{"id":2280720,"date":"2023-06-21T00:05:32","date_gmt":"2023-06-20T22:05:32","guid":{"rendered":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/?p=2280720"},"modified":"2025-09-30T15:02:22","modified_gmt":"2025-09-30T13:02:22","slug":"de-la-simpatia-la-teoria-de-los-sentimientos-morales-adam-smith","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2023\/06\/21\/de-la-simpatia-la-teoria-de-los-sentimientos-morales-adam-smith\/","title":{"rendered":"SOBRE LA EMPAT\u00cdA: \u00abDE LA SIMPAT\u00cdA\u00bb, por Adam Smith (\u00abLa teor\u00eda de los sentimientos morales\u00bb)."},"content":{"rendered":"<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote>\n<h2 style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 24pt;\">LA TEOR\u00cdA DE LOS SENTIMIENTOS MORALES<\/span><\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">ADAM SMITH<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Traducci\u00f3n: Carlos Rodr\u00edguez Braun<\/span><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-medium wp-image-2280762\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/Adam-Smith-Th-Sent-morales-PPAL-300x199.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"199\" data-id=\"2280762\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/Adam-Smith-Th-Sent-morales-PPAL-300x199.jpg 300w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/Adam-Smith-Th-Sent-morales-PPAL-678x452.jpg 678w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/Adam-Smith-Th-Sent-morales-PPAL.jpg 680w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/p>\n<h2 style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 18pt;\">PRESENTACI\u00d3N<\/span><\/h2>\n<p style=\"text-align: center;\"><em><strong><span style=\"font-size: 14pt;\">En tanto que economista, no podr\u00eda quejarse Adam Smith de la atenci\u00f3n que su pensamiento ha suscitado en el mundo de habla hispana. Hay varias traducciones de La riqueza de las naciones, que empezaron ya en la Espa\u00f1a de finales del siglo XVIII. Sin embargo, este volumen que presentamos es la primera versi\u00f3n espa\u00f1ola completa que La teor\u00eda de los sentimientos morales ha tenido en sus casi dos siglos y medio de vida. Tan llamativa asimetr\u00eda refleja la percepci\u00f3n equivocaba que se tiene de Smith. Es idea muy extendida que Smith es el padre de una ciencia, la econom\u00eda, y de una doctrina, el liberalismo. La sabidur\u00eda popular asocia a Smith con la m\u00e1s c\u00e9lebre met\u00e1fora econ\u00f3mica, seg\u00fan la cual el mercado libre act\u00faa como una \u00abmano invisible\u00bb que maximiza el bienestar general. Esto es s\u00f3lo una visi\u00f3n parcial de sus teor\u00edas. En ocasiones, adem\u00e1s, se exagera y pinta a Smith como un economista contempor\u00e1neo, o neocl\u00e1sico, o como un liberal extremo, y ambas im\u00e1genes son falsas. Pero la distorsi\u00f3n m\u00e1s grave es creer que Smith fue el profeta del capitalismo \u00absalvaje\u00bb, entendiendo por tal cosa un contexto econ\u00f3mico meramente asignativo, un mercado sin justicia ni valores \u00e9ticos, y s\u00f3lo orientado por el ego\u00edsmo. A quien m\u00e1s indignar\u00eda esta descripci\u00f3n ser\u00eda sin duda al propio Smith, que fue ante todo un moralista, un admirador de la severidad estoica que se preocup\u00f3 siempre por las normas que limitan y constri\u00f1en la conducta humana.<\/span><\/strong><\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><em><span style=\"font-size: 14pt;\">S\u00f3lo una virtud es indispensable para la sociedad, la justicia. Para Smith puede haber sociedad sin el afecto de las familias, sin amor rec\u00edproco, s\u00f3lo por inter\u00e9s o utilidad, \u00abcomo la de los comerciantes\u00bb. Se puede vivir sin beneficencia, pero no sin justicia. Las reglas de la justicia son precisas, como las de la gram\u00e1tica; las de las dem\u00e1s virtudes son imprecisas, como las del brillo literario. De ah\u00ed la conexi\u00f3n entre La teor\u00eda de los sentimientos morales y las Lecciones sobre jurisprudencia: la primera explica c\u00f3mo surgen las normas de la moral, necesariamente menos tajantes que las de la justicia. Kant, que fue influido por Smith, distinguir\u00e1 en un contexto de defensa de la libertad entre leyes morales y jur\u00eddicas, y apuntar\u00e1 que los m\u00f3viles de las acciones son cruciales en las primeras.<\/span><\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><em><span style=\"font-size: 14pt;\">La justicia es una virtud diferente, puesto que es \u00abtotalmente correcto y cuenta con la aprobaci\u00f3n de todas las personas el empleo de la fuerza para cumplir con las reglas de la justicia, pero no para seguir los preceptos de las otras virtudes\u00bb, dice en el cap\u00edtulo I de la secci\u00f3n II de la parte II. Es una clave b\u00e1sica de la sociedad liberal. Smith cultiva la antigua noci\u00f3n de que la justicia conmutativa, el no lesionar al pr\u00f3jimo, al tratar a todo el mundo por igual protege a los m\u00e1s d\u00e9biles.<\/span><\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong><em>Puede observarse lo lejos que estamos del moderno derecho tuitivo, es decir, el derecho desequilibrado con la idea de contrarrestar un presunto desequilibrio ya existente, una falacia fundamental para la expansi\u00f3n del Estado moderno, que creci\u00f3 con la excusa de proteger a grupos te\u00f3ricamente d\u00e9biles en manos de grupos te\u00f3ricamente fuertes. El final de ese camino es el actual desconcierto moral por el cual la solidaridad parece ser concebida s\u00f3lo como coacci\u00f3n: equivale a arrebatarle el dinero a la gente y redistribuirlo. Esto, que requiere obviamente comparaciones interpersonales de utilidad, es expl\u00edcitamente rechazado por Smith, que llega a decir que no se les puede quitar a los ricos ni siquiera lo que les sobra. Es obvio que no lo declar\u00f3 porque apreciara a los ricos; al contrario, los despreciaba; pero era consciente de que si se rompe esa m\u00e1xima de la sociedad liberal, ser\u00eda muy dif\u00edcil poner freno a la expansi\u00f3n del poder pol\u00edtico.<\/em><\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt;\"><em>Es importante anotar que el triunfo del socialismo en el siglo XX ha estribado en que fund\u00f3 sus recomendaciones de m\u00e1s Estado y menos libertad sobre la base de que en realidad ese era el camino virtuoso y moral. Incluso hoy, cuando se ve el fruto de impuestos y de paro que ha provocado el socialismo, \u00e9ste se defiende alegando que puede actuar el mercado, pero que el Estado debe redistribuir \u00absolidariamente\u00bb. Otra vez, se supone que la moral no est\u00e1 en el mercado, es decir, no est\u00e1 en las personas libres, sino en el poder.