{"id":2274161,"date":"2023-05-29T00:05:31","date_gmt":"2023-05-28T22:05:31","guid":{"rendered":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/?p=2274161"},"modified":"2023-05-24T10:56:05","modified_gmt":"2023-05-24T08:56:05","slug":"el-huesped-de-dracula-por-bram-stoker","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2023\/05\/29\/el-huesped-de-dracula-por-bram-stoker\/","title":{"rendered":"EL HU\u00c9SPED DE DR\u00c1CULA, por Bram Stoker"},"content":{"rendered":"<p>&nbsp;<\/p>\n<h2 style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 24pt;\">EL HU\u00c9SPED DE DR\u00c1CULA<\/span><\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Por Bram Stoker<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"https:\/\/ciudadseva.com\/texto\/el-huesped-de-dracula\/\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Ciudad Seva<\/span><\/a><\/p>\n<figure id=\"attachment_2276027\" aria-describedby=\"caption-attachment-2276027\" style=\"width: 440px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-2276027\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/vampire-Edvard-Munch-300x253.jpg\" alt=\"\" width=\"440\" height=\"370\" data-id=\"2276027\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/vampire-Edvard-Munch-300x253.jpg 300w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/vampire-Edvard-Munch-768x647.jpg 768w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/vampire-Edvard-Munch.jpg 1000w\" sizes=\"auto, (max-width: 440px) 100vw, 440px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-2276027\" class=\"wp-caption-text\"><span style=\"color: #008000;\">Vampire. Edvard Munch, 1895 <\/span><\/figcaption><\/figure>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; text-align: justify;\">Cuando iniciamos nuestro paseo, el sol brillaba intensamente sobre M\u00fanich y el aire estaba repleto de la alegr\u00eda propia de comienzos del verano. En el mismo momento en que \u00edbamos a partir, <em>Herr<\/em> <strong>Delbr\u00fcck<\/strong> (<em>el maitre d\u2019h\u00f4tel del Quatre Saisons, donde me alojaba<\/em>) baj\u00f3 hasta el carruaje sin detenerse a ponerse el sombrero y, tras desearme un placentero paseo, le dijo al cochero, sin apartar la mano de la manija de la puerta del coche:<\/span><\/p>\n<article class=\"post-1161 texto type-texto status-publish hentry category-cuentos\">\n<div class=\"text-justify\">\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">-No olvide estar de regreso antes de la puesta del sol. El cielo parece claro, pero se nota un frescor en el viento del norte que me dice que puede haber una tormenta en cualquier momento. Pero estoy seguro de que no se retrasar\u00e1 -sonri\u00f3-, pues ya sabe qu\u00e9 noche es.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Johann<\/strong> le contest\u00f3 con un enf\u00e1tico:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">-Ja, mein Herr.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Y, llev\u00e1ndose la mano al sombrero, se dio prisa en partir.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Cuando hubimos salido de la ciudad le dije, tras indicarle que se detuviera:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">-D\u00edgame, <strong>Johann<\/strong>, \u00bfqu\u00e9 noche es hoy?<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Se persign\u00f3 al tiempo que contestaba lac\u00f3nicamente:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">&#8211;<em>Walpurgis Nacht<\/em>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Y sac\u00f3 su reloj, un grande y viejo instrumento alem\u00e1n de plata, tan grande como un nabo, y lo contempl\u00f3, con las cejas juntas y un peque\u00f1o e impaciente encogimiento de hombros. Me di cuenta de que aquella era su forma de protestar respetuosamente contra el innecesario retraso y me volv\u00ed a recostar en el asiento, haci\u00e9ndole se\u00f1as de que prosiguiese. Reanud\u00f3 una buena marcha, como si quisiera recuperar el tiempo perdido. De vez en cuando, los caballos parec\u00edan alzar sus cabezas y olisquear suspicazmente el aire. En tales ocasiones, yo miraba alrededor, alarmado. El camino era totalmente anodino, pues est\u00e1bamos atravesando una especie de alta meseta barrida por el viento. Mientras viaj\u00e1bamos, vi un camino que parec\u00eda muy poco usado y que aparentemente se hund\u00eda en un peque\u00f1o y serpenteante valle. Parec\u00eda tan invitador que, aun arriesg\u00e1ndome a ofenderlo, le dije a <strong>Johann<\/strong> que se detuviera y, cuando lo hubo hecho, le expliqu\u00e9 que me gustar\u00eda que bajase por all\u00ed. Me dio toda clase de excusas, y se persign\u00f3 con frecuencia mientras hablaba. Esto, de alguna forma, excit\u00f3 mi curiosidad, as\u00ed que le hice varias preguntas. Respondi\u00f3 evasivamente, sin dejar de mirar una y otra vez su reloj como protesta. Al final, le dije:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">-Bueno, <strong>Johann<\/strong>, quiero bajar por ese camino. No le dir\u00e9 que venga si no lo desea, pero cu\u00e9nteme por qu\u00e9 no quiere hacerlo, eso es todo lo que le pido.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Como respuesta, pareci\u00f3 zambullirse desde el pescante por lo r\u00e1pidamente que lleg\u00f3 al suelo. Entonces extendi\u00f3 sus manos hacia m\u00ed en gesto de s\u00faplica y me implor\u00f3 que no fuera. Mezclaba el suficiente ingl\u00e9s con su alem\u00e1n como para que yo entendiese el hilo de sus palabras. Parec\u00eda estar siempre a punto de decirme algo, cuya sola idea era evidente que le aterrorizaba; pero cada vez se echaba atr\u00e1s y dec\u00eda mientras se persignaba:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">&#8211;<em>Walpurgis Nacht!