{"id":2292215,"date":"2024-03-23T00:05:39","date_gmt":"2024-03-22T23:05:39","guid":{"rendered":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/?p=2292215"},"modified":"2024-03-22T12:54:21","modified_gmt":"2024-03-22T11:54:21","slug":"howard-zinn-6-los-intimamente-oprimidos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2024\/03\/23\/howard-zinn-6-los-intimamente-oprimidos\/","title":{"rendered":"HOWARD ZINN: LA OTRA HISTORIA DE LOS ESTADOS UNIDOS (Desde 1492 hasta el presente): Cap\u00edtulo 6: \u00abLos \u00edntimamente oprimidos\u00bb"},"content":{"rendered":"<h2 style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\">LOS \u00cdNTIMAMENTE OPRIMIDOS<\/span><\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2024\/02\/18\/indice-la-otra-historia-de-los-estados-unidos-de-howard-zinn\/\"><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\">\u00cdNDICE: \u00abLa otra historia de los Estados Unidos\u00bb, de Howard Zinn<\/span><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 24pt;\"><strong>Cap\u00edtulo 6<\/strong><\/span><\/p>\n<h2 style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 24pt;\">LOS \u00cdNTIMAMENTE OPRIMIDOS<\/span><\/h2>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 18pt;\"><strong><i><span style=\"vertical-align: inherit;\">A People&#8217;s History of the United States<\/span><\/i><\/strong><\/span><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-2292554 size-full\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/independencia_de_los_estados_unidos_de_america_resumen_corto_2957_600.jpg\" alt=\"LOS \u00cdNTIMAMENTE OPRIMIDOS\" width=\"422\" height=\"305\" data-id=\"2292554\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/independencia_de_los_estados_unidos_de_america_resumen_corto_2957_600.jpg 422w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/independencia_de_los_estados_unidos_de_america_resumen_corto_2957_600-300x217.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 422px) 100vw, 422px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Si leemos los libros de historia m\u00e1s ortodoxos, <strong>es posible que nos olvidemos de la mitad de la poblaci\u00f3n del pa\u00eds<\/strong>. Los exploradores fueron hombres, los terratenientes y comerciantes fueron hombres, los l\u00edderes pol\u00edticos eran hombres, y tambi\u00e9n lo eran las figuras militares. <strong>La propia invisibilidad de las mujeres y el olvido a que eran sometidas, se\u00f1alan su condici\u00f3n sumergida<\/strong>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En su invisibilidad, eran algo as\u00ed como los esclavos negros (<em>lo que otorgaba una doble opresi\u00f3n a la mujer esclava<\/em>). La unicidad biol\u00f3gica de la mujer, como el color de la piel y los rasgos faciales de los negros, lleg\u00f3 a ser una raz\u00f3n para que se las tratara como a seres inferiores, aunque por sus caracter\u00edsticas f\u00edsicas resultaban convenientes para los hombres, que pod\u00edan usar, explotar y desear a alguien que era, a la vez, su sirviente, compa\u00f1era sexual, amiga y parturienta-profesora-guardiana de sus hijos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Debido a esta relaci\u00f3n de intimidad y a su larga conexi\u00f3n con los ni\u00f1os, hab\u00eda un paternalismo especial que ocasionalmente, en especial ante una demostraci\u00f3n de fuerza, pod\u00eda convertirse en un trato de igual a igual. <strong>Pero una opresi\u00f3n tan privada iba a ser muy dif\u00edcil de desterrar<\/strong>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En las sociedades m\u00e1s primitivas -en Am\u00e9rica y en otros sitios-, donde la propiedad era com\u00fan y las familias eran extensas y complicadas, con t\u00edos y t\u00edas y abuelas y abuelos conviviendo juntos, parece que <strong>las mujeres eran tratadas con m\u00e1s igualdad que en las sociedades blancas que luego las conquistaron y les llevaron la \u00ab<em>civilizaci\u00f3n<\/em>\u00bb y la propiedad privada<\/strong>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>En las tribus <em>zu\u00f1i<\/em> del Suroeste, por ejemplo, las extensas familias &#8211; grandes clanes- estaban basadas en la mujer, cuyo marido ven\u00eda a vivir con su familia<\/strong>. Se daba por hecho que <strong>las mujeres eran propietarias de las casas, y que los campos eran de los clanes, y que las mujeres ten\u00edan derechos iguales sobre lo que se produc\u00eda<\/strong>. Una mujer gozaba de m\u00e1s seguridad porque estaba con su propia familia, y se pod\u00eda divorciar del hombre cuando quisiera, manteniendo su propiedad. <strong>Ser\u00eda una exageraci\u00f3n decir que a las mujeres se las trataba igual que a los hombres; pero eran tratadas con respeto, y la naturaleza comunal de la sociedad les daba una categor\u00eda superior<\/strong>.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-2292596 size-mh-magazine-content\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/indios-en-familia-331x381.png\" alt=\"\" width=\"331\" height=\"381\" data-id=\"2292596\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Los <strong>ritos inici\u00e1ticos de los <em>sioux<\/em> <\/strong>llenaban de orgullo a las j\u00f3venes <em><strong>sioux<\/strong><\/em>:<\/span><\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #008000;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt;\">Anda por el buen camino, hija m\u00eda, y te seguir\u00e1n las manadas de b\u00fafalos, anchas y oscuras, desplaz\u00e1ndose como sombras de nubes sobre los p\u00e1ramos&#8230; Haz tu deber con respeto, gentileza y modestia, hija m\u00eda. Y anda con orgullo. Si pierden el orgullo y la virtud las mujeres, vendr\u00e1 la primavera pero las ca\u00f1adas de los b\u00fafalos se llenar\u00e1n de hierba. S\u00e9 fuerte, con el coraz\u00f3n fuerte y c\u00e1lido de la tierra. Ning\u00fan pueblo sucumbe hasta que sus mujeres se quedan d\u00e9biles y sin honor&#8230;<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Las condiciones en que vinieron los colonos a Am\u00e9rica crearon diferentes situaciones para las mujeres. En los sitios en que las colonias se formaban casi exclusivamente de hombres, se importaba a las mujeres como esclavas del sexo, productoras de hijos o compa\u00f1eras<\/strong>. En 1619, el a\u00f1o en que llegaron los primeros esclavos negros a <em>Virginia<\/em>, desembarcaron en <em>Jamestown<\/em> noventa mujeres: \u00ab<em>Personas agradables, j\u00f3venes e incorruptas&#8230; vendidas como esposas a los colonos con su propio consentimiento, siendo su precio el coste de su propio transporte<\/em>\u00ab. <strong>Muchas mujeres llegaron en esos primeros a\u00f1os como criadas contratadas -muchas de ellas menores de edad- y vivieron vidas no muy diferentes a las de los esclavos, salvo que el per\u00edodo de servicio ten\u00eda fecha de caducidad<\/strong>. Ten\u00edan que ser obedientes a sus amos y se\u00f1oras. Seg\u00fan los autores de <strong><em>America&#8217;s Working Women<\/em><\/strong> (<strong><em>Baxandall, Gordon, y Reverby<\/em><\/strong>):<\/span><\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\">Se las pagaba mal y a menudo se las trataba mal y con severidad, sin comida nutritiva ni privacidad.