{"id":23899,"date":"2019-11-10T00:01:09","date_gmt":"2019-11-09T23:01:09","guid":{"rendered":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/?p=23899"},"modified":"2025-08-31T20:14:53","modified_gmt":"2025-08-31T18:14:53","slug":"esbozos-de-una-moral-sin-sancion-ni-obligacion-de-jean-marie-guyau-parte-6","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2019\/11\/10\/esbozos-de-una-moral-sin-sancion-ni-obligacion-de-jean-marie-guyau-parte-6\/","title":{"rendered":"Esbozos de una moral sin sanci\u00f3n ni obligaci\u00f3n, de Jean-Marie Guyau \u2013 PARTE 6"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2019\/10\/13\/indice-posts-libro-esbozos-de-una-moral-sin-sancion-ni-obligacion-de-jean-marie-guyau\/\">INDICE de CAPITULOS \u00abESBOZOS DE UNA MORAL SIN SANCI\u00f3N NI OBLIGACI\u00f3N\u00bb, J. M. Guyau<\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 18pt; color: #008000;\"><strong>***<\/strong><\/span><\/p>\n<blockquote>\n<h1 style=\"text-align: center;\">El libertario y el voto<\/h1>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Por Javier S\u00e1daba<\/span><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/ctxt.es\/es\/20191030\/Firmas\/29209\/Javier-Sadaba-Tribuna-elecciones-PSOE-libertario-democracia.htm%22\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">CTXT<\/a><\/p>\n<figure id=\"attachment_23917\" aria-describedby=\"caption-attachment-23917\" style=\"width: 678px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-23917 size-mh-magazine-content\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/Grafiti-en-la-calle-Saint-Hilaire-en-Ruan-Francia-678x381.jpg\" alt=\"\" width=\"678\" height=\"381\" data-id=\"23917\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-23917\" class=\"wp-caption-text\"><span style=\"color: #008000;\">Grafiti en la calle Saint-Hilaire en Ruan (Francia). FR\u00c9D\u00c9RIC BISSON<\/span><\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En principio parece que un libertario no debe votar en una democracia representativa. En dicha democracia los partidos pol\u00edticos son sus columnas y los votantes los que las sostienen. Y no hay Sans\u00f3n que ayude a derribar a aquellas o a convencer a estos. Por otro lado, si para un libertario el voto es un acto vac\u00edo que perpet\u00faa aquello contra lo que se lucha, lo puede utilizar como elemento de distorsi\u00f3n y sin ning\u00fan respeto. Puede hasta votar por molestar. En el primer caso se trata de un no votar l\u00f3gico. En el segundo, de un voto coyuntural o que se usa para fastidiar. Las circunstancias dir\u00e1n si es m\u00e1s adecuada la opci\u00f3n que se atiene sin m\u00e1s a los principios o la que vota en una concret\u00edsima circunstancia o por re\u00edrse del sistema. Hay argumentos a favor de las dos posturas, aunque yo me inclino por la primera. La coherencia es preferible a la incoherencia y, adem\u00e1s, quien vota, diga lo que diga, colabora con el sistema. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Llaman m\u00e1s la atenci\u00f3n los que votan dentro de la democracia existente y que, rid\u00edculamente, son considerados como ejemplares ciudadanos. Estos se visten de domingo, dicen, o les dicen, que es un d\u00eda en el que se festeja la libertad y hasta se sienten ufanos por colaborar a que se mantenga la vida y la convivencia, si no en todo el planeta, s\u00ed en nuestro trozo de tierra. Es para algunos una especie de romer\u00eda, de sentirse importantes, de ser fieles a una tradici\u00f3n familiar o simplemente votar por votar, como quien va a un importante partido de f\u00fatbol del equipo de toda la vida. Es obvio que los individuos, y no por ignorancia culpable, no son responsables de que en una elecci\u00f3n racional no se pueda obtener la votaci\u00f3n m\u00e1s perfecta. Existe una demostraci\u00f3n matem\u00e1tica que muestra su imposibilidad. Pero s\u00ed se puede, si el acto de votar no es un puro juego, estar informado de lo que se vota y tener la suficiente libertad para optar por lo que uno desee. Es en este punto en donde aparece todo el parip\u00e9 de las votaciones en general. Digamos antes de seguir que lo de la informaci\u00f3n y la libertad suena a cuento de hadas.