{"id":2298971,"date":"2024-06-06T00:05:57","date_gmt":"2024-06-05T22:05:57","guid":{"rendered":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/?p=2298971"},"modified":"2024-06-04T11:08:45","modified_gmt":"2024-06-04T09:08:45","slug":"carta-sobre-la-tolerancia-de-john-locke-la-carta-sobre-la-tolerancia-1689-carta-sobre-la-tolerancia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2024\/06\/06\/carta-sobre-la-tolerancia-de-john-locke-la-carta-sobre-la-tolerancia-1689-carta-sobre-la-tolerancia\/","title":{"rendered":"Carta sobre la tolerancia, de John Locke: \u00abLa Carta sobre la tolerancia\u00bb (1689)"},"content":{"rendered":"<h2 style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\">Carta sobre la tolerancia<\/span><\/h2>\n\n<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote>\n<h2 style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 24pt;\"><strong>\u00abCARTA SOBRE LA TOLERANCIA\u00bb, DE JOHN LOCKE<\/strong><\/span><\/h2>\n<\/blockquote>\n<blockquote>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-2298934 size-full\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/Carta-sobre-la-tolerancia-de-John-Locke.jpg\" alt=\"Carta sobre la tolerancia\" width=\"350\" height=\"350\" data-id=\"2298934\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/Carta-sobre-la-tolerancia-de-John-Locke.jpg 350w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/Carta-sobre-la-tolerancia-de-John-Locke-300x300.jpg 300w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/Carta-sobre-la-tolerancia-de-John-Locke-150x150.jpg 150w\" sizes=\"auto, (max-width: 350px) 100vw, 350px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><i><b>Carta sobre la tolerancia<\/b><\/i>\u00a0son una serie de cartas que el\u00a0fil\u00f3sofo\u00a0John Locke\u00a0public\u00f3 entre los a\u00f1os 1689 y 1690, que ofrecen en buena medida las bases ideol\u00f3gicas esenciales para su teor\u00eda pol\u00edtica expuesta por las mismas fechas en\u00a0<i>Dos tratados sobre el gobierno civil<\/i>. La obra apareci\u00f3 en medio del temor de que el\u00a0catolicismo\u00a0se apoderara de\u00a0Inglaterra, y responde al problema de la religi\u00f3n proponiendo la\u00a0tolerancia religiosa\u00a0como respuesta. Esta carta estaba dirigida a un amigo cercano de Locke,\u00a0Philipp van Limborch, quien la public\u00f3 sin el conocimiento de Locke. Su publicaci\u00f3n inicial fue en\u00a0lat\u00edn, aunque se tradujo de inmediato a otros idiomas.\u200b<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Se divide en:\u00a0<i>\u00abLas dimensiones de la libertad\u00bb<\/i>,\u00a0<i>\u00abDe la tolerancia a libertad religiosa\u00bb<\/i>,\u00a0<i>\u00abLas sectas protestantes\u00bb<\/i>,\u00a0<i>\u00abLa defensa filos\u00f3fica de la libertad\u00bb<\/i>,\u00a0<i>\u00abLa cuesti\u00f3n de Inglaterra\u00bb<\/i>\u00a0y\u00a0<i>\u00ab<\/i><em><strong>La\u00a0<\/strong><strong>Carta sobre la tolerancia<\/strong>\u00ab<\/em>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">John Locke tuvo una influencia notable en la Ilustraci\u00f3n con la\u00a0<em>Carta sobre la tolerancia<\/em>, la cual puede considerarse un acontecimiento del pensamiento religioso de la Revoluci\u00f3n de 1688 que cambi\u00f3 el orden social e incluy\u00f3 principios liberales de gobierno, que si bien se formularon tiempo antes, vieron la luz hasta esos a\u00f1os. Locke inici\u00f3 la escritura, en lat\u00edn, de la presente\u00a0<em>Epistola de Tolerantia<\/em>\u00a0en 1685, durante su destierro en Holanda, donde estaba refugiado bajo un nombre falso. Dedicada a Philipp van Limborch, profesor de teolog\u00eda en el seminario de \u00c1msterdam e \u00edntimo amigo de Locke, la obra se public\u00f3 hasta 1689 en Tergow, Gouda, an\u00f3nimamente, poco despu\u00e9s de que Locke regresara a Inglaterra. La Carta tiene gran importancia en la historia del pensamiento por las discusiones y pol\u00e9micas que provoc\u00f3 entre sus contempor\u00e1neos, por sus consecuencias y por el alcance que este concepto tiene en la actualidad: la tolerancia, vista antes de Locke como un defecto, pas\u00f3 a ser, en buena medida por este texto, un valor, una necesidad social y pol\u00edtica.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<\/blockquote>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-2298349 size-full\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/Carta-sobre-la-tolerancia-Locke-libro.jpg\" alt=\"La Carta sobre la tolerancia\" width=\"191\" height=\"300\" data-id=\"2298349\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"color: #008000; font-size: 18pt;\">*******<\/span><\/strong><\/p>\n<h2 style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 24pt;\">CARTA SOBRE LA TOLERANCIA (<\/span><span style=\"font-size: 24pt;\">Presentaci\u00f3n)\u00a0<\/span><span style=\"font-size: 24pt;\"><strong>*<\/strong>\u00a0<\/span><\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"https:\/\/www.hacer.org\/pdf\/Locke01.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><span style=\"font-size: 14pt;\">John Locke<\/span><\/a><\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00abLa libertad absoluta, la libertad justa y verdadera, igual e imparcial, es aquello que necesitamos\u00bb.<\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00abLa tolerancia de aquellos que difieren de otros en materia de religi\u00f3n se ajusta tanto al Evangelio de Jesucristo y a\u00a0la genuina raz\u00f3n de la humanidad, que parece monstruoso que haya hombres tan ciegos como para no percibir con igual claridad su necesidad y sus ventajas\u00bb.<\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00abLa tolerancia es la caracter\u00edstica principal de la verdadera Iglesia\u00bb.<\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00ab\u00c9l [Jesucristo] no prescribi\u00f3 a sus seguidores ninguna forma nueva y peculiar de gobierno,\u00a0ni puso la espada en la mano del magistrado con orden de hacer uso de ella para forzar a los hombres a abandonar su anterior religi\u00f3n y recibir la Suya\u00bb.<\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00abNo es la diversidad de opiniones (que no puede evitarse), sino\u00a0la negativa a tolerar a aquellos que son de opini\u00f3n diferente (negativa innecesaria) la que ha producido todos los conflictos y guerras que ha habido en el mundo cristiano a causa de la religi\u00f3n\u00bb .<\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00abEstimo necesario, sobre todas las cosas,\u00a0 distinguir exactamente entre las cuestiones del gobierno civil y las de la religi\u00f3n,\u00a0fijando las justas fronteras que existen entre uno y otro,\u00a0y establecer los l\u00edmites exactos entre una y otra. Si esto no se hace, no tendr\u00e1n fin las controversias que siempre surgir\u00e1n entre aquellos\u00a0 que tienen, o por lo menos pretenden tener, de una parte, un inter\u00e9s en la salvaci\u00f3n de las almas, por un lado, y, por el otro, en la custodia del Estado\u00bb .<\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00abNadie, ni las personas individuales, ni las Iglesias, ni siquiera los Estados, tienen justos t\u00edtulos para invadir los derechos civiles ni las propiedades mundanas de los dem\u00e1s,\u00a0bajo el pretexto de la religi\u00f3n\u00bb.<\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00abEl Estado es [\u2026] una sociedad de hombres constituida solamente para procurar, preservar y hacer avanzar sus propios intereses de \u00edndole civil. Estimo que los intereses civiles son la vida, la libertad, la salud, el descanso del cuerpo y la posesi\u00f3n de cosas externas tales como dinero, tierras, casas, muebles y otras semejantes\u00bb.<\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00abEl deber del magistrado civil consiste en asegurar, mediante la ejecuci\u00f3n imparcial de leyes justas a todo el pueblo (\u2026) la justa posesi\u00f3n de estas cosas correspondientes a su vida\u00bb.<\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00abAhora bien,\u00a0 toda la jurisdicci\u00f3n del magistrado se extiende \u00fanicamente a estos intereses civiles, y todo poder, derecho o dominio civil est\u00e1 limitado y restringido al solo cuidado de promover esas cosas, y\u00a0no puede ni debe, en manera alguna, extenderse hasta\u00a0 la salvaci\u00f3n de las almas\u00bb.<\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00bbPrimero, porque el cuidado de las almas no est\u00e1 encomendado al magistrado civil, ni a ning\u00fan otro hombre. No le ha sido encomendado a \u00e9l, porque no es veros\u00edmil que Dios haya nunca dado autoridad a ning\u00fan hombre sobre otro como para obligarlo a profesar su religi\u00f3n [\u2026]\u00bb.<\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00bbEn segundo lugar, porque su poder consiste solamente en una fuerza exterior, en tanto que la religi\u00f3n verdadera y salvadora consiste en la persuasi\u00f3n interna de la mente, sin la cual nada puede ser aceptable a Dios\u00bb.<\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00abEn tercer lugar, porque aunque el rigor de las leyes y la fuerza de los castigos fueran capaces de convencer y cambiar la mente de los hombres, tales medios no ayudar\u00edan en nada a la salvaci\u00f3n de sus almas\u00bb.<\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00abLa Iglesia en s\u00ed es una cosa absolutamente distinta y separada del Estado\u00bb.<\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00abEstimo que es una sociedad voluntaria de hombres, unidos por acuerdo mutuo con el objeto de rendir culto p\u00fablicamente a Dios de la manera que ellos juzgan aceptable a \u00c9l y eficaz para la salvaci\u00f3n de sus almas\u00bb.<\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00abEl fin de una sociedad religiosa (\u2026) es el culto p\u00fablico a Dios y, a trav\u00e9s de \u00e9l, la adquisici\u00f3n de la vida eterna. Toda disciplina debe tender a este fin y todas las leyes eclesi\u00e1sticas deben limitarse a \u00e9l. Nada debe ni puede tratarse en esa sociedad respecto a la posesi\u00f3n de pertenencias civiles y mundanas. Ninguna fuerza ha de ser empleada en ella, sea cual fuera la ocasi\u00f3n;\u00a0la fuerza corresponde \u00edntegramente al magistrado civil, y la posesi\u00f3n de toda pertenencia exterior est\u00e1 sujeta a su jurisdicci\u00f3n\u00bb.<\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00abEn primer lugar, ninguna iglesia est\u00e1 obligada, en virtud del deber de la tolerancia a retener en su seno a persona que, despu\u00e9s de haber sido amonestada, contin\u00faa obstinadamente transgrediendo las leyes de la sociedad [\u2026]. <\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00abEn segundo lugar, ninguna persona privada tiene derecho alguno, en ning\u00fan caso,\u00a0 a perjudicar a otra persona en sus derechos civiles porque sea de otra Iglesia o religi\u00f3n (\u2026)\u00bb.<\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00bbEn tercer lugar, la autoridad eclesi\u00e1stica [\u2026] debe estar confinada dentro de los l\u00edmites de la Iglesia y no puede, de manera alguna, extenderse a los negocios civiles, porque la Iglesia en s\u00ed es una cosa absolutamente distinta y separada del Estado. Las fronteras en ambos casos son fijas e inamovibles\u00bb.<\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt;\">Quien pretenda ser sucesor de los ap\u00f3stoles \u00a0[\u2026] est\u00e1 tambi\u00e9n obligado a advertir a sus oyentes acerca de los deberes de la paz y buena voluntad hacia los hombres, tanto los equivocados como los ortodoxos, tanto aquellos que difieren de ellos en la fe y en el culto como aquellos con quienes est\u00e1n de acuerdo\u00bb.<\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00abAunque las opiniones religiosas del magistrado est\u00e9n bien fundadas y el camino que \u00e9l indica sea verdaderamente evang\u00e9lico, si yo no estoy totalmente persuadido\u00a0 de ello en mi propia mente, no habr\u00e1 seguridad para m\u00ed en seguir dicho camino. Ning\u00fan camino por el que yo avance en contra de los dictados de mi conciencia me llevar\u00e1 a la mansi\u00f3n de los bienaventurados. Puedo hacerme rico mediante un arte que me disguste, puedo ser curado de alguna enfermedad por remedios en los que no tengo fe, pero\u00a0no puedo ser salvado por una religi\u00f3n en la cual no tengo confianza\u00bb.<\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00abSi la ley se refiere a cosas que no est\u00e1n dentro del margen de la autoridad del magistrado (por ejemplo, que el pueblo, o una parte de \u00e9l, fuera obligado a abrazar una religi\u00f3n extra\u00f1a y unirse al culto y a las ceremonias de otra iglesia), los hombres no est\u00e1n en estos casos obligados por la ley en contra de sus conciencias\u00bb.<\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00abLa idolatr\u00eda, dicen algunos, es un pecado y, por lo tanto, no debe ser tolerada. Si se dijese, por tanto, que debe ser evitada, la conclusi\u00f3n ser\u00eda correcta. Pero de ello no puede deducirse que, porque sea un pecado, deba, por consiguiente, ser castigada por el magistrado. Porque no es de la incumbencia del magistrado hacer uso de su espada para castigar indiscriminadamente todas las cosas que \u00e9l considere como un pecado contra Dios. La avaricia, la falta de caridad, la ociosidad y muchas otras cosas son pecados, por acuerdo de los hombres, y sin embargo, nadie ha dicho jam\u00e1s que deban ser castigadas por el magistrado. La raz\u00f3n es que no son perjudiciales para los derechos de otros hombres, ni rompen la paz p\u00fablica de las sociedades\u00bb.<\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00abNi los paganos ni los mahometanos ni los jud\u00edos deber\u00edan ser excluidos de los derechos civiles del Estado, a causa de su religi\u00f3n. El Evangelio no ordena tal cosa \u00a0[\u2026] y el Estado, que abraza indistintamente a todos los hombres que son honestos, pac\u00edficos e industriosos, no lo requiere. \u00bfPermitiremos a un pagano tratar y comerciar con nosotros, y no rezar y rendir culto a Dios? Si permitimos a los jud\u00edos tener poseer casas y moradas privadas entre nosotros, \u00bfpor qu\u00e9 no debemos permitirles tener sinagogas?\u00bb.<\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00abNo deben ser, de ninguna forma, tolerados quienes niegan la existencia de Dios. Las promesas, convenios y juramentos, que son los lazos de la sociedad humana, no pueden tener poder sobre un ateo. Prescindir de Dios, aunque solo sea en el pensamiento, disuelve todo. Adem\u00e1s, aquellos que por su ate\u00edsmo socavan y destruyen toda religi\u00f3n, no pueden tener pretensiones de que la religi\u00f3n les otorgue privilegio de tolerancia\u00bb.<\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00abNo puede tener derecho a ser tolerada por el magistrado una Iglesia constituida sobre una base tal que todos aquellos que entran en ella se someten\u00a0<i>ipso facto\u00a0<\/i>a la protecci\u00f3n y servicio de otro pr\u00edncipe. Si lo hiciera, el magistrado\u00a0dar\u00eda entrada al asentamiento de una jurisdicci\u00f3n extranjera en su propio pa\u00eds y permitir\u00eda que sus propios s\u00fabditos se alistasen, por as\u00ed decir, como soldados en contra de su propio gobierno\u00bb.<\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt;\">(Los cat\u00f3licos) \u00abson \u00abun grupo religioso que incorpora en su doctrina una cl\u00e1usula de fidelidad a un pr\u00edncipe extranjero (el papa, gobernante de los Estados Pontificios y al mismo tiempo una figura que en aquella \u00e9poca sol\u00eda intervenir en la pol\u00edtica de los pa\u00edses europeos defendiendo los intereses que en cada momento le pareciera oportuno) y que esto resulta incompatible con la lealtad al propio gobernante\u00bb].<\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">\u00a0<\/p>\n<\/blockquote>\n<figure id=\"attachment_2298935\" aria-describedby=\"caption-attachment-2298935\" style=\"width: 200px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/John_Locke\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-2298935\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/330px-John_Lockes_Kit-cat_portrait_by_Godfrey_Kneller_National_Portrait_Gallery_London-200x300.jpg\" alt=\"\" width=\"200\" height=\"301\" data-id=\"2298935\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/330px-John_Lockes_Kit-cat_portrait_by_Godfrey_Kneller_National_Portrait_Gallery_London-200x300.jpg 200w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/330px-John_Lockes_Kit-cat_portrait_by_Godfrey_Kneller_National_Portrait_Gallery_London.jpg 330w\" sizes=\"auto, (max-width: 200px) 100vw, 200px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-2298935\" class=\"wp-caption-text\"><span style=\"color: #008000;\">Retrato de John Locke por Godfrey Kneller, en el National Portrait Gallery.<\/span><\/figcaption><\/figure>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Este notable alegato en favor de la tolerancia religiosa y de la libertad de conciencia constituye un texto cl\u00e1sico de quien es considerado el gran ide\u00f3logo e inspirador de la revoluci\u00f3n liberal inglesa consumada en 1688. Las reflexiones que contiene est\u00e1n atravesadas por el incipiente esp\u00edritu de la democracia, por el esp\u00edritu ya consolidado de la reforma y, sobre todo, por el esp\u00edritu de la modernidad, en lo que tiene de rescate de la raz\u00f3n, de las libertades individuales y de cr\u00edtica a las grandes concentraciones de poder. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Aunque el ensayo \u2013escrito en 1689\u2013 se plantea fundamentalmente en el horizonte de los violentos conflictos religiosos que se sucedieron en Europa tras la ruptura de la unidad del cristianismo y el desarrollo del esp\u00edritu de sectas, es notable que a casi 300 a\u00f1os de su publicaci\u00f3n conserve intactas su vehemencia y su tensi\u00f3n intelectual en temas sobre los cuales, a pesar del tiempo transcurrido, a\u00fan dista mucho de haberse dicho la \u00faltima palabra. Entre esos temas figuran el de las relaciones entre Iglesia y Estado, el de las fronteras entre los asuntos de Dios y los asuntos del C\u00e9sar, el de la libertad de asociaci\u00f3n y varios m\u00e1s.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-2298936\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/John-Locke-frases-1-300x143.jpg\" alt=\"\" width=\"480\" height=\"229\" data-id=\"2298936\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/John-Locke-frases-1-300x143.jpg 300w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/John-Locke-frases-1-1024x489.jpg 1024w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/John-Locke-frases-1-768x367.jpg 768w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/John-Locke-frases-1.jpg 1207w\" sizes=\"auto, (max-width: 480px) 100vw, 480px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 18pt; color: #008000;\">***<\/span><\/p>\n<h3 style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 24pt;\">Carta Sobre la Tolerancia<\/span><\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Al Lector <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">La siguiente carta referente a la tolerancia, que fue (en 1689) primero impresa en lat\u00edn, y este mismo a\u00f1o en Holanda, ha sido ya traducida al holand\u00e9s y al franc\u00e9s. Una aceptaci\u00f3n tan r\u00e1pida y general podr\u00eda presagiar una favorable acogida en Inglaterra. Creo, en realidad, que no existe naci\u00f3n bajo el cielo en la cual se haya dicho m\u00e1s sobre ese tema que en la nuestra. Pero, sin embargo, no existe tampoco pueblo que tenga, como nosotros, mayor necesidad de que se diga y que se haga algo m\u00e1s acerca de este punto. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Nuestro gobierno no s\u00f3lo ha sido parcial en materias de religi\u00f3n, sino que incluso quienes m\u00e1s han sufrido por esta parcialidad, y m\u00e1s se han esforzado a trav\u00e9s de sus escritos por justificar sus propios derechos y libertades, en su mayor\u00eda lo han hecho bas\u00e1ndose en principio estrechos, apropiados s\u00f3lo a los intereses de sus propias sectas. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Esta estrechez de esp\u00edritu que han demostrado todos ha sido indudablemente la causa principal de nuestras miserias y confusiones. Pero cualesquiera que hayan sido estos motivos, ya es hora de buscar una cura total. Necesitamos remedios m\u00e1s efectivos que los que hemos usado hasta ahora en nuestra enfermedad. No son las declaraciones de indulgencia o comprensi\u00f3n, como las que han sido predicadas o proyectadas entre nosotros hasta el momento, las que puedan cumplir esta labor. Las primeras s\u00f3lo paliar\u00e1n nuestro mal y las segundas s\u00f3lo lo empeorar\u00e1n. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">La libertad absoluta, la libertad justa y verdadera, igual e imparcial, es aquello que necesitamos en efecto. Ahora bien, aun cuando esto ha sido muy discutido, dudo que haya sido bien comprendido. Estoy seguro de que no ha sido practicado ni por nuestros gobernantes frente al pueblo en general ni por los grupos disidentes del pueblo entre s\u00ed.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">No puedo, por lo tanto, sino esperar que esta disertaci\u00f3n, que aborda este tema en forma breve, pero m\u00e1s precisa de lo que hemos visto hasta ahora, al demostrar tanto la equidad como la viabilidad de esto, sea considerada altamente oportuna por todos los hombres que posean un esp\u00edritu lo suficientemente amplio como para preferir el verdadero inter\u00e9s p\u00fablico al de un grupo particular. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Para el uso de los que ya est\u00e1n en este esp\u00edritu, o para inspirar \u00e9ste a quienes a\u00fan no se encuentran en \u00e9l, es que lo he traducido a nuestra lengua. Pero la materia en s\u00ed misma es tan corta que no necesita un prefacio m\u00e1s largo. La dejo, por lo tanto, a la consideraci\u00f3n de mis conciudadanos; y espero sinceramente que ellos lo utilicen con el fin con que fue concebido.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-medium wp-image-2298937\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/felicidad-disposicion-de-la-mente-John_Locke-300x300.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"300\" data-id=\"2298937\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/felicidad-disposicion-de-la-mente-John_Locke-300x300.jpg 300w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/felicidad-disposicion-de-la-mente-John_Locke-150x150.jpg 150w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/felicidad-disposicion-de-la-mente-John_Locke.jpg 432w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #008000; font-size: 18pt;\">***<\/span><\/p>\n<h2 style=\"text-align: center;\" align=\"center\"><span style=\"font-size: 24.0pt;\">LA CARTA SOBRE LA TOLERANCIA <\/span><\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Honorable Se\u00f1or: <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En vista de que os place indagar cu\u00e1les son mis pensamientos acerca de la tolerancia mutua entre los cristianos de diferentes profesiones religiosas, debo necesariamente responderos, con toda libertad, que estimo que la tolerancia es el distintivo y la caracter\u00edstica principal de la verdadera iglesia. Porque todo lo cual algunos se jactan sobre la antig\u00fcedad de los lugares y nombres, o sobre la pompa de su culto externo, y otros sobre la forma de su doctrina; y todos sobre la ortodoxia de su fe \u2013puesto que todos se consideran ortodoxos ante s\u00ed mismo\u2013, estas cosas, y todas las dem\u00e1s de igual naturaleza, son m\u00e1s bien caracter\u00edsticas de la lucha de los hombres por el poder y por el dominio sobre los dem\u00e1s, que distintivos de la <em>iglesia de Cristo<\/em>. Aun cuando todos sostengan su derecho sobre estas cosas, si carecen de caridad, mansedumbre y buena voluntad hacia la humanidad, y aun hacia aquellos que no son cristianos, ciertamente estar\u00e1n muy lejos de ser verdaderos cristianos. \u201c<em>Los reyes de los Gentiles ejercen su se\u00f1or\u00edo sobre ellos, dijo nuestro Salvador a sus disc\u00edpulos, pero vosotros no ser\u00e9is as\u00ed<\/em>\u201d. (Lucas XXII 25, 26.) La funci\u00f3n de la verdadera religi\u00f3n es completamente diferente. No ha sido creada para producir una pompa externa, ni para obtener un dominio eclesi\u00e1stico ni tampoco para el ejercicio de la fuerza compulsiva; sino que para la regulaci\u00f3n de la vida de los hombres en conformidad a las reglas de la virtud y de la piedad. Quienquiera que se aliste bajo el estandarte de <em>Cristo<\/em>, deber\u00e1, en primer lugar y por sobre todo, combatir contra sus propias avideces y vicios. En vano pretenden algunos usurpar el nombre de cristianos sin poseer la santidad de vida, la fortaleza de costumbres y la benignidad y mansedumbre de esp\u00edritu. \u201c<em>Ap\u00e1rtese de la inquietud todo aquel que pronuncie el nombre del Se\u00f1or<\/em>\u201d. (2 Timoteo II, 19.) \u201c<em>Y t\u00fa, cuando te arrepientas, fortalece a tus hermanos<\/em>\u201d, dijo Nuestro Se\u00f1or a <strong>Pedro<\/strong>. (Lucas XXII, 32.) Ser\u00eda muy dif\u00edcil en realidad que alguien que sea indiferente respecto de su propia salvaci\u00f3n, me persuadiese que estaba extremadamente preocupado por la m\u00eda. Porque es imposible que quienes no han abrazado la religi\u00f3n cristiana en su coraz\u00f3n se consagren sincera y entusiastamente a convertir a otra gente en cristianos. Si damos cr\u00e9dito al <em>Evangelio<\/em> y a los <em>ap\u00f3stoles<\/em>, nadie podr\u00e1 ser cristiano si carece de caridad y de aquella fe que no act\u00faa mediante la fuerza, sino a trav\u00e9s del amor. Apelo ahora a la conciencia de quienes persiguen, atormentan, arruinan y matan a otros hombres, por pretextos de religi\u00f3n, para que digan si lo hacen o no por amistad y afecto hacia ellos, y s\u00f3lo podr\u00e9 creer, entonces y no antes,\u00a0<\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">que estos soberbios fan\u00e1ticos lo hacen en verdad por tales motivos, cuando los vea corregir del mismo modo a sus amigos y familiares que pequen manifiestamente contra los preceptos evang\u00e9licos y los vea, asimismo, perseguir a hierro y fuego a los miembros de su propia comuni\u00f3n, contaminados por enormes vicios que los exponen a su perdici\u00f3n eterna si no se enmiendan, y cuando vea que expresan su amor y anhelo por la salvaci\u00f3n de sus almas infligi\u00e9ndoles toda suerte de crueldades y tormentos. Puesto que si, como ellos lo proclaman, act\u00faan as\u00ed s\u00f3lo por principios de caridad y amor hacia las almas de los hombres, al privarlos de sus bienes, al mutilar sus cuerpos con castigos corporales y hacerlos finalmente perecer de hambre y de tormentos en apestosas prisiones, me pregunto que si todo esto se hace para convertirlos en cristianos y procurar as\u00ed su salvaci\u00f3n, \u00bfpor qu\u00e9, entonces, toleran que la \u201c<em>prostituci\u00f3n, el fraude y la malicia y otros tantos horrores<\/em>\u201d, que seg\u00fan el ap\u00f3stol (Romanos 1) tanto saben a corrupci\u00f3n pagana, lleguen a predominar sin contrapeso entre su grey y su pueblo? Estas cosas, y otras similares, son ciertamente m\u00e1s contrarias a la gloria de Dios, a la pureza de la Iglesia y a la salvaci\u00f3n de las almas que ninguna otra disensi\u00f3n consciente acerca de las prescripciones eclesi\u00e1sticas, o que la indiferencia ante el culto p\u00fablico siempre que est\u00e9 acompa\u00f1ada de una inocencia de vida. \u00bfPor qu\u00e9 entonces este ardiente celo de Dios, de la Iglesia y de la salvaci\u00f3n de las almas \u2013ardiente, digo literalmente, con fuego y hoguera\u2013 pasan por alto aquellos vicios morales y la maldad sin castigarlos, siendo que todos los reconocen como diametralmente opuestos a la manifestaci\u00f3n del cristianismo; y desv\u00edan sus fuerzas, ya sea para introducir ceremonias o para establecer opiniones, que en su mayor\u00eda constituyen materias dif\u00edciles e intrincadas que sobrepasan la capacidad de la comprensi\u00f3n com\u00fan? \u00bfCu\u00e1l de los grupos que disputan sobre estas cosas est\u00e1 en la raz\u00f3n? \u00bfCu\u00e1l es culpable de cisma o herej\u00edas? \u00bfAcaso aquellos que dominan o aquellos que soportan, y cu\u00e1l se har\u00e1 manifiesto cuando se juzgue la causa de su separaci\u00f3n? Ciertamente, quien sigue a Cristo, abraza su doctrina y soporta su yugo, aunque abandone a sus padres y se aleje de las reuniones p\u00fablicas y ceremonias de su pa\u00eds o abjure de cualquier cosa, no deber\u00e1 entonces ser juzgado como hereje.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Ahora bien, aunque las divisiones entre las sectas ser\u00e1n permitidas, nunca tales divisiones debieran obstruir permanentemente la salvaci\u00f3n de las almas; sin embargo, e adulterio, la fornicaci\u00f3n, la impureza, la lascivia, la idolatr\u00eda y dem\u00e1s cosas similares, no pueden dejar de considerarse como obras de la carne; el ap\u00f3stol dijo expl\u00edcitamente que \u201c<em>aquellos que las consientan, no heredar\u00e1n el reino de Dios<\/em>\u201d (Galatas 5, 21.) Quienquiera que anhela el reino de Dios y crea su tarea engrandecerlo entre los hombres, <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">deber\u00e1 dedicarse con no menos cuidado y diligencia a extirpar estas inmoralidades antes que a la destrucci\u00f3n de las sectas. Pero si alguno act\u00faa diferentemente, y al mismo tiempo que es cruel e implacable con aquellos que disienten de su opini\u00f3n, es a la vez indulgente frente a tales iniquidades e inmoralidades, que son impropias del mismo nombre de cristianos por mucho que hable de su Iglesia, demuestra plenamente a trav\u00e9s de sus acciones, que es otro el reino que persigue y no el progreso del reino de Dios. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Me parecer\u00eda muy extra\u00f1o, y creo que a otros tambi\u00e9n, que un hombre creyera justo hacer que alguien, cuya salvaci\u00f3n desea sinceramente, expirase en medio de tormentos, y aun m\u00e1s, sin conversi\u00f3n. Seguramente nadie creer\u00eda que tal actitud pudiese tener su origen en la caridad, el amor o la buena voluntad. Si alguien sostiene que los hombres deben ser obligados a fuero y espada a profesar determinadas doctrinas, y a acatar uno u otro culto externo, sin respeto alguno por sus principios morales; si alguien se esfuerza por convertir a aquellos que yerran en la fe, forz\u00e1ndolos a profesar cosas en que no creen, y permiti\u00e9ndoles practicar otras que no son permitidas por el <em>Evangelio<\/em>, no puede dudarse entonces, en realidad, de que tal persona s\u00f3lo desea reunir una asamblea numerosa que profese lo mismo que \u00e9l; pero ser\u00eda incre\u00edble que pretendiese intentar por tales medios la constituci\u00f3n de una verdadera Iglesia cristiana. Dar\u00eda mucho que pensar si aquellos que luchan realmente por el progreso de la verdadera religi\u00f3n, hicieran uso de armas que no pertenecen a la contienda cristiana. Si, a semejanza del <em>Capit\u00e1n de nuestra salvaci\u00f3n<\/em>, desearan sinceramente el bien de las almas, caminar\u00edan por el recto sendero y seguir\u00edan el ejemplo perfecto de ese Pr\u00edncipe de la Paz, quien envi\u00f3 a sus soldados a someter a las naciones y reunirlas dentro de su iglesia, no armados con la espada u otros instrumentos de fuerza, sino que preparados con el <em>Evangelio<\/em> de la paz y con la santidad ejemplar de sus argumentos. Este fue su m\u00e9todo. Aunque los infieles fuesen convertidos por la fuerza y aquellos que estaban ciegos u obstinados fueran sacados de su error por medio de soldados armados, sabemos muy bien que ser\u00eda mucho m\u00e1s f\u00e1cil para El lograrlo con los ej\u00e9rcitos de las legiones celestiales, que para cualquier hijo de la Iglesia, por muy potente que fuera, conseguirlo con todos sus regimientos de dragones. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">La tolerancia hacia aquellos que difieren de otros en materias de religi\u00f3n es tan conforme al Evangelio de Jesucristo y a la raz\u00f3n genuina de la humanidad, que parece monstruoso que los hombres sean tan ciegos como para no percibir claramente la necesidad y ventaja de ello. No censurar\u00e9 aqu\u00ed la soberbia y la ambici\u00f3n de algunos ni el apasionamiento y poco caritativo celo de otros. Estos son defectos de los cuales dif\u00edcilmente podr\u00e1n liberarse los asuntos humanos; son de tal naturaleza que nadie querr\u00e1\u00a0<\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">aceptar que les sean imputados, sin adornarlos de ostentosos colores y buscar as\u00ed alabanzas, mientras, pretendiendo condenarlos, se dejan arrastrar por desordenadas pasiones. Pero aun cuando algunos disfracen su esp\u00edritu de persecuci\u00f3n y crueldad poco cristiana con el pretexto del bienestar p\u00fablico y de la observancia de las leyes, y otros pretendan que con la excusa de la religi\u00f3n queden impunes su libertinaje y licencias, estimo que nadie debe enga\u00f1arse a s\u00ed mismo ni a los otros con razones de lealtad y obediencia al pr\u00edncipe o de ternura y sinceridad hacia el culto de Dios; y considero que es necesario, por sobre todo, distinguir la esfera del gobierno civil de la esfera de la religi\u00f3n y establecer los l\u00edmites exactos entre una y otra. Si no se hace esto, jam\u00e1s tendr\u00e1n fin las controversias que surgen permanentemente entre los que tienen, o por lo menos pretenden tener, de una parte, una preocupaci\u00f3n por los intereses de las almas de los hombres y, de otra, una preocupaci\u00f3n por la comunidad. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">La rep\u00fablica es una sociedad de hombres construida s\u00f3lo para procurar, preservar y hacer progresar sus propios intereses civiles. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Llamo intereses civiles a la vida, la libertad, la salud, la quietud del cuerpo y la posesi\u00f3n de cosas externas tales como el dinero, las tierras, las casas, los muebles y otras similares. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Es deber de todo gobernante, mediante la ejecuci\u00f3n imparcial de las mismas leyes, garantizar a todos en general, y a cada uno de sus s\u00fabditos en particular, la posesi\u00f3n justa de las cosas que pertenecen a esta vida. Si alguno pretende violar las leyes de la justicia p\u00fablica y de la equidad que est\u00e1n establecidas para la preservaci\u00f3n de estas cosas, su pretensi\u00f3n deber\u00e1 ser frenada bajo la amenaza de castigos que consistan en la privaci\u00f3n o disminuci\u00f3n de aquellos intereses civiles o bienes de los cuales podr\u00eda gozar en caso contrario. Pero al ver que ninguno querr\u00e1 sufrir voluntariamente el castigo de ser privado o reducido en parte de sus bienes, y mucho menos en su libertad o existencia, ser\u00e1 entonces el magistrado, con el poder y al fuerza de todos sus s\u00fabditos, quien castigar\u00e1 a quienes vulneren los derechos de otra persona. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Ahora bien, me parece que las siguientes consideraciones demuestran plenamente que toda jurisdicci\u00f3n del gobernante alcanza s\u00f3lo a aquellos aspectos civiles, y que todo poder, derecho o dominio civil est\u00e1 vinculado y limitado a la sola preocupaci\u00f3n de promover estas cosas; y que no puede ni debe ser extendido en modo alguno a la salvaci\u00f3n de las almas. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Primero: Porque el cuidado de las almas no est\u00e1 asignado al gobernante, como tampoco lo est\u00e1 a otros hombres. No le ha sido atribuido por Dios a \u00e9l, porque no hay evidencia de que Dios haya dado jam\u00e1s tal autoridad a un hombre para obligar a nadie a abrazar su propia religi\u00f3n. Tampoco puede\u00a0<\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">invest\u00edrsele de tal poder por acuerdo del pueblo, puesto que ning\u00fan hombre puede abandonar tan ciegamente el cuidado de su propia salvaci\u00f3n como para dejar a la elecci\u00f3n de cualquier otro, ya sea pr\u00edncipe o s\u00fabdito, el prescribir cu\u00e1l fe o culto debe abrazar, porque ning\u00fan hombre puede ni podr\u00e1 conformar su fe a los dictados de otro. Toda la existencia y el poder de la verdadera religi\u00f3n consiste en la persuasi\u00f3n interior y completa del esp\u00edritu; y la fe no es tal sin la creencia. Aunque hagamos cualquier profesi\u00f3n, o nos sometamos a cualquier culto externo, si no estamos plenamente convencidos de que aqu\u00e9lla es la verdad y \u00e9ste agradable a Dios, tal profesi\u00f3n y tal culto, en lugar de constituir un progreso, ser\u00e1n de hecho grandes obst\u00e1culos para nuestra salvaci\u00f3n. En esta forma, en vez de expiar otros pecados mediante el ejercicio de la religi\u00f3n, al ofrecer al Dios todopoderoso un culto que consideramos ingrato para El, agregamos al n\u00famero de nuestros dem\u00e1s pecados el de la hipocres\u00eda y el del desacato a su Divina Majestad. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En segundo lugar: El cuidado de las almas no puede pertenecer al magistrado civil, ya que su poder consiste s\u00f3lo en su fuerza externa, pero la religi\u00f3n verdadera y redentora consiste en la persuasi\u00f3n interior, sin la cual nada puede ser aceptable para Dios. Y la naturaleza del entendimiento es tal que no puede ser obligado a creer en algo por medio de la fuerza externa. La confiscaci\u00f3n de la propiedad, la prisi\u00f3n, los tormentos ni ninguna cosa de tal naturaleza pueden tener tanto poder como para que los hombres cambien el juicio interno que se han formado sobre las cosas. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Puede, de hecho, afirmarse que el magistrado podr\u00eda utilizar argumentos y de este modo conducir a los heterodoxos al camino de la verdad, procurando as\u00ed su salvaci\u00f3n. Esto lo acepto, ya que le es com\u00fan con los dem\u00e1s hombres. Al ense\u00f1ar, instruir y enmendar mediante la raz\u00f3n a los que est\u00e1n en el error, puede hacer ciertamente lo que es propio de cualquier hombre virtuoso. La magistratura no lo obliga a prescindir ni de la humanidad ni del cristianismo. Sin embargo, una cosa es persuadir y otra es ordenar, una cosa es presionar con argumentos y otra es hacerlo con castigos. S\u00f3lo el poder civil tiene derecho a hacer esto; al poder eclesi\u00e1stico, la benevolencia le es suficiente autoridad. Todo hombre tiene la misi\u00f3n de advertir, de exhortar y convencer a otro de su error y llevarlo a la verdad con razonamientos, pero legislar, ser acatado e imponer mediante la espada, s\u00f3lo pertenece al gobernador. Es sobre esta base que afirm\u00f3 que el poder del magistrado no es extensivo al establecimiento de ning\u00fan art\u00edculo de fe, o formas de culto, por la sola fuerza de sus leyes. Puesto que las leyes carecen de toda fuerza si no se acompa\u00f1an con sanciones, y \u00e9stas no son en absoluto pertinentes en este caso, porque no sirven para convencer al intelecto. Ni la profesi\u00f3n de un art\u00edculo de fe ni tampoco la conformidad a una forma exter<\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">na de culto, como ya lo hemos dicho, pueden ser \u00fatil para la salvaci\u00f3n de las almas, salvo que la verdad de una y la aceptabilidad de la otra ante Dios sean \u00edntegramente cre\u00eddas por aquellos que las profesan y practican. Pero los castigos no son el camino que pueda crear tal convicci\u00f3n. S\u00f3lo la luz y la evidencia pueden producir un cambio en las opiniones de los hombres; y esa luz no puede provenir en manera alguna de los sufrimientos corporales o cualquier otra forma externa de sanciones. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En tercer lugar: el cuidado de la salvaci\u00f3n de las almas de los hombres no puede pertenecer al magistrado; porque aunque el rigor de las leyes y la fuerza de los castigos sean capaces de convencer y de cambiar la mente de los hombres, ello no ayudar\u00eda en nada a la salvaci\u00f3n de sus almas. Porque, existiendo s\u00f3lo una verdad, un camino hacia el cielo, \u00bfqu\u00e9 esperanza tendr\u00edamos, entonces, de que muchos hombres fueran guiados a \u00e9sta, al no tener otra regla que seguir que la religi\u00f3n de la corte, al encontrarse en la necesidad de abandonar la luz de su propia raz\u00f3n, de contradecir los dictados de su conciencia y de resignarse ciegamente a la voluntad de sus gobernantes, y a la religi\u00f3n que la ignorancia, la ambici\u00f3n o la superstici\u00f3n hubieran establecido fortuitamente en sus pa\u00edses natales? En la variedad y contradicci\u00f3n de las opiniones acerca de la religi\u00f3n, en la que tantos pr\u00edncipes de este mundo est\u00e1n tan divididos como en sus intereses seculares, la senda estrecha se angostar\u00eda a\u00fan m\u00e1s; un solo pa\u00eds estar\u00eda en la raz\u00f3n y el resto del mundo, sometido a la obligaci\u00f3n de seguir a sus pr\u00edncipes en los caminos que llevan a la destrucci\u00f3n; y \u2013lo que realza el absurdo y se compadece mal con la noci\u00f3n de una divinidad\u2013 los hombres deber\u00edan su eterna felicidad o miseria al lugar de su nacimiento. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Estas consideraciones, para omitir muchas otras que podr\u00edan ser aducidas con este mismo prop\u00f3sito, me parecen suficientes para concluir que todo el poder del gobierno est\u00e1 s\u00f3lo relacionado a los intereses civiles de los hombres; est\u00e1 limitado al cuidado de las cosas de este mundo y nada tiene que ver con el mundo que ha de venir. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Veamos ahora lo que es una iglesia. Considero que \u00e9sta es una sociedad voluntaria de hombres que se re\u00fanen de mutuo acuerdo para rendir culto p\u00fablico a Dios en la forma que ellos juzguen que le es aceptable y eficiente para la salvaci\u00f3n de sus almas. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Repito, <strong>es una sociedad libre y voluntaria. Nadie nace miembro de ninguna iglesia<\/strong>. Si esto sucediera, la religi\u00f3n de los padres se transmitir\u00eda a los hijos por el mismo derecho de sucesi\u00f3n que el de sus bienes temporales, y todos detentar\u00edan su fe por los mismos t\u00edtulos que sus bienes, no pudiendo concebirse nada m\u00e1s absurdo que esto. Es as\u00ed, por lo tanto, como se nos presenta esta materia. Ning\u00fan hombre est\u00e1 por naturaleza ligado a ninguna\u00a0<\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">iglesia o secta en particular, sino que cada cual se une voluntariamente a la sociedad en que cree que ha encontrado aquella profesi\u00f3n y culto que es verdaderamente aceptable a Dios. Las esperanzas de salvaci\u00f3n, al ser la sola causa de su ingreso a esa comuni\u00f3n, deben ser tambi\u00e9n la \u00fanica raz\u00f3n de su permanencia en ella. Puesto que si descubre despu\u00e9s que hay algo err\u00f3neo en la doctrina o incongruente en el culto de dicha sociedad a la cual se uni\u00f3, \u00bfpor qu\u00e9 no podr\u00eda tener la misma libertad para abandonarla como la que tuvo para entrar en ella? Ning\u00fan miembro de una asociaci\u00f3n religiosa puede estar atado por otros lazos que no sean los que proceden de la esperanza cierta de la vida eterna. Una iglesia es, entonces, una sociedad de miembros que se unen voluntariamente para esta finalidad. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">De esto se colige ahora que debemos considerar cu\u00e1l es el poder de esta iglesia, y a qu\u00e9 leyes est\u00e1 sujeta. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Puesto que ninguna sociedad, por muy libre que sea o por nimio que fuera su prop\u00f3sito institucional \u2013ya sea el de fil\u00f3sofos para aprender, el de mercaderes para comerciar o el de hombres para el aprender, el de mercaderes para comerciar o el de hombres para el placer de dialogar y discutir \u2013 ninguna iglesia o compa\u00f1\u00eda, digo, puede al menos subsistir o mantenerse unida si no est\u00e1 reglamentada por algunas leyes y sus miembros est\u00e1n de acuerdo en observar alg\u00fan orden. El lugar y tiempo de sus reuniones deben ser acordados por todos; deben establecerse reglas de admisi\u00f3n y exclusi\u00f3n de sus miembros, los rangos de sus dignatarios y no puede omitirse la ubicaci\u00f3n de estas cosas y otras similares en su curso regular. Pero como la reuni\u00f3n de varios miembros en esta sociedad eclesi\u00e1stica es absolutamente libre y espont\u00e1nea, se concluye necesariamente de esto que la potestad de elaborar sus leyes s\u00f3lo puede pertenecer a la sociedad misma, o a aquellos a quienes la sociedad de com\u00fan acuerdo ha autorizado para establecerlas. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Algunos podr\u00e1n quiz\u00e1s objetar que ninguna sociedad tal puede ser considerada como una iglesia leg\u00edtima, si carece de un obispo o presb\u00edtero con autoridad predominante emanada de los ap\u00f3stoles mismos y continuada hasta el presente por medio de una sucesi\u00f3n ininterrumpida. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">A \u00e9stos responder\u00e9: en primer lugar, que deben mostrarme el edicto mediante el cual Cristo impuso esa ley a su iglesia. Y que nadie me considere impertinente si, en un asunto tan trascendente, exijo que los t\u00e9rminos de tal edicto sean muy expl\u00edcitos y positivos. Porque la promesa que \u00e9l nos hizo de que \u201c<em>doquiera se re\u00fanan dos o tres bajo la advocaci\u00f3n de su nombre, \u00e9l estar\u00e1 en medio de ellos<\/em>\u201d (Mateo XVIII. 20) parece implica lo contrario. Os ruego reflexionar si una tal asamblea carece de algo necesario para ser una verdadera iglesia. Estoy seguro de que all\u00ed no faltar\u00e1 nada que no sea suficiente para la salvaci\u00f3n de las almas.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En seguida, os ruego observar cu\u00e1n grandes han sido las divisiones aun entre aquellos que ponen tanto \u00e9nfasis en la divina instituci\u00f3n y en la sucesi\u00f3n continuada de un cierto orden de gobernantes de la iglesia. Porque su misma disensi\u00f3n nos coloca inevitablemente en la necesidad de deliberar y, en consecuencia, nos permite una libertad para elegir aquello que preferimos sobre la base de nuestra reflexi\u00f3n. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Y en \u00faltimo lugar, admito que estos hombres tengan un jefe de su iglesia, establecido por una serie de sucesi\u00f3n tan larga como lo estimen necesario, siempre que yo tenga, al mismo tiempo, la libertad para unirme a esa sociedad en la cual est\u00e9 persuadido que se encontrar\u00e1n los elementos que son necesarios para la salvaci\u00f3n de mi alma. En esta forma se preservar\u00e1 la libertad eclesi\u00e1stica en todas partes y ning\u00fan hombre tendr\u00e1 un legislador que le sea impuesto, sino aquel que \u00e9l mismo elija. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Pero ya que los hombres est\u00e1n tan ansiosos del respeto a la verdadera iglesia, yo s\u00f3lo les preguntar\u00eda: \u00bfno ser\u00eda m\u00e1s conforme a la iglesia de <em>Cristo<\/em>, hacer que las condiciones de su comuni\u00f3n consistieran en cosas tales, y s\u00f3lo en cosas tales como las que el <em>Esp\u00edritu Santo<\/em> proclam\u00f3 necesarias, con palabras expl\u00edcitas en las <em>Sagradas Escrituras<\/em>, para la salvaci\u00f3n? Me pregunto ahora \u00bfes m\u00e1s compatible con la <em>iglesia de Cristo<\/em>, que los hombres impongan sus propias invenciones e interpretaciones a otros, como si provinieran de la autoridad divina; y establezcan, mediante leyes eclesi\u00e1sticas, qu\u00e9 cosas son absolutamente necesarias para la profesi\u00f3n del cristianismo fuera de las que las Sagradas Escrituras mencionan o por lo menos ordenan expresamente? Quienquiera que precise cosas en funci\u00f3n de la comuni\u00f3n eclesi\u00e1stica que no hayan sido prescritas por <em>Cristo<\/em> para la vida eterna, podr\u00e1 quiz\u00e1 formar una sociedad que se acomode a su propio criterio y provecho; mas no comprendo c\u00f3mo podr\u00e1 \u00e9sta ser llamada iglesia de Cristo, si est\u00e1 basada en leyes que no son las suyas y que excluyen de la comuni\u00f3n a personas que <em>Cristo<\/em> recibir\u00e1 un d\u00eda en el reino de los cielos. Pero no siendo \u00e9ste el lugar para indagar cu\u00e1les son los signos distintivos de la verdadera iglesia, s\u00f3lo me preocupar\u00e9 de aquellas personas que luchan tan sinceramente por los mandatos de su propia comuni\u00f3n y gritan continuamente: \u00a1la Iglesia! \u00a1la Iglesia!, con tanto ruido y quiz\u00e1 bas\u00e1ndose en los mismos principios con que los plateros efesios exaltaban su Diana. Deseo recordarles que el <em>Evangelio<\/em> proclama frecuentemente que los verdaderos disc\u00edpulos de <em>Cristo<\/em> deben sufrir la persecuci\u00f3n, m\u00e1s nunca encontr\u00e9 en ninguno de los libros del <em>Nuevo Testamento<\/em> que la iglesia de Cristo deber\u00eda perseguir a otros a fuego y espada para que abrazaran su fe y doctrina. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El fin de una sociedad religiosa, como ya se ha dicho, es la adoraci\u00f3n p\u00fablica de Dios y, mediante ella, la obtenci\u00f3n de la vida eterna. Toda ense<\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00f1anza deber\u00e1 tender, por ende, a tal finalidad, y todas las leyes eclesi\u00e1sticas deber\u00e1n limitarse a esto. En esa sociedad no deber\u00eda tratarse cosa alguna relativa a la posesi\u00f3n de los bienes mundanos y civiles. No deber\u00e1 usarse la fuerza en ninguna ocasi\u00f3n, ya que \u00e9sta pertenece enteramente al magistrado civil, y la posesi\u00f3n de los bienes externos est\u00e1 sujeta a su jurisdicci\u00f3n. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Nos cabe, empero, preguntarnos \u00bfpor cu\u00e1l medio podr\u00e1n establecerse estas leyes eclesi\u00e1sticas si carecen de todo poder coercitivo? A esto respondo que deben ser establecidas por procedimientos adecuados a la naturaleza de tales cosas, por lo cual la profesi\u00f3n y observancia externa, si no proceden de una total convicci\u00f3n y aprobaci\u00f3n de la mente, son tan in\u00fatiles como carentes de provecho. Las armas para hacer cumplir sus deberes a los miembros de esta sociedad son, por lo tanto, la exhortaci\u00f3n, la admonici\u00f3n y el consejo. Si a trav\u00e9s de ellas no se redime a los pecadores ni se convierte a los que est\u00e1n en el error, ya no hay nada m\u00e1s que pueda hacerse, salvo expulsar y separar de esa sociedad a aquellos individuos contumaces y obstinados que no ofrezcan esperanza alguna de reformarse. Esta es la \u00faltima y m\u00e1s extrema fuerza de la autoridad eclesi\u00e1stica. No existe otro castigo que pueda inflig\u00edrseles que no sea el de hacer cesar toda relaci\u00f3n entre la comunidad y el miembro de la cual ha sido excluido. As\u00ed, la persona que ha recibido este castigo deja de pertenecer a esa iglesia. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Habi\u00e9ndose establecido estas cosas, pregunt\u00e9monos en seguida hasta d\u00f3nde se extiende el deber de la tolerancia y qu\u00e9 se exige de cada uno acerca de esto. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En primer lugar, sostengo que ninguna iglesia, por el solo deber de la tolerancia, est\u00e1 obligada a mantener en su seno a alguien que, despu\u00e9s de haber sido amonestado, siga ofendiendo obstinadamente las leyes de esa comunidad. Porque, siendo \u00e9sta la condici\u00f3n esencial de esa fe, y el lazo que lo une a ella, si fuera permitido infringirla sin censura alguna, esta comunidad se disolver\u00eda de inmediato por tal causa. Pero, sin embargo, debe procurarse que esta excomuni\u00f3n y su ulterior ejecuci\u00f3n no se lleven a cabo en manera tan brusca, ya sea en lo verbal o en la acci\u00f3n misma, que llegue a provocar que la persona expulsada reciba alg\u00fan da\u00f1o en s\u00ed misma o en sus bienes. Y esto es as\u00ed, porque toda la fuerza, como se ha dicho reiteradamente, pertenece solamente al magistrado, y ning\u00fan individuo particular puede en caso alguno usar la coerci\u00f3n si no es por razones de defensa propia frente a la violencia injusta. La excomuni\u00f3n no debe privar a quien la ha recibido de ninguno de los bienes que pose\u00eda anteriormente. Todas estas materias s\u00f3lo son propias del gobierno civil y est\u00e1n bajo la protecci\u00f3n del magistrado. La \u00fanica fuerza de la excomuni\u00f3n consiste solamente en que cuando se haya proclamado la resoluci\u00f3n de la asamblea, la uni\u00f3n que\u00a0<\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">exist\u00eda anteriormente entre aquella iglesia y ese miembro se disolver\u00e1 de inmediato y que, al cesar tal relaci\u00f3n, se extinguir\u00e1 tambi\u00e9n toda participaci\u00f3n en ciertas cosas que ese cuerpo eclesi\u00e1stico hubiera transmitido a sus miembros y que no les correspondiese en raz\u00f3n de sus derechos civiles. Porque no existe ning\u00fan da\u00f1o en lo civil para un excomulgado, por serle rehusado el pan y el vino en la celebraci\u00f3n de convite eucar\u00edstico, que no han sido adquiridos con su propio dinero, sino con el de todos los dem\u00e1s. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En segundo lugar: Ning\u00fan individuo particular tiene derecho a perjudicar a otra persona en sus derechos civiles por el hecho de abrazar otra iglesia o religi\u00f3n. Todos aquellos derechos o franquicias que le pertenecen como hombre o residente, deben serle preservados en forma inviolable. No son materia de religi\u00f3n. No debe caus\u00e1rsele violencia ni da\u00f1o alguno por ser cristiano o pagano. A\u00fan m\u00e1s, no debemos conformarnos con las estrictas medidas de la mera justicia: \u00e9stas deben complementarse con la caridad, la magnificencia y la liberalidad. Esto es lo que prescribe el Evangelio y lo que se\u00f1ala la raz\u00f3n, y es tambi\u00e9n lo que la confraternidad en que nacimos requiere de nosotros. Si alguno se desv\u00eda del camino justo, ser\u00e1 para su propio infortunio y no un da\u00f1o para ti. Tampoco deber\u00e1s castigarlo por asuntos terrenales, suponiendo que ser\u00e1 desdichado en el mundo que ha de sobrevenir. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Lo que digo con respecto a la tolerancia mutua entre individuos que difieren en religi\u00f3n, lo estimo igualmente en referencia a las iglesias particulares, que tienen entre s\u00ed la misma relaci\u00f3n que existe entre los individuos singulares, los cuales tampoco pueden pretender ninguna especie de jurisdicci\u00f3n sobre los otros, ni siquiera si el magistrado civil, como es habitual, llega a pertenecer a \u00e9sta u otra doctrina. Porque no corresponde, por lo tanto, al gobierno civil dar ning\u00fan nuevo derecho a la iglesia ni a \u00e9sta otorg\u00e1rselo tampoco al gobierno civil. De manera que si un gobernante ingresa a una comuni\u00f3n o se separa de ella, la iglesia sigue siendo siempre lo que era antes, es decir, una comunidad libre y voluntaria. No adquiere el poder de la espada porque un magistrado ingresa a ella, ni pierde su potestad de adoctrinarlo ni de excomulgarlo si \u00e9ste la abandona. El derecho fundamental e inmutable de toda militancia voluntaria es el de alejar a cualquiera de sus miembros que transgreda sus reglas, pero no podr\u00e1 jam\u00e1s, por la incorporaci\u00f3n de nuevos miembros, adquirir derecho alguno sobre los que no la integran. Y, por lo tanto, deben observarse mutuamente entre las iglesias particulares, tal como entre los individuos, la paz, la equidad y la amistad, sin ninguna pretensi\u00f3n de superioridad o jurisdicci\u00f3n de una sobre otra. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Esclarezcamos m\u00e1s a\u00fan esto mediante un ejemplo: supongamos que haya dos iglesias en <em>Constantinopla<\/em>, una armenia y la otra calvinista. \u00bfPo<\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">dr\u00eda alguien afirmar que una tiene el derecho de despojar de sus propiedades o libertad a los miembros de la otra (<em>como se practica en algunas partes<\/em>) por el hecho de diferenciarse en ciertas doctrinas o ceremonias, mientras los turcos observen en silencio con qu\u00e9 inhumana crueldad y furia se enfrentan algunos cristianos con otros? Pero si una de estas iglesias tuviera el poder de maltratar a la otra, me pregunto \u00bfa cu\u00e1l de ellas pertenecer\u00eda tal potestad y con qu\u00e9 derecho? Se me responder\u00eda que indudablemente ser\u00e1 la iglesia ortodoxa la que tendr\u00eda derechos de austeridad sobre la her\u00e9tica, lo cual, en verdad, son palabras que no significan nada. Porque toda iglesia es ortodoxa frente a s\u00ed misma, pero a la vez es her\u00e9tica frente a las otras. Todo lo que profesa una iglesia es para ella lo verdadero y todo lo contrario a su fe es lo err\u00f3neo. De modo que la controversia entre estas dos iglesias acerca de la verdad de sus doctrinas y la pureza de sus cultos, es equivalente en ambas, y no hay juez ni en Constantinopla ni en ning\u00fan lugar del mundo que pueda emitir una sentencia al respecto, ya que la decisi\u00f3n de esto s\u00f3lo pertenece al Juez Supremo de todos los hombres y s\u00f3lo a El toca castigar lo err\u00f3neo. Mientras no se pronuncie este juicio, aquellos hombres deber\u00e1n meditar cu\u00e1n infamemente pecan cuando, al agregar la injusticia, si no a su error, ciertamente a su soberbia, maltratan insolente y arrogantemente a los que obedecen a otro se\u00f1or, quienes no son responsables en forma alguna ante ellos. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">A\u00fan m\u00e1s: suponiendo que fuera evidente que una de estas dos iglesias disidentes estuviera en la raz\u00f3n, esa superioridad no dar\u00eda derecho alguno a la ortodoxa para destruir a la otra, ya que las iglesias no tienen ni jurisdicci\u00f3n sobre los asuntos de este mundo ni el fuego y la espada son tampoco los instrumentos adecuados para cambiar la conciencia de los hombres con el pretexto de conducirlos a la verdad. Supongamos, no obstante, que el magistrado civil se incline a favorecer a una de ellas, entreg\u00e1ndole su espada, para que con su consentimiento castigue, seg\u00fan le plazca, a los disidentes. \u00bfQui\u00e9n podr\u00eda decir que una iglesia cristiana pudiera derivar el derecho que le otorga un emperador turco para usarlo en contra de su grey? Un infiel, que no tiene autoridad leg\u00edtima frente a los dogmas de su fe, no podr\u00eda conferir a los cristianos tal potestad, ni darles tampoco un poder del cual \u00e9l carece. Este ejemplo de Constantinopla debe aplicarse igualmente en cualquier reino cristiano. El poder civil es el mismo en todo lugar, y ese poder, en manos de un pr\u00edncipe cristiano, no confiere una mayor autoridad a la iglesia, que la que le confiere en manos de un pr\u00edncipe pagano; es decir, exactamente ninguna. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Sin embargo, es digno de considerar y deplorar que los defensores m\u00e1s violentos de la verdad y enemigos del error, que tanto vociferan contra\u00a0<\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">el cisma, raramente den curso a este ardiente celo por Dios que tanto los inflama, a menos que el magistrado est\u00e9 de su parte. Mas apenas han obtenido el favor del gobernante y llegan a considerarse m\u00e1s poderosos que sus enemigos, prescinden de la paz y de la caridad, las que en circunstancias adversas observan religiosamente. Cuando no se les otorga el poder para perseguir y dominar, y transformarse en amos, entonces deciden vivir en t\u00e9rminos justos y predicar la tolerancia. Si carecen del respaldo del poder civil, entonces soportan paciente e inamoviblemente el contagio de la idolatr\u00eda, la superstici\u00f3n y la herej\u00eda a su alrededor; de lo cual, en otras ocasiones, el inter\u00e9s de la religi\u00f3n los har\u00eda extremadamente aprensivos. No se esfuerzan por atacar los errores que est\u00e9n en boga en la corte, o que cuenten con la protecci\u00f3n del gobernante. En estas ocasiones, no esgrimen los razonamientos, que son el \u00fanico medio efectivo para propagar la verdad, la que s\u00f3lo puede prevalecer cuando los argumentos s\u00f3lidos y las buenas razones se unen a la afabilidad de la benevolencia y del buen trato. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">No hay, por lo tanto, ni individuos ni iglesias ni Estados que tengan justificaci\u00f3n para invadir los derechos civiles y los bienes terrenales de cada cual bajo pretexto de religi\u00f3n. Quienes no concuerdan con esto, har\u00edan bien en meditar sobre los perniciosos g\u00e9rmenes de discordia y de guerra, en cu\u00e1n poderosa provocaci\u00f3n para interminables odios, rapi\u00f1as y asesinatos proporcionan a la humanidad. No habr\u00e1 paz ni seguridad ni amistad entre los hombres mientras prevalezca la opini\u00f3n en orden a que el se\u00f1or\u00edo est\u00e1 basado en la gracia y que la religi\u00f3n debe ser propagada por la fuerza de las armas. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En tercer lugar, veamos qu\u00e9 es lo que exige el deber de la tolerancia de quienes se distinguen del resto de la humanidad (<em>de los laicos, como ellos nos denominan<\/em>) en virtud de su car\u00e1cter y oficio eclesi\u00e1stico, ya sea de obispos, sacerdotes, presb\u00edteros, pastores u otros t\u00edtulos. No me incumbe indagar sobre la fuente del poder o dignidad del clero. Solamente deseo se\u00f1alar que cualquiera sea el origen de su autoridad, al ser eclesi\u00e1stica, deber\u00eda estar limitada a la esfera de la Iglesia, y no extenderse a los asuntos civiles, puesto que la iglesia es, en s\u00ed misma, algo completamente aparte y diferenciado del Estado. Los l\u00edmites de ambas partes son fijos e inamovibles. Confunde lo celestial con lo terrestre, que son tan opuestos y remotos, quien mezcla estas sociedades, tan peculiares en su origen, finalidad e intereses, y tan infinitamente diversas entre s\u00ed. Por esta raz\u00f3n ning\u00fan hombre, cualquiera sea su rango eclesi\u00e1stico, puede despojar de su libertad, o de parte de sus bienes a otro hombre que no pertenezca a su iglesia y doctrina, ampar\u00e1ndose en la diferencia de religi\u00f3n que los separa, dando que aquello que no es leg\u00edtimo para la Iglesia en su totalidad, no puede ser impuesto a ninguno de sus miembros bajo el pretexto de un derecho eclesi\u00e1stico.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Pero esto no es todo, puesto que no basta que los eclesi\u00e1sticos se abstengan de la violencia y de la rapi\u00f1a y de toda otra forma de persecuci\u00f3n. Quien pretenda ser sucesor de los ap\u00f3stoles y asuma la tarea de adoctrinar, estar\u00e1 obligado tambi\u00e9n a exhortar a sus oyentes acerca de los deberes de la paz y benevolencia hacia todos los hombres, sean \u00e9stos her\u00e9ticos u ortodoxos; a los que difieren de ellos en religi\u00f3n y culto, como asimismo a aquellos que los compartan; y es asimismo su deber exhortar diligentemente a todos los hombres, sean \u00e9stos individuos comunes o gobernantes, si es que los hay en su iglesia, al ejercicio de la caridad, la mansedumbre, la tolerancia, y esforzarse acuciosamente en aquietar y templar toda esa ira y aversi\u00f3n que, el ardiente celo por su iglesia o los artificios de otros, han encendido en su coraz\u00f3n contra los disidentes. No quiero presumir cu\u00e1nto se beneficiar\u00edan la Iglesia y el Estado, si en todos los p\u00falpitos resonara esta doctrina de paz y tolerancia, para que no se crea que juzgo con excesiva severidad a hombres cuya dignidad no desear\u00eda ver menoscabada por ninguno, ni menos por ellos mismos. Pienso y reitero que as\u00ed deber\u00eda actuar, y si alguno que se proclame como portavoz de la palabra de Dios y predicador del Evangelio de la paz ense\u00f1ase lo contrario, significar\u00eda que no ha entendido o ha descuidado la tarea que hab\u00eda prometido cumplir y de la cual alg\u00fan d\u00eda tendr\u00e1 que dar cuenta al Pr\u00edncipe de la Paz. Si se exhorta a los cristianos a que se abstengan de toda forma de venganza, incluso despu\u00e9s de haber recibido reiteradas provocaciones y m\u00faltiples injurias, \u00a1cu\u00e1nto m\u00e1s deber\u00edan aquellos que no han sufrido ni han recibido da\u00f1o alguno, soportar la violencia y abstenerse de todo maltrato hacia aquellos que nunca se los ocasionaron! Tales son el cuidado y buena disposici\u00f3n que deber\u00edan manifestar hacia los que prescinden de lo que piensan los dem\u00e1s y s\u00f3lo se preocupan de sus propios asuntos y emplean toda su diligencia para adorar a Dios en la forma que creen que le es grata y en la cual han cifrado todas sus m\u00e1s firmes esperanzas de salvaci\u00f3n eterna. En los asuntos dom\u00e9sticos particulares, en la administraci\u00f3n de sus bienes, en la preservaci\u00f3n de su salud corporal, todo hombre debe tener en consideraci\u00f3n lo que le sea conveniente y seguir el curso que considere mejor. Nadie se lamenta del mal manejo de los negocios de su vecino, ni se enfada por los errores que \u00e9ste cometi\u00f3 al sembrar su terreno o al casar a su hija, ni tampoco sanciona a quien despilfarra su fortuna en las tabernas. Se puede permitir que el hombre derrumbe, construya o incurra en los gastos que desee, ya que nadie lo critica ni controla. El es due\u00f1o de su libertad. Mas si \u00e9ste no frecuenta la iglesia y no cumple con exactitud las ceremonias usuales, o no trae a sus hijos para ser iniciados en los sagrados misterios de \u00e9sta u otra congregaci\u00f3n, de inmediato surge un murmullo general y la vecindad\u00a0<\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">se llena de rumores y de gran clamor. Todos se aprestan a castigar un crimen tan grave, y los fan\u00e1ticos dif\u00edcilmente podr\u00e1n refrenarse de la impaciencia de ejercer violencia y rapi\u00f1a y de esperar que se juzgue la causa y ese pobre hombre sea condenado a la p\u00e9rdida de su libertad, sus bienes o aun de su vida. \u00a1Oh, si nuestros predicadores eclesi\u00e1sticos de todas las sectas aplicaran la plenitud de sus razonamientos solamente para disipar los errores humanos! Pero siempre deber\u00e1n, sin embargo, respetar la seguridad de sus personas y no sustituir su falta de razones por los instrumentos de la fuerza, que pertenecen a otra jurisdicci\u00f3n y que tan mal se avienen con manos eclesi\u00e1sticas; no deber\u00e1n ampararse jam\u00e1s en la autoridad que les delega el magistrado para apoyar su elocuencia o su sabidur\u00eda, puesto que mientras protestan solamente un amor por la verdad, su celo intransigente que nace tan s\u00f3lo del fuego y la espada, traicionar\u00e1 sin duda su ambici\u00f3n y demostrar\u00e1 que s\u00f3lo aspiran al dominio temporal. Ser\u00eda muy dif\u00edcil persuadir a los hombres sensatos que aquel que, con los ojos enjutos y satisfacci\u00f3n de esp\u00edritu, pueda entregar a su hermano al verdugo para ser quemado vivo, albergue, a la vez, en su coraz\u00f3n el deseo permanente de salvarlo de las llamas del infierno en el mundo que ha de venir. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En \u00faltimo lugar, consideremos ahora cu\u00e1l es el deber del gobernante en materia de tolerancia, que reconocemos ciertamente de gran importancia. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Ya hemos probado que el cuidado de las almas no pertenece al pr\u00edncipe; no es inherente a su funci\u00f3n, que consiste en prescribir la ley y exigir su cumplimiento mediante sanciones. Pero no puede negarse a hombre alguno esa preocupaci\u00f3n caritativa que es el adoctrinamiento, la admonici\u00f3n y la persuasi\u00f3n. Por consiguiente, el cuidado del alma de todo hombre s\u00f3lo le pertenece a \u00e9l. \u00bfPero qu\u00e9 suceder\u00eda si \u00e9ste descuidara toda preocupaci\u00f3n por su alma? A esto respondo: \u00bfqu\u00e9 ocurrir\u00eda si descuidase su salud o sus bienes, cu\u00e1l de estos asuntos incumbir\u00eda en mayor grado al gobierno: \u00bfPodr\u00eda acaso el gobernante prescribir por ley expresa que alguien no se enfermara o empobreciera? Las leyes disponen, dentro de lo posible, que los bienes y la salud de los s\u00fabditos no se perjudiquen por el fraude o la violencia de los dem\u00e1s, mas no pueden defenderlos de su negligencia o de su mala administraci\u00f3n. Nadie puede ser obligado contra su voluntad a ser rico o sano. A\u00fan m\u00e1s, ni siquiera Dios puede salvar a los hombres en contra de su voluntad. Supongamos, no obstante, que algunos pr\u00edncipes deseen obligar a sus s\u00fabditos a acumular riquezas o a conservar la salud y fortaleza de sus cuerpos. \u00bfPodr\u00eda acaso establecerse por ley que s\u00f3lo deber\u00edan consultar a los m\u00e9dicos de Roma y vivir conforme a sus recetas? \u00bfEs que acaso no podr\u00edan tomar otras medicinas o infusiones que las preparadas por una botica del Vaticano o de Ginebra? O a fin de que todos sus s\u00fabditos se\u00a0<\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">enriquezcan, \u00bfse les obligar\u00e1 a ser mercaderes o m\u00fasicos? \u00bfO ser\u00e1 necesario que todos sean proveedores o herreros, puesto que algunos de \u00e9stos hacen fortuna y mantienen en la opulencia a sus familias? Pero se dir\u00e1 que hay infinitos caminos para lograr la riqueza, mas uno solo para alcanzar el cielo. Esto es lo que dicen, en realidad, aquellos que abogan para forzar a los hombres hacia un camino u otro; dado que si no hubiera diversos caminos, no ser\u00eda posible ejercer coerci\u00f3n alguna. Mas si yo marcho con todo mi esfuerzo por aquella ruta, que seg\u00fan la geograf\u00eda sagrada me llevar\u00e1 directamente a Jerusal\u00e9n, \u00bfpor qu\u00e9 debo entonces ser golpeado y maltratado por otros, porque quiz\u00e1 no use <em>borseguies<\/em> ni lleve mis cabellos cortados apropiadamente ni haya hecho las abluciones prescritas, o porque coma carne en el camino o cualquier otro alimento apropiado para mi est\u00f3mago, o porque evite ciertos desv\u00edos en la ruta, que creo que me conducir\u00edan a zarzales o precipicios, o porque, entre los diversos senderos del camino, elija el que me parezca m\u00e1s recto y menos accidentado, o porque evite la compa\u00f1\u00eda de los viajeros que me parecen fastidiosos y, en fin, porque tome como gu\u00eda a alguno, sin importarme que vista de blanco o est\u00e9 coronado de mitra? <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Ciertamente, si lo consideramos bien, estas cosas son en su mayor\u00eda frivolidad que en nada perjudican a la religi\u00f3n o a la salvaci\u00f3n de las almas, y que cuando no est\u00e1n unidas a la superstici\u00f3n o a la hipocres\u00eda, bien podr\u00edan observarse u omitirse. Reitero que son \u00e9stas las cosas que engendran implacable enemistad en la grey cristiana, que en lo dem\u00e1s concuerda en aquello que es esencial y verdaderamente fundamental en la religi\u00f3n. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Pero concedamos a estos fan\u00e1ticos que condenan todo lo que difiere de su opini\u00f3n, el que de todas estas circunstancias surjan diversos caminos que lleven a fines diferentes. \u00bfQu\u00e9 debemos entonces concluir de todo esto? \u00bfEntre todas estas cosas s\u00f3lo hay una que constituye el verdadero camino hacia la eterna felicidad. Sin embargo, en esta diversidad de senderos que siguen los hombres, a\u00fan dudamos cu\u00e1l es el verdadero; mas ciertamente no ser\u00e1 el cuidado del Estado ni su derecho a promulgar leyes lo que hagan este camino hacia el cielo m\u00e1s evidente para el magistrado que para el particular, cuya b\u00fasqueda e investigaci\u00f3n lo hacen descubrirlo dentro de s\u00ed mismo. Tengo un cuerpo d\u00e9bil, abatido por una desfalleciente enfermedad, para la cual supongo, existe un solo remedio que me es desconocido. \u00bfTiene acaso el gobernante el derecho de prescribirme una medicina, ya que es la \u00fanica que existe y me es desconocida? Dado que no tengo otro camino para evitar la muerte, \u00bfme ser\u00eda seguro entonces obedecer todo lo que ordene el gobernante? Todas estas cosas que el hombre deber\u00eda preguntarse y llegar a conocer a trav\u00e9s de la meditaci\u00f3n, del estudio, de la investigaci\u00f3n y de sus propios esfuerzos, no deben ser tenidas privativas de una cierta clase\u00a0<\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">de hombres. Los pr\u00edncipes, por su origen, tienen m\u00e1s poder que los dem\u00e1s hombres, pero son igual a ellos en su naturaleza. Ni el derecho ni la aptitud para gobernar envuelven necesariamente el conocimiento de otras materias, ni mucho menos el de la verdadera religi\u00f3n, ya que si fuese as\u00ed, \u00bfpor qu\u00e9 los soberanos de este mundo difieren tanto en materias religiosas? Pero admitamos que los pr\u00edncipes conozcan mejor el camino que conduce a la vida eterna que sus s\u00fabditos, o que al menos, en esa incertidumbre, el sendero m\u00e1s seguro o c\u00f3modo para los individuos sea el de seguir sus mandatos. Si \u00e9l os ordenara que debi\u00e9rais ser mercaderes para asegurar vuestra subsistencia, \u00bfos rehusar\u00edais a hacerlo por temor a no tener \u00e9xito? Respondo a esto, que me har\u00eda mercader para obedecer al pr\u00edncipe, puesto que si fracasara en este oficio, \u00e9l compensar\u00eda en alguna forma mis p\u00e9rdidas. Si es verdad que \u00e9l desee que yo prospere y me enriquezca, tambi\u00e9n podr\u00e1 reponerme en abundancia cuando mis malos negocios me hayan llevado a la p\u00e9rdida. Pero esto no es verdad respecto del reino venidero. Si yo equivoco mi camino hacia ese reino, me perder\u00e9, y no estar\u00e1 en la potestad del magistrado el repararlo ni el aliviar mi sufrimiento, ni el compensarme en medida alguna. \u00bfQu\u00e9 certeza puede darse acerca del reino de los cielos? <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Tal vez algunos dir\u00e1n que no piensan que el juicio infalible, que todos los hombres deben seguir en religi\u00f3n, pertenezca al magistrado civil, sino a la iglesia. Lo que dictamina la iglesia es refrendado por el magistrado mediante su autoridad; y \u00e9sta prescribe que nadie act\u00fae o crea en materias religiosas sino lo que la iglesia ha ordenado; coloca finalmente todo juicio acerca de estas materias en manos de \u00e9sta; y el gobernante al someterse a ella exige la misma obediencia de los dem\u00e1s. A este argumento respondo: \u00bfNo se ve acaso frecuentemente c\u00f3mo el nombre de la iglesia, tan venerable en tiempo de los ap\u00f3stoles, ha sido usado posteriormente para deslumbrar al pueblo? Esto, por consiguiente, no es de utilidad alguna en este caso. La estrecha senda que conduce al cielo no es m\u00e1s conocida por el gobernante que por cualquier otro individuo y, en consecuencia, no puedo confiarme en su gu\u00eda, ya que probablemente \u00e9l desconozca esta senda tanto como yo, y con seguridad se preocupar\u00e1 menos por mi salvaci\u00f3n que yo mismo. Entre los numerosos reyes del pueblo jud\u00edo, \u00bfcu\u00e1ntos no indujeron acaso a sus s\u00fabditos a la idolatr\u00eda y por ende los hicieron caer en la perdici\u00f3n? A pesar de esto me ped\u00eds que tenga valor y me dec\u00eds que ahora no hay peligro alguno y que todo est\u00e1 seguro, ya que el gobernante no impone sus mandatos en materia de religi\u00f3n, sino que s\u00f3lo hace ejecutar los de la iglesia. \u00bfDe qu\u00e9 iglesia, os pregunto? Sin duda de aquella que \u00e9l prefiere. Es como si alguien presionara mediante leyes y castigos para entrar a \u00e9sta u otra iglesia, no estuviese imponiendo su propio juicio sobre esta materia. \u00bfQu\u00e9 dife<\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">rencia existe si es \u00e9l quien me gu\u00eda o si me obliga a ser conducido por otros? En ambas maneras depende de su voluntad y es \u00e9l quien determina ambos caminos hacia mi eterno destino. Un israelita que hubiese adorado a Baal por mandato de su soberano, \u00bfestar\u00eda acaso mejor porque se le dijese que el rey nada hab\u00eda ordenado, por su propio arbitrio, en materias religiosas o dispuesto lo que deb\u00edan hacer sus s\u00fabditos en relaci\u00f3n al culto divino, sino lo que hab\u00eda sido aprobado antes por el concilio sacerdotal y definido como derecho divino por los doctores de la iglesia? Si la religi\u00f3n de una iglesia llega a proclamarse como verdadera y redentora, porque el jefe de tal secta, sus prelados y sacerdotes y el resto de su tribu la alaban y la estiman, usando de todo su poder \u00bfcu\u00e1l religi\u00f3n podr\u00eda entonces considerarse falsa y nociva? Si dudo de la het\u00e9rica doctrina de los socinianos y desconf\u00edo del culto luterano o del de los papistas, \u00bfser\u00eda entonces m\u00e1s importante para m\u00ed abrazar una u otra de esas religiones por orden del pr\u00edncipe, ya que \u00e9ste s\u00f3lo ordena en materias de religi\u00f3n lo que depende de la autoridad y el consejo de los doctores de la iglesia? <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Pero, en realidad, debemos admitir que la iglesia (<em>si por tal entendemos la reuni\u00f3n de los eclesi\u00e1sticos que dictan c\u00e1nones<\/em>) es m\u00e1s propensa a la influencia de la corte que \u00e9sta a la iglesia. Lo que aconteci\u00f3 cuando la iglesia sufri\u00f3 las vicisitudes de la pugna entre emperadores arrianos y ortodoxos es bien conocido. Si se considera que esas cosas nos remiten a \u00e9pocas muy lejanas, la historia moderna de Inglaterra nos proporciona ejemplos m\u00e1s recientes durante los reinados de <strong>Enrique VII<\/strong>,<strong> Eduardo VI<\/strong>,<strong> Mar\u00eda <\/strong>e<strong> Isabel<\/strong>, sobre la manera en que los eclesi\u00e1sticos modificaban sus mandatos, sus art\u00edculos de fe, sus formas de culto y todo, de acuerdo a las tendencias de esos reyes y reinas. Sin embargo, esos reyes y reinas de tan diversas religiones prescribieron cosas tan diferentes, que ning\u00fan hombre en su sano juicio, salvo que fuera ateo, podr\u00eda admitir que un sincero y recto adorador de Dios fuese capaz, con tranquilidad de conciencia, de obedecer mandatos tan diversos. En conclusi\u00f3n, es lo mismo que un rey que prescriba leyes a un fiel de otra creencia, aduzca que lo hace por su propio juicio o por el de la autoridad eclesi\u00e1stica y el consejo de otros. Las decisiones de los eclesi\u00e1sticos, cuyas discrepancias y disputas nos son tan conocidas, jam\u00e1s podr\u00e1n ser m\u00e1s seguras ni m\u00e1s confiables que las de \u00e9ste, ni tampoco la suma de sus votos podr\u00e1 agregar ninguna fuerza al poder civil. Aunque esto debe tomarse en consideraci\u00f3n, sabemos que los pr\u00edncipes suelen hacer caso omiso de las opiniones y sufragios de aquellos eclesi\u00e1sticos que no apoyan su propia fe o forma de culto. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Pero, finalmente, el punto m\u00e1s importante, que define totalmente esta controversia, es el siguiente: aunque las opiniones religiosas del gobernan<\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">te sean s\u00f3lidas y el camino que se\u00f1ale sea verdaderamente evang\u00e9lico, si no estoy plenamente convencido de ello en mi fuero interno, no ser\u00eda prudente que lo siguiese. Ning\u00fan camino que recorra contra los dictados de mi conciencia podr\u00eda conducirme jam\u00e1s a la morada de los bienaventurados. Puedo enriquecerme en un oficio que no me sea grato, y puedo ser sanado de alg\u00fan mal por remedios que no me inspiren confianza; pero jam\u00e1s podr\u00e9 salvarme mediante una religi\u00f3n que me parece falsa y cuyo culto aborrezco. Es in\u00fatil que un incr\u00e9dulo profese externamente un culto ajeno; s\u00f3lo la fe y la sinceridad interior pueden agradar a Dios. El m\u00e1s acreditado remedio no har\u00eda efecto alguno sobre el paciente si su est\u00f3mago lo rechazase; no se puede violentar a un enfermo para tomar una medicina adversa a su constituci\u00f3n, puesto que el remedio se transformar\u00eda en veneno. Por m\u00e1s dudas que tengamos sobre algunas religiones, hay algo que s\u00ed es cierto: ninguna religi\u00f3n que yo crea que no es la aut\u00e9ntica, podr\u00e1 serme leg\u00edtima o provechosa. Ser\u00e1 en vano, por lo tanto, que los pr\u00edncipes obliguen a sus s\u00fabditos a seguir la comuni\u00f3n de su iglesia, bajo el pretexto de que as\u00ed salvan sus almas. Si se convencen, llegar\u00e1n a ella por su propia voluntad; si lo hacen sin convicci\u00f3n, s\u00f3lo lograr\u00e1n su propio perjuicio. En fin, por muy grande que sea la pretensi\u00f3n de las buenas intenciones, de la caridad y de la preocupaci\u00f3n por la salvaci\u00f3n de las almas, los hombres no pueden ser forzados a su salvaci\u00f3n y por ende deben ser dejados a sus propias conciencias.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Una vez liberados los hombres del mutuo dominio en materias de religi\u00f3n, veamos lo que les corresponde hacer. Todos saben y reconocen que Dios debe ser adorado en p\u00fablico. \u00bfPor qu\u00e9 otra raz\u00f3n podr\u00edan obligar unos a otros a concurrir a las reuniones p\u00fablicas? Los hombres que hayan alcanzado ese grado de libertad deber\u00edan formar sociedades religiosas para poder reunirse, no tan s\u00f3lo para su mutua edificaci\u00f3n, sino para manifestar al mundo que reverenciar a Dios y rinden a su Divina Majestad un homenaje que no os averg\u00fcenza y que, seg\u00fan su criterio, no les es indigno o inaceptable; y que, finalmente, puedan mediante la fuerza de su doctrina, su santidad de vida y elevada forma de culto, atraer a otros al amor de la verdadera religi\u00f3n, alcanzando as\u00ed materias tales que no podr\u00edan lograrse individualmente. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">A estas sociedades religiosas las denomino iglesias, y afirmo que el gobernante deber\u00eda tolerarlas, ya que el objetivo de estas asambleas del pueblo no es otro que lo que es la leg\u00edtima incumbencia para cada individuo en particular: es decir, la salvaci\u00f3n de sus almas, y en este caso no existir\u00eda tampoco ninguna diferencia entre la iglesia nacional y las dem\u00e1s confesiones separadas. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Pero como en toda iglesia, deben considerarse dos cosas, en espe<\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">cial: las formas y ritos externos del culto y las doctrinas y dogmas de fe; estas materias deben llevarse en forma claramente diferenciada a fin de que as\u00ed pueda hacerse m\u00e1s evidente y comprensible todo este tema de la tolerancia. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En lo que respecta al culto externo, digo en primer lugar que el gobernante carece de poder para imponer por medio de leyes \u2013ni en su iglesia ni mucho menos en otras\u2013 la pr\u00e1ctica de ning\u00fan rito o ceremonia para la adoraci\u00f3n de Dios, y esto no s\u00f3lo porque estas iglesias son sociedades libres, sino porque todo lo que se practica en el culto de Dios s\u00f3lo es justificable en la medida en que aquellos que lo practican est\u00e9n convencidos sinceramente de que es aceptable a Dios. Todo lo que no se haga con la certeza de la fe no es recto en s\u00ed mismo ni puede ser aceptable para Dios. Imponer, por lo tanto, tales como a cualquier pueblo, contrariando su propio juicio, significa, en efecto, obligarlo a ofender a Dios; si consideramos que el objeto de toda religi\u00f3n es complacerlo y que la libertad es fundamentalmente necesaria para ese fin, resulta en extremo absurdo. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Pero quiz\u00e1 se pueda deducir de esto que niego todo poder al gobernante en materias de cosas indiferentes, priv\u00e1ndolo as\u00ed de toda su potestad de legislar. Es mi parecer que todas las cosas indiferentes, y tal vez s\u00f3lo \u00e9stas, est\u00e1n leg\u00edtimamente sometidas al poder Legislativo. Mas de esto no se colige que el gobernante pueda ordenar lo que le plazca en relaci\u00f3n a asuntos indiferentes. El bienestar p\u00fablico es la regla y medida de toda legislaci\u00f3n. Si algo no es \u00fatil para la comunidad, por muy indiferente que sea, no puede ser establecido por ley. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Pero a\u00fan m\u00e1s: cosas que pueden ser tan indiferentes como se quieran en su naturaleza, al ser asignadas a la iglesia y al culto de Dios, salen de la jurisdicci\u00f3n del gobernante, ya que en semejante uso son ajenas a los asuntos civiles. El \u00fanico oficio de la iglesia es la salvaci\u00f3n de las almas y no concierne en manera alguna al Estado ni a ninguno de sus miembros imponer el uso de tal o cual ceremonia; tampoco el uso u omisi\u00f3n de cualquiera de estas ceremonias en las asambleas p\u00fablicas, beneficia o perjudica en absoluto a la vida, la libertad o los bienes de ning\u00fan hombre. Concedamos, por ejemplo, que el rociar a un ni\u00f1o con agua es algo indiferente: admitamos asimismo que el magistrado conciba que tal ba\u00f1o sea beneficioso para la cura o prevenci\u00f3n de alguna enfermedad propia de los ni\u00f1os y estime que el asunto tiene el suficiente peso como para que se legisle sobre \u00e9l; sin duda, en tal caso ser\u00eda justificado que lo hiciese. \u00bfPero ser\u00eda l\u00edcito, entonces, que el gobernante estableciese por ley que todos los ni\u00f1os deban ser bautizados por sacerdotes, en la pila bautismal, para la purificaci\u00f3n de sus almas? Es evidente a primera vista la gran diferencia entre estas dos cosas. Apli<\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">quemos el \u00faltimo caso al hijo de un jud\u00edo y entonces las cosas se har\u00e1n m\u00e1s claras de inmediato, porque, \u00bfhay algo que impida que un pr\u00edncipe cristiano tenga s\u00fabditos jud\u00edos? Ahora bien, si reconocemos que no puede agraviarse en tal modo a un jud\u00edo, contrariando su propia conciencia, forz\u00e1ndolo a que practique en religi\u00f3n algo que en s\u00ed mismo es indiferente, \u00bfc\u00f3mo entonces podemos sostener que sea l\u00edcito hacer algo similar a un cristiano? <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Reiterando todo esto: las cosas que son por su propia naturaleza indiferente, no pueden por arbitrio de ninguna autoridad humana participar en el culto de Dios, por lo mismo que son indiferentes. Puesto que esta suerte de cosas no puede por s\u00ed misma rendir culto a Dios, ning\u00fan poder humano o autoridad puede conferirles tanta dignidad y excelencia como para permitirles actuar as\u00ed. En los asuntos corrientes de la vida, es libre y leg\u00edtimo el uso de cosas indiferentes no prohibidas por Dios, y por ende, la autoridad humana tiene potestad sobre esas cosas. Pero no es as\u00ed en materias de religi\u00f3n. Las cosas indiferentes no son leg\u00edtimas en el culto de Dios sino en la medida en que Dios mismo las ha instituido y ha ordenado mediante un mandamiento positivo que formen parte del culto que \u00e9l se dignar\u00e1 aceptar de manos de los pobres hombres pecadores. Tampoco cuando una irritada deidad nos pregunte un d\u00eda: \u201c<em>\u00bfQui\u00e9n ha requerido estas cosas de vosotros?<\/em>\u201d, bastar\u00e1 responderle que fue el pr\u00edncipe quien las orden\u00f3. Si la jurisdicci\u00f3n civil se extiende hasta ese punto, entonces, decidme, \u00bfqu\u00e9 cosas no podr\u00edan introducirse legalmente en la religi\u00f3n? \u00a1Qu\u00e9 mezcolanza de ceremonias, qu\u00e9 invenciones supersticiosas basadas en la autoridad del magistrado no podr\u00edan imponerse entonces, atentando contra la conciencia de los que adoran a Dios! En su mayor parte, estas ceremonias y supersticiones consisten en el uso religioso de cosas que son en s\u00ed mismas indiferentes, y no son tampoco pecaminosas por otra raz\u00f3n que no sea el que Dios no es su autor. El rociar con agua y el uso del pan y del vino son en s\u00ed mismos, y en las situaciones cotidianas, cosas completamente indiferentes. \u00bfDir\u00e1 entonces hombre alguno que estas cosas podr\u00edan haber sido introducidas en la religi\u00f3n y formado parte del culto de Dios, si no fuera por instituci\u00f3n divina? Si esto s\u00f3lo dependiera de cualquier autoridad humana o poder civil, \u00bfpor qu\u00e9 no podr\u00eda haberse impuesto que en la divina comuni\u00f3n se comiese pescado o se bebiese cerveza como parte de culto? \u00bfY por qu\u00e9 no el derramar la sangre de los animales en las iglesias, o que se hiciesen oblaciones expiatorias con fuego o agua, o muchas cosas m\u00e1s de esta especie? Pues estas cosas, por muy indiferentes que sean en el uso corriente, cuando se incorporan al culto divino sin su autoridad, llegan a ser tan abominables a Dios como el sacrificio de un perro. \u00bfPor qu\u00e9 es tan abominable un perro? \u00bfQu\u00e9 diferencia existe entre un pero y un cabrito, en lo que\u00a0<\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">respecta a la naturaleza divina \u2013tan igual como infinitamente distante de toda afinidad con la materia\u2013 si no fuese que Dios estableci\u00f3 el uso s\u00f3lo de uno y no del otro en su liturgia? Vemos, por consiguiente, que las cosas indiferentes, aun cuando est\u00e9n bajo la potestad del gobernante, no pueden ser introducidas por \u00e9ste en el \u00e1mbito de la religi\u00f3n e impuestas en las asambleas religiosas; puesto que al entrar al culto de Dios, dejan de ser cosas indiferentes. Quien reverencia a Dios, lo hace con la intenci\u00f3n de agradarlo y procurarse su favor, pero esto no es posible para quien, obedeciendo \u00f3rdenes profanas, ofrece a Dios aquello que sabe que le ser\u00e1 desagradable, ya que no fue dispuesto por El mismo. Esto no es una manera de agradar a Dios o mitigar su ira, sino provocarlo en forma voluntaria y consciente por un manifiesto desprecio, lo que constituye algo absolutamente repulsivo a la naturaleza y fin del culto.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Pero ahora preguntar\u00e9is: Si nada de lo que pertenece al culto divino se deja al criterio humano, \u00bfc\u00f3mo es, entonces, que las iglesias se arrogan el poder de determinar el tiempo y lugar del culto y todo lo semejante? A esto contesto que en el culto divino hay que distinguir entre lo que constituye parte del culto mismo y lo que es s\u00f3lo circunstancial. Aquello es la porci\u00f3n de culto que creemos fue dictada por Dios y lo complace plenamente, siendo, por lo tanto, esencial. Lo circunstancial es aquello en que, aun cuando com\u00fanmente no puede ser separado del culto, sus casos particulares o sus modificaciones no est\u00e1n determinadas y, por lo tanto, son indiferentes. A este especie pertenecen el tiempo y lugar del culto, las vestimentas y ademanes del que oficia. Esas son circunstancias y son totalmente indiferentes, cuando Dios no las ha definido y ordenado expresamente. En lo referente, por ejemplo a los jud\u00edos, el tiempo y lugar de su liturgia y las vestimentas que en ellas usaban no eran meras circunstancias, sino una parte esencia de su culto, en el cual nada pod\u00eda omitirse ni cambiarse sin que su adoraci\u00f3n dejara de ser grata a Dios. Pero para los cristianos, que gozan de la libertad del Evangelio, todas estas cosas son simples circunstancias del culto que cada iglesia determina para los fines que cree m\u00e1s \u00fatiles para la finalidad del orden, de las buenas costumbres y de la edificaci\u00f3n. No obstante, para los creyentes del Evangelio que piensan que el primero o s\u00e9ptimo d\u00eda de la semana fue determinado por Dios para ser consagrado a su culto, ese d\u00eda no es una mera circunstancia, sino una parte esencial del culto divino que no puede ser cambiado ni descuidado. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Adem\u00e1s y por \u00faltimo: como el gobernante no tiene la facultad de imponer legalmente el uso de ning\u00fan rito o ceremonia a iglesia alguna, tampoco tiene la potestad de prohibir el ejercicio de tales ritos y ceremonias que cada iglesia ha recibido, aprobado y practicado, puesto que, si lo hicie<\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">se, destruir\u00eda a esa iglesia, cuya \u00fanica finalidad es adorar a Dios con libertad, seg\u00fan su propia convicci\u00f3n. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Dir\u00e9is que, al seguir esta regla, si algunas congregaciones concibieran el sacrificio de ni\u00f1os, o (<em>como se acusaba injustamente a los primeros cristianos<\/em>) la corrupci\u00f3n en la promiscuidad y la lujuria, o la pr\u00e1ctica de otros excesos similares \u00bfcorresponder\u00eda, entonces, al gobernante tolerarlos, ya que se desarrollan en el \u00e1mbito de una congregaci\u00f3n religiosa? A esto contesto en forma negativa. Tales cosas no son leg\u00edtimas en el curso ordinario de la vida ni tampoco lo son en la adoraci\u00f3n de Dios ni en ninguna asamblea religiosa. M\u00e1s, sin duda, si algunos se re\u00fanen por razones de religi\u00f3n y quisieran sacrificar un becerro, niego que esto pudiera ser prohibido mediante una ley. <strong>Melibeo<\/strong>, due\u00f1o de un ternero, puede leg\u00edtimamente matarlo en su hogar y quemar cualquiera de sus partes seg\u00fan le parezca apropiado, puesto que as\u00ed no ofende a ninguno, ni causa perjuicio a los bienes de otros. Y por la misma raz\u00f3n tambi\u00e9n, le es l\u00edcito sacrificar un becerro en una ceremonia religiosa. Si el hacerlo agrada o no a Dios, es asunto que s\u00f3lo a ellos compete. La misi\u00f3n del gobernante es s\u00f3lo salvaguardar a la comunidad de todo prejuicio, y de todo da\u00f1o a una persona en particular, ya sea en su vida o en sus bienes; y es as\u00ed como lo que puede ser usado en un fest\u00edn, tambi\u00e9n lo puede ser en un sacrificio religioso. Pero, si la situaci\u00f3n obligase en beneficio de toda la comunidad a que se prohibiese temporalmente el sacrificio de animales para preservar e incrementar el ganado que estaba pereciendo a causa de alguna especie de peste, \u00bfqui\u00e9n pudiera pensar que en este caso el magistrado no podr\u00eda prohibir a todos sus s\u00fabditos la matanza de sus becerros bajo pretexto alguno? S\u00f3lo debe se\u00f1alarse que en este caso no se legisla por motivos religiosos, sino civiles, y no es el sacrificio ceremonial, sino la matanza de estos terneros, lo que se proh\u00edbe. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>En esto vemos la diferencia entre la Iglesia y la comunidad pol\u00edtica<\/strong>. Lo que es leg\u00edtimo para el Estado, no puede ser prohibido por el gobernante a la Iglesia. Aquello que permite el gobernante a cualquier de sus s\u00fabditos para su uso corriente, \u00bfpor qu\u00e9 podr\u00eda entonces serle negado a cualquier secta en sus ritos religiosos? Si un hombre puede leg\u00edtimamente comer pan o beber vino en su propia casa, ya sea sentado o de rodillas, la ley no deber\u00eda limitar su libertad de hacerlo en su servicio religioso, aunque en la iglesia se d\u00e9 al pan y al vino un uso muy diferente al aplicarlos a los misterios de la fe y a los ritos de la adoraci\u00f3n divina. Pero aquellas cosas que son perjudiciales para toda la comunidad en su uso corriente, no deber\u00edan ser permitidas a las iglesias en sus ritos sagrados. Sin embargo, el gobernante debe estar atento a no hacer mal uso de su autoridad y no llegar a oprimir a ninguna iglesia bajo el pretexto del bien p\u00fablico.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Se me dir\u00e1: <strong>Si una iglesia es id\u00f3latra, \u00bfdebe ser tambi\u00e9n tolerada por el gobernante?<\/strong> A esto contesto preguntando: \u00bfQu\u00e9 poder puede ser otorgado al gobernante para suprimir una iglesia id\u00f3latra, que no sea el mismo que en otra ocasi\u00f3n o lugar pueda usar para destruir a una iglesia ortodoxa? Pienso que no debe olvidarse que el poder civil es igual en todas partes y que el pr\u00edncipe considera que su religi\u00f3n es la ortodoxa. Por lo tanto, si se confiere tal poder en asuntos espirituales al gobernante, como en Ginebra, por ejemplo, \u00e9ste podr\u00eda extirpar con violencia sanguinaria la religi\u00f3n que all\u00ed se considere id\u00f3latra. Haciendo uso de esta misma regla, otro gobernante de un pa\u00eds vecino puede oprimir a la religi\u00f3n reformada, o en india a la cristiana. El poder civil, o tiene potestad de cambiarlo todo en materia de religi\u00f3n seg\u00fan le plazca, o no tiene poder alguno para modificar nada. Si se le permite modificar algo en materias religiosas, mediante leyes y sanciones, nadie podr\u00e1 ya limitarle, y del mismo modo le ser\u00e1 leg\u00edtimo cambiarlo todo, de acuerdo a las normas de verdad que \u00e9l se haya forjado. Nadie puede, por lo tanto, ser privado de sus goces terrenales bajo pretextos religiosos. Ni siquiera los americanos, que est\u00e1n sometidos a un pr\u00edncipe cristiano, podr\u00e1n ser castigados ni en sus cuerpos ni en sus bienes porque no aceptan abrazar nuestra fe o nuestro culto. Si creen sinceramente que son gratos a Dios al observar los ritos de su pa\u00eds y que lograr\u00e1n su felicidad por tal medio, deben de ser dejados en manos de Dios y de s\u00ed mismos. Mas, examinemos ahora el fondo de esta cuesti\u00f3n, que es el siguiente: supongamos que un grupo peque\u00f1o y d\u00e9bil de cristianos, desprovistos de todo, llega a un pa\u00eds pagano y suplica a sus habitantes que lo socorra por raz\u00f3n de humanidad; se le provee de lo necesario, se le aloja, y llega a formar un solo pueblo con los abor\u00edgenes. La religi\u00f3n cristiana comienza a echar ra\u00edces all\u00ed. y se difunde lentamente sin llegar por ello a ser la principal. Mientras las cosas se mantengan de tal modo, reinar\u00e1n entre ellos la paz, la amistad, la confianza y la equidad de justicia. Finalmente, su gobernante se convierte al cristianismo y, en esa forma, su grupo llega a ser el m\u00e1s poderoso. De inmediato rompen todos los pactos y violan los derechos civiles para extirpar la idolatr\u00eda, y al menos que estos inocentes paganos, tan observantes de las normas de la equidad, de las reglas naturales y de las leyes de las sociedad, abandonen su antigua religi\u00f3n, abrazando la nueva, ser\u00e1n arrojados de sus tierras y posesiones ancestrales pudiendo llegar aun a perder su vida. Entonces se hace finalmente evidente lo que es capaz de producir el celo por la religi\u00f3n unido al deseo de poder\u00edo, y cu\u00e1n f\u00e1cilmente los pretextos de religi\u00f3n y del cuidado de las almas sirven como disfraz a la codicia, a la rapi\u00f1a y a la ambici\u00f3n. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Ahora bien, quienquiera sostenga que la idolatr\u00eda debe desarraigarse de <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">todo lugar por medio de leyes, castigos, fuego y espada, puede aplicarse esto a s\u00ed mismo, ya que los fundamentos son iguales tanto en Am\u00e9rica como en Europa, y ni los paganos de all\u00e1 ni los disidentes cristianos de aqu\u00ed pueden ser privados leg\u00edtimamente de sus bienes terrenales por la facci\u00f3n que domina la iglesia de la corte, como tampoco los derechos civiles deber\u00e1n ser alterados o violados, bajo pretexto de religi\u00f3n, en un lugar m\u00e1s que en otro. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Pero la idolatr\u00eda, dicen algunos, es un pecado y, por ende, no debe ser tolerada. Si se dijese que debe ser evitada, la conclusi\u00f3n ser\u00eda justa. Pero de ello no se sigue que al ser un pecado, debe, por lo tanto, ser castigada por el gobernante. Ya que no pertenece al gobernante castigar todas las cosas por medio de su espada, a pesar de que \u00e9l las considere como un pecado en contra de Dios. La codicia, la falta de caridad, la holgazaner\u00eda y varias otras cosas son pecados seg\u00fan todos los hombres, y sin embargo ning\u00fan hombre ha dicho que han de ser castigadas por el gobernante. La raz\u00f3n es que \u00e9stas no son perjudiciales a los derechos de los dem\u00e1s, ni rompen la paz p\u00fablica de las sociedades. Aun m\u00e1s, ni siquiera los pecados de mentira y perjurio son punibles por la ley en parte alguna, salvo que, sin considerarse la vileza del acto y la ofensa contra Dios, se tome en cuenta s\u00f3lo la ofensa contra los vecinos o el Estado. Pero \u00bfqu\u00e9 pasar\u00eda si en otro pa\u00eds un pr\u00edncipe mahometano o pagano considerase la religi\u00f3n cristiana como algo falso y ofensivo a Dios? \u00bfAcaso entonces los cristianos no ser\u00edan extirpados por la misma raz\u00f3n y en la misma forma? <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Puede afirmarse que, seg\u00fan la<em> ley de Mois\u00e9s<\/em>, los paganos deben ser eliminados, pero esa ley no es obligatoria para nosotros los cristianos. Nadie pretende que todo lo que es ordenado por la ley mosaica deba ser practicado por los cristianos. Pero no hay nada m\u00e1s superficial que la distinci\u00f3n com\u00fan que se hace entre la ley moral, judicial y ritual, tan utilizada por los hombres; ya que ninguna ley positiva puede obligar a ning\u00fan otro pueblo, salvo al que le fue dada. \u201c<em>\u00a1Oye, Oh Israel!<\/em>\u201d, indica claramente que la obligaci\u00f3n de su ley es s\u00f3lo para el pueblo de <strong>Mois\u00e9s<\/strong>. Y esta sola consideraci\u00f3n es una respuesta suficiente para aquellos que desean amparar su autoridad en la ley mosaica para infligir la pena de muerte a los id\u00f3latras. Pero deteng\u00e1monos m\u00e1s detalladamente en este argumento. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El caso de los id\u00f3latras en relaci\u00f3n a la comunidad judaica nos coloca ante una doble consideraci\u00f3n. La primera es que aquellos que habiendo sido iniciados en los ritos mosaicos, y por lo tanto, llegado a ser ciudadanos de este Estado, renieguen despu\u00e9s del culto del <em>Dios de Israel<\/em>. A \u00e9stos se les trataba como traidores y rebeldes, culpables de esa majestad, puesto que la comunidad jud\u00eda, a diferencia de todas las otras, era una teocracia absoluta, no existiendo, por lo tanto, all\u00ed ninguna diferencia entre dicho\u00a0<\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">Estado y su Iglesia. Las leyes all\u00ed vigentes acerca de una divinidad \u00fanica e invisible, eran a la vez sus leyes civiles y formaban parte de su gobierno pol\u00edtico, del cual Dios mismo era el legislador. Desaf\u00edo a alguien que pueda mostrarme d\u00f3nde existe actualmente un Estado constituido sobre esas bases. Admito que las leyes eclesi\u00e1sticas se transformaban inevitablemente en leyes civiles y que sus s\u00fabditos deb\u00edan forzosamente ser sometidos a esa doctrina por el poder civil, pero no existe ning\u00fan Estado cristiano seg\u00fan el Evangelio. Hay, sin embargo, muchas ciudades y reinos que han abrazado la fe cristiana, pero han retenido sus antiguas formas de gobierno, con las cuales la ley de Cristo no se ha mezclado para nada. El nos ha ense\u00f1ado solamente c\u00f3mo los hombres pueden alcanzar la vida eterna a trav\u00e9s de la fe y de las buenas obras; mas nunca instituy\u00f3 ning\u00fan Estado y jam\u00e1s prescribi\u00f3 ninguna forma especial de gobierno ni puso la espada en manos del pr\u00edncipe para que la usara en forzar a los hombres a fin de que abjuraran de su religi\u00f3n anterior y abrazaran la suya.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En segundo lugar, todos los extranjeros, extra\u00f1os a la comunidad de Israel, no estaban obligados a observar los ritos de la ley mosaica, y donde se prescribe que todo israelita que fuese id\u00f3latra deb\u00eda ser ejecutado, se dispone tambi\u00e9n que los extranjeros no pod\u00edan ser \u201c<em>vejados ni oprimidos<\/em>\u201d (Exod. XXII. 21). Admito que las siete naciones que ocupaban la Tierra Prometida deb\u00edan ser totalmente exterminadas, mas esto no era por raz\u00f3n de su idolatr\u00eda solamente, porque si as\u00ed hubiera sido, \u00bfpor qu\u00e9 se perdon\u00f3 a los moabitas y a otras naciones que tambi\u00e9n eran id\u00f3latras? La raz\u00f3n era \u00e9sta: siendo Dios en forma especial, el Rey de los Jud\u00edos, no pod\u00eda permitir la adoraci\u00f3n de otra deidad, ya que en la tierra de Canaan, que era su reino, esto constitu\u00eda un crimen de lesa majestad y una subversi\u00f3n tan evidente que no pod\u00eda concordar con el dominio de <em>Jehov\u00e1<\/em>, que en esa tierra era enteramente pol\u00edtico. Por ende, toda idolatr\u00eda deb\u00eda ser desarraigada de su reino, puesto que supon\u00eda el reconocimiento de otro dios, de otro rey, en contra de todas las leyes del gobierno. Sus habitantes tambi\u00e9n pod\u00edan ser expulsados para que toda la posesi\u00f3n de la tierra quedara en manos de los israelitas. Por esta misma raz\u00f3n, los emitas y los horeos fueron expulsados de sus tierras por los descendientes de <strong>Esau<\/strong> y <strong>Lot<\/strong> y sus tierras fueron asignadas por Dios a los invasores (Deut. II. 12). Pero aunque toda idolatr\u00eda fue estirpada en el pa\u00eds de <em>Canaan<\/em>, sin embargo, no todos los id\u00f3latras fueron ejecutados. La familia de <strong>Rahab<\/strong> y toda la naci\u00f3n de los gibeonitas fueron perdonados por Josu\u00e9, y los israelitas conservaron muchos esclavos id\u00f3latras. <strong>David<\/strong> y <strong>Salom\u00f3n<\/strong> subyugaron numerosos pa\u00edses m\u00e1s all\u00e1 de la <em>Tierra Prometida<\/em>, extendiendo sus conquistas hasta el <em>Eufrates<\/em>. Entre todos los cautivos y todas las naciones sometidas, no encontramos un hombre\u00a0<\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">que hubiese sido forzado a abrazar la religi\u00f3n jud\u00eda y el culto del verdadero Dios, o castigado por id\u00f3latra, aunque muchos de ellos ciertamente lo eran. Si alguno deseaba integrarse a la comunidad jud\u00eda, deb\u00eda abrazar su religi\u00f3n. Pero esto lo solicitaba por su propia voluntad y no por obligaci\u00f3n. Para demostrar su obediencia se somet\u00eda voluntariamente, y esto lo ped\u00eda como un privilegio. Cuando se le admit\u00eda, deb\u00eda acatar las leyes del Estado, seg\u00fan las cuales se prohib\u00eda toda idolatr\u00eda dentro de la tierra de <em>Canaan<\/em>. Mas esa ley, como ya lo he dicho, no alcanzaba a ninguna de las regiones situadas fuera de sus l\u00edmites, aunque estuviesen sometidas a los jud\u00edos. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Hasta aqu\u00ed lo referente al culto externo; consideremos ahora los art\u00edculos de fe.<\/strong> <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Algunos de estos dogmas religiosos son de orden pr\u00e1ctico y otros de orden especulativo. Ahora bien, si ambos persiguen el conocimiento de la verdad, los especulativos lindan con el entendimiento y los pr\u00e1cticos influyen sobre la voluntad y las costumbres. Las opiniones especulativas, por lo tanto, y los art\u00edculos de fe que s\u00f3lo requieren ser cre\u00eddos, no pueden ser impuestos a ninguna iglesia mediante la ley civil; porque es absurdo que se prescriban por medio de leyes cosas que no pueden ser cumplidas, puesto que creer que algo es o no es verdadero no depende de nuestra voluntad. Pero sobre este tema ya hemos hablado suficiente. Me dir\u00e1n algunos que bastar\u00eda que los hombres profesasen que creen. \u00a1Que bella religi\u00f3n ser\u00eda \u00e9sta, si permite a los hombres ser hip\u00f3critas y mentir a Dios y a sus semejantes para redimir sus almas! Si el gobernante cree que as\u00ed podr\u00e1 salvar a los hombres, parece que no comprendiera el camino de la salvaci\u00f3n, y si no lo hace con el prop\u00f3sito de salvarlos, \u00bfpor qu\u00e9 se preocupa tanto de los dogmas hasta llegar a prescribirlos por ley? <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Adem\u00e1s, el gobernante no debe prohibir la pr\u00e9dica o la profesi\u00f3n de opiniones especulativas en el seno de ninguna iglesia, ya que \u00e9stas no guardan relaci\u00f3n con los derechos civiles de los s\u00fabditos. Si un cat\u00f3lico cree que lo que otro llama pan, es en realidad el cuerpo de <em>Cristo<\/em>, en nada ofende a su pr\u00f3jimo. Si un jud\u00edo no cree que el <em>Nuevo Testamento<\/em> es la palabra de Dios, tampoco atenta contra los derechos civiles de los dem\u00e1s. Si un pagano no cree en ninguno de los dos Testamentos, no corresponder\u00eda castigarlo como un ciudadano indeseable. El poder del gobernante y las posesiones del pueblo no correr\u00e1n riesgo alguno si estas cosas son cre\u00eddas por los hombres o no. Concedo que estas opiniones puedan ser falsas y absurdas, pero no es materia de ley el proveer a la verdad de las opiniones, sino que a la salvaguardia de la comunidad o al bienestar de las personas. Si s\u00f3lo se permitiese que actuara la verdad, \u00e9sta lo har\u00eda con gran perfecci\u00f3n, pero ella nunca fue ni ser\u00e1 respaldada por el poder\u00edo de los hombres influ<\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">yentes, que tan poco saben de ella, y que con tanta frecuencia no la reconocen. La verdad no se ense\u00f1a mediante la ley ni precisa de la fuerza para penetrar el esp\u00edritu de los hombres. Los errores prevalecen mediante la ayuda de los extra\u00f1os. Pero si la verdad no penetra en el entendimiento en virtud de su propia luz, ser\u00e1 tanto m\u00e1s d\u00e9bil si se apoya en el auxilio que la violencia ajena pueda prestarle. Esto es todo con respecto a las opiniones especulativas. Pasemos ahora a aqu\u00e9llas de orden pr\u00e1ctico. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Una buena vida, lo que no es materia de poca monta en la religi\u00f3n y la verdadera piedad, ata\u00f1e tambi\u00e9n al gobierno civil y en ella descansa la seguridad de las almas y de la comunidad<\/strong>. Las acciones morales pertenecen, por ello, tanto a la jurisdicci\u00f3n externa como a la interna, vale decir, a la esfera del gobernante civil y a la dom\u00e9stica, lo que significa finalmente a la del pr\u00edncipe y a la de la conciencia. El gran riesgo aqu\u00ed es que una de las jurisdicciones invada el terreno de la otra y surja la discordia entre el defensor de la paz p\u00fablica y los que cuidan del bien de las almas. Pero si se considera en justicia lo que hemos dicho acerca de estos poderes, toda dificultad se resolver\u00eda.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Todo hombre tiene un alma inmortal, capaz de felicidad o miseria, y su salvaci\u00f3n depende de que \u00e9ste crea y practique las cosas terrenales necesarias para lograr el favor de Dios, que son las que est\u00e1n prescritas por El para tal fin. De esto se sigue que, en primer lugar, la observancia de estos asuntos constituye la m\u00e1s importante obligaci\u00f3n de la humanidad, y que todo nuestro cuidado, af\u00e1n y diligencia deben ejercitarse en la b\u00fasqueda y realizaci\u00f3n de ellas, puesto que no hay nada en este mundo que tenga valor alguno frente a la eternidad. En segundo lugar, que si el hombre no viola el derecho de otros a trav\u00e9s de sus opiniones erradas y su forma indebida de culto, su perdici\u00f3n ser\u00e1 algo ajeno si no causa da\u00f1o al pr\u00f3jimo; es as\u00ed como el cuidado de su propia salvaci\u00f3n pertenece a cada individuo en particular. No quiero que esto se entienda como si yo quisiese condenar todas las advertencias caritativas y los esfuerzos bondadosos para apartar a los hombres de sus errores. Estos constituyen, sin lugar a duda, el mayor deber de todo cristiano. Todo hombre puede emplear las exhortaciones y argumentos que desee para lograr la salvaci\u00f3n de otro, pero toda fuerza y coerci\u00f3n han de ser prohibidas. Nada debe hacerse en forma imperativa, y ninguno est\u00e1 obligado a prestar obediencia a las admoniciones o mandatos de otro, m\u00e1s all\u00e1 de lo que se lo permita su propia convicci\u00f3n. En ello, todo hombre tiene autoridad suprema y absoluta para juzgar por si mismo, ya que esto no ata\u00f1e ni perjudica a ninguna otra persona.. Pero adem\u00e1s de sus almas que son inmortales, los hombres tienen tambi\u00e9n sus vidas temporales sobre esta tierra, cuya condici\u00f3n al ser fr\u00e1gil y\u00a0<\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">ef\u00edmera y de duraci\u00f3n incierta, requieren de muchas facilidades externas para poder mantenerlas, las cuales solamente se procuran y preservan por medio del trabajo y la dedicaci\u00f3n, ya que las cosas que son necesarias para su mantenimiento no nacen espont\u00e1neamente de la naturaleza ni se nos ofrecen ya prontas para su uso. Todo esto acarrea nuevos cuidados y trabajos a los hombres, pero su condici\u00f3n depravada es tal que prefieren disfrutar del trabajo de otros y no esforzarse proveyendo para s\u00ed mismos. Es as\u00ed como la necesidad de conservar aquello que han adquirido honestamente, como tambi\u00e9n la de salvaguardar su libertad y pujanza, con los cuales podr\u00e1n adquirir otras cosas, los obliga a crear v\u00ednculos sociales para que mediante la ayuda mutua y la uni\u00f3n de las fuerzas, puedan garantizar los bienes de la comunidad, que contribuyen a su comodidad y felicidad en esta vida, dejando en esta forma a cada cual el cuidado de su salvaci\u00f3n eterna, cuya obtenci\u00f3n no se facilita por la diligencia de los dem\u00e1s como tampoco su p\u00e9rdida podr\u00e1 perjudicar a otros, ni menos la esperanza de lograr tal salvaci\u00f3n podr\u00e1 serle impuesta mediante ninguna violencia externa. Aun cuando los hombres se unan de esta manera en sociedades de asistencia mutua para la defensa de sus bienes temporales, pueden, sin embargo, verse privados de ellos, ya sea por la rapi\u00f1a y fraude de sus conciudadanos como por la violencia hostil de los extranjeros. El remedio para este \u00faltimo mal consiste en disponer de armas, riquezas y gran n\u00famero de ciudadanos; la defensa contra el primero reside en las leyes, y el cuidado de todas las cosas que se refieren a ambas ha sido delegada por la sociedad al gobernante. <strong>El Poder Legislativo se origin\u00f3 as\u00ed<\/strong>, y su funci\u00f3n y l\u00edmites hacen de \u00e9l el poder supremo en toda comunidad, en cuanto provee a la seguridad de los bienes privados, a la paz y a las riquezas y bienestar p\u00fablico de todos y, en cuanto sea posible, a la defensa contra cualquier invasi\u00f3n extranjera.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Habiendo ya explicado esto, es f\u00e1cil entender cu\u00e1les son los fines que gu\u00edan y limitan al <em>Poder Legislativo<\/em>, el que no puede legislar sino para el bien temporal y la prosperidad material de la sociedad, que son las \u00fanicas razones para que los hombres se unan a ella y el solo prop\u00f3sito que buscan y persiguen en \u00e9sta. Asimismo, es evidente que los hombres conservan su libertad en lo referente a su salvaci\u00f3n eterna, es decir, que todos deben hacer lo que en conciencia estimen que es grato al <em>Todopoderoso<\/em>, ya que de su buena disposici\u00f3n y consentimiento depende la salvaci\u00f3n eterna de los hombres, puesto que primero se debe obediencia a Dios y despu\u00e9s a las leyes. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Algunos preguntar\u00e1n <strong>\u00bfqu\u00e9 suceder\u00eda si un gobernante requiere con su potestad algo que parezca ileg\u00edtimo a la conciencia de un individuo en particular?<\/strong> A esto contesto que es muy dif\u00edcil que ello suceda si el gobierno est\u00e1 administrado sabiamente y si sus resoluciones miran al bienestar p\u00fablico. Si esto llegara a acontecer, empero, tal individuo deber\u00e1 abstenerse de\u00a0<\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">los actos que juzga il\u00edcitos, y deber\u00e1 someterse al castigo que no le es il\u00edcito sufrir, porque el juicio privado de cualquier persona respecto de una ley promulgada para el bien p\u00fablico en asuntos pol\u00edticos, no suprime la obligatoriedad de esa ley ni da lugar a exenci\u00f3n. Pero si la ley se refiere a algo fuera del marco de la autoridad del magistrado (<em>como, por ejemplo, que el pueblo o alguna parte de \u00e9l sea forzado a abrazar una religi\u00f3n extranjera y a asistir al culto y ceremonias de otras iglesias<\/em>), en tal caso digo: los hombres no est\u00e1n obligados contra su conciencia por tales leyes, puesto que la sociedad pol\u00edtica no fue instituida para otro fin que el de asegurar a cada cual la posesi\u00f3n de los bienes de esta vida. El cuidado del alma de cada persona y de las materias celestiales, que no pertenecen al Estado ni est\u00e9n sujetas a \u00e9l, debe quedar enteramente entregado a ella misma. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">De este modo, <em>la comunidad pol\u00edtica fue creada para proteger la vida de los hombres y las cosas pertenecientes a esta vida y el gobernante tiene el deber de preservar tales cosas a sus due\u00f1os, no pudiendo, por lo tanto, quit\u00e1rselas a un individuo o grupo y darlas a otro, ni aun bajo pretexto de religi\u00f3n, que nada tiene que ver con el gobernante civil<\/em>,<em> ni podr\u00e1 tampoco despojarlos de su propiedad ni siquiera por ley, por causas que no se relacionen con los fines del gobierno civil<\/em>, es decir, <strong>por su religi\u00f3n, que sea verdadera o falsa, no perjudica los intereses terrenales de sus s\u00fabditos, que son los \u00fanicos que pertenecen a la tutela del Estado<\/strong>. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Se me preguntar\u00e1 <strong>\u00bfqu\u00e9 suceder\u00eda si el gobernante cree que tal ley ser\u00eda \u00fatil para el bienestar p\u00fablico?<\/strong> A esto os contesto: Dado que el juicio personal de cualquier individuo, al ser err\u00f3neo, no lo exime del cumplimiento de la ley, tampoco el juicio personal del pr\u00edncipe le da derecho alguno para imponer leyes a sus s\u00fabditos que sean ajenas a la Constituci\u00f3n que les fue otorgada, y aun menos si las usa para enriquecerse y favorecer a sus secuaces mediante el despojo de los dem\u00e1s. Mas \u00bfqu\u00e9 suceder\u00eda si este pr\u00edncipe creyera que tiene el derecho de prescribir tales leyes y que \u00e9stas son hechas para el bienestar p\u00fablico, y sus s\u00fabditos creyesen lo contrario? \u00bfQui\u00e9n ser\u00e1 el \u00e1rbitro entre ambos? A esto respondo, s\u00f3lo lo ser\u00e1 Dios, puesto que no hay juez sobre esta tierra que pueda interponerse entre el Supremo Magistrado y el pueblo. Dios es el \u00fanico juez en este caso, que podr\u00e1 recompensar en el Juicio Final a cada cual seg\u00fan sus m\u00e9ritos, es decir, de acuerdo a su sinceridad y rectitud para promover la piedad, el bienestar p\u00fablico y la paz de la humanidad. Mas \u00bfqu\u00e9 podr\u00e1 hacerse en el intertanto? A esto contesto: <strong>la preocupaci\u00f3n principal de cada individuo debe ser antes que nada su propia alma y despu\u00e9s la paz p\u00fablica, aunque muchos piensan que no pueda existir tal paz cuando ven que todo est\u00e1 devastado<\/strong>. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Hay dos clases de pugnas entre los hombres: una es regida por la\u00a0<\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">ley y la otra por la fuerza, y son de tal naturaleza que donde una termina se inicia la otra. Mas no me incumbe indagar acerca del poder del magistrado en las diversas constituciones de los pueblos. S\u00f3lo s\u00e9 lo que sucede cuando surgen controversias y no hay un juez que pueda resolverlas. Dir\u00e9is, entonces, que siendo m\u00e1s poderoso el gobernante, siempre primar\u00e1 su voluntad y prevalecer\u00e1 su opini\u00f3n. Sin duda ser\u00e1 as\u00ed, pero el problema no est\u00e1 en la cuestionabilidad del hecho, sino en el predominio del derecho. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Veamos ahora los casos particulares. Digo, en primer lugar, que ninguna opini\u00f3n que sea contraria a la comunidad humana o a aquellas reglas morales que son necesarias para la preservaci\u00f3n de la sociedad civil, debe ser tolerada por el gobernante. Pero estos ejemplos son escasos en cualquier iglesia, ya que ninguna secta puede llegar a tal insensatez como para, ense\u00f1ar a la manera de dogma de fe actos que minan los fundamentos de la sociedad, y que son condenados por el juicio de toda la humanidad, porque al hacerlo peligrar\u00edan sus propios intereses, su paz y su reputaci\u00f3n. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Existe aun un mal m\u00e1s oculto, pero m\u00e1s peligroso para la comunidad, que se presenta cuando los hombres se arrogan a s\u00ed mismos y a aquellos de su secta ciertas prerrogativas especiales recubiertas de palabras enga\u00f1osas, pero opuestas a los derechos civiles de la comunidad. Por ejemplo, no nos es dado encontrar secta alguna que proclame, expresa y abiertamente, que los hombres no est\u00e1n obligados a <a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2024\/04\/23\/de-la-obligacion-de-las-promesas-por-david-hume\/\">cumplir sus promesas<\/a> o que los pr\u00edncipes puedan ser destronados por aquellos que difieren de ellos en religi\u00f3n, o que el dominio de todas las cosas s\u00f3lo pertenece a ellos. Tales cosas, expuestas tan descarnada y enf\u00e1ticamente, acarrear\u00edan muy pronto la atenci\u00f3n y las reacciones del gobernante y despertar\u00edan la inquietud de la comunidad contra la propagaci\u00f3n de un mal tan peligroso. Sin embargo, encontramos frecuentemente a algunos que dicen estas mismas cosas en otros t\u00e9rminos. \u00bfQu\u00e9 otra cosa quieren expresar acaso aquellos que predican que no existe obligaci\u00f3n alguna frente a los herejes? Quieren decir, sin duda, que el privilegio de faltar a su palabra pertenece s\u00f3lo a ellos, ya que proclama que quienes no pertenecen a su comuni\u00f3n son her\u00e9ticos o al menos pueden calificarlos como tales cuando les plazca. \u00bfCu\u00e1l puede ser el significado de la aserci\u00f3n en orden a que los reyes excomulgados deben ser depuestos de su corona y de sus reinos? Es evidente que mediante ello se arrogan el poder de deponer a los soberanos, puesto que pretenden que el poder de la excomuni\u00f3n es un derecho particular de su jerarqu\u00eda. La afirmaci\u00f3n de que el poder est\u00e1 basado en la gracia, es propia de aquellos que pretenden la posesi\u00f3n de todos los bienes ajenos, ya que es de suponer que no son tan menguados como para no proclamarse seres piadosos y fieles. Estos, por lo tanto, que atribuyen a los piadosos, religiosos y ortodoxos, en otras pala<\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">bras, a s\u00ed mismos, privilegios especiales de poder en materias civiles sobre los dem\u00e1s mortales, o aquellos que, bajo pretexto de religi\u00f3n, reclaman para s\u00ed toda forma de autoridad sobre los que no participan de su comuni\u00f3n eclesi\u00e1stica, \u00e9stos, sostengo, no tienen derecho alguno a ser tolerados por el gobernante, como tampoco aquellos que no poseen ni ense\u00f1an el deber de la tolerancia hacia los dem\u00e1s en materias religiosas, puesto que todas estas doctrinas y las similares s\u00f3lo ocultan su avidez de aprovecharse de toda ocasi\u00f3n para apoderarse del gobierno y, adem\u00e1s, de las propiedades y fortunas de sus conciudadanos, y s\u00f3lo piden la tolerancia de los gobernantes hasta que se sientan lo suficientemente poderosos para realizar sus designios. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Adem\u00e1s: <strong>La iglesia que est\u00e1 constituida sobre estas bases no puede pretender la tolerancia del gobernante, ya que todos los que ingresen a ella se entregan ipso facto a la protecci\u00f3n y servicio de otro pr\u00edncipe<\/strong>. Por estos medios, el gobernante dar\u00eda lugar al establecimiento de una jurisdicci\u00f3n extra\u00f1a en su pa\u00eds y permitir\u00eda que sus propios s\u00fabditos se alistaran militarmente, por as\u00ed decirlo, en contra de su propia patria. Tampoco la diferencia superficial y falaz entre la corte y la iglesia remediar\u00eda en absoluto este problema, particularmente cuando tanto la una como la otra est\u00e1n sujetas a la autoridad absoluta de la misma persona, que no s\u00f3lo tiene poder para persuadir a los miembros de su iglesia de todo aquello que \u00e9l decida, ya sea en lo meramente religioso o en lo conducente a ello, sino que tambi\u00e9n puede impon\u00e9rselos bajo la amenaza del fuego eterno. Es absurdo que alguien profese ser mahometano s\u00f3lo en la religi\u00f3n, y en todo lo dem\u00e1s un fiel s\u00fabdito del gobernante cristiano, mientras que a la vez confiesa su ciega obediencia al <em>mufti de Constantinopla<\/em>, quien, a su vez, est\u00e1 enteramente sometido al emperador otomano y conforma sus or\u00e1culos religiosos a sus mandatos. Pero este mahometano que vive entre cristianos renunciar\u00eda preferentemente a la obediencia a su gobierno si admitiese que la misma persona que es el gobernante supremo del Estado fuera a la vez el jefe de su iglesia. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Por \u00faltimo, <strong>no han de ser tolerados en modo alguno aquellos que nieguen la existencia de Dios<\/strong>. <strong>Las promesas, los pactos y juramentos, que son los lazos que unen a la sociedad, no significan nada para el ateo<\/strong>. Al apartarse de Dios, aun en su esp\u00edritu, se disgrega todo. Asimismo, aquellos que no creen en nada, al socavar y destruir toda religi\u00f3n, no pueden tener pretexto religioso alguno para pretender el privilegio de la tolerancia. En lo que se refiere a otras opiniones pr\u00e1cticas \u2013aunque \u00e9stas no est\u00e9n completamente libres de error\u2013, si no pretenden el dominio sobre los dem\u00e1s o la impunidad civil para la iglesia que los adoctrin\u00f3, no existe raz\u00f3n alguna para que no sean toleradas.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">A\u00fan queda algo por decir respecto de esas asambleas que com\u00fanmente han sido llamadas, y quiz\u00e1 de veras lo han sido a veces, <em>convent\u00edculos y semilleros de facciones y sedici\u00f3n<\/em>, y que son consideradas como la mayor objeci\u00f3n contra la doctrina de la tolerancia. Esto no ha sucedido, sin embargo, por causas inherentes a su esp\u00edritu, sino por las infortunas circunstancias de una libertad oprimida o mal establecida. Estas acusaciones cesar\u00edan muy pronto si la ley de la tolerancia se determinase en tal modo que todas las iglesias se obligaran a proclamar que la tolerancia es el fundamento de su propia libertad y a ense\u00f1ar que la libertad de conciencia es un derecho natural del hombre, que pertenece por igual a los disidentes como a ellos mismos, y que nadie puede ser obligado en materias de religi\u00f3n, ni por ley ni por la fuerza. Si estableci\u00e9ramos estos principios, desaparecer\u00eda toda causa de agravios y tumultos por raz\u00f3n de conciencia. Una vez removidas estas animosidades y disidencias, s\u00f3lo reinar\u00eda en estas asambleas el esp\u00edritu m\u00e1s pac\u00edfico y menos susceptible de crear perturbaciones pol\u00edticas. Examinemos ahora los cargos principales de estas acusaciones.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Dir\u00e9is que las asambleas y reuniones comprometen el orden p\u00fablico y, por lo tanto, son un peligro para el Estado. A esto contesto: que si as\u00ed fuese \u00bfpor qu\u00e9 se celebran tantas reuniones p\u00fablicas en las ferias y en las cortes de justicia? \u00bfPor qu\u00e9 se permiten las reuniones en el mercado de valores y la aglomeraci\u00f3n del pueblo en las ciudades? Contestar\u00e9is que \u00e9stas son asambleas civiles, mas aquellas que objetan son las eclesi\u00e1sticas. A esto contesto: que es muy posible que tales asambleas, al estar muy lejos de los asuntos civiles, puedan embrollarlos. Las asambleas civiles pueden estar compuestas por hombres que disientan en lo religioso, pero las eclesi\u00e1sticas son s\u00f3lo formadas por personas de la misma opini\u00f3n. Como si el estar de acuerdo en materias religiosas constituyese una conspiraci\u00f3n en contra del Estado; o como si no fuera evidente que los hombres acrecientan su fervor religioso si se les reduce su libertad de reunirse en p\u00fablico. Pero podr\u00eda decirse que las asambleas civiles est\u00e1n abiertas y libres para todos, mientras que ciertos grupos religiosos, al ser m\u00e1s privados, dan mayor ocasi\u00f3n a maquinaciones clandestinas. Digo que esto no es estrictamente verdadero, ya que la no totalidad de las asambleas civiles est\u00e1n abiertas a todos. Pero, decidme, si algunas reuniones religiosas son clandestinas, \u00bfqui\u00e9nes son responsables de ello? \u00bfAquellas que desean ser reconocidas p\u00fablicamente, o aquellas que lo evitan? Reiterar\u00e9is que la comuni\u00f3n religiosa une a los hombre entre s\u00ed, tanto en su pensamiento como en sus mutuos afectos, y por lo tanto puede ser m\u00e1s peligrosa. Pero si as\u00ed fuera, \u00bfpor qu\u00e9 el gobernante no teme a su propia iglesia y proh\u00edbe sus asambleas, como algo igualmente peligroso para el Estado? Se dir\u00e1 que esto es porque \u00e9l forma\u00a0<\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">parte de ella y aun m\u00e1s, es su jefe. Es como si \u00e9l no fuese tambi\u00e9n parte del Estado y la cabeza de todos los ciudadanos. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Planteemos las cosas con franqueza. Si el pr\u00edncipe teme a otras iglesias y no a la suya, esto es porque protege bondadosamente a la propia y es severo y cruel frente a las otras. A los suyos, los mima como a ni\u00f1os a quienes se les permite incluso todo desenfreno; a los otros, los trata como a esclavos, como a quienes aunque sean inocentes, no les otorga otra recompensa que las galer\u00edas, las prisiones, la confiscaci\u00f3n y la muerte. A los suyos les tolera todo, a los otros los flagela y oprime. Si se llegara revertir la situaci\u00f3n, o si se permitiera que aquellos disidentes gozaran de los mismos privilegios civiles que sus dem\u00e1s s\u00fabditos, se apercibir\u00eda muy pronto de que sus reuniones religiosas ya no constituir\u00edan peligro alguno, puesto que los hombre no conspiran ni se rebelan por motivos de religi\u00f3n, sino a causa del deseo de liberarse de la opresi\u00f3n y del sufrimiento. Los gobiernos rectos y moderados se encuentran por doquier en tranquilidad y completa seguridad. Pero sucede que la opresi\u00f3n fermenta la rebeli\u00f3n, haciendo que los hombres luchen por sacudir todo yugo tir\u00e1nico. Bien s\u00e9 que estas revueltas surgen a menudo con pretextos de religi\u00f3n, mas tambi\u00e9n es verdad que, por esta misma causa, los s\u00fabditos son maltratados con frecuencia y viven miserablemente. Creedme, los disturbios no provienen de las iglesias en particular, sino de una tendencia general de la humanidad que, cuando es apremiada por pesados fardos, se esfuerza por sacudir el yugo que la oprime. Pero supongamos que dej\u00e1semos aparte la religi\u00f3n y que cupieran otras distinciones entre los hombres, basadas en sus diversos aspectos, tama\u00f1os y rasgos; por ejemplo, que aquellos que tienen pelo negro u ojos grises no gozasen de los mismos privilegios que los dem\u00e1s ciudadanos, o que no les fuera permitido comerciar o vivir de sus oficios, o que los padres no dispusiesen libremente de la tutela y educaci\u00f3n de sus hijos, o que fueran excluidos de los beneficios de la ley o se les sometiera al dictamen de jueces parciales, \u00bfc\u00f3mo podr\u00eda dudarse que estas personas, que han sido discriminadas por su color de cabello y de ojos, al unirse frente a una persecuci\u00f3n com\u00fan, no llegasen a transformarse en un peligro para el pr\u00edncipe, como suceder\u00eda tambi\u00e9n con otros que se hubiesen asociado por meros pretextos religiosos? Algunos se asocian para comerciar y lucrar, otros, al carecer de trabajo, se re\u00fanen para divertirse bebiendo vino. La vecindad une a algunos, la religi\u00f3n a otros; mas solamente la opresi\u00f3n es aquello que congrega al pueblo para participar en tumultos sediciosos. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Dir\u00e9is \u00bfquieres que la gente se re\u00fana en el servicio divino contra la voluntad del magistrado? Respondo: \u00bfPor qu\u00e9 contra su voluntad? \u00bfNo ser\u00eda acaso leg\u00edtimo y necesario que se reuniesen? \u00bfContra su voluntad,\u00a0<\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">dec\u00eds? Este es el motivo de mi queja y esta es la ra\u00edz verdadera de todo mal. \u00bfPor qu\u00e9 las reuniones en una iglesia ser\u00edan m\u00e1s objetables que las que se celebran en un teatro o en una feria? <strong>Los individuos que all\u00ed se re\u00fanen no son ni m\u00e1s viciosos ni m\u00e1s turbulentos que los que se congregan en otras partes. El problema es que por ser maltratados ya no son dignos de ser admitidos<\/strong>. <\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #008000;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt;\">Si se suprimen las discriminaciones en contra de ellos en materia civil, si se cambia la legislaci\u00f3n y los castigos a que est\u00e1n sometidos, todo volver\u00e1 a la seguridad y a la calma, y a\u00fan m\u00e1s, aquellos que son contrarios a la religi\u00f3n del gobernante, se esforzar\u00e1n tanto m\u00e1s en mantener la paz del Estado cuanto m\u00e1s se persuadan de que all\u00ed gozar\u00e1n de mayores beneficios que en parte alguna, y todas las diversas comuniones religiosas, cual guardianes de la paz p\u00fablica, se vigilar\u00e1n mutuamente para prevenir todo cambio que altere la forma de gobierno, puesto que no podr\u00edan esperar nada mejor que lo que ya disfrutan, vale decir, la igualdad con sus conciudadanos bajo un gobierno justo y moderado<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Si se suprimen las discriminaciones en contra de ellos en materia civil, si se cambia la legislaci\u00f3n y los castigos a que est\u00e1n sometidos, todo volver\u00e1 a la seguridad y a la calma, y a\u00fan m\u00e1s, aquellos que son contrarios a la religi\u00f3n del gobernante, se esforzar\u00e1n tanto m\u00e1s en mantener la paz del Estado cuanto m\u00e1s se persuadan de que all\u00ed gozar\u00e1n de mayores beneficios que en parte alguna, y todas las diversas comuniones religiosas, cual guardianes de la paz p\u00fablica, se vigilar\u00e1n mutuamente para prevenir todo cambio que altere la forma de gobierno, puesto que no podr\u00edan esperar nada mejor que lo que ya disfrutan, vale decir, la igualdad con sus conciudadanos bajo un gobierno justo y moderado. Ahora bien, si se considera que esa iglesia que concuerda religiosamente con el gobernante es el principal apoyo de todo gobierno civil, ya que el pr\u00edncipe le dispensa su bondad y el favor de sus leyes, \u00a1con cu\u00e1nta mayor raz\u00f3n se fortalecer\u00eda ese gobierno si todos sus buenos s\u00fabditos, sin distinci\u00f3n de religi\u00f3n, al gozar del mismo favor del pr\u00edncipe y del mismo beneficio de sus leyes, lo apoyasen y protegiesen un\u00e1nimemente! <strong>Entonces, s\u00f3lo podr\u00e1n temer al rigor de la ley aquellos que agravien a los dem\u00e1s y atenten contra la paz p\u00fablica<\/strong>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Concluyamos, por lo tanto, que nuestro \u00fanico anhelo es que todo hombre goce de los mismos derechos que se garantizan a los dem\u00e1s. <em>Si se me permite adorar a Dios seg\u00fan los c\u00e1nones de Roma, debe tambi\u00e9n permitirse lo mismo a quienes lo hacen seg\u00fan las reglas de Ginebra. \u00bfNo es l\u00edcito acaso hablar lat\u00edn en el mercado? Entonces tambi\u00e9n lo ser\u00e1 hacerlo en las iglesias<\/em>. <em>\u00bfEs l\u00edcito que un hombre se arrodille, est\u00e9 en pie o se siente o adopte cualquier postura en su hogar y se vista de negro o de blanco o con h\u00e1bitos largos o cortos? Entonces debe serle l\u00edcito comer pan o tomar vino o lavarse con agua en la Iglesia<\/em>. Digamos en resumen que todo aquello que es l\u00edcito en las circunstancias comunes de la vida, debe serlo asimismo en el culto divino de cualquier iglesia. No ha de permitirse que la vida o el cuerpo o el hogar o las propiedades de un individuo sean perjudicados por esta causa. \u00bfPod\u00e9is admitir la doctrina presbiteriana? \u00bfPor qu\u00e9 no podr\u00e9is entonces que otros admitan la episcopal? <strong>La autoridad eclesi\u00e1stica, ya sea administrada por una misma mano o por las de muchos, ser\u00e1 siempre la misma, y no tendr\u00e1 jurisdicci\u00f3n alguna en lo civil, ni ning\u00fan poder de coerci\u00f3n ni relaci\u00f3n alguna con las riquezas ni con sus rentas<\/strong>. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt;\">Las asambleas eclesi\u00e1sticas y los sermones reciben su justificaci\u00f3n\u00a0<\/span><\/strong><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>de la experiencia cotidiana y del benepl\u00e1cito p\u00fablico<\/strong>. Si \u00e9stas son permitidas a los creyentes de una doctrina, \u00bfpor qu\u00e9 no deber\u00edan ser permitidas a todos? Si se evidencia en las asambleas religiosas algo que constituya sedici\u00f3n y sea contrario a la paz p\u00fablica, debe ser castigado en la misma forma que lo que acontece en las ferias o mercados. Estas reuniones no deben transformarse en santuarios de individuos sectarios y facinerosos, pero tampoco ser\u00e1 menos leg\u00edtimo que los hombres se re\u00fanan en iglesias que en lugares p\u00fablicos, ni ser\u00e1 m\u00e1s culpables unos que otros por causa de sus reuniones. Cada cual es responsable de sus propios actos y nadie puede ser sospechoso u odioso por causa de otro. Quienes son sediciosos, asesinos, ladrones, ad\u00falteros, difamadores, etc., debe ser castigados y extirpados, sin consideraci\u00f3n de las iglesias a que pertenecen. Pero aquellos cuya doctrina es pac\u00edfica y cuyos procedimientos son puros e intachables, merecen ser tratados en igualdad de condiciones con sus dem\u00e1s conciudadanos. De esta manera, si se permite a unos que profesen una religi\u00f3n, y observen sus asambleas, sus d\u00edas a los presbiterianos, a los independientes, a los anabaptistas, a los armenios, a los cu\u00e1queros, y a todos los dem\u00e1s, dentro del marco de la misma libertad. Aun m\u00e1s, si podemos hablar libremente, como corresponde a los hombres entre s\u00ed, ni los paganos ni los mahometanos ni los jud\u00edos deber\u00edan ser excluidos, bajo pretexto de religi\u00f3n, de los derechos civiles de la comunidad. El Evangelio jam\u00e1s lo estableci\u00f3 as\u00ed. <strong>La iglesia que no juzga a aquellos que no est\u00e1n en ella<\/strong> (1 Cor. V. 11), lo rechaza, y el Estado, que admite sin diferencias a todos los hombres que sean honestos, pac\u00edficos y diligentes, tampoco lo requiere. Si permitimos que un pagano negocie y trafique con nosotros \u00bfpor qu\u00e9 no debemos tolerar que rece y rinda culto a su dios? <strong>Si se permite a los jud\u00edos poseer casas y hogares entre nosotros, \u00bfpor qu\u00e9 deber\u00edamos prohibirles que tengan sinagogas? \u00bfSon acaso sus doctrinas m\u00e1s falsas, sus cultos m\u00e1s abominables, o est\u00e1 m\u00e1s amenazado el orden civil por sus reuniones p\u00fablicas que por aquellas que celebran en sus casas? Si estas cosas pueden concederse a los jud\u00edos y a los paganos, \u00bfno deber\u00eda otorgarse lo mismo a los cristianos dentro del \u00e1mbito de un Estado que profesa la religi\u00f3n de Cristo?