{"id":2298494,"date":"2024-06-04T00:05:54","date_gmt":"2024-06-03T22:05:54","guid":{"rendered":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/?p=2298494"},"modified":"2024-06-11T14:23:27","modified_gmt":"2024-06-11T12:23:27","slug":"el-mito-de-la-maquina","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2024\/06\/04\/el-mito-de-la-maquina\/","title":{"rendered":"EL MITO DE LA M\u00c1QUINA, por Lewis Mumford (Presentaci\u00f3n y Cap\u00edtulo 1)"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\">EL MITO DE LA M\u00c1QUINA<\/span><\/p>\n\n<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote>\n<h2 style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 24pt;\">La necesidad de especulaci\u00f3n disciplinada<\/span><\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Por Lewis Mumford<\/span><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-medium wp-image-2298500\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/Lewis-Mumford-262x300.png\" alt=\"\" width=\"262\" height=\"300\" data-id=\"2298500\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/Lewis-Mumford-262x300.png 262w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/Lewis-Mumford-768x878.png 768w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/Lewis-Mumford.png 864w\" sizes=\"auto, (max-width: 262px) 100vw, 262px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El hombre moderno ha trazado un cuadro curiosamente distorsionado de s\u00ed mismo al interpretar su historia remota de acuerdo con los m\u00f3dulos de su actual af\u00e1n de fabricar m\u00e1quinas y conquistar a la naturaleza. Una y otra vez justifica sus inquietudes actuales denominando a su antecesor prehist\u00f3rico \u00abun animal fabricante de herramientas\u00bb y dando por supuesto que los instrumentos materiales de producci\u00f3n predominaron sobre todas sus dem\u00e1s actividades. Mientras los paleont\u00f3logos consideraron los objetos materiales \u2014sobre todo huesos y piedras\u2014 como la \u00fanica prueba cient\u00edficamente admisible de las actividades del hombre primitivo, nada pudo hacerse para modificar este estereotipo. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Pero a m\u00ed, como generalista que soy, me parece necesario poner en tela de juicio tan estrecho concepto. Hay valiosas razones para creer que el cerebro del hombre fue desde el principio mucho m\u00e1s importante que sus manos, y que su tama\u00f1o no puede haberse derivado exclusivamente de la fabricaci\u00f3n y el uso de herramientas; que los ritos, el lenguaje y la organizaci\u00f3n social, que no dejaron huellas materiales, pero que est\u00e1n permanentemente presentes en todas las culturas, fueron, con toda probabilidad, los m\u00e1s importantes artefactos del hombre desde sus primeras etapas en adelante; y que incluso para dominar a la naturaleza\u00a0<\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">o modificar su entorno, la principal preocupaci\u00f3n del hombre primitivo fue utilizar su sistema nervioso, intensamente activo y super desarrollado, dando as\u00ed forma a un yo humano que cada d\u00eda se alejaba m\u00e1s de su antiguo yo animal, mediante la elaboraci\u00f3n de s\u00edmbolos, las \u00fanicas herramientas que pod\u00eda construir utilizando los recursos que le proporcionaba su cuerpo: sue\u00f1os, im\u00e1genes y sonidos. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El excesivo hincapi\u00e9 en el uso de herramientas se debi\u00f3 a una renuencia a tener en cuenta otras pruebas que las basadas en descubrimientos materiales, junto con la decisi\u00f3n de excluir actividades mucho m\u00e1s importantes que han caracterizado a todos los grupos humanos en todos los per\u00edodos y lugares conocidos. Aunque ninguna parte aislada de nuestra cultura actual puede ser considerada como clave del pasado sin arriesgarnos a cometer graves errores, en conjunto nuestra cultura sigue siendo el testimonio vivo de todo lo que los hombres han arrostrado, quede o no constancia de ello; y la propia existencia de lenguas altamente articuladas y gramaticalmente complejas en los albores de la civilizaci\u00f3n, hace m\u00e1s de cinco mil a\u00f1os, cuando las herramientas segu\u00edan siendo a\u00fan muy primitivas, hace pensar que la especie humana pudo haber tenido necesidades mucho m\u00e1s fundamentales que ganarse la vida, ya que esto pod\u00eda haber continuado haci\u00e9ndolo de la misma forma que lo hac\u00edan sus dem\u00e1s antepasados hom\u00ednidos. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Siendo as\u00ed, \u00bfqu\u00e9 necesidades fueron esas? Tales preguntas siguen aguardando respuesta, o m\u00e1s bien a\u00fan est\u00e1n por ser debidamente formuladas, pues no es posible plantearlas sin la previa buena voluntad de contemplar con serenidad las pruebas y aplicar la especulaci\u00f3n racional, reforzada por las m\u00e1s cuidadosas analog\u00edas, a esos grandes espacios en blanco que encontramos en la existencia prehist\u00f3rica, cuando por primera vez se form\u00f3 el car\u00e1cter del hombre como algo distinto del mero animal. Hasta ahora, tanto los antrop\u00f3logos como los historiadores de la t\u00e9cnica se han precavido contra los errores especulativos dando demasiadas cosas por seguras, inclusive sus propias premisas, lo que les ha hecho caer en errores de interpretaci\u00f3n mucho mayores que los que pretend\u00edan evitar. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El resultado ha sido una explicaci\u00f3n unilateral de la evoluci\u00f3n original del hombre centrada en torno a las herramientas de piedra; una simplificaci\u00f3n metodol\u00f3gica, que en otros \u00e1mbitos ha sido abandonada como incompatible con la teor\u00eda general de la evoluci\u00f3n y con la interpretaci\u00f3n de \u00e1reas mejor documentadas de la historia de la humanidad. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Por supuesto, lo que ha limitado la investigaci\u00f3n cient\u00edfica es el hecho de que en lo que se refiere a la mayor parte de los inicios sin documentar de la vida del hombre (salvo en lo tocante a un uno o dos por ciento de toda su existencia), no podemos hacer otra cosa que especular. Y es una cuesti\u00f3n muy espinosa, cuyas dificultades no disminuyen gracias a los hallazgos aislados de fragmentos de huesos y artefactos, ya que sin cierta perspicacia e imaginaci\u00f3n, as\u00ed como sin las correspondientes interpretaciones basadas en analog\u00edas, tales objetos s\u00f3lidos nos cuentan demasiado poco. Pero prescindir de la especulaci\u00f3n puede ser aun m\u00e1s embrutecedor, ya que eso dar\u00eda a la historia posterior y documentada del hombre aspecto de hecho singular y s\u00fabito, como si hubiese irrumpido en nuestro mundo una especie diferente. Al hablar de la \u00abrevoluci\u00f3n agr\u00edcola\u00bb o la \u00abrevoluci\u00f3n urbana\u00bb, solemos olvidarnos de las muchas colinas por las que habr\u00e1 tenido que trepar la raza humana antes de poder alcanzar tales cumbres. Perm\u00edtaseme, por tanto, abogar en pro de la especulaci\u00f3n como instrumento necesario para llegar al conocimiento adecuado.<\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/es.slideshare.net\/slideshow\/lewis-mumford-8192452\/8192452\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-2298501\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/Lewis-mumford-2-320-300x225.webp\" alt=\"\" width=\"400\" height=\"300\" data-id=\"2298501\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/Lewis-mumford-2-320-300x225.webp 300w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/Lewis-mumford-2-320-80x60.webp 80w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/Lewis-mumford-2-320.webp 320w\" sizes=\"auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px\" \/><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 18pt;\"><strong><span style=\"color: #008000;\">*******<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<h2 style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 24pt;\">EL MITO DE LA M\u00c1QUINA<\/span><\/h2>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 24pt;\"><strong>T\u00e9cnica y evoluci\u00f3n humana<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"font-size: 18pt;\">Por Lewis Mumford<\/span><\/strong><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-2298506\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/El-mito-de-la-maquina-y-el-pentagono-del-poder-MUMFORD-300x216.webp\" alt=\"EL MITO DE LA