\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Y es que se supone que el ciudadano, palabra con la que a tantos se les llena la boca, cumple los siguientes requisitos si no se limita al juego de la gallina ciega. Supongamos que pertenece a un partido, al PSOE por ejemplo, que se autodenomina de izquierdas. Si no es un robot o una marioneta, habr\u00e1, como m\u00ednimo, echado un vistazo al programa que va a votar. Deposita su voto y no como mero rito sino como compromiso o promesa que cumplir\u00e1 lo que se esconde en la doctrina que abraza. Y los cuatro a\u00f1os siguientes actuar\u00e1 en funci\u00f3n de aquello con lo que se ha comprometido. Sus actos cotidianos ser\u00e1n el reflejo de su ideolog\u00eda. Volv\u00e1monos a otro partido, el PP que no hace falta que se proclame de derechas, lo lleva en la solapa. El recorrido ser\u00e1 el mismo, solo que en sentido contrario. Se advertir\u00e1 enseguida que lo que acabo de decir es ciencia ficci\u00f3n. La mayor parte de los alegres votantes meten en la urna la papeleta como la pod\u00edan tirar al aire y, aparte de otras cuestiones que tienen que ver con la tradici\u00f3n o la presi\u00f3n familiar o social, se inclinan por el m\u00e1s guapo, el m\u00e1s apuesto, el que mejor hable, aunque no diga nada, o el que les gusta como gusta un buen bocadillo o una tila cuando est\u00e1s nervioso. Esa es la ceremonia. Una ceremonia que parecer\u00eda banal pero, en realidad, es perversa y corrompe lo que queda a\u00fan de una vieja y noble idea democr\u00e1tica.\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">La raz\u00f3n es que el voto disimula que todos est\u00e1n haciendo lo mismo bajo la c\u00ednica creencia de que son muy distintos. Si lo decisivo en la vida es la conducta, no lograr\u00edamos diferenciar a los que votan a uno u otro partido salvo en raras excepciones. Su vida sociopol\u00edtica se rige por los mismos patrones. De ah\u00ed que el esquema real sea el siguiente. La habilidad de los poderosos, cada vez menos pero con m\u00e1s, frente a los muchos, cada vez m\u00e1s pero con menos, o una fuerza m\u00e1gica que todo lo domina, ha partido en dos la sociedad, A y B. A cree que todo lo que dice y hace B es malo, impresentable, destructor y antidemocr\u00e1tico. B, por su parte, opina lo mismo de A. Son como las dos partes de un c\u00edrculo. Lo que sucede, y ah\u00ed est\u00e1 la trampa, es que, en el fondo y salvo alg\u00fan detalle, son iguales. El sistema aplaude. Se simula la democracia eliminando la argumentaci\u00f3n, la libertad de los individuos y con una publicidad que es el pasto de unos y de otros. Por lo dem\u00e1s, las conductas, que es lo que importa, son semejantes. Y quien se salga del c\u00edrculo ser\u00e1 tachado de todo lo que realmente importa a un libertario: la diferencia respetada, la uni\u00f3n no forzada, la solidaridad encauzada, la autogesti\u00f3n en vez de la imposici\u00f3n.\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">No hay que hacerse muchas ilusiones de que esto cambie. Solo queda registrarlo y, si es posible, desenmascararlo y, cuando los dioses nos sean favorables, cambiarlo. Pero de arriba abajo, y no de lado a lado para continuar enga\u00f1ando. Como en el circo, uno hace de listo y el otro de tonto. Pero el circo, bello y sabio, es una cosa y la vida pol\u00edtica es otra. Hoy precisamente ni bella ni sabia.<\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-23906\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/Guyau-6-6-OK.jpg\" alt=\"\" width=\"410\" height=\"318\" data-id=\"23906\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #008000;\"><strong><span style=\"font-size: 18pt;\">*******<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 24pt;\"><strong><em>Esbozos de una moral sin sanci\u00f3n ni obligaci\u00f3n<\/em><\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><a id=\"refastea\"><\/a><a href=\"#refaste\"><span style=\"font-size: 18pt; color: #008000;\">Jean-Marie Guyau<\/span><\/a><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>PARTE 6<\/strong><\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\"><u>Libro primero<\/u>.\u00a0<\/span><\/p>\n<p>(&#8230;)<\/p>\n<p><strong><u>Cap\u00edtulo II<\/u><\/strong><\/p>\n<p><strong>La m\u00e1s alta intensidad de la vida tiene como correlativo necesario la m\u00e1s amplia expansi\u00f3n.