{"id":5877,"date":"2020-10-18T00:05:42","date_gmt":"2020-10-17T23:05:42","guid":{"rendered":"http:\/\/puntocritico.com\/?p=5877"},"modified":"2021-10-02T23:44:20","modified_gmt":"2021-10-02T21:44:20","slug":"que-es-la-vida-de-erwin-schrodinger-parte-vi","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2020\/10\/18\/que-es-la-vida-de-erwin-schrodinger-parte-vi\/","title":{"rendered":"\u00bfQu\u00e9 es la vida?, de Erwin Schr\u00f6dinger (Parte VI)"},"content":{"rendered":"<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote>\n<div style=\"text-align: center;\"><iframe loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/F-kTHferwcU?rel=0\" width=\"560\" height=\"315\" frameborder=\"0\" allowfullscreen=\"allowfullscreen\"><\/iframe><\/div>\n<div class=\"title style-scope ytd-video-primary-info-renderer\" style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 12pt; color: #339966;\">Universo Mec\u00e1nico 52 El Universo Cu\u00e1ntico Mec\u00e1nico HD720p H 264 AAC<\/span><\/div>\n<\/blockquote>\n<h1 style=\"text-align: center;\">\u00a0<strong>\u00a0<span style=\"font-size: 14pt;\">\u2666\u2666\u2666\u2666\u2666\u2666\u2666<\/span><\/strong><\/h1>\n<h1 class=\"entry-title\"><span style=\"font-size: 18pt;\"><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/2017\/09\/01\/que-es-la-vida-de-erwin-schrodinger-indice\/\">Indice<\/a><\/span><\/h1>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 24pt;\"><strong>\u00bfQu\u00e9 es la vida? (Parte VI)<\/strong><\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 18pt;\">CAP\u00cdTULO 5<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 18pt; color: #339966;\"><strong>DISCUSI\u00d3N Y VERIFICACI\u00d3N DEL MODELO DE DELBR\u00dcCK<\/strong><\/span><\/p>\n<div style=\"text-align: right;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><em>Sane sicut lux se ipsam el tenebras manifestat,<\/em><\/span><\/div>\n<div style=\"text-align: right;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"> <em>sic veritas\u00a0<\/em><em>norma sui et falsi est <a id=\"ref1a\"><\/a><\/em><a href=\"#ref1\"><sup>[1]<\/sup><\/a><\/span><\/div>\n<div style=\"text-align: right;\"><span style=\"font-size: 12pt;\"><em>(Spinoza, \u00c9tica, P. II, prop. 43)<\/em><\/span><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 18pt;\"><strong>5.1. Imagen general de la sustancia hereditaria<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">A partir de los hechos expuestos en el cap\u00edtulo anterior surge una respuesta muy sencilla a nuestra pregunta: \u00bfestas estructuras, compuestas por, comparativamente, pocos \u00e1tomos, son capaces de resistir durante largos per\u00edodos la influencia perturbadora del movimiento t\u00e9rmico a la cual est\u00e1 continuamente expuesta la sustancia hereditaria? Supongamos que la estructura de un gen es la de una mol\u00e9cula enorme, capaz de realizar solamente cambios discontinuos, consistentes en una reorganizaci\u00f3n que produce una mol\u00e9cula isom\u00e9rica<a id=\"ref2a\"><\/a><a href=\"#ref2\"><sup>[2]<\/sup><\/a>. La reorganizaci\u00f3n puede limitarse a afectar solo una peque\u00f1a regi\u00f3n del gen, por lo que se ofrece la posibilidad de diferentes reorganizaciones. Los umbrales de energ\u00eda, que separan la configuraci\u00f3n existente de cualquier otra configuraci\u00f3n isom\u00e9rica posible, <em>tienen que ser bastante altos<\/em> (en comparaci\u00f3n con la energ\u00eda t\u00e9rmica media de un \u00e1tomo) para hacer que los cambios sean un acontecimiento raro. Identificaremos estos acontecimientos raros con las mutaciones espont\u00e1neas.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Dedicaremos la \u00faltima parte de este cap\u00edtulo a verificar este cuadro general del gen y de la mutaci\u00f3n (debido principalmente al f\u00edsico alem\u00e1n Max Delbr\u00fcck), comparando sus detalles con los hechos gen\u00e9ticos. Antes de proceder a ello, ser\u00e1 conveniente hacer algunos comentarios acerca de los fundamentos y de la naturaleza de la teor\u00eda.