{"id":2295765,"date":"2024-05-21T00:05:01","date_gmt":"2024-05-20T22:05:01","guid":{"rendered":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/?p=2295765"},"modified":"2024-05-27T20:09:10","modified_gmt":"2024-05-27T18:09:10","slug":"nietzsche-sobre-verdad-y-mentira-en-sentido-extramoral","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2024\/05\/21\/nietzsche-sobre-verdad-y-mentira-en-sentido-extramoral\/","title":{"rendered":"\u00abSobre verdad y mentira en sentido extramoral\u00bb, por Friedrich Nietzsche (Parte 1)"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #008000; font-size: 14pt;\">Sobre verdad y mentira en sentido extramoral<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2024\/05\/28\/sobre-verdad-y-mentira-en-sentido-extramoral-por-friedrich-nietzsche-parte-2\/\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><span style=\"color: #008000;\">\u00abSobre verdad y mentira en sentido extramoral\u00bb, por Friedrich Nietzsche (y parte 2)<\/span><\/span><\/a><\/p>\n\n<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote>\n<h2 class=\"heading\" style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 24pt;\">Nietzsche y la verdad como enfermedad<\/span><\/h2>\n<div class=\"breaker-divulgacion-nova__text-content_autor\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Por Felipe Cardona<\/span><\/p>\n<div class=\"breaker-divulgacion-nova__text-content_autor\">\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><a href=\"https:\/\/urosario.edu.co\/revista-nova-et-vetera\/columnistas\/nietzsche-verdad-como-enfermedad#:~:text=Nietzsche%20condensa%20este%20pensamiento%20afirmando,lo%20conduce%20a%20la%20verdad.\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Universidad de Rosario<\/a>, 27 JUNIO 2017<\/span><\/p>\n<\/div>\n<div class=\"breaker-divulgacion-nova__text-content_date\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-3698\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2017\/07\/Nietzsche-y-el-nihilismo-1-225x300.jpg\" alt=\"Sobre verdad y mentira en sentido extramoral\" width=\"300\" height=\"400\" data-id=\"3698\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2017\/07\/Nietzsche-y-el-nihilismo-1-225x300.jpg 225w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2017\/07\/Nietzsche-y-el-nihilismo-1.jpg 450w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/div>\n<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Detr\u00e1s de toda verdad hay formas encubiertas, toda imagen llega viciada a nuestros ojos. El fil\u00f3sofo alem\u00e1n <strong>Friedrich Nietzsche<\/strong>, indignado por el vicio diplom\u00e1tico de las im\u00e1genes se abalanza sobre esta procesi\u00f3n con la intenci\u00f3n de arrancarles el velo. Y decimos arrancar y no cuestionar, porque el fil\u00f3sofo alem\u00e1n es un pensador fren\u00e9tico, de esos que involucra el cuerpo en el acto filos\u00f3fico.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En tal atrevimiento, <strong>Nietzsche<\/strong> propone una vuelta de hoja. En una primera instancia se lanza a lo que podemos de llamar una reivindicaci\u00f3n del presente; para tal efecto nos solicita mancillar a nuestros \u00eddolos del pasado, reclama con firmeza nuestra deslealtad. Esto debido a que el pensador alem\u00e1n cree que cuando la memoria acude al presente hay <strong>transvaloraci\u00f3n<\/strong>, es decir una reacci\u00f3n contra las formas hegem\u00f3nicas de verdad. La batalla en la historia es una confrontaci\u00f3n entre las memorias, por eso la forma m\u00e1s efectiva de superar el conflicto es olvidando nuestro pasado. <strong>Nietzsche<\/strong> condensa este pensamiento afirmando que \u201c<em>s\u00f3lo mediante el olvido puede el hombre alguna vez llegar a creer que posee la verdad<\/em><strong>[1]<\/strong>\u201d. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Es pues a trav\u00e9s de esta suerte de elevaci\u00f3n m\u00e1s all\u00e1 del tiempo que el hombre puede iniciar ese camino que lo conduce a la verdad.\u00a0Al desestimar la tradici\u00f3n el sujeto \u00a0puede abordar el mundo sin la telara\u00f1a del prejuicio, es algo as\u00ed como la vuelta a un estado de febril curiosidad, \u00a0la regresi\u00f3n a la perspectiva infantil del mundo. \u00a0Pero esta rebeli\u00f3n direccionada a la inocencia no nos aleja del conflicto, por el contrario nos arroja a una traum\u00e1tica colisi\u00f3n. \u00a0Esta \u00a0insurrecci\u00f3n nos deja un primer sin sabor:<strong> La verdad se edifica a partir de nuestras debilidades, es una especie de consuelo, un pa\u00f1o de agua tibia para nuestro escaso entendimiento de las cosas<\/strong>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Esta concepci\u00f3n de <strong>Nietzsche<\/strong> a grandes rasgos revela la flaqueza la verdad y se \u00a0convierte en \u00a0afrenta contra la propia filosof\u00eda, que en su principio fundacional anhela la certeza y la seguridad. <strong>Para el fil\u00f3sofo es pues la verdad un s\u00edntoma de enfermedad, un remedio que lejos de curarnos, hace que empeoremos<\/strong>. Pero \u00bfcu\u00e1l es el elemento que tanto irrita <strong>Nietzsche<\/strong> de la verdad? \u00bfPor qu\u00e9 su recelo hacia la certeza? Se trata en un principio de que la verdad atenta contra la vida porque la reduce a su m\u00ednima expresi\u00f3n. \u00bfC\u00f3mo la reduce? A trav\u00e9s del discurso, con el arma del lenguaje.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #008000;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt;\">La verdad atenta contra la vida porque la reduce a su m\u00ednima expresi\u00f3n. <\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #008000;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00bfC\u00f3mo la reduce? <\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #008000;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt;\">A trav\u00e9s del discurso, con el arma del lenguaje<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-3706\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2017\/07\/Nietzsche-y-el-nihilismo-6-300x123.jpg\" alt=\"\" width=\"440\" height=\"181\" data-id=\"3706\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2017\/07\/Nietzsche-y-el-nihilismo-6-300x123.jpg 300w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2017\/07\/Nietzsche-y-el-nihilismo-6.jpg 351w\" sizes=\"auto, (max-width: 440px) 100vw, 440px\" \/><\/p>\n<\/blockquote>\n<blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\">Para Nietzsche el lenguaje no es otra cosa que la interpretaci\u00f3n literaria de la realidad<\/span><\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Para <strong>Nietzsche<\/strong> el lenguaje no es otra cosa que la interpretaci\u00f3n literaria de la realidad. Vemos ese \u00e1rbol y lo nombramos para esclavizarlo a trav\u00e9s de la enunciaci\u00f3n. Nos sentimos seguros, respaldados por el lenguaje. Sin embargo esa seguridad s\u00f3lo lo logramos a trav\u00e9s de la fe, entendiendo <strong>la fe como la certeza en algo que no vemos<\/strong>. Esto