{"id":25060,"date":"2019-12-27T00:05:27","date_gmt":"2019-12-26T23:05:27","guid":{"rendered":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/?p=25060"},"modified":"2023-01-21T09:23:30","modified_gmt":"2023-01-21T08:23:30","slug":"sobre-la-libertad-y-el-apluso-aristoteles-hobbesspinoza-y-hobbes-bernstein-y-spinoza-en-perspectiva-y-parte-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2019\/12\/27\/sobre-la-libertad-y-el-apluso-aristoteles-hobbesspinoza-y-hobbes-bernstein-y-spinoza-en-perspectiva-y-parte-2\/","title":{"rendered":"SOBRE LA LIBERTAD Y EL APLUSO: ARIST\u00d3TELES, HOBBES, BERNSTEIN Y SPINOZA EN PERSPECTIVA (y Parte 2)"},"content":{"rendered":"<h1 class=\"entry-title\"><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2023\/01\/13\/sobre-la-libertad-y-el-apluso-aristoteles-hobbes-bernstein-y-spinoza-en-perspectiva-parte-1\/\"><span style=\"color: #008000;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">SOBRE LA LIBERTAD Y EL APLUSO: ARIST\u00d3TELES, HOBBES, BERNSTEIN Y SPINOZA EN PERSPECTIVA (Parte 1)<\/span><\/span><\/a><\/h1>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 18pt;\"><strong>*<span style=\"color: #008000;\">*<\/span>*<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 24pt;\"><strong>SOBRE LA LIBERTAD Y EL APLUSO: ARIST\u00d3TELES, HOBBES, BERNSTEIN Y SPINOZA EN PERSPECTIVA <\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 24pt;\"><strong>(y Parte 2)<\/strong><\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<figure id=\"attachment_25300\" aria-describedby=\"caption-attachment-25300\" style=\"width: 560px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-25300 size-full\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/Spinoza-icosaedro.jpg\" alt=\"\" width=\"560\" height=\"376\" data-id=\"25300\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/Spinoza-icosaedro.jpg 560w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/Spinoza-icosaedro-300x201.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 560px) 100vw, 560px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-25300\" class=\"wp-caption-text\"><span style=\"color: #008000;\">\u201cEl prop\u00f3sito del Estado es la libertad\u201d<\/span><\/figcaption><\/figure>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 18pt;\"><strong>La tesis de las potencias en Spinoza<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En la medida en que el hombre se mueve en la l\u00ednea de la historia t\u00e9cnica, es decir, de aquella que m\u00e1s cercana le es, apart\u00e1ndose de la historia profunda, mayor es el riesgo de cometer los mismos errores que otras civilizaciones. En ese contexto, los cl\u00e1sicos se constituyen como un libro siempre abierto a la indagaci\u00f3n y la reflexi\u00f3n para poder comprender el mundo actual. La modernidad, con sus modas y h\u00e1bitos parece estar negada a la tradici\u00f3n; en la sub-cultura acad\u00e9mica la publicaci\u00f3n de rese\u00f1as se encuentra ligada a que la obra sea totalmente nueva. Como ya lo ha observado, <strong>R. Merton<\/strong>, esa obsesi\u00f3n por todo lo que se presenta como nuevo hace que cada d\u00e9cada se repitan las mismas ideas sin un avance aparente (Douglas, 1996).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Por ese motivo, nos es grato en esta ocasi\u00f3n pasar por el ojo cr\u00edtico una de las obras cl\u00e1sicas en materia pol\u00edtica y \u00e9tica escritas por el pensador holand\u00e9s Baruch de Spinoza titulada <em>Tratado Pol\u00edtico. <\/em>Al igual que T. Hobbes, Spinoza considera que las pasiones humanas (sus conatus) se encuentran ligados a\u00a0<\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">dos sentimientos b\u00e1sicos, el miedo y la esperanza. Por medio de la esperanza, el sujeto escoger\u00e1 \u201cde los bienes\u201d que ofrece el mundo, el mejor mientras el miedo lo guiar\u00e1 a elegir el peor de los males. No obstante, a diferencia del fil\u00f3sofo brit\u00e1nico, Spinoza sugiere que no es someterse al poder estatal una forma de renuncia a la propia libertad sino todo lo contrario, la manera m\u00e1s genuina de encontrarla. En este sentido, el lector se preguntar\u00e1 \u00bfCu\u00e1l es el fundamento y la prueba del argumento spinoziano?