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 18pt;\"><strong>5.2. Unicidad de esta imagen<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00bfEra absolutamente esencial para el problema biol\u00f3gico escarbar hasta las ra\u00edces m\u00e1s profundas y basar el cuadro expuesto en la mec\u00e1nica cu\u00e1ntica? Me atrevo a decir que hoy en d\u00eda la suposici\u00f3n de que un gen es una mol\u00e9cula est\u00e1 en la mente de todos. Pocos bi\u00f3logos, se encuentren o no familiarizados con la teor\u00eda cu\u00e1ntica, dejar\u00edan de estar de acuerdo. En la p\u00e1gina 29 nos aventuramos a ponerlo en boca de un f\u00edsico precu\u00e1ntico, como \u00fanica explicaci\u00f3n razonable para la constancia observada. Las siguientes consideraciones acerca de la isomer\u00eda, la energ\u00eda de umbral, el destacado papel de la relaci\u00f3n W\/kT en determinar la probabilidad de una transici\u00f3n isom\u00e9rica, todo eso bien podr\u00eda ser introducido sobre una base puramente emp\u00edrica, sin recurrir a la teor\u00eda cu\u00e1ntica. \u00bfPor qu\u00e9 insist\u00ed, entonces, con tanto ah\u00ednco en el punto de vista de la mec\u00e1nica cu\u00e1ntica, a pesar de no poder explicarlo con toda claridad aqu\u00ed y haber aburrido probablemente a muchos lectores con \u00e9l?<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">La mec\u00e1nica cu\u00e1ntica es el primer aspecto te\u00f3rico que, partiendo de principios primordiales, explica toda clase de agregados de \u00e1tomos que se encuentran en la Naturaleza. El enlace de Heitler-London es una caracter\u00edstica \u00fanica y singular de la teor\u00eda, y no una invenci\u00f3n hecha para explicar el enlace qu\u00edmico. \u00c9ste es completamente independiente, en una manera muy interesante y complicada, y nos es impuesto por consideraciones enteramente diferentes. Demuestra su correspondencia exacta con los hechos qu\u00edmicos observados y, como dije, es un aspecto \u00fanico y bastante bien comprendido como para que pueda asegurarse que tal cosa podr\u00eda no volver a ocurrir en el desarrollo futuro de la teor\u00eda cu\u00e1ntica.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En consecuencia, podemos afirmar con seguridad que no existe alternativa para la explicaci\u00f3n molecular de la sustancia hereditaria. El aspecto f\u00edsico no deja otra posibilidad que justifique su constancia. En el caso de que fallara el cuadro de Delbr\u00fcck, tendr\u00edamos que renunciar a esfuerzos futuros. \u00c9ste es el primer punto que deseo se\u00f1alar.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 18pt;\"><strong>5.3. Algunos errores tradicionales de interpretaci\u00f3n<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Pero podr\u00eda hacerse la pregunta: \u00bfno existen realmente otras estructuras duraderas, compuestas de \u00e1tomos que no sean las mol\u00e9culas? \u00bfAcaso no es cierto que una moneda de oro, por ejemplo, enterrada en una tumba durante dos mil a\u00f1os conserva los rasgos del retrato grabado en ella? Es cierto que la moneda est\u00e1 compuesta por una cantidad enorme de \u00e1tomos, pero con seguridad no tendemos, en este caso, a atribuir la mera preservaci\u00f3n de la forma a la estad\u00edstica de los grandes n\u00fameros. La misma observaci\u00f3n sirve para unos cristales n\u00edtidamente desarrollados que encontramos incrustados en una roca, donde deben de haber estado sin cambiar durante per\u00edodos geol\u00f3gicos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">As\u00ed llegamos al segundo punto que deseo resolver. Los casos de una mol\u00e9cula, un s\u00f3lido, un cristal, no son en realidad diferentes. A la luz de los conocimientos actuales, son pr\u00e1cticamente lo mismo. Por desgracia, la ense\u00f1anza escolar sigue manteniendo ciertos puntos de vista tradicionales, lo cual resulta anticuado y oscurece la comprensi\u00f3n del verdadero estado de los hechos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En efecto, lo que hemos aprendido en la escuela acerca