{"id":2310183,"date":"2025-08-04T00:05:50","date_gmt":"2025-08-03T22:05:50","guid":{"rendered":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/?p=2310183"},"modified":"2025-08-04T09:40:26","modified_gmt":"2025-08-04T07:40:26","slug":"el-fin-y-los-medios","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2025\/08\/04\/el-fin-y-los-medios\/","title":{"rendered":"EL FIN Y LOS MEDIOS (1937), de Aldous Huxley: \u00abLos medios empleados determinan la naturaleza de los fines obtenidos.\u00bb"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #008000; font-size: 14pt;\">El\u00a0\u00a0Fin\u00a0\u00a0y\u00a0\u00a0los\u00a0\u00a0Medios<\/span><\/p>\n\n<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote>\n<h2 style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 24pt;\">El fin nunca justifica los medios<\/span><\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Por <a href=\"https:\/\/filosofiaenlared.com\/2022\/02\/el-fin-nunca-justifica-los-medios\/\">Mercedes Gonz\u00e1lez Garc\u00eda<\/a>, 24 FEBRERO 2022<\/span><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2023\/11\/07\/el-fin-justifica-los-medios\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\" data-schema-attribute=\"\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-2287691\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/EL-FIN-JUSTIFICA-LOS-MEDIOS-puerta-catedral-OK-300x199.jpg\" alt=\"\" width=\"440\" height=\"292\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/EL-FIN-JUSTIFICA-LOS-MEDIOS-puerta-catedral-OK-300x199.jpg 300w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/EL-FIN-JUSTIFICA-LOS-MEDIOS-puerta-catedral-OK-678x452.jpg 678w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/EL-FIN-JUSTIFICA-LOS-MEDIOS-puerta-catedral-OK.jpg 680w\" sizes=\"auto, (max-width: 440px) 100vw, 440px\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00bfEs que cualquier acto y medio es v\u00e1lido siempre que haya un fin que lo justifique o que sea categorizado como correcto? Yo creo que la diatriba de esta cuesti\u00f3n no la encontramos en el fin en s\u00ed mismo que se pretende conseguir, ese no es el problema, sino que tendremos que preguntarnos mejor \u00bfQu\u00e9 medios se pueden utilizar?<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"> Indubitablemente, entran en juego elementos \u00e9ticos y morales. Haciendo uso del legado de quien es, para m\u00ed, uno de los mayores pensadores de temas de \u00e9tica, <strong>Immanuel Kant<\/strong>, y haciendo una interpretaci\u00f3n de sus postulados justificar\u00e9 el por qu\u00e9 mi t\u00edtulo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Primeramente, me gustar\u00eda destacar la idea de que, nosotros, deber\u00edamos de actuar de una forma correcta, justific\u00e1ndonos en el uso de unas normas correctas, independientemente de las consecuencias que sean causadas por las acciones que hagamos. Alguien se puede preguntar: \u00bfpero c\u00f3mo se pueden garantizar que las consecuencias de nuestras acciones sean de acuerdo con nuestras acciones? <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Entiendo que, si actuamos de forma correcta, de acuerdo con normas categorizadas universalmente como tal, las consecuencias nunca podr\u00edan ser negativas. Aplicando esto a la tem\u00e1tica que nos incumbe: los medios utilizados que, innegablemente, van a ser correctos -pues as\u00ed lo dicta la norma universal- nunca van a producir un fin negativo, que, al fin y al cabo, es lo que pretendemos justificar. Por lo que, desde la \u00e9tica kantiana la justificaci\u00f3n ser\u00eda algo secundario, lo que estar\u00eda en el primer plano ser\u00edan los medios empleados. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Y que si en alg\u00fan caso una consecuencia es negativa esto ser\u00eda causado por un no-ajuste a las normas morales correctas, como por ejemplo la maldad. Por ello, en este caso, los medios empleados -siempre que sean los correctos- van a justificar el fin, ya que hay una consecuencia conocida, pero en ning\u00fan caso podr\u00eda hacerse al rev\u00e9s, es decir, que el fin no justifica los medios, puesto que si el fin que se pretende conseguir es negativo para ello habr\u00eda que hacer uso de unos medios impropios, esto es, contrarios a las normas morales correctas.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En contraposici\u00f3n y siempre en relaci\u00f3n con el tema que nos incumbe- a este pensamiento, encontramos la tendencia utilitaria, para explicarla de forma sencilla, estos anteponen el fin antes que los medios utilizados. Es decir, un medio va a ser considerado como mejor o peor en la medida que esta produzca mejores o peores consecuencias. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Adem\u00e1s, tenemos que tener en cuenta, que en esta corriente de pensamiento lo que va a categorizar un medio como bueno o malo va a ser aquella que propine mayor satisfacci\u00f3n a la mayor cantidad de gente posible, ahora \u00bfpodemos fiarnos de que el mayor n\u00famero de personas busquen un fin bueno y. que por tanto, conlleve la utilizaci\u00f3n de medios adecuados y correctos, o, puede darse el caso de que la mayor\u00eda vean como apropiado un fin -y por ello, el uso de medios no correctos que en ning\u00fan caso podr\u00eda serlo? <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Resumiendo, esta tendencia dejar\u00eda totalmente de lado los principios morales (los medios) siempre y cuando el groso de la poblaci\u00f3n est\u00e9 de acuerdo con el fin a alcanza, que insisto, puede no ser el correcto.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Haciendo un peque\u00f1o resumen de lo expuesto hasta ahora: desde la \u00e9tica kantiana se tiene en cuenta la integridad y dignidad de la persona. En tal esfuerzo, el fin nunca justificar\u00eda los medios. Pero, la \u00e9tica utilitaria persigue el perfeccionamiento de lo que quiere la mayor\u00eda, es por ello, que, muy frecuentemente, el fin justifica los medios empleados. Poniendo un ejemplo que clarifique conceptos: El kantiano radical elegir\u00e1 salvar a los inocentes, incluso si la consecuencia es la destrucci\u00f3n del mundo, y el utilitarista radical elegir\u00e1 salvar el mundo, incluso si los inocentes deben morir.