<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El texto de referencia comienza con una ligera cr\u00edtica a la posici\u00f3n de los intelectuales de la \u00e9poca por los afectos, quienes los consideraban meros vicios que nublaban la raz\u00f3n. Spinoza afirma que lejos de eso, las emociones son la base ontol\u00f3gica de la conducta humana y la organizaci\u00f3n pol\u00edtica del estado. El fin \u00faltimo del estado, en esto Spinoza coincide con Hobbes, es proveer seguridad a sus s\u00fabditos. El hombre movido por sus intereses quiere que su pr\u00f3jimo se comporte seg\u00fan propios deseos mientras que el pr\u00f3jimo desea seguir su propia voluntad. Al binomio deseo \/ otro, se le a\u00f1ade el hecho que cada uno persigue un esp\u00edritu competitivo cuya meta es \u201caplastar al otro\u201d en vez de adquirir beneficios. Esta realidad que es parte de la naturaleza humana s\u00f3lo puede ser refrenada por el \u201cEstado\u201d, al cual Hobbes ha llamado <strong>El Leviat\u00e1n<\/strong> (Spinoza lo llama Imperium o poder p\u00fablico). Pero Spinoza se aparta de \u00e9ste y confiere al estado un papel menos coercitivo. Dice en el cap\u00edtulo IV, textualmente, Spinoza:<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\"> \u201c<em>como los hombres, seg\u00fan hemos dicho, dejan guiar m\u00e1s por los afectos que por la raz\u00f3n, resulta que si los hombres quieren realmente concordar y poseer de alg\u00fan modo un alma com\u00fan, no lo har\u00e1n mediante un precepto sino m\u00e1s bien en virtud de un sentimiento com\u00fan como\u00a0 la esperanza, el temor o el deseo de tomar venganza por alg\u00fan da\u00f1o sufrido. Como por otra parte todos los hombres temen a la soledad, porque ninguno de ellos tiene en la soledad fuerza para defenderse o procurarse las cosas necesarias a la vida, resulta que los hombres tienen una apetencia natural por el estado civil y en consecuencia, nunca se puede hacer que ese estado quede disuelto del todo\u201d <\/em>(Spinoza, 2005: 65).<\/span><\/strong><\/p>\n<\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En efecto, los hombres no pierden sus derechos por someterse a otro, porque se regocijan en el ejercicio de su libertad. \u00danicamente, cuando los hombres en la organizaci\u00f3n que sea renuncian a su libertad es que emergen el sometimiento\u00a0 y la\u00a0 coacci\u00f3n\u00a0 en\u00a0 el sentido hobbesiano.\u00a0\u00a0 La\u00a0 pregunta aqu\u00ed \u00a0es\u00a0<\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00bfPor qu\u00e9 el hombre renunciar\u00eda a su libertad?, y la respuesta: por miedo o esperanzas. A diferencia de <strong>Hobbes<\/strong> para quien el miedo es el fundador del Estado y en consecuencia es un agente que permite la supervivencia (evitando la guerra de todos contra todos), en <strong>Spinoza<\/strong> el papel del miedo es primordial para comprender la manipulaci\u00f3n pol\u00edtica y el sometimiento. El hombre inspirado por el temor o la esperanza pierde el control de s\u00ed. Todos los seres poseen una potencia que no es otra cosa que la prueba misma de la eternidad de Dios quien a su vez se conforma como la potencia m\u00e1xima. Guiado por la raz\u00f3n o por el deseo, el hombre \u2013que adem\u00e1s es imperfecto- no hace absolutamente nada contrario a la naturaleza pero el ejemplo de aquellos que se alejan de la raz\u00f3n con actos insensatos es la prueba suficiente que la mayor\u00eda de los hombres son guiados por sus afectos. Pero a diferencia del orden natural, \u00e9ste tiene una voluntad por la libertad. Nuestra construcci\u00f3n de\u00a0<\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">lo malo se constituye por todo aquello que afecta nuestros intereses (raz\u00f3n) pero que en nuestra ignorancia desconocemos (principio de la tesis de la monada).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Los hombres que asociados entre s\u00ed adquieren una potencia mayor y concuerdan vivir bajo una ley com\u00fan obtienen mayor seguridad. \u201cEl estatuto civil\u201d nace del derecho de la ciudad en donde el poder yace en pocas manos, si el poder residiera en todas se autodestruir\u00eda la esfera p\u00fablica y se retornar\u00eda a un estado de naturaleza. Los hombres en ese estado son \u201cnaturalmente\u201d enemigos. Esto no es muy dis\u00edmil de lo que propon\u00eda Hobbes, pero Spinoza lo ve desde otra perspectiva. En la vida civil todos son condicionados por similares miedos y esperanzas. En la medida en que cada ciudad establezca lazos de cooperaci\u00f3n con otras mayores ser\u00e1n su potencia (derecho) y su seguridad frente al ataque extranjero. Asimismo, cuantos mayores temores albergue una ciudad menor ser\u00e1 la capacidad del hombre para ejercer su libertad. Precisamente, en este punto Spinoza se encuentra ligado m\u00e1s a los existencialistas modernos como <strong>E.