{"id":28180,"date":"2024-03-08T00:05:55","date_gmt":"2024-03-07T23:05:55","guid":{"rendered":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/?p=28180"},"modified":"2024-03-13T10:03:36","modified_gmt":"2024-03-13T09:03:36","slug":"tres-visiones-sobre-la-democracia-spinoza-rousseau-y-tocqueville-por-ricardo-hurtado-simo-parte-ii-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2024\/03\/08\/tres-visiones-sobre-la-democracia-spinoza-rousseau-y-tocqueville-por-ricardo-hurtado-simo-parte-ii-2\/","title":{"rendered":"Tres Visiones sobre la Democracia: Spinoza, Rousseau y Tocqueville por Ricardo Hurtado Simo (parte 2): \u00abcompetencia, rivalidad, oposici\u00f3n de intereses, y el oculto deseo de lucrarse a expensas del pr\u00f3jimo\u00bb"},"content":{"rendered":"<p class=\"entry-title\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #008000; font-size: 14pt;\"><a style=\"color: #008000;\" href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2024\/03\/01\/tres-visiones-sobre-la-democracia-spinoza-rousseau-y-tocqueville-por-ricardo-hurtado-simo-parte-i-2\/\">Tres Visiones sobre la Democracia: Spinoza, Rousseau y Tocqueville por Ricardo Hurtado Simo (parte I)<\/a><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2020\/04\/10\/tres-visiones-sobre-la-democracia-spinoza-rousseau-y-tocqueville-por-ricardo-hurtado-simo-parte-iii-2\/\">Tres visiones sobre la Democracia: Spinoza, Rousseau y Tocqueville, por Ricardo Hurtado Simo (parte III)<\/a><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"font-size: 18pt;\">*<span style=\"color: #008000;\">*<\/span>*<\/span><\/strong><\/p>\n<h2 style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 24pt;\">Tres Visiones sobre la Democracia: Spinoza, Rousseau y Tocqueville<\/span><\/h2>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"font-size: 18pt;\"><a href=\"https:\/\/dialnet.unirioja.es\/metricas\/investigadores\/2904803\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Ricardo Hurtado Simo<\/a><\/span><\/strong><\/p>\n<h1 style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 18pt;\">\u2013 Parte II \u2013<\/span><\/h1>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h3 style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 18pt;\"><strong>3.<\/strong>\u00a0<strong>J. J. Rousseau: de los Discursos al Contrato Social<\/strong><\/span><\/h3>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>El \u201cDiscurso sobre las ciencias y las artes\u201d.<\/strong><\/span><\/h4>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Despu\u00e9s de haber tratado el pensamiento pol\u00edtico <em>spinozista<\/em>, nos situamos\u00a0ahora en pleno siglo XVIII, con el desarrollo de cuestiones filos\u00f3ficas que son el caldo\u00a0de cultivo de la Revoluci\u00f3n Francesa. Para abordar a <strong>Rousseau<\/strong> y ponerlo en relaci\u00f3n\u00a0con los otros dos autores de este trabajo no me limitar\u00e9 a tratar su obra b\u00e1sica de\u00a0filosof\u00eda pol\u00edtica, el <em><strong>\u201cContrato Social<\/strong><\/em>\u201d, sino que tambi\u00e9n tendremos en cuenta sus\u00a0\u201c<strong><em>Discursos<\/em><\/strong>\u201d, ya que contienen ideas que despu\u00e9s se tratar\u00e1n en el \u201c<strong><em>Contrato<\/em><\/strong>\u201d y\u00a0adem\u00e1s nos permitir\u00e1n contemplar c\u00f3mo evoluciona el pensamiento del fil\u00f3sofo de\u00a0Ginebra en lo que a su concepci\u00f3n del hombre y la sociedad se refiere. En el \u201c<em><strong>Discurso\u00a0sobre las ciencias y las artes<\/strong><\/em>\u201d y el \u201c<em><strong>Discurso sobre el origen de la desigualdad entre los\u00a0hombres<\/strong><\/em>\u201d germinan ideas antropol\u00f3gicas y pol\u00edticas que aflorar\u00e1n decisivamente en el\u00a0\u201c<em><strong>Contrato Social<\/strong><\/em>\u201d.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El punto de partida es la educaci\u00f3n, asunto que es duramente criticado en el\u00a0\u201c<em><strong>Discurso sobre las ciencias y las artes<\/strong><\/em>\u201d y es considerado fuente de males y\u00a0perversiones en la sociedad de su \u00e9poca. Como acabamos de ver en Spinoza, el\u00a0Estado tiene la funci\u00f3n de educar a los individuos para hacer posible que tengan un\u00a0comportamiento racional, y aqu\u00ed tenemos el primer punto de divergencia entre ambos\u00a0pensadores; si <strong>Spinoza<\/strong> asocia la raz\u00f3n con el correcto funcionamiento de la vida\u00a0social, <strong>Rousseau<\/strong> reivindica la vuelta al estado de naturaleza como huida de la corrupta sociedad.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/Spinoza-Rousseau-y-Tocqueville-3.jpg\" rel=\"lightbox[13874]\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft wp-image-13868\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/Spinoza-Rousseau-y-Tocqueville-3.jpg\" sizes=\"auto, (max-width: 330px) 100vw, 330px\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/Spinoza-Rousseau-y-Tocqueville-3.jpg 300w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/Spinoza-Rousseau-y-Tocqueville-3-150x150.jpg 150w\" alt=\"Tres Visiones sobre la Democracia\" width=\"330\" height=\"330\" \/><\/a>La denuncia que <strong>Rousseau<\/strong> hace tambi\u00e9n se extiende al ciudadano, pues\u00a0en la sociedad que \u00e9l nos describe el ciudadano est\u00e1 corrompido hasta las entra\u00f1as;\u00a0<strong>Rousseau<\/strong> considera que el buen ciudadano est\u00e1 en peligro de extinci\u00f3n. El olvido y la\u00a0degeneraci\u00f3n de la virtud y de las buenas costumbres han afectado a los buenos\u00a0ciudadanos. En el \u201c<em><strong>Discurso sobre las ciencias y las artes<\/strong><\/em>\u201d, el ciudadano emp\u00edrico (<em>o\u00a0existente<\/em>) es criticado porque est\u00e1 degenerado y viciado en la sociedad de la\u00a0apariencia que nos relata <strong>Rousseau<\/strong>. Sin embargo, el ciudadano no es simplemente el\u00a0hombre que vive en sociedad, es mucho m\u00e1s. Ser ciudadano conlleva una educaci\u00f3n,\u00a0una formaci\u00f3n, de ah\u00ed su cr\u00edtica en este \u201c<em><strong>Discurso<\/strong><\/em>\u201d a la educaci\u00f3n que se da en su\u00a0tiempo. La educaci\u00f3n es vital para crear hombres buenos en la civilizaci\u00f3n, o sea,\u00a0buenos ciudadanos. <strong>El buen ciudadano se preocupa por lo verdaderamente\u00a0importante, ama la naturaleza y no es esclavo de nadie<\/strong>. La noci\u00f3n de ciudadano que\u00a0nos expone <strong>Rousseau<\/strong> en su primer Discurso se complementa con el ciudadano que\u00a0forma parte de la voluntad general y por lo tanto expresa su voluntad y participa en la\u00a0esfera pol\u00edtica, pero esta parte \u201c<em>constructiva<\/em>\u201d forma parte ya del \u201c<strong>Contrato Social<\/strong>\u201d. En\u00a0la respuesta de <strong>Rousseau<\/strong> a <strong>M. Gautier<\/strong> por su cr\u00edtica al \u201c<em><strong>Discurso sobre las ciencias y\u00a0las artes<\/strong><\/em>\u201d se encuentra algo que ser\u00e1 fundamental en el <strong>Contrato Social<\/strong>, que \u00ab<em>los\u00a0<\/em><em>pueblos verdaderamente corrompidos no son tanto los que tienen leyes malas como\u00a0<\/em><em>los que desprecian las leyes\u00bb<\/em>. Para <strong>Rousseau<\/strong>, las leyes deben ser respetadas por\u00a0todos los pueblos.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\">\u00ab<em>los\u00a0<\/em><em>pueblos verdaderamente corrompidos no son tanto los que tienen leyes malas como\u00a0<\/em><em>los que desprecian las leyes\u00bb<\/em><\/span><\/strong><\/p>\n<\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En definitiva, el \u201c<em><strong>Discurso sobre las ciencias y las artes<\/strong><\/em>\u201dsupone un hito en la historia de la filosof\u00eda y en la historia misma, pues trata todos los aspectos que son negativos en la vida en sociedad.