{"id":28476,"date":"2020-05-09T00:05:06","date_gmt":"2020-05-08T23:05:06","guid":{"rendered":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/?p=28476"},"modified":"2024-10-20T10:21:59","modified_gmt":"2024-10-20T08:21:59","slug":"socrates-1970-de-roberto-rossellini","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2020\/05\/09\/socrates-1970-de-roberto-rossellini\/","title":{"rendered":"\u00abS\u00d3CRATES\u00bb, pel\u00edcula de Roberto Rossellini. \u00abLa nueva Normalidad\u00bb, por Mart\u00edn Caparr\u00f3s (NYT). \u00abNueva Normalidad\u00bb como imposici\u00f3n de unos gobiernos empoderados por nuestro miedo\u00bb"},"content":{"rendered":"<div class=\"css-1vkm6nb ehdk2mb0\">\n<blockquote>\n<h1 id=\"link-145694cd\" class=\"css-1qskr30 e1h9rw200\" style=\"text-align: center;\" data-test-id=\"headline\">La nueva normalidad<\/h1>\n<p id=\"article-summary\" class=\"css-ns7wfp e1wiw3jv0\" style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"font-size: 18pt;\">Cada vez que se produc\u00eda alg\u00fan cataclismo extraordinario, su v\u00edctima intentaba volver a la vida que hab\u00eda perdido. Ya no ser\u00e1 posible.<\/span><\/strong><\/p>\n<div class=\"css-79elbk\" data-testid=\"photoviewer-wrapper\"><span style=\"font-size: 14pt; text-align: justify;\">Por Mart\u00edn Caparr\u00f3s<\/span><\/div>\n<\/blockquote>\n<\/div>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"https:\/\/www.nytimes.com\/es\/2020\/05\/07\/espanol\/opinion\/coronavirus-nueva-normalidad-pandemia.html\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\"><span style=\"font-size: 14pt;\">NYT<\/span><\/a><\/p>\n<figure id=\"attachment_248762\" aria-describedby=\"caption-attachment-248762\" style=\"width: 678px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-248762 size-mh-magazine-content\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/merlin_172131534_cc239ebd-4ede-4b1d-ae86-f0607a1cd091-superJumbo-678x381.jpg\" alt=\"\" width=\"678\" height=\"381\" data-id=\"248762\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-248762\" class=\"wp-caption-text\"><span style=\"color: #008000;\">Una mujer en las calles de Granada el 2 de mayo &#8211; Credit: Jorge Guerrero\/Agence France-Presse \u2014 Getty Images<\/span><\/figcaption><\/figure>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div class=\"css-1fanzo5 StoryBodyCompanionColumn\">\n<div class=\"css-53u6y8\">\n<p class=\"css-exrw3m evys1bk0\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Nunca pens\u00e9 que escribir\u00eda estas palabras, pero aqu\u00ed van: he aprendido a ser conservador. Todav\u00eda no digo que lo sea; digo que, tras huirle como a la peste toda mi vida, ahora entend\u00ed c\u00f3mo podr\u00eda serlo. Me ataca, lenta, arrolladora, la conciencia de que no vamos a vivir como viv\u00edamos. Llevo d\u00edas y d\u00edas extra\u00f1ando la vida que creo que perd\u00ed; d\u00edas y d\u00edas pensando en esas cosas que me gustaban de mi vida anterior al virus que seguramente no volver\u00e1n \u2014los viajes, la felicidad de mezclarse sin pegas con personas en mercados o estadios o manifestaciones, los encuentros y conversaciones impensados, el calor de un abrazo\u2014. D\u00edas y d\u00edas lamentando su desaparici\u00f3n tan probable; d\u00edas y d\u00edas imaginando c\u00f3mo podr\u00eda conservarlos.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"css-1fanzo5 StoryBodyCompanionColumn\" style=\"text-align: justify;\">\n<div class=\"css-53u6y8\">\n<p class=\"css-exrw3m evys1bk0\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Esa es, ahora entend\u00ed, la actitud entre melanc\u00f3lica y reactiva \u2014reaccionaria\u2014 del conservador: sabe que algo se le escapa y se pregunta c\u00f3mo podr\u00eda conseguir que algo de ese algo no se fuera del todo o volviera de alg\u00fan modo. Se suele pensar que los adultos se vuelven conservadores porque quieren vivir mejor. Creo que es un error: lo hacen, si lo hacen, porque creen que han vivido mejor: no, en mis tiempos\u2026 Eso es, creo, ser conserva, y me est\u00e1 dando. Porque ahora, parece, empieza la otra vida.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"css-1fanzo5 StoryBodyCompanionColumn\">\n<div class=\"css-53u6y8\">\n<p class=\"css-exrw3m evys1bk0\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Ahora desescalamos: esa es la orden, al menos en Espa\u00f1a, donde estoy. Yo sab\u00eda que los escaladores escalaban y, una vez que hab\u00edan llegado a la cumbre, bajaban o incluso descend\u00edan; nunca supe que desescalaran, pero nosotros s\u00ed lo haremos. No ser\u00e1 f\u00e1cil: no es lo mismo abrir que descerrar. Y si conseguimos desescalar lo suficiente llegaremos abajo de todo, muy abajo, al fondo, donde nos espera la nueva normalidad. <a class=\"css-1g7m0tk\" title=\"\" href=\"https:\/\/www.heraldo.es\/noticias\/nacional\/2020\/04\/28\/plan-desescalada-gobierno-espana-fases-calendario-nueva-normalidad-finales-junio-1372061.html\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">Desescalar hacia la nueva normalidad<\/a>\u00a0es la consigna: el castellano sufre, las sociedades puede que tambi\u00e9n.