{"id":2296822,"date":"2024-05-23T00:05:45","date_gmt":"2024-05-22T22:05:45","guid":{"rendered":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/?p=2296822"},"modified":"2024-05-21T13:34:34","modified_gmt":"2024-05-21T11:34:34","slug":"la-princesa-de-babilonia-por-voltaire","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2024\/05\/23\/la-princesa-de-babilonia-por-voltaire\/","title":{"rendered":"\u00abLa princesa de Babilonia\u00bb, por Voltaire"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\">La princesa de Babilonia<\/span><\/p>\n\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<h2 style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 24pt;\">LA PRINCESA DE BABILONIA<\/span><\/h2>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"font-size: 18pt;\">Voltaire\u00a0<\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><a href=\"https:\/\/ciudadseva.com\/autor\/voltaire\/cuentos\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Diccionario filos\u00f3fico<\/a>, 1764<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-2298401 size-medium\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/La-princesa-de-Babilonia-Voltaire-libro-218x300.jpg\" alt=\"La princesa de Babilonia\" width=\"218\" height=\"300\" data-id=\"2298401\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/La-princesa-de-Babilonia-Voltaire-libro-218x300.jpg 218w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/La-princesa-de-Babilonia-Voltaire-libro.jpg 725w\" sizes=\"auto, (max-width: 218px) 100vw, 218px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h3 style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 18pt;\">-I-<\/span><\/h3>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El anciano <strong>Belus<\/strong>, <em>rey de Babilonia<\/em>, se cre\u00eda el hombre m\u00e1s importante de la tierra, ya que todos sus cortesanos se lo dec\u00edan y todos sus historiadores se lo probaban. Esta ridiculez pod\u00eda disculp\u00e1rsele porque, efectivamente, sus antecesores hab\u00edan construido m\u00e1s de treinta mil a\u00f1os atr\u00e1s <em>Babilonia<\/em> y \u00e9l la hab\u00eda embellecido. Se sabe que su palacio y su parque, situados a algunas parasangas de <em>Babilonia<\/em>, se extend\u00edan entre el <em>\u00c9ufrates<\/em> y el <em>Tigris<\/em>, que ba\u00f1aban estas riberas encantadas. Su vasta mansi\u00f3n de tres mil pasos de frente se elevaba hasta las nubes. Su plataforma estaba rodeada por una balaustrada de m\u00e1rmol blanco, de cincuenta pies de altura, que sosten\u00eda las estatuas de todos los reyes y todos los hombres c\u00e9lebres del imperio. Esta plataforma, compuesta de dos hileras de ladrillos recubiertos por una espesa capa de plomo de una extremidad a la otra, soportaba doce pies de tierra y sobre esta tierra se hab\u00edan sembrado bosques de olivos, de naranjos, de limoneros, de palmeras, de claveros, de cocoteros, de canelos, que formaban avenidas impenetrables para los rayos del sol.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Las aguas del <em>\u00c9ufrates<\/em>, elevadas por medio de bombas dentro de cien columnas huecas, llegaban a esos jardines para llenar vastos estanques de m\u00e1rmol y, cayendo luego a otros canales, iban a formar en el parque cascadas de seis mil pies de largo y cien mil surtidores cuya altura apenas pod\u00eda percibirse, luego volv\u00edan al <em>\u00c9ufrates<\/em>, de donde hab\u00edan partido. Los <em>jardines de Semiramis<\/em>, que asombraron al Asia varios siglos despu\u00e9s, no eran m\u00e1s que una d\u00e9bil imitaci\u00f3n de estas antiguas maravillas: porque, en el tiempo de <strong>Semiramis<\/strong>, todo comenzaba a degenerarse, tanto entre los hombres como entre las mujeres.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Pero lo m\u00e1s admirable que hab\u00eda en Babilonia, lo que eclipsaba todo el resto, era la hija \u00fanica del rey, llamada <strong>Formosanta<\/strong>. Con el correr de los siglos, inspir\u00e1ndose en sus retratos y estatuas, <strong>Prax\u00edteles<\/strong> esculpi\u00f3 su <em><strong>Afrodita<\/strong><\/em> y aquella que fue llamada la <em><strong>Venus<\/strong><\/em> de hermosas nalgas. \u00a1Qu\u00e9 diferencia! \u00a1Oh cielos, del original a las copias! Y era por eso que <strong>Belus<\/strong> se sent\u00eda m\u00e1s orgulloso de su hija que de su reino. Ten\u00eda. dieciocho a\u00f1os: necesitaba un marido digno de ella, pero, \u00bfd\u00f3nde hallarlo? Un antiguo or\u00e1culo hab\u00eda dicho que <strong>Formosanta<\/strong> s\u00f3lo pod\u00eda pertenecer a aquel que tendiese el <em>arco de Nemrod<\/em>. Este <strong>Nemrod<\/strong>, poderoso cazador ante el Se\u00f1or, hab\u00eda dejado un arco de siete pies babil\u00f3nicos de altura, de una madera de \u00e9bano m\u00e1s dura que el hierro del <em>C\u00e1ucaso<\/em>, el que es trabajado en las <em>forjas de Derbent<\/em>, y ning\u00fan mortal desde <strong>Nemrod<\/strong>, hab\u00eda podido tensar este arco maravilloso.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Hab\u00eda sido dicho, adem\u00e1s, que el brazo que tendiese este arco deb\u00eda matar al le\u00f3n m\u00e1s terrible y peligroso que fuese soltado en el circo de <em><strong>Babilonia<\/strong><\/em>. Aquello no era todo: el que tensase el arco, el vencedor del le\u00f3n, deb\u00eda derrotar a todos sus rivales, pero deb\u00eda ser sobre todo muy talentoso, ser el m\u00e1s magn\u00edfico de los hombres, el m\u00e1s virtuoso, y poseer la cosa m\u00e1s rara que hubiese en todo el universo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Tres reyes se presentaron osando disputar a <strong>Formosanta<\/strong>: el <em><strong>fara\u00f3n de Egipto<\/strong><\/em>, el <em><strong>Sha de las Indias<\/strong> <\/em>y el <em><strong>gran Khan de los escitas<\/strong><\/em>. <strong>Belus<\/strong> eligi\u00f3 el d\u00eda y, en la extremidad de su parque, design\u00f3 el lugar del combate, en el vasto espacio bordeado por las aguas del <em>Tigris<\/em> y del <em>\u00c9ufrates<\/em> reunidas. Se levant\u00f3 alrededor de la liza un anfiteatro de m\u00e1rmol que pod\u00eda contener quinientos mil espectadores. Frente al anfiteatro se hallaba el trono del rey, el cual deb\u00eda aparecer con <strong>Formosanta<\/strong>, acompa\u00f1ados con toda la corte, y a derecha e izquierda, entre el trono y el anfiteatro, se hallaban otros tronos y otros sitiales para los tres reyes y para todos los otros soberanos que sintieran curiosidad por venir a ver esta augusta ceremonia.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El <em><strong>rey de Egipto<\/strong><\/em> lleg\u00f3 primero, montado sobre el <em>buey <strong>Apis<\/strong><\/em>, llevando en su mano el sistro de Isis. Lo segu\u00edan dos mil sacerdotes vestidos con ropajes de lino m\u00e1s blanco que la nieve, dos mil eunucos, dos mil magos y dos mil guerreros.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El <em><strong>r<\/strong><strong><em>ey<\/em> de las Indias<\/strong><\/em> lleg\u00f3 poco despu\u00e9s, en un carro arrastrado por doce elefantes. Ten\u00eda un cortejo a\u00fan m\u00e1s numeroso y m\u00e1s brillante que el del <em>fara\u00f3n de Egipto<\/em>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El \u00faltimo en aparecer fue el <em><strong>rey de los escitas<\/strong><\/em>. No llevaba tras \u00e9l m\u00e1s que guerreros elegidos, armados de arcos y flechas. Su montura era un soberbio tigre que \u00e9l hab\u00eda domado, tan alto como los m\u00e1s bellos caballos de <em>Persia<\/em>. La altura de este monarca, imponente y majestuosa, borraba la de sus rivales; sus brazos desnudos, tan nervudos como blancos, parec\u00edan tender ya el <em>arco de Nemrod<\/em>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Los tres pr\u00edncipes se prosternaron primero ante <strong>Belus<\/strong> y <strong>Formosanta<\/strong>. El <em>rey de Egipto<\/em> ofreci\u00f3 a la princesa los dos cocodrilos m\u00e1s bellos del <em>Nilo<\/em>, dos hipop\u00f3tamos, dos cebras, dos ratas de <em>Egipto<\/em> y dos momias, junto con los libros del gran <em><strong>Hermes<\/strong><\/em>, que \u00e9l cre\u00eda eran lo m\u00e1s raro que exist\u00eda sobre la tierra.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El <em><strong>rey de las Indias<\/strong><\/em> le ofreci\u00f3 cien elefantes que llevaban cada uno una torre de madera dorada y puso a sus pies el veda, escrito por la mano del mismo <strong>Xaca<\/strong>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El <em><strong>rey de los escitas<\/strong><\/em>, que no sab\u00eda leer ni escribir, present\u00f3 cien caballos de batalla cubiertos por gualdrapas de pieles de zorros negros.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">La princesa baj\u00f3 los ojos ante sus pretendientes y se inclin\u00f3 con una gracia tan modesta como noble. <strong>Belus<\/strong> hizo conducir a estos monarcas a los tronos que les hab\u00edan sido preparados.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00a1<em>Ojal\u00e1 hubiese tres hijas!<\/em> -les dijo-, <em>as\u00ed har\u00eda felices hoy a seis personas<\/em>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Luego hizo echar a suerte qui\u00e9n ensayar\u00eda primero el <em>arco de Nemrod<\/em>. Se colocaron en un casco de oro los nombres de los tres pretendientes. El del <em>rey de Egipto<\/em> sali\u00f3 primero, luego apareci\u00f3 el nombre del <em>rey de las Indias<\/em>. El <em>rey escita<\/em>, mirando el arco y a sus rivales, no lament\u00f3 en absoluto ser el tercero.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Mientras se preparaban estas brillantes pruebas, veinte mil pajes y veinte mil doncellas distribuyeron, sin confusi\u00f3n, refrescos a los espectadores entre las filas de asientos. Todo el mundo confesaba que los dioses s\u00f3lo hab\u00edan creado a los reyes para que ofreciesen fiestas todos los d\u00edas, siempre que \u00e9stas fuesen diversas; que la vida es demasiado breve para utilizarla de otra manera, que los procesos, las intrigas, la guerra, las querellas entre los sacerdotes, que consumen la vida humana, son cosas absurdas y horribles, que el hombre no ha nacido sino para la alegr\u00eda, que no le gustar\u00edan tan apasionada y continuamente los placeres si no hubiese sido ya conformado para ellos, que la esencia de la naturaleza humana es el goce y que todo el resto es locura. Esta excelente moral jam\u00e1s ha sido desmentida, a no ser por los hechos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Cuando iban a comenzar aquellas pruebas que decidir\u00edan la suerte de <strong>Formosanta<\/strong>, <em><strong>un joven desconocido montado sobre un unicornio<\/strong><\/em>, acompa\u00f1ado de su <em>valet<\/em> que iba montado de la misma manera y llevaba sobre su pu\u00f1o un <em><strong>gran p\u00e1jaro<\/strong><\/em>, se presenta ante la barrera. Los guardias se asombraron de ver en semejante compa\u00f1\u00eda a una figura que parec\u00eda una divinidad. Era, como despu\u00e9s se dijo, el rostro de <em><strong>Adonis<\/strong><\/em> sobre el cuerpo de <em><strong>H\u00e9rcules<\/strong><\/em>; era la majestad junto con la gracia. Sus cejas negras y sus rubios cabellos, mezcla de belleza desconocida en <em><strong>Babilonia<\/strong><\/em>, encantaron a toda la asamblea: todo el anfiteatro se puso de pie para admirarlo mejor; todas las mujeres de la corte fijaron sobre \u00e9l miradas asombradas. La misma <strong>Formosanta<\/strong>, que siempre bajaba los ojos, los levant\u00f3 y enrojeci\u00f3; los tres reyes palidecieron; todos los espectadores comparando a <strong>Formosanta<\/strong> con el desconocido exclamaban:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">&#8211;<em>\u00a1En todo el mundo s\u00f3lo este joven es tan bello como la princesa!<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Los ujieres, asombrados, le preguntaron si era rey. El extranjero repuso que no ten\u00eda ese honor, pero que por curiosidad hab\u00eda venido desde muy lejos para ver si exist\u00edan reyes que fueran dignos de <strong>Formosanta<\/strong>. Se lo ubic\u00f3 en la primera fila del anfiteatro, a \u00e9l, a su <em>valet<\/em>, a sus dos <em>unicornios<\/em> y a su <em>p\u00e1jaro<\/em>. Salud\u00f3 profundamente a <strong>Belus<\/strong>, a su hija, a los tres reyes y a la asamblea. Luego ocup\u00f3 su lugar sonroj\u00e1ndose, sus dos unicornios se acostaron a sus pies, su p\u00e1jaro se pos\u00f3 sobre su espalda, y su criado, que llevaba una peque\u00f1a bolsa, se sent\u00f3 a su lado.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Comenzaron las pruebas. Sacaron de su estuche el <em>arco de Nemrod<\/em>. El gran maestro de ceremonias, seguido de cincuenta pajes y precedido de veinte trompetas, lo present\u00f3 al <em>rey de Egipto<\/em>. \u00c9ste lo hizo bendecir por sus sacerdotes, y, pos\u00e1ndose sobre la cabeza del <em>buey <strong>Apis<\/strong><\/em>, no duda sobre que la primera victoria sea suya. Desciende al medio de la arena, lo intenta, agota sus fuerzas, hace contorsiones que excitan la risa del anfiteatro y que hacen sonre\u00edr hasta a la misma <strong>Formosanta<\/strong>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Su <em>capell\u00e1n<\/em> <em>mayor<\/em> se le acerca:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">&#8211;<em>Que su Majestad<\/em>-le dice-<em>renuncie a este vano honor, que s\u00f3lo pertenece a los m\u00fasculos y los nervios; triunfar\u00e9is en todo el resto. Vencer\u00e9is al le\u00f3n, puesto que ten\u00e9is el sable de Osiris. La princesa de Babilonia debe pertenecer al pr\u00edncipe que tenga mayor talento, y vos hab\u00e9is adivinado los enigmas. Ella debe desposar al m\u00e1s virtuoso, vos lo sois, puesto que hab\u00e9is sido educados por los sacerdotes de Egipto. El m\u00e1s generoso ser\u00e1 quien triunfe, y vos le hab\u00e9is regalado los m\u00e1s hermosos cocodrilos y las m\u00e1s hermosas ratas que se hallen en el Delta. Vos pose\u00e9is el buey Apis y los libros de Hermes, que son la cosa m\u00e1s rara del universo. Nadie puede disputaros a Formosanta<\/em>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">&#8211;<em>Ten\u00e9is raz\u00f3n<\/em>-dijo el <strong>rey de Egipto<\/strong> y volvi\u00f3 a ubicarse sobre el trono.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Se coloc\u00f3 luego el arco en las manos del <strong>rey de las Indias<\/strong>, quien a causa de eso, tuvo luego ampollas en las manos durante quince d\u00edas. Y se consol\u00f3 suponiendo que el <strong>rey de los escitas<\/strong> no tendr\u00eda m\u00e1s suerte que \u00e9l.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Llegando su turno, el <em>escita<\/em> manipul\u00f3 a su vez el arco. Un\u00eda la fuerza a la destreza; el arco pareci\u00f3 adquirir cierta elasticidad en sus manos, consigui\u00f3 doblarlo un poco, pero nunca lleg\u00f3 a tensarlo. El anfiteatro, a quien el buen aspecto de este pr\u00edncipe inspiraba inclinaciones favorables gimi\u00f3 ante su falta de \u00e9xito, y juzg\u00f3 que la bella princesa no se casar\u00eda jam\u00e1s.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Entonces el joven desconocido descendi\u00f3 de un salto a la arena y dirigi\u00e9ndose al <strong>rey de los escitas<\/strong> dijo:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">&#8211;<em>Que su majestad no se sienta asombrado por no haber logrado un \u00e9xito absoluto. Estos arcos de \u00e9bano se hacen en mi pa\u00eds; existe una manera determinada de encararlos. Vos ten\u00e9is mucho mayor m\u00e9rito por haber logrado doblarlo que el que puedo tener yo en tensarlo<\/em>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Inmediatamente tom\u00f3 una flecha, la ajust\u00f3 sobre la cuerda, tendi\u00f3 el <em>arco de Nemrod<\/em> e hizo volar la flecha mucho m\u00e1s all\u00e1 de las barreras. Un mill\u00f3n de manos aplaudieron este prodigio. <strong>Babilonia<\/strong> reson\u00f3 con las exclamaciones y las mujeres dec\u00edan:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">&#8211;<em>\u00a1Que fortuna que un mancebo tan hermoso tenga tanta fuerza!<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Luego sac\u00f3 de su bolsillo una plaquita de marfil, escribi\u00f3 sobre esta placa con una aguja de oro, at\u00f3 la placa de marfil al arco, y present\u00f3 todo a la princesa con una gracia que encantaba a todos los asistentes. Luego fue modestamente a ubicarse en su lugar, entre su <em>p\u00e1jaro<\/em> y su <em>valet<\/em>. <strong>Babilonia<\/strong> entera se sent\u00eda sorprendida, los tres reyes estaban confundidos pero el desconocido no pareci\u00f3 darse cuenta de ello.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Formosanta<\/strong> se sinti\u00f3 aun m\u00e1s sorprendida al leer sobre la plaqueta de marfil atada al arco estos breves versos escritos en lenguaje caldeo:<\/span><\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\">Si el arco de Nemrod lanza la guerra<\/span><\/strong><br \/>\n<strong><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\">Aviva el de Amor la suave dicha.<\/span><\/strong><br \/>\n<strong><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\">Vos lo ten\u00e9is. Por vos ese dios brilla<\/span><\/strong><br \/>\n<strong><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\">Y vence Y torna en due\u00f1o de la tierra.<\/span><\/strong><br \/>\n<strong><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\">Tres reyes poderosos, rivales hoy a muerte<\/span><\/strong><br \/>\n<strong><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\">Pretenden alto honor: el de agradaros.<\/span><\/strong><br \/>\n<strong><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\">No s\u00e9 cu\u00e1l prefer\u00eds; m\u00e1s ese bravo<\/span><\/strong><br \/>\n<strong><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\">El Universo envidiar\u00e1 la suerte.<\/span><\/strong><\/p>\n<\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Este breve <em>madrigal<\/em> no disgust\u00f3 a la princesa. Fue criticado por algunos se\u00f1ores de la vieja corte, que dijeron que otrora, en los buenos tiempos, se hubiese comparado a <strong>Belus<\/strong> con el sol y a <strong>Formosanta<\/strong> con la luna, su cuello con una torre, y su pecho con un celem\u00edn de harina. Dijeron que el extranjero no ten\u00eda imaginaci\u00f3n, que se apartaba de las reglas de la verdadera poes\u00eda, pero todas las damas juzgaron que estos versos eran muy galantes. Se sorprendieron de que un hombre que tend\u00eda tan bien el arco tuviese tanto ingenio. La dama de honor de la princesa le dijo:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">&#8211;<em>Se\u00f1ora he aqu\u00ed mucho talento desperdiciado. \u00bfPara qu\u00e9 le servir\u00e1n a este mancebo su ingenio y el arco de Belus?<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">&#8211;<em>Para ser admirado<\/em> -repuso <strong>Formosanta<\/strong>. &#8211;<em>\u00a1Ah!<\/em> -se dijo entre dientes la dama de honor-,<em> un madrigal m\u00e1s y podr\u00eda ser amado<\/em>. Mientras tanto <strong>Belus<\/strong>, luego de haber consultado a sus magos, declar\u00f3 que, si bien ninguno de los tres reyes hab\u00eda podido tender el <em>arco de Nemrod<\/em>, no era \u00e9sta raz\u00f3n suficiente para que su hija no se casara, y que ella pertenecer\u00eda a aquel que lograrse abatir al gran le\u00f3n que expresamente criaba en su casa de fieras. <strong>El rey de Egipto<\/strong>, que hab\u00eda sido educado en la sabidur\u00eda de su pa\u00eds, hall\u00f3 muy rid\u00edculo que un rey se expusiera a las fieras para poder cazarlo. Reconoc\u00eda que la posesi\u00f3n de <strong>Formosanta<\/strong> era algo muy valioso, pero pensaba que si el le\u00f3n lo mataba no podr\u00eda jam\u00e1s desposar a esta hermosa <em>babil\u00f3nica<\/em>. El <strong>rey de las Indias<\/strong> comparti\u00f3 el sentimiento del egipcio. Ambos llegaron a la conclusi\u00f3n de que el <strong>rey de Babilonia<\/strong> se burlaba de ellos, que deb\u00edan llamar a sus ej\u00e9rcitos para castigarlo, que ten\u00edan bastantes s\u00fabditos que se sentir\u00edan muy honrados de morir al servicio de sus se\u00f1ores, sin que esto costara un cabello de sus sacrosantas cabezas, que destronar\u00edan con facilidad al <strong>rey de Babilonia<\/strong> y luego echar\u00edan a suerte a la hermosa <strong>Formosanta<\/strong>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Habiendo llegado a este acuerdo, los dos reyes enviaron cada uno a su pa\u00eds una orden expresa de reunir un ej\u00e9rcito de trescientos mil hombres para raptar a <strong>Formosanta<\/strong>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Mientras tanto el <strong>rey de los escitas<\/strong> descendi\u00f3 solo a la arena cimitarra en mano. No se sent\u00eda perdidamente enamorado de los encantos de <strong>Formosanta<\/strong>: la gloria hab\u00eda sido hasta ese momento su \u00fanica pasi\u00f3n, ella hab\u00eda sido quien lo hab\u00eda conducido hasta <strong>Babilonia<\/strong>. Quer\u00eda que se viera que si los <strong>reyes de India y de Egipto<\/strong> eran lo bastante prudentes como para no comprometerse con los leones, \u00e9l era lo suficientemente valeroso como para no desde\u00f1ar este combate, y que reparar\u00eda el honor de la corona. Su raro valor no le permite siquiera servirse de la ayuda de su tigre. Se adelanta s\u00f3lo, livianamente armado, cubierto con un casco de acero guarnecido de oro y sombreado por tres penachos de crines blancas como la nieve.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Lanzan el le\u00f3n m\u00e1s enorme que se haya criado jam\u00e1s en las <em>monta\u00f1as del Antil\u00edbano<\/em> contra \u00e9l. Sus terribles garras parec\u00edan capaces de desgarrar a los tres reyes a la vez, y sus enormes fauces, de devorarlos. Sus horribles rugidos hac\u00edan vibrar el anfiteatro. Los dos fieros campeones se precipitan uno contra otro en r\u00e1pida carrera. El valiente <em>escita<\/em> hunde su espada en las fauces del le\u00f3n, pero la punta, chocando contra uno de esos dientes dur\u00edsimos que nada puede perforar, se quiebra en astillas, y el monstruo de las selvas, furioso por su herida, imprime ya la marca de sus u\u00f1as sangrientas en los flancos del monarca.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El <em>joven desconocido<\/em>, conmovido por el peligro que corre un pr\u00edncipe tan valiente, se lanza a la arena m\u00e1s r\u00e1pido que un rayo, corta la cabeza del le\u00f3n con la misma destreza de que luego hicieron gala en nuestras calesitas los j\u00f3venes caballeros, diestros en arrancar cabezas de moros, o sortijas.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Luego, sacando una cajita, la presenta al <strong>rey escita<\/strong>, dici\u00e9ndole:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">&#8211;<em>Su Majestad hallar\u00e1 en esta cajita un b\u00e1lsamo verdadero que crece en mi pa\u00eds. Vuestras gloriosas heridas se curar\u00e1n en un instante. S\u00f3lo el azar os ha impedido triunfar sobre el le\u00f3n, vuestro valor no es por ellos menos admirable<\/em>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El <strong>rey escita<\/strong>, m\u00e1s inclinado al reconocimiento que a la envidia, agradeci\u00f3 a su liberador y, luego de haberlo abrazado afectuosamente, volvi\u00f3 a su tienda para aplicar el b\u00e1lsamo sobre sus heridas.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El desconocido entreg\u00f3 la cabeza del le\u00f3n a su criado, y \u00e9ste, luego de haberla lavado en la gran fuente que estaba bajo el anfiteatro, y haber dejado que manara toda la sangre, tomando un hierro de su bolsita, arranc\u00f3 los cuarenta dientes del le\u00f3n y coloc\u00f3 en su lugar cuarenta diamantes de igual tama\u00f1o.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Su se\u00f1or con su habitual modestia volvi\u00f3 a colocarse en su lugar y entreg\u00f3 la cabeza del le\u00f3n a su p\u00e1jaro:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">&#8211;<em>Hermoso p\u00e1jaro<\/em> -dijo-, <em>ve a llevar a los pies de Formosanta este humilde homenaje<\/em>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El <em>p\u00e1jaro<\/em> parte, llevando en una de sus garras el terrible trofeo; lo presenta a la princesa inclinando humildemente el cuello y prostern\u00e1ndose ante ella. Los cuarenta brillantes deslumbraron todos los ojos. A\u00fan no se conoc\u00eda esta magnificencia en la soberbia <strong>Babilonia<\/strong>: la esmeralda, el topacio, el zafiro y el granate eran considerados como los m\u00e1s bellos aderezos; <strong>Belus<\/strong> y su corte se sent\u00edan llenos de admiraci\u00f3n. El <em>p\u00e1jaro<\/em> que entregaba este homenaje los sorprendi\u00f3 m\u00e1s a\u00fan. Era del tama\u00f1o de un \u00e1guila, pero sus ojos eran tan dulces y tiernos como fieros y amenazadores son los del \u00e1guila. Su pico era de color rosa y parec\u00eda asemejarse en algo a la boca de <strong>Formosanta<\/strong>. Su cuello reun\u00eda todos los colores del arco iris, pero m\u00e1s vivos y brillantes. El oro en sus mil matices chispeaba en su plumaje. Sus patas parec\u00edan una mezcla de plata y p\u00farpura, y la cola de los hermosos p\u00e1jaros que luego se uncieron al carro de Juno no era tan hermosa como la suya.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">La atenci\u00f3n, la curiosidad, el asombro, el \u00e9xtasis de toda la corte se divid\u00edan entre los cuarenta diamantes y el <em>p\u00e1jaro<\/em>. Se hab\u00eda posado sobre la balaustrada, entre <strong>Belus<\/strong> y su hija <strong>Formosanta<\/strong>; ella lo acariciaba, lo halagaba, lo besaba. \u00c9l parec\u00eda recibir sus caricias con un placer mezclado con respeto. Cuando la princesa le daba besos se los devolv\u00eda y luego la miraba con ojos enternecidos. Recib\u00eda de ella bizcochos y pistachos que tomaba con su pata purp\u00farea y plateada, llev\u00e1ndolos a su pico con gracia inexpresable.