{"id":2325,"date":"2017-05-17T01:00:35","date_gmt":"2017-05-16T23:00:35","guid":{"rendered":"http:\/\/puntocritico.com\/?p=2325"},"modified":"2022-12-09T14:51:31","modified_gmt":"2022-12-09T13:51:31","slug":"que-es-la-ilustracion-immanuel-kant-1784","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2017\/05\/17\/que-es-la-ilustracion-immanuel-kant-1784\/","title":{"rendered":"\u00a1SAPERE AUDE! &#8211; \u00bfQUE ES LA ILUSTRACION? por INMANUEL KANT"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 24pt;\"><strong>\u00bfQUE ES LA ILUSTRACION?<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\"><strong>INMANUEL KANT<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">1784 <a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">[1]<\/a><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\"><em>La ilustraci\u00f3n es la liberaci\u00f3n del hombre de su culpable incapacidad. La incapacidad <\/em>significa la imposibilidad de servirse de su inteligencia sin la gu\u00eda de otro. Esta incapacidad es culpable porque su causa no reside en la falta de inteligencia sino de decisi\u00f3n y valor para servirse por s\u00ed mismo de ella sin la tutela de otro. <em>\u00a1Sapere aude! <\/em>\u00a1Ten el valor de servirte de tu <em>propia raz\u00f3n<\/em>! : he aqu\u00ed el lema de la ilustraci\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">La pereza y la cobard\u00eda son causa de que una tan gran parte de los hombres contin\u00fae a gusto en su estado de pupilo, a pesar de que hace tiempo la Naturaleza los liber\u00f3 de ajena tutela (<em>naturaliter majorennes<\/em>); tambi\u00e9n lo son que se haga tan f\u00e1cil para otros erigirse en tutores. \u00a1Es tan c\u00f3modo no estar emancipado! Tengo a mi disposici\u00f3n un libro que me presta su inteligencia, un cura de almas que me ofrece su conciencia, un m\u00e9dico que me prescribe las dietas, etc., etc., as\u00ed que no necesito molestarme. Si puedo pagar no me hace falta pensar: ya habr\u00e1 otros que tomen a su cargo, en mi nombre, tan fastidiosa tarea. Los tutores, que tan bondadosamente se han arrogado este oficio, cuidan muy bien que la gran mayor\u00eda de los hombres (y no digamos que todo el sexo bello) considere el paso de la emancipaci\u00f3n, adem\u00e1s de muy dif\u00edcil, en extremo peligroso. Despu\u00e9s de entontecer sus animales dom\u00e9sticos y procurar cuidadosamente que no se salgan del camino trillado donde los metieron, les muestran los peligros que les amenazar\u00edan caso de aventurarse a salir de \u00e9l. Pero estos peligros no son tan graves pues, con unas cuantas ca\u00eddas aprender\u00edan a caminar solitos; ahora que, lecciones de esa naturaleza, espantan y le curan a cualquiera las ganas de nuevos ensayos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Es, pues, dif\u00edcil para cada hombre en particular lograr salir de esa incapacidad, convertida casi en segunda naturaleza. Le ha cobrado afici\u00f3n y se siente realmente incapaz de servirse de su propia raz\u00f3n, porque nunca se le permiti\u00f3 intentar la aventura. Principios y f\u00f3rmulas, instrumentos mec\u00e1nicos de un uso o m\u00e1s bien abuso, racional de sus dotes naturales, hacen veces de ligaduras que le sujetan a ese estado. Quien se desprendiera de ellas apenas si se atrever\u00eda a dar un salto inseguro para salvar una peque\u00f1a zanja, pues no est\u00e1 acostumbrado a los movimientos desembarazados. Por esta raz\u00f3n, pocos son los que, con propio esfuerzo de su esp\u00edritu, han logrado superar esa incapacidad y proseguir, sin embargo, con paso firme.