{"id":594492,"date":"2020-07-05T00:05:15","date_gmt":"2020-07-04T23:05:15","guid":{"rendered":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/?p=594492"},"modified":"2020-07-04T22:52:50","modified_gmt":"2020-07-04T21:52:50","slug":"la-vida-de-disraeli-por-andre-maurois-parte-14","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2020\/07\/05\/la-vida-de-disraeli-por-andre-maurois-parte-14\/","title":{"rendered":"LA VIDA DE DISRAELI, por Andr\u00e9 Maurois (Parte 14)"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2020\/04\/12\/indice-de-entradas-de-la-vida-de-disraeli\/\">INDICE DE ENTRADAS DE \u00abLA VIDA DE DISRAELI\u00bb<\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 18pt;\"><strong>*<\/strong><span style=\"color: #008000;\"><strong>*<\/strong><\/span><strong>*<\/strong><\/span><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-594877\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/07\/Imperial_Federation_Map_of_the_World_Showing_the_Extent_of_the_British_Empire_in_1886_levelled-300x223.jpg\" alt=\"\" width=\"610\" height=\"453\" data-id=\"594877\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/07\/Imperial_Federation_Map_of_the_World_Showing_the_Extent_of_the_British_Empire_in_1886_levelled-300x223.jpg 300w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/07\/Imperial_Federation_Map_of_the_World_Showing_the_Extent_of_the_British_Empire_in_1886_levelled-80x60.jpg 80w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/07\/Imperial_Federation_Map_of_the_World_Showing_the_Extent_of_the_British_Empire_in_1886_levelled.jpg 330w\" sizes=\"auto, (max-width: 610px) 100vw, 610px\" \/><\/p>\n<h1>\u00a0<\/h1>\n<blockquote>\n<h1 class=\"blog-title entry-title\" style=\"text-align: center;\">La base del Imperio brit\u00e1nico no fue el oro, sino la comida\u00a0<\/h1>\n<div class=\"blog-info-wrapper gdl-item-border\">\n<div class=\"blog-date-ttt\">\n<div class=\"vcard\">Por Francis Ghil\u00e8s<\/div>\n<div><em>Traducci\u00f3n de Mar\u00eda Luisa Rodr\u00edguez Tapia<\/em><\/div>\n<div><a href=\"https:\/\/www.esglobal.org\/la-base-del-imperio-britanico-no-fue-oro-sino-la-comida\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">https:\/\/www.esglobal.org\/la-base-del-imperio-britanico-no-fue-oro-sino-la-comida\/<\/a><\/div>\n<div>\u00a0<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong><em>La necesidad de alimentar a la poblaci\u00f3n fue el gran motor de la construcci\u00f3n y expansi\u00f3n del Imperio brit\u00e1nico. \u00bfCu\u00e1l fue la historia de su creaci\u00f3n y c\u00f3mo su presencia en todos los continentes transform\u00f3 los gustos de sus habitantes?<\/em><\/strong><\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<figure id=\"attachment_594888\" aria-describedby=\"caption-attachment-594888\" style=\"width: 1024px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-594888 size-large\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/07\/trabajadoras-recolectoras-1024x341.jpg\" alt=\"\" width=\"1024\" height=\"341\" data-id=\"594888\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/07\/trabajadoras-recolectoras-1024x341.jpg 1024w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/07\/trabajadoras-recolectoras-300x100.jpg 300w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/07\/trabajadoras-recolectoras-768x256.jpg 768w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/07\/trabajadoras-recolectoras-610x203.jpg 610w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/07\/trabajadoras-recolectoras.jpg 1200w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-594888\" class=\"wp-caption-text\"><span style=\"color: #008000;\">Trabajadoras en una plantaci\u00f3n de t\u00e9 india del distrito de Sonitpur. India es el segundo productor de t\u00e9 mundial despu\u00e9s de China. (Biju Boro\/AFP\/Getty Images)<\/span><\/figcaption><\/figure>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">A trav\u00e9s de 20 comidas,\u00a0<em>The Hungry Empire<\/em>, una fascinante aportaci\u00f3n a la historia del Imperio brit\u00e1nico, nos narra c\u00f3mo los brit\u00e1nicos crearon una red mundial de comercio de alimentos que transport\u00f3 a personas y plantas de un continente a otro y transform\u00f3 los paisajes y los gustos culinarios como no ha hecho ning\u00fan otro imperio antes ni despu\u00e9s. Permiti\u00f3 a Gran Breta\u00f1a controlar los recursos comestibles del planeta, desde el bacalao y la carne en salaz\u00f3n hasta las especias, el t\u00e9 y el az\u00facar\u00a0. Al llegar al siglo XX, el pan que com\u00eda el trabajador corriente se hac\u00eda con trigo cultivado en Canad\u00e1 y la pierna de cordero de los domingos proced\u00eda de animales criados en las praderas de Nueva Zelanda.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Al contrario de lo que piensan muchos, el Imperio no se construy\u00f3 para obtener oro, plata ni piedras preciosas, sino comida. El impulso comercial de los primeros tiempos de la era Tudor y la necesidad de alimentar a la poblaci\u00f3n empujaron a Gran Breta\u00f1a a emprender grandes exploraciones y a expandirse para descubrir alimentos cada vez m\u00e1s ex\u00f3ticos.\u00a0<em>The Hungry Empire<\/em>\u00a0se complementa muy bien con\u00a0<em>A Thirst for Empire<\/em>\u00a0. La afici\u00f3n al t\u00e9 gener\u00f3 nuevas normas laborales y una red econ\u00f3mica mundial que transform\u00f3 la cultura del t\u00e9 en China, estimul\u00f3 las plantaciones en \u00c1frica y el sur de Asia y llev\u00f3 las hojas de t\u00e9 hasta las mesas y las tiendas de Gran Breta\u00f1a.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Lizzie Collingham destaca que la historia de las exploraciones marinas suele centrarse en la b\u00fasqueda de las especias, pero que \u201clos pescadores de bacalao de los condados occidentales fueron los primeros ingleses que aprendieron sobre las corrientes y los vientos del Atl\u00e1ntico, unos conocimientos que despu\u00e9s ayudaron a los exploradores que sal\u00edan en busca de una ruta marina hacia las islas de las especias\u201d. La necesidad de buscar nuevos lugares en los que pescar bacalao les llev\u00f3 a la costa este de Norteam\u00e9rica, desde donde lo transportaban a Inglaterra, para la reci\u00e9n nacida Royal Navy, y m\u00e1s al sur, a las Islas Canarias, las Azores y Espa\u00f1a, donde se cambiaba por vino. Estos intercambios convirtieron a Bristol en el centro de una nueva ruta comercial.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Ante la perspectiva de que Amberes no lograra recuperarse de la crisis econ\u00f3mica sufrida en la d\u00e9cada de 1550, los mercaderes ingleses, que hasta entonces hab\u00edan dependido de sus contactos europeos para tener acceso a mercanc\u00edas lejanas, empezaron a buscar rutas directas con los mercados m\u00e1s remotos\u00a0. Utilizaron la plata espa\u00f1ola obtenida de la venta de bacalao en salaz\u00f3n para financiar rutas comerciales al Levante, Moscovia y la India Oriental. Entre 1570 y 1689, Inglaterra multiplic\u00f3 por siete el volumen de su comercio mar\u00edtimo y se convirti\u00f3 en una gran potencia marina europea. \u201cComo alimento f\u00e1cil de transportar y como moneda de cambio, el \u2018pobre juan\u2019 (como se denominaba al bacalao) fue uno de los cimientos del Imperio brit\u00e1nico\u201d. El bacalao seco y salado era una alternativa barata a la carne. Si se cocinaba mal, era imposible de masticar, pero viajaba bien y duraba mucho tiempo. Para alimentar a la armada de Enrique VIII hac\u00edan falta 200.000 bacalaos desecados al a\u00f1o. Al comenzar el siglo XVII, part\u00edan ya 100 barcos anuales de los condados occidentales a Terranova, cuyas aguas estaban rebosantes de peces\u00a0.