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Belus<\/strong>, que hab\u00eda examinado con atenci\u00f3n los diamantes, juzgaba que una de sus provincias apenas podr\u00eda pagar un presente tan rico. Orden\u00f3 que se prepararan para el desconocido presente a\u00fan m\u00e1s magn\u00edficos que los que hab\u00edan destinado a los tres monarcas.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">&#8211;<em>Este mancebo <\/em>-dec\u00eda-<em> es sin duda el hijo del rey de la China, o de esa parte del mundo llamada Europa, de la que he o\u00eddo hablar, o del \u00c1frica, que es, seg\u00fan se dice, vecina del reino de Egipto<\/em>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Envi\u00f3 de inmediato a su gran escudero para que llevase sus parabienes al desconocido y para que le preguntase si era soberano de alguno de estos imperios, y por qu\u00e9, poseyendo tan inmensos tesoros, hab\u00eda venido solo con un escudero y un bolso tan peque\u00f1o. Mientras que el escudero se adelantaba hacia el anfiteatro para cumplir su cometido, lleg\u00f3 otro <em>valet<\/em> sobre un <em>unicornio<\/em>. Este criado dirigiendo la palabra al mancebo, le dijo:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">&#8211;<em><strong>Ormar<\/strong>, vuestro padre llega al final de sus d\u00edas, he venido a advertiros<\/em>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El desconocido elev\u00f3 sus ojos al cielo, derram\u00f3 algunas l\u00e1grimas y s\u00f3lo respondi\u00f3 con esta palabra: &#8211;<em>Partamos<\/em>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El gran escudero, luego de haber dado los parabienes de <strong>Belus<\/strong> al vencedor del le\u00f3n, al donador de los cuarenta diamantes, al due\u00f1o del hermoso <em>p\u00e1jaro<\/em>, pregunt\u00f3 al criado de qu\u00e9 reino era soberano el padre de este joven h\u00e9roe. El <em>valet<\/em> respondi\u00f3:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">&#8211;<em>Su padre es un viejo pastor muy amado en su regi\u00f3n<\/em>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Durante esta breve conversaci\u00f3n el joven ya hab\u00eda montado sobre el <em>unicornio<\/em>. Dijo al gran escudero:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">&#8211;<em>\u00a1Se\u00f1or, dignaos ponerme a los pies de Belus y de su hija! Oso suplicarle tener gran cuidado del p\u00e1jaro que le dejo; es tan \u00fanico como ella<\/em>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Diciendo estas palabras parti\u00f3 como un rayo; sus dos <em>valets<\/em> lo siguieron y se perdi\u00f3 de vista. <strong>Formosanta<\/strong> no pudo evitar lanzar un fuerte grito. El <em>p\u00e1jaro<\/em> volvi\u00e9ndose hacia el anfiteatro donde su amigo estaba sentado, pareci\u00f3 muy afligido de no volver a verlo. Luego mirando fijamente a la princesa, y frotando suavemente su hermosa mano con su pico, pareci\u00f3 consagrarse a su servicio.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Belus<\/strong>, m\u00e1s asombrado que nunca, al saber que este joven tan extraordinario era hijo de un pastor, no pudo creerlo. Orden\u00f3 que corriesen tras \u00e9l, pero pronto regresaron dici\u00e9ndole que los <em>unicornios<\/em> sobre los cuales los hombres montaban no pod\u00edan ser alcanzados, y que, con el galope que llevaban deb\u00edan hacer cien leguas por d\u00eda.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<figure id=\"attachment_1757695\" aria-describedby=\"caption-attachment-1757695\" style=\"width: 330px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-1757695\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/Puertas-de-Babilonia.jpg\" alt=\"\" width=\"330\" height=\"254\" data-id=\"1757695\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-1757695\" class=\"wp-caption-text\"><span style=\"color: #008000;\">Puerta de Babilonia (Excavaci\u00f3n)<\/span><\/figcaption><\/figure>\n<h3 style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 18pt;\">-II-<\/span><\/h3>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Todo el mundo pensaba en esta extra\u00f1a aventura, y se agotaba en vanas conjeturas. \u00bfC\u00f3mo puede el hijo de un pastor regalar cuarenta grandes diamantes? \u00bfPor qu\u00e9 monta sobre un unicornio? Nadie lo comprend\u00eda y <strong>Formosanta<\/strong>, acariciando su <em>p\u00e1jaro<\/em> estaba sumida en un ensue\u00f1o profundo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">La <em>princesa<\/em> <strong>Ald\u00e9<\/strong>, su prima segunda, de formas casi tan bellas como <strong>Formosanta<\/strong>, le dijo:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">&#8211;<em>Prima m\u00eda, no s\u00e9 si este joven semidi\u00f3s es el hijo de un pastor, pero me parece que ha cumplido todas las condiciones relacionadas con vuestro matrimonio. Tens\u00f3 el arco de Nemrod, venci\u00f3 al le\u00f3n, tiene mucho talento puesto que improvis\u00f3 para vos una composici\u00f3n muy hermosa. Luego de los cuarenta diamantes que os ha regalado no pod\u00e9is negar que sea el m\u00e1s generoso de los hombres. Pose\u00eda con su p\u00e1jaro, lo m\u00e1s raro que existe en el mundo. Su virtud no tiene igual, puesto que pudiendo quedarse junto a vos, parti\u00f3 sin vacilar apenas supo que su padre se hallaba enfermo. El or\u00e1culo ha sido cumplido en todos sus puntos excepto en el que exige que venza a sus rivales. Pero ha hecho m\u00e1s, ha salvado la vida del \u00fanico competidor que pudiera temer, y en cuanto a batir a los otros creo que no dudar\u00e9is que lo lograr\u00e1 f\u00e1cilmente<\/em>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">&#8211;<em>Todo lo que me dec\u00eds es bien cierto<\/em> -repuso <strong>Formosanta<\/strong>&#8211; <em>pero, \u00bfes posible que el m\u00e1s grande de los hombres, y quiz\u00e1 tambi\u00e9n el m\u00e1s amable, sea el hijo de un pastor?<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">La dama de honor, interviniendo en la conversaci\u00f3n, dijo que <strong>muy a menudo esta palabra pastor se aplica a los reyes, que se los llamaba pastores porque est\u00e1n siempre listos para esquilar a su reba\u00f1o<\/strong>, que sin duda se trataba de una chanza de mal gusto de su <em>valet<\/em>, que este joven h\u00e9roe, deb\u00eda haber venido tan mal acompa\u00f1ado s\u00f3lo para hacer notar que por su solo m\u00e9rito se hallaba sobre el fasto de los reyes y para no deber <strong>Formosanta<\/strong> m\u00e1s que a s\u00ed mismo. La princesa s\u00f3lo respondi\u00f3 dando a su <em>p\u00e1jaro<\/em> mil tiernos besos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Mientras, se preparaba un gran fest\u00edn para los tres grandes reyes, y para todos los pr\u00edncipes que hab\u00edan venido a la fiesta. La hija y la sobrina del rey deb\u00edan hacer los honores. Se llevaban a los reyes presentes dignos de la magnificencia de <strong>Babilonia<\/strong>. <strong>Belus<\/strong>, mientras aguardaba que el banquete fuera servido, reuni\u00f3 su consejo para tratar el casamiento de la bella <strong>Formosanta<\/strong> y he aqu\u00ed lo que, como gran pol\u00edtico, dijo:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">&#8211;<em>Soy viejo, no s\u00e9 ya qu\u00e9 hacer, ni a qui\u00e9n dar a mi hija. El que la merec\u00eda es un vil pastor, el rey de Egipto y el de Indias son unos cobardes; el rey de los escitas me parece bastante conveniente, pero no cumpli\u00f3 con ninguna de las condiciones impuestas. Voy a consultar nuevamente el or\u00e1culo. Mientras me aguard\u00e1is, deliberad y actuaremos siguiendo lo que el or\u00e1culo haya dicho; porque un rey debe s\u00f3lo ajustar su conducta a las \u00f3rdenes expresas de los dioses inmortale<\/em>s.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Se dirige entonces a su capilla; el <em>or\u00e1culo<\/em> le responde en pocas palabras, siguiendo su costumbre: &#8211;<em>Tu hija s\u00f3lo se casar\u00e1 cuando haya recorrido el mundo<\/em>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Todos los ministros sent\u00edan un profundo respeto por los <em>or\u00e1culos<\/em>; todos conven\u00edan o fing\u00edan convenir que ellos eran los fundamentos de la religi\u00f3n; que la raz\u00f3n debe callar ante ellos, que es gracias a ellos que los reyes reinan sobre los pueblos y los magos sobre los reyes; que sin los or\u00e1culos no habr\u00eda ni virtud ni reposo sobre la tierra. Finalmente, luego de haber testimoniado a la mayor veneraci\u00f3n por ellos, casi todos concluyeron que \u00e9ste era impertinente, que no hab\u00eda que obedecerle, que nada era m\u00e1s indecente para una doncella y sobre todo para la hija del <strong>gran rey de Babilonia<\/strong>, que ir a correr sin saber ad\u00f3nde, que \u00e9sa era la verdadera manera de no casarse o de hacer un casamiento clandestino, vergonzoso y rid\u00edculo; en una palabra, que este <em>or\u00e1culo<\/em> no ten\u00eda sentido com\u00fan.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El m\u00e1s joven de los ministros, llamado <strong>Onadaso<\/strong>, que ten\u00eda m\u00e1s talento <em>que<\/em> ellos, dijo que sin duda el <em>or\u00e1culo<\/em> se refer\u00eda a alg\u00fan peregrinaje de devoci\u00f3n, y que se ofrec\u00eda para conducir a la princesa. El <strong>consejo<\/strong> estuvo de acuerdo con su opini\u00f3n, pero cada uno quiso servir de escudero. El rey decidi\u00f3 que la princesa pod\u00eda alejarse trescientas parasangas por el camino que va hacia <em>Arabia<\/em>, a un templo cuyo santo ten\u00eda la reputaci\u00f3n de lograr buenos casamientos para las doncellas, y que ser\u00eda el <em>decano<\/em> de los del <strong>consejo<\/strong> quien la acompa\u00f1ara. Luego de esta decisi\u00f3n se fueron a cenar.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-1754082\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/Jardines-de-Babilonia-portada-300x199.jpg\" alt=\"\" width=\"440\" height=\"292\" data-id=\"1754082\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/Jardines-de-Babilonia-portada-300x199.jpg 300w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/Jardines-de-Babilonia-portada-610x405.jpg 610w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/Jardines-de-Babilonia-portada-678x452.jpg 678w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/Jardines-de-Babilonia-portada.jpg 680w\" sizes=\"auto, (max-width: 440px) 100vw, 440px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h3 style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 18pt;\">-III-<\/span><\/h3>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En medio de los jardines entres dos cascadas, se levantaba un sal\u00f3n oval de trescientos pies de di\u00e1metro, cuya c\u00fapula de azur tachonada de estrellas de oro representaba todas las constelaciones con los planetas, cada uno en su verdadero lugar; esta c\u00fapula giraba, as\u00ed como el cielo, por medio de m\u00e1quinas tan invisibles como las que dirigen los movimientos celestes. Cien mil antorchas encerradas en cilindros de cristal de roca iluminaban el exterior y el interior del comedor. Un aparador de grader\u00edas soportaba mil jarras o platos de oro, y frente a este aparador, otras grader\u00edas estaban llenas de m\u00fasicos. Otros dos anfiteatros estaban llenos, uno de frutos de todas las estaciones, el otro de \u00e1nforas de cristal en las cuales brillaban todos los vinos de la tierra.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Los convidados ocuparon sus lugares alrededor de una mesa dividida en compartimentos que figuraban frutas y flores, todos hechos en piedras preciosas. La hermosa <strong>Formosanta<\/strong> fue ubicada entre el <strong>rey de Indias y el de Egipto<\/strong>. La bella <strong>Ald\u00e9<\/strong>, junto al <strong>rey de Escitia<\/strong>. Hab\u00eda una treintena de pr\u00edncipes y cada uno de ellos estaba al lado de una de las m\u00e1s bellas damas del palacio. El <strong>rey de Babilonia<\/strong>, ubicado en el centro, frente a su hija, parec\u00eda dividido entre la pena de no haber podido casarla y el placer de tenerla a\u00fan consigo. <strong>Formosanta<\/strong> le pidi\u00f3 permiso para colocar su <em>p\u00e1jaro<\/em> sobre la mesa, al lado de ella. Al rey le pareci\u00f3 muy bien.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">La m\u00fasica que se hizo o\u00edr dio plena libertad a cada pr\u00edncipe para conversar con su vecina. El fest\u00edn pareci\u00f3 tan agradable como magn\u00edfico. Se hab\u00eda servido ante <strong>Formosanta<\/strong> un rag\u00fa que agradaba mucho a su padre. La princesa dijo que deb\u00eda ser llevado a <em>Su Majestad<\/em>; inmediatamente el <em>p\u00e1jaro<\/em> toma la fuente con una destreza maravillosa y va a presentarla al rey. Nunca hubo mayor asombro en una cena. <strong>Belus<\/strong> le prodig\u00f3 tantas caricias como su hija. El <em>p\u00e1jaro<\/em> emprendi\u00f3 nuevamente el vuelo para retornar cerca de ella. Desplegaba al volar una cola tan hermosa, sus alas extendidas mostraban colores tan brillantes, el oro de su plumaje echaba un brillo tan deslumbrador que ninguna mirada pod\u00eda apartarse de \u00e9l. Todos los concertistas cesaron su m\u00fasica y permanecieron inm\u00f3viles. Nadie com\u00eda, nadie hablaba, s\u00f3lo se o\u00eda un murmullo de admiraci\u00f3n. <strong>La princesa de Babilonia<\/strong>, lo bes\u00f3 durante la cena sin pensar siquiera que exist\u00edan otros reyes en el mundo. Los de las <em>Indias<\/em> y <em>Egipto<\/em> sintieron redoblar su despecho y su indignaci\u00f3n, y cada uno de ellos se prometi\u00f3 apurar la marcha de sus trescientos mil hombres para vengarse.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En cuanto al <strong>rey de los escitas<\/strong>, se hallaba ocupado en conversar con la hermosa <strong>Ald\u00e9<\/strong>: su coraz\u00f3n altivo, desde\u00f1ando sin rencor las desatenciones de <strong>Formosanta<\/strong>, hab\u00eda concebido por ella m\u00e1s indiferencia que c\u00f3lera.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">&#8211;<em>Es bella <\/em>-dec\u00eda-,<em> lo reconozco, pero me parece una de esas mujeres que s\u00f3lo se ocupan de su belleza, y que piensan que el g\u00e9nero humano debe sentirse muy obligado cuando se dignan aparecer en p\u00fablico. No se adoran \u00eddolos en mi pa\u00eds. Preferir\u00eda una fea complaciente y atenta que esta bella estatua. Vos ten\u00e9is, se\u00f1ora, tantos encantos como ella, y por lo menos os dign\u00e1is conversar con los extranjeros. Os confieso, con la franqueza de un escita, que os prefiero a vuestra prima<\/em>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Se equivocaba sin embargo sobre el car\u00e1cter de <strong>Formosanta<\/strong>; no era tan desde\u00f1osa como lo parec\u00eda, pero su cumplido fue muy bien recibido por la princesa <strong>Ald\u00e9<\/strong>. Su conversaci\u00f3n torn\u00f3se muy interesante: estaban muy contentos y ya seguros el uno del otro antes de levantarse de la mesa.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Despu\u00e9s de cenar fueron a pasear por los bosquecillos. El <strong>rey de Escitia <\/strong>y<strong> Ald\u00e9<\/strong> no dejaron de buscar un retiro solitario; <strong>Ald\u00e9<\/strong>, que era la franqueza misma, habl\u00f3 de esta manera al pr\u00edncipe:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">&#8211;<em>No odio a mi prima aunque sea m\u00e1s hermosa que yo y est\u00e9 destinada al trono de Babilonia: el honor de agradaros me sirve de atractivo. Prefiero Escitia con vos, que la corona de Babilonia sin vos, pero esta corona me pertenece por derecho si es que existen derechos en el mundo; porque desciendo de la rama del hijo mayor de <strong>Nemrod<\/strong>, y <strong>Formosanta<\/strong> s\u00f3lo pertenece a la menor. Su abuelo destron\u00f3 al m\u00edo y lo hizo morir<\/em>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">&#8211;<em>\u00a1Tal es pues la fuerza de la sangre en la casa de Babilonia!<\/em> -dijo el escita-<em>\u00bfC\u00f3mo se llamaba vuestro abuelo?<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">&#8211;<em>Se llamaba <strong>Ald\u00e9<\/strong>, como yo. Mi padre llevaba el mismo nombre; fue relegado al fondo del imperio junto con mi madre, y <strong>Belus<\/strong>, despu\u00e9s de que ellos murieron, no temiendo nada de m\u00ed, quiso educarme junto con su hija, pero decidi\u00f3 que no me desposar\u00eda jam\u00e1s<\/em>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">&#8211;<em>Quiero vengar a vuestro padre y a vuestro abuelo y a vos -dijo el rey de los escitas-. Os respondo que os desposar\u00e9is; os raptar\u00e9 pasado ma\u00f1ana muy temprano, porque debo cenar ma\u00f1ana con el rey de Babilonia y regresar\u00e9 a defender vuestros derechos con un ej\u00e9rcito de trescientos mil hombres<\/em>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">&#8211;<em>Consiento en ello<\/em> -dijo la bella <strong>Ald\u00e9<\/strong>, y luego de haberse dado su palabra de honor, se separaron.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Hac\u00eda ya largo rato que la incomparable <strong>Formosanta<\/strong> se hab\u00eda ido a acostar. Hab\u00eda hecho colocar junto a su cama un peque\u00f1o naranjo en un caj\u00f3n de plata para que su p\u00e1jaro descansase. Sus cortinas se hallaban cerradas, pero no sent\u00eda ning\u00fan deseo de dormir. Su coraz\u00f3n y su imaginaci\u00f3n estaban demasiado despiertos. El encantador desconocido se hallaba ante sus ojos, lo ve\u00eda lanzando una flech\u00f3 con el<em> arco de Nemrod<\/em>, lo contemplaba cortando la cabeza del le\u00f3n, recitaba su <em>madrigal<\/em>, finalmente lo ve\u00eda escapar de la muchedumbre montado sobre su unicornio; entonces estallaba en sollozos y exclamaba entre l\u00e1grimas: &#8211;<em>No lo ver\u00e9 nunca m\u00e1s, no volver\u00e1<\/em>. &#8211;<em>Volver\u00e1, se\u00f1ora<\/em>-le repuso el <em>p\u00e1jaro<\/em> desde lo alto de su naranjo-, <em>\u00bfacaso puede alguien veros y no regresar para contemplaros?<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">&#8211;<em>\u00a1Oh, cielos! \u00a1Poderes eternos! \u00a1Mi p\u00e1jaro habla el m\u00e1s puro caldeo! -Diciendo estas palabras, abre las cortinas, le tiende los brazos, se pone de rodillas sobre el lecho<\/em>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">&#8211;<em>\u00bfSois acaso un dios que ha descendido sobre la tierra? \u00bfSois el gran Orosmade escondido bajo ese hermoso plumaje? Si sois dios, devolvedme a ese joven<\/em>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">&#8211;<em>No soy m\u00e1s que un ave<\/em> -replic\u00f3 el otro-, <em>pero nac\u00ed en los tiempos en que todos los animales a\u00fan hablaban, cuando los p\u00e1jaros, las serpientes, los asnos, los caballos y los grifos conversaban familiarmente con los hombres. No he querido hablar ante la gente, por temor a que vuestras damas de honor me tomasen por un brujo; s\u00f3lo quiero descubrirme ante vos<\/em>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Formosanta<\/strong>, sobrecogida, extraviada, embriagada de tantas maravillas, agitada por la premura de formular cien preguntas a la vez, le pregunt\u00f3 primero qu\u00e9 edad ten\u00eda.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">&#8211;<em>Veintisiete mil novecientos a\u00f1os y seis meses, se\u00f1ora; tengo la edad de esa peque\u00f1a revoluci\u00f3n del cielo que vuestros magos llaman la presesi\u00f3n de los equinoccios y que se cumple alrededor de cada veintiocho mil a\u00f1os de los vuestros. Hay revoluciones infinitamente m\u00e1s largas: por lo tanto nosotros tenemos seres mucho m\u00e1s ancianos que yo. Hace ya veintid\u00f3s mil a\u00f1os que aprend\u00ed el caldeo en uno de mis viajes. Siempre he conservado mucho aprecio por la lengua caldea, pero otros animales compa\u00f1eros m\u00edos han renunciado a hablar en vuestras regiones<\/em>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">&#8211;<em>\u00bfY esto a qu\u00e9 se debe, divino p\u00e1jaro?<\/em> &#8211;<em>\u00a1Ay!, es porque los hombres tomaron finalmente la costumbre de comernos, en vez de conversar e instruirse con nosotros. \u00a1B\u00e1rbaros! \u00bfNo pod\u00edan convencerse de que, teniendo los mismos \u00f3rganos que ellos, las mismas necesidades, los mismos deseos, ten\u00edamos lo que se llama un alma tanto como ellos, que \u00e9ramos sus hermanos, y que s\u00f3lo era necesario cocinar y comerse a los malvados? Hasta tal punto somos vuestros hermanos que el Gran Ser, El ser eterno y formador, al hacer un pacto con los hombres nos comprendi\u00f3 expresamente en su tratado. Os prohibi\u00f3 alimentaros con nuestra sangre y a nosotros, alimentamos con la vuestra<\/em>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u201c<strong>Las f\u00e1bulas de vuestro anciano Locmanb traducidas a tantas lenguas, ser\u00e1n un testimonio que subsistir\u00e1 eternamente del feliz comercio que hab\u00e9is tenido otrora con nosotros. Todos comienzan con estas palabras<\/strong>: <em>En las \u00e9pocas en que los animales hablaban. Es cierto que hay muchas mujeres entre vosotros que siempre hablan a sus perros, pero \u00e9stos han decidido no responder desde que se los oblig\u00f3 a latigazos a participar en la caza y ser c\u00f3mplices del asesinato de nuestros comunes, los ciervos, los gamos, las liebres y las perdices<\/em>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u201c<em>A\u00fan ten\u00e9is antiguos poemas en los cuales los caballos hablan, y vuestros cocheros les dirigen la palabra todos los d\u00edas; pero lo hacen tan groseramente y pronunciando palabras tan infames que los caballos, que anta\u00f1o os amaban tanto, os odian hoy en d\u00eda<\/em>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u201c<em>El pa\u00eds donde habita vuestro encantador desconocido, el m\u00e1s perfecto de los hombres, sigue siendo el \u00fanico donde vuestra especie sabe a\u00fan amar a la nuestra y hablarle; es la \u00fanica regi\u00f3n de la tierra en donde los hombres son justos<\/em>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">&#8211;<em>\u00bfY d\u00f3nde se halla ese pa\u00eds de mi querido desconocido? \u00bfCu\u00e1l es el nombre de este h\u00e9roe? \u00bfC\u00f3mo se llama su imperio? Porque tanto creer\u00e9 que \u00e9l sea un pastor como que vos se\u00e1is un murci\u00e9lago<\/em>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">&#8211;<em>Su pa\u00eds, se\u00f1ora, es el de los <strong>gang\u00e1ridas<\/strong>, pueblo virtuoso e invencible que habita en la orilla oriental del <strong>Ganges<\/strong>. El nombre de mi amigo es <strong>Amaz\u00e1n<\/strong>. No es rey y no s\u00e9 si desear\u00eda rebajarse a serlo; ama demasiado a sus compatriotas; es pastor como ellos. Pero no os imagin\u00e9is que esos pastores se asemejan a los vuestros, que apenas cubiertos por harapos andrajosos cuidan ovejas infinitamente mejor vestidas que ellos; que gimen bajo el fardo de la pobreza y que pagan a un explorador la mitad de los miserables salarios que reciben de sus amos. Los pastores gang\u00e1ridas, nacidos todos iguales, son due\u00f1os de los reba\u00f1os innumerables que cubren sus prados eternamente floridos. Jam\u00e1s se los mata: es un crimen horrible cerca del Ganges matar y comer a un semejante. Su lana, m\u00e1s fina y brillante que la seda m\u00e1s hermosa, es el mayor comercio de Oriente. Por otra parte, la tierra de los gang\u00e1ridas produce todo lo que pueda halagar los deseos de los hombres. Esos grandes diamantes que Amaz\u00e1n tuvo el honor de ofreceros, son de una mina que le pertenece. Ese unicornio que le hab\u00e9is visto montar es la montura ordinaria de los gang\u00e1ridas. Es el m\u00e1s bello animal, el m\u00e1s fiero, el m\u00e1s terrible y el m\u00e1s suave que adorne la tierra. Bastar\u00edan cien gang\u00e1ridas y cien unicornios para disipar innumerable armadas. Hace alrededor de dos siglos un rey de las Indias fue lo suficientemente loco como para querer conquistar esta naci\u00f3n: se present\u00f3 seguido de diez mil elefantes y de un mill\u00f3n de guerreros. Los unicornios atravesaron los elefantes, como he visto que se ensartan en un pinche de oro las alondras que se sirven en vuestra mesa. Los guerreros ca\u00edan sobre la arena, bajo el sable de los gang\u00e1ridas como las cosechas de arroz son cortadas por las manos de los pueblos de Oriente. Se tom\u00f3 prisionero al rey con m\u00e1s seiscientos mil hombres. Lo ba\u00f1aron con las aguas saludables del Ganges, lo pusieron al r\u00e9gimen del pa\u00eds, que consiste en alimentarse s\u00f3lo de vegetales prodigados por la naturaleza para nutrir a todo lo que respira. Los hombres alimentados con carne y abrevados con licores fuertes tienen la sangre agriada y adusta, que los vuelve locos de cien maneras diversas. Su principal demencia es la de verter sangre de sus hermanos y devastar las planicies f\u00e9rtiles para reinar sobre cementerios. Se emplearon seis meses enteros en curar al rey de las Indias de su enfermedad. Cuando los m\u00e9dicos juzgaron finalmente que ten\u00eda el pulso mas tranquilo y el esp\u00edritu m\u00e1s sereno, dieron el certificado al consejo de gang\u00e1ridas. Este consejo, luego de haber pedido su opini\u00f3n a los unicornios, reenvi\u00f3 humildemente al rey de las Indias, a su tonta corte y a sus imb\u00e9ciles guerreros a su pa\u00eds. Esta lecci\u00f3n los volvi\u00f3 juiciosos, y, desde entonces, los hind\u00faes respetan a los gang\u00e1ridas; como los ignorantes que desean instruirse respetan entre vosotros a los fil\u00f3sofos caldeos, a quienes no pueden igualar<\/em>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">&#8211;<em>A prop\u00f3sito, mi querido p\u00e1jaro<\/em> -le dijo la princesa-, <em>\u00bfexiste una religi\u00f3n entre los <strong>gang\u00e1ridas<\/strong>? -\u00bfSi existe una? Se\u00f1ora, nos reunimos para dar gracias a Dios los d\u00edas de luna llena; los hombres en un gran templo de cedro, las mujeres en otro, por temor a las distracciones. Todos los p\u00e1jaros en un bosquecillo y los cuadr\u00fapedos en una bella pradera. Agradecemos a dios por todos los bienes que nos ha otorgado. Tenemos, sobre todo, unos loros que predican maravillas<\/em>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u201c<em>Tal es la patria de mi querido <strong>Amaz\u00e1n<\/strong>; es donde yo vivo, y siento tanta amistad por \u00e9l como amor vos a \u00e9l inspirado. Si me cre\u00e9is, partiremos juntos y vos ir\u00e9is a visitarlo<\/em>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">&#8211;<em>Verdaderamente, p\u00e1jaro m\u00edo, cumpl\u00eds muy bien con vuestro oficio -repuso sonriendo la princesa, que ard\u00eda en deseos de emprender el viaje y no osaba decirlo<\/em>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u2013<em>Sirvo los deseos de mi amigo<\/em> -dijo el p\u00e1jaro- <em>y, despu\u00e9s de la felicidad de amaros, el mayor es servir a vuestros amores<\/em>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Formosanta<\/strong> ya ni sab\u00eda d\u00f3nde se hallaba; se cre\u00eda transportada fuera de la tierra. Todo lo que hab\u00eda visto durante aquel d\u00eda, todo lo que ve\u00eda, todo lo que o\u00eda y especialmente lo que sent\u00eda su coraz\u00f3n, la sum\u00eda en un embelesamiento que sobrepasaba muy de lejos a aquel que experimentan hoy los afortunados musulmanes cuando, separados de sus lazos terrestres, se ven en el noveno cielo en brazos de los hur\u00edes, rodeados y penetrados por la gloria y la felicidad celeste.