{"id":2274172,"date":"2023-07-09T00:05:38","date_gmt":"2023-07-08T22:05:38","guid":{"rendered":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/?p=2274172"},"modified":"2023-07-08T19:26:15","modified_gmt":"2023-07-08T17:26:15","slug":"cuentos-de-mark-twain-1","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2023\/07\/09\/cuentos-de-mark-twain-1\/","title":{"rendered":"CUENTOS DE MARK TWAIN (1): \u00abLa C\u00e9lebre Rana Saltadora del Condado de Calaveras\u00bb y \u00abEl cuento del ni\u00f1o malo\u00bb."},"content":{"rendered":"<h2 style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\">CUENTOS DE MARK TWAIN<\/span><\/h2>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote>\n<h2 style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><span style=\"font-size: 24pt;\">EL CUENTO DEL NI\u00d1O MALO<\/span> <\/span><\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Mark Twain<\/span><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-medium wp-image-2282013\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/2801547418849_LG-300x300.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"300\" data-id=\"2282013\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/2801547418849_LG-300x300.jpg 300w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/2801547418849_LG-150x150.jpg 150w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/2801547418849_LG.jpg 350w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Hab\u00eda una vez un ni\u00f1o malo cuyo nombre era <strong>Jim<\/strong>; aunque, si se fijan, habr\u00e1n observado que en los libros de la escuela dominical los ni\u00f1os malos casi siempre se llaman <strong>James<\/strong>. Era extra\u00f1o, y no obstante cierto, que este se llamaba <strong>Jim<\/strong>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"> Tampoco este ni\u00f1o ten\u00eda a la madre enferma: una madre piadosa y enferma con <em>tisis<\/em>, que con gusto yacer\u00eda en su tumba y descansar\u00eda por fin, si no fuera por el mucho amor que prodigaba a su hijo y por la angustia de que el mundo fuera duro y cruel con \u00e9l cuando ella faltase. La mayor\u00eda de los ni\u00f1os malos de los libros de las escuelas dominicales se llaman <strong>James<\/strong> y tienen madres enfermas que les ense\u00f1an a decir: \u00ab<em>Ahora voy a acostarme\u2026<\/em>\u00bb, etc\u00e9tera, y les arrullan con voz dulce y pla\u00f1idera, y les dan un beso de buenas noches, arrodilladas junto a la cama y llorando en silencio. Con este ocurr\u00eda todo lo contrario. Se llamaba <strong>Jim<\/strong> y a su madre no le pasaba nada malo: ni ten\u00eda <em>tisis<\/em> ni nada por el estilo. Era m\u00e1s bien robusta, y no era piadosa; y lo que es m\u00e1s, no se preocupaba en absoluto por su hijo. Sol\u00eda decir que si se romp\u00eda la cabeza no iba a perderse gran cosa. <strong>Le mandaba a la cama con un sopapo, y jam\u00e1s le daba un beso de buenas noches; al contrario, antes de dejarlo acostado, le daba unos pescozones detr\u00e1s de las orejas<\/strong>. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En cierta ocasi\u00f3n, este ni\u00f1o malo rob\u00f3 la llave de la <em>despensa<\/em>, se col\u00f3 en ella y se comi\u00f3 un poco de <em>mermelada<\/em>, y luego rellen\u00f3 el tarro con <em>alquitr\u00e1n<\/em> para que su madre no notara la diferencia; pero no le asalt\u00f3 de pronto un cruel remordimiento, ni tampoco escuch\u00f3 ninguna voz que le susurrara: \u00ab<em>\u00bfEst\u00e1 bien que desobedezca as\u00ed a mi madre? \u00bfNo es pecaminoso hacer algo as\u00ed? \u00bfAd\u00f3nde van los ni\u00f1os malos que engullen glotonamente la mermelada de su buena madre?<\/em>\u00bb. Y luego no se arrodill\u00f3 a solas, ni prometi\u00f3 nunca m\u00e1s volver a hacer una maldad as\u00ed, ni se levant\u00f3 con el coraz\u00f3n aliviado y feliz, ni se lo cont\u00f3 todo a su madre pidi\u00e9ndole su perd\u00f3n, ni fue bendecido por esta con l\u00e1grimas de orgullo y agradecimiento en sus ojos. No; as\u00ed es como se comportan los otros ni\u00f1os malos de los libros; pero, por extra\u00f1o que parezca, con este <strong>Jim<\/strong> suced\u00eda todo lo contrario. Se comi\u00f3 aquella mermelada y, con su forma de hablar vulgar y pecaminosa, dijo que estaba estupenda; y luego rellen\u00f3 el tarro con alquitr\u00e1n, y dijo que aquello tambi\u00e9n era estupendo, y se ech\u00f3 a re\u00edr pensando que \u00ab<em>cuando la vieja lo descubra va a poner el grito en el cielo<\/em>\u00bb; y cuando la madre lo descubri\u00f3, \u00e9l neg\u00f3 saber absolutamente nada del asunto, y ella le dio una fuerte paliza y \u00e9l puso los lloros.