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Las vastas redes comerciales del primer imperio ingl\u00e9s, del siglo XVI al XVIII, dieron pie al desarrollo de una nueva clase: financieros, empresarios y mercaderes. Su riqueza, procedente del comercio en lugar de la tierra, les dio el poder pol\u00edtico y econ\u00f3mico suficiente para desafiar a la aristocracia terrateniente y prepar\u00f3 el terreno para la Revoluci\u00f3n Industrial y el Imperio brit\u00e1nico de los siglos XIX y XX.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Cada cap\u00edtulo de\u00a0<em>The Hungry Empire<\/em>\u00a0comienza con una comida. Desde la de una familia rural en la Inglaterra del siglo XVIII, en la que los\u00a0<i>cercamientos<\/i>\u00a0han engendrado una masa de pobres sin tierras pero en la que hasta las peque\u00f1as tiendas de pueblo almacenan az\u00facar, cacao y tejidos indios, a la de esclavos africanos que se alimentan de acederas y berros en una plantaci\u00f3n de arroz de Carolina del Norte\u00a0.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En torno a una selecci\u00f3n de comidas notables de diversos continentes y varios siglos, compartimos una iguana al curry con los mineros de diamantes en Guyana, brindamos con ponche de ron junto a los revolucionarios de Norteam\u00e9rica y compartimos el bacalao en salaz\u00f3n de la \u00faltima comida de los marineros del\u00a0<em>Mary Rose<\/em>\u00a0(la nave almirante de Enrique VIII). Cada cap\u00edtulo es un aut\u00e9ntico thriller que mezcla la historia econ\u00f3mica y la historia pol\u00edtica con los relatos personales y una aguda descripci\u00f3n de los escenarios. Ilustra maravillosamente el ascenso del az\u00facar, la perspectiva distinta sobre la construcci\u00f3n del Imperio y su papel decisivo en la configuraci\u00f3n de la dieta moderna. Cada cosa que comemos hoy contiene una pizca de Imperio.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En el siglo XVII, pr\u00e1cticamente todos los pagos que se hac\u00edan en el comercio en el Atl\u00e1ntico ten\u00edan que ver, al final, con el az\u00facar\u00a0. Los due\u00f1os de las plantaciones de az\u00facar en las Indias Occidentales acumularon grandes riquezas, que gastaban en la importaci\u00f3n de bienes de lujo. Los campesinos del oeste de Irlanda, a los que los ingleses hab\u00edan considerado siempre unos pastores primitivos, prosperaron gracias a la exportaci\u00f3n de carne en salaz\u00f3n y mantequilla a las plantaciones. En Inglaterra, productos antes escasos y caros como el cacao, el az\u00facar y el t\u00e9 se abarataron y pasaron a formar parte esencial de la dieta del pobre, a menudo con consecuencias desastrosas.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Los pobres urbanos del siglo XIX com\u00edan pan de trigo cultivado en Am\u00e9rica y beb\u00edan enormes cantidades de t\u00e9 en vez de la tradicional cerveza, rica en calor\u00edas. Mientras tanto, las innovaciones en conservaci\u00f3n hicieron que alimentos m\u00e1s ex\u00f3ticos como el salm\u00f3n y la pi\u00f1a fueran habituales. Las sopas de Crosse &amp; Blackwell y las galletas de Huntley &amp; Palmers, con sus propiedades vitalicias, ayudaban a los oficiales en las regiones m\u00e1s inaccesibles\u00a0. Los platos tradicionales dejaban paso a los importados, a menudo menos nutritivos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El libro incluye un v\u00edvido relato de c\u00f3mo la Compa\u00f1\u00eda Brit\u00e1nica de las Indias Orientales convert\u00eda el opio en t\u00e9, que sustituy\u00f3 a los productos textiles como la mercanc\u00eda m\u00e1s valiosa de la compa\u00f1\u00eda. Las importaciones de t\u00e9 en Inglaterra se multiplicaron por 100 entre 1700 y 1774. De nuevo, este cap\u00edtulo est\u00e1 lleno de detalles fascinantes y conexiones sorprendentes. Desde la \u00faltima parte del siglo XVIII hasta el final de la presencia brit\u00e1nica en India, en 1947, la venta de opio fue la tercera fuente de ingresos para el Gobierno indio, por detr\u00e1s de los impuestos sobre las tierras y sobre la sal. La historia del desv\u00edo de grandes riquezas de India por parte de la compa\u00f1\u00eda y sus agentes a trav\u00e9s del comercio con China se ha contado ya en otros sitios, pero en ning\u00fan lugar tan bien como en este libro\u00a0.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">A medida que nos acercamos a las p\u00e1ginas finales de este extraordinario relato, ver c\u00f3mo se dio prioridad a los ciudadanos brit\u00e1nicos mientras mor\u00edan millones de bengal\u00edes a\u00f1ade una nota sombr\u00eda. Las reglas comerciales del Imperio \u201csiempre hab\u00edan estado manipuladas a favor de Gran Breta\u00f1a, y la guerra (la Segunda Guerra Mundial) intensific\u00f3 la explotaci\u00f3n del colonialismo y, al mismo tiempo, dej\u00f3 al descubierto la vaciedad de su ret\u00f3rica\u201d. La idea de que estaban rescatando territorios enteros de la negligencia de sus due\u00f1os originales sigui\u00f3 siendo un elemento importante de la ideolog\u00eda idealista brit\u00e1nica hasta el final.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Gran Breta\u00f1a hab\u00eda aprendido la lecci\u00f3n de Estados Unidos y empez\u00f3 a permitir que los territorios habitados por colonos blancos tuvieran cierto grado de autogobierno y, al final, se convirtieran en naciones industrializadas por derecho propio\u00a0. Pero en los pa\u00edses poblados por no blancos se pusieron trabas al desarrollo de la fabricaci\u00f3n y la industria. La funci\u00f3n de las posesiones tropicales era proporcionar materias primas a la metr\u00f3polis y, a cambio, absorber los productos fabricados en ella. La consecuencia de esta pol\u00edtica a largo plazo fue el retraso en el desarrollo de estos pa\u00edses. Tras la independencia, se encontraron atrapados en ese papel de productores de materias primas, a menudo con unas econom\u00edas precarias y basadas en uno o dos productos a merced de las fluctuaciones de precios en el mercado mundial.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El sector del t\u00e9 fue uno de los primeros y m\u00e1s firmes usuarios de los recursos imperiales para financiar campa\u00f1as propagand\u00edsticas y de presiones pol\u00edticas a escala mundial, un modelo comercial que persiste todav\u00eda hoy y que es crucial para comprender c\u00f3mo influyen la pol\u00edtica y la propaganda en la econom\u00eda internacional. Con una serie de recursos que combinan el consumo con la virtud, su tema central, Erika Rappaport cuenta con gran detalle la historia del t\u00e9, desde sus principios como oscura \u201cbebida china\u201d hasta convertirse en una bebida universal investida de propiedades civilizadoras\u00a0. Adem\u00e1s de estudiar su viaje de Oriente a Occidente, que se ha relatado muchas veces, la autora se centra en su utilizaci\u00f3n con determinados fines.