{"id":2303377,"date":"2024-11-22T00:05:40","date_gmt":"2024-11-21T23:05:40","guid":{"rendered":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/?p=2303377"},"modified":"2024-11-22T14:37:44","modified_gmt":"2024-11-22T13:37:44","slug":"lo-que-dice-spinoza-sobre-la-libertad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2024\/11\/22\/lo-que-dice-spinoza-sobre-la-libertad\/","title":{"rendered":"\u00abLo que dice Spinoza sobre la libertad\u00bb, por Esteban Ierardo"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\">Spinoza sobre la libertad<\/span><\/p>\n\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h2 class=\"entry-title\" style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 24pt;\">Lo que dice Spinoza sobre la\u00a0libertad<\/span><\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><a href=\"https:\/\/estebanierardo.com\/2023\/07\/22\/lo-que-dice-spinoza-sobre-la-libertad\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">La mirada de Linceo<\/a>, 22 JULIO 2023<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Por Esteban Ierardo<\/span><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-2303383\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/Detalle-estatua-de-Spinoza-Amsterdam-300x200.webp\" alt=\"Lo que dice Spinoza sobre la\u00a0libertad\" width=\"440\" height=\"293\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/Detalle-estatua-de-Spinoza-Amsterdam-300x200.webp 300w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/Detalle-estatua-de-Spinoza-Amsterdam.webp 488w\" sizes=\"auto, (max-width: 440px) 100vw, 440px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote>\n<p class=\"has-text-align-justify\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Aqu\u00ed presentamos el<strong> cap\u00edtulo XX del\u00a0<em>Tratado teol\u00f3gico-pol\u00edtico<\/em>\u00a0de Spinoza<\/strong> en el que se refiere a la libertad en el contexto de la Holanda del siglo XVII. Muchos de sus razonamientos son plenamente vigentes en cuanto a los peligros para la libertad.<\/span><\/p>\n<p class=\"has-text-align-justify\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El\u00a0<strong><em>Tratado Teol\u00f3gico-Pol\u00edtico\u00a0<\/em>de Spinoza<\/strong> fue publicado de forma an\u00f3nima en <strong>1670<\/strong>. Su contenido era altamente pol\u00e9mico. En lo teol\u00f3gico cuestiona la autor\u00eda de la Biblia por un Dios personal. Late en ella, s\u00ed, la apelaci\u00f3n a un orden moral trascendente, pero los autores del texto son los seres humanos con sus intereses y condicionamientos culturales. El Dios personal al que se le pueda orar y pedir ayuda es tambi\u00e9n rechazado. <strong>Spinoza niega la interpretaci\u00f3n literal de la Biblia y postula que esta debe ser interpretada de manera racional y en su contexto hist\u00f3rico propio<\/strong>. Desacracilizaci\u00f3n de los libros sagrados, refutaci\u00f3n de los profetas como supuesta voz de de Dios. Rechazo tambi\u00e9n de los milagros, y la autoridad de la religi\u00f3n para imponer una teocracia, un Estado bajo el dominio de los sacerdotes. <strong>Se niega as\u00ed la manipulaci\u00f3n del Dios trascendente cristiano de la Iglesia que se vale del Estado para representar a ese Dios en la Tierra<\/strong>.<\/span><\/p>\n<p class=\"has-text-align-justify\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>El poder pol\u00edtico debe separarse del poder religioso. Spinoza<\/strong> as\u00ed bate las alas de la tolerancia religiosa, y pregona la libertad de pensamiento y expresi\u00f3n, lo que incluye la practica de la religi\u00f3n que se quiera, sin imponerla a los otros. Paz y libertad como m\u00fasculo social de la estabilidad y el reconocimiento de derechos.\u00a0<\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">La libertad religiosa es por tanto tambi\u00e9n necesaria libertad pol\u00edtica. <\/span><\/p>\n<p class=\"has-text-align-justify\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Y la libertad tambi\u00e9n es a trav\u00e9s del conocimiento<\/strong>. En su obra esencial\u00a0<strong><em>\u00c9tica explicada desde el orden geom\u00e9trico<\/em>, Spinoza<\/strong> razona una filosof\u00eda sistem\u00e1tica como entendimiento de la naturaleza de Dios, la mente y el cuerpo, y de la totalidad o unidad de la realidad (<em>\u00abDios o la sustancia infinita\u00bb<\/em>). La libertad no es el hacer esto o lo otro, sino el conocimiento del orden eterno y necesario de la sustancia infinita que preside los encadenamientos de causas que nos determinan dentro de leyes naturales. <strong>La libertad acepta y vive conforme a ese orden determinado al que accede la raz\u00f3n<\/strong>.<\/span><\/p>\n<p class=\"has-text-align-justify\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Y la libertad es no ser esclavizados por las pasiones, por las emociones perturbadoras que ensombrecen como el miedo, el odio o la envidia<\/strong>. Frente a eso, la libertad resplandece cuando se entiende la realidad como Dios o sustancia infinita, y en este saber centellea la \u00ab<em>beatitud<\/em>\u00bb o la paz interior, que une a la mente con la totalidad desde un amor a Dios.<\/span><\/p>\n<p class=\"has-text-align-justify\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Pero <strong>volviendo a la estricta libertad pol\u00edtica, esta asegura que las personas vivan de acuerdo con sus propias creencias siempre que respeten las leyes y los derechos de los dem\u00e1s<\/strong>. <\/span><\/p>\n<p class=\"has-text-align-justify\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>El estado republicano o democr\u00e1tico desmorona el monopolio del poder que usurpa la libertad de todos en beneficio de uno solo o unos pocos<\/strong>. <\/span><\/p>\n<p class=\"has-text-align-justify\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>El Estado debe liberarse de la religi\u00f3n y de la tiran\u00eda; y, a su vez, envestirse con los oropeles de garante de la libertad<\/strong>. As\u00ed, <\/span><\/p>\n<p class=\"has-text-align-justify\" style=\"text-align: justify; padding-left: 40px;\"><span style=\"color: #008000;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00abno es dominar a los hombres ni sujetarlos por el miedo y someterlos a otro, sino, por el contrario, librarlos a todos del miedo para que vivan, en cuanto sea posible, con seguridad; esto es, para que conserven al m\u00e1ximo este derecho suyo natural de existir y de obrar sin da\u00f1o suyo ni ajeno. El fin del Estado, repito, no es convertir a los hombres de seres racionales en bestias o aut\u00f3matas, sino lograr m\u00e1s bien que su alma (<em>mens<\/em>) y su cuerpo desempe\u00f1en sus funciones con seguridad, y que ellos se sirvan de su raz\u00f3n libre y que no se combatan con odios, iras o enga\u00f1os, ni se ataquen con perversas intenciones. El verdadero fin del Estado es, pues, la libertad\u00bb .