{"id":26968,"date":"2020-02-22T00:05:15","date_gmt":"2020-02-21T23:05:15","guid":{"rendered":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/?p=26968"},"modified":"2024-11-08T15:50:53","modified_gmt":"2024-11-08T14:50:53","slug":"la-caja-de-pandora-lulu-pelicula-de-g-w-pabst-1929-con-louise-brooks","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2020\/02\/22\/la-caja-de-pandora-lulu-pelicula-de-g-w-pabst-1929-con-louise-brooks\/","title":{"rendered":"\u00abLa Caja de Pandora (Lul\u00fa)\u00bb, pel\u00edcula de  G.W. Pabst  (1929), con Louise Brooks."},"content":{"rendered":"<blockquote>\n<h2 class=\"post-title entry-title\" style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 24pt;\">LA CAJA DE PANDORA (1929)<\/span><\/h2>\n<div class=\"post-header\">\n<div class=\"post-header-line-1\" style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><i><b>\u00bfQui\u00e9n es Lul\u00fa? \u00bfEl arquetipo de la sensualidad femenina? \u00bfDe la debilidad masculina? \u00bfO simplemente una met\u00e1fora cr\u00edtica al conservadurismo de la Rep\u00fablica de Weimar? El sobresaliente Georg Wilhelm Pabst nos regal\u00f3 esta joya del final de la era muda, que por la misma raz\u00f3n no fue bien comprendida, hasta su tard\u00eda revalorizaci\u00f3n en los a\u00f1os 50\u2019\u2026<\/b><\/i><\/span><\/div>\n<div>\u00a0<\/div>\n<div><a style=\"font-size: 14pt; text-align: justify;\" href=\"http:\/\/cine1895-2010.blogspot.com\/2013\/04\/la-caja-de-pandora-1929.html\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Cine 1895 &#8211; 2012<\/a><\/div>\n<\/div>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-26971\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/Pandora-entradilla-OK.jpg\" alt=\"LA CAJA DE PANDORA\" width=\"340\" height=\"513\" data-id=\"26971\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400; text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En la segunda mitad de los \u201cfelices\u201d a\u00f1os 20\u2019, se suscit\u00f3 una fuga masiva de talentos europeos rumbo a Hollywood, la gran mayor\u00eda provenientes de Alemania. Como ejemplos principales tenemos a F.W. Murnau, Ernst Lubitsch, Greta Garbo, Emil Jannings\u2026 pero el director Pabst decidi\u00f3 romper las reglas y se fij\u00f3 en la joven Louise Brooks, figura en ciernes que despu\u00e9s de un inicio prometedor como cantante de coro y bailarina, hab\u00eda hecho valer su talento en pel\u00edculas norteamericanas de mediano \u00e9xito. Ser\u00eda una elecci\u00f3n excepcional, porque la actriz se llev\u00f3 todos los aplausos y la aureola en la \u00faltima gran realizaci\u00f3n del cine mudo alem\u00e1n.<\/span><\/p>\n<p style=\"font-weight: 400; text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Pabst se bas\u00f3 en las obras de teatro de Frank Wedekind\u00a0<em>El Esp\u00edritu de la Tierra<\/em>\u00a0(1895) y\u00a0<em>La Caja de Pandora<\/em>\u00a0(1904) para materializar su pel\u00edcula. Naturalmente, hay una clara alusi\u00f3n al mito griego seg\u00fan el cual Pandora hab\u00eda abierto una caja entregada por los dioses, liberando a todos los malos esp\u00edritus y dejando \u00fanicamente la esperanza\u2026 as\u00ed era la protagonista del filme en cada lugar al que llegaba, pues siempre la acompa\u00f1aba la desdicha y la desventura para quienes se hallaban a su alrededor. Era Lul\u00fa una artista joven, hermosa y deshinibida, que m\u00e1s que tratarse de una\u00a0<em>femme fatale<\/em>, simplemente se dejaba llevar por la sensualidad, por sus instintos, convirti\u00e9ndose de ese modo en la perdici\u00f3n de todos los hombres que se le acercaban fascinados con su hermosura y sus encantos. Contrae matrimonio con un editor de peri\u00f3dicos acaudalado, pero sus coqueteos conducen pronto al hombre a la locura y a que en un ataque de celos sea asesinado accidentalmente por su esposa. \u00c9sta consigue huir de la justicia tras cautivar al fiscal y a la muchedumbre que asiste al juicio y vivir\u00e1 aventuras similares, pero ya como un personaje en continua degradaci\u00f3n. Se esconder\u00e1 en un tren para marchar a Francia, y posteriormente un barco espantoso rumbo a Inglaterra, donde ser\u00e1 abordada por un millonario \u00e1rabe, y finalmente hallar\u00e1 en Londres su fatal destino en las garras de Jack el Destripador.