<\/span><\/strong><\/p>\n<\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-2292592\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/Zuni-300x169.jpg\" alt=\"\" width=\"440\" height=\"248\" data-id=\"2292592\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/Zuni-300x169.jpg 300w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/Zuni-1024x576.jpg 1024w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/Zuni-768x432.jpg 768w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/Zuni-678x381.jpg 678w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/Zuni.jpg 1280w\" sizes=\"auto, (max-width: 440px) 100vw, 440px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">L\u00f3gicamente, <strong>esas terribles condiciones provocaban resistencia<\/strong>. Por ejemplo, en 1645, el <strong><em>Tribunal General de Connecticut<\/em> <\/strong>orden\u00f3 que una tal \u00ab<em>Susan C., sea enviada a la casa de correcci\u00f3n y sea sometida a trabajos forzados y a una dieta de comida tosca&#8230;\u00bb<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>El abuso sexual de las criadas por parte de los amos se hizo muy frecuente<\/strong>. En 1756, <strong>Elizabeth Sprigs<\/strong> escribi\u00f3 a su padre acerca de su servitud:<\/span><\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #008000;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt;\">Lo que sufrimos aqu\u00ed las inglesas est\u00e1 m\u00e1s alla de lo que pod\u00e1is concebir los que est\u00e1is en Inglaterra. Baste con decir que yo, una de las infelices, sufro d\u00eda y noche&#8230; con el \u00fanico consuelo de que t\u00fa, perra, no lo haces lo suficiente.<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Los horrores que se puedan imaginar en el transporte de esclavos negros a Am\u00e9rica deben multiplicarse para las esclavas negras, que a menudo formaban una tercera parte del cargamento<\/strong>. Un negrero inform\u00f3 que:<\/span><\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #008000;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt;\">Vi a esclavas parir mientras permanec\u00edan encadenadas a cad\u00e1veres que nuestros guardianes borrachos no hab\u00edan retirado&#8230; empaquetadas como sardinas, a menudo par\u00edan entre el sudor pestilente del cargamento humano\u2026 A bordo hab\u00eda una joven negra encadenada a la cubierta que hab\u00eda perdido el conocimiento poco despu\u00e9s de ser comprada y tra\u00edda a bordo.<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Una mujer llamada <strong>Linda Brent<\/strong>, que escap\u00f3 de la esclavitud, habl\u00f3 de otro horror:<\/span><\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #008000;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt;\">Pero ahora que hab\u00eda cumplido los quince a\u00f1os, entr\u00e9 en una \u00e9poca triste en la vida de una esclava. Mi amo empez\u00f3 a susurrar palabras malsonantes en mi o\u00eddo. Por joven que fuera, no pod\u00eda permanecer al margen de su significado. Mi amo me esperaba en todas las esquinas, me recordaba que le pertenec\u00eda, jurando por el cielo y la tierra que me obligar\u00eda a someterme a \u00e9l. Si sal\u00eda a tomar un poco de aire fresco despu\u00e9s de un d\u00eda de duro trabajo, me persegu\u00edan sus pasos. Incluso si me arrodillaba en la tumba de mi madre, se cern\u00eda sobre m\u00ed su siniestra sombra. El ligero coraz\u00f3n que me hab\u00eda dado la naturaleza se hizo pesado con tristes presagios.<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Incluso las mujeres libres blancas, no compradas como criadas o esclavas, sino las esposas de los primeros colonos, se enfrentaban a situaciones de apuro<\/strong>. En el <em>Mayflower<\/em> viajaron dieciocho mujeres casadas. Tres estaban embarazadas, y una dio a luz a un beb\u00e9 muerto antes de desembarcar. Los partos y las enfermedades diezmaban a las mujeres; en la primavera s\u00f3lo cuatro de las dieciocho permanec\u00edan con vida.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Todas las mujeres cargaban con las ideas importadas de Inglaterra. La ley inglesa se resum\u00eda en un documento del a\u00f1o 1632 denominado \u00ab<strong><em>Las Leyes y Resoluciones de los Derechos de las Mujeres<\/em><\/strong>\u00ab:<\/span><\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\">En esta consolidaci\u00f3n que llamamos el matrimonio hay un lazo permanente. Es cierto que un hombre y su esposa son una persona, pero hay que entender de qu\u00e9 forma. El nuevo ser de la mujer es su superior, su compa\u00f1ero, su amo.<\/span><\/strong><\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Julia Spruill<\/strong> describe la s<strong>ituaci\u00f3n legal de la mujer en el per\u00edodo colonial<\/strong>. \u00ab<em>El control del esposo sobre la persona de la esposa tambi\u00e9n inclu\u00eda el derecho a pegarla&#8230; Pero no ten\u00eda derecho a infligir heridas permanentes en ella, ni pod\u00eda matar a su esposa&#8230;<\/em>\u00ab<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Por lo que se refiere a la propiedad:<\/strong> \u00ab<em>Adem\u00e1s de la posesi\u00f3n absoluta de la propiedad personal de su esposa y derechos vitalicios sobre sus tierras, el esposo se adue\u00f1aba de cualquier otra renta que pudiera ser suya. Recib\u00eda las retribuciones que ella ganaba con su trabajo. Era l\u00f3gico, pues, que lo ganado conjuntamente por esposo y esposa perteneciera al esposo<\/em>\u00ab.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Se consideraba un crimen que una mujer tuviera un hijo fuera del matrimonio, y los archivos de los tribunales coloniales rebosan de casos de mujeres acusadas de \u00ab<em>bastard\u00eda<\/em>\u00ab, mientras que el padre del ni\u00f1o no ten\u00eda problemas con la ley y quedaba en libertad<\/strong>. Un peri\u00f3dico colonial de 1747 reprodujo el discurso de \u00ab<em>la se\u00f1orita <strong>Polly Baker<\/strong> ante el Juzgado en Connecticut, cerca de Boston en Nueva Inglaterra, donde fue procesada por quinta vez por tener hijos bastardos<\/em>\u00ab:<\/span><\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #008000;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt;\">Me tomo la libertad de decir que pienso que esta ley, por la cual se me castiga, es poco razonable en s\u00ed, y especialmente severa conmigo. Haciendo abstraccion de la ley, no puedo concebir cual es la naturaleza de mi delito. A riesgo de mi vida, he tra\u00eddo al mundo cinco maravillosos ni\u00f1os, los he mantenido bien con mi propio trabajo, sin depender de mis conciudadanos, y lo hubiera hecho mejor si no fuera por las duras cargas y las multas que he pagado\u2026 ni tiene nadie la m\u00e1s menor queja contra m\u00ed excepto quiz\u00e1s, los ministros de la justicia, porque he tenido hijos sin estar casada, con lo cual se perdieron una tasa de matrimonio. Pero \u00bfpuede ser esto mi culpa?<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong><em>The<\/em><em> Spectator<\/em><\/strong>, un peri\u00f3dico de gran influencia en Am\u00e9rica e Inglaterra, <strong>expresaba la posici\u00f3n del padre de familia<\/strong>: \u00ab<em>No hay nada m\u00e1s gratificante para la mente del hombre que el poder y el dominio. Yo veo a mi familia como una soberan\u00eda patriarcal en la que yo soy rey y oficiante<\/em>\u00ab.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En las colonias americanas del siglo XVIII se ley\u00f3 mucho un libro de bolsillo best-seller publicado en Londres llamado <strong>Advice to a Daughter (<em>Consejos a una hija<\/em>)<\/strong>: \u00ab<em>Primero debe establecerse como un concepto b\u00e1sico general que hay desigualdad entre los sexos, y para la mejor econom\u00eda del mundo, a los hombres, que iban a ser los creadores de la Ley, se les iba a conferir una mayor porci\u00f3n de racionalidad<\/em>.