{"id":2817,"date":"2017-06-02T01:00:14","date_gmt":"2017-06-01T23:00:14","guid":{"rendered":"http:\/\/puntocritico.com\/?p=2817"},"modified":"2022-07-28T22:19:28","modified_gmt":"2022-07-28T20:19:28","slug":"spinoza-o-la-claridad-del-espiritu-por-charles-appuhn","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2017\/06\/02\/spinoza-o-la-claridad-del-espiritu-por-charles-appuhn\/","title":{"rendered":"SPINOZA O LA CLARIDAD DEL ESP\u00cdRITU, por Charles Appuhn"},"content":{"rendered":"<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">\u201c<em>Spinoza ense\u00f1\u00f3 a los hombres de su tiempo, y de todos los tiempos, cu\u00e1nto les importa tratarse unos a otros como seres razonables. Mostr\u00f3 a los hombres que, en un alma clara, el apetito se confunde con el amor a Dios, que la vida verdadera, as\u00ed como no es una vida de placeres, tampoco es una vida de penas y de privaciones, que es expansi\u00f3n gozosa, comprensi\u00f3n y dominio de s\u00ed. No retom\u00f3 y concluy\u00f3 su Tratado de la reforma del entendimiento, porque antes de poder trabajar en \u00e9l seriamente, ten\u00eda que decir cosas grandes y saludables, ten\u00eda que decirlas y probarlas no s\u00f3lo por sus escritos, sino por su ejemplo, por su gran bondad y su inflexible firmeza, por la dulzura simple de sus costumbres y la orgullosa independencia de su car\u00e1cter, por su modestia y su seguridad. Pose\u00eda la aptitud de experimentar las mismas emociones que los dem\u00e1s hombres y era superior a todos por la claridad del esp\u00edritu y la fuerza de la voluntad<\/em>\u201d.<\/span><\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">* * * * * *<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">El\u00a0<em>Tratado de la reforma del entendimiento<\/em>\u00a0est\u00e1 comprendido en las Obras p\u00f3stumas, publicadas, tras algunos meses de la muerte del autor, por sus amigos (1). Le precede un Aviso al lector, que se hallar\u00e1 m\u00e1s adelante. Tambi\u00e9n se menciona en el prefacio general, veros\u00edmilmente escrito por\u00a0<strong>Jarig Jelles<\/strong>\u00a0(2). Sabemos as\u00ed que este escrito es uno de los m\u00e1s viejos de\u00a0<strong>Spinoza<\/strong>\u00a0y que qued\u00f3 inconcluso, a despecho del deseo del autor de completarlo, debido a \u00abla dificultad de la obra, a las profundas investigaciones y al infinito saber que requer\u00eda\u00bb. En una carta a\u00a0<strong>Oldenburg<\/strong>\u00a0(3),\u00a0<strong>Spinoza<\/strong>\u00a0habla as\u00ed: \u00abEn cuanto a sus preguntas sobre la manera como las cosas han comenzado y sobre su nexo de dependencia con la causa primera, he compuesto una obrita \u00edntegra acerca de ello y tambi\u00e9n sobre la\u00a0<em>Reforma del entendimiento<\/em>; estoy ocupado en su transcripci\u00f3n y correcci\u00f3n\u00bb.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/spinoza-estatua2-fdr.jpg\" rel=\"lightbox[2817]\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-2818 size-full alignright\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/spinoza-estatua2-fdr.jpg\" alt=\"\" width=\"230\" height=\"331\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/spinoza-estatua2-fdr.jpg 230w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/spinoza-estatua2-fdr-208x300.jpg 208w\" sizes=\"auto, (max-width: 230px) 100vw, 230px\" \/><\/a><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">Esta obrita no puede ser ni el\u00a0Breve tratado, que no se ocupa expresamente del entendimiento y del conocimiento, ni la\u00a0\u00c9tica, que aun no exist\u00eda en esa fecha, y que no es una obrita (opusculum) y tampoco contiene estudio particular de nuestro poder de conocimiento.