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En poco m\u00e1s de treinta p\u00e1ginas, <strong>Rousseau<\/strong> no deja t\u00edtere con cabeza en su mordaz cr\u00edtica a la civilizaci\u00f3n del siglo XVIII. Si <strong>Rousseau<\/strong> viviese en pleno siglo XXI, tendr\u00eda tantas cosas que criticar de nuestra sociedad tecnol\u00f3gica que en vez de escribir treinta y dos p\u00e1ginas habr\u00eda escrito trescientas.<\/span><\/p>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>El \u201cDiscurso sobre el origen de la desigualdad entre los hombres\u201d.<\/strong><\/span><\/h4>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En el \u201c<em><strong>Discurso sobre el origen de la desigualdad entre los hombres<\/strong><\/em>\u201d,\u00a0<strong>Rousseau<\/strong> elabora su antropolog\u00eda y las l\u00edneas fundamentales de su planteamiento son\u00a0muy distintas a las de <strong>Spinoza<\/strong>, <strong>Hobbes<\/strong> o <strong>Locke.<\/strong> <strong>Rousseau<\/strong> parte de la idea de que el\u00a0hombre no es social por naturaleza y de que la propiedad no es un derecho natural.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Este segundo <strong>Discurso<\/strong> se desarrolla a partir de plantear la siguiente pregunta:\u00a0<strong>\u00bfy si el hombre no es por naturaleza un ser social?<\/strong> A partir de esta pregunta\u00a0<strong>Rousseau<\/strong> desarrolla un proceso en el que el hombre pas\u00f3 de vivir en estrecha\u00a0relaci\u00f3n con la naturaleza y como las dem\u00e1s animales a su transformaci\u00f3n en un\u00a0hombre que vive en sociedad. Todo este proceso es hipot\u00e9tico, es una simple\u00a0imaginaci\u00f3n. A lo largo de toda la obra se reconstruye el proceso de la inocencia a la\u00a0perversi\u00f3n humana.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En este \u201c<em><strong>Discurso<\/strong><\/em>\u201d se pone de manifiesto adem\u00e1s el amor que Rousseau\u00a0profesa a la naturaleza.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El \u201c<em><strong>Discurso<\/strong><\/em>\u201d se inicia describiendo al hombre en su estado natural desde sus\u00a0rasgos m\u00e1s b\u00e1sicos como comer y beber. Frente al amaneramiento y la debilidad del\u00a0hombre civilizado, el hombre en estado de naturaleza es fuerte<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"padding-left: 40px; text-align: center;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\"><em>\u00abAl hacerse sociable y esclavo, se vuelve d\u00e9bil, temeroso, rastrero, y <\/em><em>su manera de vivir blanda y afeminada acaba de enervar a la vez su valor y su\u00a0<\/em><em>fuerza\u00bb.<a id=\"ref7a\" style=\"color: #008000;\"><\/a><a style=\"color: #008000;\" href=\"#ref7\">[7]<\/a><\/em><\/span><\/strong><\/p>\n<\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En la civilizaci\u00f3n, la t\u00e9cnica y las artes sustituyen a la fuerza y la agilidad. El\u00a0hombre en sociedad es d\u00e9bil porque depende de los dem\u00e1s, por el contrario, en la\u00a0naturaleza el hombre depende exclusivamente de s\u00ed mismo. En este aspecto se puede\u00a0vislumbrar la alienaci\u00f3n que sufren los hombres en la vida en sociedad, pues no tiene\u00a0autonom\u00eda y la dependencia de otros les lleva a convertirse en esclavos; sobre la\u00a0alienaci\u00f3n trataremos con m\u00e1s detenimiento en el \u201c<em><strong>Contrato Social<\/strong><\/em>\u201d. El hombre salvaje\u00a0es libre y vive el presente. No es un ser pasivo sino todo lo contrario, su dinamismo y\u00a0actividad le hacen estar mucho m\u00e1s vivo que el hombre civilizado, que se pre-ocupa y\u00a0tiene la cabeza llena de banalidades.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En el \u201c<em><strong>Discurso sobre el origen de la desigualdad entre los hombres<\/strong><\/em>\u201d,\u00a0<strong>Rousseau<\/strong> ahonda m\u00e1s que en el \u201c<em><strong>Discurso sobre las ciencias y las artes<\/strong><\/em>\u201d en las\u00a0diferencias que hay entre la vida del hombre en la naturaleza y la vida en sociedad. La\u00a0balanza entre ambos modelos de vida se decanta claramente del lado de la vida en la\u00a0naturaleza; las diferencias entre la vida en la naturaleza y la vida en sociedad tiene\u00a0siempre una base moral donde la distinci\u00f3n entre lo bueno y lo malo siempre est\u00e1n\u00a0presentes. Como dato rese\u00f1able en la distinci\u00f3n entre naturaleza y sociedad hay que\u00a0se\u00f1alar que <strong>Rousseau<\/strong> considera que el hombre no es sociable; <strong>la sociabilidad no es\u00a0un rasgo caracter\u00edstico del ser humano<\/strong>. Si este rasgo llama la atenci\u00f3n y es contrario a\u00a0la mayor\u00eda de las tesis sobre la esencia del hombre, a\u00fan es m\u00e1s llamativo que\u00a0<strong>Rousseau<\/strong> est\u00e9 en contra de <strong>Hobbes<\/strong> y afirme que el hombre no es malo por\u00a0naturaleza, que el hombre \u201c<em>no es lobo para el hombre<\/em>\u201d. Si <strong>Spinoza<\/strong> afirma que el\u00a0hombre se dejar\u00eda llevar por el deseo y el poder, en este \u00e1mbito, <strong>Rousseau<\/strong> transforma\u00a0este planteamiento en todo lo contrario. <strong>La sociedad civil y la pol\u00edtica son los art\u00edfices\u00a0de que el hombre viva rodeado de injusticias y desigualdades<\/strong>. El fil\u00f3sofo de Ginebra cree que la sociedad civilizada es la causa de las guerras y no la naturaleza; <strong>el estado de naturaleza es el mejor para tener la paz<\/strong> (<em>tesis totalmente opuesta a la de<\/em> <strong>Spinoza<\/strong>), la \u00ab<a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2022\/03\/24\/la-paz-perpetua-por-inmanuel-kant-2\/\"><em><strong>paz perpetua<\/strong>\u00ab<\/em><\/a>, como dir\u00eda <strong>Kant<\/strong>. Estas afirmaciones de <strong>Rousseau<\/strong> dan que pensar pues dudo que en los tiempos en que los hombres no viv\u00edan en las sociedades complejas no hubiese constantes enfrentamientos entre grupos de hombres por alimento o incluso por conseguir hembras. Aunque ni en el estado de naturaleza ni en la sociedad se consigue la paz eterna, resulta bastante inocente pensar que los primeros hombres no conoc\u00edan la violencia.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En todo este \u201c<em><strong>Discurso<\/strong><\/em>\u201d est\u00e1 como tel\u00f3n de fondo <strong>el problema del\u00a0<em>origen del\u00a0<\/em><em>mal<\/em><\/strong>; como veremos, <strong>Voltaire<\/strong> no est\u00e1 de acuerdo con <strong>Rousseau<\/strong> en este aspecto. En el\u00a0\u201c<em><strong>Discurso sobre el origen de la desigualdad entre los hombres<\/strong><\/em>\u201d se pone de manifiesto\u00a0que <strong>el origen del mal est\u00e1 en el hombre; el mal es como una semilla que germina\u00a0cuando el hombre se convierte en un ser social<\/strong>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Opuesto totalmente a la depravaci\u00f3n que hay en la sociedad est\u00e1 el estado de\u00a0naturaleza, donde no hay ninguna manifestaci\u00f3n del mal<\/strong>. En la inocencia de los\u00a0hombres primitivos no hay esclavitud, todos son libres y no existe la ley del m\u00e1s fuerte,\u00a0cosa que es digna de tener en cuenta, pues al observar a los animales, vemos que\u00a0generalmente el m\u00e1s fuerte es el que domina y ejerce su poder sobre los dem\u00e1s\u00a0miembros del grupo. En el \u201c<em><strong>Contrato Social<\/strong><\/em>\u201d tambi\u00e9n se tratar\u00e1 la cuesti\u00f3n sobre la ley\u00a0del m\u00e1s fuerte. En un contexto que ha cambiado bastante, <strong>Rousseau<\/strong> Rechaza la ley\u00a0del m\u00e1s fuerte para rechazar a su vez la sumisi\u00f3n de unos hombres ante el poder de\u00a0otros. <strong>Rousseau<\/strong> lleva todos estos asuntos hasta las \u00faltimas consecuencias y no le tiembla la mano al sostener que los hombres miserables est\u00e1n todos en la sociedad civil; la vida en sociedad aflige a los individuos, cosa que no pasaba en el estado de naturaleza. \u00ab<em>No vemos casi en torno nuestro m\u00e1s que gente que se lamenta de su\u00a0<\/em><em>existencia [\u2026]\u00bb<\/em><\/span><a id=\"ref8a\"><\/a><a href=\"#ref8\">[8]<\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Parece que <strong>Rousseau<\/strong> se decanta claramente por un hombre ignorante pero feliz a un hombre que razone pero que no haga m\u00e1s que sufrir. En algunos momentos <strong>Rousseau<\/strong> rechaza el pensamiento y la raz\u00f3n, pues s\u00f3lo sirven para degenerar al hombre. Recordemos por ejemplo que \u00ab<em>el pensamiento deprava los sentidos\u00bb<\/em>. Todas estas afirmaciones tan irracionalistas dejan mucho hueco para la cr\u00edtica y a\u00fan m\u00e1s en el siglo XVIII; aunque lo cierto es que se refin\u00f3 lo bastante como para no saber vivir en la naturaleza. <strong>Rousseau<\/strong> no es consecuente con sus tajantes afirmaciones. El irracionalismo <em>roussonianio<\/em> y lo hasta aqu\u00ed expuesto chocan con la defensa racionalista de <strong>Spinoza<\/strong>; si para el fil\u00f3sofo jud\u00edo vivir de acuerdo con la raz\u00f3n es la mejor manera para llegar a la felicidad, <strong>Rousseau<\/strong> defiende todo lo contrario. Adem\u00e1s, <strong>Spinoza<\/strong> responder\u00eda a <strong>Rousseau<\/strong> que no se puede afirmar que en el estado de naturaleza se dan la justicia y el bien porque son conceptos que s\u00f3lo tienen sentido a partir de la constituci\u00f3n de la vida en sociedad.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Tambi\u00e9n se trata de manera clara el problema de la desigualdad, problema que\u00a0da t\u00edtulo a este discurso. La famosa distinci\u00f3n entre la desigualdad natural y la\u00a0desigualdad social se encuentra presente; as\u00ed pues<\/span><\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify; padding-left: 40px;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\"><em>\u00abLa diferencia de hombre a hombre debe ser menor en el estado de <\/em><em>naturaleza que en el de sociedad, y en qu\u00e9 medida la desigualdad natural debe\u00a0<\/em><em>aumentar en la especie humana con la desigualdad institucional\u00bb <a id=\"ref9a\" style=\"color: #008000;\"><\/a>. <a style=\"color: #008000;\" href=\"#ref9\">[9]<\/a><\/em><\/span><\/strong><\/p>\n<\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">La desigualdad natural se refiere a las diferencias en las cualidades f\u00edsicas e\u00a0intelectuales, mientras que la desigualdad institucional consiste en los diferentes\u00a0privilegios y desigualdades que hay entre los hombres; pero la desigualdad\u00a0institucional es una desigualdad aceptada por los hombres que les ha hecho esclavos\u00a0de ellos mismos. La desigualdad en sociedad es mucho m\u00e1s profunda que la\u00a0desigualdad natural, pues genera odio, vanidad, apariencia, etc, en definitiva, con ella\u00a0surge el mal. <strong>Las desigualdades f\u00edsicas e intelectuales no son tantas en el estado de\u00a0naturaleza, sin embargo, en la civilizaci\u00f3n cuando se combinan con las diferencias\u00a0sociales crean una mezcla que puede llegar a distinguir a los hombres de manera\u00a0abismal<\/strong>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">La segunda parte del \u201c<strong><em>Discurso sobre el origen de la desigualdad entre los\u00a0hombres<\/em><\/strong>\u201d se inicia con una profunda y c\u00e9lebre sentencia que nos viene a decir que la\u00a0sociedad civil nace con la propiedad privada. Para <strong>Rousseau<\/strong>, la propiedad es fuente\u00a0de males, de ah\u00ed que este tema haya sido esencial en el pensamiento de <strong>Marx<\/strong>. Con el\u00a0paso a la sociedad, el hombre va dejando atr\u00e1s toda su inocencia y su virtud,\u00a0sustituy\u00e9ndolas por el establecimiento de la propiedad, el ocio, el lujo y las artes, entre\u00a0otras muchas cosas. En este proceso desde la naturaleza a la sociedad, el hombre se\u00a0va debilitando y crecen en \u00e9l las desigualdades. Ahora bien, <strong>\u00bfc\u00f3mo llega el hombre al\u00a0estado en sociedad?<\/strong>. <strong>Rousseau<\/strong> le atribuye dos causas: a <strong>causa del azar<\/strong>, que empuja\u00a0al hombre hacia la historia y <strong>a causa de la<\/strong> <strong>necesidad<\/strong>, por el crecimiento demogr\u00e1fico y\u00a0las cat\u00e1strofes naturales entre otras razones. Ante las adversidades, el hombre\u00a0emple\u00f3 dos de sus facultades, la fuerza y la t\u00e9cnica. El hombre fue abandonando su\u00a0estado inicial y progres\u00f3 como respuesta ante las penurias gracias a su entendimiento.\u00a0<strong>Pronto este progreso que inicialmente part\u00eda con inocentes intenciones se desarroll\u00f3\u00a0de tal manera en los hombres que se convirtieron en seres superiores sobre los dem\u00e1s\u00a0animales<\/strong>. Desde este momento el hombre se mir\u00f3 a s\u00ed mismo y florecieron en \u00e9l el orgullo y el af\u00e1n por ser siempre el primero. <strong>Los hombres se mov\u00edan por el inter\u00e9s y miraban el presente, y fue a causa del inter\u00e9s por lo que se fueron asociando entre ellos<\/strong>.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\">La maldad y la degeneraci\u00f3n se desarrollaron r\u00e1pidamente al dejar atr\u00e1s la\u00a0forma de vida primitiva; sin embargo, el hombre no es cruel por naturaleza, la crueldad\u00a0nace con la civilizaci\u00f3n y la injusticia nace con la propiedad<\/span><\/strong><\/p>\n<\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">La maldad y la degeneraci\u00f3n se desarrollaron r\u00e1pidamente al dejar atr\u00e1s la\u00a0forma de vida primitiva; sin embargo, el hombre no es cruel por naturaleza, la crueldad\u00a0nace con la civilizaci\u00f3n y la injusticia nace con la propiedad. <strong>La propiedad es fuente\u00a0inagotable de males y con ella nacieron la desigualdad, el ocio y el vicio<\/strong>. As\u00ed, se pone\u00a0de manifiesto que <strong>Rousseau<\/strong> piensa de manera muy diferente a la de muchos\u00a0ilustrados, como <strong>Condorcet<\/strong> por ejemplo. <strong>Rousseau<\/strong> considera que el progreso ha sido\u00a0una desgracia para los hombres.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Retomando lo dicho con anterioridad, la propiedad es la protagonista de la\u00a0segunda parte del \u201c<strong><em>Discurso sobre el origen de la desigualdad entre los hombres<\/em><\/strong>\u201d. La propiedad es una lacra para el ser humano, que acrecienta las desigualdades entre los hombres. Con la propiedad privada nacen las normas de justicia, la apariencia y la divisi\u00f3n del trabajo. Con la divisi\u00f3n del trabajo aumentan a\u00fan m\u00e1s las desigualdades. En la civilizaci\u00f3n, la propiedad es la causante de la distinci\u00f3n entre ricos y pobres, de aqu\u00ed en adelante unos hombres son amos y otros son esclavos, por lo que la libertad queda subyugada por la propiedad privada. <strong>Con la divisi\u00f3n entre ricos y pobres surgen la ambici\u00f3n, el odio y la envidia entre los hombres<\/strong>. <strong>L<\/strong><strong>a piedad, la solidaridad entre los\u00a0hombres es sustituida por el ego\u00edsmo y el enfrentamiento constante<\/strong>,<\/span><\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify; padding-left: 40px;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\"><em>\u00bb [\u2026]en una palabra, competencia y rivalidad por una parte, oposici\u00f3n de <\/em><em>intereses por la otra, y siempre el oculto deseo de lucrarse a expensas del pr\u00f3jimo,\u00a0<\/em><em>todos estos males son el primer efecto de la propiedad y la compa\u00f1\u00eda inseparable de\u00a0<\/em><em>la desigualdad incipiente\u00bb <a id=\"ref10a\" style=\"color: #008000;\"><\/a> .