<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Trat\u00e9 de argumentar con \u00e9l pero era dif\u00edcil discutir con un hombre cuyo idioma no hablaba. Ciertamente, \u00e9l ten\u00eda todas las ventajas, pues aunque comenzaba hablando en ingl\u00e9s, un ingl\u00e9s muy burdo y entrecortado, siempre se excitaba y acababa por revertir a su idioma natal\u2026. y cada vez que lo hac\u00eda miraba su reloj. Entonces los caballos se mostraron inquietos y olisquearon el aire. Ante esto, palideci\u00f3 y, mirando a su alrededor de forma asustada, salt\u00f3 de pronto hacia adelante, los aferr\u00f3 por las bridas y los hizo avanzar unos diez metros. Yo lo segu\u00ed y le pregunt\u00e9 por qu\u00e9 hab\u00eda hecho aquello. Como respuesta, se persign\u00f3, se\u00f1al\u00f3 al punto que hab\u00eda abandonado y apunt\u00f3 con su l\u00e1tigo hacia el otro camino, indicando una cruz y diciendo, primero en alem\u00e1n y luego en ingl\u00e9s:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">-Enterrados\u2026, estar enterrados los que matarse ellos mismos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Record\u00e9 la vieja costumbre de enterrar a los suicidas en los cruces de los caminos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00a1Ah! Ya veo, un suicida. \u00a1Qu\u00e9 interesante!<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Pero a fe m\u00eda que no pod\u00eda saber por qu\u00e9 estaban asustados los caballos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Mientras habl\u00e1bamos, escuchamos un sonido que era un cruce entre el aullido de un lobo y el ladrido de un perro. Se o\u00eda muy lejos, pero los caballos se mostraron muy inquietos, y le llev\u00f3 bastante tiempo a <strong>Johann<\/strong> calmarlos. Estaba muy p\u00e1lido y dijo:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">-Suena como lobo\u2026, pero no hay lobos aqu\u00ed, ahora.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00bfNo? -pregunt\u00e9 inquisitivamente-. \u00bfHace ya mucho tiempo desde que los lobos estuvieron tan cerca de la ciudad?<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">-Mucho, mucho -contest\u00f3-. En primavera y verano, pero con la nieve los lobos no mucho lejos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Mientras acariciaba los caballos y trataba de calmarlos, oscuras nubes comenzaron a pasar r\u00e1pidas por el cielo. El sol desapareci\u00f3, y una bocanada de aire fr\u00edo sopl\u00f3 sobre nosotros. No obstante, tan s\u00f3lo fue un soplo, y m\u00e1s parec\u00eda un aviso que una realidad, pues el sol volvi\u00f3 a salir brillante. <strong>Johann<\/strong> mir\u00f3 hacia el horizonte haciendo visera con su mano, y dijo:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">-La tormenta de nieve venir dentro de mucho poco.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Luego mir\u00f3 de nuevo su reloj, y, manteniendo firmemente las riendas, pues los caballos segu\u00edan manoteando inquietos y agitando sus cabezas, subi\u00f3 al pescante como si hubiera llegado el momento de proseguir nuestro viaje.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Me sent\u00eda un tanto obstinado y no sub\u00ed inmediatamente al carruaje.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">-H\u00e1bleme del lugar al que lleva este camino -le dije, y se\u00f1al\u00e9 hacia abajo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Se persign\u00f3 de nuevo y murmur\u00f3 una plegaria antes de responderme:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">-Es maldito.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00bfQu\u00e9 es lo que es maldito? -inquir\u00ed.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">-El pueblo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">-Entonces, \u00bfhay un pueblo?<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">-No, no. Nadie vive all\u00e1 desde cientos de a\u00f1os.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Me devoraba la curiosidad:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">-Pero dijo que hab\u00eda un pueblo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">-Hab\u00eda.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00bfY qu\u00e9 pasa ahora?<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Como respuesta, se lanz\u00f3 a desgranar una larga historia en alem\u00e1n y en ingl\u00e9s, tan mezclados que casi no pod\u00eda comprender lo que dec\u00eda, pero a grandes rasgos logr\u00e9 entender que hac\u00eda muchos cientos de a\u00f1os hab\u00edan muerto all\u00ed personas que hab\u00edan sido enterradas; y se hab\u00edan o\u00eddo ruidos bajo la tierra, y cuando se abrieron las fosas se hallaron a los hombres y mujeres con el aspecto de vivos y las bocas rojas de sangre. Y por eso, buscando salvar sus vidas (<em>\u00a1ay, y sus almas!\u2026. y aqu\u00ed se persign\u00f3 de nuevo<\/em>), <strong>los que quedaron huyeron a otros lugares donde los vivos viv\u00edan y los muertos estaban muertos y no\u2026. no otra cosa<\/strong>. Evidentemente ten\u00eda miedo de pronunciar las \u00faltimas palabras. Mientras avanzaba en su narraci\u00f3n, se iba excitando m\u00e1s y m\u00e1s, parec\u00eda como si su imaginaci\u00f3n se hubiera desbocado, y termin\u00f3 en un verdadero paroxismo de terror: blanco el rostro, sudoroso, tembloroso y mirando a su alrededor, como si esperase que alguna horrible presencia se fuera a manifestar all\u00ed mismo, en la llanura abierta, bajo la luz del sol. Finalmente, en una agon\u00eda de desesperaci\u00f3n, grit\u00f3: \u00ab<strong><em>Walpurgis Nacht!