{"id":6942,"date":"2017-11-24T01:00:49","date_gmt":"2017-11-24T00:00:49","guid":{"rendered":"http:\/\/puntocritico.com\/?p=6942"},"modified":"2018-03-06T20:02:51","modified_gmt":"2018-03-06T19:02:51","slug":"la-herencia-de-spinoza-por-antonio-damasio","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2017\/11\/24\/la-herencia-de-spinoza-por-antonio-damasio\/","title":{"rendered":"LA HERENCIA DE SPINOZA, por Antonio Damasio"},"content":{"rendered":"<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><em>\u201cLa herencia de Spinoza es un asunto triste y complicado.\u00a0Se esperaba la condena de los jud\u00edos, del Vaticano y de los calvinistas, desde luego, pero la reacci\u00f3n fue m\u00e1s all\u00e1. Las autoridades holandesas fueron las primeras en prohibir\u00a0sus obras p\u00f3stumas, y despu\u00e9s lo hicieron otros pa\u00edses europeos.\u00a0Los aspectos m\u00e1s accesibles de la obra (la parte que trataba de la religi\u00f3n organizada y de su relaci\u00f3n con el Estado) eran asimilados y, en muchos rincones, admirados. Lamentablemente, pocos fil\u00f3sofos de mente sensata, j\u00f3venes o viejos, rindieron un homenaje p\u00fablico a Spinoza, y mucho menos asumieron el papel de disc\u00edpulos o continuadores. Ni siquiera Leibniz lo hizo, aunque ley\u00f3 todos los escritos de Spinoza antes de que se publicaran.\u00a0Las luminarias oficiales de la Ilustraci\u00f3n hicieron lo mismo. En privado resultaron iluminadas por Spinoza; en p\u00fablico, lo censuraron.<\/em>\u00a0<em>Las ideas de Spinoza se hicieron progresivamente m\u00e1s an\u00f3nimas para las generaciones futuras.\u00a0Fue puesto en la picota y expoliado. Esto se aplic\u00f3 en toda Europa durante la mayor parte de los cien a\u00f1os que siguieron a su muerte.\u00a0Hay una importante excepci\u00f3n en toda esta negaci\u00f3n del padre. Albert Einstein, el emblem\u00e1tico cient\u00edfico del siglo XX, no dud\u00f3 en reconocer que Spinoza hab\u00eda tenido una profunda influencia en \u00e9l. Einstein se sent\u00eda muy c\u00f3modo con las opiniones de Spinoza sobre el universo en general y sobre Dios en particular.\u201d<\/em>\u00a0<\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 14pt; color: #339966;\">\u2666\u2666\u2666\u2666\u2666\u2666<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>L<\/strong>a herencia de\u00a0<strong>Spinoza<\/strong>\u00a0es un asunto triste y complicado. Podr\u00eda decirse que, dado el contexto hist\u00f3rico y las posiciones inflexibles que tom\u00f3, cab\u00eda prever la vehemencia de los ataques y la eficacia de la prohibici\u00f3n de su obra. En cierta medida,\u00a0<strong>Spinoza<\/strong>\u00a0lo hizo, como parecen indicar sus precauciones. A\u00fan as\u00ed, la reacci\u00f3n result\u00f3 ser m\u00e1s fuerte de lo que nadie pod\u00eda haber esperado.<\/span><\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\"><strong>SE ESPERABA LA CONDENA DE SPINOZA POR LOS JUD\u00cdOS, EL VATICANO Y LOS CALVINISTAS, PERO LA REACCI\u00d3N FUE M\u00c1S ALL\u00c1: FUE MALDECIDO Y EXPOLIADO DURANTE M\u00c1S DE UN SIGLO<\/strong><\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/spinoza-estatua-fdr.jpg\" rel=\"lightbox[6942]\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-6945 alignright\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/spinoza-estatua-fdr.jpg\" alt=\"\" width=\"294\" height=\"225\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/spinoza-estatua-fdr.jpg 294w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/spinoza-estatua-fdr-80x60.jpg 80w\" sizes=\"auto, (max-width: 294px) 100vw, 294px\" \/><\/a>Spinoza<\/strong>\u00a0no dej\u00f3 ninguna \u00faltima voluntad, pero hab\u00eda dado a\u00a0<strong>Rieuwertz<\/strong>, su amigo y editor en Amsterdam, instrucciones detalladas para la disposici\u00f3n de sus manuscritos.