<a style=\"color: #008000;\" href=\"#ref10\">[10]<\/a><\/em><\/span><\/strong><\/p>\n<\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>La propiedad privada es la causa, y sus consecuencias son: la distinci\u00f3n entre ricos y pobres, la desigualdad, la violencia, y por \u00faltimo el estado de guerra<\/strong>. Rousseau, en su desarrollo sobre la propiedad y la desigualdad en sociedad llega a la fundaci\u00f3n del Estado. <strong>El Estado es un invento mal\u00e9volo para Rousseau<\/strong>; el Estado nace cuando es creado por unos cuantos hombres, los ricos, para asegurarse sus propiedades y necesidades ante la violencia ejercida por los desfavorecidos. El Estado es \u00ab<em>el proyecto m\u00e1s meditado que jam\u00e1s haya cabido en mente humana\u00bb <\/em><\/span><a id=\"ref11a\"><\/a><a href=\"#ref11\">[11]<\/a>.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\">El Estado es un invento mal\u00e9volo para Rousseau; el Estado nace cuando es creado por unos cuantos hombres, los ricos, para asegurarse sus propiedades y necesidades ante la violencia ejercida por los desfavorecidos<\/span><\/strong><\/p>\n<\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Al igual que denunciaba que la propiedad naci\u00f3 a causa del car\u00e1cter d\u00f3cil de los\u00a0hombres, lo mismo se\u00f1ala <strong>Rousseau<\/strong> sobre el Estado. El Estado es visto como un artificio establecido por unos pocos interesados que enga\u00f1aron a la mayor\u00eda de los hombres. La libertad fue eliminada y aumentaron las desigualdades y la divisi\u00f3n entre ricos y pobres; unos son amos y otros esclavos. <strong>Las buenas intenciones se olvidan pronto cuando se llega al poder; con la constituci\u00f3n de ese cuerpo pol\u00edtico, el gobernante, el poderoso se convierte en amo de los dem\u00e1s<\/strong>. <strong>De todo esto se desprende que Rousseau no conf\u00eda en la raz\u00f3n de la masa esclavizada<\/strong> \u00bb <em>[\u2026]\u00a0<\/em><em>comprendo que no son esclavos los llamados a razonar sobre la libertad\u00bb<\/em>. <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\"><a id=\"ref12a\"><\/a><a href=\"#ref12\">[12]<\/a>\u00a0\u00bfQu\u00e9 se\u00a0puede esperar de unos hombres que se encadenan ellos mismos a una vida de\u00a0sumisi\u00f3n y esclavitud? La cr\u00edtica a la masa me parece muy pertinente, pues no sirve\u00a0de mucho que unos pocos intenten que toda la humanidad vea la luz mientras el resto\u00a0no quiere abrir los ojos. Como vemos, el mito de la caverna plat\u00f3nico siempre est\u00e1 de\u00a0actualidad; la denuncia de <strong>Rousseau<\/strong> se materializa de manera m\u00e1s expl\u00edcita cuando\u00a0<strong>Kant<\/strong> reivindica el <a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2022\/12\/20\/sapere-aude-que-es-la-ilustracion-por-inmanuel-kant\/\"><em><strong>sapere aude!<\/strong><\/em><\/a> frente a la culpable minor\u00eda de edad. Muchas veces\u00a0tenemos lo que nos merecemos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En las \u00faltimas p\u00e1ginas del \u201c<em><strong>Discurso<\/strong><\/em>\u201d, el fil\u00f3sofo de Ginebra hace una fuerte\u00a0defensa de la libertad. La libertad es la m\u00e1s noble de las facultades del hombre, por\u00a0ello es algo que no se debe perder nunca. Estas afirmaciones se enlazan con el\u00a0comienzo del \u201c<em><strong>Contrato Social<\/strong><\/em>\u201d, cuando <strong>Rousseau<\/strong> dice que los hombres est\u00e1n\u00a0obligados a ser libres.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Nuestro objetivo de ver el pensamiento pol\u00edtico de Rousseau en un sentido\u00a0unitario y lineal se ve reforzado al tratar la parte final de su \u201c<em><strong>Discurso sobre el origen\u00a0de la desigualdad entre los hombres<\/strong><\/em>\u201d, donde ya se preocupa por la sociedad civil, y\u00a0concretamente por la constituci\u00f3n del Estado y sus l\u00edneas fundamentales. Aunque\u00a0tendr\u00e1 que rectificar en muchos aspectos, <strong>Rousseau<\/strong> traza en este \u201c<em><strong>Discurso<\/strong><\/em>\u201d las l\u00edneas fundamentales que se tratar\u00e1n en el \u201c<strong>Contrato<\/strong> <strong>Social<\/strong>\u201d, sobre todo al hablar del poder leg\u00edtimo y al considerar fundamentales unas leyes justas y fuertes.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">A lo largo de todo el pensamiento <em>roussoniano<\/em>, el estado de naturaleza no se\u00a0opone a la sociedad civil; hay un proceso que se inicia con el estado de naturaleza, de\u00a0ah\u00ed se pasa a un estado civil totalmente injusto que critica en sus <strong>Discursos<\/strong>, y\u00a0finalmente se llega a un estado civil leg\u00edtimo fruto del contrato social. En el \u201c<em><strong>Contrato Social<\/strong><\/em>\u201d, <strong>Rousseau<\/strong> rompe con lo dicho en los \u201c<em><strong>Discursos<\/strong><\/em>\u201d. El estado de naturaleza\u00a0pierde su cariz idealista para convertirse en algo real y anterior al estado en sociedad:\u00a0La libertad humana que tanto elogia el ginebrino en sus \u201c<em><strong>Discursos<\/strong><\/em>\u201d, evoluciona en la\u00a0voluntad general. Mientras que en el \u201c<em><strong>Discurso sobre el origen de la desigualdad entre\u00a0los hombres<\/strong><\/em>\u201d, la sociedad es algo totalmente negativo y opuesto a la naturaleza, en el\u00a0\u201c<em><strong>Contrato Social<\/strong><\/em>\u201d, la sociedad no es tan nociva. El hombre que vive en la sociedad\u00a0fruto del contrato entre los hombres no tiene su naturaleza, entendida como algo\u00a0caracter\u00edstico situado en el interior de uno mismo, corrompida; ahora, incluso la\u00a0sociedad hace mejores a los hombres y permite que se desarrollen sus facultades al\u00a0m\u00e1ximo. El estado de ni\u00f1ez que tanto le gustaba a <strong>Rousseau<\/strong>, crece ya a un estado de\u00a0adulto; la inocencia del ni\u00f1o se transforma hacia el perfeccionamiento del hombre\u00a0adulto.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Los \u201c<em><strong>Discursos<\/strong><\/em>\u201d llevar\u00e1n a <strong>Rousseau<\/strong> a un camino sin retorno que le origin\u00f3\u00a0numerosas cr\u00edticas, como la de Voltaire, que con su habitual iron\u00eda puso en tela de\u00a0juicio la validez de las afirmaciones de <strong>Rousseau<\/strong>, especialmente la cuesti\u00f3n del origen\u00a0del mal y la vuelta al estado de naturaleza. La pol\u00e9mica entre ambos ilustrados se ve\u00a0causada en parte por el terremoto de Lisboa y la aplicaci\u00f3n que de tan funesto suceso\u00a0hace <strong>Voltaire<\/strong> sobre el pensamiento de <strong>Rousseau<\/strong>. <strong>Rousseau<\/strong> responde a <strong>Voltaire<\/strong> en\u00a0una carta culpando a la masificaci\u00f3n urbana de tal cat\u00e1strofe. El pensador de Ginebra\u00a0se mantiene en su tesis de que <strong>el mal tiene su causa en el hombre y el hombre es\u00a0bueno por naturaleza, pero es la sociedad la que lo corrompe<\/strong>.