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"css-1fanzo5 StoryBodyCompanionColumn\">\n<div class=\"css-53u6y8\">\n<h2 id=\"link-NaN\" class=\"css-136zllw eoo0vm40\" style=\"text-align: center;\">***<\/h2>\n<p class=\"css-exrw3m evys1bk0\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Era un cl\u00e1sico: cada vez que se produc\u00eda alg\u00fan cataclismo extraordinario, su v\u00edctima intentaba \u201cvolver a la normalidad\u201d. Ya no; ahora vamos a ir, con suerte, hacia la \u201cnueva normalidad\u201d.<\/span><\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<figure id=\"attachment_248786\" aria-describedby=\"caption-attachment-248786\" style=\"width: 678px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-248786 size-mh-magazine-content\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/merlin_172175235_dba9b940-187f-49bd-9092-4ea174f0f3c3-superJumbo-678x381.jpg\" alt=\"\" width=\"678\" height=\"381\" data-id=\"248786\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-248786\" class=\"wp-caption-text\"><span style=\"color: #008000;\">En Barcelona, el 4 de mayo &#8211; Credit&#8230;Nacho Doce\/Reuters<\/span><\/figcaption><\/figure>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div class=\"css-53u6y8\">\n<p class=\"css-exrw3m evys1bk0\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u201cNueva normalidad\u201d es una contradicci\u00f3n en los t\u00e9rminos. La normalidad se construye a trav\u00e9s del tiempo, poco a poco, probando y descartando y adoptando formas y maneras que se van volviendo normales. Ahora es normal que las mujeres voten; hace cien a\u00f1os era anormal, y se fue \u201cnormalizando\u201d a golpes durante todo el siglo XX, por ejemplo. La \u201cnueva normalidad\u201d, en cambio, no ser\u00e1 el resultado de un largo proceso sino la imposici\u00f3n de unos gobiernos empoderados por nuestro miedo.\u00a0<\/span><\/p>\n<div class=\"css-53u6y8\">\n<p class=\"css-exrw3m evys1bk0\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Est\u00e1n inflados. Nunca gobiernos democr\u00e1ticos tuvieron tanta cancha para ejercer su poder: hace dos meses que les permitimos cualquier cosa porque estamos asustados por la enfermedad, por la muerte presente y prematura. Lo hacen, por supuesto, por nuestro bien; no hay raz\u00f3n m\u00e1s eficaz para hacerte obedecer que convencerte de que es \u201cpor tu bien\u201d, y ahora estamos, con raz\u00f3n o sin ella, convencidos.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"css-1fanzo5 StoryBodyCompanionColumn\">\n<div class=\"css-53u6y8\">\n<p class=\"css-exrw3m evys1bk0\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">As\u00ed que todo lo que hicimos con nuestras vidas en estos meses no fue producto de un debate, de una decisi\u00f3n consultada y compartida: es lo que nuestros gobiernos, apoyados en el supuesto saber de ciertos cient\u00edficos, nos dicen que hagamos. La democracia se suspende \u2014por nuestro bien, faltaba m\u00e1s\u2014 y los poderes deciden sin m\u00e1s m\u00e1scaras. No digo que est\u00e9 bien o mal; digo que ser\u00eda bueno tenerlo presente. Cuando se nos pase el susto, la inmovilidad del susto, habr\u00e1 movidas, pedidos y pases de cuentas: terremotos pol\u00edticos varios.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"css-1fanzo5 StoryBodyCompanionColumn\">\n<div class=\"css-53u6y8\">\n<p class=\"css-exrw3m evys1bk0\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Y eso mismo que hacen los Estados lo hacen, en estos d\u00edas, tantos ciudadanos, cuando\u00a0<a class=\"css-1g7m0tk\" title=\"\" href=\"https:\/\/elpais.com\/ciencia\/2020-03-27\/el-peligroso-placer-de-insultar-desde-los-balcones.html\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">sermonean a los \u201cinfractores\u201d<\/a>, los atacan, les lanzan desde sus ventanas el peso de sus mejores intenciones. Es el peligro de las causas justas o, peor, las buenas causas. Cuando tenemos una \u2014cuando creemos que tenemos una\u2014, ella lo justifica todo. Entonces podemos permitirnos todas esas conductas que en general reprimimos, porque la causa lo requiere. Ahora tenemos la mejor \u2014o una de las mejores\u2014: la conservaci\u00f3n de la salud de la comunidad, la vida de la comunidad. Y, gracias a eso, miles de ciudadanos antes \u00bfrespetuosos? \u00bftemerosos? \u00bfreprimidos? se transformaron en verdaderas arp\u00edas policiales, llenos de raz\u00f3n y sacrosanta c\u00f3lera, que se dedican a decirles a los otros lo que deben hacer \u2014y todo por la causa\u2014. Si no diera asco dar\u00eda risa. Y, sobre todo, si no cupiera la sospecha de que esa conducta lleg\u00f3 para quedarse: que el control mutuo \u201cpor la buena causa\u201d ser\u00e1 una de las bases de la nueva normalidad.