\u00bb<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Resulta extraordinario que, a pesar de toda esta poderosa educaci\u00f3n, las mujeres se rebelasen<\/strong>. Las mujeres rebeldes siempre se han tenido que enfrentar a obst\u00e1culos especiales, pues viven bajo el escrutinio diario de su amo y est\u00e1n aisladas las unas de las otras en sus domicilios, vi\u00e9ndose as\u00ed desprovistas de esa camarader\u00eda diaria que ha animado los corazones de los rebeldes de otros grupos oprimidos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Anne Hutchinson<\/strong> era una mujer religiosa, madre de trece hijos, y conocedora de los remedios con hierbas. <em><strong>Desafi\u00f3 a los padres de la iglesia en los primeros a\u00f1os de la Colonia de la bah\u00eda de Massachusetts con la insistencia de que ella, y otra gente normal, pod\u00edan interpretar la Biblia por s\u00ed mismos<\/strong><\/em>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>La llevaron a juicio en dos ocasiones. La iglesia la proces\u00f3 por herej\u00eda, y el gobierno por desafiar su autoridad<\/strong>. Durante el juicio civil estaba embarazada y enferma, pero no la dejaron sentarse hasta que casi se desmay\u00f3. En el juicio religioso la interrogaron durante semanas. De nuevo estaba enferma, pero desafiaba a sus interlocutores con un conocimiento experto de la Biblia y con una elocuencia incre\u00edble. <strong>Cuando finalmente pidi\u00f3 perd\u00f3n por escrito, no se mostraron satisfechos. Dijeron \u00ab<em>El arrepentimiento no se refleja en su semblante<\/em>\u00ab<\/strong>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Fue expulsada de la colonia, y cuando en 1638 se march\u00f3 a <em>Rhode Island<\/em>, fue seguida por treinta y cinco familias. Entonces se fue a la costa de <em>Long Island<\/em>, donde unos indios -a los cuales se les hab\u00eda dejado sin tierras y que, equivocadamente, ve\u00edan en ella a un enemiga- la mataron junto con su familia. <strong>Veinte a\u00f1os despu\u00e9s la \u00fanica persona que hab\u00eda hablado en su favor durante el juicio -Mary Dyer- fue ahorcada por el gobierno de la colonia, junto con dos <em>Qu\u00e1keros<\/em> m\u00e1s, por \u00ab<em>rebeli\u00f3n, sedici\u00f3n y realizar manifestaciones presuntuosas<\/em>\u00ab<\/strong>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">La participaci\u00f3n abierta de las mujeres en la vida p\u00fablica segu\u00eda siendo excepcional, aunque en las zonas fronterizas del sur y del oeste las condiciones a veces lo hac\u00edan posible.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<figure id=\"attachment_2292593\" aria-describedby=\"caption-attachment-2292593\" style=\"width: 385px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-2292593 size-full\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/Mujeres-guerra-USA-2.jpg\" alt=\"\" width=\"385\" height=\"200\" data-id=\"2292593\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/Mujeres-guerra-USA-2.jpg 385w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/Mujeres-guerra-USA-2-300x156.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 385px) 100vw, 385px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-2292593\" class=\"wp-caption-text\"><span style=\"color: #008000;\">Vintage illustration of George Washington watching Betsy Ross sew the American flag in 1777; screen print, 1920.<\/span><\/figcaption><\/figure>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Durante la Revoluci\u00f3n, las necesidades de la guerra favorecieron el que las mujeres se involucraran en los temas p\u00fablicos<\/strong>. Formaron grupos patri\u00f3ticos, realizaron acciones anti-brit\u00e1nicas y escribieron art\u00edculos a favor de la independencia. En 1777 hubo una contrapartida femenina del <strong><em>Tea Party de Boston<\/em><\/strong> -una <em>Coffee Party <\/em>(<em>Fiesta del Caf\u00e9<\/em>), descrita por <strong>Abigail Adams<\/strong> en una carta a su marido John:<\/span><\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong><span style=\"color: #008000;\">Un comerciante eminente, rico y miserable (<em>es soltero<\/em>) ten\u00eda unas 500 libras de caf\u00e9 en su almac\u00e9n que se negaba a vender al comit\u00e9 por seis chelines la libra. Unas mujeres &#8211; unos dicen cien, otros m\u00e1s-se juntaron con un carro y ba\u00fales, marcharon hacia el almac\u00e9n, y exigieron las llaves. \u00c9l se neg\u00f3 a d\u00e1rselas. Con esto una mujer lo cogi\u00f3 del cuello y lo ech\u00f3 en el carro. Al ver que no tenia salida, les dio las llaves cuando volcaron el carro, abrieron el almac\u00e9n, sacaron el cafe ellas mismas, lo colocaron en los ba\u00fales y se alejaron. Una multitud de hombres lo observaron todo at\u00f3nitos, espectadores silenciosos de toda la transacci\u00f3n.<\/span> <\/strong><\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Diversas historiadoras han se\u00f1alado recientemente que no se ha tomado en cuenta la contribuci\u00f3n de las mujeres de clase trabajadora en la Revoluci\u00f3n americana<\/strong>, todo lo contrario que las gentiles esposas de los l\u00edderes (<strong>Dolly Madison, Martha Washington, Abigail Adams<\/strong>). <strong>Margaret Corbin<\/strong> -llamada <strong>Dirty Kate<\/strong> (<em>Catalina la Sucia<\/em>)-, <strong>Deborah Sampson Garnet<\/strong> y <strong>Molly<\/strong> <strong>Pitcher<\/strong> eran mujeres bastas de clase proletaria que los historiadores nos han presentado, maquilladitas, como \u00ab<em>se\u00f1oritas<\/em>\u00ab. As\u00ed que mientras<strong><em> las mujeres pobres que se acercaron a los campamentos para ayudar y luchar durante los \u00faltimos a\u00f1os de guerra ser\u00edan presentadas como prostitutas<\/em><\/strong>, <strong>Martha Washington<\/strong> ocup\u00f3 un lugar especial en los libros de historia por el hecho de haber visitado a su esposo en <em>Valley Forge<\/em>.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<figure id=\"attachment_14825\" aria-describedby=\"caption-attachment-14825\" style=\"width: 400px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2017\/06\/28\/viaje-al-corazon-de-las-tinieblas-de-la-violencia-domestica\/\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-14825\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/AbigailAdams_678x381-300x169.jpg\" alt=\"\" width=\"400\" height=\"225\" data-id=\"14825\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/AbigailAdams_678x381-300x169.jpg 300w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/AbigailAdams_678x381-267x150.jpg 267w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/AbigailAdams_678x381.jpg 678w\" sizes=\"auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-14825\" class=\"wp-caption-text\"><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2017\/06\/28\/viaje-al-corazon-de-las-tinieblas-de-la-violencia-domestica\/\"><span style=\"color: #008000;\">Abigail Adams<\/span><\/a><\/figcaption><\/figure>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Cuando se da fe de los impulsos feministas, es casi siempre a partir de los escritos de las mujeres privilegiadas, con un rango que les permit\u00eda expresarse m\u00e1s libremente y gozar de m\u00e1s oportunidades para escribir y lograr que sus escritos tuvieran incidencia<\/strong>. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Abigail Adams<\/strong> escribi\u00f3 a su esposo en marzo de 1776 -incluso antes de la <strong>Declaraci\u00f3n de Independencia<\/strong>:<\/span><\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\">en el nuevo c\u00f3digo de leyes que supongo ser\u00e1 necesario que redact\u00e9is no hay que poner un poder sin l\u00edmite en manos de los esposos. Recordad que todos los hombres ser\u00edan tiranos si pudieran. Si no se presta un cuidado y una atenci\u00f3n especial a las damas, estamos dispuestas a fomentar una rebelion, y no nos consideraremos obligadas a obedecer las leyes en que no tengamos representada nuestra voz.