M\u00c1QUINA\" width=\"400\" height=\"288\" data-id=\"2298506\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/El-mito-de-la-maquina-y-el-pentagono-del-poder-MUMFORD-300x216.webp 300w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/El-mito-de-la-maquina-y-el-pentagono-del-poder-MUMFORD.webp 500w\" sizes=\"auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h3 style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 18pt;\">CAP\u00cdTULO I<\/span><\/h3>\n<h4 style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 18pt;\">Pr\u00f3logo<\/span><\/h4>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><em>Ritos, arte, poes\u00eda, drama, m\u00fasica, danza, filosof\u00eda, ciencia, mitos, religi\u00f3n&#8230; son todos componentes esenciales del alimento cotidiano del hombre, pues la aut\u00e9ntica vida de los seres humanos no solo consiste en las actividades laboriosas que directamente los sustentan, sino tambi\u00e9n en las actividades simb\u00f3licas que dan sentido tanto a los procesos de su quehacer como a sus \u00faltimos productos y consecuencias. <\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">La condici\u00f3n del hombre (1944) <\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">TODO EL MUNDO RECONOCE que en el \u00faltimo siglo hemos sido testigos de transformaciones radicales en el entorno humano, debidas en no poca medida al impacto de las ciencias matem\u00e1ticas y f\u00edsicas sobre la tecnolog\u00eda. Este desplazamiento de la t\u00e9cnica emp\u00edrica, basada en la tradici\u00f3n, hacia una modalidad experimental ha abierto nuevos horizontes, como los de la energ\u00eda nuclear, el transporte supers\u00f3nico, la cibern\u00e9tica y la comunicaci\u00f3n instant\u00e1nea a enormes distancias. Desde la \u00e9poca de las pir\u00e1mides nunca se hab\u00edan consumado cambios f\u00edsicos tan inmensos en un tiempo tan breve. Estos cambios, a su vez, han producido notables alteraciones en la personalidad humana, y si el proceso sigue adelante, con furia inc\u00f3lume y sin corregir, nos aguardan transformaciones m\u00e1s radicales todav\u00eda. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">De acuerdo con el panorama habitualmente aceptado de la relaci\u00f3n entre el hombre y la t\u00e9cnica, nuestra \u00e9poca est\u00e1 pasan<\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">do del estado primigenio del hombre, marcado por la invenci\u00f3n de armas y herramientas con el fin de dominar las fuerzas de la naturaleza, a una condici\u00f3n radicalmente diferente, en la que no solo habr\u00e1 conquistado la naturaleza, sino que se habr\u00e1 separado todo lo posible del h\u00e1bitat org\u00e1nico. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Con esta nueva \u00ab<em>megat\u00e9cnica<\/em>\u00bb la minor\u00eda dominante crear\u00e1 una estructura uniforme, <em>omniabarcante<\/em> y <em>superplanetaria<\/em> dise\u00f1ada para operar de forma autom\u00e1tica. En vez de obrar como una personalidad aut\u00f3noma y activa, el hombre se convertir\u00e1 en un animal pasivo y sin objetivos propios, en una especie de animal condicionado por las m\u00e1quinas, cuyas funciones espec\u00edficas (<em>tal como los t\u00e9cnicos interpretan ahora el papel del hombre<\/em>) nutrir\u00e1n dicha m\u00e1quina o ser\u00e1n estrictamente limitadas y controladas en provecho de determinadas organizaciones colectivas y despersonalizadas. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Mi prop\u00f3sito al redactar este libro es discutir tanto los supuestos como las previsiones en las que se ha basado nuestro compromiso con las actuales formas de progreso cient\u00edfico y t\u00e9cnico, consideradas como un fin en s\u00ed mismas. Aportar\u00e9 pruebas que arrojen dudas sobre las teor\u00edas en boga acerca de la naturaleza fundamental del hombre, que sobre estiman la funci\u00f3n que anta\u00f1o ejercieron en la evoluci\u00f3n humana las primeras herramientas, y que ahora es ejercida por las m\u00e1quinas. Sostendr\u00e9 no solo que <strong>Karl Marx<\/strong> se equivoc\u00f3 al atribuir a los instrumentos materiales de producci\u00f3n el lugar central y la funci\u00f3n rectora en la evoluci\u00f3n humana, sino que incluso la interpretaci\u00f3n aparentemente ben\u00e9vola de <a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2019\/02\/17\/repensar-a-teilhard-de-chardin-damnatio-memoriae\/\"><strong>Teilhard de Chardin<\/strong><\/a> adjudica retrospectivamente a toda la historia de la humanidad el estrecho racionalismo tecnol\u00f3gico de nuestra propia \u00e9poca y proyecta sobre el futuro un estado definitivo que pondr\u00eda fin a toda posibilidad de evoluci\u00f3n humana. En ese \u00ab<a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2018\/12\/30\/teilhard-de-chardin-el-fenomeno-humano-parte-viii-el-despliegue-de-la-noosfera\/\"><em>punto omega<\/em><\/a>\u00bb de la naturaleza aut\u00f3noma original del hombre ya no quedar\u00eda sino la inteligencia organizada: un barniz omnipotente y universal de esp\u00edritu abstracto, despojado de amor y de vida.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Ahora bien, sin investigar en profundidad la naturaleza hist\u00f3rica del hombre no lograremos comprender la funci\u00f3n que ha desempe\u00f1ado la t\u00e9cnica en la evoluci\u00f3n humana. En el transcurso del siglo anterior esta perspectiva se ha difuminado porque ha sido condicionada por un entorno social en el que proliferaron de repente una multitud de nuevos inventos mec\u00e1nicos que destruyeron los antiguos procesos e instituciones y alteraron el concepto tradicional tanto de las limitaciones humanas como de las posibilidades de la t\u00e9cnica.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-15848\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/neolitico-5-teilhard-300x191.jpg\" alt=\"\" width=\"440\" height=\"280\" data-id=\"15848\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/neolitico-5-teilhard-300x191.jpg 300w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/neolitico-5-teilhard.jpg 538w\" sizes=\"auto, (max-width: 440px) 100vw, 440px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Nuestros predecesores asociaron de forma err\u00f3nea sus peculiares formas de progreso mec\u00e1nico con un injustificable sentimiento de superioridad moral en aumento; nuestros contempor\u00e1neos, en cambio, que tienen motivos para rechazar esa presuntuosa fe victoriana en la mejor\u00eda obligada de todas las dem\u00e1s instituciones humanas gracias a la hegemon\u00eda de las m\u00e1quinas, se concentran, a pesar de todo y con mani\u00e1tico fervor, en la expansi\u00f3n continua de la ciencia y la tecnolog\u00eda&#8230; como si solo ellas pudieran proporcionar m\u00e1gicamente los \u00fanicos medios para salvar a la humanidad. Puesto que nuestro actual exceso de dependencia de la t\u00e9cnica se debe en parte a una interpretaci\u00f3n radicalmente err\u00f3nea de todo el curso de la evoluci\u00f3n humana, el primer paso para recuperar nuestro equilibrio consiste en pasar revista a las principales etapas de la aparici\u00f3n del hombre, desde sus or\u00edgenes hasta hoy. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Precisamente por ser tan obvia la necesidad de herramientas en el hombre, debemos precavernos contra la tendencia a sobre estimar el papel de las herramientas de piedra cientos de miles de a\u00f1os antes de que llegaran a ser funcionalmente diferenciadas y eficientes. Al considerar la fabricaci\u00f3n de herramientas como un elemento fundamental para la supervivencia del hombre primitivo, los bi\u00f3logos y antrop\u00f3logos durante mucho tiempo han quitado importancia, o cuando menos descuidado, a multitud de actividades en las que muchas otras especies tuvieron, tambi\u00e9n\u00a0<\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">durante mucho tiempo, conocimientos superiores a los del hombre. Pese a las pruebas en sentido contrario aportadas por <strong>R. U. Sayce<\/strong>, <strong>Daryll Forde<\/strong> y <strong>Andr\u00e9 Leroi-Gourhan<\/strong>, todav\u00eda se tiende a identificar las herramientas y las m\u00e1quinas con la tecnolog\u00eda: a sustituir la parte por el todo. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Incluso a la hora de describir solo los componentes materiales de la t\u00e9cnica, se pasa por alto la funci\u00f3n, igualmente decisiva, de los recipientes, en primer lugar los hogares, los pozos, las trampas, las redes; despu\u00e9s, los canastos, los arcones, los establos, las casas&#8230; por no hablar de recipientes colectivos posteriores, como los dep\u00f3sitos, canales y ciudades. Tales componentes est\u00e1ticos desempe\u00f1an importantes funciones en toda tecnolog\u00eda, incluso en nuestros d\u00edas, como demuestran los transformadores de alta tensi\u00f3n, en las gigantescas retortas de las f\u00e1bricas de productos qu\u00edmicos y los reactores at\u00f3micos. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Cualquier definici\u00f3n adecuada de la t\u00e9cnica deber\u00eda dejar claro que muchos insectos, p\u00e1jaros y mam\u00edferos hab\u00edan realizado innovaciones mucho m\u00e1s radicales en la fabricaci\u00f3n de recipientes (<em>con sus intrincados nidos y enramadas, sus colmenas geom\u00e9tricas, sus hormigueros y termiteros urbanoides, sus madrigueras de castor, etc.<\/em>), que los antepasados del hombre en la fabricaci\u00f3n de herramientas hasta la aparici\u00f3n del <em>Homo<\/em> <em>sapiens<\/em>. En resuman, si la habilidad t\u00e9cnica bastase como criterio para identificar y fomentar la inteligencia, comparado con muchas otras especies, el hombre fue durante mucho tiempo un rezagado. Las consecuencias de todo ello deber\u00edan ser evidentes, a saber, que la fabricaci\u00f3n de herramientas no tuvo nada de singularmente humano hasta que se vio modificada por s\u00edmbolos ling\u00fc\u00edsticos, dise\u00f1os est\u00e9ticos y conocimientos socialmente transmitidos. Y lo que marc\u00f3 tan profunda diferencia no fue la mano del hombre, sino su cerebro&#8230; que no pod\u00eda ser un producto m\u00e1s del trabajo manual, pues ya lo encontramos bien desarrollado en criaturas de cuatro patas (<em>como las ratas<\/em>), que no tienen manos con dedos libres.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Hace m\u00e1s de un siglo, <strong>Thomas Carlyle<\/strong> describi\u00f3 al hombre como \u00ab<strong><em>un animal que usa herramientas<\/em><\/strong>\u00bb, como si se<\/span><\/p>\n<figure id=\"attachment_2298515\" aria-describedby=\"caption-attachment-2298515\" style=\"width: 217px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"https:\/\/victorianweb.org\/espanol\/autores\/carlyle\/carlyle4.html\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-2298515\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/Thomas-Carlyle-217x300.jpg\" alt=\"\" width=\"217\" height=\"300\" data-id=\"2298515\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/Thomas-Carlyle-217x300.jpg 217w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/Thomas-Carlyle.jpg 257w\" sizes=\"auto, (max-width: 217px) 100vw, 217px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-2298515\" class=\"wp-caption-text\"><span style=\"color: #008000;\">Thomas Carlyle<\/span><\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">tratase del \u00fanico rasgo que lo elevaba por encima de los dem\u00e1s seres del reino animal. Semejante sobre estimaci\u00f3n de las herramientas, las armas, los aparatos f\u00edsicos y las m\u00e1quinas ha sumido en la oscuridad la senda real de la evoluci\u00f3n humana. Definir al hombre como un animal que usa herramientas, aun corrigi\u00e9ndola con la aclaraci\u00f3n \u00ab<em><strong>fabricante de herramientas<\/strong><\/em>\u00bb, se le habr\u00eda antojado extra\u00f1o a <a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2021\/11\/22\/prohibido-pensar\/\"><strong>Plat\u00f3n<\/strong><\/a>, que atribuy\u00f3 el surgimiento del hombre de su estado primitivo tanto a <strong>Marsias<\/strong> y <strong>Orfeo<\/strong> (<em>creadores de la m\u00fasica<\/em>), como a <strong>Prometeo<\/strong> (<em>que rob\u00f3 el fuego<\/em>), o a <strong>Hefestos<\/strong> (<em>el dios-herrero<\/em>), \u00fanico trabajador manual del <em>Pante\u00f3n ol\u00edmpico<\/em>. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Sin embargo, la descripci\u00f3n del hombre como animal esencialmente \u00ab<em>fabricante de herramientas<\/em>\u00bb ha arraigado tanto que el mero descubrimiento de los fragmentos de unos cr\u00e1neos de peque\u00f1os primates en las inmediaciones de unos cuantos guijarros tallados (<em>caso de los australopitecos en \u00c1frica<\/em>) bast\u00f3 para que su descubridor (<em>el doctor<strong> L. S. B. Leakey<\/strong><\/em>) identificase a dichas criaturas como antepasados directos del ser humano, pese a sus marcadas divergencias f\u00edsicas tanto con los monos como con los hombres posteriores. Puesto que los <em>sub-hom\u00ednidos<\/em> de <strong>Leakey<\/strong> ten\u00edan una capacidad cerebral de aproximadamente una tercera parte de la del <em>Homo sapiens<\/em> (<em>menor incluso que la de algunos simios<\/em>), est\u00e1 claro que la capacidad de tallar y emplear toscas herramientas de piedra no exig\u00eda, ni mucho menos engendr\u00f3 por s\u00ed sola, la espl\u00e9ndida dotaci\u00f3n cerebral del hombre. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Si los <em>australopitecos<\/em> carec\u00edan de los requisitos previos de otras caracter\u00edsticas humanas, el hecho de que estuvieran en posesi\u00f3n de ciertas herramientas solo probar\u00eda que al menos otra especie, al margen del verdadero g\u00e9nero <em>Homo<\/em>, pod\u00eda vanagloriarse de semejante rasgo, del mismo modo que los papagayos y las urracas comparten con nosotros el rasgo distintivamente hu<\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">mano del habla, y el tilonorrinco el del esmero en la decoraci\u00f3n y el embellecimiento de su vivienda. Y es que ning\u00fan rasgo aislado, ni siquiera la fabricaci\u00f3n de herramientas, basta por s\u00ed solo para identificar al hombre, pues lo especial y singularmente humano es su capacidad para combinar una amplia variedad de propensiones animales hasta obtener una entidad cultural emergente: la personalidad humana. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Si los primeros investigadores hubiesen apreciado debidamente la equivalencia funcional exacta entre la fabricaci\u00f3n de herramientas y la fabricaci\u00f3n de utensilios, les habr\u00eda resultado evidente que no hay nada notable en los artefactos de piedra tallados a mano por el hombre hasta que la evoluci\u00f3n de este ya est\u00e1 muy adelantada. Incluso un pariente lejano del hombre \u2014el gorila\u2014 sabe hacer colchones de hojas para dormir confortablemente sobre ellos, y tender puentes de grandes tallos de helechos sobre arroyos poco profundos, seguramente para no mojarse ni lastimarse los pies. Y hasta los ni\u00f1os de cinco a\u00f1os, que ya saben hablar, leer y razonar, dan muestra de escasa aptitud para usar herramientas, y mucho menos para fabricarlas; por tanto, si lo que contara fuese la fabricaci\u00f3n de herramientas, apenas podr\u00edan consider\u00e1rseles humanos.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-2203948\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/Neolitico-asentamiento-300x222.jpg\" alt=\"\" width=\"360\" height=\"266\" data-id=\"2203948\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/Neolitico-asentamiento-300x222.jpg 300w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/Neolitico-asentamiento-768x567.jpg 768w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/Neolitico-asentamiento-610x451.jpg 610w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/Neolitico-asentamiento-80x60.jpg 80w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/Neolitico-asentamiento.jpg 960w\" sizes=\"auto, (max-width: 360px) 100vw, 360px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Tenemos motivos para sospechar que los primeros hombres pose\u00edan la misma clase de facilidades y an\u00e1logas ineptitudes. Cuando busquemos pruebas en favor de la genuina superioridad del hombre respecto de las dem\u00e1s criaturas, har\u00edamos bien en procurarnos otras pruebas que sus pobres herramientas de piedra; o m\u00e1s bien deber\u00edamos preguntarnos qu\u00e9 actividades le preocuparon durante los innumerables a\u00f1os en que con los mismos materiales y an\u00e1logos movimientos musculares que m\u00e1s tarde emple\u00f3 con tanta destreza, podr\u00eda haber fabricado herramientas mejores. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Responder\u00e9 a esta pregunta de forma m\u00e1s detallada en los primeros cap\u00edtulos de este libro; pero desde ahora mismo ade<\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">lantar\u00e9 la conclusi\u00f3n declarando que las t\u00e9cnicas primitivas no tuvieron nada de espec\u00edficamente humanas, si dejamos a un lado el uso y la conservaci\u00f3n del fuego, hasta que el hombre reconstituy\u00f3 sus \u00f3rganos f\u00edsicos emple\u00e1ndolos para funciones y finalidades muy alejados de los originarios. Es probable que su primera gran reconstituci\u00f3n y modificaci\u00f3n definitiva fuera transformar los miembros delanteros del cuadr\u00fapedo, logrando que dejasen de ser meros \u00f3rganos especializados en la locomoci\u00f3n, para convertirlos en herramientas multiuso aptas para trepar, agarrar, golpear, desgarrar, batir, escarbar y sostener. Las manos del hombre primitivo, as\u00ed como sus herramientas de piedra y madera, desempe\u00f1aron funciones muy significativas en su evoluci\u00f3n, sobre todo porque, como ha indicado <strong>Du Brul<\/strong>, facilitaron las operaciones preparatorias para la recogida, el transporte y la molienda de alimentos y como consecuencia, dejaron la boca libre para hablar.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-15847 size-full\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/neolitico-4-teilhard.jpg\" alt=\"\" width=\"644\" height=\"221\" data-id=\"15847\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/neolitico-4-teilhard.jpg 644w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/neolitico-4-teilhard-300x103.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 644px) 100vw, 644px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Si bien el hombre fue, desde luego, un fabricante de herramientas, desde el principio estuvo dotado de una herramienta fundamental, apta para todo y m\u00e1s importante que todos los \u00fatiles de los que despu\u00e9s logr\u00f3 dotarse: su propio cuerpo, animado por su mente en todas y cada una de sus partes, incluso las que fabricaban cachiporras, hachas de piedra o lanzas de madera. Para compensar la extrema pobreza de esos mecanismos de trabajo, el hombre primitivo dispon\u00eda de un activo mucho m\u00e1s importante, que ampli\u00f3 todo su horizonte t\u00e9cnico: una dotaci\u00f3n biol\u00f3gica mucho m\u00e1s rica que la de cualquier otro animal, un cuerpo no especializado en ninguna actividad exclusiva y un cerebro capaz de escudri\u00f1ar ampl\u00edsimos horizontes y coordinar las diversas partes de su experiencia. Precisamente por su extraordinaria plasticidad y sensibilidad, pod\u00eda utilizar una porci\u00f3n mayor tanto de su entorno externo como de sus recursos psicosom\u00e1ticos internos. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Gracias a ese cerebro super desarrollado y siempre activo, el hombre ten\u00eda m\u00e1s energ\u00eda mental de la necesaria para su mera su<\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">pervivencia animal, y en consecuencia necesitaba canalizar dichas energ\u00edas, no solo para reunir alimentos o reproducirse sexualmente, sino hacia modos de vida que transformaran esas energ\u00edas de forma m\u00e1s directa y constructiva en formas culturales \u2014es decir, simb\u00f3licas\u2014 apropiadas. Solo creando v\u00e1lvulas de escape culturales pod\u00eda el hombre acceder a su propia naturaleza y controlarla y utilizarla plenamente. Las \u00ab<em>labores<\/em>\u00bb culturales prevalecieron, por necesidad, sobre el trabajo manual. Estas nuevas actividades implicaban mucho m\u00e1s que la disciplina de manos, m\u00fasculos y ojos en la fabricaci\u00f3n y el uso de herramientas, por \u00fatiles que estas fueran: tambi\u00e9n exig\u00edan el control de todas las funciones naturales del hombre, incluyendo sus \u00f3rganos de excreci\u00f3n, sus desmesuradas emociones, sus promiscuas actividades sexuales y sus atormentados y estimulantes sue\u00f1os. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Mediante la tenaz exploraci\u00f3n que el hombre hizo de sus capacidades org\u00e1nicas, se asignaron nuevos papeles a ojos, o\u00eddos, nariz, lengua, labios y \u00f3rganos sexuales. Hasta la mano dej\u00f3 de ser, como antes, una mera herramienta callosa especializada: ahora acariciaba el cuerpo amado, estrechaba al beb\u00e9 contra el pecho, hac\u00eda gestos significativos, o expresaba en rituales compartidos y danzas pre-establecidas sentimientos de otro modo inexpresables acerca de la vida o la muerte, de un pasado documentado en la memoria o de un futuro preocupante. Por tanto la t\u00e9cnica de las herramientas no es m\u00e1s que un fragmento de la biot\u00e9cnica, de la dotaci\u00f3n vital total del hombre. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Este don de la energ\u00eda neuronal excedentaria ya estaba presente en los antepasados del hombre. La <strong>Dra. Alison Jolly<\/strong> ha explicado recientemente que el desarrollo del cerebro de los lem\u00faridos se deriva de su vocaci\u00f3n l\u00fadico-atl\u00e9tica, sus acicalamientos rec\u00edprocos y su sociabilidad acentuada, m\u00e1s que de su costumbre de utilizar herramientas y recolectar alimentos; la curiosidad explo<\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">ratoria del hombre, su capacidad de imitar y sus manipulaciones, ociosas y sin pretensi\u00f3n de contrapartida ulterior alguna, ya eran algo manifiesto en sus parientes simiescos. En el lenguaje popular de diversos pa\u00edses, \u00ab<em>hacer moner\u00edas<\/em>\u00bb o andar \u00ab<em>moneando<\/em>\u00bb son formas de identificar esa inclinaci\u00f3n l\u00fadica sin prop\u00f3sito utilitario alguno. M\u00e1s adelante mostrar\u00e9 que incluso hay motivos para suponer que los modelos estandarizados observables en la fabricaci\u00f3n primitiva de herramientas pueden derivarse, en gran parte, de los movimientos estrictamente repetitivos de los rituales, los c\u00e1nticos y las danzas&#8230; formas que desde hace much\u00edsimos siglos existieron en estado perfecto entre los pueblos primitivos, generalmente en un estilo mucho m\u00e1s refinado que sus herramientas. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Homo_ludens\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft wp-image-2298517\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/Huizinga-Homo-ludens-200x300.jpg\" alt=\"\" width=\"260\" height=\"390\" data-id=\"2298517\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/Huizinga-Homo-ludens-200x300.jpg 200w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/Huizinga-Homo-ludens.jpg 666w\" sizes=\"auto, (max-width: 260px) 100vw, 260px\" \/><\/a>No hace mucho, el historiador holand\u00e9s <strong>J. Huizinga<\/strong> present\u00f3 m su <em>Homo ludens<\/em> multitud de pruebas para proponer la hip\u00f3tesis de que el juego, antes que el trabajo, fue el elemento constituyente de la cultura humana y que las actividades m\u00e1s serias del hombre pertenecen al \u00e1mbito de los pasatiempos. De acuerdo con este criterio, el ritual y la mimesis, los deportes, los juegos y las representaciones teatrales, emanciparon al hombre de sus insistentes v\u00ednculos animales. Y nada podr\u00eda demostrarlo mejor, se me ocurre a\u00f1adir, que esas ceremonias primitivas en las que el hombre jugaba a ser otra clase de animal. Mucho antes de que hubiese adquirido la facultad de transformar el entorno natural, el hombre hab\u00eda creado un entorno en miniatura -el campo simb\u00f3lico del juego-, en el que todas las funciones vitales pod\u00edan reconstituirse de modo estrictamente humano, al igual que en un juego. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Tan sorprendente era la tesis de <em>Homo<\/em> <em>ludens<\/em> que su asombrado traductor modific\u00f3 deliberadamente la expresa declaraci\u00f3n de <strong>Huizinga<\/strong> seg\u00fan la cual toda cultura era una forma de juego, por la noci\u00f3n, m\u00e1s obvia y convencional, de que el juego es un elemento de la cultura. Pero la noci\u00f3n de que el hombre no es ni <em>Homo sapiens <\/em>ni<em> homo ludens<\/em>, sino ante todo <em>homo<\/em> <em>faber<\/em>, se ha<\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">b\u00eda apoderado tan firme y profundamente del pensamiento occidental contempor\u00e1neo, que la sostuvo hasta <strong>Henri<\/strong> <strong>Bergson<\/strong>. Tan seguros estaban los arque\u00f3logos del siglo XIX de la primac\u00eda de las herramientas de piedra y las lanzas en la \u00ab<em>lucha por la existencia<\/em>\u00bb, que incluso cuando en <strong>1879<\/strong> se descubrieron<\/span><\/p>\n<figure id=\"attachment_2298519\" aria-describedby=\"caption-attachment-2298519\" style=\"width: 220px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"https:\/\/www.thecollector.com\/henri-bergson-philosophy-of-memory\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-2298519\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/Henri-Bergson-sombrero-300x300.webp\" alt=\"\" width=\"220\" height=\"220\" data-id=\"2298519\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/Henri-Bergson-sombrero-300x300.webp 300w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/Henri-Bergson-sombrero-150x150.webp 150w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/Henri-Bergson-sombrero-768x768.webp 768w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/Henri-Bergson-sombrero.webp 900w\" sizes=\"auto, (max-width: 220px) 100vw, 220px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-2298519\" class=\"wp-caption-text\"><span style=\"color: #008000;\">Henri Bergson<\/span><\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">en <em>Espa\u00f1a<\/em> las primeras pinturas rupestres, \u00ab<em>competentes autoridade<\/em>s\u00bb las denunciaron de antemano como una patra\u00f1a escandalosa, bas\u00e1ndose en el argumento de que los cazadores de la <em>Edad de Hielo<\/em> no podr\u00edan haber dispuesto ni del tiempo libre ni de la espiritualidad precisa para producir el elegante arte de <em><strong>Altamira<\/strong><\/em>. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Pero lo que el <em>Homo sapiens<\/em> pose\u00eda ya en grado singular era el esp\u00edritu precisamente: un esp\u00edritu basado en el empleo m\u00e1s completo posible de todos sus \u00f3rganos corporales, no solo de las manos. En esta cr\u00edtica de los estereotipos tecnol\u00f3gicos obsoletos, yo ir\u00eda a\u00fan m\u00e1s lejos, pues sostengo que, en cada etapa, el objetivo de los inventos y transformaciones del hombre fue menos el de acrecentar la provisi\u00f3n de alimentos o controlar la naturaleza, que el de emplear sus propios e inmensos recursos org\u00e1nicos para expresar su potencialidad latente, colmando as\u00ed sus aspiraciones y demandas supra org\u00e1nicas de forma m\u00e1s plena. <\/span><\/p>\n<figure id=\"attachment_2298514\" aria-describedby=\"caption-attachment-2298514\" style=\"width: 221px\" class=\"wp-caption alignleft\"><a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Autor:Tylor,_Edward_Burnett#:~:text=Antrop%C3%B3logo%20brit%C3%A1nico%2C%20considerado%20como%20el,con%20el%20de%20James%20G.\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-2298514\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/225px-Edward_Burnett_Tylor-221x300.jpg\" alt=\"\" width=\"221\" height=\"300\" data-id=\"2298514\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/225px-Edward_Burnett_Tylor-221x300.jpg 221w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/225px-Edward_Burnett_Tylor.jpg 225w\" sizes=\"auto, (max-width: 221px) 100vw, 221px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-2298514\" class=\"wp-caption-text\"><span style=\"color: #008000;\">Edward Burnett Tylor<\/span><\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Cuando el hombre no se ve\u00eda coartado por las presiones hostiles del entorno, la elaboraci\u00f3n de una cultura simb\u00f3lica respond\u00eda a una necesidad m\u00e1s imperativa que la de controlar el entorno, y es inevitable deducir que esta necesidad se anticip\u00f3 ampliamente a la aparici\u00f3n de la segunda, y tambi\u00e9n que durante mucho tiempo le llev\u00f3 la delantera. Entre los soci\u00f3logos, <strong>Leslie White<\/strong> merece nuestro reconocimiento por haber dado la debida importancia a este hecho e insistido en el \u00ab<em>espiritualizar<\/em>\u00bb y el \u00ab<em>simbolizar<\/em>\u00bb del hombre primitivo&#8230; aunque no haya hecho as\u00ed sino recuperar para la generaci\u00f3n actual las perspectivas originales del padre de la antropolog\u00eda, <a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Autor:Tylor,_Edward_Burnett#:~:text=Antrop%C3%B3logo%20brit%C3%A1nico%2C%20considerado%20como%20el,con%20el%20de%20James%20G.\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><strong>Edward Tylor<\/strong><\/a>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">De acuerdo con esta lectura, la evoluci\u00f3n del lenguaje -culminaci\u00f3n de las m\u00e1s elementales formas de expresi\u00f3n y transmisi\u00f3n de significados- fue incomparablemente m\u00e1s importante para la evoluci\u00f3n humana posterior que la elaboraci\u00f3n de una monta\u00f1a de hachas manuales. Frente a la coordinaci\u00f3n relativamente sencilla requerida para utilizar herramientas, el intrincado engranaje de los m\u00faltiples \u00f3rganos necesarios para crear el lenguaje articulado fue un progreso mucho m\u00e1s sorprendente. Este esfuerzo debe de haber ocupado gran parte del tiempo, las energ\u00edas y la actividad mental de los primeros hombres, pues el producto colectivo final (<em>el lenguaje articulado<\/em>) ya era infinitamente m\u00e1s complejo y sofisticado en los albores de la civilizaci\u00f3n que toda la dotaci\u00f3n de herramientas de <em>Mesopotamia<\/em> o <em>Egipto<\/em>. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">As\u00ed pues, considerar al hombre ante todo como un animal que usa herramientas equivale a pasar por alto los principales cap\u00edtulos de la historia de la humanidad. Frente a tan petrificada teor\u00eda, expondr\u00e9 el punto de vista seg\u00fan el cual el hombre es antes un animal fabricante de esp\u00edritu, capaz de dominarse y dise\u00f1arse a s\u00ed mismo, y tambi\u00e9n que el foco principal de sus actividades es ante todo su propio organismo y la organizaci\u00f3n social en la que este encuentra su m\u00e1s plena expresi\u00f3n. Hasta que el hombre no logr\u00f3 hacer algo de s\u00ed, poco pudo hacer del mundo que le rodeaba. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En este proceso de auto descubrimiento y auto transformaci\u00f3n, las herramientas en sentido estricto rindieron buenos servicios como instrumentos subsidiarios, pero no como principal agente de la evoluci\u00f3n humana, pues hasta llegar a nuestra \u00e9poca la t\u00e9cnica nunca se ha disociado de la totalidad cultural m\u00e1s amplia en cuyo seno ha funcionado siempre el hombre en tanto ser humano. Es caracter\u00edstico que en griego cl\u00e1sico la palabra <strong><em>tekhn\u00e9<\/em><\/strong> no distinga entre producci\u00f3n industrial y arte \u00ab<em>refinado<\/em>\u00bb o simb\u00f3lico, y que durante la mayor parte de la historia humana estos fuesen aspectos\u00a0<\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">inseparables, pues por un lado se aten\u00eda a las condiciones y funciones objetivas, y por otro respond\u00eda a necesidades subjetivas.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<figure id=\"attachment_2298520\" aria-describedby=\"caption-attachment-2298520\" style=\"width: 480px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Cueva_de_Altamira\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-2298520\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/ALTAMIRA_Vista_general_del_techo_de_policromos-300x201.jpg\" alt=\"\" width=\"480\" height=\"322\" data-id=\"2298520\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/ALTAMIRA_Vista_general_del_techo_de_policromos-300x201.jpg 300w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/ALTAMIRA_Vista_general_del_techo_de_policromos-768x515.jpg 768w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/ALTAMIRA_Vista_general_del_techo_de_policromos.jpg 800w\" sizes=\"auto, (max-width: 480px) 100vw, 480px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-2298520\" class=\"wp-caption-text\"><span style=\"color: #008000;\">Techo de la Gran Sala desde el punto de vista de un visitante actual<\/span><\/figcaption><\/figure>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En el punto de partida, la t\u00e9cnica estaba relacionada con la naturaleza total del hombre, que participaba activamente en todos los aspectos de la industria; de este modo, en el principio, la t\u00e9cnica estuvo centrada en la vida, no en el trabajo ni en el poder. Como en cualquier otro complejo ecol\u00f3gico, la diversidad de los intereses y objetivos humanos, as\u00ed como las distintas necesidades org\u00e1nicas, evitaron la hipertrofia de cualquiera de sus componentes aislados. Aunque el lenguaje fuera la m\u00e1s poderosa expresi\u00f3n simb\u00f3lica del hombre, surgi\u00f3, como intentar\u00e9 demostrar, de la misma fuente com\u00fan que finalmente engendr\u00f3 la m\u00e1quina: del orden primigenio y repetitivo de lo ritual, una forma de orden que el hombre se vio obligado a desarrollar en defensa propia, para poder controlar la tremenda sobrecarga de energ\u00eda ps\u00edquica que su voluminoso cerebro pon\u00eda ya a su disposici\u00f3n. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Lejos de menospreciar el papel de la t\u00e9cnica, sin embargo, de-mostrar\u00e9 m\u00e1s bien que en cuanto se estableci\u00f3 esta organizaci\u00f3n interna b\u00e1sica, la t\u00e9cnica sirvi\u00f3 de apoyo a la expresi\u00f3n humana y ampli\u00f3 sus posibilidades. La disciplina adquirida en la fabricaci\u00f3n: y aplicaci\u00f3n de herramientas sirvi\u00f3 como oportuno correctivo, seg\u00fan esta hip\u00f3tesis, para el exorbitante poder de invenci\u00f3n que el lenguaje articulado otorg\u00f3 al hombre&#8230; poder que de lo contrario habr\u00eda hinchado en exceso al ego y tentado al hombre de sustituir el trabajo eficiente por f\u00f3rmulas verbales m\u00e1gicas.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-2298776 size-full\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/Arte-rupestre-3.jpg\" alt=\"\" width=\"470\" height=\"313\" data-id=\"2298776\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/Arte-rupestre-3.jpg 470w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/Arte-rupestre-3-300x200.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 470px) 100vw, 470px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Seg\u00fan esta interpretaci\u00f3n, el logro espec\u00edficamente humano, que separ\u00f3 al hombre de sus parientes <em>antropoides<\/em> m\u00e1s pr\u00f3ximos, fue la formaci\u00f3n de un nuevo yo, notablemente distinto en apariencia, conducta y plan de vida de sus primitivos antepasados animales. A medida que esta diferenciaci\u00f3n se fue ampliando y el n\u00famero de \u00ab<em>se\u00f1as de identidad<\/em>\u00bb claramente humanas aument\u00f3, el hombre aceler\u00f3 el proceso de su propia evoluci\u00f3n, logrando me<\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">diante la cultura y en un plazo relativamente corto cambios que otras especies obtuvieron laboriosamente a trav\u00e9s de procesos org\u00e1nicos, cuyos resultados, en contraste con los modos culturales del hombre, no eran f\u00e1ciles de corregir, mejorar o suprimir. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">De entonces en adelante, la principal ocupaci\u00f3n del hombre fue su <em>auto transformaci\u00f3n<\/em>, grupo por grupo, regi\u00f3n por <img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-2298775 alignleft\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/lascauxday-1-768x402-1-300x157.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"157\" data-id=\"2298775\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/lascauxday-1-768x402-1-300x157.jpg 300w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/lascauxday-1-768x402-1.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/>regi\u00f3n, cultura por cultura. Este proceso no solo salv\u00f3 al hombre de quedar permanentemente fijado a su condici\u00f3n animal originaria, sino que tambi\u00e9n emancip\u00f3 a su \u00f3rgano m\u00e1s desarrollado, el cerebro, dej\u00e1ndolo disponible para tareas distintas que las de asegurar la supervivencia f\u00edsica. El rasgo humano dominante, fundamento de todos los dem\u00e1s, es esta capacidad de auto identificaci\u00f3n consciente, de<em> auto transformaci\u00f3n<\/em> y, en definitiva, de <em>auto conocimiento<\/em>. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Todas las manifestaciones de la <em>cultura humana<\/em>, desde el <em>ritual<\/em> y el <em>lenguaje<\/em> hasta la indumentaria y la organizaci\u00f3n social, tienen como finalidad \u00faltima remodelar el organismo y la expresi\u00f3n de la personalidad del hombre. Si solo ahora hemos reconocido este rasgo caracter\u00edstico, quiz\u00e1 sea porque el arte, la pol\u00edtica y la t\u00e9cnica contempor\u00e1neos ofrecen amplios indicios de que el hombre puede estar a punto de perderlo y convertirse, no ya en un animal inferior, sino en un insignificante ameboide informe. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Al refundir las estereotipadas representaciones de la evoluci\u00f3n humana, afortunadamente he podido echar mano de un corpus cada vez m\u00e1s amplio de pruebas biol\u00f3gicas y antropol\u00f3gicas que hasta ahora no hab\u00eda sido correlacionado ni interpretado de forma plena. No obstante, me doy perfecta cuenta, por supuesto, de que a pesar de estas bases<img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-2298779 alignright\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/Arte-rupestre-1-300x282.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"282\" data-id=\"2298779\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/Arte-rupestre-1-300x282.jpg 300w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/Arte-rupestre-1.jpg 320w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/> sustanciales, los temas principales que voy a desarrollar y, con mayor motivo a\u00fan, las hip\u00f3tesis especulativas subsidiarias, topar\u00e1n con un justificado escepticismo, pues todav\u00eda han de ser sometidas a escrutinio cr\u00edtico competente. \u00bfHe de decir que, lejos de partir del deseo de refutar las opiniones\u00a0<\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">ortodoxas prevalecientes, en un principio las acept\u00e9 respetuosamente, puesto que no conoc\u00eda otras? Solo al no haber podido descubrir fundamento alguno para explicar la abrumadora adhesi\u00f3n del hombre moderno a su tecnolog\u00eda, a\u00fan a expensas de su salud, de su seguridad f\u00edsica, de su equilibrio mental y de su posible desenvolvimiento futuro, me decid\u00ed a rexaminar la naturaleza del hombre y todo el curso de los cambios tecnol\u00f3gicos. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Adem\u00e1s de descubrir el campo aborigen de la inventiva humana, no en la tarea de fabricaci\u00f3n de herramientas externas, sino ante todo en la reconstrucci\u00f3n de sus \u00f3rganos corporales, he intentado seguir otra pista mucho m\u00e1s reciente: examinar la amplia veta de irracionalidad que recorre toda la historia humana, en oposici\u00f3n a su herencia animal, sensata y funcionalmente racional. En comparaci\u00f3n con otros antropoides, cabr\u00eda aludir sin iron\u00eda a la superior irracionalidad del hombre. Sin duda la evoluci\u00f3n humana pone de manifiesto una predisposici\u00f3n cr\u00f3nica al error, la maldad, las fantas\u00edas desorbitadas, las alucinaciones, el \u00ab<em>pecado original<\/em>\u00bb y hasta la mala conducta socialmente organizada y santificada, como se constata en la pr\u00e1ctica de los sacrificios humanos y las torturas legalizadas. Al escapar de las determinaciones org\u00e1nicas, el hombre renunci\u00f3 a la innata humildad y estabilidad mental de especies menos aventureras. Y no obstante, algunos de sus descubrimientos m\u00e1s err\u00e1ticos abrieron valiosos \u00e1mbitos que la evoluci\u00f3n puramente org\u00e1nica jam\u00e1s hab\u00eda explorado a lo largo de miles de millones de a\u00f1os. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Fueron muchos los infortunios que siguieron a este proceso por el que el hombre abandon\u00f3 su mera animalidad, pero <img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-2298778 alignleft\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/descubre-el-arte-rupestre-paleolitico-en-la-cueva-de-la-covaciella-300x169.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"169\" data-id=\"2298778\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/descubre-el-arte-rupestre-paleolitico-en-la-cueva-de-la-covaciella-300x169.jpg 300w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/descubre-el-arte-rupestre-paleolitico-en-la-cueva-de-la-covaciella-768x432.jpg 768w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/descubre-el-arte-rupestre-paleolitico-en-la-cueva-de-la-covaciella-678x381.jpg 678w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/descubre-el-arte-rupestre-paleolitico-en-la-cueva-de-la-covaciella.jpg 878w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/>tambi\u00e9n fueron muchas las ganancias. La propensi\u00f3n del hombre a mezclar fantas\u00edas y proyecciones, deseos y designios, abstracciones e ideolog\u00edas, con los lugares comunes de la experiencia cotidiana, se convirtieron (<em>ahora se ve mejor<\/em>) en una fuente importante de enorme creatividad. No existe ninguna l\u00ednea divisoria\u00a0<\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">n\u00edtida entre lo irracional y lo suprarracional, y la administraci\u00f3n de estos dones ambivalentes siempre ha sido uno de los principales problemas de la humanidad. Una de las razones por las que las actuales interpretaciones utilitarias de la ciencia y la t\u00e9cnica son tan poco profundas es que desconocen que este aspecto de la cultura humana ha estado tan abierto como cualquier otra parte de la existencia del hombre tanto a aspiraciones trascendentales como a compulsiones demon\u00edacas, y nunca ha estado tan abierto ni ha sido tan vulnerable como hoy.