{"id":2316779,"date":"2026-02-01T00:05:45","date_gmt":"2026-01-31T23:05:45","guid":{"rendered":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/?p=2316779"},"modified":"2026-03-08T14:20:26","modified_gmt":"2026-03-08T13:20:26","slug":"si-esto-es-un-hombre-se-questo-e-un-uomo-1945-1947-de-primo-levi-parte-1","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2026\/02\/01\/si-esto-es-un-hombre-se-questo-e-un-uomo-1945-1947-de-primo-levi-parte-1\/","title":{"rendered":"SI ESTO ES UN HOMBRE (\u00abSe questo \u00e8 un uomo\u00bb, 1945-1947), de Primo Levi. \u201cPrivados de su condici\u00f3n de hombres y convertidos en esclavos\u201d. PARTE 1"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #008000; font-size: 14pt;\">SI ESTO ES UN HOMBRE<\/span><\/p>\n\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h2 class=\"entry-title\" style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 24pt;\">\u00abKraus\u00bb, de Primo Levi<\/span><\/h2>\n<div class=\"entry-meta\" style=\"text-align: justify;\"><span class=\"byline\" style=\"font-size: 14pt;\"><span class=\"author vcard\"><span class=\"author-name\"><a href=\"https:\/\/narrativabreve.com\/2013\/08\/cuento-primo-levi-kraus.html\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Narrativa Breve<\/a>, <span class=\"posted-on\"><time class=\"entry-date published\" datetime=\"2013-08-01T23:36:49+01:00\">1 AGOSTO 2013<\/time><\/span><\/span><\/span><\/span><\/div>\n<div>\u00a0<\/div>\n<figure id=\"attachment_2316780\" aria-describedby=\"caption-attachment-2316780\" style=\"width: 440px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-2316780\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/primo-levi-300x200.jpg\" alt=\"SI ESTO ES UN HOMBRE \" width=\"440\" height=\"293\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/primo-levi-300x200.jpg 300w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/primo-levi.jpg 610w\" sizes=\"auto, (max-width: 440px) 100vw, 440px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-2316780\" class=\"wp-caption-text\"><span style=\"color: #008000;\">Primo Levi<\/span><\/figcaption><\/figure>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\" align=\"center\"><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\"><b>En\u00a0<i>Si esto es un hombre<\/i>\u00a0Primo Levi narra su internamiento en Monowitz, un campo de trabajo dependiente del de Auschwitz, a comienzos de 1944, sin embargo, el autor italiano no ahonda en la masacre, no escarba en las tumbas de los asesinados, no se recrea en los sufrimientos de los presos de los campos de exterminio nazis. <\/b><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\" align=\"center\"><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\"><b>Prefiere tratar de profundizar en el hecho, quiz\u00e1, m\u00e1s inhumano de todo el proceso: c\u00f3mo un hombre puede arrebatar a otro todo indicio de humanidad, toda muestra de civilizaci\u00f3n. Pronto comprende que aquello no es sino una ruleta rusa, una suerte de juego cruel en el que puede morir cualquiera, un microcosmos de miseria, de horror, de injusticia y de maldad. <\/b><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\" align=\"center\"><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\"><b>Las descripciones de los trabajos que son obligados a llevar a cabo los presos, de los castigos a los que se los somete, de las condiciones de vida que mantienen, son tan espeluznantes que sorprende verlas narradas de una manera tan expositiva, casi tan desapasionada. <\/b><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\" align=\"center\"><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\"><b>Levi, como hemos dicho, no se recrea en los detalles s\u00f3rdidos o macabros, sino que describe con pulcritud ese proceso que, poco a poco, aunque con extraordinaria rapidez y eficacia, priva a los seres humanos de su condici\u00f3n de hombres para convertirles en esclavos.<\/b><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><em>(Fuente:\u00a0<a title=\"Solo de Libros, Primo Levi\" href=\"http:\/\/www.solodelibros.es\/26\/05\/2006\/si-esto-es-un-hombre-primo-levi\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\" data-schema-attribute=\"\">solodelibros<\/a>)<\/em><\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<p align=\"center\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-2316871\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/213751_portada_trilogia-de-auschwitz_primo-levi_201601190043-197x300.webp\" alt=\"\" width=\"240\" height=\"365\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/213751_portada_trilogia-de-auschwitz_primo-levi_201601190043-197x300.webp 197w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/213751_portada_trilogia-de-auschwitz_primo-levi_201601190043.webp 360w\" sizes=\"auto, (max-width: 240px) 100vw, 240px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\" align=\"center\"><span style=\"color: #008000;\"><strong><span style=\"font-size: 18pt;\">*******<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<h3 style=\"text-align: center;\" align=\"center\"><span style=\"font-size: 24pt;\">KRAUS\u00a0<strong>(<em>cuento<\/em>)<\/strong><\/span><\/h3>\n<p style=\"text-align: center;\" align=\"center\"><strong><span style=\"font-size: 18pt;\">Primo Levi (Italia, 1919-1987)<\/span><\/strong><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-2316864\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/Campo-de-concentracion-nazi-primo-levi-66-300x169.avif\" alt=\"\" width=\"480\" height=\"270\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/Campo-de-concentracion-nazi-primo-levi-66-300x169.avif 300w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/Campo-de-concentracion-nazi-primo-levi-66.avif 350w\" sizes=\"auto, (max-width: 480px) 100vw, 480px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Cuando llueve uno querr\u00eda poder llorar. Estamos en noviembre, llueve desde hace diez d\u00edas y la tierra es como el fondo de un pantano. Todas las cosas de madera huelen a moho.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Si pudiese dar diez pasos a la izquierda, hasta donde est\u00e1 el cobertizo, estar\u00eda a salvo; me bastar\u00eda con un saco para cubrirme la espalda, o tan s\u00f3lo la esperanza de un fuego donde secarme; o quiz\u00e1s con un trapo seco que meterme entre la camisa y el espinazo. Lo pienso, entre una palada y otra, y me convenzo de que tener un trapo seco ser\u00eda una aut\u00e9ntica felicidad.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Es imposible estar ya m\u00e1s mojado; lo \u00fanico que hace falta es procurar moverse lo menos posible, y sobre todo no hacer movimientos nuevos, no sea que cualquier otra porci\u00f3n de piel se ponga en contacto sin necesidad con la ropa empapada y g\u00e9lida.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Es una suerte que hoy no sople el viento. Es extra\u00f1o, de alguna manera se tiene siempre la impresi\u00f3n de tener suerte, de que cualquier circunstancia, tal vez infinitesimal, nos sujeta junto al abismo de la desesperaci\u00f3n y nos permite vivir. Llueve, pero no sopla el viento. O tal vez llueve y sopla el viento: pero sabes que esta tarde te toca a ti el suplemento de potaje y, entonces, tambi\u00e9n hoy encuentras fuerzas para superar la tarde. O incluso tienes lluvia, viento y el hambre cotidiana, y entonces piensas que si no te quedase otro remedio, si no sintieses en el coraz\u00f3n m\u00e1s que sufrimiento y tedio, como a veces sucede, que te parece en verdad yacer en el fondo, pues bien, aun entonces pensamos que si queremos, en cualquier momento, siempre podemos llegarnos hasta la alambrada el\u00e9ctrica y tocarla o arrojarnos bajo los trenes que maniobran, y entonces dejar\u00eda de llover.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Desde esta ma\u00f1ana estamos clavados en el fango, hasta los muslos, sin mover nunca los pies de los dos agujeros que han hecho en el terreno viscoso; oscilando sobre las caderas a cada palada. Yo estoy a mitad de la excavaci\u00f3n, <strong>Kraus<\/strong> y <strong>Clausner<\/strong> est\u00e1n en el fondo, <strong>Gounan<\/strong> por encima de m\u00ed, al nivel del suelo. S\u00f3lo <strong>Gounan<\/strong> puede mirar en torno a s\u00ed, y advierte con monos\u00edlabos a <strong>Kraus<\/strong>, de cuando en cuando, de la oportunidad de acelerar el ritmo, o eventualmente de descansar, seg\u00fan quien pase por el camino. <strong>Clausner<\/strong> pica, <strong>Kraus<\/strong> me sube la tierra palada a palada y yo se la subo a <strong>Gounan<\/strong>, que la amontona de lado. Otros hacen la lanzadera con las carretillas y llevan la tierra qui\u00e9n sabe ad\u00f3nde, no nos interesa, hoy nuestro mundo es este agujero fangoso.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Kraus ha errado un golpe, un pu\u00f1ado de barro vuela y se me aplasta contra las rodillas. No es la primera vez que sucede, sin mucha confianza le advierto que tenga cuidado: es h\u00fangaro, entiende bastante mal el alem\u00e1n y no sabe una palabra de franc\u00e9s. Es largo, largo, tiene gafas y una cara curiosa, peque\u00f1a y torcida; cuando se r\u00ede parece un ni\u00f1o, y se r\u00ede con frecuencia. Trabaja demasiado, y demasiado vigorosamente: no ha aprendido todav\u00eda nuestro arte subterr\u00e1neo de economizarlo todo, el aliento, los movimientos, hasta el pensamiento. No sabe todav\u00eda que es mejor hacerse golpear, porque de los golpes en general no se muere, pero s\u00ed de cansancio, y malamente, y cuando uno se da cuenta ya es demasiado tarde. Piensa todav\u00eda\u2026 oh, no, pobre <strong>Kraus<\/strong>, no es un razonamiento el suyo, es tan s\u00f3lo una absurda honestidad de empleadillo, se la ha tra\u00eddo aqu\u00ed dentro, y ahora le parece que es como afuera, donde trabajar es decente y l\u00f3gico, adem\u00e1s de conveniente, porque, seg\u00fan dicen todos, cuanto m\u00e1s trabaja uno, m\u00e1s gana y come.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u2013<i>Regardez\u2013moi \u00e7a! Pas si vite, idiot<\/i>! \u2013impreca <strong>Gounan<\/strong> desde arriba; despu\u00e9s se lo traduce al alem\u00e1n:\u00a0<i>Langsan, du bl\u00f6der Einer, langsam, verstanden?<\/i><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Kraus puede matarse de cansancio, se sabe, pero no hoy, que trabajamos en cadena y el ritmo de nuestro trabajo es condicionado por el suyo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Ah\u00ed est\u00e1, es la <em>sirena del Carburo,<\/em> ahora se van los prisioneros ingleses, son las cuatro y media. Despu\u00e9s pasar\u00e1n las chicas ucranianas y entonces ser\u00e1n las cinco, podremos enderezar la espalda, y ahora s\u00f3lo la marcha de retorno, la llamada y el control de los piojos nos alejar\u00e1n del reposo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Es la reuni\u00f3n, (<i>Antreten<\/i>) de todas partes; por todas partes se arrastran los fantoches del fango, estiran, los miembros envarados, llevan las herramientas a las barracas. Nosotros sacamos los pies del foso, cautamente para no dejarnos pegados los zuecos, y nos vamos, bamboleantes y chorreantes, a formar para la marcha de vuelta.\u00a0<i>Zu dreien<\/i>, de tres en fondo. He procurado ponerme junto a <strong>Alberto<\/strong>, hoy hemos trabajado separados, tenemos que preguntarnos qu\u00e9 tal nos ha ido: pero alguien me ha dado un manotazo en el est\u00f3mago, me he quedado detr\u00e1s, mira, exactamente junto a Kraus.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Ahora partimos. El\u00a0<strong><i>Kapo\u00a0<\/i><\/strong>canta el paso con voz fuerte<i>: Links, links, links<\/i>; al principio duelen los pies, poco a poco uno se calienta y los nervios se distienden. Tambi\u00e9n hoy, tambi\u00e9n este hoy, que esta ma\u00f1ana parec\u00eda invencible y eterno, lo hemos perforado a trav\u00e9s de todos sus minutos; ahora yace concluido e inmediatamente olvidado, ya no es un d\u00eda, no ha dejado rastro en la memoria de nadie. Lo sabemos, ma\u00f1ana ser\u00e1 como hoy: quiz\u00e1s llueva un poco m\u00e1s o un poco menos, o quiz\u00e1s en vez de a cavar vayamos al <em>Carb<\/em><\/span><span style=\"font-size: 14pt;\"><em>uro<\/em> a descargar ladrillos. O ma\u00f1ana tambi\u00e9n puede acabarse la guerra, o nos matar\u00e1n a todos nosotros, o seremos trasladados a otro campo, o se realizar\u00e1n algunas de las grandes innovaciones que, desde que el\u00a0<i>Lager<\/i>\u00a0es\u00a0<i>Lager<\/i>, son incansablemente pronosticadas como inminentes y seguras. Pero \u00bfqui\u00e9n podr\u00eda pensar seriamente en ma\u00f1ana?<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">La memoria es un instrumento curioso: desde que estoy en el campo me han bailado en la cabeza dos versos que ha escrito un amigo m\u00edo hace mucho tiempo:<\/span><\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\" align=\"center\"><span style=\"color: #008000;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt;\">\u2026\u00a0<i>hasta que un d\u00eda<\/i><\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\" align=\"center\"><span style=\"color: #008000;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt;\"><i>no tenga sentido decir ma\u00f1ana.<\/i><\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<p align=\"center\">\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Aqu\u00ed es as\u00ed. \u00bfSab\u00e9is c\u00f3mo se dice \u00ab<em>nunca<\/em>\u00bb en la jerga del campo?\u00a0<i>Morgen fr\u00fch<\/i>, ma\u00f1ana por la ma\u00f1ana.