{"id":2282087,"date":"2023-07-10T00:05:49","date_gmt":"2023-07-09T22:05:49","guid":{"rendered":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/?p=2282087"},"modified":"2023-07-09T18:45:07","modified_gmt":"2023-07-09T16:45:07","slug":"las-perplejidades-de-los-derechos-del-hombre-arendt","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2023\/07\/10\/las-perplejidades-de-los-derechos-del-hombre-arendt\/","title":{"rendered":"LAS PERPLEJIDADES DE LOS DERECHOS DEL HOMBRE, por Hanna Arendt. \u00abEl peligro estriba en que una civilizaci\u00f3n global e interrelacionada universalmente, pueda producir b\u00e1rbaros en su propio medio\u00bb."},"content":{"rendered":"<p>&nbsp;<\/p>\n<h2 style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 24pt;\">Las perplejidades de los derechos del hombre *<\/span><\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Por Hanna Arendt<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-2282097 size-mh-magazine-content\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/propiedad_a_la_francesa-678x381.jpg\" alt=\"&quot;Las perplejidades de los derechos del hombre&quot;, por Hanna Arendt\" width=\"678\" height=\"381\" data-id=\"2282097\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">La <a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Declaraci%C3%B3n_de_los_Derechos_del_Hombre_y_del_Ciudadano\"><strong>Declaraci\u00f3n de los Derechos del Hombre<\/strong><\/a> a finales del siglo XVIII fue un momento decisivo en la Historia. Significaba nada m\u00e1s ni nada menos que a partir de entonces <strong>la fuente de la Ley deber\u00eda hallarse en el Hombre y no en los mandamientos de Dios o en las costumbres de la Historia<\/strong>. Independiente de los privilegios que la Historia hab\u00eda conferido a ciertos estratos de la sociedad o a ciertas naciones, <em>la declaraci\u00f3n se\u00f1alaba la emancipaci\u00f3n del hombre de toda tutela y anunciaba que hab\u00eda llegado a su mayor\u00eda de edad<\/em>. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">M\u00e1s all\u00e1 de esto exist\u00eda otra implicaci\u00f3n de la que los formuladores de la declaraci\u00f3n s\u00f3lo fueron conscientes a medias. La proclamaci\u00f3n de los derechos humanos ten\u00eda que significar tambi\u00e9n una protecci\u00f3n muy necesitada en la nueva era, en la que los individuos ya no estaban afianzados en los territorios en los que hab\u00edan nacido o seguros de su igualdad ante Dios como cristianos. En otras palabras,<em> en la nueva sociedad secularizada y emancipada, los hombres ya no estaban seguros de esos derechos humanos y sociales que hasta entonces se hab\u00edan hallado al margen del orden pol\u00edtico y no garantizados por el Gobierno o la Constituci\u00f3n, sino por fuer<\/em><\/span><span style=\"font-size: 14pt;\"><em>zas sociales, espirituales y religiosas<\/em>. Por eso, a lo largo del siglo XIX, la opini\u00f3n general era que los derechos humanos hab\u00edan de ser invocados all\u00ed donde los individuos necesitaban protecci\u00f3n contra <em>la nueva soberan\u00eda del Estado<\/em> y <em>la nueva arbitrariedad de la sociedad<\/em>. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Como los Derechos del Hombre eran proclamados \u201c<em>inalienables<\/em>\u201d, irreducibles e indeductibles de otros derechos o leyes, no se invocaba a autoridad alguna para su establecimiento; <em>el Hombre en s\u00ed mismo era su fuente tanto como su objetivo \u00faltimo<\/em>. Adem\u00e1s, <strong>no se estimaba necesaria ninguna ley especial para protegerlos, porque se supon\u00eda que todas las leyes se basaban en ellos<\/strong>. El Hombre aparec\u00eda como el \u00fanico soberano en cuestiones de la ley de la misma manera que <em>el pueblo era proclamado como el \u00fanico soberano en cuestiones de Gobierno<\/em>. La soberan\u00eda del pueblo (<em>diferente de la del pr\u00edncipe<\/em>) no era proclamada por la gracia de Dios, sino en nombre del Hombre; as\u00ed es que parec\u00eda natural que los derechos \u201c<em>inalienables<\/em>\u201d del hombre hallaran su garant\u00eda y se convirtieran en parte inalienable del derecho del pueblo al autogobierno soberano.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\">En otras palabras, apenas apareci\u00f3 el hombre como un ser completamente emancipado y completamente aislado, que llevaba su dignidad dentro de s\u00ed mismo, sin referencia a ning\u00fan orden circundante y m\u00e1s amplio, cuando desapareci\u00f3 otra vez como miembro de un pueblo<\/span><\/strong><\/p>\n<\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En otras palabras, apenas apareci\u00f3 el hombre como un ser completamente emancipado y completamente aislado, que llevaba su dignidad dentro de s\u00ed mismo, sin referencia a ning\u00fan orden circundante y m\u00e1s amplio, cuando desapareci\u00f3 otra vez como miembro de un pueblo. Desde el comienzo, <strong>la paradoja implicada en la declaraci\u00f3n de los derechos humanos inalienables consisti\u00f3 en que se refer\u00eda a un ser humano \u201c<em>abstracto<\/em>\u201d que parec\u00eda no existir en parte alguna<\/strong>, porque incluso los salvajes viv\u00edan dentro de alg\u00fan tipo de orden social. Si una comunidad tribal o \u201c<em>atrasada<\/em>\u201d no disfrutaba de derechos humanos, era obviamente porque como conjunto no hab\u00eda alcanzado todav\u00eda esa fase de civilizaci\u00f3n, la fase de soberan\u00eda popular y nacional, sino que era oprimida por d\u00e9spotas extranjeros o nativos. Toda la cuesti\u00f3n de los derechos humanos se vio por ello r\u00e1pida e inextricablemente mezclada con la cuesti\u00f3n de la <strong>emancipaci\u00f3n nacional<\/strong>; <em>s\u00f3lo la soberan\u00eda emancipada del pueblo, del propio pueblo de cada uno, parec\u00eda ser capaz de garantizarlos<\/em>. Como la Humanidad, desde la <strong>Revoluci\u00f3n francesa<\/strong>, era concebida a imagen de una familia de naciones, <strong>gradualmente se hizo evidente en s\u00ed mismo que el pueblo, y no el individuo, era la imagen del hombre<\/strong>. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">La completa implicaci\u00f3n de esta <em>identificaci\u00f3n de los derechos del hombre con los derechos de los pueblos en el sistema de la Naci\u00f3n-Estado europea<\/em> surgi\u00f3 a la luz s\u00f3lo cuando aparecieron repentinamente un creciente n\u00famero de personas y de pueblos cuyos derechos elementales se hallaban tan escasamente salvaguardados por el funcionamiento ordinario de las Naciones-Estados en el centro de Europa como lo habr\u00edan sido en el coraz\u00f3n de \u00c1frica. Los <strong>Derechos del Hombre<\/strong>, despu\u00e9s de todo, hab\u00edan sido\u00a0<\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">definidos como \u201c<em>inalienables<\/em>\u201d porque se supon\u00eda que eran independientes de todos los Gobiernos; <strong>pero result\u00f3 que en el momento en que los seres humanos carec\u00edan de su propio Gobierno y ten\u00edan que recurrir a sus m\u00ednimos derechos no quedaba ninguna autoridad para protegerles ni ninguna instituci\u00f3n que deseara garantizarlos<\/strong>. O cuando, como en el caso de <strong>las minor\u00edas<\/strong>, un organismo internacional se arrogaba una autoridad no gubernamental, su fracaso era evidente aun antes de que se hubieran llevado a cabo totalmente sus medidas. No s\u00f3lo los Gobiernos se mostraban opuestos m\u00e1s o menos abiertamente a esta <strong><em>usurpaci\u00f3n<\/em><\/strong> <em><strong>de su soberan\u00eda<\/strong><\/em>, sino que <em>las mismas nacionalidades implicadas no reconoc\u00edan una garant\u00eda no nacional<\/em>, desconfiaban de todo lo que no fuera un claro apoyo a sus derechos \u201c<em>nacionales<\/em>\u201d (<em>en oposici\u00f3n a sus simples derechos \u201cling\u00fc\u00edsticos, religiosos y \u00e9tnicos\u201d<\/em>) y prefer\u00edan, como los <em>alemanes<\/em> y los <em>h\u00fangaros<\/em>, volverse en busca de la protecci\u00f3n de la madre patria \u201c<em>nacional<\/em>\u201d, o como los <em>jud\u00edos<\/em>, hacia alg\u00fan tipo de solidaridad interritorial <strong>(1)<\/strong>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Los <strong><em>ap\u00e1tridas<\/em><\/strong> <em>estaban tan convencidos como las minor\u00edas de que la p\u00e9rdida de los derechos nacionales se identificaba con la p\u00e9rdida de los derechos humanos como de que aqu\u00e9llos garantizaban a \u00e9stos<\/em>. Cuanto m\u00e1s eran excluidos del Derecho en cualquier forma, m\u00e1s tend\u00edan a buscar una reintegraci\u00f3n en lo nacional, en su propia comunidad nacional. Los <em><strong>refugiados<\/strong><\/em> fueron s\u00f3lo los primeros en insistir en su nacionalidad y en defenderse contra los intentos de unirles con otros <em><strong>ap\u00e1tridas<\/strong><\/em>. <strong>Desde entonces ni un solo grupo de refugiados o de personas desplazadas ha dejado jam\u00e1s de desarrollar una furiosa y violenta conciencia de grupo y de clamar por sus derechos<\/strong> como \u2014y s\u00f3lo como\u2014 polacos o jud\u00edos, alemanes, etc.