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">A principios del siglo XVIII, el movimiento antialcoh\u00f3lico empez\u00f3 a propagar el consumo de t\u00e9 porque era un placer que no emborrachaba, y los empresarios recurrieron a ese argumento moral para defender que se comerciara libremente con \u00e9l y, por consiguiente, hubiera un mercado mayor y m\u00e1s abierto para sus productos textiles. Los due\u00f1os de las f\u00e1bricas estuvieron encantados de defender la causa y contar con una fuerza laboral compuesta por trabajadores sobrios, mientras que el t\u00e9 de los misioneros cristianos sirvi\u00f3 para \u201csuavizar el encuentro colonial\u201d. Durante la Segunda Guerra Mundial, servir el t\u00e9 se convirti\u00f3 en una actividad social y patri\u00f3tica que elevaba el \u00e1nimo de los soldados y tranquilizaba a los refugiados.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">La publicidad de esta bebida siempre presentaba los beneficios directos para los consumidores (salud, energ\u00eda, relajaci\u00f3n), y, al mismo tiempo, se aseguraba a quienes lo beb\u00edan que estaban participando en un proyecto m\u00e1s amplio y m\u00e1s noble en defensa de la familia, la naci\u00f3n y la civilizaci\u00f3n. Gracias a siglos de m\u00e1rketing brillante, el t\u00e9 tiene una imagen universal de que contribuye a crear amistades, que es algo que todos los seres humanos buscan. La autora explica el milagro de los mercados pero tambi\u00e9n las partes m\u00e1s oscuras del capitalismo: las complejas repercusiones del colonialismo brit\u00e1nico. Estos dos libros ofrecen una aproximaci\u00f3n magistral a los mecanismos del mundo moderno.<\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 18pt; color: #008000;\"><strong><i>***<\/i><\/strong><\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/07\/La-participaci\u00f3n-de-los-trabajadores-en-el-Reino-Unido-McGaughey.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-594790\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/07\/EL-DERECHO-DE-PARTICIPACION-EN-EL-LUGAR-DE-TRABAJO-EN-GRAN-BETRA\u00d1A-300x286.jpg\" alt=\"\" width=\"420\" height=\"400\" data-id=\"594790\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/07\/EL-DERECHO-DE-PARTICIPACION-EN-EL-LUGAR-DE-TRABAJO-EN-GRAN-BETRA\u00d1A-300x286.jpg 300w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/07\/EL-DERECHO-DE-PARTICIPACION-EN-EL-LUGAR-DE-TRABAJO-EN-GRAN-BETRA\u00d1A-610x581.jpg 610w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/07\/EL-DERECHO-DE-PARTICIPACION-EN-EL-LUGAR-DE-TRABAJO-EN-GRAN-BETRA\u00d1A.jpg 744w\" sizes=\"auto, (max-width: 420px) 100vw, 420px\" \/><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/07\/La-participaci\u00f3n-de-los-trabajadores-en-el-Reino-Unido-McGaughey.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\"><span style=\"font-size: 14pt;\">DESCARGA AQUI\u00a0<\/span><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\">\u2666\u2666\u2666\u2666\u2666<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-28349 size-full\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/disraeli.jpg\" sizes=\"auto, (max-width: 302px) 100vw, 302px\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/disraeli.jpg 302w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/disraeli-235x300.jpg 235w\" alt=\"\" width=\"302\" height=\"385\" data-id=\"28349\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 36pt;\"><strong><em>LA VIDA DE DISRAELI<\/em><\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 18pt; color: #008000;\"><strong>Por Andr\u00e9 Maurois*<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>PARTE 14<\/strong><\/p>\n<p><em>*Traducci\u00f3n del franc\u00e9s por Remee de Hern\u00e1ndez\u00a0<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-553264 size-full\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/disraeli-reina.jpg\" alt=\"\" width=\"407\" height=\"479\" data-id=\"553264\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/disraeli-reina.jpg 407w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/disraeli-reina-255x300.jpg 255w\" sizes=\"auto, (max-width: 407px) 100vw, 407px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 18pt;\"><strong><em>IV<\/em><\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 18pt;\"><strong><em>EL JEFE<\/em><\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>El jefe. De este modo llamaron ya a Disraeli los conservadores a partir de entonces, y la palabra delataba una gran variaci\u00f3n. El aventurero genial tolerado por unos, y cuya autoridad era discutida por otros; en el que con afectuosa familiaridad o gran desd\u00e9n era llamado Dizzi, se convirti\u00f3 en objeto de respeto. La edad contribuy\u00f3 a ello. Si en todos los pa\u00edses la vejez es para un hombre p\u00fablico una virtud, lo es mucho m\u00e1s en Inglaterra. Ning\u00fan pueblo es tan sensible a la belleza con que el tiempo orna las cosas. Le agradan los hombres de Estado viejos, gastados y pulimentados por la lucha, como le agradan los cueros antiguos y las maderas viejas. Los conservadores no comprendieron siempre la pol\u00edtica de su jefe; pero los condujo a la victoria m\u00e1s completa que hubo ganado el partido. Ello evidenciaba que sus sortilegios, aunque inteligibles, eran poderosos. Descontando algunos ancianos, casi todos los hombres que formaban el partido lo hab\u00edan conocido siempre a su cabeza, primero a lado de lord Derby y luego solo. Algunos asociaban todav\u00eda a su nombre una idea confusa de misterio oriental, pero no era para asustarse por ello. al igual que una portada \u00e1rabe transportada piedra a piedra por un viejo colonial, y reconstru\u00eda sobre un c\u00e9sped muy cuidado, cubri\u00e9ndose de hiedra y de rosales trepadores, adquiere lentamente una gracia muy inglesa y se una sin desentonar a la verde armon\u00eda de cuanto la rodea, as\u00ed el anciano Disraeli, cargado de virtudes, de man\u00edas y de prejuicios brit\u00e1nicos, se hab\u00eda convertido en ornato natural del Parlamento y de la sociedad, y si alguna vez un caminante avisado pod\u00eda descubrir bajo el follaje oscuro la curva un poco extra\u00f1a de un arco, o la l\u00ednea de un arabesco, la ligera disonancia no hac\u00eda sino aumentar la belleza de la noble ruina, sum\u00e1ndole un ligero matiz de poes\u00eda y poder.<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Al respeto del partido se uni\u00f3, a partir de aquel momento, un evidente afecto. Los enemigos declarados se hicieron raros. Casi todos reconocieron la lealtad, la buena voluntad del jefe. Sus adversarios sab\u00edan que si pod\u00edan combatir con ardor a un enemigo digno de \u00e9l, se mostraba magn\u00e1nimo con un orador menos fuerte. El ejemplo de Peel y el de Gladstone demostraron que no atacaba nunca a un hombre sin defensa. Durante su breve permanencia en el Poder, en 1868, concedi\u00f3 una pensi\u00f3n a los hijos de leech, el dibujante de Punch que lo combatiera despiadadamente durante treinta a\u00f1os. Entonces, en 1874, su primer gesto consisti\u00f3 en ofrecerle a Carlyle, que fue quien pregunt\u00f3 anta\u00f1o:&lt; \u00bf<em>Hasta cu\u00e1ndo tolerar\u00eda John Bull que aquel absurdo mono bailara sobre su vientre?<\/em>&gt;, una de las m\u00e1s altas distinciones que ten\u00eda a su disposici\u00f3n. Cuando un partidario mas vengativo mostraba extra\u00f1eza por su bondad, le respond\u00eda: &lt;<em>No me preocupo nunca de vengarme; pero cuando un hombre me ha injuriado escribo su nombre en un papelillo que guardo en un caj\u00f3n. Es maravilloso el ver como los nombres as\u00ed coleccionados caen en el olvido<\/em>.&gt;<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Apoyado en una fuerte mayor\u00eda, sostenido por la reina, que acogi\u00f3 su vuelta con manifiesta alegr\u00eda, consigui\u00f3 por fin lo que tanto dese\u00f3 durante toda su vida. \u00a1El Poder! Se borraron los recuerdos de las heridas de la juventud. A ladi Dorothy Nevill, que fue en tiempos confidente de sus angustias, le dijo en cierta ocasi\u00f3n: &lt;<em>Ahora todo marcha bien. Siento asegurada mi posici\u00f3n.