{"id":2282102,"date":"2023-08-31T00:05:34","date_gmt":"2023-08-30T22:05:34","guid":{"rendered":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/?p=2282102"},"modified":"2025-09-13T10:26:17","modified_gmt":"2025-09-13T08:26:17","slug":"que-es-metafisica-por-martin-heidegger","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2023\/08\/31\/que-es-metafisica-por-martin-heidegger\/","title":{"rendered":"\u00bfQU\u00c9 ES METAF\u00cdSICA?, por Martin Heidegger"},"content":{"rendered":"<p>&nbsp;<\/p>\n<h2 style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 24pt;\">\u00bfQU\u00c9 ES METAF\u00cdSICA?<\/span><\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"> Martin Heidegger <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Traducci\u00f3n de Xavier Zubiri.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"https:\/\/www.philosophia.cl\/biblioteca\/Heidegger\/metafisicahe.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Philosophia<\/span>.cl<\/a><\/p>\n<figure id=\"attachment_2261911\" aria-describedby=\"caption-attachment-2261911\" style=\"width: 480px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2023\/07\/10\/las-perplejidades-de-los-derechos-del-hombre-arendt\/\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-2261911\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2022\/11\/arendt-heidegger-300x195.jpg\" alt=\"QU\u00c9 ES METAF\u00cdSICA\" width=\"480\" height=\"312\" data-id=\"2261911\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2022\/11\/arendt-heidegger-300x195.jpg 300w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2022\/11\/arendt-heidegger-768x499.jpg 768w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2022\/11\/arendt-heidegger-610x397.jpg 610w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2022\/11\/arendt-heidegger.jpg 1009w\" sizes=\"auto, (max-width: 480px) 100vw, 480px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-2261911\" class=\"wp-caption-text\"><span style=\"color: #008000;\">Hannah Arendt y Martin Heidegger<\/span><\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00bfQu\u00e9 es Metaf\u00edsica? La pregunta hace concebir la esperanza de que se va a hablar acerca de la metaf\u00edsica. Renunciamos a ello. En su lugar vamos a dilucidar una determinada cuesti\u00f3n metaf\u00edsica. De este modo nos sumergimos inmediatamente dentro de la metaf\u00edsica misma. Con lo cual le procuramos la \u00fanica posibilidad adecuada para que se nos ponga, ella misma, de manifiesto. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Nos proponemos, primero, plantear un interrogante metaf\u00edsico; intentamos, luego, elaborar la cuesti\u00f3n que encierra y terminamos respondiendo a ella.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h3 style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 18pt;\">PLANTEAMIENTO DE UN INTERROGANTE METAF\u00cdSICO<\/span><\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">La filosof\u00eda, considerada desde el punto de vista de la sana raz\u00f3n humana, es seg\u00fan <strong>Hegel<\/strong>, el \u201c<em>mundo al rev\u00e9s<\/em>\u201d. Por esto, la particularidad de nuestra empresa requiere una caracterizaci\u00f3n previa. Surge \u00e9sta de una doble caracter\u00edstica del preguntar metaf\u00edsico.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En primer lugar, toda pregunta metaf\u00edsica abarca \u00edntegro el problematismo de la metaf\u00edsica. Es siempre el todo de la metaf\u00edsica. En segundo lugar, ninguna puede ser formulada sin que el interrogador, en cuanto tal, se encuentre dentro de ella, es decir, sin que vaya \u00e9l mismo envuelto en ella. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">De aqu\u00ed desprendemos, por de pronto, esta indicaci\u00f3n: el preguntar metaf\u00edsico tiene que ser en totalidad y debe plantearse siempre desde la situaci\u00f3n esencial en que se halla colocada la existencia interrogante. Nos preguntamos, aqu\u00ed y ahora, para nosotros. Nuestra existencia \u2013en la comunidad de investigadores, maestros y disc\u00edpulos- est\u00e1 determinada por la ciencia. \u00bfQu\u00e9 esencial cosa nos acontece en el fondo de la existencia cuando la ciencia se ha convertido en nuestra pasi\u00f3n? <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Los dominios de las ciencias est\u00e1n muy distantes entre s\u00ed. El modo de tratar sus objetos es radicalmente diverso. Esta dispersa multiplicidad de disciplinas se mantiene, todav\u00eda, unida gracias tan s\u00f3lo a la organizaci\u00f3n t\u00e9cnica de las Universidades, y Facultades, y conserva una significaci\u00f3n por la finalidad pr\u00e1ctica de las especialidades. En cambio, el enraizamiento de las ciencias en su fundamento esencial se ha perdido por completo. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Y sin embargo, en todas las ciencias, siguiendo su prop\u00f3sito m\u00e1s aut\u00e9ntico, nos las habemos con \u201c<em>el ente mismo<\/em>\u201d. Mirado desde las ciencias, ning\u00fan dominio goza de preeminencia sobre otro, ni la Naturaleza sobre la Historia, ni \u00e9sta sobre aquella. Ninguna de las maneras de tratar los objetos supera a las dem\u00e1s. El conocimiento matem\u00e1tico no es m\u00e1s riguroso que el hist\u00f3rico-filol\u00f3gico; posee, tan s\u00f3lo, el car\u00e1cter de \u201c<em>exactitud<\/em>\u201d, que no es equivalente al de rigor. Exigir exactitud de la Historia ser\u00eda contravenir a la idea del rigor espec\u00edfico de las ciencias del esp\u00edritu. La referencia al mundo que impera en todas las ciencias, en cuanto tales, las hace buscar el ente mismo, para hacer objeto de escudri\u00f1amiento y de fundamentaci\u00f3n, en cada caso, el \u201c<em>que<\/em>\u201d de las cosas y su modo de ser. En las ciencias se lleva a cabo \u2013en idea- <em>un acercamiento a lo esencia de toda cosa<\/em>.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-2285716\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/Que-es-metafisica-libro-205x300.jpg\" alt=\"\" width=\"280\" height=\"410\" data-id=\"2285716\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/Que-es-metafisica-libro-205x300.jpg 205w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/Que-es-metafisica-libro.jpg 546w\" sizes=\"auto, (max-width: 280px) 100vw, 280px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Esta especial\u00edsima referencia al ente mismo en el mundo es sustentada y conducida por una actitud de la existencia humana, libremente adoptada. Tambi\u00e9n en su hacer y omitir, pre y extracient\u00edficos, el hombre tiene que hab\u00e9rselas con el ente. Pero la ciencia se distingue porque concede a la cosa misma, de manera fundamental, expl\u00edcita y exclusiva, la primera y \u00faltima palabra. En esta rendida manera del interrogar, del determinar y del fundamentar se lleva a cabo una sumisi\u00f3n al ente mismo, para que se revele lo que hay en \u00e9l: Esta servidumbre de la investigaci\u00f3n y de la doctrina llega a constituirse en fundamento de la posibilidad de un \u201c<em>propio<\/em>\u201d, bien que limitado, se\u00f1or\u00edo directivo en la totalidad de la existencia humana. La especial referencia al mundo, propia de la ciencia, y la actitud humana que a ella nos lleva, no pueden entenderse bien sino luego de ver y captar qu\u00e9 es lo que ocurre en esa referencia al mundo. El hombre \u2013un ente entre nosotros- \u201c<em>hace ciencia<\/em>\u201d. En este hacer acaece nada menos que la irrupci\u00f3n de un ente, llamado hombre, en el todo del ente y, en tal forma, que en esta irrupci\u00f3n y mediante ella, queda al descubierto el ente en su qu\u00e9 es y en su c\u00f3mo es. Esta descubridora irrupci\u00f3n sirve, a su modo, para que por vez primera el ente se recobre a s\u00ed mismo. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Estas tres cosas: referencia al mundo, actitud e irrupci\u00f3n, traen consigo, en su unidad radical, una encendida simplicidad y acuidad del existir del hombre en la existencia cient\u00edfica. Si queremos captar de una manera explicita la existencia cient\u00edfica, tal como la hemos esclarecido, tendremos que decir: <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Aquello a que se endereza esa referencia al mundo <em>es al ente mismo<\/em> \u2013y a nada m\u00e1s. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Aquello de que toda actitud recibe su direcci\u00f3n <em>es del ente mismo<\/em> \u2013y nada m\u00e1s. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Aquello en lo cual irrumpe la investigaci\u00f3n para dilucidarlo<em> es en el ente mismo<\/em> \u2013y nada m\u00e1s <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Pero, cosa notable, en la manera misma como el hombre cient\u00edfico se asegura de lo que <em>m\u00e1s propio<\/em> le es, habla, precisamente, de <em>otro<\/em>. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Lo que hay de que inquirir es tan s\u00f3lo el ente y por lo dem\u00e1s \u2013nada; el ente s\u00f3lo y- nada m\u00e1s; \u00fanicamente el ente, y fuera de \u00e9l \u2013nada. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><em>\u00bfQu\u00e9 pasa con esta nada?<\/em> \u00bfEs un azar que hablemos tan espont\u00e1neamente de este modo? \u00bfSer\u00e1 una manera de hablar, y nada m\u00e1s? <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Pero \u00bfa qu\u00e9 preocuparnos de esta nada? La nada es lo que la ciencia rechaza y abandona por ser <em>nader\u00eda<\/em>. Sin embargo, al abandonar as\u00ed la nada \u00bfno la admitimos ya?\u00a0<\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">Pero \u00bfpodemos hablar de admisi\u00f3n si no admitimos nada? \u00bfNo caemos con todo esto en una vana disputa de palabras? \u00bfNo es ahora, precisamente, cuando la ciencia debiera poner en juego de nuevo su seriedad y sobriedad, puesto que lo \u00fanico que le preocupa es el ente? \u00bfQu\u00e9 puede ser la nada para la ciencia sino abominaci\u00f3n y fantasmagor\u00eda? <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Si la ciencia tiene raz\u00f3n, una cosa hay, entonces, de cierta: la ciencia no quiere saber nada de la nada. Y \u00e9sta es, en \u00faltimo t\u00e9rmino, la concepci\u00f3n rigurosamente cient\u00edfica de la nada. Sabemos de ella en la medida precisa en que de la nada, nada queremos saber. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">La ciencia nada quiere saber de la nada. pero no es menos cierto tambi\u00e9n que, justamente, cuando intenta expresar su propia esencia recurre a la nada. Echa mano de lo que desecha. \u00bfQu\u00e9 discorde esencia se nos descubre aqu\u00ed? <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Al reflexionar sobre nuestra existencia f\u00e1ctica (<em>de hecho<\/em>) \u2013una existencia determinada por la ciencia- hemos abocado a un conflicto. En ese conflicto se ha planteado un interrogante. En realidad no falta m\u00e1s que formular la interrogaci\u00f3n:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt;\"><em>\u00bfQue pasa con la <a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2022\/02\/23\/porque-existe-algo-en-lugar-de-nada\/\">nada<\/a>?<\/em> <\/span><\/strong><\/p>\n<h3 style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><span style=\"font-size: 18pt;\">ELABORACI\u00d3N DE LA CUESTI\u00d3N<\/span> <\/span><\/h3>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-2285715\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/Martin-Heidegger-300x169.webp\" alt=\"\" width=\"440\" height=\"248\" data-id=\"2285715\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/Martin-Heidegger-300x169.webp 300w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/Martin-Heidegger-1024x576.webp 1024w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/Martin-Heidegger-768x432.webp 768w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/Martin-Heidegger-678x381.webp 678w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/Martin-Heidegger.webp 1068w\" sizes=\"auto, (max-width: 440px) 100vw, 440px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">La elaboraci\u00f3n de la cuesti\u00f3n acerca de la nada ha de colocarnos en aquella situaci\u00f3n que haga posible la respuesta, o que patentice la imposibilidad de la misma. La ciencia admite la nada, es decir la abandona con indiferencia desde su altura como aquello que no hay. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Sin embargo, intentemos preguntar por la nada: <strong>\u00bfQu\u00e9 es la nada?<\/strong> Ya la primera acometida nos muestra algo ins\u00f3lito. De antemano, suponemos en este interrogante a la nada como algo que \u201c<em>es<\/em>\u201d de \u00e9ste u otro modo, es decir, como un ente. Pero, precisamente, si de algo se distingue es de todo ente. El preguntar por la nada \u2013qu\u00e9 y c\u00f3mo sea la nada- trueca lo preguntado en su contrario. La pregunta despoja a s\u00ed misma de su propio objeto. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Por lo cual, toda respuesta a esta pregunta resulta, desde un principio imposible. Porque la respuesta se desenvolver\u00e1 necesariamente en esta forma: la nada \u201c<em>es<\/em>\u201d esto o lo otro. Tanto la pregunta como la respuesta respecto de a la nada son, pues, igualmente, un contrasentido. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">No es, pues, menester la previa repulsa de la ciencia. La norma fundamental que suele adscribir com\u00fanmente al pensamiento, el principio de que hay que evitar la contradicci\u00f3n, la l\u00f3gica general, echa por tierra la pregunta formulada. El pensamiento, en efecto \u2013que siempre es, por esencia, pensamiento de algo-, para pensar la nada tendr\u00eda que actuar contra su propia esencia. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Puesto que nos est\u00e1 vedado convertir la nada en objeto alguno, estamos ya al cabo de nuestro interrogante acerca de la nada \u2013suponiendo que en esta interrogaci\u00f3n sea la l\u00f3gica la suprema instancia y que el entendimiento sea el medio y el pensamiento el camino para captar originariamente la nada y decidir sobre su posible descubrimiento. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Pero \u00bfno es intangible la soberan\u00eda de la \u201c<em>l\u00f3gica<\/em>\u201d? \u00bfNo es realmente el entendimiento soberano en esta cuesti\u00f3n acerca de la nada? En efecto, s\u00f3lo con su ayuda podemos determinar la nada y situarla, aunque no sea m\u00e1s que como un problema que se devora a s\u00ed mismo. Porque la nada es la negaci\u00f3n de la omnitud del ente, es sencillamente el no ente. Con ello subsumimos la nada bajo la determinaci\u00f3n superior del no, y, por tanto, de lo negado. Pero la negaci\u00f3n es, seg\u00fan doctrina dominante e intacta de la \u201c<em>l\u00f3gica<\/em>\u201d, un acto espec\u00edfico del entendimiento. \u00bfC\u00f3mo entonces eliminar el entendimiento en nuestra pregunta por la nada, y sobre todo, en la cuesti\u00f3n de la posibilidad de formularla? Sin embargo, \u00bfes tan cierto lo que ah\u00ed damos por supuesto? \u00bfRepresenta el no, la negatividad y, con ello, la negaci\u00f3n, la determinaci\u00f3n superior, bajo la cual cae la nada, como una especie de lo negado? \u00bfHay nada solamente porque hay no, esto es, porque hay negaci\u00f3n? \u00bfO no ocurre, acaso, lo contrario, que hay no y negaci\u00f3n solamente porque hay nada? Cuesti\u00f3n no resuelta ni tan siquiera formulada expl\u00edcitamente. Nosotros afirmamos: la nada es m\u00e1s originaria que el no y la negaci\u00f3n. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Si esta tesis resulta justa, la posibilidad de la negaci\u00f3n como acto del entendimiento y, con ello, el entendimiento mismo, dependen en alguna manera de la nada. Entonces, \u00bfc\u00f3mo pretende aqu\u00e9l decidir sobre \u00e9sta? \u00bfNo descansar\u00e1, en \u00faltimo t\u00e9rmino, el aparente contrasentido de la pregunta y de la respuesta acerca de la nada en la ciega obstinaci\u00f3n de un entendimiento errabundo?<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Pero si no nos dejamos despistar por la imposibilidad formal de la pregunta acerca de la nada y, a pesar de ellos, llegamos a formularla, tendremos que satisfacer, por lo menos, la exigencia fundamental de toda posible pregunta. Si vamos a interrogar, como sea, a la nada, es preciso que, previamente, la nada se nos d\u00e9. Es menester que podamos encontrarla. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00bfD\u00f3nde buscar la nada? \u00bfC\u00f3mo encontrarla? Para poder encontrar algo, \u00bfno es preciso saber que est\u00e1 ah\u00ed? Efectivamente. Casi siempre ocurre que el hombre no puede buscar algo si no sabe, por anticipado, que est\u00e1 ah\u00ed lo que busca. Pero en nuestro caso lo buscado es la nada. \u00bfHabr\u00e1 en \u00faltimo t\u00e9rmino un buscar sin esa anticipaci\u00f3n, un buscar al que es inherente un puro encontrar? <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Sea ello lo que quiera, lo cierto es que conocemos la nada, aunque no sea m\u00e1s que como algo de que hablamos a diario en todas partes. Y hasta podemos aderezar previamente, en una \u201c<em>definici\u00f3n<\/em>\u201d, esta vulgar nada, deste\u00f1ida en toda la palidez de lo obvio, que se desliza tan insensiblemente en nuestras conversaciones: <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt;\"><em>La nada es la negaci\u00f3n pura y simple de la omnitud del ente.<\/em> <\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Esta caracterizaci\u00f3n de la nada, \u00bfno es, al fin y al cabo, una indicaci\u00f3n de la direcci\u00f3n en que \u00fanicamente podremos tropezar con ella? Es preciso que, previamente, la omnitud del ente nos sea dada para que como tal sucumba sencillamente a la negaci\u00f3n, en la cual la nada misma habr\u00e1 de hacerse patente. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Bien; pero aun prescindiendo de lo problem\u00e1tica que es la relaci\u00f3n entre la negaci\u00f3n y la nada, \u00bfc\u00f3mo vamos a hacer nosotros \u2013seres finitos- que el todo del ente sea accesible en s\u00ed mismo, en su omnitud, y, especialmente, que sea accesible para nosotros? Podemos, en todo caso, pensar en \u201c<em>idea<\/em>\u201d el todo del ente, negar en el pensamiento este todo as\u00ed formado, y luego \u201c<em>pensarlo<\/em>\u201d, a su vez, como negado. Pero por este camino obtendr\u00edamos el concepto formal de una nada figurada, mas no la nada misma. Pero la nada es nada, y si, por otra parte, representa la completa indiferenciaci\u00f3n, no puede existir diferencia alguna entre la nada figurada y la nada \u201c<em>autentica<\/em>\u201d. Por otra parte, \u00bfno es esta \u201c<em>autentica<\/em>\u201d nada aquel concepto contradictorio, bien que oculto, de una nada que es? \u00c9sta ha de ser la \u00faltima vez que las objeciones de entendimiento detengan nuestra b\u00fasqueda, que s\u00f3lo una experiencia radical de la nada podr\u00eda legitimar.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-2285717\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/frase-martin-heidegger-1024x536-1-300x157.webp\" alt=\"\" width=\"480\" height=\"251\" data-id=\"2285717\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/frase-martin-heidegger-1024x536-1-300x157.webp 300w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/frase-martin-heidegger-1024x536-1-768x402.webp 768w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/frase-martin-heidegger-1024x536-1.webp 1024w\" sizes=\"auto, (max-width: 480px) 100vw, 480px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Cierto que nunca podemos captar absolutamente el todo del ente, no menos cierto es, sin embargo, que nos hallamos colocados en medio del ente, que de una u otra manera, nos es descubierto en totalidad. En \u00faltima instancia, hay una diferencia esencial entre el captar el todo del ente en s\u00ed y encontrarse en medio del ente en total. Aquello es radicalmente imposible. Esto acontece constantemente en nuestra existencia. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Parece sin duda, que en nuestro af\u00e1n cotidiano nos hallamos vinculados unas veces a \u00e9ste, otras a aquel ente, como si estuvi\u00e9ramos perdidos en \u00e9ste o aquel distrito del ente. Pero, por muy disgregado que nos parezca lo cotidiano, abarca, siempre, aunque sea como en sombra, el ente en total. Aun cuando no estemos en verdad ocupados con las cosas y con nosotros mismos \u2013y precisamente entonces-, nos sobrecoge este \u201c<em>todo<\/em>\u201d, por ejemplo, en el verdadero aburrimiento. \u00c9ste no es el que sobreviene cuando s\u00f3lo nos aburre este libro o aquel espect\u00e1culo, esta ocupaci\u00f3n o aquel ocio. Brota cuando \u201c<em>se est\u00e1 aburrido<\/em>\u201d. El aburrimiento profundo va rodando por las simas de la existencia como una silenciosa niebla y nivela a todas las cosas, a los hombres, y a uno mismo en una extra\u00f1a indiferencia. Este aburrimiento nos revela el ente en total.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Otra posibilidad de semejante patencia se ofrece en la alegr\u00eda por la presencia de la existencia \u2013 no s\u00f3lo de la persona- de un ser querido. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Semejante temple de \u00e1nimo, en el cual uno \u201c<em>se encuentra<\/em>\u201d de tal o cual manera, nos permite encontrarnos en medio del ente en total y atemperados por \u00e9l. Este encontrarse, propio del temple, no s\u00f3lo hace patente, en cada caso a su manera, el ente en total, sino que este descubrimiento, lejos de ser un simple episodio, es el acontecimiento radical de nuestro existir. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Lo que llamamos \u201c<em>sentimiento<\/em>\u201d no son ni fugaces fen\u00f3menos concomitantes de nuestra actitud pensante o volitiva, ni simples impulsos de ella, ni tampoco estados simplemente presentes con los que nos avenimos en una u otra forma. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Sin embargo, cuando estos temples del \u00e1nimo nos conducen de esa suerte frente al ente en total, nos ocultan, precisamente, la nada que buscamos. Y menos se nos ocurrir\u00e1 ahora pensar que la negaci\u00f3n del ente en total, que se nos hace patente en el temple, nos pueda colocar frente a la nada. porque esto s\u00f3lo podr\u00eda ocurrir, con pareja radicalidad, en un temple de \u00e1nimo que por su m\u00e1s aut\u00e9ntico sentido descubridor nos patentizara la nada. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt;\"><em>\u00bfHay en la existencia del hombre un temple de \u00e1nimo tal que lo coloque inmediatamente ante la nada misma?<\/em> <\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Se trata de un acontecimiento posible y, si bien raramente, real, por algunos momentos, en ese temple de \u00e1nimo radical que es la angustia. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">No aludimos a esa frecuent\u00edsima inquietud que, en el fondo, no es sino un ingrediente de la medrosidad en que tan f\u00e1cilmente podemos caer. Angustia es radicalmente distinto de miedo. Tenemos miedo siempre de tal o cual ente determinado que nos amenaza en un determinado respecto. El miedo de algo es siempre miedo a algo determinado. Como el miedo se caracteriza por esta determinaci\u00f3n del de y del a, resulta que el temeroso y medroso queda sujeto a la circunstancia que le amedrenta. Al esforzarse por escapar de ello \u2013de ese algo determinado- pierde la seguridad para todo lo dem\u00e1s, es decir, \u201c<em>pierde la cabeza<\/em>\u201d. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">La angustia no permite que sobrevenga semejante confusi\u00f3n. Lejos de ello, h\u00e1llase penetrada por una especial tranquilidad. Es verdad que la angustia de&#8230; es siempre angustia por&#8230;, pero no por esto o lo otro. Sin embargo, esta indeterminaci\u00f3n de aquello de qu\u00e9 y por qu\u00e9 nos angustiamos no es una mera ausencia de determinaci\u00f3n, sino la imposibilidad esencial de ser determinado. Esto se ve patente en una conocida expresi\u00f3n. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Solemos decir que en la angustia \u201c<em>uno est\u00e1 desazonado<\/em>\u201d. \u00bfQu\u00e9 quiere decir este \u201c<em>uno<\/em>\u201d? No podemos decir de qu\u00e9 le viene a uno esta desaz\u00f3n. Nos encontramos as\u00ed, y nada m\u00e1s. Todas las cosas como nosotros mismos se sumergen en una indiferenciaci\u00f3n. Pero no como si fuera un mero desaparecer, sino como un alejarse que es un volverse hacia nosotros. [En] Este alejarse el ente en total, que nos acosa en la angustia, nos oprime. No queda asidero ninguno. Lo \u00fanico que queda y nos sobrecoge al escap\u00e1rsenos el ente es este \u201c<em>ninguno<\/em>\u201d. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt;\"><em>La angustia hace patente la nada.<\/em> <\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Estamos \u201c<em>suspensos<\/em>\u201d en angustia. M\u00e1s claro, la angustia nos deja suspensos porque hace que se nos escape el ente en total. Por esto sucede que nosotros mismos \u2013estos hombres que somos-, estando en medio del ente, nos escapemos de nosotros mismos. Por esto, en realidad, no somos \u201c<em>yo<\/em>\u201d ni\u00a0<\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">\u201c<em>t\u00fa<\/em>\u201d los desazonados, sino \u201c<em>uno<\/em>\u201d. S\u00f3lo resta el puro existir en la conmoci\u00f3n de ese estar suspenso en que no hay nada donde agarrarse. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">La angustia nos vela las palabras. Como el ente en total se nos escapa, acos\u00e1ndonos la nada, enmudece en su presencia todo decir \u201c<em>es<\/em>\u201d. Si muchas veces en la desaz\u00f3n de la angustia tratamos de quebrar la oquedad del silencio con palabras incoherentes, ello prueba la presencia de la nada. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Que la angustia descubre la nada conf\u00edrmalo el hombre mismo inmediatamente despu\u00e9s que ha pasado. En la luminosa visi\u00f3n que emana del recuerdo vivo nos vemos forzados a declarar: aquello de y aquello por&#8230; lo que nos hemos angustiado era, realmente, nada. En efecto, la nada misma, en cuanto tal, estaba all\u00ed. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Con el radical temple de \u00e1nimo que es la angustia hemos alcanzado aquel acontecimiento de la existencia en que se nos hace patente la nada y desde el cual debe ser posible someterla a interrogaci\u00f3n. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt;\"><em>\u00bfQu\u00e9 pasa con la nada?<\/em> <\/span><\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h3 style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><span style=\"font-size: 18pt;\">RESPUESTA A LA PREGUNTA<\/span> <\/span><\/h3>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-2285714\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/Heidegger-pointing-up-300x158.jpg\" alt=\"\" width=\"480\" height=\"252\" data-id=\"2285714\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/Heidegger-pointing-up-300x158.jpg 300w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/Heidegger-pointing-up-1024x538.jpg 1024w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/Heidegger-pointing-up-768x403.jpg 768w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/Heidegger-pointing-up.jpg 1200w\" sizes=\"auto, (max-width: 480px) 100vw, 480px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">La \u00fanica respuesta que, por de pronto, es esencial para nuestro prop\u00f3sito, la lograremos si prestamos atenci\u00f3n al hecho de que la cuesti\u00f3n acerca de la nada ha sido planteada realmente. Para ello ser\u00e1 preciso que reproduzcamos esa transmutaci\u00f3n del hombre en su puro existir, que ocurre en toda angustia, para captar, tal como se presenta, la nada que en ella se patentiza. Esto exige, al mismo tiempo, que apartemos expresamente aquellas caracterizaciones de la nada que no nazcan directamente de nuestra entrevista con ella. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">La nada se descubre en la angustia \u2013pero no como ente. Tampoco est\u00e1 dada como objeto. La angustia no es una aprehensi\u00f3n de la nada. sin embargo, la nada se nos hace patente en ella y a trav\u00e9s de ella, aunque, una vez m\u00e1s, no como si estuviese separada y \u201c<em>al lado<\/em>\u201d del ente en total que se presenta en la desaz\u00f3n de la angustia. Antes bien, dec\u00edamos: en la angustia nos sale al paso la nada a una con el ente en total. \u00bfQu\u00e9 quiere decir este \u201c<em>a una con<\/em>\u201d? <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En la angustia el ente en total se torna caduco. \u00bfEn qu\u00e9 sentido? Porque la angustia no aniquila el ente para dejarnos como residuo la nada. \u00bfC\u00f3mo habr\u00eda de hacerlo si la angustia se encuentra precisamente en la m\u00e1s absoluta impotencia frente al ente en total? Antes bien, la nada se manifiesta con y en el ente en tanto que \u00e9ste nos escapa en total. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En la angustia no ocurre un aniquilamiento de todo el ente en s\u00ed mismo. Pero tampoco llevamos a cabo una negaci\u00f3n del ente en total para as\u00ed obtener la nada. Aun prescindiendo de que la angustia, en cuanto tal, le es ajena la formulaci\u00f3n expresa de una declaraci\u00f3n negativa, resultar\u00eda que, con una semejante negaci\u00f3n (<em>que debiera dar por resultado la nada<\/em>), llegar\u00edamos siempre demasiado tarde. Ya antes la nada nos ha salido al paso. Por eso dec\u00edamos que la nada nos sale al paso \u201c<em>a una con<\/em>\u201d el ente en total en cuanto que \u00e9ste se nos escapa. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En la angustia hay un retroceder ante&#8230; que no es ciertamente un huir, sino una fascinada quietud. Este retroceso arranca de la nada. La nada no atrae, sino que, por esencia, rechaza. Pero este rechazo es, como tal, un remitirnos, dej\u00e1ndolo escapar, al ente en total que se hunde. Esta total\u00a0<\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">rechazadora remisi\u00f3n al ente en total que se nos escapa (<em>que as\u00ed es como la nada acosa a la existencia en la angustia<\/em>), es la esencia de la nada: el <em>anonadamiento<\/em>. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">No es un aniquilamiento del ente, ni se origina en una negaci\u00f3n. El anonadamiento no se puede obtener tampoco sumando aniquilaci\u00f3n y negaci\u00f3n. La nada misma anonada. El anonadar no es un suceso como otro cualquiera, sino que por ser un rechazador remitirnos al ente en total que se nos escapa, nos hace patente este ente en su plena, hasta ahora oculta extra\u00f1eza, como lo absolutamente otro frente a la nada. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En esta clara noche que es la nada de la angustia, es donde surge la originaria \u201c<em>patencia<\/em>\u201d del ente como tal ente: que es ente y no nada. Pero este \u201c<em>y no nada<\/em>\u201d que a\u00f1adimos en nuestra elocuci\u00f3n no es, empero, una aclaraci\u00f3n subsiguiente, sino lo que previamente posibilita la patencia del ente en general. La esencia de esta nada, originariamente anonadante, es: que lleva, al existir, por vez primera, ante el ente en cuanto tal. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Solamente a base de la originaria patencia de la nada puede la existencia del hombre llegar al ente y entrar en \u00e9l. Por cuanto que la existencia hace por esencia relaci\u00f3n al ente, al ente que no es ella y al que es ella misma, procede ya siempre, como tal existencia, de la patente nada. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Existir (<em>ex-sistir<\/em>) significa: estar sosteni\u00e9ndose dentro de la nada.<\/strong> <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Sosteni\u00e9ndose dentro de la nada, la existencia est\u00e1 siempre allende el ente en total. A este estar allende el ente es lo que nosotros llamamos trascendencia. Si la existencia no fuese, en la \u00faltima ra\u00edz de su esencia, un trascender; es decir, si de antemano, no estuviera sostenida dentro de la nada, jam\u00e1s podr\u00eda entrar en relaci\u00f3n con el ente ni, por tanto, consigo misma. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Sin la originaria patencia de la nada no hay mismidad ni hay libertad.<\/strong> <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Con esto hemos obtenido ya la respuesta a la pregunta acerca de la nada. La nada no es objeto ni ente alguno. La nada no se presenta por s\u00ed sola, ni junto con el ente, al cual, por as\u00ed decirlo, adherir\u00eda. La nada es la posibilitaci\u00f3n de la patencia del ente, como tal ente, para la existencia humana. La nada no nos proporciona el contraconcepto del ente, sino que pertenece originariamente a la esencia del ser mismo. En el ser del ente acontece el anonadar de la nada. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Pero hora es ya de que salga a la superficie un reparo largo tiempo reprimido. Si la existencia no puede entrar en relaci\u00f3n con el ente, es decir, no puede existir sino sosteni\u00e9ndose dentro de la nada, y si la nada s\u00f3lo se revela originariamente en la angustia, \u00bfno habr\u00edamos de estar perennemente suspensos en angustia para poder existir? Pero, \u00bfno hemos reconocido nosotros mismos que esta angustia radical es rara? Y, sobre todo, todos nosotros existimos y nos las habemos con el ente \u2013con el ente que no somos nosotros y que somos nosotros- sin esta angustia. \u00bfNo ser\u00e1 \u00e9sta una invenci\u00f3n gratuita, y la nada que le atribuimos una exageraci\u00f3n? <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Pero \u00bfqu\u00e9 quiere decir que esta angustia radical s\u00f3lo acontece en raros momentos? No quiere decir otra cosa sino que, por de pronto, la nada, con su originariedad, permanece casi siempre disimulada para nosotros. \u00bfY qu\u00e9 es lo que la disimula? La disimula el que nosotros, de uno u otro modo, nos perdemos completamente en el ente. Cuanto m\u00e1s nos volvemos hacia el ente en nuestros afanes, tanto menos le dejamos escaparse como tal ente, y tanto m\u00e1s nos desviamos de la nada, y con tanto mayor seguridad nos precipitamos en la p\u00fablica superficie de la existencia. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Sin embargo, esta constante, bien que equ\u00edvoca, desviaci\u00f3n de la nada, es conforme, dentro de ciertos l\u00edmites, a su m\u00e1s propio sentido. En su anonadar, la nada nos remite precisamente al ente. La\u00a0<\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">nada anonada de continuo, sin que en el saber, dentro del cual nos movemos a diario, sepamos propiamente de este acontecimiento. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00bfQu\u00e9 testimonio m\u00e1s convincente de esta perenne y amplia \u2013bien que disimulada- patencia de la nada en nuestra existencia que la negaci\u00f3n? Pero \u00e9sta pertenece, seg\u00fan se dice, a la esencia del pensamiento humano. La negaci\u00f3n se expresa diciendo no de algo que no es. Pero la negaci\u00f3n no saca de s\u00ed misma el no ser de lo que no es para intercalarlo, por decirlo as\u00ed, dentro del ente, como medio de diferenciaci\u00f3n y contraposici\u00f3n a lo dado. \u00bfC\u00f3mo va a poder sacar la negaci\u00f3n de s\u00ed misma el no, si solamente puede negar si le est\u00e1 previamente propuesto algo negable? Y \u00bfc\u00f3mo lo negable, lo que hay que negar, puede considerarse como afectado por el no, si no es porque todo pensar, en cuanto tal pensar, tiene ya la vista puesta en el no? Pero el no, solamente puede hacerse patente sacando de su latencia lo que le da origen: el anonadar de la nada y, con \u00e9l, la nada misma. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El no, no nace de la negaci\u00f3n, sino que la negaci\u00f3n se funda en el no, que nace del anonadar de la nada. Pero tampoco la negaci\u00f3n es otra cosa que un modo de esa actitud anonadante, es decir, de esa actitud previa fundada sobre el anonadar de la nada. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Con esto hemos demostrado, a grandes rasgos, la tesis anteriormente enunciada: la nada es el origen de la negaci\u00f3n y no al rev\u00e9s. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Al quebrantar as\u00ed el poder del entendimiento en esta cuesti\u00f3n acerca de la nada y del ser, hemos decidido, al mismo tiempo, la suerte de la soberan\u00eda de la \u201c<em>l\u00f3gica<\/em>\u201d dentro de la filosof\u00eda. La idea misma de la \u201c<em>l\u00f3gica<\/em>\u201d se disuelve en el torbellino de un interrogante m\u00e1s radical. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Por mucho y muy diversamente que la negaci\u00f3n \u2013expl\u00edcita o no- prevalezca en todo pensar, no es ella, por s\u00ed sola, testimonio suficiente de la patencia de la nada, patencia esencial a la existencia. Porque no podemos proclamar que la negaci\u00f3n sea la \u00fanica \u2013ni siquiera la principal- actitud anonadante en que la existencia se encuentra sacudida por el anonadar de la nada. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">M\u00e1s abisal que la simple adecuaci\u00f3n de la negaci\u00f3n l\u00f3gica es la crudeza de la contravenci\u00f3n y la acritud de la execraci\u00f3n. Hay m\u00e1s responsabilidad en el dolor del fracaso y en la inclemencia de la prohibici\u00f3n. M\u00e1s abrumadora es la aspereza de la privaci\u00f3n. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Estas posibilidades de la actitud anonadante \u2013fuerzas con que la existencia sobrelleva, bien que sin llegar a dominarle, ese su hallarse arrojada- no son especies de la mera negaci\u00f3n. Pero esto no les impide expresarse con un no y con una negaci\u00f3n. Lo cual nos delata, de modo bien claro, la vaciedad y amplitud de la negaci\u00f3n. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El que esta actitud anonadante atraviese de punta a punta la existencia, testimonia la perenne y ensombrecida patencia de la nada, que s\u00f3lo la angustia nos descubre originariamente. As\u00ed se explica que esa angustia radical est\u00e9 casi siempre reprimida en la existencia. <strong>La angustia est\u00e1 ah\u00ed: dormita: Su h\u00e1lito palpita sin cesar a trav\u00e9s de la existencia<\/strong>: donde menos, en la del \u201c<em>medroso<\/em>\u201d; imperceptible en el \u201c<em>s\u00ed, s\u00ed<\/em>\u201d y \u201c<em>no, no<\/em>\u201d del hombre apresurado: m\u00e1s en la de quien es due\u00f1o de s\u00ed; con toda seguridad, en la del radicalmente temerario. Pero esto \u00faltimo se produce s\u00f3lo cuando hay algo a que ofrecer la vida con objeto de asegurar a la existencia la suprema grandeza. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">La angustia del temerario no tolera que se la contraponga a la alegr\u00eda, ni mucho menos a la apacible satisfacci\u00f3n de los tranquilos afanes. Se halla \u2013m\u00e1s all\u00e1 de tales contraposiciones- en secreta alianza con la serenidad y dulzura del anhelo creador.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">La angustia radical puede emerger en la existencia en cualquier momento. No necesita que un suceso ins\u00f3lito la despierte. A la profundidad con que domina corresponde la nimiedad de su posible provocaci\u00f3n. Est\u00e1 siempre al acecho, y, sin embargo, s\u00f3lo raras veces cae sobre nosotros para arrebatarnos y dejarnos suspensos.\u00a0<\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">Ese estar sosteni\u00e9ndose la existencia dentro de la nada, apoyada en la rec\u00f3ndita angustia, hace que el hombre ocupe el sitio a la nada. Tan finitos somos que no podemos, por propia decisi\u00f3n y voluntad, colocarnos originariamente ante la nada. Tan insondablemente ahonda la finitud en la existencia, que la profunda y genuina finitud escapa a nuestra libertad. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Este estar sosteni\u00e9ndose la existencia en la nada, apoyada en la rec\u00f3ndita angustia, es un sobrepasar el ente en total: es la trascendencia.<\/strong> <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Nuestro interrogante acerca de la nada tiene que poner ante nuestros ojos la metaf\u00edsica misma. El nombre \u201c<em>metaf\u00edsica<\/em>\u201d proviene del griego \u03c4\u03b1 \u00b5\u03b5\u03c4\u03b1 \u03c4\u03b1 \u03c6\u03b9\u03c3\u03b9\u03ba\u03b1. Este extra\u00f1o t\u00edtulo fue m\u00e1s tarde interpretado como designaci\u00f3n del interrogante que se endereza \u201c<em>allende<\/em>\u201d &#8211;<em>\u00b5\u03b5\u03c4\u03b1, trans<\/em>&#8211; el ente en cuanto tal. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>La metaf\u00edsica es una <em>tras-interrogaci\u00f3n allende el ente<\/em>, <em>para reconquistarlo despu\u00e9s, conceptualmente, en cuanto tal y en total<\/em>.<\/strong> <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En la pregunta acerca de la nada se lleva a cabo esta marcha allende el ente, en cuanto ente, en total. Se nos ha mostrado, pues, como una cuesti\u00f3n \u201c<em>metaf\u00edsica<\/em>\u201d. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Indic\u00e1bamos al comienzo dos caracter\u00edsticas de esta clase de cuestiones. En primer lugar, toda pregunta metaf\u00edsica abarca la metaf\u00edsica entera. En segundo lugar, en toda interrogaci\u00f3n metaf\u00edsica va siempre envuelta la existencia que interroga. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>\u00bfEn qu\u00e9 sentido la cuesti\u00f3n acerca de la nada comprende y abraza la metaf\u00edsica entera?<\/strong> <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Acerca de la nada la metaf\u00edsica se expresa, desde antiguo, en una frase, ciertamente equ\u00edvoca: ex nihilo nihil fit, de la nada nada adviene. A pesar de que, en la explicaci\u00f3n de este principio, nunca llega la nada misma a ser propiamente cuesti\u00f3n, sin embargo, este principio, por su peculiar referencia a la nada, delata la concepci\u00f3n fundamental que se tiene del ente. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">La metaf\u00edsica antigua entiende la nada en el sentido de lo que no es, es decir, de la materia sin figura que por s\u00ed misma no puede plasmarse en ente con figura y, por tanto, aspecto (\u03b5\u03b9\u03b4\u03bf\u03c3) propio. Ente es aquella formaci\u00f3n que se informa a s\u00ed misma y que, como tal, se representa en forma o imagen. El origen, la justificaci\u00f3n y los l\u00edmites de esta concepci\u00f3n del ser quedan tan faltos de esclarecimiento como la nada misma. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">La dogm\u00e1tica cristiana, por el contrario, niega la verdad de la proposici\u00f3n: <strong><em>ex nihilo nihil fit<\/em><\/strong>, y da con ello a la nada una nueva significaci\u00f3n, como la mera ausencia de todo ente extradivino: <em>ex nihilo fit-ens creatum<\/em>. La nada se convierte, ahora, en contraconcepto del ente propiamente dicho, del summum ens, de Dios, como ens increatum. Tambi\u00e9n aqu\u00ed la interpretaci\u00f3n que se da de la nada nos delata la concepci\u00f3n del ente. Pero la explicaci\u00f3n metaf\u00edsica del ente se mueve en el mismo plano que la pregunta acerca de la nada. Las cuestiones acerca del ser y acerca de la nada quedan, ambas, preteridas. Por esto no es cuesti\u00f3n la dificultad de que si Dios crea de la nada tiene que hab\u00e9rselas con la nada. Pero, si Dios es Dios, nada puede salvar de la nada, puesto que lo \u201c<em>absoluto<\/em>\u201d excluye de s\u00ed toda nihilidad.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Este tosco recuerdo hist\u00f3rico muestra la nada como contraconcepto del ente propiamente dicho, es decir, como negaci\u00f3n suya.<\/strong> <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Pero si, por fin, nos hacemos problema de la nada, no s\u00f3lo resulta que esta contraposici\u00f3n queda mejor precisada, sino que entonces es cuando se plantea la aut\u00e9ntica cuesti\u00f3n metaf\u00edsica del ser del ente. La nada no es ya este vago e impreciso enfrente del ente, sino que se nos descubre como perteneciendo al ser mismo del ente. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>\u201c<em>El ser puro y la pura nada son lo mismo<\/em>\u201d<\/strong>. Esta frase de <strong>Hegel<\/strong> (<em>Ciencia de la l\u00f3gica, libro I, WW III, p\u00e1g. 94<\/em>) es justa. El ser y la nada van juntos; pero no porque ambos coincidan en su inmediatez e indeterminaci\u00f3n \u2013como sucede cuando se los considera desde el concepto hegeliano del pensar-, sino que el ser es, por esencia, finito, y solamente se patentiza en la trascendencia de la existencia que sobrenada en la nada<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt;\"><span style=\"color: #008000;\">\u201c<em>El ser puro y la pura nada son lo mismo<\/em>\u201d. Esta frase de Hegel (<em>Ciencia de la l\u00f3gica, libro I, WW III, p\u00e1g. 94<\/em>) es justa. El ser y la nada van juntos; pero no porque ambos coincidan en su inmediatez e indeterminaci\u00f3n \u2013como sucede cuando se los considera desde el concepto hegeliano del pensar-, sino que el ser es, por esencia, finito, y solamente se patentiza en la trascendencia de la existencia que sobrenada en la nada.