de las mol\u00e9culas no aporta la idea de que se parecen m\u00e1s al estado s\u00f3lido que al l\u00edquido o al gaseoso. Por lo contrario, nos han ensenado a distinguir cuidadosamente entre a) un cambio f\u00edsico, tal como la fusi\u00f3n o la evaporaci\u00f3n, en el cual son preservadas las mol\u00e9culas (el alcohol et\u00edlico, por ejemplo, ya sea en forma s\u00f3lida, l\u00edquida o gaseosa, siempre est\u00e1 compuesto por la misma mol\u00e9cula, C<sub>2<\/sub>H<sub>5<\/sub>OH) y b) un cambio qu\u00edmico, como por ejemplo la combusti\u00f3n del mismo alcohol,<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><em>C<\/em><sub>2<\/sub><em>H<\/em><sub>5<\/sub><em>OH<\/em> + 3<em>O<\/em><sub>2<\/sub> \u2192 2<em>CO<\/em><sub>2<\/sub> + 3<em>H<\/em><sub>2<\/sub><em>O<\/em> (5.1)<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">donde una mol\u00e9cula de alcohol y tres mol\u00e9culas de ox\u00edgeno son sometidas a una reorganizaci\u00f3n para formar dos mol\u00e9culas de di\u00f3xido de carbono y tres mol\u00e9culas de agua.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Respecto a los cristales, nos han ense\u00f1ado que forman redes espaciales peri\u00f3dicas en las cuales a veces puede reconocerse la estructura de una mol\u00e9cula aislada, como en el caso del alcohol y de la mayor\u00eda de los compuestos org\u00e1nicos, mientras que en otros cristales no. Por ejemplo, en la sal gema o com\u00fan (NaCl), las mol\u00e9culas de NaCl no pueden ser delimitadas en forma inequ\u00edvoca, porque cada \u00e1tomo de Na est\u00e1 sim\u00e9tricamente rodeado por seis \u00e1tomos de Cl y viceversa, de manera que ser\u00eda arbitrario decidir cuales entre las parejas, si es que hay alguna, forman la mol\u00e9cula.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Por \u00faltimo, nos ense\u00f1aron que un s\u00f3lido puede ser cristalino o no y que, en este \u00faltimo caso, lo llamamos cuerpo amorfo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 18pt;\"><strong>5.4. Los diferentes estados de la materia<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Ahora no me atrever\u00eda a decir que todas esas afirmaciones y distinciones son enteramente falsas. A veces, resultan \u00fatiles para fines pr\u00e1cticos. Pero, en lo que se refiere a la verdadera estructura de la materia, los l\u00edmites deben trazarse de una manera por completo diferente. La distinci\u00f3n fundamental est\u00e1 entre las dos l\u00edneas del siguiente esquema de <em>ecuaciones<\/em>:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">mol\u00e9cula = s\u00f3lido = cristal<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">gas = l\u00edquido = amorfo<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Debemos explicar brevemente estas equivalencias. Los llamados s\u00f3lidos amorfos, en realidad, o no son amorfos o no son s\u00f3lidos. En la fibra amorfa del carb\u00f3n vegetal, los rayos X han revelado la estructura rudimentaria del cristal de grafito. Por lo tanto, el carb\u00f3n es un s\u00f3lido y tambi\u00e9n cristalino. Donde no encontremos una estructura cristalina, deberemos considerar el objeto como un l\u00edquido de <em>viscosidad<\/em> (fricci\u00f3n interna) muy elevada. Tal sustancia manifestar\u00e1, por la ausencia de una temperatura de fusi\u00f3n bien definida y de un calor latente de fusi\u00f3n, que no es un s\u00f3lido aut\u00e9ntico. Cuando es calentada, se ablanda gradualmente, y llega a licuarse sin discontinuidad. (Recuerdo que, hacia el final de la I Guerra Mundial, nos proporcionaron en Viena, para reemplazar el caf\u00e9, una sustancia con aspecto de asfalto. Era tan dura que habr\u00eda tenido que emplear un cincel o un hacha para romper en pedazos el peque\u00f1o ladrillo. Sin embargo, pasado alg\u00fan tiempo, se hubiera comportado como un l\u00edquido, llenando por completo la parte inferior de un vaso donde imprudentemente lo hubiera dejado durante un par de d\u00edas).