{"id":5283,"date":"2017-09-11T01:00:27","date_gmt":"2017-09-11T00:00:27","guid":{"rendered":"http:\/\/puntocritico.com\/?p=5283"},"modified":"2024-04-10T09:47:10","modified_gmt":"2024-04-10T07:47:10","slug":"informe-para-una-academia-por-franz-kakfa","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2017\/09\/11\/informe-para-una-academia-por-franz-kakfa\/","title":{"rendered":"INFORME PARA UNA ACADEMIA, por Franz Kafka"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 24pt; color: #339966;\"><strong>INFORME PARA UNA ACADEMIA, por Franz Kafka<\/strong><\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/a\u00f1oras-la-libertad.jpg\" rel=\"lightbox[5283]\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-5285\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/a\u00f1oras-la-libertad.jpg\" alt=\"\" width=\"500\" height=\"375\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/a\u00f1oras-la-libertad.jpg 500w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/a\u00f1oras-la-libertad-300x225.jpg 300w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/a\u00f1oras-la-libertad-326x245.jpg 326w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/a\u00f1oras-la-libertad-80x60.jpg 80w\" sizes=\"auto, (max-width: 500px) 100vw, 500px\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Excelent\u00edsimos se\u00f1ores acad\u00e9micos:<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Me hac\u00e9is el honor de presentar a la Academia un informe sobre mi anterior vida de mono. Lamento no poder complaceros; hace ya cinco a\u00f1os que he abandonado la vida simiesca. Este corto tiempo cronol\u00f3gico es muy largo cuando se lo ha atravesado galopando -a veces junto a gente importante- entre aplausos, consejos y m\u00fasica de orquesta; pero en realidad solo, pues toda esta farsa quedaba -para guardar las apariencias- del otro lado de la barrera.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Si me hubiera aferrado obstinadamente a mis or\u00edgenes, a mis evocaciones de juventud, me hubiera sido imposible cumplir lo que he cumplido. La norma suprema que me impuse consisti\u00f3 justamente en negarme a m\u00ed mismo toda terquedad. Yo, mono libre, acept\u00e9 ese yugo; pero de esta manera los recuerdos se fueron borrando cada vez m\u00e1s. Si bien, de haberlo permitido los hombres, yo hubiera podido retornar libremente, al principio, por la puerta total que el cielo forma sobre la tierra, \u00e9sta se fue angostando cada vez m\u00e1s, a medida que mi evoluci\u00f3n se activaba como a fustazos: m\u00e1s recluido, y mejor me sent\u00eda en el mundo de los hombres: la tempestad, que viniendo de mi pasado soplaba tras de m\u00ed, ha ido amainando: hoy es tan solo una corriente de aire que refrigera mis talones. Y el lejano orificio a trav\u00e9s del cual \u00e9sta me llega, y por el cual llegu\u00e9 yo un d\u00eda, se ha reducido tanto que -de tener fuerza y voluntad suficientes para volver corriendo hasta \u00e9l- tendr\u00eda que despellejarme vivo si quisiera atravesarlo. Hablando con sinceridad -por m\u00e1s que me guste hablar de estas cosas en sentido metaf\u00f3rico-, hablando con sinceridad os digo: vuestra simiedad, estimados se\u00f1ores, en tanto que tuvierais algo similar en vuestro pasado, no podr\u00eda estar m\u00e1s alejada de vosotros que lo que la m\u00eda est\u00e1 de m\u00ed. Sin embargo, le cosquillea los talones a todo aquel que pisa sobre la tierra, tanto al peque\u00f1o chimpanc\u00e9 como al gran Aquiles.