00a0<i>Tractatus Theologico-Politicus\u00a0<\/i>(TTP).<a id=\"ref1a\"><\/a><a href=\"#ref1\">[1]<\/a><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Spinoza diferencia dos conceptos correlativos y racionales, un estado natural y un estado civil. El primero justifica el segundo porque en la condici\u00f3n de naturaleza no se puede dar la justicia. Por lo cual, al no reconocerse la justicia en el estado natural tampoco se hace posible reconocer en dicho estado plano de relaci\u00f3n alguno, de ah\u00ed que en su\u00a0<i>Ethica<\/i>\u00a0se\u00f1ale que \u201c<i>no puede concebirse, en el estado natural, voluntad alguna de dar a cada uno lo suyo (\u2026), ni hay nada de lo que pueda decirse que es justo o injusto\u00a0<\/i>(E.IV)\u201d.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">El estado civil, por consiguiente, surge de la cesi\u00f3n por pacto del derecho natural de cada individuo, de modo que se conforma la voluntad de todos a la vez por consenso. Por ello, como el autor explica \u201c<i>el estado civil y la condici\u00f3n de ciudadano requiere la asunci\u00f3n primigenia de evitar y desterrar absolutamente cualquier relaci\u00f3n que no tenga su origen en el todo, y nunca en la de parte<\/i>\u201d.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">La justicia en Spinoza est\u00e1 ligada a un acto de voluntad constante, \u201c<i>justicia es la permanente disposici\u00f3n de \u00e1nimo a atribuir a cada uno lo que le pertenece por el derecho civil<\/i>\u00a0(<span class=\"skimlinks-unlinked\">TTP.XVI<\/span>)\u201d, que se hace exigible como acto de dar, de manera que lo que se da no es sino el derecho en cuanto suyo de cada uno. Por tanto, en toda relaci\u00f3n jur\u00eddica, seg\u00fan Spinoza, se manifiesta un acto de justicia por parte de qui\u00e9n obra y suidad, atendiendo la cosa y la relaci\u00f3n con la misma cosa, que no es constitutiva del acto de justicia sino \u00e9ste consecuencia de aquella. Esta suidad es exigida como obligaci\u00f3n. De esa forma, no reconoce el\u00a0<i>suum<\/i>\u00a0(ser propio o ser de alguien) en la condici\u00f3n natural del hombre sino s\u00f3lo en el estado civil respecto al derecho.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 18pt; color: #339966;\"><b>II<\/b><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">El ensayo prosigue con el estudio del contenido y significado de los t\u00e9rminos que definen justicia a partir del examen de su teor\u00eda del conocimiento. El autor confirma que el significado de justicia no es un\u00edvoco en todos los textos de Spinoza en que aparece. En unos pasajes el fil\u00f3sofo incorpora la significaci\u00f3n cl\u00e1sica del derecho como lo justo o debido, que proviene de la tradici\u00f3n jur\u00eddica del\u00a0<i>Digesto<\/i>, que era la com\u00fan en el siglo XVII. Esto se revela cuando Spinoza lo expresa bajo la f\u00f3rmula \u201c<i>como se define com\u00fanmente<\/i>\u201d.<i><b><\/b><\/i><i><b><a id=\"ref2a\"><\/a><a href=\"#ref2\">[2]<\/a><\/b><\/i><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Pero en otros pasajes, Spinoza se refiere a la justicia como un t\u00e9rmino cuasi religioso cercano a la caridad, en el sentido de salvaci\u00f3n racional que culmina en la obediencia pura a la determinaci\u00f3n que despliega el concepto de naturaleza, lo que supone que \u201c<i>la<\/i>\u00a0<i>pr\u00e1ctica de la justicia y la caridad no recibe fuerza jur\u00eddica m\u00e1s que del derecho estatal<\/i>\u00a0(TTP. XIX)\u201d.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Para lo anterior, el autor recurre por v\u00eda indirecta al pensamiento filos\u00f3fico-jur\u00eddico de Hugo Grocio y Thomas Hobbes, con el fin de constatar el concepto de justicia desde el contexto cultural de la \u00e9poca. El primero muestra la justicia como objeto del derecho. El segundo incorpora una nueva deriva.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Hobbes recoge una definici\u00f3n acorde a la formulaci\u00f3n cl\u00e1sica pero adopta una significaci\u00f3n distinta que entiende que la justicia es que los hombres cumplan lo pactado, es decir, expresa la justicia como simple conformidad o convenci\u00f3n, en cuanto que equivalencia seg\u00fan el consenso de las partes intervinientes en el pacto.