<\/em><\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><em><strong><span style=\"font-size: 14pt;\">Ahora bien, si puede demostrarse que la p\u00e9rdida de libertad y de responsabilidad que comporta la expansi\u00f3n del Estado tiene efectos desmoralizadores sobre las personas \u00bfqu\u00e9 decir de la moral de una sociedad formada por individuos totalmente libres que s\u00f3lo atender\u00edan a su propio inter\u00e9s? La respuesta de Adam Smith es que tenemos un sentido de la correcci\u00f3n y de la justicia que nos lleva a respetar los intereses ajenos, aunque nadie nos obligue a hacerlo. Lo identifica con la conciencia: ella nos impide actuar s\u00f3lo por amor propio y explica que actuemos desinteresadamente. No lo hacemos por amor al pr\u00f3jimo sino por un amor m\u00e1s fuerte, el amor a lo honorable y noble y digno. El ponernos en el lugar de los dem\u00e1s es el primer paso para vernos a nosotros como nos ven los dem\u00e1s, o sea, el espectador imparcial, la otra noci\u00f3n clave de la teor\u00eda de Smith, junto con la simpat\u00eda; en ambos casos desarroll\u00f3 intuiciones de Hutcheson, Joseph Butler y David Hume.<\/span><\/strong><\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><em><strong><span style=\"font-size: 14pt;\">La teor\u00eda del espectador imparcial va evolucionando en Smith. No la tiene clara al principio, como se observa en el extenso cap\u00edtulo III de la parte III, que no estaba en la primera edici\u00f3n y s\u00f3lo apareci\u00f3 en la segunda, de 1761, que es donde Smith introdujo m\u00e1s cambios, excluyendo por supuesto la sexta y \u00faltima. El espectador pasa de ser real a ser supuesto, de externo a interno, de concreto a abstracto. Habla as\u00ed Smith del espectador imparcial y su \u00abrepresentante&#8230; juez de nuestra conducta&#8230; hombre dentro del pecho\u00bb. Adquiere dimensiones cuasidivinas.<\/span><\/strong><\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><em><span style=\"font-size: 14pt;\">En la parte III aparece la idea de la sociedad como un espejo, bella met\u00e1fora tomada del Tratado de la naturaleza humana de Hume, seg\u00fan el cual el hombre no es un lobo sino un espejo para el hombre. Dice Smith: \u00abLa naturaleza, cuando form\u00f3 al ser humano para la sociedad, lo dot\u00f3 con un deseo original de complacer a sus semejantes y una aversi\u00f3n original a ofenderlos. Le ense\u00f1\u00f3 a sentir placer ante su consideraci\u00f3n favorable y dolor ante su consideraci\u00f3n desfavorable. Hizo que su aprobaci\u00f3n le fuera sumamente halagadora y grata por s\u00ed misma, y su desaprobaci\u00f3n muy humillante y ofensiva\u00bb.<\/span><\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><em><span style=\"font-size: 14pt;\">Y Smith a\u00f1ade a este p\u00e1rrafo algo m\u00e1s: el ser humano n0 s\u00f3lo quiere ser aprobado sino ser aprobable, es decir, comportarse bien aunque no lo aplaudan efectivamente. Un los primeros cap\u00edtulos de la parte III, modificados, aclara hasta qu\u00e9 punto la sociedad como espejo no es lo que los hombres en realidad opinan, la aprobaci\u00f3n, sino lo que piensa el espectador imparcial, lo aprobable.<\/span><\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><em><span style=\"font-size: 14pt;\"> El espectador es un desdoblamiento de la personalidad. Desde el principio nos dice que es inevitable, porque no podemos ser las otras personas. Debemos imaginar c\u00f3mo se sienten. De ah\u00ed se pasa al espectador de uno mismo, no se trata de espectadores reales sino de un acto de la imaginaci\u00f3n: \u00bfc\u00f3mo me juzgar\u00edan unos espectadores imparciales si supiesen todo lo que yo s\u00e9 de m\u00ed? Por eso habla del espectador \u00abbien informado\u00bb. En la parte VII se observa que ese espectador, y no la utilidad individual o social, es la clave del juicio moral de la conducta correcta. <\/span><\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><em><span style=\"font-size: 14pt;\">Esta teor\u00eda puede guardar alguna similitud con el superyo freudiano, aunque en Freud \u2014que no cita a Smith\u2014 no hay en rigor un desdoblamiento personal sino una identificaci\u00f3n con las normas parentales que en el proceso de desarrollo de la personalidad pasan a ser vividas como propias.<\/span><\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong><em>Smith es evidentemente realista y comprende que as\u00ed como nuestros sentimientos pueden ser loables sin ser perfectos, el sistema de mercado, la \u00ablibertad natural\u00bb, tampoco funciona a la perfecci\u00f3n: est\u00e1 continuamente bloqueado por grupos de presi\u00f3n, pol\u00edticos y econ\u00f3micos, que impiden que la maximizaci\u00f3n de los intereses individuales redunde en la maximizaci\u00f3n del inter\u00e9s com\u00fan. Estos mismos factores tienen su faceta moral negativa y Smith subraya c\u00f3mo las luchas facciosas, asimilables a los grupos de presi\u00f3n econ\u00f3mica, corrompen nuestros sentimientos morales.<\/em><\/strong><\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt;\">Carlos Rodr\u00edguez Braun<\/span><\/strong><\/p>\n<\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<figure id=\"attachment_2500\" aria-describedby=\"caption-attachment-2500\" style=\"width: 555px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/riosmauricio.com\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/Adam-Smith-La-teoria-de-los-sentimientos-morales.