{"id":24854,"date":"2019-12-13T00:05:35","date_gmt":"2019-12-12T23:05:35","guid":{"rendered":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/?p=24854"},"modified":"2021-08-27T19:44:24","modified_gmt":"2021-08-27T17:44:24","slug":"los-enganos-del-poder-y-de-la-cultura-por-baruch-de-spinoza-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2019\/12\/13\/los-enganos-del-poder-y-de-la-cultura-por-baruch-de-spinoza-2\/","title":{"rendered":"LOS ENGA\u00d1OS DEL PODER Y DE LA CULTURA, por Baruch de Spinoza"},"content":{"rendered":"<h3 style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"font-size: 24pt;\">LOS ENGA\u00d1OS DEL PODER Y DE LA CULTURA, por Baruch de Spinoza<\/span><\/strong><\/h3>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><em><strong>\u201cQuiz\u00e1 lo que acabo de escribir sea recibido con una sonrisa por parte de aquellos que s\u00f3lo aplican a la plebe los vicios inherentes a todos los mortales. Pero lo cierto es que la naturaleza es una y la misma en todos. Sin embargo, nos dejamos enga\u00f1ar por el poder y la cultura, y de ah\u00ed que digamos a menudo, ante dos que hacen lo mismo, que \u00e9ste lo puede hacer impunemente y aqu\u00e9l no; no porque sea distinta la acci\u00f3n, sino quien la ejecuta. Lo caracter\u00edstico de quienes mandan es la soberbia. Su arrogancia, no obstante, est\u00e1 revestida de fastuosidad, de lujo y de prodigalidad, de cierto encanto en los vicios, de cierta cultura en la necedad y de cierta elegancia en la indecencia. De ah\u00ed que, aunque sus vicios resultan repugnantes y vergonzosos, cuando se los considera uno por uno, que es como m\u00e1s <\/strong><\/em><\/span><span style=\"font-size: 14pt;\"><em><strong>destacan, parecen dignos y hermosos a los inexpertos e ignorantes\u201d.<\/strong><\/em><\/span><\/p>\n<h3 id=\"post-1902\" class=\"storytitle\"><span style=\"font-size: 12pt;\"><a href=\"http:\/\/www.filosofiadigital.com\/category\/la-catedra-de-spinoza\/\" rel=\"category tag\">LA C\u00c1TEDRA DE SPINOZA (Filosof\u00eda Digital<\/a>\u00a0<\/span><\/h3>\n<div class=\"storycontent\">\n<p>&nbsp;<\/p>\n<\/div>\n<p style=\"text-align: center;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-24859 size-mh-magazine-content\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/Esclavos-sociales-567x381.jpg\" alt=\"\" width=\"567\" height=\"381\" data-id=\"24859\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><span lang=\"ES-TRAD\">P<\/span>ara que esto se entienda mejor, hay que advertir que los hijos no son herederos de sus padres por derecho natural, sino por derecho civil, puesto que s\u00f3lo en virtud del poder de la sociedad es posible que cada particular sea due\u00f1o de algunos bienes. Por eso, el mismo poder o derecho que da validez a la voluntad de alguien que dispone de sus bienes, hace que esa misma voluntad siga teniendo validez despu\u00e9s de su muerte, mientras subsista la sociedad.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\">LOS HOMBRES DOTADOS DE RAZ\u00d3N JAM\u00c1S RENUNCIAN A SU DERECHO NATURAL HASTA EL PUNTO DE SER TRATADOS COMO GANADO<\/span><\/strong><\/p>\n<\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><span lang=\"ES-TRAD\">A<\/span>hora bien, la condici\u00f3n del rey es totalmente otra, ya que la voluntad del rey [en un Estado mon\u00e1rquico] es el mismo derecho civil y el rey es la misma sociedad. Muerto, pues, el rey, ha muerto en cierta medida la sociedad, y el estado pol\u00edtico retorna al estado natural. Por tanto, el poder supremo vuelve, por un movimiento natural, a la multitud y \u00e9sta, por consiguiente, tiene el derecho de dar nuevas leyes y de abrogar las viejas. Est\u00e1, pues, claro que nadie sucede con derecho al rey, fuera de aqu\u00e9l que la multitud elija por sucesor [\u2026]<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-24856\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/el-banquete-de-los-dioses-de-frans-floris-de-vriendt-fdr.jpg\" alt=\"\" width=\"320\" height=\"238\" data-id=\"24856\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/el-banquete-de-los-dioses-de-frans-floris-de-vriendt-fdr.jpg 320w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/el-banquete-de-los-dioses-de-frans-floris-de-vriendt-fdr-300x223.jpg 300w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/el-banquete-de-los-dioses-de-frans-floris-de-vriendt-fdr-80x60.jpg 80w\" sizes=\"auto, (max-width: 320px) 100vw, 320px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><span lang=\"ES-TRAD\"><strong>E<\/strong><\/span>sto podr\u00edamos deducirlo, adem\u00e1s, del hecho de que la espada o derecho del rey es, en realidad, la voluntad de la misma\u00a0multitud o de su parte m\u00e1s fuerte; o tambi\u00e9n del hecho de que los hombres, dotados de raz\u00f3n, nunca renuncian a su derecho hasta el punto de que dejen de ser hombres y sean tratados como ganado.