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">De lo antag\u00f3nico de estas dos formas de ver la diatriba, no puedo dejar sin nombrar al soci\u00f3logo alem\u00e1n Max Weber, que relacion\u00e1ndolo con lo ya visto, la \u00e9tica kantiana ser\u00eda la mayor representante de lo que \u00e9l llamar\u00eda como \u00e9tica de la convicci\u00f3n, en el que, por encima de todo, encontrar\u00edamos los principios morales independientemente del fin que queramos conseguir. Y lo que nosotros entendemos por la \u00e9tica utilitarista ser\u00eda lo que \u00e9l denominar\u00eda como \u00e9tica de responsabilidad, en el que, ante todo, hay que tener en cuenta las consecuencias &#8211; o los fines- que las acciones pueden acarrear. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En el ejemplo de \u00abdecir la verdad\u00bb -como fin-: alguien que tuviese \u00e9tica de convicci\u00f3n, tendr\u00eda la obligaci\u00f3n moral de decir la verdad siempre-como medio-. aunque las circunstancias inviten a todo lo contrario, en el que la mentira es considerada como un acto il\u00edcito. En este mismo ejemplo, alguien en el que predomine la \u00e9tica de la responsabilidad, la verdad s\u00f3lo ser\u00eda dicha -s\u00f3lo ser\u00eda justificada como fin- en el caso de que las consecuencias fueran favorables para la mayor\u00eda, es decir, los medios cambiar\u00edan en funci\u00f3n del fin a perseguir, puede decirse verdad o mentira, dependiendo lo que provoque mayor satisfacci\u00f3n al mayor n\u00famero de personas.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Para ilustrar lo que acabo de decir pondr\u00e9 alg\u00fan ejemplo:\u00a0<\/span><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Robin Hood<\/strong>, aquel personaje que robaba a los ricos para d\u00e1rselo a las personas con menos recursos, normalmente que no tiene por qu\u00e9 ser la justificaci\u00f3n correcta- se piensa que el fin que persigue es bueno y, por tanto, todos los medios que emplea est\u00e1n justificados (ya sea enga\u00f1ando, mintiendo, robando), en este ejemplo alguien puede preguntarse \u00bfpor qu\u00e9 est\u00e1 justificado que alguien robe a otra persona -independientemente del capital que tengan- si nadie sabe c\u00f3mo esa persona ha conseguido sus bienes, podr\u00eda ser por meritocracia, por herencia o por mil motivos m\u00e1s? <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Entender\u00edamos que los medios que utiliza de enga\u00f1o y robo est\u00e1n justificados en el caso de que los bienes que posee al que roba no sean de su pertenencia, pero no lo estar\u00edan si el personaje roba a aquellos que tienen m\u00e1s resultan del m\u00e9rito y esfuerzo de esa persona para conseguir sus bienes. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Tenemos en un pedestal a aquellas personas que nunca mienten, y las calificamos de valientes y valerosas, es decir una persona en la que la \u00e9tica de convicci\u00f3n predomina, sobre todo, pero nuestra percepci\u00f3n cambia cuando por ejemplo esa misma persona dice la verdad cuando una persona inocente est\u00e1 siendo buscada por un crimen que no ha cometido y les dice d\u00f3nde est\u00e1. El principio que justifica esto sigue siendo el mismo: el fin no justifica los medios ya que, mentir est\u00e1 mal.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Por lo que, que deber\u00edamos de preferir: \u00bfuna persona que se rige por principios (medios) sin tener en cuenta las consecuencias (fin) o, una persona que no tiene principios y s\u00f3lo se mueve por el impulso de lo que quiere conseguir? Bajo mi punto de vista, es m\u00e1s cuidadosa aquella persona que tiene principios y act\u00faa de acuerdo con ellos, que aquella a la que solo le importan las consecuencias, es decir, que el fin-consecuencias-no justifica los medios -principios-.<\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<figure id=\"attachment_2287574\" aria-describedby=\"caption-attachment-2287574\" style=\"width: 480px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-2287574\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/EL-FIN-NO-JUSTIFICA-LOS-MEDIOS.jpg\" alt=\"\" width=\"480\" height=\"334\" data-id=\"2287574\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-2287574\" class=\"wp-caption-text\"><span style=\"color: #008000;\">&#8211; Hacen el mal en nombre del bien. &#8211; Y el bien, \u00bfqu\u00e9 dice? &#8211; Agoniza<\/span><\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 18pt;\"><strong><span style=\"color: #008000;\">***<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<blockquote>\n<h3 style=\"text-align: center;\">Bibliograf\u00eda<\/h3>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Huxley, A. (1960). El Fin y los Medios (5ta Edici\u00f3n). Editorial Hermes.<\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-2227865\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/00-AldousHuxley-202x300.jpg\" alt=\"\" width=\"240\" height=\"356\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/00-AldousHuxley-202x300.jpg 202w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/00-AldousHuxley.jpg 600w\" sizes=\"auto, (max-width: 240px) 100vw, 240px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"color: #008000; font-size: 18pt;\">*******<\/span><\/strong><\/p>\n<h2 style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 24pt;\">\u00abEl\u00a0\u00a0Fin\u00a0\u00a0y\u00a0\u00a0los\u00a0\u00a0Medios\u00bb (1937)<\/span><\/h2>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 18pt;\"><strong>Aldous Huxley<\/strong><\/span><\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt;\"><em>\u00abLos buenos fines s\u00f3lo pueden ser logrados usando medios adecuados.\u00a0<\/em><em>El fin no puede justificar los medios, por la sencilla y clara raz\u00f3n de que los medios empleados determinan la naturaleza de los fines obtenidos.