<\/span><\/p>\n<p style=\"font-weight: 400; text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">La recepci\u00f3n de la obra fue negativa en toda Europa, al punto que en Francia se lleg\u00f3 a prohibir su proyecci\u00f3n por considerar que el tono sexual era \u201cmuy elevado\u201d. Es posible que el director quisiera adem\u00e1s introducir subrepticiamente elementos lesbi\u00e1nicos, sobre todo cuando aparece la amiga protectora. A los prejuicios de la \u00e9poca hab\u00eda que a\u00f1adir el hecho que la audiencia ya estaba inclin\u00e1ndose por el cine sonoro, as\u00ed que\u00a0<em>La Caja de Pandora<\/em>\u00a0debi\u00f3 esperar unas dos d\u00e9cadas para ser revaluada, pero incluso despu\u00e9s de estos a\u00f1os no qued\u00f3 exenta de cr\u00edticas.<\/span><\/p>\n<p style=\"font-weight: 400; text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Pabst fue un gran director, pero para muchos no lleg\u00f3 a equipararse con Murnau y Fritz Lang, los dos monstruos del cine weimariano. De todas maneras, existen varios momentos de la obra que vale la pena recordar. Por ejemplo, al momento de la muerte del Dr. Sch\u00f6n (el marido de Lul\u00fa), el espectador queda sumergido en un extra\u00f1o voyeurismo: acaba de ver una pieza teatral tal como estuviera sentado en una de las butacas del recinto, pero a continuaci\u00f3n puede ver lo que ocurre entre bastidores, como si el director estuviera propuesto a resaltar las diferencias entre ambas formas de arte.<\/span><\/p>\n<p style=\"font-weight: 400; text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"> Toda la secuencia, entre risotadas, actos c\u00f3micos y l\u00edos de faldas, culminan con una escena tr\u00e1gica que tiene como mudo testigo una escultura que quiz\u00e1 est\u00e9 reflejando nuestra pasividad ante todo. Una secci\u00f3n muy alborotada, si la comparamos con el \u00faltimo acto, cuando en un perif\u00e9rico barrio londinense, sucio y oscuro, repleto de sombras que nos hacen recordar al fuerte expresionismo de inicios de aquella d\u00e9cada, el primer plano de Lul\u00fa alcanza su punto \u00e1lgido. Es en este momento en el que ella termina de sucumbir&#8230; es ella, atormentada por las penurias y por el peligro que la persigue desde su huida de Alemania, que se ve \u00abflechada\u00bb por el asesino Jack, a quien la inocencia s\u00f3lo traiciona unos instantes antes de terminar cometiendo el crimen que pone fin a la pel\u00edcula.\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"font-weight: 400; text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Muchos han llegado a pensar que Lul\u00fa, descubierta por Pabst precisamente en Hollywood, simbolizaba al cine norteamericano en contraposici\u00f3n al europeo en general, y al alem\u00e1n en particular. Ella, como la industria de la costa californiana, seduce a todos, pero no termina por encontrarse a s\u00ed misma, puesto que su fin es s\u00f3lo satisfacer a los dem\u00e1s y a ella misma temporalmente. Probablemente el director sent\u00eda cierto rechazo por varios de sus colegas y actores que hab\u00edan viajado al otro lado del Atl\u00e1ntico a cumplir las directrices de los gigantes de la pantalla grande, perdiendo gradualmente su personalidad, porque Lul\u00fa, al final, con toda su belleza y poder seductor, no es m\u00e1s que ello&#8230; una persona que se deja llevar y que no piensa en las consecuencias de sus actos&#8230; huye y vuelve a cometer los mismos errores&#8230; hasta que \u00e9stos la conducen a la muerte. \u00bfCre\u00eda Pabst que el cine norteamericano era as\u00ed&#8230; un arte sin personalidad? Seguramente&#8230; una idea algo extremista, pero que en diversos casos era cierta (hasta hoy). \u00a0<\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-27035\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/loulou.jpg\" alt=\"\" width=\"738\" height=\"512\" data-id=\"27035\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/loulou.jpg 738w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/loulou-300x208.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 738px) 100vw, 738px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 18pt; color: #008000;\"><strong>*****<\/strong><\/span><\/p>\n<h3 class=\"post-title entry-title\" style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 24pt;\">LA CAJA DE PANDORA (1929)<\/span><\/h3>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #008000;\"><em><span style=\"font-size: 18pt;\"><strong>Dirigida por Georg Wilhelm Pabst<\/strong><\/span><\/em><\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><iframe loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/mega.nz\/embed\/PQEBAQBD#_Wwlcyk9dQjEqFzbK_e4U2MArogkIW8RaxfBtCnzCU0\" width=\"640\" height=\"360\" frameborder=\"0\" allowfullscreen=\"allowfullscreen\"><\/iframe><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #008000;\"><strong><span