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/09\/0366120ffe3d503fea67573513b53cc96486d8fc_00.jpg\" rel=\"lightbox[13874]\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-13989\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/09\/0366120ffe3d503fea67573513b53cc96486d8fc_00.jpg\" sizes=\"auto, (max-width: 340px) 100vw, 340px\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/09\/0366120ffe3d503fea67573513b53cc96486d8fc_00.jpg 340w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/09\/0366120ffe3d503fea67573513b53cc96486d8fc_00-294x300.jpg 294w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/09\/0366120ffe3d503fea67573513b53cc96486d8fc_00-147x150.jpg 147w\" alt=\"\" width=\"440\" height=\"449\" \/><\/a><\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>El Contrato Social<\/strong><\/span><\/h4>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Tras haber realizado una dura cr\u00edtica a la mayor\u00eda de los planteamientos existentes en el plano de la filosof\u00eda en general, y concretamente en lo que al hombre se refiere, <strong>Rousseau desarrolla en el \u201c<em>Contrato Social<\/em>\u201d su ideal pol\u00edtico<\/strong>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Despu\u00e9s de haber construido su antropolog\u00eda a partir del rechazo a la\u00a0sociedad, en el \u201c<em><strong>Contrato Social<\/strong><\/em>\u201d expresa <strong>c\u00f3mo debe ser el marco pol\u00edtico en el que se\u00a0desarrollar\u00e1 la vida humana, pero no la vida degenerada, que es el objeto de la cr\u00edtica\u00a0en sus Discursos, sino la vida de los hombres en un entorno de libertad, justicia e\u00a0igualdad<\/strong>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Pese a que la ruptura en muchos temas est\u00e1 presente, no se puede ver un salto en el paso de los <strong>Discursos<\/strong> al \u201c<em><strong>Contrato<\/strong><\/em> <em><strong>Social<\/strong><\/em>\u201d sino un proceso evolutivo donde\u00a0en las obras cr\u00edticas ya se vislumbraban muchos de los elementos relevantes en el \u201c<em><strong>Contrato Social<\/strong><\/em>\u201d. Ahora bien, <strong>Rousseau<\/strong> no pierde ni mucho menos su estilo rebelde en su obra pol\u00edtica, y es notorio el hecho de que el \u201c<em><strong>Contrato Social<\/strong><\/em>\u201d tuvo que sufrir el rechazo de muchos pa\u00edses, como Francia o incluso en su amada Ginebra, a causa del <strong>rechazo expl\u00edcito que se hace del despotismo, de la injusticia y la constante apolog\u00eda que se hace de la libertad humana<\/strong>. <strong>Rousseau<\/strong> presenta unas ideas totalmente rompedoras, que chocan con el poder establecido y con las opiniones com\u00fanmente aceptadas y ortodoxas sobre pol\u00edtica<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Para <strong>Rousseau<\/strong>, el gran problema de la pol\u00edtica est\u00e1 en encontrar una forma de gobierno justa que sit\u00fae a la ley por encima de los hombres y que preserve la dignidad y la libertad. Por tanto, defiende un Estado que no sea intolerante, pues la intolerancia nunca conduce a la paz y la armon\u00eda entre los hombres, sino que lleva a la violencia. Como \u00e9l mismo se\u00f1ala a <strong>Voltaire<\/strong> en una carta, es preciso hacer el catecismo del ciudadano, y el catecismo del ciudadano se plasma en su \u201c<em><strong>Contrato Social<\/strong><\/em>\u201d. Vemos ahora c\u00f3mo la importancia de instruir a los ciudadanos tiene ahora un trasfondo positivo y de extrema necesidad. Como iremos observando, en el \u201c<em><strong>Contrato Social<\/strong><\/em>\u201d las\u00a0diferencias entre <strong>Spinoza<\/strong> y <strong>Rousseau<\/strong> se ir\u00e1n limando, hasta tal punto que podemos decir que esta obra es una continuaci\u00f3n y profundizaci\u00f3n de las l\u00edneas maestras que hizo <strong>Spinoza<\/strong>, y que a su vez tratar\u00e1 con detenimiento <strong>Tocqueville<\/strong> ya en el siglo XIX.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\"> Como iremos observando, en el \u201c<em>Contrato Social<\/em>\u201d las\u00a0diferencias entre Spinoza y Rousseau se ir\u00e1n limando, hasta tal punto que podemos decir que esta obra es una continuaci\u00f3n y profundizaci\u00f3n de las l\u00edneas maestras que hizo Spinoza, y que a su vez tratar\u00e1 con detenimiento Tocqueville ya en el siglo XIX<\/span><\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En esta obra, la noci\u00f3n de <strong>ciudadano<\/strong> que estaba ya presente en sus dos <strong>Discursos<\/strong> adquiere ahora un papel protagonista.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Si queremos llegar a comprender correctamente el pensamiento que se dilucida en el \u201c<em><strong>Contrato Social<\/strong><\/em>\u201d, hay que tener siempre presente que a la base est\u00e1n la pedagog\u00eda y la moral, elementos que acompa\u00f1an a <strong>Rousseau<\/strong> a trav\u00e9s de todas sus preocupaciones filos\u00f3ficas. Adem\u00e1s, tambi\u00e9n hay un planteamiento teleol\u00f3gico en el \u00e1mbito social.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\">\u00abEl hombre ha nacido libre, y en todas partes est\u00e1 encadenado. Hay quien se cree se\u00f1or de los dem\u00e1s y es m\u00e1s esclavo que ellos\u00bb<\/span><\/strong><\/p>\n<\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Probablemente, la primera parte del \u201c<em><strong>Contrato Social<\/strong><\/em>\u201d sea de todo el libro la que tiene m\u00e1s peso. Nada m\u00e1s empezar, el primer cap\u00edtulo deja claro que <strong>Rousseau<\/strong> no se ha olvidado nunca de la libertad humana y de los obst\u00e1culos con los que constantemente se encuentra, tal y como \u00e9l mismo se\u00f1ala, \u00ab<em><strong>El hombre ha nacido libre, y en todas partes est\u00e1 encadenado. Hay quien se cree se\u00f1or de los dem\u00e1s y es m\u00e1s esclavo que ellos<\/strong><\/em>\u00bb <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\"><a id=\"ref13a\"><\/a><a href=\"#ref13\">[13]<\/a>. Esta afirmaci\u00f3n entronca perfectamente con la l\u00ednea expuesta en sus dos <strong>Discursos<\/strong>, donde reitera la situaci\u00f3n de esclavitud en la que se encuentra el hombre en sociedad; tambi\u00e9n podemos sacar de la segunda frase que hemos citado el car\u00e1cter ingenuo de los hombres, que creen tenerlo todo cuando verdaderamente no tienen nada, que creen dominar cuando en verdad son dominados. El comienzo del cap\u00edtulo 1 del libro se puede enlazar a su vez con la cita que <strong>Rousseau<\/strong> hace de <strong>T\u00e1cito<\/strong> al se\u00f1alar en el \u201c<em><strong>Discurso sobre el origen de la desigualdad entre los hombres<\/strong><\/em>\u201d que <strong>los hombres \u00ab<em>Llaman paz a la m\u00e1s miserable de las servidumbres<\/em>\u00ab<\/strong>.<strong><br \/>\n<\/strong><\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\"><strong>Los hombres \u00ab<em>Llaman paz a la m\u00e1s miserable de las servidumbres<\/em>\u00ab<\/strong><\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Para <strong>Rousseau<\/strong>, tal y como se muestra en su \u201c<em><strong>Contrato Social<\/strong><\/em>\u201d, ya es imposible la vuelta al estado del salvaje solitario; el hombre necesita ahora de los dem\u00e1s, s\u00edntoma que en los \u201c<em><strong>Discursos<\/strong><\/em>\u201d era una debilidad. Pero ahora, en sociedad, el contrato social es indispensable e incluso la relaci\u00f3n entre individuos puede resultar positiva. El problema esencial al que se enfrenta <strong>Rousseau<\/strong> consiste en saber <strong>c\u00f3mo relacionar de manera armoniosa la libertad, la igualdad y el poder pol\u00edtico, con el fin de eliminar la desigualdad y la coacci\u00f3n social<\/strong>, en palabras de <strong>Rousseau<\/strong>:<\/span><\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify; padding-left: 40px;\"><span style=\"color: #008000;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt;\"><em>\u00abEncontrar una forma de asociaci\u00f3n que defienda y proteja con toda la fuerza com\u00fan a la persona y los bienes de cada asociado, y por la cual, uni\u00e9ndose cada uno a todos, no obedezca, sin embargo, m\u00e1s que a s\u00ed mismo y <\/em><em>permanezca tan libre como antes\u00bb <\/em><\/span><em><a id=\"ref14a\" style=\"color: #008000;\"><\/a><a style=\"color: #008000;\" href=\"#ref14\">[14].