<\/span><\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"css-1fanzo5 StoryBodyCompanionColumn\">\n<div class=\"css-53u6y8\">\n<h2 id=\"link-NaN\" class=\"css-136zllw eoo0vm40\" style=\"text-align: center;\">***<\/h2>\n<p class=\"css-exrw3m evys1bk0\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Nueve semanas. Ya van dos meses que nos\u00a0<a class=\"css-1g7m0tk\" title=\"\" href=\"https:\/\/www.nytimes.com\/2020\/05\/06\/us\/coronavirus-updates.html\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">despertamos cada ma\u00f1ana con las cifras de los muertos<\/a>, las historias de los muertos, los ecos de los muertos: la muerte en la cabeza. Para una cultura que se dedica a ocultar la muerte es un fracaso extraordinario y habr\u00e1 que ver c\u00f3mo nos cambia. Hemos hecho todo lo que hemos hecho todos estos d\u00edas por el miedo a la muerte, por la muerte. Ahora la sabemos, de esa manera f\u00edsica en que se saben pocas cosas. No est\u00e1 claro que podamos deshacernos de ella y volver a ser empecinados ignorantes. No est\u00e1 claro, en general, c\u00f3mo seremos, pero la nueva normalidad incluir\u00e1 una presencia de la muerte que hasta ahora supimos evitar.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"css-1fanzo5 StoryBodyCompanionColumn\">\n<div class=\"css-53u6y8\">\n<p class=\"css-exrw3m evys1bk0\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Mientras, la pregunta del mill\u00f3n es si los Estados mantendr\u00e1n algo de la fuerza que consiguieron en estas semanas. Todos \u2014las grandes empresas, las peque\u00f1as empresas, ciertos ricos, los pobres de todas las formas y colores\u2014 los necesitamos para sobrevivir en estos tiempos dif\u00edciles. Muchos \u2014sobre todo los grandes capitales\u2014 intentar\u00e1n desasirse cuando los tiempos se apacig\u00fcen. Pero ha quedado claro que en ciertas situaciones el famoso mercado no alcanza o no sirve. Y que hay momentos en que el destino de las personas se hace com\u00fan, cuando alcanza con que unos pocos est\u00e9n mal para que todos lo estemos; que hay males \u2014las epidemias, la destrucci\u00f3n de la Tierra\u2014 que todav\u00eda no aprendieron a discriminar seg\u00fan fortunas. Esa ser\u00eda la gran ense\u00f1anza que los m\u00e1s poderosos querr\u00e1n olvidar: contradice las bases de su conducta, de sus ideas del mundo.<\/span><\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"css-1fanzo5 StoryBodyCompanionColumn\" style=\"text-align: justify;\">\n<div class=\"css-53u6y8\">\n<h2 id=\"link-NaN\" class=\"css-136zllw eoo0vm40\" style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 18pt;\">***<\/span><\/h2>\n<p class=\"css-exrw3m evys1bk0\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Y llegar\u00e1n los cambios en la vida cotidiana, los que me volv\u00edan conservador. Los que podamos viviremos, sin duda, en\u00a0<a class=\"css-1g7m0tk\" title=\"\" href=\"https:\/\/www.instagram.com\/tv\/B_pyiPpH2Tm\/?igshid=gprfbn5de5p0\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">un mundo m\u00e1s plano<\/a>. La pantalla \u2014la computadora que suele estar detr\u00e1s\u2014 es un campo de concentraci\u00f3n, un territorio concentrado. Ya cumple las funciones que hasta hace poco cumpl\u00edan muchas herramientas distintas: el tocadiscos, la calculadora, el libro, el diario, el mercado, la radio, la televisi\u00f3n, el cine, el tel\u00e9fono, la libreta, el naipe, el mapa, el correo y siguen firmas. En estos d\u00edas incluy\u00f3 tambi\u00e9n relaciones sociales y espect\u00e1culos que le escapaban, y trabajo, mucho trabajo. La tendencia exist\u00eda, pero se aceler\u00f3. Lo sabemos:\u00a0<a class=\"css-1g7m0tk\" title=\"\" href=\"https:\/\/www.lavanguardia.com\/vivo\/lifestyle\/20200501\/48858067178\/el-teletrabajo-aumenta-dos-horas-la-jornada-y-avanza-su-inicio.html\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">el teletrabajo lleg\u00f3 para quedarse<\/a>, y habr\u00e1 que ver c\u00f3mo nos cambia.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"css-1fanzo5 StoryBodyCompanionColumn\" style=\"text-align: justify;\">\n<div class=\"css-53u6y8\">\n<p class=\"css-exrw3m evys1bk0\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Puede producir, entre otras cosas, ciudades menos congestionadas por personas yendo a sus empleos, pero tambi\u00e9n acabar con los negocios de tantos \u2014bares, restoranes, transportes, roper\u00edas\u2014 que viv\u00edan de sus necesidades. Puede producir un uso m\u00e1s razonable de nuestro tiempo pero ya produce \u2014dicen\u00a0<a class=\"css-1g7m0tk\" title=\"\" href=\"https:\/\/www.martechcube.com\/us-employees-spending-an-extra-3-hrs-working-during-covid-19\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">estudios recientes<\/a>\u2014 un aumento del tiempo de trabajo. Puede reducir el control de los jefes cocoritos pero tambi\u00e9n dificulta la posibilidad de armar respuestas comunes de los trabajadores.