<\/span> <\/span><\/strong><\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Si, por otra parte, la cuesti\u00f3n acerca del ser en cuanto tal es la cuesti\u00f3n que circunscribe la metaf\u00edsica, manifi\u00e9stasenos entonces que tambi\u00e9n la cuesti\u00f3n acerca de la nada es de tal \u00edndole que abraza la metaf\u00edsica entera. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Pero, adem\u00e1s, la cuesti\u00f3n acerca de la nada comprende la metaf\u00edsica entera porque nos fuerza a hacernos problema del origen de la negaci\u00f3n; es decir, nos fuerza a decidir sobre la legitimidad con que la \u201c<em>l\u00f3gica<\/em>\u201d impera sobre la metaf\u00edsica. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">La vieja frase: <em>ex nihilo nihil fit<\/em>, adquiere entonces un nuevo sentido, que afecta al problema mismo del ser: <em>ex nihilo omne ens qua ens fit<\/em>. S\u00f3lo en la nada de la existencia viene el ente en total a s\u00ed mismo, pero seg\u00fan su posibilidad m\u00e1s propia, es decir, de un modo finito. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En segundo lugar, si la cuesti\u00f3n acerca de la nada es una cuesti\u00f3n metaf\u00edsica, \u00bfen qu\u00e9 medida envuelve a nuestra existencia interrogante? <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Caracteriz\u00e1bamos nuestra existencia como esencialmente determinada por la ciencia. Por tanto, si nuestra existencia, as\u00ed determinada, se halla implicada en nuestra pregunta acerca de la nada, entonces la existencia debe tornarse problem\u00e1tica al plantearse ese problema. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">La existencia cient\u00edfica debe su simplicidad y acuidad a la manera especial\u00edsima a como tiene que hab\u00e9rselas con el ente mismo, y \u00fanicamente con \u00e9l. Puede la ciencia abandonar la nada con un gesto de superioridad. Pero al preguntar por la nada patent\u00edzase que esta existencia cient\u00edfica s\u00f3lo es posible si, de antemano, se encuentra sumergida en la nada. Para comprenderse a s\u00ed misma, en lo que precisamente es, necesita no abandonar la nada. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>La presunta sobriedad y superioridad de la ciencia se convierte en ridiculez si no toma en serio la nada.<\/strong> <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Solamente porque la nada es patente puede la ciencia hacer del ente mismo objeto de investigaci\u00f3n. Y solamente si la ciencia existe en virtud de la metaf\u00edsica, puede aqu\u00e9lla renovar incesantemente su esencial cometido, que no consiste en coleccionar y ordenar conocimientos, sino en abrir, renovadamente, ante nuestros ojos, el \u00e1mbito entero de la verdad sobre la naturaleza y sobre la historia. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">S\u00f3lo porque la nada es patente en el fondo de la existencia, puede sobrecogernos la completa extra\u00f1eza del ente. S\u00f3lo cuando nos desazona la extra\u00f1eza del ente, puede provocarnos admiraci\u00f3n. <strong>De la admiraci\u00f3n \u2013esto es, de la patencia de la nada- surge el \u00bfpor qu\u00e9? S\u00f3lo porque es posible el \u00bfpor qu\u00e9?, en cuanto tal, podemos preguntarnos por los fundamentos y fundamentar de una determinada\u00a0<\/strong><\/span><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>mane<\/strong>ra. S\u00f3lo porque podemos preguntar y fundamentar, se nos viene a la mano en nuestro existir el destino de investigadores. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>La pregunta acerca de la nada nos envuelve a nosotros mismos \u2013a los interrogadores. Es una cuesti\u00f3n metaf\u00edsica.<\/strong> <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">La existencia humana no puede hab\u00e9rselas con el ente si no es sosteni\u00e9ndose dentro de la nada. El ir m\u00e1s all\u00e1 del ente es algo que acaece en la esencia misma de la existencia. Este trascender es, precisamente, la metaf\u00edsica; lo que hace que la metaf\u00edsica pertenezca a la \u201c<em>naturaleza del hombre<\/em>\u201d. <strong>No es una disciplina filos\u00f3fica especial ni un campo de divagaciones: es el acontecimiento radical en la existencia misma y como tal existencia<\/strong>. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Como la verdad de la metaf\u00edsica habita en estos abismos insondables, su vecindad m\u00e1s pr\u00f3xima es la del error m\u00e1s profundo, siempre al acecho. De aqu\u00ed que no haya rigor de ciencia alguna comparable a la seriedad de la metaf\u00edsica. La filosof\u00eda jam\u00e1s podr\u00e1 ser medida con el patr\u00f3n proporcionado por la idea de la ciencia. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Si realmente se ha hecho cuesti\u00f3n para nosotros el problema acerca de la nada, no habremos visto la metaf\u00edsica por fuera. Tampoco podemos decir que nos hemos sumergido en ella. No podemos, de manera alguna, sumergirnos en ella, porque, por el mero hecho de existir, nos hallamos ya siempre en ella: <em>\u03c6\u03c5\u03c3\u03b5\u03b9 \u03b3\u03b1\u03c1 \u03c9 \u03c6\u03b9\u03bb\u03b5, \u03b5\u03d6\u03b5\u03c3\u03c4\u03b9 \u03c4\u03b9\u03c2 \u03c6\u03b9\u03bb\u03bf\u03c3\u03bf\u03c6\u03b9\u03b1 \u03c4\u03b7 \u03c4\u03bf\u03c5 \u03b1\u03bd\u03b4\u03c1\u03bf\u03c2 \u03b4\u03b9\u03b1\u03bd\u03bf\u03b9\u03b1<\/em> &#8211; <em>Sopla, amigo m\u00edo, tras las filosof\u00edas del intelecto de un hombre<\/em>&#8211; (<em>Plat\u00f3n, Phaidros 279 a<\/em>). Por el mero hecho de existir el hombre acontece el filosofar. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>La filosof\u00eda \u2013eso que nosotros llamamos filosof\u00eda- es tan s\u00f3lo la puesta en marcha de la metaf\u00edsica; en \u00e9sta adquiere aqu\u00e9lla su ser actual y sus expl\u00edcitos temas.<\/strong> <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Y la filosof\u00eda s\u00f3lo se pone en movimiento, por una peculiar manera de poner en juego la propia existencia en medio de las posibilidades radicales de la existencia en total. Para esta postura es decisivo: en primer lugar, hacer sitio al ente en total; despu\u00e9s, soltar amarras, abandon\u00e1ndose a la nada, esto es, libr\u00e1ndose de los \u00eddolos que todos tenemos y a los cuales tratamos de acogernos subrepticiamente: por \u00faltimo, quedar suspensos para que resuene constantemente la cuesti\u00f3n fundamental de la metaf\u00edsica, a que nos impele la nada misma:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><em><span style=\"font-size: 14pt;\"> \u00bfPor qu\u00e9 hay ente y no m\u00e1s bien nada?<\/span><\/em><\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2022\/02\/23\/porque-existe-algo-en-lugar-de-nada\/\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-2241483\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/nada-PPAL-300x199.jpg\" alt=\"\" width=\"440\" height=\"292\" data-id=\"2241483\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/nada-PPAL-300x199.jpg 300w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/nada-PPAL-610x405.jpg 610w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/nada-PPAL-678x452.jpg 678w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/nada-PPAL.jpg 680w\" sizes=\"auto, (max-width: 440px) 100vw, 440px\" \/><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 18pt;\"><strong><span style=\"color: #008000;\">*******<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<h2 style=\"text-align: justify;\"><span id=\"RELACIONADOS\" style=\"font-size: 14pt;\"><strong>RELACIONADOS:<\/strong><\/span><\/h2>\n<blockquote class=\"wp-embedded-content\" data-secret=\"qvbkm2TsCx\"><p><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2022\/02\/23\/porque-existe-algo-en-lugar-de-nada\/\">\u00bfPORQUE