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Pero a pesar de todo, y de manera muy limitada, podr\u00e9 quiz\u00e1 contestar vuestra pregunta, cosa que por lo dem\u00e1s hago de muy buen grado. Lo primero que aprend\u00ed fue a estrechar la mano en se\u00f1al de convenio solemne. Estrechar la mano es s\u00edmbolo de franqueza. Hoy, al estar en el apogeo de mi carrera, tal vez pueda agregar, a ese primer apret\u00f3n de manos, tambi\u00e9n la palabra franca. Ella no brindar\u00e1 a la Academia nada esencialmente nuevo, y quedar\u00e9 muy por debajo de lo que se me demanda, pero que ni con la mejor voluntad puedo decir. De cualquier manera, con estas palabras expondr\u00e9 la l\u00ednea directiva por la cual alguien que fue mono se incorpor\u00f3 al mundo de los humanos y se instal\u00f3 firmemente en \u00e9l. Conste adem\u00e1s, que no podr\u00eda contaros las insignificancias siguientes si no estuviese totalmente convencido de m\u00ed, y si posici\u00f3n no se hubiese afirmado de manera incuestionable todos los grandes music-halls del mundo civilizado.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Soy originario de la Costa de Oro. Para saber c\u00f3mo fui atrapado dependo de informes ajenos. Una expedici\u00f3n de caza de la firma Hagenbeck -con cuyo jefe, por otra parte, he vaciado no pocas botellas de vino tinto- acechaba emboscada en la maleza que orilla el r\u00edo, cuando en medio de una banda corr\u00ed una tarde hacia el abrevadero. Dispararon: fui el \u00fanico que hirieron, alcanzado por dos tiros.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Uno en la mejilla. Fue leve pero dej\u00f3 una gran cicatriz pelada y roja que me vali\u00f3 el repulsivo nombre, totalmente inexacto y que bien pod\u00eda haber sido inventado por un mono, de Peter el Rojo, tal como si s\u00f3lo por esa mancha roja en la mejilla me diferenciara yo de aquel simio amaestrado llamado Peter, que no hace mucho revent\u00f3 y cuyo renombre era, por lo dem\u00e1s, meramente local. Esto al margen.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El segundo tiro me atin\u00f3 m\u00e1s abajo de la cadera. Era grave y por su causa a\u00fan hoy rengueo un poco. No hace mucho le\u00ed en un art\u00edculo escrito por alguno de esos diez mil sabuesos que se desahogan contra m\u00ed desde los peri\u00f3dicos \u00abque mi naturaleza simiesca no ha sido aplacada del todo\u00bb, y como ejemplo de ello alega que cuando recibo visitas me deleito en bajarme los pantalones para mostrar la cicatriz dejada por la bala. A ese canalla deber\u00edan arrancarle a tiros, uno por uno, cada dedo de la mano con que escribe. Yo, yo puedo quitarme los pantalones ante quien me venga en ganas: nada se encontrar\u00e1 all\u00ed m\u00e1s que un pelaje acicalado y la cicatriz dejada por el &#8211; elijamos aqu\u00ed para un fin preciso, un t\u00e9rmino preciso y que no se preste a equ\u00edvocos- ultrajante disparo. Todo est\u00e1 a la luz del d\u00eda; no hay nada que esconder. Trat\u00e1ndose de la verdad toda persona generosa arroja de s\u00ed los modales, por finos que \u00e9stos sean. En cambio, otro ser\u00eda el cantar si el chupatintas en cuesti\u00f3n se quitase los pantalones al recibir visitas. Doy fe de su cordura admitiendo que no lo hace, \u00a1pero que entonces no me moleste m\u00e1s con sus mojigater\u00edas!<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/monos-FD.jpg\" rel=\"lightbox[5283]\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-5286 aligncenter\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/monos-FD.jpg\" alt=\"\" width=\"450\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/monos-FD.jpg 450w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/monos-FD-300x200.