se debe a que <strong>siempre, en todos los sujetos u objetos que observamos, hay algo que no podemos conocer<\/strong>, se trata sobre todo de una limitaci\u00f3n de corte f\u00edsico-sensorial que nos impide ver las cosas desde distintos \u00e1ngulos a la vez. <strong>Solo vemos una cara del mundo, una perspectiva<\/strong>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Esta condici\u00f3n limitada de nuestra visi\u00f3n, esta perspectiva unidireccional, hace que obremos como feligreses de la verdad; la seguimos, confiamos en lo que nos dice, aunque nunca podamos conocerla<\/strong>. Divinizamos entonces al lenguaje y creemos apoderarnos de las cosas. Sin embargo para <strong>Nietzsche<\/strong> ocurre todo lo contrario. <strong>El fil\u00f3sofo alem\u00e1n ve en la verdad una forma de esclavitud del hombre, porque considera que se edifica desde criterios extra est\u00e9ticos y obra m\u00e1s como una construcci\u00f3n moral m\u00e1s que como una construcci\u00f3n sensible<\/strong>; \u00a0es lo que \u00e9l llama \u201c<strong>impulso moral relativo a la verdad<\/strong>\u201d. \u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>La verdad no es otra cosa que saber mentir<\/strong>;\u00a0 \u201c<em>ser veraz, esto significa usar las met\u00e1foras usuales, por tanto moralmente expresado: el compromiso de mentir de acuerdo a una firme convenci\u00f3n, de mentir al modo de reba\u00f1o, es un estilo obligatorio para todos <\/em><strong>[2]<\/strong>\u201d.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Cuando <strong>Nietzsche<\/strong> usa el t\u00e9rmino <strong>reba\u00f1o<\/strong> se refiere a la sociedad. Para el pensador alem\u00e1n \u00a0hay una forma encubierta mediante la cual todas las sociedades mantienen su equilibrio y su autoridad. <strong>Esta armon\u00eda se logra obligando al individuo a tener una perspectiva comunitaria para que desestime sus apreciaciones individuales<\/strong>. La verdad entonces saca a relucir su car\u00e1cter represivo, la fe en lo que no vemos se convierte en ordenanza, en un criterio legislativo que reprime cualquier intento de diferenciaci\u00f3n, y \u00a0es de esta forma que el lenguaje se convierte en nuestro mayor peligro.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\">La verdad entonces saca a relucir su car\u00e1cter represivo, la fe en lo que no vemos se convierte en ordenanza, en un criterio legislativo que reprime cualquier intento de diferenciaci\u00f3n, y \u00a0es de esta forma que el lenguaje se convierte en nuestro mayor peligro<\/span><\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En este punto, luego de la arremetida que hace <strong>Nietzsche<\/strong> contra la verdad, <strong>es inevitable que surja una aspiraci\u00f3n por evadirnos de la dictadura del lenguaje. Pero \u00bfExiste realmente la posibilidad de escape?<\/strong> A nuestro pesar <strong>Nietzsche<\/strong> no propone nada contundente, y aunque no hay un respiro para nuestro desasosiego, esto nos deja un buena impresi\u00f3n del fil\u00f3sofo alem\u00e1n, que fiel a su concepci\u00f3n literaria de la filosof\u00eda s\u00f3lo nos esboza los caminos a seguir a trav\u00e9s de peque\u00f1as reflexiones. \u00a0 \u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Una posibilidad, o mejor dicho, una de las alusiones filos\u00f3ficas que nos deja el fil\u00f3sofo alem\u00e1n, <strong>nos habla del arte como v\u00eda de escape a la pesadez de la verdad<\/strong>. Si bien la filosof\u00eda desde los tiempos de <strong>Plat\u00f3n<\/strong> hab\u00eda considerado el arte c\u00f3mo una entretenci\u00f3n trivial, es a trav\u00e9s de <strong>Nietzsche<\/strong> que adquiere un car\u00e1cter conciliador con nuestra naturaleza. Es s\u00f3lo en el arte, a trav\u00e9s de su susurro nebuloso y embriagador, que podemos reinventarnos. Esto se debe principalmente a que el arte cambia el orden del lenguaje y por consiguiente el orden de la experiencia. <strong>Es en el r\u00edo inagotable de la met\u00e1fora art\u00edstica que podemos evocar nuestra verdadera esencia y rozar aquella huella de la divinidad que se resiste a morir en cada uno de nosotros<\/strong>.<\/span> \u00a0<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\">Es s\u00f3lo en el arte, a trav\u00e9s de su susurro nebuloso y embriagador, que podemos reinventarnos. Esto se debe principalmente a que el arte cambia el orden del lenguaje y por consiguiente el orden de la experiencia<\/span><\/strong><\/p>\n<\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-2298320\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/Sobre-verdad-y-mentira-en-sentido-extramoral-cita-Friedrich-Nietzsche-1.png\" alt=\"\" width=\"440\" height=\"330\" data-id=\"2298320\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/Sobre-verdad-y-mentira-en-sentido-extramoral-cita-Friedrich-Nietzsche-1.png 259w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/Sobre-verdad-y-mentira-en-sentido-extramoral-cita-Friedrich-Nietzsche-1-80x60.png 80w\" sizes=\"auto, (max-width: 440px) 100vw, 440px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #008000;\"><strong><span style=\"font-size: 18pt;\">***<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<blockquote>\n<h3 style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 18pt;\">Notas<\/span><\/h3>\n<p style=\"text-align: center;\">[1] \u00a0NIETZSCHE Friedrich. Sobre verdad y mentira en el sentido extramoral. Ed Jorge Castillo, Bogot\u00e1 2006.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">[2] \u00a0Ib\u00edd., p\u00e1gina 67<\/p>\n<\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-3699\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2017\/07\/Nietzsche-y-el-nihilismo-3.jpg\" alt=\"\" width=\"280\" height=\"384\" data-id=\"3699\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #008000;\"><strong><span style=\"font-size: 18pt;\">*******<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<h2 style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 24pt;\">SOBRE VERDAD Y MENTIRA EN SENTIDO EXTRAMORAL<\/span><\/h2>\n<h3 style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"font-size: 18pt;\">(Parte I)<\/span><\/strong><\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/tag\/nietzsche\/\">Friedrich Nietzsche<\/a> (<a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Sobre_verdad_y_mentira_en_sentido_extramoral\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">1873<\/a>)<\/span><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-658\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/friedrich_nietzsche_1-300x199.jpg\" alt=\"\" width=\"400\" height=\"266\" data-id=\"658\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/friedrich_nietzsche_1-300x199.jpg 300w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/friedrich_nietzsche_1-678x452.jpg 678w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/friedrich_nietzsche_1.jpg 680w\" sizes=\"auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 18pt;\"><strong>-I-<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>En