\u00a0<strong>Rieuwertz<\/strong>\u00a0fue absolutamente leal, y asimismo valiente y muy listo.\u00a0<strong>Spinoza<\/strong>muri\u00f3 en los \u00faltimos d\u00edas de febrero de 1677, pero a finales del mismo a\u00f1o se imprimi\u00f3 un libro titulado\u00a0<em>Opera phosthuma<\/em>, del que la\u00a0<em>\u00c9tica<\/em>\u00a0constitu\u00eda la parte central del volumen. En 1678 empezaron a aparecer traducciones holandesas y francesas.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Rieuwertz<\/strong>, y el grupo de amigos de\u00a0<strong>Spinoza<\/strong>\u00a0que lo ayudaron, tuvieron que enfrentarse al ultraje m\u00e1s violento contra las ideas de\u00a0<strong>Spinoza<\/strong>. Se esperaba la condena de los jud\u00edos, del Vaticano y de los calvinistas, desde luego, pero la reacci\u00f3n fue m\u00e1s all\u00e1. Las autoridades holandesas fueron las primeras en prohibir\u00a0el libro, y despu\u00e9s lo hicieron otros pa\u00edses europeos. En varios lugares, entre ellos Holanda, la prohibici\u00f3n se hizo cumplir con firmeza.\u00a0Las autoridades inspeccionaban las librer\u00edas y confiscaban los vol\u00famenes que pudieran encontrar. Publicar o vender el libro era una ofensa y sigui\u00f3 si\u00e9ndolo mientras hubo curiosidad por \u00e9l.\u00a0<strong>Rieuwertz<\/strong>\u00a0eludi\u00f3 a las autoridades de una manera magistral, negando una y otra vez tener conocimiento alguno de los originales ni ninguna responsabilidad en la impresi\u00f3n. Consigui\u00f3 distribuir ilegalmente varios libros, en Holanda y en el extranjero, pero no est\u00e1 claro cu\u00e1ntos exactamente.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>A<\/strong>s\u00ed, las palabras de\u00a0<strong>Spinoza<\/strong>\u00a0estaban seguras en muchas bibliotecas privadas de Europa, en claro desaf\u00edo a las Iglesias y a las autoridades. En Francia, en particular, fue muy le\u00eddo. No hay duda de que los aspectos m\u00e1s accesibles de la obra (la parte que trataba de la religi\u00f3n organizada y de su relaci\u00f3n con el Estado) eran asimilados y, en muchos rincones, admirados. No obstante, Iglesias y autoridades ganaron en gran parte su batalla, porque las ideas de\u00a0<strong>Spinoza<\/strong>\u00a0dif\u00edcilmente pod\u00edan citarse impresas desde una consideraci\u00f3n positiva. La amonestaci\u00f3n fue impl\u00edcita en lugar de legislarse de manera patente, pero de esta manera produjo resultados incluso mejores.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>P<\/strong>ocos fil\u00f3sofos o pol\u00edticos se atrev\u00edan a ponerse de parte de\u00a0<strong>Spinoza<\/strong>, porque ello hubiera sido provocar el desastre. Apoyar cualquier declaraci\u00f3n con la cita expl\u00edcita de las argumentaciones de\u00a0<strong>Spinoza<\/strong>\u00a0o hacer remontar una idea a sus textos hubiera socavado las probabilidades de que se escuchara dicha declaraci\u00f3n.