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Ahora es la hora de\u00a0<i>links, links, links und links<\/i>, la hora en que no hay que perder el paso. <strong>Kraus<\/strong> es torpe y ya se ha ganado un puntapi\u00e9 del\u00a0<strong><i>Kapo\u00a0<\/i><\/strong>porque no sabe marchar alineado: y ahora empieza a gesticular y a masticar un alem\u00e1n miserable, oye, oye, quiere pedirme perd\u00f3n por la paletada de barro, todav\u00eda no ha comprendido d\u00f3nde estamos, hay que admitir que los h\u00fangaros son una gente muy singular.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Ir marcando el paso y pronunciar un discurso complicado en alem\u00e1n es demasiado, esta vez soy yo quien me doy cuenta de que lleva mal el paso, y lo he mirado, y he visto sus ojos, detr\u00e1s de las gotas de lluvia de las gafas, y eran los ojos del hombre <strong>Kraus<\/strong>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Entonces sucedi\u00f3 algo importante, y viene a cuento contarlo ahora, quiz\u00e1s por la misma raz\u00f3n que fue oportuno que sucediese entonces. Se me ocurri\u00f3 hablarle largamente a <strong>Kraus<\/strong>: en mal alem\u00e1n, pero lento y recalcado, convenci\u00e9ndome, despu\u00e9s de cada frase, de que la hab\u00eda comprendido.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Le cont\u00e9 que hab\u00eda so\u00f1ado que estaba en mi casa, en la casa donde hab\u00eda nacido, sentado con mi familia, con las piernas bajo la mesa, y encima, mucha, much\u00edsima comida. Y est\u00e1bamos en verano, y en Italia: \u00bfen <em>N\u00e1poles<\/em>?\u2026 pues s\u00ed, en <em>N\u00e1poles<\/em>, no es caso de afinar. Y de pronto, sonaba el timbre y yo me levantaba lleno de ansiedad, e iba a abrir, \u00bfy qu\u00e9 ve\u00eda? A \u00e9l, el aqu\u00ed presente <strong>Kraus P\u00e1li<\/strong>, con pelo, limpio y gordo, y vestido de hombre libre, y con una hogaza en la mano. Dos kilos, todav\u00eda caliente. Entonces\u00a0<i>Servus, P\u00e1li, wie geht\u2019s?<\/i>\u00a0y me sent\u00eda lleno de alegr\u00eda, y le dec\u00eda que entrase y le explicaba a mi familia qui\u00e9n era, y que ven\u00eda de <em>Budapest<\/em>, y por qu\u00e9 estaba tan mojado: porque estaba empapado, as\u00ed, como ahora. Y le daba de comer y de beber, y despu\u00e9s una buena cama para dormir, y era de noche, pero hab\u00eda una maravillosa tibieza gracias a la cual en un momento est\u00e1bamos todos secos (<em>s\u00ed, porque tambi\u00e9n yo estaba muy mojado<\/em>).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Qu\u00e9 buen muchacho deb\u00eda ser <strong>Kraus<\/strong> de paisano: no vivir\u00e1 mucho tiempo aqu\u00ed dentro, esto se advierte a la primera mirada y se demuestra como un teorema. Siento no saber h\u00fangaro, ahora que su emoci\u00f3n ha roto los diques e irrumpe en una marea de estramb\u00f3ticas palabras magiares. No he podido entender m\u00e1s que mi nombre, pero de estos gestos solemnes se deducir\u00eda que jura y augura.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Pobre tonto de <strong>Kraus<\/strong>. Si supiese que no es verdad, que no he so\u00f1ado nada de \u00e9l, que para m\u00ed tampoco es \u00e9l nada, sino durante un instante, nada como todo es nada aqu\u00ed abajo, salvo el hambre dentro, y el fr\u00edo y la lluvia alrededor.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\" align=\"right\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><i>Se questo \u00e8 un uomo,<\/i>\u00a0(1945, 1947),<i>\u00a0<\/i>1958<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><i>Si esto es un hombre<\/i>, trad. Pilar G\u00f3mez Bedate<\/span><\/p>\n<p align=\"center\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-2316873\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/SI-ESTO-ES-UN-HOMBRE-Primo-Levi-libro-1.jpg\" alt=\"\" width=\"240\" height=\"371\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\" align=\"center\"><strong><span style=\"color: #008000; font-size: 18pt;\">*******<\/span><\/strong><\/p>\n<blockquote>\n<h2 align=\"center\"><span style=\"font-size: 24pt;\"><b>SI ESTO ES UN HOMBRE<\/b><\/span><\/h2>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"font-size: 18pt;\">Por Primo Levi<\/span><\/strong><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-2316868\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/Campo-de-concentracion-nazi-primo-levi-2-300x300.webp\" alt=\"\" width=\"330\" height=\"330\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/Campo-de-concentracion-nazi-primo-levi-2-300x300.webp 300w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/Campo-de-concentracion-nazi-primo-levi-2-1024x1024.webp 1024w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/Campo-de-concentracion-nazi-primo-levi-2-150x150.webp 150w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/Campo-de-concentracion-nazi-primo-levi-2-768x768.webp 768w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/Campo-de-concentracion-nazi-primo-levi-2.webp 1200w\" sizes=\"auto, (max-width: 330px) 100vw, 330px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h3 style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 18pt;\">Presentaci\u00f3n<\/span><\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<span style=\"font-size: 14pt;\">Tuve la suerte de no ser deportado a Auschwitz hasta 1944, y despu\u00e9s de que el gobierno alem\u00e1n hubiera decidido, a causa de la escasez creciente de mano de obra, prolongar la media de vida de los prisioneros que iba a eliminar concedi\u00e9ndoles mejoras notables en el tenor de vida y suspendiendo temporalmente las matanzas dejadas a merced de particulares.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Por ello, este libro m\u00edo, por lo que se refiere a detalles atroces, no a\u00f1ade nada a lo ya sabido por los lectores de todo el mundo sobre el inquietante asunto de los campos de destrucci\u00f3n. No lo he escrito con la intenci\u00f3n de formular nuevos cargos; sino m\u00e1s bien de proporcionar documentaci\u00f3n para un estudio sereno de algunos aspectos del alma humana. Habr\u00e1 muchos, individuos o pueblos, que piensen m\u00e1s o menos conscientemente, que \u00abtodo extranjero es un enemigo\u00bb. En la mayor\u00eda de los casos esta convicci\u00f3n yace en el fondo de las almas como una infecci\u00f3n latente; se manifiesta solo en actos intermitentes e incoordinados, y no est\u00e1 en el origen de un sistema de pensamiento. Pero cuando \u00e9ste llega, cuando el dogma inexpresado se convierte en la premisa mayor de un silogismo, entonces, al final de la cadena est\u00e1 el Lager: \u00c9l es producto de un concepto de mundo llevado a sus \u00faltimas consecuencias con una coherencia rigurosa: mientras el concepto subsiste las consecuencias nos amenazan. La historia de los campos de destrucci\u00f3n deber\u00eda ser entendida por todos como una siniestra se\u00f1al de peligro. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Me doy cuenta, y pido indulgencia por ellos, de los defectos estructurales del libro. Si no en acto, s\u00ed en la intenci\u00f3n y en su concepci\u00f3n, naci\u00f3 en los d\u00edas del Lager. La necesidad de hablar a \u00ablos dem\u00e1s\u00bb, de hacer que \u00ablos dem\u00e1s\u00bb supiesen, hab\u00eda asumido entre nosotros, antes de nuestra liberaci\u00f3n y despu\u00e9s de ella, el car\u00e1cter de un impulso inmediato y violento, hasta el punto de que rivalizaba con nuestras dem\u00e1s necesidades m\u00e1s elementales; este libro lo escrib\u00ed para satisfacer esta necesidad, en primer lugar, por lo tanto, como una liberaci\u00f3n interior. De aqu\u00ed su car\u00e1cter fragmentario: sus cap\u00edtulos han sido escritos no en una sucesi\u00f3n l\u00f3gica sino por su orden de urgencia. El trabajo de empalmarlos y de fundirlos lo he hecho seg\u00fan un plan posterior. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Me parece superfluo a\u00f1adir que ninguno de los datos ha sido inventado. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><em><span style=\"font-size: 14pt;\">PRIMO LEVI<\/span><\/em><\/p>\n<\/blockquote>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-2316870\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/Primo-Levi-bn-1-300x209.jpg\" alt=\"\" width=\"400\" height=\"278\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/Primo-Levi-bn-1-300x209.jpg 300w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/Primo-Levi-bn-1-1024x713.jpg 1024w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/Primo-Levi-bn-1-768x535.jpg 768w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/Primo-Levi-bn-1.jpg 1168w\" sizes=\"auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\" align=\"center\"><strong><span style=\"color: #008000; font-size: 18pt;\">*******<\/span><\/strong><\/p>\n<blockquote>\n<h3 style=\"text-align: center;\" align=\"center\"><span style=\"font-size: 18pt;\"><b>SI ESTO ES UN HOMBRE (Poema)<\/b><\/span><\/h3>\n<\/blockquote>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\">\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\" align=\"center\"><span style=\"color: #008000;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt;\">Los que viv\u00eds seguros<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\" align=\"center\"><span style=\"color: #008000;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt;\">en vuestras casas caldeadas,<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\" align=\"center\"><span style=\"color: #008000;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt;\">los que os encontr\u00e1is, al volver por la tarde,<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\" align=\"center\"><span style=\"color: #008000;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt;\">la comida caliente y los rostros amigos:<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\" align=\"center\"><span style=\"color: #008000;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt;\">considerad si es un hombre<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\" align=\"center\"><span style=\"color: #008000;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt;\">quien trabaja en el fango,<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\" align=\"center\"><span style=\"color: #008000;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt;\">quien no conoce la paz,<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\" align=\"center\"><span style=\"color: #008000;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt;\">quien lucha por la mitad de un panecillo,<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\" align=\"center\"><span style=\"color: #008000;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt;\">quien muere por un s\u00ed o por un no.<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\" align=\"center\"><span style=\"color: #008000;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt;\">Considerad si es una mujer<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\" align=\"center\"><span style=\"color: #008000;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt;\">quien no tiene cabellos ni nombre<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\" align=\"center\"><span style=\"color: #008000;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt;\">ni fuerzas para recordarlo,<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\" align=\"center\"><span style=\"color: #008000;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt;\">vac\u00eda la mirada y fr\u00edo el regazo<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\" align=\"center\"><span style=\"color: #008000;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt;\">como una rana invernal.<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\" align=\"center\"><span style=\"color: #008000;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt;\">Pensad que esto ha sucedido:<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\" align=\"center\"><span style=\"color: #008000;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt;\">Os encomiendo estas palabras.<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\" align=\"center\"><span style=\"color: #008000;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt;\">Grabadlas en vuestros corazones<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\" align=\"center\"><span style=\"color: #008000;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt;\">al estar en casa, al ir por la calle,<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\" align=\"center\"><span style=\"color: #008000;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt;\">al acostaros, al levantaros;<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\" align=\"center\"><span style=\"color: #008000;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt;\">repet\u00eddselas a vuestros hijos.<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\" align=\"center\"><span style=\"color: #008000;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt;\">O que vuestra casa se derrumbe,<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\" align=\"center\"><span style=\"color: #008000;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt;\">la enfermedad os imposibilite,<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\" align=\"center\"><span style=\"color: #008000;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt;\">vuestros descendientes os vuelvan el rostro.