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">S\u00f3lo el fragmento conocido con el nombre de\u00a0Tratado de la reforma del entendimiento\u00a0puede ser la obra que, en su carta a\u00a0<strong>Oldenburg<\/strong>,<strong>\u00a0 Spinoza<\/strong>\u00a0considera como ya compuesta, aunque no enteramente concluida. <\/span><\/span><span style=\"font-size: 14pt;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">En realidad, ese fragmento no contiene, en su estado actual (4), sino brev\u00edsimas alusiones al origen de las cosas y a la causa primera, pero en varios lugares\u00a0<strong>Spinoza<\/strong>\u00a0advierte al lector que tratar\u00e1 m\u00e1s adelante asuntos de esa naturaleza y tambi\u00e9n lo remite a su filosof\u00eda (5), es decir, sin duda a la parte de su libro que deb\u00eda contener la exposici\u00f3n de su metaf\u00edsica. Podernos, pues, considerar el\u00a0Tratado de la reforma del entendimiento\u00a0como compuesto aproximadamente en 1661 (6). Se trata de una obra de ese per\u00edodo de la vida de\u00a0<strong>Spinoza\u00a0<\/strong>pasado en Rijnsburg; la m\u00e1s c\u00e9lebre, la m\u00e1s le\u00edda y, en cuanto a su contenido dogm\u00e1tico, la m\u00e1s importante que haya escrito en ese primer per\u00edodo de su actividad literaria.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">Es preciso preguntarse por qu\u00e9 esta obra, capital a despecho de su brevedad, ha quedado inconclusa. Puede pensarse muy bien que\u00a0Spinoza, habiendo emprendido la composici\u00f3n de la\u00a0\u00c9tica, haya renunciado a escribir o a conservar la parte de su tratado en que deb\u00eda exponer su filosof\u00eda; pero lo que requiere explicaci\u00f3n es el hecho de que la misma teor\u00eda del conocimiento haya quedado inconclusa. Las \u00faltimas p\u00e1ginas de la\u00a0Reforma del entendimiento\u00a0descubren cierto embarazo; el pensamiento, hasta ah\u00ed seguro de s\u00ed mismo, f\u00e1cil de seguir en su marcha, parece buscarse a\u00fan, dudar acaso, volver sobre su camino, como si dificultades imprevistas se hubiesen presentado y requirieran un retroceso.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">Tras haber expuesto los motivos de orden moral (7), que lo determinaron a emprender la reforma de su entendimiento,\u00a0<strong>Spinoza<\/strong>\u00a0comienza por distinguir cuatro modos de percepci\u00f3n o grados de conocimiento (8), y da las razones por las cuales el cuarto modo (el conocimiento inmediato de una cosa por su esencia o su causa pr\u00f3xima) debe ser preferido a los dem\u00e1s; habla luego del m\u00e9todo a seguir para llegar a ese grado superior y muestra que ese m\u00e9todo consiste ante todo en un conocimiento reflexivo, claro, de la verdad ya pose\u00edda. Este conocimiento, en efecto, har\u00e1 posible la distinci\u00f3n de lo verdadero y de lo falso y tambi\u00e9n el progreso del esp\u00edritu, es decir, la formaci\u00f3n de nuevas ideas claras y distintas. [\u2026]<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">A\u00a0diferencia de\u00a0<strong>Descartes<\/strong>,\u00a0<strong>Spinoza<\/strong>\u00a0es moralista y no f\u00edsico. Las diversas ciencias enumeradas al comienzo del\u00a0Tratado de la reforma del entendimiento\u00a0corresponden a la vida humana tal como \u00e9l la concibe; no son, sin embargo, de primera necesidad: el hombre puede llegar a la libertad por la sola reflexi\u00f3n, con tal que sepa que nada en \u00e9l ni fuera de \u00e9l es ininteligible; y con esta misma condici\u00f3n es posible determinar dial\u00e9cticamente las instituciones que convienen a la ciudad.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">As\u00ed, el ordenamiento, seg\u00fan la recta raz\u00f3n, de las cosas humanas, y la salvaci\u00f3n del individuo, no exigen la constituci\u00f3n previa de una ciencia de la naturaleza considerada en la multiplicidad de sus modos.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">A\u00a0la raz\u00f3n por la cual\u00a0<strong>Lagneau<\/strong>\u00a0explica el estado inconcluso del\u00a0Tratado de la reforma del entendimiento\u00a0hay que agregar \u00e9sta:\u00a0<strong>Spinoza<\/strong>\u00a0ten\u00eda otra faena m\u00e1s apremiante por realizar, una faena que pod\u00eda realizar antes de retomar la primera y que importaba ante todo. Deb\u00eda escribir el\u00a0Tratado teol\u00f3gico-pol\u00edtico\u00a0y probar, contra todas las Iglesias, contra todas las sectas (exceptuada la de los colegiantes), que el Estado puede y debe ser enteramente laico, dejar al individuo la entera libertad de sus pensamientos filos\u00f3ficos y religiosos y no permitir a ninguna autoridad religiosa imponerse por la fuerza.