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2017\/05\/ilustracion_europa.jpg\" rel=\"lightbox[2325]\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-2496\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2017\/05\/ilustracion_europa.jpg\" alt=\"ILUSTRACION\" width=\"680\" height=\"421\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2017\/05\/ilustracion_europa.jpg 1441w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2017\/05\/ilustracion_europa-300x186.jpg 300w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2017\/05\/ilustracion_europa-768x475.jpg 768w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2017\/05\/ilustracion_europa-1024x634.jpg 1024w\" sizes=\"auto, (max-width: 680px) 100vw, 680px\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Pero ya es m\u00e1s f\u00e1cil que el p\u00fablico se ilustre por s\u00ed mismo y hasta, si se le deja en libertad, casi inevitable. Porque siempre se encontrar\u00e1n algunos que piensen por propia cuenta, hasta entre los establecidos tutores del gran mont\u00f3n, quienes, despu\u00e9s de haber arrojado de s\u00ed el yugo de la tutela, difundir\u00e1n el esp\u00edritu de una estimaci\u00f3n racional del propio valer de cada hombre y de su vocaci\u00f3n a pensar por s\u00ed mismo. Pero aqu\u00ed ocurre algo particular: el p\u00fablico, que aquellos personajes uncieron con este yugo, les unce a ellos mismos cuando son incitados al efecto por algunos de los tutores incapaces por completo de toda ilustraci\u00f3n; que as\u00ed resulta de perjudicial inculcar prejuicios, porque acaban veng\u00e1ndose en aquellos que fueron sus sembradores o sus cultivadores. Por esta sola raz\u00f3n el p\u00fablico s\u00f3lo poco a poco llega a ilustrarse. Mediante una revoluci\u00f3n acaso se logre derrocar el despotismo personal y acabar con la opresi\u00f3n econ\u00f3mica o pol\u00edtica, pero nunca se consigue la verdadera reforma de la manera de pensar; sino que, nuevos prejuicios, en lugar de los antiguos, servir\u00e1n de riendas para conducir al gran tropel.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Para esta ilustraci\u00f3n no se requiere m\u00e1s que una cosa, <em>libertad<\/em>; y la m\u00e1s inocente entre todas las que llevan ese nombre, a saber: libertad de hacer <em>uso p\u00fablico <\/em>de su raz\u00f3n \u00edntegramente Mas oigo exclamar por todas partes: \u00a1Nada de razones! El oficial dice: \u00a1no razones, y haz la instrucci\u00f3n! El funcionario de Hacienda: \u00a1nada de razonamientos!, \u00a1a pagar! El reverendo: \u00a1no razones y cree! (s\u00f3lo un se\u00f1or en el mundo dice: <em>razonad todo <\/em>lo que quer\u00e1is y sobre lo que quer\u00e1is pero \u00a1obedeced!) Aqu\u00ed nos encontramos por doquier con una limitaci\u00f3n de la libertad. Pero \u00bfqu\u00e9 limitaci\u00f3n es obst\u00e1culo a la ilustraci\u00f3n? \u00bfY cu\u00e1l, por el contrario, est\u00edmulo? Contesto: el uso p\u00fablico de su raz\u00f3n le debe estar permitido a todo el mundo y esto es lo \u00fanico que puede traer ilustraci\u00f3n a los hombres; su <em>uso privado <\/em>se podr\u00e1 limitar a menudo estrictamente, sin que por ello se retrase en gran medida la marcha de la ilustraci\u00f3n. Entiendo por uso p\u00fablico aquel que, en calidad de <em>maestro<\/em>, se puede hacer de la propia raz\u00f3n ante el gran p\u00fablico del mundo de lectores. Por uso privado entiendo el que ese mismo personaje puede hacer en su calidad de <em>funcionario<\/em>. Ahora bien; existen muchas empresas de inter\u00e9s p\u00fablico en las que es necesario cierto automatismo, por cuya virtud algunos miembros de la comunidad tienen que comportarse pasivamente para, mediante una unanimidad artificial, poder ser dirigidos por el Gobierno hacia los fines p\u00fablicos o, por lo menos, impedidos en su perturbaci\u00f3n. En este caso no cabe razonar, sino que hay que obedecer. Pero en la medida en que esta parte de la m\u00e1quina