{"id":2295738,"date":"2024-04-23T00:05:30","date_gmt":"2024-04-22T22:05:30","guid":{"rendered":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/?p=2295738"},"modified":"2024-04-20T20:56:02","modified_gmt":"2024-04-20T18:56:02","slug":"de-la-obligacion-de-las-promesas-por-david-hume","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2024\/04\/23\/de-la-obligacion-de-las-promesas-por-david-hume\/","title":{"rendered":"\u00abDe la obligaci\u00f3n de las promesas\u00bb, por David Hume"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\">De la obligaci\u00f3n de las promesas<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote>\n<h2 class=\"tit\" style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 24pt;\">Tratado de la naturaleza humana<\/span><\/h2>\n<p class=\"subtitulo\" style=\"text-align: center;\" align=\"center\"><span style=\"font-size: 18pt;\"><em><strong>Ensayo para introducir el m\u00e9todo del razonamiento experimental en los asuntos morales<\/strong><\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\" align=\"center\"><strong><span style=\"font-size: 24pt;\">David Hume<\/span><\/strong><\/p>\n<p align=\"center\"><a href=\"https:\/\/www.cervantesvirtual.com\/obra-visor\/tratado-de-la-naturaleza-humana-ensayo-para-introducir-el-metodo-del-razonamiento-experimental-en-los-asuntos-morales--0\/html\/fefe12d0-82b1-11df-acc7-002185ce6064_10.html\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-2296133 size-full\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Tratado-de-la-naturaleza-humana-David-Hume-portada-tomo-1.jpg\" alt=\"De la obligaci\u00f3n de las promesas\" width=\"300\" height=\"450\" data-id=\"2296133\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Tratado-de-la-naturaleza-humana-David-Hume-portada-tomo-1.jpg 300w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Tratado-de-la-naturaleza-humana-David-Hume-portada-tomo-1-200x300.jpg 200w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><em>David Hume naci\u00f3 en Edimburgo el 20 de abril de 1711 y descend\u00eda de una distinguida familia escocesa. Estudi\u00f3 en la Universidad de su ciudad natal. Con el fin de curarse de una melancol\u00eda, resultado del agotamiento producido por un excesivo trabajo mental, intent\u00f3 hacerse comerciante, lo que le proporcionar\u00eda una vida de cambio y movimiento; sin embargo, muy pronto le desagrad\u00f3 esta profesi\u00f3n y march\u00f3 en busca de salud a Francia, donde, ya restablecido y retirado en el campo, escribi\u00f3 el<\/em>\u00a0TRATADO DE LA NATURALEZA HUMANA\u00a0<em>(el tomo I y II, publicados en 1739, el tomo III en 1740). <\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><em>De esta obra de juventud esperaba Hume un gran \u00e9xito; sin embargo, fue acogida por el p\u00fablico con absoluta indiferencia. Public\u00f3 en seguida, tratando de lograr una forma m\u00e1s popular de exposici\u00f3n, los<\/em>\u00a0Ensayos morales y pol\u00edticos\u00a0<em>(tomo I, 1741-1742; tomo II, 1742), que lograron gran aceptaci\u00f3n no s\u00f3lo en Inglaterra, sino tambi\u00e9n en Francia. Intent\u00f3 entonces refundir su<\/em>\u00a0TRATADO\u00a0<em>para hacerlo m\u00e1s accesible; la primera parte del<\/em>\u00a0TRATADO\u00a0<em>dio as\u00ed lugar a la<\/em>\u00a0Investigaci\u00f3n acerca del esp\u00edritu humano\u00a0<em>(1748).<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><em>Ya no se hallaba Hume en Inglaterra cuando sali\u00f3 a luz este libro; como secretario de Embajada se dirig\u00eda a Viena y Tur\u00edn. El viaje que para llegar a estos puntos hizo, atravesando Holanda y Alemania, nos lo ha dejado descrito en interesantes cartas. Regres\u00f3 a Inglaterra en el mismo a\u00f1o (1748). <\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><em>La tercera parte del<\/em>\u00a0TRATADO\u00a0<em>fue ahora refundida con el t\u00edtulo<\/em>\u00a0Investigaci\u00f3n acerca de los principios de la moral\u00a0<em>(1751). Se publicaron despu\u00e9s sucesivamente y con la fecha que se indica:<\/em>\u00a0Discursos pol\u00edticos\u00a0<em>(1752);<\/em>\u00a0Historia de Inglaterra\u00a0<em>(1754-1762), escrita con ocasi\u00f3n de ser por alg\u00fan tiempo bibliotecario de la Facultad de Derecho de la Universidad de Edimburgo, lo que le proporcion\u00f3 medios para ello;<\/em>\u00a0Cuatro disertaciones\u00a0<em>(<\/em>Historia natural de la Religi\u00f3n\u00a0<em>y los tres tratados insignificantes:<\/em>\u00a0Las Pasiones, La tragedia, El criterio del gusto)\u00a0<em>(1757).<\/em>\u00a0Los Di\u00e1logos sobre la religi\u00f3n natural,\u00a0<em>escritos en su per\u00edodo de actividad filos\u00f3fica, fueron publicados, por disposici\u00f3n testamentaria, despu\u00e9s de su muerte, por temer Hume la hostilidad que contra \u00e9l despertar\u00edan (1779).<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><em>Finalizado el per\u00edodo de su vida que hemos indicado (hasta el 1763), Hume hab\u00eda terminado su labor filos\u00f3fica e hist\u00f3rica para no emprenderla de nuevo. Pas\u00f3 algunos a\u00f1os al servicio del Estado (1763-68). Fue entonces secretario de Embajada en Par\u00eds, donde la alta sociedad y los fil\u00f3sofos le recibieron triunfalmente, como uno de los m\u00e1s altos representantes del iluminismo (el movimiento de libertad espiritual que culmina en el siglo XVIII). Hume nos ha dejado en sus cartas la expresi\u00f3n de su admiraci\u00f3n por Francia. <\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><em>De esta \u00e9poca data su amistad con <strong>Rousseau<\/strong>, a quien admiraba y a quien despu\u00e9s, acogedor, llev\u00f3 a Escocia; m\u00e1s tarde rompi\u00f3 con \u00e9l lamentablemente por su incomprensi\u00f3n de la ruina patol\u00f3gica mental del gran ginebrino. Los \u00faltimos a\u00f1os de su vida, en el auge de su celebridad, los pas\u00f3 este escoc\u00e9s de coraz\u00f3n en Edimburgo. All\u00ed le llegaron las noticias de la sublevaci\u00f3n de Norte Am\u00e9rica; con un generoso esp\u00edritu simpatiz\u00f3 idealmente con los insurrectos: Inglaterra deb\u00eda permitirles gobernarse como quisiesen. <\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><em>Poco antes de morir escribi\u00f3 una breve y atractiva autobiograf\u00eda (<\/em>Mi propia vida,\u00a0<em>publicada en 1777). Despu\u00e9s de haber sufrido con \u00e1nimo tranquilo una larga enfermedad, jovial y sereno, con el \u00abbrillo solar de las almas\u00bb del que hab\u00eda hablado, dej\u00f3 esta vida el 25 de agosto de 1776. Todo para \u00e9l no fueron satisfacciones; dos veces intent\u00f3 ser profesor, la primera, en Edimburgo; la segunda, en Glasgow, y ambas veces la oposici\u00f3n de los esp\u00edritus reaccionarios y obscuros le negaron la entrada en la Universidad y que tanto codiciaba. Hay que tener en cuenta que Hume, externamente, jam\u00e1s rompi\u00f3 con su iglesia.