<\/strong> <strong>Fromm<\/strong> (1989), <strong>Nietzsche<\/strong> (2007; 2008) o <strong>M. Heidegger<\/strong> (1997) que al mismo <strong>Hobbes<\/strong> (Espinosa-Rubio, 2007).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En los cap\u00edtulos posteriores dedicados a las formas de gobierno, Spinoza sugiere que el hombre no s\u00f3lo busca la utilidad para s\u00ed sino tambi\u00e9n intenta establecer el dominio sobre otros. As\u00ed, a quien se le diese la facultad de mandar no ver\u00e1 en otro comandante a un enemigo sino a un aliado, mientras es de sus propios s\u00fabditos que deber\u00e1 cuidarse. En este contexto, el fil\u00f3sofo holand\u00e9s acepta que \u201clos ciudadanos\u201d con mayor poder y riquezas tienen m\u00e1s posibilidades estar seguros y en consecuencia sentir menos temor, debido a que es la misma riqueza aquella que los protege del sentimiento de impotencia. En palabras del propio autor, \u201c<em>es indudable que los ciudadanos son tanto m\u00e1s poderosos y, por consiguiente, tanto m\u00e1s due\u00f1os de s\u00ed mismos, cuanto m\u00e1s grandes son las ciudades en las que viven y mejor fortificadas son sus villas. Cuanto m\u00e1s segura es su habitaci\u00f3n, tanto mejor pueden preservar su libertad contra los enemigos exteriores y tanto menos temer\u00e1n al enemigo interior. Tambi\u00e9n es cierto que los hombres velan mejor por su seguridad como m\u00e1s poderosas son sus riquezas\u201d <\/em>(Spinoza, 2005: 82). Esta observaci\u00f3n permite comprender los motivos que subyacen tras la guerra entre dos pueblos. Los hombres son adoctrinados en ambos bandos por medio de la imposici\u00f3n del temor y conducidos ciegamente al combate. El enemigo \u201cdel pr\u00edncipe\u201d (como ya explicara Machiavello) no es el otro pr\u00edncipe sino sus propios vasallos.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\">El enemigo \u201cdel pr\u00edncipe\u201d (como ya explicara Machiavello) no es el otro pr\u00edncipe sino sus propios vasallos.<\/span><\/strong><\/p>\n<\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El temor genera dependencia, sin embargo se constituye<\/span><span style=\"font-size: 14pt;\"> en un requisito importante para la fundaci\u00f3n de la ciudad en Spinoza. En contraste con Hobbes quien sostiene que el temor nunca es eliminado por completo en la vida civil de los hombres, cumpliendo con una funci\u00f3n profil\u00e1ctica de preservaci\u00f3n de la vida, en Spinoza el miedo es un componente que atenta contra la misma libertad del ciudadano; incluso una vez ca\u00eddo el d\u00e9spota, sin libertad se vuelve a la tiran\u00eda. Al igual que Montesquieu, Spinoza no deja de admitir que \u201c<em>es cierto que todos, tanto gobernantes como gobernados, deben estar contenidos por el temor al suplicio y al mal que podr\u00edan sufrir, para no cometer cr\u00edmenes impunes o provechosos; y por otra parte, si ese temor afecta por igual a los ciudadanos\u00a0<\/em><\/span><span style=\"font-size: 14pt;\"><em>buenos y a los malos, el Estado se encuentra en el mayor peligro\u201d <\/em>(Ib\u00edd. 120). Surge aqu\u00ed la variable tiempo como el eje fundamental que articula toda la obra spinoziana. Un dictador investido de poderes absolutos por siempre ser\u00e1 nefasto para la ciudad a la vez que limitado su reinado por acci\u00f3n del tiempo sus decisiones y compulsiones ser\u00e1n reguladas por la finitud de la naturaleza del mandato.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\">en Spinoza el miedo es un componente que atenta contra la misma libertad del ciudadano; incluso una vez ca\u00eddo el d\u00e9spota, sin libertad se vuelve a la tiran\u00eda<\/span><\/strong><\/p>\n<\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Es por dem\u00e1s interesante el desarrollo que en la obra se dedica al lujo, el deseo y la norma como mecanismos propulsores de la desviaci\u00f3n social. Piensa Spinoza que si los hombres son librados del temor por la paz existe probabilidad que caiga en la pereza, en el lujo y en la fastuosidad. Hart\u00e1ndose de las costumbres por su \u201cpatria\u201d, abrazan costumbres extranjeras\u00a0 y pierden as\u00ed su autonom\u00eda. Consecuentemente, las leyes emitidas por el Estado para detener este \u201cmal\u201d no s\u00f3lo lo potencian sino que agravan la situaci\u00f3n. Cierto es que \u201c<em>en lugar de moderar los deseos y los apetitos, las reglas los intensificaban, porque tenemos la inclinaci\u00f3n hacia lo prohibido y deseamos lo que nos es negado. Los ociosos poseen siempre numerosos recursos en el esp\u00edritu para eludir las reglas establecidas sobre objetos cuya prohibici\u00f3n absoluta es imposible, como los festines, los juegos, los ornamentos y otras cosas del mismo g\u00e9nero que son malas solamente cuando se abusan\u201d <\/em>(Ib\u00edd. 122).