<\/span><\/strong><\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Sin embargo, <strong>Jefferson<\/strong> subray\u00f3 su frase \u00ab<em>todos los hombres son iguales<\/em>\u00bb cuando declar\u00f3 que las mujeres americanas ser\u00edan \u00abdemasiado sabias como para arrugarse la frente con la pol\u00edtica\u00bb. <strong><em>Despu\u00e9s de la Revoluci\u00f3n, ninguna de las nuevas constituciones estatales dio a las mujeres el derecho al voto salvo la de Nueva Jersey, y aboli\u00f3 ese derecho en 1807<\/em><\/strong>. <strong>La constituci\u00f3n de Nueva York excluy\u00f3 a las mujeres de ese derecho al voto utilizando espec\u00edficamente la palabra \u00ab<em>masculino<\/em>\u00ab<\/strong>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Las mujeres de clase obrera no ten\u00edan manera alguna de hacer constar los sentimientos de rebeld\u00eda que probablemente sent\u00edan ante la subordinaci\u00f3n<\/strong>. No s\u00f3lo par\u00edan grandes cantidades de hijos y con dificultades de todo tipo, sino que trabajaban en el hogar. En los tiempos de la <strong>Declaraci\u00f3n de Independencia<\/strong>, cuatro mil mujeres y ni\u00f1os de <em>Filadelfia<\/em> tej\u00edan en casa para las f\u00e1bricas locales bajo el sistema de producci\u00f3n dom\u00e9stico. Las mujeres tambi\u00e9n trabajaban como tenderas y camareras, y en muchos otros empleos.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<figure id=\"attachment_2287530\" aria-describedby=\"caption-attachment-2287530\" style=\"width: 400px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2023\/09\/20\/william-godwin-los-iluminados-robert-owen-y-william-thompson-fourier-y-algunos-fourieristas-por-max-nettlau\/\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-2287530\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/Mary-Wollstonecraft-y-William-Godwin-300x193.jpg\" alt=\"\" width=\"400\" height=\"257\" data-id=\"2287530\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/Mary-Wollstonecraft-y-William-Godwin-300x193.jpg 300w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/Mary-Wollstonecraft-y-William-Godwin-768x494.jpg 768w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/Mary-Wollstonecraft-y-William-Godwin.jpg 773w\" sizes=\"auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-2287530\" class=\"wp-caption-text\"><span style=\"color: #008000;\">En 1790 <strong>Mary Wollstonecraft<\/strong> escribi\u00f3 Vindicaci\u00f3n de los derechos del hombre, el libro que la convirti\u00f3 en la mujer m\u00e1s c\u00e9lebre del momento en Europa, poco antes de la toma de La Bastilla, y en 1792 public\u00f3 Vindicaci\u00f3n de los derechos de la mujer, la obra que se convertir\u00eda en el libro fundacional del feminismo. Durante esos a\u00f1os conoci\u00f3 a <strong>William Godwin<\/strong>, su tercer gran amor, su \u00fanico marido y el padre de su segunda hija, <strong>Mary Shelley<\/strong>, la excepcional autora de <strong><em>Frankenstein<\/em><\/strong><\/span><\/figcaption><\/figure>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Las ideas sobre la igualdad de la mujer flotaban en el aire durante y despu\u00e9s de la Revoluci\u00f3n. <strong>Tom Paine<\/strong> habl\u00f3 en favor de la igualdad de derechos para las mujeres. El libro pionero de <strong>Mary Wollstonecraft<\/strong>, de Inglaterra, <strong><em>A Vindication of the Rights of Women<\/em><\/strong>, que se imprimi\u00f3 en Estados Unidos justo despu\u00e9s de la Guerra Revolucionaria dec\u00eda:<\/span><\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\">Quiero convencer a las mujeres de que intenten adquirir fuerzas tanto mentales como corporales.<\/span><\/strong><\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Entre la Revoluci\u00f3n americana y la Guerra Civil, estaban cambiando tantos elementos de la sociedad americana que era l\u00f3gico que se produjesen cambios en la situaci\u00f3n de la mujer<\/strong>. En la Am\u00e9rica preindustrial, la necesidad pr\u00e1ctica de mujeres en la sociedad fronteriza hab\u00eda dado como resultado alguna medida igualitaria, las mujeres trabajaban en puestos importantes -publicando peri\u00f3dicos, dirigiendo curtidur\u00edas, regentando tabernas y en trabajos cualificados. Una abuela<strong>, Martha Moore Ballard<\/strong>, residente en una granja de <em>Maine<\/em> en 1795, ayud\u00f3 a nacer a m\u00e1s de mil beb\u00e9s como comadrona a lo largo de veinticinco a\u00f1os.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Ahora las mujeres eran sacadas de casa para realizar el trabajo industrial, pero al mismo tiempo se las presionaba para que se quedaran en casa, donde pod\u00edan ser controladas con m\u00e1s facilidad<\/strong>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>La idea del \u00ab<em>lugar de la mujer<\/em>\u00ab, promulgada por los hombres, fue aceptada por muchas mujeres<\/strong>. Urg\u00eda desarrollar una serie de ideas, ense\u00f1adas en la iglesia, en la escuela y en la familia, que mantuviesen a las mujeres en su sitio, incluso si ese sitio era cada vez m\u00e1s inestable. <strong>De la mujer se esperaba que fuera p\u00eda<\/strong>. Una escritora dijo \u00ab<em>La religi\u00f3n es justo lo que necesita la mujer. Sin ella, siempre est\u00e1 desasosegada e infeliz<\/em>\u00ab.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>La pureza sexual iba a ser una virtud especial de la mujer<\/strong>. El papel empezaba en edad precoz, con la adolescencia. <strong>La obediencia preparaba a la ni\u00f1a para la sumisi\u00f3n al primer compa\u00f1ero serio<\/strong>. <strong>Barbara Welter<\/strong> describe este fen\u00f3meno:<\/span><\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\">Se les supone dos cosas: primero la hembra americana tenia que ser tan infinitamente deseable y provocativa que un macho sano apenas pudiera controlarse de encontrarse en la misma habitaci\u00f3n, y la misma chica, cuando \u00ab<em>sale<\/em>\u00bb del capullo protector de la familia, est\u00e1 tan palpitante de sentimientos no dirigidos [que] se le exige que ejerza el control interior de la obediencia. Esta combinaci\u00f3n forma una especie de cintur\u00f3n de castidad social que no se abre hasta que ha llegado el esposo, y se acaba formalmente la adolescencia.<\/span><\/strong><\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Cuando en 1851 <strong>Amelia Bloomer<\/strong> sugiri\u00f3 en su publicaci\u00f3n feminista que las mujeres llevaran una especie de falda corta y pantalones para liberarse del estorbo del vestido tradicional, la literatura popular para mujeres atac\u00f3 su ocurrencia. <strong>En una historia hay una chica que admira los bombachos, pero su profesor la censura, dici\u00e9ndole que s\u00f3lo son \u00ab<em>una de las m\u00faltiples manifestaciones de ese esp\u00edritu alocado de socialismo y radicalismo agrario que actualmente azota nuestro pa\u00eds<\/em>\u00ab<\/strong>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>El trabajo de la mujer era el de mantener la casa alegre, conservar la religi\u00f3n, ser enfermera, cocinera, limpiadora, costurera, florista<\/strong>. Una mujer no deb\u00eda leer demasiado, y ten\u00eda que evitar ciertos libros. <strong><em>Un serm\u00f3n de 1808, pronunciado en Nueva York, dec\u00eda<\/em><\/strong>:<\/span><\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #008000;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt;\">Qu\u00e9 interesantes e importantes son los deberes contra\u00eddos por las mujeres cuando se casan&#8230; el consejero y amigo del marido, ella se debe dedicar diariamente a aligerar sus preocupaciones, aliviar su tristeza y aumentar su alegr\u00eda.