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-2298777 size-full\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/Arte-rupestre-2.jpg\" alt=\"\" width=\"400\" height=\"313\" data-id=\"2298777\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/Arte-rupestre-2.jpg 400w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/Arte-rupestre-2-300x235.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Los factores irracionales que a veces impulsaron constructivamente la ulterior evoluci\u00f3n humana (<em>pese a que muy a menudo tambi\u00e9n la distorsionaron<\/em>) se hicieron patentes en el momento en que los elementos formativos de las culturas paleol\u00edticas y neol\u00edticas se unieron en la gran implosi\u00f3n cultural que tuvo lugar hacia el <em>cuarto milenio a. C<\/em>., que suele denominarse \u00ab<em>el nacimiento de la civilizaci\u00f3n<\/em>\u00bb. Desde el punto de vista t\u00e9cnico, lo m\u00e1s notable de esta transformaci\u00f3n es que no fue el resultado de inventos mec\u00e1nicos, sino de una forma de organizaci\u00f3n social radicalmente nueva: un producto del mito, la magia, la religi\u00f3n y la naciente ciencia de la astronom\u00eda. La implosi\u00f3n de fuerzas pol\u00edticas sagradas y de instalaciones tecnol\u00f3gicas no puede explicarse mediante ning\u00fan inventario de herramientas, m\u00e1quinas elementales y procesos t\u00e9cnicos entonces disponibles. Tampoco el carromato, el arado, la rueda de alfarero ni los carros militares podr\u00edan haber provocado por s\u00ed solos las grandiosas transformaciones que se produjeron en los grandes valles de <em>Egipto<\/em>, <em>Mesopotamia<\/em> y la <em>India<\/em>, y que acabaron por transmitirse, poco a poco o por oleadas, a muchas otras partes del planeta.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"> El estudio de la <em><strong>Era de las Pir\u00e1mides<\/strong><\/em> que llev\u00e9 a cabo como preparaci\u00f3n de <em><strong>La ciudad en la historia<\/strong><\/em> me revel\u00f3 de forma imprevista que <strong>entre las primeras civilizaciones autoritarias del <em>Pr\u00f3ximo Oriente<\/em> y la nuestra hay un estrecho paralelismo<\/strong>, pese a que\u00a0<\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">la mayor\u00eda de nuestros contempor\u00e1neos siguen considerando la t\u00e9cnica moderna no solo como punto culminante de la evoluci\u00f3n intelectual del hombre, sino como fen\u00f3meno totalmente nuevo. Muy al contrario, descubr\u00ed que lo que los economistas denominan \u00faltimamente la \u00ab<strong><em>Era del Maquinismo<\/em><\/strong>\u00bb, o la \u00ab<em><strong>Era de la Energ\u00eda<\/strong><\/em>\u00bb, se origin\u00f3, no en la llamada \u00ab<em>revoluci\u00f3n industrial<\/em>\u00bb del siglo XVIII, sino desde el principio mismo de la civilizaci\u00f3n, en la organizaci\u00f3n de una m\u00e1quina arquet\u00edpica, compuesta de partes humanas. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En relaci\u00f3n con este nuevo mecanismo cabe subrayar dos rasgos que lo identifican a lo largo de su curso hist\u00f3rico hasta llegar al presente: el primero es que los organizadores de la m\u00e1quina remit\u00edan su poder\u00edo y su autoridad a una fuente celestial. El orden c\u00f3smico era el fundamento de este nuevo orden humano. La exactitud en las medidas, el sistema mec\u00e1nico abstracto y la regularidad compulsiva de esta \u00ab<em><strong>megam\u00e1quina<\/strong><\/em>\u00bb, como la llamar\u00e9, surgieron directamente de la observaci\u00f3n astron\u00f3mica y el c\u00e1lculo cient\u00edfico. Semejante orden, inflexible y previsible, incorporado m\u00e1s tarde al calendario, se transfiri\u00f3 a la regimentaci\u00f3n de los componentes humanos. Este orden mecanizado, a diferencia de otras formas anteriores del orden ritualizado, era exterior al hombre. Mediante la combinaci\u00f3n del mandato divino y una despiadada coacci\u00f3n militar, amplias poblaciones se vieron obligadas a soportar una agobiante pobreza y trabajos forzados en el desempe\u00f1o de tareas rutinarias que embotaban la mente, para asegurar \u00ab<em><strong>Vida, Prosperidad y Salud<\/strong><\/em>\u00bb al soberano divino o semi divino y su s\u00e9quito.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-6594 size-full\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/hombre-de-vitruvio-leonardo-da-vinci-fdr.jpg\" alt=\"\" width=\"250\" height=\"315\" data-id=\"6594\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/hombre-de-vitruvio-leonardo-da-vinci-fdr.jpg 250w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/hombre-de-vitruvio-leonardo-da-vinci-fdr-238x300.jpg 238w\" sizes=\"auto, (max-width: 250px) 100vw, 250px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El segundo rasgo que debemos subrayar es que los graves defectos sociales de esta <em>gran m\u00e1quina humana<\/em> fueron compensados en parte por sus magn\u00edficos logros en lo que se refiere al control de las inundaciones y la producci\u00f3n de cereales, que pusieron los cimientos para conquistas cada vez m\u00e1s amplias en todos los \u00e1mbitos de la cultura humana: en la arquitectura monumental, en la codificaci\u00f3n de la ley, en el pensamiento sistem\u00e1ticamen<\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">te ejercido y documentado de modo permanente, y tambi\u00e9n en la multiplicaci\u00f3n de las potencialidades de la mente mediante la reuni\u00f3n en centros ceremoniales urbanos de una poblaci\u00f3n variopinta, con muy distintos trasfondos regionales y vocacionales. Tal orden, tal abundancia, tal seguridad colectiva y tan estimulante mezcla cultural, se logr\u00f3 primero en <em>Mesopotamia<\/em> y en <em>Egipto<\/em>, y m\u00e1s tarde en la <em>India<\/em>, <em>China<\/em> y <em>Persia<\/em>, as\u00ed como en las culturas andina y maya. Y jam\u00e1s fueron superadas hasta que la <strong>megam\u00e1quina<\/strong> fue reconstituida bajo una nueva forma en nuestros d\u00edas. Por desgracia, estos progresos culturales fueron ampliamente contrarrestados por regresiones sociales de id\u00e9ntica magnitud.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Desde el punto de vista conceptual, hace cinco mil a\u00f1os los instrumentos de mecanizaci\u00f3n ya se hab\u00edan emancipado de toda funci\u00f3n y objetivo humano, salvo el aumento continuo del orden, el poder\u00edo, la previsi\u00f3n y, ante todo, del control. Esta ideolog\u00eda <em>protocient\u00edfica<\/em> iba acompa\u00f1ada de la regimentaci\u00f3n correspondiente y la degradaci\u00f3n de actividades humanas que en otro tiempo hab\u00edan sido aut\u00f3nomas: fue entonces cuando hicieron su aparici\u00f3n, por primera vez, la \u00ab<em>cultura de masas<\/em>\u00bb y el \u00ab<em>control de masas<\/em>\u00bb. Con mordaz simbolismo, los productos definitivos de la <strong>megam\u00e1quina<\/strong> en <em>Egipto<\/em> fueron tumbas colosales habitadas por cad\u00e1veres momificados, mientras que m\u00e1s tarde en <em><strong>Asiria<\/strong><\/em>, como suceder\u00eda reiteradamente en todos los imperios en expansi\u00f3n, el principal testimonio de la eficiencia t\u00e9cnica de la <strong>megam\u00e1quina<\/strong> fue una inmensa extensi\u00f3n de ciudades y aldeas devastadas y campos est\u00e9riles, prototipo de las atrocidades \u00ab<em>civilizadas<\/em>\u00bb semejantes de nuestra \u00e9poca. En cuanto a las monumentales <em>pir\u00e1mides egipcias<\/em>, \u00bfqu\u00e9 son sino el equivalente est\u00e1tico exacto de nuestros <em>cohetes espaciales<\/em>? Ambos son artilugios para asegurar a un coste extravagante un pasaje al <em>Cielo<\/em> para unos cuantos privilegiados.