{"id":3219,"date":"2017-06-16T01:00:08","date_gmt":"2017-06-16T00:00:08","guid":{"rendered":"http:\/\/puntocritico.com\/?p=3219"},"modified":"2025-10-30T19:26:15","modified_gmt":"2025-10-30T18:26:15","slug":"spinoza-ahora-por-gabriel-albiac","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2017\/06\/16\/spinoza-ahora-por-gabriel-albiac\/","title":{"rendered":"SPINOZA, AHORA, por Gabriel Albiac"},"content":{"rendered":"<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">\u201cLos cl\u00e1sicos no son ni antiguos ni modernos, sino eternos. Porque, si alcanzaron alguna verdad, su validez es permanente. La verdad no es de ayer, ni de hoy ni de ma\u00f1ana, sino de siempre; porque la eternidad no consta de tiempo, ni tiene con \u00e9l ninguna relaci\u00f3n. Las im\u00e1genes de Dios no han tenido validez nunca, ni siquiera cuando la humanidad empez\u00f3 a llenar de fantas\u00edas el Olimpo o Cielo de su imaginaci\u00f3n. Pero la \u201cidea\u201d de Dios, al menos tal como la defini\u00f3 Spinoza, sigue teniendo plena validez hoy, y la seguir\u00e1 teniendo en el porvenir. Aunque el Dios de Spinoza, en el que cre\u00eda Einstein, y el \u00fanico en el que creo yo mismo, no es el Dios de los te\u00f3logos ni de las mentes vulgares, ni siquiera el que niegan los ateos. Nosotros, \u201cno podemos estar m\u00e1s seguros de la existencia de cosa alguna que de la existencia del Ser absolutamente infinito, o sea, perfecto, esto es, Dios\u201d (Spinoza, \u00c9tica I, XI, escolio). En cuanto a la \u00e9tica, siempre ha sido -y espero que siga siendo as\u00ed- la ciencia o conocimiento de las leyes que rigen la conducta humana, y, por consiguiente, a diferencia de las innumerables \u201cmorales\u201d religiosas o laicas que circulan por ah\u00ed, fruto de la raz\u00f3n humana. Como la f\u00edsica va descubriendo las leyes que rigen la materia, la \u00e9tica filos\u00f3fica va desentra\u00f1ando las leyes que gobiernan el esp\u00edritu humano\u201d.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Jes\u00fas Nava<\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">******<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">Van para cuarenta a\u00f1os de mi encuentro con la\u00a0\u00c9tica\u00a0de\u00a0<span style=\"color: #339966;\"><strong>Spinoza<\/strong><\/span>. Anotarla ha sido, pues, anotar mi vida. Lo \u00fanico que cuenta de mi vida. Si es que algo cuenta: hoy, lo dudo. Mon\u00f3logo nada f\u00e1cil de sostener en el silencio, cada d\u00eda que pasa m\u00e1s cerrado, de la biblioteca.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-3223 size-full\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/Gabriel-Albiac.jpg\" alt=\"\" width=\"248\" height=\"302\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/Gabriel-Albiac.jpg 248w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/Gabriel-Albiac-246x300.jpg 246w\" sizes=\"auto, (max-width: 248px) 100vw, 248px\" \/><span style=\"font-size: 10pt;\"><strong>GABRIEL ALBIAC<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">M\u00e1s de una vez, en estos cuatro \u00faltimos a\u00f1os de trabajo, decid\u00ed abandonar el encargo de la editorial Tecnos. Cada una de esas decisiones era irrevocable. Mi vida no me interesaba: \u00bfa qui\u00e9n en su sano juicio puede interesar eso, pasados los cincuenta? No me interesa. La\u00a0\u00c9tica, sin embargo, s\u00ed. Y en esa frontal paradoja se me fueron tiempo y ojos sobre la pantalla del ordenador. Nunca he salido del todo de la biblioteca. Aunque tantas de mis horas hayan surcado sitios tan ajenos. Nunca he salido de la biblioteca. Menos que nunca, cuando cre\u00ed abandonarla.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">La\u00a0\u00c9tica\u00a0no quiere ser fragmento o espejo del universo. Es universo. \u00bfC\u00f3mo puede glosarse el infinito?