se considera como miembro de un ser com\u00fan total y hasta de la sociedad cosmopolita de los hombres, por lo tanto, en calidad de <em>maestro <\/em>que se dirige a un p\u00fablico por escrito haciendo uso de su raz\u00f3n, puede razonar sin que por ello padezcan los negocios en los que le corresponde, en parte, la consideraci\u00f3n de miembro pasivo. Por eso, ser\u00eda muy perturbador que un oficial que recibe una orden de sus superiores se pusiera a argumentar en el cuartel sobre la pertinencia o utilidad de la orden: tiene que obedecer. Pero no se le puede prohibir con justicia que, en calidad de entendido, haga observaciones sobre las fallas que descubre en el servicio militar y las exponga al juicio de sus lectores. El ciudadano no se puede negar a contribuir con los impuestos que le corresponden; y hasta una cr\u00edtica indiscreta de esos impuestos, cuando tiene que pagarlos, puede ser castigada por escandalosa (pues podr\u00eda provocar la resistencia general). Pero ese mismo sujeto act\u00faa sin perjuicio de su deber de ciudadano si, en calidad de experto, expresa p\u00fablicamente su pensamiento sobre la inadecuado o injusticia de las gabelas. Del mismo modo, el cl\u00e9rigo esta obligado a ense\u00f1ar la doctrina y a predicar con arreglo al credo de la Iglesia a que sirve, pues fue aceptado con esa condici\u00f3n. Pero como doctor tiene la plena libertad y hasta el deber de comunicar al p\u00fablico sus ideas bien probadas e intencionadas acerca de las deficiencias que encuentra en aquel credo, as\u00ed como el de dar a conocer sus propuestas de reforma de la religi\u00f3n y de la Iglesia. Nada hay en esto que pueda pesar sobre su conciencia. Porque lo que ense\u00f1a en funci\u00f3n de su cargo, en calidad de ministro de la Iglesia, lo presenta como algo a cuyo respecto no goza de libertad para exponer lo que bien le parezca, pues ha sido colocado para ense\u00f1ar seg\u00fan las prescripciones y en el nombre de otro. Dir\u00e1: nuestra Iglesia ense\u00f1a esto o lo otro; estos son los argumentos de que se sirve. Deduce, en la ocasi\u00f3n, todas las ventajas pr\u00e1cticas para su feligres\u00eda de principios que, si bien \u00e9l no suscribir\u00eda con entera convicci\u00f3n, puede obligarse a predicar porque no es imposible del todo que contengan oculta la verdad o que, en el peor de los casos, nada impliquen que contradiga a la religi\u00f3n interior. Pues de creer que no es \u00e9ste el caso, entonces s\u00ed que no podr\u00eda ejercer el cargo con arreglo a su conciencia; tendr\u00e1 que renunciar. Por lo tanto, el uso que de su raz\u00f3n hace un cl\u00e9rigo ante su feligres\u00eda, constituye un <em>uso privado<\/em>; porque se trata siempre de un ejercicio dom\u00e9stico, aunque la audiencia sea muy grande; y, en este respecto, no es, como sacerdote, libre, ni debe serlo, puesto que ministra un mandato ajeno. Pero en calidad de doctor que se dirige por medio de sus escritos al p\u00fablico propiamente dicho, es decir, al mundo, como cl\u00e9rigo, por consiguiente, que hace un <em>uso p\u00fablico <\/em>de su raz\u00f3n, disfruta de una libertad ilimitada para servirse de su propia raz\u00f3n y hablar en nombre propio. Porque pensar que los tutores espirituales del pueblo tengan que ser, a su vez, pupilos, representa un absurdo que aboca en una eterizaci\u00f3n de todos los absurdos.