style=\"font-size: 18pt;\">*****<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-26981\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/lb-3-louise-brooks-28951930-1024-7681.jpg\" alt=\"\" width=\"440\" height=\"330\" data-id=\"26981\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/lb-3-louise-brooks-28951930-1024-7681.jpg 300w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/lb-3-louise-brooks-28951930-1024-7681-80x60.jpg 80w\" sizes=\"auto, (max-width: 440px) 100vw, 440px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h1 class=\"title\" style=\"text-align: center;\">LA CAJA DE PANDORA (1928)<\/h1>\n<p><a href=\"https:\/\/lamadraza.ugr.es\/noticias\/la-caja-de-pandora-1928\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><strong><span class=\"_4yxo\">La Madraza<\/span><\/strong><\/a><\/p>\n<p><strong><span class=\"_4yxo\">Universidad de Granada<\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">\u201c<em>A pesar de la llegada del cine hablado sigo convencido de que en el cine el texto en s\u00ed mismo es muy poca cosa. Lo que cuenta es la imagen<\/em>.\u201d<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\" align=\"right\"><strong>Georg Wilhelm Pabst<\/strong>\u00a0(1937)<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-26973\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/95561484_5054da0843_o-OK.jpg\" alt=\"\" width=\"540\" height=\"402\" data-id=\"26973\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/95561484_5054da0843_o-OK.jpg 320w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/95561484_5054da0843_o-OK-300x223.jpg 300w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/95561484_5054da0843_o-OK-80x60.jpg 80w\" sizes=\"auto, (max-width: 540px) 100vw, 540px\" \/><\/p>\n<h3>\u00a0<\/h3>\n<h3>La caja de Pandora: Uni\u00f3n de dos dramas<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: 'times new roman', times, serif;\"><strong>La caja de Pandora<\/strong>,\u00a0<strong>un\u00eda los elementos de dos dramas del actor, autor y director de escena alem\u00e1n\u00a0<em>Frank Wedekind<\/em>\u00a0(1864-1918)<\/strong>, naturalista en sus comienzos, social-progresista despu\u00e9s,\u00a0<strong>cantor siempre del impulso er\u00f3tico frente a la moral burguesa<\/strong>. El primero de los dos dramas se estren\u00f3 en 1895 con el t\u00edtulo de \u201c<em>Lul\u00fa<\/em>\u201d. En 1904 estren\u00f3 otro drama \u201c<em>Die B\u00fcchse der Pandora<\/em>\u201d, que continuaba las desoladoras andanzas de\u00a0<em>Lul\u00fa<\/em>\u00a0hasta su ca\u00edda en la prostituci\u00f3n y su asesinato por\u00a0<strong>Jack el Destripador<\/strong>.<\/span><\/p>\n<h3>Sobre\u00a0<em>Louise Brooks\u00a0<\/em>en\u00a0<em>La caja de Pandora<\/em><\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright wp-image-26972\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/la-caja-de-pandora-OK.jpg\" alt=\"\" width=\"390\" height=\"293\" data-id=\"26972\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/la-caja-de-pandora-OK.jpg 450w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/la-caja-de-pandora-OK-300x225.jpg 300w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/la-caja-de-pandora-OK-326x245.jpg 326w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/la-caja-de-pandora-OK-80x60.jpg 80w\" sizes=\"auto, (max-width: 390px) 100vw, 390px\" \/><span style=\"font-size: 14pt; font-family: 'times new roman', times, serif;\">Lul\u00fa<\/span><\/em><span style=\"font-size: 14pt; font-family: 'times new roman', times, serif;\">\u00a0es una\u00a0<strong>mujer refinada e inconscientemente perversa<\/strong>,\u00a0<strong>que se deja devorar por todos los impulsos del sexo; una fuerza de la naturaleza que destruye las vidas que la rodean y acaba por destruirse a s\u00ed misma<\/strong>. Es, sencillamente, la actriz\u00a0<em>Louise Brooks<\/em>, \u201c<em>astro de carne y de fuego \u00fanico en la historia del s\u00e9ptimo arte<\/em>\u201d, seg\u00fan el cr\u00edtico\u00a0<em>Freddy Buache<\/em>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: 'times new roman', times, serif;\">Sin el talento de una\u00a0<em>Greta Garbo<\/em>, sin la profundidad de una<em>\u00a0Marlene Dietrich<\/em>, la americana que mejor encarn\u00f3 a las seductoras europeas ocultaba tras de su rostro bell\u00edsimo, con el cabello cortado al estilo\u00a0<em>gar\u00e7on<\/em>\u00a0de la \u00e9poca,\u00a0<strong>una sensibilidad exquisita, un sentido natural de la expresi\u00f3n, un ritmo de movimientos que daba la insuperable sensaci\u00f3n de la m\u00e1s tentadora voluptuosidad<\/strong>. El poder er\u00f3tico de primaria animalidad que\u00a0<em>Louise Brooks<\/em>\u00a0luci\u00f3 en\u00a0<strong>La caja de Pandora<\/strong>\u00a0no ten\u00eda precedentes en el cine, ni ser\u00eda despu\u00e9s superado o igualado siquiera.