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-2500\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2017\/05\/imagen-lloviendo-sobre-la-raz\u00f3n-adam-smith-david-hume-678x381.jpg\" alt=\"teor\u00eda de los sentimientos morales\" width=\"555\" height=\"237\" data-id=\"2500\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2017\/05\/imagen-lloviendo-sobre-la-raz\u00f3n-adam-smith-david-hume-300x128.jpg 300w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2017\/05\/imagen-lloviendo-sobre-la-raz\u00f3n-adam-smith-david-hume-768x328.jpg 768w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2017\/05\/imagen-lloviendo-sobre-la-raz\u00f3n-adam-smith-david-hume-1024x438.jpg 1024w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2017\/05\/imagen-lloviendo-sobre-la-raz\u00f3n-adam-smith-david-hume-1030x438.jpg 1030w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2017\/05\/imagen-lloviendo-sobre-la-raz\u00f3n-adam-smith-david-hume.jpg 1280w\" sizes=\"auto, (max-width: 555px) 100vw, 555px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-2500\" class=\"wp-caption-text\"><span style=\"color: #008000;\">La teor\u00eda de los sentimientos morales, o un ensayo de an\u00e1lisis de los principios por los cuales los hombres juzgan naturalmente la conducta y personalidad, primero de su pr\u00f3jimo y despu\u00e9s de s\u00ed mismos (Adam Smith)<\/span><\/figcaption><\/figure>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 24pt;\"><strong>Parte I: DE LA CORRECCI\u00d3N DE LA CONDUCTA<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 18pt;\"><strong>Secci\u00f3n I: Del sentido de la correcci\u00f3n<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 24pt;\"><strong>1.- De la simpat\u00eda<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><em><span style=\"font-size: 14pt;\">No es la benevolencia del carnicero, el cervecero o el panadero lo que nos procura nuestra cena, sino el cuidado que ponen ellos en su propio beneficio. No nos dirigimos a su humanidad sino a su propio inter\u00e9s, y jam\u00e1s les hablamos de nuestras necesidades, sino de sus ventajas. <\/span><\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><em><span style=\"font-size: 14pt;\">(Adam Smith, \u00abLa riqueza de las naciones\u00bb)<\/span><\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><em><span style=\"font-size: 14pt;\">La benevolencia puede ser quiz\u00e1 el \u00fanico principio activo de la Deidad, y hay bastantes argumentos, no improbables, que tienden a persuadirnos de que es as\u00ed. No es f\u00e1cil concebir desde qu\u00e9 otro m\u00f3vil puede actuar un Ser independiente y plenamente perfecto, que no necesita nada externo y cuya felicidad es completa en s\u00ed mismo. Pero sea lo que fuere en el caso de la Deidad, una criatura tan imperfecta como el hombre, el mantenimiento de cuya existencia requiere tantas cosas externas a \u00e9l, tiene que actuar muchas veces a partir de numerosas otras motivaciones. <strong>La condici\u00f3n de la naturaleza humana ser\u00eda particularmente hostil si los afectos que por la naturaleza misma de nuestro ser deben determinar frecuentemente nuestro comportamiento no pudiesen ser virtuosos en ninguna ocasi\u00f3n, ni merecer estima ni encomio por parte de nadie<\/strong>.<\/span><\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><em><span style=\"font-size: 14pt;\">(Adam Smith, \u00abLa teor\u00eda de los sentimientos morales\u00bb)<\/span><\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<figure id=\"attachment_14773\" aria-describedby=\"caption-attachment-14773\" style=\"width: 555px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2023\/01\/12\/fabula-de-las-abejas-mandeville\/\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-14773\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/11\/Abejas_678x381.jpg\" alt=\"\" width=\"555\" height=\"312\" data-id=\"14773\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/11\/Abejas_678x381.jpg 678w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/11\/Abejas_678x381-300x169.jpg 300w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/11\/Abejas_678x381-267x150.jpg 267w\" sizes=\"auto, (max-width: 555px) 100vw, 555px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-14773\" class=\"wp-caption-text\"><span style=\"color: #008000;\">En contra de Bernard Mandeville escribe: \u00ab<em>el amor propio puede ser muchas veces un motivo virtuoso para actuar<\/em>\u00bb. Smith es realista y plantea una mezcla de amor propio y otras fuerzas virtuosas, que precisamente limitan el amor propio. Esta es la explicaci\u00f3n de por qu\u00e9 considera Smith a la justicia como lo m\u00e1s importante, la base de la sociedad. Tambi\u00e9n contra Mandeville arguye Smith que \u00ab<em>el pensar en nosotros mismos, por ejemplo el buscar que nos estimen, o mejor a\u00fan, el aspirar a ser objetos propios de la aprobaci\u00f3n, no merece el nombre de vanidad<\/em>\u00ab. Mandeville se apoya en remotas similitudes de conductas muy diferentes para concluir que todo lo que hacemos lo hacemos por vanidad o ego\u00edsmo. (Rodr\u00edguez Braun)<\/span><\/figcaption><\/figure>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Por m\u00e1s ego\u00edsta que se pueda suponer al hombre, existen evidentemente en su naturaleza algunos principios que le hacen interesarse por la suerte de otros, y hacen que la felicidad de \u00e9stos le resulte necesaria, aunque no derive de ella nada m\u00e1s que el placer de contemplarla. Tal es el caso de l<strong>a <em>l\u00e1stima o la compasi\u00f3n<\/em>, la emoci\u00f3n que sentimos ante la desgracia ajena cuando la vemos o cuando nos la hacen concebir de forma muy vivida<\/strong>. El que sentimos pena por las penas de otros es una cuesti\u00f3n de hecho tan obvia que no requiere demostraci\u00f3n alguna, porque este sentimiento, como todas las otras pasiones originales de la naturaleza humana, no se halla en absoluto circunscrito a las personas m\u00e1s virtuosas y humanitarias, aunque ellas quiz\u00e1s puedan experimentarlo con una sensibilidad m\u00e1s profunda. Pero no se halla desprovisto de \u00e9l totalmente ni el mayor malhechor ni el m\u00e1s brutal violador de las leyes de la sociedad.