<\/em>&gt; La certeza de la victoria produce un a modo de reposo. Jam\u00e1s estuvo Disraeli m\u00e1s natural. Sabe que por fin lo aceptaran tan cual es, y se abandona. Su esp\u00edritu es menos duro, menos sarc\u00e1stico. Habla con menos reserva de su triste adolescencia. Entrega un pasado rescatado ya.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Paseando con ladi Derbey, y mostr\u00e1ndole Bradenham, le dijo de pronto:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">-Aqu\u00ed es donde he pasado mi miserable juventud.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00bfPor qu\u00e9 miserable? Seguramente ha sido feliz aqu\u00ed.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">-No en aquel tiempo. Me sent\u00eda devorado por una irresistible ambici\u00f3n, y no ten\u00eda ning\u00fan medio de satisfacerla.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El <em>esnobismo <\/em>carec\u00eda ya de objeto. Cuando alg\u00fan duque trataba de intimidarlo, dec\u00eda:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00bfDuques? Yo los hago.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Y era verdad. Estaban lejos los tiempos en que Isaac D\u00b4Israeli ped\u00eda: What does Ben know dukes? La princesa real es una mujercita por la cual se niega a molestarse por la ma\u00f1ana. La reina es una figura familiar, una antigua amiga, un poco rara, pero a la cual le tiene verdadero cari\u00f1o. S\u00ed, esta vez est\u00e1 en la cima. Ya no siente aquel inquieto af\u00e1n de subir m\u00e1s, de dominar. Parece que ya deb\u00eda de ser feliz; pero a un amigo que lo felicita le responde: &lt;Para mi llega esto demasiado tarde. D\u00e9me su edad y su salud.&gt; Y se le o\u00eda murmurar:&lt; \u00a1El Poder!&#8230; \u00a1Ha llegado demasiado tarde! Existi\u00f3 un tiempo en que al despertarme me sent\u00eda con fuerzas para mover dinast\u00edas y gobiernos; pero ese tiempo pas\u00f3.&gt;<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Siempre fue un gran admirador de la juventud, y malgast\u00f3 la suya, porque el punto de partida se encontraba demasiado bajo. Necesit\u00f3 cuarenta a\u00f1os para alcanzar el nivel de donde partieron Peel, Gladstone, Manners. Desgracias del nacimiento, las m\u00e1s duras de todas, acaso porque son m\u00e1s injustas. Entonces&#8230; \u00a1Llegaba muy tarde! En cuanto tom\u00f3 posesi\u00f3n del Ministerio, su naturaleza comenz\u00f3 a debilitarse. Es gotoso y ha de asistir al Parlamento con zapatillas. Padece asma, y el tener que tomar la palabra lo fatiga. No tiene junto a \u00e9l para atenderlo m\u00e1s que al fiel Montagu Corry.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">La gloria no tiene m\u00e1s valor que el poderla ofrecer a aquellos a quien se ama. \u00bfQu\u00e9 pod\u00eda hacer con aquella tan inoportuna?&lt;<em>Si, en efecto; yo deb\u00eda ser feliz; pero no puedo ocultarle la verdad&#8230; Estoy fatigado en grado sumo, y soy profundamente desgraciado&#8230;no creo que exista un ser mas desdichado que yo. La fortuna, el \u00e9xito, la gloria, hasta el Poder, pueden aumentar la felicidad, pero no pueden crearla. El cari\u00f1o es el que da la dicha. Me encuentro solo, y para sostenerme no cuento m\u00e1s que con un poco de simpat\u00eda, estampada algunas veces en un papel, y aun con parsimonia.es una existencia terrible, casi intolerable. \u00bfQu\u00e9 positivo placer puede proporcionar el Poder? Uno tan solo. La multitud de asuntos que permiten olvidarse de uno mismo; pero \u00a1cu\u00e1ntos sinsabores tambi\u00e9n!&#8230;El viaje durante el cual en cada estaci\u00f3n una multitud entusiasta exclama:&lt;\u00a1 Helo aqu\u00ed!&gt; Los chiquillos que corren, deteni\u00e9ndose boquiabiertos ante el departamento&#8230;Las muchachas que piden aut\u00f3grafos, las sociedades filarm\u00f3nicas esperando en la puerta del hotel&#8230;<\/em>&gt; \u00a1Ah!\u00a1Cuan contraria a su car\u00e1cter es aquella familiar popularidad! Un d\u00eda, mientras aguardaba el tren en Swinson, un viajante de comercio, brusco y cordial, se aproxim\u00f3 a \u00e9l, dici\u00e9ndole:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">-Siempre he votado por usted, se\u00f1or Disraeli, desde hace veinte a\u00f1os&#8230;, y quisiera estrechar su mano.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Disraeli levant\u00f3 los ojos, y hastiado replic\u00f3:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">-No lo conozco- y prosigui\u00f3 su paseo. En semejante caso, Gladstone hubiera estrechado las dos manos del hombre y hubiera anotado el incidente en su diario. Pero el se\u00f1or Gladstone ten\u00eda el entusiasmo de un le\u00f1ador, y aquel anciano enfermo estaba fatigado. Aun se repiten sus ocurrencias; pero han variado de tono. Apenas si un liger\u00edsimo perfume de iron\u00eda flota aun en aquel oc\u00e9ano de melancol\u00edas.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00bfEstas usted ya completamente bien, se\u00f1or Disraeli?<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">-Nadie est\u00e1 completamente bien.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00a0Y si alguna due\u00f1a de casa le pregunta lo que le agradar\u00eda que hiciese para divertirlo, respond\u00eda:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00a1Ah, d\u00e9jeme existir!<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-594680\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/07\/disraeli-lord-205x300.jpg\" alt=\"\" width=\"460\" height=\"674\" data-id=\"594680\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/07\/disraeli-lord-205x300.jpg 205w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/07\/disraeli-lord.jpg 323w\" sizes=\"auto, (max-width: 460px) 100vw, 460px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En aquel cuerpo vencido subsist\u00eda una pasi\u00f3n: el gusto de lo fant\u00e1stico. Cuando se encontraba solo, obligado por los sufrimientos al silencio\u00a0 y la inmovilidad, e incapacitado para leer, pensaba con deleite de artista en su maravillosa aventura. \u00bfExiste en Las mil y una noches un relato de la historia de un zapatero convertido en sult\u00e1n que sea m\u00e1s pintoresco que su vida? \u00bfNo se han cumplido en todos los detalles los sue\u00f1os de aquel ni\u00f1o que se tumbaba debajo de los arboles, en un jard\u00edn italiano, escuchando el la\u00fad de su abuelo? &lt;<em>Por fin se ha realizado mi ensue\u00f1o.&gt;<\/em> Hab\u00eda conservado su inclinaci\u00f3n por las narraciones y las costumbres caballerescas. La Joven Inglaterra est\u00e1 latente en aquel viejo coraz\u00f3n. Entre &lt;<em>todas sus abuelas<\/em>&gt;, como dec\u00eda burlonamente el embajador de Rusia, se cree en el Tribunal de la reina de la belleza. Reuni\u00f3 a sus amigas en una Orden, y a cada elegida le regalaba un alfiler en forma de abeja. Es evidente que la Orden se compone desde luego de abuelas: ladi Chesterfield, ladi Bradford; pero tambi\u00e9n se encuentran en ella algunas muchachas, por ejemplo, la princesa Beatriz, con permiso de la reina, y sin duda la gran maestrante es la misma soberana, que \u00e9l ya no llama la reina, sino el hada.