<\/a><\/em><\/strong><\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Al igual que aparec\u00eda en el primer \u201c<strong><em>Discurso<\/em><\/strong>\u201d, la met\u00e1fora del ganado est\u00e1 presente en el \u201c<em><strong>Contrato Social<\/strong><\/em>\u201d; los hombres son el reba\u00f1o y los que tienen el poder son los pastores.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Rousseau<\/strong>, firme en su defensa de la libertad, <strong>considera que la esclavitud es algo contrario a la naturaleza. Por naturaleza, el hombre es libre y no esclavo<\/strong>. El\u00a0argumento de la fuerza no tiene consistencia como para aceptar la esclavitud. Ante el poder del m\u00e1s fuerte, <strong>Rousseau<\/strong> llama a la rebeld\u00eda, puesto que no hay por qu\u00e9 obedecer a los poderosos. La esclavitud y la imposici\u00f3n no tienen cabida en una sociedad justa. La esclavitud no tiene sentido. La fuerza de imposici\u00f3n no justifica nada, lo \u00fanico que vale es la convenci\u00f3n entre todos los hombres libres.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Cuando <strong>Rousseau<\/strong> trata el problema de la <strong>servidumbre voluntaria<\/strong>, si leemos entre l\u00edneas podemos llegar la afirmaci\u00f3n que <strong>Kant<\/strong> en su Respuesta a la pregunta<strong> \u00bfqu\u00e9 es Ilustraci\u00f3n?<\/strong>, cuando el fil\u00f3sofo alem\u00e1n afirma \u201c<strong><em>qu\u00e9 f\u00e1cil es ser menor de edad<\/em><\/strong>\u201d. La esclavitud y por tanto la enajenaci\u00f3n son contrarios a la naturaleza y tambi\u00e9n a la raz\u00f3n porque no tienen ning\u00fan sentido.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Bajo el rechazo a la esclavitud hay un claro amor a la libertad y hacia el hombre, pero no hacia el hombre en abstracto sino al hombre concreto y real. Al escribir esta primera parte del \u201c<strong><em>Contrato Social\u201d<\/em><\/strong>, <strong>Rousseau<\/strong> est\u00e1 pensando en el campesino que vive bajo el yugo de su amo o en el sirviente de un adinerado marqu\u00e9s. En las situaciones adversas, y especialmente en la guerra no hay respeto a la libertad ni a la dignidad.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>El contrato social roussoniano se presenta como algo totalmente voluntario por parte de los individuos; ellos mismos se someten voluntariamente a la ley<\/strong>. En el contrato social y en esta \u201c<strong><em>sumisi\u00f3n voluntaria<\/em><\/strong>\u201d es determinante la ley, algo que es uno de los pilares de su pensamiento. El contrato entre los individuos es v\u00e1lido siempre y cuando sean libres y no haya ning\u00fan tipo de coacci\u00f3n. La libertad act\u00faa adem\u00e1s como v\u00ednculo en el proceso mediante el cual la voluntad individual se transforma en la voluntad general. Gobernar no es lo mismo que someter, de ah\u00ed que haga falta un pacto entre todos los ciudadanos que sea justo y que evite que los hombres se dividan en amos y esclavos. El pacto social nace a causa de unas necesidades que se alivian con la cooperaci\u00f3n colectiva; en este pacto, todos ganan y pierden de igual medida. La fuerza individual pasa a ser colectiva y as\u00ed se construye la voluntad general. La voluntad general debe ser aceptada y obligada por todos. Hablar de voluntad general es hablar de libertad, libertad en el \u00e1mbito social, se entiende.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En el \u201c<em><strong>Contrato Social<\/strong><\/em>\u201d, <strong>Rousseau<\/strong> no ve al Estado como una creaci\u00f3n perversa hecha por unos pocos para enga\u00f1ar al resto, como dec\u00eda en el \u201c<em><strong>Discurso sobre el origen de la desigualdad entre los hombres<\/strong><\/em>\u201d. El Estado que construye <strong>Rousseau<\/strong> nace con buenas intenciones, y tiene en la justicia y la fuerza de los hombres su verdadero impulso. Es m\u00e1s, en el orden constituido, el, el hombre se encuentra cerca de la felicidad y de su realizaci\u00f3n cultural.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2017\/12\/rousseau-blanco-y-negro-high.jpg\" rel=\"lightbox[13874]\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-7868\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2017\/12\/rousseau-blanco-y-negro-high.jpg\" sizes=\"auto, (max-width: 678px) 100vw, 678px\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2017\/12\/rousseau-blanco-y-negro-high.jpg 678w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2017\/12\/rousseau-blanco-y-negro-high-300x169.jpg 300w\" alt=\"\" width=\"480\" height=\"270\" \/><\/a><\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>El hombre en la sociedad justa participa activamente en la pol\u00edtica, del tal manera que el Estado representa a todos los individuos y se recupera la noci\u00f3n de ciudadano<\/strong>, frente a ese otro ciudadano que estaba corrompido en los \u201c<em><strong>Discursos<\/strong><\/em>\u201d. <strong>Rousseau<\/strong> no subordina la sociedad civil al Estado, algo que en cierta medida s\u00ed hace <strong>Spinoza<\/strong> al distinguir entre la vida externa y la vida interna, pero s\u00ed afirma que el individuo s\u00f3lo puede ser libre en el seno de la comunidad.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En lo concerniente al poder, cuesti\u00f3n muy espinosa, <strong>Rousseau<\/strong> le da un car\u00e1cter leg\u00edtimo (<em>o v\u00e1lido<\/em>) al poder, pues el poder ya no recae \u00fanicamente en unos pocos, sino que se extiende a la mayor\u00eda, aunque no todos gobiernen. El poder y la voluntad forman una s\u00f3lida unidad. Pese a que <strong>Rousseau<\/strong> ahonda mucho en problemas esbozados en las obras pol\u00edticas de <strong>Spinoza<\/strong>, no sucede as\u00ed en su an\u00e1lisis del poder, tema que s\u00ed es esencial en el desarrollo de la filosof\u00eda pol\u00edtica de <strong>Spinoza<\/strong>, y no digamos ya en <strong>T. Hobbes<\/strong>; el estudio del poder (<em>o mejor dicho de los poderes<\/em>) s\u00ed est\u00e1 presente en el pensamiento de <strong>Tocqueville<\/strong>, y muy vinculado al pueblo. Gobernante y gobernados son un solo cuerpo que comparte los mismos intereses.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En el \u201c<em><strong>Contrato Social<\/strong><\/em>\u201d, <strong>Rousseau<\/strong> no se olvida de la <strong>propiedad<\/strong>, fuente de todos los males en la sociedad, como afirmaba rotundamente al inicio de la segunda parte del \u201c<strong><em>Discurso sobre el origen de la desigualdad entre los\u00a0 hombres<\/em><\/strong>\u201d. La propiedad ya no es criticada de manera tan implacable; la propiedad es aceptada pero s\u00f3lo en su justa medida, s\u00f3lo lo necesario. Cuando <strong>Rousseau<\/strong> habla del derecho que tiene el primero que haga posesi\u00f3n de las tierras, cae en una clara ingenuidad pues en raras ocasiones los terrenos apropiados son \u201c<em>v\u00edrgenes<\/em>\u201d y adem\u00e1s siempre hay af\u00e1n de tener m\u00e1s propiedades\u00a0<\/span><span style=\"font-size: 14pt;\"><a id=\"ref15a\"><\/a><a href=\"#ref15\">[15]<\/a>. Aunque claro, se puede permitir el lujo de creer que los hombres no sienten avaricia ya que parte de la premisa de que el hombre es bueno por naturaleza. <strong>Rousseau<\/strong> est\u00e1 en contra de los terratenientes y poderosos que poseen grandes propiedades usurpadas a los dem\u00e1s, y adem\u00e1s mal\u00a0 provechadas.<strong> Al tratar la propiedad, hay que hacer todo lo posible para que prevalezca la igualdad<\/strong>. \u00a1Qu\u00e9 bello ser\u00eda el mundo si las cosas se hicieran siempre con la buena voluntad que tiene <strong>Rousseau<\/strong> al afirmar estas cosas!