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">Deb\u00eda componer el\u00a0Tratado pol\u00edtico, y no pudo pasar del cap\u00edtulo und\u00e9cimo. Ante todo, ten\u00eda que redactar la\u00a0\u00c9tica, ten\u00eda que establecer por la gran v\u00eda metaf\u00edsica, la \u00fanica que pudo seguir, que el valor y la generosidad tienen por s\u00ed mismos un precio infinito, y que la moralidad no necesita recompensa, puesto que es id\u00e9ntica al ser.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif;\"><strong>Spinoza<\/strong>\u00a0ense\u00f1\u00f3 a los hombres de su tiempo, y de todos los tiempos, cu\u00e1nto les importa tratarse unos a otros como seres razonables. Mostr\u00f3 a los hombres que, en un alma clara, el apetito se confunde con el amor a Dios, que la vida verdadera, as\u00ed como no es una vida de placeres, tampoco es una vida de penas y de privaciones, que es expansi\u00f3n gozosa, comprensi\u00f3n y dominio de s\u00ed.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">No retom\u00f3 y concluy\u00f3 su\u00a0Tratado de la reforma del entendimiento, porque antes de poder trabajar en \u00e9l seriamente (9), ten\u00eda que decir cosas grandes y saludables, ten\u00eda que decirlas y probarlas no s\u00f3lo por sus escritos, sino por su ejemplo, por su gran bondad y su inflexible firmeza, por la dulzura simple de sus costumbres y la orgullosa independencia de su car\u00e1cter, por su modestia y su seguridad; mientras pul\u00eda lentes y escrib\u00eda a\u00a0<strong>Albert Burgh<\/strong>\u00a0(10): \u201crenuncia a una superstici\u00f3n funesta\u201d, \u201creconoce y cultiva tu raz\u00f3n\u201d; protestaba contra la barbarie de la multitud asesina de los hermanos<strong>\u00a0Witt<\/strong>\u00a0(11), y se entreten\u00eda familiarmente, alegremente, con sus hu\u00e9spedes van der\u00a0<strong>Spyck<\/strong>; rehusaba la c\u00e1tedra de profesor que le ofrec\u00edan en Heidelberg, como hab\u00eda rechazado la riqueza ofrecida por su amigo\u00a0<strong>S. de Vries<\/strong>, y respond\u00eda infatigablemente a las cuestiones a menudo poco inteligentes planteadas por sus amigos, a veces hasta por sus adversarios m\u00e1s o menos aclarados, como\u00a0<strong>Guillermo de Bliyenbergh<\/strong>\u00a0(12), haciendo todo esto discretamente y sin fausto, tras haber vacilado y reflexionado. Cuando hab\u00eda motivo para dudar y para reflexionar.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">Pose\u00eda la aptitud de experimentar las mismas emociones que los dem\u00e1s hombres y era superior a todos por la claridad del esp\u00edritu y la fuerza de la voluntad.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<figure id=\"attachment_2823\" aria-describedby=\"caption-attachment-2823\" style=\"width: 690px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/la-casa-de-spinoza-en-rijinsburg.jpg\" rel=\"lightbox[2817]\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-2823 size-full\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/la-casa-de-spinoza-en-rijinsburg.jpg\" alt=\"\" width=\"690\" height=\"518\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/la-casa-de-spinoza-en-rijinsburg.jpg 690w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/la-casa-de-spinoza-en-rijinsburg-300x225.jpg 300w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/la-casa-de-spinoza-en-rijinsburg-678x509.jpg 678w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/la-casa-de-spinoza-en-rijinsburg-326x245.jpg 326w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/la-casa-de-spinoza-en-rijinsburg-80x60.jpg 80w\" sizes=\"auto, (max-width: 690px) 100vw, 690px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-2823\" class=\"wp-caption-text\">Anton L. Koster, La casa de Benedicto Spinoza en Rijinsburg, rodeada por un campo de tulipanes<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">\u00a0<\/span><\/span>* * * * * *<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">NOTAS.