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">La continuidad del estado l\u00edquido y gaseoso es un hecho bien conocido. Es posible conseguir la licuaci\u00f3n de cualquier gas sin discontinuidad, eligiendo el camino que lleva alrededor del llamado punto cr\u00edtico. Pero aqu\u00ed no entraremos en ese tema.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 18pt;\"><strong>5.5. La distinci\u00f3n que en realidad importa<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">De esta forma, hemos justificado todo el esquema anterior, menos el punto principal, o sea, el que deseamos considerar una mol\u00e9cula como un s\u00f3lido = cristal.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">La raz\u00f3n de ello estriba en que los \u00e1tomos que forman una mol\u00e9cula, ya sean muchos o pocos, est\u00e1n unidos por fuerzas de naturaleza id\u00e9ntica a la de los numerosos \u00e1tomos que constituyen un s\u00f3lido aut\u00e9ntico, un cristal. Recordemos que, precisamente en esta solidez, hemos basado la permanencia del gen.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">La distinci\u00f3n realmente importante en la estructura en cuesti\u00f3n, consiste en establecer si est\u00e1n o no ligados los \u00e1tomos por esas fuerzas <em>solidificantes<\/em> de Heitler-London. En un cuerpo s\u00f3lido y en una mol\u00e9cula, todos ellos lo est\u00e1n. En un gas de \u00e1tomos individuales (como, por ejemplo, el vapor de mercurio), no es as\u00ed. En un gas compuesto por mol\u00e9culas, solo los \u00e1tomos dentro de cada mol\u00e9cula est\u00e1n ligados de esa manera.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 18pt;\"><strong>5.6. El s\u00f3lido aperi\u00f3dico<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Una mol\u00e9cula peque\u00f1a podr\u00eda ser denominada el <em>germen de un s\u00f3lido<\/em>. Partiendo de uno de esos peque\u00f1os g\u00e9rmenes s\u00f3lidos parecen existir dos caminos diferentes para construir asociaciones cada vez mayores. Uno de ellos, bastante rudimentario en comparaci\u00f3n, consiste en repetir una y otra vez la misma estructura en tres direcciones. Es el elegido en el caso de un cristal en crecimiento. Una vez establecida la periodicidad, no se presenta un l\u00edmite definido para el tama\u00f1o del agregado. El otro camino consiste en ir construyendo un agregado cada vez m\u00e1s extenso sin el torpe recurso de la repetici\u00f3n. \u00c9ste es el caso de las mol\u00e9culas org\u00e1nicas, cada vez m\u00e1s complicadas, en las cuales cada \u00e1tomo, y cada grupo de \u00e1tomos, desempe\u00f1a un papel individual, no enteramente equivalente al de muchos otros (como en el caso de la estructura peri\u00f3dica). Con pleno fundamento, podr\u00edamos llamarlo un cristal o s\u00f3lido aperi\u00f3dico y expresar nuestra hip\u00f3tesis diciendo: creemos que un gen (o tal vez toda la fibra del cromosoma<a id=\"ref3a\"><\/a><a href=\"#ref3\"><sup>[3]<\/sup><\/a>) es un s\u00f3lido aperi\u00f3dico.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 18pt;\"><strong>5.7. Variedad de contenido encerrada en la clave en miniatura<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">A menudo se ha preguntado c\u00f3mo, en esta diminuta mancha de materia, el n\u00facleo de un \u00f3vulo fertilizado, puede estar contenida una clave elaborada y que contiene todo el desarrollo futuro del organismo. Una asociaci\u00f3n bien ordenada de \u00e1tomos, capaz de mantener permanentemente su orden, parece ser la \u00fanica estructura material concebible que ofrece una variedad de posibles organizaciones <em>(isom\u00e9ricas<\/em>) y que es suficientemente grande como para contener un sistema complicado de <em>determinaciones<\/em> dentro de reducidos l\u00edmites espaciales. En efecto, el n\u00famero de \u00e1tomos de una estructura tal no necesita ser muy grande para producir un n\u00famero casi ilimitado de posibles combinaciones. Como ejemplo, pensemos en la clave Morse. Los dos signos diferentes del punto y raya, en grupos bien ordenados de no m\u00e1s de cuatro, permiten treinta especificaciones diferentes.