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Como ya se ha examinado en la secci\u00f3n introductoria del presente ensayo, de este p\u00e1rrafo se desprende el legado aristot\u00e9lico con respecto al vicio y a la virtud. Otra distinci\u00f3n interesante de poner a Spinoza en di\u00e1logo con Hobbes, es la posici\u00f3n que uno u otro autor tienen con respecto al orgullo. Para Spinoza el orgullo es el \u00fanico capaz de regular el apetito insaciable de los ricos por el poder, solo aquel que basa sus acciones en el orgullo puede contenerse de cometer tal o cual acto \u201cindigno\u201d por temor a perder la valoraci\u00f3n del otro. Inversamente, en Hobbes, el orgullo y la vanagloria conllevan inevitablemente a un estado de competencia destructivo que \u00fanicamente el miedo puede restaurar. Siguiendo esta l\u00ednea argumentativa, el temor es el mayor enemigo del Estado por cuanto es proclive y fecundo para manipular las potencias individuales. Las leyes son el alma del Estado, no obstante en momento de terror los hombres son propensos a depositar su confianza en un \u201csalvador\u201d; este es el principio corruptor del esp\u00edritu de la Rep\u00fablica. Al respecto, enfatiza el autor \u201c<em>a los que se sienten aterrorizados por el enemigo, no los detiene ning\u00fan otro temor; se arrojan al agua, se precipitan en el fuego para escapar al hierro del enemigo. Por bien ordenada que est\u00e9 una ciudad, por excelentes que sean sus instituciones, en los momentos de angustia, cuando como suele ocurrir, se produce un p\u00e1nico general, todos se dirigen hacia el partido que les alivia el temor; sin preocuparse de lo porvenir ni de las leyes, se dirigen hacia el hombre destacado por sus victorias. Lo ponen por encima de las leyes, prolongan su poder (el peor de los ejemplos), le conf\u00edan toda la cosa p\u00fablica\u201d <\/em>(Ib\u00edd. 124).<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\">Las leyes son el alma del Estado, no obstante en momento de terror los hombres son propensos a depositar su confianza en un \u201csalvador\u201d; este es el principio corruptor del esp\u00edritu de la Rep\u00fablica<\/span><\/strong><\/p>\n<\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El tratado de Spinoza ha sido un cl\u00e1sico revivido y rele\u00eddo -desde su fecha de autor\u00eda- en todos los siglos. B\u00e1sicamente, hasta aqu\u00ed hemos intentado rese\u00f1ar en forma objetiva los alcances y las semejanzas de la obra de Spinoza con la\u00a0<\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">del brit\u00e1nico <strong>T. Hobbes<\/strong> como as\u00ed tambi\u00e9n la influencia de <strong>Arist\u00f3teles<\/strong> en ambas tesis. M\u00e1s all\u00e1 de las caracter\u00edsticas que tienen los diferentes modelos de estado (monarqu\u00eda, aristocracia y democracia) las contribuciones de Spinoza al entendimiento de la pol\u00edtica actual en un mundo globalizado y plagado de incertidumbres es el eje central de la presente rese\u00f1a. Lejos de ser un antagonista del pensamiento Hobbesiano como muchos autores han establecido, Spinoza no s\u00f3lo est\u00e1 en su base te\u00f3rica muy cerca de <strong>Hobbes\u00a0<\/strong> sino que adem\u00e1s como ha concordado el profesor <strong>Funes<\/strong> (en su pr\u00f3logo) se encuentra conexo al <strong>N. Machiavello<\/strong> de quien pocos logros se le han reconocido (Funes, 2005). Ahora bien, la libertad es el elemento que distancia realmente a Spinoza de Hobbes y el cual permite crear un puente entre el Tratado Pol\u00edtico y el existencialismo alem\u00e1n. Sin miedo a equivocarnos, podemos sugerir en Spinoza un pensador pre-existencialista. En Hobbes como en Arist\u00f3teles el ejercicio de la libertad puede (en ocasiones) ser contraproducente para el Estado y para la ley civil mientras que en Spinoza, la libertad se configura como el centro mismo del estado de derecho.