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 450px) 100vw, 450px\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Despu\u00e9s de estos tiros despert\u00e9 -y aqu\u00ed comienzan a surgir lentamente mis propios recuerdos- en una jaula colocada en el entrepuente del barco de Hagenbeck. No era una jaula con rejas a los cuatro costados, eran mas bien tres rejas clavadas en un caj\u00f3n. El cuarto costado formaba, pues, parte del caj\u00f3n mismo. Ese conjunto era demasiado bajo para estar de pie en \u00e9l y demasiado estrecho para estar sentado. Por eso me acurrucaba doblando las rodillas que me temblaban sin cesar. Como posiblemente no quer\u00eda ver a nadie, por lo pronto prefer\u00eda permanecer en la oscuridad: me volv\u00eda hacia el costado de las tablas y dejaba que los barrotes de hierro se me incrustaran en el lomo. Dicen que es conveniente enjaular as\u00ed a los animales salvajes en los primeros tiempos de su cautiverio, y hoy, de acuerdo a mi experiencia, no puedo negar que, desde el punto de vista humano, efectivamente tienen raz\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Pero entonces no pensaba en todo esto. Por primera vez en mi vida me encontraba sin salida; por lo menos no la hab\u00eda directa. Ante m\u00ed estaba el caj\u00f3n con sus tablas bien unidas. Hab\u00eda, sin embargo, una hendidura entre las tablas. Al descubrirla por primera vez la salud\u00e9 con el aullido dichoso de la ignorancia. Pero esa rendija era tan estrecha que ni pod\u00eda sacar por ella la cola y ni con toda la fuerza simiesca me era posible ensancharla.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Como despu\u00e9s me informaron, debo haber sido excepcionalmente silencioso, y por ello dedujeron que, o morir\u00eda muy pronto o, de sobrevivir a la crisis de la primera etapa, ser\u00eda luego muy apto para el amaestramiento. Sobreviv\u00ed a esos tiempos. Mis primeras ocupaciones en la nueva vida fueron: sollozar sordamente; espulgarme hasta el dolor; lamer hasta el aburrimiento una nuez de coco; golpear la pared del caj\u00f3n con el cr\u00e1neo y ense\u00f1ar los dientes cuando alguien se acercaba. Y en medio de todo ello una sola evidencia: no hay salida. Naturalmente hoy s\u00f3lo puedo transmitir lo que entonces sent\u00eda como mono con palabras de hombre, y por eso mismo lo desvirt\u00fao. Pero aunque ya no pueda retener la antigua verdad simiesca, no cabe duda de que ella est\u00e1 por lo menos en el sentido de mi descripci\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Hasta entonces hab\u00eda tenido tantas salidas, y ahora no me quedaba ninguna. Estaba atrapado. Si me hubieran clavado, no hubiera disminuido por ello mi libertad de acci\u00f3n. \u00bfPor qu\u00e9? Aunque te rasques hasta la sangre el pellejo entre los dedos de los pies, no encontrar\u00e1s explicaci\u00f3n. Aunque te aprietes el lomo contra los barrotes de la jaula hasta casi partirse en dos, no conseguir\u00e1s explic\u00e1rtelo. No ten\u00eda salida, pero ten\u00eda que conseguir una: sin ella no pod\u00eda vivir. Siempre contra esa pared hubiera reventado indefectiblemente. Pero como en el circo Hagenbeck a los monos les corresponden las paredes de caj\u00f3n, pues bien, dej\u00e9 de ser mono. Esta fue una magn\u00edfica asociaci\u00f3n de ideas, clara y hermosa que debi\u00f3, en cierto sentido, ocurr\u00edrseme en la barriga, ya que los monos piensan con la barriga.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Temo que no se entienda bien lo que para mi significa \u00absalida\u00bb. Empleo la palabra en su sentido m\u00e1s preciso y m\u00e1s com\u00fan. Intencionadamente no digo libertad. No hablo de esa gran sensaci\u00f3n de libertad hacia todos los \u00e1mbitos. Cuando mono posiblemente la viv\u00ed y he conocido hombres que la a\u00f1oran. En lo que a m\u00ed ata\u00f1e, ni entonces ni ahora ped\u00ed libertad. Con la libertad -y esto lo digo al margen- uno se enga\u00f1a demasiado entre los hombres, ya que si el sentimiento de libertad es uno de los m\u00e1s sublimes, as\u00ed de sublimes son tambi\u00e9n los correspondientes enga\u00f1os. En los teatros de variedades, antes de salir a escena, he visto a menudo ciertas parejas de artistas trabajando en los trapecios, muy alto, cerca del techo. Se lanzaban, se balanceaban, saltaban, volaban el uno a los brazos del otro, se llevaban el uno al otro suspendidos del pelo con los dientes. \u00abTambi\u00e9n esto\u00bb, pens\u00e9, \u00abes libertad para el hombre: \u00a1el movimiento excelso!