\u00bb<\/em><\/span><\/strong><\/p>\n<\/blockquote>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-2227923\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/Huxley-libro.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"283\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div class=\"tab-content\">\n<div id=\"description\" class=\"tab-pane active\" role=\"tabpanel\">\n<section class=\"clearfix\">\n<div class=\"slim-content\">\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Publicada en 1937, cuando Europa se precipita hacia el abismo, \u00ab<em>El fin y los medios<\/em>\u00bb es una obra de car\u00e1cter ut\u00f3pico (<em>y, en algunos aspectos, visionario<\/em>), en la que se relacionan las teor\u00edas sobre la realidad \u00faltima con los problemas de la pol\u00edtica, la econom\u00eda, el nacionalismo, la educaci\u00f3n, la religi\u00f3n y la \u00e9tica. <strong>Huxley<\/strong> se pregunta c\u00f3mo \u00ab<em>podr\u00edamos desembarazarnos de la maldici\u00f3n de la obediencia pasiva, curar el vicio de la indolencia pol\u00edtica y poner al alcance de todos las ventajas de la libertad activa y responsable<\/em>\u00bb.<\/span><\/p>\n<\/div>\n<\/section>\n<\/div>\n<\/div>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Aldous Leonard Huxley<\/strong> naci\u00f3 en Inglaterra en 1894 y se educ\u00f3 all\u00ed. En los a\u00f1os 1930 se traslad\u00f3 a los Estados Unidos, donde vivi\u00f3 hasta su muerte, en 1963. Su obra m\u00e1s conocida es de ficci\u00f3n, \u00ab<a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2020\/11\/19\/lo-esencial-es-la-libertad-por-jiddu-krishnamurti\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\" data-schema-attribute=\"\"><em>Un mundo feliz<\/em><\/a>\u00bb (<em>traducci\u00f3n castellana, muy torpe, de la expresi\u00f3n shakespeareana \u00abbrave new world\u00bb<\/em>). <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En \u00ab<em>El fin y los medios<\/em>\u00ab, <strong>Huxley<\/strong> expone sus ideas sobre c\u00f3mo lograr una sociedad madura, racional, de seres humanos solidarios que no est\u00e9n apegados a los bienes materiales ni a idolatr\u00edas de ning\u00fan tipo; que sepan distinguir entre realidad y propaganda, entre ret\u00f3rica y verdad. Escrito poco antes de la Segunda Guerra Mundial, \u00ab<em>El fin y los medios<\/em>\u00bb es prof\u00e9tico en m\u00e1s de un pasaje.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-2310189\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/El-Fin-y-los-medios-libro.jpg\" alt=\"EL FIN Y LOS MEDIOS\" width=\"240\" height=\"363\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"color: #008000; font-size: 18pt;\">***<\/span><\/strong><\/p>\n<h3 style=\"text-align: center;\"><span class=\"QTextoNegrRojo\" style=\"font-size: 18pt;\">El propio Huxley nos relata el sentido de la obra<\/span><\/h3>\n<p class=\"Qtexto\" style=\"text-align: justify;\" align=\"justify\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00bfC\u00f3mo podr\u00eda ser detenida y trastrocada esta regresi\u00f3n en caridad que estamos viviendo y de la que cada uno de nosotros es en parte responsable? \u00bfC\u00f3mo podr\u00eda transformarse la sociedad actual en la sociedad ideal que describieron los profetas? \u00bfC\u00f3mo podr\u00eda transformarse el hombre sensual medio y el hombre ambicioso excepcional (y m\u00e1s temible), en esos seres desapegados, que son los \u00fanicos capaces de crear una sociedad mucho mejor que la nuestra? Son estos los interrogantes que tratar\u00e9 de contestar en este volumen. <\/span><\/p>\n<p class=\"Qtexto\" style=\"text-align: justify;\" align=\"justify\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Al contestarlos, voy a verme obligado a tratar gran diversidad de temas. Inevitablemente; por cuanto las actividades humanas son complejas y lo que mueve a los hombres, excesivamente confuso. <\/span><\/p>\n<p class=\"Qtexto\" style=\"text-align: justify;\" align=\"justify\"><span style=\"font-size: 14pt;\">(&#8230;) <\/span><\/p>\n<p class=\"Qtexto\" style=\"text-align: justify;\" align=\"justify\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El remedio del desorden social debe buscarse simult\u00e1neamente en varios campos distintos. Por ello, en los cap\u00edtulos que siguen, procedo a la consideraci\u00f3n de los m\u00e1s importantes de estos campos de actividad, comenzando por el pol\u00edtico y el econ\u00f3mico y prosiguiendo por los campos del comportamiento personal. En todos los casos, sugiero las clases de transformaciones que ser\u00e1 necesario hacer, si es que los hombres han de realizar los fines ideales que todos pretenden perseguir. <\/span><\/p>\n<p class=\"Qtexto\" style=\"text-align: justify;\" align=\"justify\"><span style=\"font-size: 14pt;\">(&#8230;) <\/span><\/p>\n<p class=\"Qtexto\" style=\"text-align: justify;\" align=\"justify\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Estos cap\u00edtulos, desde el segundo hasta el duod\u00e9cimo, constituyen una especie de libro pr\u00e1ctico de cocina de la reforma. Contienen recetas pol\u00edticas, recetas econ\u00f3micas, recetas educacionales, recetas para la organizaci\u00f3n de industrias, de colectividades locales, de asociaciones de personas consagradas a fines determinados. Tambi\u00e9n contienen, a t\u00edtulo de advertencia, descripciones de c\u00f3mo no debieran hacerse las cosas, recetas para no lograr los fines que uno profesa desear, recetas para adormecer el idealismo, recetas para pavimentar el infierno con buenas intenciones.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Este libro de cocina de la reforma culmina en la \u00faltima secci\u00f3n, en la que se discute la relaci\u00f3n que existe entre la naturaleza del universo y las teor\u00edas y pr\u00e1cticas de los reformadores. <strong>\u00bfQue clase de mundo es \u00e9ste, en que los hombres aspiran al bien y, ello no obstante, realizan tan frecuentemente el mal?