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\">Por m\u00e1s ego\u00edsta que se pueda suponer al hombre, existen evidentemente en su naturaleza algunos principios que le hacen interesarse por la suerte de otros, y hacen que la felicidad de \u00e9stos le resulte necesaria, aunque no derive de ella nada m\u00e1s que el placer de contemplarla<\/span><\/strong><\/p>\n<\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Como carecemos de la experiencia inmediata de lo que sienten las otras personas, no podemos hacernos ninguna idea de la manera en que se ven afectadas, salvo que pensemos c\u00f3mo nos sentir\u00edamos nosotros en su misma situaci\u00f3n<\/strong>. Aunque quien est\u00e9 en el potro sea nuestro propio hermano, en la medida en que nosotros no nos hallemos en su misma condici\u00f3n nuestros sentidos jam\u00e1s nos informar\u00e1n de la medida de su sufrimiento. Ellos jam\u00e1s nos han llevado ni pueden llevarnos m\u00e1s all\u00e1 de nuestra propia persona, y ser\u00e1 s\u00f3lo mediante la imaginaci\u00f3n que podremos formar alguna concepci\u00f3n de lo que son sus sensaciones. Y <strong>dicha facultad s\u00f3lo nos puede ayudar represent\u00e1ndonos lo que ser\u00edan nuestras propias sensaciones si nos hall\u00e1ramos en su lugar<\/strong>. Nuestra imaginaci\u00f3n puede copiar las impresiones de nuestros sentidos, pero no de los suyos. <em>La imaginaci\u00f3n nos permite situarnos en su posici\u00f3n, concebir que padecemos los mismos tormentos, entrar por as\u00ed decirlo en su cuerpo y llegar a ser en alguna medida una misma persona con \u00e9l y formarnos as\u00ed alguna idea de sus sensaciones, e incluso sentir algo parecido, aunque con una intensidad menor<\/em>. <strong>Cuando incorporamos as\u00ed su agon\u00eda, cuando la hemos adoptado y la hemos hecho nuestra, entonces empieza a afectarnos, y temblamos y nos estremecemos al pensar en lo que \u00e9l est\u00e1 sintiendo<\/strong>. As\u00ed como el dolor o la angustia de cualquier tipo provocan una pena que puede ser enorme, el hacernos a la idea o imaginar que los padecemos suscita la misma emoci\u00f3n en alg\u00fan grado, en proporci\u00f3n a la vivacidad o languidez de dicha concepci\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\">Cuando vemos un golpe a punto de ser descargado sobre la pierna o el brazo de otro, naturalmente encogemos y retiramos nuestra pierna o nuestro brazo, y cuando el impacto se produce lo sentimos en alguna medida y nos duele tambi\u00e9n a nosotros<\/span><\/strong><\/p>\n<\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Que tal es la fuente de nuestra conmiseraci\u00f3n, que concebimos o nos vemos afectados por lo que siente la persona que sufre al ponernos en su lugar, puede ser demostrado mediante var\u00edas observaciones obvias, si no se piensa que es algo suficientemente evidente por s\u00ed mismo<\/strong>. Cuando vemos un golpe a punto de ser descargado sobre la pierna o el brazo de otro, naturalmente encogemos y retiramos nuestra pierna o nuestro brazo, y cuando el impacto se produce lo sentimos en alguna medida y nos duele tambi\u00e9n a nosotros. La muchedumbre que contempla al volatinero sobre la cuerda instintivamente contorsiona gira y balancea su cuerpo como ven que lo hace \u00e9l y como sienten que ellos mismos lo deber\u00edan hacer si estuviesen en su lugar. <em>Las personas de fibra sensible y d\u00e9bil constituci\u00f3n corporal se quejan de que, al contemplar las llagas y \u00falceras que exhiben los pordioseros en las calles, tienden a experimentar un picor o una sensaci\u00f3n inc\u00f3moda en la parte correspondiente de su propio cuerpo<\/em>. El horror que conciben ante la desgracia de esos miserables afecta esas partes en concreto m\u00e1s que ninguna otra, porque dicho horror surge de pensar c\u00f3mo sufrir\u00edan ellos si fueran los infortunados a quienes est\u00e1n observando y si esas partes suyas estuviesen afectadas de esa misma y terrible manera. La fuerza de esa idea es suficiente, dada su fr\u00e1gil personalidad, para producir esa comez\u00f3n o incomodidad que lamentan. La gente de complexi\u00f3n m\u00e1s robusta comprueba que al mirar unos ojos lastimados con frecuencia experimentan un dolor en los suyos propios, lo que obedece a id\u00e9ntica raz\u00f3n; dicho \u00f3rgano en la persona m\u00e1s fuerte es m\u00e1s delicado que cualquier otra parte del cuerpo en la persona m\u00e1s d\u00e9bil.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<figure id=\"attachment_2280773\" aria-describedby=\"caption-attachment-2280773\" style=\"width: 480px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-2280773\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/adam-smith1-300x169.jpg\" alt=\"\" width=\"480\" height=\"270\" data-id=\"2280773\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/adam-smith1-300x169.jpg 300w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/adam-smith1-1024x576.jpg 1024w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/adam-smith1-768x432.jpg 768w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/adam-smith1-1536x864.jpg 1536w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/adam-smith1-678x381.jpg 678w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/adam-smith1-1320x743.jpg 1320w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/adam-smith1.jpg 1800w\" sizes=\"auto, (max-width: 480px) 100vw, 480px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-2280773\" class=\"wp-caption-text\"><span style=\"color: #008000;\">Adam Smith<\/span><\/figcaption><\/figure>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Pero no son s\u00f3lo las circunstancias que crean dolor o aflicci\u00f3n las que nos hacen compartir los sentimientos con los dem\u00e1s<\/strong>. Cualquiera sea la pasi\u00f3n que un objeto promueve en la persona en cuesti\u00f3n, ante la concepci\u00f3n de la situaci\u00f3n brota una emoci\u00f3n an\u00e1loga en el pecho de todo espectador atento. El regocijo que nos embarga cuando se salvan nuestros h\u00e9roes favoritos en las tragedias o las novelas es tan sincero como nuestra condolencia ante su desgracia, y compartimos sus desventuras y su felicidad de forma igualmente genuina. <em>Sentimos con ellos gratitud hacia los amigos fieles que no los desertaron en sus tribulaciones, y de todo coraz\u00f3n los acompa\u00f1amos en su enojo contra los p\u00e9rfidos traidores que los agraviaron, abandonaron o enga\u00f1aron<\/em>. <strong>En toda pasi\u00f3n que el alma humana es susceptible de abrigar, las emociones del espectador siempre se corresponden con lo que, al colocarse en su mismo lugar, imagina que son los sentimientos que experimenta el protagonista<\/strong>.