<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">Yo he anotado la\u00a0\u00c9tica\u00a0en vagones de metro que cruzaban Par\u00eds de Neuilly a Vincennes hace treinta y cinco a\u00f1os, en hoteles de una noche, en largos vuelos transatl\u00e1nticos, que imponen un par\u00e9ntesis al mundo donde nada de uno mismo permanece, en oscuros despachos de desconchadas paredes, sobre mesas que devora el polvo, en playas m\u00e1s cegadoras que ninguna luz so\u00f1ada, en el intervalo muerto de una cafeter\u00eda de la plaza Edmond Rostand entre dos citas, en una sombr\u00eda\u00a0chambre de bonne\u00a0junto a Boulogne-Billancourt, en la casi ceguera que queda tras la noche en blanco de los d\u00edas de ex\u00e1menes, anfetas y diecisiete a\u00f1os, en un banco del Luxemburgo, buscando un parapeto huidizo cuando el tiempo corr\u00eda demasiado despacio, anclado a su inmovilidad grave cuando el v\u00e9rtigo de los relojes revest\u00eda el aliento entrecortado de algunas de las im\u00e1genes de Jean-Luc Godard, acotando como un metr\u00f3nomo las pocas horas en que fui feliz (o me invent\u00e9 serlo, es lo mismo), las muchas en que no.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">Desde hace veintis\u00e9is a\u00f1os, el ejemplar sobre el cual anot\u00e9 ha sido el mismo: la primera edici\u00f3n en la Editora Nacional de la traducci\u00f3n que hizo\u00a0<span style=\"color: #339966;\"><strong>Vidal Pe\u00f1a<\/strong><\/span>. Cuatro o cinco veces ha visitado al encuadernador. Ahora, se me deshoja a cada p\u00e1gina que paso y que subrayo de nuevo. Salvo por una m\u00ednima errata (afecto\u00a0por\u00a0efecto\u00a0en el escolio de la proposici\u00f3n IV de la Parte V), que sobrevivi\u00f3 a los sucesivos correctores y las numerosas reediciones, es perfecta. La osad\u00eda de so\u00f1ar mejorarla est\u00e1 excluida. Para quien sepa, al menos, lo que se trae entre manos.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><span style=\"color: #339966;\"><strong><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">PENSAR SIN UTOP\u00cdA<\/span><\/strong><\/span><\/span><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/Descartes_y_Spinoza4349.jpg\" rel=\"lightbox[3219]\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-3224\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/Descartes_y_Spinoza4349.jpg\" alt=\"\" width=\"350\" height=\"240\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/Descartes_y_Spinoza4349.jpg 350w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/Descartes_y_Spinoza4349-300x206.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 350px) 100vw, 350px\" \/><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">El recelo hacia las derivas ut\u00f3picas marca el nacimiento de \u00e9tica y pol\u00edtica, modernas, sobre la consigna lanzada por\u00a0<span style=\"color: #339966;\"><strong>Maquiavelo<\/strong><\/span>:\u00a0\u201cconocer el tiempo y el orden de las cosas y acomodarse a ellos\u201d. A ese llamamiento a favor de una desenga\u00f1ada cautela (\u2026) tendr\u00e1 que dar concepto el siglo XVII.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">\u00bfEs pensable una \u00e9tica que se ajuste a las solas exigencias de la raz\u00f3n? \u00bfY una pol\u00edtica? No otro es el envite cuya entidad dibujar\u00e1\u00a0<span style=\"color: #339966;\"><strong>Spinoza<\/strong><\/span>\u00a0al comienzo de esa inacabada prolongaci\u00f3n de la\u00a0\u00c9tica\u00a0que quiso ser el\u00a0Tratado Pol\u00edtico.\u00a0\u201cSi la naturaleza humana estuviera dispuesta en el modo adecuado para hacer vivir a los hombres bajo el solo imperio de la raz\u00f3n, sin tender a cosa otra alguna, entonces el derecho de naturaleza\u2026 no estar\u00eda determinado m\u00e1s que por la potencia de la raz\u00f3n. Pero\u2026\u201d.<\/span><\/span><\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\">La pol\u00edtica no apuntar\u00e1, pues, a establecer entre los individuos relaciones verdaderas: no concierne la verdad a la pol\u00edtica. Lo suyo es descifrar y manufacturar las estrategias afectivas que tejen la determinaci\u00f3n de las mentes<\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">Y\u00a0en ese\u00a0pero\u00a0se juega el primordial antiutopismo spinoziano:\u00a0\u2026 pero \u2026\u00a0no es el\u00a0intellectus\u00a0quien rige las relaciones humanas. Muy al contrario:\u00a0\u201clos hombres son conducidos m\u00e1s por el deseo ciego que por la raz\u00f3n\u201d. La pol\u00edtica no apuntar\u00e1, pues, a establecer entre los individuos relaciones verdaderas: no concierne la verdad a la pol\u00edtica. Lo suyo es descifrar y manufacturar las estrategias afectivas que tejen la determinaci\u00f3n de las mentes.