<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p class=\"has-text-align-justify\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Este <strong>cap\u00edtulo XX del\u00a0<em>Tratado teol\u00f3gico-pol\u00edtico<\/em><\/strong>, en cuanto a la reflexi\u00f3n pol\u00edtica sobre la libertad, se desliza desde el trasfondo de la filosof\u00eda pol\u00edtica de la modernidad iniciada por <strong>Hobbes<\/strong> y <strong>Locke<\/strong>. Este cap\u00edtulo debe ser mejor comprendido dentro del conjunto de la obra a la cual pertenece; y es ejemplo del modo moderno por el que <strong>Spinoza<\/strong> piensa el ser libre dentro de la sociedad; y salvaguarda la autoridad de la ley y de un Estado, que nunca vulnera el derecho a la libertad.<\/span><\/p>\n<p class=\"has-text-align-right\" style=\"text-align: right;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Esteban Ierardo<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\"><strong>\u00abSe demuestra que en un Estado libre est\u00e1 permitido que cada uno piense lo que quiera y diga lo que piense\u00bb<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\"><strong>Spinoza: Capitulo XX, <em>Tratado teol\u00f3gico pol\u00edtico<\/em>\u00a0(traducci\u00f3n de Atilano Dom\u00ednguez)<\/strong><\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<\/blockquote>\n<h3 style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"font-size: 18pt;\">-I-<\/span><\/strong><\/h3>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-2303378 aligncenter\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/Tratado-teologico-politico-de-Spinoza-204x300.webp\" alt=\"\" width=\"204\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/Tratado-teologico-politico-de-Spinoza-204x300.webp 204w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/Tratado-teologico-politico-de-Spinoza.webp 218w\" sizes=\"auto, (max-width: 204px) 100vw, 204px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Si fuera tan f\u00e1cil mandar sobre las almas (<em>animus<\/em>) como sobre las lenguas, todo el mundo reinar\u00eda con seguridad y ning\u00fan Estado ser\u00eda violento, puesto que todos vivir\u00edan seg\u00fan el parecer de los que mandan y s\u00f3lo seg\u00fan su decisi\u00f3n juzgar\u00edan qu\u00e9 es verdadero o falso, bueno o malo, equitativo o inicuo. Es imposible, sin embargo, como ya he advertido al comienzo del cap\u00edtulo XVII, que la propia alma est\u00e9 totalmente sometida a otro, ya que nadie puede transferir a otro su derecho natural o su facultad de razonar libremente y de opinar sobre cualquier cosa, ni ser forzado a hacerlo .<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">De donde resulta que se tiene por violento aquel Estado que impera sobre las almas, y que la suprema majestad parece injuriar a los s\u00fabditos y usurpar sus derechos, cuando quiere prescribir a cada cual qu\u00e9 debe aceptar como verdadero y rechazar como falso y qu\u00e9 opiniones deben despertar en cada uno la devoci\u00f3n a Dios. Estas cosas, en efecto, son del derecho de cada cual, al que nadie, aunque quiera, puede renunciar.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\"><strong>De donde resulta que se tiene por violento aquel Estado que impera sobre las almas, y que la suprema majestad parece injuriar a los s\u00fabditos y usurpar sus derechos, cuando quiere prescribir a cada cual qu\u00e9 debe aceptar como verdadero y rechazar como falso y qu\u00e9 opiniones deben despertar en cada uno la devoci\u00f3n a Dios. Estas cosas, en efecto, son del derecho de cada cual, al que nadie, aunque quiera, puede renunciar.<\/strong><\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Reconozco que el juicio puede estar condicionado de muchas y casi incre\u00edbles formas, y hasta el punto que, aunque no est\u00e9 bajo el dominio de otro, dependa en tal grado de sus labios que pueda decirse con raz\u00f3n que le pertenece en derecho<\/strong>. No obstante, por m\u00e1s que haya podido conseguir la habilidad en este punto, nunca se ha logrado que los hombres no experimenten <strong>que cada uno posee suficiente juicio y que existe tanta diferencia entre las cabezas como entre los paladares<\/strong>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Mois\u00e9s<\/strong>, que hab\u00eda ganado totalmente, no con enga\u00f1os, sino con la virtud divina, el juicio de su pueblo, porque se cre\u00eda que era divino y que todo lo dec\u00eda y hac\u00eda por inspiraci\u00f3n divina, no consigui\u00f3, sin embargo, escapar a sus rumores y siniestras interpretaciones; y mucho menos los dem\u00e1s monarcas. Si hubiera alguna forma de concebir esto, ser\u00eda tan s\u00f3lo en el Estado mon\u00e1rquico,\u00a0<strong>pero en modo alguno en el Estado democr\u00e1tico, en el que mandan todos o gran parte del pueblo; y la raz\u00f3n creo que todos la ver\u00e1n<\/strong>.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\">Aunque se admita, por tanto, que las supremas potestades tienen derecho a todo y que son int\u00e9rpretes del derecho y de la piedad, nunca podr\u00e1n lograr que los hombres no opinen, cada uno a su manera, sobre todo tipo de cosas y que no sientan, en consecuencia, tales o cuales afectos<\/span><\/strong><\/p>\n<\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Aunque se admita, por tanto, que <strong>las supremas potestades<\/strong> tienen derecho a todo y que son int\u00e9rpretes del derecho y de la piedad, nunca podr\u00e1n lograr que los hombres no opinen, cada uno a su manera, sobre todo tipo de cosas y que no sientan, en consecuencia, tales o cuales afectos. <strong>No cabe duda alguna que ellas pueden, con derecho, tener por enemigos a todos aquellos que no piensan absolutamente en todo como ellas<\/strong>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Pero no discutimos aqu\u00ed sobre su derecho, sino sobre lo que es \u00fatil<\/strong>. Pues yo concedo que las supremas potestades tienen el derecho de reinar con toda violencia o de llevar a la muerte a los ciudadanos por las causas m\u00e1s balad\u00edes. Pero todos negar\u00e1n que se pueda hacer eso sin atentar contra el sano juicio de la raz\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #008000;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt;\">Concedo que las supremas potestades tienen el derecho de reinar con toda violencia o de llevar a la muerte a los ciudadanos por las causas m\u00e1s balad\u00edes. Pero todos negar\u00e1n que se pueda hacer eso sin atentar contra el sano juicio de la raz\u00f3n<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">M\u00e1s a\u00fan, como no pueden hacerlo sin gran peligro para todo el Estado, incluso podemos negar que tengan un poder absoluto para estas cosas y otras similares; y tampoco, por tanto, un derecho absoluto, puesto que hemos probado que <strong>el derecho de las potestades supremas se determina por su poder<\/strong>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Por consiguiente, si nadie puede renunciar a su libertad de opinar y pensar lo que quiera, sino que cada uno es, por el supremo derecho de la naturaleza, due\u00f1o de sus pensamientos, se sigue que nunca se puede intentar en un Estado, sin condenarse a un rotundo fracaso, que los hombres s\u00f3lo hablen por prescripci\u00f3n de las supremas potestades, aunque tengan opiniones distintas y a\u00fan contrarias.