\u00bb iOh burla de la santa naturaleza! Ning\u00fan edificio quedar\u00eda en pie bajo las carcajadas que tama\u00f1o espect\u00e1culo provocar\u00eda entre la simiedad.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/puerta.jpg\" rel=\"lightbox[5283]\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-5284 aligncenter\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/puerta.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"206\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">No, yo no quer\u00eda libertad. Quer\u00eda \u00fanicamente una salida: a derecha, a izquierda, adonde fuera. No aspiraba a m\u00e1s. Aunque la salida fuese tan s\u00f3lo un enga\u00f1o: como mi pretensi\u00f3n era peque\u00f1a el enga\u00f1o no ser\u00eda mayor. \u00a1Avanzar, avanzar! Con tal de no detenerme con los brazos en alto, apretado contra las tablas de un caj\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Hoy lo veo claro: si no hubiera tenido una gran paz interior, nunca hubiera podido escapar. En realidad, todo lo que he llegado a ser lo debo, posiblemente, a esa gran paz que me invadi\u00f3, all\u00e1, en los primeros d\u00edas del barco. Pero, a la vez, debo esa paz a la tripulaci\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Era buena gente a pesar de todo. A\u00fan hoy recuerdo con placer el sonido de sus pasos pesados que entonces resonaban en mi somnolencia. Acostumbraban hacer las cosas con exagerada lentitud. Si alguno necesitaba frotarse los ojos levantaba la mano como si se tratara de un peso muerto. Sus bromas eran groseras pero afables. A sus risas se mezclaba siempre un carraspeo que, aunque sonaba peligroso, no significaba nada. Siempre ten\u00edan en la boca algo que escupir y les era indiferente d\u00f3nde lo escup\u00edan. Con frecuencia se quejaban de que mis pulgas les saltaban encima, pero nunca llegaron a enojarse en serio conmigo: por eso sab\u00edan, pues, que las pulgas se multiplicaban en mi pelaje y que las pulgas son saltarinas. Con esto les era suficiente. A veces, cuando estaban de asueto, algunos de ellos se sentaban en semic\u00edrculo frente a m\u00ed, habl\u00e1ndose apenas, gru\u00f1\u00e9ndose el uno al otro, fumando la pipa recostados sobre los cajones, palme\u00e1ndose la rodilla a mi menor movimiento y, alguno, de vez en cuando, tomaba una varita y con ella me hac\u00eda cosquillas all\u00ed donde me daba placer. Si me invitaran hoy a realizar un viaje en ese barco, rechazar\u00eda, por cierto, la invitaci\u00f3n; pero tambi\u00e9n es cierto que los recuerdos que evocar\u00eda del entrepuente no ser\u00edan todos desagradables.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">La tranquilidad que obtuve de esa gente me preserv\u00f3, ante todo, de cualquier intento de fuga. Con mi actual dentadura debo cuidarme hasta en la com\u00fan tarea de cascar una nuez; pero en aquel entonces, poco a poco, hubiera podido roer de lado a lado el cerrojo de la puerta. No lo hice. \u00bfQu\u00e9 hubiera conseguido con ello? Apenas hubiese asomado la cabeza me hubieran cazado de nuevo y encerrado en una jaula peor; o bien hubiera podido huir hacia los otros animales, hacia las boas gigantes, por ejemplo, que estaban justo frente a m\u00ed, para exhalar en su abrazo el \u00faltimo suspiro; o, de haber logrado deslizarme hasta el puente superior y saltado por sobre la borda, me hubiera mecido un momento sobre el oc\u00e9ano y luego me habr\u00eda ahogado. Todos \u00e9stos, actos suicidas. No razonaba tan humanamente entonces, pero bajo la influencia de mi medio ambiente actu\u00e9 como si hubiese razonado.