{"id":2317461,"date":"2026-02-17T00:05:34","date_gmt":"2026-02-16T23:05:34","guid":{"rendered":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/?p=2317461"},"modified":"2026-02-16T14:52:07","modified_gmt":"2026-02-16T13:52:07","slug":"tomas-y-valiente-la-prision-por-deudas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2026\/02\/17\/tomas-y-valiente-la-prision-por-deudas\/","title":{"rendered":"Francisco Tom\u00e1s y Valiente: \u00abEscritos sobre y desde el Tribunal Constitucional\u00bb. La prisi\u00f3n por deudas en el Derecho Visigodo (1960)"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #008000; font-size: 14pt;\">La prisi\u00f3n por deudas en el Derecho Visigodo<\/span><\/p>\n\n<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote>\n<h2 style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 24pt;\">Francisco Tom\u00e1s y Valiente<\/span><\/h2>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"font-size: 18pt;\">Escritos sobre y desde el Tribunal Constitucional<\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"font-size: 18pt;\">Luis L\u00f3pez Guerra<\/span><\/strong><\/p>\n<figure id=\"attachment_2317430\" aria-describedby=\"caption-attachment-2317430\" style=\"width: 400px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/www.cepc.gob.es\/sites\/default\/files\/2021-12\/35513rcec17227.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\" data-schema-attribute=\"\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-2317430\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/FTomas-y-Valiente-semblanza-2-300x242.jpg\" alt=\"\" width=\"400\" height=\"323\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/FTomas-y-Valiente-semblanza-2-300x242.jpg 300w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/FTomas-y-Valiente-semblanza-2-1024x827.jpg 1024w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/FTomas-y-Valiente-semblanza-2-768x620.jpg 768w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/FTomas-y-Valiente-semblanza-2.jpg 1224w\" sizes=\"auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-2317430\" class=\"wp-caption-text\"><span style=\"color: #008000;\">El Pr\u00edncipe de Asturias hace entrega a Francisco Tom\u00e1s y Valiente de la medalla y el diploma que acreditan su ingreso de en la Real Academia de la Historia<\/span><\/figcaption><\/figure>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Con el paso del tiempo, los libros se independizan de sus autores, del momento en que se escribieron y de las circunstancias que motivaron su aparici\u00f3n. Queda s\u00f3lo el texto desnudo, con el que ha de enfrentarse el lector, muchos a\u00f1os, quiz\u00e1s, despu\u00e9s de que se escribi\u00f3, sin saber c\u00f3mo era quien lo hizo, y por qu\u00e9. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Eso ocurre, decimos, con el paso del tiempo. Pero cuando aparece por primera vez, el significado de un libro no se agota en su contenido. La publicaci\u00f3n de un libro es un suceso: es la aportaci\u00f3n de ideas y propuestas por un autor concreto, identificable y, en el caso del libro que comentamos, de destacada presencia en nuestra vida intelectual y pol\u00edtica. Y ello se produce adem\u00e1s en unas circunstancias determinadas, que afectan tanto al autor como a los lectores.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Por eso, la aparici\u00f3n del libro del profesor <strong>Tom\u00e1s y Valiente<\/strong><em><strong>Escritos sobre y desde el Tribunal Constitucional<\/strong><\/em>presenta un inter\u00e9s que va m\u00e1s all\u00e1 de los textos concretos de los catorce trabajos que recoge, y ello a pesar de la val\u00eda de cada uno de ellos. Lo que all\u00ed se dice, se dice por alguien que durante doce a\u00f1os ha sido <strong>Magistrado del Tribunal Constitucional<\/strong>, y durante seis de ellos <strong>Presidente<\/strong> del mismo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"> El momento en que el libro aparece es tambi\u00e9n relevante: el momento en que el profesor<strong> Tom\u00e1s y Valiente<\/strong> ha terminado su permanencia en el Tribunal y decide recoger en un volumen un conjunto de estudios (<em>publicados algunos, in\u00e9ditos los otros<\/em>) \u00ab<em>que giran en torno al Tribunal como eje<\/em>\u00bb seg\u00fan manifiesta en la <em>Presentaci\u00f3n<\/em>, estudios que resumen y expresan sus opiniones sobre la funci\u00f3n de la instituci\u00f3n. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Basta la referencia al papel desempe\u00f1ado por <strong>Tom\u00e1s y Valiente<\/strong> en el <em>Tribunal Constitucional<\/em> para comprender la importancia de los escritos que ahora ofrece a la hora de conocer y evaluar las ideas claves que han inspirado el desarrollo y consolidaci\u00f3n del Tribunal. Recogiendo una opini\u00f3n muy extendida, el autor expone en su discurso de despedida\u00a0del Tribunal, que se contiene en la obra, que, las instituciones tienen una energ\u00eda o esp\u00edritu casi misterioso que les permite ser y no ser lo mismo en tiempos sucesivos. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Est\u00e1n integradas por personas, pero no son esas personas (p. 225). Pero eso, que es cierto, debe matizarse al menos en el caso de Tom\u00e1s y <strong>Valiente<\/strong> y su papel en el Tribunal Constitucional. La Historia (<em>con may\u00fascula<\/em>) muestra que, sobre todo en sus primeros momentos, las instituciones se ven moldeadas decisivamente por sus integrantes, \u00ab<em>asimilan<\/em>\u00bb el esp\u00edritu de \u00e9stos, que luego proyectan y perpet\u00faan. \u00bfC\u00f3mo no reconocer, aun hoy, la personalidad del <em><strong>Chief Justice Marshall<\/strong><\/em> en el papel del <em>Tribunal Supremo norteamericano<\/em>, para no citar m\u00e1s que un ejemplo cl\u00e1sico? <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En el caso espa\u00f1ol, no es necesario haber estado integrado en el <em>Tribunal Constitucional<\/em> para apreciar en sus a\u00f1os iniciales la innegable influencia, para su configuraci\u00f3n definitiva, de dos <em>Presidentes<\/em> de fuerte personalidad (<em>suaviter (aliquando) in modo, fortiter in re<\/em>) <strong>Manuel Garc\u00eda Pelayo <\/strong>y <strong>Francisco Tom\u00e1s y Valiente<\/strong>. Por lo que se refiere al primero, el libro que comentamos recoge la profunda impronta que dej\u00f3 en el <em>Tribunal Constitucional<\/em>, y dedica al primer <em>Presidente<\/em> uno de los ensayos, \u00ab<strong><em>Evocaci\u00f3n de Don Manuel Garc\u00eda Pelayo<\/em><\/strong>\u00bb que refleja la estima, y, como el autor destaca, la devoci\u00f3n que a muchos nos inspir\u00f3. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Y por lo que respecta a<strong> Tom\u00e1s y Valiente<\/strong>, el peso de su acreditada val\u00eda intelectual y acad\u00e9mica, y la fuerza de unas convicciones profundas mantenidas desde muy atr\u00e1s, en momentos dif\u00edciles y aun peligrosos, se ha hecho evidente en la producci\u00f3n jurisprudencial del Tribunal en una \u00e9poca decisiva para \u00e9ste. Y ello no s\u00f3lo en las Sentencias en que figura como ponente: m\u00e1s all\u00e1, supo inspirar un estilo jurisprudencial que se mantiene como marca de la instituci\u00f3n, y que, a su vez, ha inspirado el estilo de otras jurisdicciones.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-2317420\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/tomas-y-valiente-Presidente-TC-300x211.jpeg\" alt=\"\" width=\"400\" height=\"281\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/tomas-y-valiente-Presidente-TC-300x211.jpeg 300w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/tomas-y-valiente-Presidente-TC-1024x719.jpeg 1024w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/tomas-y-valiente-Presidente-TC-768x539.jpeg 768w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/tomas-y-valiente-Presidente-TC.jpeg 1200w\" sizes=\"auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El conocimiento de primera mano de las opiniones del <strong><em>Presidente<\/em> Tom\u00e1s y Valiente<\/strong> sobre la funci\u00f3n y significado de la jurisdicci\u00f3n constitucional confiere as\u00ed un inter\u00e9s destacado a la obra que comentamos. Ese inter\u00e9s deriva tambi\u00e9n de la exposici\u00f3n de aspectos determinantes en los procesos de creaci\u00f3n inicial del Tribunal. Particularmente iluminadoras son las p\u00e1ginas que se refieren a la elaboraci\u00f3n de la <strong>Ley Org\u00e1nica del Tribunal<\/strong>, y a las primeras reuniones de los Magistrados designados (<em>en el apartado \u00abLa defensa de la Constituci\u00f3n, esp. pp. 35 y 36<\/em>) as\u00ed como al proceso que condujo a la <em>elecci\u00f3n del primer Presidente del Tribunal<\/em> (pp. 247 y ssg.). <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El libro se compone de catorce escritos redactados a lo largo de diez a\u00f1os, de 1982 a 1992. El autor ha preferido establecer un orden sistem\u00e1tico, no cronol\u00f3gico: pero resulta revelador, en muchos casos, leer a pie de p\u00e1gina la fecha de cada trabajo. Desde luego, todos ellos presentan una evidente unidad, y no s\u00f3lo porque se refieran al mismo tema, el <em>Tribunal Constitucional<\/em>. La unidad de un libro deriva m\u00e1s bien de la coherencia de las ideas y opiniones de su autor, coherencia visible sea cual sea el orden seguido. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En la serie de escritos contenidos en este libro, las l\u00edneas claves del pensamiento de<strong> Tom\u00e1s y Valiente<\/strong> inspiran cada uno de sus apartados. El autor se excusa en la p\u00e1gina 9: \u00ab<em>Advierto al lector sobre inevitables repeticiones<\/em>\u00bb. Pero cabe preguntarse c\u00f3mo podr\u00eda haber sido de otro modo si -como es el caso- el an\u00e1lisis de las diversas facetas de la actividad del <em>Tribunal Constitucional<\/em> se realiza, en todos los escritos, par-tiendo de unos convencimientos y unas bases te\u00f3ricas firmes y arraigadas. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Sobre todo cuando, como es aqu\u00ed el caso, se une al an\u00e1lisis l\u00facido y preciso de cuestiones presentes de Derecho Constitucional la perspectiva de quien conoce, como historiador profesional, las experiencias del pasado y lo que \u00e9ste aporta a la comprensi\u00f3n del presente. En los ensayos que ahora se recogen se confirma la l\u00ednea mantenida en obras anteriores por <strong>Tom\u00e1s y Valiente<\/strong>, conectando con el presente las cuestiones de Historia del Derecho, y dando una dimensi\u00f3n presente a los fen\u00f3menos hist\u00f3ricos: particularmente relevante en este aspecto es el cap\u00edtulo \u00ab<em>Ra\u00edces y paradojas de una conciencia colectiva<\/em>\u00bb, en que la cuesti\u00f3n del pluralismo territorial se sit\u00faa en su doble perspectiva, hist\u00f3rica y actual. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Los apartados y subapartados se refieren a los aspectos m\u00e1s relevantes de la actividad y la posici\u00f3n de la jurisdicci\u00f3n constitucional en Espa\u00f1a: <strong>1)<\/strong> el Tribunal Constitucional y la Constituci\u00f3n;<strong> 2)<\/strong> el Tribunal y los otros poderes del Estado;<strong> 3)<\/strong> los derechos fundamentales y <strong>4)<\/strong> el Estado auton\u00f3mico. Se a\u00f1aden otros escritos fuera de esta clasificaci\u00f3n, que completan el cuadro que se ofrece: dos discursos (<em>aut\u00e9nticas rendiciones de cuentas, llenas de informaci\u00f3n y an\u00e1lisis sobre el funcionamiento del Tribunal<\/em>), al asumir y dejar la <em>Presidencia<\/em>, en 1986 y 1992, respectivamente; y dos <em>ep\u00edlogos<\/em>, referidos a la personalidad y labor de <strong>Manuel Garc\u00eda Pelayo <\/strong>y <strong>Manuel Aza\u00f1a<\/strong>. Este \u00faltimo con un t\u00edtulo que me parece revelador \u00ab<em>Huir hacia arriba. Reflexiones sobre Aza\u00f1a<\/em>\u00bb. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Como puede verse, el contenido del libro abarca una visi\u00f3n que cabe calificar de aut\u00e9ntica de las dimensiones del <em>Tribunal Constitucional<\/em>. No tendr\u00eda mucho sentido tratar de resumir aqu\u00ed lo que all\u00ed se recoge, m\u00e1xime cuando ello supondr\u00eda una descripci\u00f3n y an\u00e1lisis general de las funciones del Tribunal. Pero s\u00ed estimo que resulta \u00fatil, como indicaci\u00f3n de la t\u00f3nica general de los trabajos que se recogen, se\u00f1alar una l\u00ednea de pensamiento del autor que se hace evidente si como arriba se dijo se tiene en cuenta el orden cronol\u00f3gico en que esos trabajos se produjeron. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Esta l\u00ednea de pensamiento podr\u00eda enmarcarse, quiz\u00e1s simplificadamente, como un cambio de \u00e9nfasis en cuanto a la funci\u00f3n del Tribunal: de la defensa de la <em>Constituci\u00f3n<\/em> a la\u00a0interpretaci\u00f3n de la misma, y, a\u00fan m\u00e1s, a la <em>creaci\u00f3n de reglas de Derecho mediante esa interpretaci\u00f3n<\/em>. Se pasar\u00eda as\u00ed de una funci\u00f3n negativa (<em>de defensa<\/em>) a una funci\u00f3n positiva (<em>de creaci\u00f3n<\/em>). <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El primer ensayo que se recoge, primero tambi\u00e9n en orden cronol\u00f3gico (<em>octubre de 1982, mensis mirabilis en nuestra historia reciente<\/em>) se intitula, reveladoramente, \u00ab<em>La defensa de la Constituci\u00f3n<\/em>\u00bb. La idea de que la <em>Constituci\u00f3n<\/em> necesitaba ser defendida aparece como propia de aquel momento, a\u00fan no lejano el ruido del 23 de febrero de 1981. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Significativamente, el autor dedica parte de este ensayo al papel de las <em>Fuerzas Armadas<\/em>; no vuelve sobre este tema (<em>s.e.u.o<\/em>) en los ensayos correspondientes a a\u00f1os posteriores. Todav\u00eda en aquellos momentos la salvaguardia de la <em>Constituci\u00f3n<\/em> frente a potenciales enemigos aparec\u00eda como tarea relevante, lo cual no es de extra\u00f1ar, si se lee, tambi\u00e9n en el volumen que comentamos, c\u00f3mo se vivi\u00f3 en el seno del <em>Tribunal Constitucional<\/em> la experiencia del 23-F.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/www.cepc.gob.es\/publicaciones\/monografias\/escritos-sobre-y-desde-el-tribunal-constitucional-6\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\" data-schema-attribute=\"\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-2317553\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/p-512-escritossobredesdetcfcotomas.jpg\" alt=\"\" width=\"220\" height=\"334\" \/><\/a><\/p>\n<\/blockquote>\n<blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Pero a medida que los ensayos se alejan de esa fecha, es la funci\u00f3n positiva, y no s\u00f3lo negativa, del Tribunal, la que va cobrando relieve en las exposiciones de <strong>Tom\u00e1s y Valiente<\/strong>. Particularmente relevante en estos aspectos es el ensayo sobre \u00ab<em>Los jueces y la Constituci\u00f3n<\/em>\u00bb, fechado en diciembre de 1991. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En \u00e9l se aborda decididamente <strong>el problema de la creaci\u00f3n del Derecho por el Tribunal Constitucional, sus l\u00edmites y sus riesgos<\/strong>: <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify; padding-left: 40px;\"><span style=\"color: #008000; font-size: 14pt;\"><strong>\u00abEl riesgo de este Tribunal con esta Constituci\u00f3n no era tanto, a mi entender, el de un decisionismo pol\u00edtico, sino el de tener que completar la funci\u00f3n constituyente dada la imprecisi\u00f3n o la constitutiva ambig\u00fcedad de muchos preceptos, lo que m\u00e1s all\u00e1 de la natural existencia de f\u00f3rmulas abiertas necesitadas de ulterior concretizaci\u00f3n sucede inexorablemente en una Constituci\u00f3n como la nuestra\u00bb (p. 96).<\/strong><\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Los peligros y posibilidades de esta funci\u00f3n \u00ab<em>positiva<\/em>\u00bb se destacan tambi\u00e9n en el trabajo (de 1988) \u00bb<em><strong>Notas sobre las recomendaciones del Tribunal Constitucional al legislador<\/strong><\/em>\u00bb, en que, a la luz de experiencias concretas, <strong>Tom\u00e1s y Valiente<\/strong> examina los l\u00edmites de la funci\u00f3n creadora de la jurisdicci\u00f3n constitucional.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">A\u00fan consciente de todos estos l\u00edmites, <strong>Tom\u00e1s y Valiente<\/strong> refleja, en sus ensayos, el papel del Tribunal en la construcci\u00f3n de un orden constitucional a partir de la interpretaci\u00f3n de un texto fundamental nuevo. Resulta, por tanto, revelador, como contrapunto, el \u00faltimo trabajo recogido en su libro, el referente a la figura y obra de<strong> Manuel Aza\u00f1a<\/strong>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"> Tras haber analizado, en los ensayos anteriores, c\u00f3mo se ha ido creando un orden constitucional, el autor viene a contraponer nuestra actual experiencia hist\u00f3rica, de desarrollo continuado y paulatino de una <em>Constituci\u00f3n<\/em>, con otra, la de <strong>Aza\u00f1a<\/strong>, que intentaba llevar a la realidad, en forma inmediata y simult\u00e1nea, las previsiones de una <em>Constituci\u00f3n<\/em> revolucionaria para su \u00e9poca: <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify; padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\"><strong>en palabras de Aza\u00f1a, que recoge Tom\u00e1s y Valiente, \u00ab<em>Todo se puede hacer todos los d\u00edas y al mismo tiempo. Basta con quererlo<\/em>\u00bb (p. 272).