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Aun peor que el hecho de que todas las sociedades constituidas para la protecci\u00f3n de los <strong>Derechos del Hombre<\/strong>, todos los intentos para llegar a una nueva <em>Carta de los derechos humanos<\/em>, estuvieran patrocinados por figuras marginales, por unos pocos juristas internacionales sin expe<\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">riencia pol\u00edtica o por <em>fil\u00e1ntropos profesionales<\/em> apoyados por inciertos sentimientos de <em>idealistas profesionales<\/em>. Los grupos que constituyeron, las declaraciones que formularon, mostraban <em>una inc\u00f3moda semejanza en su lenguaje y composici\u00f3n con las sociedades para la prevenci\u00f3n contra la crueldad con los animales<\/em>. Ning\u00fan pol\u00edtico, ninguna figura pol\u00edtica de importancia alguna, pod\u00eda posiblemente tomarles en serio; y ninguno de los partidos radicales de Europa consider\u00f3 necesario incorporar a su programa ninguna nueva declaraci\u00f3n de los derechos humanos. Ni antes ni despu\u00e9s de la segunda guerra mundial invocaron las mismas v\u00edctimas estos derechos fundamentales, que de forma tan evidente les eran negados, en sus muchos intentos de hallar una salida al laberinto de alambradas al que les hab\u00edan empujado los acontecimientos. Al contrario, l<em>as v\u00edctimas compart\u00edan el desd\u00e9n y la indiferencia de las potencias por cualquier intento de las sociedades marginales por exigir una aplicaci\u00f3n de los derechos humanos en un sentido elemental o general<\/em>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El fracaso de todas las personas responsables en hacer frente a la calamidad de un cuerpo siempre creciente de personas forzadas a vivir al margen del alcance de cualquier ley tangible con la proclamaci\u00f3n de una nueva <em>Carta de derechos<\/em>, no fue ciertamente debido a mala voluntad. <strong>Jam\u00e1s hab\u00edan sido antes tema pol\u00edtico pr\u00e1ctico los Derechos del Hombre, solemnemente proclamados por las <em>Revoluciones francesa y americana<\/em> como nuevo fundamento de las sociedades civilizadas<\/strong>. Durante el siglo XIX estos derechos fueron invocados de una forma m\u00e1s bien superficial para defender a los individuos contra el creciente poder del Estado y para mitigar la nueva inseguridad social provocada por la revoluci\u00f3n industrial. Entonces el significado de los derechos humanos adquiri\u00f3 una nueva connotaci\u00f3n: se convirtieron en el <strong><em>slogan<\/em><\/strong> habitual de los protectores de los menos privilegiados, en un tipo de ley adicional, de <em>un derecho de excepci\u00f3n para aquellos que no ten\u00edan nada mejor a lo que recurrir<\/em>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">La raz\u00f3n por la que el concepto de los derechos humanos fue tratado como una especie de hijastro por el pensamiento pol\u00edtico del siglo XIX y por la que ning\u00fan partido liberal o radical del siglo XX, incluso cuando surgi\u00f3 una urgente necesidad de exigir la aplicaci\u00f3n de los derechos humanos, consider\u00f3 conveniente incluirlos en su programa, parece obvia: <strong>los derechos civiles \u2014es decir, los diversos derechos de los ciudadanos en diferentes pa\u00edses\u2014 eran estimados como encarnaci\u00f3n y expresi\u00f3n en forma de leyes tangibles de los eternos Derechos del Hombre, que por s\u00ed mismos eran considerados independientes de la ciudadan\u00eda y de la nacionalidad<\/strong>. Todos los seres humanos eran ciudadanos de alg\u00fan tipo de comunidad pol\u00edtica; si las leyes de su pa\u00eds no atend\u00edan a las exigencias de los <strong>Derechos\u00a0<\/strong><\/span><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>del Hombre<\/strong>, se esperaba que fueran cambiadas, por la <em>legislaci\u00f3n<\/em> en los pa\u00edses democr\u00e1ticos o mediante la <em>acci\u00f3n<\/em> <em>revolucionaria<\/em> en los desp\u00f3ticos.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\">Aunque todo el mundo parece dispuesto a aceptar que la condici\u00f3n de estas personas consiste precisamente en su falta de los Derechos del Hombre, nadie parece saber qu\u00e9 derechos han perdido cuando pierden esos derechos humanos<\/span><\/strong><\/p>\n<\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Los <strong>Derechos del Hombre<\/strong>, <em>supuestamente inalienables<\/em>, <em>demostraron ser inaplicables<\/em> \u2014incluso en pa\u00edses cuyas <em>Constituciones<\/em> estaban basadas en ellos\u2014 all\u00ed donde hab\u00eda personas que no parec\u00edan ser ciudadanas de un Estado soberano. A este hecho, suficientemente preocupante en s\u00ed mismo, debe a\u00f1adirse la confusi\u00f3n creada por los muchos intentos recientes para elaborar una nueva <em>Carta de los derechos humanos<\/em>, <strong>intentos que han demostrado que nadie parece ser capaz de definir con alguna seguridad c\u00f3mo son tales derechos, diferenciados de los derechos del ciudadano<\/strong>. Aunque todo el mundo parece dispuesto a aceptar que la condici\u00f3n de estas personas consiste precisamente en su falta de los <strong>Derechos del Hombre<\/strong>, nadie parece saber qu\u00e9 derechos han perdido cuando pierden esos derechos humanos.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #008000;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt;\">La primera p\u00e9rdida que sufrieron los fuera de la ley fue la p\u00e9rdida de sus hogares, y esto significaba la p\u00e9rdida de todo el entramado social en el que hab\u00edan nacido y en el que hab\u00edan establecido para s\u00ed mismos un lugar diferenciado en el mundo<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">La primera p\u00e9rdida que sufrieron los fuera de la ley fue la p\u00e9rdida de sus hogares, y esto significaba la p\u00e9rdida de todo el entramado social en el que hab\u00edan nacido y en el que hab\u00edan establecido para s\u00ed mismos un lugar diferenciado en el mundo. Esta calamidad distaba de carecer de precedentes; <em>en la larga memoria de la Historia, las migraciones forzadas de individuos o de grupos de personas, por razones pol\u00edticas o econ\u00f3micas, parecen sucesos cotidianos<\/em>. <strong><em>Lo que carece de precedentes no es la p\u00e9rdida de un hogar, sino la imposibilidad de hallar uno nuevo<\/em><\/strong>. Repentinamente ya no hab\u00eda un lugar en la Tierra al que pudieran ir los <em>emigrantes<\/em> sin encontrar las m\u00e1s severas restricciones, ning\u00fan pa\u00eds al que pudieran asimilarse, ning\u00fan territorio en el que pudieran hallar una nueva comunidad propia. Esto, adem\u00e1s, no ten\u00eda nada que ver con ning\u00fan problema material de superpoblaci\u00f3n. Era un problema, no de espacio, sino de organizaci\u00f3n pol\u00edtica. <em>Nadie hab\u00eda sido consciente de que la Humanidad, considerada por tanto tiempo bajo la imagen de una familia de naciones, hab\u00eda alcanzado una fase en la que todo el que era arrojado de una de estas comunidades cerradas y estrechamente organizadas, se hallaba al mismo tiempo arrojado de la familia de naciones<\/em> <strong>(2)<\/strong>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>La segunda p\u00e9rdida que sufrieron los fuera de la ley fue la p\u00e9rdida de la protecci\u00f3n del Gobierno<\/strong>, y esto no implicaba solamente la p\u00e9rdida del\u00a0<\/span><span style=\"font-size: 14pt;\"><em>status<\/em> legal en su propio pa\u00eds, sino en todos. Los Tratados de reciprocidad y los acuerdos internacionales hab\u00edan tejido una red en torno de la Tierra que permit\u00eda al ciudadano de cada pa\u00eds llevar su status legal a cualquier parte (<em>as\u00ed, por ejemplo, un ciudadano alem\u00e1n, bajo el r\u00e9gimen nazi, pod\u00eda no ser capaz de contraer un matrimonio mixto en el extranjero, en raz\u00f3n de las Leyes de N\u00fcremberg<\/em>). Sin embargo, <strong>cualquiera que no se viera comprendido en esa red, se hallaba al mismo tiempo fuera de la legalidad<\/strong> (<em>as\u00ed, durante la \u00faltima guerra, los ap\u00e1tridas estuvieron invariablemente en peor posici\u00f3n que los extranjeros enemigos que