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<figure id=\"attachment_1448640\" aria-describedby=\"caption-attachment-1448640\" style=\"width: 400px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-1448640\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/Calendaro-Lunisolar-Babilonia.jpg\" alt=\"\" width=\"400\" height=\"296\" data-id=\"1448640\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/Calendaro-Lunisolar-Babilonia.jpg 261w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/Calendaro-Lunisolar-Babilonia-80x60.jpg 80w\" sizes=\"auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-1448640\" class=\"wp-caption-text\"><span style=\"color: #008000;\">Calendaro Lunisolar (Babilonio)<\/span><\/figcaption><\/figure>\n<h3 style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 18pt;\">-IV-<\/span><\/h3>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Pas\u00f3 toda la noche hablando de <strong>Amaz\u00e1n<\/strong>. Ya no lo llamaba m\u00e1s que su pastor; y es desde entonces que las palabras pastor y amante son siempre empleadas la una por la otra en algunos pa\u00edses.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Ora preguntaba al <em>p\u00e1jaro<\/em> si <strong>Amaz\u00e1n<\/strong> hab\u00eda tenido otras amantes. \u00c9l le respond\u00eda que no y ella se sent\u00eda en el colmo de la felicidad. Ora quer\u00eda saber en qu\u00e9 ocupaba su vida; y se enteraba con arrebatos de alegr\u00eda que la ocupaba en hacer el bien, en cultivar las artes, en penetrar los secretos de la naturaleza, en perfeccionar su persona. Ora quer\u00eda saber si el alma de su <em>p\u00e1jaro<\/em> era de la misma naturaleza que la de su amante; por qu\u00e9 hab\u00eda vivido cerca de veintiocho mil a\u00f1os, mientras qu\u00e9 su amante s\u00f3lo ten\u00eda dieciocho o diecinueve a\u00f1os. Hac\u00eda cien preguntas parecidas, a las cuales el <em>p\u00e1jaro<\/em> respond\u00eda con una discreci\u00f3n que irritaba su curiosidad. Finalmente, el sue\u00f1o le cerr\u00f3 los ojos y entreg\u00f3 a <strong>Formosanta<\/strong> a la dulce ilusi\u00f3n de los sue\u00f1os enviados por los dioses que sobrepasaban a veces a la misma realidad, y que toda la filosof\u00eda de los caldeos apenas puede explicar.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Formosanta<\/strong> no despert\u00f3 hasta muy tarde. Su habitaci\u00f3n estaba en penumbras cuando su padre entr\u00f3. El <em>p\u00e1jaro<\/em> recibi\u00f3 a <em>Su Majestad<\/em> con una respetuosa gentileza, fue delante de \u00e9l, bati\u00f3 las alas, estir\u00f3 el cuello y volvi\u00f3 a posarse sobre el naranjo. El rey se sent\u00f3 sobre el lecho de su hija, a quien los sue\u00f1os hab\u00edan embellecido m\u00e1s a\u00fan. Su barba frondosa se aproxim\u00f3 a este hermoso rostro y luego de haberle dado dos besos, le habl\u00f3 con estas palabras:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">&#8211;<em>Mi querida hija, ayer no pudisteis hallar un marido, como yo lo esperaba; sin embargo necesit\u00e1is uno; la salud de mi reino lo exige. He consultado el or\u00e1culo, que como sab\u00e9is, no miente jam\u00e1s, y que dirige toda mi conducta. Me ha ordenado haceros recorrer el mundo. Es necesario que viaj\u00e9is<\/em>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">&#8211;<em>\u00a1Ah!; al pa\u00eds de los <strong>gang\u00e1ridas<\/strong>, sin duda<\/em> -dijo la princesa, y al pronunciar estas palabras, que se le escaparon, se dio cuenta de que dec\u00eda una tonter\u00eda.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El rey, que no sab\u00eda una palabra de geograf\u00eda, le pregunt\u00f3 qu\u00e9 entend\u00eda ella por <strong>gang\u00e1ridas<\/strong>. Hall\u00f3 ella f\u00e1cilmente una excusa. El rey le hizo saber que deb\u00eda realizar un peregrinaje, y que hab\u00eda designado a las personas de su comitiva: el decano de sus consejeros de estado, el gran capell\u00e1n, una dama de honor, un m\u00e9dico, un boticario y su <em>p\u00e1jaro<\/em>, como todos los sirvientes necesarios.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Formosanta<\/strong>, que jam\u00e1s hab\u00eda salido del palacio de su padre, el rey, y que hasta el d\u00eda de <strong>Amaz\u00e1n<\/strong> y los tres reyes hab\u00eda llevado una vida muy ins\u00edpida en la etiqueta del fasto y en la apariencia de los placeres, estuvo encantada de realizar un peregrinaje. &#8211;<em>\u00bfQui\u00e9n sabe<\/em> -dec\u00eda ella por lo bajo a su coraz\u00f3n- <em>si los dioses no inspirar\u00e1n a mi querido <strong>gang\u00e1rida<\/strong> el mismo deseo de ir a la misma capilla, y si no tendr\u00e9 la felicidad de volver a verlo como peregrino?<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Agradeci\u00f3 tiernamente a su padre, dici\u00e9ndole que siempre hab\u00eda sentido una secreta devoci\u00f3n por el santo a quien la enviaban.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Belus<\/strong> ofreci\u00f3 una excelente comida a sus hu\u00e9spedes; no concurrieron a ella m\u00e1s que hombres. Se trataba de gente muy despareja: reyes, pr\u00edncipes, ministros, pont\u00edfices; todos envidiosos unos de otros, todos pesando sus palabras, todos embarazados, con sus vecinos y consigo mismos. La comida fue triste aunque se bebi\u00f3 mucho. Las princesas permanecieron en sus departamentos, ocupadas cada una en su partida. Comieron poco. <strong>Formosanta<\/strong> fue luego a pasear por los jardines con su querido <em>p\u00e1jaro<\/em>, quien para divertirla, vol\u00f3 de \u00e1rbol en \u00e1rbol desplegando su cola soberbia y su divino plumaje.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El <strong>rey de Egipto<\/strong>, que estaba acalorado por el vino, por no decir ebrio, pidi\u00f3 arco y flechas a uno de sus pajes. Este pr\u00edncipe era en verdad el arquero m\u00e1s torpe de todo su reino. Cuando tiraba al blanco el lugar donde uno se hallaba m\u00e1s seguro era en el objetivo hacia el cual apuntaba. Pero el hermoso <em>p\u00e1jaro<\/em>, volando tan r\u00e1pido como la flecha, se expuso \u00e9l mismo al golpe y cay\u00f3 sangrante en los brazos de <strong>Formosanta<\/strong>. El egipcio, riendo con una risa tonta, se retir\u00f3 a sus tiendas. La princesa atraves\u00f3 el cielo con sus gritos. Se deshizo en llanto, se golpe\u00f3 las mejillas y el pecho. El <em>p\u00e1jaro<\/em> agonizante le dijo muy bajo:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">&#8211;<em>Quemadme, y no dej\u00e9is de llevar mis cenizas hacia la <strong>Arabia Feliz<\/strong>, al oriente de la antigua ciudad de Aden o de Ed\u00e9n, y exponerlas al sol sobre una peque\u00f1a hoguera de clavo y de canela<\/em>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Luego de haber pronunciado estas palabras, expir\u00f3. <strong>Formosanta<\/strong> estuvo desvanecida largo rato, y s\u00f3lo volvi\u00f3 en s\u00ed para estallar en sollozos. Su padre, compartiendo su dolor y profiriendo imprecaciones contra el <strong>rey de Egipto<\/strong>, no dud\u00f3 que este incidente fuese un presagio siniestro. Fue r\u00e1pidamente a consultar el <em>or\u00e1culo<\/em> de su capilla. El <em>or\u00e1culo<\/em> respondi\u00f3.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><em>Mezcla de todo; muerto viviente, infidelidad y constancia, p\u00e9rdida y ganancia, calamidad y felicidad<\/em>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Ni \u00e9l ni su consejo pudieron comprender nada, pero por lo menos era satisfactorio haber cumplido sus deberes religiosos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Su hija, desconsolada, mientras que \u00e9l consultaba el or\u00e1culo, hizo rendir al <em>p\u00e1jaro<\/em> las honras f\u00fanebres que \u00e9l hab\u00eda ordenado, y resolvi\u00f3 llevarlo consigo a <em>Arabia<\/em> siguiendo los avatares de su vida. Fue quemado dentro de una tela de lino incombustible junto con el naranjo donde descansaba; la princesa guard\u00f3 sus cenizas en un peque\u00f1o vaso de oro rodeado de carbunclos y de diamantes que se tomaron de las fauces del le\u00f3n. \u00a1Ojal\u00e1 hubiese podido, en vez de cumplir este funesto deber, quemar en vida al detestable <strong>rey de Egipto<\/strong>! Aqu\u00e9l era su mayor deseo. En su despecho hizo matar sus dos cocodrilos, sus dos hipop\u00f3tamos, sus dos cebras, sus dos ratas, e hizo echar las dos momias al <em>\u00c9ufrates<\/em>, si hubiese tenido a su <em>buey<\/em> <strong>Apis<\/strong>, no lo habr\u00eda perdonado tampoco.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El<strong> rey de Egipto<\/strong>, indignado por esta afrenta, parti\u00f3 inmediatamente para hacer avanzar a sus trescientos mil hombres. El r<strong>ey de las Indias<\/strong>, viendo partir a su aliado, regres\u00f3 tambi\u00e9n el mismo d\u00eda, con el firme designio de unir sus trescientos mil hind\u00faes al ej\u00e9rcito egipcio. El<strong> rey de Escitia<\/strong> se march\u00f3 durante la noche con la <em>princesa<\/em> <strong>Ald\u00e9<\/strong>, firmemente resuelto a regresar para combatir por ella a la cabeza de trescientos mil escitas, y de devolverle la herencia de Babilonia, que le era debida, ya que descend\u00eda de la rama de los mayores.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Por su parte, la hermosa <strong>Formosanta<\/strong> se puso en camino a las tres de la ma\u00f1ana con su caravana de peregrinos, acariciando la esperanza de poder ir a <em>Arabia<\/em> para ejecutar la \u00faltima voluntad de su <em>p\u00e1jaro<\/em> y de que la justicia de los dioses inmortales le devolviesen a su querido <strong>Amaz\u00e1n<\/strong> sin el cual no pod\u00eda vivir.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Fue as\u00ed como al despertar el <strong>rey de Babilonia<\/strong> no hall\u00f3 a nadie.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">&#8211;<em>\u00a1C\u00f3mo terminan las grandes fiestas!<\/em> -se dec\u00eda-<em>,<\/em> <em>y qu\u00e9 asombroso vac\u00edo dejan en el alma cuando el bullicio ha pasado<\/em>. Pero se sinti\u00f3 transportado de una c\u00f3lera verdaderamente regia cuando supo que hab\u00edan raptado a la <em>princesa<\/em> <strong>Ald\u00e9<\/strong>. Dio orden de que se despertaran todos sus ministros y que se reuniera el consejo; esperando que llegasen, no dej\u00f3 de consultar a su <em>or\u00e1culo<\/em>, pero s\u00f3lo logr\u00f3 que le dijese estas palabras tan c\u00e9lebres desde entonces en todo el universo: <em>Cuando no se casa a las j\u00f3venes, ellas se encargan solas de casarse<\/em>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">De inmediato fue dada la orden de enviar trescientos mil hombres contra el <strong>rey de los escitas<\/strong>. Y hete aqu\u00ed que la guerra m\u00e1s terrible se enciende por doquier, y ella tuvo origen en los placeres de la fiesta m\u00e1s hermosa que haya sido dada jam\u00e1s en la tierra. <em>Asia<\/em> iba a ser asolada por cuatro armadas de trescientos mil hombres cada una. Puede suponerse que la <em>guerra de Troya<\/em> que asombr\u00f3 al mundo algunos siglos despu\u00e9s, s\u00f3lo era un juego de ni\u00f1os en comparaci\u00f3n con \u00e9sta, pero tambi\u00e9n debe tenerse en cuenta que en la querella de los <em>troyanos<\/em> s\u00f3lo se trataba de una vieja mujer bastante libertina que se hab\u00eda hecho raptar dos veces, mientras que aqu\u00ed se trataba de dos doncellas y un <em>p\u00e1jaro<\/em>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El rey de Indias fue a aguardar a su ej\u00e9rcito sobre el gran y magn\u00edfico camino que conduc\u00eda entonces directamente de <em>Babilonia<\/em> a <em>Cachemira<\/em>. El <strong>rey de los escitas<\/strong> corr\u00eda con <strong>Ald\u00e9<\/strong> por la hermosa ruta que llevaba al <em>monte Imma\u00fcs<\/em>. Todos estos caminos desaparecieron luego debido al mal gobierno. El <strong>rey de Egipto<\/strong> se hab\u00eda dirigido hacia el occidente y costeaba el peque\u00f1o mar <em>Mediterr\u00e1neo<\/em>, que los ignorantes hebreos han llamado luego el <em>Gran Mar<\/em>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En cuanto a la hermosa <strong>Formosanta<\/strong>, segu\u00eda el camino de <em>Bassora<\/em>, bordeado de altas palmeras que proveen sombra perenne y frutos en todas las estaciones. El templo al cual se dirig\u00eda en peregrinaci\u00f3n, se hallaba en la misma <em>Bassora<\/em>. El santo a quien este templo hab\u00eda sido dedicado era parecido a aquel que luego se ador\u00f3 en <em>Lampsaco<\/em>. No s\u00f3lo procuraba maridos a las j\u00f3venes, sino que a menudo hac\u00eda las veces de marido. Era el santo m\u00e1s venerado de toda el <em>Asia<\/em>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">A <strong>Formosanta<\/strong> no le importaba en absoluto el santo de <em>Bassora<\/em>; s\u00f3lo invocaba a su amado pastor <em>gang\u00e1rida<\/em>, a su hermoso <strong>Amaz\u00e1n<\/strong>. Esperaba embarcarse en <em>Bassora<\/em> y desembarcar en la <em>Arabia Feliz<\/em> para hacer lo que el <em>p\u00e1jaro<\/em> le hab\u00eda ordenado.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">La tercera vez que se hizo de noche, apenas hab\u00eda entrado en el hospedaje donde sus enviados hab\u00edan preparado todo para ella, cuando supo que el <strong>rey de Egipto<\/strong> tambi\u00e9n entraba en \u00e9l. Informado del viaje de la princesa por sus esp\u00edas, hab\u00eda cambiado de inmediato su itinerario, seguido por una numerosa escolta. Llega, hace colocar centinelas en todas las puertas, sube a la habitaci\u00f3n de la hermosa <strong>Formosanta<\/strong> y le dice:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">&#8211;<em>Princesa, es a vos justamente a quien buscaba; me tuviste muy poco en cuenta cuando yo estaba en Babilonia; justo es castigar a las desde\u00f1osas y a las caprichosas: tendr\u00e9is, os lo ruego, la bondad de cenar conmigo esta noche; no tendr\u00e9is otro lecho m\u00e1s que el m\u00edo, y me conducir\u00e9 con vos como me plazca<\/em>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Formosanta<\/strong> se dio cuenta claramente de que no era la m\u00e1s fuerte; <em>sab\u00eda que la inteligencia consiste en conformarse con la situaci\u00f3n<\/em> y tom\u00f3 la decisi\u00f3n de librarse del <strong>rey de Egipto<\/strong> mediante una inocente estratagema: lo mir\u00f3 de reojo, lo cual siglos despu\u00e9s se llam\u00f3 mirar de soslayo, y he aqu\u00ed c\u00f3mo le habl\u00f3, con una modestia, una gracia, una suavidad, un embarazo y una cantidad de encantos que hubiesen enloquecido al m\u00e1s juicioso de los hombres y cegado al m\u00e1s clarividente:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">&#8211;<em>Os confieso, se\u00f1or, que siempre bajaba mis ojos ante vos cuando hicisteis al rey mi padre el honor de visitarlo. Ten\u00eda mi coraz\u00f3n, ten\u00eda mi simplicidad y, demasiado ingenua, temblaba al pensar que mi padre y vuestros rivales percibieran la preferencia que os otorgaba y que tambi\u00e9n merec\u00e9is. Puedo ahora abandonarme a mis sentimientos. Juro por el buey Apis, que es, despu\u00e9s de vos, lo que m\u00e1s respeto en el mundo, que vuestras propuestas me han encantado. Ya he cenado con vos en lo del rey mi padre, cenar\u00e9 aqu\u00ed nuevamente sin que \u00e9l comparta la mesa; todo lo que os pido es que vuestro gran capell\u00e1n beba con nosotros, ya que en Babilonia me pareci\u00f3 un buen comensal; tengo un excelente vino de Chiraz, quiero que ambos lo degust\u00e9is. Con respecto a vuestra segunda proposici\u00f3n, es muy incitante, pero no es conveniente que una doncella bien nacida hable de ella; que os baste saber que os considero el m\u00e1s grande de los reyes y el m\u00e1s atractivo de los hombres<\/em>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Este discurso mare\u00f3 al <strong>rey de Egipto<\/strong>: acept\u00f3 de buena gana que el <em>capell\u00e1n<\/em> participara en el fest\u00edn. &#8211;<em>A\u00fan tengo otra gracia que pediros <\/em>-le dijo la princesa-, <em>es que permit\u00e1is que mi boticario venga a hablar conmigo: las doncellas tienen siempre ciertas peque\u00f1as molestias que requieren ciertos cuidados, como vapores en la cabeza, sobresaltos del coraz\u00f3n, c\u00f3licos, ahogos, a los que conviene poner en orden en ciertas circunstancias; en una palabra, tengo urgente necesidad de mi boticario y espero que no me negu\u00e9is esta simple muestra de amor<\/em>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">&#8211;<em>Se\u00f1orita<\/em> -dijo el <strong>rey de Egipto<\/strong>-, <em>aunque un boticario tenga v\u00edas precisamente opuestas a las m\u00edas, y los objetos de su arte sean todo lo contrario del m\u00edo, tengo demasiado mundo para negaros un requerimiento tan justo; voy a ordenar que venga a hablaros mientras aguardamos la cena; comprendo que deb\u00e9is estar un poco fatigada del viaje; deb\u00e9is necesitar tambi\u00e9n una mucama, pod\u00e9is hacer venir la que prefierais, esperar\u00e9 luego vuestras \u00f3rdenes y vuestra comodidad<\/em>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Se retir\u00f3; enseguida se presentaron el <em>boticario<\/em> y la <em>mucama<\/em> llamada <strong>Irla<\/strong>. La princesa ten\u00eda en \u00e9sta una confianza absoluta: le orden\u00f3 traer seis botellas de <em>vino de Chiraz<\/em> para la cena y de hacer beber otras tantas a todos los centinelas que ten\u00edan arrestados a sus oficiales; luego recomend\u00f3 al boticario que hiciera poner en todas las botellas ciertas drogas de su farmacia que hac\u00edan dormir a la gente veinticuatro horas seguidas y de las cuales siempre se hallaba provisto. El rey regres\u00f3 con el gran capell\u00e1n al cabo de media hora; la comida fue muy alegre, el rey y el capell\u00e1n vaciaron las seis botellas y confesaron que no hab\u00eda un vino tan bueno en Egipto: la mucama cuid\u00f3 de hac\u00e9rselo beber a los criados que hab\u00edan servido. En cuanto a la princesa, tuvo gran cuidado de no beber de \u00e9l, diciendo que su m\u00e9dico la hab\u00eda puesto a r\u00e9gimen. <em>Todos estuvieron pronto dormidos<\/em>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El <em>capell\u00e1n<\/em> del <strong>rey de Egipto<\/strong> ten\u00eda la m\u00e1s hermosa barba que pudiese llevar un hombre de su clase. <strong>Formosanta<\/strong> se la cort\u00f3 con mucha habilidad; luego, habi\u00e9ndola hecho coser a una peque\u00f1a cinta, la at\u00f3 a su ment\u00f3n. Se disfraz\u00f3 con los vestidos del sacerdote y con todos los ornamentos de su dignidad, visti\u00f3 a su <em>mucama<\/em> de <strong><em>sacerdotisa de la diosa Isis<\/em><\/strong>; finalmente, tomando su urna y sus piedras preciosas, sali\u00f3 del hospedaje en medio de los centinelas, que dorm\u00edan como su se\u00f1or. La criada hab\u00eda cuidado de tener en la puerta dos caballos listos. La princesa no pod\u00eda llevar con ella a ninguno de los oficiales de su cortejo: habr\u00edan sido arrestados por los guardias del rey.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Formosanta<\/strong> e <strong>Irla<\/strong> pasaron a trav\u00e9s de las hileras de soldados que, tomando a la princesa por el gran prelado, la llamaban mi reverend\u00edsimo padre en Dios y le ped\u00edan su bendici\u00f3n. Las dos fugitivas llegaron en veinticuatro horas a <em>Bassora<\/em>, antes de que el rey se hubiese despertado. Se quitaron entonces los disfraces, que hubieran podido despertar sospechas. Fletaron lo mas r\u00e1pidamente un nav\u00edo, que las transport\u00f3 por el <em>estrecho de Ormuz<\/em> hacia la bella orilla de <em>Ed\u00e9n<\/em>, en la <em>Arabia Feliz<\/em>. <em>Los jardines de este Ed\u00e9n fueron tan renombrados que luego se hizo de ellos la morada d\u00e9 los justos; fueron el modelo de los Campos El\u00edseos, de los jardines de las Hesp\u00e9rides y de las islas Afortunadas, porque en estos climas calientes los hombres no imaginaron mayor beatitud que las sombras y los murmullos de las aguas<\/em>. Vivir eternamente en los cielos con el <em>Ser Supremo<\/em>, o ir a pasearse en el jard\u00edn, en el para\u00edso, fue lo mismo para los hombres que siempre hablan sin entenderse y que a\u00fan no han podido tener ideas claras ni expresiones justas.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Apenas la princesa se hall\u00f3 en esta tierra, su primer cuidado fue rendir a su amado <em>p\u00e1jaro<\/em> las honras f\u00fanebres que \u00e9l hab\u00eda exigido de ella. Sus hermosas manos levantaron una peque\u00f1a pira de clavo y de canela. Cu\u00e1l no ser\u00eda su asombro cuando, al expandir las cenizas del <em>p\u00e1jaro<\/em> sobre esta hoguera, la vio encenderse por s\u00ed misma. Todo se consumi\u00f3 prontamente. S\u00f3lo apareci\u00f3, en el lugar de las cenizas, un <em>gran huevo<\/em>, del cual vio salir a su <em>p\u00e1jaro<\/em> m\u00e1s brillante de lo que hab\u00eda sido jam\u00e1s. Fue el momento m\u00e1s bello que la princesa hubiese experimentado en toda su vida; s\u00f3lo hab\u00eda uno que hubiese podido serle querido: lo deseaba pero no lo esperaba.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">&#8211;<em>Bien veo<\/em> -dijo ella al p\u00e1jaro- <em>que eres el f\u00e9nix del cual tanto me han hablado. Estoy a punto de morir de asombro y de alegr\u00eda. No cre\u00eda en absoluto en la resurrecci\u00f3n, pero mi felicidad me ha convencido<\/em>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">&#8211;<em>La resurrecci\u00f3n, se\u00f1ora<\/em> -le dijo el <strong>f\u00e9nix<\/strong>-, <em>es la cosa m\u00e1s sencilla del mundo. No es m\u00e1s sorprendente nacer dos veces que una sola. Todo es resurrecci\u00f3n en este mundo: las orugas resucitan en mariposas, un carozo colocado en la tierra resucita en el \u00e1rbol, todos los animales enterrados en el suelo resucitan en hierbas, en plantas, y nutren a otros animales de los cuales pronto son parte de su substancia; todas las part\u00edculas que compon\u00edan los cuerpos se cambian en otras diferentes. Aunque es verdad que soy el \u00fanico a quien el poderoso <strong>Orosmade<\/strong> haya concedido la gracia de resucitar en su propia naturaleza<\/em>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Formosanta<\/strong>, que desde el d\u00eda que hab\u00eda visto a <strong>Amaz\u00e1n<\/strong> y al <em>p\u00e1jaro<\/em> por primera vez hab\u00eda pasado sus horas de asombro, le dijo:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">&#8211;<em>Concibo que el gran Ser haya podido formar de vuestras cenizas un f\u00e9nix muy parecido a vos; pero que se\u00e1is precisamente la misma persona, que teng\u00e1is la misma alma, confieso que no lo comprendo muy claramente. \u00bfQu\u00e9 fue de vuestra alma mientras os llevaba en mi bolsillo despu\u00e9s de vuestra muerte?<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">&#8211;<em>\u00a1Oh!, \u00a1por dios, se\u00f1ora!, \u00bfacaso no le ser\u00eda tan f\u00e1cil al gran <strong>Orosmade<\/strong> continuar su acci\u00f3n sobre una peque\u00f1a chispa de m\u00ed mismo como iniciar esta acci\u00f3n? Me hab\u00eda acordado ya anteriormente el sentimiento, la memoria y el pensamiento: me los ha vuelto a conceder; que haya concebido este favor a un \u00e1tomo de fuego elemental escondido en m\u00ed, o al conjunto de mis \u00f3rganos, no significa nada en el fondo; tanto los f\u00e9nix como los hombres ignorar\u00e1n siempre c\u00f3mo sucede la cosa en realidad; pero la mayor gracia que el Ser Supremo me haya acordado ha sido la de hacerme renacer para vos. \u00a1Qui\u00e9n pudiera pasar los veintiocho mil a\u00f1os que a\u00fan me quedan por vivir hasta mi pr\u00f3ximo resurrecci\u00f3n entre vos y mi querido <strong>Amaz\u00e1n<\/strong>!