\u00a0<strong>Spinoza<\/strong>\u00a0era anatema. Esto se aplic\u00f3 en toda Europa durante la mayor parte de los cien a\u00f1os que siguieron a su muerte. Por el contrario, las referencias negativas eran bien recibidas y abundantes. En algunos lugares, como fue el caso de Portugal, las menciones a\u00a0<strong>Spinoza<\/strong>\u00a0conllevaban un obligado calificativo peyorativo, como \u201csinverg\u00fcenza\u201d, \u201cpestilente\u201d, \u201cimp\u00edo\u201d o \u201cest\u00fapido\u201d.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>E<\/strong>n ocasiones las opiniones cr\u00edticas eran cortinas de humo y consiguieron diseminar las ideas de\u00a0<strong>Spinoza<\/strong>\u00a0de manera encubierta. El ejemplo m\u00e1s notable de este escarnio confuso fue el art\u00edculo de\u00a0<strong>Pierre<\/strong>\u00a0<strong>Bayle<\/strong>\u00a0sobre\u00a0<strong>Spinoza<\/strong>\u00a0en el\u00a0<em>Dictionnaire Philosophique et Critique<\/em>.\u00a0<strong>M\u00aa. L. Ribeiro Ferreira<\/strong>\u00a0sostiene que\u00a0<strong>Bayle<\/strong>\u00a0fue, desde luego, ambivalente y quiz\u00e1 voluntariamente ambiguo en su texto; en realidad, consigui\u00f3 llamar la atenci\u00f3n sobre las opiniones de\u00a0<strong>Spinoza<\/strong>, al tiempo que parec\u00eda rechazar sus ideas. Resulta notable que el apartado dedicado a\u00a0<strong>Spinoza<\/strong>\u00a0sea el m\u00e1s extenso de todo el diccionario.<\/span><\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\"><strong>POCOS FIL\u00d3SOFOS SENSATOS RINDIERON HOMENAJE P\u00daBLICO A SPINOZA, Y MUCHO MENOS ASUMIERON EL PAPEL DE DISC\u00cdPULOS O CONTINUADORES<\/strong><\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>S<\/strong>in embargo, otras veces no se permiti\u00f3 que se mantuvieran la incertidumbre y la ambivalencia inteligentes, y se apremi\u00f3 s los admiradores secretos para que expurgaran sus escritos del imp\u00edo espinozismo. O si no\u2026 Un ejemplo significativo se refiere a\u00a0<strong><em>El Esp\u00edritu de las Leyes<\/em><\/strong>, la principal contribuci\u00f3n de\u00a0<strong>Montesquieu<\/strong>\u00a0a la Ilustraci\u00f3n (1748). Las ideas de\u00a0<strong>Montesquieu<\/strong>\u00a0sobre la \u00e9tica, Dios, la religi\u00f3n organizada y la pol\u00edtica son absolutamente espinozianas y, como cab\u00eda esperar, fueron denunciadas como tales. Parece que\u00a0<strong>Montesquieu<\/strong>\u00a0no previ\u00f3 lo destructivos que llegaron a ser los ataques. No mucho tiempo despu\u00e9s de la publicaci\u00f3n, se oblig\u00f3 a\u00a0<strong>Montesquieu<\/strong>\u00a0a negar el espinozismo de sus ideas y a hacer una declaraci\u00f3n p\u00fablica de su fe en un Dios creador cristiano. \u00bfC\u00f3mo pod\u00eda este creyente tener algo que ver con\u00a0<strong>Spinoza<\/strong>? Tal como\u00a0<strong>J. Israel<\/strong>\u00a0explica el episodio, las reservas sobre\u00a0<strong>Montesquieu <\/strong>persistieron y el Vaticano no qued\u00f3 convencido.\u00a0<em>Caute!\u00a0<\/em>[El sello de Spinoza era una rosa con el lema: Cautela.]