<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><em>El<\/em>\u00a0TRATADO DE LA NATURALEZA HUMANA,\u00a0<em>que ahora se presenta por primera vez vertido al castellano, es la expresi\u00f3n m\u00e1s total y decidida de su filosof\u00eda y puede considerarse, por lo tanto, como su obra capital. Comprende la teor\u00eda del conocimiento, la psicolog\u00eda de los sentimientos y la moral y est\u00e1 lleno de alusiones a los otros dominios. <\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><em>Hume se halla en la culminaci\u00f3n de la serie de los empiristas ingleses: <strong>Bacon<\/strong>, <strong>Locke<\/strong>, <strong>Berkeley<\/strong>. Fil\u00f3sofo del iluminismo, se sit\u00faa frente a toda metaf\u00edsica, que no es m\u00e1s que un c\u00famulo de fantas\u00edas y sutilidades, y frente a las religiones, que son en su totalidad formas hist\u00f3ricas de supersticiones, restos de un obscuro pasado. Su filosof\u00eda quiere buscar una base s\u00f3lida y se dirige a la experiencia, que no puede ser m\u00e1s que la experiencia psicol\u00f3gica. <\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><em>En su decidido an\u00e1lisis de la vida mental que se mueve siempre en una actitud de cr\u00edtica de las ideas tradicionales, lleg\u00f3 a lo que, enfocando esta experiencia como \u00e9l la enfocaba, deb\u00eda llegar: a un escepticismo moderado (Positivismo cr\u00edtico seg\u00fan Riehl), del que \u00e9l mismo se dec\u00eda partidario. Es cierto que su consideraci\u00f3n del esp\u00edritu se halla falseada por preocupaciones provenientes de falsas analog\u00edas con la ciencia de la naturaleza y que reposa en un esquem\u00e1tico sistema de asociaciones; su m\u00e9rito, aparte de haber ensayado una soluci\u00f3n fundamental de los problemas filos\u00f3ficos de un modo cl\u00e1sico, est\u00e1 en haber afrontado el problema y haber fecundado as\u00ed toda la filosof\u00eda posterior. <\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><em>A\u00f1\u00e1dase a esto que, para Thompsen, Hume ha sido el creador de la moderna ciencia de las religiones. \u00c9l ha sido el primero que explic\u00f3, mediante la psicolog\u00eda, la esencia, origen y evoluci\u00f3n de las creencias religiosas, partiendo de las m\u00e1s inferiores hasta llegar a las superiores. A pesar de su fingida ortodoxia, era en el fondo hostil a las concepciones cristianas; rechaz\u00f3 los milagros como contrarios a las leyes naturales, y ante la inmortalidad del alma se situ\u00f3 esc\u00e9pticamente. <\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><em>La religi\u00f3n fue vista por Hume desde fuera; no pertenec\u00eda, como en <strong>Rousseau<\/strong>, a lo m\u00e1s \u00edntimo de su vida, y por esto la convirti\u00f3 en objeto de ciencia. De todo punto coincid\u00eda con los <strong>c\u00edrculos iluministas<\/strong> que hab\u00eda frecuentado en Par\u00eds: era in\u00fatil instruir a las masas en cuestiones de que no entend\u00edan, y m\u00e1s val\u00eda guardar las formas para conservar la libertad.<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><em>Hume ha influido en el empirismo posterior y hasta en corrientes ajenas a \u00e9l. Despert\u00f3 a <strong>Kant<\/strong> de su \u00absue\u00f1o dogm\u00e1tico\u00bb (como este \u00faltimo mismo dice) y le llev\u00f3 indirectamente, pues, a su filosof\u00eda cr\u00edtica. Es interesante que <strong>Tom\u00e1s Reid<\/strong>, el fil\u00f3sofo escoc\u00e9s del<\/em>\u00a0sentido com\u00fan,\u00a0<em>que, como es sabido, representa una reacci\u00f3n total contra el esp\u00edritu de Hume en filosof\u00eda y que se sit\u00faa en contra del excesivo an\u00e1lisis en favor del buen sentir de los hombres, del \u00absentido com\u00fan\u00bb, que s\u00f3lo hay que legitimar de un modo filos\u00f3fico, envi\u00f3 a aqu\u00e9l su obra capital<\/em>\u00a0Investigaci\u00f3n del esp\u00edritu humano,\u00a0<em>rog\u00e1ndole que le expusiese su opini\u00f3n acerca de ella.<\/em><\/span><span style=\"font-size: 14pt;\"><em> La carta que sobre este asunto escribi\u00f3 Hume no se refiere m\u00e1s que a detalles externos; no as\u00ed la respuesta de Reid, llena de respetuosa admiraci\u00f3n.<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">VICENTE VIQUEIRA<\/p>\n<\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<figure id=\"attachment_18582\" aria-describedby=\"caption-attachment-18582\" style=\"width: 678px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-18582 size-full\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2019\/05\/Iluminismo-Escoces-HUME.jpg\" alt=\"\" width=\"678\" height=\"381\" data-id=\"18582\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2019\/05\/Iluminismo-Escoces-HUME.jpg 678w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2019\/05\/Iluminismo-Escoces-HUME-300x169.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 678px) 100vw, 678px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-18582\" class=\"wp-caption-text\"><span style=\"color: #008000;\">Iluminismo Escoc\u00e9s<\/span><\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"color: #008000; font-size: 18pt;\">*******<\/span><\/strong><\/p>\n<p class=\"links\" style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 24pt;\"><strong>Tratado de la naturaleza humana<\/strong><\/span><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-2294343\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/Tratado-de-la-Naturaleza-Humana-Hume-300x233.png\" alt=\"\" width=\"360\" height=\"279\" data-id=\"2294343\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/Tratado-de-la-Naturaleza-Humana-Hume-300x233.png 300w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/Tratado-de-la-Naturaleza-Humana-Hume.png 513w\" sizes=\"auto, (max-width: 360px) 100vw, 360px\" \/><\/p>\n<div align=\"center\">\n<p><span style=\"font-size: 18pt;\"><strong>Parte Segunda<\/strong><\/span><\/p>\n<\/div>\n<div align=\"center\"><span style=\"font-size: 18pt;\"><em><strong>De la Justicia y la Injusticia<\/strong><\/em><\/span><\/div>\n<div align=\"center\">\n<p><span style=\"font-size: 18pt;\"><strong>Secci\u00f3n V<\/strong><\/span><\/p>\n<h2><span style=\"font-size: 24pt;\">De la obligaci\u00f3n de las promesas<\/span><\/h2>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt;\">Los hombres, siendo naturalmente ego\u00edstas o dotados tan s\u00f3lo de una generosidad limitada, no son llevados f\u00e1cilmente a realizar una acci\u00f3n en provecho de los extra\u00f1os excepto cuando esperan alguna ventaja rec\u00edproca que no creen podr\u00edan alcanzar m\u00e1s que por dicha acci\u00f3n. <\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt;\">Ahora bien: como frecuentemente sucede que estas acciones rec\u00edprocas no pueden terminar al mismo momento, es necesario que una parte se contente con permanecer en la incertidumbre y que dependa de la gratitud de la otra en lo que respecta a una afecci\u00f3n rec\u00edproca. <\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt;\">Pero es tan grande la corrupci\u00f3n entre los hombres, que esta seguridad, hablando en general, es muy insuficiente, y como el bienhechor se supone que concede sus favores considerando su propio inter\u00e9s, esto libra de la obligaci\u00f3n y da un ejemplo de ego\u00edsmo, que es la madre de la ingratitud. <\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt;\">Por consiguiente, si sigui\u00e9semos el curso natural de nuestras pasiones e inclinaciones llevar\u00edamos a cabo pocas acciones ventajosas para los otros desde puntos de vista desinteresados, porque naturalmente, nos hallar\u00edamos muy limitados en nuestro inter\u00e9s porque no podr\u00edamos esperar nada de su gratitud.