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">No razonaba pero s\u00ed observaba, con toda calma, a esos hombres que ve\u00eda ir y venir. Siempre las mismas caras, los mismos gestos; a menudo me parec\u00edan ser un solo hombre. Pero ese hombre, o esos hombres, se mov\u00edan en libertad. Un alto designio comenz\u00f3 a alborear en m\u00ed. Nadie me promet\u00eda que, de llegar a ser lo que ellos eran, las rejas me ser\u00edan levantadas. No se hacen tales promesas para esperanzas que parecen irrealizables; pero si llegan a realizarse, aparecen estas promesas despu\u00e9s, justamente all\u00ed donde antes se las hab\u00eda buscado in\u00fatilmente. Ahora bien, nada hab\u00eda en esos hombres que de por s\u00ed me atrajera especialmente. Si fuera partidario de esa libertad a la cual me refer\u00ed, hubiera preferido sin duda el oc\u00e9ano a esa salida que ve\u00eda reflejarse en la turbia mirada de aquellos hombres. Hab\u00eda venido observ\u00e1ndolos, de todas maneras, ya mucho antes de haber pensado en estas cosas, y, desde luego, s\u00f3lo estas observaciones acumuladas me encaminaron en aquella determinada direcci\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00a1Era tan f\u00e1cil imitar a la gente! A los pocos d\u00edas ya pude escupir. Nos escupimos entonces mutuamente a la cara, con la diferencia de que yo me lam\u00eda luego hasta dejarla limpia y ellos no. Pronto fum\u00e9 en pipa como un viejo, y cuando adem\u00e1s met\u00eda el pulgar en el hornillo de la pipa, todo el entrepuente se revolcaba de risa. Pero durante mucho tiempo no not\u00e9 diferencia alguna entre la pipa cargada y la vac\u00eda.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Pero nada me result\u00f3 tan dif\u00edcil como la botella de ca\u00f1a. Me martirizaba el olor y, a pesar de mis buenas intenciones pasaron semanas antes de que lograra vencer esa repulsi\u00f3n. Lo ins\u00f3lito es que la gente tom\u00f3 m\u00e1s en serio esas pujas internas que cualquier otra cosa que se relacionara conmigo. En mis recuerdos tampoco distingo a esa gente, pero hab\u00eda uno que ven\u00eda siempre, solo o acompa\u00f1ado, de d\u00eda, de noche, a las horas m\u00e1s diversas, y deteni\u00e9ndose ante m\u00ed con la botella vac\u00eda me daba lecciones. No me comprend\u00eda: quer\u00eda dilucidar el enigma de mi ser.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Descorchaba lentamente la botella, luego me miraba para saber si yo hab\u00eda entendido. Confieso que yo lo miraba siempre con una atenci\u00f3n desmedida y precipitada. Ning\u00fan maestro de hombre encontrar\u00e1 en el mundo entero mejor aprendiz de hombre. Cuando hab\u00eda descorchado la botella se la llevaba a la boca; yo segu\u00eda con los ojos todo el movimiento.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Asent\u00eda satisfecho conmigo, y apoyaba la botella en sus labios. Yo, maravillado con mi paulatina comprensi\u00f3n, chillaba rasc\u00e1ndome a lo largo, a lo ancho, donde fuera. \u00c9l, alborozado, empinaba la botella y beb\u00eda un sorbo. Yo, impaciente y desesperado por imitarle, me ensuciaba en la jaula, lo que de nuevo lo divert\u00eda mucho. Despu\u00e9s apartaba de s\u00ed la botella con adem\u00e1n ampuloso y volv\u00eda a acercarla a sus labios de igual manera; luego, echado hacia atr\u00e1s en un gesto exageradamente did\u00e1ctico, la vaciaba de un trago. Yo, agotado por el excesivo deseo, no pod\u00eda seguirlo y permanec\u00eda colgado d\u00e9bilmente de la reja mientras \u00e9l, dando con esto por terminada la lecci\u00f3n te\u00f3rica, se frotaba, con amplia sonrisa, la barriga.