alg\u00fan apartado rinc\u00f3n del universo, desperdigado de innumerables y centelleantes sistemas solares, hubo una vez un astro en el que animales astutos inventaron el conocer<\/strong>. Fue el minuto m\u00e1s soberbio y m\u00e1s falaz de la Historia Universal, pero, a fin de cuentas, s\u00f3lo un minuto. Tras un par de respiraciones de la naturaleza, el astro se entumeci\u00f3 y los animales astutos tuvieron que perecer. Alguien podr\u00eda inventar una f\u00e1bula como \u00e9sta y, sin embargo, no habr\u00eda ilustrado suficientemente, cu\u00e1n lamentable y sombr\u00edo, cu\u00e1n est\u00e9ril y arbitrario es el aspecto que tiene el intelecto humano dentro de la naturaleza; hubo eternidades en las que no existi\u00f3, cuando de nuevo se acabe todo para \u00e9l, no habr\u00e1 sucedido nada. <strong>Porque no hay para ese intelecto ninguna misi\u00f3n ulterior que conduzca m\u00e1s all\u00e1 de la vida humana. No es sino humano, y solamente su poseedor y creador lo toma tan pat\u00e9ticamente como si en \u00e9l girasen los goznes del mundo<\/strong>. Pero si pudi\u00e9ramos entendernos con un mosquito, llegar\u00edamos a saber, que tambi\u00e9n \u00e9l navega por el aire con ese mismo <em>pathos<\/em> y se siente el centro volante de este mundo. Nada hay en la naturaleza tan despreciable e insignificante que, con un m\u00ednimo soplo de aquel poder del conocimiento, no se hinche inmediatamente como un odre; y del mismo modo que cualquier mozo de cuadra quiere tener sus admiradores, el m\u00e1s orgulloso de los hombres, el fil\u00f3sofo, quiere que desde todas partes, los ojos del universo tengan telesc\u00f3picamente puesta su mirada sobre sus acciones y pensamientos. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Es remarcable, que tal estado lo produzca el intelecto, \u00e9l que, precisamente, s\u00f3lo ha sido a\u00f1adido como un recurso a los seres m\u00e1s desdichados, delicados y ef\u00edmeros, para conservarlos un minuto en la existencia<\/strong>; de la cual, por el contrario, sin ese a\u00f1adido, tendr\u00edan toda clase de motivos para huir tan r\u00e1pidamente como el <em>hijo de <strong>Lessing<\/strong><\/em> <strong>(1)<\/strong>. Ese orgullo ligado al conocimiento y a la sensaci\u00f3n, niebla cegadora colocada sobre los ojos y sobre los sentidos de los hombres, los enga\u00f1a acerca del valor de la existencia, pues lleva en \u00e9l la m\u00e1s aduladora valoraci\u00f3n sobre el conocimiento mismo. <strong>Su efecto m\u00e1s general es el enga\u00f1o<\/strong> \u2014aunque tambi\u00e9n los efectos m\u00e1s particulares llevan consigo algo del mismo car\u00e1cter. <\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"color: #008000;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Este arte de la ficci\u00f3n alcanza su m\u00e1xima expresi\u00f3n en el hombre: aqu\u00ed el enga\u00f1o, la adulaci\u00f3n, la mentira y el fraude, la murmuraci\u00f3n, la hipocres\u00eda, el vivir del brillo ajeno, el enmascaramiento, el convencionalismo encubridor, el teatro ante los dem\u00e1s y ante uno mismo, en una palabra, el revoloteo incesante ante la llama de la vanidad es hasta tal punto la regla y la ley, <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">que apenas hay nada m\u00e1s inconcebible que el hecho de que haya podido surgir entre los hombres un impulso sincero y puro hacia la verdad<\/span><\/span><\/strong><\/p>\n<\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>El intelecto, como un medio para la conservaci\u00f3n del individuo, desarrolla sus fuerzas primordiales en la ficci\u00f3n, pues \u00e9sta es el medio por el cual se conservan los individuos d\u00e9biles y poco robustos<\/strong>, como aquellos a los que les ha sido negado servirse, en la lucha por la existencia, de cuernos o de la afilada dentadura de los animales carniceros.\u00a0<\/span><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Este arte de la ficci\u00f3n alcanza su m\u00e1xima expresi\u00f3n en el hombre<\/strong>: aqu\u00ed el enga\u00f1o, la adulaci\u00f3n, la mentira y el fraude, la murmuraci\u00f3n, la hipocres\u00eda, el vivir del brillo ajeno, el enmascaramiento, el convencionalismo encubridor, el teatro ante los dem\u00e1s y ante uno mismo, en una palabra, el revoloteo incesante ante la llama de la vanidad es hasta tal punto la regla y la ley, <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">que apenas hay nada m\u00e1s inconcebible que el hecho de que haya podido surgir entre los hombres un impulso sincero y puro hacia la verdad. Se encuentran profundamente sumergidos en ilusiones y ensue\u00f1os, sus miradas se limitan a deslizarse sobre la superficie de las cosas y percibir formas, sus sensaciones no conducen en ning\u00fan caso a la verdad, sino que se contentan con recibir est\u00edmulos y, por as\u00ed decirlo, jugar un juego de tanteo sobre el dorso de las cosas. Adem\u00e1s, durante toda la vida, el hombre se deja enga\u00f1ar por la noche en el sue\u00f1o, sin que su sentimiento moral haya tratado nunca de impedirlo; mientras que parece que ha habido hombres que, a fuerza de voluntad, han conseguido eliminar los ronquidos. <strong>En realidad \u00bfqu\u00e9 sabe de s\u00ed mismo el hombre? \u00bfSer\u00eda capaz de percibirse a s\u00ed mismo, aunque s\u00f3lo fuese una vez, como si estuviese tendido en una vitrina iluminada?<\/strong> \u00bfAcaso no le oculta la naturaleza la mayor parte de las cosas, incluso sobre su propio cuerpo, de forma que, al margen de las circunvoluciones de sus intestinos, del r\u00e1pido flujo de su circulaci\u00f3n sangu\u00ednea, de las complejas vibraciones de sus fibras, <em>quede recluido y encerrado en una conciencia orgullosa y embaucadora<\/em>? Ella ha tirado la llave, y \u00a1ay de la funesta curiosidad que pudiese mirar, por una vez, hacia fuera y hacia abajo, a trav\u00e9s de una hendidura del cuarto de la conciencia y vislumbrase entonces que <strong>el ser humano descansa sobre la crueldad, la codicia, la insaciabilidad, el asesinato, en la indiferencia de su ignorancia<\/strong> y, por as\u00ed decirlo, pendiente en sus sue\u00f1os sobre el lomo de un tigre! <strong>\u00bfDe d\u00f3nde procede en el mundo entero, en esta constelaci\u00f3n, el impulso hacia la verdad?<\/strong><\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-2298322 size-mh-magazine-content\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/Nietzsche-joven-316x381.png\" alt=\"\" width=\"316\" height=\"381\" data-id=\"2298322\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>En la medida en que el individuo quiera conservarse frente a otros individuos, en un estado natural de las cosas, tendr\u00e1 que utilizar el intelecto, casi siempre, tan s\u00f3lo para la ficci\u00f3n<\/strong>. Pero, puesto que el hombre, tanto por necesidad como por aburrimiento,<strong> desea existir en sociedad y gregariamente, precisa de un tratado de paz<\/strong>, y conforme a \u00e9ste, procura que, al menos, desaparezca de su mundo el m\u00e1s grande <em>bellum omnium contra omnes<\/em>.