<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>A las mujeres tambi\u00e9n se les exig\u00eda -por su papel de educadoras de los ni\u00f1os- ser patri\u00f3ticas<\/strong>. Una revista femenina ofrec\u00eda un premio a la mujer que escribiera el mejor ensayo sobre el tema \u00ab<em>C\u00f3mo puede una mujer americana manifestar mejor su patriotismo<\/em>\u00ab.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-2292594\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/mujeres-revolucion-americana-300x226.jpg\" alt=\"\" width=\"400\" height=\"301\" data-id=\"2292594\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/mujeres-revolucion-americana-300x226.jpg 300w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/mujeres-revolucion-americana-768x579.jpg 768w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/mujeres-revolucion-americana-678x509.jpg 678w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/mujeres-revolucion-americana-326x245.jpg 326w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/mujeres-revolucion-americana-80x60.jpg 80w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/mujeres-revolucion-americana.jpg 836w\" sizes=\"auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>El culto a la domesticidad de la mujer era una forma de apaciguarla con una doctrina que se consideraba \u00ab<em>separada pero igual<\/em>\u00ab, d\u00e1ndole trabajos tan importantes como los del hombre, pero por separado y de forma diferente<\/strong>. Dentro de esa \u00ab<em>igualdad<\/em>\u00bb estaba el hecho de que la mujer no escog\u00eda su compa\u00f1ero, y una vez que su boda hab\u00eda tenido lugar, se determinaba su vida. <strong>El matrimonio encadenaba, y los ni\u00f1os reforzaban ese encadenamiento<\/strong>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El <em>\u00abculto a la verdadera feminidad<\/em>\u00bb no pod\u00eda borrar del todo lo que visiblemente atestiguaba el estado subordinado de la mujer: <strong>no pod\u00eda votar, no pod\u00eda tener propiedades; cuando trabajaba, su remuneraci\u00f3n era la cuarta parte o la mitad de lo que ganaba un hombre haciendo el mismo trabajo<\/strong>. Las mujeres<strong> eran excluidas de las profesiones asociadas con la jurisprudencia y la medicina, de las universidades, del ministerio<\/strong>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Al colocar a todas las mujeres en la misma categor\u00eda -d\u00e1ndoles a todas la misma esfera dom\u00e9stica que cultivar- se creaba una clasificaci\u00f3n (<em>por sexos<\/em>) que desdibujaba las l\u00edneas de clase.<\/strong> <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Sin embargo, hab\u00eda fuerzas en acci\u00f3n que constantemente pon\u00edan la cuesti\u00f3n de clase sobre el tapete. <strong>Samuel Slater<\/strong> introdujo la maquinaria industrial de hilado en Nueva Inglaterra en 1789, y ahora <strong><em>hab\u00eda una demanda de chicas j\u00f3venes en las f\u00e1bricas para operar con esa maquinaria hilandera<\/em><\/strong> (<em>en ingles la palabra \u00abspinster\u00bb, literalmente hilandera, significa tambi\u00e9n soltera<\/em>). <strong>En 1814, se introdujo el telar en Waltham, Massachusetts, y todas las operaciones necesarias para convertir la fibra de algod\u00f3n en tela se unificaron bajo un mismo techo<\/strong>. Las nuevas f\u00e1bricas textiles se multiplicaron, con un 80 a 90% de operarias femeninas, la mayor\u00eda de ellas mujeres entre los quince y los treinta a\u00f1os.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Algunas de las primeras huelgas industriales tuvieron lugar en estas f\u00e1bricas textiles en la d\u00e9cada de 1830 a 1840<\/strong>. Las ganancias diarias de las mujeres en 1836 equival\u00edan a menos de 37 c\u00e9ntimos, y miles de mujeres ganaban 25 c\u00e9ntimos al d\u00eda, trabajando entre doce y diecis\u00e9is horas. <strong>En Pawtucket, Rhode Island, en 1824, hubo la primera huelga conocida de trabajadoras de f\u00e1brica, 202 mujeres se unieron a los hombres en una protesta provocada por un recorte de sueldos y un horario excesivo de trabajo<\/strong>. Pero hombres y mujeres se reunieron por separado. <strong>Cuatro a\u00f1os m\u00e1s tarde hubo una huelga de mujeres -solas- en <em>Dover, Nueva Hampshire<\/em><\/strong>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En 1834, al ver c\u00f3mo desped\u00edan a una joven de su trabajo en <em>Lowell<\/em>, <em>Massachusetts<\/em>, las chicas abandonaron sus telares. Una de ellas se subi\u00f3 al surtidor del pueblo e hizo, seg\u00fan el peri\u00f3dico, \u00ab<em>un discurso encendido tipo <strong>Mary Wollstonecraft<\/strong>, sobre los derechos de las mujeres y las iniquidades de la \u00abaristocracia adinerada\u00bb, produciendo un gran efecto en el p\u00fablico que determin\u00f3 salirse con la suya, aunque fuera a costa de morir<\/em>\u00ab.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En varias ocasiones, durante esas huelgas, mujeres armadas con palos y piedras irrump\u00edan por las puertas de madera de la f\u00e1brica textil y paraban los telares.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Catharine Beecher<\/strong>, una reformista de la \u00e9poca, escribi\u00f3 acerca del sistema industrial:<\/span><\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\">Estuve all\u00ed en pleno invierno, y cada ma\u00f1ana me despertaban a las cinco las campanas que llamaban a la labor&#8230; S\u00f3lo nos dejaban media hora para la comida, de la cual restaban el tiempo de ir y volver del trabajo. Entonces volv\u00edamos a los telares para trabajar hasta las siete&#8230; hay que recordar que todas las horas de labor se pasan en habitaciones en las que las l\u00e1mparas de aceite, junto con un grupo de entre 40 y 80 personas, est\u00e1n dejando el aire sin ox\u00edgeno&#8230; y donde el aire est\u00e1 cargado de part\u00edculas de algod\u00f3n que sueltan las cardas, los husos y los telares.<\/span><\/strong><\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00bfY la vida de las mujeres de clase privilegiadas?<\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Frances Trollope<\/strong>, una inglesa, en su libro <strong><em>Domestic Manners of the Americans<\/em><\/strong>, escribi\u00f3 lo siguiente:<\/span><\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #008000;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt;\">Perm\u00edtanme relatar el d\u00eda de una dama de la clase alta en Filadelfia. Se levanta y su primera hora se pasa en arreglar con escrupulosidad su vestido, baja al sal\u00f3n, de forma ordenada, tiesa y silenciosa, su criado negro le trae el desayuno. Veinte minutos antes de la aparici\u00f3n de su carruaje, se retira a sus \u00ab<em>aposentos<\/em>\u00ab, como los llama ella, sacude y pliega su delantal todav\u00eda blanco como la nieve, alisa su rico vestido, y&#8230; se pone un elegante sombrero&#8230; entonces baja al primer piso en el mismo momento en que su cochero negro anuncia a su criado que el carruaje est\u00e1 listo. Se sube en \u00e9l, y da la orden \u00ab<em>Vaya a la Sociedad Dorcas<\/em>\u00ab.