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"css-1fanzo5 StoryBodyCompanionColumn\">\n<div class=\"css-53u6y8\">\n<p class=\"css-exrw3m evys1bk0\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Y ser\u00e1 un mundo mucho menos f\u00edsico. Entre el avance de las relaciones digitales y el miedo a los dem\u00e1s nos tocaremos mucho menos. Los abrazos y los besos quedar\u00e1n limitados a los muy cercanos, y a ver cu\u00e1ntos son los valientes que se atreven a darle la mano a un desconocido cuando se lo presenten. Nos miraremos con esa desconfianza que ya se encuentra en cualquier g\u00f3ndola, y ni siquiera nos veremos: viviremos en un mundo con muchas menos caras, con las caras hundidas detr\u00e1s de esas m\u00e1scaras que, por disimular,\u00a0<a class=\"css-1g7m0tk\" title=\"\" href=\"https:\/\/www.elperiodico.com\/es\/internacional\/20200418\/el-chapo-reparte-mascarillas-viveres-con-su-cara-7932528\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">llamamos mascarillas<\/a>. La sonrisa se volver\u00e1 algo privado: un privilegio de interiores, como el pelo de las mujeres musulmanas.<\/span><\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<figure id=\"attachment_248826\" aria-describedby=\"caption-attachment-248826\" style=\"width: 678px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-248826 size-mh-magazine-content\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/merlin_172251957_425cde92-da87-4560-a5ef-ff50a69009d8-superJumbo-678x381.jpg\" alt=\"\" width=\"678\" height=\"381\" data-id=\"248826\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-248826\" class=\"wp-caption-text\"><span style=\"color: #008000;\">Acapulco, en el estado mexicano de Guerrero, el 6 de mayo &#8211; Credit&#8230;Francisco Robles\/Agence France-Presse \u2014 Getty Images<\/span><\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<div class=\"css-1fanzo5 StoryBodyCompanionColumn\" style=\"text-align: justify;\">\n<div class=\"css-53u6y8\">\n<p class=\"css-exrw3m evys1bk0\"><span style=\"font-size: 14pt;\">(Es curioso. Una de las caracter\u00edsticas m\u00e1s destacadas del avance chino en el mundo era que ten\u00eda rasgos occidentales: lo llevaban adelante con costumbres y cosas y maneras y m\u00e1quinas dise\u00f1adas de este lado, para vivir vidas parecidas a las \u201cnuestras\u201d, hechas de coches, rascacielos, vinos, tel\u00e9fonos,\u00a0<a class=\"css-1g7m0tk\" title=\"\" href=\"https:\/\/www.eltiempo.com\/archivo\/documento\/CMS-12083463\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">bluyines<\/a>. Lo que hab\u00eda triunfado no era Oriente sino un Occidente desplazado, con mano de obra m\u00e1s barata. Las mascarillas, que ellos\u00a0<a class=\"css-1g7m0tk\" title=\"\" href=\"https:\/\/www.nytimes.com\/es\/2020\/02\/17\/espanol\/opinion\/mascarillas-coronavirus.html\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">usan desde hace mucho<\/a>\u00a0y ahora todos usaremos, ser\u00e1n, quiz\u00e1, el primer gran rasgo oriental que se va a imponer en nuestro espacio: una marca de su poder en nuestras caras).<\/span><\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"css-190ncxp\" style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"font-size: 18pt;\">***<\/span><\/strong><\/div>\n<div class=\"css-1fanzo5 StoryBodyCompanionColumn\" style=\"text-align: justify;\">\n<div class=\"css-53u6y8\">\n<p class=\"css-exrw3m evys1bk0\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Un mundo empieza en estos d\u00edas, y siempre es f\u00e1cil encontrar belleza en el que se termina. En eso consiste esa tonter\u00eda de ser conservador. Pero es cierto que, si todo sigue como parece, viviremos en un mundo con m\u00e1s miedos y controles. Un mundo con menos gestos, menos intercambio. Un mundo donde los extra\u00f1os ser\u00e1n tanto m\u00e1s extra\u00f1os.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"css-1fanzo5 StoryBodyCompanionColumn\">\n<div class=\"css-53u6y8\">\n<p class=\"css-exrw3m evys1bk0\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Son solo algunas previsiones para los que todav\u00eda creemos que podemos prever algo. Hay millones \u2014muchos millones\u2014 cuya previsi\u00f3n m\u00e1s insistente consiste en querer prever \u2014y proveer\u2014 la\u00a0<a class=\"css-1g7m0tk\" title=\"\" href=\"https:\/\/www.dw.com\/es\/el-coronavirus-amenaza-en-am%C3%A9rica-latina-con-muerte-y-hambre\/a-53212328\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">comida de ma\u00f1ana<\/a>. Mientras algunos teletrabajamos y nos dolemos por los viajes y los besos perdidos, millones clamar\u00e1n, reclamar\u00e1n, exigir\u00e1n a gritos. Con ellos \u2014y con la respuesta que reciban\u2014 se jugar\u00e1 la suerte de nuestros pa\u00edses. Entonces s\u00ed sabremos c\u00f3mo ser\u00e1 esa normalidad que anuncian nueva y que puede ser, en lo esencial, siempre la misma. O no, c\u00f3mo saberlo. Hace tres meses no imagin\u00e1bamos nada de lo que nos sucede: si esta lecci\u00f3n no nos ense\u00f1a la modestia, nunca nada podr\u00e1.<\/span><\/p>\n<p class=\"css-jwz2nf etfikam0\" style=\"text-align: right;\">Mart\u00edn Caparr\u00f3s (<a class=\"css-1g7m0tk\" title=\"\" href=\"https:\/\/twitter.com\/martin_caparros?lang=en\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">@martin_caparros<\/a>) es periodista y escritor.