{"id":2293309,"date":"2024-02-15T00:05:09","date_gmt":"2024-02-14T23:05:09","guid":{"rendered":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/?p=2293309"},"modified":"2024-02-12T18:19:25","modified_gmt":"2024-02-12T17:19:25","slug":"la-fraga-de-cecebre-por-wenceslao-fernandez-florez","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2024\/02\/15\/la-fraga-de-cecebre-por-wenceslao-fernandez-florez\/","title":{"rendered":"LA FRAGA DE CECEBRE, por Wenceslao Fern\u00e1ndez Fl\u00f3rez"},"content":{"rendered":"<p>&nbsp;<\/p>\n<h2 style=\"text-align: center;\" align=\"center\"><span style=\"font-size: 24pt;\">LA FRAGA DE CECEBRE<\/span><\/h2>\n<div class=\"code-block code-block-1\">\n<div id=\"22617-19\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Por Wenceslao Fern\u00e1ndez Fl\u00f3rez (1885-1964)<\/span><\/div>\n<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/div>\n<div><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-2293456 size-full\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/Para-portada-Bosque-encantado-Wenceslao-FF.jpg\" alt=\"LA FRAGA DE CECEBRE\" width=\"640\" height=\"426\" data-id=\"2293456\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/Para-portada-Bosque-encantado-Wenceslao-FF.jpg 640w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/Para-portada-Bosque-encantado-Wenceslao-FF-300x200.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><\/div>\n<div>\u00a0<\/div>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Un d\u00eda llegaron unos hombres a la <strong>fraga de Cecebre<\/strong>, abrieron un agujero, clavaron un poste y lo aseguraron apisonando guijarros y tierra a su alrededor. Subieron luego por \u00e9l, le prendieron varios hilos met\u00e1licos y se marcharon para continuar el tendido de la l\u00ednea.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Las plantas que hab\u00eda en torno del reciente hu\u00e9sped de la fraga permanecieron durante varios d\u00edas cohibidas con su presencia, porque su timidez es muy grande. Al fin, la que estaba m\u00e1s cerca de \u00e9l, que era un pino alto, alto, recio y recto, dijo:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">&#8211;<em>Han plantado un nuevo \u00e1rbol en la fraga<\/em>.<span id=\"more-9171\"><\/span>\u00a0Y la noticia, propagada por las hojas del eucalipto que rozaban al pino, y por las del casta\u00f1o que rozaban al eucalipto, y por las del roble que tocaban las del casta\u00f1o, y las del abedul que se mezclaban con las del roble, se extendi\u00f3 por toda la espesura. Los troncos m\u00e1s elevados miraban por encima de las copas de los dem\u00e1s, y cuando el viento separaba la fronda, los m\u00e1s apartados se asomaban para mirar.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">&#8211;<em>\u00bfC\u00f3mo es? \u00bfC\u00f3mo es?<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">&#8211;<em>Pues es<\/em> -dijo el pino- <em>de una especie muy rara. Tiene el tronco negro hasta m\u00e1s de una vara sobre la tierra, y despu\u00e9s parece de un blanco gris\u00e1ceo. Resulta muy elegante<\/em>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">&#8211;<em>\u00a1Es muy elegante, muy elegante!<\/em> -transmitieron unas hojas a otras.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">&#8211;<em>Sus frutos<\/em> -continu\u00f3 el pino fij\u00e1ndose en los aisladores- <em>son blancos como las piedras de cuarzo y m\u00e1s lisos y m\u00e1s brillantes que las hojas del acebo<\/em>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Dej\u00f3 que la noticia llegase a los confines de la fraga y sigui\u00f3:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">&#8211;<em>Sus ramas son delgad\u00edsimas y tan largas que no puedo ver d\u00f3nde terminan. Ocho se extienden hacia donde el sol nace y ocho hacia donde el sol muere. Ni se tuercen ni se desmayan, y es imposible distinguir en ellas un nudo, ni una hoja ni un brote. Pienso que quiz\u00e1 no sea \u00e9sta su \u00e9poca de reto\u00f1ar, pero no lo s\u00e9. Nunca vi un \u00e1rbol parecido<\/em>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Todas