<strong> Este tratado de paz conlleva algo que promete ser el primer paso para la consecuci\u00f3n de ese enigm\u00e1tico impulso hacia la verdad<\/strong>. Porque <strong>en este momento se fija lo que desde entonces debe ser verdad<\/strong>, es decir, se ha inventado una designaci\u00f3n de las cosas uniformemente v\u00e1lida y obligatoria, y <strong>el poder legislativo del lenguaje proporciona tambi\u00e9n las primeras leyes de la verdad<\/strong>, pues aqu\u00ed se origina por primera vez el contraste entre verdad y mentira. <\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\"><strong>se ha inventado una designaci\u00f3n de las cosas uniformemente v\u00e1lida y obligatoria, y el poder legislativo del lenguaje proporciona tambi\u00e9n las primeras leyes de la verdad, pues aqu\u00ed se origina por primera vez el contraste entre verdad y mentira<\/strong><\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>El mentiroso utiliza las legislaciones v\u00e1lidas, las palabras, para hacer aparecer lo irreal como real<\/strong>; dice, por ejemplo, yo soy rico cuando la designaci\u00f3n correcta para su estado ser\u00eda justamente pobre. <em>Abusa de las convenciones consolidadas efectuando cambios arbitrarios e incluso inversiones de los nombres<\/em>. Si hace esto de manera interesada y conllevando perjuicios, la sociedad no confiar\u00e1 ya m\u00e1s en \u00e9l y, por ese motivo, le expulsar\u00e1 de su seno. Por eso <strong>los hombres no huyen tanto de ser enga\u00f1ados como de ser perjudicados por enga\u00f1os<\/strong>. En el fondo, en esta fase tampoco detestan el fraude, sino las consecuencias graves, odiosas, de ciertos tipos de fraude. <strong>El hombre nada m\u00e1s que desea la verdad en un sentido an\u00e1logamente limitado: desea las consecuencias agradables de la verdad, aquellas que conservan la vida, es indiferente al conocimiento puro y sin consecuencias, y est\u00e1 hostilmente predispuesto contra las verdades que puedan tener efectos perjudiciales y destructivos<\/strong>. Y adem\u00e1s, \u00bfqu\u00e9 sucede con esas convenciones del lenguaje? \u00bfSon quiz\u00e1 productos del conocimiento, del sentido de la verdad? <strong>\u00bfConcuerdan las designaciones y las cosas?<\/strong> \u00bfEs el lenguaje la expresi\u00f3n adecuada de todas las realidades?<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<figure id=\"attachment_2298323\" aria-describedby=\"caption-attachment-2298323\" style=\"width: 480px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-2298323\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/Nietzsche-Jasper-y-Salome-300x157.jpg\" alt=\"\" width=\"480\" height=\"251\" data-id=\"2298323\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/Nietzsche-Jasper-y-Salome-300x157.jpg 300w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/Nietzsche-Jasper-y-Salome-768x402.jpg 768w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/Nietzsche-Jasper-y-Salome.jpg 800w\" sizes=\"auto, (max-width: 480px) 100vw, 480px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-2298323\" class=\"wp-caption-text\"><span style=\"color: #008000;\">Nietzsche, Jasper y Salom\u00e9<\/span><\/figcaption><\/figure>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\">Si no quiere contentarse con la verdad en la forma de tautolog\u00eda, es decir, con conchas vac\u00edas, entonces trocar\u00e1 perpetuamente ilusiones por verdades<\/span><\/strong><\/p>\n<\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt;\">Solamente mediante el olvido puede el hombre alguna vez llegar a imaginarse que\u00a0<\/span><\/strong><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>est\u00e1 en posesi\u00f3n de una verdad en el grado que acabamos de se\u00f1alar<\/strong>. Si no quiere contentarse con la verdad en la forma de tautolog\u00eda, es decir, con conchas vac\u00edas, entonces trocar\u00e1 perpetuamente ilusiones por verdades. <strong>\u00bfQu\u00e9 es una palabra? La reproducci\u00f3n en sonidos articulados de un est\u00edmulo nervioso<\/strong>. Pero partiendo del est\u00edmulo nervioso inferir adem\u00e1s una causa existente fuera de nosotros, es ya el resultado de un uso falso e injustificado del principio de raz\u00f3n. <em>\u00a1C\u00f3mo podr\u00edamos decir leg\u00edtimamente, si la verdad estuviese solamente determinada por la g\u00e9nesis del lenguaje, y si el punto de vista de la certeza fuese tambi\u00e9n lo \u00fanico decisivo respecto a las designaciones, c\u00f3mo, no obstante, podr\u00edamos decir leg\u00edtimamente: la piedra es dura, como si adem\u00e1s capt\u00e1semos lo duro de otra manera y no \u00fanicamente como excitaci\u00f3n completamente subjetiva!<\/em> <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Dividimos las cosas en g\u00e9neros, designamos al \u00e1rbol como masculino y a la planta como femenino: \u00a1qu\u00e9 extrapolaciones tan arbitrarias! \u00a1A qu\u00e9 altura volamos por encima del canon de la certeza!<\/strong> Hablamos de una serpiente: la designaci\u00f3n alude solamente al hecho de retorcerse, podr\u00eda, por tanto, atribu\u00edrsele tambi\u00e9n al gusano. <em>\u00a1Qu\u00e9 arbitrariedad en las delimitaciones! \u00a1Qu\u00e9 parcialidad en las preferencias, unas veces de una propiedad de una cosa, otras veces de otra!<\/em> Los diferentes idiomas, reunidos y comparados unos a otros, muestran que con las palabras no se llega jam\u00e1s a la verdad ni a una expresi\u00f3n adecuada, pues, de lo contrario, no habr\u00eda tantos.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\">Los diferentes idiomas, reunidos y comparados unos a otros, muestran que con las palabras no se llega jam\u00e1s a la verdad ni a una expresi\u00f3n adecuada, pues, de lo contrario, no habr\u00eda tantos<\/span><\/strong><\/p>\n<\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"> <em><strong>La cosa en si<\/strong><\/em> (<em>esto ser\u00eda justamente la verdad pura y sin consecuencias<\/em>) es tambi\u00e9n totalmente inaprehensible y en absoluto deseable para el creador del lenguaje. \u00c9ste se limita a designar las relaciones de las cosas con respecto a los hombres y para expresarlas recurre a las met\u00e1foras m\u00e1s atrevidas. <strong>\u00a1En primer lugar, un est\u00edmulo nervioso extrapolado en una imagen!, primera met\u00e1fora. \u00a1La imagen, transformada de nuevo, en un sonido articulado!, segunda met\u00e1fora<\/strong>. Y, en cada caso, un salto total desde una esfera a otra completamente distinta y nueva. Podr\u00edamos imaginarnos un hombre que fuese completamente sordo y que jam\u00e1s hubiese tenido ninguna sensaci\u00f3n del sonido ni de la m\u00fasica; del mismo modo que un hombre de estas caracter\u00edsticas mira con asombro las figuras ac\u00fasticas de <strong>Chaldni<\/strong> <strong>(2)<\/strong> en la arena, descubre su causa en las vibraciones de la cuerda y jurar\u00e1 entonces, que, desde ese momento en adelante no puede ignorar lo que los hombres llaman sonido, as\u00ed nos sucede a todos nosotros con el lenguaje. <strong>Creemos saber algo de las cosas mismas cuando hablamos de \u00e1rboles, colores, nieve y flores y no poseemos, sin embargo, m\u00e1s que met\u00e1foras de las cosas, que no corresponden en absoluto a las esencias primitivas<\/strong>. Del mismo modo que el sonido toma el aspecto de figura de arena, as\u00ed la enigm\u00e1tica X de<em><strong> la cosa en s\u00ed<\/strong><\/em> se presenta, en principio, como excitaci\u00f3n nerviosa, luego como imagen, finalmente como sonido articulado. <strong>En cualquier caso, por tanto, el origen del lenguaje no sigue un proceso l\u00f3gico<\/strong>, y todo el material sobre el que, y a partir del cual, trabaja y construye, el hombre de la verdad, el investigador, el fil\u00f3sofo, si no procede de las nubes <strong>(3)<\/strong>, tampoco procede, en ning\u00fan caso, de la esencia de las cosas.