<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/montesquieu-1-fdr.jpg\" rel=\"lightbox[6942]\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-6944 alignleft\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/montesquieu-1-fdr.jpg\" alt=\"\" width=\"230\" height=\"302\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/montesquieu-1-fdr.jpg 230w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/montesquieu-1-fdr-228x300.jpg 228w\" sizes=\"auto, (max-width: 230px) 100vw, 230px\" \/><\/a>A<\/strong>\u00a0medida que el registro se fue purificando de las referencias a\u00a0<strong>Spinoza<\/strong>, sus ideas se hicieron progresivamente m\u00e1s an\u00f3nimas para las generaciones futuras. La influencia de\u00a0<strong>Spinoza<\/strong>\u00a0era<em>\u00a0no reconocida<\/em>.\u00a0<strong>Spinoza<\/strong>\u00a0fue puesto en la picota y expoliado. En vida su identidad era conocida, pero sus ideas eran\u00a0<em>sub rosa;<\/em>\u00a0despu\u00e9s de\u00a0su muerte, las ideas flotaban libremente, si bien la identidad del autor s\u00f3lo era evidente a los contempor\u00e1neos y fue cuidadosamente ocultada al futuro.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>P<\/strong>or fortuna, este estado de cosas est\u00e1 cambiando. Recientemente ha quedado claro que la obra de\u00a0<strong>Spinoza<\/strong>\u00a0fue un motor decisivo para el desarrollo de la Ilustraci\u00f3n, y que sus ideas colaboraron a dar forma al debate intelectual central de la\u00a0Europa del siglo XVIII, aunque la historia del per\u00edodo apenas permitir\u00eda que nadie lo creyera.\u00a0<strong>J. Israel<\/strong>\u00a0defiende esta hip\u00f3tesis y revela importantes datos silenciados que condujeron a tantos a creer que la\u00a0influencia de\u00a0<strong>Spinoza<\/strong>\u00a0hab\u00eda muerto con \u00e9l.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Israel<\/strong>\u00a0ofrece pruebas contra la impresi\u00f3n generalizada de que la obra de\u00a0<strong>Locke <\/strong>dominara el debate desde fases muy tempranas de la Ilustraci\u00f3n. Por ejemplo, una de las publicaciones fundamentales de la Ilustraci\u00f3n,\u00a0<em>La Enciclopedia<\/em>\u00a0de\u00a0<strong>Diderot<\/strong>\u00a0y\u00a0<strong>d\u2019Alembert<\/strong>, dedica cinco veces m\u00e1s espacio a\u00a0<strong>Spinoza<\/strong>\u00a0que a\u00a0<strong>Locke<\/strong>, aunque dedica m\u00e1s elogios a\u00a0<strong>Locke<\/strong>, quiz\u00e1, como sugiere\u00a0<strong>Israel<\/strong>, \u201ccon un prop\u00f3sito de distracci\u00f3n\u201d.\u00a0<strong>Israel <\/strong>tambi\u00e9n se\u00f1ala que el\u00a0<em>Grosses Universal Lexicon<\/em>, de\u00a0<strong>Zedler<\/strong>\u00a0(1750), la m\u00e1s extensa enciclopedia del siglo XVIII, las entradas relativas a \u201cSpinoza\u201d y el \u201cespinozismo\u201d son m\u00e1s extensas que la modesta entrada de \u201cLocke\u201d. La estrella de\u00a0<strong>Locke<\/strong>\u00a0sube, pero m\u00e1s tarde.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>L<\/strong>amentablemente, pocos fil\u00f3sofos de mente sensata, j\u00f3venes o viejos, rindieron un homenaje p\u00fablico a\u00a0<strong>Spinoza<\/strong>, y mucho menos asumieron el papel de disc\u00edpulos o continuadores. Ni siquiera\u00a0<strong>Leibniz<\/strong>\u00a0lo hizo, aunque ley\u00f3 todos los escritos de\u00a0<strong>Spinoza<\/strong>\u00a0antes de que se publicaran y es posible que fuera la mente m\u00e1s cualificada de su \u00e9poca para apreciarlo. Se puso r\u00e1pidamente a cubierto, como la mayor\u00eda de los dem\u00e1s, y adopt\u00f3 una posici\u00f3n cr\u00edtica mesurada. Las luminarias oficiales de la Ilustraci\u00f3n hicieron lo mismo. En privado resultaron iluminadas por\u00a0<strong>Spinoza<\/strong>; en p\u00fablico, lo