<\/span><\/p>\n<h3>Mirar m\u00e1s all\u00e1<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: 'times new roman', times, serif;\">Pero hay que proclamar que, al margen de la actriz, luce la pel\u00edcula una seguridad perfecta en el relato.\u00a0<strong>La intenci\u00f3n indudablemente demoledora con la que el cineasta llevaba a la pantalla la corrosiva acci\u00f3n de los dos dramas de\u00a0<em>Wedekind<\/em>\u00a0sobre la tiran\u00eda sexual y el hundimiento en su holocausto de todos los principios morales, va de principio a fin, con mordiente eficacia, en la concepci\u00f3n total de la pel\u00edcula<\/strong>, estudiada antes de que\u00a0<em>Pabst<\/em>\u00a0tuviese la certeza de que la actriz norteamericana iba a asumir su papel principal.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: 'times new roman', times, serif;\">Aunque por entonces, y sin pertenecer a ning\u00fan partido, demostrara\u00a0<em>Pabst<\/em>\u00a0sus simpat\u00edas a la social-democracia,\u00a0<strong>la cr\u00edtica despiadada de La caja de Pandora pertenece m\u00e1s bien a una tendencia anarquista, puesto que ataca con igual dureza a todos los estratos de la sociedad, a todas las formas de poder y de mando<\/strong>, que del viejo imperio se trasladan a la\u00a0<em>Rep\u00fablica de Weimar<\/em>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: 'times new roman', times, serif;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-26975 alignleft\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/caja-de-pandora-360x283.jpg\" alt=\"\" width=\"360\" height=\"283\" data-id=\"26975\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/caja-de-pandora-360x283.jpg 360w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/caja-de-pandora-360x283-300x236.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 360px) 100vw, 360px\" \/>La <strong>inestabilidad pol\u00edtica<\/strong>, la\u00a0<strong>crisis econ\u00f3mica<\/strong>\u00a0y los\u00a0<strong>avances del nazismo<\/strong>, que culminar\u00edan con la subida de\u00a0<strong>Hitler<\/strong>\u00a0al poder en 1933, caracterizaron el sombr\u00edo panorama en que se hallaba inmersa la sociedad alemana de la\u00a0<em>Rep\u00fablica de Weimar<\/em>. Este es el trasfondo de la obra de\u00a0<em>Pabst<\/em>, y de otros artistas de la \u00e9poca. Los dos amantes caracter\u00edsticos de toda sociedad en crisis:\u00a0<strong>el lujo de las clases altas y la miseria de las bajas<\/strong>\u00a0hallan su punto de intersecci\u00f3n en los cabarets y las prostitutas, j\u00f3venes salidas de los medios m\u00e1s s\u00f3rdidos que consiguen introducirse, al menos temporalmente, en las esferas de la econom\u00eda y el poder.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: 'times new roman', times, serif;\">As\u00ed, en\u00a0<strong>La caja de Pandora<\/strong><em>\u00a0Lul\u00fa<\/em>\u00a0es el hilo conductor que une diversos personajes de la alta sociedad:\u00a0<em>Sh\u00f6n<\/em>, el editor de un peri\u00f3dico, su hijo\u00a0<em>Alwa<\/em>, el marqu\u00e9s de\u00a0<em>Casti-Pianti<\/em>\u00a0(de hecho, un estafador) y la condesa y dise\u00f1adora\u00a0<em>Anna Geschwitz<\/em>, que al igual que los anteriores est\u00e1 enamorada de la joven. Pero tambi\u00e9n se mueven a su alrededor, como marca indeleble de su pasado,\u00a0<em>Rodrigo Quast<\/em>, un violento acr\u00f3bata de circo, y\u00a0<em>Schigolch<\/em>, un siniestro amigo y consejero de\u00a0<em>Lul\u00fa<\/em>, al que ella misma llama \u201cpadre\u201d. Todos ellos son\u00a0<strong>t\u00edteres movidos por la protagonista que acabar\u00e1 vi\u00e9ndose arrastrada por sus propias intrigas<\/strong>. La transposici\u00f3n del mito de\u00a0<strong>Pandora<\/strong>\u00a0es evidente:\u00a0<strong><em>Lul\u00fa<\/em>\u00a0abre la fat\u00eddica caja que contiene todos los males y esparce la desgracia a su alrededor<\/strong>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: 'times new roman', times, serif;\">Si bien\u00a0<em>Lul\u00fa<\/em>\u00a0no es un monstruo de perversi\u00f3n que sacude la moral y las buenas costumbres del orden social establecido, sino\u00a0<strong>una consecuencia directa de una sociedad hip\u00f3crita y desordenada frente a la cual la protagonista act\u00faa como una superviviente nata que se adapta a las circunstancias<\/strong>.