<span id=\"more-1902\"><\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><span lang=\"ES-TRAD\"><strong>P<\/strong><\/span>or lo dem\u00e1s, nadie puede transferir a otro el derecho de religi\u00f3n o de rendir culto a Dios. Pero, como este tema lo hemos tratado minuciosamente en los dos \u00faltimos cap\u00edtulos del\u00a0<em>Tratado teol\u00f3gico-pol\u00edtico<\/em>, es superfluo repetirlo aqu\u00ed.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><span lang=\"ES-TRAD\"><strong>S<\/strong><\/span>\u00f3lo me queda se\u00f1alar que yo entiendo aqu\u00ed por Estado mon\u00e1rquico aquel que es instituido por una multitud libre, por ser la \u00fanica a la que todo esto puede ser \u00fatil.\u00a0Pues una multitud habituada a otra forma de Estado no podr\u00e1 suprimir los fundamentos tradicionales de su Estado y cambiar toda su estructura, sin gran peligro de su propia ruina.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\"><strong>EL PODER Y LA CULTURA S\u00d3LO ENGA\u00d1AN A LOS IGNORANTES<\/strong><\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><span lang=\"ES-TRAD\"><strong>Q<\/strong><\/span>uiz\u00e1 lo que acabo de escribir sea recibido con una sonrisa por parte de aquellos que s\u00f3lo aplican a la plebe los vicios inherentes a todos los mortales. A saber, que el vulgo no tienen moderaci\u00f3n alguna, que causa pavor si no lo tiene; que la plebe o sirve con humildad o domina con soberbia, que no tiene verdad ni juicio, etc\u00e9tera.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><span lang=\"ES-TRAD\"><strong>P<\/strong><\/span>ero lo cierto es que la naturaleza es una y la misma en todos. Sin embargo, nos dejamos enga\u00f1ar por el poder y la cultura, y de ah\u00ed que digamos a menudo, ante dos que hacen lo mismo, que \u00e9ste lo puede hacer impunemente y aqu\u00e9l no; no porque sea distinta la acci\u00f3n, sino quien la ejecuta.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><span lang=\"ES-TRAD\"><strong>L<\/strong><\/span>o caracter\u00edstico de quienes mandan es la soberbia. Si se enorgullecen los hombres con un nombramiento por un a\u00f1o, \u00bfqu\u00e9 no har\u00e1n los nobles, que tienen siempre en sus manos los honores? Su arrogancia, no obstante, est\u00e1 revestida de fastuosidad, de lujo y de prodigalidad, de cierto encanto en los vicios, de cierta cultura en la necedad y de cierta elegancia en la indecencia.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><span lang=\"ES-TRAD\"><strong>D<\/strong><\/span>e ah\u00ed que, aunque sus vicios resultan repugnantes y vergonzosos, cuando se los considera uno por uno, que es como m\u00e1s destacan, parecen dignos y hermosos a los inexpertos e ignorantes.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\"><strong>LA LIBERTAD Y LA ESCLAVITUD NO SE MEZCLAN F\u00c1CILMENTE<\/strong><\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><span lang=\"ES-TRAD\"><strong>Q<\/strong><\/span>ue, por otra parte, el vulgo no tiene moderaci\u00f3n alguna y que causa pavor, si no lo tiene, se debe a que la libertad y la esclavitud no se mezclan f\u00e1cilmente.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><span lang=\"ES-TRAD\"><strong>F<\/strong><\/span>inalmente, que la plebe carece en absoluto de verdad y de juicio, no es nada extra\u00f1o, cuando los principales asuntos del Estado se tratan a sus espaldas y ella no puede sino hacer conjeturas por los escasos datos que no se pueden ocultar. Porque suspender el juicio es una rara virtud.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><span lang=\"ES-TRAD\"><strong>P<\/strong><\/span>retender, pues, hacerlo todo a ocultas de los ciudadanos y que \u00e9stos no lo vean con malos ojos ni lo interpreten todo torcidamente, es una necedad supina. Ya que, si la plebe fuera capaz de dominarse y de suspender su juicio sobre los asuntos poco conocidos o de juzgar correctamente las cosas por los pocos datos de que dispone, est\u00e1 claro que ser\u00eda digna de gobernar, m\u00e1s que de ser gobernada.