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\">El regocijo que nos embarga cuando se salvan nuestros h\u00e9roes favoritos en las tragedias o las novelas es tan sincero como nuestra condolencia ante su desgracia, y compartimos sus desventuras y su felicidad de forma igualmente genuina<\/span><\/strong><\/p>\n<\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">L\u00e1stima y compasi\u00f3n son palabras apropiadas para significar nuestra condolencia ante el sufrimiento ajeno. La simpat\u00eda, aunque su significado fue quiz\u00e1 originalmente el mismo, puede hoy utilizarse sin mucha equivocaci\u00f3n para denotar nuestra compa\u00f1\u00eda en el sentimiento ante cualquier pasi\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>En ocasiones la simpat\u00eda aparecer\u00e1 por la simple contemplaci\u00f3n de una emoci\u00f3n determinada en otra persona<\/strong>. <em>A veces las pasiones parecen transfundirse instant\u00e1neamente de un individuo a otro, anticipadamente a cualquier conocimiento de lo que les dio lugar en la persona protagonista principal de las mismas<\/em>. La pesadumbre y la alegr\u00eda, por ejemplo, manifiestamente expresadas en el aspecto y los gestos de alguien, afectan de inmediato al espectador con alg\u00fan grado de la misma emoci\u00f3n, dolorosa o grata. <strong>Un rostro risue\u00f1o es, para cualquiera que lo vea, un motivo de alegr\u00eda; por el contrario, un semblante apenado lo es de melancol\u00eda<\/strong>.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\">L\u00e1stima y compasi\u00f3n son palabras apropiadas para significar nuestra condolencia ante el sufrimiento ajeno. La simpat\u00eda, aunque su significado fue quiz\u00e1 originalmente el mismo, puede hoy utilizarse sin mucha equivocaci\u00f3n para denotar nuestra compa\u00f1\u00eda en el sentimiento ante cualquier pasi\u00f3n.<\/span><\/strong><\/p>\n<\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Pero esto no es universalmente v\u00e1lido ni rige para todas las pasiones<\/strong>. <strong>Algunas de ellas no generan identificaci\u00f3n alguna, y antes de que detectemos lo que las ha promovido nos suscitan disgusto y rechazo<\/strong>. <em>El furioso comportamiento de un hombre iracundo es probable que nos exaspere m\u00e1s en su contra que en contra de sus enemigos<\/em>. No sabemos c\u00f3mo ha sido provocado, no podemos situarnos en su lugar ni concebir nada parecido a las pasiones que dicha provocaci\u00f3n desata. <em>Lo que vemos n\u00edtidamente es la posici\u00f3n de aquellos con quienes est\u00e1 enfadado, y la violencia a la que se hallan expuestos por parte de un adversario tan indignado<\/em>. Por tanto, simpatizamos de inmediato con su temor o resentimiento, <em>y pronto estamos dispuestos a tomar partido en contra del hombre a causa del cual se hallan en tanto peligro<\/em>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Si la mera apariencia de la angustia o la jovialidad nos inspiran en cierta medida unas emociones an\u00e1logas es porque nos sugieren la idea general de la fortuna propicia o adversa que ha sobrevenido a la persona en quien las percibimos: y en tales pasiones ello es suficiente para ejercer una peque\u00f1a influencia sobre nosotros.<\/strong> Los efectos de la aflicci\u00f3n y el regocijo terminan en la persona que experimenta esas emociones, y sus expresiones, al contrario de las del rencor, no nos sugieren la idea de ninguna otra persona que nos preocupe y cuyos intereses sean opuestos a los de la primera. <strong>La idea general de una buena o mala ventura, entonces, origina alguna ansiedad hacia la persona que las protagoniza, pero la idea general de la provocaci\u00f3n n\u00f3 excita la simpat\u00eda hacia la ira del hombre que la ha sufrido<\/strong>. Parece que la naturaleza nos instruye en una mayor renuencia a compartir esta pasi\u00f3n y hasta que nos informemos sobre su causa nos dispone m\u00e1s bien a tomar partido en su contra.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\">Parece que la naturaleza nos instruye en una mayor renuencia a compartir esta pasi\u00f3n y hasta que nos informemos sobre su causa nos dispone m\u00e1s bien a tomar partido en su contra<\/span><\/strong><\/p>\n<\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Pero antes de averiguar sus causas, nuestra simpat\u00eda hacia la tristeza o la alegr\u00eda de otro es siempre sumamente imperfecta<\/strong>. <em>Las lamentaciones generales, que no expresan nada salvo la zozobra del que sufre, crean sobre todo una curiosidad por averiguar cu\u00e1l es su situaci\u00f3n, junto a una disposici\u00f3n a simpatizar con \u00e9l, m\u00e1s que una identificaci\u00f3n de hecho claramente perceptible<\/em>. Lo primero que preguntamos es: <strong>\u00bfqu\u00e9 te ha sucedido?<\/strong> <strong>Hasta que obtengamos la respuesta nuestra condolencia no ser\u00e1 muy considerable, aunque estemos inquietos debido a una vaga noci\u00f3n de su desventura<\/strong> y sobre todo porque nos torturemos a base de conjeturar esa respuesta.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<figure id=\"attachment_2280791\" aria-describedby=\"caption-attachment-2280791\" style=\"width: 240px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Adam_Smith\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-2280791\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/Adam_Smith_The_Muir_portrait-246x300.jpg\" alt=\"\" width=\"240\" height=\"292\" data-id=\"2280791\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/Adam_Smith_The_Muir_portrait-246x300.jpg 246w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/Adam_Smith_The_Muir_portrait.jpg 330w\" sizes=\"auto, (max-width: 240px) 100vw, 240px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-2280791\" class=\"wp-caption-text\"><span style=\"color: #008000;\">Retrato p\u00f3stumo de Adam Smith por autor an\u00f3nimo, c.\u20091800<\/span><\/figcaption><\/figure>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>La simpat\u00eda, en consecuencia, no emerge tanto de la observaci\u00f3n de la pasi\u00f3n como de la circunstancia que la promueve<\/strong>. A veces sentimos hacia otro ser humano una pasi\u00f3n de la que \u00e9l mismo es completamente incapaz, porque cuando nos ponemos en su lugar esa pasi\u00f3n fluye en nuestro pecho merced a la imaginaci\u00f3n, aunque no lo haga en el suyo merced a la realidad. <strong><em>Nos sonrojamos ante la desfachatez y groser\u00eda de otra persona, aunque ella misma no parezca detectar en absoluto la incorrecci\u00f3n de su propio comportamiento<\/em><\/strong>; lo hacemos porque <strong>no podemos evitar sentir la incomodidad que padecer\u00edamos si nos hubi\u00e9semos conducido de manera tan absurda<\/strong>.