EXISTE ALGO EN LUGAR DE NADA? \u00bfDe qu\u00e9 hablo cuando hablo del budismo theravada?, por Emilio de Miguel Calabia<\/a><\/p><\/blockquote>\n<p><iframe loading=\"lazy\" class=\"wp-embedded-content\" sandbox=\"allow-scripts\" security=\"restricted\" style=\"position: absolute; clip: rect(1px, 1px, 1px, 1px);\" title=\"\u00ab\u00bfPORQUE EXISTE ALGO EN LUGAR DE NADA? \u00bfDe qu\u00e9 hablo cuando hablo del budismo theravada?, por Emilio de Miguel Calabia\u00bb \u2014 Punto Cr\u00edtico Derechos Humanos\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2022\/02\/23\/porque-existe-algo-en-lugar-de-nada\/embed\/#?secret=wMPxleqyoL#?secret=qvbkm2TsCx\" data-secret=\"qvbkm2TsCx\" width=\"500\" height=\"282\" frameborder=\"0\" marginwidth=\"0\" marginheight=\"0\" scrolling=\"no\"><\/iframe><\/p>\n<blockquote class=\"wp-embedded-content\" data-secret=\"83uJpMRaIT\"><p><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2021\/08\/13\/spinoza-filosofo-del-infinito-por-claudia-tame-dominguez\/\">\u00abSpinoza, fil\u00f3sofo del infinito\u00bb, por Claudia Tame-Dom\u00ednguez<\/a><\/p><\/blockquote>\n<p><iframe loading=\"lazy\" class=\"wp-embedded-content\" sandbox=\"allow-scripts\" security=\"restricted\" style=\"position: absolute; clip: rect(1px, 1px, 1px, 1px);\" title=\"\u00ab\u00abSpinoza, fil\u00f3sofo del infinito\u00bb, por Claudia Tame-Dom\u00ednguez\u00bb \u2014 Punto Cr\u00edtico Derechos Humanos\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2021\/08\/13\/spinoza-filosofo-del-infinito-por-claudia-tame-dominguez\/embed\/#?secret=WpEGHThzAQ#?secret=83uJpMRaIT\" data-secret=\"83uJpMRaIT\" width=\"500\" height=\"282\" frameborder=\"0\" marginwidth=\"0\" marginheight=\"0\" scrolling=\"no\"><\/iframe><\/p>\n<blockquote class=\"wp-embedded-content\" data-secret=\"Ld2SmULSH8\"><p><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2022\/02\/11\/descartes-spinoza-y-el-materialismo-descartes-versus-spinoza-2\/\">Descartes, Spinoza y el materialismo (Descartes versus Spinoza)<\/a><\/p><\/blockquote>\n<p><iframe loading=\"lazy\" class=\"wp-embedded-content\" sandbox=\"allow-scripts\" security=\"restricted\" style=\"position: absolute; 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clip: rect(1px, 1px, 1px, 1px);\" title=\"\u00abM\u00d3NADA, SUSTANCIA, DIOS: \u00abDios sin Dios (Spinoza y Leibniz)\u00bb, por \u00d3scar S\u00e1nchez Vadillo\u00bb \u2014 Punto Cr\u00edtico Derechos Humanos\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2021\/11\/19\/monada-sustancia-dios-dios-sin-dios-spinoza-y-leibniz\/embed\/#?secret=74mUYoSPkh#?secret=jVuBTKLt9u\" data-secret=\"jVuBTKLt9u\" width=\"500\" height=\"282\" frameborder=\"0\" marginwidth=\"0\" marginheight=\"0\" scrolling=\"no\"><\/iframe><\/p>\n<blockquote class=\"wp-embedded-content\" data-secret=\"ISdDCXlbu5\"><p><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2021\/10\/08\/dios-o-naturaleza-spinoza\/\">DIOS O NATURALEZA, por Baruch de Spinoza<\/a><\/p><\/blockquote>\n<p><iframe loading=\"lazy\" class=\"wp-embedded-content\" sandbox=\"allow-scripts\" security=\"restricted\" style=\"position: absolute; clip: rect(1px, 1px, 1px, 1px);\" title=\"\u00abDIOS O NATURALEZA, por Baruch de Spinoza\u00bb \u2014 Punto Cr\u00edtico Derechos Humanos\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2021\/10\/08\/dios-o-naturaleza-spinoza\/embed\/#?secret=ENJ5fBzmOO#?secret=ISdDCXlbu5\" data-secret=\"ISdDCXlbu5\" width=\"500\" height=\"282\" frameborder=\"0\" marginwidth=\"0\" marginheight=\"0\" scrolling=\"no\"><\/iframe><\/p>\n<blockquote class=\"wp-embedded-content\" data-secret=\"kuU01tRAfz\"><p><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2021\/05\/13\/nicola-tesla-el-gran-fabricante-de-maravilas-todo-es-la-luz-la-fascinante-entrevista-a-nikola-tesla-realizada-en-1899\/\">NICOLA TESLA: EL GRAN FABRICANTE DE MARAVILLAS. \u201cTodo es la Luz\u201d, la fascinante entrevista a Nikola Tesla realizada en 1899.<\/a><\/p><\/blockquote>\n<p><iframe loading=\"lazy\" class=\"wp-embedded-content\" sandbox=\"allow-scripts\" security=\"restricted\" style=\"position: absolute; clip: rect(1px, 1px, 1px, 1px);\" title=\"\u00abNICOLA TESLA: EL GRAN FABRICANTE DE MARAVILLAS. \u201cTodo es la Luz\u201d, la fascinante entrevista a Nikola Tesla realizada en 1899.\u00bb \u2014 Punto Cr\u00edtico Derechos Humanos\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2021\/05\/13\/nicola-tesla-el-gran-fabricante-de-maravilas-todo-es-la-luz-la-fascinante-entrevista-a-nikola-tesla-realizada-en-1899\/embed\/#?secret=UDQozl7ek4#?secret=kuU01tRAfz\" data-secret=\"kuU01tRAfz\" width=\"500\" height=\"282\" frameborder=\"0\" marginwidth=\"0\" marginheight=\"0\" scrolling=\"no\"><\/iframe><\/p>\n<blockquote class=\"wp-embedded-content\" data-secret=\"lV5A98FRHs\"><p><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2021\/04\/08\/nuestro-inevitable-encuentro-con-lo-desconocido-por-carlos-castaneda\/\">NUESTRO INEVITABLE ENCUENTRO CON LO DESCONOCIDO, por Carlos Castaneda<\/a><\/p><\/blockquote>\n<p><iframe loading=\"lazy\" class=\"wp-embedded-content\" sandbox=\"allow-scripts\" security=\"restricted\" style=\"position: absolute; clip: rect(1px, 1px, 1px, 1px);\" title=\"\u00abNUESTRO INEVITABLE ENCUENTRO CON LO DESCONOCIDO, por Carlos Castaneda\u00bb \u2014 Punto Cr\u00edtico Derechos Humanos\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2021\/04\/08\/nuestro-inevitable-encuentro-con-lo-desconocido-por-carlos-castaneda\/embed\/#?secret=JHdZ5O34vU#?secret=lV5A98FRHs\" data-secret=\"lV5A98FRHs\" width=\"500\" height=\"282\" frameborder=\"0\" marginwidth=\"0\" marginheight=\"0\" scrolling=\"no\"><\/iframe><\/p>\n<p>https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2021\/02\/26\/los-creadores-de-dioses-por-baruch-de-spinoza-2\/<\/p>\n<blockquote class=\"wp-embedded-content\" data-secret=\"sNzyY8zH8g\"><p><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2022\/09\/16\/metafisica-de-la-servidumbre-voluntaria-por-enrique-alvarez-asiain-2\/\">METAF\u00cdSICA DE LA SERVIDUMBRE VOLUNTARIA, por Enrique \u00c1lvarez Asia\u00edn. \u00ab\u00bfPor qu\u00e9 los hombres luchan por su esclavitud como si se tratase de su libertad?\u00bb<\/a><\/p><\/blockquote>\n<p><iframe loading=\"lazy\" class=\"wp-embedded-content\" sandbox=\"allow-scripts\" security=\"restricted\" style=\"position: absolute; 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\u00bfQU\u00c9 ES METAF\u00cdSICA? Martin Heidegger Traducci\u00f3n de Xavier Zubiri. Philosophia.cl \u00a0 \u00bfQu\u00e9 es Metaf\u00edsica? La pregunta hace concebir la esperanza de que se va a hablar acerca de la metaf\u00edsica. Renunciamos a ello. En <a class=\"mh-excerpt-more\" href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2023\/08\/31\/que-es-metafisica-por-martin-heidegger\/\" title=\"\u00bfQU\u00c9 ES METAF\u00cdSICA?, por Martin Heidegger\">[&#8230;]<\/a><\/p>\n<\/div>","protected":false},"author":3,"featured_media":2285764,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[8],"tags":[181],"class_list":["post-2282102","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","category-filosofia","tag-heidegger"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2282102","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2282102"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2282102\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/media\/2285764"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2282102"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2282102"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2282102"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}