las plantas del bosque comentaron al nuevo vecino y convinieron en que deb\u00eda de tratarse de un ejemplar muy importante. Una zarza que se apresur\u00f3 a enroscarse en \u00e9l declar\u00f3 que en su interior se escuchaban vibraciones, algo as\u00ed como un timbre que sonase a gran distancia, como un temblor met\u00e1lico del que no era capaz de dar una descripci\u00f3n m\u00e1s precisa porque no hab\u00eda o\u00eddo nada semejante en los dem\u00e1s troncos a los que se hab\u00eda arrimado. Y esto aument\u00f3 el respeto en los otros \u00e1rboles y el orgullo de tenerlo entre ellos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Ninguno se atrev\u00eda a dirigirse a \u00e9l, y \u00e9l, tieso, r\u00edgido, no parec\u00eda haber notado las presencias ajenas. Pero una tarde de mayo el pino alto, recio y recto se decidi\u00f3\u2026 sin saber c\u00f3mo. Su tronco era magn\u00edfico y val\u00eda muy bien veinte duros, aunque \u00e9l ni siquiera lo sospechaba y acaso, de saberlo, tampoco cambiase su car\u00e1cter humilde y sencillo. El caso es que aquella tarde fue la m\u00e1s hermosa de la primavera; las hojas, de un verde nuevo, eran grandes ya y cumpl\u00edan sus funciones con el vigor de \u00f3rganos juveniles; la savia recog\u00eda del suelo h\u00famedo sustancias embriagadoras; todo el campo estaba lleno de flores silvestres y unas nubecillas se iban aproximando con lentitud al <em>Poniente<\/em>, prepar\u00e1ndose para organizar una fiesta de colores al marcharse el sol. Quiso la suerte que una leve brisa acudiese a meter sus dedos suaves entre la cabellera de la fronda, tupida y olorosa como la de una novia, y bajo aquella caricia la fraga ronrone\u00f3 un poquito, igual que un gato al que rascasen la cabeza, y luego se puso a cantar.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Como estaba contenta y en la plenitud de su vigor, prefiri\u00f3 de su repertorio una canci\u00f3n burlesca: la que copia el atenuado fragor del tren cuando avanza, todav\u00eda muy lejos, entre los pinares de <em>Gu\u00edsamo<\/em>. Es la que m\u00e1s divierte a los \u00e1rboles, porque lo imitan tan bien que muchos aldeanos que pasan por las veredas corren al escucharla, creyendo que el convoy est\u00e1 pr\u00f3ximo y que les ser\u00e1 dif\u00edcil alcanzarlo. Con esto los \u00e1rboles gozan como ni\u00f1os traviesos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El pino, cantando en sordina entre los largos dientes de sus hojas, ten\u00eda un papel principal en el coro del bosque y merec\u00eda la fama de dominar la onomatopeya. Su propia felicidad, el alborozo pueril de aquella diablura, le movi\u00f3 a decirle al poste:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">&#8211;<em>\u00bfNo quiere usted cantar con nosotros?<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El poste no contest\u00f3.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">&#8211;<em>Seguramente<\/em> -insisti\u00f3 el pino, inclinando su copa en una cortes\u00eda- <em>su voz es delicada y armoniosa, y a todos nos agradar\u00e1 que se una a las nuestras<\/em>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El poste silb\u00f3 malhumorado.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">&#8211;<em>\u00bfY a qu\u00e9 viene eso? \u00bfQu\u00e9 cantan ustedes?<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">&#8211;<em>Imitamos a un tren remoto<\/em>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">&#8211;<em>\u00bfY para qu\u00e9? \u00bfSon ustedes el tren?<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">&#8211;<em>No<\/em> -reconoci\u00f3 el pino, avergonzado.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">&#8211;<em>Entonces, \u00bfqu\u00e9 pretenden con esa mixtificaci\u00f3n? Ya que usted me interpela, le dir\u00e9 que no encuentro seria su conducta<\/em>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">&#8211;<em>\u00bfQuiz\u00e1 le agrada m\u00e1s la canci\u00f3n de la lluvia?<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">&#8211;<em>No<\/em>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">&#8211;<em>\u00bfAcaso la canci\u00f3n del mar?