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\">En Hobbes como en Arist\u00f3teles el ejercicio de la libertad puede (en ocasiones) ser contraproducente para el Estado y para la ley civil mientras que en Spinoza, la libertad se configura como el centro mismo del estado de derecho<\/span><\/strong><\/p>\n<\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El absolutismo spinoziano, en tratamiento aqu\u00ed, no es al absolutismo de pocos sino la sumatoria de las voluntades individuales todas, que convergen en la pluralidad de pensamiento. Los miedos y las esperanzas comunes lejos de ser funcionales, oprimen el ejercicio de la libertad. En este sentido nietzscheano, tambi\u00e9n cabe agregar que la \u201cesperanza\u201d se asemeja m\u00e1s a un aspecto negativo que positivo en la vida del hombre. La mirada que apunta a <strong>Hobbes<\/strong> y <strong>Nietzsche<\/strong> como los pensadores del absolutismo es tan infundada como la que sostiene a Spinoza como el precursor del pensamiento liberal. La cuesti\u00f3n de an\u00e1lisis principal que subyace aqu\u00ed no es otra la posici\u00f3n intelectual de un Spinoza contrario a la l\u00f3gica mecanicista de su \u00e9poca. Una l\u00f3gica que encontrar\u00eda en <strong>Leibniz<\/strong>, <strong>Frege<\/strong> o en <strong>Bunge<\/strong> sus m\u00e1ximos defensores de quienes, quiz\u00e1s nos ocupemos en un pr\u00f3ximo ensayo. Al margen de ello, <strong>Spinoza<\/strong> demuestra convincentemente por medio de su desarrollo que lejos de ser racional el hombre se constituye como un ser constituido emocionalmente, empero que inextricablemente debe ser conducido por la raz\u00f3n misma. As\u00ed, <strong>Spinoza<\/strong>, influido por la filosof\u00eda de <strong>Arist\u00f3teles<\/strong>, considera que el tiempo y la pluralidad de actores (cada uno con su potencia) son dos variables fundamentales para garantizar la libertad de la comunidad por cuanto cada actor pol\u00edtico desde su posici\u00f3n \u2013a veces antag\u00f3nica a veces no- permite sopesar la postura del otro. \u00bfEs nuestra \u00e9poca un escenario que refleja la tesis spinoziana sobre la dictadura?<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<figure id=\"attachment_25303\" aria-describedby=\"caption-attachment-25303\" style=\"width: 440px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-25303\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/Rage-and-anger-fresco-LIBRE-ALBEDR\u00cdO.jpg\" alt=\"\" width=\"440\" height=\"387\" data-id=\"25303\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/Rage-and-anger-fresco-LIBRE-ALBEDR\u00cdO.jpg 886w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/Rage-and-anger-fresco-LIBRE-ALBEDR\u00cdO-300x264.jpg 300w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/Rage-and-anger-fresco-LIBRE-ALBEDR\u00cdO-768x676.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 440px) 100vw, 440px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-25303\" class=\"wp-caption-text\"><span style=\"color: #008000;\">Libre Albedr\u00edo<\/span><\/figcaption><\/figure>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 18pt;\"><strong>El abuso del Mal como discurso pol\u00edtico<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En este contexto, hemos dado con <em><strong>El Abuso del Mal<\/strong>, <\/em>uno de los mejores libros que indagan filos\u00f3ficamente en la relaci\u00f3n entre pol\u00edtica y religi\u00f3n. El trabajo, en resumen, focaliza en como convergen en un mismo escenario el patriotismo y las creencias religiosas. B\u00e1sicamente, en su cap\u00edtulo introductorio, <strong>Bernstein<\/strong> estudia el misterio de la creaci\u00f3n del mal. En efecto, si partimos de la base que Dios es una entidad todopoderosa, la cuesti\u00f3n de la creaci\u00f3n y posterior rebeli\u00f3n de Lucifer, su \u00e1ngel mas amado, permanece en la sombras para una\u00a0<\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">gran cantidad de fil\u00f3sofos y te\u00f3logos medievales. Para algunos, este hecho marcar\u00e1 la propia inexistencia de Dios mientras que para otros simplemente un punto que demuestra su vulnerabilidad. La tesis central de Bernstein radica en que la corrupci\u00f3n de las instituciones se da cuando las metas sobrepasan las capacidades \u00e9ticas de la sociedad; cuando el objetivo se hace m\u00e1s importante que los pasos a seguir, eso debilita la capacidad de la sociedad para hacer frente a los totalitarismos.