todav\u00eda segu\u00edan indirectamente protegidos por sus Gobiernos a trav\u00e9s de los acuerdos internacionales<\/em>). <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En s\u00ed misma, la p\u00e9rdida de la protecci\u00f3n del Gobierno tiene tantos precedentes como la p\u00e9rdida del hogar. Los pa\u00edses civilizados ofrec\u00edan el <strong><em>derecho de asilo<\/em><\/strong> a aquellos que, por razones pol\u00edticas, hab\u00edan sido perseguidos por sus Gobiernos, y esta <em>pr\u00e1ctica<\/em>, aunque nunca oficialmente incorporada a <em>Constituci\u00f3n<\/em> alguna, hab\u00eda funcionado bastante bien a trav\u00e9s del siglo XIX e incluso en nuestro siglo. <strong>El mal surgi\u00f3 cuando se vio que las nuevas categor\u00edas de perseguidos eran demasiado numerosas para que se les atendiera mediante una pr\u00e1ctica no oficial destinada a casos excepcionales<\/strong>. Adem\u00e1s, la mayor\u00eda dif\u00edcilmente pod\u00eda estar calificada para el <em>derecho de asilo<\/em>, que impl\u00edcitamente presupon\u00eda convicciones pol\u00edticas o religiosas que no estuvieran fuera de la ley en el pa\u00eds de refugio. Los nuevos <em><strong>refugiados<\/strong><\/em> eran perseguidos, no por lo que hab\u00edan hecho o pensado, sino porque eran de una forma incambiable: nacidos dentro del tipo inadecuado de raza o del tipo inadecuado de clase o alistados por el tipo inadecuado de Gobierno, como en el caso del <em>Ej\u00e9rcito republicano espa\u00f1ol<\/em> <strong>(3)<\/strong>. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Cuanto m\u00e1s aumentaba el n\u00famero de los fuera de la ley, mayor se tornaba la tentaci\u00f3n de conceder menos atenci\u00f3n a los hechos de los Gobiernos perseguidores que al status de los perseguidos<\/strong>. Y el primer hecho deslumbrante fue que estas personas, aunque perseguidas bajo alg\u00fan pretexto pol\u00edtico, ya no eran, como hab\u00edan sido los perseguidos a lo largo de la Historia, un compromiso y una imagen vergonzosa para los perseguidores; el hecho de que no fueran considerados y de que dif\u00edcilmente pretendieran ser enemigos activos (<em>los pocos millares de ciudadanos sovi\u00e9ticos que vo<\/em><\/span><span style=\"font-size: 14pt;\"><em>luntariamente abandonaron la Rusia sovi\u00e9tica tras la segunda guerra mundial y hallaron asilo en los pa\u00edses democr\u00e1ticos, da\u00f1aron m\u00e1s al prestigio de la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica que los millones de refugiados de la d\u00e9cada de los 20, que pertenec\u00edan a la clase inadecuada<\/em>), sino que eran y parec\u00edan ser nada m\u00e1s que seres humanos cuya misma inocencia \u2014desde cualquier punto de vista y especialmente desde el del Gobierno perseguidor\u2014 era su mayor desgracia. <strong>La inocencia, en el sentido de completa falta de responsabilidad, era la marca de su estado de fuera de la ley, tanto como la sanci\u00f3n de la p\u00e9rdida de su status pol\u00edtico<\/strong>. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>S\u00f3lo en apariencia por eso afectaba al destino del aut\u00e9ntico refugiado pol\u00edtico la necesidad de un reforzamiento de los derechos humanos<\/strong>. Los refugiados pol\u00edticos, necesariamente pocos en n\u00famero, todav\u00eda disfrutan del <em>derecho de asilo<\/em> en muchos pa\u00edses, y este derecho act\u00faa, de una forma irregular, como sustitutivo genuino de la ley nacional. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Uno de los sorprendentes aspectos de nuestra experiencia con los <strong><em>ap\u00e1tridas<\/em><\/strong> que se benefician legalmente de la realizaci\u00f3n de un delito ha sido <strong>el hecho de que parezca m\u00e1s f\u00e1cil privar de la legalidad a una persona completamente inocente que a alguien que haya cometido un delito<\/strong>. La famosa frase de <strong>Anatole France<\/strong>: \u201c<em>Si me acusan de robar las torres de Notre Dame, s\u00f3lo me resta huir del pa\u00eds<\/em>\u201d, ha asumido una horrible realidad. <strong>Los juristas est\u00e1n tan acostumbrados a pensar en la ley en t\u00e9rminos de castigo, que nos priva desde luego siempre de ciertos derechos, que les puede resultar a\u00fan m\u00e1s dif\u00edcil que al profano el reconocer que la privaci\u00f3n de la legalidad, es decir, de todos los derechos, ya no tiene relaci\u00f3n alguna con delitos espec\u00edficos<\/strong>. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Esta situaci\u00f3n ilustra las numerosas perplejidades inherentes al concepto de los derechos humanos<\/strong>. Sea como fuere su definici\u00f3n (<em>vida, libertad y prosecuci\u00f3n de la felicidad, seg\u00fan la f\u00f3rmula americana, o, como igualdad ante la ley, libertad, protecci\u00f3n para la propiedad y soberan\u00eda nacional, seg\u00fan la francesa<\/em>); sea como fuere como se pueda intentar mejorar una <em>ambigua formulaci\u00f3n como la prosecuci\u00f3n de la felicidad<\/em> o una anticuada como el no calificado <em>derecho a la propiedad<\/em>, la situaci\u00f3n real de aquellos a quienes el siglo XX ha empujado fuera del redil de la ley, muestra que <strong>estos son derechos del ciudadano cuya p\u00e9rdida no acarrea un estado de absoluta existencia fuera de la ley<\/strong>. El soldado, durante la guerra, se ve privado del derecho a la vida; el delincuente, de su derecho a la libertad; todos los ciudadanos, durante una emergencia, de su derecho a la prosecuci\u00f3n de la felicidad; pero <em>nadie afirmar\u00eda que en cualquiera de estos casos ha tenido lugar una perdida de los derechos humanos<\/em>. Estos derechos, por otra parte, <strong>pueden ser garantizados<\/strong> <em>(aunque dif\u00edcilmente disfrutados<\/em>) <strong>incluso bajo las condiciones de una ilegalidad fundamental<\/strong>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">La calamidad de los fuera de la ley no estriba en que se hallen privados de la vida, de la libertad y de la prosecuci\u00f3n de la felicidad, o de la igualdad ante la ley y de la libertad de opini\u00f3n \u2014f\u00f3rmulas que fueron concebidas para resolver problemas dentro de comunidades dadas\u2014, sino que <strong>ya no pertenecen a comunidad alguna<\/strong>. <strong>Su condici\u00f3n no es la de no ser iguales ante la ley, sino la de que no existe ley alguna para ellos. No es que sean oprimidos, sino que nadie desea incluso oprimirles<\/strong>. S\u00f3lo en la \u00faltima fase de un proceso m\u00e1s bien largo queda amenazado su derecho a la vida; s\u00f3lo si permanecen siendo perfectamente \u201c<em>superfluos<\/em>\u201d, si no hay nadie que los \u201c<em>reclame<\/em>\u201d, pueden hallarse sus vidas en peligro. Incluso los <em>nazis<\/em> comenzaron su exterminio de los <em>jud\u00edos<\/em> priv\u00e1ndoles de todo status legal (<em>el status de ciudadan\u00eda de segunda clase<\/em>) y aisl\u00e1ndoles del mundo de los vivos mediante su hacinamiento en ghettos y en campos de concentraci\u00f3n; y antes de enviarles a las c\u00e1maras de gas hab\u00edan tanteado cuidadosamente el terreno y descubierto a su satisfacci\u00f3n que ning\u00fan pa\u00eds reclamar\u00eda a estas personas. <strong>El hecho es que antes de que se amenazara el derecho a la vida se hab\u00eda creado una condici\u00f3n de completa ilegalidad<\/strong>.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\">Incluso los <em>nazis<\/em> comenzaron su exterminio de los <em>jud\u00edos<\/em> priv\u00e1ndoles de todo status legal (<em>el status de ciudadan\u00eda de segunda clase<\/em>) y aisl\u00e1ndoles del mundo de los vivos mediante su hacinamiento en ghettos y en campos de concentraci\u00f3n; y antes de enviarles a las c\u00e1maras de gas hab\u00edan tanteado cuidadosamente el terreno y descubierto a su satisfacci\u00f3n que ning\u00fan pa\u00eds reclamar\u00eda a estas personas<\/span><\/strong><\/p>\n<\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Lo mismo es cierto hasta un grado ir\u00f3nico respecto del derecho a la libertad que a veces es considerado como la verdadera esencia de los derechos humanos<\/strong>. No se trata aqu\u00ed de que los que se encuentren fuera de la ley puedan tener m\u00e1s libertad de movimientos que un delincuente legalmente encarcelado o de que disfruten de mayor libertad de opini\u00f3n en los campos de internamiento que la que tendr\u00edan en cualquier despotismo corriente, por no mencionar a un pa\u00eds totalitario <strong>(4)<\/strong>. Pero <strong>ni la seguridad f\u00edsica<\/strong> \u2014estando alimentados por alg\u00fan organismo ben\u00e9fico estatal o privado\u2014<strong> ni la libertad de opini\u00f3n alteran en lo m\u00e1s m\u00ednimo su situaci\u00f3n fundamental de fuera de la ley<\/strong>. <strong>La prolongaci\u00f3n de sus vidas es debida a la caridad y no al derecho<\/strong>, porque no existe ley alguna que pueda obligar a las naciones a alimentarles; su libertad de movimientos, si la tienen, no les da el <em>derecho de residencia<\/em>, del que disfruta corrientemente incluso el delincuente encarcelado; y <em>su libertad de opini\u00f3n es la libertad del loco, porque nada de lo que piense puede importar a nadie<\/em>. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt;\">E<\/span><\/strong><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>stos \u00faltimos puntos son cruciales<\/strong>. <strong>La privaci\u00f3n fundamental de los derechos humanos se manifiesta primero y sobre todo en la privaci\u00f3n de un\u00a0<\/strong><\/span><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>lugar en el mundo que haga significativas a las opiniones y efectivas a las acciones<\/strong>. Algo mucho m\u00e1s fundamental que la libertad y la justicia, que son derechos de los ciudadanos, se halla en juego cuando la pertenencia a la comunidad en la que uno ha nacido ya no es algo corriente y la no pertenencia deja de ser una cuesti\u00f3n voluntaria, o cuando uno es colocado en una situaci\u00f3n en la que, a menos de que cometa un delito, <strong>el trato que reciba de los otros no depende de lo que haga o de lo que no haga<\/strong>. Este estado extremo, y nada m\u00e1s, es la situaci\u00f3n de las personas privadas de derechos humanos. <strong>Se hallan privados, no del derecho a la libertad, sino del derecho a la acci\u00f3n; no del derecho a pensar lo que les plazca, sino del derecho a la opini\u00f3n<\/strong>. Los privilegios en algunos casos, las injusticias en la mayor\u00eda de estos, los acontecimientos favorables y desfavorables, les sobrevienen como accidentes y sin ninguna relaci\u00f3n con lo que hagan, hicieron o puedan hacer. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Llegamos a ser conscientes de la existencia de un derecho a tener derechos<\/strong> (<em>y esto significa vivir dentro de un marco donde uno es juzgado por las acciones y las opiniones propias<\/em>) <strong>y de un derecho a pertenecer a alg\u00fan tipo de comunidad organizada, s\u00f3lo cuando emergieron millones de personas que hab\u00edan perdido y que no pod\u00edan recobrar estos derechos por obra de la nueva situaci\u00f3n pol\u00edtica global.<\/strong> Lo malo es que esta calamidad surgi\u00f3 no de ninguna falta de civilizaci\u00f3n, del atraso o de la simple tiran\u00eda, sino, al contrario, que no pudo ser reparada porque ya no exist\u00eda ning\u00fan lugar \u201c<em>civilizado<\/em>\u201d en la Tierra, porque, tanto si nos gustaba como si no nos gustaba, empezamos a vivir realmente en <strong>Un Mundo<\/strong>. <strong>S\u00f3lo en una Humanidad completamente organizada pod\u00eda llegar a identificarse la p\u00e9rdida del hogar y del status pol\u00edtico con la expulsi\u00f3n de la Humanidad<\/strong>. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Antes de esto, lo que llamamos hoy un \u201c<em>derecho humano<\/em>\u201d hubiera sido considerado como una caracter\u00edstica general de la condici\u00f3n humana que ning\u00fan tirano pod\u00eda arrebatar<\/strong>. Su p\u00e9rdida significa la p\u00e9rdida de la relevancia de la palabra (<em>y el hombre, desde Arist\u00f3teles, ha sido definido como un ser que domina el poder de la palabra y del pensamiento<\/em>) y la p\u00e9rdida de toda relaci\u00f3n humana (<em>y el hombre, tambi\u00e9n desde la \u00e9poca de Arist\u00f3teles, ha sido considerado como el \u201canimal pol\u00edtico\u201d, el que por definici\u00f3n vive en una comunidad<\/em>), <strong>la p\u00e9rdida, en otras palabras, de algunas de las m\u00e1s esenciales caracter\u00edsticas de la vida humana<\/strong>. \u00c9sta era, hasta cierto punto, la condici\u00f3n de los <em><strong>esclavos<\/strong><\/em>, a quienes por eso <strong>Arist\u00f3teles<\/strong> <em><strong>no incluy\u00f3 entre los seres humanos<\/strong><\/em>. La ofensa fundamental de la <strong>esclavitud<\/strong> contra los derechos humanos no estribaba en que significara una privaci\u00f3n de la libertad (<em>que puede suceder en muchas otras ocasiones<\/em>), sino en <strong>que excluyera a una cierta categor\u00eda de personas incluso de la posibilidad de luchar\u00a0<\/strong><\/span><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>por la libertad<\/strong> \u2014una lucha posible bajo la tiran\u00eda e incluso bajo las desesperadas condiciones del terror moderno (<em>pero no bajo las condiciones de la vida del campo de concentraci\u00f3n<\/em>)\u2014. El <strong>crimen de la esclavitud contra la Humanidad<\/strong> no comenz\u00f3 cuando un pueblo derrot\u00f3 y esclaviz\u00f3 a sus enemigos (<em>aunque, desde luego, esto era suficientemente malo<\/em>), sino cuando la esclavitud se convirti\u00f3 en una instituci\u00f3n en la que algunos hombres \u201c<em>nac\u00edan<\/em>\u201d libres y otros \u201c<em>nac\u00edan<\/em>\u201d esclavos, <strong>cuando se olvidaba que era el hombre quien hab\u00eda privado a sus semejantes de la libertad y cuando la sanci\u00f3n por este crimen era atribuida a la Naturaleza<\/strong>. Sin embargo, a la luz de los recientes acontecimientos, es posible decir que incluso los <strong>esclavos<\/strong> todav\u00eda pertenec\u00edan a alg\u00fan tipo de comunidad humana; su trabajo era necesitado, utilizado y explotado, y esto les manten\u00eda dentro de la Humanidad. <strong>Ser un esclavo significaba, despu\u00e9s de todo, poseer un car\u00e1cter distintivo, un lugar en la sociedad \u2014m\u00e1s que la abstracta desnudez de ser humano y nada m\u00e1s que humano<\/strong>. La calamidad que ha sobrevenido a un creciente n\u00famero de personas no ha consistido entonces en la p\u00e9rdida de derechos espec\u00edficos, sino en la p\u00e9rdida de una comunidad que quiera y pueda garantizar cualesquiera derechos. <strong>El Hombre, as\u00ed, puede perder todos los llamados Derechos del Hombre sin perder su cualidad esencial como hombre, su dignidad humana. <\/strong><\/span><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>S\u00f3lo la p\u00e9rdida de la comunidad misma le arroja de la Humanidad<\/strong>.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\">La calamidad que ha sobrevenido a un creciente n\u00famero de personas no ha consistido entonces en la p\u00e9rdida de derechos espec\u00edficos, sino en la p\u00e9rdida de una comunidad que quiera y pueda garantizar cualesquiera derechos<\/span><\/strong><\/p>\n<\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>El derecho que corresponde a esta p\u00e9rdida y que no fue siquiera mencionado nunca entre los derechos humanos no pudo ser expresado entre las categor\u00edas del siglo XVIII porque \u00e9stas suponen que los derechos proceden directamente de la \u201c<em>naturaleza<\/em>\u201d del hombre<\/strong> \u2014y por ello apenas importa relativamente si la naturaleza es concebida en t\u00e9rminos de ley natural o en t\u00e9rminos de un ser criado a la imagen de Dios, si concierne a los <em>derechos<\/em> \u201c<em>naturales<\/em>\u201d o a los <em>mandamientos<\/em> <em>divinos<\/em>\u2014. <strong>El factor decisivo es que estos derechos y la dignidad humana que confieren tendr\u00edan que seguir siendo v\u00e1lidos aunque s\u00f3lo existiera un ser humano en la Tierra<\/strong>; son independientes de la pluralidad humana y han de seguir siendo v\u00e1lidos aunque el correspondiente ser humano sea expulsado de la comunidad humana.