<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">&#8211;<em>Ninguna de ellas. Este es un bosque sin formalidad. \u00bfQui\u00e9n podr\u00eda creer que \u00e1rboles tan talludos pasasen el tiempo cantando como ranas?<\/em> <em>Yo no canto nunca, susurro apenas. Si ustedes acercasen a m\u00ed sus o\u00eddos, escuchar\u00edan el murmullo de una conversaci\u00f3n, porque a trav\u00e9s de m\u00ed pasan las conversaciones de los hombres. Eso s\u00ed que es maravilloso. Sepan que vivo consagrado a la ciencia y que yo mismo soy ciencia y que todo lo que ustedes hacen a mi alrededor lo reputo como bagatela y sensibler\u00eda, si alguna vez me digno abandonar mis abstracciones y reparar en ello<\/em>.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-2293454\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/FLORES-DE-AGUA-300x199.jpg\" alt=\"\" width=\"440\" height=\"292\" data-id=\"2293454\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/FLORES-DE-AGUA-300x199.jpg 300w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/FLORES-DE-AGUA.jpg 765w\" sizes=\"auto, (max-width: 440px) 100vw, 440px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">La opini\u00f3n del poste pronto fue conocida en toda la <em>fraga<\/em> y ya no se atrevieron a entregarse a aquel entretenimiento que el \u00e1rbol extra\u00f1o y solemne, de ramas de alambre, acusaba de frivolidad.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Lleg\u00f3 el verano y los p\u00e1jaros se hicieron entre la fronda tan numerosos como las mismas hojas. El eucalipto, que era m\u00e1s alto que el pino y que los m\u00e1s viejos \u00e1rboles, daba albergue a una pareja de cuervos y estaba orgulloso de haber sido elegido, porque esas aves buscan siempre los c\u00falmenes muy elevados y de acceso dif\u00edcil. Un d\u00eda en que su esencia se evaporaba al fuerte sol con tanta abundancia que todo el bosque ol\u00eda a eucalipto, se decidi\u00f3 a conversar con el poste y le dijo:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">&#8211;<em>He notado que no adopt\u00f3 usted ning\u00fan nido, se\u00f1or. Quiz\u00e1 porque no conoce a\u00fan a los p\u00e1jaros que aqu\u00ed viven y no ha hecho su elecci\u00f3n. Me gustar\u00eda orientarle, pues supongo que usted sostendr\u00eda un nido con agrado. Nos convierten en algo as\u00ed como un regazo maternal. Yo alojo a unos cuervos. No molestan, pero confieso que son poco decorativos. Quisiera <a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/El_bosque_animado\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft wp-image-2293452\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/el-bosque-animado-Libro-199x300.webp\" alt=\"\" width=\"240\" height=\"363\" data-id=\"2293452\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/el-bosque-animado-Libro-199x300.webp 199w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/el-bosque-animado-Libro.webp 501w\" sizes=\"auto, (max-width: 240px) 100vw, 240px\" \/><\/a>recomendarle a usted las orop\u00e9ndolas. Ya habr\u00e1 visto que hay orop\u00e9ndolas en Cecebre. Pues bien, cuelgan sus nidos con tanta belleza y originalidad que no desmerecer\u00edan de las que a usted le ennoblecen<\/em>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El poste cruji\u00f3:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">&#8211;<\/span><em><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00bfPara qu\u00e9 quiero yo sostener nidos de p\u00e1jaros y soportar sus arrullos y aguantar su prole? \u00bfMe ha tomado usted por una nodriza? \u00bfCree que soy capaz de alcahuetear amor\u00edos? Puesto que usted me habla de ello, le dir\u00e9 que repruebo esa debilidad que induce a los \u00e1rboles de este bosque a servir de hospederos a tantas avecillas in\u00fatiles que no alcanzan m\u00e1s que a gorjear. Sepa de una vez para siempre que no se atrever\u00e1n a faltarme al respeto amasando sobre m\u00ed briznas de barro. Los p\u00e1jaros que yo soporto son de vidrio o de porcelana, y no les hace falta plumaje de colorines, ni lanzar\u00e1n un trino por nada del mundo. \u00bfC\u00f3mo podr\u00eda yo servir a la civilizaci\u00f3n y al progreso si perdiese el tiempo con la cr\u00eda de pajaritos?