<\/em><\/strong>\u00bb, e hizo una se\u00f1a hacia el veh\u00edculo, indic\u00e1ndome que subiera. Mi sangre inglesa hirvi\u00f3 ante esto y, ech\u00e1ndome hacia atr\u00e1s, dije:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">-Tiene usted miedo, <strong>Johann<\/strong>\u2026 tiene usted miedo. Regrese, yo volver\u00e9 solo; un paseo a pie me sentar\u00e1 bien. -La puerta del carruaje estaba abierta. Tom\u00e9 del asiento el bast\u00f3n de roble que siempre llevo en mis excursiones y cerr\u00e9 la puerta. Se\u00f1al\u00e9 el camino de regreso a M\u00fanich y repet\u00ed-: Regrese, <strong>Johann<\/strong>\u2026 La <strong><em>noche de Walpurgis<\/em><\/strong> no tiene nada que ver con los ingleses.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Los caballos estaban ahora m\u00e1s inquietos que nunca y <strong>Johann<\/strong> intentaba retenerlos mientras me imploraba excitadamente que no cometiera tal locura. Me daba pena el pobre hombre, parec\u00eda sincero; no obstante, no pude evitar el echarme a re\u00edr. Ya hab\u00eda perdido todo rastro de ingl\u00e9s en sus palabras. En su ansiedad, hab\u00eda olvidado que la \u00fanica forma que ten\u00eda de hacerme comprender era hablar en mi idioma, as\u00ed que chapurre\u00f3 su alem\u00e1n nativo. Comenzaba a ser algo tedioso. Tras se\u00f1alar la direcci\u00f3n, exclam\u00e9: \u00ab<em>\u00a1Regrese!<\/em>\u00bb, y me di la vuelta para bajar por el camino lateral, hacia el valle.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Con un gesto de desesperaci\u00f3n, <strong>Johann<\/strong> volvi\u00f3 sus caballos hacia M\u00fanich. Me apoy\u00e9 sobre mi bast\u00f3n y lo contempl\u00e9 alejarse. March\u00f3 lentamente por un momento; luego, sobre la cima de una colina, apareci\u00f3 <em>un hombre alto y delgado<\/em>. No pod\u00eda verlo muy bien a aquella distancia. Cuando se acerc\u00f3 a los caballos, \u00e9stos comenzaron a encabritarse y a patear, luego relincharon aterrorizados y echaron a correr locamente. Los contempl\u00e9 perderse de vista y luego busqu\u00e9 al extra\u00f1o pero me di cuenta de que tambi\u00e9n \u00e9l hab\u00eda desaparecido.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Me volv\u00ed con \u00e1nimo tranquilo hacia el camino lateral que bajaba hacia el profundo valle que tanto hab\u00eda preocupado a <strong>Johann<\/strong>. Por lo que pod\u00eda ver, no hab\u00eda ni la m\u00e1s m\u00ednima raz\u00f3n para esta preocupaci\u00f3n; y dir\u00eda que camin\u00e9 durante un par de horas sin pensar en el tiempo ni en la distancia, y ciertamente sin ver ni persona ni casa alguna. En lo que a aquel lugar se refer\u00eda, era una verdadera desolaci\u00f3n. Pero no me di cuenta de esta particularidad hasta que, al dar la vuelta a un recodo del camino, llegu\u00e9 hasta el disperso lindero de un bosque. Entonces me di cuenta de que, inconscientemente, hab\u00eda quedado impresionado por la desolaci\u00f3n de los lugares por los que acababa de pasar.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Me sent\u00e9 para descansar y comenc\u00e9 a mirar a mi alrededor. Me fij\u00e9 en que el aire era mucho m\u00e1s fr\u00edo que cuando hab\u00eda iniciado mi camino: parec\u00eda rodearme un sonido susurrante, en el que se o\u00eda de vez en cuando, muy en lo alto, algo as\u00ed como un rugido apagado. Mir\u00e9 hacia arriba y pude ver que grandes y densas nubes corr\u00edan r\u00e1pidas por el cielo, de norte a sur, a una gran altura. Eran los signos de una tormenta que se aproximaba por alg\u00fan lejano estrato de aire. Not\u00e9 un poco de fr\u00edo y, pensando que era por haberme sentado tras la caminata, reinici\u00e9 mi paseo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El terreno que cruzaba ahora era mucho m\u00e1s pintoresco. No hab\u00eda ning\u00fan punto especial digno de menci\u00f3n, pero en todo \u00e9l se notaba cierto encanto y belleza. No pens\u00e9 m\u00e1s en el tiempo, y fue s\u00f3lo cuando empez\u00f3 a hacerse notar el oscurecimiento del sol que comenc\u00e9 a preocuparme acerca de c\u00f3mo hallar el camino de vuelta. Hab\u00eda desaparecido la brillantez del d\u00eda. El aire era fr\u00edo, y el vuelo de las nubes all\u00e1 en lo alto mucho m\u00e1s evidente. Iban acompa\u00f1adas por una especie de sonido ululante y lejano, por entre el que parec\u00eda escucharse a intervalos el misterioso grito que el cochero hab\u00eda dicho que era de un lobo. Dud\u00e9 un momento, pero me hab\u00eda prometido ver el pueblo abandonado, as\u00ed que prosegu\u00ed, y de pronto llegu\u00e9 a una amplia extensi\u00f3n de terreno llano, cerrado por las colinas que lo rodeaban. Las laderas de \u00e9stas estaban cubiertas de \u00e1rboles que descend\u00edan hasta la llanura, formando grupos en las suaves pendientes y depresiones visibles aqu\u00ed y all\u00e1. Segu\u00ed con la vista el serpentear del camino y vi que trazaba una curva cerca de uno de los m\u00e1s densos grupos de \u00e1rboles y luego se perd\u00eda tras \u00e9l.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Mientras miraba not\u00e9 un h\u00e1lito helado en el aire, y comenz\u00f3 a nevar. Pens\u00e9 en los kil\u00f3metros y kil\u00f3metros de terreno desguarnecido por los que hab\u00eda pasado, y me apresur\u00e9 a buscar cobijo en el bosque de enfrente. El cielo se fue volviendo cada vez m\u00e1s oscuro, y a mi alrededor se ve\u00eda una brillante alfombra blanca cuyos extremos m\u00e1s lejanos se perd\u00edan en una nebulosa vaguedad. A\u00fan se pod\u00eda ver el camino, pero mal, y cuando corr\u00eda por el llano no quedaban tan marcados sus l\u00edmites como cuando segu\u00eda las hondonadas; y al poco me di cuenta de que deb\u00eda haberme apartado del mismo, pues dej\u00e9 de notar bajo mis pies la dura superficie y me hund\u00ed en tierra blanda. Entonces el viento se hizo m\u00e1s fuerte y sopl\u00f3 con creciente fuerza, hasta que casi me arrastr\u00f3. El aire se volvi\u00f3 totalmente helado, y comenc\u00e9 a sufrir los efectos del fr\u00edo a pesar del ejercicio. La nieve ca\u00eda ahora tan densa y giraba a mi alrededor en tales remolinos que apenas pod\u00eda mantener abiertos los ojos. De vez en cuando, el cielo era desgarrado por un centelleante rel\u00e1mpago, y a su luz s\u00f3lo pod\u00eda ver frente a m\u00ed una gran masa de \u00e1rboles, principalmente <em>cipreses<\/em> y tejos completamente cubiertos de nieve.