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Pero Spinoza va m\u00e1s lejos a\u00fan porque para \u00e9l la actividad jur\u00eddica es entender lo justo como lo suyo de cada uno, lo que corresponde como derecho, y que se orienta a la ley. Es por eso que la actividad jur\u00eddica no contempla la investigaci\u00f3n de suidad atendida la naturaleza de las cosas sino lo suyo en cuanto lo establece el consenso de la multitud.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 18pt; color: #339966;\"><b>III<\/b><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Atendiendo a la interpretaci\u00f3n exhaustiva que realiza el autor a partir de las fuentes y del marco cultural, se extrae que hay justicia cuando existe relaci\u00f3n constituida en el estado civil por acto volitivo expreso, definici\u00f3n que no incluye un contenido de igualdad. Es decir, la justicia natural sin consideraci\u00f3n de igualdad no atiende a la naturaleza de la cosa o de la relaci\u00f3n concreta sino a la conformidad del obrar de la naturaleza. De ah\u00ed que el\u00a0<i>suum<\/i>, aparezca por consenso, porque las relaciones entre los hombres se constituyen racionalmente y en consecuencia tambi\u00e9n la determinaci\u00f3n de los criterios de justicia. Por eso, de la justicia, no cabe hablar de idea o concepto, sino de afecci\u00f3n o entidad elaborada por la raz\u00f3n individual que no remite a ninguna realidad en s\u00ed porque s\u00f3lo depende de la percepci\u00f3n subjetiva.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Este juicio se concreta en el plano jur\u00eddico con la transmisi\u00f3n por la raz\u00f3n de la potestad suprema a una estructura pol\u00edtica donde se configura la voluntad de sus miembros sobre una base de obediencia, que adquiere la forma de Rep\u00fablica, y donde la justicia se articula por consenso primero en el estado civil, producto de la libertad de autodeterminaci\u00f3n o libertad autoconstitutiva (<i>causa sui<\/i>) de los individuos racionales.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Pero la obediencia pura no se refiere a la acci\u00f3n externa sino a la acci\u00f3n an\u00edmica interna, como claramente afirma Spinoza diciendo que qui\u00e9n tiene la m\u00e1xima autoridad es aquel que reina sobre los corazones de los s\u00fabditos (TTP. XVII). Luego la Rep\u00fablica asume todo el derecho por consenso y por coacci\u00f3n, reuniendo en s\u00ed todo el poder de la naturaleza.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 18pt; color: #339966;\"><b>IV<\/b><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">En s\u00edntesis, la justicia en Spinoza se reconduce a la unidad de su sistema. De ese modo no entra en relaci\u00f3n con el derecho sino que descansa en la voluntad legal de la Rep\u00fablica formada por consenso. \u201c<i>La justicia y la injusticia no pueden concebirse sino en el Estado (bajo el poder). Pues en la naturaleza no existe nada que se pueda decir con derecho que es de \u00e9ste y no del otro, ya que todas las cosas son de todos y todos tienen la potestad para reclamarlas para s\u00ed<\/i>(<span class=\"skimlinks-unlinked\">TP.II<\/span>).\u201d<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Por tanto, la justicia s\u00f3lo se concibe en la Rep\u00fablica. Su voluntad, formada por consenso, fundamenta el\u00a0<i>suum<\/i>, porque \u201c<i>la justicia s\u00f3lo depende del decreto de las potestades supremas<\/i>\u201d.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 18pt; color: #339966;\"><b>V<\/b><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Lo primero que suscita la atenci\u00f3n es que un pensador racionalista como Spinoza, que en puridad no deber\u00eda tomar ninguna referencia que fuese externa a su raz\u00f3n subjetiva, parta en su obra de una noci\u00f3n de justicia, como<i>\u00a0\u201ces definida com\u00fanmente<\/i>\u00a0(TTP IV)\u201d<a id=\"ref3a\"><\/a><a href=\"#ref3\">[3]<\/a>, procedente de la tradici\u00f3n jur\u00eddica cl\u00e1sica, que no es otra que la del\u00a0<i>Digesto<\/i>\u00a0(I.1.Ley X) y de Santo Tom\u00e1s (<i>Summa Theologica<\/i>\u00a0II).