<\/span><\/strong><\/p>\n<\/blockquote>\n<\/div>\n<p style=\"text-align: justify;\" align=\"center\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Por David Hume<\/span><br \/>\n<img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-2296149\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Modelo-de-Contrato-De-Promesa-De-La-Obligacion-De-Un-Tercero-1-300x225.jpg\" alt=\"\" width=\"400\" height=\"300\" data-id=\"2296149\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Modelo-de-Contrato-De-Promesa-De-La-Obligacion-De-Un-Tercero-1-300x225.jpg 300w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Modelo-de-Contrato-De-Promesa-De-La-Obligacion-De-Un-Tercero-1-768x576.jpg 768w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Modelo-de-Contrato-De-Promesa-De-La-Obligacion-De-Un-Tercero-1-678x509.jpg 678w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Modelo-de-Contrato-De-Promesa-De-La-Obligacion-De-Un-Tercero-1-326x245.jpg 326w, 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<strong>una promesa no es naturalmente inteligible ni anterior a las convenciones humanas<\/strong> y que <em>un hombre que no conozca la sociedad no podr\u00e1 contraer obligaciones con otro aun cuando pueda percibir el pensamiento de otro por intuici\u00f3n<\/em>. <strong>Si las promesas fuesen naturales e inteligibles deber\u00eda existir alg\u00fan acto del esp\u00edritu que acompa\u00f1ase a las palabras \u00ab<em>yo prometo<\/em>\u00bb, y sobre este acto del esp\u00edritu deber\u00eda reposar la obligaci\u00f3n<\/strong>. Indaguemos todas nuestras facultades del alma y veamos cu\u00e1l interviene en nuestras promesas.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>El acto del esp\u00edritu expresado por una promesa no es una resoluci\u00f3n para realizar algo, pues esto jam\u00e1s impone una obligaci\u00f3n<\/strong>. <em>No es tampoco un deseo de una realizaci\u00f3n<\/em>, pues podemos obligarnos sin un deseo semejante o aun sintiendo una aversi\u00f3n declarada o manifiesta. <em>Tampoco es la resoluci\u00f3n de la acci\u00f3n que prometemos realizar<\/em>, pues una promesa se refiere siempre al futuro y no tiene la voluntad de influencia m\u00e1s que en las acciones presentes. Se sigue, por consiguiente, que <strong>puesto que el acto del esp\u00edritu que entra en la promesa y produce su obligaci\u00f3n no es ni la resoluci\u00f3n, ni el deseo, ni la voluntad de una acci\u00f3n particular, debe necesariamente ser la voluntad de esta obligaci\u00f3n la que surge de esta promesa<\/strong>. No es \u00e9sta solamente una conclusi\u00f3n de la filosof\u00eda, sino que est\u00e1 enteramente conforme con nuestro modo com\u00fan de pensar y de expresarnos cuando decimos que <strong>nos hallamos ligados por nuestro propio consentimiento y que la obligaci\u00f3n surge de nuestra \u00fanica voluntad y deseo<\/strong>. La cuesti\u00f3n consiste solamente aqu\u00ed en si es o no un absurdo manifiesto el suponer este acto del esp\u00edritu, y un absurdo tal que ning\u00fan hombre caer\u00eda en \u00e9l a no ser que se hallase confundido por el prejuicio y el uso enga\u00f1oso del lenguaje.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\">La cuesti\u00f3n consiste solamente aqu\u00ed en si es o no un absurdo manifiesto el suponer este acto del esp\u00edritu, y un absurdo tal que ning\u00fan hombre caer\u00eda en \u00e9l a no ser que se hallase confundido por el prejuicio y el uso enga\u00f1oso del lenguaje<\/span><\/strong><\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Toda la moralidad depende de nuestros sentimientos, y cuando una acci\u00f3n o cualidad del esp\u00edritu nos agrada de un cierto modo decimos que es virtuosa, y cuando su olvido o no realizaci\u00f3n nos desagrada, de una manera an\u00e1loga decimos que nos hallamos bajo la obligaci\u00f3n de realizarla<\/strong>. Un cambio de la obligaci\u00f3n supone un cambio del sentimiento, y una creaci\u00f3n de una nueva obligaci\u00f3n supone que surge alg\u00fan nuevo sentimiento. <em>Sin embargo, es cierto que naturalmente no podemos cambiar m\u00e1s nuestros sentimientos que los movimientos de los cielos, ni por un \u00fanico acto de nuestra voluntad, esto es, por una promesa, hacer m\u00e1s una acci\u00f3n agradable o desagradable, moral o inmoral, que sin este acto hubiera producido impresiones contrarias o hubiera sido dotada con diferentes cualidades<\/em>. <strong>Ser\u00eda absurdo, por consiguiente, desear una nueva obligaci\u00f3n, esto es, un nuevo sentimiento de dolor o placer<\/strong>, y no es posible que los hombres puedan caer naturalmente en un absurdo tan grande. <strong>Una promesa, por consiguiente, es naturalmente algo totalmente ininteligible, y no existe un acto del esp\u00edritu que le pertenezca<\/strong> <strong>(ver Nota 1)<\/strong>.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\">Un cambio de la obligaci\u00f3n supone un cambio del sentimiento, y una creaci\u00f3n de una nueva obligaci\u00f3n supone que surge alg\u00fan nuevo sentimiento<\/span><\/strong><\/p>\n<\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-2294341 size-full\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/220px-Simon_Charles_Miger_after_Charles-Nicolas_Cochin_II_M._David_Hume_1764_NGA_71513.jpg\" alt=\"\" width=\"220\" height=\"290\" data-id=\"2294341\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Segundo: <strong>si existiese un acto del esp\u00edritu que le perteneciese no podr\u00eda producir naturalmente la obligaci\u00f3n<\/strong>. Esto aparece como evidente, seg\u00fan el razonamiento que precede. <strong>Una promesa crea una nueva obligaci\u00f3n. Una obligaci\u00f3n supone un nuevo sentimiento que surge. La voluntad jam\u00e1s crea sentimientos<\/strong>. Por consiguiente, <strong>no puede jam\u00e1s surgir naturalmente una obligaci\u00f3n de una promesa<\/strong>, aun suponiendo que el esp\u00edritu puede caer en el absurdo de querer esta obligaci\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\">No puede jam\u00e1s surgir naturalmente una obligaci\u00f3n de una promesa, aun suponiendo que el esp\u00edritu puede caer en el absurdo de querer esta obligaci\u00f3n<\/span><\/strong><\/p>\n<\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>La misma verdad puede ser probada por el razonamiento que demostraba que la justicia, en general, era una virtud artificial<\/strong>. Ninguna acci\u00f3n puede ser exigida por nosotros como nuestro deber, a menos que sea implantada en la naturaleza humana alguna pasi\u00f3n actuante o motivo capaz de producir la acci\u00f3n. Este motivo no puede ser el sentido del deber. Un sentido del deber supone una obligaci\u00f3n antecedente, y cuando una acci\u00f3n no es exigida por una pasi\u00f3n natural no puede ser requerida por una obligaci\u00f3n natural, puesto que puede omitirse sin revelar que existe un defecto o imperfecci\u00f3n del esp\u00edritu y temperamento, y, por consecuencia, sin vicio. <strong>Ahora bien: es evidente que no tenemos un motivo que nos lleve a la realizaci\u00f3n de las promesas distinto del sentido del deber<\/strong>. Si pensamos que estas promesas no incluyen una obligaci\u00f3n moral, jam\u00e1s sentiremos una inclinaci\u00f3n que nos lleve a observarlas. <strong>Esto no sucede con las virtudes naturales<\/strong>. Aunque no existiese la obligaci\u00f3n de ayudar al desgraciado, por humanidad ser\u00edamos llevados a ello, y cuando no cumpli\u00e9semos este deber la inmoralidad de su incumplimiento surge de ello, siendo una prueba de que carecemos de los sentimientos naturales de la humanidad. Un padre sabe que es su deber cuidar de sus hijos, pero tambi\u00e9n experimenta una inclinaci\u00f3n natural hacia ellos. Y si ninguna criatura humana tuviera esta inclinaci\u00f3n, nadie se hallar\u00eda sometido a una obligaci\u00f3n tal. <strong>Puesto que naturalmente no existe una inclinaci\u00f3n a observar las promesas distinta del sentido de su obligaci\u00f3n, se sigue que la fidelidad no es una virtud natural y que las promesas no tienen fuerza antes del establecimiento de las convenciones humanas<\/strong>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Si alguien disiente de esta opini\u00f3n debe proporcionar una prueba apropiada de estas dos proposiciones, a saber<\/strong>: que hay un acto peculiar del esp\u00edritu que va unido a las promesas, y que, por consiguiente, de este acto del esp\u00edritu surge una inclinaci\u00f3n a realizar algo distinto de un sentido del deber. <strong>Presumo que es imposible probar ninguno de estos dos puntos<\/strong>, y, por consiguiente, me aventuro a concluir que las promesas son invenciones humanas fundadas en las necesidades e intereses de la sociedad.