<\/strong> \u00bfCu\u00e1l es el sentido y el objeto de toda la cuesti\u00f3n? \u00bfQu\u00e9 lugar le corresponde en \u00e9l al hombre, y como est\u00e1n relacionados sus ideales, sus sistemas de valores con el conjunto del universo? Es con estas cuestiones que voy a tener que hab\u00e9rmelas en los \u00faltimos cap\u00edtulos. <\/span><\/p>\n<p class=\"Qtexto\" style=\"text-align: justify;\" align=\"justify\"><span style=\"font-size: 14pt;\">A los `<em>hombres-pr\u00e1cticos<\/em>\u00b4 podr\u00e1n parecerles fuera de lugar. Pero, en verdad, no lo est\u00e1n. Es a la luz de nuestras creencias acerca de la \u00faltima naturaleza de la realidad, que formulamos nuestras concepciones del bien y del mal; y es a la luz de nuestras concepciones del bien y del mal, que trazamos el marco de nuestra conducta, no s\u00f3lo para cuanto se relaciona con la vida privada, sino tambi\u00e9n en la esfera de lo pol\u00edtico y de lo econ\u00f3mico. Entonces, lejos de estar fuera de lugar, nuestras creencias metaf\u00edsicas son, finalmente, el factor determinante de todos nuestros actos. <\/span><\/p>\n<p class=\"Qtexto\" style=\"text-align: justify;\" align=\"justify\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Es por esto que me ha parecido necesario cerrar mi libro de recetas de cocina con una discusi\u00f3n respecto de los principios fundamentales. Los tres \u00faltimos cap\u00edtulos son los m\u00e1s significativos, y hasta desde un punto de vista puramente pr\u00e1ctico, los m\u00e1s importantes del libro.<\/span><\/p>\n<div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><figure id=\"attachment_2287561\" aria-describedby=\"caption-attachment-2287561\" style=\"width: 555px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-2287561\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/Klemperer-300x200.jpg\" alt=\"\" width=\"555\" height=\"370\" data-id=\"2287561\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/Klemperer-300x200.jpg 300w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/Klemperer-768x512.jpg 768w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/Klemperer.jpg 820w\" sizes=\"auto, (max-width: 555px) 100vw, 555px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-2287561\" class=\"wp-caption-text\"><span style=\"color: #008000;\">Una multitud durante la ceremonia de inauguraci\u00f3n de los Juegos Ol\u00edmpicos de Berl\u00edn en 1936. Fotograf\u00eda: Getty.<\/span><\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 18pt;\"><strong><span style=\"color: #008000;\">*******<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<h2 style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 24pt;\">CITAS de \u00abEl\u00a0\u00a0Fin\u00a0\u00a0y\u00a0\u00a0los\u00a0\u00a0Medios\u00bb (1937), de Aldous Huxley<\/span><\/h2>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>\u00abToda colectividad (\u2026) puede prever las consecuencias sociales probables de un adelanto tecnol\u00f3gico determinado, muchos a\u00f1os antes de que efectivamente se difunda. <\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Hasta ahora, las transformaciones sociales originadas por los progresos tecnol\u00f3gicos han tomado de sorpresa a las colectividades, pero no porque se hayan puesto en evidencia repentinamente, sino porque ninguna persona autorizada se tom\u00f3 jam\u00e1s la molestia de meditar con respecto a cu\u00e1les ser\u00edan las transformaciones probables, o a cuales ser\u00edan los m\u00e9todos m\u00e1s apropiados para prevenir los males evitables que pudiesen originar.\u00bb<\/strong><\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-2310493\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/Aldous-Huxley_333-300x168.jpg\" alt=\"\" width=\"480\" height=\"270\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/Aldous-Huxley_333-300x168.jpg 300w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/Aldous-Huxley_333-1024x575.jpg 1024w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/Aldous-Huxley_333-768x431.jpg 768w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/Aldous-Huxley_333-678x381.jpg 678w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/Aldous-Huxley_333.jpg 1300w\" sizes=\"auto, (max-width: 480px) 100vw, 480px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Sobre la ciencia:<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00abArbitrariamente, porque le resulta c\u00f3modo, desde que los m\u00e9todos de que dispone no le permiten tratar con la complejidad inmensa de la realidad, el hombre de ciencia selecciona de su experimentaci\u00f3n total solamente aquellos elementos que pueden pesarse, medirse y numerarse, o que se prestan de cualquier otro modo a los procedimientos matem\u00e1ticos. Empleando esta t\u00e9cnica de la simplificaci\u00f3n y de la abstracci\u00f3n, el hombre de ciencia alcanz\u00f3 una comprensi\u00f3n y una dominaci\u00f3n asombrosa del ambiente f\u00edsico. El \u00e9xito fue embriagador, y, con una falta de l\u00f3gica que dadas las circunstancias resultaba indudablemente disculpable, muchos hombres de ciencia y muchos fil\u00f3sofos llegaron a imaginarse que esta util\u00edsima abstracci\u00f3n de la realidad era la realidad misma. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">La realidad tal cual se experimenta tiene un contenido de intuiciones valiosas y significativas; contiene amor, belleza, \u00e9xtasis m\u00edstico, insinuaciones de divinidad. La ciencia no ten\u00eda, ni tiene todav\u00eda, instrumentos intelectuales que le permitan tratar con estos aspectos de la realidad. Consecuentemente, los ignor\u00f3 y concentr\u00f3 toda su atenci\u00f3n sobre aquellos aspectos del mundo que pod\u00eda tratar vali\u00e9ndose de la aritm\u00e9tica, la geometr\u00eda y las distintas ramas de las matem\u00e1ticas superiores.\u00bb<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El Fin y los Medios, pag. 286<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Sobre el conocimiento:<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00abUn hombre que se ha adiestrado en bondad, llega a tener intuiciones directas acerca del car\u00e1cter y de las relaciones entre los seres humanos, o acerca de su propia posici\u00f3n en el mundo, que resultan totalmente distintas de la que alcanza el hombre sensual medio. El conocimiento es siempre funci\u00f3n del ser. Lo que percibimos y comprendemos, depende de lo que somos; y lo que somos depende en parte de las circunstancias, y en parte y m\u00e1s profundamente de la naturaleza de los esfuerzos que hayamos realizado para alcanzar nuestro ideal y de la naturaleza del ideal que hemos tratado de realizar. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El hecho de que el conocimiento dependa del ser, lleva, por supuesto, a una inmensa incomprensi\u00f3n. El sentido de las palabras, por ejemplo, cambia profundamente, seg\u00fan sea el car\u00e1cter y la experiencia del que las usa. As\u00ed, para el santo, las palabras \u00abamor\u00bb, \u00abcaridad\u00bb, \u00abcompasi\u00f3n\u00bb, tienen el sentido totalmente distinto del que poseen para el hombre com\u00fan.\u00bb<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El Fin y los Medios, pag. 308<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Sobre el capitalismo:<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00abEl capitalismo tiende a formar una multiplicidad de peque\u00f1os dictadores, cada uno de los cuales rige dentro del peque\u00f1o reino de sus ocupaciones.\u00bb<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El Fin y los Medios, pag. 97<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Sobre la educaci\u00f3n:<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00abEn todo programa de educaci\u00f3n deber\u00eda haber un lugar destinado al arte de disociar ideas. Deber\u00eda acostumbrarse a los j\u00f3venes a contemplar los problemas que plantean el gobierno, la pol\u00edtica internacional, la religi\u00f3n y otras cosas parecidas, separ\u00e1ndolos de las im\u00e1genes agradables a que han estado asociadas sus soluciones particulares; asociaciones de ideas que han sido fomentadas m\u00e1s o menos deliberadamente por los que tienen alg\u00fan inter\u00e9s en que el p\u00fablico piense, sienta o juzgue las cosas de un modo determinado.\u00bb<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El Fin y los Medios, pag. 235<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Sobre las evasiones:<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00abEn Occidente, a la mayor parte de la gente se le ha hecho indispensable leer sin objeto, escuchar sin objeto, ir a ver films sin objeto, transform\u00e1ndose todo esto en inclinaciones equivalentes al alcoholismo y la morfinoman\u00eda. (&#8230;) Como los que toman drogas, tienen que satisfacer su vicio, no porque el satisfacerlo les signifique un placer activo, sino porque de no satisfacerlo se sienten dolorosamente subnormales e incompletos.\u00bb<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El Fin y los Medios, pag. 230<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Sobre los fines y los medios:<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00abLos medios por los cuales tratamos de realizar una cosa tienen por lo menos tanta importancia como los mismos fines que tratamos de lograr. En rigor, son en verdad m\u00e1s importantes todav\u00eda. Puesto que los medios de que nos valemos determinan inevitablemente la \u00edndole de los resultados que se logran; ya que por bueno que sea el bien a que aspiremos, su bondad no basta para contrarrestar los efectos de los medios perniciosos de que nos valgamos para alcanzarlo.\u00bb<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El Fin y los Medios, pag. 60<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Sobre el nacionalismo:<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00abPero el nacionalismo y el comunismo son idolatr\u00edas parciales y excluyentes que inculcan el odio, el orgullo y el rigor, e imponen ese dogmatismo intolerante que paraliza la inteligencia y estrecha el campo del conocimiento de los hechos y de la preocupaci\u00f3n por los dem\u00e1s.\u00bb<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El Fin y los Medios, pag. 138<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00abLa naci\u00f3n es una divinidad extra\u00f1a. Impone deberes dif\u00edciles y exige los mayores sacrificios y se la quiere por esto y porque los seres humanos tienen hambre y sed de rectitud. Pero tambi\u00e9n se la quiere, porque sirve de desahogo a los elementos m\u00e1s bajos de la naturaleza humana, y porque los hombres y las mujeres gustan de poder encontrar una excusa a sus sentimientos de orgullo y de odio, y porque ans\u00edan gustar, aunque sea de segunda mano, los placeres de la criminalidad.\u00bb<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El Fin y los Medios, pag. 109<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Sobre el misticismo:<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00abLa circunstancia de que tantos fil\u00f3sofos y m\u00edsticos pertenecientes a tantas culturas diferentes hayan estado convencidos, por inferencia o por intuici\u00f3n directa, de que el mundo posee significaci\u00f3n y valor, es un hecho suficientemente llamativo como para que por lo menos valga la pena investigar la creencia en cuesti\u00f3n.\u00bb<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El Fin y los Medios, pag. 297<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00abEl m\u00edstico manifiesta el grado m\u00e1s elevado de desinter\u00e9s de que sean capaces los seres humanos y por ello puede trascender las limitaciones comunes en forma m\u00e1s completa de lo que pueden hacerlo los hombres de ciencia, los fil\u00f3sofos o los artistas. Lo que \u00e9l descubre m\u00e1s all\u00e1 de las fronteras del universo del hombre sensual medio, es la realidad espiritual que subyace y que une a todas las cosas que existen, y que son aparentemente distintas: una realidad en la que \u00e9l mismo puede fundirse y de la que puede extraer fuerzas morales y hasta f\u00edsicas que, comparadas con las comunes, s\u00f3lo podr\u00edan calificarse de supernormales.