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Como el autor advierte a la luz de todas las referencias a la justicia en las obras de Spinoza, primero parece que se pone de relieve un significado conforme a la tradici\u00f3n cl\u00e1sica. Sin embargo, atendiendo al conjunto de su obra se observa que incorpora una nueva significaci\u00f3n en su contenido, de car\u00e1cter inmanentista y pante\u00edsta. Por tanto, como segunda observaci\u00f3n, se entiende que en el sistema de Spinoza, el concepto de justicia viene referida al derecho pero procede a escindir dicha relaci\u00f3n, que s\u00f3lo cabe en el estado civil.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">En tercer lugar, y haciendo memoria en relaci\u00f3n con otros autores, es preciso declarar que lo expuesto sobre la justicia en Spinoza puede conectarse con el di\u00e1logo\u00a0<i>Gorgias<\/i>\u00a0de Plat\u00f3n. El uso de un lenguaje religioso y moral para el t\u00e9rmino \u201cjusticia\u201d que hace Spinoza en ciertos pasajes de sus obras puede sugerir una confusi\u00f3n entre derecho y moral, cuesti\u00f3n que ya se plantea con la filosof\u00eda plat\u00f3nica.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 18pt; color: #339966;\"><b>VI<\/b><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Por otra parte, esa noci\u00f3n de justicia es antag\u00f3nica respecto de la filosof\u00eda de Arist\u00f3teles. Para este \u00faltimo, como se puede constatar en su\u00a0<i>Pol\u00edtica<\/i>\u00a0y en la\u00a0<i>\u00c9tica a Nic\u00f3maco<\/i>, el hombre es un ser social por naturaleza (<i>zoon politikon<\/i>), por eso el derecho en tanto que objeto de la justicia particular, es consecuencia de la relaci\u00f3n y asociaci\u00f3n entre los hombres (amistad-<i>philia<\/i>) en orden al reparto de los bienes externos dentro del marco de una comunidad pol\u00edtica.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Por el contrario, Spinoza construye su sistema sobre la artificialidad de la relaci\u00f3n, producto de la raz\u00f3n y concretada en el c\u00e1lculo del inter\u00e9s del sujeto individualmente considerado. En consecuencia, como de la justicia no cabe idea ni concepto por depender en exclusiva de la raz\u00f3n subjetiva, el estado civil nace de la transmisi\u00f3n voluntaria de la potestad suprema a la Rep\u00fablica, qui\u00e9n impartir\u00e1 justicia por consenso. Por tanto, el derecho es el del Estado, del cual emana la \u00fanica ley que hay que obedecer en orden a la salvaci\u00f3n racional individual. Es por eso que el\u00a0<i>suum<\/i>\u00a0no se reconoce por naturaleza y depende de su formulaci\u00f3n del consenso en la Rep\u00fablica.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">En este punto es donde se revela el planteamiento inmanentista de Spinoza de una realidad como una totalidad infinita que se satisface a s\u00ed misma sin posibilidad de explicaci\u00f3n externa a ella. Sin embargo, tal como se demuestra en el ensayo, del concepto de la justicia se distinguen diferentes planos (natural, pol\u00edtico y jur\u00eddico), lo cual resulta una dificultad a\u00f1adida y a la vez una paradoja en el entendimiento de este sistema filos\u00f3fico ya que seg\u00fan el mismo Spinoza afirma\u00a0<i>\u201cla realidad se reabsorbe en su ser una y todo en ella como una y la misma cosa, y nada sino siendo una solo y absoluta realidad.\u201d\u00a0<\/i>As\u00ed,como se refiere C\u00e9sar Tejedor Campomanes, el Dios de Spinoza poco tiene que ver con el Dios del cristianismo, porque la f\u00f3rmula \u201c<i>Deus, sive Substancia, sive Natura\u201d<\/i>, Dios es la Naturaleza concebida como un Todo, es decir, como una sola Substancia, significa que las cosas no son sino sus partes inmanentes. Es por eso que se le ha considerado como un fil\u00f3sofo pante\u00edsta<a id=\"ref4a\"><\/a><a href=\"#ref4\">[4]<\/a>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 18pt; color: #339966;\"><b>VII<\/b><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Hecho este inciso y regresando a lo jur\u00eddico, es preciso remarcar que la idea clave es que con Spinoza se quiebra el principio de que la sociedad es natural al hombre y en la cual existe criterio de justicia por naturaleza. A partir de la ruptura de Spinoza, en lo sucesivo prevalecer\u00e1 en Europa un sentido del convenio o contrato, no como la consecuencia real del consentimiento sino el mismo consentimiento como causa eficiente absoluta. En el C\u00f3digo Civil esto mismo se observa en el art. 1258<a id=\"ref5a\"><\/a><a href=\"#ref5\">[5]<\/a>. As\u00ed, de acuerdo con lo que afirma el autor del ensayo, \u201c<i>la justicia no se significar\u00e1 en relaci\u00f3n al d\u00e9bito como suidad, sino al contrato cuya manifestaci\u00f3n es la ley soberana, como simple consentimiento sin naturaleza real\u201d.