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #008000;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt;\">Me aventuro a concluir que las promesas son invenciones humanas fundadas en las necesidades e intereses de la sociedad<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Para descubrir estas necesidades e intereses debemos considerar las mismas propiedades de la naturaleza humana que ya vimos daban lugar a las precedentes leyes de la sociedad<\/strong>. Los hombres, siendo naturalmente ego\u00edstas o dotados tan s\u00f3lo de una generosidad limitada, no son llevados f\u00e1cilmente a realizar una acci\u00f3n en provecho de los extra\u00f1os excepto cuando esperan alguna ventaja rec\u00edproca que no creen podr\u00edan alcanzar m\u00e1s que por dicha acci\u00f3n. Ahora bien: c<strong>omo frecuentemente sucede que estas acciones rec\u00edprocas no pueden terminar al mismo momento, es necesario que una parte se contente con permanecer en la incertidumbre y que dependa de la gratitud de la otra en lo que respecta a una afecci\u00f3n rec\u00edproca<\/strong>. Pero es tan grande la <strong>corrupci\u00f3n<\/strong> entre los hombres, que esta seguridad, hablando en general, es muy insuficiente, y <strong>como el bienhechor se supone que concede sus favores considerando su propio inter\u00e9s, esto libra de la obligaci\u00f3n y da un ejemplo de ego\u00edsmo, que es la madre de la ingratitud.<\/strong> Por consiguiente, si sigui\u00e9semos el curso natural de nuestras pasiones e inclinaciones llevar\u00edamos a cabo pocas acciones ventajosas para los otros desde puntos de vista desinteresados, porque naturalmente, nos hallar\u00edamos muy limitados en nuestro inter\u00e9s porque no podr\u00edamos esperar nada de su gratitud.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #008000;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt;\">Si sigui\u00e9semos el curso natural de nuestras pasiones e inclinaciones llevar\u00edamos a cabo pocas acciones ventajosas para los otros desde puntos de vista desinteresados, porque naturalmente, nos hallar\u00edamos muy limitados en nuestro inter\u00e9s porque no podr\u00edamos esperar nada de su gratitud<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Aqu\u00ed, pues, el comercio mutuo de buenos oficios se halla en cierto modo anulado entre el g\u00e9nero humano y cada uno est\u00e1 reducido a su propia habilidad de industria para su bienestar y su existencia<\/strong>. El descubrimiento de <strong><em>la ley de la naturaleza concerniente a la estabilidad de la posesi\u00f3n<\/em><\/strong> ha hecho m\u00e1s tolerables los hombres los unos para los otros; la de<strong><em> la transferencia de la propiedad y la posesi\u00f3n por consentimiento<\/em><\/strong> ha comenzado a hacerlos mutuamente ventajosos; <strong>pero estas leyes de la naturaleza, aun estrictamente observadas, no son suficientes para hacerlos tan \u00fatiles los unos para los otros como la naturaleza los ha dotado para serlo<\/strong>. <\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #008000;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt;\">Aunque la posesi\u00f3n sea estable, los hombres pueden sacar pocas ventajas de ella mientras posean una mayor cantidad de una especie de bienes de la que necesitan y al mismo tiempo sufran de la carencia de otros<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Aunque la posesi\u00f3n sea estable, los hombres pueden sacar pocas ventajas de ella mientras posean una mayor cantidad de una especie de bienes de la que necesitan y al mismo tiempo sufran de la carencia de otros. <strong>La transmisi\u00f3n de la propiedad, que es el remedio propio para este inconveniente, no puede corregirlo del todo, porque s\u00f3lo puede tener lugar con respecto a objetos que est\u00e1n presentes y son individuales, pero no con respecto a los que est\u00e1n ausentes o son generales<\/strong>. Una persona no puede transferir la propiedad de una casa particular que est\u00e1 a veinte leguas de distancia, porque el consentimiento no puede ir acompa\u00f1ado de la entrega, que es una circunstancia requerida. No puede tampoco transferir la propiedad de diez fanegas de grano ni de cinco pipas de vino por la mera expresi\u00f3n del sentimiento, porque \u00e9stos son s\u00f3lo t\u00e9rminos generales y no tienen una relaci\u00f3n peculiar con un determinado mont\u00f3n de grano o barriles de vino. <strong>Adem\u00e1s, el comercio del g\u00e9nero humano no se limita al tr\u00e1fico de cosas \u00fatiles, sino que se extiende a servicios y acciones que podemos cambiar para nuestro mutuo inter\u00e9s y ventaja<\/strong>. <em>Vuestro grano madura hoy, el m\u00edo madurar\u00e1 ma\u00f1ana<\/em>. Es provechoso para ambos que yo trabaje hoy con vos y que vos me ayud\u00e9is ma\u00f1ana. No siento cari\u00f1o ninguno por vos y s\u00e9 que no lo sent\u00eds tampoco por m\u00ed. <strong>No debo, por consiguiente, preocuparme de vuestras cosas, sino que debo trabajar con vos por mi inter\u00e9s y esperando una acci\u00f3n rec\u00edproca; s\u00e9 que puedo enga\u00f1arme y que en vano esperar\u00e9 vuestra gratitud<\/strong>. As\u00ed, pues, os dejo trabajar solo y me conduzco de la misma manera. <em>La estaci\u00f3n cambia y ambos perdemos nuestras cosechas por la falta de confianza mutua y seguridad<\/em>.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<figure id=\"attachment_2296972\" aria-describedby=\"caption-attachment-2296972\" style=\"width: 480px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-2296972\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/david-hume-kasE-1248x698@abc-300x168.webp\" alt=\"\" width=\"480\" height=\"268\" data-id=\"2296972\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/david-hume-kasE-1248x698@abc-300x168.webp 300w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/david-hume-kasE-1248x698@abc-1024x573.webp 1024w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/david-hume-kasE-1248x698@abc-768x430.webp 768w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/david-hume-kasE-1248x698@abc.webp 1248w\" sizes=\"auto, (max-width: 480px) 100vw, 480px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-2296972\" class=\"wp-caption-text\"><span style=\"color: #008000;\">La estatua de Hume en Edimburgo. Dice la leyenda que todo estudiante que toque su dedo adquiere la sabidur\u00eda del fil\u00f3sofo escoc\u00e9s<\/span><\/figcaption><\/figure>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Todo esto es el efecto de los principios naturales e inherentes a las pasiones de la naturaleza humana, y como estas pasiones y principios son inalterables se puede pensar que nuestra conducta, que depende de ellos, debe serlo tambi\u00e9n, y que es en vano que los moralistas o los pol\u00edticos se entremetan en nuestra vida o intenten cambiar el curso usual de nuestras acciones guiados por el inter\u00e9s p\u00fablico<\/strong>. De hecho, si el \u00e9xito de sus designios se basase en el buen resultado de su correcci\u00f3n del ego\u00edsmo e ingratitud de los hombres, no har\u00edan ning\u00fan progreso, a menos que no fueran ayudados por el Omnipotente, que es s\u00f3lo capaz de moldear de nuevo el esp\u00edritu humano y cambiar su car\u00e1cter en respectos tan fundamentales. <strong>Todo lo m\u00e1s que pueden pretender es dar una nueva direcci\u00f3n a las pasiones naturales y ense\u00f1arnos que podemos satisfacer mejor nuestros apetitos de una manera indirecta y artificial que por movimientos precipitados e impetuosos<\/strong>. Aprendo a hacer un servicio en favor de otro sin sentir por \u00e9l un cari\u00f1o real porque preveo que me devolver\u00e1 mi servicio en expectaci\u00f3n de otro del mismo g\u00e9nero y para mantener la misma correspondencia de buenos oficios conmigo o con los otros.