<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">&#8211;<em>F\u00e9nix m\u00edo<\/em> -le repuso la princesa-<em>, pensad que las primeras palabras que me dijisteis en Babilonia y que jam\u00e1s olvidar\u00e9, me hicieron concebir la esperanza de volver a ver a ese querido pastor que idolatro: es absolutamente necesario que vayamos juntos a la tierra de los gang\u00e1ridas, y que lo lleve de regreso a Babilonia<\/em>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">&#8211;<em>\u00c9se es mi designio<\/em> \u2013dijo el f\u00e9nix-. <em>No hay un momento que perder, hay que ir a buscar a <strong>Amaz\u00e1n<\/strong> por el camino m\u00e1s corto, es decir por los aires. En la Arabia Feliz hay dos grifos, \u00edntimos amigos m\u00edos, que viven s\u00f3lo a cincuenta millas de aqu\u00ed: les enviar\u00e9 un mensaje por medio de las palomas mensajeras; llegar\u00e1n antes de la noche. Dispondremos del tiempo necesario para haceros preparar un c\u00f3modo y peque\u00f1o canap\u00e9 con cajones donde pondremos vuestras provisiones de alimentos. Os sentir\u00e9is muy c\u00f3moda en este carruaje acompa\u00f1ada por vuestra doncella. Los dos grifos son los m\u00e1s vigorosos de su especie; cada uno de ellos sostendr\u00e1 uno de los brazos del canap\u00e9 entre sus garras; pero lo repito una vez m\u00e1s: cada instante es valioso<\/em>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Fue de inmediato con <strong>Formosanta<\/strong> a encargar el canap\u00e9 de un tapicero que \u00e9l conoc\u00eda. En cuatro horas estuvo terminado. En sus cajones se colocaron pancitos reales, bizcochos mejores que los de <strong>Babilonia<\/strong>, limones ponc\u00edes, anan\u00e1s, cocos, pistachos y <em>vino de Ed\u00e9n<\/em>, que est\u00e1 tan por sobre encima del <em>vino de Chiraz<\/em> como el de <em>Chiraz<\/em> lo est\u00e1 sobre el <em>Surenne<\/em>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El canap\u00e9 era tan ligero como confortable y s\u00f3lido. Los dos <em>grifos<\/em> llegaron a <em>Ed\u00e9n<\/em> en el momento exacto. <strong>Formosanta<\/strong> e <strong>Irla<\/strong> se ubicaron en el carruaje; los dos <em>grifos<\/em> lo levantaron como si fuera una pluma. El <em>f\u00e9nix<\/em> ora volaba cerca, ora se posaba sobre el respaldo. Los dos <em>grifos<\/em> singlaron hacia el <em>Ganges<\/em> con la rapidez de una flecha que hiende el aire. S\u00f3lo se descansaba durante la noche el tiempo necesario para comer y para hacer beber un trago a los dos cocheros.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Llegaron finalmente a la tierra de los <strong>gang\u00e1ridas<\/strong>. El coraz\u00f3n de la princesa palpitaba de esperanza, de amor y de alegr\u00eda. El f\u00e9nix hizo detener el carruaje delante de la casa de <strong>Amaz\u00e1n<\/strong>: pidi\u00f3 hablarle; pero ya hac\u00eda tres horas que hab\u00eda partido, sin que se supiese hacia d\u00f3nde hab\u00eda ido.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">No hay palabras, ni siquiera en la misma lengua de los <strong>gang\u00e1ridas<\/strong>, que puedan expresar la desesperaci\u00f3n que abrum\u00f3 a <strong>Formosanta<\/strong>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">&#8211;<em>\u00a1Ay!, esto es lo que tem\u00eda<\/em> -dijo el <em>f\u00e9nix<\/em>&#8211;<em>; las tres horas que pasasteis en el hospedaje del camino a Bassora con ese malhadado rey de Egipto os han robado quiz\u00e1 para siempre la felicidad de vuestra vida: mucho me temo que hayamos perdido a <strong>Amaz\u00e1n<\/strong> sin remedio<\/em>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Entonces pregunt\u00f3 a los criados si pod\u00eda saludar a su se\u00f1ora madre. Respondieron que su marido hab\u00eda muerto la v\u00edspera anterior y que no ve\u00eda a nadie. El <em>f\u00e9nix<\/em>, que ten\u00eda cr\u00e9dito en la casa, hizo entrar a<strong> la princesa de Babilonia<\/strong> en un sal\u00f3n cuyas paredes estaban revestidas de madera de naranjo y fileteadas de marfil. Los <em>subpastores<\/em> y las <em>subpastoras<\/em> vestidos con largos trajes blancos ce\u00f1idos por aderezos color aurora les sirvieron en cien cuencos de simple porcelana cien manjares deliciosos, entre los cuales no se ve\u00eda ning\u00fan cad\u00e1ver disfrazado: hab\u00eda arroz, harinas, sag\u00fa, s\u00e9mola, fideos, macarrones, tortillas, huevos cocidos en leche, quesos cremosos, pasteler\u00eda de toda especie, verduras, frutos de un perfume y un gusto desconocidos en los otros climas; hab\u00eda una profusi\u00f3n de licores refrescantes, superiores a los mejores vinos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Mientras la princesa com\u00eda, acostada sobre un lecho de rosas, cuatro pavos reales, o pavones, felizmente mudos, la abanicaban con sus alas brillantes; doscientos p\u00e1jaros y cien pastores y cien pastoras, cantaban a dos voces; los ruise\u00f1ores, los canarios, las currucas, los pinzones cantaban el acompa\u00f1amiento con las pastoras, los pastores hac\u00edan las voces de tenor y las bajas: en todo estaba la hermosura y la simple naturaleza. La <em>princesa<\/em> confes\u00f3 que si bien en <strong>Babilonia<\/strong> hab\u00eda m\u00e1s magnificencia, la naturaleza era mil veces m\u00e1s agradable en el pa\u00eds de los <strong>gang\u00e1ridas<\/strong>; pero, mientras que le ofrec\u00edan esta m\u00fasica consoladora y voluptuosa, ella derramaba l\u00e1grimas y dec\u00eda a la joven <strong>Irla<\/strong>, su acompa\u00f1ante:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">&#8211;<em>Estos pastores y estas pastoras, estos ruise\u00f1ores y estos canarios hacen el amor y yo estoy separada del h\u00e9roe gang\u00e1rida, digno objeto de mis muy tiernos y muy impacientes deseos.<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Mientras ella hac\u00eda esta colaci\u00f3n, mientras lo admiraba todo y lloraba, el <em>f\u00e9nix<\/em> dec\u00eda a la madre de <strong>Amaz\u00e1n<\/strong>:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">&#8211;<em>Se\u00f1ora, no pod\u00e9is dispensaros de ver a la princesa de Babilonia; vos sab\u00e9is<\/em>\u2026<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">&#8211;<em>Todo lo s\u00e9<\/em> -dijo ella-, <em>hasta su aventura en un hospedaje sobre el camino de Bassora; un mirlo me lo cont\u00f3 todo esta ma\u00f1ana, y este cruel mirlo es la causa de que mi hijo presa de la desesperaci\u00f3n, se haya vuelto loco y haya abandonado la casa paterna<\/em>. &#8211;<em>\u00bfPor lo tanto no sab\u00e9is que la princesa me ha resucitado?<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">&#8211;<em>No, querido hijo, sab\u00eda por el mirlo que hab\u00edais muerto y estaba inconsolable. Me sent\u00eda tan afligida por esta p\u00e9rdida, por la muerte de mi marido y por la precipitada partida de mi hijo que hab\u00eda decidido no ver a nadie. Pero puesto que <strong>la princesa de Babilonia<\/strong> me hace el honor de venir a verme, hacedla entrar lo m\u00e1s r\u00e1pido posible; tengo cosas de suma trascendencia que decirle y quiero que vos est\u00e9is presente<\/em>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Se dirigi\u00f3 inmediatamente al otro sal\u00f3n para recibir a la princesa. No caminaba ya con mucha facilidad: <em>era una dama de alrededor de trescientos a\u00f1os<\/em>; pero ten\u00eda a\u00fan bellos rasgos y bien se ve\u00eda que a los doscientos treinta o doscientos cuarenta a\u00f1os hab\u00eda sido encantadora. Recibi\u00f3 a <strong>Formosanta<\/strong> con una respetuosa nobleza, mezclada con un aire de inter\u00e9s y de dolor que hizo a la princesa la m\u00e1s viva impresi\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Formosanta<\/strong> comenz\u00f3 por presentarle sus condolencias por la muerte de su marido<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">&#8211;<em>\u00a1Ay!<\/em> -dijo la viuda-, <em>os hall\u00e1is afectada por su muerte m\u00e1s de lo que cre\u00e9is<\/em>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">&#8211;<em>Me siento dolida, sin duda<\/em> -dijo <strong>Formosanta<\/strong>-; <em>era el padre de<\/em>\u2026 -al decir estas palabras se ech\u00f3 a llorar-. <em>S\u00f3lo vine por \u00e9l, a trav\u00e9s de grandes peligros. Dej\u00e9 por \u00e9l a mi padre y la corte m\u00e1s brillante del universo; fui raptada por el rey de Egipto, a quien detesto. Al escaparme de este raptor, atraves\u00e9 los aires para venir a ver al que amo; llego y \u00e9l huye de m\u00ed<\/em>\u2026 -el llanto y los sollozos no la dejaron proseguir.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">La madre le dijo entonces:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">-Se\u00f1ora, cuando el <strong>rey de Egipto<\/strong> os raptaba, cuando cenabais con \u00e9l en una posada de <em>Bassora<\/em>, cuando vuestras hermosas manos le serv\u00edan <em>vino de Chiraz<\/em>, \u00bfrecord\u00e1is haber visto un <strong><em>mirlo<\/em><\/strong> que revoloteaba por la habitaci\u00f3n?<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">&#8211;<em>Verdaderamente, s\u00ed, despert\u00e1is mi memoria; no le hab\u00eda prestado atenci\u00f3n, pero poniendo orden en mis ideas, recuerdo muy bien que en el momento en el que el rey de Egipto se levantaba de la mesa para darme un beso, el <strong>mirlo<\/strong> se vol\u00f3 por la ventana dando un gran chillido y no volvi\u00f3 a aparecer m\u00e1s<\/em>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">&#8211;<em>Ay, se\u00f1ora<\/em> -respondi\u00f3 la madre de Amaz\u00e1n-, <em>he ah\u00ed justamente la causa de nuestras desdichas; mi hijo hab\u00eda enviado justamente a este mirlo para informarle de vuestra salud y de todo lo que suced\u00eda en Babilonia; esperaba regresar pronto a ponerse a vuestros pies y consagraros la vida. No pod\u00e9is saber hasta qu\u00e9 punto os adora. Todos los <strong>gang\u00e1ridas<\/strong> son amantes, fieles, pero mi hijo es el m\u00e1s apasionado y constante de todos. El <strong>mirlo<\/strong> os hall\u00f3 en una posada; beb\u00edas alegremente con el rey de Egipto y un desagradable sacerdote, os vio finalmente dar un tierno beso a este monarca que hab\u00eda matado al f\u00e9nix y hacia quien mi hijo siente un invencible horror. El <strong>mirlo<\/strong>, viendo esto, fue presa de una justa indignaci\u00f3n; se vol\u00f3 maldiciendo vuestros funestos amores; hoy regres\u00f3 y me cont\u00f3 todo; pero \u00a1en qu\u00e9 momentos, oh cielo!, en el momento en que mi hijo lloraba conmigo la muerte de su padre y la del f\u00e9nix, en el momento en que sab\u00eda que es vuestro primo segundo<\/em>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">&#8211;<em>\u00a1Oh cielos! \u00a1Mi primo!, se\u00f1ora, \u00bfes posible?, \u00bfpor qu\u00e9 ventura?, \u00bfc\u00f3mo?, \u00bfa tal extremo llegar\u00eda mi felicidad?, \u00bfy al mismo tiempo ser\u00eda tan desgraciada por haberlo ofendido?<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">&#8211;<em>Mi hijo es vuestro primo, os lo digo<\/em> \u2013 replic\u00f3 la madre- <em>y pronto os voy a dar la prueba; pero al volveros parienta m\u00eda me arranc\u00e1is a mi hijo; no podr\u00e1 sobrevivir al dolor que le ha causado el beso que disteis al<strong> rey de Egipto<\/strong><\/em>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">&#8211;<em>\u00a1Ah!, t\u00eda m\u00eda<\/em>-exclam\u00f3 la bella <strong>Formosanta<\/strong>&#8211;<em>, os jur\u00f3 por \u00e9l y por el poderoso <strong>Orosmade<\/strong> que este beso funesto, lejos de ser criminal, era la prueba m\u00e1s fuerte de amor que pudiese dar a vuestro hijo. Desobedec\u00eda por \u00e9l a mi padre. Iba por \u00e9l del \u00c9ufrates al Ganges. Al caer en manos del indigno <strong>fara\u00f3n de Egipto<\/strong>, s\u00f3lo pod\u00eda escapar enga\u00f1\u00e1ndolo. Doy fe por las cenizas y el alma del f\u00e9nix, que se hallaban entonces en mi bolsillo; \u00e9l puede hacerme justicia; pero, \u00bfc\u00f3mo vuestro hijo, nacido a las orillas del Ganges, puede ser mi primo, si mi familia reina sobre las orillas del \u00c9ufrates desde hace tantos siglos?<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">&#8211;<em>Sab\u00e9is<\/em> -le dijo la venerable <strong>gang\u00e1rida<\/strong>&#8211; <em>que vuestro t\u00edo abuelo <strong>Ald\u00e9<\/strong> era rey de Babilonia y que fue destronado por el padre de <strong>Belus<\/strong><\/em>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">-S\u00ed, se\u00f1ora.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">&#8211;<em>Sab\u00e9is que su hijo <strong>Ald\u00e9<\/strong> hab\u00eda tenido de su matrimonio a la princesa <strong>Ald\u00e9<\/strong>, educada en vuestra corte. Es este pr\u00edncipe quien, siendo perseguido por vuestro padre, vino a refugiarse en nuestra feliz comarca, bajo otro nombre: \u00e9l fue quien me despos\u00f3, tuve con \u00e9l al joven pr\u00edncipe <strong>Ald\u00e9-Almaz\u00e1n<\/strong>, el m\u00e1s hermoso, el m\u00e1s fuerte, el m\u00e1s valiente, el m\u00e1s virtuoso de los mortales y hoy el m\u00e1s loco. Fue a las fiestas de <strong>Babilonia<\/strong> atra\u00eddo por la fama de vuestra belleza; desde entonces os idolatra, y quiz\u00e1 yo no vuelva a verlo jam\u00e1s<\/em>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Entonces hizo desplegar ante la princesa todos los t\u00edtulos de la <em>casa de los<\/em> <strong>Ald\u00e9<\/strong>; <strong>Formosanta<\/strong> apenas se dign\u00f3 mirarlos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">&#8211;<em>\u00a1Ah, se\u00f1ora!<\/em> -exclam\u00f3- <em>\u00bfAcaso se examina lo que se desea? Bastante os cree mi coraz\u00f3n. Pero, \u00bfd\u00f3nde est\u00e1 Ald\u00e9-Almaz\u00e1n?, \u00bfd\u00f3nde est\u00e1 mi pariente, mi amante, mi rey?, \u00bfd\u00f3nde est\u00e1 mi vida?, \u00bfqu\u00e9 camino tom\u00f3? Ir\u00eda a buscarlo por todos los mundos que el Eterno ha formado y de los cuales \u00e9l es el m\u00e1s bello ornamento. Ir\u00eda a la estrella Canopus, a Sheat, a Aldebar\u00e1n. Ir\u00eda a convencerlo de mi amor y mi inocencia<\/em>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El <em>f\u00e9nix<\/em> testific\u00f3 que la princesa no hab\u00eda dado, por amor, un beso al<strong> rey de Egipto<\/strong>, crimen que el <strong><em>mirlo<\/em><\/strong> le imputaba; pero hab\u00eda que desenga\u00f1ar a <strong>\u00c0maz\u00e1n<\/strong> y traerlo de regreso. Env\u00eda sus <em>p\u00e1jaros<\/em> por todos los caminos, pone en campa\u00f1a a sus <em>unicornios<\/em>; se le informa finalmente que <strong>Amaz\u00e1n<\/strong> ha tomado el camino el que conduce a <em>China<\/em>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">&#8211;<em>Y bien, vamos a China<\/em> -exclamaba la princesa-<em>, el viaje no es largo, espero traeros de regreso a vuestro hijo, en quince d\u00edas a m\u00e1s tardar<\/em>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Ante estas palabras, \u00a1qu\u00e9 de l\u00e1grimas de ternura vertieron la madre <strong>gang\u00e1rida<\/strong> y <strong>la princesa de Babilonia<\/strong>, qu\u00e9 de abrazos, qu\u00e9 de efusiones del coraz\u00f3n!<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El <em>f\u00e9nix<\/em> pidi\u00f3 inmediatamente una carroza arrastrada por seis <em>unicornios<\/em>. La madre les provey\u00f3 doscientos caballeros y regal\u00f3 a la princesa, su sobrina, algunos millares de los m\u00e1s bellos diamantes del pa\u00eds. El <em>f\u00e9nix<\/em>, afligido por el mal que la indiscreci\u00f3n del <em>mirlo<\/em> hab\u00eda provocado, hizo que se ordenara a todos los <em>mirlos<\/em> irse del pa\u00eds, y es as\u00ed como desde entonces no se encuentra ni uno sobre las orillas de <em>Ganges<\/em>.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-1849398\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/68964275-tallados-en-bajo-relieve-de-un-le\u00f3n-cazando-un-toro-lado-de-relieve-soldados-en-una-de-las-escaleras-en-300x199.jpg\" alt=\"\" width=\"400\" height=\"266\" data-id=\"1849398\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/68964275-tallados-en-bajo-relieve-de-un-le\u00f3n-cazando-un-toro-lado-de-relieve-soldados-en-una-de-las-escaleras-en-300x199.jpg 300w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/68964275-tallados-en-bajo-relieve-de-un-le\u00f3n-cazando-un-toro-lado-de-relieve-soldados-en-una-de-las-escaleras-en-610x405.jpg 610w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/68964275-tallados-en-bajo-relieve-de-un-le\u00f3n-cazando-un-toro-lado-de-relieve-soldados-en-una-de-las-escaleras-en-678x452.jpg 678w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/68964275-tallados-en-bajo-relieve-de-un-le\u00f3n-cazando-un-toro-lado-de-relieve-soldados-en-una-de-las-escaleras-en.jpg 680w\" sizes=\"auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h3 style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 18pt;\">-V-<\/span><\/h3>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Los <em>unicornios<\/em>, en menos de ocho d\u00edas, llevaron a <strong>Formosanta<\/strong>, a <strong>Irla<\/strong> y al <em>f\u00e9nix<\/em> a <em>Cambalu<\/em>, capital de la <em>China<\/em>. Era una ciudad m\u00e1s grande que <strong>Babilonia<\/strong> y de una magnificencia totalmente diferente. Los nuevos objetos, las nuevas costumbres, habr\u00edan divertido a <strong>Formosanta<\/strong> si hubiese podido interesarse en otra cosa que no fuera <strong>Amaz\u00e1n<\/strong>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Apenas el <strong>emperador de la China<\/strong> supo que <strong>la princesa de Babilonia<\/strong> estaba ante una de las puertas de la ciudad, envi\u00f3 cuatro mil <em>mandarines<\/em> en traje de ceremonia; todos se prosternaron ante ella y le presentaron cada uno sus cumplidos escritos en letras de oro en una hoja de seda p\u00farpura. <strong>Formosanta<\/strong> les dijo que si ella supiese cuatro mil lenguas, no dejar\u00eda de responder inmediatamente a cada <em>mandar\u00edn<\/em>, pero que sabiendo solamente una, les rogaba que aceptaran que se sirviese de ellas para agradecerles a todos en general. La condujeron respetuosamente ante el <strong>emperador<\/strong>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Era el monarca m\u00e1s justo de la tierra, el m\u00e1s cort\u00e9s y el m\u00e1s sabio<\/strong>. Fue \u00e9l el primero en cultivar un terreno con sus manos imperiales para que la agricultura se tornase digna de respeto ante los ojos de su pueblo. Fue el primero en establecer premios a la virtud. Las leyes, como en todos lados por otra parte, se hab\u00edan limitado vergonzosamente hasta entonces a castigar los cr\u00edmenes. Este <strong>emperador<\/strong> acababa de echar de sus estados a un grupo de <em>bonzos<\/em> extranjeros que hab\u00edan venido del extremo de occidente, con el deseo insensato de obligar a toda la <em>China<\/em> a pensar como ellos y que, con el pretexto de anunciar verdades, hab\u00edan adquirido ya riquezas y honores. Les hab\u00eda dicho, al echarlos, estas palabras registradas exactamente en los anales del imperio:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">&#8211;<em>Podr\u00edais hacer aqu\u00ed tanto mal como hab\u00e9is hecho en otras partes; hab\u00e9is venido a predicar dogmas de intolerancia en la naci\u00f3n m\u00e1s tolerante de la tierra. Os env\u00edo de regreso para no estar obligado a castigaras: Ser\u00e9is vueltos a conducir honorablemente hasta mis fronteras; se os suministrar\u00e1 todo para que pod\u00e1is regresar a los l\u00edmites del hemisferio de donde hab\u00e9is partido. Id en paz si pod\u00e9is estar en paz, y no regres\u00e9is m\u00e1s<\/em>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>La princesa de Babilonia<\/strong> se enter\u00f3 con alegr\u00eda de este razonamiento y de este discurso: se sent\u00eda as\u00ed m\u00e1s segura de ser bien recibida en la corte, porque estaba bien lejos de sostener dogmas intolerantes. El <strong>emperador de la China<\/strong>, cenando con ella, tuvo la cortes\u00eda de eliminar toda molesta etiqueta; ella le present\u00f3 al <em>f\u00e9nix<\/em>, quien fue muy acariciado por el emperador y se pos\u00f3 sobre un sill\u00f3n. <strong>Formosanta<\/strong>, al finalizar la comida, le confi\u00f3 ingenuamente el objeto de su viaje y le rog\u00f3 que hiciera buscar en <em>Cambal\u00fa<\/em> al bello <strong>Amaz\u00e1n<\/strong>, cuya aventura le narr\u00f3, sin ocultarle para nada la fatal pasi\u00f3n que en su coraz\u00f3n ard\u00eda por este joven h\u00e9roe.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">&#8211;<em>\u00bfA qui\u00e9n le habl\u00e1is de esto?<\/em> \u2013dijo el <strong>emperador de la China<\/strong>&#8211; <em>Me ha dado el placer de venir a mi corte; me ha encantado este amable <strong>Amaz\u00e1n<\/strong>; es cierto que se halla profundamente afligido; pero sus gracias s\u00f3lo se tornan as\u00ed m\u00e1s conmovedoras; ninguno de mis favoritos tiene m\u00e1s talento que \u00e9l, ning\u00fan mandar\u00edan de toga tiene conocimientos m\u00e1s amplios; ning\u00fan mandar\u00edn que ci\u00f1a espada parece m\u00e1s marcial ni m\u00e1s heroico; su extrema juventud da mayor valor a todos sus talentos, si yo fuese tan infeliz, tan abandonado por Tien y Chagti como para querer ser un conquistador, pedir\u00eda a <strong>Amaz\u00e1n<\/strong> que se pusiese a la cabeza de mis ej\u00e9rcitos, y me sentir\u00eda seguro de triunfar sobre el universo entero. Es realmente lamentable que su pena turbe algunas veces su inteligencia<\/em>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">&#8211;<em>\u00a1Ah, se\u00f1or!<\/em> -dijo <strong>Formosanta<\/strong> con aire excitado y con un tono de dolor, de emoci\u00f3n y de reproche-, <em>\u00bfpor qu\u00e9 no me hab\u00e9is hecho cenar con \u00e9l? Me hac\u00e9is morir; ordenad que le rueguen venir enseguida<\/em>. &#8211;<em>Se\u00f1ora, ha partido esta ma\u00f1ana y no ha dicho hacia qu\u00e9 comarca dirig\u00eda sus pasos<\/em>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Formosanta<\/strong> se volvi\u00f3 hacia el <em>f\u00e9nix<\/em>:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">&#8211;<em>Y bien<\/em> -dijo-<em>, oh f\u00e9nix, \u00bfhab\u00e9is visto alguna vez una doncella m\u00e1s desgraciada que yo? Pero, se\u00f1or<\/em> -continu\u00f3-<em>, \u00bfc\u00f3mo, por qu\u00e9 ha podido abandonar una corte tan refinada como la vuestra, en la cual uno quisiera pasar toda la vida?<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">&#8211;<em>He aqu\u00ed, se\u00f1ora, lo que ha sucedido. Una princesa de sangre real, de las m\u00e1s dignas de amor, se apasion\u00f3 por \u00e9l y le dio cita en su casa al mediod\u00eda; \u00e9l parti\u00f3 apenas despunt\u00f3 el d\u00eda y dejo esta esquela, que \u00e1 cost\u00f3 muchas l\u00e1grimas a mi parienta<\/em>:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u201c<em>Hermosa princesa del linaje de China, merec\u00e9is un coraz\u00f3n que no haya sido jam\u00e1s m\u00e1s que vuestro; he jurado a los dioses inmortales no amara nadie m\u00e1s que a <strong>Formosanta<\/strong>,<strong> princesa de Babilonia<\/strong>, y ense\u00f1arle c\u00f3mo se pueden vencer las pasiones durante los viajes; ella tuvo la desgracia de sucumbir ante el indigno<strong> rey de Egipto<\/strong>, soy el m\u00e1s desgraciado de los hombres; he perdido a mi padre y al f\u00e9nix, y la esperanza de ser amado por <strong>Formosanta<\/strong>; he dejado a mi madre en la aflicci\u00f3n, a mi patria, ya no pod\u00eda vivir ni un momento en los lugares donde supe que <strong>Formosanta<\/strong> amaba a otro que no era yo he jurado recorrer la tierra v serle fiel. Vos me despreciar\u00edas y los dioses me castigar\u00edan, si violase mi juramento; buscad un amante, se\u00f1or, y sedle tan fiel como yo.<\/em>\u201d<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">&#8211;<em>Ah, dadme esa carta asombrosa<\/em> -dijo la hermosa <strong>Formosanta<\/strong>&#8211;<em>, ella ser\u00e1 mi consuelo; soy feliz en mi infortunio. Amaz\u00e1n me ama; Amaz\u00e1n renuncia por m\u00ed a la posesi\u00f3n de princesas de la China; \u00e9l es el \u00fanico en toda la tierra capaz de obtener tal victoria; me da un maravilloso ejemplo; el f\u00e9nix sabe bien que no lo necesito; es muy cruel ser privado de un amante por un beso inocente dado por pura fidelidad. Pero, finalmente, \u00bfad\u00f3nde ha ido? \u00bfQu\u00e9 camino ha tomado? Dignaos dec\u00edrmelo y parto<\/em>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El <strong>emperador de la China<\/strong> le respondi\u00f3 que cre\u00eda, de acuerdo con los relatos que le hab\u00edan hecho, que su amante hab\u00eda tomado el camino que llevaba a <em>Escitia<\/em>. Inmediatamente se engancharon los <em>unicornios<\/em> y la princesa, despu\u00e9s de los m\u00e1s tiernos adioses, se fue con el <em>f\u00e9nix<\/em>, su <em>mucama<\/em> y todo su cortejo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Apenas estuvo en <em>Escitia<\/em>, vio hasta qu\u00e9 punto los hombres y los gobiernos difieren y diferir\u00e1n siempre que llegue el tiempo en que alg\u00fan pueblo m\u00e1s iluminado que los otros comunique su luz de uno a otro, despu\u00e9s de mil siglos de tinieblas, y se encuentren en los climas b\u00e1rbaros almas heroicas que tengan la fuerza y la perseverancia de cambiar los brutos en hombres. No hab\u00eda ciudades en <em>Escitia<\/em> y por lo tanto tampoco artes agradables. No se ve\u00edan m\u00e1s que vastas praderas y naciones enteras bajo las carpas y sobre los carros. Su apariencia causaba terror. <strong>Formosanta<\/strong> pregunt\u00f3 en qu\u00e9 carpa o en qu\u00e9 carreta se albergaba el rey. Se le dijo que hac\u00eda ocho d\u00edas se hab\u00eda puesto en marcha a la cabeza de trescientos mil hombres de caballer\u00eda para ir al encuentro del<strong> rey de Babilonia<\/strong>, cuya sobrina, la hermosa <em>princesa<\/em> <strong>Ald\u00e9<\/strong> hab\u00eda raptado.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">&#8211;<em>\u00a1Rapt\u00f3 a mi prima!