<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p align=\"center\">\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\" align=\"center\"><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\"><strong>Primo Levi<\/strong><\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\" align=\"center\">\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-2317249\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/Primo-Levi-rayas-PPAL-2-300x169.jpg\" alt=\"\" width=\"440\" height=\"247\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/Primo-Levi-rayas-PPAL-2-300x169.jpg 300w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/Primo-Levi-rayas-PPAL-2.jpg 678w\" sizes=\"auto, (max-width: 440px) 100vw, 440px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"color: #008000; font-size: 18pt;\">*******<\/span><\/strong><\/p>\n<blockquote>\n<h3 style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 18pt;\">\u00cdndice<\/span><\/h3>\n<p style=\"text-align: right;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-2316867\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/campo-di-concentramento-2-300x169.jpg\" alt=\"\" width=\"480\" height=\"270\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/campo-di-concentramento-2-300x169.jpg 300w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/campo-di-concentramento-2-768x432.jpg 768w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/campo-di-concentramento-2-678x381.jpg 678w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/campo-di-concentramento-2.jpg 1000w\" sizes=\"auto, (max-width: 480px) 100vw, 480px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">\n<a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2026\/02\/01\/si-esto-es-un-hombre-se-questo-e-un-uomo-1945-1947-de-primo-levi-parte-1\/#El_viaje\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\" data-schema-attribute=\"\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>EL VIAJE.<\/strong><\/span><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2026\/02\/01\/si-esto-es-un-hombre-se-questo-e-un-uomo-1945-1947-de-primo-levi-parte-1\/#En_el_fondo\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\" data-schema-attribute=\"\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>EN EL FONDO.<\/strong><\/span><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt;\"><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2026\/02\/08\/si-esto-es-un-hombre-se-questo-e-un-uomo-1945-1947-de-primo-levi-parte-2\/#LA_INICIACION\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\" data-schema-attribute=\"\">LA INICIACI\u00d3N<\/a>.<\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2026\/02\/08\/si-esto-es-un-hombre-se-questo-e-un-uomo-1945-1947-de-primo-levi-parte-2\/#KA-BE\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\" data-schema-attribute=\"\">KA-BE<\/a>.<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2026\/02\/08\/si-esto-es-un-hombre-se-questo-e-un-uomo-1945-1947-de-primo-levi-parte-2\/#NUESTRAS_NOCHES\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\" data-schema-attribute=\"\">NUESTRAS NOCHES<\/a>.<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2026\/02\/15\/si-esto-es-un-hombre-se-questo-e-un-uomo-1945-1947-de-primo-levi-parte-3\/#EL_TRABAJO\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\" data-schema-attribute=\"\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>EL TRABAJO.<\/strong><\/span><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2026\/02\/15\/si-esto-es-un-hombre-se-questo-e-un-uomo-1945-1947-de-primo-levi-parte-3\/#UN_DIA_BUENO\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\" data-schema-attribute=\"\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>UN D\u00cdA BUENO.<\/strong><\/span><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2026\/02\/15\/si-esto-es-un-hombre-se-questo-e-un-uomo-1945-1947-de-primo-levi-parte-3\/#MAS_ACA_DEL_BIEN_Y_DEL_MAL\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\" data-schema-attribute=\"\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>M\u00c1S AC\u00c1 DEL BIEN Y DEL MAL.<\/strong><\/span><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt;\"><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2026\/02\/22\/si-esto-es-un-hombre-se-questo-e-un-uomo-1945-1947-de-primo-levi-parte-4\/#Los_hundidos_y_los_salvados\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\" data-schema-attribute=\"\">LOS HUNDIDOS Y LOS SALVADOS&#8230;.<\/a><\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2026\/02\/22\/si-esto-es-un-hombre-se-questo-e-un-uomo-1945-1947-de-primo-levi-parte-4\/#EXAMEN_DE_QUIMICA\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\" data-schema-attribute=\"\"><strong><span style=\"font-size: 14pt;\">EXAMEN DE QU\u00cdMICA.<\/span><\/strong><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2026\/02\/22\/si-esto-es-un-hombre-se-questo-e-un-uomo-1945-1947-de-primo-levi-parte-4\/#EL_CANTO_DE_ULISES\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\" data-schema-attribute=\"\"><strong><span style=\"font-size: 14pt;\">EL CANTO DE ULISES.<\/span><\/strong><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2026\/03\/01\/si-esto-es-un-hombre-se-questo-e-un-uomo-1945-1947-de-primo-levi-parte-5\/#LOS_ACONTECIMIENTOS_DEL_VERANO\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\" data-schema-attribute=\"\"><strong><span style=\"font-size: 14pt;\">LOS ACONTECIMIENTOS DEL VERANO.<\/span><\/strong><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2026\/03\/01\/si-esto-es-un-hombre-se-questo-e-un-uomo-1945-1947-de-primo-levi-parte-5\/#OCTUBRE_DE_1944\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\" data-schema-attribute=\"\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>OCTUBRE DE 1944.<\/strong><\/span><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2026\/02\/01\/si-esto-es-un-hombre-se-questo-e-un-uomo-1945-1947-de-primo-levi-parte-1\/#KRAUScuento\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\" data-schema-attribute=\"\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>KRAUS<\/strong>.<\/span><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2026\/03\/01\/si-esto-es-un-hombre-se-questo-e-un-uomo-1945-1947-de-primo-levi-parte-5\/#DIE_DREI_LEUTE_VOM_LABOR\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\" data-schema-attribute=\"\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>DIE DREI LEUTE VOM LABOR.<\/strong><\/span><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2026\/03\/08\/si-esto-es-un-hombre-apendice-de-1976\/#EL_ULTIMO\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\" data-schema-attribute=\"\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>EL \u00daLTIMO.<\/strong> <\/span><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2026\/03\/08\/si-esto-es-un-hombre-apendice-de-1976\/#HISTORIA_DE_DIEZ_DIAS\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\" data-schema-attribute=\"\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>HISTORIA DE DIEZ D\u00cdAS.<\/strong> <\/span><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2026\/03\/08\/si-esto-es-un-hombre-apendice-de-1976\/#APENDICE_DE_1976\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\" data-schema-attribute=\"\"><strong><span style=\"font-size: 14pt;\">AP\u00c9NDICE DE 1976.<\/span><\/strong><\/a><\/p>\n<\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-2316869\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/GIORNO-MEMORIA-A-COP-300x199.jpg\" alt=\"\" width=\"480\" height=\"318\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/GIORNO-MEMORIA-A-COP-300x199.jpg 300w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/GIORNO-MEMORIA-A-COP.jpg 650w\" sizes=\"auto, (max-width: 480px) 100vw, 480px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"color: #008000; font-size: 18pt;\">*******<\/span><\/strong><\/p>\n<h3 style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 24pt;\">El viaje<\/span><\/h3>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-2316866\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/Campo-de-concentracion-nazi-primo-levi-44-300x158.webp\" alt=\"\" width=\"555\" height=\"291\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/Campo-de-concentracion-nazi-primo-levi-44-300x158.webp 300w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/Campo-de-concentracion-nazi-primo-levi-44-768x403.webp 768w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/Campo-de-concentracion-nazi-primo-levi-44.webp 836w\" sizes=\"auto, (max-width: 555px) 100vw, 555px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<span style=\"font-size: 14pt;\">Me hab\u00eda capturado la <em>Milicia<\/em> fascista el 13 de diciembre de 1943. Ten\u00eda veinticuatro a\u00f1os, poco juicio, ninguna experiencia, y una inclinaci\u00f3n decidida, favorecida por el <em>r\u00e9gimen de segregaci\u00f3n<\/em> al que estaba reducido desde hac\u00eda cuatro a\u00f1os por las<em> leyes raciales<\/em>, a vivir en un mundo poco real, poblado por educados fantasmas cartesianos, sinceras amistades masculinas y l\u00e1nguidas amistades femeninas. Cultivaba un sentido de la rebeli\u00f3n moderado y abstracto.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">No me hab\u00eda sido f\u00e1cil elegir el camino del monte y contribuir a poner en pie todo lo que, en mi opini\u00f3n y en la de otros amigos no mucho m\u00e1s expertos, habr\u00eda podido convertirse en una <em>banda de partisanos<\/em> afiliada a \u00ab<em>Justicia y Libertad<\/em>\u00bb. No ten\u00edamos contactos, armas, dinero ni experiencia para procur\u00e1rnoslos; nos faltaban hombres capaces y est\u00e1bamos agobiados por un mont\u00f3n de gente que no serv\u00eda para el caso, de buena fe o de mala, que sub\u00eda de la llanura en busca de una organizaci\u00f3n inexistente, de jefes, de armas o tambi\u00e9n \u00fanicamente de protecci\u00f3n, de un escondrijo, de una hoguera, de un par de zapatos. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En aquel tiempo todav\u00eda no me hab\u00eda sido predicada la doctrina que tendr\u00eda que aprender m\u00e1s tarde y r\u00e1pidamente en el Lager, seg\u00fan la cual el primer oficio de un hombre es perseguir sus propios fines por medios adecuados, y quien se equivoca lo paga, por lo que no puedo sino considerar justo el sucesivo desarrollo de los acontecimientos. Tres <em>centurias<\/em> de la <em>Milicia<\/em> que hab\u00edan salido en plena noche para sorprender a otra banda, mucho m\u00e1s potente y peligrosa que nosotros, que se ocultaba en el valle contiguo, irrumpieron, en una espectral alba de nieve, en nuestro refugio y me llevaron al valle como sospechoso. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En los interrogatorios que siguieron prefer\u00ed declarar mi condici\u00f3n de <em>ciudadano italiano de raza jud\u00eda<\/em> porque pensaba que no habr\u00eda podido justificar de otra manera mi presencia en aquellos lugares, demasiado apartados incluso para un \u00ab<em>fugitivo<\/em>\u00bb, y juzgu\u00e9 (<em>mal, como se vio despu\u00e9s<\/em>) que admitir mi actividad pol\u00edtica habr\u00eda supuesto la tortura y una muerte cierta. Como <em>jud\u00edo<\/em> me enviaron a <em>Fossoli<\/em>, cerca de <em>M\u00f3dena<\/em>, donde en un vasto campo de concentraci\u00f3n, antes destinado a los prisioneros de guerra ingleses y americanos, se estaba recogiendo a los pertenecientes a las numerosas categor\u00edas de personas no gratas al reciente gobierno fascista republicano.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En el momento de mi llegada, es decir a finales de enero de 1944, los jud\u00edos italianos en el campo eran unos ciento cincuenta pero, pocas semanas m\u00e1s tarde, su n\u00famero llegaba a m\u00e1s de seiscientos. En la mayor parte de los casos se trataba de familias enteras, capturadas por los fascistas o por los nazis por su imprudencia o como consecuencia de una delaci\u00f3n. Unos pocos se hab\u00edan entregado espont\u00e1neamente, bien porque estaban desesperados de la vida de pr\u00f3fugos, bien porque no ten\u00edan medios de subsistencia o bien por no separarse de alg\u00fan pariente capturado; o tambi\u00e9n, absurdamente, para legalizarse, Hab\u00eda, adem\u00e1s, un centenar de militares yugoslavos internados, y algunos otros extranjeros considerados pol\u00edticamente sospechosos. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">La llegada de una peque\u00f1a secci\u00f3n de las <strong>SS alemanas<\/strong> habr\u00eda debido levantar sospechas incluso a los m\u00e1s optimistas, pero se lleg\u00f3 a interpretar de maneras diversas aquella novedad sin extraer la consecuencia m\u00e1s obvia, de manera que, a pesar de todo, el anuncio de la deportaci\u00f3n encontr\u00f3 los \u00e1nimos desprevenidos. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El d\u00eda 20 de febrero los alemanes hab\u00edan inspeccionado el campo con cuidado, hab\u00edan hecho reconvenciones p\u00fablicas y vehementes al comisario italiano por la defectuosa organizaci\u00f3n del servicio de cocina y por la escasa cantidad de le\u00f1a distribuida para la calefacci\u00f3n; hab\u00edan incluso dicho que pronto iba a empezar a funcionar una enfermer\u00eda. Pero la ma\u00f1ana del 21 se supo que al d\u00eda siguiente los jud\u00edos iban a irse de all\u00ed. Todos, sin excepci\u00f3n. Tambi\u00e9n los ni\u00f1os, tambi\u00e9n los\u00a0viejos, tambi\u00e9n los enfermos. A d\u00f3nde iban, no se sab\u00eda. Hab\u00eda que prepararse para quince d\u00edas de viaje. Por cada uno que dejase de presentarse se fusilar\u00eda a diez. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">S\u00f3lo una minor\u00eda de ingenuos y de ilusos se obstin\u00f3 en la esperanza: nosotros hab\u00edamos hablado largamente con los pr\u00f3fugos polacos y croatas, y sab\u00edamos lo que quer\u00eda decir salir de all\u00ed. Para los condenados a muerte la tradici\u00f3n prescribe un ceremonial austero, apto para poner en evidencia como toda pasi\u00f3n y toda c\u00f3lera est\u00e1n apaciguadas ya, c\u00f3mo el acto de justicia no representa sino un triste deber hacia la sociedad, tal que puede ser acompa\u00f1ado por compasi\u00f3n hacia la v\u00edctima de parte del mismo ajusticiador. Por ello se le evita al condenado cualquier preocupaci\u00f3n exterior, se le concede la soledad y, si lo desea, todo consuelo espiritual; se procura, en resumen, que no sienta a su alrededor odio ni arbitrariedad sino la necesidad y la justicia y, junto con el castigo, el perd\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Pero a nosotros esto no se nos concedi\u00f3, porque \u00e9ramos demasiados, y hab\u00eda poco tiempo, y adem\u00e1s \u00bfde qu\u00e9 ten\u00edamos que arrepentirnos y de qu\u00e9 ser perdonados? El comisario italiano dispuso, en fin, que todos los servicios siguieran cumpli\u00e9ndose hasta el aviso definitivo; as\u00ed, la cocina sigui\u00f3 funcionando, los encargados de la limpieza trabajaron como de costumbre, y hasta los maestros y profesores de la peque\u00f1a escuela dieron por la tarde su clase como todos los d\u00edas. Pero aquella tarde a los ni\u00f1os no se les puso ninguna tarea. Y lleg\u00f3 la noche, y fue una noche tal que se sab\u00eda que los ojos humanos no habr\u00edan podido contemplarla y sobrevivir. Todos se dieron cuenta de ello, ninguno de los guardianes, ni italianos ni alemanes, tuvo el \u00e1nimo de venir a ver lo que hacen los hombres cuando saben que tienen que morir. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Cada uno se despidi\u00f3 de la vida del modo que le era m\u00e1s propio. Unos rezaron, otros bebieron desmesuradamente, otros se embriagaron con su \u00faltima pasi\u00f3n nefanda. Pero las madres velaron para preparar con amoroso cuidado la comida para el viaje, y lavaron a los ni\u00f1os, e hicieron el equipaje, y al amanecer las alambradas espinosas estaban llenas de ropa interior infantil puesta a secar; y no se olvidaron de los pa\u00f1ales, los juguetes, las almohadas, ni de ninguna de las cien peque\u00f1as cosas que conocen tan bien y de las que los ni\u00f1os tienen siempre necesidad. <em>\u00bfNo har\u00edais igual vosotras? Si fuesen a mataros ma\u00f1ana con vuestro hijo, \u00bfno le dar\u00edais de comer hoy? <\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En la <em>barraca 6 A<\/em> viv\u00eda el viejo <strong>Gattegno<\/strong>, con su mujer y sus numerosos hijos y los nietos y los yernos y sus industriosas nueras. Todos los hombres eran le\u00f1adores; ven\u00edan de <em>Tr\u00edpoli<\/em>, despu\u00e9s de muchos y largos desplazamientos, y siempre se hab\u00edan llevado consigo los instrumentos de su oficio, y la bater\u00eda de cocina, y las filarm\u00f3nicas y el viol\u00edn para tocar y bailar despu\u00e9s de la jornada de trabajo, porque eran gente alegre y piadosa.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Sus mujeres fueron las primeras en despachar los preparativos del viaje, silenciosas y r\u00e1pidas para que quedase tiempo para el duelo; y cuando todo estuvo preparado, el pan cocido, los hatos hechos, entonces se descalzaron, se soltaron los cabellos y pusieron en el suelo las velas f\u00fanebres, y las encendieron siguiendo la costumbre de sus padres; y se sentaron en el suelo en corro para lamentarse, y durante toda la noche lloraron y rezaron. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Muchos de nosotros nos paramos a su puerta y sentimos que descend\u00eda en nuestras almas, fresco en nosotros, el dolor antiguo del pueblo que no tiene tierra, el dolor sin esperanza del <em>\u00e9xodo<\/em> que se renueva cada siglo. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El amanecer nos atac\u00f3 a traici\u00f3n; como si el sol naciente se aliase con los hombres en el deseo de destruirnos. Los distintos sentimientos que nos agitaban, de aceptaci\u00f3n consciente, de rebeli\u00f3n sin frenos, de abandono religioso, de miedo, de desesperaci\u00f3n, desembocaban, despu\u00e9s de la noche de insomnio, en una incontrolable locura colectiva. El tiempo de meditar, el tiempo de asumir las cosas se hab\u00eda terminado, y cualquier intento de razonar se disolv\u00eda en un tumulto sin v\u00ednculos del cual, dolorosos como tajos de una espada, emerg\u00edan en rel\u00e1mpagos, tan cercanos todav\u00eda en el tiempo y el espacio, los buenos recuerdos de nuestras casas. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Muchas cosas dijimos e hicimos entonces de las cuales es mejor que no quede el recuerdo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Con la absurda exactitud a que m\u00e1s adelante tendr\u00edamos que acostumbrarnos, los alemanes tocaron diana. Al terminar, <em>Wieviel St\u00fcck?<\/em>, pregunt\u00f3 el <em>alf\u00e9rez<\/em>; y el cabo salud\u00f3 dando el taconazo, y le contest\u00f3 que las piezas eran seiscientos cincuenta, y que todo estaba en orden; entonces nos cargaron en las camionetas y nos llevaron a la <em>estaci\u00f3n de Carpi<\/em>. All\u00ed nos esperaba el tren y la escolta para el viaje. All\u00ed recibimos los primeros golpes: y la cosa fue tan inesperada e insensata que no sentimos ning\u00fan dolor, ni en el cuerpo ni en el alma. S\u00f3lo un estupor profundo: <em>\u00bfc\u00f3mo es posible golpear sin c\u00f3lera a un hombre? <\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Los vagones eran doce, y nosotros seiscientos cincuenta; en mi vag\u00f3n \u00e9ramos s\u00f3lo cuarenta y cinco, pero era un vag\u00f3n peque\u00f1o. Aqu\u00ed estaba, ante nuestros ojos, bajo nuestros pies, uno de los famosos trenes de guerra alemanes, los que no vuelven, aqu\u00e9llos de los cuales, temblando y siempre un poco incr\u00e9dulos, hab\u00edamos o\u00eddo hablar con tanta frecuencia. Exactamente as\u00ed, punto por punto: vagones de mercanc\u00edas, cerrados desde el exterior, y dentro hombres, mujeres, ni\u00f1os, comprimidos sin piedad, como mercanc\u00edas en docenas, en un viaje hacia la nada, en un viaje hacia all\u00e1 abajo, hacia el fondo. <em>Esta vez, dentro \u00edbamos nosotros<\/em>. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Todo el mundo descubre, tarde o temprano, que la felicidad perfecta no es posible, pero pocos hay que se detengan en la consideraci\u00f3n opuesta de que lo mismo ocurre con la infelicidad perfecta. Los momentos que se oponen a la realizaci\u00f3n de uno y otro estado limite son de la misma naturaleza: se derivan de nuestra condici\u00f3n humana, que es enemiga de cualquier infinitud. Se opone a ello nuestro eternamente insuficiente conocimiento del futuro; y ello se llama, en un caso, esperanza y en el otro, incertidumbre del ma\u00f1ana. Se opone a ello la seguridad de la muerte, que pone limite a cualquier gozo, pero tambi\u00e9n a cualquier dolor. Se oponen a ello las inevitables preocupaciones materiales que, as\u00ed como emponzo\u00f1an cualquier felicidad duradera, de la misma manera apartan nuestra atenci\u00f3n continuamente de la desgracia que nos oprime y convierten en fragmentaria, y por lo mismo en soportable, su conciencia. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Fueron las incomodidades, los golpes, el fr\u00edo, la sed, lo que nos mantuvo a flote sobre una desesperaci\u00f3n sin fondo, durante el viaje y despu\u00e9s. No el deseo de vivir, ni una resignaci\u00f3n consciente: porque son pocos los hombres capaces de ello y nosotros no \u00e9ramos sino una muestra de la humanidad m\u00e1s com\u00fan. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Hab\u00edan cerrado las puertas en seguida pero el tren no se puso en marcha hasta por la tarde. Nos hab\u00edamos enterado con alivio de nuestro destino. <em><strong>Auschwitz<\/strong><\/em>: un nombre carente de cualquier significado entonces para nosotros pero que ten\u00eda que corresponder a un lugar de este mundo. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El tren iba lentamente, con largas paradas enervantes. Desde la mirilla ve\u00edamos desfilar las altas rocas p\u00e1lidas del <em>valle<\/em> <em>del Adige<\/em>, los \u00faltimos nombres de las ciudades italianas. Pasamos el <em>Breno<\/em> a las doce del segundo d\u00eda y todos se pusieron en pie pero nadie dijo una palabra. Yo ten\u00eda en el coraz\u00f3n el pensamiento de la vuelta, y se me representaba cruelmente cu\u00e1l deber\u00eda ser la sobrehumana alegr\u00eda de pasar por all\u00ed otra vez, con unas puertas abiertas por donde ninguno desear\u00eda huir, y los primeros nombres italianos&#8230; y mirando a mi alrededor pensaba en cu\u00e1ntos, de todo aquel triste polvo humano, podr\u00edan estar se\u00f1alados por el destino. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Entre las cuarenta y cinco personas de mi vag\u00f3n tan s\u00f3lo cuatro han vuelto a ver su hogar; y fue con mucho el vag\u00f3n m\u00e1s afortunado. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Sufr\u00edamos de sed y de fr\u00edo: a cada parada ped\u00edamos agua a grandes voces, o por lo menos un pu\u00f1ado de nieve, pero en pocas ocasiones nos hicieron caso; los soldados de la escolta alejaban a quienes trataban de acercarse al <em>convoy<\/em>. Dos j\u00f3venes madres, con sus hijos todav\u00eda colgados del pecho, gem\u00edan noche y d\u00eda pidiendo agua. Menos terrible era para todos el hambre, el cansancio y el insomnio que la tensi\u00f3n y los nervios hac\u00edan menos penosos: pero las noches eran una pesadilla interminable.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Pocos son los hombres que saben caminar a la muerte con dignidad, y muchas veces no aqu\u00e9llos de quienes lo esperar\u00edamos. Pocos son los que saben callar y respetar el silencio ajeno. Nuestro sue\u00f1o inquieto era interrumpido frecuentemente por ri\u00f1as ruidosas y f\u00fatiles, por imprecaciones, patadas y pu\u00f1etazos lanzados a ciegas para defenderse contra cualquier contacto\u00a0molesto e inevitable. Entonces alguien encend\u00eda la l\u00fagubre llama de una velita y pon\u00eda en evidencia, tendido en el suelo, un revoltijo oscuro, una masa humana confusa y continua, torpe y dolorosa, que se elevaba ac\u00e1 y all\u00e1 en convulsiones imprevistas s\u00fabitamente sofocadas por el cansancio.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Desde la mirilla, nombres conocidos y desconocidos de ciudades <em>austr\u00edacas<\/em>, <em>Salzburgo<\/em>, <em>Viena<\/em>; luego <em>checas<\/em>, al final, <em>polacas<\/em>. La noche del cuarto d\u00eda el fr\u00edo se hizo intenso: el tren recorr\u00eda interminables pinares negros, subiendo de modo perceptible. Hab\u00eda nieve alta. Deb\u00eda de ser una v\u00eda secundaria, las estaciones eran peque\u00f1as y estaban casi desiertas. Nadie trataba ya, durante las paradas, de comunicarse con el mundo exterior: nos sent\u00edamos ya \u00ab<em>del otro lado<\/em>\u00bb. Hubo entonces una larga parada en campo abierto, despu\u00e9s continu\u00f3 la marcha con extrema lentitud, y el convoy se par\u00f3 definitivamente, de noche cerrada, en mitad de una llanura oscura y silenciosa. Se ve\u00edan, a los dos lados de la v\u00eda, filas de luces blancas y rojas que se perd\u00edan a lo lejos; pero nada de ese rumor confuso que anuncia de lejos los lugares habitados. A la luz misera de la \u00faltima vela, extinguido el ritmo de las ruedas, extinguido todo rumor humano, esper\u00e1bamos que sucediese algo. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Junto a mi hab\u00eda ido durante todo el viaje, aprisionada como yo entre un cuerpo y otro, una mujer. Nos conoc\u00edamos hac\u00eda muchos a\u00f1os y la desgracia nos hab\u00eda golpeado a la vez pero poco sab\u00edamos el uno del otro. Nos contamos entonces, en aquel momento decisivo, cosas que entre vivientes no se dicen. Nos despedimos, y fue breve; los dos al hacerlo, nos desped\u00edamos de la vida. Ya no ten\u00edamos miedo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Nos soltaron de repente. Abrieron el port\u00f3n con estr\u00e9pito, la oscuridad reson\u00f3 con \u00f3rdenes extranjeras, con esos b\u00e1rbaros ladridos de los alemanes cuando mandan, que parecen dar salida a una rabia secular. Vimos un vasto and\u00e9n iluminado por reflectores. Un poco m\u00e1s all\u00e1, una fila de autocares. Luego, todo qued\u00f3 de nuevo en silencio. Alguien tradujo: hab\u00eda que bajar con el equipaje, dejarlo junto al tren. En un momento el and\u00e9n estuvo hormigueante de sombras: pero ten\u00edamos miedo de romper el silencio, todos se agitaban en torno a los equipajes, se buscaban, se Llamaban unos a otros, pero t\u00edmidamente, a media voz.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Una decena de <strong>SS<\/strong> estaban a un lado, con aire indiferente, con las piernas abiertas. En determinado momento empezaron a andar entre nosotros y, en voz baja, con rostros de piedra, empezaron a interrogarnos r\u00e1pidamente, uno a uno, en mal italiano. No interrogaban a todos, s\u00f3lo a algunos. \u00ab<em>\u00bfCu\u00e1ntos a\u00f1os? \u00bfsano o enfermo?<\/em>\u00bb y seg\u00fan la respuesta nos se\u00f1alaban dos direcciones diferentes.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Todo estaba silencioso como en un acuario, y como en algunas escenas de los sue\u00f1os. Esper\u00e1bamos algo m\u00e1s apocal\u00edptico y aparec\u00edan unos simples guardias. Era desconcertante y desarmante. Hubo alguien que se atrevi\u00f3 a preguntar por las maletas: contestaron: \u00ab<em>maletas despu\u00e9<\/em>s\u00bb; otro no queria separarse de su mujer: dijeron \u00ab<em>despu\u00e9s otra vez juntos<\/em>\u00bb; muchas madres no quer\u00edan separarse de sus hijos: dijeron \u00ab<em>bien, bien\u00bb<\/em>, quedarse con hijo. Siempre con la tranquila seguridad de quien no hace m\u00e1s que su oficio de todos los d\u00edas; pero <strong>Renzo<\/strong> se entretuvo un instante de m\u00e1s al despedirse de <strong>Francesca<\/strong>, que era su novia, y con un solo golpe en mitad de la cara lo tumbaron en tierra; era su oficio de cada d\u00eda.