<strong> Pues ni los m\u00e1s versados, por no aludir siquiera a la plebe, saben callar. Es \u00e9ste un vicio com\u00fan a los hombres: confiar a otros sus opiniones, aun cuando ser\u00eda necesario el secreto<\/strong>. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El Estado m\u00e1s violento ser\u00e1, pues, aqu\u00e9l en que se niega a cada uno la libertad de decir y ense\u00f1ar lo que piensa; y ser\u00e1, en cambio, moderado aqu\u00e9l en que se concede a todos esa misma libertad.\u00a0<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\"><strong>Por consiguiente, si nadie puede renunciar a su libertad de opinar y pensar lo que quiera, sino que cada uno es, por el supremo derecho de la naturaleza, due\u00f1o de sus pensamientos, se sigue que nunca se puede intentar en un Estado, sin condenarse a un rotundo fracaso, que los hombres s\u00f3lo hablen por prescripci\u00f3n de las supremas potestades, aunque tengan opiniones distintas y a\u00fan contrarias. <\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\"><strong>Pues ni los m\u00e1s versados, por no aludir siquiera a la plebe, saben callar. Es \u00e9ste un vicio com\u00fan a los hombres: confiar a otros sus opiniones, aun cuando ser\u00eda necesario el secreto. <\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\"><strong>El Estado m\u00e1s violento ser\u00e1, pues, aqu\u00e9l en que se niega a cada uno la libertad de decir y ense\u00f1ar lo que piensa; y ser\u00e1, en cambio, moderado aqu\u00e9l en que se concede a todos esa misma libertad.<\/strong>\u00a0<\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">No podemos, no obstante, negar que tambi\u00e9n la majestad puede ser lesionada, tanto con las palabras como con los hechos. De ah\u00ed que, si es imposible quitar totalmente esta libertad a los s\u00fabditos, ser\u00eda, en cambio, pernicios\u00edsimo conced\u00e9rsela sin l\u00edmite alguno. <strong>Nos incumbe, pues, investigar hasta qu\u00e9 punto se puede y debe conceder a cada uno esa libertad, sin atentar contra la paz del Estado y el derecho de las supremas potestades<\/strong>. Como he dicho al comienzo del cap\u00edtulo XVI, \u00e9ste fue el principal objetivo de este tratado .<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\"><strong>De ah\u00ed que, si es imposible quitar totalmente esta libertad a los s\u00fabditos, ser\u00eda, en cambio, pernicios\u00edsimo conced\u00e9rsela sin l\u00edmite alguno<\/strong><\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<h3 style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"font-size: 18pt;\">-II-<\/span><\/strong><\/h3>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-2303380\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/Tratado-teologico-politico-portada-nueva.png\" alt=\"\" width=\"220\" height=\"331\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\"><strong>De los fundamentos del Estado, anteriormente explicados, se sigue, con toda evidencia, que su fin \u00faltimo no es dominar a los hombres ni sujetarlos por el miedo y someterlos a otro, sino, por el contrario, librarlos a todos del miedo para que vivan, en cuanto sea posible, con seguridad; esto es, para que conserven al m\u00e1ximo este derecho suyo natural de existir y de obrar sin da\u00f1o suyo ni ajeno. <\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\"><strong>El fin del Estado, repito, no es convertir a los hombres de seres racionales en bestias o aut\u00f3matas, sino lograr m\u00e1s bien que su alma (<em>mens<\/em>) y su cuerpo desempe\u00f1en sus funciones con seguridad, y que ellos se sirvan de su raz\u00f3n libre y que no se combatan con odios, iras o enga\u00f1os, ni se ataquen con perversas intenciones. <\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\"><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2024\/06\/21\/el-verdadero-fin-del-estado-es-la-libertad-por-baruch-de-spinoza-2\/\"><strong>El verdadero fin del Estado es, pues, la libertad.<\/strong><\/a><\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">De los fundamentos del Estado, anteriormente explicados, se sigue, con toda evidencia, que <strong>su fin \u00faltimo no es dominar a los hombres ni sujetarlos por el miedo y someterlos a otro, sino, por el contrario, librarlos a todos del miedo para que vivan, en cuanto sea posible, con seguridad<\/strong>; esto es, para que conserven al m\u00e1ximo este derecho suyo natural de existir y de obrar sin da\u00f1o suyo ni ajeno. El fin del Estado, repito, no es convertir a los hombres de seres racionales en bestias o aut\u00f3matas, sino lograr m\u00e1s bien que su alma (<em>mens<\/em>) y su cuerpo desempe\u00f1en sus funciones con seguridad, y que ellos se sirvan de su raz\u00f3n libre y que no se combatan con odios, iras o enga\u00f1os, ni se ataquen con perversas intenciones. E<strong>l verdadero fin del Estado es, pues, la libertad<\/strong>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Hemos visto, adem\u00e1s, que, para constituir un Estado, \u00e9ste fue el \u00fanico requisito, a saber, que todo poder de decisi\u00f3n estuviera en manos de todos, o de algunos, o de uno. Pues, dado que el libre juicio de los hombres es sumamente variado y que cada uno cree saberlo todo por s\u00ed solo, y como no puede suceder que todos piensen exactamente lo mismo y que hablen al un\u00edsono, no podr\u00edan vivir en paz si cada uno no renunciara a su derecho de actuar por exclusiva decisi\u00f3n de su alma (<em>mens<\/em>). <strong>Cada individuo s\u00f3lo renunci\u00f3, pues, al derecho de actuar por propia decisi\u00f3n, pero no de razonar y de juzgar<\/strong>.\u00a0<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\"><strong>Hemos visto, adem\u00e1s, que, para constituir un Estado, \u00e9ste fue el \u00fanico requisito, a saber, que todo poder de decisi\u00f3n estuviera en manos de todos, o de algunos, o de uno. <\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\"><strong>Pues, dado que el libre juicio de los hombres es sumamente variado y que cada uno cree saberlo todo por s\u00ed solo, y como no puede suceder que todos piensen exactamente lo mismo y que hablen al un\u00edsono, no podr\u00edan vivir en paz si cada uno no renunciara a su derecho de actuar por exclusiva decisi\u00f3n de su alma (<em>mens<\/em>). <\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\"><strong>Cada individuo s\u00f3lo renunci\u00f3, pues, al derecho de actuar por propia decisi\u00f3n, pero no de razonar y de juzgar.