\u00bb<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El Fin y los Medios, pag. 318<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00abNing\u00fan ser personal puede traspasar los l\u00edmites de su &#8216;yo&#8217;, sea moralmente (por la pr\u00e1ctica de las virtudes que quebrantan el apego), sea m\u00edsticamente (por la uni\u00f3n cognoscitiva directa de la \u00faltima realidad), si no tiene plena consciencia de lo que es, y de por qu\u00e9 es lo que es. Se trasciende del ser personal a trav\u00e9s del conocimiento consciente de uno mismo.\u00bb<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El Fin y los Medios, pag. 344<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Sobre el lenguaje de las dictaduras:<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00abCada dictador tiene una jerga que le es propia. Los vocabularios son distintos, pero sus prop\u00f3sitos son los mismos en todos los casos: legitimar un despotismo local hace aparecer a un gobierno &#8216;de facto&#8217; como un gobierno de derecho divino. Tales jergas resultan, para las tiran\u00edas, instrumentos no menos indispensables que el espionaje policial y la censura de la prensa. Suministran un surtido de vocablos con los que llegan a justificarse ampliamente los cr\u00edmenes m\u00e1s monstruosos y pueden racionalizarse las pol\u00edticas m\u00e1s extraviadas. Sirven de molde para los pensamientos, sentimientos y deseos de pueblos enteros. Vali\u00e9ndose de ellos, se puede llegar a persuadir a los oprimidos a que toleren y hasta veneren a sus insanos y criminales opresores. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Resulta bastante sugestivo que una palabra se encuentre en el vocabulario de todos los dictadores y que la empleen indistintamente los fascistas, los nazis y los comunistas con prop\u00f3sitos de justificaci\u00f3n y racionalizaci\u00f3n. \u00c9sa es la palabra &#8216;hist\u00f3rico&#8217;.\u00bb<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El Fin y los Medios, pag. 76<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Sobre el progreso:<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00ab&#8216;El progreso verdadero&#8217;, si nos atenemos a las palabras del Dr. R. R. Marett, &#8216;es el progreso en caridad, siendo menos importantes que \u00e9ste, todos los dem\u00e1s adelantos.'\u00bb<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El Fin y los Medios, pag. 12<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00abToda colectividad (&#8230;) puede prever las consecuencias sociales probables de un adelanto tecnol\u00f3gico determinado, muchos a\u00f1os antes de que efectivamente se difunda. Hasta ahora, las transformaciones sociales originadas por los progresos tecnol\u00f3gicos han tomado de sorpresa a las colectividades, pero no porque se hayan puesto en evidencia repentinamente, sino porque ninguna persona autorizada se tom\u00f3 jam\u00e1s la molestia de meditar con respecto a cu\u00e1les ser\u00edan las transformaciones probables, o a cuales ser\u00edan los m\u00e9todos m\u00e1s apropiados para prevenir los males evitables que pudiesen originar.\u00bb<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El Fin y los Medios, pag. 61<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Sobre la religi\u00f3n :<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00abAdem\u00e1s de muchas otras cosas, la religi\u00f3n es un sistema educativo mediante el cual los seres humanos pueden adiestrarse, en primer lugar, para lograr transformaciones convenientes en su propia personalidad y al mismo tiempo en la sociedad, y en segundo lugar, para conseguir elevar el conocimiento consciente de si mismo, estableciendo de esta manera relaciones m\u00e1s adecuadas entre su propia personalidad y el universo de que forman parte.\u00bb<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El Fin y los Medios, pag. 243<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00abProbablemente no existe argumento que pueda probar de manera convincente el te\u00edsmo, el de\u00edsmo o el pante\u00edsmo, en sus formas panc\u00f3smicas o ac\u00f3smicas. Lo m\u00e1s que pueden hacer los \u00ab<em>razonamientos abstractos<\/em>\u00bb (<em>empleando la frase de <strong>Hume<\/strong><\/em>) es crear presunciones a favor de tal o cual hip\u00f3tesis; y estas presunciones pueden fortalecerse mediante \u00abrazonamientos experimentales que se refieran a hechos evidentes o demostrables\u00bb. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El convencimiento final s\u00f3lo puede llegarles a los que hacen un acto de fe. La sola idea nos parece a la mayor parte de nosotros desconsoladora. Pero puede dudarse de que este acto de fe especial sea intr\u00ednsecamente m\u00e1s dif\u00edcil que los que tenemos que hacer cada vez que tenemos que hacer una hip\u00f3tesis, por ejemplo, o cada vez que de la consideraci\u00f3n de unos cuantos fen\u00f3menos sacamos en consecuencia inferencias que conciernen al pasado, el presente y el futuro. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En base a una evidencia muy reducida, y ello no obstante, sin escr\u00fapulos de nuestra conciencia intelectual, presumimos que nuestros anhelos de explicaci\u00f3n de las cosa tienen un objeto real dentro de un universo explicable; que la satisfacci\u00f3n est\u00e9tica que ciertos argumentos nos proporcionan es una se\u00f1al de su verdad; que las leyes del pensamiento son tambi\u00e9n las leyes de las cosas. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Parecer\u00eda no haber raz\u00f3n ninguna para que, si hemos podido tragarnos esto, no podamos tragarnos lo otro, cosa que en realidad no es tanto m\u00e1s dif\u00edcil. Las razones que nos violentan cuando se trata de aquello ya han sido enumeradas. Desde que las conocemos, por lo mismo dejan de existir y estamos en libertad para estimar, de acuerdo con sus m\u00e9ritos, las demostraciones y los argumentos que justificar\u00edan que hici\u00e9semos ese acto final de fe y que presumi\u00e9semos la verdad de una hip\u00f3tesis que no somos capaces de poder demostrar totalmente.