<\/strong><\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El autor titula este \u00faltimo ensayo sobre Aza\u00f1a (<em>reveladoramente, c\u00f3mo dijimos<\/em>) \u00ab<em><strong>Huir hacia arriba<\/strong><\/em>\u00bb. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El libro de <strong>Tom\u00e1s y Valiente<\/strong> muestra como, esta vez, ninguna huida ha sido necesaria. En su momento el autor contribuy\u00f3, y en gran medida a que ello fuera posible; ahora contribuye a que puedan conocerse las ra\u00edces intelectuales y las ideas claves que inspiraron una tarea sin duda hist\u00f3rica.<\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<figure id=\"attachment_2317470\" aria-describedby=\"caption-attachment-2317470\" style=\"width: 260px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Luis_L%C3%B3pez_Guerra\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\" data-schema-attribute=\"\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-2317470\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/Luis_Lopez_Guerra-260x300.jpg\" alt=\"\" width=\"260\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/Luis_Lopez_Guerra-260x300.jpg 260w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/Luis_Lopez_Guerra.jpg 330w\" sizes=\"auto, (max-width: 260px) 100vw, 260px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-2317470\" class=\"wp-caption-text\"><span style=\"color: #008000;\">Luis Mar\u00eda L\u00f3pez Guerra (Le\u00f3n, 11 de noviembre de 1947) es un jurista, magistrado, pol\u00edtico y catedr\u00e1tico espa\u00f1ol. Vicepresidente del Tribunal Constitucional de Espa\u00f1a (1992-1995) y presidente de secci\u00f3n del Tribunal Europeo de Derechos Humanos (2015-2017).<\/span><\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"color: #008000; font-size: 18pt;\">*******<\/span><\/strong><\/p>\n<h2 style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 24pt;\">LA PRISION POR DEUDAS EN LOS DERECHOS CASTELLANO Y ARAGONES<\/span><\/h2>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"font-size: 18pt;\">Francisco Tom\u00e1s y Valiente<\/span><\/strong><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/www.boe.es\/biblioteca_juridica\/anuarios_derecho\/abrir_pdf.php?id=ANU-H-1960-10024900490\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\" data-schema-attribute=\"\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-2317478\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/Prision-de-deudores-en-Londres-248x300.jpg\" alt=\"\" width=\"280\" height=\"338\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/Prision-de-deudores-en-Londres-248x300.jpg 248w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/Prision-de-deudores-en-Londres.jpg 422w\" sizes=\"auto, (max-width: 280px) 100vw, 280px\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h3 style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 18pt;\"><strong>INTRODUCCI\u00d3N<\/strong><\/span><\/h3>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-2317476\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/accomac_debtors_prison_sign-300x171.webp\" alt=\"La prisi\u00f3n por deudas en el Derecho Visigodo \" width=\"480\" height=\"274\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/accomac_debtors_prison_sign-300x171.webp 300w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/accomac_debtors_prison_sign.webp 730w\" sizes=\"auto, (max-width: 480px) 100vw, 480px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Se estudia en el presente trabajo la responsabilidad personal por el incumplimiento de obligaciones civiles. Esta responsabilidad ha tomado diversas formas de realizaci\u00f3n a lo largo de los siglos y seg\u00fan las l\u00edneas esenciales de cada ordenamiento jur\u00eddico; pero con una denominaci\u00f3n general pue de calificarse como prisi\u00f3n por deuda civil. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En cada \u00e9po\u0441\u0430 \u0443 en cada ordenamiento, se llegaba a una situaci\u00f3n en la que el deudor que no hab\u00eda cumplido su obligaci\u00f3n era apresado, si bien las causas concretas, la finalidad inmediata y la forma de la prisi\u00f3n eran diversas y obedec\u00edan a distintas estructuras.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">La prisi\u00f3n por deudas ser\u00e1 estudiada, poniendo en claro la fundamentaci\u00f3n y la causa de la p\u00e9rdida de libertad por parte del deudor, as\u00ed como tambi\u00e9n la situaci\u00f3n del preso en cada momento y caso. Se expondr\u00e1n las diversas figuras de prisi\u00f3n (<em>prisi\u00f3n coactiva, prisi\u00f3n servidumbre, prisi\u00f3n del deudor demandado<\/em>&#8230;), procurando explicar por qu\u00e9 razones y en qu\u00e9 situaciones se aplicaba cada una de ellas.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Una limitaci\u00f3n que en todo el trabajo se ha respetado es la de atender tan s\u00f3lo a la prisi\u00f3n por deuda civil en sentido estricto. No se nos oculta la dificultad de delimitar qu\u00e9 era civil en cada momento y caso, pero en l\u00edneas generales consideramos como obligaciones civiles las nacidas de tratos, convenios o acuerdos directos entre particulares. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">La prisi\u00f3n por incumplimiento de obligaciones nacidas <em>ex delicto<\/em>, o la que pudiera derivarse de no pagar derechos o rentas de car\u00e1cter fiscal, han sido eliminadas de este estudio. Y es que en ambos casos entran en juego elementos punitivos o de car\u00e1cter fiscal, que impurifican la figura de la prisi\u00f3n, puesto que en tales supuestos ya no se trata s\u00f3lo de aplicar un medio de ejecuci\u00f3n patrimonial, sino que m\u00e1s o menos directamente se entremezclan otros motivos extra-civiles.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">La mayor o menor amplitud en la aplicaci\u00f3n de la prisi\u00f3n,\u00a0<\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">e incluso la forma y r\u00e9gimen general de la misma, dependen siempre de la estructura del ordenamiento jur\u00eddico de que se trate, y muy especialmente del procedimiento arbitrado para la ejecuci\u00f3n de las obligaciones civiles. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">As\u00ed, seg\u00fan sea la aplicaci\u00f3n de la ejecuci\u00f3n forzosa patrimonial, variar\u00e1 inevitablemente toda la regulaci\u00f3n de la prisi\u00f3n por deudas. Ello obliga a describir en intimo contacto con el tema estricto de este trabajo, cuestiones relativas a la ejecuci\u00f3n forzosa, o al medio o medios de asegurar la comparecencia en juicio del demandado; pero siempre en funci\u00f3n de la prisi\u00f3n del deudor, y sin prestarle m\u00e1s atenci\u00f3n de la absolutamente indispensable.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En alguna ocasi\u00f3n se ha procurado aprovechar la coyuntura que ofrec\u00eda el estudio institucional, para examinar aspectos formales referentes a las relaciones entre las fuentes. As\u00ed se ha hecho concretamente con los <em><strong>Fueros municipales castellano-leoneses<\/strong><\/em> pertenecientes a la <strong>f<\/strong><em><strong>amilia del de Cuenca<\/strong><\/em>. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Si esta labor no se ha repetido en otras ocasiones ha sido por causas desprendidas de las mismas fuentes de conocimiento; por ejemplo, una comparaci\u00f3n entre el <em><strong>Fuero de Jaca<\/strong><\/em> y los <strong><em>Fueros de 1247<\/em><\/strong> hubiera sido in\u00fatil, porque s\u00f3lo hubi\u00e9ramos podido manejar una redacci\u00f3n (<em>la editada por <strong><em>R<\/em>amos Loscertales<\/strong><\/em>) del <em><strong>Fuero extenso de Jaca<\/strong><\/em>, y habiendo, como sin duda hubo, otras varias redacciones de esta misma fuente, nuestra comparaci\u00f3n habr\u00eda carecido de valor.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Por ahora he estudiado solamente los <em>Derechos castellano y aragon\u00e9s<\/em> acerca de este tema. M\u00e1s adelante ampliar\u00e9 este estudio a los <em>Derechos vasco, navarro, valenciano y catal\u00e1n<\/em>. Con ello quedar\u00e1 cumplido, Dios mediante, el prop\u00f3sito de analizar las fuentes de todos nuestros Derechos hist\u00f3ricos, formando as\u00ed una monograf\u00eda lo m\u00e1s exhaustiva posible.