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\">A veces sentimos hacia otro ser humano una pasi\u00f3n de la que \u00e9l mismo es completamente incapaz, porque cuando nos ponemos en su lugar esa pasi\u00f3n fluye en nuestro pecho merced a la imaginaci\u00f3n, aunque no lo haga en el suyo merced a la realidad<\/span><\/strong><\/p>\n<\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>De todas las calamidades a que las personas se hallan expuestas por su mortal condici\u00f3n, la p\u00e9rdida de la raz\u00f3n parecer\u00e1 la m\u00e1s terrible a todos los que al menos abriguen un m\u00ednimo destello de humanitarismo, y que contemplar\u00e1n ese pelda\u00f1o postrero de la degradaci\u00f3n humana con mayor condolencia que ning\u00fan otro<\/strong>. <em>Pero el pobre infeliz que sufre el mal quiz\u00e1s r\u00eda o cante, plenamente inconsciente de su propia desventura<\/em>. La <a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2023\/04\/04\/la-enfermedad-de-la-angustia-por-rene-guenon\/\"><strong>angustia<\/strong><\/a> que los seres humanos abrigan ante tal caso, en consecuencia, no puede ser el reflejo de ning\u00fan sentimiento del paciente. La compasi\u00f3n del espectador debe provenir totalmente de la consideraci\u00f3n de lo que \u00e9l mismo sentir\u00eda si fuese reducido a la misma infeliz posici\u00f3n y al mismo tiempo pudiese, lo que quiz\u00e1 es imposible, ponderarla con la raz\u00f3n y el juicio que ahora posee.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>\u00a1Qu\u00e9 tormentos afligen a una madre cuando escucha los gemidos de su hijo que en la agon\u00eda de una enfermedad no puede expresar lo que siente!<\/strong> E<em>n su idea del sufrimiento del ni\u00f1o, la madre combina la impotencia real del ni\u00f1o con su propia conciencia de esa impotencia y su p\u00e1nico ante las consecuencias desconocidas de la enfermedad<\/em>; con todos esos elementos ella compone en su propio dolor la imagen m\u00e1s completa del infortunio y la congoja.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\">La compasi\u00f3n del espectador debe provenir totalmente de la consideraci\u00f3n de lo que \u00e9l mismo sentir\u00eda si fuese reducido a la misma infeliz posici\u00f3n y al mismo tiempo pudiese, lo que quiz\u00e1 es imposible, ponderarla con la raz\u00f3n y el juicio que ahora posee<\/span><\/strong><\/p>\n<\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>En cambio el ni\u00f1o s\u00f3lo sufre la inquietud del instante presente, que nunca puede ser muy grande<\/strong>. <em>Se siente perfectamente seguro con respecto al porvenir, y en su inconciencia e imprevisi\u00f3n estriba un ant\u00eddoto contra el temor y la ansiedad<\/em>, los grandes atormentadores del coraz\u00f3n humano, ante los cuales la raz\u00f3n y la filosof\u00eda en vano intentar\u00e1n defenderlo cuando llegue a ser un hombre.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Simpatizamos incluso con los muertos<\/strong>. Pasamos por alto lo que en realidad importa en su situaci\u00f3n, el tremendo porvenir que les aguarda, y <strong>nos afectan fundamentalmente aquellas particularidades que impresionan nuestros sentidos pero que carecen de influencia alguna sobre su felicidad<\/strong>. Pensamos qu\u00e9 doloroso es el ser privado de la luz del sol, el carecer de vida y de trato con los dem\u00e1s, el yacer en una fr\u00eda sepultura, presa de la degradaci\u00f3n y de los reptiles de la tierra, el que nadie piense en nosotros en este mundo y el ser en poco tiempo apartado de los afectos y casi de la memoria de los amigos y parientes m\u00e1s queridos.<strong> Ciertamente, concluimos, jam\u00e1s podremos sentir lo suficiente por quienes han sufrido una calamidad tan espantosa<\/strong>. El tributo de nuestra condolencia hacia ellos parece doblemente merecido ahora, cuando est\u00e1n en peligro de ser olvidados por todos, y mediante los vanos honores con que celebramos su memoria procuramos, para nuestra propia desdicha, mantener artificialmente viva nuestra melanc\u00f3lica evocaci\u00f3n de su desventura. El que nuestra simpat\u00eda no pueda proporcionarles ning\u00fan consuelo parece un a\u00f1adido a su calamidad, y pensar que todo lo que podamos hacer ser\u00e1 in\u00fatil y que aquello que alivia cualquier otra desgracia \u2014la desaz\u00f3n, el afecto y los lamentos de sus amigos\u2014 no puede confortarlos, s\u00f3lo servir\u00e1 para exasperar nuestra percepci\u00f3n de su infortunio. Pero con toda certeza la felicidad de los muertos no se ve afectada por ninguna de esas circunstancias, ni el pensamiento sobre tales pormenores puede nunca perturbar la profunda seguridad de su descanso. <\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #008000;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt;\">El tributo de nuestra condolencia hacia ellos parece doblemente merecido ahora, cuando est\u00e1n en peligro de ser olvidados por todos, y mediante los vanos honores con que celebramos su memoria procuramos, para nuestra propia desdicha, mantener artificialmente viva nuestra melanc\u00f3lica evocaci\u00f3n de su desventura<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>La idea de esa melancol\u00eda imperturbable e infinita que la fantas\u00eda atribuye naturalmente a su condici\u00f3n se manifiesta exclusivamente porque unimos el cambio que han experimentado y nuestra propia conciencia de dicho cambio, nos ponemos en su lugar y alojamos, por as\u00ed decirlo, nuestras almas vivientes en sus cuerpos inanimados, y as\u00ed concebimos lo que ser\u00edan sus emociones en tal caso<\/strong>. Esta misma <em>ilusi\u00f3n de la imaginaci\u00f3n<\/em> <em>es lo que hace que la anticipaci\u00f3n de nuestra propia muerte nos resulte algo tan horroroso<\/em>, y que la idea de tales circunstancias, que evidentemente no nos doler\u00e1n una vez que hayamos muerto, nos pese mientras estamos vivos. Y as\u00ed surge uno de los principios m\u00e1s importantes de la naturaleza humana, el pavor a la muerte, el gran veneno de la felicidad humana pero el gran freno ante la injusticia humana, que aflige y mortifica al individuo pero resguarda y protege a la sociedad.