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\">En cuanto a las monumentales pir\u00e1mides egipcias, \u00bfqu\u00e9 son sino el equivalente est\u00e1tico exacto de nuestros cohetes espaciales? Ambos son artilugios para asegurar a un coste extravagante un pasaje al Cielo para unos cuantos privilegiados<\/span><\/strong><\/p>\n<\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Los colosales desmanes de una cultura deshumanizada centrada solo en el poder manchan repetida y mon\u00f3tonamente las p\u00e1<\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">ginas de la historia, desde el saqueo de <em><strong>Sumer<\/strong><\/em> hasta la destrucci\u00f3n de <em>Varsovia<\/em> y <em>Rotterdam<\/em>, de <em>Tokio<\/em> y de <em>Hiroshima<\/em>. M\u00e1s pronto o m\u00e1s tarde (<em>es lo que se deduce de este an\u00e1lisis<\/em>) tendremos que tener el valor de preguntamos: \u00bfacaso la asociaci\u00f3n de un poder y una productivi<\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">dad desmesurados con una violencia y una destructividad igualmente desmesurada es algo puramente accidental?<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-24215\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/ARQUEOLOGIASUMERIA-300x235.jpg\" alt=\"\" width=\"400\" height=\"314\" data-id=\"24215\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/ARQUEOLOGIASUMERIA-300x235.jpg 300w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/ARQUEOLOGIASUMERIA.jpg 640w\" sizes=\"auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">A medida que desentra\u00f1aba este paralelismo y segu\u00eda la pista de la m\u00e1quina arquet\u00edpica en la historia posterior de <em>Occidente<\/em>, quedaron extra\u00f1amente aclaradas muchas manifestaciones irracionales y oscuras de nuestra cultura altamente mecanizada y supuestamente racional, pues en ambos casos, unos progresos inmensos en saberes valiosos y productividad aprovechable fueron anulados por una proliferaci\u00f3n igualmente grande de derroches ostentosos, hostilidad paranoica, destructividad insensata y espantosos exterminios aleatorios. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Este estudio conducir\u00e1 al lector hasta los umbrales del mundo moderno: a la Europa Occidental del siglo XVI<\/strong>. Aunque algunas de sus implicaciones no puedan apreciarse en su totalidad hasta que los sucesos de los \u00faltimos cuatro siglos sean debidamente examinados y evaluados de nuevo, para las inteligencias suficientemente perspicaces, buena parte de lo preciso para comprender -y quiz\u00e1 corregir- el rumbo de la t\u00e9cnica contempor\u00e1nea resultar\u00e1 ya patente desde los primeros cap\u00edtulos. Esta interpretaci\u00f3n ampliada del pasado es un paso imprescindible para librarse de la funesta insuficiencia de los conocimientos de una sola generaci\u00f3n. Si no nos tomamos el tiempo indispensable para examinar el pasado, nos faltar\u00e1 la perspicacia necesaria para comprender el presente y dar rumbo al futuro, pues <strong>el pasado nunca nos abandona, y el futuro ya est\u00e1 aqu\u00ed<\/strong>.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-2298499\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/Lewis-Mumford-joven.jpg\" alt=\"\" width=\"260\" height=\"304\" data-id=\"2298499\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 18pt;\"><strong><span style=\"color: #008000;\">*******<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p><strong>RELACIONADOS:<\/strong><\/p>\n<blockquote class=\"wp-embedded-content\" data-secret=\"9EmuwZFWiB\"><p><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2024\/06\/11\/cerebro-y-mente-mumford\/\">CEREBRO Y MENTE (El Mito de la M\u00e1quina), por Lewis Mumford (1895-1990)<\/a><\/p><\/blockquote>\n<p><iframe loading=\"lazy\" class=\"wp-embedded-content\" sandbox=\"allow-scripts\" security=\"restricted\" style=\"position: absolute; clip: rect(1px, 1px, 1px, 1px);\" title=\"\u00abCEREBRO Y MENTE (El Mito de la M\u00e1quina), por Lewis Mumford (1895-1990)\u00bb \u2014 Punto Cr\u00edtico Derechos Humanos\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2024\/06\/11\/cerebro-y-mente-mumford\/embed\/#?secret=Im48T2LucF#?secret=9EmuwZFWiB\" data-secret=\"9EmuwZFWiB\" width=\"500\" height=\"282\" frameborder=\"0\" marginwidth=\"0\" marginheight=\"0\" scrolling=\"no\"><\/iframe><\/p>\n<blockquote class=\"wp-embedded-content\" data-secret=\"BUnGoF4KQT\"><p><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2022\/09\/05\/la-megamaquina-por-lewis-mumford-parte-i\/\">\u00abLA MEGAM\u00c1QUINA\u00bb, por Lewis Mumford (Parte 1)<\/a><\/p><\/blockquote>\n<p><iframe loading=\"lazy\" class=\"wp-embedded-content\" sandbox=\"allow-scripts\" security=\"restricted\" style=\"position: absolute; clip: rect(1px, 1px, 1px, 1px);\" title=\"\u00ab\u00abLA MEGAM\u00c1QUINA\u00bb, por Lewis Mumford (Parte 1)\u00bb \u2014 Punto Cr\u00edtico Derechos Humanos\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2022\/09\/05\/la-megamaquina-por-lewis-mumford-parte-i\/embed\/#?secret=6rGo36rORZ#?secret=BUnGoF4KQT\" data-secret=\"BUnGoF4KQT\" width=\"500\" height=\"282\" frameborder=\"0\" marginwidth=\"0\" marginheight=\"0\" scrolling=\"no\"><\/iframe><\/p>\n<blockquote class=\"wp-embedded-content\" data-secret=\"sjZ0aLEPz2\"><p><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2022\/09\/06\/la-megamaquina-por-lewis-mumford-parte-ii-2\/\">\u00abLA MEGAM\u00c1QUINA\u00bb, por Lewis Mumford (y Parte 2)<\/a><\/p><\/blockquote>\n<p><iframe loading=\"lazy\" class=\"wp-embedded-content\" sandbox=\"allow-scripts\" security=\"restricted\" style=\"position: absolute; clip: rect(1px, 1px, 1px, 1px);\" title=\"\u00ab\u00abLA MEGAM\u00c1QUINA\u00bb, por Lewis Mumford (y Parte 2)\u00bb \u2014 Punto Cr\u00edtico Derechos Humanos\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2022\/09\/06\/la-megamaquina-por-lewis-mumford-parte-ii-2\/embed\/#?secret=rdbkO7r4hy#?secret=sjZ0aLEPz2\" data-secret=\"sjZ0aLEPz2\" width=\"500\" height=\"282\" frameborder=\"0\" marginwidth=\"0\" marginheight=\"0\" scrolling=\"no\"><\/iframe><\/p>\n<blockquote class=\"wp-embedded-content\" data-secret=\"xIo76D4Zev\"><p><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2018\/07\/31\/mumford-y-galileo-mirando-a-la-luna-apuntes-sobre-la-imagen-mecanica-del-mundo\/\">Mumford y Galileo mirando a la Luna: apuntes sobre la imagen mec\u00e1nica del mundo<\/a><\/p><\/blockquote>\n<p><iframe loading=\"lazy\" class=\"wp-embedded-content\" sandbox=\"allow-scripts\" security=\"restricted\" style=\"position: absolute; clip: rect(1px, 1px, 1px, 1px);\" title=\"\u00abMumford y Galileo mirando a la Luna: apuntes sobre la imagen mec\u00e1nica del mundo\u00bb \u2014 Punto Cr\u00edtico Derechos Humanos\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2018\/07\/31\/mumford-y-galileo-mirando-a-la-luna-apuntes-sobre-la-imagen-mecanica-del-mundo\/embed\/#?secret=Ha4x0sZRj2#?secret=xIo76D4Zev\" data-secret=\"xIo76D4Zev\" width=\"500\" height=\"282\" frameborder=\"0\" marginwidth=\"0\" marginheight=\"0\" scrolling=\"no\"><\/iframe><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/author\/punto-critico\/\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-48\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2016\/11\/Mosca_Punto_Cr\u00edtico_40.png\" alt=\"\" width=\"80\" height=\"80\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<div class=\"mh-excerpt\"><p>EL MITO DE LA M\u00c1QUINA &nbsp; La necesidad de especulaci\u00f3n disciplinada Por Lewis Mumford &nbsp; El hombre moderno ha trazado un cuadro curiosamente distorsionado de s\u00ed mismo al interpretar su historia remota de acuerdo con <a class=\"mh-excerpt-more\" href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2024\/06\/04\/el-mito-de-la-maquina\/\" title=\"EL MITO DE LA M\u00c1QUINA, por Lewis Mumford (Presentaci\u00f3n y Cap\u00edtulo 1)\">[&#8230;]<\/a><\/p>\n<\/div>","protected":false},"author":3,"featured_media":2298505,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[15],"tags":[115],"class_list":{"0":"post-2298494","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","7":"category-sabiduria_perenne","8":"tag-mumford"},"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2298494","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2298494"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2298494\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/media\/2298505"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2298494"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2298494"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2298494"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}