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #008000;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt;\">La tesis central de Bernstein radica en que la corrupci\u00f3n de las instituciones se da cuando las metas sobrepasan las capacidades \u00e9ticas de la sociedad; cuando el objetivo se hace m\u00e1s importante que los pasos a seguir, eso debilita la capacidad de la sociedad para hacer frente a los totalitarismos<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Desde dicha perspectiva, Bernstein toma las contribuciones de <strong>A. Arendt<\/strong> con respecto a la construcci\u00f3n del mal y su relaci\u00f3n con el holocausto sucedido en <em><strong>Auschwitz<\/strong><\/em>. Definiendo previamente al mal como <em>toda intenci\u00f3n de trivializar la esencia humana, <\/em>Bernstein asegura que una de las estrategias de los reg\u00edmenes totalitarios consiste en monopolizar y manipular todo lo que en esta vida es espont\u00e1neo. Siguiendo este argumento, los grupos en el poder intentan imponer una l\u00f3gica bipolar que construye dos realidades, rompiendo las posibilidades de toda negociaci\u00f3n. El juicio a A. Eichmann no s\u00f3lo nos recuerda hasta que punto gente ordinaria como nosotros puede cometer cr\u00edmenes horribles, sino adem\u00e1s enfatiza en la importancia de la responsabilidad en el seguimiento de las instrucciones. Claro \u00e9sta, la historia del siglo XX est\u00e1 plagada de cr\u00edmenes masivos y actos genocidas, pero aparentemente no fue hasta despu\u00e9s del atentado del 11 de Septiembre que O. Bin Laden y S. Hussein personificaron ellos mismos la verdadera cara del mal.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Sin embargo, las cosas no siempre son como parecen. Influenciado notablemente por el pragmatismo de <strong>W. James<\/strong>, <strong>Bernstein<\/strong> examina como los grupos que llegar al poder pol\u00edtico tienden no s\u00f3lo a manipular la misma pol\u00edtica en su beneficio sino tambi\u00e9n los valores morales y religiosos de la sociedad. Conforme a dichos intereses, no nos encontramos frente a un <em>Choque de Civilizaciones<\/em> como afirmaba <strong>Huntington<\/strong> sino frente a un choque de mentalidades. El pragmatismo como corriente cr\u00edtica surgido en reacci\u00f3n a la guerra civil estadounidense se ha constituido como un arma de resistencia frente al avance de los totalitarismos. Gran parte de la academia debe una inmensa gratitud a las contribuciones del pragmatismo en cuestiones culturales y pol\u00edticas. Desde esta perspectiva, el pragmatismo no s\u00f3lo critic\u00f3 acertadamente la forma escol\u00e1stica imperante en la filosof\u00eda de la \u00e9poca sino que desafi\u00f3 la hegemon\u00eda del mercado y de la Iglesia. El mundo que nos rodea, se encuentra librado a un sinn\u00famero de contingencias, en donde se alternan hechos que nos provocan placer y displacer. El miedo se combina con la esperanza mientras que la suerte con la adversidad. La democracia no es diferente a otros reg\u00edmenes con la excepci\u00f3n de que permite una mayor pluralidad de pensamiento. La democracia no debe ser comprendida como una instituci\u00f3n lineal sino como una construcci\u00f3n ciudadana del d\u00eda a d\u00eda.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #008000;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt;\"> El miedo se combina con la esperanza mientras que la suerte con la adversidad. La democracia no es diferente a otros reg\u00edmenes con la excepci\u00f3n de que permite una mayor pluralidad de pensamiento. La democracia no debe ser comprendida como una instituci\u00f3n lineal sino como una construcci\u00f3n ciudadana del d\u00eda a d\u00eda<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En los diferentes cap\u00edtulos del libro, <strong>Bernstein<\/strong> discute la manera en que la corrupci\u00f3n a\u00fan dentro de los sistemas democr\u00e1ticos puede ser manipulada y transformada en una construcci\u00f3n de expansi\u00f3n ideol\u00f3gica. El voto universal, no es prerrequisito suficiente para afirmar que un pa\u00eds es democr\u00e1tico o no; lo que constituye el eje central de la misma es la capacidad de dialogar e intercambiar posiciones. Una de la caracter\u00edsticas de las mentalidades\u00a0<\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">dogm\u00e1ticas que intentan imponer su forma de pensar versa en la idea que Dios apoya su causa y a trav\u00e9s de esta incuestionable legitimidad construyen un eje discursivo sobre el otro dependiendo de sus intereses. As\u00ed, nacen en nuestro mundo moderno la idea del mal caracterizado por la religi\u00f3n isl\u00e1mica en contraposici\u00f3n a un supuesto occidente que se reivindica como el brazo armado del bien y que se cree en el deber moral de enfrentarse con ese otro diferente. Parad\u00f3jicamente, la administraci\u00f3n Bush a medida que intenta expandir su democracia fundamenta las bases para la imposici\u00f3n de una oligarqu\u00eda autoritaria e irracional.