<\/p>\n<p class=\"css-jwz2nf etfikam0\" style=\"text-align: right;\">Sus libros m\u00e1s recientes son el ensayo\u00a0<em class=\"css-2fg4z9 e1gzwzxm0\">Ahorita<\/em>\u00a0y la novela\u00a0<em class=\"css-2fg4z9 e1gzwzxm0\">Sinf\u00edn<\/em>, que transcurre en 2070.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"font-size: 18pt; color: #008000;\">*****<\/span><\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #008000;\"><strong><span style=\"font-size: 18pt;\">S\u00d3LO S\u00c9 QUE NO S\u00c9 NADA<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-248907\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/S\u00f3crates-vi\u00f1eta-OK.jpg\" alt=\"\" width=\"550\" height=\"815\" data-id=\"248907\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/S\u00f3crates-vi\u00f1eta-OK.jpg 433w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/S\u00f3crates-vi\u00f1eta-OK-202x300.jpg 202w\" sizes=\"auto, (max-width: 550px) 100vw, 550px\" \/><\/p>\n<h3>\u00a0<\/h3>\n<h3 style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 18pt; color: #008000;\"><strong>*****<\/strong><\/span><\/h3>\n<h3 class=\"post-title entry-title\" style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"font-size: 24pt;\">S\u00f3crates\u00a0<\/span><\/strong><span style=\"font-size: 18pt;\"><em>(1971)<\/em><\/span><\/h3>\n<h3 class=\"post-title entry-title\" style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #008000;\"><em><span style=\"font-size: 18pt;\">Dirigida por Roberto Rossellini\u00a0<\/span><\/em><\/span><\/h3>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><iframe loading=\"lazy\" title=\"YouTube video player\" src=\"\/\/www.youtube.com\/embed\/qixfEOavcqE?si=bwAjVVC3mumJdzT-\" width=\"560\" height=\"315\" frameborder=\"0\" allowfullscreen=\"allowfullscreen\"><\/iframe><\/p>\n<h3>\u00a0<\/h3>\n<h3 style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 18pt; color: #008000;\"><strong>*****<\/strong><\/span><\/h3>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-251342 size-full\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/socrates-cartel.jpg\" alt=\"\" width=\"600\" height=\"853\" data-id=\"251342\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/socrates-cartel.jpg 600w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/socrates-cartel-211x300.jpg 211w\" sizes=\"auto, (max-width: 600px) 100vw, 600px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h3 style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 18pt; color: #008000;\"><strong>*****<\/strong><\/span><\/h3>\n<h3 class=\"post-title entry-title\" style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 24pt;\">S\u00f3crates. Roberto Rossellini. 1971.<\/span><\/h3>\n<p><a href=\"http:\/\/lecturasdeunfilosofo.blogspot.com\/2013\/09\/socrates-roberto-rossellini-1971.html\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">LECTURAS DE UN FILOSOFO<\/a><\/p>\n<div class=\"post-header\" style=\"text-align: justify;\">\n<div class=\"post-header-line-1\">\n<figure id=\"attachment_28480\" aria-describedby=\"caption-attachment-28480\" style=\"width: 238px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-28480 size-medium\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/socrates-238x300.png\" alt=\"\" width=\"238\" height=\"300\" data-id=\"28480\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/socrates-238x300.png 238w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/socrates.png 306w\" sizes=\"auto, (max-width: 238px) 100vw, 238px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-28480\" class=\"wp-caption-text\"><span style=\"font-size: 10pt; color: #008000;\">Busto de S\u00f3crates. Museo Nacional de N\u00e1poles. Fuente (Wikipedia)<\/span><\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n<\/div>\n<div id=\"post-body-7661258046154893592\" class=\"post-body entry-content\" style=\"text-align: justify;\">\n<div class=\"separator\">\u00a0<\/div>\n<div>\u00a0<\/div>\n<div><span style=\"font-size: 14pt;\">La segunda entrada que dedicamos a la figura de <a href=\"http:\/\/lecturasdeunfilosofo.blogspot.com.es\/search\/label\/S%C3%B3crates\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><i><b>S\u00f3crates<\/b><\/i><\/a>\u00a0en este blog quiere analizar la pel\u00edcula que en 1971 el director italiano Roberto Rosellini le dedica al fil\u00f3sofo griego. Rosellini llev\u00f3 a cabo al final de su carrera cinematogr\u00e1fica una serie de telefilms con fines pedag\u00f3gicos que resultan muy interesantes para nosotros porque se acercan a algunas de las figuras del pensamiento filos\u00f3fico m\u00e1s importantes de la historia. Esta es quiz\u00e1s la pel\u00edcula de esta serie que, desde un tiempo, se encuentra con m\u00e1s facilidad en la red, yo la he encontrado en Youtube, os dejo el enlace\u00a0(por si no la hab\u00e9is visto)\u00a0y despu\u00e9s comentaremos algunos de sus detalles y los contrapondremos a la visi\u00f3n del fil\u00f3sofo griego que hab\u00edamos visto en el\u00a0<a href=\"http:\/\/lecturasdeunfilosofo.blogspot.com.es\/2013\/09\/el-juicio-de-socrates-i-f-stone.html\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><b><i>libro de Stone<\/i><\/b><\/a>.