<\/i><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Otra cuesti\u00f3n que se suscita es la relativa a la conformidad interna, no s\u00f3lo externa, que requiere la voluntad de todos a la vez en la Rep\u00fablica como fenomenizaci\u00f3n de la vida racional. Es aqu\u00ed donde, bajo mi punto de vista, entrar\u00eda en juego el Estado educador, para conformar internamente el consenso desde la conciencia individual. En apoyo de lo anterior, el propio Spinoza afirma que \u201c<i>qui\u00e9n posee esta autoridad, es qui\u00e9n m\u00e1s reina sobre los corazones<\/i>\u00a0(TTP. XIX)\u201d, lo cual es lo mismo que decir que el individuo ha de interiorizar la voluntad legal, como exigencia de conformaci\u00f3n en obediencia pura, y no s\u00f3lo externa o formal.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 18pt; color: #339966;\"><b>VIII<\/b><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Resulta interesante la discusi\u00f3n de lo anterior en paralelo a la concepci\u00f3n del Estado de Derecho en El\u00edas D\u00edaz<a id=\"ref6a\"><\/a><a href=\"#ref6\">[6]<\/a>. Para este autor, no hay Estado de Derecho, como exigencia racional, \u201c<i>si la ley proviene de una voluntad individual absoluta y no de una asamblea de representaci\u00f3n popular libremente elegida<\/i>\u201d. A mi juicio, reduce la ley al derecho procedente de un consenso limitado a un grupo de representantes, pero no ofrece ninguna determinaci\u00f3n de los criterios por los cuales haya que reputar que una ley es conforme o no a la voluntad general, y de los criterios de validez de la representaci\u00f3n, \u201c<i>no hay Estado de Derecho si la ley no es expresi\u00f3n de la voluntad general, o \u2013 admit\u00e1moslo- de lo que, en cada momento, m\u00e1s se acerca a la verdadera voluntad general<\/i>\u201d. El\u00edas D\u00edaz no desvela ninguna clave sobre cu\u00e1l es el misterioso secreto de esa \u201cverdadera\u201d voluntad general a la que la ley debe acercarse.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">La duda en cuanto a este interrogante de la verdadera voluntad general parece que se disipa m\u00e1s adelante cuando El\u00edas D\u00edaz sostiene la primac\u00eda del poder legislativo, en tanto que \u201c<i>creador del Derecho<\/i>\u201d, frente a los poderes ejecutivo y judicial.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Esta concepci\u00f3n del Estado como \u201ccreador del derecho\u201d presupone una inversi\u00f3n de la teor\u00eda de las fuentes del derecho, fruto de la p\u00e9rdida de influencia de la filosof\u00eda aristot\u00e9lica, de los juristas cl\u00e1sicos romanos y de la tradici\u00f3n cristiana, tal como hace notar Michel Villey. De ese modo, las soluciones de derecho ahora proceden del legislador estatal. Por mi parte, considero muy determinante lo que Villey afirma a prop\u00f3sito de esta cuesti\u00f3n pues a partir de este ocaso \u201c<i>el derecho ya no ser\u00e1 la soluci\u00f3n justa sino el conjunto de las leyes<\/i>\u201d<a id=\"ref7a\"><\/a><a href=\"#ref7\">[7]<\/a>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 18pt; color: #339966;\"><b>IX<\/b><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">\u00a0El resultado de llevar a la realidad jur\u00eddica el sistema de Spinoza se podr\u00eda observar en el funcionamiento interno de la Uni\u00f3n Europea y de sus Estados miembros. Me refiero a la utilizaci\u00f3n abusiva del derecho comunitario positivo y obligatorio, originario (Tratados), y derivado (Reglamentos, Directivas y Decisiones), que se publican en el Diario Oficial de las Comunidades Europeas (DOCE). El conglomerado de organismos de la UE acusa una marcada tendencia a contrarrestar su falta de efectiva legitimidad y representaci\u00f3n para con la ciudadan\u00eda europea recurriendo al derecho administrativo sancionador y a un agresivo control econ\u00f3mico-financiero capitalista y centralizado. Esta