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #008000;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt;\">Todo el material sobre el que, y a partir del cual, trabaja y construye, el hombre de la verdad, el investigador, el fil\u00f3sofo, si no procede de las nubes, tampoco procede, en ning\u00fan caso, de la esencia de las cosas<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Pero pensemos sobre todo en la formaci\u00f3n de los conceptos. Toda palabra se convierte de manera inmediata en concepto en tanto que justamente no ha de servir para la experiencia singular y completamente individualizada a la que debe su origen<\/strong>, por ejemplo, como recuerdo, sino que debe ser apropiada al mismo tiempo para innumerables experiencias, por as\u00ed decirlo, m\u00e1s o menos similares, esto es, jam\u00e1s id\u00e9nticas estrictamente hablando; as\u00ed pues, ha de ser apropiada para casos claramente\u00a0<\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">diferentes. <strong>Todo concepto se forma igualando lo no-igual<\/strong>. Del mismo modo que es cierto que una hoja nunca es totalmente igual a otra, asimismo es cierto que el concepto hoja se ha formado al abandonar de manera arbitraria esas diferencias individuales, al olvidar las notas distintivas, con lo cual<strong> se suscita entonces la representaci\u00f3n<\/strong>, como si en la naturaleza hubiese algo separado de las hojas que fuese la hoja, una especie de <em>arquetipo primigenio<\/em> a partir del cual todas las hojas habr\u00edan sido tejidas, dise\u00f1adas, calibradas, coloreadas, onduladas, pintadas, pero por manos tan torpes, que ning\u00fan ejemplar resultase ser correcto y fidedigno como copia fiel del <em>arquetipo<\/em>. <strong>Decimos que un hombre es honesto. \u00bfPor qu\u00e9 ha obrado hoy tan honestamente?, preguntamos. Nuestra respuesta suele ser como sigue: A causa de su honestidad<\/strong>. \u00a1La honestidad! Esto significa a su vez: la hoja es la causa de las hojas. Ciertamente no sabemos nada en absoluto de una cualidad esencial que se llame la honestidad, pero s\u00ed de numerosas acciones individualizadas, por lo tanto desiguales, que nosotros igualamos omitiendo lo desigual, y, entonces, las denominamos acciones honestas; al final formulamos a partir de ellas una <em>qualitas occulta<\/em> con el nombre de honestidad.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\">Ciertamente no sabemos nada en absoluto de una cualidad esencial que se llame la honestidad, pero s\u00ed de numerosas acciones individualizadas, por lo tanto desiguales, que nosotros igualamos omitiendo lo desigual, y, entonces, las denominamos acciones honestas; al final formulamos a partir de ellas una <em>qualitas occulta<\/em> con el nombre de honestidad<\/span><\/strong><\/p>\n<\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-medium wp-image-2298324\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/Solamente-mediante-el-olvido-puede-el-hombre-alguna-vez-llegar-a-imaginarse-que-esta-en-posesion-de-una-verdad-295x300.jpg\" alt=\"\" width=\"295\" height=\"300\" data-id=\"2298324\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/Solamente-mediante-el-olvido-puede-el-hombre-alguna-vez-llegar-a-imaginarse-que-esta-en-posesion-de-una-verdad-295x300.jpg 295w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/Solamente-mediante-el-olvido-puede-el-hombre-alguna-vez-llegar-a-imaginarse-que-esta-en-posesion-de-una-verdad.jpg 736w\" sizes=\"auto, (max-width: 295px) 100vw, 295px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>La omisi\u00f3n de lo individual y de lo real nos proporciona el concepto del mismo modo que tambi\u00e9n nos proporciona la forma, mientras que la naturaleza no conoce formas ni conceptos, as\u00ed como tampoco, en consecuencia, g\u00e9neros<\/strong>, sino solamente una X que es para nosotros inaccesible e indefinible. <em>Tambi\u00e9n la oposici\u00f3n que hacemos entre individuo y especie es antropom\u00f3rfica y no procede de la esencia de las cosas<\/em>, aun cuando tampoco nos atrevemos a decir que no le corresponde: porque eso ser\u00eda una <em>afirmaci\u00f3n dogm\u00e1tica<\/em> y, en cuanto tal, tan indemostrable como su contraria. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>\u00bfQu\u00e9 es entonces la verdad?<\/strong> Un ej\u00e9rcito m\u00f3vil de met\u00e1foras, metonimias, antropomorfismos, en resumidas cuentas, una suma de relaciones humanas que han sido realzadas, extrapoladas, adornadas po\u00e9tica y ret\u00f3ricamente y que, despu\u00e9s de un prolongado uso, a un pueblo le parecen fijas, can\u00f3nicas, obligatorias: las verdades son ilusiones de las que se ha olvidado que lo son, met\u00e1foras que se han vuelto gastadas y sin fuerza sensible, monedas que han perdido su troquelado y no son ahora consideradas como monedas, sino como metal.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\"><strong>No sabemos todav\u00eda de d\u00f3nde procede el impulso hacia la verdad, pues hasta ahora solamente hemos prestado atenci\u00f3n al compromiso que la sociedad establece para existir, la de ser veraz, es decir, usar las met\u00e1foras usuales, as\u00ed pues, dicho en t\u00e9rminos morales, de la obligaci\u00f3n de mentir seg\u00fan una convenci\u00f3n firme, de mentir borreguilmente, de acuerdo con un estilo obligatorio para todos<\/strong><\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">No sabemos todav\u00eda de d\u00f3nde procede el impulso hacia la verdad, pues hasta ahora solamente hemos prestado atenci\u00f3n al compromiso que la sociedad establece para existir, la de ser veraz, es decir, usar las met\u00e1foras usuales, as\u00ed pues, dicho en t\u00e9rminos morales, de la obligaci\u00f3n de mentir seg\u00fan una convenci\u00f3n firme, de mentir borreguilmente, de acuerdo con un estilo obligatorio para todos. <strong>Ciertamente, el hombre se olvida de que su situaci\u00f3n es \u00e9sta, por tanto, miente inconscientemente de la manera que hemos indicado y en virtud de h\u00e1bitos milenarios -y precisamente en virtud de esta inconsciencia, precisamente en virtud de este olvido, adquiere el sentimiento de la verdad-<\/strong>.