censuraron. El peque\u00f1o\u00a0poema de<strong>\u00a0Voltaire<\/strong>\u00a0sobre\u00a0<strong>Spinoza<\/strong>\u00a0es un ejemplo de la cr\u00edtica p\u00fablica y de la ambivalencia obligada hacia el fil\u00f3sofo. En mi traducci\u00f3n, el poema reza as\u00ed:<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt;\"><em>\u201cY entonces, un peque\u00f1o jud\u00edo, de larga nariz y p\u00e1lida tez,<br \/>\n pobre, pero satisfecho, pensativo y reservado,<br \/>\n esp\u00edritu sutil y huero, menos le\u00eddo que celebrado,<br \/>\n escondido bajo la capa de Descartes, su maestro,<br \/>\n caminando con pasos mesurados, se acerca al gran ser:<br \/>\n Perdonadme, dice, habl\u00e1ndole muy bajito,<br \/>\n pero, entre nosotros, pienso que no exist\u00eds.\u201d<\/em><\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>D<\/strong>espu\u00e9s de la Ilustraci\u00f3n la influencia de\u00a0<strong>Spinoza<\/strong>\u00a0se hizo m\u00e1s abierta. Citar a\u00a0<strong>Spinoza<\/strong>\u00a0ya no era ofensivo. Hay un mundo secular creciente que ha transformado a\u00a0<strong>Spinoza<\/strong>\u00a0en su profeta, por lo general\u00a0<em>\u201cpoco le\u00eddo, mal le\u00eddo o no le\u00eddo en absoluto\u201d<\/em>, tal como\u00a0<strong>G. Albiac<\/strong>\u00a0lo explic\u00f3 de manera muy precisa. Pero algunos lo leen y viven seg\u00fan sus luces. Fil\u00f3sofos tales como\u00a0<strong>Jacobi<\/strong>,\u00a0\u00a0<strong>Novalis<\/strong>\u00a0y\u00a0<strong>Lessing<\/strong>\u00a0introdujeron al pensador a una audiencia distinta y a un siglo distinto.\u00a0<strong>Goethe<\/strong>\u00a0lo acept\u00f3 y se convirti\u00f3 en su defensor, no dejando ninguna duda sobre la\u00a0<strong>influencia de Spinoza<\/strong>\u00a0en su persona y en su obra.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/einstein-sacando-la-lengua-fdr.jpg\" rel=\"lightbox[6942]\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-6943 alignright\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/einstein-sacando-la-lengua-fdr.jpg\" alt=\"\" width=\"250\" height=\"315\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/einstein-sacando-la-lengua-fdr.jpg 250w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/einstein-sacando-la-lengua-fdr-238x300.jpg 238w\" sizes=\"auto, (max-width: 250px) 100vw, 250px\" \/><\/a>L<\/strong>os poetas ingleses fueron defensores igualmente clamorosos.\u00a0<strong>Coleridge <\/strong>absorbi\u00f3 a\u00a0<strong>Spinoza<\/strong>, y lo mismo hizo\u00a0<strong>Wordsworth<\/strong>, espont\u00e1neamente ebrio con la naturaleza y ebrio de la ebriedad de\u00a0<strong>Spinoza<\/strong>\u00a0con lo divino en la naturaleza. Y lo mismo hicieron\u00a0<strong>Shelley<\/strong>,\u00a0<strong>Tennyson<\/strong>\u00a0y\u00a0<strong>Eliot<\/strong>.\u00a0<strong>Spinoza<\/strong>\u00a0pudo haberse reincorporado antes a la filosof\u00eda si\u00a0<strong>Kant<\/strong>\u00a0no hubiera rehusado leerlo, y si\u00a0<strong>David Hume<\/strong>\u00a0hubiera sido m\u00e1s paciente. Asimismo,\u00a0<strong>Hegel<\/strong>\u00a0proclam\u00f3:\u00a0<em>\u201cPara ser un fil\u00f3sofo, primero has de ser un espinozista; si no tienes espinozismo, no tienes filosof\u00eda\u201d.