<strong> Seg\u00fan esto, despu\u00e9s que yo le he servido y \u00e9l se halla en posesi\u00f3n de la ventaja que surge de mi acci\u00f3n es inducido a realizar su parte previendo las consecuencias de negarse a ello<\/strong>.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\">Aprendo a hacer un servicio en favor de otro sin sentir por \u00e9l un cari\u00f1o real porque preveo que me devolver\u00e1 mi servicio en expectaci\u00f3n de otro del mismo g\u00e9nero y para mantener la misma correspondencia de buenos oficios conmigo o con los otros<\/span><\/strong><\/p>\n<\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Aunque este comercio ego\u00edsta comienza a tener lugar entre los hombres y a predominar en la sociedad, no suprime el m\u00e1s generoso y noble comercio de la amistad y los buenos oficios<\/strong>. Debo a\u00fan prestar servicio a las personas que quiero y que particularmente conozco sin ninguna esperanza de ventajas, y ellas se comportan conmigo del mismo modo sin tener presente otro motivo m\u00e1s que recompensar mis servicios pasados. <strong>Por consiguiente, para distinguir estos dos tipos de comercio entre los hombres, el interesado y el desinteresado, existe una cierta\u00a0<em>f\u00f3rmula verbal<\/em>\u00a0inventada para el primero, por la que nos obligamos nosotros mismos a la realizaci\u00f3n de una acci\u00f3n<\/strong>. Esta f\u00f3rmula verbal constituye lo que llamamos una <strong>promesa<\/strong>, que es la <strong>sanci\u00f3n del comercio interesado del g\u00e9nero humano<\/strong>.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\">Cuando un hombre dice que\u00a0<em>promete algo<\/em>\u00a0expresa, en efecto, la resoluci\u00f3n de realizar algo, y con esto, haciendo uso de esta f\u00f3rmula verbal, se somete \u00e9l mismo a la penalidad de que los dem\u00e1s no tengan otra vez confianza en \u00e9l en caso de faltar a la palabra<\/span><\/strong><\/p>\n<\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Cuando un hombre dice que\u00a0<em>promete algo<\/em>\u00a0expresa, en efecto, la resoluci\u00f3n de realizar algo, y con esto, haciendo uso de esta f\u00f3rmula verbal, se somete \u00e9l mismo a la penalidad de que los dem\u00e1s no tengan otra vez confianza en \u00e9l en caso de faltar a la palabra<\/strong>. Una resoluci\u00f3n es el acto natural del esp\u00edritu que se expresa por la promesa; pero si no existiese m\u00e1s que una resoluci\u00f3n, en este caso la promesa declarar\u00eda tan s\u00f3lo nuestros motivos anteriores y no crear\u00eda ning\u00fan motivo nuevo u obligaci\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\">Una resoluci\u00f3n es el acto natural del esp\u00edritu que se expresa por la promesa; pero si no existiese m\u00e1s que una resoluci\u00f3n, en este caso la promesa declarar\u00eda tan s\u00f3lo nuestros motivos anteriores y no crear\u00eda ning\u00fan motivo nuevo u obligaci\u00f3n<\/span><\/strong><\/p>\n<\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Son las convenciones de los hombres las que crean un nuevo motivo cuando la experiencia nos ha ense\u00f1ado que los asuntos humanos ser\u00edan conducidos con mucha m\u00e1s ventaja mutua si se instituyeran ciertos s\u00edmbolos o signos por los que pudi\u00e9ramos darnos los unos a los otros la seguridad de nuestra conducta en un incidente particular<\/strong>. Despu\u00e9s que estos signos han sido instituidos todo el que los use se hallar\u00e1 inmediatamente obligado por su propio inter\u00e9s a cumplir sus compromisos y no debe esperar que tengan en \u00e9l confianza jam\u00e1s si se niega a realizar lo que ha prometido.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\">Despu\u00e9s que estos signos han sido instituidos todo el que los use se hallar\u00e1 inmediatamente obligado por su propio inter\u00e9s a cumplir sus compromisos y no debe esperar que tengan en \u00e9l confianza jam\u00e1s si se niega a realizar lo que ha prometido<\/span><\/strong><\/p>\n<\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>No es este conocimiento, que es requerido para hacer que el g\u00e9nero humano se d\u00e9 cuenta de su inter\u00e9s en la instituci\u00f3n y observancia de las promesas, superior a la capacidad de la naturaleza humana, aun de la salvaje e inculta<\/strong>. Se necesita una pr\u00e1ctica muy peque\u00f1a del mundo para percibir todas estas consecuencias y ventajas. La m\u00e1s escasa experiencia de la sociedad se las descubre a todo mortal, y cuando el individuo percibe en todos sus compa\u00f1eros el mismo sentido del inter\u00e9s inmediatamente realiza su parte en un contrato, estando asegurado de que ellos no dejar\u00e1n de hacerla en los suyos. <strong>Todo esto, mediante un acuerdo, entra a formar parte de una regla de las acciones, calculada para el beneficio com\u00fan, y que se admite est\u00e1 de acuerdo con la palabra dada, y no se requiere nada m\u00e1s para realizar este acuerdo o convenci\u00f3n que cada uno tenga un sentido del inter\u00e9s por la realizaci\u00f3n leal de sus compromisos y exprese este sentido a los otros miembros de la sociedad<\/strong>. Esto inmediatamente produce que el inter\u00e9s act\u00fae sobre ellos, y <em>el inter\u00e9s es la primera obligaci\u00f3n para realizar las promesas<\/em>.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\">La m\u00e1s escasa experiencia de la sociedad se las descubre a todo mortal, y cuando el individuo percibe en todos sus compa\u00f1eros el mismo sentido del inter\u00e9s inmediatamente realiza su parte en un contrato, estando asegurado de que ellos no dejar\u00e1n de hacerla en los suyos<\/span><\/strong><\/p>\n<\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Despu\u00e9s se une un sentimiento moral al inter\u00e9s y llega a ser un nuevo v\u00ednculo para el g\u00e9nero humano. Este sentimiento de moralidad en la realizaci\u00f3n de las promesas surge de los mismos principios que en el respeto de la propiedad de los otros<\/strong>. El inter\u00e9s p\u00fablico, la educaci\u00f3n y los artificios de los pol\u00edticos tienen el mismo efecto en los dos casos. Las dificultades que se nos presentan al suponer que una obligaci\u00f3n moral acompa\u00f1a a las promesas pueden vencerse o eludirse. Por ejemplo, <strong>la expresi\u00f3n de una obligaci\u00f3n no se supone com\u00fanmente que sea obligatoria, y no podemos concebir f\u00e1cilmente c\u00f3mo el hacer uso de una cierta f\u00f3rmula verbal puede ser capaz de producir una diferencia material<\/strong>. Por consiguiente, fingimos aqu\u00ed un nuevo acto del esp\u00edritu, que llamamos querer una obligaci\u00f3n, y suponemos que la moralidad depende de \u00e9l. <strong>Pero hemos probado ya que no existe un acto tal en el esp\u00edritu y, por consecuencia, que la promesa no impone una obligaci\u00f3n natural<\/strong>.