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Ahora bien, si agregamos un tercer signo, usando grupos de no m\u00e1s de diez, podr\u00edamos formar 88\u00a0572 letras diferentes; con cinco signos y grupos de hasta 25, el n\u00famero asciende a 372\u00a0529\u00a0029\u00a0846\u00a0191\u00a0405. Podr\u00eda objetarse que la comparaci\u00f3n es deficiente, ya que los signos Morse pueden tener una composici\u00f3n diferente (por ejemplo: .\u2014 y ..\u2014), constituyendo por tanto una analog\u00eda defectuosa de la isomer\u00eda. Para remediar este defecto, escojamos, en el tercer ejemplo, solamente las combinaciones de 25 s\u00edmbolos y solo aquellos que contengan exactamente 5 de cada uno de los 5 tipos supuestos (5 puntos, 5 rayas, etc\u00e9tera). Un c\u00e1lculo aproximado da un n\u00famero de 62\u00a0330\u00a0000\u00a0000\u00a0000 combinaciones, representando los ceros a la derecha las cifras que no me he tomado el trabajo de calcular.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Desde luego, en el caso real, de ninguna manera <em>cada una<\/em> de las disposiciones del grupo de \u00e1tomos representara una posible mol\u00e9cula; por otra parte, no se trata de adoptar arbitrariamente una clave, puesto que su contenido debe ser por s\u00ed mismo el factor determinante del desarrollo. Pero, por lo dem\u00e1s, el n\u00famero elegido en el ejemplo anterior (25) es todav\u00eda muy reducido, y hemos considerado \u00fanicamente las disposiciones sencillas en una sola l\u00ednea. Lo que deseamos ilustrar es sencillamente que, con la imagen molecular del gen, ya no es inconcebible que la clave en miniatura corresponda con exactitud a un plan altamente complejo y especificado de desarrollo, y que contenga, en alguna forma, los medios para hacerlo funcionar.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 18pt;\"><strong>5.8. Comparaci\u00f3n con los hechos: grado de estabilidad y discontinuidad de las mutaciones<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Procedamos ahora por fin a comparar la imagen te\u00f3rica con los hechos biol\u00f3gicos. La primera cuesti\u00f3n, evidentemente, debe ser si la teor\u00eda puede explicar el alto grado de permanencia que observamos. \u00bfSon razonables los valores de umbral de la magnitud requerida, correspondiente a m\u00faltiplos elevados a la energ\u00eda t\u00e9rmica media kT?; \u00bfest\u00e1n dentro de la gama de valores conocida de la qu\u00edmica com\u00fan? Estas preguntas son triviales y pueden ser contestadas de forma afirmativa sin consultar las tablas. Las mol\u00e9culas de cualquier sustancia que el qu\u00edmico es capaz de aislar a una temperatura dada, deben tener, a esa misma temperatura, una existencia de unos minutos como m\u00ednimo. (Dici\u00e9ndolo de manera prudente, pues, por regla general, permanecen mucho m\u00e1s tiempo.) De esta forma, resulta que los valores de umbral encontrados por el qu\u00edmico son necesariamente del orden de magnitud requerido para explicar cualquier grado de permanencia que el bi\u00f3logo pudiera encontrar, seg\u00fan lo expuesto en la p\u00e1gina 31, recordaremos que los umbrales que var\u00edan dentro de un margen de 1:2 garantizan tiempos de vida que van desde una fracci\u00f3n de segundo a decenas de miles de a\u00f1os.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Pero mejor ser\u00eda que especifiquemos algunos valores para futuras referencias. Los cocientes W\/kT mencionados como ejemplo anteriormente, que eran W\/kT = 30, 50, 60 y que producen tiempos de vida de 1\/10 segundos, 16 meses, 30\u00a0000 a\u00f1os, respectivamente, corresponden, a temperatura ambiente, a valores de umbral de 0,9; 1,5 y 1,8 electr\u00f3n-voltios.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Debemos explicar la unidad <em>electr\u00f3n-voltio<\/em>, bastante conveniente para el f\u00edsico porque puede captarse f\u00e1cilmente. As\u00ed, por ejemplo, el tercer n\u00famero (1,8) significa que un electr\u00f3n, acelerado por un voltaje de unos 2 voltios, adquirir\u00eda la energ\u00eda suficiente para efectuar la transici\u00f3n por medio de un impacto. (Como ejemplo comparativo, recordemos que la bater\u00eda de una linterna de bolsillo tiene 3 voltios.)