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 18pt; color: #008000;\"><strong>***<\/strong><\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-23905\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/Guyau-6-7-OK.jpg\" alt=\"\" width=\"336\" height=\"442\" data-id=\"23905\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 18pt; color: #008000;\"><strong>Cap\u00edtulo segundo<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"font-size: 18pt;\"><em>La m\u00e1s alta intensidad de la vida tiene como correlativo\u00a0necesario la m\u00e1s amplia expansi\u00f3n<\/em><\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Existencia y vida, desde el punto de vista fisiol\u00f3gico, implican nutrici\u00f3n, consecuentemente, apropiaci\u00f3n y transformaci\u00f3n para s\u00ed de las fuerzas de la naturaleza: la vida es una especie de gravitaci\u00f3n sobre s\u00ed. Pero el ser, hasta para tener lo necesario, tiene siempre necesidad de acumular un exceso de fuerza, el ahorro es la ley misma de la naturaleza. \u00bfEn qu\u00e9 se convertir\u00e1 este exceso de fuerza acumulada por todo ser sano, esta superabundancia que la naturaleza logra producir? En primer lugar, podr\u00e1 emplearse en la generaci\u00f3n, que es un simple caso de la nutrici\u00f3n. <em>La reproducci\u00f3n<\/em>,\u00a0 dice <strong>Haeckel<\/strong> <a id=\"ref1a\"><\/a><a href=\"#ref1\">(1),<\/a> <em>es un exceso de nutrici\u00f3n y de crecimiento, en virtud del cual, una porci\u00f3n del individuo se ha independizado por completo<\/em>. En la c\u00e9lula elemental, la generaci\u00f3n toma la forma de una simple divisi\u00f3n. M\u00e1s tarde, se hace una especie de distribuci\u00f3n del trabajo, y la reproducci\u00f3n se convierte en una funci\u00f3n especial, cumplida por las c\u00e9lulas germinales: es la esporogenia. Despu\u00e9s, finalmente, dos c\u00e9lulas, la una ovular y la otra esperm\u00e1tica, se unen y se funden para formar un nuevo individuo. Esta conjunci\u00f3n de dos c\u00e9lulas no tiene nada de misterioso; el tejido muscular y el nervioso resultan en gran parte de esas fusiones celulares. Sin embargo, se puede decir que con la generaci\u00f3n sexual o anfigonia comienza para el mundo una nueva fase moral. El organismo individual deja de estar aislado; gradualmente, su centro de gravitaci\u00f3n se desplaza, y cada vez se desplazar\u00e1 m\u00e1s.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #008000;\"><em><strong><span style=\"font-size: 14pt;\">La sexualidad tiene una importancia capital en la vida moral: si por milagro, la generaci\u00f3n asexuada hubiese prevalecido en las especies animales y (en \u00faltimo t\u00e9rmino) en la humanidad, la sociedad apenas existir\u00eda. Desde hace mucho tiempo, se ha notado que las mujeres y hombres solteros y los eunucos son habitualmente m\u00e1s ego\u00edstas: su centro permanece siempre en lo m\u00e1s profundo de ellos mismos, sin oscilar jam\u00e1s. Los ni\u00f1os tambi\u00e9n son ego\u00edstas: no poseen todav\u00eda un exceso de vida para derramar hacia el exterior.<\/span><\/strong><\/em><\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">La sexualidad tiene una importancia capital en la vida moral: si por milagro, la generaci\u00f3n asexuada hubiese prevalecido en las especies animales y (en \u00faltimo t\u00e9rmino) en la humanidad, la sociedad apenas existir\u00eda. Desde hace mucho tiempo, se ha notado que las mujeres y hombres solteros y los eunucos son habitualmente m\u00e1s ego\u00edstas: su centro permanece siempre en lo m\u00e1s profundo de ellos mismos, sin oscilar jam\u00e1s. Los ni\u00f1os tambi\u00e9n son ego\u00edstas: no poseen todav\u00eda un exceso de vida para derramar hacia el exterior.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Es en la \u00e9poca de la pubertad cuando sus caracteres, se transforman: el joven tiene todos los entusiasmos, est\u00e1 listo para todos los sacrificios, porque, en efecto, es preciso que sacrifique algo de si, que, en cierta medida, se disminuye; vive demasiado para no vivir m\u00e1s que para s\u00ed mismo. La \u00e9poca de la generaci\u00f3n es tambi\u00e9n la de la generosidad. El anciano, por el contrario, se ve a menudo impulsado nuevamente a ser ego\u00edsta. Los enfermos tienen las mismas tendencias, siempre que la fuente de vida empobrece, se produce en todo el ser un deseo de ahorrar, de abstenerse para s\u00ed; se duda antes de dejar filtrar hacia el exterior una gota de la savia interior.