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En menos de diez minutos todos los que \u00e9ramos hombres \u00fatiles estuvimos reunidos en un grupo. Lo que fue de los dem\u00e1s, de las mujeres, de los ni\u00f1os, de los viejos, no pudimos saberlo ni entonces ni despu\u00e9s: la noche se los trag\u00f3, pura y simplemente. Hoy sabemos que con aquella selecci\u00f3n r\u00e1pida y sumaria se hab\u00eda decidido de todos y cada uno de nosotros si pod\u00eda o no trabajar \u00fatilmente para el <em>Reich<\/em>; sabemos que en los campos de <em><strong>Buna-Monowitz<\/strong> <\/em>y <em><strong>Birkenau<\/strong> <\/em>no entraron, de nuestro convoy, m\u00e1s que noventa y siete hombres y veintinueve mujeres y que de todos los dem\u00e1s, que eran m\u00e1s de quinientos, ninguno estaba vivo dos d\u00edas m\u00e1s tarde. Sabemos tambi\u00e9n que por tenue que fuese no siempre se sigui\u00f3 este sistema de discriminaci\u00f3n entre \u00fatiles e improductivos y que m\u00e1s tarde se adopt\u00f3 con frecuencia el sistema m\u00e1s simple de abrir los dos portones de los\u00a0vagones, sin avisos ni instrucciones a los reci\u00e9n llegados. Entraban en el campo los que el azar hac\u00eda bajar por un lado del convoy; los otros iban a las c\u00e1maras de gas. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">As\u00ed muri\u00f3 <strong>Emilia<\/strong>, que ten\u00eda tres a\u00f1os; ya que a los alemanes les parec\u00eda clara la necesidad hist\u00f3rica de mandar a la muerte a los ni\u00f1os de los jud\u00edos. <strong>Emilia<\/strong>, hija del <em>ingeniero<\/em> <strong>Aldo Levi<\/strong> de <em>Mil\u00e1n<\/em>, que era una ni\u00f1a curiosa, ambiciosa, alegre e inteligente a la cual, durante el viaje en el vag\u00f3n atestado, su padre y su madre hab\u00edan conseguido ba\u00f1ar en un cubo de zinc, en un agua tibia que el degenerado maquinista alem\u00e1n hab\u00eda consentido en sacar de la locomotora que nos arrastraba a todos a la muerte. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Desaparecieron as\u00ed en un instante, a traici\u00f3n, nuestras mujeres, nuestros padres, nuestros hijos. Casi nadie pudo despedirse de ellos. Los vimos un poco de tiempo como una masa oscura en el otro extremo del anden, luego ya no vimos nada. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Emergieron, en su lugar, a la luz de los faroles, dos pelotones de extra\u00f1os individuos. Andaban en formaci\u00f3n de tres en tres, con extra\u00f1o paso embarazado, la cabeza inclinada hacia adelante y los brazos r\u00edgidos. Llevaban en la cabeza una gorra c\u00f3mica e iban vestidos con un largo balandr\u00e1n a rayas que aun de noche y de lejos se adivinaba sucio y desgarrado. Describieron un amplio circulo alrededor de nosotros, sin acerc\u00e1rsenos y, en silencio, empezaron a afanarse con nuestros equipajes y a subir y a bajar de los vagones vac\u00edos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Nosotros nos mir\u00e1bamos sin decir palabra. Todo era incomprensible y loco, pero hab\u00edamos comprendido algo. \u00c9sta era la metamorfosis que nos esperaba. Ma\u00f1ana mismo ser\u00edamos nosotros una cosa as\u00ed.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Sin saber c\u00f3mo, me encontr\u00e9 subido a un autocar con unos treinta m\u00e1s; el autocar arranc\u00f3 en la noche a toda velocidad; iba cubierto y no se pod\u00eda ver nada afuera pero por las sacudidas se ve\u00eda que la carretera ten\u00eda muchas curvas y cunetas. \u00bfNo llev\u00e1bamos escolta? \u00bf&#8230;tirarse afuera? Demasiado tarde, demasiado tarde, todos vamos hacia abajo. Por otra parte, nos hab\u00edamos dado cuenta de que no \u00edbamos sin escolta: ten\u00edamos una extra\u00f1a escolta. Era un soldado alem\u00e1n erizado de armas; no lo vemos porque hay una oscuridad total, pero sentimos su contacto duro cada vez que una sacudida del veh\u00edculo nos arroja a todos en un mont\u00f3n a la derecha o a la izquierda. Enciende una linterna de bolsillo y en lugar de gritarnos \u00ab<em>Ay de vosotras, almas depravadas\u00bb <\/em>nos pregunta cort\u00e9smente a uno por uno, en alem\u00e1n y en lengua franca, si tenemos dinero o relojes para d\u00e1rselos: total, no nos van a hacer falta para nada. No es una orden, esto no est\u00e1 en el reglamento: bien se ve que es una peque\u00f1a iniciativa privada de nuestro <em><strong>Caronte<\/strong><\/em>. El asunto nos suscita c\u00f3lera y risa, y una extra\u00f1a sensaci\u00f3n de alivio.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-2316865\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/Campo-de-concentracion-nazi-primo-levi-33-300x210.jpg\" alt=\"\" width=\"400\" height=\"280\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/Campo-de-concentracion-nazi-primo-levi-33-300x210.jpg 300w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/Campo-de-concentracion-nazi-primo-levi-33.jpg 340w\" sizes=\"auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"color: #008000; font-size: 18pt;\">*******<\/span><\/strong><\/p>\n<h3 style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 24pt;\">En el fondo<\/span><\/h3>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-2246839\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/oberkapo_-_armbindejpg-300x200.webp\" alt=\"\" width=\"400\" height=\"266\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/oberkapo_-_armbindejpg-300x200.webp 300w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/oberkapo_-_armbindejpg-610x406.webp 610w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/oberkapo_-_armbindejpg.webp 750w\" sizes=\"auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<span style=\"font-size: 14pt;\">El viaje dur\u00f3 s\u00f3lo una veintena de minutos. Luego el autocar se detuvo y vimos una gran puerta, y encima un letrero muy iluminado (<em>cuyo recuerdo todav\u00eda me asedia en sue\u00f1os<\/em>): ARBEIT MACHT FREI, <em>el trabajo nos hace libres<\/em>. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Bajamos, nos hacen entrar en una sala vasta y vac\u00eda, ligeramente templada. \u00a1Qu\u00e9 sed ten\u00edamos! El d\u00e9bil murmullo del agua en los radiadores nos enfurec\u00eda: hac\u00eda cuatro d\u00edas que no beb\u00edamos. Y hay un grifo: encima un cartel donde dice que est\u00e1 prohibido beber porque el agua est\u00e1 envenenada. Estupideces, a m\u00ed me parece evidente que el cartel es una burla, \u00ab<em>ellos<\/em>\u00bb saben que nos morimos de sed y nos meten en una sala, y hay all\u00ed un grifo, y <em>Wassertrinken verbotten<\/em>. Yo bebo, e incito a mis compa\u00f1eros a hacerlo, pero tengo que escupir, el agua est\u00e1 tibia y dulzona, huele a ci\u00e9naga. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Esto es el infierno. Hoy, en nuestro tiempo, el infierno debe de ser as\u00ed, una sala grande y vac\u00eda y nosotros cansados teniendo que estar en pie, y hay un grifo que gotea y el agua no se puede beber, y esperamos algo realmente terrible y no sucede nada y sigue sin suceder nada. \u00bfC\u00f3mo vamos a pensar? No se puede pensar ya, es como estar ya muertos. Algunos se sientan en el suelo. El tiempo trascurre gota a gota. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">No estamos muertos; la puerta se ha abierto y ha entrado un SS, est\u00e1 fumando. Nos mira sin prisa, pregunta, <em>Wer kann Deutsch?<\/em>, se adelanta de entre nosotros uno que no he visto nunca, se llama <strong>Flesch<\/strong>; \u00e9l va a ser nuestro int\u00e9rprete. El <strong>SS<\/strong> habla largamente, calmosamente: el int\u00e9rprete traduce. Tenemos que ponernos en filas de cinco, separados dos metros uno de otro; luego tenemos que desnudarnos y hacer un hato con las ropas de una manera determinada, las cosas de lana por un lado y todo lo dem\u00e1s por otro, quitarnos los zapatos pero tener mucho cuidado para que no nos los roben. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Rob\u00e1rnoslos \u00bfqui\u00e9n? \u00bfPor qu\u00e9 iban a querer robarnos los zapatos? \u00bfY nuestros documentos, lo poco que tenemos en los bolsillos, los relojes? Todos miramos al int\u00e9rprete, y el int\u00e9rprete le pregunt\u00f3 al alem\u00e1n, y el alem\u00e1n fumaba y lo mir\u00f3 de hito en hito como si fuese transparente, como si no hubiese dicho nada. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Nunca hab\u00edamos visto a viejos desnudos. El se\u00f1or <strong>Bergmann<\/strong> llevaba un cintur\u00f3n de herniado y le pregunt\u00f3 al int\u00e9rprete si ten\u00eda que quit\u00e1rselo, y el int\u00e9rprete se qued\u00f3 dudando. Pero el alem\u00e1n lo entendi\u00f3 y habl\u00f3 seriamente al int\u00e9rprete se\u00f1alando a algunos; vimos que el int\u00e9rprete tragaba saliva, y despu\u00e9s dijo: <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">-El alf\u00e9rez dice que se quite el cintur\u00f3n y que le dar\u00e1n el del se\u00f1or <strong>Coen<\/strong>. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Se ve\u00edan las palabras salir amargamente de la boca de <strong>Flesch<\/strong>, era su modo de re\u00edrse del alem\u00e1n. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Luego lleg\u00f3 otro alem\u00e1n, y dijo que pusi\u00e9semos los zapatos en una esquina, y los pusimos, porque ya no hay nada que hacer y nos sentimos fuera del mundo y lo \u00fanico que nos queda es obedecer. Llega uno con una escoba y barre todos los zapatos, fuera de la puerta, en un mont\u00f3n. Est\u00e1 loco, los mezcla todos, noventa y seis pares, estar\u00e1n desparejados. La puerta da al exterior, entra un viento helado y nosotros estamos desnudos, y nos cubrimos el vientre con las manos. El viento golpea y cierra la puerta; el alem\u00e1n vuelve a abrirla y se queda mirando con aire absorto c\u00f3mo nos contorsionamos para protegernos del viento los unos tras de los otros, luego se va y cierra. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Ahora es el segundo acto. Entran violentamente cuatro con navajas de afeitar, brochas y maquinillas rapadoras, llevan pantalones y chaquetas a rayas, un n\u00famero cosido sobre el pecho; tal vez son de la misma clase que aquellos otros de esta tarde (esta tarde o ayer por la tarde?); pero\u00a0\u00e9stos est\u00e1n robustos y floridos. Les hacemos muchas preguntas, pero ellos nos cogen y en un momento nos encontramos pelados y rapados. \u00a1Qu\u00e9 caras de idiotas tenemos sin pelo! Los cuatro hablan una lengua que no nos parece de este mundo, es seguro que no es alem\u00e1n porque yo el alem\u00e1n lo entiendo un poco. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Por fin se abre otra puerta: y aqu\u00ed estamos todos encerrados, desnudos, tapados, de pie, con los pies metidos en el agua, es una sala de duchas. Estamos solos, y poco a poco se nos pasa el estupor y nos ponemos a hablar, y todos preguntan y ninguno contesta. Si estamos desnudos en una sala de duchas quiere decir que vamos a ducharnos. Si vamos a ducharnos es porque no nos van a matar todav\u00eda. Y entonces por qu\u00e9 nos hacen estar de pie, y no nos dan de beber, y nadie nos explica nada, y no tenemos zapatos ni ropas sino que estamos desnudos con los pies metidos en el agua, y hace fr\u00edo y hace cinco d\u00edas que estamos viajando y ni siquiera podemos sentarnos. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00bfY nuestras mujeres? <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El ingeniero <strong>Levi<\/strong> me pregunta si pienso que tambi\u00e9n nuestras mujeres estar\u00e1n as\u00ed como nosotros en estos momentos, y que d\u00f3nde estar\u00e1n, y si podremos volver a verlas. Le contesto que s\u00ed porque \u00e9l est\u00e1 casado y tiene una ni\u00f1a; naturalmente que las veremos. Pero ahora mi idea es que todo esto es un gran montaje para re\u00edrse de nosotros y vilipendiarnos, y est\u00e1 claro que luego van a matarnos, quien crea que va a vivir est\u00e1 loco, quiero decir que se ha vuelto loco, yo no, yo me he dado cuenta de que pronto habremos terminado, tal vez en esta misma sala, cuando se hayan aburrido de vernos desnudos dando saltos primero con un pie y luego con el otro y tratando de sentarnos en el suelo de vez en cuando, pero en el suelo hay tres dedos de agua fr\u00eda y no podemos sentarnos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Andamos de arriba abajo, sin sentido, y hablamos, cada uno de nosotros hablamos con todos los dem\u00e1s, hacemos un gran barullo. Se abre la puerta, entra un alem\u00e1n, es el alf\u00e9rez de antes; habla brevemente, el int\u00e9rprete lo traduce. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">-El <em>alf\u00e9rez<\/em> dice que ten\u00e9is que callaros porque esto no es una <em>escuela rab\u00ednica<\/em>. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Se ve que estas palabras no suyas, estas palabras malvadas le tuercen la boca al salir, como si escupiese un bocado asqueroso. Le pedimos que le pregunte lo que estamos esperando, cu\u00e1nto tiempo vamos a estar aqu\u00ed, qu\u00e9 es de nuestras mujeres, todo: pero dice que no, que no quiere pregunt\u00e1rselo. Este <strong>Flesch<\/strong>, que se pliega de muy mala gana a traducir al italiano las g\u00e9lidas frases alemanas, y no quiere traducir al alem\u00e1n nuestras preguntas porque sabe que es in\u00fatil, es un jud\u00edo alem\u00e1n de unos cincuenta a\u00f1os que tiene en la cara una gran cicatriz de una herida que recibi\u00f3 luchando contra los italianos en el <em>Piave<\/em>, Es un hombre cerrado y taciturno por quien experimento un respeto instintivo porque noto que ha empezado a sufrir antes que nosotros.