idea se refuerza con los contenidos aprobados en el Tratado de Lisboa en 2009, que de manera encubierta, ha resucitado, sin mediar refer\u00e9ndum, el Proyecto de Constituci\u00f3n Europea<a id=\"ref8a\"><\/a><a href=\"#ref8\">[8]<\/a>\u00a0que fuera ya rechazado en 2005 por una mayor\u00eda social en Francia y Pa\u00edses Bajos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">El mismo proceso racionalista de comunitarizaci\u00f3n consistente en la traslaci\u00f3n de soberan\u00edas, ha prescindido de la tradici\u00f3n cl\u00e1sica cristiana de Europa, cuyos actuales l\u00edderes ya no se gu\u00edan por la visi\u00f3n cristoc\u00e9ntrica de los fundadores de la Uni\u00f3n, como Schuman, De Gasperi y Adenauer<a id=\"ref9a\"><\/a><a title=\"\" href=\"#ref9\">[9]<\/a>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">En efecto, desde mi punto de vista, en nuestra cultura jur\u00eddica predomina un sistema monista parecido al elaborado por Baruch Spinoza, puesto que el derecho se reduce a la ley positiva, y \u00e9sta es dictada por el Estado. Adem\u00e1s, por si fuera poco, esto mismo se pone de manifiesto en el conjunto desmesurado de normativa comunitaria, que har\u00e1 impracticable la actividad jur\u00eddica en el futuro, evidenciando cada vez m\u00e1s que el fin de la progresiva implantaci\u00f3n de la normativa comunitaria es la de servir a los intereses de un orden olig\u00e1rquico basado en la cooptaci\u00f3n pol\u00edtica.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Igualmente, en virtud de los principios de primac\u00eda y efecto directo (tanto horizontal como vertical) dicha normativa comunitaria termina por transformarse en derecho aplicable<a id=\"ref10a\"><\/a><a title=\"\" href=\"#ref10\">[10]<\/a>. En este sentido, por ejemplo, el art. 288 del Tratado de Funcionamiento de la UE, que se\u00f1ala efectivamente que los reglamentos tienen alcance general y son directamente aplicables a los Estados miembros.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 18pt; color: #339966;\">\u00a0<b>X<\/b><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">\u00a0Conclusi\u00f3n: en nuestro sistema jur\u00eddico hoy parece que se cumple lo dictaminado por Spinoza cuando afirmaba que\u00a0<i>\u201cla justicia s\u00f3lo depende del decreto de las potestades supremas, y nadie, por ello, puede ser justo sino vive seg\u00fan los decretos de ellas emanados<\/i>\u00a0(<span class=\"skimlinks-unlinked\">TTP.XX<\/span>).\u201d<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Por tanto, el derecho, una vez escindida y desvirtuada la justicia, se reduce a la voluntad del Estado, del cual emanan las \u00fanicas leyes que hay que obedecer.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<div>\n<hr \/>\n<div style=\"text-align: justify;\">\n<p><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\"><a id=\"ref1\"><\/a><a title=\"\" href=\"#ref1a\">[1]<\/a>\u00a0Aunque tambi\u00e9n recoge el autor las menciones al t\u00e9rmino justicia en las dem\u00e1s obras de Spinoza, como la\u00a0<i>Ethica\u00a0<\/i>(E),\u00a0<i>Tractatus Politicus\u00a0<\/i>(TP),\u00a0<i>Korte Verhandeling<\/i>\u00a0y\u00a0<i>Epistolae<\/i>. P\u00e1gs. 29-47.<\/span><\/p>\n<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">\n<p><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\"><a id=\"ref2\"><\/a><a title=\"\" href=\"#ref2a\">[2]<\/a>\u00a0\u201c<i>ut communiter definitur<\/i>\u201d<\/span><\/p>\n<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">\n<p><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\"><a id=\"ref3\"><\/a><a title=\"\" href=\"#ref3a\">[3]<\/a>\u00a0\u201c<i>La justicia, seg\u00fan es definida com\u00fanmente, es la voluntad constante y perpetua de dar a cada uno su derecho<\/i>\u00a0(TTP. IV)\u201d.<\/span><\/p>\n<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">\n<p><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\"><a id=\"ref4\"><\/a><a title=\"\" href=\"#ref4a\">[4]<\/a>\u00a0<i>Historia de la filosof\u00eda en su marco cultural<\/i>, Ediciones SM, 1998 (P\u00e1g. 229).