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El primer efecto de la generaci\u00f3n es producir una agrupaci\u00f3n de los organismos, crear la familia y de ah\u00ed la sociedad; pero no es m\u00e1s que uno de sus efectos m\u00e1s visibles y groseros, el instinto sexual, que acabamos de ver, es una forma superior, pero particular de la necesidad general de fecundidad; ahora bien, esa necesidad, s\u00edntoma de un exceso de fuerza, no obra solamente sobre los \u00f3rganos especiales de la generaci\u00f3n, sino sobre el organismo entero; ejerce sobre todo el ser una especie de prisi\u00f3n cuyas diversas formas vamos a enumerar.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>1 )<\/strong> <strong>Fecundidad intelectual.<\/strong> No sin raz\u00f3n se han comparado las obras del pensador con sus hijos. Una fuerza interior obliga tambi\u00e9n al artista a proyectarse al exterior, a darnos sus entra\u00f1as, como el pel\u00edcano de <strong>Musset<\/strong>.\u00a0Agreguemos que esta fecundidad est\u00e1, hasta cierto punto, en oposici\u00f3n con la generaci\u00f3n f\u00edsica; el organismo no puede realizar este doble gasto sin sufrimiento. Tambi\u00e9n en las especies animales, la fecundidad f\u00edsica parece decrecer con el desarrollo del cerebro.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<figure id=\"attachment_23922\" aria-describedby=\"caption-attachment-23922\" style=\"width: 376px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-23922\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/Pelicano-OK.jpg\" alt=\"\" width=\"376\" height=\"282\" data-id=\"23922\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/Pelicano-OK.jpg 259w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/Pelicano-OK-80x60.jpg 80w\" sizes=\"auto, (max-width: 376px) 100vw, 376px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-23922\" class=\"wp-caption-text\"><span style=\"color: #008000;\">\u2018\u2026 y mientras el mar amasaba peces<\/span><br \/>\n<span style=\"color: #008000;\">yo amasaba tu vientre<\/span><br \/>\n<span style=\"color: #008000;\">y t\u00fa mi poes\u00eda<\/span><br \/>\n<span style=\"color: #008000;\">dos kil\u00f3metros m\u00e1s al sur<\/span><br \/>\n<span style=\"color: #008000;\">un pel\u00edcano lloraba en las rocas\u2019<\/span><br \/>\n<span style=\"color: #008000;\">ALFRED DE MUSSET<\/span><\/figcaption><\/figure>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Los grandes genios, generalmente, han tenidos hijos de inteligencia inferior a la normal, en los cuales la estirpe se ha extinguido r\u00e1pidamente. Sin duda, esos genios viven todav\u00eda con sus ideas en el cerebro de la raza humana pero, su sangre no ha podido mezclarse con la de \u00e9sta.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">La fecundidad intelectual puede conducir tambi\u00e9n a una especie de relajamiento: se puede abusar del cerebro. El joven se agota, a veces, para toda su vida por un exceso prematuro de trabajo intelectual. La joven americana puede comprometer de la misma forma su futura maternidad o el destino de la generaci\u00f3n que nacer\u00e1 de ella. Corresponde a la moral restringir tanto aqu\u00ed como en otro lado, el instinto de productividad. Por regla general, el gasto debe ser una excitaci\u00f3n de la vida y no un agotamiento.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">La necesidad de fecundidad intelectual, cualquiera que ella sea, modifica las condiciones de vida en la humanidad m\u00e1s profundamente a\u00fan que la fecundidad sexual.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El pensamiento, es, en efecto, impersonal y desinteresado.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>2) Fecundidad de la emoci\u00f3n y de la sensibilidad.