<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<figure id=\"attachment_13995\" class=\"wp-caption aligncenter\" style=\"text-align: justify;\" aria-describedby=\"caption-attachment-13995\">\n<figure id=\"attachment_13995\" aria-describedby=\"caption-attachment-13995\" style=\"width: 400px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/09\/lalibertadcuadro.jpg\" rel=\"lightbox[13874]\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-13995\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/09\/lalibertadcuadro.jpg\" sizes=\"auto, (max-width: 525px) 100vw, 525px\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/09\/lalibertadcuadro.jpg 525w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/09\/lalibertadcuadro-300x235.jpg 300w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/09\/lalibertadcuadro-191x150.jpg 191w\" alt=\"\" width=\"400\" height=\"314\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-13995\" class=\"wp-caption-text\"><span style=\"color: #008000;\">La Libertad guiando al pueblo, por Eug\u00e8ne Delacroix en 1830<\/span><\/figcaption><\/figure><br \/>\n<\/figure>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>La libertad<\/strong><\/span><\/h4>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">A la hora de tratar con detenimiento la idea <em>roussoniana<\/em> de libertad, he cre\u00eddo conveniente ponerla en relaci\u00f3n con su visi\u00f3n del ser humano, pues aparecen siempre unidos. Desde un punto de vista antropol\u00f3gico, podr\u00edamos\u00a0 decir que toda la obra de <strong>Rousseau<\/strong> es una b\u00fasqueda de la perfecta armon\u00eda entre el ser humano y la libertad.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Como estamos viendo, a lo largo de todo el pensamiento de <strong>Rousseau<\/strong> se pone de relieve que el hombre es el protagonista. Con la actitud cr\u00edtica primeramente y despu\u00e9s con la reconstrucci\u00f3n, el fil\u00f3sofo de Ginebra deja claro que ama\u00a0profundamente al hombre, aunque tiene una concepci\u00f3n de \u00e9ste bastante peculiar a veces. Podr\u00edamos decir que la libertad y el ser humano son las substancias y la naturaleza y la sociedad son sus accidentes; el ser humano, siempre que est\u00e9 ligado a la naturaleza estar\u00e1 m\u00e1s del lado de la inocencia y la bondad que de la maldad, de este planteamiento rebelde viene su cr\u00edtica a la situaci\u00f3n del hombre del siglo XVIII.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">La distinci\u00f3n entre el estado de naturaleza y el estado en sociedad no solamente afectan de manera clara al hombre, sino tambi\u00e9n a su libertad. Dependiendo de si el hombre vive en naturaleza o en sociedad, su libertad se plasma de una manera u otra. En los \u201c<em><strong>Discursos<\/strong><\/em>\u201d nos habla <strong>Rousseau<\/strong> de la libertad natural,\u00a0algo que se enlaza bien con su idea del hombre primitivo que vive sin depender de nadie y alejado de todos los males, como por ejemplo de la propiedad. Por el contrario, en el \u201c<em><strong>Contrato<\/strong><\/em> <em><strong>Social<\/strong><\/em>\u201d nos habla de la libertad civil y la libertad moral, que son opuestas a la libertad natural; ahora bien, <strong>Rousseau<\/strong> considera la libertad como un elemento constitutivo del hombre, tanto en estado de naturaleza como en estado en sociedad. En los \u201c<em><strong>Discursos<\/strong><\/em>\u201d, frente a la libertad del hombre salvaje se encuentra la esclavitud del hombre civilizado, luego, ya en el \u201c<em><strong>Contrato Social<\/strong><\/em>\u201d <strong>Rousseau<\/strong> moderar\u00e1 sus afirmaciones y hablar\u00e1 de la libertad civil y la libertad moral como libertades que, por as\u00ed decirlo, est\u00e1n bien constituidas dentro del marco social.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En el \u201c<em><strong>Contrato<\/strong> <strong>Social<\/strong><\/em>\u201d, <strong>Rousseau<\/strong> distingue entre la libertad natural y la libertad social. La libertad natural se refiere al instinto y el deseo; por el contrario, la libertad\u00a0social consiste en la libertad civil y en la libertad de todo lo que se posee. Frente a la libertad natural, que es algo m\u00e1s propio de los animales, la libertad moral es racionalidad y autocontrol; la libertad moral es algo indispensable en la sociedad.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Con el proceso que parte desde los <strong>Discursos<\/strong> y culmina en el \u201c<em><strong>Contrato Social<\/strong><\/em>\u201d, se enrevesa mucho m\u00e1s el concepto de libertad por su relaci\u00f3n siempre constante y a la vez problem\u00e1tica con la naturaleza; se puede interpretar que la libertad innata del hombre no es lo mismo que la libertad moral y civil, que no hay una base com\u00fan entre los diferentes sentidos que tiene la libertad. Al tratar la relaci\u00f3n que hay entre libertad y naturaleza hay que andar con mucho cuidado, como se dice coloquialmente, \u201c<em>hay que andar con pies de plomo<\/em>\u201d.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Pese a que <strong>Rousseau<\/strong> se\u00f1ala en el cap\u00edtulo VIII del \u201c<em><strong>Contrato Social<\/strong><\/em>\u201d que la libertad en sentido filos\u00f3fico no le interesa en ese momento, es un t\u00e9rmino no s\u00f3lo imprescindible para conocer para conocer su pensamiento, tambi\u00e9n tiene una enorme profundidad filos\u00f3fica.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Estamos viendo que naturaleza, hombre y libertad forman una unidad indisociable. A veces, cuando <strong>Rousseau<\/strong> habla del hombre en estado de naturaleza no parece que estemos leyendo a un fil\u00f3sofo de la <em>Ilustraci\u00f3n<\/em> sino a un pensador del <em>Romanticismo<\/em> del siglo XIX. El sentimiento y el amor tienen mucho peso en las descripciones que <strong>Rousseau<\/strong> hace del hombre y de su libertad; <strong>atributos de la libertad que no ser\u00edan compartidos por Spinoza, que empapa el concepto de un car\u00e1cter racionalista principalmente<\/strong>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Al tratar el problema del hombre tambi\u00e9n vemos el desarrollo en el pensamiento de <strong>Rousseau<\/strong>; en los \u201c<em><strong>Discursos<\/strong><\/em>\u201d se acent\u00faan mucho m\u00e1s rasgos como la piedad, el amor de uno mismo, la inocencia o la virtud, por el contrario, en el \u201c<em><strong>Contrato<\/strong> <strong>Social<\/strong><\/em>\u201d tienen m\u00e1s peso la voluntad, la alineaci\u00f3n, la tolerancia o la autonom\u00eda. A trav\u00e9s de todos estos conceptos o atributos del hombre vemos c\u00f3mo se sucede el paso de la naturaleza a la sociedad y c\u00f3mo afecta a la constituci\u00f3n del hombre. Lo que s\u00ed permanece en todas sus obras es la libertad. Aunque la libertad no es la misma en los \u201c<em><strong>Discursos<\/strong><\/em>\u201d que en su obra m\u00e1s \u201c<em>pol\u00edtica<\/em>\u201d, siempre ser\u00e1 lo opuesto a la esclavitud y la servidumbre. La libertad es un don indisoluble de la esencia humana. <strong>Rousseau<\/strong> toma de <strong>Spinoza<\/strong> los conceptos de libertad y democracia. En el \u201c<strong><em>Contrato Social<\/em><\/strong>\u201d, la libertad no se da s\u00f3lo en el estado de naturaleza, tambi\u00e9n es posible en la ciudad; contrariamente a lo anteriormente dicho, la libertad es ahora compatible con la raz\u00f3n. Tambi\u00e9n se observan v\u00ednculos en lo que respecta a la democracia, como gobierno de todos y obediencia a uno mismo. A su vez, <strong>Rousseau<\/strong> entronca con la distinci\u00f3n <em>spinozista<\/em> entre la vida p\u00fablica y la vida privada, y su estrecha relaci\u00f3n con la vida en sociedad.