<\/span><\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Estas palabras circularon en seguida por la <em>fraga<\/em>, y los \u00e1rboles hicieron lo posible para desprenderse de los nidos y para ahogar entre sus hojas el charloteo de los hu\u00e9spedes alados que iban a posarse en las ramas.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Sobre el tronco del pino resbalaron una vez di\u00e1fanas gotas de resina que quedaron all\u00ed, inmovilizadas, como una larga sarta de brillantes. De ellas arrancaba el sol destellos de los siete colores, y el pino estaba satisfecho de ser tan esbelto, tan oloroso y tan enjoyado, una maravilla viviente.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">&#8211;<em>\u00bfSe ha fijado usted en mis collares?<\/em> -se atrevi\u00f3 a preguntar al vecino.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">&#8211;<em>S\u00ed<\/em> -aprob\u00f3 esta vez el poste-; <em>claro que usted llama collares a lo que no son m\u00e1s que gotas de resina. Pero la resina es buena: es aisladora (el pino ignoraba de qu\u00e9), y es m\u00e1s digno producirla que dedicarse a dar casta\u00f1as, como ese \u00e1rbol gordo que est\u00e1 detr\u00e1s de usted. Cierto es que, por muchos esfuerzos que usted haga, no conseguir\u00e1 crear un aislador tan bueno como los m\u00edos, pero algo es algo. Le aconsejo que se deje dar unos cortes en el tronco, a un metro del suelo, y as\u00ed segregar\u00e1 m\u00e1s resina.<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">&#8211;<\/span><em><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00bfNo ser\u00e1 muy debilitante? -temi\u00f3, estremeci\u00e9ndose el pino.<\/span><\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">&#8211;<em>Naturalmente, debilita mucho, pero resulta m\u00e1s serio. No crea usted que eso se opone a hacer una buena carrera.<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">&#8211;<em>\u00a1Ah!<\/em> -exclam\u00f3 el \u00e1rbol, que segu\u00eda sin entender.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">&#8211;<em>Hasta le favorece, si se me apura. Conoc\u00ed varios pinos que fueron sangrados abundantemente, que trabajaron desde su edad adulta para la Resinera Espa\u00f1ola. Y ah\u00ed los tiene usted ahora con muy buenos puestos en la l\u00ednea telegr\u00e1fica del Norte, dedicados tambi\u00e9n a la ciencia<\/em>.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\"><strong>El hueco que deja en un bosque un \u00e1rbol a\u00f1oso es tan entristecedor y tan visible como el que deja un muerto en su hogar. \u00danicamente el poste pareci\u00f3 alegrarse<\/strong><\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Aquel a\u00f1o los vendavales de invierno fueron prolongados y duros. Durante varios d\u00edas seguidos los \u00e1rboles no conocieron el reposo. Incesantemente encorvados, cabeceando y retorci\u00e9ndose, llenaban el bosque del ruido siniestro de sus crujidos y del batir de sus ramas. Les era imposible descansar de tan violento ejercicio y sus hojas secas, arrebatadas por el hurac\u00e1n, parec\u00edan llevar demandas de socorro. Temblaban desde las ra\u00edces hasta las m\u00e1s d\u00e9biles ramas, y el viento no se compadec\u00eda. A la tercera noche, un cedro no pudo m\u00e1s y se desplom\u00f3 roto. Las ramas de algunos compa\u00f1eros pr\u00f3ximos intentaron sostenerlo, pero estaban cansadas tambi\u00e9n y se quebraron y dejaron resbalar hasta el suelo al bello gigante, con un golpe que reson\u00f3 m\u00e1s all\u00e1 de la <em>fraga<\/em>. Todo fue duelo. <em>El hueco que deja en un bosque un \u00e1rbol a\u00f1oso es tan entristecedor y tan visible como el que deja un muerto en su hogar. \u00danicamente el poste pareci\u00f3 alegrarse<\/em>.