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Lejos de lo que piensa el imaginario social, el fundamentalismo no es una construcci\u00f3n puramente del Islam, sino que su origen nos lleva a la doctrina puritana-protestante del siglo XIX. Bernstein revisa cuidadosamente como los diferentes movimientos protestantes dentro de los Estados Unidos con fuertes reminiscencias milenaristas chocaron con ciertas ideas darwinistas acerca de la creaci\u00f3n del mundo. Las tesis de la evoluci\u00f3n, ampliamente en contra del paradigma creacionista, no s\u00f3lo desafiaban las propias creencias de los pietistas sino que aceitaron ciertos mecanismos reaccionarios. De esta manera, en 1910 <strong>los hermanos Milton<\/strong> y <strong>Lyman<\/strong> <strong>Stewart<\/strong> lanzaron una cantidad de folletos que predicaban la necesidad de volver a \u201clos fundamentos\u201d de la fe cristiana. Estos panfletos fueron distribuidos r\u00e1pidamente por todos los c\u00edrculos protestantes reivindicando la resurrecci\u00f3n de Cristo y la virginidad de su madre, Mar\u00eda. Un par de a\u00f1os m\u00e1s tarde, otros milenaristas como <strong>Curtis Lee-Lewis<\/strong>, un anabaptista editor de un peri\u00f3dico, se manifestaba comprometido en la lucha contra las fuerzas del mal que pretend\u00edan tergiversar el mensaje divino. Su b\u00fasqueda se ha enraizado en el coraz\u00f3n de los Estados Unidos y ha llegado a los c\u00edrculos m\u00e1s \u00edntimos del presidente G. W Bush. Esta especie de absolutismo no surge de la religi\u00f3n ni de la pol\u00edtica, pero las utiliza, las corrompe y las presenta como instrumentos que \u201cdignifican\u201d sus intereses. En lo personal, el trabajo de <strong>Bernstein<\/strong> explora como la tergiversaci\u00f3n y la petrificaci\u00f3n de ciertos valores religiosos son funcionales para generar mayor legitimidad en un momento de la historia humana caracterizada por la incertidumbre y el temor. En efecto, los hombres son m\u00e1s proclives a la sumisi\u00f3n voluntaria cuando experimentan procesos de miedo, ansiedad e indecisi\u00f3n. Dentro de tal contexto, existe una tendencia inevitable dentro de las democracias occidentales al autoritarismo en cuyo caso la ciudadan\u00eda deber\u00eda mantenerse expectante y en alerta. En pocas palabras, <em>El Abuso del Mal <\/em>se presenta como una obra de inmensa calidad intelectual \u00fatil no s\u00f3lo para antrop\u00f3logos, polit\u00f3logos, psic\u00f3logos, fil\u00f3sofos o soci\u00f3logos, sino tambi\u00e9n para el p\u00fablico en general que est\u00e9 preocupado por los efectos colaterales del 11 de Septiembre de 2001.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-25302\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/Los-seres-humanos-tienen-libertad-o-no-OK.jpg\" alt=\"\" width=\"602\" height=\"330\" data-id=\"25302\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/Los-seres-humanos-tienen-libertad-o-no-OK.jpg 602w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/Los-seres-humanos-tienen-libertad-o-no-OK-300x164.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 602px) 100vw, 602px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 18pt;\"><strong>Conclusiones<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Es precisamente parad\u00f3jico que en un momento de la historia en la cual las \u201cpotencias\u201d industriales occidentales profesan la democracia como valor fundamental -en la vida de los hombres en cuanta asamblea aparecen sus representantes- sean ellas mismas las encargadas de imponer (c\u00ednicamente) por <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">la fuerza la pol\u00edtica exterior e interior de Estados soberanos en el mundo que dicen defender. Este fen\u00f3meno se ha hecho m\u00e1s evidente luego del atentado al <em><strong>World Trade Center de Nueva York el 11 de Septiembre de 2001<\/strong><\/em>, permitiendo a los Estados Unidos victimizarse para luego lanzarse hacia la conquista exterior (<strong>Zizek<\/strong>, 2005). Incluso, apoyados por parte del poder intelectual, los estadounidenses salieron a pedir un mecanismo de alivio para sus angustias y temores. Como ha muy bien tratado el profesor <strong>Bernstein<\/strong>, se present\u00f3 al fundamentalismo isl\u00e1mico como el responsable de todas las desgracias de Estados Unidos y como enemigo maligno a vencer, desconociendo la propia historia del \u201cfundamentalismo religioso\u201d dentro del poder estadounidense (Bernstein, 2006).