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Osborne. Las sombras verdes reposan la vista despu\u00e9s del deslumbramiento del viaje. Desde el castillo se distinguen las velas blancas que recorren la bah\u00eda azul. Apenas si el anciano visitante ha tenido tiempo de sentarse un momento en la habitaci\u00f3n, la augusta due\u00f1a de aquel lugar desea verlo, y baja en seguida. Lo recibe la reina con tanta alegr\u00eda, que por un momento cree que va a besarlo. Est\u00e1 tan cargada de sonrisa, que parece m\u00e1s joven y casi bonita. Charla y salta por la habitaci\u00f3n como un p\u00e1jaro. Es feliz. Ha encontrado de nuevo a su ministro, el \u00fanico que le inculca confianza en s\u00ed misma, porque la reina ha tenido una vida muy accidentada. Ha sido impopular, muy impopular; ha visto a las gentes de Londres volverle la espalda a su coche por las calles. Al principio, por causa de lord Melbourne, y luego, por el pobre Alberto, al cual el p\u00fablico no perdonaba su origen alem\u00e1n. Se le reproch\u00f3 a la reina su interminable luto, y ninguno de sus ministros la defendi\u00f3.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Todos los whigs sent\u00edan celos del trono. Pero el se\u00f1or Disraeli ten\u00eda sobre la monarqu\u00eda las mismas ideas que la reina. No deseaba, sin duda, que el soberano se opusiera nunca al Parlamento; pero cre\u00eda que la sabidur\u00eda\u00a0 y la experiencia de un testigo imparcial y duradero son un precioso balasto para el nav\u00edo del Imperio.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El se\u00f1or Disraeli expresaba tan bien sus ideas, que la reina las present\u00eda siempre.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00a1Pensar que es usted gotoso! \u00a1Cu\u00e1nto debe de sufrir! No debe permanecer en pie. Va usted a tener una silla.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El ministro queda estupefacto ante aquella distinci\u00f3n sin precedente. Nadie se ha sentado jam\u00e1s durante una audiencia de la reina. Lord Derby le cont\u00f3 en tiempos, como prueba de gran amabilidad, que la reina, vi\u00e9ndolo un d\u00eda muy enfermo, le dijo:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">-Me causa mucha tristeza que la etiqueta no me permita suplicarle que tome asiento.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El se\u00f1or Disraeli recuerda esos detalles y sonr\u00ede con satisfacci\u00f3n; pero no acepta. Puede muy bien permanecer en pie. La reina se muestra cada vez m\u00e1s afectuosa y le abre su coraz\u00f3n con respecto a sus s\u00fabditos, y como sabe que es curioso, le ense\u00f1a su correspondencia m\u00e1s secreta. Habla, habla sin tregua, como Mary-Ann, como pueden hablar las mujeres; pero ha ganado mucho en la estimaci\u00f3n intelectual del se\u00f1or Disraeli. Tiene, en verdad, sentido com\u00fan, y juzga sin pasi\u00f3n los caracteres. En Gladstone, por ejemplo, descubre claramente el pensamiento. \u00a1Qu\u00e9 suerte para Disraeli que Inglaterra tenga una reina y no un rey! Durante la cena, la conversaci\u00f3n es viva y agradable. Disraeli no se ha sentido jam\u00e1s t\u00edmido. Dice todo cuanto ha de decir en los t\u00e9rminos m\u00e1s sorprendentes, y la reina piensa que nunca vio un ser m\u00e1s divertido. La encanta la audaz sencillez con que su ministro le pregunta desde el otro lado de la mesa: &lt;<em>Se\u00f1ora, \u00bfes cierto que lord Melbourne dec\u00eda a vuestra majestad: Har\u00e1 esto, o bien no har\u00e1 esto otro<\/em>?&gt;<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Algunas veces, cuando est\u00e1n solos, los cumplidos del ministro son m\u00e1s floridos y casi directos; pero la reina lo disculpa pensando que tiene sangre oriental y la reina ama el Oriente. Le agrada tener en pie detr\u00e1s de su asiento un criado indio, y a la cabeza de sus estados a aquel gran visir ingenioso y sentimental.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Lo invita en todas partes. Le ruega que vaya a Balmoral, en Escocia, donde la vida es m\u00e1s sencilla, m\u00e1s natural. Desgraciadamente, el hu\u00e9sped est\u00e1 a menudo enfermo. Los grandes viajes lo fatigan. La reina env\u00eda a su m\u00e9dico, sir William Jenne, a la habitaci\u00f3n de Disraeli. El doctor exige que el ministro guarde cama. Por la ma\u00f1ana fue a visitarlo la reina. &lt; <em>\u00bfQu\u00e9 piensa usted<\/em> \u2013les escribi\u00f3 a ladi Chesterfield-\u00a0 <em>de un ministro que recibe a su soberana con zapatillas y en bata?<\/em>&gt;<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Al verlo tal d\u00e9bil, se siente maternal. Sus relaciones han llegado a ser puramente humanas. Habla de Alberto, hablaba de Mary-Ann. Ministro y soberana encontraron en tiempos la felicidad en el matrimonio. Es un lazo m\u00e1s que los une. A su llegada a Londres recibi\u00f3 una caja de flores.<\/span><\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px; text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">&lt;<em>El se\u00f1or Disraeli, muy humildemente, a vuestra majestad:<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px; text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><em>&lt;Ayer apareci\u00f3 en Whitehall una caja de delicada apariencia. Al abrirla, crey\u00f3 en un principio que vuestra majestad le hab\u00eda concedido las estrellas de sus ordenes mas principales, y lleg\u00f3 a apoderarse de tal modo de su esp\u00edritu esta ilusi\u00f3n, que, habiendo de asistir aquella misma noche a un banquete de gente de estrellas y cintas, no pudo resistir la tentaci\u00f3n, al colocar unas nevadillas sobre su pecho, de hacer notar que tambi\u00e9n \u00e9l estaba condecorado por una graciosa soberana.<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px; text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><em>&lt;Durante la noche le asalt\u00f3 la idea de que todo aquello pod\u00eda ser un encantamiento, que aquel era sin duda el don de un hada y proven\u00eda de otro monarca: el hada Titania cogiendo flores con su corte en una isla deliciosa, y enviando unas flores magas que, seg\u00fan se cuenta, hacen perder la raz\u00f3n a todos los que las reciben.&gt;<\/em><\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-594731\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/07\/DISRAELI-14-5-300x268.jpg\" alt=\"\" width=\"520\" height=\"464\" data-id=\"594731\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/07\/DISRAELI-14-5-300x268.jpg 300w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/07\/DISRAELI-14-5.jpg 482w\" sizes=\"auto, (max-width: 520px) 100vw, 520px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 18pt;\"><strong><em>V<\/em><\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 18pt;\"><strong><em>LA ACCI\u00d3N<\/em><\/strong><\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><em>Es muy f\u00e1cil pensar. Obrar es muy dificil, y obrar seg\u00fan nuestro pensamiento es lo m\u00e1s dificil del mundo\u00a0<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>En un pa\u00eds fuertemente organizado, que goce de una civilizaci\u00f3n antigua e intacta, el hombre es menos due\u00f1o del Poder que \u00e9ste lo es del hombre. Un Bonaparte que tras una revoluci\u00f3n encuentra el terreno despejado puede imponer a una naci\u00f3n, la forma de su esp\u00edritu. Un Disraeli, primer ministro de Inglaterra, no puede moverse fuera de ciertos l\u00edmites. Los acontecimientos imponen diariamente actos que no se desean. Se pierde el tiempo en reparar los errores de un necio y en luchar contra la testarudez de un amigo. El extender un plan es cosa in\u00fatil, y Disraeli hab\u00eda vivido demasiado para ignorarlo.