\u00bb<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El Fin y los Medios, pag. 305<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Sobre el poder y la ambici\u00f3n:<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00abEn mayor o menor grado, todas las colectividades civilizadas del mundo moderno se componen de una clase de gobernantes, poco numerosa y que est\u00e1 corrompida por el poder excesivo; y otra clase, numerosa, que est\u00e1 constituida por sujetos que la demasiada obediencia, pasiva e irresponsable, corrompe. Resulta sumamente dif\u00edcil que un individuo que participa activamente de un orden social semejante pueda lograr el desprendimiento, que es el car\u00e1cter distintivo del ser humano idealmente excelente; y donde no haya una proporci\u00f3n considerable de desprendimiento activo, la sociedad ideal de los profetas no puede realizarse.\u00bb<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El Fin y los Medios, pag. 68<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00abLa ambici\u00f3n podr\u00e1 ser suprimida, pero no podr\u00e1 suprimirla ninguna clase de instrumento legal. Para que pueda extirp\u00e1rsela, debe extirp\u00e1rsela en su misma fuente, por medio de la educaci\u00f3n, en el m\u00e1s amplio sentido de la palabra. En nuestras sociedades los hombres son paranoicamente ambiciosos, porque la ambici\u00f3n paranoica se admira como una virtud, y los trepadores que alcanzan el \u00e9xito son adorados como si fueran dioses. Se han escrito m\u00e1s libros sobre Napole\u00f3n que respecto a cualquier otro ser humano. El hecho es profunda y alarmantemente significativo. (&#8230;) <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Los Duces y los Fuehrers dejaran de ser una plaga para el mundo solamente cuando la mayor\u00eda de sus habitantes consideren a tales aventureros en el mismo plano en que ahora colocan a los estafadores y a los alcahuetes. Mientras los hombres veneren a los C\u00e9sares y los Napoleones, los C\u00e9sares y Napoleones aparecer\u00e1n con raz\u00f3n, y los har\u00e1n desgraciados.(&#8230;) Mientras tanto, tendremos que contentarnos, simplemente, con disponer obst\u00e1culos legales y administrativos en el camino de los ambiciosos. Es much\u00edsimo mejor que no hacer nada; pero no podr\u00e1n ser nunca totalmente efectivos.\u00bb<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El Fin y los Medios, pag. 100<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Sobre la transformaci\u00f3n de la sociedad:<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00abTodos deseamos un estado social mejor. Pero la sociedad no podr\u00e1 mejorarse mientras no se efect\u00faen dos grandes tareas. Si no se establece la paz sobre bases firmes, y si no se modifican profundamente las obsesiones dominantes con respecto al dinero y al poder, no hay ninguna esperanza de que pueda realizarse transformaci\u00f3n deseable alguna.\u00bb<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El Fin y los Medios, pag. 150<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Sobre la guerra:<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00abLos fabricantes de armas no son los \u00fanicos &#8216;mercaderes de la muerte&#8217;. Hasta cierto punto, todos merecemos ese nombre. Pues hasta donde votamos por gobiernos capaces de imponer cuotas y derechos de importaci\u00f3n, hasta donde toleramos pol\u00edticas de rearme, hasta donde consentimos los imperialismos econ\u00f3micos, pol\u00edticos o militares de nuestros propios pa\u00edses, y aun hasta donde nos comportamos injustamente en nuestra vida privada, contribuimos con nuestro peque\u00f1o aporte a acercar la verdad de la guerra.\u00bb<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El Fin y los Medios, pag. 119<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00abLa guerra no es una ley natural, ni siquiera una ley de la naturaleza humana. Existe porque los hombres as\u00ed lo desean; y sabemos, as\u00ed nos lo ense\u00f1a la historia, que la intensidad de ese deseo ha variado desde el cero absoluto hasta el m\u00e1ximo frenes\u00ed.\u00bb<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El Fin y los Medios, pag. 106<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00abLos pueblos se preparan para la guerra, entre otras razones, porque la guerra forma parte de las grandes tradiciones; porque la guerra los estimula y les proporciona algunas satisfacciones personales o sustitutivas; porque viven en una sociedad dentro de la cual se venera el \u00e9xito cualesquiera hayan sido las formas en que se ha obtenido, y dentro de la cual la competencia parece m\u00e1s &#8216;natural&#8217; que la cooperaci\u00f3n, porque en las circunstancias actuales es m\u00e1s habitual.\u00bb<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El Fin y los Medios, pag. 53<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Sobre el pacifismo:<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00abLa no violencia es una consecuencia pr\u00e1ctica de la creencia en la unidad fundamental de los seres. Pero dejando totalmente de la doble validez de su base filos\u00f3fica, la no violencia puede demostrar todo su valor, pragm\u00e1ticamente, funcionando. Todos hemos tenido oportunidades para observar y experimentar como act\u00faa en la vida privada. Hemos comprobado todos como la c\u00f3lera proporciona alimento a la c\u00f3lera y como se la desarma con suavidad y con paciencia. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Todos hemos sabido alguna vez lo que es transformar nuestra mezquindad en magnanimidad ante la magnanimidad ajena; lo que es sentir como se funden nuestras antipat\u00edas ante un acto de consideraci\u00f3n; lo que es experimentar como se transforma en solicitud nuestra frialdad y nuestra aspereza ante un ejemplo de desinter\u00e9s ajeno. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El empleo de la violencia siempre va acompa\u00f1ado por la c\u00f3lera, el odio y el temor, o por el regocijo malicioso o la crueldad consciente. Los que quieren practicar la no violencia tienen que aprender a adquirir el dominio de si mismos; tienen que aprender a tener tanto valor moral como valor f\u00edsico; deben oponer a la c\u00f3lera y la malicia una firme buena voluntad y una determinaci\u00f3n paciente de comprender y de simpatizar.