<\/span><\/div>\n<\/div>\n<div>\u00a0<\/div>\n<div>\u00a0<\/div>\n<div><b style=\"font-size: 14pt; text-align: justify;\">Breve sinopsis de la pel\u00edcula<\/b><span style=\"font-size: 14pt; text-align: justify;\">.<\/span><\/div>\n<div>\u00a0<\/div>\n<div id=\"post-body-7661258046154893592\" class=\"post-body entry-content\" style=\"text-align: justify;\">\n<div><span style=\"font-size: 14pt;\">La pel\u00edcula se sit\u00faa en una Atenas en plena convulsi\u00f3n pol\u00edtica: tras la guerra del Peloponeso la democracia ateniense se ve sustituida por un gobierno olig\u00e1rquico, el llamado gobierno de los Treinta Tiranos por estar compuesto por treinta magistrados que concentran en sus manos todo el poder. En esta situaci\u00f3n convulsa S\u00f3crates (interpretado por\u00a0Jean Sylv\u00e8re)\u00a0se encuentra en una dif\u00edcil tesitura: en la primera escena que lo vemos est\u00e1 siendo empujado y golpeado por dos atenienses en el mercado de la ciudad. No en vano es protagonista indirecto de los hechos pol\u00edticos que han tenido lugar recientemente ya que uno de sus m\u00e1s importantes disc\u00edpulos, Critias, es miembro destacado de los Treinta por su crueldad y, su disc\u00edpulo favorito, Alcib\u00edades, fue desterrado y hab\u00eda servido durante un tiempo como consejero a los espartanos. Pero por parad\u00f3jico que pueda parecer la tiran\u00eda que entonces vive Atenas tampoco beneficia a nuestro protagonista, todo lo contrario: Calicles le proh\u00edbe la ense\u00f1anza a los j\u00f3venes y, para demostrar su lealtad al nuevo gobierno de Atenas es obligado junto con otros a ir en busca y captura de Cle\u00f3n de Salamina (mandato que S\u00f3crates no cumplir\u00e1, pues se vuelve a casa).<\/span><\/div>\n<div>\u00a0<\/div>\n<div><span style=\"font-size: 14pt;\">La democracia es restaurada por Tras\u00edculo y un grupo de atenienses que hab\u00edan escapado al exilio en ciudades como Tebas o Megara (temerosas de la posible hegemon\u00eda total de Esparta), en una lucha en la que Critias pierde la vida. Pero con el nuevo gobierno los problemas de S\u00f3crates no hacen sino comenzar: Rossellini nos muestra como se burlan de \u00e9l trayendo a colaci\u00f3n la imagen que los c\u00f3micos como Arist\u00f3fanes han difundido (difamaciones que tendr\u00e1n mucha importancia a la hora de acusarlo). Tambi\u00e9n problem\u00e1ticas resultan sus opiniones pol\u00edticas: un poco m\u00e1s adelante mostrar\u00e1 ante los que ser\u00e1n sus futuros acusadores su desprecio por el modo democr\u00e1tico de elecci\u00f3n de los magistrados (considera de suma importancia esta elecci\u00f3n como para dejarla al capricho de la suerte). Melito le avisa de que esas palabras pueden traerle problemas, del mismo modo que se lo trajeron a otros fil\u00f3sofos extranjeros (le habla de Prot\u00e1goras cuando, parad\u00f3jicamente, el sofista defend\u00eda todo lo contrario a lo expuesto por S\u00f3crates en la escena anterior).\u00a0<\/span><\/div>\n<div>\u00a0<\/div>\n<div><span style=\"font-size: 14pt;\">Las consecuencias no se hacen esperar y pronto S\u00f3crates es acusado ante el tribunal de Atenas de no creer en la divinidades de la ciudad, de tratar de introducir otras nuevas y de corromper a la juventud. La pena exigida es nada menos que la pena de muerte.\u00a0Pero esto no consigue amedrentar a nuestro protagonista:el director italiano nos lo muestra continuando con la labor que su\u00a0<i>daimon<\/i>\u00a0(su divinidad particular) le hab\u00eda encomendado, esto es, hacer ver a los otros hombres que no saben en realidad lo que creen saber. En orden a esto lo vemos discutir con Hipias acerca de la belleza, con Eutifr\u00f3n sobre el significado de la piedad, atrevi\u00e9ndose incluso a contraponer a Lisias (el que en principio estaba encargado de su defensa) en lo referente a la verdad y a la elocuencia.<\/span><\/div>\n<div>\u00a0<\/div>\n<div><span style=\"font-size: 14pt;\">Durante el proceso vemos a S\u00f3crates defendi\u00e9ndose a s\u00ed mismo frente a las acusaciones de Melito, Anito y Lic\u00f3n. En primer lugar tratar\u00e1 de defenderse de las acusaciones de los c\u00f3micos, que siempre lo han presentando como un fil\u00f3sofo de la naturaleza y un introductor de nuevos dioses, tras esa caricatura hab\u00eda una acusaci\u00f3n mucho m\u00e1s peligrosa: la de ate\u00edsmo. El personajes que \u00e9stos quieren pretender ver en S\u00f3crates no existe en la realidad. La acusaci\u00f3n no puede provenir de estos cargos sino del hecho de haber sido proclamado, a partir de la pregunta que Clerefonte hizo al or\u00e1culo de Delfos, el hombre m\u00e1s sabio de toda Grecia: es decir, por saber que nada sabe, al contrario de los dem\u00e1s hombres, que sin saber nada ni siquiera conocen su propia ignorancia. Posteriormente, a trav\u00e9s de sus argumentos, S\u00f3crates muestra como todas las acusaciones de Melito son infundadas, puras calumnias. Desde mi punto de vista aqu\u00ed Rossellini cae en un error al presentar el juicio tal y como lo hace ya que para cualquier espectador no queda otra salida que pensar en dos posibilidades: o que el jurado de Atenas est\u00e1 corrupto en su mayor\u00eda, o que simplemente son imb\u00e9ciles. Est\u00e1 claro que su intenci\u00f3n est\u00e1 m\u00e1s cercana a la primera opci\u00f3n (m\u00e1s socr\u00e1tica) que a la segunda, pero esto podemos comentarlo m\u00e1s tarde, ahora sigamos con la sinopsis pel\u00edcula.