\u00a0<\/strong><\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Por tanto, nadie puede, sin atentar contra el derecho de las potestades supremas, actuar en contra de sus decretos; pero s\u00ed puede pensar, juzgar e incluso hablar, a condici\u00f3n de que se limite exclusivamente a hablar o ense\u00f1ar y que s\u00f3lo defienda algo con la simple raz\u00f3n, y no con enga\u00f1os, iras y odios, ni con \u00e1nimo de introducir, por la autoridad de su decisi\u00f3n, algo nuevo en el Estado. Supongamos, por ejemplo, que alguien prueba que una ley contradice a la sana raz\u00f3n y estima, por tanto, que hay que abrogarla.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Si, al mismo tiempo, somete su opini\u00f3n al <strong>juicio de la suprema potestad<\/strong> (<em>la \u00fanica a la que incumbe dictar y abrogar las leyes<\/em>) y no hace, entre tanto, nada contra lo que dicha ley prescribe, es hombre benem\u00e9rito ante el Estado, como el mejor de los ciudadanos. <strong>Mas, si, por el contrario, obra as\u00ed para acusar de iniquidad al magistrado y volverle odioso a la gente; o si, con \u00e1nimo sedicioso, intenta abrogar tal ley en contra de la voluntad del magistrado, es un perturbador declarado y un rebelde<\/strong>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Vemos, pues, de qu\u00e9 forma puede cada uno, dejando a salvo el derecho y la autoridad de las supremas potestades, es decir, la paz del Estado, decir y ense\u00f1ar lo que piensa: con tal que les deje a ellas decidir sobre las cosas que hay que hacer y no haga nada en contra de tal decisi\u00f3n, aunque muchas veces tenga que obrar en contra de lo que considera bueno y de lo que piensa abiertamente. Puede proceder as\u00ed, sin menoscabo de la justicia y de la piedad; m\u00e1s a\u00fan, debe hacerlo si quiere dar prueba de su justicia y su piedad. <strong>Como ya hemos probado, en efecto, la justicia s\u00f3lo depende del decreto de las potestades supremas, y nadie, por tanto, puede ser justo, si no vive seg\u00fan los decretos de ellas emanados<\/strong>.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\"><strong>Vemos, pues, de qu\u00e9 forma puede cada uno, dejando a salvo el derecho y la autoridad de las supremas potestades, es decir, la paz del Estado, decir y ense\u00f1ar lo que piensa: con tal que les deje a ellas decidir sobre las cosas que hay que hacer y no haga nada en contra de tal decisi\u00f3n, aunque muchas veces tenga que obrar en contra de lo que considera bueno y de lo que piensa abiertamente. <\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\"><strong>Puede proceder as\u00ed, sin menoscabo de la justicia y de la piedad; m\u00e1s a\u00fan, debe hacerlo si quiere dar prueba de su justicia y su piedad. <\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\"><strong>Como ya hemos probado, en efecto, la justicia s\u00f3lo depende del decreto de las potestades supremas, y nadie, por tanto, puede ser justo, si no vive seg\u00fan los decretos de ellas emanados<\/strong>.\u00a0<\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Por otra parte, <strong>la suma piedad<\/strong> (<em>por lo dicho en el cap\u00edtulo anterior<\/em>) <strong>es aquella que tiene por objeto la paz y la tranquilidad del Estado<\/strong>. Y, como \u00e9ste no puede mantenerse, si cada uno hubiera de vivir seg\u00fan su propio parecer, <strong>es imp\u00edo hacer algo, por propia decisi\u00f3n, en contra del decreto de la potestad suprema, de la que uno es s\u00fabdito<\/strong>; pues, si fuera l\u00edcito que todos y cada uno actuaran as\u00ed, se seguir\u00eda necesariamente de ah\u00ed la ruina del Estado. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">M\u00e1s a\u00fan, no puede realizar nada en contra del juicio y dictamen de la propia raz\u00f3n, <strong>siempre que act\u00fae conforme a los decretos de la potestad suprema<\/strong>, puesto que fue por consejo de la raz\u00f3n como decidi\u00f3, sin reserva alguna, transferir a ella su derecho a vivir seg\u00fan su propio criterio. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Y lo podemos confirmar, adem\u00e1s, por la misma pr\u00e1ctica. <strong>En las asambleas, tanto de las potestades supremas como de las inferiores, es raro, en efecto, que se decida nada por sufragio un\u00e1nime de todos sus miembros; y, no obstante, todo se hace por com\u00fan decisi\u00f3n de todos, es decir, tanto de quienes votaron en contra como de quienes votaron a favor<\/strong>. Pero vuelvo a mi tema. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">A partir de los <strong>fundamentos del Estado<\/strong> hemos visto c\u00f3mo puede cada uno usar su libertad de juicio, dejando a salvo el derecho de <strong>las supremas potestades<\/strong>. A partir de ellos podemos determinar, con la misma facilidad, <strong>qu\u00e9 opiniones son sediciosas en el Estado: aqu\u00e9llas cuya existencia suprime, ipso facto, el pacto por el que cada uno renunci\u00f3 al derecho a obrar seg\u00fan el propio criterio<\/strong>.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\">A partir de ellos podemos determinar, con la misma facilidad, qu\u00e9 opiniones son sediciosas en el Estado:<\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\">Aqu\u00e9llas cuya existencia suprime, ipso facto, el pacto por el que cada uno renunci\u00f3 al derecho a obrar seg\u00fan el propio criterio<\/span><\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Por ejemplo, si alguien est\u00e1 internamente convencido de que <strong>la potestad suprema<\/strong> no es aut\u00f3noma, o de que nadie est\u00e1 obligado a cumplir sus promesas, o de que todo el mundo debe vivir seg\u00fan su propio criterio y otras cosas similares, que contradicen abiertamente a dicho pacto, es <strong>sedicioso<\/strong>. <strong>Pero no tanto por su juicio y opini\u00f3n cuanto por el hecho que dichos juicios implican, puesto que, por el simple hecho de que \u00e9l piensa tal cosa, rompe la promesa de fidelidad, t\u00e1cita o manifiestamente hecha a la suprema potestad<\/strong>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">As\u00ed, pues, las dem\u00e1s opiniones que no llevan consigo el hecho, es decir, <strong>la ruptura del pacto, la venganza, la ira, etc., no son sediciosas;<\/strong> <strong>excepto quiz\u00e1 en un Estado de alg\u00fan modo corrompido<\/strong>, en el que los supersticiosos y los ambiciosos, que no pueden soportar a los hombres de buena voluntad, <strong>han llegado a adquirir tanto renombre que su autoridad tiene m\u00e1s valor para la plebe que la de las potestades supremas<\/strong>.