\u00a0<strong>La monstruosidad de Lul\u00fa es el s\u00edntoma de una sociedad enferma<\/strong>.<\/span><\/p>\n<h3 style=\"text-align: justify;\">Ficha T\u00e9cnica<\/h3>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ul>\n<li><strong><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-26971 alignright\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/Pandora-entradilla-OK.jpg\" alt=\"\" width=\"183\" height=\"276\" data-id=\"26971\" \/>A\u00f1o.-\u00a0<\/strong>1928.<strong><br \/>\n<\/strong><\/li>\n<li><strong>Duraci\u00f3n.-<\/strong>\u00a0132 minutos.<\/li>\n<li><strong>Pa\u00eds.-<\/strong>\u00a0Alemania.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0<strong><br \/>\n<\/strong><\/li>\n<li><strong>G\u00e9nero.-<\/strong>\u00a0Drama.<\/li>\n<li><strong>T\u00edtulo Original.-\u00a0<\/strong>Die B\u00fcchse der Pandora.<\/li>\n<li><strong>Director.-\u00a0<\/strong>Georg Wilhelm Pabst.<strong>\u00a0<\/strong><\/li>\n<li><strong>Argumento.-<\/strong>\u00a0Las obras de teatro \u201cErdgeist\u201d (1885) y \u201cDie B\u00fcchse der Pandora\u201d (1901) de Frank Wedekind.<\/li>\n<li><strong>Gui\u00f3n.-\u00a0<\/strong>Ladislas Vajda (y G.W.Pabst).<strong>\u00a0\u00a0<\/strong><\/li>\n<li><strong>Fotograf\u00eda.-\u00a0<\/strong>G\u00fcnther Krampf (1.33 \u2013 B\/N).\u00a0<strong>\u00a0<\/strong><\/li>\n<li><strong>Montaje.-<\/strong>\u00a0Joseph Fliesler.<strong>\u00a0<\/strong><\/li>\n<li><strong>M\u00fasica.-<\/strong>\u00a0(en 1997) Peer Raben.<strong>\u00a0<\/strong><\/li>\n<li><strong>Productor.-\u00a0<\/strong>Seymour Nebenzahl.\u00a0<strong>\u00a0<\/strong><\/li>\n<li><strong>Producci\u00f3n.-\u00a0<\/strong>Nero Film.<\/li>\n<li><strong>Int\u00e9rpretes.-<\/strong>\u00a0Louise Brooks (Lul\u00fa), Fritz Kortner (dr. Peter Sch\u00f6n), Francis Lederer (Alwa Sch\u00f6n), Carl Goetz (Schigolch), Alice Roberts (condesa Anna Geschwitz), Gustav Diessl (Jack el Destripador), Krafft Rasching (Rodrigo Quast), Daisy d\u2019Ora (novia del dr. Sch\u00f6n), Michael von Newlinsky (marqu\u00e9s Casti-Piani), Siegfried Arno (el inspector).<\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"font-size: 18pt; color: #008000;\">*****<\/span><\/strong><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-26978\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/pandora-s-box-pandoras-box-1929-15443286-1562-2000.jpg\" alt=\"\" width=\"360\" height=\"462\" data-id=\"26978\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 18pt; color: #008000;\"><strong>*****<\/strong><\/span><\/p>\n<h1 class=\"news-header-tit\" style=\"text-align: center;\" data-title=\"Lo que el padre de Lul\u00fa nos ense\u00f1o sobre el erotismo\">Lo que el padre de Lul\u00fa nos ense\u00f1\u00f3 sobre el erotismo y la mujer fatal<\/h1>\n<div class=\"news-header-tit-box\">\n<h2 class=\"news-header-opening-txt\" style=\"text-align: center;\"><em>Centenario de la muerte del escritor Benjam\u00edn Franklin Wedekind<\/em><\/h2>\n<\/div>\n<div class=\"news-header-media\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Por Germ\u00e1n G\u00f3mez Orfanel<\/span><\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><a href=\"https:\/\/blogs.elconfidencial.com\/cultura\/tribuna\/2018-03-12\/benjamin-franklin-wedekind-libros_1533088\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">El Confidencial<\/a><\/span><\/div>\n<div>\u00a0<\/div>\n<figure id=\"attachment_27011\" aria-describedby=\"caption-attachment-27011\" style=\"width: 678px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-27011\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/lo-que-el-padre-de-lulu-nos-enseno-sobre-el-erotismo-y-la-mujer-fatal.jpg\" alt=\"\" width=\"678\" height=\"527\" data-id=\"27011\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/lo-que-el-padre-de-lulu-nos-enseno-sobre-el-erotismo-y-la-mujer-fatal.jpg 996w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/lo-que-el-padre-de-lulu-nos-enseno-sobre-el-erotismo-y-la-mujer-fatal-300x233.jpg 300w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/lo-que-el-padre-de-lulu-nos-enseno-sobre-el-erotismo-y-la-mujer-fatal-768x597.