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<figure id=\"attachment_2498\" aria-describedby=\"caption-attachment-2498\" style=\"width: 680px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2017\/05\/IMAGEN-El-Siglo-de-las-Luces-la-Ilustraci\u00f3n-cuadro-de-Joseph-Wrigh.jpg\" rel=\"lightbox[2325]\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-2498\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2017\/05\/IMAGEN-El-Siglo-de-las-Luces-la-Ilustraci\u00f3n-cuadro-de-Joseph-Wrigh.jpg\" alt=\"\" width=\"680\" height=\"510\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2017\/05\/IMAGEN-El-Siglo-de-las-Luces-la-Ilustraci\u00f3n-cuadro-de-Joseph-Wrigh.jpg 994w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2017\/05\/IMAGEN-El-Siglo-de-las-Luces-la-Ilustraci\u00f3n-cuadro-de-Joseph-Wrigh-300x225.jpg 300w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2017\/05\/IMAGEN-El-Siglo-de-las-Luces-la-Ilustraci\u00f3n-cuadro-de-Joseph-Wrigh-768x576.jpg 768w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2017\/05\/IMAGEN-El-Siglo-de-las-Luces-la-Ilustraci\u00f3n-cuadro-de-Joseph-Wrigh-678x509.jpg 678w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2017\/05\/IMAGEN-El-Siglo-de-las-Luces-la-Ilustraci\u00f3n-cuadro-de-Joseph-Wrigh-326x245.jpg 326w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2017\/05\/IMAGEN-El-Siglo-de-las-Luces-la-Ilustraci\u00f3n-cuadro-de-Joseph-Wrigh-80x60.jpg 80w\" sizes=\"auto, (max-width: 680px) 100vw, 680px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-2498\" class=\"wp-caption-text\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 12pt; color: #008000;\">El Siglo de las Luces, la Ilustraci\u00f3n, cuadro de Joseph Wrigh<\/span><\/figcaption><\/figure>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Pero \u00bfno es posible que una sociedad de cl\u00e9rigos, algo as\u00ed como una asociaci\u00f3n eclesi\u00e1stica o una muy reverenda <em>classis <\/em>(como se suele denominar entre los holandeses) pueda comprometerse por juramento a guardar un determinado credo para, de ese modo, asegurar una suprema tutela sobre cada uno de sus miembros y, a trav\u00e9s de ellos, sobre el pueblo, y para eternizarla, si se quiere? Respondo: es completamente imposible. Un convenio semejante, que significar\u00eda descartar para siempre toda ilustraci\u00f3n ulterior del g\u00e9nero humano, es nulo e inexistente; y ya puede ser confirmado por la potestad soberana, por el Congreso, o por las m\u00e1s solemnes capitulaciones de paz. Una generaci\u00f3n no puede obligarse y juramentarse a colocar a la siguiente en una situaci\u00f3n tal que le sea imposible ampliar sus conocimientos (presuntamente circunstanciales), depurarlos del error y, en general, avanzar en el estado de su ilustraci\u00f3n. Constituir\u00eda esto un crimen contra la naturaleza humana, cuyo destino primordial radica precisamente en este progreso. Por esta raz\u00f3n, la posteridad tiene derecho a repudiar esa clase de acuerdos como celebrados de manera abusiva y criminal. La piedra de toque de todo lo que puede decidirse como ley para un pueblo, se halla en esta interrogaci\u00f3n \u00bfes que un pueblo hubiera podido imponerse a si mismo esta ley? Podr\u00eda ser posible, en espera de algo mejor, por un corto tiempo circunscrito, con el objeto de procurar un cierto orden; pero dejando libertad a los ciudadanos, y especialmente a los cl\u00e9rigos, de exponer p\u00fablicamente, esto es, por escrito, sus observaciones sobre las deficiencias que encuentran en dicha ordenaci\u00f3n, manteni\u00e9ndose mientras tanto el orden establecido hasta que la comprensi\u00f3n de tales asuntos se hay a difundido tanto y de tal manera que sea posible, mediante un acuerdo logrado por votos (aunque no por unanimidad), elevar hasta el trono una propuesta para proteger a aquellas comunidades que hubieran coincidido en la necesidad, a tenor de su opini\u00f3n m\u00e1s ilustrada, de una reforma religiosa, sin impedir, claro est\u00e1, a los que as\u00ed lo quisieren, seguir con lo antiguo. Pero es completamente il\u00edcito ponerse de acuerdo ni tan siquiera por el plazo de una generaci\u00f3n, sobre una