<\/em> -exclam\u00f3 <strong>Formosanta<\/strong>&#8211;<em>; no esperaba esta nueva aventura. \u00a1Qu\u00e9! Mi prima, que demasiado feliz deb\u00eda sentirse al estar en mi corte, se ha vuelto reina y yo a\u00fan no me he casado<\/em> -se hizo conducir inmediatamente a las carpas de la reina.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Su inesperada reuni\u00f3n en climas lejanos y las cosas singulares que mutuamente ten\u00edan para contarse, dieron a su entrevista un encanto que les hizo olvidar que nunca se hab\u00edan querido; se volvieron a ver con entusiasmo; una dulce ilusi\u00f3n ocup\u00f3 el lugar de la verdadera ternura; se abrazaron llorando y hubo entre ellas cordialidad y franqueza dado que la entrevista no se realizaba en un palacio.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Ald\u00e9<\/strong> reconoci\u00f3 al <em>f\u00e9nix<\/em> y a la confidente <strong>Irla<\/strong>; dio pieles de cibelina a su prima, quien a su vez le dio diamantes. Se habl\u00f3 de la guerra que los dos reyes emprend\u00edan, se lament\u00f3 la condici\u00f3n de los hombres, a quien los monarcas env\u00edan al deg\u00fcello por diferencias que dos justos podr\u00edan conciliar en una hora, pero sobre todo se habl\u00f3 del hermoso extranjero vencedor de los leones, dador de los diamantes m\u00e1s grandes del universo, compositor de <em>madrigales<\/em>, poseedor del <em>f\u00e9nix<\/em>, transformado en el m\u00e1s desdichado de los hombres por el informe de un <em>mirlo<\/em>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">&#8211;<em>Es mi querido hermano<\/em> -dec\u00eda <strong>Ald\u00e9<\/strong>. &#8211;<em>Es mi amante<\/em> -exclam\u00f3 <strong>Formosanta<\/strong><em>-, sin duda lo hab\u00e9is visto; quiz\u00e1s a\u00fan se halla aqu\u00ed, porque, prima m\u00eda, \u00e9l sabe que es vuestro hermano: no os habr\u00e1 dejado tan bruscamente como dej\u00f3 al rey de la China<\/em>. &#8211;<em>\u00a1S\u00ed que lo he visto, grandes dioses!<\/em> -replic\u00f3 <strong>Ald\u00e9<\/strong>-. <em>Pas\u00f3 cuatro d\u00edas enteros conmigo. \u00a1Ah, prima m\u00eda, cu\u00e1n digno de l\u00e1stima es mi hermano! Un falso informe lo ha vuelto completamente loco, corre por el mundo sin saber ad\u00f3nde va. Figuraos que ha llevado su demencia hasta rechazar los favores de la m\u00e1s hermosa escita de toda Escitia. Parti\u00f3 ayer despu\u00e9s de haberle escrito una carta que la ha desesperado. En cuanto a \u00e9l, ha sido a la tierra de los cimerios<\/em>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">&#8211;<em>\u00a1Alabado sea Dios!<\/em> -exclam\u00f3 <strong>Formosanta<\/strong>&#8211;<em>, \u00a1un rechazo m\u00e1s a mi favor! Mi felicidad ha sobrepasado todos mis temores. Haced que me den esa carta encantadora as\u00ed parto, as\u00ed lo sigo, con las manos llenas de sus sacrificios. Adi\u00f3s, prima m\u00eda; <strong>Amaz\u00e1n<\/strong> est\u00e1 en la tierra de los cimerios, hacia all\u00ed vuelo<\/em>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">A <strong>Ald\u00e9<\/strong> le pareci\u00f3 que la princesa su prima estaba a\u00fan m\u00e1s loca que su hermano <strong>Amaz\u00e1n<\/strong>. Pero como ella misma hab\u00eda sentido los efectos de esta epidemia, como hab\u00eda dejado las delicias y la magnificencia de <strong>Babilonia<\/strong> por el <strong>rey de los escitas<\/strong>, como las mujeres siempre se interesan en las locuras que el amor causa, se enterneci\u00f3 verdaderamente por <strong>Formosanta<\/strong>, le dese\u00f3 un feliz viaje, y le prometi\u00f3 ayudarla en su pasi\u00f3n si alguna vez ten\u00eda la felicidad de ver a su hermano.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-1758493\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/soldado-del-Ej\u00e9rcito-persa-de-Dar\u00edo-III.jpg\" alt=\"\" width=\"180\" height=\"300\" data-id=\"1758493\" \/><\/p>\n<h3 style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 18pt;\">-VI-<\/span><\/h3>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Muy pronto<strong> la princesa de Babilonia<\/strong> y el <em>f\u00e9nix<\/em> llegaron al <em><strong>imperio de los cimerios<\/strong><\/em>, mucho menos poblado, en verdad, que la <em>China<\/em>, pero dos veces m\u00e1s extenso; antiguamente era parecido a <em>Escitia<\/em>, habi\u00e9ndose vuelto desde hac\u00eda alg\u00fan tiempo tan floreciente como los reinos que se jactaban de instruir a los dem\u00e1s Estados.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Despu\u00e9s de algunos d\u00edas de marcha llegaron a una gran ciudad que la emperatriz reinante hac\u00eda embellecer; pero ella no se hallaba all\u00ed: viajaba entonces desde las fronteras de Europa a las del Asia para conocer sus Estados con sus propios ojos, para juzgar sus males y llevarles remedio, para acrecentar las ventajas, para brindar instrucci\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Uno de los principales oficiales de esta antigua capital, informado de la llegada de la <em>babil\u00f3nica<\/em> y el <em>f\u00e9nix<\/em>, se apur\u00f3 a ofrecer su homenaje a la princesa y a hacerle los honores de su pa\u00eds, seguro de que su se\u00f1ora, que era la m\u00e1s cort\u00e9s y magn\u00edfica que las reinas, le estar\u00eda agradecido por haber recibido a una tan gran dama con los mismos miramientos que ella misma habr\u00eda prodigado.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Se aloj\u00f3 a <strong>Formosanta<\/strong> en el palacio, del cual se alej\u00f3 a una cantidad de gente inoportuna; se le ofrecieron fiestas ingeniosas. <strong>El se\u00f1or cimer\u00eco<\/strong>, que era un gran naturalista, convers\u00f3 mucho con el <em>f\u00e9nix<\/em> durante el tiempo que la princesa permanec\u00eda retirada en sus aposentos. El <em>f\u00e9nix<\/em> le confes\u00f3 que hab\u00eda viajado otrora al <em>pa\u00eds de los cimerios<\/em> y que ya no lo reconoc\u00eda.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">&#8211;<em>\u00bfC\u00f3mo cambios tan prodigiosos<\/em> -dec\u00eda- <em>pueden haberse operado en un tiempo tan corto? No hace trescientos a\u00f1os que vi la naturaleza salvaje en todo horror; y encuentro ahora aqu\u00ed las artes, el esplendor, la gloria y la cortes\u00eda<\/em>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">&#8211;<em>Un solo hombre comenz\u00f3 esta obra<\/em> \u2013repuso el cimerio-<em>y una mujer la perfeccion\u00f3; una mujer ha sido mejor legisladora que la <strong>Isis<\/strong> de los egipcios y la <strong>Ceres<\/strong> de los griegos. La mayor\u00eda de los legisladores han tenido un genio desp\u00f3tico y estrecho que limit\u00f3 sus miras al pa\u00eds que gobernaron; cada uno mir\u00f3 a su pueblo como si fuese el \u00fanico en la tierra o como si debiera ser el enemigo del resto de la tierra. Formaron instituciones s\u00f3lo para ese pueblo, introdujeron costumbres s\u00f3lo para \u00e9l establecieron una religi\u00f3n para el solo. Es as\u00ed como los egipcios, tan famosos por sus montones de piedras se embrutecieron y se deshonraron por sus b\u00e1rbaras supersticiones. Creen a las otras naciones profanas no se comunican con ellas: y exceptuada la corte, que se eleva a veces sobre los prejuicios vulgares, no hay un solo egipcio que quiera comer en el mismo plato del que haya comido un extranjero. Sus sacerdotes son crueles y absurdos. Mejor ser\u00eda no tener leyes y s\u00f3lo escuchar a la Naturaleza que grab\u00f3 en nuestros corazones los principios de lo justo y de lo injusto, que someter la sociedad a leyes sociales<\/em>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00ab<em>Nuestra emperatriz abraza proyectos enteramente opuestos: considera que su vasto Estado sobre el cual todos los meridianos vienen a unirse, debe corresponder a todos los pueblos que habitan bajo estos diversos meridianos. La primera de sus leyes fue la tolerancia de todas las religiones y la compasi\u00f3n por todos los errores. Su poderoso genio comprendi\u00f3 que si los cultos son diferentes, la moral es en todos lados la misma; por medio de este principio ella uni\u00f3 su naci\u00f3n a todas las naciones del mundo y los cimerios mirar\u00e1n al escandinavo y al chino como hermanos suyos. He hecho m\u00e1s: quiso que esta preciosa tolerancia, el primer lazo entre los hombres, se estableciera entre sus vecinos; as\u00ed mereci\u00f3 el titulo de madre de la patria, y tendr\u00e1 el de benefactora de la humanidad si persevera<\/em>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00ab<em>Antes de ella, hombres por desgracia poderosos enviaban sus tropas de asesinos a asolar las poblaciones desconocidas y a regar con su sangre las heredades de sus padres; se llamaban a estos asesinos h\u00e9roes; sus pillajes eran considerados gloriosos. Nuestra soberana tiene otra gloria: hace marchar a sus ej\u00e9rcitos para llevar la paz, para impedir a los hombres que se perjudiquen, para obligarlos a soportarse unos a otros; y sus estandartes han sido los de la concordia p\u00fablica<\/em>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El <em>f\u00e9nix<\/em>, encantado con todo lo que este se\u00f1or le informaba, le dijo:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">&#8211;<em>Se\u00f1or, hace veintisiete mil novecientos a\u00f1os y siete meses que estoy sobre el mundo; nunca he visto nada comparable a lo que me hac\u00e9is saber<\/em>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Le pidi\u00f3 noticias sobre su amigo <strong>Amaz\u00e1n<\/strong>; el <em>cimerio<\/em> le cont\u00f3 las mismas cosas que le hab\u00edan dicho a la princesa en territorio de los <em>chinos<\/em> y de los <em>escitas<\/em>: <strong>Amaz\u00e1n<\/strong> hu\u00eda de todas las cortes que visitaba apenas una dama le daba una cita en la que tem\u00eda sucumbir. El <em>f\u00e9nix<\/em> comunic\u00f3 enseguida a <strong>Formosanta<\/strong> esta nueva muestra de fidelidad que <strong>Amaz\u00e1n<\/strong> le daba, tanto m\u00e1s asombrosa por cuanto \u00e9l no pod\u00eda suponer que su princesa la supiese jam\u00e1s.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Hab\u00eda partido hacia <em>Escandinavia<\/em>. Fue en estos climas donde espect\u00e1culos nuevos asombraron sus ojos. Aqu\u00ed la realeza y la libertad subsist\u00edan juntas gracias a un acuerdo que parece imposible en otros estados; los labradores tomaban parte en la legislaci\u00f3n tanto como los grandes del reino, y un joven pr\u00edncipe hac\u00eda concebir las mayores esperanzas de ser digno de dirigir una naci\u00f3n libre. M\u00e1s all\u00e1 se daba un fen\u00f3meno de lo m\u00e1s extra\u00f1o: <em>el \u00fanico rey desp\u00f3tico sobre la tierra, gracias a un contrato formal con su pueblo, era al mismo tiempo el m\u00e1s joven y el m\u00e1s justo de los reyes<\/em>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En el <em><strong>pa\u00eds de los<\/strong> <strong>s\u00e1rmatos<\/strong><\/em> <strong>Amaz\u00e1n<\/strong> vio a un fil\u00f3sofo en el trono: pod\u00eda llam\u00e1rselo el rey de la anarqu\u00eda porque era el jefe de cien mil peque\u00f1os reyes de los cuales uno solo pod\u00eda con una palabra anular las resoluciones de todos los otros. No le costaba m\u00e1s a <strong>Eolo<\/strong> contener todos los vientos que se combaten sin cesar, que a este monarca conciliar los \u00e1nimos: era un piloto rodeado de una tempestad constante; y sin embargo, el nav\u00edo no naufragaba, porque el pr\u00edncipe era un excelente piloto.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Recorriendo todos estos pa\u00edses tan diferentes de su patria, <strong>Amaz\u00e1n<\/strong> rechazaba constantemente todos los buenos partidos que se le presentaban, siempre desesperado por el beso que <strong>Formosanta<\/strong> hab\u00edale dado al <strong>rey de Egipto<\/strong>, siempre firme en su inconcebible resoluci\u00f3n de dar a <strong>Formosanta<\/strong> el ejemplo de una fidelidad \u00fanica e inquebrantable.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">La <em>princesa<\/em> y el <em>f\u00e9nix<\/em> segu\u00edan por todos lados su huella, y s\u00f3lo se les escapaba por un d\u00eda o dos, sin que el uno se cansase de correr, sin que la otra dejase un momento de seguirlo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Atravesaron as\u00ed toda la <em>Germania<\/em>; admiraron los progresos que la raz\u00f3n y la filosof\u00eda lograban en el Norte; todos los pr\u00edncipes eran instruidos all\u00ed, todos autorizaban la libertad de pensamiento; su educaci\u00f3n no hab\u00eda sido confiada a quienes tuviesen inter\u00e9s en enga\u00f1arlos o que estuviesen ellos mismos en el enga\u00f1o: se los hab\u00eda educado en el conocimiento de la moral universal, y en el desprecio de las supersticiones; se hab\u00eda desterrado de todos aquellos Estados una costumbre insensata, que enervaba y despoblaba varios pa\u00edses meridionales: esta costumbre era enterrar vivos en vastos calabozos a un n\u00famero infinito de personas de ambos sexos, eternamente separadas unas de otras, y hacerles jurar no tener jam\u00e1s comunicaci\u00f3n entre ellas. <em>Este exceso de demencia, acreditado durante siglos, hab\u00eda devastado la tierra tanto como las guerras m\u00e1s crueles<\/em>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Los pr\u00edncipes del Norte<\/strong> hab\u00edan comprendido finalmente que, si se quiere tener un <em>haras<\/em>, no se deben separar los caballos m\u00e1s fuertes de las yeguas. Hab\u00edan destruido tambi\u00e9n errores no menos extravagantes y no en estos vastos pa\u00edses, <em>mientras en otras partes se cre\u00eda todav\u00eda que los hombres pueden ser gobernados s\u00f3lo cuando son imb\u00e9ciles<\/em>.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-1758489\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/Imperio-Aquem\u00e9nida-Principal-Medos-2-300x199.jpg\" alt=\"\" width=\"440\" height=\"292\" data-id=\"1758489\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/Imperio-Aquem\u00e9nida-Principal-Medos-2-300x199.jpg 300w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/Imperio-Aquem\u00e9nida-Principal-Medos-2-610x405.jpg 610w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/Imperio-Aquem\u00e9nida-Principal-Medos-2-678x452.jpg 678w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/Imperio-Aquem\u00e9nida-Principal-Medos-2.jpg 680w\" sizes=\"auto, (max-width: 440px) 100vw, 440px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h3 style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 18pt;\">-VII-<\/span><\/h3>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Amaz\u00e1n<\/strong> lleg\u00f3 al pa\u00eds de los b\u00e1tavos; su coraz\u00f3n experiment\u00f3 una dulce satisfacci\u00f3n al hallar all\u00ed alguna tenue semejanza con el feliz pa\u00eds de los <strong>gang\u00e1ridas<\/strong>: la libertad, la igualdad, la limpieza, la abundancia, la tolerancia; pero las damas del pa\u00eds eran tan fr\u00edas que ninguna se le insinu\u00f3 como hab\u00edan hecho en todos los otros pa\u00edses; no fue necesario que se resistiera. <em>Si hubiera querido conquistar a estas se\u00f1oras, las habr\u00eda subyugado a todas, una despu\u00e9s de otra, sin ser amado por ninguna<\/em>; pero estaba bien lejos de pensar en hacer conquistas.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Formosanta<\/strong> estuvo a punto de atraparlo en esta naci\u00f3n ins\u00edpida: fue cuesti\u00f3n de segundos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Amaz\u00e1n<\/strong> hab\u00eda o\u00eddo hablar tan elogiosamente entre los <em>b\u00e1tavos<\/em> de cierta isla llamada <em>Albi\u00f3n<\/em>, que hab\u00eda decidido embarcarse, \u00e9l y sus unicornios, en una nave que, gracias \u00e1 un viento favorable del norte, lo condujo en cuatro horas a la orilla de esta tierra m\u00e1s c\u00e9lebre que <em>Tiro<\/em> y que la isla de <em>Atl\u00e1ntida<\/em>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">La hermosa Formosanta, que lo hab\u00eda seguido por las riberas orillas del <em>Duina<\/em>, del <em>V\u00edstula<\/em>, del <em>Elba<\/em>, del <em>V\u00e9ser<\/em>, llega finalmente a la desembocadura del <em>Rin<\/em>, que entonces llevaba sus r\u00e1pidas aguas al mar <em>Germ\u00e1nico<\/em>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Se entera de que su querido amante ha bogado hacia las costas de <em>Albi\u00f3n<\/em>, cree ver su nav\u00edo; lanza gritos de alegr\u00eda que sorprenden a todas las damas <em>b\u00e1tavas<\/em>, que no pod\u00edan imaginar que un mancebo pudiese provocar tanta alegr\u00eda; en cuanto al f\u00e9nix, no le prestaron mucha atenci\u00f3n porque juzgaron que sus plumas no podr\u00edan venderse tan bien como la de los patos y los \u00e1nsares de sus pantanos. <strong>La princesa de Babilonia<\/strong> flet\u00f3 dos nav\u00edos para que la llevaran con toda su gente a esa bienaventurada isla de <em>Albi\u00f3n<\/em> donde iba a poseer el \u00fanico objeto de todos sus deseos, el alma de su vida, el dios de su coraz\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Un funesto viento de Occidente se levant\u00f3 repentinamente en el mismo momento en que el fiel y desventurado <strong>Amaz\u00e1n<\/strong> pon\u00eda pie en tierra de <em>Albi\u00f3n<\/em>: los nav\u00edos de <strong>la princesa de Babilonia<\/strong> no pudieron zarpar. Una congoja de coraz\u00f3n, un amargo dolor, una profunda melancol\u00eda se apoderaron de <strong>Formosanta<\/strong>: se meti\u00f3 en cama con su dolor, esperando que el viento cambiara; pero sopl\u00f3 ocho d\u00edas enteros con una violencia desesperante. La princesa, durante ese siglo de ocho d\u00edas, se hac\u00eda leer novelas por <strong>Irla<\/strong>: no es que los b\u00e1tavos supiesen escribirlas; pero, como eran los comerciantes del universo, vend\u00edan la inteligencia de las otras naciones, as\u00ed como sus productos. La princesa hizo comprar en lo de <strong>Marc-Michel Rey<\/strong> todos los cuentos que hab\u00edan sido escritos entre los <em>ausonios<\/em> y los <em>velches<\/em> y cuya venta hab\u00eda sido prohibida juiciosamente en estos pa\u00edses para enriquecer a los b\u00e1tavos; esperaba hallar en estas historias alguna aventura que se asemejase a la suya y calmase su dolor. <em>Irla le\u00eda<\/em>, el <em>f\u00e9nix<\/em> daba su opini\u00f3n, y la princesa no hallaba nada en la <em>paysanne<\/em> <em>parvenue<\/em> ni en el <em>Sopha<\/em>, ni en los<em> Quatre Facardins<\/em>, que tuviese la menor relaci\u00f3n con sus aventuras; interrump\u00eda constantemente la lectura para preguntar de qu\u00e9 lado ven\u00eda el viento.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<figure id=\"attachment_1717877\" aria-describedby=\"caption-attachment-1717877\" style=\"width: 300px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-1717877\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/Excavaci\u00f3n-de-N\u00ednive.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"304\" data-id=\"1717877\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-1717877\" class=\"wp-caption-text\"><span style=\"color: #008000;\">Excavaci\u00f3n de N\u00ednive<\/span><\/figcaption><\/figure>\n<h3 style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 18pt;\">-VIII-<\/span><\/h3>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Mientras tanto <strong>Amaz\u00e1n<\/strong> estaba ya en camino a la capital de <em>Albi\u00f3n<\/em>, en su carroza tirada por seis unicornios, y so\u00f1aba con su princesa. Vio un coche ca\u00eddo en una zanja; los criados se hab\u00edan alejado para buscar ayuda; el due\u00f1o del coche permanec\u00eda tranquilamente en su veh\u00edculo, sin mostrar la menor impaciencia y divirti\u00e9ndose en fumar porque en esa \u00e9poca se fumaba: se llamaba <strong>milord What-then<\/strong>, lo que significa aproximadamente<em> Y a m\u00ed que<\/em> en la lengua a la cual traduzco estas memorias.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Amaz\u00e1n<\/strong> se precipit\u00f3 en su direcci\u00f3n para ayudarlo; enderez\u00f3 solo el coche, hasta tal punto su fuerza era superior a la de los otros hombres. <em>Milord Y a mi qu\u00e9<\/em> se content\u00f3 con decir: \u201c<strong>He aqu\u00ed un hombre bien vigoroso<\/strong>\u201d. Los r\u00fasticos, que hab\u00edan acudido de la vecindad, montaron en c\u00f3lera porque se los hab\u00eda hecho ir in\u00fatilmente y se la tomaron con el extranjero: lo amenazaron llam\u00e1ndolo perro extranjero y quisieron golpearlo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Amaz\u00e1n<\/strong> tom\u00f3 a dos en cada mano y los arroj\u00f3 a veinte pasos; los otros lo respetaron, lo saludaron, le pidieron dinero del que jam\u00e1s hab\u00edan visto en su vida.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Milord Y a mi qu\u00e9<\/strong> le dijo:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">&#8211;<em>Os estimo; venid a beber conmigo a mi casa de campo, que s\u00f3lo se halla a tres millas<\/em>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Subi\u00f3 en el veh\u00edculo de <strong>Amaz\u00e1n<\/strong>, porque el suyo hab\u00eda quedado maltrecho luego del golpe.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Luego de un cuarto de hora de silencio, mir\u00f3 un instante a <strong>Amaz\u00e1n<\/strong> y le dijo: <em>How dye do<\/em>; literalmente. <em>\u00bfC\u00f3mo hace usted hacer?<\/em>, y en la lengua del traductor <em>\u00bfC\u00f3mo est\u00e1 usted?<\/em>, lo cual no quiere decir absolutamente nada en ning\u00fan idioma; luego agreg\u00f3: \u201c<em>Tiene usted seis lindos unicornios<\/em>\u201d y sigui\u00f3 fumando.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El viajero le dijo que pon\u00eda sus <em>unicornios<\/em> a su servicio; que ven\u00eda con ellos del <strong>pa\u00eds de los gang\u00e1ridas<\/strong>; aprovech\u00f3 la ocasi\u00f3n para hablarle de <strong>la princesa de\u00a0<\/strong><\/span><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Babilonia<\/strong> y del beso fatal que le hab\u00eda dado al <strong>rey de Egipto<\/strong>; a todo lo cual el otro no replic\u00f3 absolutamente nada, preocup\u00e1ndole bien poco que hubiese en el mundo un <strong>rey de Egipto<\/strong> y una <strong>princesa de Babilonia<\/strong>. Estuvo nuevamente un cuarto de hora sin hablar, despu\u00e9s de lo cual volvi\u00f3 a preguntar a su compa\u00f1ero c\u00f3mo hac\u00eda hacer y si se com\u00eda buen <em>roast-beef<\/em> en el <strong>pa\u00eds de los gang\u00e1ridas<\/strong>. El viajero le respondi\u00f3 con su habitual cortes\u00eda que no se com\u00eda a los hermanos en las orillas del <em>Ganges<\/em>. Le explic\u00f3 luego el sistema que fue, despu\u00e9s de muchos siglos, el de <strong>Pit\u00e1goras<\/strong>, <strong>Porfirio<\/strong>, <strong>J\u00e1mblico<\/strong>. Despu\u00e9s de lo cual el <em>milord<\/em> se durmi\u00f3 y continu\u00f3 durmiendo de un tir\u00f3n hasta que lleg\u00f3 a su casa.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Ten\u00eda una mujer joven y encantadora, a quien la naturaleza hab\u00eda dado un alma tan viva y sensible como indiferente era la de su marido. Varios se\u00f1ores <em>albionenses<\/em> hab\u00edan venido ese d\u00eda a cenar con ella. Hab\u00eda all\u00ed toda clase de caracteres porque no habiendo estado el pa\u00eds gobernado casi nunca sino por extranjeros, las familias que vinieron con estos pr\u00edncipes hab\u00edan tra\u00eddo cada una de ellas costumbres diferentes. <strong>Amaz\u00e1n<\/strong> se hall\u00f3 en compa\u00f1\u00eda de personas muy amables.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">La due\u00f1a de casa no ten\u00eda nada de esa apariencia falsa y torpe, de esa rigidez, de ese falso pudor que se reprochaba por entonces a los j\u00f3venes de <em>Albi\u00f3n<\/em>. No escond\u00eda, tras un porte desde\u00f1oso y un silencio afectado, la esterilidad de sus ideas y el embarazo humillante de no tener nada que decir: ninguna mujer era m\u00e1s entusiasta. Recibi\u00f3 a <strong>Amaz\u00e1n<\/strong> con la cortes\u00eda y la gracia que le eran naturales. La extrema belleza de este joven extranjero y la repentina comparaci\u00f3n que hizo entre \u00e9l y su marido, la impresionaron vivamente al comienzo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Sirvieron la comida. Ella hizo sentar a <strong>Amaz\u00e1n<\/strong> a su lado y le hizo comer <em>puddings<\/em> de todas clases, habiendo sabido por \u00e9l que los <strong><em>gang\u00e1ridas<\/em><\/strong> no se alimentaban con nada que hubiese recibido de los dioses el don celeste de la vida. Su belleza, su fuerza, las costumbres de los <em><strong>gang\u00e1ridas<\/strong><\/em>, el progreso de las artes, la religi\u00f3n y el gobierno, fueron el tema de una conversaci\u00f3n tan agradable como instructiva, que dur\u00f3 hasta la noche y durante la cual <em>milord Y a mi qu\u00e9<\/em> bebi\u00f3 mucho y no dijo una sola palabra.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Despu\u00e9s de la cena, mientras <em>milady<\/em> serv\u00eda el t\u00e9 y devoraba con los ojos al mancebo, \u00e9ste convers\u00f3 con un miembro del parlamento: porque, como todos saben, por ese entonces hab\u00eda un parlamento y se llamaba <strong><em>Wittenagemot<\/em><\/strong> lo cual significa la asamblea de la gente inteligente. <strong>Amaz\u00e1n<\/strong> se informaba de la constituci\u00f3n, las costumbres, las leyes, los conocimientos, los usos, las artes que tornaban a este pa\u00eds tan recomendable; el se\u00f1or le hablaba en estos t\u00e9rminos:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">&#8211;<em>Durante mucho tiempo anduvimos completamente desnudos, a pesar de que el pa\u00eds no es c\u00e1lido. Durante mucho tiempo fuimos tratados como esclavos por gente que ven\u00eda de la antigua tierra de Saturno regada por las aguas del T\u00edber; pero nosotros mismos nos hicimos males mucho mayores que aquellos que debimos enjugar de nuestros primeros conquistadores. Uno de nuestros reyes llev\u00f3 su bajeza hasta declararse s\u00fabdito de un prelado que habitaba tambi\u00e9n en las orillas del T\u00edber y a quien se llamaba el Viejo de las siete monta\u00f1as: hasta tal punto el destino de estas siete monta\u00f1as fue durante mucho tiempo dominar una gran parte de Europa, habitada entonces por brutos<\/em>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00ab<em>Despu\u00e9s de esos tiempos de envilecimiento, vinieron siglos de ferocidad y de anarqu\u00eda. Nuestra tierra, m\u00e1s tempestuosa que los mares que la rodean, fue saqueada y ensangrentada por nuestras discordias.