<\/strong> Al igual que la inteligencia, la sensibilidad quiere ejercitarse. No somos bastante para nosotros mismos; tenemos m\u00e1s l\u00e1grimas de las que son necesarias para nuestro propio sufrimiento, m\u00e1s alegr\u00edas reservadas que las que justifica nuestra felicidad.\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Es preciso, en efecto, ir hacia el pr\u00f3jimo, multiplicarse uno mismo por la comuni\u00f3n de pensamientos y sentimientos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">De ah\u00ed esa especie de inquietud, de deseo no logrado que hay en el ser demasiado solitario. Cuando se experimente, por ejemplo, un placer art\u00edstico, se quisiera no estar solo para gozarlo. Se desear\u00eda hacer saber al pr\u00f3jimo que uno existe, que siente, que sufre, que ama. Se querr\u00eda desgarrar el velo de la individualidad. \u00bfVanidad? No, la vanidad est\u00e1 muy lejana de nuestros pensamientos. Es m\u00e1s bien, lo contrario del ego\u00edsmo. Los placeres inferiores son a veces ego\u00edstas. Cuando no hay m\u00e1s que un postre, el ni\u00f1o quiere ser el \u00fanico en comerlo. Pero el verdadero artista no quisiera estar solo al contemplar algo bello, al descubrir alguna verdad, al experimentar un sentimiento generoso <a id=\"ref2a\"><\/a><a href=\"#ref2\">(2).<\/a> Hay, en esos altos placeres, una fuerza de expansi\u00f3n siempre lista a romper la estrecha envoltura del yo. Frente a ellos, uno se siente insuficiente, hecho solamente para transmitirlos., como el \u00e1tomo vibrante del \u00e9ter transmite progresivamente el rayo de luz sideral que lo atraviesa y del cual no retiene m\u00e1s que el estremecimiento de un instante.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Todav\u00eda aqu\u00ed, sin embargo, es preciso evitar una expansi\u00f3n exagerada de la vida, una especie de desarreglo afectivo. Existen hombres, por otra parte raros, que han vivido demasiado para los otros, que no han retenido lo suficiente para ellos: los moralistas ingleses los censuran con alguna raz\u00f3n. Un gran hombre, quiz\u00e1s, no tiene siempre el derecho de arriesgar su vida para salvar la de un imb\u00e9cil. La joven madre que se olvida demasiado de s\u00ed misma, puede condenar de antemano a una vida enfermiza y desdichada al ni\u00f1o que lleva en su seno. El padre de familia que se somete con los suyos a privaciones cotidianas para dejar alguna ayuda a los ni\u00f1os, terminar\u00e1, en efecto, por dejar alguna fortuna a seres raqu\u00edticos, sin valor para la especie.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-23912\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/Guyau-6-4-OK.jpg\" alt=\"\" width=\"480\" height=\"309\" data-id=\"23912\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>3) Fecundidad de la voluntad.<\/strong> Tenemos necesidad de producir, de imprimir la forma de nuestra actividad en el mundo. La acci\u00f3n ha llegado a ser una especie de necesidad para la mayor\u00eda de los hombres. La forma m\u00e1s constante y regular de la acci\u00f3n es el trabajo, con la atenci\u00f3n que exige. El salvaje es incapaz de un verdadero trabajo. Tanto m\u00e1s cuanto mayor es su degradaci\u00f3n. Los organismos que, entre nosotros, son los vestigios a\u00fan vivientes del hombre primitivo -los criminales- tienen, en general, como rasgo distintivo, horror al trabajo. No se aburren con la inactividad. Se puede decir que el aburrimiento es en el hombre un signo de superioridad, de fecundidad del querer. El pueblo que ha conocido el <em><strong>spleen<\/strong> (estado de melancol\u00eda sin causa definida o de angustia vital de una persona<\/em>) es el m\u00e1s activo de los pueblos.\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Con el tiempo, el trabajo llegar\u00e1 a ser cada vez m\u00e1s necesario para el hombre. Ahora bien, el trabajo es el fen\u00f3meno a la vez econ\u00f3mico y moral, donde mejor se concilian el ego\u00edsmo y el altruismo. Trabajar es producir, y producir es ser, al mismo tiempo, \u00fatil para s\u00ed y para los otros. El trabajo no puede llegar a ser peligroso m\u00e1s que por su acumulaci\u00f3n en forma de Capital; entonces puede tomar un car\u00e1cter francamente\u00a0 ego\u00edsta y, en virtud de una contradicci\u00f3n \u00edntima conducir a su propia supresi\u00f3n por la ociosidad misma que permite. Pero, en su forma viva, el trabajo es siempre bueno. Corresponde a las leyes sociales impedir los malos resultados de la acumulaci\u00f3n del trabajo -exceso de ociosidad para s\u00ed y exceso de poder sobre los otros- c\u00f3mo se vigila para aislar a las pilas el\u00e9ctricas demasiado poderosas.