constituci\u00f3n religiosa inconmovible, que nadie podr\u00eda poner en tela de juicio p\u00fablicamente, ya que con ello se destruir\u00eda todo un per\u00edodo en la marcha de la humanidad hacia su mejoramiento, per\u00edodo que, de ese modo, resultar\u00eda no s\u00f3lo est\u00e9ril sino nefasto para la posteridad. Puede un hombre, por lo que incumbe a su propia persona, pero s\u00f3lo por un cierto tiempo, eludir la ilustraci\u00f3n en aquellas materias a cuyo conocimiento est\u00e1 obligado; pero la simple y pura renuncia, aunque sea por su propia persona, y no digamos por la posteridad, significa tanto como violar y pisotear los sagrados derechos del hombre. Y lo que ni un pueblo puede acordar por y para s\u00ed mismo, menos podr\u00e1 hacerlo un monarca en nombre de aqu\u00e9l, porque toda su autoridad legisladora descansa precisamente en que asume la voluntad entera del pueblo en la suya propia. Si no pretende otra cosa, sino que todo mejoramiento real o presunto sea compatible con el orden ciudadano, no podr\u00e1 menos de permitir a sus s\u00fabditos que dispongan por s\u00ed mismos en aquello que crean necesario para la salvaci\u00f3n de sus almas; porque no es \u00e9sta cuesti\u00f3n que le importe, y s\u00ed la de evitar que unos a otros se impidan con violencia buscar aquella salvaci\u00f3n por el libre uso de todas sus potencias. Y har\u00e1 agravio a la majestad de su persona si en ello se mezcla hasta el punto de someter a su inspecci\u00f3n gubernamental aquellos escritos en los que sus s\u00fabditos tratan de decantar sus creencias, ya sea porque estime su propia opini\u00f3n como la mejor, en cuyo caso se expone al reproche: <em>Caesar non est supra grammaticos<\/em>, ya porque rebaje a tal grado su poder soberano que ampare dentro de su Estado el despotismo espiritual de algunos tiranos contra el resto de sus s\u00fabditos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Si ahora nos preguntamos: \u00bfes que vivimos en una \u00e9poca <em>ilustrada<\/em>? la respuesta ser\u00e1: no, pero s\u00ed en una \u00e9poca de <em>ilustraci\u00f3n<\/em>. Falta todav\u00eda mucho para que, tal como est\u00e1n las cosas y considerados los hombres en conjunto, se hallen en situaci\u00f3n, ni tan siquiera en disposici\u00f3n de servirse con seguridad y provecho de su propia raz\u00f3n en materia de religi\u00f3n. Pero ahora es cuando se les ha abierto el campo para trabajar libremente en este empe\u00f1o, y percibimos inequ\u00edvocas se\u00f1ales de que van disminuyendo poco a poco los obst\u00e1culos a la ilustraci\u00f3n general o superaci\u00f3n, por los hombres, de su merecida tutela. En este aspecto nuestra \u00e9poca es la \u00e9poca de la Ilustraci\u00f3n o la \u00e9poca de <em>Federico<\/em>.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<figure id=\"attachment_2500\" aria-describedby=\"caption-attachment-2500\" style=\"width: 680px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2017\/05\/imagen-lloviendo-sobre-la-raz\u00f3n-adam-smith-david-hume.jpg\" rel=\"lightbox[2325]\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-2500\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2017\/05\/imagen-lloviendo-sobre-la-raz\u00f3n-adam-smith-david-hume.jpg\" alt=\"\" width=\"680\" height=\"291\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2017\/05\/imagen-lloviendo-sobre-la-raz\u00f3n-adam-smith-david-hume.jpg 1280w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2017\/05\/imagen-lloviendo-sobre-la-raz\u00f3n-adam-smith-david-hume-300x128.jpg 300w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2017\/05\/imagen-lloviendo-sobre-la-raz\u00f3n-adam-smith-david-hume-768x328.jpg 768w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2017\/05\/imagen-lloviendo-sobre-la-raz\u00f3n-adam-smith-david-hume-1024x438.jpg 