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\">El factor decisivo es que estos derechos y la dignidad humana que confieren tendr\u00edan que seguir siendo v\u00e1lidos aunque s\u00f3lo existiera un ser humano en la Tierra; son independientes de la pluralidad humana y han de seguir siendo v\u00e1lidos aunque el correspondiente ser humano sea expulsado de la comunidad humana<\/span><\/strong><\/p>\n<\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Cuando fueron proclamados por vez primera los Derechos del Hombre eran considerados como independientes de la Historia y de los privilegios que la Historia hab\u00eda conferido a ciertos estratos de la sociedad<\/strong>. <strong>La nueva independencia constituy\u00f3 la recientemente descubierta <em>dignidad<\/em> del hombre<\/strong>. Desde el comienzo, esta nueva <em>dignidad<\/em> fue de una naturaleza m\u00e1s bien ambigua. Los derechos hist\u00f3ricos fueron reemplazados por los derechos naturales, la \u201c<em>Naturaleza<\/em>\u201d ocup\u00f3 el lugar de la Historia y se supuso t\u00e1citamente que la Naturaleza resultaba menos extra\u00f1a que la Historia a la\u00a0<\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">esencia del hombre. El mismo lenguaje de la<strong> Declaraci\u00f3n de Independencia<\/strong>, al igual que el de la <strong>D\u00e9claration des Droits de l\u2019Homme<\/strong> \u2014\u201c<em>inalienables<\/em>\u201d, \u201c<em>otorgados por su nacimiento<\/em>\u201d, \u201c<em>verdades evidentes por s\u00ed mismas<\/em>\u201d\u2014, <strong>implica la creencia en un tipo de \u201c<em>naturaleza<\/em>\u201d humana que estar\u00eda sujeta a las mismas leyes de crecimiento que las del individuo y de la que podr\u00edan deducirse derechos y leyes<\/strong>. Hoy estamos quiz\u00e1 mejor calificados para juzgar exactamente lo que vale esta naturaleza \u201c<em>humana<\/em>\u201d; en cualquier caso, nos ha mostrado potencialidades que no eran conocidas ni siquiera sospechadas por la filosof\u00eda y la religi\u00f3n occidentales, que durante m\u00e1s de tres mil a\u00f1os definieron y redefinieron esta \u201c<em>naturaleza<\/em>\u201d. <strong>Pero no es solamente el aspecto humano de esa naturaleza el que nos ha resultado discutible. Desde que el hombre aprendi\u00f3 a dominarla hasta tal punto de que la destrucci\u00f3n de toda la vida org\u00e1nica de la Tierra con instrumentos fabricados por el hombre se ha tornado concebible y t\u00e9cnicamente posible, se ha alienado de la Naturaleza<\/strong>. Desde que un m\u00e1s profundo conocimiento de los procesos naturales introdujo serias dudas acerca de la existencia de leyes naturales, la misma <em>Naturaleza<\/em> asumi\u00f3 un aspecto siniestro. <strong><em>\u00bfC\u00f3mo cabr\u00eda deducir leyes y derechos de un Universo que aparentemente no conoce ni una ni otra categor\u00eda?<\/em><\/strong><\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-2282095\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/rsz_hannah-arendt21-e1491129849799-678x381.jpg\" alt=\"\" width=\"480\" height=\"269\" data-id=\"2282095\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/rsz_hannah-arendt21-e1491129849799-678x381.jpg 678w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/rsz_hannah-arendt21-e1491129849799-300x168.jpg 300w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/rsz_hannah-arendt21-e1491129849799-768x430.jpg 768w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/rsz_hannah-arendt21-e1491129849799.jpg 1000w\" sizes=\"auto, (max-width: 480px) 100vw, 480px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>El hombre del siglo XX ha llegado a emanciparse de la Naturaleza hasta el mismo grado que el hombre del siglo XVIII se emancip\u00f3 de la Historia<\/strong>. <em>La Historia y la Naturaleza se han tornado igualmente extra\u00f1as a nosotros, principalmente en el sentido de que la esencia del hombre ya no puede ser comprendida en t\u00e9rminos de una u otra categor\u00eda<\/em>. Por otra parte, <strong>la Humanidad, que en el siglo XVIII, en la terminolog\u00eda <em>kantiana<\/em>, no era m\u00e1s que una idea ordenadora, se ha convertido hoy en un hecho ineludible<\/strong>. Esta nueva situaci\u00f3n, en la que la \u201c<em>Humanidad<\/em>\u201d ha asumido efectivamente el papel atribuido anta\u00f1o a la <em>Naturaleza<\/em> o a la <em>Historia<\/em>, significa en este contexto que el derecho a tener derechos o el derecho de cada individuo a pertenecer a la Humanidad tendr\u00eda que ser garantizado por la misma Humanidad. No es en absoluto seguro que ello pueda ser posible. Porque, contra los intentos humanitarios mejor intencionados de obtener de las <em>organizaciones internacionales<\/em> nuevas declaraciones de los derechos humanos, tendr\u00eda que comprenderse que <em>esta idea trasciende la idea actual de la ley internacional<\/em> que todav\u00eda opera en t\u00e9rminos de <em>acuerdos rec\u00edprocos y de Tratados entre Estados soberanos<\/em>; y, por el momento, no existe una esfera que se halle por encima de las naciones.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #008000;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt;\">Porque resulta completamente concebible, y se halla incluso dentro del terreno de las posibilidades pol\u00edticas pr\u00e1cticas, que <em>un buen d\u00eda una Humanidad muy organizada y mecanizada llegue a la conclusi\u00f3n totalmente democr\u00e1tica \u2014es decir, por una decisi\u00f3n mayoritaria\u2014 de que para la Humanidad en conjunto ser\u00eda mejor proceder a la liquidaci\u00f3n de algunas de sus partes<\/em><\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Adem\u00e1s, este dilema no podr\u00eda ser en manera alguna eliminado mediante el establecimiento de un \u201c<em>Gobierno mundial<\/em>\u201d. Semejante Gobierno se halla, desde luego, dentro del terreno de las posibilidades, pero cabe sospechar que, en realidad, podr\u00eda diferir considerablemente de la versi\u00f3n promovida por las organizaciones idealistas<\/strong>. <strong><em>Los\u00a0<\/em><\/strong><\/span><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong><em>cr\u00edmenes contra los derechos humanos, que se han convertido en una especialidad de los reg\u00edmenes totalitarios, pueden ser siempre justificados por el pretexto que lo justo equivale a lo bueno o \u00fatil para el conjunto diferenciado de sus partes<\/em><\/strong>. (<em>El lema de Hitler de que \u201cjusto es lo que es bueno para el pueblo alem\u00e1n\u201d es s\u00f3lo la f\u00f3rmula vulgarizada de una concepci\u00f3n de la ley que puede encontrarse en todas partes y que en la pr\u00e1ctica s\u00f3lo ser\u00e1 ineficaz mientras que pervivan en las constituciones tradiciones m\u00e1s antiguas<\/em>.)<strong> Una concepci\u00f3n de la ley que identifique lo que es justo con la noci\u00f3n de lo que es \u00fatil \u2014para el individuo, para la familia, para el pueblo o para una mayor\u00eda\u2014 llega a ser inevitable una vez que pierden su autoridad las medidas absolutas y trascendentes de la religi\u00f3n o de la ley de la Naturaleza<\/strong>. Y este predicamento no queda en manera alguna resuelto aunque la unidad a la que se aplique \u201c<em>lo \u00fatil para<\/em>\u201d sea tan amplia como la misma Humanidad. Porque resulta completamente concebible, y se halla incluso dentro del terreno de las posibilidades pol\u00edticas pr\u00e1cticas, que <em><strong>un buen d\u00eda una Humanidad muy organizada y mecanizada llegue a la conclusi\u00f3n totalmente democr\u00e1tica \u2014es decir, por una decisi\u00f3n mayoritaria\u2014 de que para la Humanidad en conjunto ser\u00eda mejor proceder a la liquidaci\u00f3n de algunas de sus partes<\/strong><\/em>. Aqu\u00ed, en el problema de la realidad de hecho, nos enfrentamos con una de las m\u00e1s antiguas perplejidades de la filosof\u00eda pol\u00edtica, que pudo permanecer inadvertida s\u00f3lo mientras una <em>teolog\u00eda cristiana estable<\/em> proporcion\u00f3 el marco de todos los problemas pol\u00edticos y filos\u00f3ficos, pero que hace largo tiempo oblig\u00f3 a decir a <strong>Plat\u00f3n<\/strong>: \u201c<em>No es el hombre, sino Dios, quien debe ser la medida de todas las cosas<\/em>\u201d.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\">Esta nueva situaci\u00f3n, en la que la \u201c<em>Humanidad<\/em>\u201d ha asumido efectivamente el papel atribuido anta\u00f1o a la <em>Naturaleza<\/em> o a la <em>Historia<\/em>, significa en este contexto que el derecho a tener derechos o el derecho de cada individuo a pertenecer a la Humanidad tendr\u00eda que ser garantizado por la misma Humanidad<\/span><\/strong><\/p>\n<\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Estos hechos y reflexiones ofrecen lo que parece ser una ir\u00f3nica, amarga y tard\u00eda confirmaci\u00f3n de los famosos argumentos con los que <strong>Edmund Burke<\/strong> se opuso a la <em>Declaraci\u00f3n de los Derechos del Hombre<\/em>. Parecen remachar su afirmaci\u00f3n de que los derechos humanos eran una \u201c<em>abstracci\u00f3n<\/em>\u201d, de que resultaba mucho m\u00e1s pr\u00e1ctico apoyarse en la \u201c<em>herencia vinculante<\/em>\u201d de los derechos que uno transmite a sus propios hijos como la misma vida y reclamar los derechos propios como \u201c<em>derechos de un ingl\u00e9s<\/em>\u201d m\u00e1s que como derechos inalienables del hombre <strong>(5)<\/strong>. Seg\u00fan <strong>Burke<\/strong>, <strong>los derechos de que disfrutamos proceden \u201c<em>de dentro de la naci\u00f3n<\/em>\u201d, de forma tal que no se necesitan como fuente de la ley ni la ley natural, ni los mandamientos divinos, ni ning\u00fan concepto de la Humanidad<\/strong>, tal como el de la \u201c<em>raza humana<\/em>\u201d de <strong>Robespierre<\/strong> <strong>(6)<\/strong>.