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #008000;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt;\">El trabajo no puede llegar a ser peligroso m\u00e1s que por su acumulaci\u00f3n en forma de Capital; entonces puede tomar un car\u00e1cter francamente\u00a0 ego\u00edsta y, en virtud de una contradicci\u00f3n \u00edntima conducir a su propia supresi\u00f3n por la ociosidad misma que permite. (&#8230;) <span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\">Corresponde a las leyes sociales impedir los malos resultados de la acumulaci\u00f3n del trabajo -exceso de ociosidad para s\u00ed y exceso de poder sobre los otros- c\u00f3mo se vigila para aislar a las pilas el\u00e9ctricas demasiado poderosas.<\/span><\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Existe la necesidad de querer y trabajar no solamente para s\u00ed, sino tambi\u00e9n para los otros. Se siente la necesidad de ayudar al pr\u00f3jimo, de ayudar con el propio esfuerzo a empujar el carruaje que penosamente arrastra la humanidad, en todo caso de moverse alrededor.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Una de las formas inferiores de esta necesidad es la ambici\u00f3n, en la que no hay que ver solamente un deseo de honores y de fama, porque es tambi\u00e9n, y ante todo, una necesidad de acci\u00f3n o de palabra, abundancia de vida en su forma un poco grosera de potencia motriz, de actividad material, de tensi\u00f3n nerviosa.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Algunos caracteres poseen sobre todo la fecundidad de la voluntad, por ejemplo <strong>Napole\u00f3n I<\/strong>; \u00e9stos transforman la faz del mundo a fin de imprimir en \u00e9l su efigie; quieren sustituir la voluntad de los otros por la suya, pero tienen una sensibilidad pobre, una inteligencia incapaz de crear en el gran sentido de la palabra, una inteligencia que no vale por s\u00ed misma, que no piensa por pensar y a la que convierten en un instrumento pasivo de su ambici\u00f3n. Otros, han representado un papel muy grande en la evoluci\u00f3n humana y en el establecimiento de la moral, pero, muy a menudo, carecen de inteligencia y de voluntad. En suma, la vida tiene dos fases: por una es nutrici\u00f3n y asimilaci\u00f3n, por la otra producci\u00f3n y fecundidad. Cuanto m\u00e1s adquiere, m\u00e1s necesita gastar, \u00e9sa es su ley. El gasto no es fisiol\u00f3gicamente un mal, es uno de los t\u00e9rminos de\u00a0 la vida. Es la expiraci\u00f3n que sigue a la inspiraci\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Por lo tanto, hechos todos los c\u00e1lculos, el gasto para los otros que exige la sociedad no es una p\u00e9rdida para el individuo, es un engrandecimiento deseable y hasta una necesidad.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #008000;\"><em><strong><span style=\"font-size: 14pt;\">El hombre quiere convertirse en un ser social y moral, est\u00e1 siempre atormentado por esta idea. Las c\u00e9lulas delicadas de su cerebro y de su coraz\u00f3n aspiran a vivir y a desarrollarse de la misma forma que esos hom\u00fanculos de que habla Ren\u00e1n en alguna parte: cada uno de nosotros siente en s\u00ed una especie de empuje de la vida moral, como el de la savia f\u00edsica. Vida es fecundidad, y rec\u00edprocamente, fecundidad es vida desbordante, esto es la verdadera existencia. Existe una cierta generosidad inseparable de la existencia, y sin la cual se muere, se deseca uno interiormente. Hay que florecer; la moralidad, el desinter\u00e9s, son las flores de la vida humana.