<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Ya en los primeros d\u00edas de su actuaci\u00f3n, la reina y los obispos lo obligan a defender un proyecto de ley para poner fin al ritualismo, es decir, a las pr\u00e1cticas romanas, en la Iglesia anglicana. Los cl\u00e9rigos ser\u00e1n perseguidos si sus h\u00e1bitos o el boato de sus altares ofenden a ojos protestantes. Disraeli siente terror por la legislaci\u00f3n eclesi\u00e1stica, pues sabe de sobra las pasiones que van a despertarse.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Hasta en la peque\u00f1a parroquia de Hughenden hab\u00eda una guerra civil entre los partidarios de las mesas petitorias y los de los cepillos. &lt;<em>Mi amigo el vicario har\u00e1 lo \u00e9l llama una colecta y yo llamo una cuestaci\u00f3n. El recaudo ser\u00e1 colocado sobre lo que \u00e9l llama un altar y los feligreses una mesa.<\/em>&gt; Pero los obispos son tenaces. La reina hubo de intervenir: &lt;<em>Desea vivamente que el se\u00f1or Disraeli llegue tan lejos como le sea posible, sin colocar en mala postura a su Gobierno&#8230;<\/em>&gt; Y el primer ministro ha de dedicar las primeras semanas de Poder a enmendar y defender un proyecto que juzga inoportuno; mas las medidas que \u00e9l desaprueba aumentan durante cierto tiempo su popularidad. La vida tiene esos caprichos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>No desea ver unido su nombre a medidas de represi\u00f3n; quiere, por el contrario, que el advenimiento al Poder del partido conservador se se\u00f1ale por una pol\u00edtica generosa. Hab\u00eda llegado el momento de transformar en actos las ideas de Coningsby y Sybil; las leyes se suced\u00edan: igualdad de obligaciones entre empleados y patronos, ampliaci\u00f3n de los derechos de las Trade Uni\u00f3n, reducci\u00f3n de las horas de trabajo hasta el l\u00edmite de cincuenta y seis por semana; descanso del s\u00e1bado por la tarde, y otras varias mas, de car\u00e1cter sanitario. El santo y se\u00f1a del partido, dijo Disraeli, ha de ser: <em>Sanitas sanitatum et omnia sanitas. <\/em>&lt;<span style=\"text-decoration: underline;\">Pol\u00edtica de pocero&gt;<\/span>, comentaban los adversarios<\/strong>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Otra idea que desde su juventud acarici\u00f3 el ministro, y que se instal\u00f3 con \u00e9l en el Poder, es la del Imperio. La idea de que en adelante, Inglaterra no pueda ser considerada sin sus colonias. Veinte a\u00f1os antes le propuso a Derby la concesi\u00f3n de representantes a las colonias y la creaci\u00f3n del Parlamento imperial. Cuarenta a\u00f1os antes cant\u00f3 el Poder federal el genio del porvenir.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Cada vez que alg\u00fan utilitario pretendi\u00f3 demostrar en el Parlamento que las colonias, y la India en particular era florones de la corona demasiado costosos y que \u00a0era de desear se renunciase a ellos, se levant\u00f3 \u00e9l para recodar que Inglaterra no ser\u00eda nada de no seguir siendo la metr\u00f3poli de un inmenso imperio colonial, y que los anticoloniales, al no considerar m\u00e1s que los resultados financieros, despreciaban las consideraciones pol\u00edticas, que son las \u00fanicas que engrandecen a las naciones. Para organizar aquel Imperio hab\u00eda un programa: la autonom\u00eda aduanera imperial, de un impuesto de la Corona sobre las tierras sin cultivar, de un convenio militar y, en fin, de la creaci\u00f3n en Londres de un Parlamento imperial. Aquella pol\u00edtica era tan nueva y parec\u00eda tan osada, que aun no le fue posible aplicarla; pero no desperdici\u00f3 ocasi\u00f3n de hacer resplandecer su sentimiento y la importancia que conced\u00eda a los caminos imperiales.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-594729\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/07\/DISRAELI-Y-REINA-CARICATURA-213x300.jpg\" alt=\"\" width=\"466\" height=\"658\" data-id=\"594729\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/07\/DISRAELI-Y-REINA-CARICATURA-213x300.jpg 213w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/07\/DISRAELI-Y-REINA-CARICATURA.jpg 333w\" sizes=\"auto, (max-width: 466px) 100vw, 466px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 18pt; color: #008000;\"><strong>***<\/strong><\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El 15 de noviembre de 1875, un periodista, Federico Greenwood, fue a ver a lord Derby (1) al Foreign Office.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Hab\u00eda cenado el d\u00eda antes con un financiero que conoc\u00eda mucho a Egipto y sab\u00eda que el jedive, careciendo de recursos, deseaba empe\u00f1ar sus ciento setenta y siete mil acciones del Canal de Suez. Exist\u00edan en total cuatrocientas mil acciones de Suez, y la mayor\u00eda se encontraba entre las manos de los capitalistas franceses. Piensa Greenwood que a Inglaterra le interesa la adquisici\u00f3n de las del jedive, porque el Canal es el camino de las Indias. Derby, que siente horror por los grandes proyectos, no se muestra entusiasmado; pero la imaginaci\u00f3n de Disraeli se inflama. Le telegrafi\u00f3 al agente ingl\u00e9s en Egipto, y supo que el jedive hab\u00eda concedido opci\u00f3n a un grupo franc\u00e9s por noventa y dos millones, hasta el martes siguiente. El jedive prefer\u00eda tratar con Inglaterra; pero necesitaba urgentemente dinero, y como el Parlamento hab\u00eda suspendido las sesiones, era dif\u00edcil llevar a cabo el negocio, porque cuatro millones de libras forman una suma que era imposible extraer sin cr\u00e9dito del presupuesto :&lt; Apenas si tenemos tiempo de respirar; pero es necesario hacer esa operaci\u00f3n&gt;, le escribi\u00f3 Disraeli a la reina.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El Gobierno franc\u00e9s no creaba obst\u00e1culos: al contrario, el duque de Decazes deseaba vivamente el apoyo de Disraeli contra Bismarck y desanim\u00f3 a los bancos franceses, que renunciaron a la opci\u00f3n. Pero se necesitaban cuatro millones de libras. El d\u00eda en que el Gobierno se reuni\u00f3 para deliberar, Montagu Corry aguardaba en la antec\u00e1mara. El jefe se asom\u00f3, y dijo sencillamente:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00a1S\u00ed!<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Diez minutos m\u00e1s tarde, Corry estaba en casa de Rotschild, a quien encontr\u00f3 comiendo, y le dijo que Disraeli necesitaba cuatro millones para el d\u00eda siguiente.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El banquero, que estaba comiendo uvas, cogi\u00f3 un grano, separ\u00f3 la pulpa de la piel y pregunt\u00f3:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00bfQu\u00e9 garant\u00edas?<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">-El Gobierno brit\u00e1nico.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">-Pues los tendr\u00e1:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify; padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">&lt;<em>El se\u00f1or Disraeli, muy respetuosamente, a vuestra majestad:<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify; padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">&lt;<em>Acaba de arreglarse, se\u00f1ora&#8230; \u00a1Cuatro millones de libras! Y casi inmediatamente. S\u00f3lo una casa pod\u00eda hacerlo: la\u00a0 de Rothschild. Se han portado admirablemente\u00a0 adelantado el dinero a inter\u00e9s muy bajo, y toda la parte del jedive est\u00e1 entre vuestras manos, se\u00f1ora.