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\">Porque no s\u00f3lo la p\u00e9rdida de los derechos nacionales entra\u00f1\u00f3 en todos los casos la p\u00e9rdida de los derechos humanos; la restauraci\u00f3n de los derechos humanos, como lo prueba el reciente caso del Estado de <em>Israel<\/em>, s\u00f3lo ha sido lograda hasta ahora a trav\u00e9s de la restauraci\u00f3n o del establecimiento de los derechos nacionales<\/span><\/strong><\/p>\n<\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>La solidez pragm\u00e1tica del concepto de Burke parece hallarse m\u00e1s all\u00e1 de toda duda a la luz de nuestras m\u00faltiples experiencias<\/strong>. Porque no s\u00f3lo la p\u00e9rdida de los derechos nacionales entra\u00f1\u00f3 en todos los casos la p\u00e9rdida de los derechos humanos; la restauraci\u00f3n de los derechos humanos, como lo prueba el reciente caso del Estado de <em>Israel<\/em>, s\u00f3lo ha sido lograda hasta ahora a trav\u00e9s de la restauraci\u00f3n o del establecimiento de los derechos nacionales. <em>La concepci\u00f3n de los derechos humanos, basada en la supuesta existencia de un ser humano como tal, se quebr\u00f3 en el momento en que quienes afirmaban creer en ella se enfrentaron por vez primera con personas que hab\u00edan perdido todas las dem\u00e1s cualidades y relaciones espec\u00edficas \u2014excepto las que segu\u00edan siendo humanas<\/em>. <strong>El mundo no hall\u00f3 nada sagrado en la abstracta desnudez del ser humano<\/strong>. Y a la vista de las condiciones pol\u00edticas objetivas es dif\u00edcil se\u00f1alar c\u00f3mo podr\u00edan haber contribuido a hallar una soluci\u00f3n al problema los conceptos del hombre en que se hab\u00edan basado los derechos humanos \u2014que est\u00e1 creado a la imagen de Dios (<em>en la f\u00f3rmula americana<\/em>), o que es el representante de la Humanidad, o que alberga dentro de s\u00ed mismo las sagradas exigencias de la ley natural (<em>en la f\u00f3rmula francesa<\/em>).<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\">Por obra de ello eran considerados como salvajes y, temerosos de acabar por ser considerados como bestias, insistieron en su nacionalidad, el \u00faltimo signo de su antigua ciudadan\u00eda, como el \u00fanico vestigio de su relaci\u00f3n con la Humanidad<\/span><\/strong><\/p>\n<\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong><em>Los supervivientes de los campos de exterminio, los encerrados en los campos de concentraci\u00f3n y de internamiento, e incluso los ap\u00e1tridas relativamente afortunados<\/em><\/strong> podr\u00edan ver sin los argumentos de <strong>Burke <\/strong>que <strong>la abstracta desnudez de ser nada m\u00e1s que humanos era su mayor peligro<\/strong>. Por obra de ello eran considerados como salvajes y, temerosos de acabar por ser considerados como bestias, insistieron en su nacionalidad, el \u00faltimo signo de su antigua ciudadan\u00eda, como el \u00fanico vestigio de su relaci\u00f3n con la Humanidad. <em><strong>Su desconfianza hacia los derechos naturales, su preferencia por los derechos nacionales, proceden precisamente de su comprensi\u00f3n de que los derechos naturales son concedidos incluso a los salvajes<\/strong><\/em>. <strong>Burke<\/strong> hab\u00eda temido ya que los derechos naturales \u201c<em>inalienables<\/em>\u201d confirmar\u00edan s\u00f3lo el derecho del \u201c<em>salvaje<\/em> <em>desnudo<\/em>\u201d <strong>(7)<\/strong> y por eso reducir\u00edan a las naciones civilizadas al estado de salvajismo. Porque \u00fanicamente los salvajes no tienen algo a lo que recurrir que no sea el hecho m\u00ednimo de su origen humano, las personas se aferran a\u00fan m\u00e1s desesperadamente a su nacionalidad cuando han perdido los derechos y la protecci\u00f3n que tal nacionalidad les daba. <strong>S\u00f3lo su pasado con su \u201c<em>herencia vinculante<\/em>\u201d parece confirmar el hecho de que todav\u00eda pertenecen al mundo civilizado<\/strong>.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\">Burke hab\u00eda temido ya que los derechos naturales \u201c<em>inalienables<\/em>\u201d confirmar\u00edan s\u00f3lo el derecho del \u201c<em>salvaje<\/em> <em>desnudo<\/em>\u201d (7) y por eso reducir\u00edan a las naciones civilizadas al estado de salvajismo. Porque \u00fanicamente los salvajes no tienen algo a lo que recurrir que no sea el hecho m\u00ednimo de su origen humano, las personas se aferran a\u00fan m\u00e1s desesperadamente a su nacionalidad cuando han perdido los derechos y la protecci\u00f3n que tal nacionalidad les daba<\/span><\/strong><\/p>\n<\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt;\">Si un ser humano pierde su <em>status<\/em> pol\u00edtico, seg\u00fan las implicaciones de los derechos innatos e inalienables del hombre, llegar\u00eda exactamente a la\u00a0<\/span><\/strong><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>situaci\u00f3n para la que est\u00e1n concebidas las declaraciones de semejantes derechos generales. En la realidad, el caso es necesariamente opuesto<\/strong>. <em>Parece como si un hombre que no es nada m\u00e1s que un hombre hubiera perdido las verdaderas cualidades que hacen posible a otras personas tratarle como a un semejante.<\/em> Esta es una de las razones por las que <strong>resulta mucho m\u00e1s dif\u00edcil destruir la personalidad legal de un delincuente, la de un hombre que ha asumido la responsabilidad de un acto cuyas consecuencias determinan ahora su destino, que la de aquel a quien se le han denegado todas las responsabilidades humanas comunes<\/strong>. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Por ello los argumentos de <strong>Burke<\/strong> cobran un significado suplementario <strong>si examinamos \u00fanicamente la condici\u00f3n general humana de aquellos que han sido expulsados de todas las comunidades pol\u00edticas<\/strong>. Al margen del trato que han recibido, con independencia de las libertades o de la opresi\u00f3n, de la justicia o de la injusticia, <strong>han perdido todas aquellas partes del mundo y todos aquellos aspectos de la existencia humana que son resultado de nuestro trabajo com\u00fan, producto del artificio humano<\/strong>. Si la tragedia de las tribus salvajes es que viven en una naturaleza inalterada que no pueden dominar, de cuya abundancia o frugalidad dependen para ganarse la vida, que viven y mueren sin dejar ning\u00fan rastro, sin haber contribuido en nada a un mundo com\u00fan, entonces <em>esas personas fuera de la ley resultan arrojadas a un estado de naturaleza peculiar<\/em>. <strong>Desde luego, no son b\u00e1rbaros; algunos, adem\u00e1s, pertenecen a los estratos m\u00e1s cultos de sus pa\u00edses respectivos; pero, en un mundo que ha liquidado casi por completo el salvajismo, aparecen como las primeras se\u00f1ales de una posible regresi\u00f3n de la civilizaci\u00f3n<\/strong>.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\">El ser humano que ha perdido su lugar en una comunidad, su status pol\u00edtico en la lucha de su \u00e9poca y la personalidad legal que hace de sus acciones y de parte de su destino un conjunto consistente, queda abandonado con aquellas cualidades que normalmente s\u00f3lo pueden destacar en la esfera de la vida privada y que deben permanecer indiferenciadas, simplemente existentes, en todas las cuestiones de car\u00e1cter p\u00fablico<\/span><\/strong><\/p>\n<\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Cuanto m\u00e1s desarrollada est\u00e1 una civilizaci\u00f3n, m\u00e1s evolucionado el mundo que ha producido y m\u00e1s a gusto se sienten los hombres dentro del artificio humano, m\u00e1s hostiles se sentir\u00e1n respecto de todo lo que no han producido, de todo lo que es simplemente y que misteriosamente se les ha otorgado<\/strong>. El ser humano que ha perdido su lugar en una comunidad, su status pol\u00edtico en la lucha de su \u00e9poca y la personalidad legal que hace de sus acciones y de parte de su destino un conjunto consistente, queda abandonado con aquellas cualidades que normalmente s\u00f3lo pueden destacar en la esfera de la vida privada y que deben permanecer indiferenciadas, simplemente existentes, en todas las cuestiones de car\u00e1cter p\u00fablico. <strong>Esta simple existencia, es decir, todo lo que nos es misteriosamente otorgado por el nacimiento y que incluye la forma de nuestros cuerpos y el talento de nuestras mentes, s\u00f3lo puede referirse adecuadamente a los imprevisibles azares de la amistad y de la simpat\u00eda, o a la enorme e incalculable gracia del amor<\/strong>, como dijo <strong>Agust\u00edn<\/strong>: <em>Volo ut sis<\/em> (\u201c<em>Quiero que seas<\/em>\u201d), sin ser capaz de dar una raz\u00f3n particular para semejante afirmaci\u00f3n suprema e insuperable.