\u00a0\u201cDe ah\u00ed que la potencia natural de los hombres (es decir, su derecho) deba ser definida, no por la raz\u00f3n, sino por todo apetito que los determine a actuar y mediante el cual se esfuercen por conservarse\u201d. No ser\u00e1, as\u00ed, la pol\u00edtica, virtud de esa potencia autodeterminativa del hombre libre a la cual\u00a0<span style=\"color: #339966;\"><strong>Spinoza<\/strong><\/span>\u00a0llama \u2013con ambig\u00fcedad calculada\u2013\u00a0amor intelectual de Dios. No podr\u00eda serlo, a no ser que se ignore hasta qu\u00e9 punto\u00a0\u201clos deseos que no provienen de la raz\u00f3n son m\u00e1s bien pasiones que acciones humanas\u201d.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">La fundamentaci\u00f3n conceptual de lo pol\u00edtico, y las paradojas que, al cabo, de ello resultan, han sido t\u00f3pico mayor de la filosof\u00eda del siglo XVII. En el l\u00edmite, recae sobre los arquetipos paralelos de\u00a0<span style=\"color: #339966;\"><strong>Pascal<\/strong><\/span>\u00a0y\u00a0<span style=\"color: #339966;\"><strong>Spinoza<\/strong><\/span>\u00a0el m\u00e9rito de haberle dado sus formas extremas: las menos plegadas a componenda program\u00e1tica. Desde sus respectivos desiertos personales, el paradojista de Port-Royal y el \u00f3ptico de Rijnsburg han asentado los l\u00edmites irrebasables en que pensar lo pol\u00edtico encierra al hombre moderno. Hasta nosotros.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">[\u2026]<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">(\u2026)\u00a0Aun cuando sea tan raro\u00a0\u201cque los hombres vivan bajo la gu\u00eda de la raz\u00f3n\u201d, aun cuando\u00a0\u201ctan pronto cuanto dejan de padecer dejen tambi\u00e9n de ser\u201d, esa insostenible soledad de los hombres habr\u00e1 impuesto a la pol\u00edtica spinoziana su tr\u00e1gico envite: organizar las cosas\u00a0\u201cde manera que de la sociedad com\u00fan de los hombres\u201d\u00a0nazcan\u00a0\u201cmuchos m\u00e1s beneficios que da\u00f1os\u201d. Pero la beatitud se juega en otro sitio. All\u00e1 donde ese zarandeo por las \u201ccausas externas\u201d, mediante el cual la \u201ccasi inconsciencia\u201d de nosotros mismos nos despoja del\u00a0\u201cverdadero contento del \u00e1nima\u201d, cede ante una apuesta muy otra:<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">\u00abEl sabio\u2026, considerado en cuanto tal, apenas experimenta conmociones del \u00e1nimo, sino que, consciente de s\u00ed mismo, de Dios y de las cosas con arreglo a una cierta necesidad eterna, nunca deja de ser, sino que siempre posee el verdadero contento del \u00e1nimo. Si la v\u00eda que, seg\u00fan he mostrado, conduce a ese logro parece muy ardua, es posible hallarla, sin embargo. Y arduo, ciertamente, debe ser lo que tan raramente se encuentra. En efecto: si la salvaci\u00f3n estuviera al alcance de la mano y pudiera conseguirse sin gran trabajo, \u00bfc\u00f3mo podr\u00eda suceder que casi todos la desde\u00f1en? Pero todo lo excelso es tan dif\u00edcil como raro\u00bb.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">* * *<\/p>\n<p><span style=\"color: #339966;\"><strong>NOTA: Este texto es un\u00a0fragmento editado\u00a0del ep\u00edlogo de GABRIEL ALBIAC a la edici\u00f3n de la\u00a0<em>\u00c9TICA DEMOSTRADA SEG\u00daN EL ORDEN GEOM\u00c9TRICO<\/em>\u00a0&#8211; Editorial Tecnos.<\/strong><\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<div class=\"mh-excerpt\"><p>\u201cLos cl\u00e1sicos no son ni antiguos ni modernos, sino eternos. Porque, si alcanzaron alguna verdad, su validez es permanente. La verdad no es de ayer, ni de hoy ni de ma\u00f1ana, sino de siempre; porque <a class=\"mh-excerpt-more\" href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2017\/06\/16\/spinoza-ahora-por-gabriel-albiac\/\" title=\"SPINOZA, AHORA, por Gabriel Albiac\">[&#8230;]<\/a><\/p>\n<\/div>","protected":false},"author":3,"featured_media":3222,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[8],"tags":[167],"class_list":["post-3219","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","category-filosofia","tag-albiac"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3219","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3219"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3219\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/media\/3222"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3219"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3219"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3219"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}