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><span lang=\"ES-TRAD\"><strong>P<\/strong><\/span>ero, como hemos dicho, la naturaleza es la misma en todos. Todos se enorgullecen con el mando; todos infunden pavor, si no lo tienen. Y por doquier la verdad es a menudo deformada por hombres irritados o d\u00e9biles, especialmente cuando mandan uno o pocos que no miran en sus valoraciones a lo justo o verdadero, sino a la cuant\u00eda de las riquezas.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\"><strong>EL\u00a0SECRETO DE ESTADO ES LA CANTINELA FAVORITA DE\u00a0TODOS LOS TIRANOS Y\u00a0ACABA ESTALLANDO EN LA M\u00c1S DURA ESCLAVITUD<\/strong><\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><span lang=\"ES-TRAD\"><strong>C<\/strong><\/span>onfieso, por otra parte, que resulta casi imposible mantener en secreto los planes de tal Estado. Pero todo el mundo me conceder\u00e1 tambi\u00e9n que es, con mucho, preferible que los rectos planes del Estado sean descubiertos por los enemigos a que se oculte a los ciudadanos los perversos secretos de los tiranos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><span lang=\"ES-TRAD\"><strong>Q<\/strong><\/span>uienes pueden llevar en secreto los asuntos del Estado, tienen a \u00e9ste totalmente en sus manos y tienden asechanzas a los ciudadanos en la paz, lo mismo que a los enemigos en la guerra. Nadie puede negar que el silencio es con frecuencia \u00fatil al Estado; pero nadie podr\u00e1 probar jam\u00e1s que dicho Estado no pueda subsistir sin \u00e9l.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><span lang=\"ES-TRAD\"><strong>E<\/strong><\/span>n cambio, confiar a alguien el Estado sin condici\u00f3n alguna y, al mismo tiempo, conseguir la libertad, es totalmente imposible. Es, pues, una estupidez querer evitar un peque\u00f1o perjuicio con el sumo mal.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><span lang=\"ES-TRAD\"><strong>A<\/strong><\/span>hora bien, \u00e9sta es la \u00fanica cantinela de quienes desean para s\u00ed el Estado absoluto: que es del m\u00e1ximo inter\u00e9s para la sociedad que sus asuntos se lleven en secreto, y otras razones por el estilo, las cuales, cuando se encubren con la apariencia de la utilidad, m\u00e1s bruscamente estallan en la m\u00e1s dura esclavitud.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-24857\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/EM.jpg\" alt=\"\" width=\"360\" height=\"270\" data-id=\"24857\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/EM.jpg 259w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/EM-80x60.jpg 80w\" sizes=\"auto, (max-width: 360px) 100vw, 360px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #008000;\"><strong><span style=\"font-size: 18pt;\">* * *<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>BARUCH DE SPINOZA,<\/strong>\u00a0<em>Tratado Pol\u00edtico<\/em>, 1632-1677. Alianza Editorial, 1986. Traducci\u00f3n de Atilano Dom\u00ednguez (<\/span><a href=\"https:\/\/www.filosofiadigital.com\/\">Filosof\u00eda Digital,<\/a> 2007).<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/author\/punto-critico\/\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-9528\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/03\/Mosca_Punto_Cr\u00edtico_40.png\" alt=\"\" width=\"70\" height=\"70\" data-id=\"9528\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<div class=\"mh-excerpt\"><p>LOS ENGA\u00d1OS DEL PODER Y DE LA CULTURA, por Baruch de Spinoza \u201cQuiz\u00e1 lo que acabo de escribir sea recibido con una sonrisa por parte de aquellos que s\u00f3lo aplican a la plebe los vicios <a class=\"mh-excerpt-more\" href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2019\/12\/13\/los-enganos-del-poder-y-de-la-cultura-por-baruch-de-spinoza-2\/\" title=\"LOS ENGA\u00d1OS DEL PODER Y DE LA CULTURA, por Baruch de Spinoza\">[&#8230;]<\/a><\/p>\n<\/div>","protected":false},"author":3,"featured_media":24855,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[8],"tags":[],"class_list":{"0":"post-24854","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","7":"category-filosofia"},"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/24854","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=24854"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/24854\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/media\/24855"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=24854"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=24854"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=24854"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}