<\/span><\/p>\n<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">\n<p><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\"><a id=\"ref5\"><\/a><a title=\"\" href=\"#ref5a\">[5]<\/a>\u00a0Art. 1258 del C\u00f3digo Civil: \u201c<i>Los contratos se perfeccionan por el mero consentimiento, y desde entonces obligan, no s\u00f3lo al cumplimiento de lo expresamente pactado, sino tambi\u00e9n a todas las consecuencias que, seg\u00fan su naturaleza, sean conformes a la buena fe, al uso y a la ley<\/i>\u201d. Merece la atenci\u00f3n asimismo el tenor literal del art. 1254 CC, \u201c<i>El contrato existe desde que una o varias personas consienten en obligarse, respecto de otra u otras, a dar alguna cosa o prestar alg\u00fan servicio<\/i>\u201d.<\/span><\/p>\n<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">\n<p><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\"><a id=\"ref6\"><\/a><a title=\"\" href=\"#ref6a\">[6]<\/a>\u00a0<i>Estado de Derecho y sociedad democr\u00e1tica<\/i>. Editorial Cuadernos para el di\u00e1logo, Madrid, 1973. (P\u00e1gs. 31-33).<\/span><\/p>\n<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">\n<p><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\"><a id=\"ref7\"><\/a><a title=\"\" href=\"#ref7a\">[7]<\/a>\u00a0<i>Filosof\u00eda del derecho<\/i>. Editorial Scire Universitaria, 2003 (P\u00e1g 97).<\/span><\/p>\n<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">\n<p><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\"><a id=\"ref8\"><\/a><a title=\"\" href=\"#ref8a\">[8]<\/a>\u00a0Tratado por el que se establece una Constituci\u00f3n para Europa, firmado el 29 de octubre de 2004 en Roma.<\/span><\/p>\n<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">\n<p><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\"><a id=\"ref9\"><\/a><a title=\"\" href=\"#ref9a\">[9]<\/a>\u00a0Adenauer afirm\u00f3 categ\u00f3ricamente que \u201c<i>es rid\u00edculo ocuparse de la civilizaci\u00f3n europea sin reconocer la centralidad del Cristianismo<\/i>.\u201d<\/span><\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\"><a id=\"ref10\"><\/a><a title=\"\" href=\"#ref10a\">[10]<\/a>\u00a0El efecto directo del Derecho Comunitario fue consagrado por el TJCE en la\u00a0Sentencia Van Gend en Loosdel 5 de febrero de 1963. En esta sentencia, el Tribunal declara que el Derecho Comunitario no solo genera obligaciones para los Estados miembros, sino tambi\u00e9n derechos para los particulares. En consecuencia, los particulares pueden alegar estos derechos e\u00a0invocar directamente normas europeasante las jurisdicciones nacionales y europeas. Por lo tanto, no es necesario que el Estado miembro recoja la norma europea en cuesti\u00f3n en su ordenamiento jur\u00eddico interno, pues los reglamentos siempre tienen un efecto directo.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<\/div>\n<p><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/author\/punto-critico\/\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-9528\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/03\/Mosca_Punto_Cr\u00edtico_40.png\" alt=\"\" width=\"60\" height=\"60\" \/><\/a><\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<div class=\"mh-excerpt\"><p>Spinoza y la\u00a0justicia Por\u00a0\u00a0P.S.B. Publicado el 22 octubre de 2012 en https:\/\/civitasdigital.wordpress.com\/2012\/10\/22\/spinoza-y-la-justicia\/ \u00a0 El presente trabajo es una s\u00edntesis y reflexi\u00f3n sobre el concepto de Justicia seg\u00fan Spinoza atendiendo a la obra del profesor Palomar <a class=\"mh-excerpt-more\" href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2020\/08\/21\/spinoza-y-la-justicia-2\/\" title=\"Spinoza y la\u00a0justicia\">[&#8230;]<\/a><\/p>\n<\/div>","protected":false},"author":3,"featured_media":13569,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[8,6],"tags":[],"class_list":{"0":"post-813003","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","7":"category-filosofia","8":"category-justicia"},"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/813003","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=813003"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/813003\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/media\/13569"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=813003"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=813003"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=813003"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}