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><span style=\"color: #008000;\"><strong>As\u00ed, pues, las dem\u00e1s opiniones que no llevan consigo el hecho, es decir, la ruptura del pacto, la venganza, la ira, etc., no son sediciosas; excepto quiz\u00e1 en un Estado de alg\u00fan modo corrompido, en el que los supersticiosos y los ambiciosos, que no pueden soportar a los hombres de buena voluntad, han llegado a adquirir tanto renombre que su autoridad tiene m\u00e1s valor para la plebe que la de las potestades supremas<\/strong>.<\/span> <\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>No negamos, sin embargo, que tambi\u00e9n existen ciertas opiniones que, aunque parecen referirse simplemente a la verdad y a la falsedad, son, no obstante, expuestas y divulgadas con inicua intenci\u00f3n<\/strong>. Tales opiniones ya las hemos determinado en el cap\u00edtulo XV; de forma, sin embargo, que la raz\u00f3n se mantuviera libre. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Y, si consideramos, finalmente, que <strong>la fidelidad de cualquiera al Estado, lo mismo que a Dios, s\u00f3lo se conoce por las obras<\/strong>, esto es, por la caridad hacia el pr\u00f3jimo, <strong>no podremos dudar en absoluto que el mejor Estado conceder\u00e1 a cada uno tanta libertad de filosofar como, seg\u00fan hemos demostrado, le concede la fe<\/strong>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<h3 style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 18pt;\"><strong>-III-<\/strong><\/span><\/h3>\n<figure id=\"attachment_2303379\" aria-describedby=\"caption-attachment-2303379\" style=\"width: 360px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-2303379\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/Libros-Spinoza-dos-portadas.webp\" alt=\"\" width=\"360\" height=\"269\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/Libros-Spinoza-dos-portadas.webp 300w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/Libros-Spinoza-dos-portadas-80x60.webp 80w\" sizes=\"auto, (max-width: 360px) 100vw, 360px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-2303379\" class=\"wp-caption-text\"><span style=\"color: #008000;\">Izquierda, \u00c9tica demostrada seg\u00fan el orden geom\u00e9trico (edici\u00f3n Hyspamerica); derecha, Tratado teol\u00f3gico-pol\u00edtico (edici\u00f3n Altaya, traducci\u00f3n Atilano Dom\u00ednguez, fuente de capitulo aqu\u00ed presentado) , <\/span><\/figcaption><\/figure>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Reconozco, por supuesto, que <strong>de dicha libertad se derivan a veces ciertos inconvenientes, pero, \u00bfqu\u00e9 instituci\u00f3n ha sido jam\u00e1s tan bien organizada que no pudiera surgir de ella inconveniente alguno? Quien pretende determinarlo todo con leyes, provocar\u00e1 m\u00e1s bien los vicios, que los corregir\u00e1. Lo que no puede ser prohibido es necesario permitirlo, aunque muchas veces se siga de ah\u00ed alg\u00fan da\u00f1o. \u00bfCu\u00e1ntos males, en efecto, no provienen del lujo, la envidia, la avaricia, la embriaguez y actos similares? Y se los soporta, sin embargo, porque no pueden ser evitados por la prohibici\u00f3n de las leyes, aunque sean realmente vicios. Con mucha mayor raz\u00f3n, pues, se debe conceder la libertad de juicio, puesto que es una virtud y no puede ser oprimida<\/strong>. <\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\">De dicha libertad se derivan a veces ciertos inconvenientes, pero, \u00bfqu\u00e9 instituci\u00f3n ha sido jam\u00e1s tan bien organizada que no pudiera surgir de ella inconveniente alguno? <\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\">Quien pretende determinarlo todo con leyes, provocar\u00e1 m\u00e1s bien los vicios, que los corregir\u00e1. <\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\">Lo que no puede ser prohibido es necesario permitirlo, aunque muchas veces se siga de ah\u00ed alg\u00fan da\u00f1o. <\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\">\u00bfCu\u00e1ntos males, en efecto, no provienen del lujo, la envidia, la avaricia, la embriaguez y actos similares? Y se los soporta, sin embargo, porque no pueden ser evitados por la prohibici\u00f3n de las leyes, aunque sean realmente vicios. <\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\">Con mucha mayor raz\u00f3n, pues, se debe conceder la libertad de juicio, puesto que es una virtud y no puede ser oprimida<\/span><\/strong><\/p>\n<\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">A\u00f1\u00e1dase a esto que <strong>no se deriva de ella ning\u00fan inconveniente que no pueda ser evitado (<em>como enseguida mostrar\u00e9<\/em>) por la autoridad del magistrado<\/strong>. Y no menciono ya el hecho de que esta libertad es primordial para promover las ciencias y las artes. \u00c9stas, en efecto, s\u00f3lo las cultivan con \u00e9xito quienes tienen un juicio libre y exento de prejuicios. <strong>Pero supongamos que esta libertad es oprimida y que se logra sujetar a los hombres hasta el punto de que no osen decir palabra sin permiso de las supremas potestades. Nunca se conseguir\u00e1 con eso que tampoco piensen nada m\u00e1s que lo que ellas quieren<\/strong>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">La consecuencia necesaria ser\u00eda, pues, que los hombres pensaran a diario algo distinto de lo que dicen y que, por tanto, la fidelidad, imprescindible en el Estado, quedara desvirtuada y que se fomentara la detestable adulaci\u00f3n y la perfidia, que son la fuente del enga\u00f1o y de la corrupci\u00f3n de los buenos modales. <\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\">La consecuencia necesaria ser\u00eda, pues, que los hombres pensaran a diario algo distinto de lo que dicen y que, por tanto, la fidelidad, imprescindible en el Estado, quedara desvirtuada y que se fomentara la detestable adulaci\u00f3n y la perfidia, que son la fuente del enga\u00f1o y de la corrupci\u00f3n de los buenos modales<\/span><\/strong><\/p>\n<\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Pero est\u00e1 muy lejos de ser posible eso: que todos los hombres hablen de modo prefijado. Antes al contrario, <strong>cuanto m\u00e1s se intenta quitarles la libertad de hablar, m\u00e1s se empe\u00f1an en lo contrario<\/strong>; no ya los avaros, los aduladores y los dem\u00e1s impotentes de car\u00e1cter, cuya m\u00e1xima salvaci\u00f3n es contemplar los dineros en el arca y tener el est\u00f3mago lleno, sino aqu\u00e9llos a los que la buena educaci\u00f3n, la integridad de las costumbres y la virtud han hecho m\u00e1s libres. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Los hombres son, por lo general, de tal \u00edndole que nada soportan con menos paciencia que el que se tenga por un crimen opiniones que ellos creen verdaderas, y que se les atribuya como maldad lo que a ellos les mueve a la piedad con Dios y con los hombres. <strong>De ah\u00ed que detesten las leyes y se atrevan a todo contra los magistrados, y que no les parezca vergonzoso, sino muy digno, incitar por ese motivo a la sedici\u00f3n y planear cualquier fechor\u00eda<\/strong>.