\u00a0<\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">Todo lo que ocurr\u00eda con aquel chico era muy curioso: todo resultaba distinto a lo que les suced\u00eda a los <strong>James<\/strong> malos de los libros.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-medium wp-image-2282012\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/libros-02-Malo-278x300.jpg\" alt=\"\" width=\"278\" height=\"300\" data-id=\"2282012\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/libros-02-Malo-278x300.jpg 278w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/libros-02-Malo.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 278px) 100vw, 278px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En otra ocasi\u00f3n se subi\u00f3 a los manzanos del <em>granjero<\/em> <strong>Acorn<\/strong> para robar <em>manzanas<\/em>, y no se quebr\u00f3 ninguna rama, haci\u00e9ndole caer y rompi\u00e9ndose un brazo, ni tampoco fue atacado por el enorme perro del granjero y tuvo que permanecer en cama durante semanas, teniendo tiempo de arrepentirse y prometer enmendarse en lo sucesivo. Ah, no; rob\u00f3 tantas manzanas como le vino en gana y baj\u00f3 de los \u00e1rboles sin ning\u00fan percance; y tambi\u00e9n estuvo preparado para enfrentarse al perro, y en cuanto lo vio venir para ech\u00e1rsele encima le arroj\u00f3 un ladrillo que lo dej\u00f3 malparado. Era muy extra\u00f1o: jam\u00e1s ocurr\u00eda nada parecido en aquellos libritos de cubiertas veteadas como m\u00e1rmol, con dibujos de hombres con chaquetas de faldones, sombreros acampanados y pantalones hasta la rodilla, y mujeres con vestidos de talle justo por debajo de los brazos y sin miri\u00f1aques. No hab\u00eda nada parecido en ninguno de los libros de la escuela dominical. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En otra ocasi\u00f3n <em>rob\u00f3 el cortaplumas del maestro<\/em>, y cuando tuvo miedo de que lo descubrieran y le azotaran, lo desliz\u00f3 dentro de la gorra de <strong>George Wilson<\/strong>: el hijo de la pobre <em>viuda de<\/em> <strong>Wilson<\/strong>, el chico intachable, el ni\u00f1o bueno del pueblo, que siempre obedec\u00eda a su madre, que nunca dec\u00eda una mentira, que era muy estudioso y al que le encantaba asistir a la escuela dominical.\u00a0<\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">Y cuando el <em>cortaplumas<\/em> cay\u00f3 de la gorra y el pobre <strong>George<\/strong> agach\u00f3 la cabeza y se ruboriz\u00f3, como tomando conciencia de su culpa, y cuando el agraviado profesor le atribuy\u00f3 el hurto y estaba a punto de dejar caer el puntero sobre sus hombros temblorosos, no apareci\u00f3 de repente ning\u00fan improbable juez de paz con el pelo blanco que se interpusiera y, con actitud ecu\u00e1nime, dijera: \u00ab<em>No castigu\u00e9is a este noble muchacho\u2026 \u00a1ah\u00ed ten\u00e9is al infame culpable! Pasaba por casualidad por la puerta de la escuela y, sin ser visto, observ\u00e9 c\u00f3mo comet\u00eda el hurto<\/em>\u00bb. Ni tampoco <strong>Jim<\/strong> fue expuesto a la verg\u00fcenza general, ni el venerable juez dirigi\u00f3 ning\u00fan serm\u00f3n a toda la escuela ba\u00f1ada en l\u00e1grimas, ni tom\u00f3 a <strong>George<\/strong> de la mano diciendo que aquel muchacho era digno de encomio, y luego le pidi\u00f3 que se fuera a vivir con \u00e9l para barrer su despacho, encender el fuego, hacer recados, cortar le\u00f1a, estudiar leyes y ayudar a su mujer en las labores dom\u00e9sticas, y tener todo el tiempo restante para jugar, ganando cuarenta centavos al mes y siendo feliz. No; as\u00ed es como habr\u00eda ocurrido en los libros, pero no pas\u00f3 de ese modo con <strong>Jim<\/strong>. No hubo ning\u00fan juez vejete y entrometido que pasara por all\u00ed y montara ning\u00fan revuelo, y as\u00ed <strong>George<\/strong>, <em>el ni\u00f1o mod\u00e9lico, recibi\u00f3 una paliza<\/em>, y <strong>Jim<\/strong> se alegr\u00f3 de ello porque, como saben, detestaba a los ni\u00f1os ejemplares. <strong>Jim<\/strong> sol\u00eda decir de ellos: \u00ab<em>\u00a1Abajo con esas nenazas!<\/em>\u00bb. Tal era el lenguaje grosero de este ni\u00f1o malo y maleducado. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Pero lo m\u00e1s extra\u00f1o que jam\u00e1s le ocurri\u00f3 a <strong>Jim<\/strong> fue aquella vez que <em>sali\u00f3 en barca en domingo y no se ahog\u00f3<\/em>, y aquella otra vez que <em>se vio sorprendido por la tormenta mientras pescaba en domingo y no fue alcanzado por el rayo<\/em>. Ya pueden ustedes consultar una y otra vez los libros de la escuela dominical de arriba abajo, desde este momento hasta las pr\u00f3ximas <em>Navidades<\/em>, que jam\u00e1s ver\u00e1n en ellos una cosa parecida. Ah, no; encontrar\u00e1n que todos los ni\u00f1os malos que salen en barca en domingo invariablemente se ahogan, y que todos los ni\u00f1os malos que son sorprendidos por la tormenta mientras pescan en domingo acaban infaliblemente alcanzados por un rayo. Los botes en que los ni\u00f1os malos salen en domingo acaban siempre naufragando, y siempre hay tormenta cuando los ni\u00f1os malos van a pescar ese d\u00eda. C\u00f3mo logr\u00f3 escapar <strong>Jim<\/strong> a todo eso es para m\u00ed un misterio. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">La vida de <strong>Jim<\/strong> deb\u00eda de estar protegida por alg\u00fan encantamiento: esa ten\u00eda que ser la explicaci\u00f3n. <em>Nada pod\u00eda da\u00f1arle<\/em>. Incluso lleg\u00f3 a darle al elefante del zool\u00f3gico una tableta de tabaco sin que le golpeara la cabeza con la trompa. Rebusc\u00f3 en la alacena para echar un trago de peppermint, y no se equivoc\u00f3 y bebi\u00f3 aguarr\u00e1s. Rob\u00f3 la escopeta de su padre para salir a cazar en d\u00eda feriado, y no se arranc\u00f3 tres o cuatro dedos de un disparo. Un d\u00eda que estaba furioso golpe\u00f3 a su hermanita con el pu\u00f1o en las sienes, y esta no pas\u00f3 largos d\u00edas de verano postrada en cama, sufriendo, ni muri\u00f3 con dulces palabras de perd\u00f3n en sus labios que redoblaran la angustia del coraz\u00f3n destrozado de <strong>Jim<\/strong>. No, la ni\u00f1a lo soport\u00f3 bien. Al final se escap\u00f3 y se hizo a la mar, y al regresar no se encontr\u00f3 triste y solo en el mundo, con los seres queridos reposando en el silencioso cementerio y el emparrado hogar de su infancia desolado y en ruinas. Ah, no; regres\u00f3 a casa borracho como una cuba, y lo primero que vio fue el puesto de polic\u00eda al que lo llevaron. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Y<em> creci\u00f3 y se cas\u00f3, y fund\u00f3 una familia numerosa, y una noche les parti\u00f3 a todos la cabeza con un hacha, y se enriqueci\u00f3 con toda clase de canalladas y fraudes<\/em>; y <strong>ahora es el rufi\u00e1n m\u00e1s perverso y diab\u00f3lico de su pueblo natal, es universalmente respetado y forma parte de la legislatura<\/strong>. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">As\u00ed es que, como ven, nunca hubo uno de esos <strong>James<\/strong> malos de los libros de escuela dominical que tuviera una suerte tan prodigiosa como la de este pecador <strong>Jim<\/strong> con su encantadora vida.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-2282014 size-full\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/nino-malo.jpg\" alt=\"\" width=\"617\" height=\"321\" data-id=\"2282014\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/nino-malo.jpg 617w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/nino-malo-300x156.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 617px) 100vw, 617px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 18pt;\"><strong>FIN<\/strong><\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"color: #008000; font-size: 18pt;\">*******<\/span><\/strong><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-2282008\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/Twain-300x169.jpeg\" alt=\"\" width=\"480\" height=\"270\" data-id=\"2282008\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/Twain-300x169.jpeg 300w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/Twain-768x432.jpeg 768w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/Twain-678x381.jpeg 678w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/Twain.jpeg 980w\" sizes=\"auto, (max-width: 480px) 100vw, 480px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"color: #008000; font-size: 18pt;\">*******<\/span><\/strong><\/p>\n<h2 style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 24pt;\">LA C\u00c9LEBRE RANA SALTADORA DEL CONDADO DE CALAVERAS<\/span><\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"http:\/\/www.kasalpopular.net\/wp-content\/uploads\/2016\/09\/mtcc.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Por Mark Twain<\/span><\/a><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-2282009 size-medium\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/the-celebrated-jumping-frog-300x300.jpg\" alt=\"CUENTOS DE MARK TWAIN (1)\" width=\"300\" height=\"300\" data-id=\"2282009\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/the-celebrated-jumping-frog-300x300.jpg 300w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/the-celebrated-jumping-frog-150x150.jpg 150w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/the-celebrated-jumping-frog-768x768.jpg 768w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/the-celebrated-jumping-frog.jpg 980w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Para