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\">fingimos aqu\u00ed un nuevo acto del esp\u00edritu, que llamamos querer una obligaci\u00f3n, y suponemos que la moralidad depende de \u00e9l. Pero hemos probado ya que no existe un acto tal en el esp\u00edritu y, por consecuencia, que la promesa no impone una obligaci\u00f3n natural<\/span><\/strong><\/p>\n<\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<figure id=\"attachment_2233052\" aria-describedby=\"caption-attachment-2233052\" style=\"width: 480px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-2233052\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/imagen-300x150.jpg\" alt=\"\" width=\"480\" height=\"240\" data-id=\"2233052\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/imagen-300x150.jpg 300w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/imagen-768x384.jpg 768w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/imagen-610x305.jpg 610w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/imagen.jpg 800w\" sizes=\"auto, (max-width: 480px) 100vw, 480px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-2233052\" class=\"wp-caption-text\"><span style=\"color: #008000;\">David Hume y Benjamin Constant<\/span><\/figcaption><\/figure>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Para confirmar esto podemos unir algunas otras reflexiones concernientes a esta <strong>voluntad<\/strong> que se supone entra en la promesa y causa su obligaci\u00f3n. <strong>Es evidente que no se supone nunca que la voluntad sola produzca la obligaci\u00f3n; debe ser expresada por palabras y signos para obligar a una persona<\/strong>. La expresi\u00f3n, siendo considerada ya como un auxiliar de la voluntad, pronto se convierte en el elemento principal de la promesa, y no se obligar\u00e1 menos por su palabra quien d\u00e9 secretamente una direcci\u00f3n diferente a su intenci\u00f3n y se niegue a la resoluci\u00f3n y a querer la obligaci\u00f3n. <strong>Sin embargo, aunque la expresi\u00f3n constituye en las m\u00e1s de las ocasiones el total de la promesa, no sucede siempre as\u00ed, y quien haga uso de una expresi\u00f3n de la que no conoce el sentido y que usa sin la intenci\u00f3n de obligarse no se hallar\u00e1 ligado por ella<\/strong>. Es m\u00e1s: aunque conozca su sentido, si la usa tan s\u00f3lo en broma y con signos tales que muestren evidentemente que no tiene la intenci\u00f3n seria de obligarse, no se hallar\u00e1 sometido a la obligaci\u00f3n de su realizaci\u00f3n; es necesario que las palabras sean una expresi\u00f3n perfecta de la voluntad y sin existir ning\u00fan signo contrario. <strong>No debemos llevar esto tan lejos que imaginemos que una persona de la que por nuestra precipitaci\u00f3n de juicio conjeturamos por ciertos signos que tiene la intenci\u00f3n de enga\u00f1arnos no se halla ligada por su expresi\u00f3n o promesa verbal si nosotros la aceptamos, sino que debemos limitar esta conclusi\u00f3n a los casos donde los signos son de un g\u00e9nero diferente del enga\u00f1o<\/strong>. Todas estas contradicciones son f\u00e1cilmente explicadas si <strong>la obligaci\u00f3n de la promesa es meramente una invenci\u00f3n humana para la conveniencia de la sociedad<\/strong>; pero no podr\u00e1n explicarse nunca si se la considera real y natural surgiendo de una acci\u00f3n del esp\u00edritu o el cuerpo.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\">Es m\u00e1s: aunque conozca su sentido, si la usa tan s\u00f3lo en broma y con signos tales que muestren evidentemente que no tiene la intenci\u00f3n seria de obligarse, no se hallar\u00e1 sometido a la obligaci\u00f3n de su realizaci\u00f3n; es necesario que las palabras sean una expresi\u00f3n perfecta de la voluntad y sin existir ning\u00fan signo contrario<\/span><\/strong><\/p>\n<\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Debo hacer observar adem\u00e1s que, dado que toda nueva promesa impone una nueva obligaci\u00f3n moral a la persona que promete, y dado que esta nueva obligaci\u00f3n surge de su voluntad, es una de las m\u00e1s misteriosas e incomprensibles operaciones que puedan imaginarse y puede ser comparada a la transubstanciaci\u00f3n u \u00f3rdenes sagrada<\/strong>s (<em>me refiero a las \u00f3rdenes sagradas en cuanto se supone que producen el\u00a0car\u00e1cter indeleble. En otros respectes son tan s\u00f3lo una calificaci\u00f3n legal<\/em>), en las que una determinada f\u00f3rmula verbal unida a cierta intenci\u00f3n cambia enteramente la naturaleza de un objeto externo o aun de una criatura humana. Aunque estos misterios son an\u00e1logos, es muy de notar que se diferencian mucho en otros respectos, y esta diferencia puede ser considerada como una prueba poderosa de la diferencia de sus or\u00edgenes. <strong>Como la obligaci\u00f3n de la promesa es una invenci\u00f3n para los intereses de la sociedad, se halla modificada en tantas formas diferentes como el inter\u00e9s lo requiere y aun m\u00e1s bien cae antes en contradicciones que perder de vista a su objeto<\/strong>. Pero como aquellas otras doctrinas monstruosas son meramente invenciones de los sacerdotes y no tienen en vista el inter\u00e9s p\u00fablico, son menos perturbadas en su progreso por nuevos obst\u00e1culos y se debe confesar que despu\u00e9s del primer absurdo siguen m\u00e1s directamente la corriente de la raz\u00f3n y buen sentido. <strong>Los te\u00f3logos perciben claramente que la forma externa de las palabras, siendo un mero sonido, requiere una intenci\u00f3n para que tenga eficacia, y que si esta intenci\u00f3n se considera como una circunstancia necesaria su ausencia debe igualmente evitar el efecto, ya sea t\u00e1cita o expresa, sincera o enga\u00f1osa<\/strong>. Seg\u00fan esto, han determinado com\u00fanmente que la intenci\u00f3n del sacerdote hace el sacramento y que cuando secretamente rechaza esta intenci\u00f3n es altamente criminal consigo mismo, si no es que destruye a\u00fan el valor del bautismo, de la comuni\u00f3n o las \u00f3rdenes sagradas. <strong>Las consecuencias terribles de esta doctrina no son capaces de impedir que tenga lugar del mismo modo que los inconvenientes de una doctrina similar con respecto a las promesas no evitan que esta doctrina se establezca<\/strong>. Los hombres se preocupan m\u00e1s de la vida presente que de la futura y se inclinan a pensar que el mal m\u00e1s peque\u00f1o con respecto a la primera es mayor que el m\u00e1s grande con respecto a la \u00faltima.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\">Los hombres se preocupan m\u00e1s de la vida presente que de la futura y se inclinan a pensar que el mal m\u00e1s peque\u00f1o con respecto a la primera es mayor que el m\u00e1s grande con respecto a la \u00faltima<\/span><\/strong><\/p>\n<\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Podemos sacar la misma conclusi\u00f3n concerniente al origen de las promesas de la\u00a0<em>fuerza<\/em>\u00a0que se supone puede anular todos los contratos y libertarnos de sus obligaciones<\/strong>. Un principio tal es la prueba de que <strong>las promesas no incluyen una obligaci\u00f3n natural y son meros mecanismos artificiosos para la conveniencia y ventaja de la sociedad<\/strong>. Si consideramos como es debido el asunto, la fuerza no es esencialmente diferente de alg\u00fan otro motivo de esperanza o temor que pueda inducirnos a dar nuestra palabra o imponernos una obligaci\u00f3n. <strong>Un hombre herido peligrosamente que promete una gran cantidad de dinero a un cirujano para que le cure se hallar\u00e1 ciertamente ligado a realizar su promesa; aunque el caso no sea muy diferente del que promete una suma a un bandido, para producir una diferencia tan grande en nuestros sentimientos, si \u00e9stos no se basasen enteramente en el inter\u00e9s p\u00fablico o conveniencia<\/strong>.