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Desde los griegos sabemos que una vida pol\u00edtica muy evolucionada alberga una enraizada suspicacia hacia esta esfera privada, una profunda hostilidad contra el inquietante milagro contenido en el hecho de que cada uno de nosotros est\u00e9 hecho como es \u2014singular, \u00fanico, incambiable<\/strong>. Toda esta esfera de lo simplemente otorgado, relegada a la vida privada en la sociedad civilizada, constituye una amenaza permanente a la esfera p\u00fablica porque la esfera p\u00fablica est\u00e1 tan consecuentemente basada en la ley de la igualdad como la esfera privada est\u00e1 basada en la ley de la diferencia y de la diferenciaci\u00f3n universales. <em>La igualdad, en contraste con todo lo que est\u00e1 implicado en la simple existencia, no nos es otorgada, sino que es el resultado de la organizaci\u00f3n humana, en tanto que resulta guiada por el principio de la justicia<\/em>. <strong>No nacemos iguales; llegamos a ser iguales como miembros de un grupo por la fuerza de nuestra decisi\u00f3n de concedernos mutuamente derechos iguales<\/strong>.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\">Toda esta esfera de lo simplemente otorgado, relegada a la vida privada en la sociedad civilizada, constituye una amenaza permanente a la esfera p\u00fablica porque la esfera p\u00fablica est\u00e1 tan consecuentemente basada en la ley de la igualdad como la esfera privada est\u00e1 basada en la ley de la diferencia y de la diferenciaci\u00f3n universales<\/span><\/strong><\/p>\n<\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Nuestra vida pol\u00edtica descansa en la presunci\u00f3n de que podemos producir la igualdad a trav\u00e9s de la organizaci\u00f3n, porque el hombre puede actuar en un mundo com\u00fan, cambiarlo y construirlo, junto con sus iguales y s\u00f3lo con sus iguales<\/strong>. <em>El fondo oscuro de lo simplemente otorgado, el fondo constituido por nuestra naturaleza incambiable y \u00fanica, penetra en la escena pol\u00edtica como un extra\u00f1o que en sus diferencias totalmente obvias nos recuerda las limitaciones de la actividad humana, que son id\u00e9nticas a las limitaciones de la igualdad humana<\/em>. La raz\u00f3n por la que las comunidades pol\u00edticas muy desarrolladas, tales como las antiguas <em>Ciudades-Estados<\/em> o las modernas <em>Naciones-Estados<\/em>, insistieron tan a menudo en la homogeneidad \u00e9tnica era la de que <strong>esperaban eliminar en cuanto fuera posible aquellas diferencias y diferenciaciones naturales y omnipresentes que por s\u00ed mismas provocan un odio, una desconfianza y una discriminaci\u00f3n latentes porque denotan demasiado claramente la existencia de aquellas esferas en las que los hombres no pueden actuar y que no pueden cambiar a voluntad, es decir, las limitaciones del artificio humano<\/strong>. El \u201c<em>extranjero<\/em>\u201d es un s\u00edmbolo pavoroso del hecho de la individualidad como tal, y denota aquellos terrenos a los que el hombre no puede cambiar y en los que no puede actuar y a los que, por eso, tiende claramente a destruir. Si un negro en una comunidad blanca es considerado nada m\u00e1s que un negro, pierde, junto con su derecho a la igualdad, esa libertad de acci\u00f3n que es espec\u00edficamente humana; todas sus acciones son ahora explicadas como consecuencias \u201c<em>necesarias<\/em>\u201d de algunas cualidades \u201c<em>negras<\/em>\u201d; se ha convertido en <strong>un esp\u00e9cimen de una especie animal llamada hombre<\/strong>. <em><strong>En gran parte sucede lo mismo con aquellos que han perdido todas las cualidades pol\u00edticas distintivas y se han convertido en seres humanos y en nada m\u00e1s que seres humanos<\/strong><\/em>. Es indu<\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">dable que <strong>all\u00ed donde la vida p\u00fablica y su ley de igualdad se imponen por completo, all\u00ed donde una civilizaci\u00f3n logra eliminar o reducir al m\u00ednimo el oscuro fondo de la diferencia, esa misma vida p\u00fablica concluir\u00e1 en una completa petrificaci\u00f3n, ser\u00e1 castigada, por as\u00ed decirlo, por haber olvidado que el hombre es s\u00f3lo el due\u00f1o y no el creador del mundo<\/strong>.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\">El \u201c<em>extranjero<\/em>\u201d es un s\u00edmbolo pavoroso del hecho de la individualidad como tal, y denota aquellos terrenos a los que el hombre no puede cambiar y en los que no puede actuar y a los que, por eso, tiende claramente a destruir<\/span><\/strong><\/p>\n<\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>El mayor peligro derivado de la existencia de personas obligadas a vivir al margen del mundo corriente es el de que, en medio de la civilizaci\u00f3n, son devueltas a lo que se les otorg\u00f3 naturalmente, a su simple diferenciaci\u00f3n<\/strong>. Carecen de esa tremenda igualaci\u00f3n de diferencias que surge del hecho de ser ciudadanos de alguna comunidad y, como ya no se les permite tomar parte en el artificio humano, comienzan a pertenecer a la raza humana de la misma manera que los animales pertenecen a una determinada especie animal.<strong> La paradoja implicada en la p\u00e9rdida de los derechos humanos es que semejante p\u00e9rdida coincide con el instante en el que una persona se convierte en un ser humano en general \u2014sin una profesi\u00f3n, sin una nacionalidad, sin una opini\u00f3n, sin un hecho por el que identificarse y especificarse\u2014 y diferente en general, representando exclusivamente su propia individualidad absolutamente \u00fanica, que, privada de expresi\u00f3n dentro de un mundo com\u00fan y de acci\u00f3n sobre \u00e9ste, pierde todo su significado<\/strong>.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\">Carecen de esa tremenda igualaci\u00f3n de diferencias que surge del hecho de ser ciudadanos de alguna comunidad y, como ya no se les permite tomar parte en el artificio humano, comienzan a pertenecer a la raza humana de la misma manera que los animales pertenecen a una determinada especie animal<\/span><\/strong><\/p>\n<\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>El peligro de la existencia de tales personas es doble<\/strong>: en primer lugar, y m\u00e1s obviamente, <em>su n\u00famero siempre creciente amenaza nuestra vida pol\u00edtica, nuestro artificio humano, el mundo que es resultado de nuestro esfuerzo com\u00fan y coordinado<\/em>, de la misma manera, o quiz\u00e1 a\u00fan m\u00e1s aterradoramente, que <em>los elementos salvajes de la Naturaleza amenazaron una vez la existencia de las ciudades y de los campos constituidos por el hombre<\/em>. <strong>Ya no es probable que surja para cualquier civilizaci\u00f3n ese peligro mortal desde el exterior. La Naturaleza ha sido dominada y ya no hay b\u00e1rbaros que amenacen con destruir lo que no pueden comprender<\/strong>, como los mongoles amenazaron a Europa durante siglos. <strong>Incluso la aparici\u00f3n de Gobiernos totalitarios es un fen\u00f3meno interior, no exterior, a nuestra civilizaci\u00f3n<\/strong>. El peligro estriba en que una civilizaci\u00f3n global e interrelacionada universalmente pueda producir b\u00e1rbaros en su propio medio, obligando a millones de personas a llegar a condiciones que, a pesar de todas las apariencias, son las condiciones de los salvajes <strong>(8)<\/strong>.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\">El peligro estriba en que una civilizaci\u00f3n global e interrelacionada universalmente pueda producir b\u00e1rbaros en su propio medio, obligando a millones de personas a llegar a condiciones que, a pesar de todas las apariencias, son las condiciones de los salvajes<\/span><\/strong><\/p>\n<\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2020\/12\/16\/hannah-arendt-como-la-soledad-alimenta-el-autoritarismo-por-samantha-rose-hill-letras-libres\/\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-1517247\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Hannah-Arendt-Portada-300x164.jpg\" alt=\"\" width=\"440\" height=\"240\" data-id=\"1517247\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Hannah-Arendt-Portada-300x164.jpg 300w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Hannah-Arendt-Portada-768x419.jpg 768w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Hannah-Arendt-Portada-610x333.jpg 610w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Hannah-Arendt-Portada.jpg 829w\" sizes=\"auto, (max-width: 440px) 100vw, 440px\" \/><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 18pt;\"><strong><span style=\"color: #008000;\">***<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<blockquote>\n<h3 style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 18pt;\"><strong>NOTAS<\/strong><\/span><\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">* Hannah Arendt, Los Or\u00edgenes del Totalitarismo, traducci\u00f3n de Guillermo Solana (Madrid: Taurus, 1998; original ingl\u00e9s, 1951), Parte 2, cap. 9, II, pp. 368-382.