complacer la petici\u00f3n de un amigo que me escrib\u00eda desde el este, fui a visitar al viejo <strong>Simon Wheeler<\/strong>, hombre amable y charlat\u00e1n, a fin de pedirle noticias de un amigo de mi amigo, <strong>Leonidas W. Smiley<\/strong>. Tal hab\u00eda sido su petici\u00f3n, y he aqu\u00ed el resultado. Tengo la vaga sospecha de que el tal <strong>Leonidas W. Smiley<\/strong> es un mito; de que mi amigo jam\u00e1s conoci\u00f3 a tal personaje; y de que lo \u00fanico que le movi\u00f3 a solicitarme aquel favor fue la conjetura de que, si yo preguntaba por \u00e9l al viejo <strong>Wheeler<\/strong>, este se acordar\u00eda de cierto infame <strong>Jim Smiley<\/strong> y emprender\u00eda el relato mortalmente aburrido de los exasperantes recuerdos que de este ten\u00eda, un relato tan largo y tedioso como desprovisto de ning\u00fan inter\u00e9s para m\u00ed. Si esa fue su intenci\u00f3n, lo logr\u00f3 plenamente. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Encontr\u00e9 a <strong>Simon Wheeler<\/strong> descabezando un confortable sue\u00f1ecito al lado de la estufa del bar, en la desvencijada taberna del decadente campo minero de Angel, y pude apreciar que era gordo y calvo, con una expresi\u00f3n de agradable benevolencia y simplicidad pintada en su tranquila fisonom\u00eda. Se levant\u00f3 y me dio los buenos d\u00edas. Le expliqu\u00e9 que un amigo m\u00edo me hab\u00eda encargado que hiciera ciertas pesquisas acerca de un querido compa\u00f1ero de su ni\u00f1ez llamado <strong>Leonidas W. Smiley<\/strong>:<em> el reverendo Leonidas W. Smiley<\/em>, joven ministro evangelista que, seg\u00fan le hab\u00edan dicho, hab\u00eda residido durante una temporada en el campamento de Angel. A\u00f1ad\u00ed que, si pod\u00eda contarme algo acerca de este reverendo Leonidas W. Smiley, le quedar\u00eda sumamente agradecido. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Simon Wheeler<\/strong> me condujo hasta un rinc\u00f3n y, tras sentarse, impidi\u00e9ndome el paso con su silla, emprendi\u00f3 la mon\u00f3tona narraci\u00f3n que sigue a este p\u00e1rrafo. No sonri\u00f3 una sola vez, ni frunci\u00f3 el ce\u00f1o, ni vari\u00f3 el tono suave y fluido de voz que emple\u00f3 desde la frase inicial, ni en ning\u00fan momento delat\u00f3 la m\u00e1s leve pizca de entusiasmo; pero su interminable narraci\u00f3n estuvo recorrida por una vena de seriedad y sinceridad tan impresionantes que me demostr\u00f3 con toda evidencia que, lejos de imaginar que hubiera en su historia algo rid\u00edculo o gracioso, la consideraba como algo muy importante y admiraba a sus dos h\u00e9roes como hombres de trascendente ingenio y finesse. As\u00ed pues, le dej\u00e9 que hablara sin interrumpirle ni una sola vez. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u2014<em>El reverendo Leonidas W. Hummm, reverendo Le<\/em>\u2026 Bueno, aqu\u00ed hubo una vez un sujeto llamado <strong>Jim<\/strong> <strong>Smiley<\/strong>, all\u00e1 por el invierno del cuarenta y nueve, o en la primavera del cincuenta, no recuerdo muy exactamente. De todas formas, pienso que debi\u00f3 de ser en uno de esos a\u00f1os, ya que me acuerdo perfectamente de que cuando lleg\u00f3 aqu\u00ed no estaba terminada la gran presa del r\u00edo. En cualquier caso, era el hombre m\u00e1s peculiar que jam\u00e1s se haya visto: siempre estaba apostando sobre cualquier cosa, con tal de encontrar a alguien que le aceptara la apuesta. Y si no lo encontraba, cambiaba las tornas. Todo lo que planteara el otro, a \u00e9l ya le estaba bien: con tal de poder apostar, ya se sent\u00eda satisfecho. Y, con todo, ten\u00eda mucha suerte, una suerte extraordinaria, y por lo general siempre ganaba. Estaba constantemente dispuesto a correr cualquier riesgo; no se pod\u00eda mencionar una sola cosa sobre la que no se prestara a apostar, sin importarle mucho qu\u00e9 bando tomar, tal como antes le he dicho. \u00bfQue hab\u00eda una carrera de caballos? Pues all\u00ed le ten\u00eda usted, todo colorado de alegr\u00eda o sin un solo cuarto al terminar. \u00bfQue hab\u00eda una pelea de perros? Pues all\u00ed que apostaba. \u00bfQue hab\u00eda una pelea de gatos? Tambi\u00e9n apostaba. \u00bfQue era de gallos? Lo mismo. Incluso si ve\u00eda a dos p\u00e1jaros posados en alguna rama, apostaba sobre cu\u00e1l ser\u00eda el primero en emprender el vuelo. Si se trataba de una asamblea en el campamento, all\u00ed acud\u00eda \u00e9l sin falta para apostar por el <em>pastor<\/em> <strong>Walker<\/strong>, a quien ten\u00eda por el mejor de los predicadores de por aqu\u00ed, lo cual era muy cierto, pues era un hombre excelente. Incluso si ve\u00eda una sabandija arrastr\u00e1ndose hacia