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Pronto me hall\u00e9 al amparo de los mismos, y all\u00ed, en un relativo silencio, pude o\u00edr el soplar del viento, en lo alto. En aquel momento, la oscuridad de la tormenta se hab\u00eda fundido con la de la noche. Pero su furia parec\u00eda estar abati\u00e9ndose: tan solo regresaba en tremendos resoplidos o estallidos. En aquellos momentos el escalofriante aullido del lobo pareci\u00f3 despertar el eco de muchos sonidos similares a mi alrededor.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En ocasiones, a trav\u00e9s de la oscura masa de las nubes, se ve\u00eda un perdido rayo de luna que iluminaba el terreno y que me dejaba ver que estaba al borde de una densa masa de cipreses y tejos. Como hab\u00eda dejado de nevar, sal\u00ed de mi refugio y comenc\u00e9 a investigar m\u00e1s a fondo los alrededores. Me parec\u00eda que entre tantos viejos cimientos como hab\u00eda pasado en mi camino, quiz\u00e1 hallase una casa a\u00fan en pie que, aunque estuviese en ruinas, me diese algo de cobijo. Mientras rodeaba el per\u00edmetro del bosquecillo, me di cuenta de que una pared baja lo cercaba y, sigui\u00e9ndola, hall\u00e9 una abertura. All\u00ed los cipreses formaban un camino que llevaba hasta la cuadrada masa de alg\u00fan tipo de edificio. No obstante, en el mismo momento en que la divis\u00e9, las errantes nubes oscurecieron la luna y atraves\u00e9 el sendero en tinieblas. El viento debi\u00f3 de hacerse m\u00e1s fr\u00edo, pues not\u00e9 que me estremec\u00eda mientras caminaba; pero ten\u00eda esperanzas de hallar un refugio, as\u00ed que prosegu\u00ed mi camino a ciegas.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Me detuve, pues se produjo un repentino silencio. La tormenta hab\u00eda pasado y, quiz\u00e1 en simpat\u00eda con el silencio de la naturaleza, mi coraz\u00f3n pareci\u00f3 dejar de latir. Pero eso fue tan s\u00f3lo moment\u00e1neo, pues repentinamente la luz de la luna se abri\u00f3 paso por entre las nubes, mostr\u00e1ndome que me hallaba en un <em>cementerio<\/em>, y que el objeto cuadrado situado frente a m\u00ed era una <em>enorme tumba de m\u00e1rmol<\/em>, tan blanca como la nieve que lo cubr\u00eda todo. Con la luz de la luna lleg\u00f3 un tremendo suspiro de la tormenta, que pareci\u00f3 reanudar su carrera con un largo y grave aullido, como el de muchos perros o lobos. Me sent\u00eda anonadado, y not\u00e9 que el fr\u00edo me calaba hondo hasta parecer aferrarme el coraz\u00f3n. Entonces mientras la oleada de luz lunar segu\u00eda cayendo sobre la <em>tumba de m\u00e1rmol<\/em>, la tormenta dio muestras de reiniciarse, como si quisiera volver atr\u00e1s. Impulsado por alguna especie de fascinaci\u00f3n, me aproxim\u00e9 a la sepultura para ver de qui\u00e9n era y por qu\u00e9 una construcci\u00f3n as\u00ed se alzaba solitaria en semejante lugar. La rode\u00e9 y le\u00ed, sobre la puerta <em>d\u00f3rica<\/em>, en alem\u00e1n:<\/span><\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\" align=\"center\"><span style=\"color: #008000;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt;\">CONDESA DOLINGEN DE GRATZ<\/span><\/strong><\/span><br \/>\n<span style=\"color: #008000;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt;\">EN ESTIRIA<\/span><\/strong><\/span><br \/>\n<span style=\"color: #008000;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt;\">BUSC\u00d3 Y HALL\u00d3 LA MUERTE<\/span><\/strong><\/span><br \/>\n<span style=\"color: #008000;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt;\">EN 1801<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<p align=\"center\">\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En la parte alta del t\u00famulo, y atravesando aparentemente el m\u00e1rmol, pues la estructura estaba formada por unos pocos bloques macizos, se ve\u00eda una gran vigueta o estaca de hierro.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Me dirig\u00ed hacia la parte de atr\u00e1s y le\u00ed, esculpida con grandes letras <em>cir\u00edlicas<\/em>:<\/span><\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\" align=\"center\"><strong><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\">Los muertos viajan de prisa<\/span><\/strong><\/p>\n<\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Hab\u00eda algo tan extra\u00f1o y fuera de lo usual en todo aquello que me hizo sentir mal y casi desfallec\u00ed. Por primera vez empec\u00e9 a desear haber seguido el consejo de <strong>Johann<\/strong>. Y en aquel momento me invadi\u00f3 un pensamiento que, en medio de aquellas misteriosas circunstancias, me produjo un terrible estremecimiento: \u00a1era la <em>noche de Walpurgis<\/em>!