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<figure id=\"attachment_2246847\" aria-describedby=\"caption-attachment-2246847\" style=\"width: 400px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-2246847\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/Kapos-1.jpg\" alt=\"\" width=\"400\" height=\"211\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/Kapos-1.jpg 309w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/Kapos-1-300x158.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-2246847\" class=\"wp-caption-text\"><span style=\"color: #008000;\">Presos en trabajos forzados construyendo el canal Dove-Elbe en Alemania, 1941-1942. Los Kapos llevan brazaletes blancos y negros. (Museo Memorial del Holocausto de USA)<\/span><\/figcaption><\/figure>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El alem\u00e1n se va y nosotros ahora estamos callados, aunque nos avergoncemos un poco de estar callados. Era a\u00fan de noche, nos pregunt\u00e1bamos si ver\u00edamos la luz del d\u00eda. Otra vez se abri\u00f3 la puerta, y entr\u00f3 uno vestido a rayas. Era distinto de los otros, m\u00e1s viejo, con lentes, una cara m\u00e1s civilizada, y era mucho menos robusto. Nos habl\u00f3, y hablaba italiano. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Ya estamos cansados de asombrarnos. Nos parece que estamos asistiendo a alg\u00fan drama insensato, de esos dramas en los que aparecen en escena las brujas, el <em>Esp\u00edritu Santo<\/em> y el demonio. Habla italiano mal, con mucho acento extranjero. Ha hablado mucho tiempo, es muy cort\u00e9s, trata de contestar todas nuestras preguntas. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Estamos en <em>Monowitz<\/em>, cerca de <em>Auschwitz<\/em>, en la<em> Alta Silesia<\/em>; una regi\u00f3n habitada a la vez por alemanes y polacos. Este campo es un <em>campo de trabajo<\/em>, en alem\u00e1n se dice <em>Arbeitslager<\/em> todos los prisioneros (<em>son cerca de diez mil<\/em>) trabajan en una f\u00e1brica de goma que se llama <em>Buna<\/em>, de manera que el mismo campo se llama <em><strong>Buna<\/strong><\/em>. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Nos dar\u00e1n zapatos y ropa, no las nuestras, otros zapatos, otras ropas, como los suyos. Ahora estamos desnudos porque van a ducharnos y a desinfectamos, cosa que har\u00e1n inmediatamente despu\u00e9s de diana, porque en el campo no se entra si no se est\u00e1 desinfectado.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Si, tendremos que trabajar, todos aqu\u00ed tienen que trabajar. Pero hay trabajos y trabajos: \u00e9l, por ejemplo, es m\u00e9dico, es un m\u00e9dico h\u00fangaro que ha estudiado en Italia, es el dentista del <em>Lager<\/em>. Est\u00e1 en el <em>Lager<\/em> desde hace cuatro a\u00f1os (<em>no en \u00e9ste, <strong>Buna <\/strong>s\u00f3lo existe desde hace un a\u00f1o y medio<\/em>) y, sin embargo, lo podemos ver, est\u00e1 bien, no est\u00e1 demasiado delgado. \u00bfPor qu\u00e9 est\u00e1 en un <em>Lager<\/em>? \u00bfEs jud\u00edo como nosotros? <\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-No-dice sencillamente yo soy un criminal. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Le hacemos muchas preguntas, \u00e9l se r\u00ede de vez en cuando, contesta a unas y a otras no, se ve que evita ciertas cuestiones. De las mujeres no dice nada: dice que est\u00e1n bien, que las veremos pronto, pero no dice c\u00f3mo ni d\u00f3nde. En vez de eso nos cuenta otras cosas, extra\u00f1as y locas, puede que \u00e9l se est\u00e9 burlando tambi\u00e9n de nosotros. Puede que est\u00e9 loco: en el <em>Lager<\/em> uno se vuelve loco. Dice que todos los domingos hay conciertos y partidos de f\u00fatbol, dice que quien boxea bien puede llegar a ser cocinero. Dice que quien trabaja bien gana buenos premios con los que puede comprarse tabaco y jab\u00f3n. Dice que realmente el agua no es potable y que en su lugar se distribuye todos los d\u00edas un suced\u00e1neo de caf\u00e9, pero que generalmente nadie lo bebe porque la sopa est\u00e1 tan aguada que satisface la sed. Le pedimos que nos d\u00e9 algo de beber y dice que no puede, que ha venido a vernos a escondidas, salt\u00e1ndose la prohibici\u00f3n de los <strong>SS<\/strong> porque todav\u00eda estamos sin desinfectar, y que tiene que irse en seguida; ha venido porque los italianos le son simp\u00e1ticos y porque, seg\u00fan dice, \u00abtiene el coraz\u00f3n blando\u00bb. Le preguntamos entonces si hay m\u00e1s italianos en el campo y dice que hay algunos, pocos, no sabe cu\u00e1ntos, y luego s\u00fabitamente cambia de conversaci\u00f3n. Mientras tanto ha sonado una campana y se ha ido r\u00e1pidamente dej\u00e1ndonos at\u00f3nitos y desconcertados. Hay quien se siente reanimado, pero yo no, yo sigo pensando que tambi\u00e9n este dentista, este individuo incomprensible, ha querido divertirse a costa nuestra, y no quiero creer una palabra de lo que ha dicho. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Al sonar la campana se ha o\u00eddo despertar al oscuro campo. Inesperadamente el agua ha empezado a caer, hirviendo, de las duchas, cinco minutos de beatitud: pero inmediatamente despu\u00e9s irrumpen cuatro tipos (<em>puede que los barberos<\/em>) que, empapados y humeantes, nos echan a gritos y empellones a la sala contigua, que est\u00e1 helada; aqu\u00ed, otras personas que gritan nos echan encima no s\u00e9 qu\u00e9 andrajos y nos arrojan a las manos un par de zapatones de suela de madera; sin tiempo para entender lo que pasa nos encontramos ya al aire libre, sobre la nieve azul y helada del amanecer y. descalzos y desnudos, con el ajuar en la mano, tenemos que correr hasta otra barraca, a un centenar de metros. Aqu\u00ed podemos vestirnos. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Al terminar, nos quedamos cada uno en nuestro rinc\u00f3n y no nos atrevemos a levantar la mirada hacia los dem\u00e1s. No hay donde mirarse, pero tenemos delante nuestra imagen, reflejada en cien rostros l\u00edvidos, en cien peleles miserables y s\u00f3rdidos. Ya estamos transformados en los fantasmas que hab\u00edamos vislumbrado anoche. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Entonces por primera vez nos damos cuenta de que nuestra lengua no tiene palabras para expresar esta ofensa, la destrucci\u00f3n de un hombre. En un instante, con intuici\u00f3n casi prof\u00e9tica, se nos ha revelado la realidad: hemos llegado al fondo. M\u00e1s bajo no puede llegarse: una condici\u00f3n humana m\u00e1s miserable no existe, y no puede imaginarse. No tenemos nada nuestro: nos han quitado las ropas, los zapatos, hasta los cabellos; si hablamos no nos escuchar\u00e1n, y si nos escuchasen no nos entender\u00edan. Nos quitar\u00e1n hasta el nombre: y si queremos conservarlo deberemos encontrar en nosotros la fuerza de obrar de tal manera que, detr\u00e1s del nombre, algo nuestro, algo de lo que hemos sido, permanezca, <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Sabemos que es dif\u00edcil que alguien pueda entenderlo, y est\u00e1 bien que sea as\u00ed, Pero pensad cu\u00e1nto valor, cu\u00e1nto significado se encierra aun en las m\u00e1s peque\u00f1as de nuestras costumbres cotidianas, en los cien objetos nuestros que el m\u00e1s humilde mendigo posee: un pa\u00f1uelo, una carta vieja, la foto de una persona querida. Estas cosas son parte de nosotros, casi como miembros de nuestro cuerpo; y es impensable que nos veamos privados de ellas, en nuestro mundo, sin que inmediatamente encontremos otras que las substituyan, otros objetos que son nuestros porque custodian y suscitan nuestros recuerdos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Imaginaos ahora un hombre a quien, adem\u00e1s de a sus personas amadas, se le quiten la casa, las costumbres, las ropas, todo, literalmente todo lo que posee: ser\u00e1 un hombre vac\u00edo, reducido al sufrimiento y a la necesidad, falto de dignidad y de juicio, porque a quien lo ha perdido todo f\u00e1cilmente le sucede perderse a si mismo; hasta tal punto que se podr\u00e1 decidir sin remordimiento su vida o su muerte prescindiendo de cualquier sentimiento de afinidad humana; en el caso m\u00e1s afortunado, apoy\u00e1ndose meramente en la valoraci\u00f3n de su utilidad.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"> Comprender\u00e9is ahora el doble significado del t\u00e9rmino \u00ab<em>Campo de aniquilaci\u00f3n<\/em>\u00ab, y ver\u00e9is claramente lo que queremos decir con esta frase: yacer en el fondo.\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><em><strong>H\u00e4ftling<\/strong> <\/em>me he enterado de que soy un <em><strong>H\u00e4ftling<\/strong><\/em>. Me llamo <strong>174517<\/strong>; nos han bautizado, llevaremos mientras vivamos esta lacra tatuada en el brazo izquierdo. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">La operaci\u00f3n ha sido ligeramente dolorosa y extraordinariamente r\u00e1pida: nos han puesto en fila a todos y, uno por uno, siguiendo el orden alfab\u00e9tico de nuestros nombres, hemos ido pasando por delante de un h\u00e1bil funcionario provisto de una especie de punz\u00f3n de aguja muy corta. Parece que \u00e9sta ha sido la iniciaci\u00f3n real y verdadera: s\u00f3lo \u00ab<em>si ense\u00f1as el n\u00famero te dan el pan y la sopa<\/em>\u00ab. Hemos necesitado varios d\u00edas y no pocos bofetones y pu\u00f1etazos para que nos acostumbr\u00e1semos a ense\u00f1ar el n\u00famero diligentemente, de manera que no entorpeci\u00e9semos las operaciones cotidianas de abastecimiento; hemos necesitado semanas y meses para aprender a entenderlo en alem\u00e1n. Y durante muchos d\u00edas, cuando la costumbre de mis d\u00edas de libertad me ha hecho ir a mirar la hora en el reloj de pulsera he visto ir\u00f3nicamente mi nombre nuevo, el n\u00famero punteado en signos azulosos bajo la epidermis. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">S\u00f3lo mucho m\u00e1s tarde, y poco a poco, algunos de nosotros hemos aprendido algo de la f\u00fanebre ciencia de los n\u00fameros de Auschwitz, en la que se compendian las etapas de la destrucci\u00f3n del juda\u00edsmo en Europa. A los veteranos en el campo el n\u00famero se lo dice todo: la \u00e9poca de ingreso en \u00e9l, el convoy del que formaban parte y. por consiguiente, la nacionalidad. Cualquiera tratar\u00e1 con respeto a los n\u00fameros del 30 000 al 80 000: ya no quedan m\u00e1s que algunos centenares, y marcan a los pocos supervivientes de los <em><strong>ghettos<\/strong> polacos<\/em>. Hace falta tener los ojos bien abiertos cuando se entra en relaciones comerciales con un 116 000 0 117 000: han quedado reducidos a una cuarentena, pero se trata de los griegos de <em>Sal\u00f3nica<\/em>, no hay que dejarse embaucar. En cuanto a los n\u00fameros altos tienen una nota de comicidad esencial, como sucede con los t\u00e9rminos \u00ab<em>matricula<\/em>\u00bb y conscripto en la vida normal; el n\u00famero alto t\u00edpico es un individuo panzudo, d\u00f3cil y memo a quien puedes hacerle creer que en la enfermer\u00eda distribuyen zapatos de cuero para los individuos de pies delicados, y convencerle de que se vaya corriendo hasta all\u00ed y te deje su escudilla de sopa \u00ab<em>para que se la guardes<\/em>\u00bb; puedes venderle una cuchara por tres raciones de pan; puedes mandarle al m\u00e1s feroz de los <em><strong>Kapos<\/strong><\/em>, a preguntarle (\u00a1<em>y me ha sucedido a mi!<\/em>) si es verdad que el suyo es el <em>Kartoffelschalenkommando<\/em>, el <em>Kommando de Pelar Patatas<\/em>, y si puede enrolarse en \u00e9l.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Por otra parte, todo nuestro proceso de inserci\u00f3n en este orden nuevo sucede en clave grotesca y sarc\u00e1stica. Terminada la operaci\u00f3n de tatuaje nos han encerrado en una barraca donde no hay nadie. Las literas est\u00e1n hechas, pero nos han prohibido severamente tocarlas o sentarnos encima: asi, damos vueltas sin sentido durante medio d\u00eda por el breve espacio disponible, todav\u00eda atormentados por la sed furiosa del viaje. Despu\u00e9s se ha abierto la puerta, y ha entrado un muchacho de traje a rayas, con aire bastante educado, bajo, delgado y rubio. Habla franc\u00e9s y muchos nos echamos encima agobi\u00e1ndolo con todas las preguntas que hasta ahora nos hemos hecho in\u00fatilmente los unos a los otros. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Pero no habla de buena gana: nadie aqui habla verdaderamente de buena gana. Somos nuevos, no tenemos nada y no sabemos nada; \u00bfpara qu\u00e9 perder el tiempo con nosotros? Nos explica de mala gana que todos los dem\u00e1s est\u00e1n fuera trabajando, y que volver\u00e1n por la noche. El ha salido de la enfermer\u00eda esta ma\u00f1ana, por hoy est\u00e1 dispensado del trabajo. Yo le pregunto (<em>con una ingenuidad que s\u00f3lo pocos d\u00edas m\u00e1s tarde me parecer\u00eda fabulosa<\/em>) si nos iban a devolver por lo menos los cepillos de dientes; no se rio, sino que, con expresi\u00f3n llena de intenso desprecio, me contest\u00f3, <em>Vous n&#8217;\u00eates pas \u00e0 la maison<\/em>. Y \u00e9ste es el estribillo que todos nos repiten: no est\u00e1is ya en vuestra casa, esto no es un sanatorio, de aqu\u00ed s\u00f3lo se sale por la Chimenea (<em>\u00bfqu\u00e9 quer\u00eda decir?, lo aprender\u00edamos m\u00e1s tarde<\/em>). <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Y precisamente: empujado por la sed le he echado la vista encima a un gran car\u00e1mbano que hab\u00eda por fuera de una ventana al alcance de la mano. Abr\u00ed la ventana, arranqu\u00e9 el car\u00e1mbano, pero inmediatamente se ha acercado un tipo alto y gordo que estaba dando vueltas afuera y me lo ha arrancado brutalmente. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">&#8211;<em>Warum?<\/em>-le pregunt\u00e9 en mi pobre alem\u00e1n. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">&#8211;<em>Hier ist kein warum<\/em> (<em>aqu\u00ed no hay ning\u00fan porqu\u00e9<\/em>) me ha contestado, ech\u00e1ndome dentro de un empuj\u00f3n. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">La explicaci\u00f3n es sencilla, aunque revuelva el est\u00f3mago: en este lugar est\u00e1 prohibido todo, no por ninguna raz\u00f3n oculta sino porque el campo se ha creado para ese prop\u00f3sito. Si queremos seguir viviendo tenemos que aprenderlo r\u00e1pidamente:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">-El <em>Santo Rostro<\/em> no se halla aqu\u00ed expuesto ni esto es ba\u00f1o en el <em>Serquio<\/em>&#8230;.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Una hora tras otra, esta primera jornada largu\u00edsima del <em>anteinfierno<\/em> llega a su fin. Mientras se pone el sol en un v\u00e9rtice de feroces nubes sanguinolentas, nos hacen por fin salir del barrac\u00f3n. \u00bfVan a darnos de beber? No, vuelven a ponernos en fila, nos llevan a una vasta explanada que ocupa el centro del campo y nos colocan meticulosamente en formaci\u00f3n. Luego, de nuevo pasa otra hora sin que ocurra nada: parece que estamos esperando a alguien. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Una banda empieza a tocar junto a la puerta del campo: toca <em>Rosamunda<\/em>, la famosa canci\u00f3n sentimental, y nos parece tan extra\u00f1o que nos miramos sonriendo burlonamente; surge en nosotros un amago de alivio, puede que todas estas ceremonias no sean m\u00e1s que una payasada colosal al gusto germ\u00e1nico. Pero la banda, al terminar <em>Rosamunda<\/em>, sigue tocando otras marchas, una tras otra, y he aqu\u00ed que aparecen los pelotones de nuestros compa\u00f1eros que vuelven del trabajo. Vienen en columnas de cinco: tienen un modo de andar extra\u00f1o, inhumano, duro, como fantoches r\u00edgidos que s\u00f3lo tuviesen huesos: pero andan marcando escrupulosamente el tiempo de la m\u00fasica. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Tambi\u00e9n, como nosotros, se colocan en orden minucioso en la vasta explanada; cuando ha entrado el \u00faltimo pelot\u00f3n nos cuentan y vuelven a contar, durante m\u00e1s de una hora se llevan a cabo largas revisiones que parecen dirigidas por un tipo vestido a rayas que responde a un grupito de <strong>SS<\/strong> formado en orden de combate. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Por fin (<em>ya es de noche pero el campo est\u00e1 vivamente iluminado por faroles y reflectores<\/em>) se oye gritar \u00ab<em>Absperre<\/em>\u00ab y las formaciones se deshacen en un enjambre confuso y turbulento. Ahora andan ya r\u00edgidos y embarazados como antes: todos se arrastran con evidente esfuerzo. Advierto que todos llevan en la mano o colgando de la cintura una escudilla de hojalata tan grande como una palangana. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Tambi\u00e9n los reci\u00e9n llegados damos vueltas entre la multitud en busca de una voz, de un rostro amigo, de un gu\u00eda. Contra las paredes de madera de un barrac\u00f3n est\u00e1n apoyados, sentados en el suelo, dos muchachos: parecen jovenc\u00edsimos, de unos diez y seis a\u00f1os como mucho, los dos tienen la cara y las manos sucias de holl\u00edn. Uno de los dos, mientras pasamos, me llama y me pregunta en alem\u00e1n algunas cosas que no entiendo; luego me pregunta de d\u00f3nde venimos. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">&#8211;<em>Italien<\/em>-le contesto; querr\u00eda preguntarle muchas otras cosas, pero mi vocabulario alem\u00e1n es limitad\u00edsimo. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">&#8211;<em>\u00bfEres jud\u00edo?<\/em>-le pregunto. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">&#8211;<em>Si, jud\u00edo polaco<\/em>. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">&#8211;<em>\u00bfDesde cuando est\u00e1s en el Lager? <\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">&#8211;<em>Tres a\u00f1os y me muestra tres dedos.<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Debe de haber entrado siendo un ni\u00f1o, pienso con horror; por otra parte, esto significa que por lo menos alguien puede vivir aqu\u00ed. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">&#8211;<em>\u00bfEn qu\u00e9 trabajas? <\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">&#8211;<em>Schlosser<\/em>-me contesta. No le entiendo: <em>Eisen, Feuer<\/em> (<em>hierro, fuego<\/em>). <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Insiste, y hace se\u00f1ales con las manos como de quien golpea con el martillo sobre un yunque. As\u00ed que es un herrero. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">&#8211;<em>Ich Chemiker<\/em>-le conf\u00edo yo; y \u00e9l asiente gravemente con la cabeza. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">&#8211;<em>Chemiker gut<\/em>-Pero todo esto se refiere a un futuro lejano: lo que en este momento me atormenta es la sed. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">&#8211;<em>Beber, agua. Nosotros no agua, le digo<\/em>. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00c9l me mira con cara seria, casi severa, y me dice separando las s\u00edlabas: <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">&#8211;<em>No bebas agua, compa\u00f1ero<\/em> y luego otras palabras que no entiendo. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">&#8211; <em>Warum? <\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">&#8211;<em>Geschwollen <\/em>-contesta telegr\u00e1ficamente: yo muevo la cabeza porque no le he comprendido. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00ab<em>Hinchado<\/em>\u00bb, me lo hace entender hinchando los carrillos e indicando con las manos una monstruosa hinchaz\u00f3n de la cara y el vientre.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><em>Warten bis heute abend <\/em>\u00ab<em>Esperar hasta esta noche\u00bb<\/em>, traduzco yo palabra por palabra. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Luego me dice: <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">&#8211;<em>Ich <strong>Shloime<\/strong>. Du? <\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Le digo c\u00f3mo me llamo, y me pregunta: <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">&#8211;<em>\u00bfD\u00f3nde tu madre? <\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">-En <em>Italia<\/em>. <strong>Shloime<\/strong> se asombra: <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">&#8211;<em>\u00bfJud\u00eda en Italia? <\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00a0&#8211;<em>Si<\/em>&#8211; le explico del mejor modo que se escondida, nadie lo sabe, escapar, no hablar, nadie verlo. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Me ha entendido; ahora se pone de pie, se me acerca y me abraza t\u00edmidamente. La aventura ha terminado, y me siento lleno de una tristeza que es casi una alegr\u00eda. No he vuelto a ver a <strong>Shloime<\/strong>, pero no he olvidado su cara grave y mansa de muchacho que me acogi\u00f3 en el umbral de la casa de los muertos.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-2246845\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/kapo-2-300x169.jpg\" alt=\"\" width=\"480\" height=\"270\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/kapo-2-300x169.jpg 300w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/kapo-2-610x343.jpg 610w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/kapo-2.jpg 640w\" sizes=\"auto, (max-width: 480px) 100vw, 480px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Nos quedan por aprender much\u00edsimas cosas, pero hemos aprendido ya muchas. Tenemos una idea de la topograf\u00eda del <em><strong>Lager<\/strong><\/em>; este <em>Lager<\/em> nuestro es un cuadrado de unos seiscientos metros de lado, rodeado por dos alambradas de p\u00faas, la interior de las cuales est\u00e1 recorrida por alta tensi\u00f3n. Est\u00e1 constituido por sesenta barracones de madera que se llaman <em>Blocks<\/em>, de los que una decena est\u00e1 en construcci\u00f3n: hay que a\u00f1adir el cuerpo de las cocinas, que es de ladrillo, una f\u00e1brica experimental que dirigen un destacamento de <em><strong>H\u00e4ftlinge<\/strong> <\/em>privilegiados; los barracones de las duchas y de las letrinas, uno por cada seis u ocho <em>Blocks<\/em>. Adem\u00e1s, algunos <em>Blocks<\/em> est\u00e1n dedicados a funciones particulares. Antes que ninguno, un grupo de ocho, al extremo este del campo, constituye la enfermer\u00eda y el ambulatorio; luego est\u00e1 el<em> Block 24<\/em> que es el <em>Kaftzeblock<\/em>, reservado a los sarnosos; el <em>Block 7<\/em>, en donde nunca ha entrado ning\u00fan <strong><em>H\u00e4ftling<\/em> <\/strong>corriente, reservado a la <strong><em>Prominenz<\/em><\/strong>, es decir, a la aristocracia, a los internados que desempe\u00f1an las funciones m\u00e1s altas; el <em>Block 47<\/em>, reservado a los <em><strong>Reichsdeutsche<\/strong> <\/em>(<em>a los alemanes arios, pol\u00edticos o criminales<\/em>); el <em>Block 49<\/em>, s\u00f3lo para <em><strong>Kapos<\/strong><\/em>; el <em>Block 12<\/em>, la mitad del cual, para el uso de los <strong><em>Reichsdeutsche<\/em> <\/strong>y los <em><strong>Kapos<\/strong><\/em>, funciona como <em>Kantine<\/em>, es decir, como distribuidora de tabaco, insecticida en polvo y ocasionalmente otros art\u00edculos, el <em>Block 37<\/em>, que contiene la <em>Fureria central<\/em> y la <em>Oficina de trabajo<\/em>: y para terminar el <em>Block 29<\/em>, que tiene las ventanas siempre cerradas porque es el <em><strong>Frauenblock<\/strong><\/em>, el prost\u00edbulo del campo, servido por las muchachas polacas <strong><em>H\u00e4ftlinge<\/em><\/strong>, y reservado a los <em><strong>Reichsdeutsche<\/strong><\/em>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Los <em>Blocks<\/em> comunes de viviendas est\u00e1s divididos en dos locales; en uno (<em>Tagesraum<\/em>) vive el jefe del barrac\u00f3n con sus amigos: tienen una mesa larga, sillas, bancos; por todas partes un mont\u00f3n de objetos extra\u00f1os de colores vivos, fotograf\u00edas, recortes de revistas, dibujos, flores artificiales, adornos; grandes letreros en la pared, proverbios y aleluyas que encomian el orden, la disciplina, la higiene: en un rinc\u00f3n, una vitrina con los instrumentos del <em>Blockfris\u00f6r<\/em> (<em>el barbero autorizado<\/em>), los cucharones para repartir la sopa y dos vergajos de goma, el lleno y el vac\u00edo, para mantener la misma disciplina. El otro local es el dormitorio; en \u00e9l no hay m\u00e1s que ciento cuarenta y ocho literas de tres pisos, dispuestas apretadamente como las celdas de una colmena, de modo que se aprovechen todos los metros c\u00fabicos del espacio, hasta el techo, y separadas por tres pasillos; aqu\u00ed viven los <strong><em>H\u00e4ftlinge<\/em> <\/strong>corrientes, doscientos o doscientos cincuenta por barrac\u00f3n, por consiguiente dos en una buena parte de cada una de las literas, que son tablas de madera movibles, provistas de un delgado saco de paja y de dos mantas cada una. Los pasillos de desahogo son tan estrechos que dif\u00edcilmente pueden pasar dos personas; la superficie total del suelo es tan poca que los habitantes del mismo <em>Block<\/em> no pueden estar dentro a la vez si por lo menos la mitad no est\u00e1n echados en las literas. De ah\u00ed la prohibici\u00f3n de entrar en un <em>Block<\/em> al que no se pertenece. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En medio del <em>Lager<\/em> est\u00e1 la <em>plaza del Pase de Lista,<\/em> vast\u00edsima, donde nos reunimos por las ma\u00f1anas para formar los pelotones de trabajo, y por la noche para que nos cuenten. Frente a la <em>plaza de la Lista<\/em> hay un arriate de hierba cuidadosamente segada donde se alza la <em>horca<\/em> cuando llega la ocasi\u00f3n. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Hemos aprendido bien pronto que los hu\u00e9spedes del <em>Lager<\/em> se dividen en tres categor\u00edas: los criminales, los pol\u00edticos y los jud\u00edos. Todos van vestidos a rayas, todos son <em><strong>H\u00e4ftlinge<\/strong><\/em>, pero los criminales llevan junto al n\u00famero, cosido en la chaqueta, un <em>tri\u00e1ngulo verde<\/em>; los pol\u00edticos un tri\u00e1ngulo rojo; los jud\u00edos, que son la mayor\u00eda, llevan la estrella hebraica, roja y amarilla. Hay <strong>SS<\/strong> pero pocos y fuera del campo, y se ven relativamente poco: nuestros verdaderos due\u00f1os son los <em>tri\u00e1ngulos verdes<\/em>, que tienen plena potestad sobre nosotros, y adem\u00e1s aquellos de las otras dos categor\u00edas que se prestan a secundarles: y que no son pocos. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Y hay otra cosa que hemos aprendido, m\u00e1s o menos r\u00e1pidamente, seg\u00fan el car\u00e1cter de cada cual; a responder <em>Jawohl<\/em>, a no hacer preguntas, a fingir siempre que hemos entendido. Hemos aprendido el valor de los alimentos; ahora tambi\u00e9n nosotros raspamos diligentemente el fondo de la escudilla despu\u00e9s del rancho, y nos la ponemos bajo el ment\u00f3n cuando comemos pan para no desperdiciar las migas. Tambi\u00e9n sabemos ahora que no es lo mismo recibir un cuchar\u00f3n de sopa de la superficie que del fondo del caldero y ya estamos en condiciones de calcular, bas\u00e1ndonos en la capacidad de los distintos calderos, cu\u00e1l es el sitio m\u00e1s conveniente al que aspirar cuando hay que hacer cola, <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Hemos aprendido que todo es \u00fatil; el hilo de alambre para atarse los zapatos; los harapos para convertirlos en plantillas para los pies; los papeles, para rellenar (<em>ilegalmente<\/em>) la chaqueta y protegerse del fr\u00edo. Hemos aprendido que en cualquier parte pueden robarte, o mejor, que te roban autom\u00e1ticamente en cuanto te falla la atenci\u00f3n; y para evitarlo hemos tenido que aprender el arte de dormir con la cabeza sobre un l\u00edo hecho con la chaqueta que contiene todo cuanto poseemos, de la escudilla a los zapatos. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Conocemos ya buena parte del <em>reglamento del campo<\/em>, que es extraordinariamente complicado. Las prohibiciones son innumerables: acercarse m\u00e1s de dos metros a las alambradas; dormir con la chaqueta puesta, sin calzoncillos o con el gorro puesto, usar determinados lavabos o letrinas que son <em>nur f\u00fcr Kapos o nur f\u00fcr Reichsdeutsche<\/em>, no ir a la ducha los d\u00edas prescritos, e ir los d\u00edas no prescritos; salir del barrac\u00f3n con la chaqueta desabrochada o con el cuello levantado; llevar debajo de la ropa papel o paja contra el frio; lavarse si no es con el torso desnudo. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Infinitos e insensatos son los <em>ritos<\/em> que hay que cumplir: cada d\u00eda por la ma\u00f1ana hay que hacer la cama dej\u00e1ndola completamente lisa; sacudir los zuecos fangosos y repugnantes de la grasa de las m\u00e1quinas, raspar de las ropas las manchas de fango (<em>las manchas de barniz, de grasa y de herrumbre se admiten, sin embargo<\/em>): por las noches hay que someterse a la revisi\u00f3n de los piojos y a la revisi\u00f3n del lavado de los pies; los s\u00e1bados hay que afeitarse la cara y la cabeza, remendarse o dar a remendar los harapos, los domingos, someterse a la revisi\u00f3n general de la sarna, y a la revisi\u00f3n de los botones de la chaqueta, que tienen que ser cinco. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Adem\u00e1s, se dan innumerables circunstancias, normalmente insignificantes, que se convierten en problemas. Cuando las u\u00f1as est\u00e1n largas hay que cort\u00e1rselas, lo que no se puede hacer sino con los dientes (<em>para las u\u00f1as de los pies es suficiente el roce de los zapatos<\/em>); si un bot\u00f3n se pierde hay que saber cos\u00e9rselo con un hilo de alambre; si se va a la letrina o al lavabo hay que llevarse todo consigo, siempre y en cualquier parte, y mientras uno se lava los ojos tiene que tener el l\u00edo de la ropa bien cogido entre las rodillas: si no fuese as\u00ed, en aquel preciso momento se lo robar\u00edan. Si un zapato hace da\u00f1o hay que acudir por la tarde a la ceremonia del cambio de zapatos: en ella se pone a prueba la pericia del individuo, que en medio de un incre\u00edble mont\u00f3n tiene que saber elegir con un r\u00e1pido vistazo un zapato (<em>no un par)<\/em> que le est\u00e9 bien, porque una vez que lo ha elegido no se le permiten m\u00e1s cambios. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Y no cre\u00e1is que los zapatos, en la vida del <em>Lager<\/em>, son un factor sin importancia. La muerte empieza por los zapatos: se han convertido, para la mayor\u00eda de nosotros en aut\u00e9nticos instrumentos de tortura que, despu\u00e9s de las largas horas de marcha, ocasionan dolorosas heridas las cuales fatalmente se infectan. Quien las padece est\u00e1 obligado a andar como si tuviese una bala en el pie (<em>y he aqu\u00ed por qu\u00e9 andan tan extra\u00f1amente los ej\u00e9rcitos de larvas que cada noche vuelven desfilando<\/em>): llega a todas partes el \u00faltimo y por todas partes recibe golpes; no puede huir si lo persiguen; se le hinchan los pies, y cuanto m\u00e1s se le hinchan m\u00e1s insoportable le resulta el roce con la madera y la tela de los zapatos. Entonces lo \u00fanico que le queda es el hospital: pero entrar en el hospital con el diagn\u00f3stico de <em>d\u00edcke F\u00fcsse<\/em> (<em>pies hinchados<\/em>) es extraordinariamente peligroso, porque es bien sabido por todos, y especialmente por los <strong>SS<\/strong>, que de este mal aqu\u00ed es imposible curarse. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Y a todo esto todav\u00eda no hemos tenido en cuenta el trabajo, que a su vez es una mara\u00f1a de leyes, de tab\u00faes y de problemas. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Todos trabajamos, excepto los enfermos (<em>lograr ser declarado enfermo supone de por si un importante bagaje de sabidur\u00eda y de experiencia<\/em>). Todas las ma\u00f1anas salimos en formaci\u00f3n del <strong><em>campo de Buna;<\/em><\/strong> todas las tardes, en formaci\u00f3n, volvemos a \u00e9l. Por lo que se refiere al trabajo estamos subdivididos en unos doscientos <strong><em>Kommandos<\/em> <\/strong>cada uno de los cuales consta de quince a ciento cincuenta hombres bajo el mando de un <em><strong>Kapo<\/strong><\/em>. Hay <em>Kommandos<\/em> buenos y malos: en su mayor parte est\u00e1n adscritos a los transportes y el trabajo es muy duro, especialmente en invierno, aunque no sea m\u00e1s que por desarrollarse siempre al aire libre. Tambi\u00e9n hay <em>Kommandos<\/em> de especialistas (<em>electricistas, herreros, alba\u00f1iles, soldadores, mec\u00e1nicos, picapedreros, etc\u00e9tera<\/em>) que est\u00e1n adscritos a determinadas oficinas o departamentos de la <em>Buna<\/em>, dependientes de modo m\u00e1s directo de <em>Meister<\/em> civiles, en su mayor\u00eda alemanes y polacos; esto, naturalmente, sucede s\u00f3lo durante las horas de trabajo: durante el resto de la jornada los especialistas (<em>en total no son m\u00e1s de trescientos o cuatrocientos<\/em>) no reciben un trato distinto del de los trabajadores comunes. En la asignaci\u00f3n de los individuos a los distintos <em>Kommandos<\/em> decide un oficial especial del <em>Lager<\/em>, el <em>Arbeitsdienst<\/em>, que est\u00e1 en continua relaci\u00f3n con la direcci\u00f3n civil de la <em>Buna<\/em>. El <em>Arbeitsdienst<\/em> toma las decisiones siguiendo criterios desconocidos, a menudo bas\u00e1ndose abiertamente en el favoritismo y la corrupci\u00f3n, de manera que si alguien consigue hacerse con algo de comer puede estar pr\u00e1cticamente seguro de obtener un buen puesto en la <em>Buna<\/em>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El horario de trabajo cambia seg\u00fan la estaci\u00f3n. Todas las horas de luz son horas de trabajo: por ello se va de un horario m\u00ednimo de invierno (<em>de 8 a 12 y de 12.30 a 16<\/em>) a uno m\u00e1ximo de verano (<em>de 6.30 a 12 y de 13 a 18<\/em>). Bajo ning\u00fan concepto pueden los <em><strong>H\u00e4ftlinge<\/strong> <\/em>estar trabajando durante las horas de oscuridad o cuando haya una niebla densa, mientras se trabaja regularmente cuando llueve o nieva o (<em>caso muy frecuente<\/em>) cuando sopla el feroz viento de los <em>C\u00e1rpatos<\/em>; esto en relaci\u00f3n con el hecho de que la oscuridad o la niebla podr\u00edan proporcionar ocasi\u00f3n para las tentativas de fuga.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Un domingo de cada dos es d\u00eda normal de trabajo; los domingos que se llaman festivos se trabaja en realidad generalmente en la conservaci\u00f3n del <em>Lager<\/em>, de manera que los d\u00edas de reposo real son extraordinariamente raros.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00c9sta habr\u00e1 de ser nuestra vida. Cada d\u00eda, seg\u00fan el ritmo establecido, <em>Ausr\u00fccken<\/em> y <em>Einr\u00fccken<\/em>, salir y entrar; trabajar, dormir y comer; ponerse enfermo, curarse o morir. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">..<em>.\u00bfY hasta cu\u00e1ndo?<\/em> Pero los antiguos se r\u00eden de esta pregunta: en esta pregunta se reconoce a los reci\u00e9n llegados. Se r\u00eden y no contestan: para ellos, hace meses, a\u00f1os, que el problema del futuro remoto se ha descolorido, ha perdido toda su agudeza, frente a los mundos m\u00e1s urgentes y concretos problemas del futuro pr\u00f3ximo: cu\u00e1ndo comeremos hoy, si nevar\u00e1, si habr\u00e1 que descargar carb\u00f3n. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Si fu\u00e9semos razonables tendr\u00edamos que resignarnos a esta evidencia: que nuestro destino es perfectamente desconocido, que cualquier conjetura es arbitraria y totalmente privada de cualquier fundamento real. Pero los hombres son muy raramente razonables cuando lo que est\u00e1 en juego es su propio destino; en cualquier caso prefieren las posturas extremas; por ello, seg\u00fan su car\u00e1cter, entre nosotros los hay que se han convencido inmediatamente de que todo est\u00e1 perdido, de que no podemos seguir viviendo y de que el fin est\u00e1 cerca y es seguro; otros, que por muy dura que sea la vida que nos espera aqui, la salvaci\u00f3n es probable y no est\u00e1 lejos, y que si tenemos fe y fuerza volveremos a ver nuestro hogar y a nuestros seres queridos. Los dos grupos, los pesimistas y los optimistas, no est\u00e1n, por otra parte, tan diferenciados: no ya porque los agn\u00f3sticos sean muchos sino porque la mayor\u00eda, sin memoria ni coherencia, oscila entre las dos posturas limite seg\u00fan sus interlocutores del momento.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Heme aqu\u00ed, por consiguiente, llegado al fondo. A borrar con una esponja el pasado, el futuro se aprende pronto si os obliga la necesidad. Quince d\u00edas despu\u00e9s del ingreso tengo ya el hambre reglamentaria, un hambre cr\u00f3nica desconocida por los hombres libres, que por la noche nos hace so\u00f1ar y se instala en todos los miembros de nuestro cuerpo; he aprendido ya a no dejarme robar, y si encuentro una cuchara, una cuerda, un bot\u00f3n del que puedo apropiarme sin peligro de ser castigado me lo meto en el bolsillo y lo considero m\u00edo de pleno derecho. Ya me han salido, en el dorso de los pies, las llagas que no se curan. Empujo carretillas, trabajo con la pala, me fatigo con la lluvia, tiemblo ante el viento; ya mi propio cuerpo no es m\u00edo: tengo el vientre hinchado y las extremidades r\u00edgidas, la cara hinchada por la ma\u00f1ana y hundida por la noche; algunos de nosotros tienen la piel amarilla, otros gris: cuando no nos vemos durante tres o cuatro d\u00edas nos reconocemos con dificultad.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Hab\u00edamos decidido reunirnos los italianos todos los domingos en un rinc\u00f3n del <em>Lager<\/em>: pero pronto lo hemos dejado de hacer porque era demasiado triste contarnos y ver que cada vez \u00e9ramos menos, y m\u00e1s deformes, y m\u00e1s escu\u00e1lidos. Y era tan cansado andar aquel corto camino: y adem\u00e1s, al encontrarnos, record\u00e1bamos y pens\u00e1bamos, y mejor era no hacerlo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" align=\"center\">\u00a0<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-2316869\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/GIORNO-MEMORIA-A-COP-300x199.jpg\" alt=\"\" width=\"480\" height=\"318\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/GIORNO-MEMORIA-A-COP-300x199.jpg 300w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/GIORNO-MEMORIA-A-COP.jpg 650w\" sizes=\"auto, (max-width: 480px) 100vw, 480px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote class=\"wp-embedded-content\" data-secret=\"thLKvmhxBG\"><p><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2024\/07\/01\/cuando-los-nazis-vinieron-por-martin-niemoller\/\">CUANDO LOS NAZIS VINIERON, por Martin Niem\u00f6ller. \u00abLibertad, amor y justicia\u00bb<\/a><\/p><\/blockquote>\n<p><iframe loading=\"lazy\" class=\"wp-embedded-content\" sandbox=\"allow-scripts\" security=\"restricted\" style=\"position: absolute; visibility: hidden;\" title=\"\u00abCUANDO LOS NAZIS VINIERON, por Martin Niem\u00f6ller. \u00abLibertad, amor y justicia\u00bb\u00bb \u2014 Punto Cr\u00edtico Derechos Humanos\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2024\/07\/01\/cuando-los-nazis-vinieron-por-martin-niemoller\/embed\/#?secret=Q42IQsl0EG#?secret=thLKvmhxBG\" data-secret=\"thLKvmhxBG\" width=\"500\" height=\"282\" frameborder=\"0\" marginwidth=\"0\" marginheight=\"0\" scrolling=\"no\"><\/iframe><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/author\/punto-critico\/\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-48\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2016\/11\/Mosca_Punto_Cr%C3%ADtico_40.png\" alt=\"\" width=\"80\" height=\"80\" data-id=\"48\" \/><\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<div class=\"mh-excerpt\"><p>SI ESTO ES UN HOMBRE &nbsp; \u00abKraus\u00bb, de Primo Levi Narrativa Breve, 1 AGOSTO 2013 \u00a0 &nbsp; En\u00a0Si esto es un hombre\u00a0Primo Levi narra su internamiento en Monowitz, un campo de trabajo dependiente del de <a class=\"mh-excerpt-more\" href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2026\/02\/01\/si-esto-es-un-hombre-se-questo-e-un-uomo-1945-1947-de-primo-levi-parte-1\/\" title=\"SI ESTO ES UN HOMBRE (\u00abSe questo \u00e8 un uomo\u00bb, 1945-1947), de Primo Levi. \u201cPrivados de su condici\u00f3n de hombres y convertidos en esclavos\u201d. 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