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">De cada Derecho se han manejado las fuentes m\u00e1s importantes en relaci\u00f3n con la materia objeto de investigaci\u00f3n. En la mayor\u00eda de los casos la consulta ha sido provechosa; pero ha habido ocasiones en que m\u00e1s de una fuente ha guardado absoluto silencio sobre nuestro objetivo; as\u00ed, por ejemplo, los <strong>Actos de Corte de Arag\u00f3n<\/strong>, o las obras de algunos autores como BARDAXI, en Arag\u00f3n, O P\u00c9REZ DE SALAMANCA, en Castilla.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Para no hacer en exceso prolija la indicaci\u00f3n de las fuentes consultadas, prescindimos de una relaci\u00f3n en la que se incluyeran todas las manejadas, as\u00ed como tambi\u00e9n dejamos de citar aquellas fuentes cuya consulta result\u00f3 infructuosa, salvo los casos en que el mismo silencio de una fuente determinada, sea ya en s\u00ed mismo un dato que merezca ser destacado.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">No es posible describir de modo uniforme la sistem\u00e1tica seguida para la exposici\u00f3n del material reunido sobre el tema estudiado. Se ha intentado, en todo caso, aunar criterios sistem\u00e1ticos y cronol\u00f3gicos, a fin de no ofrecer ni una mera relaci\u00f3n de hechos o de disposiciones legales ordenadas simple mente por su fecha, ni una visi\u00f3n excesivamente obediente a ideas o principios dogm\u00e1ticos modernos, pero inadecuados a todas y cada una de las \u00e9pocas analizadas. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Se procura reflejar la realidad hist\u00f3rica con su propio e intimo orden, reproduciendo, en cuanto ello es posible, su estructura interna. Por lo mismo la sistematizaci\u00f3n del presente trabajo no es algo que se haya pensado previa y fr\u00edamente, y que luego se haya impuesto forzadamente, como un molde, al material recogido. sino que intenta ser un reflejo fiel de la interna ordenaci\u00f3n en cada momento, de la instituci\u00f3n estudiada. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">A lo largo de la exposici\u00f3n se ofrecer\u00e1n en distintas ocasiones, aclaraciones justificativas de haber tomado tal y no otra decisi\u00f3n en cuanto al sistema, o de preferir aqu\u00e9l y no cualquier otro criterio expositivo. <em>V\u00e9anse, por ejemplo, el principio del apartado V, o las notas 262 6 393<\/em>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">He dudado mucho acerca de la conveniencia de incluir al final de estas p\u00e1ginas, unas conclusiones que sirvieran de s\u00edntesis de los resultados obtenidos. Si me he decidido a no presentarlas ha sido, en parte, por no recargar la extensi\u00f3n del trabajo; y, adem\u00e1s, porque no las creo indispensables, puesto que en varios momentos de la exposici\u00f3n he procurado recapitular ideas, y comparar el r\u00e9gimen aragon\u00e9s con el castellano. Quiz\u00e1 cuando publique (<em>si es posible<\/em>) las otras partes de este estudio (<em>las relativas a los dem\u00e1s Derechos hisp\u00e1nicos<\/em>), har\u00e9 una visi\u00f3n comparativa entre las formas de regular esta instituci\u00f3n en todos los ordenamientos.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-2317477\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/Prision-por-deudas-2.jpg\" alt=\"\" width=\"330\" height=\"330\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/Prision-por-deudas-2.jpg 200w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/Prision-por-deudas-2-150x150.jpg 150w\" sizes=\"auto, (max-width: 330px) 100vw, 330px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"color: #008000; font-size: 18pt;\">*******<\/span><\/strong><\/p>\n<h3 style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 18pt;\">LA PRISION POR DEUDAS EN EL DERECHO VISIGODO<\/span><\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Son escasos los textos del Derecho visigodo que aluden a la responsabilidad personal del deudor. Tan s\u00f3lo en el <em><strong>Liber<\/strong> <\/em>se encuentran algunas leyes, que puedan servir para mostrarnos, aunque de modo incompleto, c\u00f3mo aplicaban los <em>visigodos<\/em> esta instituci\u00f3n <strong>(1)<\/strong>. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En primer lugar, las<strong> leyes IX, 3,1; IX, 3,3; y IX, 3.4<\/strong> <strong>(2)<\/strong>,\u00a0<\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">todas ellas <em>antiquae<\/em>, regulan la <strong>protecci\u00f3n que el deudor obtiene cuando se refugia en una iglesia<\/strong> huyendo de su acreedor <strong>(3)<\/strong>. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">La idea central y com\u00fan a estas tres leyes es que <strong>el deudor no puede ser violentamente extra\u00eddo del templo por su acreedor, salvo en el caso de que el fugitivo quisiera defenderse por las armas<\/strong>. Por ello la conducta del acreedor que <em>violenter abstraxerit suum debitorem<\/em>, queda penada. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Pero <strong>la prohibici\u00f3n de violencia parece dirigida m\u00e1s que a proteger la persona del deudor, a garantizar la paz del lugar sagrado y el respeto al mismo<\/strong>. En efecto, el acreedor es castigado porque<em> iniuriosus fuit<\/em>, y tal injuria no puede considerarse infringida contra el deudor <em>(puesto que \u00e9ste, en definitiva, le es entregado<\/em>), sino contra la <em>Iglesia<\/em>. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Por esto, <strong>una vez el acreedor satisface la pena impuesta por la ley<\/strong>, en proporci\u00f3n a su personal condici\u00f3n,<strong> los sacerdotes le entregaban al deudor<\/strong>. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Tambi\u00e9n era entregado el deudor a su acreedor si \u00e9ste lo ped\u00eda pac\u00edficamente al presb\u00edtero o di\u00e1cono de la iglesia que sirviese de refugio a aqu\u00e9l<\/strong>.\u00a0<\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">La <strong>segunda parte de la IX, 3,4<\/strong>, as\u00ed lo dice con toda claridad, razonando, adem\u00e1s, que aunque se pueda conceder protecci\u00f3n al deudor, no puede permitirse \u00ab<em>que \u00e9ste retenga lo ajeno, es decir, que no pague lo que debe<\/em>\u00bb. As\u00ed, pues, <em>presbyter aut diaconus debitorem sine dilatione restituat<\/em>.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<figure id=\"attachment_2317482\" aria-describedby=\"caption-attachment-2317482\" style=\"width: 360px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Liber_Iudiciorum\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\" data-schema-attribute=\"\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-2317482\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/Liber-Iudiciorum.jpeg\" alt=\"\" width=\"360\" height=\"271\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/Liber-Iudiciorum.jpeg 259w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/Liber-Iudiciorum-80x60.jpeg 80w\" sizes=\"auto, (max-width: 360px) 100vw, 360px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-2317482\" class=\"wp-caption-text\"><span style=\"color: #008000;\"><a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Liber_Iudiciorum\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\" data-schema-attribute=\"\"><strong>Liber Iudiciorum<\/strong><\/a>. Lo m\u00e1s importante del reinado de Recesvinto, y por lo que ha pasado a la Historia, es la promulgaci\u00f3n en el a\u00f1o 654 del Liber Iudiciorum, un hito legislativo que muestra el ansia de unificaci\u00f3n que tuvo el rey. Signific\u00f3 la uni\u00f3n legislativa de todos los habitantes del reino sin contar con los jud\u00edos, que permanecieron ajenos a esta uni\u00f3n por cuesti\u00f3n de fe, por ello recibieron severas leyes y llegaron a firmar un placitum en el a\u00f1o 654 como promesa a la religi\u00f3n cristiana.<\/span><\/figcaption><\/figure>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Pero <strong>al entregar al deudor, el presb\u00edtero o di\u00e1cono hab\u00edan de procurar que el acreedor ni lo hiriera, <em>aut ligare praesumat<\/em><\/strong>; antes bien, delante de uno de ellos el acreedor deb\u00eda conceder al deudor un plazo para que dentro de \u00e9l pagase el d\u00e9bito. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Estas leyes, pues, confirman el <strong>car\u00e1cter de lugar sagrado que tienen las iglesias, y con ello protegen indirectamente a\u00a0<\/strong><\/span><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>quien se refugia en ellas<\/strong>. Y vuelven a favorecer al deudor, procurando que el acreedor ni lo hiera ni lo lleve preso. Se sale al paso con ello a la conducta que normalmente realizar\u00eda el acreedor una vez alcanzase al deudor fugitivo. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Es probable que, en parte, como represalia por la intentada huida del deudor, y en parte para evitar que la repitiese otra vez, acaso con m\u00e1s \u00e9xito, <strong>el acreedor quisiera llevarse al deudor ligado, preso. Pero esta conducta no es aprobada por la ley. Lo que \u00e9sta ordena es que el acreedor, <em>praesente praesbytero<\/em>, conceda nuevo plazo al deudor y lo deje ir<\/strong>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>\u00bfSe cumplir\u00eda realmente este precepto de la IX, 3,4?<\/strong> Es probable que no; o, por lo menos, no en todos los casos, sino <strong>cuando el acreedor espont\u00e1neamente, accediese<\/strong>. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Hay que tener en cuenta que aunque se obedeciera punto por punto lo que esta ley establece, <strong>una vez fuera de la iglesia, el acreedor podr\u00eda apresar de nuevo al deudor y mantenerlo \u00ab<em>ligado<\/em>\u00bb<\/strong>, sin que pudiera por ello sucederle nada, ya que la ley no condena en modo alguno al acreedor que atare o apresare despu\u00e9s, fuera del templo, a su deudor. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>La actuaci\u00f3n ante el <em>presb\u00edtero<\/em> tiene mucho de acci\u00f3n humanitaria y generosa pero la ley n\u043e castiga jur\u00eddicamente al acreedor que incumple luego lo concertado ante el sacerdote<\/strong>. Y si un hombre persegu\u00eda a otro, es dif\u00edcil que una vez lo hubiese capturado, fuera a dejarlo en libertad, s\u00f3lo porque delante de un sacerdote se comprometi\u00f3 a ello. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Si no siempre. <strong>en muchos casos tal compromiso se tendr\u00eda tan s\u00f3lo como requisito puramente formulario, se contraer\u00eda con reserva mental<\/strong>, y el acreedor tan pronto como \u00e9l y su deudor estuvieran fuera del lugar sagrado, no permitir\u00eda que \u00e9ste se marchase libremente, sino que lo atrapar\u00eda nuevamente. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">A no ser que su conciencia o su generosidad -motivaciones ambas de car\u00e1cter extrajur\u00eddico- le impulsasen a cumplir el compromiso contra\u00eddo y, en consecuencia, a dejar libre al deudor.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Adem\u00e1s, <strong>\u00bfqu\u00e9 har\u00eda el acreedor si alcanzaba al deudor antes de que \u00e9ste se protegiera en lugar sagrado?<\/strong> L\u00f3gicamente, apresarlo y mantenerlo cautivo de alg\u00fan modo; de no ser as\u00ed, la persecuci\u00f3n y el intento de captura no tendr\u00edan sentido. <strong>La\u00a0prisi\u00f3n del deudor ser\u00eda, pues, una realidad m\u00e1s o menos frecuente<\/strong>.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<figure id=\"attachment_2317480\" aria-describedby=\"caption-attachment-2317480\" style=\"width: 587px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-2317480 size-full\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/CHINDASVINTO-RECESVINTO-Y-EGICA-SEGUN-EL-CODICE-VIGILANO.png\" alt=\"\" width=\"587\" height=\"299\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/CHINDASVINTO-RECESVINTO-Y-EGICA-SEGUN-EL-CODICE-VIGILANO.png 587w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/CHINDASVINTO-RECESVINTO-Y-EGICA-SEGUN-EL-CODICE-VIGILANO-300x153.png 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 587px) 100vw, 587px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-2317480\" class=\"wp-caption-text\"><span style=\"color: #008000;\">CHINDASVINTO, RECESVINTO Y \u00c9GICA SEG\u00daN EL \u2018C\u00d3DICE VIGILANO\u2019<\/span><\/figcaption><\/figure>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Estas consideraciones quedan confirmadas por una ley de <strong>Chindasvinto<\/strong>, la <strong>II, 5,8<\/strong> del <strong><em>Liber<\/em> (4)<\/strong>, que comienza aludiendo a que son muchos los que frecuentemente, en relaci\u00f3n con el cumplimiento de algo (<em>pro re qualibet adimplenda sit<\/em>), obligan todos sus bienes y sus personas. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Las leyes antes comentadas, de \u00e9poca anterior a la de <strong>Chindasvinto<\/strong>, pues son <em>antiquae<\/em>, deben ser interpretadas seguramente en relaci\u00f3n con esta realidad que en el reinado de <strong>Chindasvinto<\/strong> era tan frecuente. El problema que \u00e9ste plantea no es, pues, nuevo. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">A <strong>Chindasvinto<\/strong> no le parece justo que por una sola deuda (<em>ut unius causa debiti<\/em>) quede vinculada la persona del deudor, ni siquiera todos sus bienes. <strong>Al que no cumpla lo debido s\u00f3lo es l\u00edcito penarlo haci\u00e9ndole pagar el doble o, en alg\u00fan caso, el triple de la deuda inicial<\/strong>. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Pero en modo alguno es permisible la prisi\u00f3n del deudor o su servidumbre por el incumplimiento de una sola deuda civil<\/strong>. En este caso, la responsabilidad personal queda tajantemente prohibida. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Sin embargo, <em><strong>otra ley del Liber<\/strong><\/em>, que tambi\u00e9n es de <strong>Chindasvinto<\/strong> (<em>la <strong>V, 6.5<\/strong><\/em>) <strong>(5)<\/strong>, regula de muy distinta manera el caso del deudor de muchos acreedores. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">La primera norma fijada por esta ley es la de que <strong>habiendo varios acreedores de un mismo deudor, cobrar\u00e1 su cr\u00e9dito en primer lugar aqu\u00e9l o aqu\u00e9llos que antes reclamen el cumplimiento de su derecho<\/strong>. No se tiene, pues, en cuenta para establecer el orden entre los diversos cr\u00e9ditos la fecha de su respectiva constituci\u00f3n, sino la de petici\u00f3n. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Por consiguiente, <strong>en el caso de que todos los acreedores act\u00faen contra el deudor al mismo tiempo, la ley fija como \u00fanico criterio para el cobro, el de la cuant\u00eda de cada cr\u00e9dito,<\/strong> pero ya no atiende a la posible prelaci\u00f3n cronol\u00f3gica entre los mismos.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<figure id=\"attachment_2317481\" aria-describedby=\"caption-attachment-2317481\" style=\"width: 260px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/casarealdeespana.es\/2016\/04\/30\/chindasvinto-rey-visigodo\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\" data-schema-attribute=\"\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-2317481\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/chindasvinto2-215x300.jpg\" alt=\"\" width=\"260\" height=\"363\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/chindasvinto2-215x300.jpg 215w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/chindasvinto2.jpg 322w\" sizes=\"auto, (max-width: 260px) 100vw, 260px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-2317481\" class=\"wp-caption-text\"><span style=\"color: #008000;\">El Rey Chindasvinto, sucedi\u00f3 a Tulga, a quien consigui\u00f3 usurpar el trono mediante una conjura. Posteriormente se hizo elegir por los nobles y ungir por los obispos el 30 de abril del 642<\/span><\/figcaption><\/figure>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Ahora bien; <strong>podr\u00eda suceder que el patrimonio del deudor fuera insuficiente para saldar todas las obligaciones<\/strong>. \u00bfQu\u00e9 soluci\u00f3n se adoptaba en tal caso? <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El \u00faltimo punto de esta ley resuelve que <strong>si no hubiera de d\u00f3nde pagar todo lo que el deudor debiera, el juez hab\u00eda de entregarlo a los acreedores demandantes, para que, por causa de las deudas no pagadas, les sirviera perpetuamente<\/strong>. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>No se especifica en qu\u00e9 forma queda establecida<\/strong> <strong>la servidumbre<\/strong>, esto es, si les ha de servir a todos al mismo tiempo, lo cual ser\u00eda imposible en la mayor\u00eda de las ocasiones, o si rotativamente. No se dice tampoco si los acreedores que lo fueran por m\u00e1s elevadas cantidades ten\u00edan derecho a disfrutar\u00a0por m\u00e1s tiempo que los otros acreedores, de los servicios del deudor insolvente. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El legislador pone punto final demasiado pronto. Pero aunque estos importantes caracteres de la <em>prisi\u00f3n-servidumbre del deudor<\/em> no est\u00e9n aclarados por la ley, no cabe duda de que el <strong>Derecho visigodo<\/strong> transforma al deudor insolvente en siervo de sus varios acreedores;<strong> servidumbre que no es provisional, sino perpetua<\/strong>.