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\"><strong>Los hombres son, por lo general, de tal \u00edndole que nada soportan con menos paciencia que el que se tenga por un crimen opiniones que ellos creen verdaderas, y que se les atribuya como maldad lo que a ellos les mueve a la piedad con Dios y con los hombres<\/strong><\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Dado, pues, que la naturaleza humana est\u00e1 as\u00ed constituida, se sigue que las leyes que se dictan acerca de las opiniones, no se dirigen contra los malvados, sino contra los honrados, y que no se dictan para reprimir a los malintencionados, sino m\u00e1s bien para irritar a los hombres de bien, y que no pueden ser defendidas sin gran peligro para el Estado. A\u00f1\u00e1dase a ello que tales leyes son in\u00fatiles del todo.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\">Las leyes que se dictan acerca de las opiniones, no se dirigen contra los malvados, sino contra los honrados, y que no se dictan para reprimir a los malintencionados, sino m\u00e1s bien para irritar a los hombres de bien, y que no pueden ser defendidas sin gran peligro para el Estado. A\u00f1\u00e1dase a ello que tales leyes son in\u00fatiles del todo<\/span><\/strong><\/p>\n<\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Quienes creen, en efecto, que las opiniones condenadas por las leyes son sanas, no podr\u00e1n obedecer a las leyes; y, al rev\u00e9s, quienes las rechazan como falsas reciben como privilegios las leyes que las condenan, y tanto se envalentonan con ellas que el magistrado no ser\u00e1 capaz, m\u00e1s tarde, de abrogarlas, aunque quiera<\/strong>. A estas razones se suman las deducidas m\u00e1s arriba, en el cap\u00edtulo XVIII, 2.\u00ba, de las historias de los hebreos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Finalmente, \u00bfcu\u00e1ntos cismas no han surgido en la Iglesia de este hecho, sobre todo, de que los magistrados han querido dirimir con leyes las controversias de los doctores? Porque, <strong>si los hombres no alimentaran la esperanza de traer en su apoyo a las leyes y a los magistrados y de triunfar, con el general aplauso, sobre sus adversarios y de conquistar honores, nunca luchar\u00edan con \u00e1nimo tan inicuo ni hervir\u00eda en sus mentes tanto furor<\/strong>. <strong>Y esto no lo ense\u00f1a s\u00f3lo la raz\u00f3n, sino tambi\u00e9n la experiencia con ejemplos diarios<\/strong>. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Leyes semejantes, con las que se impone qu\u00e9 debe creer cada uno y se proh\u00edbe decir o escribir algo contra tal o cual opini\u00f3n, han sido con frecuencia dictadas para condescender o m\u00e1s bien ceder ante la ira de aquellos que no pueden soportar a los caracteres libres, y que, por una especie de torva autoridad, pueden cambiar f\u00e1cilmente la devoci\u00f3n de la masa sediciosa en rabia e instigarla contra quienes ellos quieran.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\">Leyes semejantes, con las que se impone qu\u00e9 debe creer cada uno y se proh\u00edbe decir o escribir algo contra tal o cual opini\u00f3n, han sido con frecuencia dictadas para condescender o m\u00e1s bien ceder ante la ira de aquellos que no pueden soportar a los caracteres libres, y que, por una especie de torva autoridad, pueden cambiar f\u00e1cilmente la devoci\u00f3n de la masa sediciosa en rabia e instigarla contra quienes ellos quieran<\/span><\/strong><\/p>\n<\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00bfNo ser\u00eda mucho m\u00e1s \u00fatil reprimir la ira y el furor del vulgo, que dictar leyes in\u00fatiles, que no pueden ser violadas sino por quienes aman las virtudes y las artes, y que encerrar al Estado en l\u00edmites tan angostos que no pueda soportar a los hombres sinceros? <strong>Porque \u00bfpuede concebirse mal mayor para el Estado que enviar como \u00edmprobos al exilio a varones honestos porque tienen otras ideas y no saben disimularlas?<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong> \u00bfQu\u00e9 puede haber, insisto, m\u00e1s pernicioso que tener por enemigos y llevar a la muerte a hombres que no han cometido crimen ni fechor\u00eda alguna, simplemente porque son de talante liberal; y que el cadalso, horror para los malos, se convierta en el teatro m\u00e1s hermoso, donde se expone, ante el oprobio m\u00e1s bochornoso de la majestad, el mejor ejemplo de tolerancia y de virtud?<\/strong>\u00a0<\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">Pues quienes tienen conciencia de su honradez no temen a la muerte como los malvados ni suplican el indulto del suplicio; lejos de estar angustiados por el remordimiento de una mala obra, consideran honroso, que no un suplicio, morir por una buena causa y glorioso morir por la libertad.\u00a0<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #008000;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt;\">Quienes tienen conciencia de su honradez no temen a la muerte como los malvados ni suplican el indulto del suplicio; lejos de estar angustiados por el remordimiento de una mala obra, consideran honroso, que no un suplicio, morir por una buena causa y glorioso morir por la libertad.\u00a0<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>\u00bfQu\u00e9 se busca, entonces, al decretar la muerte de tales hombres, si las personas indolentes y pusil\u00e1nimes ignoran el motivo, las sediciosas lo odian y las honradas lo aman?<\/strong> Efectivamente, nadie puede sacar de ella un ejemplo, si no es para imitarlo o al menos para adularlo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Por consiguiente, <strong>para que se aprecie la fidelidad y no la adulaci\u00f3n y para que las supremas potestades mantengan mejor el poder, sin que tengan que ceder a los <em>sediciosos<\/em>, es necesario conceder a los hombres la libertad de juicio y gobernarlos de tal suerte que, aunque piensen abiertamente cosas distintas y opuestas, vivan en paz<\/strong>. No cabe duda que esta forma de gobernar es la mejor y la que trae menos inconvenientes, ya que est\u00e1 m\u00e1s acorde con la naturaleza humana. Efectivamente, en el Estado democr\u00e1tico (<em>el que m\u00e1s se aproxima al estado natural<\/em>), todos han hecho el pacto, seg\u00fan hemos probado, de actuar de com\u00fan acuerdo, pero no de juzgar y razonar. Es decir, como todos los hombres no pueden pensar exactamente igual, han convenido en que tuviera fuerza de decreto aquello que recibiera m\u00e1s votos, reserv\u00e1ndose siempre la autoridad de abrogarlos tan pronto descubrieran algo mejor.