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 678px) 100vw, 678px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-27011\" class=\"wp-caption-text\"><span style=\"color: #008000;\">Louise Brooks como Lul\u00fa en la c\u00e9lebre pel\u00edcula de G. W. Pabst<\/span><\/figcaption><\/figure>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p class=\"western\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El 9 de marzo de 1918, falleci\u00f3 en Munich,\u00a0<strong>Benjam\u00edn Franklin Wedekind<\/strong>\u00a0el literato y sobre todo, pero no s\u00f3lo, autor teatral, cuya biograf\u00eda resulta notablemente espectacular compitiendo intensamente su realidad con la ficci\u00f3n que incorpor\u00f3 a sus obras. En primer lugar su familia, el padre m\u00e9dico ginec\u00f3logo y al servicio durante diez a\u00f1os del sult\u00e1n de Turqu\u00eda, particip\u00f3 despu\u00e9s activamente en la revoluci\u00f3n de 1848 en Alemania, emigrando como consecuencia a California y enriqueci\u00e9ndose con negocios inmobiliarios. All\u00ed conoci\u00f3 a la cantante y actriz suiza\u00a0<strong>Emilie Kammerer<\/strong>, hija del inventor de los f\u00f3sforos de madera, con quien se cas\u00f3 en 1862.Poco tiempo despu\u00e9s regresaron a Alemania donde naci\u00f3 Frank en 1864 y ocho a\u00f1os despu\u00e9s previa compra del castillo de Lenzburg, la familia se traslad\u00f3 a Suiza.<\/span><\/p>\n<p class=\"western\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En 1884 inici\u00f3 estudios de Derecho en Munich, que pronto abandon\u00f3, trabajando como director de prensa y publicidad en la empresa de<strong>\u00a0Sopas Maggi\u00a0<\/strong>y luego como secretario del conocido circo Herzog. Al morir su padre en 1888 la herencia recibida le permiti\u00f3 dedicarse durante unos a\u00f1os a sus aficiones literarias y vivir en ciudades como Berl\u00edn, Munich, Par\u00eds y Londres .<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><iframe loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/mega.nz\/embed\/WYcT0DaA#4vAD6_ZEdQa93-JjgztgvB20dBH0GpyhjV4_PCkuEK8\" width=\"640\" height=\"360\" frameborder=\"0\" allowfullscreen=\"allowfullscreen\"><\/iframe><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En 1896 vuelta a Munich donde participa en la fundaci\u00f3n del semanario sat\u00edrico \u00ab<strong><em>Simplicissimu&#8217;s<\/em><\/strong>\u00bb en el que publica frecuentes colaboraciones. Precisamente una de ellas en la que se burlaba de un viaje de Guillermo II a Palestina, le supuso un <strong>proceso y condena por ofensas al Emperador<\/strong>, por lo que decidi\u00f3 huir a Suiza, seg\u00fan \u00e9l para terminar un texto teatral que estaba escribiendo (&#8216;<em>El Marqu\u00e9s de Keith<\/em>&#8216;), y una vez finalizado se present\u00f3 ante el Tribunal para cumplir condena durante seis meses en la prisi\u00f3n de K\u00f6nigstein, donde aprovech\u00f3 para escribir su novela &#8216;Mine-Haha o sobre la educaci\u00f3n f\u00edsica de las j\u00f3venes&#8217;.<img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright wp-image-27010 size-full\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/cartel.jpg\" alt=\"\" width=\"330\" height=\"425\" data-id=\"27010\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/cartel.jpg 330w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/cartel-233x300.jpg 233w\" sizes=\"auto, (max-width: 330px) 100vw, 330px\" \/><\/span><\/p>\n<p class=\"western\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Se ha considerado a Wedekind como un autor<strong>\u00a0influenciado por el simbolismo de fin de siglo<\/strong>\u00a0y como un<strong>\u00a0antecedente del expresionismo<\/strong>\u00a0capaz de abrir nuevas v\u00edas al teatro alem\u00e1n. El erotismo, el poder de la sexualidad es el elemento nuclear de su literatura. No es de extra\u00f1ar que cuando en 1986 se publicaron sus &#8216;Diarios&#8217; (Die Tageb\u00fccher), se acompa\u00f1aran del subt\u00edtulo \u201cUna vida er\u00f3tica\u201d, aunque para \u00e9l el diario era un suced\u00e1neo (Ersatz), pues la vida ser\u00eda el aut\u00e9ntico diario, una vida a la que el calificar\u00eda de tobog\u00e1n (Das Leben ist eine Ruchtsbahn).<\/span><\/p>\n<p class=\"western\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Al mismo tiempo lo que pretende Wedekind&#8217;y lo consigui\u00f3 muchas veces, fue provocar y\u00a0<strong>burlarse de las buenas costumbres, de la moral burguesa\u00a0<\/strong>y bastante hip\u00f3crita y mojigata de su \u00e9poca, ejerciendo una notable cr\u00edtica social, con la consecuencia de sufrir frecuentemente la censura de las autoridades competentes que prohib\u00edan o retrasaban la representaci\u00f3n de sus textos.