<\/span><\/div>\n<div>\u00a0<\/div>\n<div><span style=\"font-size: 14pt;\">Cuando S\u00f3crates es efectivamente condenado a muerte le dan la oportunidad de conmutar la pena ofreciendo algo a cambio. Entonces el fil\u00f3sofo, en uno de los pocos momentos de esa iron\u00eda que tanto lo ha caracterizado en la historia del pensamiento y que en la visi\u00f3n que nos da Rossellini apenas se deja notar, pide como conmutaci\u00f3n de la pena el derecho a ocupar un lugar en el Pritaneo (el lugar reservado a los benefactores de la ciudad), algo que hace arder en c\u00f3lera a todos los presentes. Tras esto, nadie puede evitar que el fil\u00f3sofo sea condenado a muerte por una mayor\u00eda de 140 votos.<\/span><\/div>\n<div>\u00a0<\/div>\n<div><span style=\"font-size: 14pt;\">Los disc\u00edpulos de S\u00f3crates, preocupados por la suerte de su maestro, tratan de convencerlo para que emprenda la huida. Crit\u00f3n es el encargado de convencer a nuestro protagonista, por lo que de ma\u00f1ana lo visita en su celda. S\u00f3crates se niega en redondo a aceptar la soluci\u00f3n que le presentan, imagina que las Leyes de la ciudad se le presentan en persona y, tras ver su intenci\u00f3n, le echan en cara el hecho de pretender ser infiel cuando las cosas se ponen feas, despu\u00e9s de haberse servido de ellas durante toda su vida.<\/span><\/div>\n<div>\u00a0<\/div>\n<div><span style=\"font-size: 14pt;\">La pel\u00edcula finaliza cuando S\u00f3crates toma la cicuta, uno de los momentos m\u00e1s bellos del film (no en vano muchos pintores han tratado de plasmar en el lienzo este momento debido a su gran belleza y emotividad). La escena que Rossellini nos presenta no est\u00e1 exenta de dicha belleza. S\u00f3crates nos habla de la muerte en t\u00e9rminos muy cercanos a Plat\u00f3n, en ese sentido nos dir\u00e1 cosas como: \u00abLos hombres calumnian a los cisnes. En la hora de la muerte los cisnes no cantan de desesperaci\u00f3n, sino porque son felices de ir junto a los dioses, a servirles\u00bb. En efecto, S\u00f3crates nos presenta la teor\u00eda plat\u00f3nica de la inmortalidad del alma, de que la muerte no tiene que ser un trance doloroso ni ser considerado como algo negativo porque es el puente a una vida mejor en la que se alcanza el verdadero conocimiento.<\/span><\/div>\n<div>\u00a0<\/div>\n<div>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Finalmente, y antes de hacer un comentario cr\u00edtico, destacar el importante papel que Rossellini hace jugar a Jantipa, la mujer de S\u00f3crates (aqu\u00ed interpretada por Anne Caprile como una cl\u00e1sica\u00a0<i>mamma<\/i>\u00a0italiana). Me sorprendi\u00f3 much\u00edsimo la importancia que el director italiano le da a un personaje que en los di\u00e1logos de Plat\u00f3n no es ni siquiera secundario (anecd\u00f3tico m\u00e1s bien se podr\u00eda decir). En esta pel\u00edcula Jantipa en cambio se presenta como alguien rebosante de sentido com\u00fan, conocedora del mensaje filos\u00f3fico de su marido (del que se confiesa bastante harta) e incluso capaz de predecir los futuros problemas de su esposo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\"><b>Comentario Cr\u00edtico personal<\/b>.<\/span><\/p>\n<\/div>\n<div><span style=\"font-size: 14pt;\">Como pod\u00e9is observar la visi\u00f3n que Rosellini presenta de S\u00f3crates difiere mucho de la que hab\u00edamos vistoen\u00a0<a href=\"http:\/\/lecturasdeunfilosofo.blogspot.com.es\/2013\/09\/el-juicio-de-socrates-i-f-stone.html\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">I. F. Stone<\/a>. Me atrevo a decir que su punto de vista sobre el fil\u00f3sofo griego puede haber ca\u00eddo en el error contrario: el S\u00f3crates de Rossellini queda muy lejos del partidario de Esparta que nos presenta Stone, sus alusiones a la pol\u00edtica son \u00a0muy escasas (por no decir casi nulas), se trata de un maestro venerado y amado por sus disc\u00edpulos y, de un modo inexplicable, brutalmente acusado por sus conciudadanos. Cuando se ve la pel\u00edcula uno puede llegar a tener la sensaci\u00f3n de que la sociedad ateniense estaba enferma, de que era capaz de acusar a un hombre bueno y justo a la muerte sin motivos racionales, simplemente por envidia o rencor. Ahora s\u00ed puedo entender en cierta medida a Stone y su intento de demostrar la culpabilidad de S\u00f3crates, el periodista americano trataba con ello de romper con la imagen tradicional de extrema veneraci\u00f3n