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Reci\u00e9n entonces comenzaba el ejercicio pr\u00e1ctico. \u00bfNo me hab\u00eda dejado ya el te\u00f3rico demasiado fatigado? S\u00ed, exhausto, pero esto era parte de mi destino. Sin embargo, tomaba lo mejor que pod\u00eda la botella que me alcanzaban; la descorchaba temblando; el lograrlo me iba dando nuevas fuerzas; levantaba la botella de manera similar a la del modelo; la llevaba a mis labios y&#8230; la arrojaba con asco; con asco, aunque estaba vac\u00eda y s\u00f3lo el olor la llenaba; con asco la arrojaba al suelo. Para dolor de mi instructor, para mayor dolor m\u00edo; ni a \u00e9l ni a m\u00ed mismo lograba reconciliar con el hecho de que, despu\u00e9s de arrojar la botella, no me olvidara de frotarme a la perfecci\u00f3n la barriga, ostentando al mismo tiempo una amplia sonrisa.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">As\u00ed transcurr\u00eda la lecci\u00f3n con demasiada f<\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">recuencia, y en honor de mi instructor quiero dejar constancia de que no se enojaba conmigo, pero s\u00ed que de vez en cuando me tocaba el pelaje con la pipa encendida hasta que comenzaba a arder lentamente, en cualquier lugar donde yo dif\u00edcilmente alcanzaba; entonces lo apagaba \u00e9l mismo con su mano enorme y buena. No se enojaba conmigo, pues aceptaba que, desde el mismo bando, ambos luch\u00e1bamos contra la condici\u00f3n simiesca, y que era a m\u00ed a quien le tocaba la peor parte.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Y a pesar de todo, qu\u00e9 triunfo luego, tanto para \u00e9l como para m\u00ed, cuando cierta noche, ante una gran rueda de espectadores -quiz\u00e1s estaban de tertulia, sonaba un fon\u00f3grafo, un oficial circulaba entre los tripulantes-, cuando esa noche, sin que nadie se diera cuenta, tom\u00e9 una botella de ca\u00f1a que alguien, en un descuido, hab\u00eda olvidado junto a mi jaula, y ante la creciente sorpresa de la reuni\u00f3n, la descorch\u00e9 con toda correcci\u00f3n, la acerqu\u00e9 a mis labios y, sin vacilar, sin muecas, como un bebedor empedernido, revoloteando los ojos con el gaznate palpitante, la vaci\u00e9 totalmente. Arroj\u00e9 la botella, no ya como un desesperado, sino como un artista, pero me olvid\u00e9, eso s\u00ed, de frotarme la barriga. En cambio, como no pod\u00eda hacer otra cosa, como algo me empujaba a ello, como los sentidos me herv\u00edan, por todo ello, en fin, empec\u00e9 a gritar: \u00ab\u00a1Hola!\u00bb, con voz humana. Ese grito me hizo irrumpir de un salto en la comunidad de los hombres, y su eco: \u00ab\u00a1Escuchen, habla!\u00bb lo sent\u00ed como un beso en mi sudoroso cuerpo.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Repito: no me cautivaba imitar a los humanos; los imitaba porque buscaba una salida; no por otro motivo. Con ese triunfo, sin embargo, poco hab\u00eda conseguido, pues inmediatamente la voz volvi\u00f3 a fallarme. Reci\u00e9n despu\u00e9s de unos meses volv\u00ed a recuperarla. La repugnancia hacia la botella de ca\u00f1a reapareci\u00f3 con m\u00e1s fuerza a\u00fan, pero, indudablemente, yo hab\u00eda encontrado de una vez por todas mi camino.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Cuando en Hamburgo me entregaron al primer adiestrador, pronto me di cuenta que ante m\u00ed se abr\u00edan dos posibilidades: el jard\u00edn zool\u00f3gico o el music hall. No dud\u00e9. Me dije: pon todo tu empe\u00f1o en ingresar al music hall: all\u00ed est\u00e1 la salida. El jard\u00edn zool\u00f3gico no es m\u00e1s que una nueva jaula; quien all\u00ed entra no vuelve a salir.