<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\">Debemos comprender, y eso lo hace muy bien Spinoza, que un estado Democr\u00e1tico no necesariamente sea un \u201cestado justo\u201d si sus bases est\u00e1n impregnadas por el temor y la avidez<\/span><\/strong><\/p>\n<\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En este contexto de convulsiones, miedos y desconcierto, el rescate tanto de <strong>Arist\u00f3teles<\/strong> como de <strong>Hobbes<\/strong> y sobre todo de <strong>Spinoza<\/strong> se presentan no s\u00f3lo como relevantes sino esclarecedores en la materia. Rese\u00f1adas sus principales aciertos y limitaciones, el presente ensayo ha intentado vincular y explicar como el temor, el orgullo, el tiempo, la esperanza y la pluralidad se transforman en resortes que generan y condicionan la vida pol\u00edtica de una Naci\u00f3n o un Estado. La libertad entendida como un bien universal (y por tanto de todos los hombres) se encuentra presente en todos los estadios pol\u00edticos de los grupos humanos; una monarqu\u00eda o una aristocracia pueden ser m\u00e1s benignas que una democracia dependiendo del grado de pluralidad de pensamiento que exista. Debemos comprender, y eso lo hace muy bien Spinoza, que un estado Democr\u00e1tico no necesariamente sea un \u201cestado justo\u201d si sus bases est\u00e1n impregnadas por el temor y la avidez. A nuestro modo de ver, esa es la principal ense\u00f1anza que podemos hoy d\u00eda tomar de los cl\u00e1sicos (nosotros los modernos).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-25304 size-full\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/cropped-punt1-LA-FELICIDAD-SEGUN-quien.jpeg\" alt=\"\" width=\"940\" height=\"198\" data-id=\"25304\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/cropped-punt1-LA-FELICIDAD-SEGUN-quien.jpeg 940w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/cropped-punt1-LA-FELICIDAD-SEGUN-quien-300x63.jpeg 300w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/cropped-punt1-LA-FELICIDAD-SEGUN-quien-768x162.jpeg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 940px) 100vw, 940px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<hr \/>\n<p><strong><span style=\"font-size: 14pt;\">Referencias:\u00a0<\/span><\/strong><\/p>\n<p>Arist\u00f3teles, de Estagira. (1997). <em>\u00c9tica Nicomaquea. <\/em>M\u00e9xico, Editorial Porr\u00faa.<\/p>\n<p>Bernstein, R. (2006). <em>El Abuso del Mal: la corrupci\u00f3n de la pol\u00edtica y la religi\u00f3n desde el 11 de Septiembre. <\/em>Buenos Aires, Ed. Katz.<\/p>\n<p>Castel, R. (2006). <em>La inseguridad social: \u00bfQu\u00e9 es estar protegido?. <\/em>Buenos Aires, Ed. Manantial.<\/p>\n<p>Dom\u00ednguez, V. (2003). \u201cEl Miedo en Arist\u00f3teles\u201d. <em>Pshicotema. <\/em>Vol. 15 (4): 662-\u00a0666.<\/p>\n<p>Douglas, M. (1996). <em>Como Piensan las Instituciones. <\/em>Madrid, Alianza Ed.<\/p>\n<p>Espinosa Rubio, L. (2007). \u201cContra el Miedo: Spinoza y Fromm\u201d. <em>Th\u00e9mata, Num. 38. <\/em>pp. 47-59. Universidad de Sevilla. Disponible en <a href=\"http:\/\/www.institucional.us.es\/revistas\/revistas\/themata\/pdf\/38\/art3.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">http:\/\/www.institucional.us.es\/revistas\/revistas\/themata\/pdf\/38\/art3.pdf<\/a>. Extra\u00eddo el 10 de Marzo de 2009.<\/p>\n<p>Fromm, E. (1989). <em>El Miedo a la Libertad. <\/em>Buenos Aires, Paidos.<\/p>\n<p>Funes, E. (2005). \u201cEl Tratado Pol\u00edtico de Baruch de Spinoza\u201d. En <em>Tratado Pol\u00edtico. <\/em>Spinoza, B. Buenos Aires, Quadratta. Pp. 9-29.<\/p>\n<p>Heidegger, M. (1997). <em>El Ser y el Tiempo. <\/em>Santiago, Editorial Universitaria<\/p>\n<p>Hilb, C y Sirczuk, M. (2007). <em>Gloria, Miedo y Vanidad: el rostro plural del hombre hobbesiano. <\/em>Buenos Aires, Prometeo.<\/p>\n<p>Hobbes, T. (1998). <em>Leviat\u00e1n o la materia, forma y poder de una Rep\u00fablica Eclesi\u00e1stica y Civil. <\/em>M\u00e9xico, Fondo de Cultura Econ\u00f3mica.<\/p>\n<p>Jenkins, M. (2008). <em>\u201c<\/em>Time for Leviatan?\u201d. <em>Philosophy Pathway, <\/em>Vol. 18. Disponible en <a href=\"http:\/\/www.philosophypathways.com\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">www.philosophypathways.com<\/a>. Universidad de Sheffield.<\/p>\n<p>Malinowski, M. 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