<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><em>Varias cabezas coronadas perecieron en el \u00faltimo suplicio. M\u00e1s de cien pr\u00edncipes de sangre real terminaron sus d\u00edas en el cadalso; se arranc\u00f3 el coraz\u00f3n de todos sus seguidores y se azotaron sus mejillas. Era el verdugo a quien correspond\u00eda escribir la historia de nuestra isla, puesto que era \u00e9l quien hab\u00eda terminado con todos los grandes debates<\/em>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00ab<em>No hace mucho tiempo que, para colmo de horror, algunas personas que llevaban un manto negro y otras que usaban una camisa blanca encima de su chaqueta, al ser mordidas por perros rabiosos, comunicaron su rabia a la naci\u00f3n entera. Todos los ciudadanos fueron o asesinados o degollados, o verdugos o ajusticiados, o depredadores o esclavos, en el nombre del cielo y buscando al Se\u00f1or<\/em>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00ab<em>\u00bfQui\u00e9n creer\u00eda que de este abismo escalofriante, de este caso de disensiones, atrocidades, ignorancia y fanatismo, result\u00f3 finalmente el m\u00e1s perfecto gobierno que pueda existir hoy en el mundo? Un rey honrado y rico todopoderoso para hacer el bien, impotente para hacer el mal, se halla a la cabeza de una naci\u00f3n libre, guerrera, comerciante y esclarecida. Los grandes por un lado y los representantes de las ciudades por el otro, comparten la legislaci\u00f3n con el monarca<\/em>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00ab<em>Se hab\u00eda visto, por una singular fatalidad, al desorden, a las guerras civiles, a la anarqu\u00eda y a la pobreza, desolar el pa\u00eds cuando los reyes detentaban el poder arbitrario. La tranquilidad, la riqueza, la felicidad p\u00fablica s\u00f3lo reinaron entre nosotros cuando los reyes reconocieron que no eran absolutos. Todo se hallaba subvertido cuando se disputaba sobre cosas ininteligibles; todo estuvo en orden cuando se las desde\u00f1\u00f3. Nuestras flotas victoriosas llevan nuestra gloria por todos los mares y las leyes aseguran nuestras fortunas: un juez jam\u00e1s puede aplicarlas arbitrariamente; nunca se arresta a nadie sin motivo. Castigar\u00edamos como asesinos a los jueces que osaran enviar a la muerte un ciudadano sin manifestar los testimonios que lo acusan y la ley que lo condena<\/em>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00ab<em>Es cierto que siempre hay entre nosotros dos partidos que se combaten con la pluma y con intrigas; pero tambi\u00e9n es cierto que siempre se unen cuando se trata de tomar las armas para defender la patria y la libertad. Estos dos partidos velan el uno por el otro; se impiden mutuamente violar el dep\u00f3sito sagrado de las leyes; se odian, pero aman al Estado: son amantes celosos que sirven a porf\u00eda a la misma querida<\/em>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00ab<em>El mismo poder espiritual que nos ha hecho conocer y sostener los derechos de la naturaleza humana ha llevado a las ciencias al m\u00e1s alto grado que puedan alcanzar entre los hombres. Vuestros egipcios, que son considerados tan grandes como mec\u00e1nicos; vuestros hind\u00faes, a quienes se cree tan grandes fil\u00f3sofos; vuestros babilonios que se jactan de haber observado los astros durante cuatrocientos treinta mil a\u00f1os; los griegos que ha escrito tantas frases y tan pocas cosas, no saben nada con precisi\u00f3n en comparaci\u00f3n con nuestros m\u00e1s peque\u00f1os escolares, que han estudiado los descubrimientos de nuestros grandes maestros. Hemos arrancado m\u00e1s secretos a la naturaleza en el lapso de cien a\u00f1os que los que el g\u00e9nero humano hab\u00eda descubierto en la multitud de los siglos<\/em>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00ab<em>He aqu\u00ed en realidad el estado en que nos hallamos. No os he escondido el bien, ni el mal, ni nuestros oprobios, ni nuestra gloria; y no he exagerado nada<\/em>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Amaz\u00e1n<\/strong>, ante este discurso, se sinti\u00f3 invadido por el penetrante deseo de instruirse en las ciencias sublimes de las cuales se le hablaba; y si su pasi\u00f3n por <strong>la princesa de Babilonia<\/strong>, su respeto filial por su madre, a la cual hab\u00eda dejado abandonada no hubiesen hablado con fuerza a su coraz\u00f3n desgarrado, habr\u00eda querido pasar su vida en la <em>isla de Albi\u00f3n<\/em>; pero aquel malhadado beso dado por su princesa al<strong> rey de Egipto<\/strong> no daba suficiente libertad a su \u00e1nimo para estudiar las altas ciencias.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">&#8211;<em>Os confieso<\/em> -dijo- <em>que habi\u00e9ndome impuesto la ley de recorrer el mundo huyendo de m\u00ed mismo, siento bastante curiosidad por ver esa antigua tierra de Saturno, ese pueblo del T\u00edber y de las siete monta\u00f1as a quien hab\u00e9is obedecido otrora; debe ser, sin duda, el primer pueblo de la tierr<\/em>a.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">&#8211;<em>Os aconsejo emprender ese viaje<\/em> -le repuso el <em>albionense<\/em>-, <em>por poco que am\u00e9is la pintura y la m\u00fasica. Nosotros mismos vamos muy a menudo a llevar nuestro aburrimiento hacia las siete monta\u00f1as. Pero os sentir\u00e9is muy asombrado al ver a los descendientes de nuestros vencedores<\/em>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Esta conversaci\u00f3n fue larga. A pesar de que el hermoso <strong>Amaz\u00e1n<\/strong> ten\u00eda el cerebro un poco afectado hablaba con tanto encanto, su voz era tan conmovedora, su porte tan noble y tan suave, que la due\u00f1a de casa no pudo evitar a su vez conversar con \u00e9l a solas. Al hablarle le estrech\u00f3 tiernamente la mano mir\u00e1ndolo con ojos h\u00famedos y brillantes que llevaban el deseo a todos los resortes de la vida. Lo hizo quedarse a comer y a dormir. Cada instante, cada palabra, cada mirada, inflamaron su pasi\u00f3n. Apenas todos se hubieron retirado, le escribi\u00f3 una esquelita, sin dudar que \u00e9l vendr\u00eda a hacerle la corte a su lecho, mientras que milord Y a mi qu\u00e9 dorm\u00eda en el suyo. Nuevamente <strong>Amaz\u00e1n<\/strong> tuvo el coraje de resistir; hasta tal punto un grano de locura produce efectos milagrosos en un alma fuerte y profundamente herida.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Amaz\u00e1n<\/strong>, siguiendo su costumbre, escribi\u00f3 a la dama una respuesta respetuosa en la cual le informaba de la santidad de su juramento y la fuerte obligaci\u00f3n en la que se hallaba de ense\u00f1ar a <strong>la princesa de Babilonia<\/strong> a dominar sus pasiones; despu\u00e9s de lo cual hizo uncir sus <em>unicornios<\/em> y volvi\u00f3 a partir hacia la <em>Batavia<\/em>, dejando a todos los hu\u00e9spedes maravillados de \u00e9l, y a la due\u00f1a de casa desesperada. En el exceso de su dolor, ley\u00f3 al d\u00eda siguiente.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">&#8211;<em>\u00c9sas son<\/em> -dijo, encogi\u00e9ndose de hombros- <em>necedades bien aburridas<\/em>. Y se fue a una cacer\u00eda de zorro con algunos borrachos de la vecindad. <strong>Amaz\u00e1n<\/strong> ya bogaba sobre el mar, provisto de un mapa geogr\u00e1fico que le hab\u00eda obsequiado el sabio <em>albionense<\/em> que hab\u00eda conversado con \u00e9l en la casa de <em>milord Y a m\u00ed qu\u00e9<\/em>. Ve\u00eda con sorpresa gran parte de la tierra sobre una hoja de papel.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Sus ojos y su imaginaci\u00f3n se perd\u00edan en ese peque\u00f1o espacio; miraba el <em>Rin<\/em>. el <em>Danubio<\/em>, los <em>Alpes del Tirol<\/em>, llamados entonces de otra manera, y todos los pa\u00edses por donde deb\u00eda pasar antes de llegar a la ciudad de las siete monta\u00f1as; pero sus miradas se dirig\u00edan sobre todo al <em><strong>pa\u00eds de los gang\u00e1ridas<\/strong><\/em>, a <em>Babilonia<\/em>, donde hab\u00eda visto a su querida princesa y al fatal pa\u00eds de <em>Bassora<\/em>, donde ella hab\u00eda dado un beso al <strong>rey de Egipto<\/strong>. Suspiraba, derramaba l\u00e1grimas, pero estaba de acuerdo en que el <em>albionense<\/em>, que le hab\u00eda regalado un universo en peque\u00f1o, no se hab\u00eda equivocado al decirle que la gente era m\u00e1s instruida en las orillas del <em>T\u00e1mesis<\/em> que en las del <em>Nilo<\/em>, del <em>\u00c9ufrates<\/em> y del <em>Ganges<\/em>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Mientras \u00e9l regresaba a <em>Batavia<\/em>, <strong>Formosanta<\/strong> volaba hacia Albi\u00f3n con sus dos nav\u00edos que singlaban a toda vela; el de <strong>Amaz\u00e1n<\/strong> y el de la princesa se cruzaron, casi se tocaron: los dos amantes estaban cerca el uno del otro y no pod\u00edan sospecharlo. \u00a1Ah, si lo hubiesen sabido! Pero el imperioso destino no lo permiti\u00f3.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<figure id=\"attachment_1717865\" aria-describedby=\"caption-attachment-1717865\" style=\"width: 360px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-1717865\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/N\u00ednive-300x246.jpg\" alt=\"\" width=\"360\" height=\"296\" data-id=\"1717865\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/N\u00ednive-300x246.jpg 300w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/N\u00ednive-610x501.jpg 610w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/N\u00ednive.jpg 720w\" sizes=\"auto, (max-width: 360px) 100vw, 360px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-1717865\" class=\"wp-caption-text\"><span style=\"color: #008000;\">N\u00ednive<\/span><\/figcaption><\/figure>\n<h3 style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 18pt;\">-IX-<\/span><\/h3>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Apenas <strong>Amaz\u00e1n<\/strong> desembarc\u00f3 sobre el terreno parejo y fangoso de <em>Batavia<\/em>, parti\u00f3 como un rel\u00e1mpago hacia la <em>ciudad de las siete monta\u00f1as<\/em>. Debi\u00f3 atravesar la parte meridional de la <em>Germania<\/em>. Cada cuatro millas se hallaba un pr\u00edncipe y una princesa, damas de honor y pordioseros. Estaba asombrado de las coqueter\u00edas que estas se\u00f1oras y estas damas de honor le hac\u00edan en todos lados con la buena fe <em>germ\u00e1nica<\/em>, y s\u00f3lo les respond\u00eda con modestas negativas. Despu\u00e9s de haber atravesado los <em>Alpes<\/em>, se embarc\u00f3 en el mar de <em>Dalmacia<\/em> y desembarc\u00f3 en una ciudad que no se parec\u00eda en absoluto a las que hab\u00eda visto hasta entonces. El mar formaba sus calles; las casas estaban edificadas sobre el agua. Las pocas plazas p\u00fablicas que adornaban esta ciudad <em>estaban llenas de hombres y mujeres que ten\u00edan un doble rostro, aquel que la naturaleza les hab\u00eda dado y un rostro de cart\u00f3n mal pintado que se aplicaban sobre el otro<\/em>; de tal manera que la naci\u00f3n parec\u00eda compuesta por espectros. Los extranjeros que llegaban a esta comarca comenzaban por comprarse un rostro, as\u00ed como en otras partes uno se provee de gorros y de zapatos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Amaz\u00e1n<\/strong> desde\u00f1\u00f3 esta moda que iba contra la naturaleza: se present\u00f3 tal como era. Hab\u00eda en la ciudad doce mil mujerzuelas inscriptas en el <em>gran libro de la rep\u00fablica<\/em>: mujerzuelas \u00fatiles al Estado, encargadas del comercio m\u00e1s ventajoso y m\u00e1s agradable que haya enriquecido nunca una naci\u00f3n. Los comerciantes comunes enviaban a gran costo y a grandes riesgos sus telas a Oriente; estas hermosas negociantes realizaban sin ning\u00fan riesgo un tr\u00e1fico que siempre volv\u00eda a renacer de sus propios atractivos. Vinieron todas a presentarse al bello <strong>\u00c1maz\u00e1n<\/strong> y le ofrecieron elegir. Huy\u00f3 lo m\u00e1s pronto que pudo pronunciando el nombre de la incomparable <strong>princesa de Babilonia<\/strong> y jurando por los dioses inmortales que era m\u00e1s hermosa que las doce mil mujerzuelas venecianas.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">&#8211;<em>Sublime bribona<\/em> -gritaba en sus arrebatos-<em>, os ense\u00f1ar\u00e9 a ser fiel<\/em>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Finalmente las ondas amarillentas del <em>T\u00edber<\/em>, pantanos apestados, habitantes macilentos, descarnados y raros, cubiertos con viejos mantos agujereados que dejaban ver la piel seca y curtida, se presentaron ante sus ojos y le anunciaron que se hallaba ante la puerta de la ciudad de las siete monta\u00f1as, esa ciudad de h\u00e9roes y legisladores que hab\u00eda conquistado y civilizado una gran parte del globo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Se hab\u00eda imaginado que ver\u00eda en la puerta triunfal quinientos batallones comandados por h\u00e9roes, y en el senado una asamblea de semidioses dando sus leyes a la tierra. Hall\u00f3, por todo ej\u00e9rcito, una treintena de pillos que montaban guardia bajo una sombrilla, por miedo al sol. Al entrar a un templo que le pareci\u00f3 muy hermoso, pero menos que el de <strong>Babilonia<\/strong>, se sinti\u00f3 bastante sorprendido al o\u00edr una m\u00fasica ejecutaba por hombres que ten\u00edan voces de mujer.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">&#8211;<em>S\u00ed que es un pa\u00eds gracioso esta tierra de Saturno<\/em> -dijo-. <em>He visto una ciudad donde nadie ten\u00eda rostro; he aqu\u00ed donde los hombres no tienen ni voz ni barba<\/em>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Se le dijo que estos cantores ya no eran hombres; que se los hab\u00eda despojado de su virilidad a fin de que cantasen m\u00e1s agradablemente las alabanzas de una prodigiosa cantidad de gente de m\u00e9rito. <strong>Amaz\u00e1n<\/strong> no comprendi\u00f3 nada de lo que le dec\u00edan. Estos se\u00f1ores le pidieron que cantara; cant\u00f3 una canci\u00f3n <em>gang\u00e1rida<\/em> con su gracia habitual.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Su voz era un contralto muy bello.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">&#8211;<em>Ah, se\u00f1or<\/em> -le dijeron-<em>, qu\u00e9 hermosa voz de soprano tendr\u00edais. Ah, si<\/em>\u2026<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">&#8211;<em>\u00bfC\u00f3mo, si? \u00bfQu\u00e9 pretend\u00e9is decir?<\/em> &#8211;<em>Ah, monse\u00f1or<\/em>\u2026<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00bfY bien?<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">&#8211;<em>\u00a1Si no tuvierais barba!<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Entonces le explicaron de buena gana, con gestos sumamente c\u00f3micos, seg\u00fan su costumbre de qu\u00e9 se trataba. <strong>Amaz\u00e1n<\/strong> qued\u00f3 muy confundido.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">&#8211;<em>He viajado<\/em> -dijo- <em>y jam\u00e1s he o\u00eddo hablar de tal fantas\u00eda<\/em>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Cuando se hubo cantado bastante, el <em>Viejo de las siete monta\u00f1as<\/em> fue con gran cortejo a la puerta del templo; cort\u00f3 el aire en cuatro con el pulgar levantado, dos dedos extendidos y otros dos plegados, diciendo estas palabras en un idioma que ya no se hablaba: A la ciudad y al universo. El <em>gang\u00e1rida<\/em> no pod\u00eda comprender que dos dedos pudiesen llegar tan lejos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Pronto vio desfilar toda la corte del due\u00f1o del mundo: estaba compuesta de graves personajes, algunos con trajes rojos, otros violetas; casi todos miraban al bello <strong>Amaz\u00e1n<\/strong> con ojos tiernos y se dec\u00edan el uno al otro: <em>\u00a1San Martino, che bel ragazzo! \u00a1San Pancratio que bel fanciullo!<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Los <em>ardientes<\/em>, cuyo oficio era mostrar a los extranjeros las curiosidades de la ciudad, se apresuraron a hacerle ver casas en ruinas donde un mozo de mulas no hubiese querido pasar la noche pero que hab\u00edan sido otrora dignos monumentos de la grandeza de un pueblo real. Y vio tambi\u00e9n cuadros de doscientos a\u00f1os, y estatuas de m\u00e1s de veinte siglos que le parecieron obras maestras.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">&#8211;<em>\u00bfHac\u00e9is vosotros a\u00fan obras semejantes?<\/em> &#8211;<em>No, vuestra Excelencia<\/em> -le respondi\u00f3 uno de los ardientes-<em>, pero despreciamos al resto de la tierra, porque conservamos estas rarezas. Somos como ropavejeros; ponemos nuestra gloria en los viejos trajes que a\u00fan quedan en nuestras tiendas<\/em>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Amaz\u00e1n<\/strong> quiso ver el palacio del pr\u00edncipe; lo llevaron a \u00e9l. <em>Vio a los hombres de violeta que contaban el dinero de las rentas del Estado<\/em>: ya de una tierra situada sobre el <em>Danubio<\/em>, ya de otra sobre el <em>Loria<\/em>, o sobre el <em>Guadalquivir<\/em>, o sobre el <em>V\u00edstula<\/em>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">&#8211;<em>\u00a1Oh!, \u00a1oh!<\/em> \u2013dijo <strong>Amaz\u00e1n<\/strong> despu\u00e9s de haber consultado su mapa geogr\u00e1fico-, <em>\u00bfvuestro se\u00f1or posee pues toda Europa, como esos h\u00e9roes antiguos de las siete monta\u00f1as?<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">&#8211;<em>Debe poseer el universo entero por derecho divino<\/em> -le respondi\u00f3 el violeta- <em>y aun hubo un tiempo en que sus predecesores se acercaron a la monarqu\u00eda universal; pero sus sucesores tienen la bondad de contentarse hoy con alg\u00fan dinero que los reyes, sus vasallos, le hacen pagar en forma de tributo<\/em>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">&#8211;<em>\u00bfVuestro se\u00f1or es pues efectivamente el rey de los reyes? \u00bfEs \u00e9ste pues su t\u00edtulo?<\/em> -dijo <strong>Amaz\u00e1n<\/strong>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">&#8211;<em>No, Excelencia, su t\u00edtulo es servidor de los servidores; es por su origen pescador y portero y es por eso que los emblemas de su dignidad son las redes y las llaves; pero siempre da \u00f3rdenes a todos los reyes. No hace mucho que envi\u00f3 ciento un mandatos a un rey del pa\u00eds de los celtas y el rey obedeci\u00f3<\/em>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00bf<em>Vuestro pescador<\/em> -dijo <strong>Amaz\u00e1n<\/strong>&#8211; <em>envi\u00f3 acaso cinco o seis mil hombres para hacer ejecutar sus ciento y una voluntades?<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">&#8211;<em>En absoluto, Vuestra Excelencia; nuestro santo due\u00f1o no es lo suficientemente rico para asalariar a diez mil soldados; pero tiene de cuatro a cinco mil profetas divinos distribuidos en los otros pa\u00edses. Estos profetas de todos los colores son, como es justo, alimentados a expensas de los pueblos; anuncian de parte de los cielos que mi se\u00f1or puede con sus llaves abrir y cerrar todas las cerraduras, y sobre todo las de las cajas fuertes. Un prelado normando, que ten\u00eda ante el rey del que os hablo el cargo de confidente de sus pensamientos, lo convenci\u00f3 de que debi\u00f3 obedecer sin r\u00e9plica los ciento un pensamientos de mi se\u00f1or: porque deb\u00e9is saber que una de las prerrogativas del Viejo de las siete monta\u00f1as es la de tener siempre raz\u00f3n, sea que se digne hablar, sea que se digne escribir<\/em>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">&#8211;<em>\u00a1Caramba!<\/em> -dijo <strong>Amaz\u00e1n<\/strong>-, <em>he aqu\u00ed un hombre bien singular. Me agradar\u00eda cenar con \u00e9l<\/em>. &#8211;<em>Vuestra Excelencia, aunque fueras rey, no podr\u00edas cenar en su mesa; todo lo que \u00e9l podr\u00eda hacer por vos ser\u00eda hacer servir una a su lado, m\u00e1s peque\u00f1a y m\u00e1s baja que la suya. Pero, si quer\u00e9is tener el honor de hablarle os pedir\u00e9 audiencia con \u00e9l, mediando una buena mancia que tendr\u00e9is la bondad de darme<\/em>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">&#8211;<em>Con sumo gusto<\/em> -respondi\u00f3 el <strong>gang\u00e1rida<\/strong>. El <em>violeta<\/em> se inclin\u00f3.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">&#8211;<em>Os introducir\u00e9 ma\u00f1ana<\/em> -dijo-. <em>Har\u00e9is tres genuflexiones y besar\u00e9is el pie del Viejo de las siete monta\u00f1as<\/em>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Ante estas palabras <strong>Amaz\u00e1n<\/strong> estall\u00f3 en tales carcajadas que estuvo a punto de ahogarse; sali\u00f3 sujet\u00e1ndose las costillas y ri\u00f3 hasta las l\u00e1grimas durante todo el camino hasta que lleg\u00f3 a su hospedaje, donde sigui\u00f3 riendo a\u00fan largo tiempo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Durante su cena se presentaron veinte hombres sin barba y veinte violines que le ofrecieron un concierto. Fue cortejado durante el resto del d\u00eda por los se\u00f1ores m\u00e1s importantes de la ciudad: le hicieron proposiciones a\u00fan m\u00e1s extra\u00f1as que la de besar los pies del <strong>Viejo de las siete monta\u00f1as<\/strong>. Como era sumamente cort\u00e9s, crey\u00f3 al comienzo que estos se\u00f1ores lo tomaban por una dama, y les advirti\u00f3 de su error con la m\u00e1s circunspecta honestidad. Pero, siendo apremiado un poco vivamente por dos o tres de los violetas m\u00e1s destacados, los tir\u00f3 por las ventanas sin creer que estuviera ofreci\u00e9ndole un gran sacrificio a la hermosa <strong>Formosanta<\/strong>. Abandon\u00f3 lo m\u00e1s pronto posible esta ciudad de los due\u00f1os del mundo, donde hab\u00eda que besar a un viejo en el dedo del pie, como si su mejilla estuviese en el pie, y donde s\u00f3lo se abordaba a los mancebos con ceremonias a\u00fan m\u00e1s estrafalarias.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<figure id=\"attachment_1717540\" aria-describedby=\"caption-attachment-1717540\" style=\"width: 440px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-1717540\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/Palacio-de-Nimrud-300x182.jpg\" alt=\"\" width=\"440\" height=\"266\" data-id=\"1717540\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/Palacio-de-Nimrud-300x182.jpg 300w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/Palacio-de-Nimrud-1024x620.jpg 1024w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/Palacio-de-Nimrud-768x465.jpg 768w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/Palacio-de-Nimrud-1536x930.jpg 1536w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/Palacio-de-Nimrud-610x369.jpg 610w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/Palacio-de-Nimrud.jpg 2000w\" sizes=\"auto, (max-width: 440px) 100vw, 440px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-1717540\" class=\"wp-caption-text\"><span style=\"color: #008000;\">N\u00ednive<\/span><\/figcaption><\/figure>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h3 style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 18pt;\">-X-<\/span><\/h3>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">De provincia en provincia, siempre rechazando arrumacos de toda especie, siempre fiel a <strong>la princesa de Babilonia<\/strong>, siempre en c\u00f3lera contra el <strong>rey de Egipto<\/strong>, este modelo de constancia lleg\u00f3 a la nueva capital de los galos. Esta ciudad hab\u00eda pasado, como tantas otras, por todos los grados de la barbarie, de la ignorancia, de la estupidez y de la miseria. Su primer nombre hab\u00eda sido barro y .fango, luego hab\u00eda tomado el de <strong>Isis<\/strong>, por el culto de Isis que hab\u00eda legado hasta ella. Su primer <em>senado<\/em> hab\u00eda sido una compa\u00f1\u00eda de barqueros. Hab\u00eda sido durante largo tiempo esclava de los h\u00e9roes depredadores de las siete monta\u00f1as, y despu\u00e9s de algunos siglos, otros bandidos, llegados de la orilla ulterior del <em>Rin<\/em>, se hab\u00edan apropiado de su peque\u00f1o terreno.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El tiempo, que todo lo cambia, hab\u00eda hecho de ella una ciudad de la cual una mitad era muy noble y muy agradable, la otra un poco grosera y rid\u00edcula: era el emblema de sus habitantes. Hab\u00eda dentro de su recinto por lo menos cien mil personas que no ten\u00edan otra cosa que hacer m\u00e1s que jugar y divertirse. Este pueblo de ociosos juzgaba las artes que los otros cultivaban. No sab\u00edan nada de lo que suced\u00eda en la corte; aunque s\u00f3lo se hallaba a cuatro cortas millas de all\u00ed; parec\u00eda que estuviese a seiscientas millas por lo menos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El placer de la buena sociedad, la alegr\u00eda, la frivolidad, eran para ellos lo importante y su \u00fanica preocupaci\u00f3n; se los gobernaba como a ni\u00f1os a quienes se prodiga juguetes para impedirles llorar. Si se les hablaba de los horrores que hab\u00eda, dos siglos antes, desolado su patria, y de aquellos tiempos espantosos en que la mitad de la naci\u00f3n hab\u00eda masacrado a la otra por sofismas dec\u00edan que efectivamente aquello no estaba bien y luego se echaban a re\u00edr y a cantar vaudevilles.