<em> A partir del sentimiento de estar obligado a designar una cosa como roja, otra como fr\u00eda, una tercera como muda, se despierta un movimiento moral hacia la verdad<\/em>; a partir del contraste del mentiroso, en quien nadie conf\u00eda y a quien todos excluyen, el hombre se demuestra a s\u00ed mismo lo venerable, lo fiable y lo provechoso de la verdad. <strong>En ese instante el hombre pone sus actos como ser racional bajo el dominio de las abstracciones<\/strong>: <em>ya no soporta ser arrastrado por las impresiones repentinas, por las intuiciones y, ante todo, generaliza todas esas impresiones en conceptos m\u00e1s descoloridos, m\u00e1s fr\u00edos, para uncirlos al carro de su vida y de su acci\u00f3n<\/em>.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"color: #008000;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Todo lo que eleva al hombre por encima del\u00a0<\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">animal depende de esa capacidad de volatilizar las met\u00e1foras intuitivas en un esquema, esto es, de disolver una imagen en un concepto, pues en el \u00e1mbito de esos esquemas es posible algo que nunca podr\u00eda conseguirse bajo las primeras impresiones intuitivas<\/span><\/span><\/strong><\/p>\n<\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"> Todo lo que eleva al hombre por encima del\u00a0<\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">animal depende de esa capacidad de volatilizar las met\u00e1foras intuitivas en un esquema, esto es, de disolver una imagen en un concepto, pues en el \u00e1mbito de esos esquemas es posible algo que nunca podr\u00eda conseguirse bajo las primeras impresiones intuitivas: <strong>construir un orden piramidal por castas y grados, crear un mundo nuevo de leyes, privilegios, subordinaciones y delimitaciones, que ahora se contrapone al otro mundo de las primeras impresiones intuitivas como lo m\u00e1s firme, lo m\u00e1s general, lo mejor conocido y lo m\u00e1s humano y, por ello, como una instancia reguladora e imperativa<\/strong>. Mientras que toda met\u00e1fora intuitiva es individual y no tiene otra id\u00e9ntica y, por tanto, sabe escaparse siempre de toda clasificaci\u00f3n, el gran edificio de los conceptos presenta la r\u00edgida regularidad de un <em>columbarium<\/em> romano e insufla en la l\u00f3gica el rigor y la frialdad que son propios de las matem\u00e1ticas.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #008000;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt;\">Mientras que toda met\u00e1fora intuitiva es individual y no tiene otra id\u00e9ntica y, por tanto, sabe escaparse siempre de toda clasificaci\u00f3n, el gran edificio de los conceptos presenta la r\u00edgida regularidad de un <em>columbarium<\/em> romano e insufla en la l\u00f3gica el rigor y la frialdad que son propios de las matem\u00e1ticas<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Aqu\u00e9l a quien envuelve el h\u00e1lito de esa frialdad apenas creer\u00e1 que tambi\u00e9n el concepto, \u00f3seo y octogonal como un dado y, como tal, vers\u00e1til, no sea a fin de cuentas sino como el residuo de una met\u00e1fora y que la ilusi\u00f3n de la extrapolaci\u00f3n art\u00edstica de un est\u00edmulo nervioso en im\u00e1genes es, si no la madre, s\u00ed sin embargo la abuela de cualquier concepto. Ahora bien, <strong>dentro de ese juego de dados de los conceptos se denomina verdad a usar cada dado tal y como est\u00e1 designado<\/strong>; contar exactamente sus puntos, formar clasificaciones correctas y no violar en ning\u00fan caso el orden de las castas ni los turnos de la sucesi\u00f3n jer\u00e1rquica. Del mismo modo que los <em>romanos<\/em> y los <em>etruscos<\/em> divid\u00edan el cielo mediante r\u00edgidas l\u00edneas matem\u00e1ticas y conjuraban, en ese espacio as\u00ed delimitado, a un dios, como en un <em>templum<\/em>, as\u00ed <strong>cada pueblo tiene sobre \u00e9l un cielo conceptual semejante, matem\u00e1ticamente dividido, y en esas circunstancias entiende, entonces, como exigencia de la verdad, que todo dios conceptual ha de buscarse solamente en su propia esfera<\/strong>. <\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-2298327\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/El-amor-fati-y-el-eterno-retorno-en-Nietzsche-3-214x300.jpg\" alt=\"\" width=\"280\" height=\"393\" data-id=\"2298327\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/El-amor-fati-y-el-eterno-retorno-en-Nietzsche-3-214x300.jpg 214w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/El-amor-fati-y-el-eterno-retorno-en-Nietzsche-3.jpg 495w\" sizes=\"auto, (max-width: 280px) 100vw, 280px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Cabe admirar en este caso al hombre como poderoso genio constructor, que acierta a levantar sobre cimientos inestables y, por as\u00ed decirlo, sobre agua en movimiento, una catedral de conceptos infinitamente compleja<\/strong>; <em>y ciertamente, para encontrar apoyo en tales cimientos debe tratarse de un edificio hecho como de telara\u00f1as, tan fina que sea transportada por las olas, tan firme que no sea desgarrada por el viento<\/em>. El hombre, como genio de la arquitectura, se eleva de tal modo muy por encima de la abeja: \u00e9sta construye con cera que recoge de la naturaleza; aqu\u00e9l con la materia bastante m\u00e1s fina de los conceptos que, desde el principio, tiene que producir de s\u00ed mismo. Aqu\u00ed \u00e9l se hace acreedor de admiraci\u00f3n profunda -si bien, de ning\u00fan modo por su impulso hacia la verdad, hacia el conocimiento puro de las cosas-. <strong>Si alguien esconde una cosa detr\u00e1s de un matorral, despu\u00e9s la busca de nuevo exactamente all\u00ed y, adem\u00e1s, la encuentra, en esa b\u00fasqueda y en ese descubrimiento no hay, pues, mucho que alabar; sin embargo, esto es lo que sucede al buscar y al encontrar la verdad dentro de la jurisdicci\u00f3n de la raz\u00f3n<\/strong>. Si doy la definici\u00f3n de mam\u00edfero y a continuaci\u00f3n, despu\u00e9s de examinar un camello, digo: he ah\u00ed un mam\u00edfero, no cabe duda de que con ello se ha tra\u00eddo a la luz una nueva verdad, pero es de un valor limitado; quiero decir,, es antropom\u00f3rfica de pies a cabeza y no contiene ni un solo punto que sea verdadero en s\u00ed, real y universalmente v\u00e1lido, prescindiendo de los hombres.<strong> El investigador de tales verdades tan s\u00f3lo busca en el fondo, la metamorfosis del mundo en los hombres; aspira a una comprensi\u00f3n del mundo en tanto que cosa humanizada y consigue, en el mejor de los casos, el sentimiento de una asimilaci\u00f3n<\/strong>. <em>Del mismo modo que el astr\u00f3logo considera las estrellas al servicio de los hombres y en conexi\u00f3n con su felicidad y su desgracia, as\u00ed considera un tal investigador que el mundo en su totalidad est\u00e1 ligado a los hombres; como el eco\u00a0<\/em><\/span><span style=\"font-size: 14pt;\"><em>infinitamente repetido de un sonido primordial, el hombre, como la reproducci\u00f3n multiplicada de una imagen primordial, el hombre<\/em>. Su procedimiento consiste en tomar al hombre como medida de todas las cosas, pero entonces parte del error de creer que tiene estas cosas ante s\u00ed de manera inmediata como objetos puros. Olvida, por lo tanto, que las met\u00e1foras intuitivas originales no son m\u00e1s que met\u00e1foras y las toma por las cosas mismas.