<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">La <strong><em>noche de Walpurgis<\/em><\/strong> en la que, seg\u00fan las creencias de millones de personas, el diablo andaba suelto; en la que se abr\u00edan las tumbas y los muertos sal\u00edan a pasear; en la que todas las cosas mal\u00e9ficas de la tierra, el mar y el aire celebraban su reuni\u00f3n. Y estaba en el preciso lugar que el cochero hab\u00eda rehuido. Aqu\u00e9l era el pueblo abandonado hac\u00eda siglos. All\u00ed era donde se encontraba la suicida; \u00a1y en ese lugar me encontraba yo ahora solo\u2026, sin ayuda, temblando de fr\u00edo en medio de una nevada y con una fuerte tormenta form\u00e1ndose a mi alrededor! Fue necesaria toda mi filosof\u00eda, toda la religi\u00f3n que me hab\u00edan ense\u00f1ado, todo mi coraje, para no derrumbarme en un paroxismo de terror.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Y entonces un verdadero tornado estall\u00f3 a mi alrededor. El suelo se estremeci\u00f3 como si millares de caballos galopasen sobre \u00e9l, y esta vez la tormenta llevaba en sus g\u00e9lidas alas no nieve, sino un enorme granizo que cay\u00f3 con tal violencia que parec\u00eda haber sido lanzado por lo m\u00edticos <em>honderos bale\u00e1ricos<\/em>\u2026 Piedras de granizo que aplastaban hojas y ramas y que negaban la protecci\u00f3n de los cipreses, como si en lugar de \u00e1rboles hubieran sido espigas de cereal. Al primer momento corr\u00ed hasta el \u00e1rbol m\u00e1s cercano, pero pronto me vi obligado a abandonarlo y buscar el \u00fanico punto que parec\u00eda ofrecer refugio: <em>la profunda puerta d\u00f3rica de la tumba de m\u00e1rmol<\/em>. All\u00ed, acurrucado contra la enorme puerta de bronce, consegu\u00ed una cierta protecci\u00f3n contra la ca\u00edda del granizo, pues ahora s\u00f3lo me golpeaba al rebotar contra el suelo y los costados de m\u00e1rmol.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Al apoyarme contra la puerta, \u00e9sta se movi\u00f3 ligeramente y se abri\u00f3 un poco hacia adentro. Incluso el refugio de una tumba era bienvenido en medio de aquella despiadada tempestad, y estaba a punto de entrar en ella cuando se produjo el destello de un rel\u00e1mpago que ilumin\u00f3 toda la extensi\u00f3n del cielo. En aquel instante, lo juro por mi vida, vi, pues mis ojos estaban vueltos hacia la oscuridad del interior, a <em>una bella mujer<\/em>, de mejillas sonrosadas y rojos labios, <em>aparentemente dormida sobre un f\u00e9retro<\/em>. Mientras el trueno estallaba en lo alto fui atrapado como por la mano de un gigante y lanzado hacia la tormenta. Todo aquello fue tan repentino que antes de que me llegara el impacto, tanto moral como f\u00edsico, me encontr\u00e9 bajo la lluvia de piedras. Al mismo tiempo tuve la extra\u00f1a y absorbente sensaci\u00f3n de que no estaba solo. Mir\u00e9 hacia el <em>t\u00famulo<\/em>. Y en aquel mismo momento se produjo otro cegador rel\u00e1mpago, que pareci\u00f3 golpear la <em>estaca de hierro<\/em> que dominaba el monumento y llegar por ella hasta el suelo, resquebrajando, desmenuzando el m\u00e1rmol como en un estallido de llamas. La <em>mujer muerta<\/em> se alz\u00f3 en un momento de agon\u00eda, lamida por las llamas, y su amargo alarido de dolor fue ahogado por el trueno. La \u00faltima cosa que o\u00ed fue esa horrible mezcla de sonidos, pues de nuevo fui aferrado por la gigantesca mano y arrastrado, mientras el granizo me golpeaba y el aire parec\u00eda reverberar con el aullido de los lobos. La \u00faltima cosa que recuerdo fue una vaga y blanca masa movediza, como si las tumbas de mi alrededor hubieran dejado salir los amortajados fantasmas de sus muertos, y \u00e9stos me estuvieran rodeando en medio de la oscuridad de la tormenta de granizo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Gradualmente, volvi\u00f3 a m\u00ed una especie de confuso inicio de consciencia; luego una sensaci\u00f3n de cansancio aniquilador. Durante un momento no record\u00e9 nada; pero poco a poco volvieron mis sentidos. Los pies me dol\u00edan espantosamente y no pod\u00eda moverlos. Parec\u00edan estar dormidos. Notaba una sensaci\u00f3n g\u00e9lida en mi nuca y a todo lo largo de mi espina dorsal, y mis orejas, como mis pies, estaban muertas y, sin embargo, me atormentaban; pero sobre mi pecho notaba una sensaci\u00f3n de calor que, en comparaci\u00f3n, resultaba deliciosa. Era como una pesadilla\u2026, una <em>pesadilla f\u00edsica<\/em>, si es que uno puede usar tal expresi\u00f3n, pues un enorme peso sobre mi pecho me imped\u00eda respirar normalmente.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Ese per\u00edodo de semiletargo pareci\u00f3 durar largo rato, y mientras transcurr\u00eda deb\u00ed de dormir o delirar. Luego sent\u00ed una sensaci\u00f3n de <em>repugnancia<\/em>, como en los primeros momentos de un mareo, y un imperioso deseo de librarme de algo, aunque no sab\u00eda de qu\u00e9. Me rodeaba un descomunal silencio, como si todo el mundo estuviese dormido o muerto, roto tan s\u00f3lo por el suave jadeo de alg\u00fan animal cercano. Not\u00e9 un c\u00e1lido lamet\u00f3n en mi cuello, y entonces me lleg\u00f3 la consciencia de la terrible verdad, que me hel\u00f3 hasta los huesos e hizo que se congelara la sangre en mis venas. <strong>Hab\u00eda alg\u00fan animal recostado sobre m\u00ed y ahora lam\u00eda mi garganta<\/strong>. No me atrev\u00ed a agitarme, pues alg\u00fan instinto de prudencia me obligaba a seguir inm\u00f3vil, pero la bestia pareci\u00f3 darse cuenta de que se hab\u00eda producido alg\u00fan cambio en m\u00ed, pues levant\u00f3 la cabeza. Por entre mis pesta\u00f1as vi sobre m\u00ed los dos grandes ojos llameantes de un gigantesco <em>lobo<\/em>. Sus aguzados caninos brillaban en la abierta boca roja, y pude notar su acre respiraci\u00f3n sobre mi boca.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Durante otro per\u00edodo de tiempo lo olvid\u00e9 todo. Luego escuch\u00e9 un gru\u00f1ido, seguido por un aullido, y luego por otro y otro. Despu\u00e9s, aparentemente muy a lo lejos, escuch\u00e9 un \u00ab<em>\u00a1hey, hey!