<\/em>&gt;<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">La reina qued\u00f3 encantada. Nunca la hab\u00eda visto tan sonriente Disraeli. Lo invit\u00f3 a comer, gast\u00e1ndole mil amistosas bromas. Lo que m\u00e1s que nada entusiasmaba al hada era el furor de Bismarck, quien unos d\u00edas antes declar\u00f3 particularmente que Inglaterra hab\u00eda cesado de ser una potencia pol\u00edtica.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Durante el mando de Gladstone, habi\u00e9ndose mantenido retra\u00edda Inglaterra, y estando Francia abatida por la guerra, el canciller alem\u00e1n tom\u00f3 la costumbre\u00a0 de presentarse como due\u00f1o de Europa. Con Disraeli, Inglaterra tenia de nuevo una pol\u00edtica extranjera y unas voluntades que deseaba hacer respetar. En 1875, cuando Bismarck, despu\u00e9s de haber amenazado a B\u00e9lgica, se resolvi\u00f3 contra Francia, Disraeli le escribi\u00f3 a ladi Chesterfield :&lt; Bismarck es en verdad un nuevo Bonaparte, y habr\u00e1 que ponerle un freno.&gt; Le habl\u00f3 de ello a la reina, quien, aprob\u00e1ndolo, prometi\u00f3 escribir al emperador de Rusia. Esta naci\u00f3n influy\u00f3, al mismo tiempo que Inglaterra, en Berl\u00edn, y Bismarck se bati\u00f3 en retirada.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El entorno de Inglaterra hacia una pol\u00edtica continental hab\u00eda tenido un gran \u00e9xito. La reina estaba radiante. \u00a1Siendo c\u00f3nsul Disraeli, cu\u00e1n fuerte se sent\u00eda la soberana!<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>(1) Se trataba, naturalmente, del decimoquinto lord Derby, quien con el nombre de Stanley fue disc\u00edpulo y amigo de Disraeli. El padre hab\u00eda muerto ya.\u00a0<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-594726 size-full\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/07\/DISRAELI-REFORMA-CARICATURA.jpg\" alt=\"\" width=\"693\" height=\"475\" data-id=\"594726\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/07\/DISRAELI-REFORMA-CARICATURA.jpg 693w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/07\/DISRAELI-REFORMA-CARICATURA-300x206.jpg 300w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/07\/DISRAELI-REFORMA-CARICATURA-610x418.jpg 610w\" sizes=\"auto, (max-width: 693px) 100vw, 693px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #008000;\"><strong><span style=\"font-size: 18pt;\">***<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">De pronto, exigi\u00f3 el titulo de emperatriz de las Indias. Ya se trat\u00f3 de ello en 1858, en el momento en que la India, tras unos motines, fue unida a la Corona, y en principio Disraeli se mostraba partidario de ello; pero en 1875 el momento era poco propicio. Disraeli sab\u00eda que se atribuir\u00eda aquella idea, poco inglesa, al gusto del primer ministro por el oropel oriental. Hizo mil esfuerzos por conseguir de la reina algunos a\u00f1os de paciencia; pero todo fue en vano; era muy tenaz, y hubo que redactar un proyecto de ley.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El p\u00fablico alborot\u00f3 mucho. Los ingleses no aman los cambios. La reina hab\u00eda sido siempre la reina. \u00bfPor qu\u00e9 no seguir si\u00e9ndolo? &lt;<em>El titulo de emperador <\/em>-dec\u00edan los puritanos- <em>evoca im\u00e1genes de conquistas, de persecuciones y hasta de libertinaje<\/em>.&gt; Se publicaron libelos: C\u00f3mo Little Ben, el &lt;maitre d\u00b4h\u00f4tel&gt;, vari\u00f3 el rotulo de la hospeder\u00eda de la reina por el siguiente: Empress Hotel Limited, y lo que result\u00f3: Dizzi-Ben-Dizzi o El hu\u00e9rfano de Bagdad. Los embajadores juzgaron c\u00f3micamente el cambio. &lt;<em>Fantas\u00edas de artista y fabricante de monarcas por parte de Dizzi <\/em>-escrib\u00eda el ministro de Francia-. <em>Fantas\u00eda de nuevo rico por parte de la reina; se imagina que eso aumentar\u00e1 su valor, y que sus hijos se colocar\u00e1n mejor con ese t\u00edtulo imperial. Mi opini\u00f3n es que constituye un desacierto el descorrer de ese modo el velo que ha de cubrir el origen de las coronas. No se debe jugar con esas cosas.\u00a0<\/em><em>\u00a0Se nace emperador o rey; pero es muy peligroso hacerse una cosa y otra.<\/em>&gt;<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Dizzi hab\u00eda de tranquilizar a todos. En lo que concern\u00eda a los malos recuerdos evocados por la palabra emperador, hizo notar que la edad de oro de la Humanidad fue la \u00e9poca de los Ant\u00f3nimos; en cuanto al t\u00edtulo de la reina, se mantendr\u00eda en Inglaterra en todos los documentos relacionados con Europa; \u00fanicamente en los actos relativos de los oficiales (que pod\u00eda ser llamados a servir en las Indias), se a\u00f1adir\u00eda despu\u00e9s de &lt;Defensor de la Fe&gt;, &lt;Emperatriz de las Indias&gt;. A la reina le apen\u00f3 mucho la oposici\u00f3n con que tropez\u00f3 su ley y, sobre todo, los ataques personales que sus deseos desencadenaron contra su muy querido se\u00f1or Disraeli; pero esto sirvi\u00f3 para unirla aun m\u00e1s a \u00e9l. Cuando por fin estuvo en posesi\u00f3n de su titulo, le escribi\u00f3 una carta, que firm\u00f3: <em>Victoria, Regina e Imperatrix<\/em> con una alegr\u00eda verdaderamente infantil, y la nueva emperatriz ofreci\u00f3 una cena, en la cual, contra su costumbre, apareci\u00f3 cubierta de joyas orientales que le fueron ofrecidas por los pr\u00edncipes de las Indias. Al final de la comida, Disraeli, violentando conscientemente la etiqueta, se levant\u00f3 y pronunci\u00f3 a la salud de la soberana un discurso con tantas im\u00e1genes como un poema p\u00e9rsico, y la reina, lejos de escandalizarse, respondi\u00f3 sonriendo con una inclinaci\u00f3n, casi una semirreverencia.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 18pt;\"><strong>*<span style=\"color: #008000;\">*<\/span>*<\/strong><\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<figure id=\"attachment_594754\" aria-describedby=\"caption-attachment-594754\" style=\"width: 548px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-594754 size-full\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/07\/DISRAELI-CARICATURA-3.jpg\" alt=\"\" width=\"548\" height=\"420\" data-id=\"594754\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/07\/DISRAELI-CARICATURA-3.jpg 548w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/07\/DISRAELI-CARICATURA-3-300x230.jpg 300w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/07\/DISRAELI-CARICATURA-3-80x60.jpg 80w\" sizes=\"auto, (max-width: 548px) 100vw, 548px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-594754\" class=\"wp-caption-text\"><span style=\"color: #008000;\">ILUSTRACION: Disraeli como Gullliver entre gigantes de la Administraci\u00f3n Peel<\/span><\/figcaption><\/figure>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>De ese modo, el buque pol\u00edtico, mecido por las olas de la fortuna, del clima, del favor de la C\u00e1mara y del buen humor de la soberana, aguantaba bien el mar. Pero el piloto estaba muy enfermo. Su salud se debilitaba hasta el extremo de que varias veces dijo a la reina que deseaba abandonar la vida pol\u00edtica. Era precisamente lo que ella por nada del mundo hubiera admitido. Se le ocurri\u00f3 que le ser\u00eda f\u00e1cil llevar al primer ministro a la C\u00e1mara de los Lores, &lt;<em>donde se fatigar\u00eda mucho menos, y desde donde podr\u00eda dirigirlo todo<\/em>&gt;. Entonces acept\u00f3. Tom\u00f3 el nombre que anta\u00f1o hizo dar a t\u00f3. Tomo el nombre que anta\u00f1o hizo dar a Mary-Ann: el de Beaconsfield.