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\">Y as\u00ed surge uno de los principios m\u00e1s importantes de la naturaleza humana, el pavor a la muerte, el gran veneno de la felicidad humana pero el gran freno ante la injusticia humana, que aflige y mortifica al individuo pero resguarda y protege a la sociedad<\/span><\/strong><\/p>\n<\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-2280775\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/todo-para-nosotros-y-nada-para-los-demas-adam-smith-300x225.jpg\" alt=\"\" width=\"400\" height=\"300\" data-id=\"2280775\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/todo-para-nosotros-y-nada-para-los-demas-adam-smith-300x225.jpg 300w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/todo-para-nosotros-y-nada-para-los-demas-adam-smith-768x576.jpg 768w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/todo-para-nosotros-y-nada-para-los-demas-adam-smith-678x509.jpg 678w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/todo-para-nosotros-y-nada-para-los-demas-adam-smith-326x245.jpg 326w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/todo-para-nosotros-y-nada-para-los-demas-adam-smith-80x60.jpg 80w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/todo-para-nosotros-y-nada-para-los-demas-adam-smith.jpg 800w\" sizes=\"auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><em><span style=\"font-size: 14pt;\">Titulo original: <strong>The theory o f moral sentiments<\/strong>. Obra publicada en Londres y Edimburgo en 1759; la sexta edici\u00f3n apareci\u00f3 en dos vol\u00famenes en 1790<\/span><\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-2280774\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/Adam-SMith-cita-esfuerzo-adquirir-300x151.jpg\" alt=\"\" width=\"480\" height=\"241\" data-id=\"2280774\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/Adam-SMith-cita-esfuerzo-adquirir-300x151.jpg 300w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/Adam-SMith-cita-esfuerzo-adquirir.jpg 587w\" sizes=\"auto, (max-width: 480px) 100vw, 480px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"color: #008000; font-size: 18pt;\">*******<\/span><\/strong><\/p>\n<h2><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>RELACIONADOS:<\/strong><\/span><\/h2>\n<blockquote class=\"wp-embedded-content\" data-secret=\"FJLiAqTrbR\"><p><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2023\/04\/06\/sobre-la-libertad-de-john-stuart-mill-no-hay-mejor-prueba-del-progreso-de-la-civilizacion-que-el-progreso-del-poder-de-cooperacion\/\">\u00abSOBRE LA LIBERTAD\u00bb, de John Stuart Mill. \u00abNo hay mejor prueba del progreso de la civilizaci\u00f3n que el progreso del poder de cooperaci\u00f3n\u00bb.<\/a><\/p><\/blockquote>\n<p><iframe loading=\"lazy\" class=\"wp-embedded-content\" sandbox=\"allow-scripts\" security=\"restricted\" style=\"position: absolute; visibility: hidden;\" title=\"\u00ab\u00abSOBRE LA LIBERTAD\u00bb, de John Stuart Mill. \u00abNo hay mejor prueba del progreso de la civilizaci\u00f3n que el progreso del poder de cooperaci\u00f3n\u00bb.\u00bb \u2014 Punto Cr\u00edtico Derechos Humanos\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2023\/04\/06\/sobre-la-libertad-de-john-stuart-mill-no-hay-mejor-prueba-del-progreso-de-la-civilizacion-que-el-progreso-del-poder-de-cooperacion\/embed\/#?secret=6Ql9Mit7l2#?secret=FJLiAqTrbR\" data-secret=\"FJLiAqTrbR\" width=\"500\" height=\"282\" frameborder=\"0\" marginwidth=\"0\" marginheight=\"0\" scrolling=\"no\"><\/iframe><\/p>\n<blockquote class=\"wp-embedded-content\" data-secret=\"T9ezvJnFUW\"><p><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2021\/12\/22\/prohibido-prohibir-john-stuart-mill\/\">PROHIBIDO PROHIBIR: INTRODUCCI\u00d3N A \u00abSobre la Libertad\u00bb, de John Stuart Mill<\/a><\/p><\/blockquote>\n<p><iframe loading=\"lazy\" class=\"wp-embedded-content\" sandbox=\"allow-scripts\" security=\"restricted\" style=\"position: absolute; visibility: hidden;\" title=\"\u00abPROHIBIDO PROHIBIR: INTRODUCCI\u00d3N A \u00abSobre la Libertad\u00bb, de John Stuart Mill\u00bb \u2014 Punto Cr\u00edtico Derechos Humanos\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2021\/12\/22\/prohibido-prohibir-john-stuart-mill\/embed\/#?secret=Pwe9FitENf#?secret=T9ezvJnFUW\" data-secret=\"T9ezvJnFUW\" width=\"500\" height=\"282\" frameborder=\"0\" marginwidth=\"0\" marginheight=\"0\" scrolling=\"no\"><\/iframe><\/p>\n<blockquote class=\"wp-embedded-content\" data-secret=\"27mywu6TIV\"><p><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2023\/01\/12\/fabula-de-las-abejas-mandeville\/\">\u00abLA F\u00c1BULA DE LAS ABEJAS\u00bb, de Bernard de Mandeville: \u00abLos vicios privados hacen la prosperidad p\u00fablica\u00bb.<\/a><\/p><\/blockquote>\n<p><iframe loading=\"lazy\" class=\"wp-embedded-content\" sandbox=\"allow-scripts\" security=\"restricted\" style=\"position: absolute; visibility: hidden;\" title=\"\u00ab\u00abLA F\u00c1BULA DE LAS ABEJAS\u00bb, de Bernard de Mandeville: \u00abLos vicios privados hacen la prosperidad p\u00fablica\u00bb.\u00bb \u2014 Punto Cr\u00edtico Derechos Humanos\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2023\/01\/12\/fabula-de-las-abejas-mandeville\/embed\/#?secret=OcY9iN7zSK#?secret=27mywu6TIV\" data-secret=\"27mywu6TIV\" width=\"500\" height=\"282\" frameborder=\"0\" marginwidth=\"0\" marginheight=\"0\" scrolling=\"no\"><\/iframe><\/p>\n<blockquote class=\"wp-embedded-content\" data-secret=\"Kj3PsayCFm\"><p><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2021\/07\/26\/el-unico-y-su-propiedad-por-max-stirner\/\">ANARQUISTAS SIN EMPAT\u00cdA: \u00abEl \u00danico y su Propiedad\u00bb, por Max Stirner (1.844). El pupilo de Hegel, que se fue al extremo de la Izquierda Hegeliana y cay\u00f3 en el olvido, es quien hoy inspira la \u00abNueva Pol\u00edtica\u00bb. Los \u00abEgo\u00edstas\u00bb.<\/a><\/p><\/blockquote>\n<p><iframe loading=\"lazy\" class=\"wp-embedded-content\" sandbox=\"allow-scripts\" security=\"restricted\" style=\"position: absolute; visibility: hidden;\" title=\"\u00abANARQUISTAS SIN EMPAT\u00cdA: \u00abEl \u00danico y su Propiedad\u00bb, por Max Stirner (1.844). El pupilo de Hegel, que se fue al extremo de la Izquierda Hegeliana y cay\u00f3 en el olvido, es quien hoy inspira la \u00abNueva Pol\u00edtica\u00bb. Los \u00abEgo\u00edstas\u00bb.\u00bb \u2014 Punto Cr\u00edtico Derechos Humanos\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2021\/07\/26\/el-unico-y-su-propiedad-por-max-stirner\/embed\/#?secret=1BjXWpVaFP#?secret=Kj3PsayCFm\" data-secret=\"Kj3PsayCFm\" width=\"500\" height=\"282\" frameborder=\"0\" marginwidth=\"0\" marginheight=\"0\" scrolling=\"no\"><\/iframe><\/p>\n<blockquote class=\"wp-embedded-content\" data-secret=\"6dLkCWDdNG\"><p><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2023\/06\/04\/el-banquero-anarquista-por-fernando-pessoa\/\">EL BANQUERO ANARQUISTA, por Fernando Pessoa. \u00ab\u00bfPara qui\u00e9n quiere el anarquista la libertad? Para la humanidad entera\u00bb.