<\/em>\u00bb como de muchas voces gritando al un\u00edsono. Alc\u00e9 cautamente la cabeza y mir\u00e9 en la direcci\u00f3n de la que llegaba el sonido, pero el <em>cementerio<\/em> bloqueaba mi visi\u00f3n. El lobo segu\u00eda aullando de una extra\u00f1a manera, y un resplandor rojizo comenz\u00f3 a moverse por entre los <em>cipreses<\/em>, como siguiendo el sonido. Cuando las voces se acercaron, el lobo aull\u00f3 m\u00e1s fuerte y m\u00e1s r\u00e1pidamente. Yo tem\u00eda hacer cualquier sonido o movimiento. El brillo rojo se acerc\u00f3 m\u00e1s, por encima de la alfombra blanca que se extend\u00eda en la oscuridad que me rodeaba. Y de pronto, de detr\u00e1s de los \u00e1rboles, surgi\u00f3 al trote una <em>patrulla de jinetes llevando antorchas<\/em>. El lobo se apart\u00f3 de encima de m\u00ed y escap\u00f3 por el cementerio. Vi c\u00f3mo uno de los jinetes (<em>soldados, seg\u00fan parec\u00eda por sus gorras y sus largas capas militares<\/em>) alzaba su carabina y apuntaba. Un compa\u00f1ero golpe\u00f3 su brazo hacia arriba, y escuch\u00e9 c\u00f3mo la bala zumbaba sobre mi cabeza. Evidentemente me hab\u00eda tomado por el lobo. Otro divis\u00f3 al animal mientras se alejaba, y se oy\u00f3 un disparo. Luego, al galope, la patrulla avanz\u00f3, algunos hacia m\u00ed y otros siguiendo al lobo mientras \u00e9ste desaparec\u00eda por entre los nevados <em>cipreses<\/em>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Mientras se aproximaban, trat\u00e9 de moverme; no lo logr\u00e9, aunque pod\u00eda ver y o\u00edr todo lo que suced\u00eda a mi alrededor. Dos o tres de los soldados saltaron de su monturas y se arrodillaron a mi lado. Uno de ellos alz\u00f3 mi cabeza y coloc\u00f3 su mano sobre mi coraz\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00a1Buenas noticias, camaradas! -grit\u00f3-. \u00a1Su coraz\u00f3n todav\u00eda late!<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Entonces vertieron algo de <em>brandy<\/em> entre mis labios; me dio vigor, y fui capaz de abrir del todo los ojos y mirar a mi alrededor. Por entre los \u00e1rboles se mov\u00edan luces y sombras, y o\u00ed c\u00f3mo los hombres se llamaban los unos a los otros. Se agruparon, lanzando asustadas exclamaciones, y las luces centellearon cuando los otros entraron amontonados en el <em>cementerio<\/em>, como posesos. Cuando los primeros llegaron hasta nosotros, los que me rodeaban preguntaron ansiosos:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00bfLo hallaron?<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">La respuesta fue apresurada:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00a1No! \u00a1No! \u00a1V\u00e1monos\u2026. pronto! \u00a1\u00c9ste no es un lugar para quedarse, y menos en esta noche!<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00bfQu\u00e9 era? -preguntaron en varios tonos de voz.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">La respuesta lleg\u00f3 variada e indefinida, como si todos los hombres sintiesen un impulso com\u00fan por hablar y, sin embargo, se vieran refrenados por alg\u00fan miedo compartido que les impidiese airear sus pensamientos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00a1Era\u2026 era\u2026 una cosa! -tartamude\u00f3 uno, cuyo \u00e1nimo, obviamente, se hab\u00eda derrumbado.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00a1Era un lobo\u2026, sin embargo, no era un lobo! -dijo otro estremeci\u00e9ndose.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">-No vale la pena intentar matarlo sin tener una bala bendecida -indic\u00f3 un tercero con voz m\u00e1s tranquila.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00a1Nos est\u00e1 bien merecido por salir en esta noche! \u00a1Desde luego que nos hemos ganado los mil <em>marcos<\/em>! -espet\u00f3 un cuarto.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">-Hab\u00eda sangre en el <em>m\u00e1rmol<\/em> derrumbado \u2013dijo otro tras una pausa-. Y desde luego no la puso ah\u00ed el rayo. En cuanto a \u00e9l\u2026 \u00bfest\u00e1 a salvo? \u00a1Miren su garganta. Vean, camaradas: el lobo estaba echado encima de \u00e9l, d\u00e1ndole calor.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El oficial mir\u00f3 mi garganta y replic\u00f3:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">-Est\u00e1 bien; la piel no ha sido perforada. \u00bfQu\u00e9 significar\u00e1 todo esto? Nunca lo habr\u00edamos hallado de no haber sido por los aullidos del lobo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00bfQu\u00e9 es lo que ocurri\u00f3 con ese lobo? -pregunt\u00f3 el hombre que sujetaba mi cabeza, que parec\u00eda ser el menos aterrorizado del grupo, pues sus manos estaban firmes, sin temblar. En su bocamanga se ve\u00edan los galones de <em>suboficial<\/em>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">-Volvi\u00f3 a su cubil -contest\u00f3 el hombre cuyo largo rostro estaba p\u00e1lido y que temblaba visiblemente aterrorizado mientras miraba a su alrededor-. Aqu\u00ed hay bastantes tumbas en las que puede haberse escondido. \u00a1V\u00e1monos, camaradas, v\u00e1monos r\u00e1pido! Abandonemos este lugar maldito.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El <em>oficial<\/em> me alz\u00f3 hasta sentarme y lanz\u00f3 una voz de mando; luego, entre varios hombres me colocaron sobre un caballo. Salt\u00f3 a la silla tras de m\u00ed, me sujet\u00f3 con los brazos y dio la orden de avanzar; dando la espalda a los <em>cipreses<\/em>, cabalgamos r\u00e1pidamente en formaci\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Mi lengua segu\u00eda rehusando cumplir con su funci\u00f3n y me vi obligado a guardar silencio. Deb\u00ed de quedarme dormido, pues lo siguiente que recuerdo es estar de pie, sostenido por un soldado a cada lado. Ya casi era de d\u00eda, y hacia el norte se reflejaba una rojiza franja de luz solar, como un sendero de sangre, sobre la nieve. El <em>oficial<\/em> estaba ordenando a sus hombres que no contaran nada de lo que hab\u00edan visto, excepto que hab\u00edan hallado a un extranjero, un ingl\u00e9s, protegido por un gran perro.