alg\u00fan sitio, le apostaba a usted sobre lo que tardar\u00eda en llegar a su destino. Y si le aceptaba la apuesta, era capaz de seguir al bicho hasta M\u00e9xico, solo por enterarse de ad\u00f3nde se dirig\u00eda y cu\u00e1nto tiempo le llevar\u00eda. Muchos de los chicos de por aqu\u00ed conocieron a este <strong>Smiley<\/strong> y pueden hablarle de \u00e9l. En fin, que no hac\u00eda distingos, todo le parec\u00eda bien para apostar, al muy truh\u00e1n. Una vez, la mujer del <em>pastor<\/em> <strong>Walker<\/strong> estuvo muy enferma durante bastante tiempo, y parec\u00eda que no hab\u00eda salvaci\u00f3n para ella; pero una ma\u00f1ana el pastor vino por aqu\u00ed y <strong>Smiley<\/strong> le pregunt\u00f3 qu\u00e9 tal segu\u00eda su esposa, y el pastor contest\u00f3 que, gracias a la infinita misericordia de Dios, se encontraba mucho mejor, y que estaba reponi\u00e9ndose tan bien que, con la bendici\u00f3n de la Providencia, acabar\u00eda por curarse del todo. <strong>Smiley<\/strong>, sin pararse a pensar, le dijo: \u00ab<em>Le apuesto dos d\u00f3lares y medio a que no sale de esta<\/em>\u00bb. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00bbEste <strong>Smiley<\/strong> ten\u00eda una yegua a la que los muchachos llamaban \u201c<em>la jaca del cuarto de hora<\/em>\u201d, aunque solo en broma, \u00bfsabe usted?, porque ya supondr\u00e1 que era m\u00e1s r\u00e1pida que eso, y <strong>Smiley<\/strong> tambi\u00e9n ganaba dinero con aquella yegua, a pesar de que era muy lenta y de que siempre sufr\u00eda de asma, moquillo, consunci\u00f3n o algo por el estilo. Sol\u00edan concederle doscientas o trescientas yardas de ventaja y aun as\u00ed acababan pas\u00e1ndola por el camino; pero hacia el final de la carrera se excitaba mucho, como desesperada, y empezaba a trotar y a galopar, agitando las patas en todas direcciones, unas veces en el aire y otras hacia los lados, golpeando las vallas, levantando tanto polvo y armando tal revuelo con sus resoplidos y bufidos, que siempre acababa llegando la primera a la meta, ganando justo por una cabeza. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00bbTambi\u00e9n ten\u00eda un perro de presa muy peque\u00f1o, que cuando lo ve\u00edas no habr\u00edas dado un centavo por \u00e9l, ya que parec\u00eda servir solo para rondar por ah\u00ed con cara aviesa y tumbarse cerca de uno esperando la ocasi\u00f3n de robarle algo. Pero en cuanto se apostaba dinero por \u00e9l, se convert\u00eda en un perro diferente: la mand\u00edbula inferior empezaba a adelant\u00e1rsele como el espol\u00f3n de un barco y sacaba a relucir sus dientes, refulgentes como el fuego. Y el perro adversario ya pod\u00eda atacarlo y provocarlo, morderlo y revolcarlo por el suelo dos o tres veces, que <strong>Andrew Jackson<\/strong>, que as\u00ed se llamaba el animal, nunca se revolv\u00eda contra \u00e9l, como si estuviera satisfecho de s\u00ed mismo, como si ya se hubiera esperado algo as\u00ed. Y a todo esto las apuestas se iban doblando y doblando a favor del contrario, hasta que no hab\u00eda ya m\u00e1s dinero que apostar. Entonces, de repente, agarraba al otro perro por el lugar preciso de la articulaci\u00f3n de la pata trasera, y ya no lo soltaba. No lo mord\u00eda, \u00bfcomprende?, sino que se limitaba a aferrarse a \u00e9l hasta que los otros tiraban la esponja, as\u00ed tuviera que aguantar un a\u00f1o. <strong>Smiley<\/strong> siempre acababa ganando con aquel chucho, hasta el d\u00eda en que se top\u00f3 con un perro que no ten\u00eda patas traseras, porque se las hab\u00eda cercenado una sierra de esas circulares, y cuando la pelea hab\u00eda proseguido su curso habitual y las apuestas ya estaban en su apogeo, fue el animalillo a agarrarse a su sitio favorito y en ese preciso instante se dio cuenta de que le hab\u00edan jugado una mala pasada y de que el otro perro lo ten\u00eda contra las cuerdas, por as\u00ed decirlo, y el peque\u00f1o chucho pareci\u00f3 muy sorprendido, se le ve\u00eda como desanimado, sin hacer ya ning\u00fan esfuerzo por ganar la pelea, as\u00ed que acab\u00f3 muy mal parado. Lanz\u00f3 a <strong>Smiley<\/strong> una mirada que parec\u00eda decirle que ten\u00eda el coraz\u00f3n destrozado y que la culpa hab\u00eda sido de \u00e9l, por haberle hecho enfrentarse con un perro que no ten\u00eda patas traseras donde agarrarse, siendo como era aquella su salvaci\u00f3n en el combate. Despu\u00e9s de dar unos cuantos pasos tambaleantes, se tumb\u00f3 y muri\u00f3. Era un buen animal, aquel <strong>Andrew<\/strong> <strong>Jackson<\/strong>, y de haber vivido habr\u00eda llegado a hacerse un nombre, ya que ten\u00eda madera y genio para ello\u2026 Estoy seguro de ello, porque, pese a que nunca tuvo oportunidad de demostrarlo y las circunstancias no le acompa\u00f1aron, no tendr\u00eda sentido que un perro como aquel pudiera pelear as\u00ed si no hubiera tenido talento. Siempre me pongo triste cuando pienso en su \u00faltimo combate y en la forma en que acab\u00f3. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00bbPues s\u00ed, este <strong>Smiley<\/strong> ten\u00eda <em>terriers<\/em>, <em>gallos<\/em> <em>de pelea<\/em>, <em>gatos<\/em> y toda clase de <em>bestias<\/em> por el estilo, hasta el punto de no darte tregua, y ya pod\u00edas presentarte con cualquier animal que \u00e9l siempre aceptaba la apuesta con el suyo. <strong>Una vez cogi\u00f3 una rana, se la llev\u00f3 a su casa y dijo que iba a dedicarse a educarla, y durante tres meses no hizo otra cosa que ense\u00f1ar a aquel bicho a saltar en el patio de atr\u00e1s de su casa. \u00a1Y vaya si aprendi\u00f3!<\/strong> Le daba un golpecito en el trasero, y al momento ve\u00edas la rana surcando los aires como un bu\u00f1uelo de viento; luego daba una voltereta, o incluso dos si hab\u00eda tomado bastante impulso, y ca\u00eda con las patas bien planas y en buena postura, como un gato. Tambi\u00e9n la adiestr\u00f3 en el ejercicio de coger moscas, y la someti\u00f3 a una pr\u00e1ctica tan constante que pod\u00eda atrapar cualquiera que se pusiera al alcance de su vista. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Smiley<\/strong> dec\u00eda que todo lo que necesitaban las ranas era educaci\u00f3n, y que pod\u00edan hacer casi cualquier cosa\u2026 y yo le cre\u00eda. Mire usted, le he visto poner ah\u00ed mismo, en el suelo, a <strong>Daniela Webster<\/strong>, <em>que as\u00ed se llamaba la rana<\/em>, y decirle canturreando: \u201c<em>Moscas, Daniela, moscas<\/em>\u201d, y antes de poder parpadear la rana daba un salto y atrapaba a una mosca ah\u00ed, en la barra, y volv\u00eda a caer al suelo tan firme como una bola de barro, y se pon\u00eda a rascarse la cabeza con su pata trasera con la mayor indiferencia, como si no tuviera ni idea de estar haciendo nada m\u00e1s de lo que cualquier otra rana podr\u00eda hacer. Jam\u00e1s se ha visto una rana tan modesta y campechana como aquella, a pesar de estar tan bien dotada. Y cuando se trataba de saltar sobre terreno plano, salvaba m\u00e1s espacio de un solo bote que cualquier otro bicho de su especie. Saltar en terreno llano era su punto fuerte, \u00bfcomprende?, y en esos casos <strong>Smiley<\/strong> apostaba hasta el \u00faltimo centavo que le quedara. <strong>Smiley<\/strong> estaba terriblemente orgulloso de su rana, y ten\u00eda motivos para ello, ya que gentes que hab\u00edan viajado por todo el mundo coincid\u00edan en afirmar que superaba a cualquier rana que hubieran visto nunca.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-medium wp-image-2282010\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/The-Celebrated-Jumping-Frog-of-Calaveras-County-300x291.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"291\" data-id=\"2282010\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/The-Celebrated-Jumping-Frog-of-Calaveras-County-300x291.jpg 300w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/The-Celebrated-Jumping-Frog-of-Calaveras-County.jpg 591w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00bbPues bien, el caso es que <strong>Smiley<\/strong> guardaba la bestezuela en una cajita enrejada y sol\u00eda traerla aqu\u00ed al campamento para apostar. Un d\u00eda, un individuo, que no era de por aqu\u00ed, se lo encontr\u00f3 con su cajita y le pregunt\u00f3: <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00bb\u2014\u00bfQu\u00e9 es lo que lleva usted en esa caja? <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00bbY <strong>Smiley<\/strong> repuso, con tono indiferente: <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00bb\u2014Podr\u00eda ser una cotorra, o podr\u00eda ser un canario, pero no lo es: no es m\u00e1s que una rana. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00bbY el tipo cogi\u00f3 la cajita, la examin\u00f3 cuidadosamente, volvi\u00e9ndola de un lado y de otro, y dijo: <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00bb\u2014Hummm\u2026 ya lo veo. Bueno, \u00bfy para qu\u00e9 sirve? <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00bb\u2014Bueno \u2014dijo <strong>Smiley<\/strong> cautelosamente y con aire despreocupado\u2014, sabe hacer muy bien una cosa. A mi entender, puede vencer saltando a cualquier<strong> rana del condado de Calaveras<\/strong>. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00bbEl individuo volvi\u00f3 a coger la cajita, la contempl\u00f3 larga y detenidamente y se la devolvi\u00f3 a <strong>Smiley<\/strong>, diciendo con mucho retint\u00edn: <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00bb\u2014Pues no veo nada en esta rana que indique que sea mejor que otra cualquiera. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00bb\u2014Tal vez usted no lo vea \u2014le contest\u00f3 <strong>Smiley<\/strong>\u2014. Tal vez entienda usted de ranas, tal vez no. Podr\u00eda ser un experto, o podr\u00eda no ser m\u00e1s que un aficionado. En todo caso, yo ya tengo formada mi opini\u00f3n, y <strong>le apuesto a usted cuarenta d\u00f3lares a que mi rana derrota saltando a cualquier otra del<\/strong> <strong>condado de Calaveras<\/strong>. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00bbSu interlocutor se qued\u00f3 un minuto pensativo, diciendo luego con triste resignaci\u00f3n: <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00bb\u2014Ver\u00e1, yo no soy m\u00e1s que un forastero y no tengo ninguna rana, pero si la tuviera aceptar\u00eda su apuesta. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00bbEntonces <strong>Smiley<\/strong> repuso: <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00bb\u2014Est\u00e1 bien, no se preocupe. Si me sostiene la caja durante un minuto, ir\u00e9 a buscarle una. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00bbEl tipo cogi\u00f3 la caja, puso sus cuarenta d\u00f3lares al lado de los de <strong>Smiley<\/strong> y se sent\u00f3 a esperar. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00bbPermaneci\u00f3 all\u00ed durante un buen rato, entregado a sus reflexiones, y luego sac\u00f3 la rana, le abri\u00f3 la boca y, con una cucharita, se la llen\u00f3 de perdigones casi hasta la barbilla. Despu\u00e9s, la deposit\u00f3 en el suelo. Entretanto, <strong>Smiley<\/strong> hab\u00eda ido a la charca, donde estuvo chapoteando en el barro durante un buen rato. Finalmente, cogi\u00f3 una rana y se la llev\u00f3 a aquel individuo, dici\u00e9ndole: <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00bb\u2014Ahora, si est\u00e1 usted dispuesto, p\u00f3ngala al lado de <strong>Daniela<\/strong>, con las patas delanteras alineadas a la misma altura, y yo dar\u00e9 la se\u00f1al de partida. \u2014Acto seguido, dijo\u2014: Uno, dos, tres\u2026 \u00a1ya! <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00bb<strong>Smiley<\/strong> y aquel tipo tocaron a sus ranas por detr\u00e1s, y la nueva salt\u00f3 con gran \u00edmpetu; en cambio, <strong>Daniela<\/strong> pareci\u00f3 lanzar un suspiro y levantar los hombros\u2026 as\u00ed, como un franc\u00e9s. Pero todo fue en vano: no pod\u00eda moverse. Estaba plantada tan firmemente sobre el suelo como una iglesia, y no pod\u00eda avanzar, como si estuviera anclada. <strong>Smiley<\/strong> se qued\u00f3 muy sorprendido, y tambi\u00e9n muy disgustado, pero naturalmente no ten\u00eda ni idea de qu\u00e9 pod\u00eda pasarle a la rana. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00bb<strong>El individuo cogi\u00f3 el dinero y se dispuso a marcharse<\/strong>. Cuando hab\u00eda llegado a la puerta, apunt\u00f3 con el pulgar por encima de la espalda, as\u00ed, hacia <strong>Daniela<\/strong>, y volvi\u00f3 a decir con mucho retint\u00edn: <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00bb\u2014Pues no veo nada en esta rana que indique que sea mejor que otra cualquiera. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00bb<strong>Smiley<\/strong> se qued\u00f3 rasc\u00e1ndose la cabeza y contemplando a <strong>Daniela<\/strong> durante un buen rato, hasta que al fin dijo: <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00bb\u2014\u00bfQu\u00e9 puede haberle pasado a esta rana para no saltar? Es como si le sucediera algo raro\u2026 parece como si estuviera hinchada. \u2014Y, cogiendo a <strong>Daniela<\/strong> por la piel del cuello, la levant\u00f3 del suelo\u2014. \u00a1Que me lleve el diablo si no pesa al menos cinco libras! <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00bb<strong>Y, poni\u00e9ndola boca abajo, la hizo arrojar dos pu\u00f1ados de perdigones<\/strong>. Entonces comprendi\u00f3 la treta y se puso hecho una aut\u00e9ntica furia. Dej\u00f3 la rana en el suelo y sali\u00f3 en persecuci\u00f3n de aquel individuo, sin lograr darle alcance.\u00a0<\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">Y\u2026 <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Al llegar a este punto, <strong>Simon<\/strong> <strong>Wheeler<\/strong> oy\u00f3 que le llamaban desde el patio de delante y fue a ver de qu\u00e9 se trataba. Antes de salir, se volvi\u00f3 hacia m\u00ed y me dijo: <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u2014Qu\u00e9dese aqu\u00ed, forastero, y esp\u00e9reme. Enseguida vuelvo. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Pero, con el permiso de ustedes, no consider\u00e9 que la continuaci\u00f3n de la historia del emprendedor vagabundo <strong>Jim Smiley<\/strong> me proporcionara mucha informaci\u00f3n concerniente al <em>reverendo<\/em><strong> Leonidas W. Smiley<\/strong>, as\u00ed que me dispuse a marcharme. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Ya en la puerta, me encontr\u00e9 al sociable <strong>Wheeler<\/strong>, que regresaba, y volvi\u00f3 a engancharme y a reanudar su relato: <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u2014Pues bien, este <strong>Smiley<\/strong> ten\u00eda <em>una vaca de color amarillento y tuerta<\/em>, que no ten\u00eda por rabo m\u00e1s que un corto mu\u00f1\u00f3n, como una banana, y\u2026 <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Sin embargo, careciendo tanto de tiempo como de disposici\u00f3n para ello, no esper\u00e9 a escuchar m\u00e1s acerca de aquella desdichada vaca, y me march\u00e9.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">1865<\/span><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-2282011 size-full\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/frog01.webp\" alt=\"\" width=\"447\" height=\"276\" data-id=\"2282011\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/frog01.webp 447w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/frog01-300x185.webp 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 447px) 100vw, 447px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 18pt;\"><strong>FIN<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"color: #008000; font-size: 18pt;\">*******<\/span><\/strong><\/p>\n<h2 style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 18pt;\">MARK TWAIN, seud\u00f3nimo de Samuel Langhorne Clemens<\/span><\/h2>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-medium wp-image-2281981\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/Mark-Twain-bn-300x273.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"273\" data-id=\"2281981\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/Mark-Twain-bn-300x273.jpg 300w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/Mark-Twain-bn.jpg 562w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">MARK TWAIN, seud\u00f3nimo de Samuel Langhorne Clemens, naci\u00f3 en Florida, Missouri, en 1835. Pas\u00f3 su infancia y adolescencia en Hannibal, a orillas del r\u00edo Mississippi. En 1861 viaj\u00f3 a Nevada como ayudante personal de su hermano, que acababa de ser nombrado secretario del gobernador. M\u00e1s tarde, en San Francisco, trabaj\u00f3 en The Morning Call. En 1866 realiz\u00f3 un viaje de seis meses por las islas Haw\u00e1i y al a\u00f1o siguiente embarc\u00f3 hacia Europa. Resultado de este \u00faltimo viaje fue uno de sus primeros \u00e9xitos editoriales, Inocentes en el extranjero, publicado en 1869. En 1876 public\u00f3 su segunda obra de gran \u00e9xito, Las aventuras de Tom Sawyer, y en 1885 la que los cr\u00edticos consideran su mejor obra, Las aventuras de Huckleberry Finn. Muri\u00f3 en 1910 en Redding, Connecticut.<\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/author\/punto-critico\/\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-9528\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/03\/Mosca_Punto_Cr\u00edtico_40.png\" alt=\"\" width=\"80\" height=\"80\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<div class=\"mh-excerpt\"><p>CUENTOS DE MARK TWAIN &nbsp; EL CUENTO DEL NI\u00d1O MALO Mark Twain &nbsp; Hab\u00eda una vez un ni\u00f1o malo cuyo nombre era Jim; aunque, si se fijan, habr\u00e1n observado que en los libros de la <a class=\"mh-excerpt-more\" href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2023\/07\/09\/cuentos-de-mark-twain-1\/\" title=\"CUENTOS DE MARK TWAIN (1): \u00abLa C\u00e9lebre Rana Saltadora del Condado de Calaveras\u00bb y \u00abEl cuento del ni\u00f1o malo\u00bb.\">[&#8230;]<\/a><\/p>\n<\/div>","protected":false},"author":3,"featured_media":2282041,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[10],"tags":[62],"class_list":["post-2274172","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","category-miscelanea","tag-mark-twain"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2274172","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2274172"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2274172\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/media\/2282041"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2274172"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2274172"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2274172"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}