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\">Al fin se decidi\u00f3 a cumplir su destino. Ahora podr\u00e1n hacerse de \u00e9l muy hermosas puertas, que es para lo que hab\u00eda nacido; no para esconder gorriones y para tararear tonter\u00edas. Y ustedes aprendan de \u00e9l. \u00bfQu\u00e9 hace ah\u00ed ese nogal? Otros muchos m\u00e1s j\u00f3venes he tratado yo cuando se estaban convirtiendo en mesas de comedor y en tresillos para gabinete. \u00bfY aquel casta\u00f1o gordo, tan pomposo y tan in\u00fatil? \u00bfA qu\u00e9 espera para dar de s\u00ed varios aparadores?<\/span><\/strong><\/p>\n<\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">&#8211;<em>Al fin se decidi\u00f3 a cumplir su destino<\/em> \u2013declar\u00f3-. <em>Ahora podr\u00e1n hacerse de \u00e9l muy hermosas puertas, que es para lo que hab\u00eda nacido; no para esconder gorriones y para tararear tonter\u00edas. Y ustedes aprendan de \u00e9l. \u00bfQu\u00e9 hace ah\u00ed ese nogal? Otros muchos m\u00e1s j\u00f3venes he tratado yo cuando se estaban convirtiendo en mesas de comedor y en tresillos para gabinete. \u00bfY aquel casta\u00f1o gordo, tan pomposo y tan in\u00fatil? \u00bfA qu\u00e9 espera para dar de s\u00ed varios aparadores? \u00a1Pues me parece a m\u00ed que ya es tiempo de que tenga juicio y piense en trabajar gravemente! \u00a1Vaya una fraga \u00e9sta! \u00a1No hay quien la resista! Si yo no estuviese absorto en mis labores t\u00e9cnicas, no podr\u00eda vivir aqu\u00ed<\/em>.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<figure id=\"attachment_2293466\" aria-describedby=\"caption-attachment-2293466\" style=\"width: 240px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Wenceslao_Fern%C3%A1ndez_Fl%C3%B3rez\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-2293466\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/Wenceslao-Fernandez-Florez-Caricatura-1-220x300.jpg\" alt=\"\" width=\"240\" height=\"327\" data-id=\"2293466\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/Wenceslao-Fernandez-Florez-Caricatura-1-220x300.jpg 220w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/Wenceslao-Fernandez-Florez-Caricatura-1-752x1024.jpg 752w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/Wenceslao-Fernandez-Florez-Caricatura-1-768x1046.jpg 768w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/Wenceslao-Fernandez-Florez-Caricatura-1.jpg 900w\" sizes=\"auto, (max-width: 240px) 100vw, 240px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-2293466\" class=\"wp-caption-text\"><span style=\"color: #008000;\">Wenceslao Fern\u00e1ndez Fl\u00f3rez<\/span><\/figcaption><\/figure>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Los pareceres de aquel vecino tan raro y solemne influyeron profundamente en los \u00e1rboles. Las mimbreras se jactaban de tener parentesco con \u00e9l porque sus finas y rectas varillas se asemejaban algo a los alambres; el casta\u00f1o dej\u00f3 secar sus hojas porque se avergonzaba de ser tan frondoso; distintos \u00e1rboles consintieron en morir para comenzar a ser serios y \u00fatiles, y todo el bosque, grave y entristecido, parec\u00eda enfermo, hasta el punto de que los p\u00e1jaros no lo prefer\u00edan ya como morada.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Pasado cierto tiempo, volvieron al lugar unos hombres muy semejantes a los que hab\u00edan tra\u00eddo el poste; lo examinaron, lo golpearon con unas herramientas, comprobando la fofez de la madera carcomida por larvas de insectos, y lo derribaron. Tan minado estaba, que al caer se rompi\u00f3.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El bosque hall\u00e1base conmovido por aquel tremendo acontecimiento. La curiosidad era tan intensa que la savia corr\u00eda con mayor prisa. Quiz\u00e1 ahora pudieran conocer, por los dibujos del le\u00f1o, la especie a que pertenec\u00eda aquel ser respetable, austero y caviloso.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">&#8211;<em>\u00a1Mira e inf\u00f3rmanos!<\/em> -rogaron los \u00e1rboles al pino.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Y el pino mir\u00f3.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">&#8211;<em>\u00bfQu\u00e9 ten\u00eda dentro?