- <\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">(1) Los dem\u00e1s escritos contenidos en esta edici\u00f3n son la \u00c9tica, el Compendio de gram\u00e1tica hebrea, el Tratado pol\u00edtico (inconcluso) y una selecci\u00f3n de Cartas. No figura el nombre del autor ni del editor. La publicaci\u00f3n en 1677 de las obras in\u00e9ditas de Spinoza era empresa que comportaba alg\u00fan peligro y exig\u00eda ciertas precauciones. <\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">(2) Jarig Jelles, colegiante, fiel amigo de Spinoza, se inici\u00f3 como comerciante de especias en Amsterdam. Abandon\u00f3 su comercio a fin de alcanzar, por el criterio consciente de su esp\u00edritu, la m\u00e1s alta perfecci\u00f3n moral posible. <\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">(3) El original de esta carta, la sexta de la colecci\u00f3n, que contiene las observaciones de Spinoza sobre el libro de Boyle,\u00a0de Nitro, Fluiditate et Firmitate, est\u00e1 actualmente en Londres, en los archivos de la Sociedad Real, de la que Oldenburg fue secretario. Carece de fecha, pero mediante ciertas conexiones se la puede situar en diciembre de 1661 o en enero de 1662. V\u00e9ase Meinsma, Ob. cit., p\u00e1gina 179. <\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">(4) Me parece veros\u00edmil que la obra haya sido rehecha: acaso el deseo primitivo de Spinoza no era incluir en ella todo lo que m\u00e1s tarde quiso poner concerniente al m\u00e9todo a seguir en la investigaci\u00f3n de la verdad. <\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">(5) Sobre este punto v\u00e9ase Ellbogen,\u00a0Der Tractatus de intellectus emendatione. <\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">(6) Seg\u00fan Meinsma (ob. cit., p\u00e1g. 155), la idea de escribir un op\u00fasculo sobre la reforma del entendimiento pudo acudirle a Spinoza mientras ayudaba a su maestro van den Enden en su tarea de profesor. M\u00e1s tarde, en Rijnsburg mismo, donde pas\u00f3 los a\u00f1os 1660 a 1663, tuvo por lo menos un alumno, llamado Casearius, al que menciona en sus cartas 8 y 9 y del cual diremos algunas palabras en la Noticia sobre los\u00a0Principios de la filosof\u00eda de Descartes.\u00a0Pero ning\u00fan lector atento del\u00a0Tratado de la reforma del entendimiento\u00a0creer\u00e1 necesario explicar por esas circunstancias accidentales la composici\u00f3n de esta obra. Ella tiene su lugar necesario en los trabajos de Spinoza; tampoco es, aunque en ella se mencione la pedagog\u00eda, el escrito de un pedagogo que persigue el medio de ense\u00f1ar la verdad o de ensanchar el esp\u00edritu de un alumno; es el trabajo de un fil\u00f3sofo que medita profundamente sobre la naturaleza de lo verdadero y el m\u00e9todo a seguir para no apartarse de ello en sus propias investigaciones. El acontecimiento que cuenta en su vida y que puede ser recordado a prop\u00f3sito de la Reforma del entendimiento, es la lectura de Descartes y sin duda tambi\u00e9n de Bacon, que parece ser el blanco en muchos pasajes. <\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">(7) Es dif\u00edcil leer sin emoci\u00f3n, a mi juicio, por lo menos, el comienzo de la obra; la profundidad del sentimiento y la sinceridad del tono manifiestan la aspereza de las luchas pasadas. Ajeno a cualquier Iglesia, solo ante el Universo, misterioso a\u00fan y sin duda hostil, lleno de peligros, Spinoza quiere salvarse por la reflexi\u00f3n pura, el buen uso del entendimiento. Y eso tiene verdadera grandeza. \u00a1Cu\u00e1n diferente de la situaci\u00f3n de Descartes al comienzo de las Meditaciones! (Para la comparaci\u00f3n de ambas obras v\u00e9ase Kuno Fischer, Geschichte der neueren Philosophie, 1,2, p\u00e1g. 266.) <\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">(8) En el\u00a0Breve tratado\u00a0los grados del conocimiento eran tres, sin que hubiera en esto fijeza perfecta; en la\u00a0\u00c9tica, ser\u00e1n definitivamente reducidos a tres: los rumores y la experiencia vaga forman el primer concierto. Sobre la comparaci\u00f3n que debe hacerse a este respecto entre las tres obras, v\u00e9ase en particular Trendelenburg, Historische Beitr\u00e4ge zur Philosophie, Berl\u00edn, 1867.