<\/span><\/strong><\/em><\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El hombre quiere convertirse en un ser social y moral, est\u00e1 siempre atormentado por esta idea. Las c\u00e9lulas delicadas de su cerebro y de su coraz\u00f3n aspiran a vivir y a desarrollarse de la misma forma que esos <em>hom\u00fanculos <\/em>de que habla <strong>Ren\u00e1n<\/strong> en alguna parte: cada uno de nosotros siente en s\u00ed una especie de empuje de la vida moral, como el de la savia f\u00edsica. Vida es fecundidad, y rec\u00edprocamente, fecundidad es vida desbordante, esto es la verdadera existencia. Existe una cierta generosidad inseparable de la existencia, y sin la cual se muere, se deseca uno interiormente. Hay que florecer; la moralidad, el desinter\u00e9s, son las flores de la vida humana.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<figure id=\"attachment_23926\" aria-describedby=\"caption-attachment-23926\" style=\"width: 190px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-23926\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/hom\u00fanculos-de-que-habla-Ren\u00e1n-OK.jpg\" alt=\"\" width=\"190\" height=\"265\" data-id=\"23926\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-23926\" class=\"wp-caption-text\"><span style=\"color: #008000;\">Hom\u00fanculo 9, por Hideo Yamamoto<\/span><\/figcaption><\/figure>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Siempre se ha representado a la <em>Caridad<\/em> como una madre que tiende a los ni\u00f1os su seno rebosante de leche; es que, en efecto, la caridad se confunde con la fecundidad desbordante; es como una maternidad demasiado plena para limitarse a la familia. El seno de la madre tiene necesidad de bocas \u00e1vidas que lo agoten; el coraz\u00f3n del ser verdaderamente humano tiene tambi\u00e9n necesidad de hacerse dulce y caritativo para todos; hay en el bienhechor mismo un llamado interior hacia los que sufren.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Hemos comprobado hasta en la vida de la c\u00e9lula ciega, un principio de expansi\u00f3n que hace que el individuo no pueda bastarse a s\u00ed mismo; la vida m\u00e1s rica resulta ser tambi\u00e9n la m\u00e1s inclinada a prodigarse, a sacrificarse en una cierta medida, a compartirse con los otros. De donde se desprende que el organismo m\u00e1s perfecto ser\u00e1 tambi\u00e9n el m\u00e1s sociable, y que, el ideal de la vida individual es la vida en com\u00fan. Por lo que, nuevamente, se halla colocada en el fondo del ser la corriente de todos los instintos de simpat\u00eda y de sociabilidad que la escuela inglesa nos ha mostrado a menudo como adquiridos, m\u00e1s o menos artificialmente, en el curso de la evoluci\u00f3n y en consecuencia como aproximadamente adventicios. Estamos bien lejos de <strong>Bentham<\/strong> y de los utilitarios que tratan de evitar la pena por todas partes, que ven en ella al enemigo irreconciliable; es como si no se quisiera respirar demasiado fuerte por miedo a gastarse. En <strong>Spencer<\/strong> mismo, hay todav\u00eda demasiado utilitarismo. Muy a menudo, adem\u00e1s, mira las cosas exteriormente, no ve en los instintos desinteresados m\u00e1s que un producto de la sociedad. <strong>Hay, creemos, en el seno mismo de la evoluci\u00f3n individual, una evoluci\u00f3n correspondiente a la evoluci\u00f3n de la vida social, que hace a \u00e9sta posible, que es su causa en lugar de ser su resultado<\/strong> <a id=\"ref3a\"><\/a><a href=\"#ref3\">(3).<\/a><\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-23907\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/Guyau-6-Principal-3-OK-298x300.jpg\" alt=\"\" width=\"420\" height=\"423\" data-id=\"23907\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/Guyau-6-Principal-3-OK-298x300.jpg 298w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/Guyau-6-Principal-3-OK-150x150.jpg 150w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/Guyau-6-Principal-3-OK.jpg 693w\" sizes=\"auto, (max-width: 420px) 100vw, 420px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<hr \/>\n<p><span style=\"background-color: #ccffcc; font-size: 14pt;\"><strong>NOTAS:\u00a0<\/strong><\/span><\/p>\n<p><a id=\"refaste\"><\/a><a href=\"#refastea\">*<\/a>Segunda edici\u00f3n cibern\u00e9tica, enero del 2003 Captura y dise\u00f1o: Chantal L\u00f3pez y Omar Cort\u00e9s<\/p>\n<p>Nueva digitalizaci\u00f3n desde la p\u00e1gina\u00a0<a href=\"http:\/\/www.antorcha.net\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">www.antorcha.net<\/a>\u00a0Junio de 2009, para formato\u00a0<em>.pdf<\/em>, por\u00a0<strong>R.M<\/strong>.