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>(1)<\/strong> Pat\u00e9ticos ejemplos de esta confianza exclusiva en los derechos nacionales fueron el consentimiento, antes de la segunda guerra mundial, de casi el 75 por 100 de la minor\u00eda alemana en el Tirol italiano para dejar sus hogares y reinstalarse en Alemania, la repatriaci\u00f3n voluntaria de un enclave alem\u00e1n en Eslovenia que all\u00ed exist\u00eda desde el siglo XIV e, inmediatamente despu\u00e9s del final de la guerra, la un\u00e1nime negativa de los refugiados jud\u00edos de un campo de personas desplazadas en Italia a aceptar la oferta de nacionalizaci\u00f3n en masa formulada por el Gobierno italiano. Frente a la experiencia de los pueblos europeos entre las dos guerras mundiales, constituir\u00eda un grave error interpretar esta conducta simplemente como otro ejemplo del sentimiento nacionalista fan\u00e1tico; esas personas ya no se sent\u00edan seguras de sus derechos elementales si no estaban protegidas por un Gobierno al que pertenec\u00edan por su nacimiento. V\u00e9ase Eugene M. Kulisher, The Displocement of Population in Europe, Montreal, International Labor Office, 1943.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>(2)<\/strong> Las escasas posibilidades de reintegraci\u00f3n abiertas a los nuevos emigrantes se hallaban principalmente basadas en su nacionalidad: los refugiados espa\u00f1oles, por ejemplo, fueron bien acogidos hasta cierto grado en M\u00e9jico. A comienzos de la d\u00e9cada de los 20, los Estados Unidos adoptaron un sistema de cuotas seg\u00fan el cual cada nacionalidad ya representada en el pa\u00eds recib\u00eda, por as\u00ed decirlo, el derecho a acoger a cierto n\u00famero de antiguos compatriotas en proporci\u00f3n a su volumen num\u00e9rico dentro de la poblaci\u00f3n total.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>(3)<\/strong> Durante la \u00faltima guerra se vio muy bien cu\u00e1n peligroso puede significar el ser inocente desde el punto de vista del Gobierno perseguidor cuando el Gobierno americano ofreci\u00f3 asilo a todos aquellos refugiados alemanes amenazados con la extradici\u00f3n por el armisticio germano-franc\u00e9s. La condici\u00f3n era, desde luego, que el solicitante pudiera demostrar haber hecho algo contra el r\u00e9gimen nazi. La proporci\u00f3n de refugiados de Alemania que pudieron cumplir esta condici\u00f3n fue muy peque\u00f1a, y resulta curioso que no fuesen quienes se hallaban en m\u00e1s grave peligro.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>(4)<\/strong> Incluso bajo las condiciones del terror totalitario, los campos de concentraci\u00f3n han sido a veces el \u00fanico lugar en el que han seguido existiendo vestigios de libertad de pensamiento y de discusi\u00f3n. V\u00e9ase Les Jours de notre mort, de David Rousset, Par\u00eds, 1947, passim. Por lo que se refiere a la libertad de discusi\u00f3n, en Buchenwald y The Russian Enigma, de Anton Ciliga, Londres, l940, p. 200, respecto de las \u201cislas de libertad\u201d y \u201cla libertad de la mente\u201d que exist\u00edan en algunos de los lugares sovi\u00e9ticos de internamiento.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>(5)<\/strong> Edmund Burke, Reflections on the Revolution in France, 1790, editado por E. J. Payne, Everyman\u2019s Library. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>(6)<\/strong> Robespierre, Speeches, 1927. Discurso del 24 de abril de 1793.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>(7)<\/strong> Introducci\u00f3n de Payne a Burke, Reflections on the Revolution in France (1790).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>(8)<\/strong> Esta moderna expulsi\u00f3n de la Humanidad tiene consecuencias mucho m\u00e1s radicales que la antigua costumbre medieval de la proscripci\u00f3n. La proscripci\u00f3n, desde luego \u201c<em>el m\u00e1s temido destino que pod\u00eda infligir la ley primitiva<\/em>\u201d, colocando la vida de la persona proscrita a merced de cualquiera con quien se topara, desapareci\u00f3 con el establecimiento de un sistema efectivo de aplicaci\u00f3n de la ley y fue finalmente sustituido por los tratados de extradici\u00f3n entre las naciones. Fue primariamente un suced\u00e1neo de una fuerza de polic\u00eda, concebido para obligar a someterse a los delincuentes. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">La Alta Edad Media pareci\u00f3 ser plenamente consciente del peligro implicado en la \u201c<em>muerte civil<\/em>\u201d. En el Bajo Imperio Romano la excomuni\u00f3n significaba la muerte eclesi\u00e1stica, pero dejaba a una persona que hab\u00eda perdido su condici\u00f3n de miembro de la Iglesia una completa libertad en todos los dem\u00e1s aspectos. La muerte eclesi\u00e1stica y la civil se tornaron id\u00e9nticas s\u00f3lo en la \u00e9poca merovingia, y entonces la excomuni\u00f3n \u201c<em>en su pr\u00e1ctica general (estuvo) reducida a una p\u00e9rdida o suspensi\u00f3n temporales de los derechos de la afiliaci\u00f3n, que pod\u00edan ser recobrados<\/em>\u201d. V\u00e9anse los art\u00edculos \u201c<em>Outlawry<\/em>\u201d y \u201c<em>Excommunication<\/em>\u201d de la Encyclopedia of Social Sciences. Y tambi\u00e9n el art\u00edculo \u201c<em>Friedlosigkeit<\/em>\u201d en el Schweizer Lexikon.<\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2022\/11\/23\/que-es-la-politica-por-hannah-arendt\/\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-2261906\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2022\/11\/dosier-rose-Hannah-Arendt-300x100.jpg\" alt=\"\" width=\"550\" height=\"184\" data-id=\"2261906\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2022\/11\/dosier-rose-Hannah-Arendt-300x100.jpg 300w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2022\/11\/dosier-rose-Hannah-Arendt-1024x342.jpg 1024w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2022\/11\/dosier-rose-Hannah-Arendt-768x257.jpg 768w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2022\/11\/dosier-rose-Hannah-Arendt-1536x513.jpg 1536w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2022\/11\/dosier-rose-Hannah-Arendt-610x204.jpg 610w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2022\/11\/dosier-rose-Hannah-Arendt-1320x441.jpg 1320w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2022\/11\/dosier-rose-Hannah-Arendt.jpg 1900w\" sizes=\"auto, (max-width: 550px) 100vw, 550px\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/author\/punto-critico\/\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-48\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2016\/11\/Mosca_Punto_Cr%C3%ADtico_40.png\" alt=\"\" width=\"80\" height=\"80\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<div class=\"mh-excerpt\"><p>&nbsp; Las perplejidades de los derechos del hombre * Por Hanna Arendt &nbsp; &nbsp; La Declaraci\u00f3n de los Derechos del Hombre a finales del siglo XVIII fue un momento decisivo en la Historia. Significaba nada <a class=\"mh-excerpt-more\" href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2023\/07\/10\/las-perplejidades-de-los-derechos-del-hombre-arendt\/\" title=\"LAS PERPLEJIDADES DE LOS DERECHOS DEL HOMBRE, por Hanna Arendt. \u00abEl peligro estriba en que una civilizaci\u00f3n global e interrelacionada universalmente, pueda producir b\u00e1rbaros en su propio medio\u00bb.\">[&#8230;]<\/a><\/p>\n<\/div>","protected":false},"author":3,"featured_media":2282101,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[7],"tags":[63],"class_list":{"0":"post-2282087","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","7":"category-politica","8":"tag-hanna-arendt"},"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2282087","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2282087"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2282087\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/media\/2282101"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2282087"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2282087"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2282087"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}