\u00a0<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">(9) Sin embargo, sabemos por la carta 60 escrita a Tschirnhaus que las cuestiones metodol\u00f3gicas no cesaron de preocupar su esp\u00edritu. <\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">(10) Albert Burgh era hijo de Conrad Burgh, que fue tesorero general de las Provincias Unidas, y a quien Spinoza parece haber apreciado mucho. Por alg\u00fan tiempo se crey\u00f3 que Albert Burgh era el disc\u00edpulo para cuya instrucci\u00f3n Spinoza compuso los\u00a0Principios de la filosof\u00eda de Descartes. Van Vloten hizo esta conjetura, que fue admitida por buen n\u00famero de historiadores y de int\u00e9rpretes de Spinoza, entre otros por Pollock;\u00a0Spinoza, his life and Philosophy\u00a0(Londres, 1880, p\u00e1g. 24). Est\u00e1 bien probado que ese disc\u00edpulo no fue Albert Burgh (nacido cuando m\u00e1s en 1651), pero es exacto que Spinoza lo conoci\u00f3 adolescente a\u00fan o por lo menos joven y que hasta hab\u00eda fundado en \u00e9l algunas esperanzas. Convertido al catolicismo en el curso de un viaje a Italia, tuvo la audacia de escribir a Spinoza una carta harto irrazonable e insolente en la cual le exhortaba a retractarse de sus errores. Spinoza, a ruego de algunos amigos y sin duda por consideraci\u00f3n al padre del joven, le respondi\u00f3 (Carta 76 de la edici\u00f3n van Vioten y Land). La respuesta es particularmente interesante para el estudio del car\u00e1cter de Spinoza, a quien muestra capaz de un sentimiento vivo, irritado, casi violento. Ante un joven exaltado que, en su celo impertinente, le exige que renuncie a lo que es su vida misma, Spinoza no puede reprimir un movimiento de santa c\u00f3lera. \u00c9l, que era habitualmente la benevolencia y la dulzura mismas en sus relaciones con los hombres, habla, en nombre de la raz\u00f3n ultrajada, un lenguaje duro y severo. <\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">(11) Sabemos por diversos testimonios que esta acci\u00f3n abominable, y que deja una mancha en el nombre de Guillermo de Orange (fueron las intrigas del partido orangista y ultracalvinista las que condujeron al levantamiento popular y al asesinato del gran pensionario), impresion\u00f3 grandemente a Spinoza. Habr\u00eda querido fijar, inmediatamente despu\u00e9s, en los muros de La Haya un pasqu\u00edn con estas palabras:\u00a0Ultimi barbarorum. Su hu\u00e9sped van der Spyck tuvo casi que emplear la violencia para imped\u00edrselo. Cuando se entrevist\u00f3 con Leibniz (noviembre 1676), Spinoza record\u00f3 ese suceso. (V\u00e9ase Freudenthal: Lebensgeschichte, p\u00e1g. 201).<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">(12) Guillermo de Bliyenbergh escribi\u00f3 a Spinoza, sin conocerlo, despu\u00e9s de la publicaci\u00f3n de los\u00a0Principios de la filosof\u00eda de Descartes. Se inici\u00f3 as\u00ed una correspondencia que da una elevada idea de la paciencia de Spinoza. La correspondencia, ces\u00f3 cuando \u00e9ste adquiri\u00f3 la certeza de que su corresponsal no quer\u00eda usar rectamente de su raz\u00f3n. M\u00e1s tarde, Bliyenbergh atac\u00f3 violentamente a Spinoza. (V\u00e9ase Meinsma, ob cit., p\u00e1g. 387).<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">\u00a0<\/span><\/span><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">* * * * * *<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif;\"><strong>CHARLES APPUHN<\/strong>, (1862 \u2013 1942); texto extractado. Filosof\u00eda Digital, 2009<\/span><\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<div class=\"mh-excerpt\"><p>\u201cSpinoza ense\u00f1\u00f3 a los hombres de su tiempo, y de todos los tiempos, cu\u00e1nto les importa tratarse unos a otros como seres razonables. Mostr\u00f3 a los hombres que, en un alma clara, el apetito se <a class=\"mh-excerpt-more\" href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2017\/06\/02\/spinoza-o-la-claridad-del-espiritu-por-charles-appuhn\/\" title=\"SPINOZA O LA CLARIDAD DEL ESP\u00cdRITU, por Charles Appuhn\">[&#8230;]<\/a><\/p>\n<\/div>","protected":false},"author":3,"featured_media":2821,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[8],"tags":[43],"class_list":{"0":"post-2817","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","7":"category-filosofia","8":"tag-spinoza"},"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2817","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2817"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2817\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/media\/2821"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2817"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2817"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2817"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}