<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>L<\/strong>a influencia de\u00a0<strong>Spinoza<\/strong>\u00a0en los campos de la ciencia contempor\u00e1nea unidos de forma m\u00e1s natural a sus ideas, la biolog\u00eda y la ciencia cognitiva, resulta pr\u00e1cticamente ausente. Pero est\u00e1 claro que no fue \u00e9ste el caso en el siglo XIX, \u00e9poca en la que\u00a0<strong>Wundt<\/strong>\u00a0y\u00a0<strong>Helmholtz<\/strong>, dos de los fundadores de las ciencias de la mente y el cerebro, eran \u00e1vidos seguidores de\u00a0<strong>Spinoza<\/strong>. Al leer la lista de cient\u00edficos internacionales que se unieron en 1876 para erigir la estatua de\u00a0<strong>Spinoza<\/strong>\u00a0que ahora se ubica en La Haya, encontr\u00e9 tanto a\u00a0<strong>Wundt<\/strong>\u00a0como a\u00a0<strong>Helmholtz<\/strong>, as\u00ed como a\u00a0<strong>Claude Bernard<\/strong>. \u00bfPudo ser que\u00a0<strong>Spinoza<\/strong>\u00a0inspirara la preocupaci\u00f3n de\u00a0<strong>Bernard<\/strong>\u00a0por la idea de un estado vital equilibrado?<\/span><\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\"><strong>EINSTEIN, EL EMBLEM\u00c1TICO CIENT\u00cdFICO DEL SIGLO XX, SE SENT\u00cdA MUY C\u00d3MODO\u00a0CON LAS IDEAS DE SPINOZA SOBRE EL UNIVERSO Y DIOS<\/strong><\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>E<\/strong>n 1880, el fisi\u00f3logo\u00a0<strong>J. M\u00fcller<\/strong>\u00a0se\u00f1al\u00f3\u00a0<em>\u201cla sorprendente semejanza entre los resultados cient\u00edficos conseguidos por Spinoza hace dos siglos, y\u00a0los que han alcanzado en nuestros d\u00edas investigadores que, como Wundt y Haeckel en Alemania, Taine en Francia, y Wallace y Darwin en Inglaterra, han llegado a cuestiones picol\u00f3gicas a trav\u00e9s de la fisiolog\u00eda\u201d<\/em>. Mi sugerencia de que\u00a0<strong>Spinoza<\/strong>\u00a0fue un predecesor del pensamiento biol\u00f3gico moderno le parec\u00eda evidente a\u00a0<strong>M\u00fcller<\/strong>, y a\u00a0<strong>Pollock<\/strong>, quien dijo, aproximadamente por la misma \u00e9poca, que\u00a0<strong>Spinoza<\/strong>\u00a0<em>\u201ctiende a convertirse cada vez m\u00e1s en el fil\u00f3sofo de los hombres de ciencia\u201d<\/em>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>E<\/strong>l reconocimiento parece secarse de nuevo en el siglo XX. Por ejemplo, aparentemente\u00a0<strong>Spinoza<\/strong>\u00a0tuvo una influencia importante en\u00a0<strong>Freud<\/strong>. El sistema de\u00a0<strong>Freud<\/strong>\u00a0necesita el aparato de autopreservaci\u00f3n que<strong>\u00a0Spinoza<\/strong>\u00a0propuso en su\u00a0<em>conatus<\/em>, y hace un uso abundante de la idea de que las acciones de autopreservaci\u00f3n se activan de manera inconsciente. Pero\u00a0<strong>Freud<\/strong>\u00a0no cit\u00f3 nunca al fil\u00f3sofo. Cuando se le pregunt\u00f3 sobre esta cuesti\u00f3n, se tom\u00f3 mucho trabajo para explicar la omisi\u00f3n. En una carta a\u00a0<strong>Lothar Bickel<\/strong>\u00a0en 1931,\u00a0<strong>Freud <\/strong>escrib\u00eda:\u00a0<em>\u201cConfieso sin dudarlo mi dependencia de las ense\u00f1anzas de Spinoza. Si nunca me preocup\u00e9 de citar directamente su nombre es porque nunca extraje los principios de mi pensamiento del estudio de este autor, sino de la atm\u00f3sfera que \u00e9l cre\u00f3\u201d<\/em>. En 1932,\u00a0<strong>Freud<\/strong>\u00a0cerr\u00f3 la puerta de una vez por todas a cualquier reconocimiento. En otra carta, esta vez a\u00a0<strong>Hessing<\/strong>, dec\u00eda:\u00a0<em>\u201cHe tenido, durante toda mi vida, una estima