que se sent\u00eda por el maestro y que conduc\u00eda a considerar la sociedad ateniense del momento (una sociedad famosa por su tolerancia y fecundidad pol\u00edtica, art\u00edstica, filos\u00f3fica, etc.) como una sociedad corrupta o completamente fuera de sus cabales. El problema es que ambos autores est\u00e1n dando una imagen difuminada de S\u00f3crates, no real, no humana sino excesivamente contagiada por la mitificaci\u00f3n (Rossellini en cuanto la comparte, Stone en cuanto pretende derruirla). Se trata de un S\u00f3crates escindido que, o bien solo contiene elementos positivos (Rossellini nos lo presenta con muchos rasgos que sospechosamente lo acercan al Mes\u00edas, con el que comparte muchos elementos en com\u00fan) o bien es el precedente de los dictadores totalitarios que conocer\u00e1 el siglo XX (desde el punto de vista de Stone). Considero que ambas visiones son\u00a0err\u00f3neas,\u00a0que contienen elementos de verdad pero que en su mensaje \u00faltimo caen en el error, por ello creo necesario complementarlas, en el t\u00e9rmino medio se encuentra la virtud.<\/span><\/div>\n<div>\u00a0<\/div>\n<\/div>\n<div>\u00a0<\/div>\n<div><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-248957 size-mh-magazine-content\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/socrates-1-678x381.jpg\" alt=\"\" width=\"678\" height=\"381\" data-id=\"248957\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/socrates-1-678x381.jpg 678w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/socrates-1-300x169.jpg 300w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/socrates-1-1024x575.jpg 1024w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/socrates-1-768x431.jpg 768w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/socrates-1.jpg 1200w\" sizes=\"auto, (max-width: 678px) 100vw, 678px\" \/><\/div>\n<div>\u00a0<\/div>\n<div>\u00a0<\/div>\n<div>\u00a0<\/div>\n<div>\n<hr \/>\n<\/div>\n<div><strong><span style=\"font-size: 14pt;\">FICHA TECNICA:\u00a0<\/span><\/strong><\/div>\n<div>\u00a0<\/div>\n<div>\n<p>T\u00edtulo original. Socrate (Socrates) (TV)<\/p>\n<p>A\u00f1o. 1971<\/p>\n<p>Duraci\u00f3n. 120 min.<\/p>\n<p>Pa\u00eds. \u00a0Italia<\/p>\n<p>Direcci\u00f3n. Roberto Rossellini<\/p>\n<p>Guion. Roberto Rossellini,\u00a0Renzo Rossellini,\u00a0Jean-Dominique de la Rochefoucauld,\u00a0Marcella Mariani<\/p>\n<p>M\u00fasica. Mario Nascimbene<\/p>\n<p>Fotograf\u00eda. Jorge H. Mart\u00edn<\/p>\n<p>Reparto. Jean Sylv\u00e8re,\u00a0Anne Caprile,\u00a0Giuseppe Mannajuolo,\u00a0Ricardo Palacios,\u00a0Antonio Medina,\u00a0Julio Morales<\/p>\n<p>Productora. Coproducci\u00f3n Italia-Espa\u00f1a-Francia<\/p>\n<p>G\u00e9nero. Drama\u00a0|\u00a0Biogr\u00e1fico.\u00a0Antigua Grecia.\u00a0Telefilm<\/p>\n<p>Sinopsis. Biopic que narra con detalle los \u00faltimos d\u00edas de S\u00f3crates, incluyendo el juicio y su ejecuci\u00f3n. Roberto Rossellini nos muestra al fil\u00f3sofo griego discutiendo en el \u00e1gora y muestra tambi\u00e9n los acontecimientos pol\u00edticos que lo llevaron a su hist\u00f3rico juicio. (<a href=\"https:\/\/www.filmaffinity.com\/es\/film563005.html\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">FILMAFFINITY<\/a>)<\/p>\n<\/div>\n<div>\u00a0<\/div>\n<div>\n<p><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/author\/punto-critico\/\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-9528\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/03\/Mosca_Punto_Cr\u00edtico_40.png\" alt=\"\" width=\"80\" height=\"80\" data-id=\"9528\" \/><\/a><\/p>\n<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<div class=\"mh-excerpt\"><p>La nueva normalidad Cada vez que se produc\u00eda alg\u00fan cataclismo extraordinario, su v\u00edctima intentaba volver a la vida que hab\u00eda perdido. Ya no ser\u00e1 posible. Por Mart\u00edn Caparr\u00f3s NYT &nbsp; Nunca pens\u00e9 que escribir\u00eda estas <a class=\"mh-excerpt-more\" href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2020\/05\/09\/socrates-1970-de-roberto-rossellini\/\" title=\"\u00abS\u00d3CRATES\u00bb, pel\u00edcula de Roberto Rossellini. \u00abLa nueva Normalidad\u00bb, por Mart\u00edn Caparr\u00f3s (NYT). \u00abNueva Normalidad\u00bb como imposici\u00f3n de unos gobiernos empoderados por nuestro miedo\u00bb\">[&#8230;]<\/a><\/p>\n<\/div>","protected":false},"author":3,"featured_media":251366,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[8],"tags":[52],"class_list":{"0":"post-28476","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","7":"category-filosofia","8":"tag-covid"},"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/28476","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=28476"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/28476\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/media\/251366"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=28476"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=28476"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=28476"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}