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #008000;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt;\">El Derecho visigodo transforma al deudor insolvente en siervo de sus varios acreedores; servidumbre que no es provisional, sino perpetua.<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">La diferencia entre estas dos leyes de <strong>Chindasvinto<\/strong> no puede ser m\u00e1s radical. La explicaci\u00f3n del distinto comportamiento del legislador en estos dos casos contemplados por <strong>la <em>II, 5,8 y la V, 6,5<\/em><\/strong>, estriba probablemente en que <strong>se supone un \u00e1nimo fraudulento en el deudor de muchos acreedores<\/strong>; <strong>intenci\u00f3n dolosa que justificar\u00eda el dur\u00edsimo trato de que lo hac\u00eda objeto la ley<\/strong>. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Mientras que, en el supuesto del deudor de un solo acreedor, permitir la responsabilidad personal de \u00e9ste seria dejar una posible puerta abierta para los abusos de los acreedores<\/strong>. Abusos que en tiempo de <strong>Chindasvinto<\/strong> (<em>as\u00ed lo da a entender el principio de la II, 5.8<\/em>) ser\u00edan ya harto frecuentes para que el legislador cerrase los ojos ante ellos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>La responsabilidad personal del deudor re\u00fane, pues, los caracteres siguientes<\/strong>, con arreglo a las citadas leyes de <strong>Chindasvinto<\/strong>:<\/span><\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\"><strong>Primero: es subsidiaria, pues s\u00f3lo se presenta cuando el deudor no tiene bienes suficientes. <\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\"><strong>Segundo: s\u00f3lo se admite en los casos en que el deudor lo sea de muchos acreedores.\u00a0<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\"><strong>Tercero: al parecer consist\u00eda siempre en la servidumbre del deudor en favor de sus acreedores\u00bb (6). <\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\"><strong>Cuarto: esta servidumbre era perpetua.<\/strong><\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<figure id=\"attachment_2317483\" aria-describedby=\"caption-attachment-2317483\" style=\"width: 400px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/dariomadrid.com\/chindasvinto-el-terrible-rey-anciano\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\" data-schema-attribute=\"\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-2317483\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/Chindasvinto-paint-300x209.webp\" alt=\"\" width=\"400\" height=\"279\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/Chindasvinto-paint-300x209.webp 300w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/Chindasvinto-paint-1024x714.webp 1024w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/Chindasvinto-paint-768x536.webp 768w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/Chindasvinto-paint.webp 1134w\" sizes=\"auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-2317483\" class=\"wp-caption-text\"><span style=\"color: #008000;\">Chindasvinto, el terrible rey anciano<\/span><\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"color: #008000; font-size: 18pt;\">***<\/span><\/strong><\/p>\n<blockquote>\n<h4 style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 18pt;\">Notas<\/span><\/h4>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>1<\/strong>. En el C\u00f3digo de Eurico y en los Fragmentos Gaudenzianos no hay ning\u00fan texto referente a la prisi\u00f3n por deudas. Lo mismo sucede con las F\u00f3rmulas editadas por MART\u00cdN M\u00cdNGUEZ.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">La Lex Romana Wisigotorum contiene una disposici\u00f3n del C. Theodosiano que regula la cesi\u00f3n de bienes, especificando que el deudor cedente no queda liberado con ello del cumplimiento de la obligaci\u00f3n. Pero el texto no dice nada sobre cu\u00e1l fuera la situaci\u00f3n personal del cedente respecto a su acreedor o acreedores. Cfr. Lex Romana Wisigothorum, ed. Haenel, Leipzig, 1849: C\u00f3dicis Theodosiani, lib. IV, tft. XVIII.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>2<\/strong>. <span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Liber iudiciorum IX, 3,1<\/strong>. \u00abNe ad ecclesiam confugiens abstrahatur, nisi armis defensus. Nullus de ecclesia ausus sit aliquem violen-ter abstrahere, nisi ad ecclesiam confugiens armis se fortasse defendere voluerit\u00bb. (No hay diferencia entre la edici\u00f3n de la Academia y la de Zeumer; tan s\u00f3lo en la \u00e9ste se indica, tanto en esta ley como en las dos que trancribiremos inmediatamente su car\u00e1cter de antiqua, que no se hace constar en el texto de la Academia de la Ilistoria.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify; padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>IX, 3,3<\/strong>. De damno hominen ab ecclesia abstrahentis. Si quis de altaribus servum suum, aut debitorem non traditum sibi a sacerdote vel ab ecclesiae custodibus, violenter abstraxerit; si honestioris loci persona est, ut (ed. Zeumer ubi) primum iudici de co fuerit relatum altario, cui iniuriosus fuit, cogatur exolvere solidos C. Inferior vero persona det solidos XXX: quod si non habuerit unde componat, correptus a iudice in conventu publice C flagella suscipiat. Dominus vero servum, sive creditor debitorem recipiat excusatum\u00bb. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify; padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>IX, 3.4<\/strong>. Ut debitor seu reus de ecclesia non abstrahantur, sed quae sunt debita reddant. Eos qui ad ecclesiam vel ad ecclesiae porticos confugerint, nullus contingere praesumat, sed presbytero vel diacono repetat ut reformet, et seu debitor sive reus qui confugerat, si non meretur occidi, apud repetentem ecclesiae custos interveniat, ut ei veniam det, et exoratus indulgeat. Quod si debitor aliquis ad ecclesiam confugerit, eum ecclesia non vindicet (ed. Zeumer: defendat), sed presbyter aut diaconus debitorem sine dilatione restituat; ita ut ipse qui debitum repetit, nequaquam caedere eum, aut ligare praesumat qui<\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">ad ecclesiae auxilium decurrit; sed presente presbytero vel diacono constituatur infra quod tempus ei debitum reformetur. Quia licet ecclesiae interventus religionis contemplatione concedatur, aliena tamen retineri non poterunt. &#8230;\u00bb. (El resto no interesa).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>3<\/strong>. En realidad el supuesto que contemplan es m\u00e1s amplio, pues abarcan no s\u00f3lo al deudor, sino tambi\u00e9n al delincuente fugitivo. Pero como a estos \u00faltimos, una vez sentado el principio general, se remite a otras leyes, el tratamiento del deudor queda claramente diferenciado del del delincuente.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>4<\/strong>. <strong>Liber iudiciorum, 11, 5.8<\/strong>.&#8211;Ne sub unius nomine causae res alia, vel persona callidis definitionibus obligetur de poena etiam quae sit in placitis inserenda, Pravis ac malignis moribus improborum iustitiae semper est sententiis obviandum. Ideoque quia dira perversorum cupiditas ita saepe plurimos novarum fraudum molitione conlaqueat, ut quum pro re qualibet adimplenda sit pactio, res eorum simul obligent ac personas; hoc fieri omnimodo prohibemus. Sed quotiens undelibet placitum conscribetur, non amplius in transgressoris poena, quam duplatio reddendae rei vel triplatio nummorum satisfactione taxetur. Res tamen omnis aut persona nullatenus obligetur: quia iniustum punitus adprobamus, ut unius causa debiti rerum fiat omnium perditio. vel personae. Quodcumque igitur contra legis huius decretum cons criptum placitum, vel definitio facta fuerit, ubicumque reperta fuerit, vacua omnismodis et invalida reputetura. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">No hay variaci\u00f3n en in ed, de Zeumer, salvo el hecho de indicar que la ley pertenece a (Chindasvinto, cuesti\u00f3n que se silencia en la ed, de la Academia.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">La redacci\u00f3n de Ervigio a\u00f1ade al final de la ley tal como se ha transerito las palabras siguientes: \u00abreputetur, Sola vero potestas regia erit in omnibus libera qualemcunque fusserit in placitis inserere penammm.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>5<\/strong>. <strong>Liber ludiciorum, 1, 0,5<\/strong>.