<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Y el pino dijo:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">&#8211;<em>Polilla<\/em>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00bf<em>Qu\u00e9 m\u00e1s?<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Y el pino mir\u00f3 de nuevo:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">&#8211;<em>Polvo<\/em>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">&#8211;<em>\u00bfQu\u00e9 m\u00e1s?<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Y el pino anunci\u00f3, dejando de mirar:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">&#8211;<strong><em>Muerte. Ya estaba muerto. Siempre estuvo muerto<\/em><\/strong>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Aquel d\u00eda el bosque, decepcionado, call\u00f3. Al siguiente enton\u00f3 la alegre canci\u00f3n en que imita a la presa del molino. Los p\u00e1jaros volvieron. Ning\u00fan \u00e1rbol torn\u00f3 a pensar en convertirse en sillas y en trincheros. La fraga recuper\u00f3 de golpe su alma ingenua, en la que toda la ciencia consiste en saber que de cuanto se puede ver, hacer o pensar, sobre la tierra, lo m\u00e1s prodigioso, lo m\u00e1s profundo, lo m\u00e1s grave es esto: vivir.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\">Aquel d\u00eda el bosque, decepcionado, call\u00f3. Al siguiente enton\u00f3 la alegre canci\u00f3n en que imita a la presa del molino. Los p\u00e1jaros volvieron. Ning\u00fan \u00e1rbol torn\u00f3 a pensar en convertirse en sillas y en trincheros. La fraga recuper\u00f3 de golpe su alma ingenua, en la que toda la ciencia consiste en saber que de cuanto se puede ver, hacer o pensar, sobre la tierra, lo m\u00e1s prodigioso, lo m\u00e1s profundo, lo m\u00e1s grave es esto: vivir.<\/span><\/strong><\/p>\n<\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/El_bosque_animado_(pel%C3%ADcula)\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-2293455\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/el_bosque_animado-507729846-large-209x300.jpg\" alt=\"\" width=\"280\" height=\"402\" data-id=\"2293455\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/el_bosque_animado-507729846-large-209x300.jpg 209w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/el_bosque_animado-507729846-large-713x1024.jpg 713w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/el_bosque_animado-507729846-large-768x1104.jpg 768w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/el_bosque_animado-507729846-large.jpg 835w\" sizes=\"auto, (max-width: 280px) 100vw, 280px\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/author\/punto-critico\/\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-48\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2016\/11\/Mosca_Punto_Cr\u00edtico_40.png\" alt=\"\" width=\"80\" height=\"80\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<div class=\"mh-excerpt\"><p>&nbsp; LA FRAGA DE CECEBRE Por Wenceslao Fern\u00e1ndez Fl\u00f3rez (1885-1964) \u00a0 \u00a0 Un d\u00eda llegaron unos hombres a la fraga de Cecebre, abrieron un agujero, clavaron un poste y lo aseguraron apisonando guijarros y tierra <a class=\"mh-excerpt-more\" href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2024\/02\/15\/la-fraga-de-cecebre-por-wenceslao-fernandez-florez\/\" title=\"LA FRAGA DE CECEBRE, por Wenceslao Fern\u00e1ndez Fl\u00f3rez\">[&#8230;]<\/a><\/p>\n<\/div>","protected":false},"author":3,"featured_media":2293475,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[10],"tags":[],"class_list":["post-2293309","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","category-miscelanea"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2293309","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2293309"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2293309\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/media\/2293475"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2293309"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2293309"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2293309"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}