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\"><strong>Su procedimiento consiste en tomar al hombre como medida de todas las cosas, pero entonces parte del error de creer que tiene estas cosas ante s\u00ed de manera inmediata como objetos puros. Olvida, por lo tanto, que las met\u00e1foras intuitivas originales no son m\u00e1s que met\u00e1foras y las toma por las cosas mismas<\/strong><\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-2298325\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/Nietzsche-piano.jpg\" alt=\"\" width=\"240\" height=\"305\" data-id=\"2298325\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>S\u00f3lo mediante el olvido de ese mundo primitivo de met\u00e1foras, s\u00f3lo mediante el endurecimiento y la petrificaci\u00f3n de un fogoso torrente primordial compuesto por una masa de im\u00e1genes que surgen de la capacidad originaria de la fantas\u00eda humana<\/strong>, s\u00f3lo mediante la invencible creencia en que este sol, esta ventana, esta mesa son una verdad en s\u00ed, en una palabra, <strong>gracias solamente al hecho de que el hombre se olvida de s\u00ed mismo como sujeto y, por cierto, como sujeto art\u00edsticamente creador, vive con cierta calma, seguridad y consecuencia<\/strong>; <em>si pudiera salir, aunque s\u00f3lo fuese un instante, fuera de los muros de la c\u00e1rcel de esa creencia, se acabar\u00eda en seguida su autoconsciencia<\/em>. <strong>Ya le cuesta trabajo reconocer ante s\u00ed mismo que el insecto o el p\u00e1jaro perciben otro mundo completamente diferente al del hombre y que la cuesti\u00f3n de cu\u00e1l de las dos percepciones del mundo es la correcta carece totalmente de sentido<\/strong>, puesto que para decidir sobre ello tendr\u00edamos que medir con la medida de la<em> percepci\u00f3n correcta<\/em>, esto es, con una medida de la que no se dispone. Pero, por lo dem\u00e1s, la <em>percepci\u00f3n correcta<\/em> \u2014es decir, <em>la expresi\u00f3n adecuada de un objeto en el sujeto<\/em>\u2014, me parece un absurdo lleno de contradicciones, porque <strong>entre dos esferas absolutamente distintas como lo son el sujeto y el objeto no hay ninguna causalidad<\/strong> <strong>(4-bis)<\/strong>, <strong>ninguna exactitud, ninguna expresi\u00f3n, sino, a lo sumo, un comportamiento est\u00e9tico, quiero decir, una extrapolaci\u00f3n alusiva, una traducci\u00f3n balbuciente a un lenguaje completamente extra\u00f1o<\/strong>. Para lo cual se necesita, en todo caso, una esfera intermedia y una fuerza mediadora, libres ambas para poetizar e inventar. <\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #008000;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt;\">Se necesita, en todo caso, una esfera intermedia y una fuerza mediadora, libres ambas para poetizar e inventar<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>La palabra fen\u00f3meno encierra muchas seducciones, por lo que, en lo posible, procuro evitarla, puesto que no es cierto que la esencia de las cosas se manifieste en el mundo emp\u00edrico<\/strong>. Un pintor al que le faltaran las manos y que quisiera expresar por medio del canto la imagen que ha concebido, revelar\u00e1 siempre, en ese paso de una esfera a otra, mucho m\u00e1s sobre la esencia de las cosas que el mundo emp\u00edrico. <strong>Incluso la misma relaci\u00f3n de un est\u00edmulo nervioso con la imagen producida no es, en s\u00ed, necesaria<\/strong>; <em>pero cuando la misma imagen se ha producido millones de veces y se ha transmitido hereditariamente a trav\u00e9s de muchas generaciones de seres humanos, apareciendo finalmente en toda la humanidad como consecuencia cada vez del mismo motivo, entonces acaba por tener el mismo significado para el hombre que si fuese la \u00fanica imagen necesaria, como si la relaci\u00f3n entre la excitaci\u00f3n nerviosa originaria con la imagen producida fuese una estricta relaci\u00f3n de causalidad estricta<\/em>; <strong>del mismo modo que un sue\u00f1o eternamente repetido ser\u00eda percibido y juzgado como algo absolutamente real<\/strong> <strong>(4)<\/strong>. Pero el endurecimiento y la petrificaci\u00f3n de una met\u00e1fora no garantizan en modo alguno ni la necesidad ni la legitimaci\u00f3n exclusivas de esa met\u00e1fora.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\"><strong>Del mismo modo que un sue\u00f1o eternamente repetido ser\u00eda percibido y juzgado como algo absolutamente real.<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\"><strong>Pero el endurecimiento y la petrificaci\u00f3n de una met\u00e1fora no garantizan en modo alguno ni la necesidad ni la legitimaci\u00f3n exclusivas de esa met\u00e1fora<\/strong><\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-2298326\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/Nietzsche-conversa.jpg\" alt=\"\" width=\"280\" height=\"216\" data-id=\"2298326\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Sin duda, todo hombre que est\u00e9 familiarizado con tales consideraciones ha sentido una profunda desconfianza hacia cualquier idealismo de esta especie, cada vez que se ha convencido con la claridad necesaria de la consecuencia, ubicuidad e infalibilidad de las leyes de la naturaleza<\/strong>; y ha sacado esta conclusi\u00f3n: <em>aqu\u00ed, cuanto alcanzamos en las alturas del mundo\u00a0<\/em><\/span><span style=\"font-size: 14pt;\"><em>telesc\u00f3pico y en los abismos del mundo microsc\u00f3pico, todo es tan seguro, tan elaborado, tan infinito, tan regular, tan exento de lagunas; la ciencia cavar\u00e1 eternamente con \u00e9xito en estos pozos, y todo lo que encuentre habr\u00e1 de concordar y no se contradir\u00e1<\/em>. <strong>Qu\u00e9 poco se asemeja esto a un producto de la imaginaci\u00f3n; si lo fuese, tendr\u00eda que quedar al descubierto en alguna parte la apariencia y la irrealidad<\/strong>. Al contrario, cabe decir por lo pronto que, si cada uno de nosotros tuviese una percepci\u00f3n sensorial diferente, podr\u00edamos percibir unas veces como p\u00e1jaros, otras como gusanos, otras como plantas, o si alguno de nosotros viese el mismo est\u00edmulo como rojo, otro como azul e incluso un tercero lo percibiese como un sonido, entonces nadie hablar\u00eda de tal regularidad de la naturaleza, sino que solamente se la concebir\u00eda como una construcci\u00f3n altamente subjetiva. <strong>Entonces, \u00bfqu\u00e9 es para nosotros, en definitiva, una ley de la naturaleza? No nos es conocida en s\u00ed, sino solamente por sus efectos, es decir, en sus relaciones con otras leyes de la naturaleza que, a su vez, s\u00f3lo nos son conocidas como suma de relaciones<\/strong>. Por consiguiente,<em> todas esas relaciones no hacen m\u00e1s que remitirse continuamente unas a otras y, en su esencia, para nosotros son incomprensibles por completo; en realidad s\u00f3lo conocemos de ellas lo que nosotros aportamos: el tiempo, el espacio, por tanto las relaciones de sucesi\u00f3n y los n\u00fameros<\/em>. <strong>Pero todo lo maravilloso que admiramos precisamente en las leyes de la naturaleza, lo que reclama nuestra explicaci\u00f3n y lo que podr\u00eda introducir en nosotros la desconfianza respecto al idealismo, justamente reside \u00fanica y exclusivamente en el rigor matem\u00e1tico y en la inviolabilidad de las representaciones del tiempo y del espacio<\/strong>.