\u00a0<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #008000;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt;\">Efectivamente, en el Estado democr\u00e1tico (<em>el que m\u00e1s se aproxima al estado natural<\/em>), todos han hecho el pacto, seg\u00fan hemos probado, de actuar de com\u00fan acuerdo, pero no de juzgar y razonar. Es decir, como todos los hombres no pueden pensar exactamente igual, han convenido en que tuviera fuerza de decreto aquello que recibiera m\u00e1s votos, reserv\u00e1ndose siempre la autoridad de abrogarlos tan pronto descubrieran algo mejor<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>De ah\u00ed que cuanta menos libertad se concede a los hombres, m\u00e1s se aleja uno del estado m\u00e1s natural y con m\u00e1s violencia, por tanto, se gobierna.<\/strong>\u00a0Pero, para que conste, adem\u00e1s, que de esta libertad no surge ning\u00fan inconveniente que no pueda ser evitado <strong>por la sola autoridad de la suprema potestad<\/strong>; y que \u00e9sta basta, aunque los hombres manifiesten abiertamente opiniones contrarias, para contenerlos sin dificultad, a fin de que no se perjudiquen mutuamente, hay ejemplos a mano, sin que me vea forzado a ir lejos a buscarlos. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Sirva de ejemplo la ciudad de <em>Amsterdam<\/em>, la cual experimenta los frutos de esta libertad en su gran progreso y en la admiraci\u00f3n de todas las naciones<\/strong>. Pues en este Estado tan floreciente y en esta ciudad tan distinguida, <strong>viven en la m\u00e1xima concordia todos los hombres de cualquier naci\u00f3n y secta<\/strong>; y para que conf\u00eden a otro sus bienes, s\u00f3lo procuran averiguar si es rico o pobre y si acostumbra a actuar con buena fe o con enga\u00f1os. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Nada les importa, por lo dem\u00e1s, su religi\u00f3n o secta, ya que \u00e9stas de nada valen en orden a ganar o a perder una causa ante el juez<\/strong>. Y no existe en absoluto una secta tan odiosa que sus miembros (<em>con tal que no hagan da\u00f1o a nadie y den a cada uno lo suyo y vivan honradamente<\/em>) no est\u00e9n protegidos con la autoridad y el apoyo p\u00fablico de los magistrados.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Cuando, por el contrario, la controversia sobre la religi\u00f3n entre los remontrantes y los contrarremontrantes comenz\u00f3, hace tiempo, a ser debatida por los pol\u00edticos y los Estados provinciales, condujo, finalmente, al cisma. Se constat\u00f3, entonces, en muchos casos, que las leyes que se dictan sobre la religi\u00f3n, es decir, para dirimir las controversias, m\u00e1s irritan a los hombres que los corrigen, y que otros, adem\u00e1s, sacan de ellas una licencia sin l\u00edmites; y que, por otra parte, los cismas no surgen de un gran amor a la verdad (<em>fuente de camarader\u00eda y de mansedumbre<\/em>), sino del ansia profunda de mando.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #008000;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt;\"> Se constat\u00f3, entonces, en muchos casos, que las leyes que se dictan sobre la religi\u00f3n, es decir, para dirimir las controversias, m\u00e1s irritan a los hombres que los corrigen, y que otros, adem\u00e1s, sacan de ellas una licencia sin l\u00edmites; y que, por otra parte, los cismas no surgen de un gran amor a la verdad (<em>fuente de camarader\u00eda y de mansedumbre<\/em>), sino del ansia profunda de mando<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Por estos ejemplos est\u00e1 m\u00e1s claro que la luz del d\u00eda que son m\u00e1s cism\u00e1ticos quienes condenan los escritos de otros e instigan, con \u00e1nimo sedicioso, al vulgo petulante contra los escritores, que estos mismos escritores que s\u00f3lo suelen escribir para los hombres cultos y s\u00f3lo invocan en su apoyo a la raz\u00f3n<\/strong>. Consta, adem\u00e1s, que son realmente perturbadores quienes en un Estado libre quiere suprimir la libertad de juicio, que no puede ser aplastada.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #008000;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt;\">Son realmente perturbadores quienes en un Estado libre quiere suprimir la libertad de juicio, que no puede ser aplastada<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h3 style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"font-size: 18pt;\">-IV-<\/span><\/strong><\/h3>\n<figure id=\"attachment_2303381\" aria-describedby=\"caption-attachment-2303381\" style=\"width: 220px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-2303381\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/Tratado-teologico-politico-de-Spinoza-Traduccion-de-Julian-Vargas-y-Antonio-Zozaya-192x300.webp\" alt=\"\" width=\"220\" height=\"345\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/Tratado-teologico-politico-de-Spinoza-Traduccion-de-Julian-Vargas-y-Antonio-Zozaya-192x300.webp 192w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/Tratado-teologico-politico-de-Spinoza-Traduccion-de-Julian-Vargas-y-Antonio-Zozaya.webp 286w\" sizes=\"auto, (max-width: 220px) 100vw, 220px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-2303381\" class=\"wp-caption-text\"><span style=\"color: #008000;\">Tratado teol\u00f3gico-pol\u00edtico de Spinoza. Traducci\u00f3n de Juli\u00e1n Vargas y Antonio Zozaya<\/span><\/figcaption><\/figure>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\"><strong>Con esto hemos<\/strong>\u00a0<strong>demostrado: <\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\"><strong>1.\u00ba) que es imposible quitar a los hombres la libertad de dec<\/strong>ir\u00a0<strong>lo que piensan; <\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\"><strong>2.\u00ba) que esta libertad puede ser concedida a cada uno, sin perjuicio del derecho y de la autoridad de las potestades supremas, y que cada uno la pueda conservar, sin menoscabo de dicho derecho, con tal que no tome de ah\u00ed licencia para introducir, como derecho, algo nuevo en el Estado o para hacer algo en contra de las leyes establecidas; <\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\"><strong>3.\u00ba) que cada uno puede gozar de la misma libertad, dejando a salvo la paz del Estado, y que no surge de ah\u00ed ning\u00fan inconveniente que no pueda ser f\u00e1cilmente reprimido; <\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\"><strong>4.\u00ba) que cada uno puede tener esa misma libertad, sin perjuicio tampoco para la piedad; <\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\"><strong>5.\u00ba) que las leyes que se dictan sobre temas especulativos son in\u00fatiles del todo; <\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\"><strong>6.\u00ba) y finalmente, que esta libertad no s\u00f3lo puede ser concedida sin perjuicio para la paz del Estado, la piedad y el derecho de las supremas potestades, sino que debe ser concedida para que todo esto sea conservado.\u00a0<\/strong><\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Con esto hemos\u00a0demostrado: 1.