<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En <em>Lowell<\/em>, <strong><em>una Asociaci\u00f3n para la Reforma Laboral Femenina public\u00f3 una serie de \u00abTextos de F\u00e1brica\u00bb<\/em><\/strong>. El primero llevaba por t\u00edtulo \u00ab<em>La vida de f\u00e1brica vista por una operaria<\/em>\u00bb y hablaba de <strong>las mujeres de la f\u00e1brica textil<\/strong> como \u00ab<em>nada m\u00e1s ni nada menos que esclavas \u00a1en todo el sentido de la palabra! Esclavas de un sistema de labor que exige que trabajen de cinco a siete, con s\u00f3lo una hora para atender a las necesidades de la naturaleza, esclavas de la voluntad y las exigencias de los \u00abpoderes que hay<\/em>\u00ab&#8230;<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Aproximadamente en esa \u00e9poca, el <em>Herald de Nueva York<\/em> hablaba de una historia sobre \u00ab<em>700 mujeres, normalmente del estado y aspecto m\u00e1s interesante<\/em>\u00bb que se reun\u00edan \u00ab<em>en su empe\u00f1o de remediar la situaci\u00f3n de males y opresi\u00f3n en que han de trabajar<\/em>\u00ab. El <strong><em>Herald<\/em><\/strong>, en su editorial, sentenciaba <strong>\u00ab\u2026<em>dudamos mucho que desemboque en nada positivo para la mujer trabajadora&#8230; Todas las combinaciones acaban en nada<\/em>\u00ab<\/strong>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Las mujeres de clase media, sin acceso a la educaci\u00f3n superior, empezaron a monopolizar la profesi\u00f3n de maestra de escuela primaria<\/strong>. Como maestras, le\u00edan m\u00e1s, se comunicaban m\u00e1s, y la misma educaci\u00f3n lleg\u00f3 a ser un elemento subversivo respecto al pensamiento antiguo. Empezaron a escribir para revistas y peri\u00f3dicos, y fundaron algunas revistas femeninas. <strong>Entre 1780 y 1840 la cantidad de mujeres que sab\u00eda leer se dobl\u00f3. Hubo mujeres que se convirtieron en reformistas de la salud. Formaron movimientos contra la doble moralidad en el comportamiento sexual y contra la victimizaci\u00f3n de las prostitutas<\/strong>. Se apuntaron en organizaciones religiosas. Algunas de las m\u00e1s poderosas se unieron al movimiento abolicionista. <strong>As\u00ed, cuando surgi\u00f3 un claro movimiento feminista en la d\u00e9cada de 1840-50, hab\u00eda mujeres que se hab\u00edan convertido en experimentadas organizadoras, agitadoras y oradoras<\/strong>.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-2292600 size-full\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/feminism-first-wave-5.jpg\" alt=\"\" width=\"571\" height=\"515\" data-id=\"2292600\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/feminism-first-wave-5.jpg 571w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/feminism-first-wave-5-300x271.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 571px) 100vw, 571px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Cuando <strong>Emma Willard<\/strong> se dirigi\u00f3 al parlamento de Nueva York en 1819, dijo que la educaci\u00f3n de las mujeres \u00ab<em>ha estado exclusivamente dirigida hacia una mejor exhibici\u00f3n de sus encantos de juventud y belleza<\/em>\u00ab. El problema, dijo, era que \u00ab<em>el gusto de los hombres, sea cual sea, se ha convertido en un est\u00e1ndar para la formaci\u00f3n del car\u00e1cter femenino<\/em>\u00ab. La raz\u00f3n y la religi\u00f3n nos ense\u00f1an, dijo, que \u00ab<em>nosotras tambi\u00e9n somos seres de primera&#8230; no sat\u00e9lites del hombre<\/em>\u00ab.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En 1821, <strong>Willard<\/strong> fund\u00f3 el <strong><em>Seminario Femenino Troy<\/em><\/strong>, la primera instituci\u00f3n reconocida para la educaci\u00f3n de chicas. M\u00e1s tarde escribi\u00f3 sobre c\u00f3mo contrariaba a la gente con sus ense\u00f1anzas del cuerpo humano a sus alumnas:<\/span><\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\">Algunas madres que visitaron una clase en el semanario en los primeros a\u00f1os 30 resultaron muy extra\u00f1adas. Para preservar la modestia de las chicas, y para ahorrarles demasiadas agitaciones, se encolaba papel grueso en las p\u00e1ginas de sus libros donde figuraban im\u00e1genes del cuerpo humano.<\/span><\/strong><\/p>\n<\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Las mujeres luchaban para entrar en los colegios profesionales que dominaban los hombres<\/strong>. Por ejemplo, <strong>Elizabeth Blackwell<\/strong> obtuvo su <em>licenciatura<\/em> en medicina en 1849 despu\u00e9s de superar m\u00faltiples rechazos antes de su admisi\u00f3n en el Colegio Geneva. Luego fund\u00f3 el <strong>Dispensario para Mujeres y Ni\u00f1os Pobres de Nueva York<\/strong> \u00ab<em>para dar una oportunidad a las mujeres pobres que quer\u00edan consultar con m\u00e9dicos de su propio sexo<\/em>\u00ab.<strong> En su primer Informe Anual, escribi\u00f3<\/strong>:<\/span><\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\">Mi primera consulta m\u00e9dica fue una experiencia curiosa. En un caso severo de pulmon\u00eda de una mujer mayor llam\u00e9 a la consulta a un prestigioso m\u00e9dico de buen coraz\u00f3n&#8230; Este se\u00f1or, despu\u00e9s de ver a la paciente, sali\u00f3 conmigo a la sala. All\u00ed empez\u00f3 a andar por la habitaci\u00f3n en un estado de agitaci\u00f3n, gritando \u00ab<em>\u00a1Un caso extraordinario\u00a1 Nunca hab\u00eda visto un caso parecido. \u00a1Realmente no s\u00e9 qu\u00e9 hacer!\u00bb <\/em>Escuch\u00e9 sorprendida en estado de gran perplejidad ya que se trataba de un caso claro de pulmon\u00eda y no revest\u00eda un grado excepcional de gravedad, hasta que al final descubr\u00ed que su perplejidad ten\u00eda que ver conmigo, no con la paciente, y con la conveniencia de consultar con una mujer m\u00e9dico.<\/span><\/strong><\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El <strong>Colegio Oberlin<\/strong> fue pionero en la admisi\u00f3n de mujeres. Pero la primera chica que admitieron en su escuela de teolog\u00eda, <strong>Antonette Brown<\/strong> -graduada en 1850- encontr\u00f3 que su nombre no figuraba en la lista de la clase. En el caso de <strong>Lucy Stone<\/strong>, <strong>Oberlin<\/strong> encontr\u00f3 una formidable resistente. Era activista en la sociedad pacifista y en la lucha abolicionista, dio clases a estudiantes de color, y organiz\u00f3 un club de debates para chicas. <strong>La escogieron para escribir el discurso inicial, pero luego se le inform\u00f3 que tendr\u00eda que leerlo un hombre. Se neg\u00f3 a escribirlo<\/strong>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En 1847 <strong>Lucy Stone<\/strong> empez\u00f3 a dar conferencias sobre los derechos de la mujer en una iglesia en <em>Gardner<\/em>, <em>Massachusetts<\/em>, donde su hermano hac\u00eda de ministro. Era min\u00fascula, pesaba unos cuarenta y cinco kilos, y era una oradora espl\u00e9ndida. Como conferenciante de la <strong>Sociedad Abolicionista de Am\u00e9rica<\/strong>, <strong>fue rociada con agua fr\u00eda en diferentes ocasiones, agredida con libros, y atacada por las turbas<\/strong>. Cuando se cas\u00f3 con <strong>Henry Blackwell<\/strong>, se cogieron de la mano en su boda y leyeron esta declaraci\u00f3n:<\/span><\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\">\u00a0\u2026consideramos un deber declarar que, para nosotros, este acto no implica una sanci\u00f3n de -ni promesa de obediencia voluntaria a- ninguna de las leyes actuales del matrimonio que nieguen el reconocimiento de la esposa como ser independiente y racional, mientras confieren al esposo una superioridad perjudicial y antinatural.<\/span><\/strong><\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Fue una de las primeras mujeres que se neg\u00f3 a perder su apellido despu\u00e9s de casarse<\/strong>. Era <em>\u00abla se\u00f1ora Stone<\/em>\u00ab. <strong>Cuando se neg\u00f3 a pagar impuestos por no estar representada en el gobierno, las autoridades confiscaron, en forma de pago, todos sus efectos dom\u00e9sticos, incluida la cuna del beb\u00e9<\/strong>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Despu\u00e9s de que <strong>Amelia Bloomer<\/strong> -una encargada de correos en un peque\u00f1o pueblo del estado de <em>Nueva York<\/em>&#8211; hubiera inventado los <strong>bombachos<\/strong>, las activistas los adoptaron en lugar del viejo corpi\u00f1o de barba de ballena, los cors\u00e9s y las enaguas.