<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">&#8211;<em>\u00a1Conde!<\/em> -dijo con iron\u00eda Gladstone cuando conoci\u00f3 aquella nueva haza\u00f1a del diab\u00f3lico-.<em>\u00a1No puedo perdonarle el que no se haya hecho duque!<\/em>&gt;<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Para evitar una escena final conmovedora, pero de mal gusto, habl\u00f3 por \u00faltima vez en los Comunes la v\u00edspera del d\u00eda en que se anunci\u00f3 la decisi\u00f3n. El secreto fue bien guardado, y los diputados estaban a cien leguas de pensar que escuchaban por \u00faltima vez a su jefe. Al levantarse la sesi\u00f3n se levant\u00f3 lentamente, recorri\u00f3 el sal\u00f3n. En el fondo se volvi\u00f3, y durante un minuto contempl\u00f3 los bancos, las galer\u00edas, el sitio donde pronunci\u00f3 su primer discurso, el banco de la Tesorer\u00eda, donde hab\u00eda visto la figura maciza y el hermoso rostro de Peel; el banco de la oposici\u00f3n, que \u00e9l mismo ocup\u00f3 durante tanto tiempo. Luego volvi\u00f3, paso ante la butaca del speaker, y envuelto en su amplio abrigo blanco, y apoyado en el brazo de su secretario, sali\u00f3. Un muchacho que pasaba vio, sin comprender, que ten\u00eda los ojos llenos de l\u00e1grimas.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Cuando al d\u00eda siguiente, en la apertura de la sesi\u00f3n, supieron los diputados la noticia, se formaron grupitos de hombres emocionados. En los bancos se hablaba en voz baja, como si hubiera un ata\u00fad en la sala. Uno de sus adversarios, sir William Harcourt, le escribi\u00f3: &lt;Nunca imagin\u00e9 que el cambio fuese tan grande. Toda la caballerosidad, todo el encanto de la pol\u00edtica, parece habernos abandonado. Solo nos queda la rutina.&gt; Era el sentir de toda la C\u00e1mara. El inter\u00e9s que dedic\u00f3 aquel anciano al juego de la vida termin\u00f3 por contagiar a todos los que lo rodeaban. Con \u00e9l no se sab\u00eda nunca como seria el d\u00eda siguiente, pero se ten\u00eda la certeza de que no ser\u00eda aburrido. &lt;<em>Correg\u00eda una inmensa insignificancia.<\/em>&gt; &lt;<em>La presencia de aquel gran artista\u00a0 lleg\u00f3 a convertir los debates en una obra de arte<\/em>&gt;. &lt;<em>No su brillo a los dem\u00e1s.<\/em>&gt;<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Desde que conquist\u00f3 el poder us\u00f3 de \u00e9l para imponer a todos la cortes\u00eda y el respeto de la forma. Cuando alguno de sus partidarios interrump\u00eda, se volv\u00eda hacia \u00e9l, lanz\u00e1ndole una mirada de descontento. En una discusi\u00f3n de fianzas llegaba a ver un torneo y se los descubrir\u00eda a los dem\u00e1s. &lt;<em>Su partida<\/em> -le escribi\u00f3 Manners- <em>representa para m\u00ed el fin de todo inter\u00e9s personal con respecto a la vida de la C\u00e1mara de los Comunes<\/em>&gt;, y sir William Harcourt le dec\u00eda: &lt;<em>En adelante, aquello ser\u00e1 como un juego de ajedrez sin reina: una miserable lucha de peones.<\/em>&gt; Y al terminar citaba las palabras de Metternich cuando muri\u00f3 Napole\u00f3n: &lt;<em>Pensar\u00e1 usted quiz\u00e1 que al saber su muerte me he alegrado de la desaparici\u00f3n de un gran adversario de mi pol\u00edtica, y ocurre precisamente lo contrario. He experimentado una sensaci\u00f3n de pesar al saber que ya no cambiar\u00e9 nunca m\u00e1s una palabra con aquella gran inteligencia<\/em>&#8230;&gt;&lt;\u00a1<em>Ay!&#8230;\u00a1Ay!&#8230;escrib\u00eda otro-. \u00a1Ya no volveremos a ver a nadie de su altura!&#8230; el tiempo de los gigantes pas\u00f3.&gt;<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Cuando un poco m\u00e1s tarde abri\u00f3 la reina la sesi\u00f3n del Parlamento, se vio en pie junto a ella una extra\u00f1a figura inm\u00f3vil, drapeada de escarlata y de armi\u00f1o: era el nuevo lord Beaconsfield. Las m\u00e1s lindas de las se\u00f1oras de los pares acudieron para verle tomar su asiento. Derby y Bradford fueron sus padrinos. Con perfecta soltura fue a inclinarse, a estrechar manos, a levantar su sombrero como lo exig\u00eda la etiqueta, y convertido en leader de la C\u00e1mara de los Lores, el mismo d\u00eda en que penetr\u00f3 en ella, hubo de hablar en esa primera sesi\u00f3n. A los veinticinco a\u00f1os hab\u00eda escrito en <em>El duquesito.<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">&lt;<em>Una cosa se observa claramente: son necesarios dos estilos diferentes, uno para la C\u00e1mara de los Comunes y otro para la de los Lores. Si tengo tiempo durante el transcurso de mi carrera, dar\u00e9 una muestra de cada uno. En la C\u00e1mara popular, Don Juan ha de ser mi modelo, y en la otra; El para\u00edso perdido.<\/em>&gt;<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Se enga\u00f1\u00f3 en los dos casos; pero si en los Comunes tard\u00f3 alg\u00fan tiempo en renunciar al modo byroniano, mas enterado despu\u00e9s, no adopt\u00f3 nunca el estilo de Milton en los Lores. Exist\u00eda, en efecto, el matiz; pero era muy sutil y m\u00e1s dif\u00edcil de expresar que lo que lleg\u00f3 a prever su juventud. La se\u00f1al\u00f3 con un tono perfecto.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">-Estoy muerto -dijo al salir de la primera sesi\u00f3n-; muerto, pero en los Campos El\u00edseos.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-594730 size-full\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/07\/DISRAELI-BAJO-LA-BARANDA.jpg\" alt=\"\" width=\"626\" height=\"404\" data-id=\"594730\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/07\/DISRAELI-BAJO-LA-BARANDA.jpg 626w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/07\/DISRAELI-BAJO-LA-BARANDA-300x194.jpg 300w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/07\/DISRAELI-BAJO-LA-BARANDA-610x394.jpg 610w\" sizes=\"auto, (max-width: 626px) 100vw, 626px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/author\/punto-critico\/\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-48\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2016\/11\/Mosca_Punto_Cr\u00edtico_40.png\" alt=\"\" width=\"80\" height=\"80\" data-id=\"48\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<div class=\"mh-excerpt\"><p>INDICE DE ENTRADAS DE \u00abLA VIDA DE DISRAELI\u00bb *** \u00a0 La base del Imperio brit\u00e1nico no fue el oro, sino la comida\u00a0 Por Francis Ghil\u00e8s Traducci\u00f3n de Mar\u00eda Luisa Rodr\u00edguez Tapia https:\/\/www.esglobal.org\/la-base-del-imperio-britanico-no-fue-oro-sino-la-comida\/ \u00a0 La necesidad <a class=\"mh-excerpt-more\" href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2020\/07\/05\/la-vida-de-disraeli-por-andre-maurois-parte-14\/\" title=\"LA VIDA DE DISRAELI, por Andr\u00e9 Maurois (Parte 14)\">[&#8230;]<\/a><\/p>\n<\/div>","protected":false},"author":3,"featured_media":594679,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[10],"tags":[],"class_list":{"0":"post-594492","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","7":"category-miscelanea"},"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/594492","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=594492"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/594492\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/media\/594679"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=594492"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=594492"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=594492"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}