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\">Si consideramos como es debido el asunto, la fuerza no es esencialmente diferente de alg\u00fan otro motivo de esperanza o temor que pueda inducirnos a dar nuestra palabra o imponernos una obligaci\u00f3n<\/span><\/strong><\/p>\n<\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-medium wp-image-2294340\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/AVT_David-Hume_6633-300x250.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"250\" data-id=\"2294340\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/AVT_David-Hume_6633-300x250.jpg 300w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/AVT_David-Hume_6633.jpg 520w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 18pt;\"><strong><span style=\"color: #008000;\">***<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Nota 1<\/strong>:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Si la moralidad pudiese ser descubierta por la raz\u00f3n y no por el sentimiento, ser\u00eda a\u00fan m\u00e1s evidente que las promesas no podr\u00edan producir alteraci\u00f3n en ella. La moralidad se supone que consiste en una relaci\u00f3n. Toda nueva imposici\u00f3n de la moralidad debe surgir, pues, de alguna nueva relaci\u00f3n de objetos, y, por consecuencia, la voluntad no puede producir inmediatamente un cambio en lo moral y s\u00f3lo puede tener este efecto produciendo un cambio en los objetos. Sin embargo, como la obligaci\u00f3n moral de una promesa es el puro efecto de la voluntad sin el m\u00e1s m\u00ednimo cambio de una parte del universo, se sigue que las promesas no tienen obligaci\u00f3n natural.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Si se dice que este acto de la voluntad, siendo, en efecto, un nuevo objeto, produce nuevas relaciones y nuevos deberes, responder\u00e9 que esto es un mero sofisma, que puede descubrirse por una cantidad muy moderada de precisi\u00f3n y exactitud. Querer una nueva obligaci\u00f3n es querer una nueva relaci\u00f3n de objetos, y, por consiguiente, si esta nueva relaci\u00f3n de objetos estuviese constituida por la volici\u00f3n misma deber\u00edamos querer la volici\u00f3n, lo que es totalmente absurdo e imposible. La voluntad no tendr\u00eda aqu\u00ed un objeto hacia el cual dirigirse, sino que deber\u00eda volver sobre s\u00ed misma en el infinito. La nueva obligaci\u00f3n depende de nuevas relaciones. Las nuevas relaciones dependen de una nueva volici\u00f3n. La nueva volici\u00f3n tiene como objeto una nueva obligaci\u00f3n, y, por consiguiente, nuevas relaciones, y, por consiguiente, una nueva volici\u00f3n, volici\u00f3n que de nuevo se dirige a una nueva obligaci\u00f3n, relaci\u00f3n y volici\u00f3n, y as\u00ed en una serie infinita. Es imposible que podamos querer una nueva obligaci\u00f3n, y, por consiguiente, es imposible que la voluntad pueda acompa\u00f1ar nunca a una promesa o producir una nueva obligaci\u00f3n de moralidad.<\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-2294449\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/HUME-TNH-grande-300x155.png\" alt=\"\" width=\"480\" height=\"247\" data-id=\"2294449\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/HUME-TNH-grande-300x155.png 300w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/HUME-TNH-grande.png 611w\" sizes=\"auto, (max-width: 480px) 100vw, 480px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 18pt;\"><strong><span style=\"color: #008000;\">*******<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<h2 style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>RELACIONADOS:<\/strong><\/span><\/h2>\n<blockquote class=\"wp-embedded-content\" data-secret=\"PL5LAeZ3Qn\"><p><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2024\/03\/05\/david-hume-tratado-de-la-naturaleza-humana-1\/\">DAVID HUME: Tratado de la naturaleza humana: &#8220;De la Justicia y la Injusticia&#8221; (1): &#8220;Del origen de la justicia y la propiedad&#8221;<\/a><\/p><\/blockquote>\n<p><iframe loading=\"lazy\" class=\"wp-embedded-content\" sandbox=\"allow-scripts\" security=\"restricted\" style=\"position: absolute; clip: rect(1px, 1px, 1px, 1px);\" title=\"\u00abDAVID HUME: Tratado de la naturaleza humana: &#8220;De la Justicia y la Injusticia&#8221; (1): &#8220;Del origen de la justicia y la propiedad&#8221;\u00bb \u2014 Punto Cr\u00edtico Derechos Humanos\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2024\/03\/05\/david-hume-tratado-de-la-naturaleza-humana-1\/embed\/#?secret=LP0kUd9UNf#?secret=PL5LAeZ3Qn\" data-secret=\"PL5LAeZ3Qn\" width=\"500\" height=\"282\" frameborder=\"0\" marginwidth=\"0\" marginheight=\"0\" scrolling=\"no\"><\/iframe><\/p>\n<blockquote class=\"wp-embedded-content\" data-secret=\"9bafxQPcZg\"><p><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2024\/03\/12\/david-hume-tnh-algunas-reflexiones-concernientes-a-la-justicia-y-a-la-injusticia\/\">DAVID HUME: Tratado de la naturaleza humana: &#8220;De la Justicia y la Injusticia&#8221; (2); &#8220;Algunas reflexiones concernientes a la justicia y a la injusticia&#8221;<\/a><\/p><\/blockquote>\n<p><iframe loading=\"lazy\" class=\"wp-embedded-content\" sandbox=\"allow-scripts\" security=\"restricted\" style=\"position: absolute; clip: rect(1px, 1px, 1px, 1px);\" title=\"\u00abDAVID HUME: Tratado de la naturaleza humana: &#8220;De la Justicia y la Injusticia&#8221; (2); &#8220;Algunas reflexiones concernientes a la justicia y a la injusticia&#8221;\u00bb \u2014 Punto Cr\u00edtico Derechos Humanos\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2024\/03\/12\/david-hume-tnh-algunas-reflexiones-concernientes-a-la-justicia-y-a-la-injusticia\/embed\/#?secret=pXKkjZs3fG#?secret=9bafxQPcZg\" data-secret=\"9bafxQPcZg\" width=\"500\" height=\"282\" frameborder=\"0\" marginwidth=\"0\" marginheight=\"0\" scrolling=\"no\"><\/iframe><\/p>\n<blockquote class=\"wp-embedded-content\" data-secret=\"FlYyt5T8zi\"><p><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2023\/06\/21\/de-la-simpatia-la-teoria-de-los-sentimientos-morales-adam-smith\/\">SOBRE LA EMPAT\u00cdA: &#8220;DE LA SIMPAT\u00cdA&#8221;, por Adam Smith (&#8220;La teor\u00eda de los sentimientos morales&#8221;).<\/a><\/p><\/blockquote>\n<p><iframe loading=\"lazy\" class=\"wp-embedded-content\" sandbox=\"allow-scripts\" security=\"restricted\" style=\"position: absolute; clip: rect(1px, 1px, 1px, 1px);\" title=\"\u00abSOBRE LA EMPAT\u00cdA: &#8220;DE LA SIMPAT\u00cdA&#8221;, por Adam Smith (&#8220;La teor\u00eda de los sentimientos morales&#8221;).\u00bb \u2014 Punto Cr\u00edtico Derechos Humanos\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2023\/06\/21\/de-la-simpatia-la-teoria-de-los-sentimientos-morales-adam-smith\/embed\/#?secret=mhyw4GdhDL#?secret=FlYyt5T8zi\" data-secret=\"FlYyt5T8zi\" width=\"500\" height=\"282\" frameborder=\"0\" marginwidth=\"0\" marginheight=\"0\" scrolling=\"no\"><\/iframe><\/p>\n<blockquote class=\"wp-embedded-content\" data-secret=\"a7v3jpYu0K\"><p><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2023\/01\/12\/fabula-de-las-abejas-mandeville\/\">&#8220;LA F\u00c1BULA DE LAS ABEJAS&#8221;, de Bernard de Mandeville: &#8220;Los vicios privados hacen la prosperidad p\u00fablica&#8221;.<\/a><\/p><\/blockquote>\n<p><iframe loading=\"lazy\" class=\"wp-embedded-content\" sandbox=\"allow-scripts\" security=\"restricted\" style=\"position: absolute; clip: rect(1px, 1px, 1px, 1px);\" title=\"\u00ab&#8220;LA F\u00c1BULA DE LAS ABEJAS&#8221;, de Bernard de Mandeville: &#8220;Los vicios privados hacen la prosperidad p\u00fablica&#8221;.