-Flavius Chindasvintus Rex. Si una persona reatu vel debito multis tencatur obnoxia. Si una persona plu-rimis rea vel debitrix maneat, qui prior in petitione praccesserit, et aut per placitum, aut per probationem sive professionem vius, cum sibi reum aut debitorem esse docuerit, ipsi nihilominus aut luxta qualita tem debiti satisfacere compellendus est, vel damandus a judice. Quod si quibus reus vel debitor manet, uno eodemque tempore contra eum agere coeperint, secundum quantitatem debiti vel reatus, aut reddere (ed, Zeumer reddat) omnibus, aut omnibus addicendus est serviturus, Quaerere tamen a judice ad liquidum oportebit, cui magis reus vel debitor maneat, ut ipsi malorem partos reddi praccipiat: et de reli qus, quod de facultate rai vel debitoris romanserit, quantum vesldatur caeteris lulex ipse manifeste perpendat. Certe si non fuerit unds compositio exsolvi dubent, cum hoc (ed. Zeuner id) saltim quod vide tur habere, pro debito vel resatu perpetim serviturum index petentibus tradere non desistata,<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>6<\/strong>. Este punto es dudoso. La<strong> IX, 34<\/strong>, cuando habla de la intercesi\u00f3n del sacerdote en favor del deudor, no proh\u00edbe que el acreedor lo haga su siervo, sino exactamente, que intente maltratarlo o ligarlo. Estas ataduras significan, sin duda, privaci\u00f3n de libertad; pero no dice el texto si tal privaci\u00f3n consiste en retener preso al deudor simplemente hasta que pague, o si, por el contrario, atar al deudor equivale a llevarlo como siervo propio. Si se admite la primera interpretaci\u00f3n, el Derecho visigodo habr\u00eda conocido la servidumbre perpetua del deudor, y la prisi\u00f3n temporal y coactiva de \u00e9ste. Pero interpretando la IX, 3.4 a la luz de las dos leyes citadas de Chindasvinto, parece quiz\u00e1 m\u00e1s probable que el intento de llevarse atado al deudor equivalga a considerar a \u00e9ste como siervo del acreedor.<\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<figure id=\"attachment_2317484\" aria-describedby=\"caption-attachment-2317484\" style=\"width: 330px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-2317484\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/Liber_Iudiciorum_visigotic-180x300.png\" alt=\"\" width=\"330\" height=\"550\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/Liber_Iudiciorum_visigotic-180x300.png 180w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/Liber_Iudiciorum_visigotic.png 500w\" sizes=\"auto, (max-width: 330px) 100vw, 330px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-2317484\" class=\"wp-caption-text\"><span style=\"color: #008000;\">Liber Iudiciorum visig\u00f2tic<\/span><\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"color: #008000; font-size: 18pt;\">*******<\/span><\/strong><\/p>\n<h2 class=\"has-text-align-center wp-block-post-title has-x-large-font-size\" style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 24pt;\">Prisi\u00f3n por deudas<\/span><\/h2>\n<div class=\"wp-block-spacer wp-container-content-728072c3\" style=\"text-align: justify;\" aria-hidden=\"true\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Por <a href=\"https:\/\/zonaobligacionesycontratos.uib.es\/prision-por-deudas\/\">Santiago Cavanillas<\/a>, SEPT 2020<\/span><\/div>\n<div aria-hidden=\"true\">\u00a0<\/div>\n<div aria-hidden=\"true\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-2317473\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/Prision-por-deudas-214x300.jpg\" alt=\"\" width=\"240\" height=\"337\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/Prision-por-deudas-214x300.jpg 214w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/Prision-por-deudas-730x1024.jpg 730w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/Prision-por-deudas.jpg 769w\" sizes=\"auto, (max-width: 240px) 100vw, 240px\" \/><\/div>\n<div aria-hidden=\"true\">\u00a0<\/div>\n<div aria-hidden=\"true\">\u00a0<\/div>\n<div style=\"text-align: center;\" aria-hidden=\"true\">\n<h3 class=\"wp-block-heading\" style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 18pt;\">1. La prisi\u00f3n por deudas y la progresiva dulcificaci\u00f3n del tratamiento de los deudores<\/span><\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Se denomina prisi\u00f3n por deudas al encarcelamiento de una persona por el mero incumplimiento de obligaciones civiles, sin necesidad de que concurran estafa, alzamiento de bienes o cualquier otra conducta punible. Estuvo vigente en Europa hasta mediados del siglo XIX y ha dejado su rastro en la literatura de la \u00e9poca [<em>entrada \u00ab<a href=\"https:\/\/zonaobligacionesycontratos.uib.es\/las-artes-y-las-deudas\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\" data-schema-attribute=\"\">Las artes y las deudas<\/a>\u00ab<\/em>].<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Significativamente, <strong>Pinker<\/strong>, en\u00a0<em><a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Los_%C3%A1ngeles_que_llevamos_dentro\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\" data-schema-attribute=\"\">Los \u00e1ngeles que llevamos dentro<\/a><\/em>, menciona el suavizamiento de las medidas contra los deudores como uno de los indicadores del general progreso mundial hacia una sociedad menos violenta. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">No hay que olvidar que la propia prisi\u00f3n por deudas constituy\u00f3 un primer pelda\u00f1o en esa evoluci\u00f3n, pues, en el <em>Derecho <\/em><em>Romano<\/em>, el acreedor pod\u00eda esclavizar al deudor incumplidor (<em>tambi\u00e9n con una evoluci\u00f3n positiva, sobre todo mediante la facilitaci\u00f3n de procedimientos de ejecuci\u00f3n meramente patrimonial<\/em>) y en la <em>Edad Media<\/em> pod\u00eda,\u00a0<em>grosso modo<\/em>, aprehenderlo.<\/span><\/p>\n<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<figure id=\"attachment_2303704\" aria-describedby=\"caption-attachment-2303704\" style=\"width: 400px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-2303704\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/La_prison_de_Sainte-Pelagie_Chambre_occupee_par_Rochefort_Proudhon_et_autres._Paris_Musees_20231009110957-300x223.jpg\" alt=\"\" width=\"400\" height=\"297\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/La_prison_de_Sainte-Pelagie_Chambre_occupee_par_Rochefort_Proudhon_et_autres._Paris_Musees_20231009110957-300x223.jpg 300w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/La_prison_de_Sainte-Pelagie_Chambre_occupee_par_Rochefort_Proudhon_et_autres._Paris_Musees_20231009110957-80x60.jpg 80w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/La_prison_de_Sainte-Pelagie_Chambre_occupee_par_Rochefort_Proudhon_et_autres._Paris_Musees_20231009110957.jpg 330w\" sizes=\"auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-2303704\" class=\"wp-caption-text\"><span style=\"color: #008000;\">Dibujo de la prisi\u00f3n de Sainte-P\u00e9lagie por Jean-Louis Talagrand (1899), una vez ocupada por Proudhon y otros.<\/span><\/figcaption><\/figure>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"text-align: center;\" aria-hidden=\"true\">\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En algunos pa\u00edses, adem\u00e1s, el deudor era encarcelado en \u00ab<em>prisiones de deudores<\/em>\u00bb, establecimientos carcelarios especiales, sujetos a un r\u00e9gimen algo m\u00e1s clemente que el resto de prisiones.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">La <strong>eliminaci\u00f3n de la prisi\u00f3n por deudas en el siglo XIX<\/strong> y su <strong>sustituci\u00f3n por un sistema de mera responsabilidad patrimonial universal<\/strong> [\u279c\u00a0<a href=\"https:\/\/zonaobligacionesycontratos.uib.es\/nociones-rc-tema-04\/#11_Idea_general\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\" data-schema-attribute=\"\">Nociones, IV, Tema 4, 1.1<\/a>], primero, y el <strong>r\u00e9gimen de segunda <\/strong><strong>oportunidad<\/strong> [\u279c\u00a0<a href=\"https:\/\/zonaobligacionesycontratos.uib.es\/nociones-rc-tema-04\/#12_Segunda_oportunidad\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\" data-schema-attribute=\"\">Nociones, IV, Tema 4, 1.2<\/a>], despu\u00e9s, han sido los siguientes hitos en la dulcificaci\u00f3n del trato que merecen los deudores incumplidores.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Desde <strong>1963<\/strong>, la prisi\u00f3n por deudas est\u00e1 prohibida por el\u00a0<strong>Convenio Europeo de Derechos Humanos<\/strong>:<\/span><\/p>\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #008000;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt;\">Nadie podr\u00e1 ser privado de su libertad por la \u00fanica raz\u00f3n de no <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">poder cumplir una obligaci\u00f3n contractual.