<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Estas consideraciones hacen comprensible el que un cambio isom\u00e9rico de configuraci\u00f3n en alguna parte de nuestra mol\u00e9cula, producido por una fluctuaci\u00f3n fortuita de la energ\u00eda de vibraci\u00f3n, pueda constituir un acontecimiento suficientemente raro como para ser interpretado como una mutaci\u00f3n espont\u00e1nea. De este modo, debido a los principios mismos de la mec\u00e1nica cu\u00e1ntica, explicamos el hecho m\u00e1s sorprendente relacionado con las mutaciones, el hecho por el cual fue atra\u00edda por vez primera la atenci\u00f3n de De Vries: que son variaciones <em>a saltos<\/em>, sin que existan formas intermedias.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 18pt;\"><strong>5.9. Estabilidad de los genes seleccionados de forma natural<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Tras descubrir el aumento de la frecuencia de mutaci\u00f3n por medio de cualquier clase de rayos ionizantes, podr\u00eda pensarse en atribuir el valor de esa frecuencia a la radiactividad del suelo y del aire, y a la radiaci\u00f3n c\u00f3smica. Pero una comparaci\u00f3n cuantitativa, con resultados objetivos con los rayos X, muestra que la <em>radiaci\u00f3n natural<\/em> es demasiado d\u00e9bil, pudiendo atribu\u00edrsele tan solo una peque\u00f1a fracci\u00f3n de la frecuencia natural de mutaci\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Si hemos acordado que tenemos que explicar las raras mutaciones naturales mediante fluctuaciones del movimiento t\u00e9rmico, no debemos extra\u00f1arnos mucho de que la Naturaleza haya logrado crear una serie tan sutil de valores de umbral como la necesaria para hacer que la mutaci\u00f3n sea un fen\u00f3meno poco frecuente. Porque, en una parte anterior de este libro, hemos llegado a la conclusi\u00f3n de que las mutaciones frecuentes son perjudiciales para la evoluci\u00f3n. Los individuos que, por medio de la mutaci\u00f3n, adquieren una configuraci\u00f3n g\u00e9nica de insuficiente estabilidad, tendr\u00e1n pocas oportunidades de que su descendencia <em>ultra-radical<\/em> y r\u00e1pidamente mutante sobreviva mucho tiempo. Las especies ser\u00e1n libradas de ellos, y de este modo los genes estables ser\u00e1n atesorados por medio de la selecci\u00f3n natural.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 18pt;\"><strong>5.10. La menor estabilidad de los mutantes<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Por lo que respecta a los mutantes que se producen en nuestros experimentos gen\u00e9ticos, y que seleccionamos precisamente en su car\u00e1cter de mutantes para estudiar su descendencia, no muestran una estabilidad muy elevada. Porque todav\u00eda no han sido ensayados, o, si lo han sido, se les ha <em>rechazado<\/em> en los cruces normales, posiblemente debido a su elevada mutabilidad. Como quiera que sea, no nos asombra enterarnos de que algunos de estos mutantes tienen realmente una variabilidad mucho m\u00e1s alta que los genes <em>salvajes<\/em> normales.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 18pt;\"><strong>5.11. La temperatura influye menos en los genes inestables que en los estables<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Este hecho nos permite probar nuestra f\u00f3rmula de mutabilidad, que era<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><em>t<\/em> = <em>\u03c4e<sup>W\/kT<\/sup><\/em> (5.2)<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">(Debe recordarse que t significa el tiempo de expectaci\u00f3n para una mutaci\u00f3n con la energ\u00eda de umbral W). Nos preguntamos: \u00bfc\u00f3mo cambia t con la temperatura? Es f\u00e1cil de encontrar, con ayuda de la f\u00f3rmula precedente, una buena aproximaci\u00f3n de la raz\u00f3n del valor de t a la temperatura T + 10, con respecto a su valor a la