extraordinaria hacia la persona y el pensamiento de este gran fil\u00f3sofo. Pero no creo que esta actitud me confiera el derecho de decir p\u00fablicamente nada sobre \u00e9l, por la buena raz\u00f3n de que no tendr\u00eda nada que decir que no hayan dicho otros\u201d<\/em>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>T<\/strong>res d\u00e9cadas m\u00e1s tarde el conocido psicoanalista franc\u00e9s\u00a0<strong>Jacques Lacan<\/strong>\u00a0trat\u00f3 de la influencia de\u00a0<strong>Spinoza<\/strong>\u00a0de una manera algo diferente. En su conferecnia inaugural de 1964 en la\u00a0<em>\u00c9cole Normale Sup\u00e9rieure<\/em>, que llevaba el sugerente t\u00edtulo de \u201cLa excomuni\u00f3n\u201d,\u00a0<strong>Lacan<\/strong>\u00a0explic\u00f3 de qu\u00e9 manera la Asociaci\u00f3n Psicoanal\u00edtica Internacional intent\u00f3 evitar que ense\u00f1ara a psicoanalistas y lo expuls\u00f3 de sus filas. Compar\u00f3 esta decisi\u00f3n a una excomuni\u00f3n mayor y record\u00f3 a su audiencia que \u00e9ste fue precisamente el castigo que\u00a0<strong>Spinoza<\/strong>recibi\u00f3 el 27 de julio de 1656.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>H<\/strong>ay una importante excepci\u00f3n en toda esta negaci\u00f3n del padre.\u00a0<strong>Albert Einstein<\/strong>, el emblem\u00e1tico cient\u00edfico del siglo XX, no dud\u00f3 en reconocer que\u00a0<strong>Spinoza<\/strong>\u00a0hab\u00eda tenido una profunda influencia en \u00e9l.\u00a0<strong>Einstein<\/strong>\u00a0se sent\u00eda muy c\u00f3modo con las opiniones de\u00a0<strong>Spinoza<\/strong>\u00a0sobre el universo en general y sobre Dios en particular.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #339966;\">\u2666\u2666\u2666<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>ANTONIO DAMASIO<\/strong>,\u00a0<em>En busca de Spinoza (Neurobiolog\u00eda de la emoci\u00f3n y los sentimientos)<\/em>.\u00a0\u00a0Cr\u00edtica, 2005. Traducci\u00f3n castellana de Joandom\u00e8nec Ros. Antonio Damasio\u00a0es premio Pr\u00edncipe de Asturias de Investigaci\u00f3n Cient\u00edfica y T\u00e9cnica 2005. Filosof\u00eda Digital, 2008<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<div class=\"mh-excerpt\"><p>\u201cLa herencia de Spinoza es un asunto triste y complicado.\u00a0Se esperaba la condena de los jud\u00edos, del Vaticano y de los calvinistas, desde luego, pero la reacci\u00f3n fue m\u00e1s all\u00e1. Las autoridades holandesas fueron las <a class=\"mh-excerpt-more\" href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2017\/11\/24\/la-herencia-de-spinoza-por-antonio-damasio\/\" title=\"LA HERENCIA DE SPINOZA, por Antonio Damasio\">[&#8230;]<\/a><\/p>\n<\/div>","protected":false},"author":3,"featured_media":7003,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[8],"tags":[],"class_list":{"0":"post-6942","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","7":"category-filosofia"},"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6942","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=6942"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6942\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/media\/7003"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=6942"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=6942"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=6942"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}