<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<\/div>\n<div style=\"text-align: center;\" aria-hidden=\"true\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Precisamente <strong>aluden a dicho Convenio quienes se oponen a la penalizaci\u00f3n del incumplimiento de algunas obligaciones<\/strong> (<em>por ejemplo, incumplimiento m\u00e1s o menos voluntario de obligaciones familiares, como el pago de pensiones cuando se disuelve un matrimonio; ver <\/em><strong><em>arts.\u00a0226\u00a0y ss. CPen<\/em><\/strong>); para ellos, estos tipos penales \u00ab<em>resucitan<\/em>\u00bb la extinta \u00ab<em>prisi\u00f3n por <\/em><em>deudas<\/em>\u00bb.<\/span><\/p>\n<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Liber_Iudiciorum\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\" data-schema-attribute=\"\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-2317486\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/LiberIudiciorum01-206x300.jpg\" alt=\"\" width=\"260\" height=\"379\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/LiberIudiciorum01-206x300.jpg 206w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/LiberIudiciorum01.jpg 330w\" sizes=\"auto, (max-width: 260px) 100vw, 260px\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"text-align: center;\" aria-hidden=\"true\">\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><span style=\"font-size: 18pt;\">2. Una curiosa \u00abtercer\u00eda de mejor derecho\u00bb medieval<\/span><\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>En el <em>Derecho medieval espa\u00f1ol<\/em>, la privaci\u00f3n de libertad por deudas admit\u00eda dos formas<\/strong>: una, <strong>coactiva<\/strong>, que persegu\u00eda solamente presionar al deudor para que cediera sus bienes a favor de sus acreedores; otra, de <strong>servidumbre<\/strong>, por la que el deudor quedaba al servicio del acreedor, que se se\u00f1alizaba con una <strong><em>argolla al cuello<\/em><\/strong>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En el proceso de ca\u00edda en desuso de ambas formas de prisi\u00f3n, se cita una curiosa pr\u00e1ctica. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Consist\u00eda esta en que, <strong>cuando los acreedores de un deudor intentaban forzar el pago mediante prisi\u00f3n por deudas, se personaba y opon\u00eda la mujer del deudor, reclamando ser ella, respecto de la dote, acreedora preferente<\/strong> (<em>como si fuera una tercer\u00eda de mejor derecho<\/em>); ello conduc\u00eda a la <strong>entrega del deudor a su mujer \u00ab<em>sin argolla<\/em>\u00bb<\/strong>, lo que dejaba a <strong>los acreedores tan frustrados que elevaron al rey (1558-1559) esta curiosa protesta<\/strong>:<\/span><\/p>\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #008000;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt;\">Sobre los que hazen cesi\u00f3n de bienes. Otros\u00ed dezimos, que los tratantes y arrendadores e deudores han hallado una nueva manera de al\u00e7arse con lo que deven, e gastar y comer las haziendas agenas y holgarse con ellas, que es manera de hurtarlas e robarlas e de esconder e conservar las suyas, dexandose prender por las tales deudas. <\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #008000;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt;\">Y han venido en tan gran desverg\u00fcenza y poco temor de Dios que luego piden que quieren hazer cesi\u00f3n de bienes e renunciar la cadena, e hazen para ello citar a sus acreedores, e oponerse sus mugeres contra ellos, diciendo que por sus dotes e arras con que estan prevenidos, que son falsos y simulados, procurando que ellas se prefieran e que ellos sean entregados a sus mugeres, porque en su poder no traen argollas: y desta manera se quedan con las haziendas agenas, burlando de sus acreedores: <\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #008000;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt;\">Y si temiesen que les hab\u00edan de dar una pena corporal y de verg\u00fcenza o echarles a las galeras ninguno har\u00eda la dicha cesi\u00f3n de bienes. Y aunque se ha pedido y suplicado otras veces por el remedio desto, no se ha proveydo hasta agora; y conviene mucho que se provea. <\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #008000;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt;\">Suplicamos a vuestra Majestad mande que los tales tratantes, arrendadores o deudores que dixeren que no tienen bienes para pagar lo que deven y se metieren en la c\u00e1rcel, y dixeren que quieren hacer la dicha cesi\u00f3n de bienes e renunciar a la cadena se le d\u00e9 una pena corporal o de verg\u00fcen\u00e7a o de galeras, o se les ponga la argolla que manda la pragm\u00e1tica: <\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #008000;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt;\">e que aquella tenga un palo de hierro que salga fuera de todos los vestidos (<em>que por encubrirla los usan altos<\/em>) y que si se entregaren a sus mugeres sea con esta mesma argolla. Porque desta manera no se al\u00e7aran con lo ageno, ni comeran ni beber\u00e1n ni encubriran.<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\"><cite>Fuente: RAMOS V\u00c1ZQUEZ, I., \u00abDetenciones cautelares, coactivas o punitivas. La privaci\u00f3n de libertad en el derecho castellano como instrumento jur\u00eddico\u00bb,\u00a0<em>Anuario de historia del derecho espa\u00f1ol<\/em>,\u00a077, 2007,\u00a0p\u00e1gs.\u00a0707-770<\/cite><\/span><\/strong><\/p><\/blockquote>\n<\/div>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<figure id=\"attachment_2317487\" aria-describedby=\"caption-attachment-2317487\" style=\"width: 360px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-2317487\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/Locus_Apellationis_Catedral_de_Leon-300x300.jpg\" alt=\"\" width=\"360\" height=\"360\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/Locus_Apellationis_Catedral_de_Leon-300x300.jpg 300w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/Locus_Apellationis_Catedral_de_Leon-150x150.jpg 150w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/Locus_Apellationis_Catedral_de_Leon.jpg 500w\" sizes=\"auto, (max-width: 360px) 100vw, 360px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-2317487\" class=\"wp-caption-text\"><span style=\"color: #008000;\">Locus apellationis, Catedral de Le\u00f3n (Espa\u00f1a). En este lugar se impart\u00eda justicia conforme al Liber Iudiciorum.<\/span><\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 18pt;\"><strong><span style=\"color: #008000;\">*******<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2026\/02\/16\/francisco-tomas-y-valiente\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\" data-schema-attribute=\"\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-2317440\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/Tomas-y-Valiente-PPAL-1-300x199.jpg\" alt=\"\" width=\"440\" height=\"292\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/Tomas-y-Valiente-PPAL-1-300x199.jpg 300w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/Tomas-y-Valiente-PPAL-1-678x452.jpg 678w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/Tomas-y-Valiente-PPAL-1.jpg 680w\" sizes=\"auto, (max-width: 440px) 100vw, 440px\" \/><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2026\/02\/16\/francisco-tomas-y-valiente\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\" data-schema-attribute=\"\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong><span style=\"color: #008000;\">Francisco Tom\u00e1s y Valiente (1932-1996)<\/span><\/strong><\/span><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/author\/punto-critico\/\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-9528\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/03\/Mosca_Punto_Cr\u00edtico_40.png\" alt=\"\" width=\"80\" height=\"80\" data-id=\"9528\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<div class=\"mh-excerpt\"><p>La prisi\u00f3n por deudas en el Derecho Visigodo &nbsp; Francisco Tom\u00e1s y Valiente Escritos sobre y desde el Tribunal Constitucional Luis L\u00f3pez Guerra &nbsp; Con el paso del tiempo, los libros se independizan de sus <a class=\"mh-excerpt-more\" href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2026\/02\/17\/tomas-y-valiente-la-prision-por-deudas\/\" title=\"Francisco Tom\u00e1s y Valiente: \u00abEscritos sobre y desde el Tribunal Constitucional\u00bb. 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