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Las mujeres, despu\u00e9s de verse involucradas en otros movimientos de reforma -por el abolicionismo, contra la abstinencia, los estilos de vestir y las condiciones de las c\u00e1rceles- se centraron, envalentonadas y experimentadas, en su propia situaci\u00f3n. <strong>Angelina Grimk\u00e9<\/strong>, <strong>una mujer blanca del Sur que se convirti\u00f3 en una vehemente oradora y organizadora abolicionista, vio que ese movimiento pod\u00eda hacer grandes progresos<\/strong>:<\/span><\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\">En primer lugar, todos debemos despertar a la naci\u00f3n para levantar del polvo a millones de esclavos de ambos sexos, para convertirlos en hombres y despu\u00e9s&#8230; ser\u00e1 una cuesti\u00f3n f\u00e1cil hacer levantar de su actual postraci\u00f3n a millones de mujeres o, lo que es lo mismo, transformarlas de beb\u00e9s en mujeres.<\/span><\/strong><\/p>\n<\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El <strong>reverendo John Todd<\/strong> (<em>uno de sus muchos libros best-seller daba consejos a los j\u00f3venes sobre el resultado de la masturbaci\u00f3n -\u00abla mente se ve enormemente deteriorada\u00bb<\/em>), hizo los siguientes comentarios sobre la nueva manera de vestir de las feministas:<\/span><\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #008000;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt;\">Algunas han intentado convertirse en semi-hombres poni\u00e9ndose bombachos. Dejadme decir por qu\u00e9 nunca se debe hacer esto. La mujer, vestida y envuelta en su largo vestido, es hermosa. Anda con gracia; si intenta correr, pierde el encanto&#8230; Si se quita esta ropa, y se pone pantalones, mostrando sus extremidades, la gracia y el misterio se evaporan.<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Sarah Grimk\u00e9<\/strong>, <em>la hermana de <strong>Angelina<\/strong><\/em>, escribi\u00f3:<\/span><\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\">En la primera parte de mi vida, mi destino me llev\u00f3 entre las mariposas del mundo de la moda, y respecto a esta clase de mujeres, me duele decir que -por lo que me ha ense\u00f1ado tanto la experiencia como la observaci\u00f3n- su educaci\u00f3n es terriblemente deficiente, y se les ense\u00f1a a ver el matrimonio como una cosa necesaria, el \u00fanico camino hacia la distinci\u00f3n.<\/span><\/strong><\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Ella dijo: \u00ab<em>Lo \u00fanico que pido de mis hermanos es que nos dejen de pisar el cuello, y que permitan que nos pongamos de pie en el suelo que Dios ha designado que ocupemos&#8230; Para m\u00ed est\u00e1 perfectamente claro que cualquier cosa que est\u00e9 moralmente bien de lo que haga el hombre, ha de ser moralmente correcta, tambi\u00e9n, para la mujer<\/em>\u00ab.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Sarah<\/strong> sab\u00eda escribir con fuerza, <strong>Angelina<\/strong> era una oradora apasionada. En una ocasi\u00f3n habl\u00f3 seis noches seguidas en la <em>Casa de la Opera de Boston<\/em>. <strong>Fue la primera mujer (en 1838) que se dirigi\u00f3 a un comit\u00e9 del gobierno estatal de Massachusetts con peticiones abolicionistas<\/strong>. Su intervenci\u00f3n congreg\u00f3 a una gran multitud, <strong>y un representante de Salem propuso<\/strong> que \u00ab<em>se nombre un Comit\u00e9 para examinar los cimientos de la Casa del Estado de Massachusetts \u00a1para ver si soportar\u00e1 otra conferencia de la se\u00f1orita Grimk\u00e9!<\/em>\u00ab<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-2292599\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/Feminism-history-300x205.jpg\" alt=\"\" width=\"440\" height=\"300\" data-id=\"2292599\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/Feminism-history-300x205.jpg 300w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/Feminism-history-768x524.jpg 768w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/Feminism-history.jpg 1024w\" sizes=\"auto, (max-width: 440px) 100vw, 440px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>El hecho de hablar sobre otros temas abri\u00f3 el camino para hablar de la situaci\u00f3n de las mujeres<\/strong>: en 1843, <strong>Dorothea Dix<\/strong> se dirigi\u00f3 al <strong><em>Parlamento de Massachusetts<\/em><\/strong> para hablar de lo que ve\u00eda en las c\u00e1rceles y en la casa de la caridad de la zona de <em>Boston<\/em>:<\/span><\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\">Digo lo que he visto, por muy penosos y sorprendentes que resulten los detalles. Brevemente procedo, se\u00f1ores, a llamar su atenci\u00f3n sobre la situaci\u00f3n actual de los alienados confinados en este laberinto de jaulas, armarios, s\u00f3tanos, rediles y pocilgas, encadenados, apaleados, y azotados hasta la obediencia.<\/span><\/strong><\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Frances Wright<\/strong> f<strong>ue una escritora -fundadora de una comunidad ut\u00f3pica-, que hab\u00eda inmigrado de Escocia en el a\u00f1o 1824 y que luch\u00f3 por la emancipaci\u00f3n de los esclavos, por el control de la natalidad y por la libertad sexual<\/strong>. Quer\u00eda un sistema educativo p\u00fablico y gratuito para todos los ni\u00f1os de m\u00e1s de dos a\u00f1os de edad, en internados apoyados por el estado. Ella expres\u00f3 en Am\u00e9rica lo que el socialista ut\u00f3pico <strong>Charles Fourier<\/strong> hab\u00eda dicho en Francia: que el progreso de la civilizaci\u00f3n depend\u00eda del progreso de las mujeres:<\/span><\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\">Me atrevo a afirmar que hasta que las mujeres no asuman el puesto en la sociedad que el sentido com\u00fan y la buena voluntad, por igual, le asignan, la mejora de la raza humana s\u00f3lo se producir\u00e1 despacio\u2026 hasta que esto no pase, y se suprima igualmente el miedo y la obediencia, ambos sexos no recuperar\u00e1n su igualdad original.<\/span><\/strong><\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Las mujeres se volcaron en las sociedades abolicionistas de todo el pa\u00eds, reuniendo millares de peticiones en el Congreso<\/strong>. En el transcurso de este trabajo, se desencadenaron acontecimientos que desembocaron en el <em><strong>movimiento de las mujeres por su propia igualdad, en paralelo al movimiento abolicionista<\/strong><\/em>. <strong>En 1840, una Convenci\u00f3n Mundial de la Sociedad Abolicionista se reuni\u00f3 en Londres<\/strong>. Despu\u00e9s de una dura discusi\u00f3n, se vot\u00f3 por la exclusi\u00f3n de las mujeres, pero hubo un acuerdo para que pudieran asistir a las reuniones en un espacio separado con cortinas. Las mujeres se sentaron en actitud de protesta silenciosa en la galer\u00eda, y <strong>William Lloyd<\/strong> <strong>Garrison<\/strong>, un abortista que hab\u00eda luchado por los derechos de la mujer, se sent\u00f3 junto a ellas.