temperatura T:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><em>t<sub>T<\/sub><\/em><sub> + 10<\/sub> \/ <em>t<sub>T<\/sub><\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">= <em>\u03c4e<\/em><sup>\u221210<em>W\/kT<\/em>\u00b2<\/sup> (5.3)<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Como el exponente es negativo, la raz\u00f3n resulta, naturalmente, inferior a 1. El tiempo de expectaci\u00f3n disminuye a medida que se eleva la temperatura; por consiguiente, la mutabilidad aumenta. Esto puede verificarse, y as\u00ed se hizo en el caso de la mosca <em>drosophila<\/em>, dentro del margen de la temperatura que soportan los insectos. El resultado fue, a primera vista, sorprendente. La <em>baja<\/em> mutabilidad de los genes salvajes fue aumentada de modo claro, pero la mutabilidad relativamente <em>alta<\/em> presentada por algunos de los genes ya mutados no acuso incremento, o, en todo caso, uno mucho m\u00e1s peque\u00f1o. Esto es justamente lo que esperamos al comparar nuestras dos f\u00f3rmulas. Un valor elevado de W\/kT el cual se requiere, de acuerdo con la primera f\u00f3rmula, para hacer t grande (gen estable), dar\u00e1, de acuerdo con la segunda, un valor peque\u00f1o del cociente. En consecuencia, en los genes estables, los peque\u00f1os aumentos en la temperatura producir\u00edan incrementos considerables de la mutabilidad. (Los valores reales del cociente parecen oscilar entre 1\/2 y 1\/5. El reciproco, 2,5, es lo que en las reacciones qu\u00edmicas comunes llamamos factor de Van\u2019t Hoff.)<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 18pt;\"><strong>5.12. C\u00f3mo producen mutaciones los rayos X<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Volviendo ahora a la frecuencia de mutaci\u00f3n inducida por los rayos X, de los experimentos gen\u00e9ticos hemos deducido lo siguiente: primero (de la proporcionalidad entre el grado de mutaci\u00f3n y la dosis), que alg\u00fan acontecimiento aislado produce la mutaci\u00f3n. Segundo (de los resultados cuantitativos y del hecho de que el grado de mutaci\u00f3n es determinado por la densidad de ionizaci\u00f3n e independiente de la longitud de onda), que este acontecimiento aislado debe de ser una ionizaci\u00f3n, o un proceso similar, y que, a fin de producir una mutaci\u00f3n determinada, ha de tener lugar dentro de cierto volumen no mayor de unas diez distancias at\u00f3micas cubicas. De acuerdo con nuestro cuadro, la energ\u00eda necesaria para sobrepasar el umbral debe ser aportada por un proceso parecido a una explosi\u00f3n, la ionizaci\u00f3n o excitaci\u00f3n. Digo parecido a una explosi\u00f3n porque la energ\u00eda invertida en una ionizaci\u00f3n (no invertida por los rayos X mismos, sino por un electr\u00f3n secundario que ellos producen) es bien conocida y llega al valor comparativamente enorme de 30 electr\u00f3n-voltios. Esta energ\u00eda debe convertirse en un movimiento t\u00e9rmico enormemente elevado alrededor del punto en el que se descarga, para luego dispersarse desde all\u00ed en forma de <em>onda de calor<\/em>, una onda de intensas oscilaciones de los \u00e1tomos. Por lo tanto, resulta concebible que esta onda de calor pueda aun poseer la capacidad de suministrar la energ\u00eda de umbral requerida de 1 o 2 electr\u00f3n-voltios dentro de un radio de acci\u00f3n medio de unas diez distancias at\u00f3micas, aunque bien pudiera ser que un f\u00edsico imparcial hubiese anticipado un radio levemente inferior. En muchos casos, el efecto de la explosi\u00f3n no es una verdadera transici\u00f3n isom\u00e9rica, sino una lesi\u00f3n del cromosoma, lesi\u00f3n que se convierte en letal cuando, por medio de cruzamientos adecuados, el cromosoma da\u00f1ado se re\u00fane con otro cuyo gen correspondiente es m\u00f3rbido por s\u00ed mismo. Todo eso cabe dentro de lo esperado y es exactamente lo que puede observarse en la realidad.