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Libertad y ley est\u00e1n estrechamente unidas, de tal manera que la libertad es la que hace posible que haya una ley que afecte a todos los individuos con su consentimiento. La ley se manifiesta en <strong>Rousseau<\/strong> con una cierta confianza a su alrededor; la ley justa es una ley que adquiere gran peso. La supremac\u00eda de la ley de\u00a0 la que nos habla <strong>Rousseau<\/strong> no morir\u00e1 con el pensador de Ginebra, pues tendr\u00e1 su continuaci\u00f3n con el pensamiento de <strong>Kant<\/strong>, sobre todo en el campo de la \u00e9tica y la filosof\u00eda de la historia.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Rousseau<\/strong> cree profundamente en el ser humano y en su bondad, as\u00ed en el \u201c<em><strong>Contrato Social<\/strong><\/em>\u201d afirma que \u00ab<em>No hay hombre malo del que no se pudiera hacer un hombre bueno para algo<\/em>\u00bb <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\"><a id=\"ref16a\"><\/a><a href=\"#ref16\">[16].<\/a> Pese a toda la feroz cr\u00edtica que se hace en los Discursos, nunca se puede decir que el hombre est\u00e1 metido en un camino sin retorno hacia la perversi\u00f3n. La enfermedad del hombre, por grave que sea, siempre tiene cura. <strong>Rousseau<\/strong> conf\u00eda en que el bien pueda imponerse al mal, incluso en las situaciones m\u00e1s adversas, como en sociedad.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Estas afirmaciones optimistas respecto al ser humano est\u00e1n hoy en d\u00eda m\u00e1s de actualidad que nunca, cuando el fanatismo y la intolerancia se extienden por el mundo como la esquel\u00e9tica mano de la muerte. El pensador de Ginebra nos recuerda que aunque las situaciones se pongan dif\u00edciles, el lado bondadoso y digno del hombre se impone y que para lograrlo s\u00f3lo tenemos que confiar en nosotros mismos. En el \u201c<em><strong>Contrato<\/strong> <strong>Social<\/strong><\/em>\u201d nuestro fil\u00f3sofo ya cree que incluso en la sociedad el bien puede imponerse al mal, ahora bien, esto solamente sucede en una sociedad justa.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Las palabras de <strong>Rousseau<\/strong> son un voto de confianza en la humanidad y un canto al perd\u00f3n y la curaci\u00f3n de todas las desviaciones del hombre. Todo lo que dice <strong>Rousseau<\/strong> sobre el hombre y la libertad es una dulce melod\u00eda para nuestros o\u00eddos y un rayo de luz entre tanta oscuridad.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El pensamiento pol\u00edtico de <strong>Rousseau<\/strong> y <strong>Spinoza<\/strong> nos permite afirmar que el ilustrado ginebrino y el racionalista holand\u00e9s pueden ser considerados padres de la democracia liberal. <strong>Rousseau<\/strong> tiene el convencimiento de que es posible establecer un sistema pol\u00edtico que haga posible la convivencia pac\u00edfica de libertad e igualdad. Con el pacto social se busca una situaci\u00f3n en la que todos los hombres se unan y se obedezcan a s\u00ed mismos, de manera que todos sean iguales y libres a la vez. Los pensamientos de nuestros fil\u00f3sofos s\u00f3lo tienen cabida dentro de una forma pol\u00edtica muy concreta, la democracia. Dicho esto, pasaremos de la construcci\u00f3n hipot\u00e9tica de la sociedad justa y el Estado democr\u00e1tico al an\u00e1lisis emp\u00edrico; entramos ahora a estudiar a <strong>Tocqueville<\/strong>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 18pt; color: #008000;\"><strong>***<\/strong><\/span><\/p>\n<figure id=\"attachment_13987\" aria-describedby=\"caption-attachment-13987\" style=\"width: 360px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/09\/Tocqueville-2.jpg\" rel=\"lightbox[13874]\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-13987\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/09\/Tocqueville-2.jpg\" sizes=\"auto, (max-width: 309px) 100vw, 309px\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/09\/Tocqueville-2.jpg 309w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/09\/Tocqueville-2-266x300.jpg 266w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/09\/Tocqueville-2-133x150.jpg 133w\" alt=\"\" width=\"360\" height=\"407\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-13987\" class=\"wp-caption-text\"><span style=\"color: #008000;\">Alexis de Tocqueville<\/span><\/figcaption><\/figure>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<hr \/>\n<blockquote>\n<h3 style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 18pt;\">Notas\u00a0<\/span><\/h3>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><a id=\"ref7\"><\/a><a href=\"#ref7a\">[7]\u00a0<\/a>ROUSSEAU, J.J, \u201cEscritos de combate\u201d, Madrid, Alfaguara, 1979, p.157.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><a id=\"ref8\"><\/a><a href=\"#ref8a\">[8]\u00a0<\/a>ROUSSEAU, J.J, op. cit., p.34.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><a id=\"ref9\"><\/a><a href=\"#ref9a\">[9]\u00a0<\/a>ROUSSEAU, J.J, op. cit., p.177.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><a id=\"ref10\"><\/a><a href=\"#ref10a\">[10]\u00a0<\/a>ROUSSEAU, J.J, op. cit., p.191.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><a id=\"ref11\"><\/a><a href=\"#ref11a\">[11]\u00a0<\/a>ROUSSEAU, J.J, op. cit., p.193.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><a id=\"ref12\"><\/a><a href=\"#ref12a\">[12]\u00a0<\/a>ROUSSEAU, J.J, op. cit., p.198.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><a id=\"ref13\"><\/a><a href=\"#ref13a\">[13]\u00a0<\/a>ROUSSEAU, J.J, \u201cContrato Social\u201d, Barcelona, RBA, 2002, libro I, cap.I, p.132.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><a id=\"ref14\"><\/a><a href=\"#ref14a\">[14]\u00a0<\/a>ROUSSEAU, J.J, op. cit., libro I, cap. IV, p. 141.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><a id=\"ref15\"><\/a><a href=\"#ref15a\">[15]\u00a0<\/a>Me estoy refiriendo al capitulo IX del libro I.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><a id=\"ref16\"><\/a><a href=\"#ref16a\">[16]\u00a0<\/a>ROUSSEAU, J.J, op. cit., libro II, cap. V, p.158.<\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/author\/punto-critico\/\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-48\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2016\/11\/Mosca_Punto_Cr\u00edtico_40.png\" alt=\"\" width=\"80\" height=\"80\" data-id=\"48\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<div class=\"mh-excerpt\"><p>Tres Visiones sobre la Democracia: Spinoza, Rousseau y Tocqueville por Ricardo Hurtado Simo (parte I) Tres visiones sobre la Democracia: Spinoza, Rousseau y Tocqueville, por Ricardo Hurtado Simo (parte III) *** Tres Visiones sobre la <a class=\"mh-excerpt-more\" href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2024\/03\/08\/tres-visiones-sobre-la-democracia-spinoza-rousseau-y-tocqueville-por-ricardo-hurtado-simo-parte-ii-2\/\" title=\"Tres Visiones sobre la Democracia: Spinoza, Rousseau y Tocqueville por Ricardo Hurtado Simo (parte 2): \u00abcompetencia, rivalidad, oposici\u00f3n de intereses, y el oculto deseo de lucrarse a expensas del pr\u00f3jimo\u00bb\">[&#8230;]<\/a><\/p>\n<\/div>","protected":false},"author":3,"featured_media":13991,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[8],"tags":[79,43,80],"class_list":["post-28180","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","category-filosofia","tag-rousseau","tag-spinoza","tag-tocqueville"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/28180","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=28180"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/28180\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/media\/13991"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=28180"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=28180"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=28180"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}