\u00ba)<\/strong> que es imposible quitar a los hombres la libertad de decir\u00a0lo que piensan; <strong>2.\u00ba)<\/strong> que esta libertad puede ser concedida a cada uno, sin perjuicio del derecho y de la autoridad de las potestades supremas, y que cada uno la pueda conservar, sin menoscabo de dicho derecho, con tal que no tome de ah\u00ed licencia para introducir, como derecho, algo nuevo en el Estado o para hacer algo en contra de las leyes establecidas; <strong>3.\u00ba)<\/strong> que cada uno puede gozar de la misma libertad, dejando a salvo la paz del Estado, y que no surge de ah\u00ed ning\u00fan inconveniente que no pueda ser f\u00e1cilmente reprimido; <strong>4.\u00ba)<\/strong> que cada uno puede tener esa misma libertad, sin perjuicio tampoco para la piedad; <strong>5.\u00ba)<\/strong> que las leyes que se dictan sobre temas especulativos son in\u00fatiles del todo; <strong>6.\u00ba)<\/strong> y finalmente, que esta libertad no s\u00f3lo puede ser concedida sin perjuicio para la paz del Estado, la piedad y el derecho de las supremas potestades, sino que debe ser concedida para que todo esto sea conservado.\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Pues, cuando, por el contrario, se intenta arrebatarla a los hombres y se cita a juicio a las opiniones de los que discrepan y no a sus almas (<em>animi<\/em>), que son las \u00fanicas que pueden pecar, se ofrece a los hombres honrados unos ejemplos que parecen m\u00e1s bien martirios y que, m\u00e1s que asustar a los dem\u00e1s, los irritan y los mueven a la misericordia, si no a la venganza<\/strong>.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\">Por otra parte, los buenos modales y la fidelidad se deterioran y los aduladores y los desleales son favorecidos; los adversarios triunfan, porque se ha cedido a su ira y han atra\u00eddo a quienes detentan el poder al bando de la doctrina de que ellos se consideran los int\u00e9rpretes<\/span><\/strong><\/p>\n<\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Por otra parte, los buenos modales y la fidelidad se deterioran y los aduladores y los desleales son favorecidos; los adversarios triunfan, porque se ha cedido a su ira y han atra\u00eddo a quienes detentan el poder al bando de la doctrina de que ellos se consideran los int\u00e9rpretes. <strong>De ah\u00ed que se atreven a usurpar su autoridad y su derecho; y alardean sin rubor de haber sido inmediatamente elegidos por Dios y de que sus decretos son divinos, mientras que los de las supremas potestades son humanos; y pretenden, por tanto, que \u00e9stos se subordinen a los decretos divinos, es decir, a los suyos propios<\/strong>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Nadie puede ignorar que todo esto contradice de plano a la salvaci\u00f3n del Estado. Concluimos, pues, como en el cap\u00edtulo XVIII, que nada es m\u00e1s seguro para el Estado que el que la piedad y la religi\u00f3n se reduzca a la pr\u00e1ctica de la caridad y la equidad; y que <strong>el derecho de las supremas potestades, tanto sobre las cosas sagradas como sobre las profanas, s\u00f3lo se refiere a las acciones y que, en el resto, se concede a cada uno pensar lo que quiera y decir lo que piense<\/strong>.\u00a0<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\"><strong>Nadie puede ignorar que todo esto contradice de plano a la salvaci\u00f3n del Estado. <\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\"><strong>Concluimos, pues, como en el cap\u00edtulo XVIII, que nada es m\u00e1s seguro para el Estado que el que la piedad y la religi\u00f3n se reduzca a la pr\u00e1ctica de la caridad y la equidad; y que el derecho de las supremas potestades, tanto sobre las cosas sagradas como sobre las profanas, s\u00f3lo se refiere a las acciones y que, en el resto, se concede a cada uno pensar lo que quiera y decir lo que piense.<\/strong><\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Con esto, he terminado lo que me hab\u00eda propuesto exponer en este tratado. S\u00f3lo me resta advertir expresamente que no he escrito en \u00e9l nada que no someta con todo gusto al examen y al dictamen de <strong>las supremas potestades de mi patria<\/strong>. <strong>Pues, si ellas estimaran que algo de lo que he dicho se opone a las leyes patrias o constituye un obst\u00e1culo para la com\u00fan salvaci\u00f3n, quiero que se lo d\u00e9 por no dicho<\/strong>. S\u00e9 que soy hombre y que he podido equivocarme. He puesto, no obstante, todo empe\u00f1o en no equivocarme y, sobre todo, en que cuanto he escrito, estuviera plenamente de acuerdo con las leyes de la patria, la piedad y las buenas costumbres.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\">S\u00e9 que soy hombre y que he podido equivocarme. He puesto, no obstante, todo empe\u00f1o en no equivocarme y, sobre todo, en que cuanto he escrito, estuviera plenamente de acuerdo con las leyes de la patria, la piedad y las buenas costumbres<\/span><\/strong><\/p>\n<\/blockquote>\n<div class=\"wp-block-image\">\u00a0<\/div>\n<div>\u00a0<\/div>\n<div><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-2303382\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/Tratado-teologico-politico-otra-portada.png\" alt=\"\" width=\"200\" height=\"345\" \/><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/author\/punto-critico\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-9528\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/03\/Mosca_Punto_Cr\u00edtico_40.png\" alt=\"\" width=\"80\" height=\"80\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<div class=\"mh-excerpt\"><p>Spinoza sobre la libertad &nbsp; Lo que dice Spinoza sobre la\u00a0libertad La mirada de Linceo, 22 JULIO 2023 Por Esteban Ierardo &nbsp; Aqu\u00ed presentamos el cap\u00edtulo XX del\u00a0Tratado teol\u00f3gico-pol\u00edtico\u00a0de Spinoza en el que se refiere <a class=\"mh-excerpt-more\" href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2024\/11\/22\/lo-que-dice-spinoza-sobre-la-libertad\/\" title=\"\u00abLo que dice Spinoza sobre la libertad\u00bb, por Esteban Ierardo\">[&#8230;]<\/a><\/p>\n<\/div>","protected":false},"author":3,"featured_media":2303537,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[8],"tags":[43],"class_list":["post-2303377","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","category-filosofia","tag-spinoza"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2303377","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2303377"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2303377\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/media\/2303537"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2303377"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2303377"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2303377"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}