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Y aprend\u00ed, estimados se\u00f1ores. \u00a1Ah, s\u00ed, cuando hay que aprender se aprende; se aprende cuando se trata de encontrar una salida! \u00a1Se aprende de manera despiadada! Se controla uno a s\u00ed mismo con la fusta, flagel\u00e1ndose a la menor debilidad. La condici\u00f3n simiesca sali\u00f3 con violencia fuera de m\u00ed; se alej\u00f3 de m\u00ed dando tumbos. Por ello mi primer adiestrador casi se transform\u00f3 en un mono y tuvo que abandonar pronto las lecciones para ser internado en un sanatorio. Afortunadamente, sali\u00f3 de all\u00ed al poco tiempo.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Consum\u00ed, sin embargo, a muchos instructores. S\u00ed, hasta a varios juntos. Cuando ya me sent\u00ed m\u00e1s seguro de mi capacidad, cuando el p\u00fablico percibi\u00f3 mis avances, cuando mi futuro comenz\u00f3 a sonre\u00edrme, yo mismo eleg\u00ed mis profesores. Los hice sentar en cinco habitaciones sucesivas y aprend\u00ed con todos a la vez, corriendo sin cesar de un cuarto a otro.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">iQu\u00e9 progresos! \u00a1Qu\u00e9 irrupci\u00f3n, desde todos los \u00e1mbitos, de los rayos del saber en el cerebro que se aviva! \u00bfPor qu\u00e9 negarlo? Esto me hac\u00eda feliz. Pero tampoco puedo negar que no lo sobreestimaba, ya entonces, \u00a1y cu\u00e1nto menos lo sobreestimo ahora! Con un esfuerzo que hasta hoy no se ha repetido sobre la tierra, alcanc\u00e9 la cultura media de un europeo. Esto en s\u00ed mismo probablemente no significar\u00eda nada, pero es algo, sin embargo, en tanto me ayud\u00f3 a dejar la jaula y a procurarme esta salida especial; esta salida humana. Hay un excelente giro alem\u00e1n: \u00abescurrirse entre los matorrales\u00bb. Esto fue lo que yo hice: \u00abme escurr\u00ed entre los matorrales\u00bb. No me quedaba otro camino, por supuesto: siempre que no hab\u00eda que elegir la libertad.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Si de un vistazo examino mi evoluci\u00f3n y lo que fue su objetivo hasta ahora, ni me arrepiento de ella, ni me doy por satisfecho. Con las manos en los bolsillos del pantal\u00f3n, con la botella de vino sobre la mesa, recostado o sentado a medias en la mecedora, miro por la ventana. Si llegan visitas, las recibo correctamente. Mi empresario est\u00e1 sentado en la antec\u00e1mara: si toco el timbre, se presenta y escucha lo que tengo que decirle. Por las noches casi siempre hay funci\u00f3n y obtengo \u00e9xitos ya apenas superables. Y si al salir de los banquetes, de las sociedades cient\u00edficas o de las agradables reuniones entre amigos, llego a casa a altas horas de la noche, all\u00ed me espera una peque\u00f1a y semiamaestrada chimpanc\u00e9, con quien, a la manera simiesca, lo paso muy bien. De d\u00eda no quiero verla pues tiene en la mirada esa demencia del animal alterado por el adiestramiento; eso \u00fanicamente yo lo percibo, y no puedo soportarlo.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">De todos modos, en s\u00edntesis, he logrado lo que me hab\u00eda propuesto lograr. Y no se diga que el esfuerzo no val\u00eda la pena. Sin embargo, no es la opini\u00f3n de los hombres lo que me interesa; yo s\u00f3lo quiero difundir conocimientos, s\u00f3lo estoy informando. Tambi\u00e9n a vosotros, excelent\u00edsimos se\u00f1ores acad\u00e9micos, s\u00f3lo os he informado.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>* * *<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><span style=\"color: #339966;\"><strong>FRANZ KAFKA (1883-1924)<\/strong><\/span><em>, Informe para una Academia<\/em>. Traducci\u00f3n: Jordi Rottner<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<div class=\"mh-excerpt\"><p>INFORME PARA UNA ACADEMIA, por Franz Kafka &nbsp; &nbsp; Excelent\u00edsimos se\u00f1ores acad\u00e9micos: &nbsp; Me hac\u00e9is el honor de presentar a la Academia un informe sobre mi anterior vida de mono. 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