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #008000;\"><strong><span class=\"summary fly-summary\" style=\"font-size: 14pt;\">El erotismo, el poder de la sexualidad es el elemento nuclear de su literatura<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En 1891 public\u00f3 en Zurich una de sus m\u00e1s importantes obras, &#8216;<em>Despertar de la Primavera. Una tragedia infantil<\/em>&#8216; (Fr\u00fchlings Erwachen. Ein kindertrag\u00f6die), que no pudo estrenarse hasta 1906 en Berl\u00edn bajo la direcci\u00f3n de\u00a0<strong>Max Reinhart<\/strong>\u00a0con un enorme \u00e9xito, y que por cierto ha sido representada por una compa\u00f1\u00eda portuguesa en Madrid hace unos d\u00edas y sin olvidar el montaje dirigido por<strong>\u00a0Flotats\u00a0<\/strong>en 1986. Se trata del descubrimiento de la sexualidad por parte de unos j\u00f3venes condenados por la rigidez de las normas morales y educativas al fracaso e incluso a la muerte, con un estilo teatral grotesco y tragic\u00f3mico. En palabras de\u00a0<strong>Manuel Pedroso<\/strong>\u00a0escritas en 1 919 primer traductor espa\u00f1ol de la obra y catedr\u00e1tico de Derecho Pol\u00edtico, \u201c<em>Wedekind canta el deseo todopoderoso como fuente incomparable de emoci\u00f3n y de vida. Cree que el amor, tal como es, sin velos artificiosos y sin mentira m\u00edstica debe admitirse y tratarse como<strong>\u00a0un problema eterno de la vida del hombre<\/strong>\u00a0sobre la tierra<\/em>\u201d.<strong>\u00a0Freud y Lacan\u00a0<\/strong>se interesaron en su momento por el contenido de la obra.<\/span><\/p>\n<p class=\"western\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El personaje m\u00e1s importante y trascendente de la literatura de Wedekind es\u00a0<strong>LUL\u00da<\/strong>, para simplificar,<strong>\u00a0el mito de la mujer fatal\u00a0<\/strong>en la que multitud de hombres y alguna mujer depositan sus fantas\u00edas y as\u00ed les va&#8230; aunque Lul\u00fa tambi\u00e9n es una v\u00edctima, finalmente asesinada nada menos que por\u00a0<strong>Jack el Destripador<\/strong>, encarnado en el estreno de 1905 en Viena por el propio Wedekind y con\u00a0<strong>Tilly Newes<\/strong>\u00a0que se convertir\u00eda en su esposa un a\u00f1o despu\u00e9s, en el papel de Lul\u00fa.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #008000;\"><strong><span class=\"summary fly-summary\" style=\"font-size: 14pt;\">Karl Kraus se refiri\u00f3 a Lul\u00fa como \u201cmujer que desea, no que da a luz; no conservadora del g\u00e9nero sino dadora de placer\u00bb<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En realidad, el texto de Lul\u00fa no se public\u00f3 hasta 1913, resumiendo dos obras anteriores, una continuaci\u00f3n de la otra, me refiero al &#8216;Esp\u00edritu de la Tierra&#8217; (Erdgeist), publicada en 1895, en la que se alude a Lul\u00fa como una serpiente\u00a0<strong>creada para sembrar la desgracia, para atraer, seducir y envenenar, para matar sin que uno lo sienta<\/strong>\u201d, y a &#8216;La caja de Pandora&#8217; (Die B\u00fcchse der Pandora) de 1904, cuyo estreno un a\u00f1o despu\u00e9s en Viena cont\u00f3 con la intervenci\u00f3n en escena de\u00a0<strong>Karl Kraus<\/strong>\u00a0, con un Pr\u00f3logo introductorio en el que se refer\u00eda a Lul\u00fa como \u201cmujer que desea, no que da a luz; no conservadora del g\u00e9nero sino dadora de placer. No castillo forzado de la femineidad; sin embargo siempre abierta y siempre nuevamente cerrada&#8230;. una son\u00e1mbula del amor que solo &#8216;cae&#8217; cuando se la llama, eterna dadora, eterna perdedora\u201d.<\/span><\/p>\n<p class=\"western\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El \u00e9xito de la obra gener\u00f3 que en 1921 apareciera una versi\u00f3n cinematogr\u00e1fica y sobre todo que en 1929, el director austr\u00edaco<strong>\u00a0G. W. Pabst<\/strong>\u00a0realizara su c\u00e9lebre pel\u00edcula con la norteamericana\u00a0<strong>Louise Brooks\u00a0<\/strong>como Lul\u00fa. En 1937 se estren\u00f3 en el Stadttheater de Zurich la \u00f3pera con el mismo t\u00edtulo que\u00a0<strong>Alban Berg<\/strong>\u00a0no pudo finalizar ya que falleci\u00f3 en diciembre de 1935.