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Cuanto m\u00e1s corteses, divertidos y amables eran los ociosos, m\u00e1s se observaba un triste contraste entre ellos y los grupos de ocupados.\u00a0<\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">Hab\u00eda, entre estos ocupados, o que pretend\u00edan serlo, una tropa de sombr\u00edos fan\u00e1ticos, mitad absurdos, mitad pillos, cuyo solo aspecto entristec\u00eda la tierra,\u00a0<\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">a la que habr\u00edan desquiciado, si hubiesen podido, para darse un poco de cr\u00e9dito; pero la naci\u00f3n de los ociosos, cantando y bailando, los hac\u00eda retornar a sus cavernas, as\u00ed como los p\u00e1jaros nos obligan a los <em>autillos<\/em> a zumbillarse en los agujeros de las ruinas.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Otros ocupados, en menor n\u00famero, eran los conservadores de las <em>antiguas costumbres b\u00e1rbaras<\/em> contra las cuales la naturaleza horrorizada reclamaba a viva voz; s\u00f3lo consultaban sus registros ro\u00eddos por los gusanos. <em>Si ve\u00edan una costumbre insensata y horrible, la miraban como ley sagrada<\/em>. Es por esta costumbre cobarde de no osar pensar por s\u00ed mismos y de extraer las ideas de los desechos de los tiempos en que no se pensaba, que, en la ciudad de los placeres, hab\u00eda a\u00fan costumbres atroces. <em>Es por esta raz\u00f3n que no hab\u00eda ninguna proporci\u00f3n entre los delitos y las penas. Se hac\u00eda a veces sufrir mil muertes a un inocente para hacerle confesar un delito que no hab\u00eda cometido<\/em>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Se castigaba el atolondramiento de un mancebo como se habr\u00eda castigado un envenenamiento o un parricidio. Los ociosos lanzaban gritos agudos y al d\u00eda siguiente ya no pensaban m\u00e1s en ello, y s\u00f3lo hablaban de modas nuevas.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Este pueblo hab\u00eda visto transcurrir un siglo durante el cual las bellas artes se elevaron a un grado de perfecci\u00f3n que no se habr\u00eda jam\u00e1s osado esperar; los extranjeros ven\u00edan entonces, como a <strong>Babilonia<\/strong>, a admirar los grandes monumentos de la arquitectura, los prodigios de los jardines, los sublimes esfuerzos de la pintura y de la escultura. Se sent\u00edan encantados por una m\u00fasica que iba al alma sin aturdir los o\u00eddos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">La verdadera poes\u00eda, es decir aquella que es natural y armoniosa, la que halaga al coraz\u00f3n tanto como al esp\u00edritu, s\u00f3lo fue conocida por la naci\u00f3n durante este siglo bienaventurado. Nuevos g\u00e9neros de elocuencia desplegaron bellezas sublimes. Los teatros, sobre todo, resonaron con obras de arte como ning\u00fan pueblo pudo alcanzar jam\u00e1s. Finalmente, el buen gusto se expandi\u00f3 en todas las profesiones, hasta tal punto que incluso entre los druidas hubo buenos escritores.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Tantos laureles, que hab\u00edan levantado su copa hasta las nubes, pronto se secaron en una tierra agotada. S\u00f3lo quedaron unos pocos cuyas hojas eran de un verde p\u00e1lido y moribundo. <strong>La decadencia fue producida por la facilidad en el hacer y por la pereza de hacer las cosas bien, por la saciedad de la belleza y por el gusto por lo extravagante<\/strong>. <em>La vanidad protegi\u00f3 a los artistas que volv\u00edan a traer los tiempos de la barbarie; y esta misma vanidad, al perseguir a los verdaderos talentos, los oblig\u00f3 a abandonar la patria; los insectos hicieron desaparecer a las abejas<\/em>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Ya casi sin artes verdaderas, ya casi sin genio, el m\u00e9rito consist\u00eda en razonar a tontas y locas sobre el m\u00e9rito del siglo anterior<\/strong>: el embadurnador de paredes de una taberna criticaba sabiamente los cuadros de los grandes pintores; los <em>borroneadores<\/em> de papel desfiguraban las obras de los grandes escritores. La ignorancia y el mal gusto ten\u00edan otros <em>borroneadores<\/em> a sus expensas; se repet\u00edan las mismas cosas en cien vol\u00famenes bajo diferentes t\u00edtulos. Todo era o diccionario o follet\u00edn. Un <em>druida<\/em> gacetillero escrib\u00eda dos veces por semana los anales oscuros de algunos energ\u00famenos ignorados por la naci\u00f3n, y sobre los prodigios operados en los desvanes por peque\u00f1os mendigos y peque\u00f1as mendigas; otros ex druidas, vestidos de negro, a punto de morir de c\u00f3lera y de hambre, se quejaban en cien escritos porque no se les permit\u00eda m\u00e1s enga\u00f1ar a los hombres y porque se dejaba ese derecho a chicos vestidos de gris. <strong>Algunos archidruidas imprim\u00edan libelos difamatorios<\/strong>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Amaz\u00e1n<\/strong> no sab\u00eda nada de todo esto y, aun cuando lo hubiese sabido, no se habr\u00eda molestado en absoluto, ya que ten\u00eda la mente puesta en <strong>la princesa de Babilonia<\/strong>, en el <strong>rey de Egipto<\/strong>, y en su juramento inviolable de desde\u00f1ar todas las coqueter\u00edas de las damas, cualquiera fuese el pa\u00eds adonde la pena condujese sus pasos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El populacho ligero, ignorante, que siempre lleva hasta el exceso esa curiosidad que es natural al g\u00e9nero humano, se afan\u00f3 durante largo tiempo alrededor de sus <em>unicornios<\/em>; las mujeres, m\u00e1s sensatas, forzaron las puertas de su hotel para contemplarlo a \u00e9l.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Al comienzo testimoni\u00f3 a su hu\u00e9sped alg\u00fan deseo de ir a la corte, pero los ociosos de buena sociedad, que se hallaban por azar all\u00ed, le dijeron que ya no estaba de moda, que los tiempos hab\u00edan cambiado mucho y que los placeres s\u00f3lo se encontraban en la ciudad. La misma noche fue invitado a cenar por una dama cuya inteligencia y talento eran conocidos fuera de su patria, y que hab\u00eda viajado por algunos pa\u00edses a trav\u00e9s de los cuales <strong>Amaz\u00e1n<\/strong> hab\u00eda pasado. Le agrad\u00f3 a muchos esta dama y la buena sociedad reunida en su casa. La libertad era decorosa, la alegr\u00eda no era estridente, la ciencia nada ten\u00eda de engorroso, ni el ingenio de \u00e1spero. Se dio cuenta de que el t\u00e9rmino buena sociedad no es un t\u00e9rmino vano, aunque a menudo sea usurpado. Al d\u00eda siguiente cen\u00f3 en una compa\u00f1\u00eda no menos amable, pero mucho menos voluptuosa. Cuando m\u00e1s se sinti\u00f3 \u00e9l satisfecho con sus comensales m\u00e1s se sinti\u00f3 la gente contenta con \u00e9l. <strong>Amaz\u00e1n<\/strong> sent\u00eda que su alma se ablandaba y se disolv\u00eda as\u00ed como las especias de su pa\u00eds se fund\u00edan suavemente a fuego moderado exhalando deliciosos perfumes.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Despu\u00e9s de cenar, lo llevaron a presenciar un encantador espect\u00e1culo, condenado por los <em>druidas<\/em> porque les quitaba el auditorio del que eran m\u00e1s celosos. Este espect\u00e1culo estaba compuesto por versos agradables, por cantos deliciosos, por danzas que expresaban los movimientos del alma y por enga\u00f1osas perspectivas que encantaban los ojos. Esta especie de placer, que reun\u00eda tantos g\u00e9neros, s\u00f3lo era conocido bajo un nombre extranjero: se llamaba <strong>\u00f3pera<\/strong>, lo que significaba anta\u00f1o en la <em>lengua de las siete monta\u00f1as<\/em> trabajo, cuidado, ocupaci\u00f3n, industria, empresa, tarea, negocio. Este negocio le encant\u00f3. Una joven sobre todo lo sedujo a causa de su voz melodiosa y los atractivos que la adornaban: esta joven de negocios le fue presentada despu\u00e9s del espect\u00e1culo por sus nuevos amigos. \u00c9l le obsequi\u00f3 un pu\u00f1ado de diamantes. Ella se sinti\u00f3 tan agradecida que no pudo dejarlo el resto del d\u00eda. Cen\u00f3 con ella y, durante la comida, olvid\u00f3 su sobriedad: y, despu\u00e9s de la comida, olvid\u00f3 su juramento de ser siempre insensible a la belleza, e inexorable ante las tiernas coqueter\u00edas. <em>\u00a1Qu\u00e9 ejemplo de debilidad humana!<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>La princesa de Babilonia llegaba en esos momentos con el f\u00e9nix, su mucama Irla y sus doscientos caballeros gang\u00e1ridas montados sobre sus unicornios<\/strong>. Hubo que esperar largo tiempo antes de que abriesen las puertas. Pregunt\u00f3 primero si el m\u00e1s hermoso de los hombres, el m\u00e1s valiente, el m\u00e1s talentoso y el m\u00e1s fiel se hallaba a\u00fan en esa ciudad. Los magistrados se dieron cuenta de que hablaba de <strong>Amaz\u00e1n<\/strong>. Se hizo conducir a su hotel; entr\u00f3, con el coraz\u00f3n palpitante de amor: toda su alma se hallaba anegada de la inexpresable felicidad de volver a ver finalmente en su amante el modelo de la constancia. Nada le pudo impedir penetrar en su dormitorio; las cortinas estaban descorridas: vio al bello <strong>Amaz\u00e1n<\/strong> durmiendo entre los brazos de una linda morena. Ambos ten\u00edan mucha necesidad de reposo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Formosanta<\/strong> lanz\u00f3 un grito de dolor que reson\u00f3 en toda la casa, pero que no pudo despertar ni a su primo ni a la joven de negocios. Cay\u00f3 desmayada en los brazos de <strong>Irla<\/strong>. Apenas recobr\u00f3 el sentido, sali\u00f3 de esta fatal habitaci\u00f3n con un sentimiento de dolor mezclado con rabia. <strong>Irla<\/strong> se inform\u00f3 sobre qui\u00e9n era esta joven que pasaba tan dulces horas con el bello <strong>Amaz\u00e1n<\/strong>. Se le dijo que era una joven de negocios muy complaciente, que juntaba a sus talentos el de cantar con bastante gracia.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">&#8211;<em>\u00a1Oh, justos cielos, poderoso <strong>Orosmade<\/strong>!<\/em> -exclamaba <strong>la princesa de Babilonia<\/strong> ba\u00f1ada en l\u00e1grimas- <em>\u00a1Por qui\u00e9n soy traicionada, y a cambio de qui\u00e9n! He aqu\u00ed pues que el que ha rechazado por m\u00ed tantas princesas me abandona por una comedianta de las Galias. No, no podr\u00e9 sobrevivir a esta afrenta<\/em>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">&#8211;<em>\u00a1Se\u00f1ora<\/em> -le dijo <strong>Irla<\/strong>-, as\u00ed son los j\u00f3venes de uno a otro extremo del mundo: aunque estuviesen enamorados de una belleza descendida del cielo, le ser\u00edan, en ciertos momentos, infieles por una sirvienta de taberna.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">&#8211;<em>Ya est\u00e1 decidido<\/em> -dijo la princesa-,<em> no lo volver\u00e9 a ver en toda mi vida. Partamos en este mismo instante, y que se aten mis unicornios<\/em>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El <em>f\u00e9nix<\/em> la conjur\u00f3 a esperar por lo menos que <strong>Amaz\u00e1n<\/strong> se despertara, y que tuviera la oportunidad de hablarle.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><em>No lo merece<\/em> -dijo la princesa-<em>; me ofender\u00edais cruelmente: creer\u00eda que os he pedido que le reproch\u00e9is su conducta, y quer\u00e9is reconciliarme con \u00e9l. Si me am\u00e1is, no agregues esta injuria a la injuria que me ha hecho<\/em>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El <em>f\u00e9nix<\/em>, que despu\u00e9s de todo deb\u00eda su vida a <strong>la hija del rey de Babilonia<\/strong>, no pudo desobedecerla. Ella volvi\u00f3 a partir con todo su acompa\u00f1amiento.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">&#8211;<em>\u00bfAd\u00f3nde vamos, se\u00f1ora?<\/em> -le pregunt\u00f3 <strong>Irla<\/strong>. <em>No lo s\u00e9<\/em> -repuso la princesa-<em>; tomaremos el primer camino que encontremos; con tal de huir para siempre de Amaz\u00e1n, estoy contenta<\/em>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El <em>f\u00e9nix<\/em>, que era m\u00e1s juicioso que <strong>Formosanta<\/strong>, puesto que no albergaba una pasi\u00f3n, la consolaba durante el camino; le advert\u00eda suavemente que era triste castigarse por las faltas de los otros, que <strong>Amaz\u00e1n<\/strong> le hab\u00eda dado pruebas bastante manifiestas y bastante numerosas de fidelidad como para que ella pudiera perdonarle haber flaqueado un momento; que \u00e9l era un justo a quien la gracia de <strong>Orosmade<\/strong> hab\u00eda faltado; que en adelante s\u00f3lo se mostrar\u00eda m\u00e1s constante en el amor y en la virtud; que el deseo de expiar su falta lo colocar\u00eda por encima de si mismo; que ella s\u00f3lo se sentir\u00eda m\u00e1s feliz; que varias grandes princesas antes que ella hab\u00edan perdonado desv\u00edos semejantes y hab\u00edan sido felices; le citaba ejemplos y hasta tal punto era buen narrador que el coraz\u00f3n de <strong>Formosanta<\/strong> se fue calmando y apaciguando; hubiese querido no partir tan r\u00e1pido, pero no osaba volver sobre sus pasos; combatiendo entre el deseo de perdonar y, el de mostrar su c\u00f3lera, entre su amor y su vanidad, dejaba correr a sus unicornios; recorr\u00eda el mundo, siguiendo la predicci\u00f3n del <em>or\u00e1culo<\/em> a su padre.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>\u00c1maz\u00e1n<\/strong>, al despertar, se entera de la llegada y la partida de <strong>Formosanta<\/strong> y del <em>f\u00e9nix<\/em>; se entera de la desesperaci\u00f3n y la indignaci\u00f3n de la princesa; le dicen que ha jurado no perdonarlo jam\u00e1s.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">&#8211;<em>Ya no me queda<\/em> -exclama- <em>m\u00e1s que seguirla y matarme a sus pies<\/em>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Sus amigos, los ociosos de la buena sociedad, acudieron al esc\u00e1ndalo de esta aventura; todos le hicieron ver que le val\u00eda infinitamente m\u00e1s permanecer con ellos; que nada era comparable a la dulce vida que llevaban en medio de las artes y de una voluptuosidad tranquila y delicada; que varios extranjeros e incluso reyes hab\u00edan preferido este reposo, tan agradablemente ocupado y tan encantador, a su patria y a su trono; que por otra parte su carruaje estaba roto y que un talabartero le estaba haciendo uno a la nueva moda; que el mejor sastre le hab\u00eda cortado ya una docena de trajes al nuevo estilo; que las damas m\u00e1s ingeniosas y m\u00e1s amables de la ciudad, en casa de quienes se representaban muy bien las comedias, se hab\u00edan reservado cada una un d\u00eda para agasajarlo con fiestas. La joven de negocios, mientras tanto, beb\u00eda chocolate en su tocador, re\u00eda, cantaba, y hac\u00eda tales arrumacos al bello <strong>Amaz\u00e1n<\/strong>, que \u00e9ste finalmente cay\u00f3 en la cuenta de que ella no ten\u00eda m\u00e1s cerebro que un p\u00e1jaro.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Como la sinceridad, la cordialidad, la franqueza, as\u00ed como la magnanimidad y el valor compon\u00edan el car\u00e1cter de este gran pr\u00edncipe, hab\u00eda contado sus desventuras y sus viajes a sus amigos; sab\u00edan que era primo segundo de la princesa; estaban informados del beso funesto dado por ella al <strong>rey de Egipto<\/strong>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">-Se perdona\u00a0 -le dijeron- <em>esas peque\u00f1as travesuras entre parientes; si no, habr\u00eda que pasar la vida en eternas querellas<\/em>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Nada quebrant\u00f3 su designio de correr en pos de <strong>Formosanta<\/strong>, pero, al no estar listo su carruaje, se vio obligado a pasar tres d\u00edas con los ociosos en medio de fiestas y placeres. Finalmente se despidi\u00f3 de ellos abraz\u00e1ndolos, oblig\u00e1ndolos a aceptar los diamantes mejor engarzados de su pa\u00eds y recomend\u00e1ndoles ser siempre ligeros y fr\u00edvolos, puesto que as\u00ed eran m\u00e1s amables y m\u00e1s felices.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">&#8211;<em>Los germanos<\/em> -dec\u00eda- <em>son los viejos de Europa; los pobladores de Albi\u00f3n son los hombres hechos y derechos; los habitantes de Galia son los ni\u00f1os, y me gusta jugar con ellos<\/em>.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<figure id=\"attachment_1475917\" aria-describedby=\"caption-attachment-1475917\" style=\"width: 220px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-1475917\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/La-Diosa-Fenicia-Innana-225x300.jpg\" alt=\"\" width=\"220\" height=\"293\" data-id=\"1475917\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/La-Diosa-Fenicia-Innana-225x300.jpg 225w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/La-Diosa-Fenicia-Innana.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 220px) 100vw, 220px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-1475917\" class=\"wp-caption-text\"><span style=\"color: #008000;\">Innana, diosa fenicia<\/span><\/figcaption><\/figure>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h3 style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 18pt;\">-XI-<\/span><\/h3>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">No result\u00f3 dif\u00edcil a sus gu\u00edas seguir el rastro de la princesa; no se hablaba m\u00e1s que de ella y de su <em>gran<\/em> <em>p\u00e1jaro<\/em>. Todos los habitantes se hallaban a\u00fan sumidos en el entusiasmo de la admiraci\u00f3n. Los pueblos de <em>Damasco<\/em> y de la <em>Marca<\/em> <em>de Ancona<\/em> experimentaron luego una sorpresa menos deliciosa cuando vieron volar una casa por el aire; las orilla del <em>Loria<\/em>, del <em>Dordo\u00f1a<\/em>, del <em>Garrona<\/em>, del <em>Gironda<\/em>, resonaban a\u00fan de aclamaciones.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Cuando <strong>Amaz\u00e1n<\/strong> estuvo al pie de los <em>Pirineos<\/em>, los magistrados y los druidas del pa\u00eds le hicieron bailar a pesar suyo al son de la pandereta, pero apenas hubo atravesado los <em>Pirineos<\/em>, no vio m\u00e1s j\u00fabilo ni alegr\u00eda. Si escuch\u00f3 algunas canciones de tarde en tarde, eran todas de tono triste: los habitantes caminaban gravemente con cuentas enhebradas y un pu\u00f1al en su cintura. La naci\u00f3n, vestida de negro, parec\u00eda estar de duelo. Si los criados de <strong>Amaz\u00e1n<\/strong> interrogaban a los pasantes, \u00e9stos les respond\u00edan por medio de se\u00f1ales; si se entraba a un hospedaje, el due\u00f1o de casa hac\u00eda saber a la gente en tres palabras que no hab\u00eda nada en la casa, y que se pod\u00eda enviar a buscar a algunas millas las cosas que necesitaran con urgencia.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Cuando se preguntaba a estos taciturnos si hab\u00edan visto pasar a <strong>la princesa de Babilonia<\/strong>, respond\u00edan m\u00e1s locuazmente:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">&#8211;<em>La hemos visto, no es tan bella: s\u00f3lo es bella la tez morena; ella ostenta una garganta alabastrina que es la cosa m\u00e1s agradable del mundo, y que es casi desconocida en nuestras regione<\/em>s.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Amaz\u00e1n<\/strong> avanzaba hacia la provincia regada por el <em>Betis<\/em>. No hab\u00edan transcurrido m\u00e1s de doce mil a\u00f1os desde que este pa\u00eds hab\u00eda sido descubierto por los <em>tirios<\/em>, hacia la misma \u00e9poca en que descubrieron la gran isla de <em>Atl\u00e1ntida<\/em>, que se sumergi\u00f3 algunos a\u00f1os despu\u00e9s. Los <em>tirios<\/em> cultivaron la <em>B\u00e9ltica<\/em>, que los naturales del pa\u00eds dejaban yerma<em>,<\/em> pretendiendo que no deb\u00edan preocuparse por nada, y que correspond\u00eda a los <em>galos<\/em> vecinos suyos venir a cultivar sus tierras. Los tirios hab\u00edan llevado consigo a los palestinos, que desde esa \u00e9poca andaban por todas partes, por poco que fuese el dinero que pudiesen ganar. Estos <em>palestinos<\/em>, prestando al cincuenta por ciento, hab\u00edan atra\u00eddo para s\u00ed casi todas las riquezas del pa\u00eds. Eso hizo creer a los pueblos de <em>B\u00e9tica<\/em> que los <em>palestinos<\/em> eran <em>brujos<\/em>, y todos aquellos acusados de magia eran quemados sin misericordia por una sociedad de druidas a quienes se llamaba los investigadores, o los <em>antropokaios<\/em>. Estos sacerdotes los vest\u00edan primero con un h\u00e1bito provisto de una capucha que les tapaba la cabeza, se adue\u00f1aban de sus bienes, y recitaban devotamente las propias oraciones de los <em>palestinos<\/em> mientras los cocinaban a fuego lento por el amor de Dios. <strong>La princesa de Babilonia<\/strong> se hab\u00eda detenido en la ciudad que luego se llam\u00f3 <em>Sevilla<\/em>. Su intenci\u00f3n era embarcarse en el Betis y regresar a <strong>Babilonia<\/strong> por <em>Tiro<\/em>, para volver a ver al <strong>rey Belus<\/strong>, su padre, y olvidar, si pod\u00eda, a su infiel amante, o bien pedirlo en casamiento. Hizo venir a su casa a dos <em>palestinos<\/em> que se ocupaban de todos los negocios de la corte. Deb\u00edan proporcionarle tres nav\u00edos. El <em>f\u00e9nix<\/em> hizo con ellos todos los arreglos necesarios y convino un precio luego de haber discutido un poco.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">La hospedera era muy devota, y su marido, no menos devoto, era familiar, es decir esp\u00eda de los <em>druidas<\/em> investigadores <em>antropokaios<\/em>: no dej\u00f3 de advertirles que en su casa hab\u00eda una bruja y dos <em>palestinos<\/em> que hac\u00edan un pacto con el diablo, disfrazado de <em>gran p\u00e1jaro dorado<\/em>. Los investigadores, <em>sabiendo<\/em> que la dama ten\u00eda una prodigiosa cantidad de diamantes, la juzgaron bruja de inmediato y esperaron que llegara la noche para encerrar los doscientos caballeros y los unicornios, que dorm\u00edan en vastos establos, porque los investigadores son cobardes.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Despu\u00e9s de haber asegurado bien las puertas, se apoderaron de la princesa y de <strong>Irla<\/strong>; pero no pudieron apresar al <em>f\u00e9nix<\/em>, que se vol\u00f3 a todo lo que daban sus alas: sospechaba que hallar\u00eda a <strong>Amaz\u00e1n<\/strong> en el camino que va de <em>Galia<\/em> a <em>Sevilla<\/em>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Lo hall\u00f3 en la frontera de <em>B\u00e9tica<\/em>, y lo inform\u00f3 de la desgracia de la princesa. <strong>Amaz\u00e1n<\/strong> no pudo hablar: estaba demasiado sobrecogido, demasiado furioso. Se arma de una coraza de acero damasquinada en oro, una lanza de doce pies, dos jabalinas y una espada tajante, llamada la, fulminante, que pod\u00eda hendir de un s\u00f3lo golpe \u00e1rboles, rocas y druidas; cubre su hermosa cabeza con un casco de oro bordeado de plumas de garza y de avestruz. Era <em>la antigua armadura de<\/em> <strong>Magog<\/strong>, que su hermana <strong>Ald\u00e9<\/strong> le hab\u00eda regalado en su viaje a <em>Escitia<\/em>; los pocos servidores que lo acompa\u00f1aban montan, como \u00e9l, cada uno en su <em>unicornio<\/em>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Amaz\u00e1n<\/strong>, abrazando a su querido <em>f\u00e9nix<\/em>, no le dijo m\u00e1s que estas tristes palabras:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">&#8211;<em>Soy culpable; si no me hubiese acostado con una joven de negocios en la ciudad de los ociosos, la hermosa princesa de Babilonia no se hallar\u00eda en este espantoso estado; ataquemos a los antropokaios<\/em>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Pronto entra en <em>Sevilla<\/em>: quince mil alguaciles guardaban las puertas del recinto donde doscientos <strong>gang\u00e1ridas<\/strong> y sus unicornios estaban encerrados sin tener qu\u00e9 comer; todo estaba preparado para el sacrificio de <strong>la princesa de Babilonia<\/strong>, de su <em>mucama<\/em> <strong>Irla<\/strong>, y de los dos ricos <em>palestinos<\/em>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El <em>gran antropokaio<\/em>, rodeado de su peque\u00f1os <em>antropokaios<\/em>, estaba ya en su tribunal sagrado; un gent\u00edo de sevillanos, llevando cuentas enhebradas en sus cinturas, juntaban sus manos sin decir una palabra; <strong>mientras, tra\u00edan a la bella princesa, a Irla y a los dos palestinos con las manos atadas detr\u00e1s de la espalda y vestidos con un h\u00e1bito encapuchado<\/strong>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El <em>f\u00e9nix<\/em> entra, por un tragaluz, a la prisi\u00f3n donde los <em><strong>gang\u00e1ridas<\/strong><\/em> comenzaban ya a derribar las puertas. El invencible <strong>Amaz\u00e1n<\/strong> las romp\u00eda desde afuera. Salen completamente armados, todos sobre sus <em>unicornios<\/em>; <strong>Amaz\u00e1n<\/strong> se coloca al frente. No le cost\u00f3 mucho derribar a los alguaciles, a los familiares, a los <em>sacerdotes antropokaios<\/em>; cada <em>unicornio<\/em> atravesaba doce a la vez. La fulminante de <strong>Amaz\u00e1n<\/strong> cortaba en dos a todos los que hallaba; el pueblo hu\u00eda con sus mantos negros y sus gorgueras sucias, siempre teniendo en sus manos las cuentas benditas por amor de Dios.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Amaz\u00e1n<\/strong> toma con la mano al gran investigador en su tribunal y lo tira sobre la hoguera que estaba preparada a cuarenta pasos; arroja tambi\u00e9n a ella, uno tras otro, a los dem\u00e1s peque\u00f1os investigadores. Se prosterna luego ante los pies de <strong>Formosanta<\/strong>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">&#8211;<em>\u00a1Ah, cu\u00e1n amable sois<\/em> -dice ella-<em>; cu\u00e1nto os adorar\u00eda si no me hubierais sido infiel con una joven de negocios!