\u00bb<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El Fin y los Medios, pag. 154<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00abCitar\u00e9 una frase profundamente sugestiva de &#8216;La Imitaci\u00f3n&#8217;: &#8216;Todos los hombres desean la paz, pero son muy pocos los que desean las circunstancias que crean la paz&#8217;. Verdad es, por cierto, que nunca puede llegarse a poseer algo, sin pagar alg\u00fan precio por ello.\u00bb<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El Fin y los Medios, pag. 141<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00abLos mecanismos para las transformaciones pac\u00edficas est\u00e1n listos y esperando; pero nadie hace uso de ellos porque nadie quiere hacerlo. Hacia donde miremos, encontraremos que los verdaderos obst\u00e1culos para la paz son la voluntad y los sentimientos de los hombres, las convicciones humanas, los prejuicios y las opiniones. Si queremos librarnos de las guerras, tendremos antes que librarnos de todas sus causas psicol\u00f3gicas. (&#8230;) Es necesario transformar la sociedad militarista en otra sociedad que aspire a la paz, y que demuestre la intr\u00ednseca verdad de sus deseos, siguiendo solamente aquellas pol\u00edticas que sean capaces de crear la paz.\u00bb<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El Fin y los Medios, pag. 134<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00ab&#8216;Cuanto mayor sea la violencia, tanto menor resultar\u00e1 la revoluci\u00f3n&#8217;. Puede sacarse provecho meditando esta sentencia de Barth\u00e9lemy de Ligt. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Para que pueda considerarse que una revoluci\u00f3n ha tenido \u00e9xito, ella debe significar la realizaci\u00f3n de algo nuevo. Pero la violencia y los resultados de la violencia -la contraviolencia, la suspicacia y el resentimiento por parte las v\u00edctimas, y la creaci\u00f3n por parte de los que la perpetran de una tendencia a usar de violencias mayores- son cosas demasiado conocidas y demasiado desesperadamente antirrevolucionarias. Una revoluci\u00f3n violenta s\u00f3lo puede obtener los inevitables resultados de la violencia, que son tan viejos como el mundo.\u00bb<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El Fin y los Medios, pag. 33<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<figure id=\"attachment_2137883\" aria-describedby=\"caption-attachment-2137883\" style=\"width: 480px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2021\/03\/27\/las-brujas-de-salem-un-alegato-contra-la-tirania-las-brujas-de-salem-1957-pelicula-basada-en-la-obra-de-arthur-miller\/\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-2137883\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/1200px-Salem_witch-300x208.jpg\" alt=\"\" width=\"480\" height=\"333\" data-id=\"2137883\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/1200px-Salem_witch-300x208.jpg 300w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/1200px-Salem_witch-610x423.jpg 610w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/1200px-Salem_witch.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 480px) 100vw, 480px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-2137883\" class=\"wp-caption-text\"><span style=\"color: #008000;\"><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2021\/03\/27\/las-brujas-de-salem-un-alegato-contra-la-tirania-las-brujas-de-salem-1957-pelicula-basada-en-la-obra-de-arthur-miller\/\">SALEM<\/a>: La bruja no. 1, litograf\u00eda (Joseph E. Baker, 1893). <\/span><\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"color: #008000; font-size: 18pt;\">*******<\/span><\/strong><\/p>\n<blockquote class=\"wp-embedded-content\" data-secret=\"8qZtj4G3eP\"><p><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2023\/11\/07\/el-fin-justifica-los-medios\/\">\u00bfEL FIN JUSTIFICA LOS MEDIOS?<\/a><\/p><\/blockquote>\n<p><iframe loading=\"lazy\" class=\"wp-embedded-content\" sandbox=\"allow-scripts\" security=\"restricted\" style=\"position: absolute; visibility: hidden;\" title=\"\u00ab\u00bfEL FIN JUSTIFICA LOS MEDIOS?\u00bb \u2014 Punto Cr\u00edtico Derechos Humanos\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2023\/11\/07\/el-fin-justifica-los-medios\/embed\/#?secret=2KnvKgXZjP#?secret=8qZtj4G3eP\" data-secret=\"8qZtj4G3eP\" width=\"500\" height=\"282\" frameborder=\"0\" marginwidth=\"0\" marginheight=\"0\" scrolling=\"no\"><\/iframe><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/author\/punto-critico\/\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-9528\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/03\/Mosca_Punto_Cr\u00edtico_40.png\" alt=\"\" width=\"80\" height=\"80\" data-id=\"9528\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<div class=\"mh-excerpt\"><p>El\u00a0\u00a0Fin\u00a0\u00a0y\u00a0\u00a0los\u00a0\u00a0Medios &nbsp; El fin nunca justifica los medios Por Mercedes Gonz\u00e1lez Garc\u00eda, 24 FEBRERO 2022 &nbsp; \u00bfEs que cualquier acto y medio es v\u00e1lido siempre que haya un fin que lo justifique o que sea <a class=\"mh-excerpt-more\" href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2025\/08\/04\/el-fin-y-los-medios\/\" title=\"EL FIN Y LOS MEDIOS (1937), de Aldous Huxley: \u00abLos medios empleados determinan la naturaleza de los fines obtenidos.\u00bb\">[&#8230;]<\/a><\/p>\n<\/div>","protected":false},"author":3,"featured_media":2310492,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[15],"tags":[67],"class_list":{"0":"post-2310183","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","7":"category-sabiduria_perenne","8":"tag-huxley"},"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2310183","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2310183"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2310183\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/media\/2310492"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2310183"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2310183"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2310183"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}