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Fue en este per\u00edodo cuando <strong>Elizabeth Cady Stanton<\/strong> conoci\u00f3 a <strong>Lucretia Mott<\/strong> y a otras, y empez\u00f3 a desarrollar los planes que desembocar\u00edan en la <strong>primera Convenci\u00f3n de Derechos de la Mujer de la historia<\/strong>. Se celebr\u00f3 en <em>Seneca Falls, Nueva York<\/em>, donde viv\u00eda <strong>Elizabeth Cady Stanton<\/strong>, madre y ama de casa, llena de resentimiento por su condici\u00f3n. Ella declar\u00f3 lo siguiente. \u00ab<em>Una mujer no es nadie. Una esposa lo es todo<\/em>\u00ab. M\u00e1s tarde escribi\u00f3:<\/span><\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\">Se apoderaron de mi alma mis experiencias en la Convenci\u00f3n Mundial abolicionista, mis lecturas sobre el estado legal de las mujeres, y la opresi\u00f3n que ve\u00eda en todas partes. No ve\u00eda qu\u00e9 pod\u00eda hacer, por d\u00f3nde empezar. Mi \u00fanico pensamiento era la realizaci\u00f3n de un m\u00edtin p\u00fablico en favor de la protesta y el debate.<\/span><\/strong><\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Se coloc\u00f3 un anuncio en el <strong><em>Seneca County Courier<\/em><\/strong> que convocaba a un m\u00edtin para debatir los \u00ab<em>derechos de la mujer<\/em>\u00bb los d\u00edas 19 y 20 de julio. <strong>Fueron trescientas mujeres y algunos hombres<\/strong>. Al final del m\u00edtin sesenta y ocho mujeres y treinta y dos hombres firmaron una <strong>Declaraci\u00f3n de Principios inspirada en el Lenguaje y el ritmo de la Declaraci\u00f3n de Independencia<\/strong>:<\/span><\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #008000;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt;\">Cuando en el transcurso de los acontecimientos humanos se hace necesario que una porci\u00f3n de la familia del hombre asuma una posici\u00f3n diferente a la que hasta ese momento han ocupado entre la gente de la tierra\u2026<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #008000;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt;\">Consideramos evidentes estas verdades: que todos los hombres y todas la mujeres se crean iguales, que el Todopoderoso les otorga ciertos derechos inalienables, que entre estos derechos est\u00e1 la vida, la libertad y la felicidad\u2026<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #008000;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt;\">La historia del hombre es una historia de repetidos perjuicios y usurpaciones por parte del hombre hacia la mujer, teniendo como objetivo el establecimiento de una tiran\u00eda absoluta sobre ella. Para probarlo, s\u00f3lo hay que ense\u00f1arle los hechos a un mundo inocente.<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">A continuaci\u00f3n se inclu\u00eda la lista de quejas. Y luego una serie de resoluciones.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<figure id=\"attachment_2292603\" aria-describedby=\"caption-attachment-2292603\" style=\"width: 216px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/citas.in\/autores\/sojourner-truth\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-2292603\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/sojourner-truth-216x300.webp\" alt=\"\" width=\"216\" height=\"300\" data-id=\"2292603\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/sojourner-truth-216x300.webp 216w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/sojourner-truth.webp 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 216px) 100vw, 216px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-2292603\" class=\"wp-caption-text\"><span style=\"color: #008080;\">Sojourner Truth<\/span><\/figcaption><\/figure>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Despu\u00e9s de la <strong><em>convenci\u00f3n de Seneca Falls<\/em> <\/strong>hubo convenciones femeninas en diferentes puntos del pa\u00eds. En una de ellas, celebrada en <strong>1851<\/strong>, <strong>una mujer negra de cierta edad, nacida esclava en Nueva York, alta, esbelta, llevando un vestido gris y un turbante blanco, escuch\u00f3 a algunos ministros que hab\u00edan estado dominando la sesi\u00f3n<\/strong>. Era <a href=\"https:\/\/citas.in\/autores\/sojourner-truth\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><strong>Sojourner Truth<\/strong><\/a>. Se levant\u00f3 y junt\u00f3 la indignaci\u00f3n de su raza con la indignaci\u00f3n de su sexo:<\/span><\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\">Ese hombre dice que la mujer necesita ayuda para subir a los carruajes y para pasar los charcos&#8230; A m\u00ed no me ayuda nadie a subir a los carruajes, ni a pasar los charcos de barro ni me cede el mejor sitio \u00bfY no soy mujer?<\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\">Mirad mi brazo. He trabajado la tierra, he sembrado, y he recogido la siembra en el granero, y ning\u00fan hombre me pod\u00eda ganar \u00bfY no soy mujer?<\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\">Trabajaba y com\u00eda tanto como un hombre -cuando pod\u00eda conseguir comida- y soportaba el azote tambi\u00e9n. \u00bfY no soy mujer?<\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\">He parido trece hijos y he visto c\u00f3mo a la mayor\u00eda los vend\u00edan como esclavos, y cuando llor\u00e9 con la pena de una madre, nadie me escuch\u00f3 salvo Jes\u00fas. \u00bfY no soy mujer?<\/span><\/strong><\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>As\u00ed, en el per\u00edodo entre 1830 y 1860, las mujeres empezaron a resistirse a los intentos de mantenerlas en un \u00ab<em>entorno<\/em> <em>femenino<\/em>\u00ab<\/strong>. Tomaban parte en toda clase de movimientos, a favor de los presos, en ayuda de los desequilibrados mentales, los esclavos negros, y, tambi\u00e9n, para las mismas mujeres.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt;\">En medio de estos movimientos, explot\u00f3 -con la fuerza del gobierno y la autoridad del dinero-, la b\u00fasqueda de m\u00e1s tierras y la obsesi\u00f3n por la expansi\u00f3n nacional.<\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-2292595\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/Mujeres-guerra-USA-1-300x122.jpg\" alt=\"\" width=\"400\" height=\"163\" data-id=\"2292595\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/Mujeres-guerra-USA-1-300x122.jpg 300w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/Mujeres-guerra-USA-1.jpg 352w\" sizes=\"auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/author\/punto-critico\/\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-9528\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/03\/Mosca_Punto_Cr\u00edtico_40.png\" alt=\"\" width=\"80\" height=\"80\" data-id=\"9528\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<div class=\"mh-excerpt\"><p>LOS \u00cdNTIMAMENTE OPRIMIDOS \u00cdNDICE: \u00abLa otra historia de los Estados Unidos\u00bb, de Howard Zinn &nbsp; Cap\u00edtulo 6 LOS \u00cdNTIMAMENTE OPRIMIDOS A People&#8217;s History of the United States &nbsp; Si leemos los libros de historia m\u00e1s <a class=\"mh-excerpt-more\" href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2024\/03\/23\/howard-zinn-6-los-intimamente-oprimidos\/\" title=\"HOWARD ZINN: LA OTRA HISTORIA DE LOS ESTADOS UNIDOS (Desde 1492 hasta el presente): Cap\u00edtulo 6: \u00abLos \u00edntimamente oprimidos\u00bb\">[&#8230;]<\/a><\/p>\n<\/div>","protected":false},"author":3,"featured_media":2295719,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[7],"tags":[78],"class_list":["post-2292215","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","category-politica","tag-howard-zinn"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2292215","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2292215"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2292215\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/media\/2295719"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2292215"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2292215"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2292215"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}