<\/a><\/p><\/blockquote>\n<p><iframe loading=\"lazy\" class=\"wp-embedded-content\" sandbox=\"allow-scripts\" security=\"restricted\" style=\"position: absolute; visibility: hidden;\" title=\"\u00abEL BANQUERO ANARQUISTA, por Fernando Pessoa. \u00ab\u00bfPara qui\u00e9n quiere el anarquista la libertad? Para la humanidad entera\u00bb.\u00bb \u2014 Punto Cr\u00edtico Derechos Humanos\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2023\/06\/04\/el-banquero-anarquista-por-fernando-pessoa\/embed\/#?secret=90ZmI4rDnE#?secret=6dLkCWDdNG\" data-secret=\"6dLkCWDdNG\" width=\"500\" height=\"282\" frameborder=\"0\" marginwidth=\"0\" marginheight=\"0\" scrolling=\"no\"><\/iframe><\/p>\n<blockquote class=\"wp-embedded-content\" data-secret=\"QdPGzFkdcN\"><p><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2022\/10\/15\/the-trap-3-we-will-force-you-to-be-free-adam-curtis-documental-con-subtitulos-dos-conceptos-de-libertad-isaiah-berlin-por-leonardo-garcia-jaramillo\/\">The Trap 3 \u2013 We Will Force You to Be Free \u2013 Adam Curtis (documental con subtitulos) \/\/ \u2018Dos conceptos de libertad\u2019 (Isaiah Berlin), por Leonardo Garc\u00eda Jaramillo<\/a><\/p><\/blockquote>\n<p><iframe loading=\"lazy\" class=\"wp-embedded-content\" sandbox=\"allow-scripts\" security=\"restricted\" style=\"position: absolute; visibility: hidden;\" title=\"\u00abThe Trap 3 \u2013 We Will Force You to Be Free \u2013 Adam Curtis (documental con subtitulos) \/\/ \u2018Dos conceptos de libertad\u2019 (Isaiah Berlin), por Leonardo Garc\u00eda Jaramillo\u00bb \u2014 Punto Cr\u00edtico Derechos Humanos\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2022\/10\/15\/the-trap-3-we-will-force-you-to-be-free-adam-curtis-documental-con-subtitulos-dos-conceptos-de-libertad-isaiah-berlin-por-leonardo-garcia-jaramillo\/embed\/#?secret=3II2Cp3DiW#?secret=QdPGzFkdcN\" data-secret=\"QdPGzFkdcN\" width=\"500\" height=\"282\" frameborder=\"0\" marginwidth=\"0\" marginheight=\"0\" scrolling=\"no\"><\/iframe><\/p>\n<blockquote class=\"wp-embedded-content\" data-secret=\"sNxRlJlsd9\"><p><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2019\/07\/03\/isaiah-berlin-dos-conceptos-de-libertad\/\">ISAIAH BERLIN: DOS CONCEPTOS DE LIBERTAD. \u00abLa Libertad de los lobos es la muerte para los corderos\u00bb.<\/a><\/p><\/blockquote>\n<p><iframe loading=\"lazy\" class=\"wp-embedded-content\" sandbox=\"allow-scripts\" security=\"restricted\" style=\"position: absolute; visibility: hidden;\" title=\"\u00abISAIAH BERLIN: DOS CONCEPTOS DE LIBERTAD. \u00abLa Libertad de los lobos es la muerte para los corderos\u00bb.\u00bb \u2014 Punto Cr\u00edtico Derechos Humanos\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2019\/07\/03\/isaiah-berlin-dos-conceptos-de-libertad\/embed\/#?secret=8bZDtEqc43#?secret=sNxRlJlsd9\" data-secret=\"sNxRlJlsd9\" width=\"500\" height=\"282\" frameborder=\"0\" marginwidth=\"0\" marginheight=\"0\" scrolling=\"no\"><\/iframe><\/p>\n<blockquote class=\"wp-embedded-content\" data-secret=\"U7uMjoykMv\"><p><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2022\/08\/12\/kant-y-espinosa-deseo-patologico-y-deseo-como-esencia-humana-por-francisco-jose-martinez-2\/\">KANT Y ESPINOSA: DESEO PATOL\u00d3GICO Y DESEO COMO ESENCIA HUMANA, por Francisco Jos\u00e9 MART\u00cdNEZ<\/a><\/p><\/blockquote>\n<p><iframe loading=\"lazy\" class=\"wp-embedded-content\" sandbox=\"allow-scripts\" security=\"restricted\" style=\"position: absolute; visibility: hidden;\" title=\"\u00abKANT Y ESPINOSA: DESEO PATOL\u00d3GICO Y DESEO COMO ESENCIA HUMANA, por Francisco Jos\u00e9 MART\u00cdNEZ\u00bb \u2014 Punto Cr\u00edtico Derechos Humanos\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2022\/08\/12\/kant-y-espinosa-deseo-patologico-y-deseo-como-esencia-humana-por-francisco-jose-martinez-2\/embed\/#?secret=2h5DocNExD#?secret=U7uMjoykMv\" data-secret=\"U7uMjoykMv\" width=\"500\" height=\"282\" frameborder=\"0\" marginwidth=\"0\" marginheight=\"0\" scrolling=\"no\"><\/iframe><\/p>\n<blockquote class=\"wp-embedded-content\" data-secret=\"05OfXq1KcY\"><p><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2019\/10\/18\/la-recta-conducta-en-la-vida-ii-por-baruch-de-spinoza-republicado\/\">LA RECTA CONDUCTA EN LA VIDA (II), por Baruch de Spinoza<\/a><\/p><\/blockquote>\n<p><iframe loading=\"lazy\" class=\"wp-embedded-content\" sandbox=\"allow-scripts\" security=\"restricted\" style=\"position: absolute; visibility: hidden;\" title=\"\u00abLA RECTA CONDUCTA EN LA VIDA (II), por Baruch de Spinoza\u00bb \u2014 Punto Cr\u00edtico Derechos Humanos\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2019\/10\/18\/la-recta-conducta-en-la-vida-ii-por-baruch-de-spinoza-republicado\/embed\/#?secret=ChplpSzdWC#?secret=05OfXq1KcY\" data-secret=\"05OfXq1KcY\" width=\"500\" height=\"282\" frameborder=\"0\" marginwidth=\"0\" marginheight=\"0\" scrolling=\"no\"><\/iframe><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/author\/punto-critico\/\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-48\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2016\/11\/Mosca_Punto_Cr%C3%ADtico_40.png\" alt=\"\" width=\"80\" height=\"80\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<div class=\"mh-excerpt\"><p>&nbsp; LA TEOR\u00cdA DE LOS SENTIMIENTOS MORALES ADAM SMITH Traducci\u00f3n: Carlos Rodr\u00edguez Braun PRESENTACI\u00d3N En tanto que economista, no podr\u00eda quejarse Adam Smith de la atenci\u00f3n que su pensamiento ha suscitado en el mundo de <a class=\"mh-excerpt-more\" href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2023\/06\/21\/de-la-simpatia-la-teoria-de-los-sentimientos-morales-adam-smith\/\" title=\"SOBRE LA EMPAT\u00cdA: \u00abDE LA SIMPAT\u00cdA\u00bb, por Adam Smith (\u00abLa teor\u00eda de los sentimientos morales\u00bb).\">[&#8230;]<\/a><\/p>\n<\/div>","protected":false},"author":3,"featured_media":2280762,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[8],"tags":[],"class_list":{"0":"post-2280720","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","7":"category-filosofia"},"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2280720","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2280720"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2280720\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/media\/2280762"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2280720"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2280720"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2280720"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}