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 18pt;\"><strong>5.13. La eficacia de los rayos X no depende de la mutabilidad espont\u00e1nea<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">A partir de la imagen general expuesta, podemos, si no predecirlas, al menos comprender f\u00e1cilmente ciertas otras caracter\u00edsticas. As\u00ed, por ejemplo, un mutante inestable no suele acusar una frecuencia de mutaci\u00f3n frente a los rayos X mucho m\u00e1s alta que otro estable. Ahora bien, con una explosi\u00f3n que aporta una energ\u00eda de 30 electr\u00f3n-voltios, no se puede suponer, desde luego, que exista mucha diferencia si la energ\u00eda de umbral requerida es un poco mayor o un poco menor, por ejemplo 1 o 1,3 voltios.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 18pt;\"><strong>5.14. Mutaciones reversibles<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En algunos casos, una transici\u00f3n ha sido estudiada en ambas direcciones, digamos desde cierto gen <em>salvaje<\/em> a un mutante determinado y, de nuevo, desde ese mutante al gen salvaje. En tales casos, la frecuencia de mutaci\u00f3n natural resulta ser unas veces casi la misma, y otras muy diferente. A primera vista, este hecho nos deja perplejos, pues el umbral que debe ser sobrepasado parece ser el mismo en ambos casos. Pero, desde luego, no es necesario que sea as\u00ed, ya que el umbral tiene que ser medido desde el nivel de energ\u00eda de la configuraci\u00f3n inicial y este puede ser diferente para el gen salvaje y el mutado. (V\u00e9ase la figura 2 del cap\u00edtulo anterior, donde <em>1<\/em> podr\u00eda referirse al alelo salvaje y <em>2<\/em> al mutante, cuya estabilidad inferior ser\u00eda indicada por la flecha m\u00e1s corta.)<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">A mi parecer, el modelo de Delbr\u00fcck, visto en conjunto, responde muy bien a los experimentos y su empleo queda justificado en las consideraciones siguientes.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">\u00a0\u2666\u2666\u2666\u2666\u2666\u2666\u2666<\/p>\n<div class=\"nota\">\n<p id=\"nt24\"><span style=\"font-size: 13.3333px;\"><a id=\"ref1\"><\/a><a href=\"#ref1a\">[1]<\/a><\/span>\u00a0As\u00ed como la luz se manifiesta a si misma y a la oscuridad, la verdad es la norma de si misma y del error.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"nota\">\n<p id=\"nt25\"><a id=\"ref2\"><\/a><a href=\"#ref2a\">[2] <\/a>Por conveniencia seguir\u00e9 llam\u00e1ndola una transici\u00f3n isom\u00e9rica, aunque ser\u00eda absurdo excluir la posibilidad de cualquier intercambio con el medio que la rodea.<\/p>\n<div class=\"nota\">\n<p id=\"nt25\"><a id=\"ref3\"><\/a><a href=\"#ref3a\">[3]<\/a> El hecho de que resulte altamente flexible no puede considerarse una objeci\u00f3n; pues tambi\u00e9n lo es un alambre fino de cobre.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<div class=\"mh-excerpt\"><p>&nbsp; Universo Mec\u00e1nico 52 El Universo Cu\u00e1ntico Mec\u00e1nico HD720p H 264 AAC \u00a0\u00a0\u2666\u2666\u2666\u2666\u2666\u2666\u2666 Indice &nbsp; \u00bfQu\u00e9 es la vida? (Parte VI) &nbsp; CAP\u00cdTULO 5 DISCUSI\u00d3N Y VERIFICACI\u00d3N DEL MODELO DE DELBR\u00dcCK Sane sicut lux se <a class=\"mh-excerpt-more\" href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2020\/10\/18\/que-es-la-vida-de-erwin-schrodinger-parte-vi\/\" title=\"\u00bfQu\u00e9 es la vida?, de Erwin Schr\u00f6dinger (Parte VI)\">[&#8230;]<\/a><\/p>\n<\/div>","protected":false},"author":3,"featured_media":5878,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[8],"tags":[],"class_list":{"0":"post-5877","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","7":"category-filosofia"},"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5877","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5877"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5877\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/media\/5878"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5877"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5877"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5877"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}