\u00bb \u2014 Punto Cr\u00edtico Derechos Humanos\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2023\/01\/12\/fabula-de-las-abejas-mandeville\/embed\/#?secret=Eug6GsgJed#?secret=a7v3jpYu0K\" data-secret=\"a7v3jpYu0K\" width=\"500\" height=\"282\" frameborder=\"0\" marginwidth=\"0\" marginheight=\"0\" scrolling=\"no\"><\/iframe><\/p>\n<blockquote class=\"wp-embedded-content\" data-secret=\"G4VaKte2HC\"><p><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2023\/04\/06\/sobre-la-libertad-de-john-stuart-mill-no-hay-mejor-prueba-del-progreso-de-la-civilizacion-que-el-progreso-del-poder-de-cooperacion\/\">\u00abSOBRE LA LIBERTAD\u00bb, de John Stuart Mill. \u00abNo hay mejor prueba del progreso de la civilizaci\u00f3n que el progreso del poder de cooperaci\u00f3n\u00bb.<\/a><\/p><\/blockquote>\n<p><iframe loading=\"lazy\" class=\"wp-embedded-content\" sandbox=\"allow-scripts\" security=\"restricted\" style=\"position: absolute; clip: rect(1px, 1px, 1px, 1px);\" title=\"\u00ab\u00abSOBRE LA LIBERTAD\u00bb, de John Stuart Mill. \u00abNo hay mejor prueba del progreso de la civilizaci\u00f3n que el progreso del poder de cooperaci\u00f3n\u00bb.\u00bb \u2014 Punto Cr\u00edtico Derechos Humanos\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2023\/04\/06\/sobre-la-libertad-de-john-stuart-mill-no-hay-mejor-prueba-del-progreso-de-la-civilizacion-que-el-progreso-del-poder-de-cooperacion\/embed\/#?secret=xHaolzPsp0#?secret=G4VaKte2HC\" data-secret=\"G4VaKte2HC\" width=\"500\" height=\"282\" frameborder=\"0\" marginwidth=\"0\" marginheight=\"0\" scrolling=\"no\"><\/iframe><\/p>\n<blockquote class=\"wp-embedded-content\" data-secret=\"6kDFMPhoGl\"><p><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2021\/12\/22\/prohibido-prohibir-john-stuart-mill\/\">PROHIBIDO PROHIBIR: INTRODUCCI\u00d3N A &#8220;Sobre la Libertad&#8221;, de John Stuart Mill<\/a><\/p><\/blockquote>\n<p><iframe loading=\"lazy\" class=\"wp-embedded-content\" sandbox=\"allow-scripts\" security=\"restricted\" style=\"position: absolute; clip: rect(1px, 1px, 1px, 1px);\" title=\"\u00abPROHIBIDO PROHIBIR: INTRODUCCI\u00d3N A &#8220;Sobre la Libertad&#8221;, de John Stuart Mill\u00bb \u2014 Punto Cr\u00edtico Derechos Humanos\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2021\/12\/22\/prohibido-prohibir-john-stuart-mill\/embed\/#?secret=aZOxmwM5C2#?secret=6kDFMPhoGl\" data-secret=\"6kDFMPhoGl\" width=\"500\" height=\"282\" frameborder=\"0\" marginwidth=\"0\" marginheight=\"0\" scrolling=\"no\"><\/iframe><\/p>\n<blockquote class=\"wp-embedded-content\" data-secret=\"cPYSXD8uVl\"><p><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2022\/09\/19\/discurso-sobre-la-libertad-de-los-antiguos-comparada-con-la-de-los-modernos-por-benjamin-constant\/\">&#8220;DISCURSO SOBRE LA LIBERTAD DE LOS ANTIGUOS COMPARADA CON LA DE LOS MODERNOS&#8221;, por Benjamin Constant<\/a><\/p><\/blockquote>\n<p><iframe loading=\"lazy\" class=\"wp-embedded-content\" sandbox=\"allow-scripts\" security=\"restricted\" style=\"position: absolute; clip: rect(1px, 1px, 1px, 1px);\" title=\"\u00ab&#8220;DISCURSO SOBRE LA LIBERTAD DE LOS ANTIGUOS COMPARADA CON LA DE LOS MODERNOS&#8221;, por Benjamin Constant\u00bb \u2014 Punto Cr\u00edtico Derechos Humanos\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2022\/09\/19\/discurso-sobre-la-libertad-de-los-antiguos-comparada-con-la-de-los-modernos-por-benjamin-constant\/embed\/#?secret=PYDvVraHTI#?secret=cPYSXD8uVl\" data-secret=\"cPYSXD8uVl\" width=\"500\" height=\"282\" frameborder=\"0\" marginwidth=\"0\" marginheight=\"0\" scrolling=\"no\"><\/iframe><\/p>\n<blockquote class=\"wp-embedded-content\" data-secret=\"KXPbkzZjkj\"><p><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2022\/10\/18\/la-ley-de-pobres-y-la-revuelta-campesina-inglesa-en-el-siglo-xviii\/\">LA LEY DE POBRES y la Revuelta Campesina Inglesa en el Siglo XVIII: \u201cLa ley que obligaba a los trabajadores a aceptar cualquier salario que les ofrecieran y as\u00ed quedar totalmente a merced del capitalista\u201d.<\/a><\/p><\/blockquote>\n<p><iframe loading=\"lazy\" class=\"wp-embedded-content\" sandbox=\"allow-scripts\" security=\"restricted\" style=\"position: absolute; clip: rect(1px, 1px, 1px, 1px);\" title=\"\u00abLA LEY DE POBRES y la Revuelta Campesina Inglesa en el Siglo XVIII: \u201cLa ley que obligaba a los trabajadores a aceptar cualquier salario que les ofrecieran y as\u00ed quedar totalmente a merced del capitalista\u201d.\u00bb \u2014 Punto Cr\u00edtico Derechos Humanos\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2022\/10\/18\/la-ley-de-pobres-y-la-revuelta-campesina-inglesa-en-el-siglo-xviii\/embed\/#?secret=CfcmewbJsY#?secret=KXPbkzZjkj\" data-secret=\"KXPbkzZjkj\" width=\"500\" height=\"282\" frameborder=\"0\" marginwidth=\"0\" marginheight=\"0\" scrolling=\"no\"><\/iframe><\/p>\n<blockquote class=\"wp-embedded-content\" data-secret=\"DfUtNAdbbF\"><p><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2022\/09\/11\/el-estado-de-derecho-contra-el-estado-de-codicia-edmund-burke-contra-la-compania-britanica-de-las-indias-orientales-parte-1\/\">EL ESTADO DE DERECHO CONTRA EL ESTADO DE CODICIA: Edmund Burke contra la Compa\u00f1\u00eda Brit\u00e1nica de las Indias Orientales (Parte 1)<\/a><\/p><\/blockquote>\n<p><iframe loading=\"lazy\" class=\"wp-embedded-content\" sandbox=\"allow-scripts\" security=\"restricted\" style=\"position: absolute; clip: rect(1px, 1px, 1px, 1px);\" title=\"\u00abEL ESTADO DE DERECHO CONTRA EL ESTADO DE CODICIA: Edmund Burke contra la Compa\u00f1\u00eda Brit\u00e1nica de las Indias Orientales (Parte 1)\u00bb \u2014 Punto Cr\u00edtico Derechos Humanos\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2022\/09\/11\/el-estado-de-derecho-contra-el-estado-de-codicia-edmund-burke-contra-la-compania-britanica-de-las-indias-orientales-parte-1\/embed\/#?secret=4BJoS3R6R3#?secret=DfUtNAdbbF\" data-secret=\"DfUtNAdbbF\" width=\"500\" height=\"282\" frameborder=\"0\" marginwidth=\"0\" marginheight=\"0\" scrolling=\"no\"><\/iframe><\/p>\n<blockquote class=\"wp-embedded-content\" data-secret=\"WjLvAIiPEU\"><p><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2024\/04\/02\/metafisica-de-las-costumbres-3-de-la-division-de-una-metafisica-de-las-costumbres\/\">METAF\u00cdSICA DE LAS COSTUMBRES 3: &#8220;PRINCIPIOS METAF\u00cdSICOS DEL DERECHO&#8221;, por Inmanuel Kant (1785): De la divisi\u00f3n de una metaf\u00edsica de las costumbres<\/a><\/p><\/blockquote>\n<p><iframe loading=\"lazy\" class=\"wp-embedded-content\" sandbox=\"allow-scripts\" security=\"restricted\" style=\"position: absolute; 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Tratado de la naturaleza humana Ensayo para introducir el m\u00e9todo del razonamiento experimental en los asuntos morales David Hume &nbsp; David Hume naci\u00f3 en Edimburgo el 20 de <a class=\"mh-excerpt-more\" href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2024\/04\/23\/de-la-obligacion-de-las-promesas-por-david-hume\/\" title=\"\u00abDe la obligaci\u00f3n de las promesas\u00bb, por David Hume\">[&#8230;]<\/a><\/p>\n<\/div>","protected":false},"author":3,"featured_media":2296140,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[8],"tags":[82],"class_list":{"0":"post-2295738","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","7":"category-filosofia","8":"tag-hume"},"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2295738","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2295738"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2295738\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/media\/2296140"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2295738"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2295738"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2295738"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}