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\"><strong><span class=\"summary fly-summary\">N\u00f3mada, libertino, audaz, bohemio, vanguardista, adorador de la mujer, trabajador y a su manera moralista y defensor de la libertad de decidir<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">No quisiera deja de comentar otros dos dramas de Wedekind que me parecen especialmente interesantes, me refiero a &#8216;El Marqu\u00e9s de Keith&#8217;, para nuestro autor su mejor obra, publicada en 1901 y en el que analiza a trav\u00e9s de la interacci\u00f3n entre sus protagonistas un conflicto entre la Moral encarnada por el hombre de honor, el C\u00e1lculo representado por el burgu\u00e9s capitalista pose\u00eddo por el \u00e1nimo de lucro y el Juego o el Placer atribuido al marqu\u00e9s aventurero, artista, estafador y outsider. El otro texto corresponde a &#8216;Franziska&#8217;, publicado en 1911 y estrenado un a\u00f1o despu\u00e9s y que en s\u00edntesis supone\u00a0<strong>un Fausto femenino<\/strong>, en el que\u00a0<strong>una mujer pacta con el diablo su conversi\u00f3n en hombre, para disfrutar de todas las ventajas a ellos atribuidas<\/strong>.<\/span><\/p>\n<p class=\"western\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Wedekind\u00a0<strong>public\u00f3 alrededor de veinte obras de teatro<\/strong>, adem\u00e1s de textos po\u00e9ticos y alguna novela, fue un personaje poli\u00e9drico, incluso actu\u00f3 en numerosas ocasiones como actor, artista de cabaret y cantante. Adem\u00e1s entre otras cosas, n\u00f3mada, libertino, audaz, bohemio, vanguardista, adorador de la mujer, trabajador y a su manera moralista y defensor de la libertad de decidir.<\/span><\/p>\n<p class=\"western\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Al final de su vida la entrada de Alemania en la Primera Guerra Mundial parece ser que le produjo alguna mutaci\u00f3n,<strong>\u00a0se discute si dej\u00f3 de ser pacifista<\/strong>\u00a0y adopt\u00f3 posiciones nacionalistas, sobre todo porque el 27 de septiembre de 1914 public\u00f3 un texto en el Berliner Tageblatt con el expresivo t\u00edtulo de \u201cAlemania trae la libertad\u201d. En cualquier caso la situaci\u00f3n b\u00e9lica desat\u00f3 la censura y el rechazo de varias obras suyas.<\/span><\/p>\n<p class=\"western\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Uno de sus grandes amigos el pacifista y literato\u00a0<strong>Heinrich Mann<\/strong>, public\u00f3 una necrol\u00f3gica en su honor aludiendo al \u201c<em>heroico Frank Wedekind que hab\u00eda dirigido la lucha por la dignidad humana<\/em>\u201d.<\/span><\/p>\n<p class=\"western\" style=\"text-align: right;\">\n<span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>* GERM\u00c1N G\u00d3MEZ ORFANEL<\/strong>\u00a0es catedr\u00e1tico Em\u00e9rito de Derecho Constitucional<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 18pt; color: #008000;\"><strong>*****<\/strong><\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2020\/09\/07\/el-codigo-hays-o-la-autocensura-de-hollywood-espinof\/\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-26977 size-mh-magazine-content\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/Louise-Brooks-Cita-678x381.jpg\" alt=\"\" width=\"678\" height=\"381\" data-id=\"26977\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-9528\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/03\/Mosca_Punto_Cr\u00edtico_40.png\" alt=\"\" width=\"80\" height=\"80\" data-id=\"9528\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<div class=\"mh-excerpt\"><p>LA CAJA DE PANDORA (1929) \u00bfQui\u00e9n es Lul\u00fa? \u00bfEl arquetipo de la sensualidad femenina? \u00bfDe la debilidad masculina? \u00bfO simplemente una met\u00e1fora cr\u00edtica al conservadurismo de la Rep\u00fablica de Weimar? El sobresaliente Georg Wilhelm Pabst <a class=\"mh-excerpt-more\" href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2020\/02\/22\/la-caja-de-pandora-lulu-pelicula-de-g-w-pabst-1929-con-louise-brooks\/\" title=\"\u00abLa Caja de Pandora (Lul\u00fa)\u00bb, pel\u00edcula de  G.W. Pabst  (1929), con Louise Brooks.\">[&#8230;]<\/a><\/p>\n<\/div>","protected":false},"author":3,"featured_media":26980,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[10],"tags":[],"class_list":["post-26968","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","category-miscelanea"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/26968","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=26968"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/26968\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/media\/26980"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=26968"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=26968"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=26968"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}