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00a1Un gran perro! Eso no era ning\u00fan perro -interrumpi\u00f3 el hombre que hab\u00eda mostrado tanto miedo-. S\u00e9 reconocer un lobo cuando lo veo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El joven <em>oficial<\/em> le respondi\u00f3 con calma:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">-Dije un perro.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00a1Perro! -reiter\u00f3 ir\u00f3nicamente el otro. Resultaba evidente que su valor estaba ascendiendo con el sol y, se\u00f1al\u00e1ndome, dijo-: M\u00edrele la garganta. \u00bfEs eso obra de un perro, se\u00f1or?<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Instintivamente alc\u00e9 una mano al cuello y, al toc\u00e1rmelo, grit\u00e9 de dolor. Los hombres se arremolinaron para mirar, algunos bajando de sus sillas, y de nuevo se oy\u00f3 la calmada voz del joven <em>oficial<\/em>:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">-Un perro, he dicho. Si contamos alguna otra cosa, se reir\u00e1n de nosotros.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Entonces mont\u00e9 tras uno de los soldados y entramos en los suburbios de M\u00fanich. All\u00ed encontramos un carruaje al que me subieron y que me llev\u00f3 al <em>Quatre Saisons<\/em>; el <em>oficial<\/em> me acompa\u00f1\u00f3 en el veh\u00edculo, mientras un soldado nos segu\u00eda llevando su caballo y los dem\u00e1s regresaban al cuartel.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Cuando llegamos, <em>Herr<\/em> <strong>Delbr\u00fcck<\/strong> baj\u00f3 tan r\u00e1pidamente las escaleras para salir a mi encuentro que se hizo evidente que hab\u00eda estado mirando desde dentro. Me sujet\u00f3 con ambas manos y me llev\u00f3 sol\u00edcito al interior. El <em>oficial<\/em> hizo un saludo y se dio la vuelta para alejarse, pero al darme cuenta insist\u00ed en que me acompa\u00f1ara a mis habitaciones. Mientras tom\u00e1bamos un vaso de vino, le di las gracias efusivamente, a \u00e9l y a sus camaradas, por haberme salvado. \u00c9l se limit\u00f3 a responder que se sent\u00eda muy satisfecho, y que <em>Herr<\/em> <strong>Delbr\u00fcck<\/strong> ya hab\u00eda dado los pasos necesarios para gratificar al grupo de rescate; ante esta ambigua explicaci\u00f3n el <em>ma\u00eetre<\/em> <em>d\u2019h\u00f4tel<\/em> sonri\u00f3, mientras el <em>oficial<\/em> se excusaba, alegando tener que cumplir con sus obligaciones, y se retiraba.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">-Pero <em>Herr<\/em> <strong>Delbr\u00fcck<\/strong> -interrogu\u00e9-, \u00bfc\u00f3mo y por qu\u00e9 me buscaron los soldados?<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Se encogi\u00f3 de hombros, como no d\u00e1ndole importancia a lo que hab\u00eda hecho, y replic\u00f3:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">-Tuve la buena suerte de que el <em>comandante<\/em> <em>del<\/em> <em>regimiento<\/em> en el que serv\u00ed me autorizara a pedir voluntarios.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">-Pero \u00bfc\u00f3mo supo que estaba perdido? -le pregunt\u00e9.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">-El cochero regres\u00f3 con los restos de su carruaje, que result\u00f3 destrozado cuando los caballos se desbocaron.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00bfY por eso envi\u00f3 a un grupo de soldados en mi busca?<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00a1Oh, no! -me respondi\u00f3-. Pero, antes de que llegase el cochero, recib\u00ed este telegrama del <em>boyardo<\/em> de que es usted hu\u00e9sped -y sac\u00f3 del bolsillo un telegrama, que me entreg\u00f3 y le\u00ed:<\/span><\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\">BISTRITZ<\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\">\u00ab<em>Tenga cuidado con mi hu\u00e9sped: su seguridad me es preciosa. Si algo le ocurriera, o lo echasen a faltar, no ahorre medios para hallarle y garantizar su seguridad. Es ingl\u00e9s, y por consiguiente aventurero. A menudo hay peligro con la nieve y los lobos y la noche. No pierda un momento si teme que le haya ocurrido algo. Respaldar\u00e9 su celo con mi fortuna<\/em>\u00bb \u2013 Dr\u00e1cula.<\/span><\/strong><\/p>\n<\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Mientras sosten\u00eda el telegrama en mi mano, la habitaci\u00f3n pareci\u00f3 girar a mi alrededor y, si el atento <em>ma\u00eetre d\u2019h\u00f4tel<\/em> no me hubiera sostenido, creo que me hubiera desplomado. Hab\u00eda algo tan extra\u00f1o en todo aquello, algo tan fuera de lo corriente e imposible de imaginar, que me pareci\u00f3 ser, en alguna manera, el juguete de enormes fuerzas\u2026, y esta sola idea me paraliz\u00f3. Ciertamente <strong>me hallaba bajo alguna clase de misteriosa protecci\u00f3n<\/strong>; desde un lejano pa\u00eds hab\u00eda llegado, justo a tiempo, un mensaje que me hab\u00eda arrancado del peligro de la congelaci\u00f3n y de las mand\u00edbulas del lobo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<p align=\"center\"><span style=\"font-size: 18pt;\"><strong>FIN<\/strong><\/span><\/p>\n<\/div>\n<\/article>\n<p align=\"center\"><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2020\/02\/29\/dos-peliculas-y-un-mito-nosferatu-de-f-w-murnau-1922-y-el-baile-de-los-vampiros-de-roman-polanski-1967\/\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-27214 size-full\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/Dracula-Polansy-3.jpg\" alt=\"\" width=\"576\" height=\"240\" data-id=\"27214\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/Dracula-Polansy-3.jpg 576w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/Dracula-Polansy-3-300x125.