<\/p>\n<p><em><a id=\"ref1\"><\/a><a href=\"#ref1a\">(1)<\/a> Morfolog\u00eda<\/em>, II,<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a id=\"ref2\"><\/a><a href=\"#ref2a\">(2)<\/a> Es preciso distinguir, sin embargo, aqu\u00ed, entre el placer del artista, que es siempre fecundo y consecuentemente generoso y aquel del <em>amateur <\/em>del arte que puede ser estrecho y ego\u00edsta porque es completamente est\u00e9ril. Ver nuestros <em>Problemas de la est\u00e9tica contempor\u00e1nea<\/em>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a id=\"ref3\"><\/a><a href=\"#ref3a\">(3)<\/a> Se nos ha objetado que la fecundidad de nuestras diversas potencias interiores pod\u00eda satisfacerse igualmente bien en la lucha como en la concordancia con el pr\u00f3jimo, en el aplastamiento de otras personalidades lo mismo que en su elevaci\u00f3n. Pero, en primer lugar, se olvida que los otros no se dejan aplastar tan f\u00e1cilmente: la voluntad que trata de imponerse, encuentra necesariamente la resistencia del pr\u00f3jimo. Aun si triunfa sobre esta resistencia, no puede hacerlo absolutamente sola; le es preciso apoyarse en aliados, volver a constituir as\u00ed un grupo social e imponerse, con respecto a ese grupo amigo, los mismos servicios de que ha querido liberarse con respecto a los dem\u00e1s hombres, sus aliados naturales. Toda lucha, pues, acaba siempre por limitar la voluntad exteriormente; en segundo lugar, la altera interiormente. El hombre violento ahoga completamente la parte simp\u00e1tica e intelectual de su ser, es decir, lo m\u00e1s complejo y elevado que hay en \u00e9l desde el punto de vista de la evoluci\u00f3n. Al embrutecer a los dem\u00e1s, se embrutece m\u00e1s o menos a s\u00ed mismo. La violencia que parec\u00eda as\u00ed, una expansi\u00f3n victoriosa de la fuerza interior, acaba, pues, por ser una restricci\u00f3n; dar como objeto a la voluntad el abatimiento de los dem\u00e1s, es darle un objeto insuficiente y empobrecerse a s\u00ed mismo. En fin, a causa de una \u00faltima desorganizaci\u00f3n m\u00e1s profunda, la voluntad llega a desequilibrarse completamente debido al empleo de la violencia; cuando se halla habituada a no encontrar en torno suyo ning\u00fan obst\u00e1culo, como ocurre a los d\u00e9spotas, todo impulso llega a ser irresistible; las inclinaciones m\u00e1s contradictorias se suceden entonces; es una ataxia completa; el d\u00e9spota se vuelve ni\u00f1o, se halla entregado a caprichos contradictorios y su omnipotencia objetiva acaba por llevarlo a una real impotencia subjetiva. (<em>Educaci\u00f3n y Herencia<\/em>, p\u00e1g. 53.).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/author\/punto-critico\/\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-48\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2016\/11\/Mosca_Punto_Cr\u00edtico_40.png\" alt=\"\" width=\"70\" height=\"70\" data-id=\"48\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<div class=\"mh-excerpt\"><p>INDICE de CAPITULOS \u00abESBOZOS DE UNA MORAL SIN SANCI\u00f3N NI OBLIGACI\u00f3N\u00bb, J. M. Guyau *** El libertario y el voto Por Javier S\u00e1daba CTXT \u00a0 En principio parece que un libertario no debe votar en <a class=\"mh-excerpt-more\" href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2019\/11\/10\/esbozos-de-una-moral-sin-sancion-ni-obligacion-de-jean-marie-guyau-parte-6\/\" title=\"Esbozos de una moral sin sanci\u00f3n ni obligaci\u00f3n, de Jean-Marie Guyau \u2013 PARTE 6\">[&#8230;]<\/a><\/p>\n<\/div>","protected":false},"author":3,"featured_media":23904,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[15],"tags":[180],"class_list":{"0":"post-23899","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","7":"category-sabiduria_perenne","8":"tag-guyau"},"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/23899","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=23899"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/23899\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/media\/23904"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=23899"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=23899"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=23899"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}