<strong> Sin embargo, esas nociones las producimos en nosotros y a partir de nosotros con la misma necesidad que la ara\u00f1a teje su tela<\/strong>; <em>si estamos obligados a concebir todas las cosas \u00fanicamente bajo esas formas, entonces deja de ser maravilloso que, hablando con propiedad, s\u00f3lo captemos en todas las cosas precisamente esas formas, puesto que todas ellas deben llevar consigo las leyes del n\u00famero y el n\u00famero es precisamente lo m\u00e1s asombroso de las cosas<\/em>. Toda la regularidad que tanto respeto nos impone en las \u00f3rbitas de los astros y en los procesos qu\u00edmicos, coincide en el fondo con aquellas propiedades que nosotros aportamos a las cosas, de modo que, con ello, nos infundimos respeto a nosotros mismos.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\"><strong>Toda la regularidad que tanto respeto nos impone en las \u00f3rbitas de los astros y en los procesos qu\u00edmicos, coincide en el fondo con aquellas propiedades que nosotros aportamos a las cosas, de modo que, con ello, nos infundimos respeto a nosotros mismos<\/strong><\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>De aqu\u00ed resulta, en efecto, que esa art\u00edstica creaci\u00f3n de met\u00e1foras con la que comienza en nosotros toda percepci\u00f3n presupone ya esas formas, y, por tanto, se realizar\u00e1 en ellas<\/strong>; s\u00f3lo partiendo de la <em>firme persistencia de estas formas primordiales<\/em> resulta posible explicar el que m\u00e1s tarde haya podido construirse sobre las met\u00e1foras mismas el edificio de los conceptos. Pues \u00e9ste edificio es, efectivamente, una imitaci\u00f3n de las relaciones de espacio, tiempo y n\u00famero, sobre la base de las met\u00e1foras.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\"><strong>S\u00f3lo partiendo de la <em>firme persistencia de estas formas primordiales<\/em> resulta posible explicar el que m\u00e1s tarde haya podido construirse sobre las met\u00e1foras mismas el edificio de los conceptos. Pues \u00e9ste edificio es, efectivamente, una imitaci\u00f3n de las relaciones de espacio, tiempo y n\u00famero, sobre la base de las met\u00e1foras<\/strong><\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-medium wp-image-3697\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2017\/07\/nietzsche-caricatura-225x300.jpg\" alt=\"\" width=\"225\" height=\"300\" data-id=\"3697\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2017\/07\/nietzsche-caricatura-225x300.jpg 225w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2017\/07\/nietzsche-caricatura.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 225px) 100vw, 225px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"color: #008000; font-size: 18pt;\">*******<\/span><\/strong><\/p>\n<blockquote>\n<h3 style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 18pt;\">Notas<\/span><\/h3>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">1 Gotthold Ephraim Lessing (1729-1781). Escritor y fil\u00f3sofo englobado en la Ilustraci\u00f3n alemana, dedicado principalmente a la filosof\u00eda de la religi\u00f3n, a la est\u00e9tica y a escribir tambi\u00e9n numerosas obras de teatro. Particularmente influyente en la est\u00e9tica de su tiempo fue su libro: Laocoonte o sobre los l\u00edmites de la pintura y la poes\u00eda (1776). La alusi\u00f3n de Nietzsche remite al hecho de que el hijo de Lessing muri\u00f3 dos d\u00edas despu\u00e9s de nacer.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">2 E. Chaldni (1765-1824) f\u00edsico y ac\u00fastico alem\u00e1n.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">3 Alusi\u00f3n a Arist\u00f3fanes Las nubes v.819.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">4 Pascal, Pensamientos, VI (380) 386. Cfr.m\u00e1s adelante, menci\u00f3n expl\u00edcita.<\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-3700\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2017\/07\/Nietzsche-y-el-nihilismo-4.jpg\" alt=\"\" width=\"360\" height=\"270\" data-id=\"3700\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2017\/07\/Nietzsche-y-el-nihilismo-4.jpg 259w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2017\/07\/Nietzsche-y-el-nihilismo-4-80x60.jpg 80w\" sizes=\"auto, (max-width: 360px) 100vw, 360px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2024\/05\/28\/sobre-verdad-y-mentira-en-sentido-extramoral-por-friedrich-nietzsche-parte-2\/\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong><span style=\"color: #008000;\">\u00abSobre verdad y mentira en sentido extramoral\u00bb, por Friedrich Nietzsche (y parte 2)<\/span><\/strong><\/span><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/author\/punto-critico\/\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-9528\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/03\/Mosca_Punto_Cr\u00edtico_40.png\" alt=\"\" width=\"80\" height=\"80\" data-id=\"9528\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<div class=\"mh-excerpt\"><p>Sobre verdad y mentira en sentido extramoral \u00abSobre verdad y mentira en sentido extramoral\u00bb, por Friedrich Nietzsche (y parte 2) &nbsp; Nietzsche y la verdad como enfermedad Por Felipe Cardona Universidad de Rosario, 27 JUNIO <a class=\"mh-excerpt-more\" href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2024\/05\/21\/nietzsche-sobre-verdad-y-mentira-en-sentido-extramoral\/\" title=\"\u00abSobre verdad y mentira en sentido extramoral\u00bb, por Friedrich Nietzsche (Parte 1)\">[&#8230;]<\/a><\/p>\n<\/div>","protected":false},"author":3,"featured_media":2297173,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[8],"tags":[53],"class_list":{"0":"post-2295765","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","7":"category-filosofia","8":"tag-nietzsche"},"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2295765","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2295765"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2295765\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/media\/2297173"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2295765"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2295765"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2295765"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}