1024w\" sizes=\"auto, (max-width: 680px) 100vw, 680px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-2500\" class=\"wp-caption-text\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 12pt; color: #008000;\">Lloviendo sobre la raz\u00f3n: Adam Smith, David Hume y la Ilustraci\u00f3n Escocesa<\/span><\/figcaption><\/figure>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Un pr\u00edncipe que no considera indigno de s\u00ed declarar que reconoce como un <em>deber <\/em>no prescribir nada los hombres en materia de religi\u00f3n y que desea abandonarlos a su libertad, que rechaza, por consiguiente, hasta ese pretencioso sustantivo de <em>tolerancia<\/em>, es un pr\u00edncipe ilustrado y merece que el mundo y la posteridad, agradecidos, le encomien como aquel que rompi\u00f3 el primero, por lo que toca al Gobierno, las ligaduras de la tutela y dej\u00f3 en libertad a cada uno para que se sirviera de su propia raz\u00f3n en las cuestiones que ata\u00f1en a su conciencia. Bajo \u00e9l, cl\u00e9rigos dign\u00edsimos, sin mengua de su deber ministerial, pueden, en su calidad de doctores, someter libre y p\u00fablicamente al examen del mundo aquellos juicios y opiniones suyos que se desv\u00eden, aqu\u00ed o all\u00e1, del credo reconocido; y con mayor raz\u00f3n los que no est\u00e1n limitados por ning\u00fan deber de oficio. Este esp\u00edritu de libertad se expande tambi\u00e9n por fuera, aun en aquellos pa\u00edses donde tiene que luchar con los obst\u00e1culos externos que le levanta un Gobierno que equivoca su misi\u00f3n. Porque este \u00fanico ejemplo nos aclara c\u00f3mo en r\u00e9gimen de libertad nada hay que temer por la tranquilidad p\u00fablica y la unidad del ser com\u00fan. Los hombres poco a poco se van desbastando espont\u00e1neamente, siempre que no se trate de mantenerlos, de manera artificial, en estado de rudeza.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">He tratado del punto principal de la ilustraci\u00f3n, a saber, la emancipaci\u00f3n de los hombres de su merecida tutela, en especial por lo que se refiere a cuestiones de religi\u00f3n; pues en lo que ata\u00f1e a las ciencias y las artes los que mandan ning\u00fan inter\u00e9s tienen en ejercer tutela sobre sus s\u00fabditos y, por otra parte, hay que considerar que esa tutela religiosa es, entre todas, la m\u00e1s funesta y deshonrosa. Pero el criterio de un jefe de Estado que favorece esta libertad va todav\u00eda m\u00e1s lejos y comprende que tampoco en lo que respecta a la <em>legislaci\u00f3n <\/em>hay peligro porque los s\u00fabitos hagan uso <em>p\u00fablico <\/em>de su raz\u00f3n, y expongan libremente al mundo sus ideas sobre una mejor disposici\u00f3n de aquella, haciendo una franca cr\u00edtica de lo existente; tambi\u00e9n en esto disponemos de un brillante ejemplo, pues ning\u00fan monarca se anticip\u00f3 al que nosotros veneramos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Pero s\u00f3lo aquel que, esclarecido, no teme a las sombras, pero dispone de un numeroso y disciplinado ej\u00e9rcito para garantizar la tranquilidad publica, puede decir lo que no osar\u00eda un Estado libre: <em>\u00a1razonad todo lo que quer\u00e1is y sobre lo que quer\u00e1is pero obedeced <\/em>! Y aqu\u00ed tropezamos con un extra\u00f1o e inesperado curso de las cosas humanas; pues ocurre que, si contemplamos este curso con amplitud, lo encontramos siempre lleno de paradojas. Un grado mayor de libertad ciudadana parece que beneficia la libertad espiritual del pueblo pero le fija, al mismo tiempo, l\u00edmites infranqueables; mientras que un grado menor le procura el \u00e1mbito necesario para que pueda desenvolverse con arreglo a todas sus facultades. Porque ocurre que cuando la Naturaleza ha logrado desarrollar, bajo esta dura c\u00e1scara, esa semilla que cuida con m\u00e1xima ternura, a saber, la inclinaci\u00f3n y oficio del <em>libre pensar <\/em>del hombre, el hecho repercute poco a poco en el sentir del pueblo (con lo cual \u00e9ste se va haciendo cada vez m\u00e1s capaz de la <em>libertad de obrar<\/em>) y hasta en los principios del Gobierno, que encuentra ya compatible dar al hombre, que es algo m\u00e1s que una <em>m\u00e1quina, <\/em>un trato digno de \u00e9l.