<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Dir\u00e9is, quiz\u00e1, que deber\u00eda ser as\u00ed puesto que \u00e9stos son m\u00e1s propensos a formar facciones, tumultos o guerras civiles<\/strong>. A esto contesto: \u00bfEs ello culpa de la religi\u00f3n cristiana? Si as\u00ed fuera, dicha religi\u00f3n ser\u00eda la peor de todas, nadie deber\u00eda abrazarla ni podr\u00eda ser tolerada por ning\u00fan Estado. Si el car\u00e1cter de la religi\u00f3n cristiana fuese turbulento y destructivo de la paz civil, la misma iglesia que goza del amparo del gobernante no estar\u00eda del todo exenta de culpa. <strong>Est\u00e1 muy lejos de m\u00ed pensar tal cosa de una religi\u00f3n tan opuesta a la codicia, a la ambici\u00f3n, a la discordia y a toda clase de deseos\u00a0<\/strong><\/span><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>desenfrenados y que es la m\u00e1s pac\u00edfica y humilde de las religiones que hayan existido jam\u00e1s.<\/strong> <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Debemos, por ende, buscar otra causa para los males que se imputan a la religi\u00f3n, y \u00e9sta se encuentra plenamente en lo que estoy exponiendo<\/strong>. No es la diversidad de opiniones, que jam\u00e1s podr\u00e1 ser evitada, sino el rechazo de la tolerancia frente a aquellos que tienen opiniones diferentes, que bien podr\u00edan haber sido respetadas, lo que ha producido todas las discordias y guerras religiosas en el mundo cristiano. Los jefes de la iglesia, llevados por la avaricia y el deseo desmedido de dominio, utilizando la ambici\u00f3n desenfrenada de los gobernantes y la cr\u00e9dula superstici\u00f3n de la multitud atolondrada, los han animado contra los que disienten de ellos, predic\u00e1ndoles, contra la ley del Evangelio y los preceptos de la caridad, que los her\u00e9ticos y cism\u00e1ticos deben ser despojados de sus bienes y destruidos. <strong>Y es as\u00ed como han mezclado y confundido dos cosas muy diferentes: la Iglesia y el Estado<\/strong>. Ahora bien, es muy dif\u00edcil que los hombres soporten pacientemente el ser privados de sus bienes logrados con su honesto esfuerzo, y que, contrariamente a las leyes de la equidad, tanto humanas como divinas, sean entregados como presas a la violencia y rapi\u00f1a de otros; especialmente cuando son del todo inocentes y cuando la raz\u00f3n de ser tratados as\u00ed no pertenece a la jurisdicci\u00f3n del gobernante sino solamente a la conciencia de cada cual, de cuya conducci\u00f3n s\u00f3lo es responsable ante Dios. Y, as\u00ed, \u00bfqu\u00e9 otra cosa puede esperarse sino que estos hombres, agobiados por los males a que est\u00e1n sometidos, piensen finalmente que es leg\u00edtimo resistir a la violencia con la fuerza y defender sus derechos naturales \u2013que no son alienables por causa de su religi\u00f3n\u2013 usando de las armas si les es posible? Este ha sido hasta ahora el curso natural de las cosas, tan evidente en la historia, y seguir\u00e1 si\u00e9ndolo siempre mientras prevalezca el principio de la persecuci\u00f3n religiosa, como ha sucedido hasta ahora, en los gobernantes y en el pueblo, y mientras los que predican la paz y la concordia sigan impulsando a los hombres con todo su ingenio y sus fuerzas, a tomar las armas y a hacer sonar las trompetas de la guerra. Ser\u00eda sorprendente que los gobernantes toleraran a estos incendiarios y perturbadores de la paz p\u00fablica si no fuese evidente que han sido invitados por ellos a participar en el despojo y que por tanto han estimado conveniente usar su codicia y arrogancia como medio para aumentar su propio poder\u00edo. \u00bfQui\u00e9n no ver\u00e1 entonces que estos buenos hombres son m\u00e1s bien ministros del gobierno que del Evangelio, y que al lisonjear la ambici\u00f3n y favorecer la potestad de los pr\u00edncipes y de las dem\u00e1s autoridades se esfuerzan con todo su poder para promover en la rep\u00fablica una tiran\u00eda que habr\u00edan podido establecer en su iglesia? Tal es el infortunado acuerdo que se presenta entre la Iglesia y el Estado. Si ambos se limitaran en su esfera, el uno al\u00a0<\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">bienestar mundano de la comunidad y la otra a la salvaci\u00f3n de las almas, no habr\u00eda existido jam\u00e1s ninguna discordia entre ambas. <em>Sed pudet haec opprobia<\/em>, etc. (<em>Verg\u00fcenza que se nos eche en cara&#8230;<\/em>) Quiera Dios Todopoderoso que alg\u00fan d\u00eda pueda predicarse el Evangelio de la Paz, que los gobernantes conformen cada vez m\u00e1s sus conciencias a la ley de Dios y no se dediquen a subyugar las conciencias de los hombres a las leyes humanas, y que, como padres de sus naciones, dirijan todos sus esfuerzos a promover en todo lugar el bienestar p\u00fablico de todos sus s\u00fabditos, salvo el de aquellos que sean arrogantes, d\u00edscolos y causen perjuicio a sus hermanos; y que asimismo todos los eclesi\u00e1sticos que se jacten de ser los sucesores de los ap\u00f3stoles sigan pac\u00edfica y modestamente sus huellas sin inmiscuirse en los asuntos civiles y puedan dedicarse enteramente a promover la salvaci\u00f3n de las almas.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\">Quiera Dios Todopoderoso que alg\u00fan d\u00eda pueda predicarse el Evangelio de la Paz, que los gobernantes conformen cada vez m\u00e1s sus conciencias a la ley de Dios y no se dediquen a subyugar las conciencias de los hombres a las leyes humanas, y que, como padres de sus naciones, dirijan todos sus esfuerzos a promover en todo lugar el bienestar p\u00fablico de todos sus s\u00fabditos, salvo el de aquellos que sean arrogantes, d\u00edscolos y causen perjuicio a sus hermanos; y que asimismo todos los eclesi\u00e1sticos que se jacten de ser los sucesores de los ap\u00f3stoles sigan pac\u00edfica y modestamente sus huellas sin inmiscuirse en los asuntos civiles y puedan dedicarse enteramente a promover la salvaci\u00f3n de las almas<\/span><\/strong><\/p>\n<\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-medium wp-image-1043\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/John_Locke_1-300x199.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"199\" data-id=\"1043\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/John_Locke_1-300x199.jpg 300w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/John_Locke_1-678x452.jpg 678w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/John_Locke_1.jpg 680w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 18pt; color: #008000;\">***<\/span><\/p>\n<h4 style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><span style=\"font-size: 18pt;\">Despedida<\/span> <\/span><\/h4>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">No est\u00e1 fuera del caso tal vez agregar aqu\u00ed algunas cosas acerca de la <em>herej\u00eda<\/em> y del <em>cisma<\/em>. Un turco no es ni puede ser her\u00e9tico o cism\u00e1tico para un cristiano, y si alguien se cambiase de la fe cristiana a la mahometana, no se hace por ello her\u00e9tico o cism\u00e1tico, sino m\u00e1s bien ap\u00f3stata o infiel. De esto no cabe dudar y es por ello que <strong>los hombres de religiones diferente no pueden considerarse her\u00e9ticos o cism\u00e1ticos entre s\u00ed<\/strong>. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Debemos indagar, por ende, cu\u00e1les hombres pertenecen a una misma religi\u00f3n<\/strong>. Respecto de esto es evidente que aquellos que tienen una id\u00e9ntica fe y culto son de una misma religi\u00f3n, y los que no los tienen, pertenecen a otras. Puesto que todo lo concerniente a esa religi\u00f3n est\u00e1 envuelto en una disciplina, se sigue necesariamente que aquellos que concuerdan en esa disciplina pertenecen a una misma religi\u00f3n y viceversa. As\u00ed, los <em>cristianos<\/em> y los <em>otomanos<\/em> profesan religiones diferentes, porque los primeros observan las <em>Sagradas Escrituras<\/em> y los otros el <em>Cor\u00e1n<\/em>. Por la misma raz\u00f3n, pueden existir diversas religiones aun entre los mismos cristianos. Los <em>papistas<\/em> y los <em>luteranos<\/em>, aunque ambos crean en <em>Cristo<\/em> y por lo tanto puedan ser llamados <em>cristianos<\/em>, no son, sin embargo, miembros de la misma religi\u00f3n, ya que \u00e9stos s\u00f3lo reconocen las <em>Sagradas Escrituras<\/em> como fundamento de sus creencias y los otros admiten tambi\u00e9n la tradici\u00f3n y las bulas pontificias como reglas de su religi\u00f3n. Y as\u00ed, los <em>cristianos<\/em> llamados de <strong>San Juan<\/strong> y los <em>cristianos de Ginebra<\/em>, pertenecen a diferentes iglesias, porque \u00e9stos s\u00f3lo toman en cuenta las <em>Escrituras<\/em> y aqu\u00e9llos agregan no s\u00e9 qu\u00e9 contradicciones como fundamento de su religi\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Habiendo aclarado esto, deducimos primeramente que <strong>la herej\u00eda es la divisi\u00f3n que se presenta en la fe eclesi\u00e1stica entre hombres de la misma religi\u00f3n, acerca de algunas opiniones que no est\u00e1n contenidas en la regla misma<\/strong>. En segundo lugar que, e<em>ntre aquellos que s\u00f3lo aceptan la Sagrada Escritura como regla de su fe, la herej\u00eda es una separaci\u00f3n dentro del seno de su comuni\u00f3n cristiana por opiniones no contenidas expresamente en los sagrados textos<\/em>. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Ahora bien, <strong>esta separaci\u00f3n puede presentarse de dos maneras<\/strong>: <em>Primero<\/em>, cuando la mayor o m\u00e1s poderosa parte de la Iglesia se separa, con la ayuda del gobernante, de las otras, expuls\u00e1ndolas de su comuni\u00f3n, porque no comparten sus creencias en ciertas opiniones que no est\u00e1n se\u00f1aladas expresamente en las <em>Sagradas Escrituras<\/em>. Porque no es el caso n\u00famero de los separados ni la autoridad del magistrado lo que hace culpable de herej\u00eda a un hombre, sino que s\u00f3lo es her\u00e9tico el que divide a la iglesia en partes, el que incorpora denominaciones y sellos de distinci\u00f3n y provoca voluntariamente una separaci\u00f3n por causa de tales opiniones. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><em>Segundo<\/em>, cuando alguien se separa de la comunidad porque \u00e9sta no profesa p\u00fablicamente ciertas opiniones que la <em>Biblia<\/em> no ense\u00f1a expresamente. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Ambos son \u201c<strong><em>her\u00e9ticos<\/em><\/strong>\u201d, ya que yerran en lo sustancial y lo hacen pertinazmente contra el conocimiento, puesto que, habiendo colocado a las Escrituras como \u00fanico fundamento de la fe, agregan, no obstante, otras proposiciones de orden sustancial que no est\u00e1n contenidas en las <em>Escrituras<\/em>, y que como otros no las reconocen como necesarias y fundamentales, provocan la separaci\u00f3n en la Iglesia, ya sea apart\u00e1ndose de los dem\u00e1s, o expuls\u00e1ndolos de su seno. Tampoco tiene para ellos valor alguno su pretensi\u00f3n de que sus creencias y s\u00edmbolos concuerden con las <em>Escrituras<\/em> y con la analog\u00eda de la fe, porque si \u00e9stos est\u00e1n expresamente contenidos en la <em>Biblia<\/em>, ser\u00e1n necesariamente reconocidos como de inspiraci\u00f3n divina y, por lo tanto, fundamentales para todos los cristianos y no existir\u00eda, entonces, problema alguno. Mas si dicen que estos art\u00edculos son consecuencias que pueden ser deducidas de las <em>Escrituras<\/em>, podr\u00e1n creer leg\u00edtimamente en ellas y profesar aquello que estimen ser\u00e1 grato a las reglas de la fe; mas ser\u00eda muy pernicioso si las impusieran a otros para quienes \u00e9stas no parezcan ser la doctrina indubitable de las <em>Sagradas Escrituras<\/em>. Y as\u00ed, toda separaci\u00f3n que se haga por causa de estas cosas que no son, ni pueden ser fundamentales, lleva a la <em><strong>herej\u00eda<\/strong><\/em>. No creo que ning\u00fan hombre llegue a tal grado de locura que se atreva a proclamar que sus interpretaciones y consecuencias de la <em>Escritura<\/em> son de inspiraci\u00f3n divina, y llegue a comparar art\u00edculos de fe que se ha forjado de acuerdo a su propia fantas\u00eda, con la autoridad de los textos sagrados. S\u00e9 que hay algunas proposiciones que concuerdan con la <em>Escri<\/em><\/span><span style=\"font-size: 14pt;\"><em>tura<\/em>, siendo por lo tanto indudable que han sido sacadas de ella, pero en cuanto a \u00e9stas, no se presentar\u00e1 entonces diferencia alguna. Digo solamente que, aunque consideremos que \u00e9sta u otra doctrina puede ser deducida de las <em>Sagradas Escrituras<\/em>, no por ello deber\u00edamos imponerla a otros como art\u00edculo de fe, porque creemos que concuerden con la regla de la fe, a menos que aceptemos que se nos impongan otras doctrinas en la misma forma y que estemos obligados a aceptar y profesar todas las opiniones diferentes y contradictorias de los <em>luteranos<\/em>, <em>calvinistas<\/em>, <em>anabaptistas<\/em> y otras sectas, que los int\u00e9rpretes de tales s\u00edmbolos, sistemas y confesiones acostumbran a imponer a sus fieles como conclusiones genuinas y necesarias de las <em>Sagradas Escrituras<\/em>. No puedo menos que asombrarme de la extravagante arrogancia de aquellos hombres que piensan que s\u00f3lo ellos pueden explicar las cosas que son necesarias para la salvaci\u00f3n en forma m\u00e1s clara que el <em>Esp\u00edritu<\/em> <em>Santo<\/em>, que representa la sabidur\u00eda eterna e infinita de Dios. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Hasta aqu\u00ed lo referente a la <em>herej\u00eda<\/em><\/strong>; palabra que se aplica generalmente a la parte doctrinaria de la religi\u00f3n. <strong>Consideremos ahora el <em>cisma<\/em><\/strong>, que es un crimen similar a \u00e9sta, puesto que ambos t\u00e9rminos significan para m\u00ed una separaci\u00f3n infundada en el \u00e1mbito de la comuni\u00f3n eclesi\u00e1stica provocada por cosas que no son necesarias. Pero puesto que el uso, que es ley suprema en materias de lenguaje, ha dispuesto que la <em>herej\u00eda<\/em> se refiera a los errores de fe y el <em>cisma<\/em> a aquellos del culto o de la disciplina, debemos por ende considerarlos sobre la base de esa distinci\u00f3n. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El <em>cisma<\/em>, por las razones ya expuestas, <em>no es otra cosa que la separaci\u00f3n que tiene lugar dentro de la comuni\u00f3n de la iglesia por motivos de culto divino o de disciplina eclesi\u00e1stica<\/em>, que por cierto no constituyen una parte necesaria de dicha comuni\u00f3n. Ahora bien, nada de lo referente al culto o a la disciplina puede ser necesario para la comuni\u00f3n cristiana, sino aquello que <em>Cristo<\/em>, nuestro legislador, o los <em>ap\u00f3stoles<\/em> inspirados por el <em>Esp\u00edritu Santo<\/em>, han ordenado en t\u00e9rminos expresos. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En una palabra, <strong>quien no niega nada de lo ense\u00f1ado expresamente por las <em>Sagradas Escrituras<\/em> ni se separa de una iglesia por cosas que no est\u00e1n manifiestas en los textos, cualquiera sea el sobrenombre que le otorgue otra secta cristiana, y por mucho que algunos o todos le declaren ajeno al verdadero cristianismo, tal hombre no podr\u00e1 ser considerado her\u00e9tico ni cism\u00e1tico<\/strong>. Estos asuntos podr\u00edan haber sido explicados m\u00e1s amplia y convenientemente, pero por ahora es suficiente que nos hayamos referido a ellos, aun tan brevemente ante una persona de vuestra ilustraci\u00f3n y habilidad<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-medium wp-image-17184\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/john-locke-292x300.jpg\" alt=\"\" width=\"292\" height=\"300\" data-id=\"17184\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/john-locke-292x300.jpg 292w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/john-locke.jpg 340w\" sizes=\"auto, (max-width: 292px) 100vw, 292px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"color: #008000; font-size: 18pt;\">*******<\/span><\/strong><\/p>\n<h3 style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 18pt;\"><strong>Notas<\/strong><\/span><\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">JOHN LOCKE. C\u00e9lebre fil\u00f3sofo ingl\u00e9s (1637-1704) cuyas obras principales son El Ensayo Acerca del Entendimiento Humano y los Dos Tratados Acerca del Gobierno publicados en 1690. En la primera de ellas, Locke ofreci\u00f3 los fundamentos para una filosof\u00eda de inspiraci\u00f3n empirista. Gracias a la segunda de estas obras, se transform\u00f3 en uno de los padres del liberalismo. Su influencia, tanto en el campo de la filosof\u00eda del conocimiento como de la \u00e9tica y la teor\u00eda pol\u00edtica, ha sido capital en la historia del pensamiento de Occidente. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">* La traducci\u00f3n ha tenido como base la versi\u00f3n publicada en 1977 (segunda edici\u00f3n und\u00e9cima tirada) por The Bobbs-Merrill Co. Inc., Indian\u00e1polis (Indiana), USA.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-2298939\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/frases_de_john_locke_1016_orig-1-300x200.jpg\" alt=\"Carta sobre la tolerancia, de John Locke\" width=\"400\" height=\"267\" data-id=\"2298939\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/frases_de_john_locke_1016_orig-1-300x200.jpg 300w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/frases_de_john_locke_1016_orig-1-1024x683.jpg 1024w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/frases_de_john_locke_1016_orig-1-768x512.jpg 768w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/frases_de_john_locke_1016_orig-1.jpg 1200w\" sizes=\"auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<blockquote class=\"wp-embedded-content\" data-secret=\"bVwpTqTVH0\"><p><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2018\/09\/27\/el-mundo-de-john-locke\/\">Usurpaci\u00f3n y Tiran\u00eda, por John Locke &#8211; republicado<\/a><\/p><\/blockquote>\n<p><iframe loading=\"lazy\" class=\"wp-embedded-content\" sandbox=\"allow-scripts\" security=\"restricted\" style=\"position: absolute; clip: rect(1px, 1px, 1px, 1px);\" title=\"\u00abUsurpaci\u00f3n y Tiran\u00eda, por John Locke &#8211; republicado\u00bb \u2014 Punto Cr\u00edtico Derechos Humanos\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2018\/09\/27\/el-mundo-de-john-locke\/embed\/#?secret=4Hx0sMPtAZ#?secret=bVwpTqTVH0\" data-secret=\"bVwpTqTVH0\" width=\"500\" height=\"282\" frameborder=\"0\" marginwidth=\"0\" marginheight=\"0\" scrolling=\"no\"><\/iframe><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/author\/punto-critico\/\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-9528\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/03\/Mosca_Punto_Cr\u00edtico_40.png\" alt=\"\" width=\"80\" height=\"80\" data-id=\"9528\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<div class=\"mh-excerpt\"><p>Carta sobre la tolerancia &nbsp; \u00abCARTA SOBRE LA TOLERANCIA\u00bb, DE JOHN LOCKE &nbsp; Carta sobre la tolerancia\u00a0son una serie de cartas que el\u00a0fil\u00f3sofo\u00a0John Locke\u00a0public\u00f3 entre los a\u00f1os 1689 y 1690, que ofrecen en buena medida <a class=\"mh-excerpt-more\" href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2024\/06\/06\/carta-sobre-la-tolerancia-de-john-locke-la-carta-sobre-la-tolerancia-1689-carta-sobre-la-tolerancia\/\" title=\"Carta sobre la tolerancia, de John Locke: \u00abLa Carta sobre la tolerancia\u00bb (1689)\">[&#8230;]<\/a><\/p>\n<\/div>","protected":false},"author":3,"featured_media":2299026,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[8],"tags":[114],"class_list":{"0":"post-2298971","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","7":"category-filosofia","8":"tag-locke"},"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2298971","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2298971"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2298971\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/media\/2299026"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2298971"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2298971"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2298971"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}