<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Mientras <strong>Amaz\u00e1n<\/strong> hac\u00eda las paces con la princesa, mientras los <strong>gang\u00e1ridas<\/strong> apilaban sobre la hoguera los cuerpos de todos los <em>antropokaios<\/em>, y las llamas se elevaban hasta las nubes, <strong>Amaz\u00e1n<\/strong> vio a lo lejos c\u00f3mo todo un ej\u00e9rcito ven\u00eda hacia \u00e9l. Un viejo monarca, con su corona avanzaba en un carro tirado por mulas enganchadas con cuerdas; otros cien carros los segu\u00edan. Estaban acompa\u00f1ados por graves personajes de manto negro y gorgueras, montados sobre caballos muy hermosos; una multitud de gente a pie los segu\u00eda con la cabeza descubierta, y en silencio.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Al principio <strong>Amaz\u00e1n<\/strong> hizo formar alrededor de \u00e9l a sus <em><strong>gang\u00e1ridas<\/strong><\/em>, y se adelant\u00f3, lanza en ristre. Apenas el rey lo percibi\u00f3, se quit\u00f3 la corona, descendi\u00f3 de su carro, abraz\u00f3 el estribo de <strong>Amaz\u00e1n<\/strong> y le dijo:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">&#8211;<em>Hombre enviado por Dios, sois el vengador del g\u00e9nero humano, el liberador de mi patria, mi protector. Estos monstruos sagrados, de los cuales hab\u00e9is purgado la tierra, eran mis se\u00f1ores en nombre del Viejo de las siete monta\u00f1as; estaba obligado a soportar mi poder criminal. Mi pueblo me habr\u00eda abandonado si hubiese querido tan s\u00f3lo moderar sus abominables atrocidades. Desde hoy respiro, reino, y os lo debo<\/em>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Luego bes\u00f3 respetuosamente la mano de <strong>Formosanta<\/strong>, y le suplic\u00f3 que quisiese subir con <strong>Amaz\u00e1n<\/strong>, <strong>Irla<\/strong>, y el <em>f\u00e9nix<\/em>, a su carroza tirada por ocho mulas. Los dos <em>palestinos<\/em>, banqueros de la corte, prosternados a\u00fan en tierra de terror y de agradecimiento, se pusieron de pie, y a la tropa de <em>unicornios<\/em> sigui\u00f3 el <strong>rey de B\u00e9ltica<\/strong> a su palacio.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Como la dignidad del rey de un pueblo grave exig\u00eda que sus mulas fuesen al paso, <strong>Amaz\u00e1n<\/strong> y <strong>Formosanta<\/strong> tuvieron tiempo de contarle sus aventuras. Convers\u00f3 tambi\u00e9n con el <em>f\u00e9nix<\/em>; lo admir\u00f3 y lo bes\u00f3 cien veces. Comprendi\u00f3 hasta qu\u00e9 punto los pueblos de Occidente, que com\u00edan animales y s\u00f3lo comprend\u00edan su propia lengua, eran ignorantes, brutales y b\u00e1rbaros; qu\u00e9 \u00fanicamente los gang\u00e1ridas hab\u00edan conservado la naturaleza y la dignidad que los m\u00e1s b\u00e1rbaros de los mortales eran estos investigadores <em>antropokaios<\/em>, de los que <strong>Amaz\u00e1n<\/strong> acaba de purgar el mundo. No cesaba de ser bendecido y de agradecerle. La hermosa <strong>Formosanta<\/strong> olvidaba ya la aventura de la joven de negocios y s\u00f3lo ten\u00eda el alma llena del valor del h\u00e9roe que le hab\u00eda salvado la vida. <strong>Amaz\u00e1n<\/strong>, sabedor de la inocencia del beso dado al <strong>rey de Egipto<\/strong>, y de la resurrecci\u00f3n del <em>f\u00e9nix<\/em>, disfrutaba una alegr\u00eda pura y se hallaba embriagado por el m\u00e1s violento amor.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Se cen\u00f3 en el palacio, y bastante mal. Los cocineros de <em>B\u00e9tica<\/em> eran los peores de <em>Europa<\/em>. <strong>Amaz\u00e1n<\/strong> aconsej\u00f3 hacer llamar a los galos. Los m\u00fasicos del rey ejecutaron durante la comida esa c\u00e9lebre melod\u00eda que se llam\u00f3 con el correr de los siglos <em>Las locuras de Espa\u00f1a<\/em>. Despu\u00e9s de la comida se habl\u00f3 de negocios.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El rey pregunt\u00f3 al hermoso <strong>Amaz\u00e1n<\/strong>, a la hermosa <strong>Formosanta<\/strong> y al hermoso <em>f\u00e9nix<\/em>, qu\u00e9 pensaban hacer. -En cuanto a m\u00ed -dijo <strong>Amaz\u00e1n<\/strong>-, mi intenci\u00f3n es regresar a <strong>Babilonia<\/strong>, cuyo presunto heredero soy, y pedir a mi t\u00edo <strong>Belus<\/strong> mi prima hermana, la incomparable <strong>Formosanta<\/strong>, a menos que ella prefiera vivir conmigo entre los <em><strong>gang\u00e1ridas<\/strong><\/em>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">&#8211;<em>Mi intenci\u00f3n<\/em> -dijo la princesa- <em>es por cierto no separarme nunca de mi primo segundo. Pero creo que conviene que regrese junto al rey mi padre, tanto m\u00e1s que \u00e9l me dio permiso para ir en peregrinaje a Bassora y yo he recorrido el mundo<\/em>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">&#8211;<em>En cuanto a m\u00ed<\/em> -dijo el <em>f\u00e9nix<\/em>&#8211;<em>, seguir\u00e9 por doquier a estos dos tiernos y generosos amantes<\/em>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">&#8211;<em>Ten\u00e9is raz\u00f3n<\/em> -dijo el rey-, <em>pero el regreso a <strong>Babilonia<\/strong> no es tan f\u00e1cil como pens\u00e1is. Todos los d\u00edas tengo noticias de ese pa\u00eds a trav\u00e9s de los nav\u00edos tirios, y por medio de mis banqueros palestinos, que mantienen correspondencia con todos los pueblos de la tierra. Todo est\u00e1 en armas contra el \u00c9ufrates y el Nilo. El <strong>rey de Escitia<\/strong> a la cabeza de trescientos mil guerreros de a caballos, pide que le d\u00e9 la herencia de su mujer. El<strong> rey de Egipto<\/strong> y el <strong>rey de las Indias<\/strong> asolan tambi\u00e9n las orillas del Tigris y del \u00c9ufrates, cada uno al frente de trescientos mil hombres, para vengar la burla de la que han sido objeto. Mientras que el <strong>rey de Egipto<\/strong> se halla fuera de su pa\u00eds, su enemigo, el <strong>rey de Etiop\u00eda<\/strong>, saquea Egipto con tres mil hombres y el <strong>rey de Babilonia<\/strong> no tiene m\u00e1s que seiscientos mil hombres en pie para defenderse<\/em>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">&#8211;<em>Os confieso<\/em> -continu\u00f3 el rey- <em>que cuando oigo hablar de esos prodigiosos ej\u00e9rcitos que Oriente vomita de su seno, y de su asombrosa magnificencia, cuando los comparo con nuestros peque\u00f1os cuerpos de veinte a treinta mil soldados, que resultan tan dif\u00edciles de vestir y de alimentar, me siento tentado de creer que Oriente ha sido hecho mucho antes que Occidente. Parece que hubi\u00e9semos salido anteayer del caos, y ayer de la barbarie<\/em>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">&#8211;<em>Sire<\/em> -dijo <strong>Amaz\u00e1n<\/strong><em>-, los reci\u00e9n llegados ganan a veces a los que han comenzado primero la carrera. Se piensa en mi pa\u00eds que el hombre es originario de la India, pero no tengo ninguna certeza<\/em>. &#8211;<em>Y vos<\/em> -dijo el <strong>rey de B\u00e9tica<\/strong> al <em>f\u00e9nix<\/em>-, <em>\u00bfqu\u00e9 pens\u00e1is de esto?<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">&#8211;<em>Sire<\/em> -respondi\u00f3 el <em>f\u00e9nix<\/em> &#8211;<em>, a\u00fan soy muy joven para estar instruido sobre la antig\u00fcedad. No he vivido m\u00e1s que unos veintisiete mil a\u00f1os: pero mi padre, que hab\u00eda vivido cinco veces esta edad, me dec\u00eda que hab\u00eda aprendido de su padre que las comarcas de Oriente hab\u00edan sido siempre m\u00e1s pobladas y m\u00e1s ricas que las otras. Sab\u00eda por sus antepasados que las generaciones de todos los animales hab\u00edan comenzado a orillas del Ganges. En cuanto a m\u00ed, no caigo en la vanidad de compartir esta opini\u00f3n. No puedo creer que los zorros de Albi\u00f3n, las marmotas de los Alpes, y los lobos de Galia provengan de mi pa\u00eds, del mismo modo que no creo que los pinos y los robles de vuestras comarcas desciendan de las palmeras y los cocoteros de la India<\/em>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">&#8211;<em>Pero, \u00bfde d\u00f3nde provenimos, pues?<\/em> -dijo el rey.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">&#8211;<em>Nada s\u00e9<\/em> -dijo el <em>f\u00e9nix<\/em>&#8211;<em>, quisiera saber tan s\u00f3lo d\u00f3nde podr\u00e1n ir la hermosa princesa de Babilonia y mi amigo<\/em>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">&#8211;<em>Mucho dudo<\/em> \u2013continu\u00f3 el rey- <em>que con sus doscientos unicornios se encuentren en estado de atravesar tantos ej\u00e9rcitos de trescientos mil hombres cada uno<\/em>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">&#8211;<em>\u00bfPor qu\u00e9 no?<\/em> -dijo <strong>Amaz\u00e1n<\/strong>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El r<strong>ey de B\u00e9tica<\/strong> sinti\u00f3 lo sublime del \u00bfpor qu\u00e9 no?, pero crey\u00f3 que lo sublime no bastaba contra ej\u00e9rcitos innumerables.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">&#8211;<em>Os<\/em> <em>aconsejo<\/em> -dijo- <em>ir a buscar al<strong> rey de Miop\u00eda<\/strong>; estoy en relaci\u00f3n con este pr\u00edncipe negro por medio de mis palestinos. Os dar\u00e9 carta para \u00e9l. Puesto lue es enemigo del <strong>rey de Egipto<\/strong>, se sentir\u00e1 feliz de verse fortalecido por medio de vuestra alianza. Os puedo ayudar con dos mil hombres muy sobrios y muy valientes; s\u00f3lo depende de vosotros contratar otros tantos entre los pueblos que viven, o mejor dicho que saltan, al pie de los Pirineos, y a quienes se llama <strong>vascos<\/strong> o <strong>vascongados<\/strong>. Enviad a uno de vuestros guerreros montados sobre un unicornio con algunos diamantes: no hay vasco que abandone su castel, es decir la choza de su padre, para serviros. Son infatigables, valientes y alegres, os sentir\u00e9is muy satisfechos con ellos. Mientras esperamos que ellos leguen, os agasajaremos con fiestas y os preparemos barcos. No puedo agradeceros en demas\u00eda el favor que ne hab\u00e9is hecho<\/em>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Amaz\u00e1n<\/strong> disfrutaba de la felicidad de haber reencontrado a <strong>Formosanta<\/strong>, y de gustar en paz de todos los encantos del amor reconciliado, que valen casi pomo los del amor naciente.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Pronto una tropa orgullosa y alegre de vascos leg\u00f3 bailando al son del tamboril; la otra tropa orgullosa y seria, de b\u00e9ticos se hallaba lista. El viejo rey atezado abraz\u00f3 tiernamente a los j\u00f3venes amantes; lizo cargar sus nav\u00edos con armas, lechos, juegos de ajedrez, vestidos negros, golillas, cebollas, ovejas, pollos, harina y mucho ajo, dese\u00e1ndoles una feliz traves\u00eda, amor constante y muchas victorias.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">La flota abord\u00f3 la orilla, donde se dice que tantos a\u00f1os despu\u00e9s la <em>fenicia<\/em> <strong>Dido<\/strong>, hermana de <strong>Pigmali\u00f3n<\/strong>, esposa de <strong>Siqueo<\/strong>, despu\u00e9s de haber abandonado la ciudad de <em>Tiro<\/em>, vino a fundar la soberbia ciudad de <em>Cartago<\/em> cortando un cuero de buey en tiras, seg\u00fan el testimonio de los m\u00e1s graves autores de la antig\u00fcedad, quienes jam\u00e1s han contado f\u00e1bulas, y seg\u00fan los profesores que han escrito para ni\u00f1os, aunque despu\u00e9s de todo no haya habido jam\u00e1s nadie en <em>Tiro<\/em> que se haya llamado <strong>Pigmali\u00f3n<\/strong>, o <strong>Dido<\/strong>, o <strong>Siqueo<\/strong>, ya que son nombres totalmente griegos y, finalmente, aunque no haya habido rey en <em>Tiro<\/em> en esa \u00e9poca.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">La soberbia <em>Cartago<\/em> no era m\u00e1s que un puerto de mar; s\u00f3lo hab\u00eda all\u00ed algunos n\u00famidas que hac\u00edan secar los pescados al sol. Costearon <em>Bizancio<\/em> y <em>Sirtes<\/em>, las orillas f\u00e9rtiles donde estuvieron despu\u00e9s de <em>Cirene<\/em> y la gran <em>Quersoneso<\/em>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Finalmente llegaron a la primera desembocadura del sagrado r\u00edo <em>Nilo<\/em>. Es en la extremidad de esta tierra f\u00e9rtil donde el <em>puerto de<\/em> <em><strong>Canopus<\/strong><\/em> recib\u00eda ya las naves de todas las naciones comerciantes, sin que se supiera si el dios <em><strong>Canopus<\/strong><\/em> hab\u00eda fundado el puerto, o si los habitantes hab\u00edan fabricado al dios; ni si la estrella <em><strong>Canopus<\/strong><\/em> hab\u00eda dado su nombre a la ciudad, o si la ciudad hab\u00eda dado el suyo a la estrella. Todo lo que se sab\u00eda, es que tanto la ciudad como la estrella eran sumamente antiguas, que es todo lo que se puede saber del origen de las cosas, cualquiera sea su naturaleza.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Fue all\u00ed donde el <strong>rey de Etiop\u00eda<\/strong>, habiendo asolado todo <em>Egipto<\/em>, vio desembarcar al invencible <strong>Amaz\u00e1n<\/strong> y a la adorable <strong>Formosanta<\/strong>. Tom\u00f3 al uno por el dios de las batallas, y a la otra por la diosa de la belleza. <strong>Amaz\u00e1n<\/strong> le present\u00f3 la carta de recomendaci\u00f3n de <em>Espa\u00f1a<\/em>. El <strong>rey de Etiop\u00eda<\/strong> ofreci\u00f3 fiestas admirables, siguiendo la indispensable costumbre de los tiempos heroicos; luego se habl\u00f3 de ir a exterminar a los trescientos mil hombres del <strong>rey de Egipto<\/strong>, los trescientos mil del <strong>emperador de las Indias<\/strong>, y los trescientos mil del <strong>gran kan de los escitas<\/strong>, que asediaban la inmensa, orgullosa, y voluptuosa ciudad de <strong>Babilonia<\/strong>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Los dos mil espa\u00f1oles que <strong>Amaz\u00e1n<\/strong> hab\u00eda tra\u00eddo con \u00e9l dijeron que no necesitaban al <strong>rey de Etiop\u00eda<\/strong> para socorrer a <strong>Babilonia<\/strong>; que era suficiente que su rey les mandase ir a liberarla; que bastaba con ellos para esta expedici\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Los <em>vascos<\/em> dijeron que ya hab\u00edan hecho otras por el estilo; que vencer\u00edan solos a todos los egipcios, los indios y los escitas, y que s\u00f3lo marchar\u00edan junto con los espa\u00f1oles si \u00e9stos iban a la retaguardia.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Los doscientos <strong>gang\u00e1ridas<\/strong> se echaron a re\u00edr de las pretensiones de sus aliados, y sostuvieron que con cien <em>unicornios<\/em> solamente har\u00edan huir a todos los reyes de la tierra. La hermosa <strong>Formosanta<\/strong> los apacigu\u00f3 con su prudencia y sus encantadores discursos. <strong>Amaz\u00e1n<\/strong> present\u00f3 al monarca negro sus <em><strong>gang\u00e1ridas<\/strong><\/em>, sus <em>unicornios<\/em>, los <em>espa\u00f1oles<\/em>, los <em>vascos<\/em> y el hermoso <em>p\u00e1jaro<\/em>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Todo estuvo prontamente listo para marchar por <em><strong>Menfis<\/strong><\/em>, y por <em><strong>Heli\u00f3polis<\/strong><\/em>, y por <em><strong>Ars\u00ednoe<\/strong><\/em>, por <em><strong>Petra<\/strong><\/em>, por <em><strong>Artemisa<\/strong><\/em>, por <em><strong>Sora<\/strong><\/em>, por <em><strong>Apame<\/strong><\/em>, para ir a atacar a los tres reyes y para hacer esa guerra memorable ante la cual todas las guerras que los hombres han hecho despu\u00e9s no han sido m\u00e1s que ri\u00f1as de gallos y codornices.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Todos sabemos c\u00f3mo el <strong>rey de Etiop\u00eda<\/strong> se enamor\u00f3 de la hermosa <strong>Formosanta<\/strong>, y c\u00f3mo la sorprendi\u00f3 en el lecho, cuando un dulce sue\u00f1o abat\u00eda sus largas pesta\u00f1as. Se recuerda que <strong>Amaz\u00e1n<\/strong>, testigo de este espect\u00e1culo, crey\u00f3 ver al d\u00eda y a la noche acostados juntos. No se ignora que <strong>Amaz\u00e1n<\/strong>, indignado por la afrenta, lanz\u00f3 repentinamente su fulminante, y cort\u00f3 la cabeza perversa del negro insolente, y ech\u00f3 a todos los et\u00edopes de Egipto. \u00bfNo est\u00e1n escritos estos prodigios en el libro de las cr\u00f3nicas de <em>Egipto<\/em>? La fama no ha publicado con sus cien bocas las victorias que obtuvo sobre los tres reyes con sus espa\u00f1oles, sus <em>vascos<\/em> y sus <em>unicornios<\/em>. Devolvi\u00f3 la hermosa <strong>Formosanta<\/strong> a su padre; liber\u00f3 todo el cortejo de su se\u00f1ora, que el <strong>rey de Egipto<\/strong> hab\u00eda reducido a la esclavitud. El <strong>gran kan de los escitas<\/strong> se declar\u00f3 <em>vasallo<\/em>, y su casamiento con la <em>princesa<\/em> <strong>Ald\u00e9<\/strong> fue confirmado. El invencible y el generoso <strong>Amaz\u00e1n<\/strong>, reconocido como <strong>heredero del reino de Babilonia<\/strong>, entr\u00f3 triunfante en la ciudad, con el <em>f\u00e9nix<\/em>, en presencia de cien reyes tributarios. La fiesta de su casamiento sobrepas\u00f3 en todo a la que el <strong>rey Belus<\/strong> hab\u00eda dado. Se sirvi\u00f3 en la mesa el <em>buey <strong>Apis<\/strong><\/em> asado.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El <strong>rey de Egipto y el de Indias<\/strong> sirvieron de beber a los dos esposos, y las bodas fueron celebradas por quinientos grandes poetas de <strong>Babilonia<\/strong>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>\u00a1Oh musas!<\/strong>, a quienes se invoca siempre al comienzo de la obra, s\u00f3lo os imploro al final. Es en vano que me se reprocha dar gracias sin haber dicho <em>bened\u00edcite<\/em>. <strong>\u00a1Musas!<\/strong>, no ser\u00e9is menos por estos mis protectoras. Impedid que los continuadores temerarios estropeen por medio de sus f\u00e1bulas las verdades que he ense\u00f1ado a los mortales en este fiel relato, as\u00ed como han osado falsificar <strong>C\u00e1ndido<\/strong>, el <em>Ingenuo<\/em> y las castas aventuras de la <em>casta Juana<\/em>, que un <em>ex capuchino<\/em> ha desfigurado por medio de versos dignos de los <em>capuchinos<\/em>, en <em>ediciones<\/em> <em>b\u00e1tavas<\/em>. Que no hagan este da\u00f1o a mi tip\u00f3grafo, cargado de una numerosa familia y que apenas tiene con qu\u00e9 comprar los tipos, el papel y la tinta.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><em><strong>\u00a1Oh Musas!<\/strong><\/em> Imponed silencio al detestable <strong>Cog\u00e9 <\/strong>profesor de charlataner\u00eda en el colegio de <strong>Mazarin<\/strong>, quien no se sinti\u00f3 satisfecho con los discursos morales de <strong>Belisario<\/strong> y del emperador <strong>Justiniano<\/strong>, y que escribi\u00f3 malvados libelos difamatorios contra estos dos grandes hombres.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Colocad una mordaza al pedante <strong>Larcher<\/strong>, que sin saber una palabra del <em>babilonio<\/em> antiguo, sin haber viajado como yo por las orillas del <em>\u00c9ufrates<\/em> y del <em>Tigris<\/em>, tuvo la <strong>Formosanta<\/strong>, hija del mayor rey del mundo, y la <em>princesa<\/em> <strong>Ald\u00e9<\/strong>, y todas las mujeres de esa corte respetable, se acostaban por dinero con todos los palafreneros del Asia en el <em>gran templo de Babilonia<\/em>, obedeciendo a sus principios religiosos. Este libertino de colegio, enemigo vuestro y del pudor, acusa a las bellas egipcias de <em>Mend\u00e9s<\/em> de haber amado s\u00f3lo a los chicos, proponi\u00e9ndose en secreto, ante este ejemplo, darse una vuelta por Egipto para poder disfrutar finalmente alguna aventura.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Como no sabe m\u00e1s sobre lo actual que sobre lo antiguo, insin\u00faa, con la esperanza de acercarse a alguna vieja, que nuestra incomparable <strong>Ninon<\/strong>, a la edad de ochenta a\u00f1os, se acost\u00f3 con el <em><strong>abate G\u00e9doyn<\/strong><\/em>, de la <em>Academia Francesa<\/em> y de la <em>Academia de Inscripciones <\/em>y<em> Bellas Letras<\/em>. Nunca oy\u00f3 hablar del <em><strong>abate de<\/strong> <strong>Ch\u00e1teauneuf<\/strong><\/em>, a quien toma por el <em><strong>abate<\/strong><\/em> <em><strong>G\u00e9doyn<\/strong><\/em>. Conoce tan bien a <strong>Ninon<\/strong> como a las j\u00f3venes de <strong>Babilonia<\/strong>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Musas<\/strong>, hijas del cielo, vuestro amigo <strong>Larcher<\/strong> va m\u00e1s all\u00e1: se deshace en elogios sobre la pederastia; osa decir que todos los chiquillos de mi pa\u00eds est\u00e1n sujetos a esta infamia. Cree salvarse aumentando el n\u00famero de los culpables.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Nobles y castas Musas, que detest\u00e1is por igual al pedantismo y la pederastia, protegedme contra el <em>maestro<\/em> Larcher<\/strong>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Y vos, maestro <em>Aliboron<\/em>, llamado <strong>Fr\u00e9ron<\/strong>, antes supuestamente <em>jesuita<\/em>, vos cuyo <em>Parnaso<\/em> se halla ya en <em>Bic\u00e9tre<\/em> tanto como en la taberna de la esquina, vos a quien todos los teatros de Europa han hecho justicia con la honesta comedia <em>l`\u00c9cossaise<\/em>, vos, digno hijo del sacerdote <em>Desfontaines<\/em> que nacisteis de sus amores con uno de esos hermosos ni\u00f1os que llevan un hierro y una venda como el hijo de <em>Venus<\/em> y que como \u00e9l se lanzan al aire, aunque no vayan nunca m\u00e1s all\u00e1 de lo alto de las chimeneas; mi querido <em>Aliboron<\/em>, por quien siempre he experimentado tanta ternura, y que hab\u00e9is hecho re\u00edr un mes seguido para la \u00e9poca de aquella <em>\u00c9cossaise<\/em>, os recomiendo a mi <strong>princesa de Babilonia<\/strong>: hablad mal de ella a fin de se la lea.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">No os olvidar\u00e9 aqu\u00ed, gacetillero eclesi\u00e1stico, ilustre orador de los <em>convulsionarios<\/em>, padre de la Iglesia, fundada por el abate <strong>B\u00e9cherand<\/strong> y por <strong>Abraham Chaumeix<\/strong>; no dej\u00e9is de decir en vuestras hojas, tan piadosas como elocuentes y sensatas, que <strong>La princesa de Babilonia es her\u00e9tica, de\u00edsta y atea<\/strong>. Tratad sobre todo de comprometer a ese tal <strong>Riballier<\/strong> para que haga condenar a <strong>La princesa de Babilonia<\/strong> por la <em>Sorbona<\/em>; dar\u00e9is con esto un gran placer a mi librero, a quien he dado esta corta historia en car\u00e1cter de primicia.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-1717606\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/Asiria-1-Portada-678x381.jpg\" alt=\"\" width=\"480\" height=\"319\" data-id=\"1717606\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/Asiria-1-Portada-300x199.jpg 300w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/Asiria-1-Portada-610x405.jpg 610w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/Asiria-1-Portada-678x452.jpg 678w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/Asiria-1-Portada.jpg 680w\" sizes=\"auto, (max-width: 480px) 100vw, 480px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 18pt;\"><strong>FIN<\/strong><\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<figure id=\"attachment_1757681\" aria-describedby=\"caption-attachment-1757681\" style=\"width: 440px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-1757681\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/Sem\u00edramis-reina-de-Asiria-300x194.jpg\" alt=\"\" width=\"440\" height=\"285\" data-id=\"1757681\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/Sem\u00edramis-reina-de-Asiria-300x194.jpg 300w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/Sem\u00edramis-reina-de-Asiria-610x395.jpg 610w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/Sem\u00edramis-reina-de-Asiria.jpg 700w\" sizes=\"auto, (max-width: 440px) 100vw, 440px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-1757681\" class=\"wp-caption-text\"><span style=\"color: #008000;\">Sem\u00edramis, reina de Asiria<\/span><\/figcaption><\/figure>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/author\/punto-critico\/\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-9528 smush-detected-img smush-image-2\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/03\/Mosca_Punto_Cr%C3%ADtico_40.png\" alt=\"\" width=\"80\" height=\"80\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<div class=\"mh-excerpt\"><p>La princesa de Babilonia \u00a0 LA PRINCESA DE BABILONIA Voltaire\u00a0 Diccionario filos\u00f3fico, 1764 &nbsp; &nbsp; -I- &nbsp; El anciano Belus, rey de Babilonia, se cre\u00eda el hombre m\u00e1s importante de la tierra, ya que todos <a class=\"mh-excerpt-more\" href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2024\/05\/23\/la-princesa-de-babilonia-por-voltaire\/\" title=\"\u00abLa princesa de Babilonia\u00bb, por Voltaire\">[&#8230;]<\/a><\/p>\n<\/div>","protected":false},"author":3,"featured_media":2298400,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[8],"tags":[106],"class_list":["post-2296822","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","category-filosofia","tag-voltaire"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2296822","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2296822"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2296822\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/media\/2298400"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2296822"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2296822"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2296822"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}