<a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\">[2]<\/a>.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<figure id=\"attachment_2369\" aria-describedby=\"caption-attachment-2369\" style=\"width: 200px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/documentos\/Kant-Critica_del_Juicio.pdf\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-2369 size-full\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/Critica_juicio_1.jpg\" alt=\"\" width=\"200\" height=\"283\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-2369\" class=\"wp-caption-text\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 12pt;\"><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/documentos\/Kant-Critica_del_Juicio.pdf\">Pulsa aqu\u00ed para descargar el libro Cr\u00edtica del Juicio de Immanuel Kant<\/a><\/span><\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #008000; font-family: georgia, palatino, serif;\"><strong><span style=\"font-size: 18pt;\">*******<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>NOTAS<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\"><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a> Kant, E. Filosof\u00eda de la Historia. Trad. Eugenio Imaz, M\u00e9xico, FCE, 1994.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\"><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\">[2]<\/a> En el Noticiero semanal de B\u00fcrching del 13 de Sept., leo hoy, 30, el anuncio de la Revista Mensual de Berl\u00edn de este mismo mes, que publica la respuesta que a la cuesti\u00f3n tratada por m\u00ed ofrece el se\u00f1or Mendelssohn. No ha llegado todav\u00eda a mis manos; de lo contrario, hubiera reservado esta respuesta m\u00eda, que ahora queda como una prueba de hasta qu\u00e9 punto el azar puede traer consigo una coincidencia de ideas.<\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-9528\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/03\/Mosca_Punto_Cr\u00edtico_40.png\" alt=\"\" width=\"80\" height=\"80\" data-id=\"9528\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<div class=\"mh-excerpt\"><p>\u00bfQUE ES LA ILUSTRACION? INMANUEL KANT 1784 [1] La ilustraci\u00f3n es la liberaci\u00f3n del hombre de su culpable incapacidad. La incapacidad significa la imposibilidad de servirse de su inteligencia sin la gu\u00eda de otro. Esta <a class=\"mh-excerpt-more\" href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2017\/05\/17\/que-es-la-ilustracion-immanuel-kant-1784\/\" title=\"\u00a1SAPERE AUDE! &#8211; \u00bfQUE ES LA ILUSTRACION? por INMANUEL KANT\">[&#8230;]<\/a><\/p>\n<\/div>","protected":false},"author":3,"featured_media":2327,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[8],"tags":[],"class_list":["post-2325","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","category-filosofia"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2325","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2325"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2325\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/media\/2327"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2325"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2325"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2325"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}