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 576px) 100vw, 576px\" \/><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\" align=\"center\"><span style=\"font-size: 18pt;\"><strong><span style=\"color: #008000;\">*******<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<blockquote>\n<h2 align=\"center\"><span style=\"font-size: 18pt;\"><strong>Bram Stoker<\/strong><\/span><\/h2>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-2276037\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/dracula-bram-stoker-300x169.jpeg\" alt=\"Bram Stoker\" width=\"390\" height=\"219\" data-id=\"2276037\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/dracula-bram-stoker-300x169.jpeg 300w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/dracula-bram-stoker-1024x576.jpeg 1024w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/dracula-bram-stoker-768x432.jpeg 768w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/dracula-bram-stoker-678x381.jpeg 678w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/dracula-bram-stoker.jpeg 1200w\" sizes=\"auto, (max-width: 390px) 100vw, 390px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Bram Stoker.<\/strong>\u00a0Fue un escritor de novela y relato irland\u00e9s que naci\u00f3 el 8 de noviembre de 1847 en Clontarf, Irlanda, y que falleci\u00f3 el 20 de abril de 1912 en Londres, Inglaterra. En su momento fue conocido como el asistente personal del actor <strong>Henry Irving<\/strong> y como el gerente del <em>Teatro Lyceum de Londres<\/em> (<em>del que Irving era due\u00f1o<\/em>), pero hoy en d\u00eda se le recuerda por la creaci\u00f3n de una de las historias de terror m\u00e1s influyentes de todos los tiempos, su novela\u00a0<strong><i>Dr\u00e1cula<\/i><\/strong>, basada en la figura legendaria de <strong>Vlad Tepes<\/strong>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El tercero de siete hijos, naci\u00f3 en el seno de una familia burguesa austera, aficionada a los libros. Su mala salud lo oblig\u00f3 a permanecer en el hogar durante su infancia, a\u00f1os durante los que su madre le narraba cuentos de miedo que influir\u00edan en su producci\u00f3n literaria posterior. En 1864 entr\u00f3 en el <em>Trinity<\/em><em>College<\/em>, licenci\u00e1ndose en matem\u00e1ticas y ciencias. Se inici\u00f3 escribiendo como cr\u00edtico teatral, y comenz\u00f3 a publicar novelas para complementar su trabajo como asistente de <strong>Irving<\/strong>. En 1878 se cas\u00f3 con <strong>Florence Balcombe<\/strong>, cuyo anterior pretendiente hab\u00eda sido <strong>Oscar Wilde<\/strong>, compa\u00f1ero de estudios y amigo de <strong>Stoker<\/strong>. Aunque viaj\u00f3 por todo el mundo, <strong>Stoker<\/strong> nunca lleg\u00f3 a visitar la Europa del Este en la que se basaba <em><strong>Dr\u00e1cula<\/strong><\/em>, sino que se document\u00f3 a trav\u00e9s de diversos estudios y del orientalista h\u00fangaro <strong>V\u00e1mbery<\/strong>. Tras la muerte de <strong>Irving<\/strong> se dedic\u00f3 a producir obras para el <em>Teatro Pr\u00edncipe de Gales<\/em> y a escribir para el\u00a0<i>Daily Telegraph<\/i>, hasta su propia muerte en <strong>1912<\/strong>, que se sospecha debido a <em>s\u00edfilis<\/em>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><a href=\"https:\/\/www.isliada.org\/relatos\/el-huesped-de-dracula\/\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Isliada<\/span><\/a><\/p>\n<\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-2021699 size-mh-magazine-content\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/vlad-tapes-678x381.jpg\" alt=\"\" width=\"678\" height=\"381\" data-id=\"2021699\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 18pt;\"><strong><span style=\"color: #008000;\">*******<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<h2><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>RELACIONADOS:<\/strong><\/span><\/h2>\n<blockquote class=\"wp-embedded-content\" data-secret=\"EO5AiY1TYe\"><p><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2020\/02\/29\/dos-peliculas-y-un-mito-nosferatu-de-f-w-murnau-1922-y-el-baile-de-los-vampiros-de-roman-polanski-1967\/\">DOS PEL\u00cdCULAS Y UN MITO: \u00abNosferatu\u00bb, de F. W. Murnau (1922) y \u00abEl baile de los vampiros\u00bb, de Roman Polanski (1967)<\/a><\/p><\/blockquote>\n<p><iframe loading=\"lazy\" class=\"wp-embedded-content\" sandbox=\"allow-scripts\" security=\"restricted\" style=\"position: absolute; clip: rect(1px, 1px, 1px, 1px);\" title=\"\u00abDOS PEL\u00cdCULAS Y UN MITO: \u00abNosferatu\u00bb, de F. W. Murnau (1922) y \u00abEl baile de los vampiros\u00bb, de Roman Polanski (1967)\u00bb \u2014 Punto Cr\u00edtico Derechos Humanos\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2020\/02\/29\/dos-peliculas-y-un-mito-nosferatu-de-f-w-murnau-1922-y-el-baile-de-los-vampiros-de-roman-polanski-1967\/embed\/#?secret=ZFgOqnsU7l#?secret=EO5AiY1TYe\" data-secret=\"EO5AiY1TYe\" width=\"500\" height=\"282\" frameborder=\"0\" marginwidth=\"0\" marginheight=\"0\" scrolling=\"no\"><\/iframe><\/p>\n<blockquote class=\"wp-embedded-content\" data-secret=\"YemRQ3aaz3\"><p><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2021\/03\/20\/vlad-tepes-1979-vlad-the-impaler-the-true-life-of-dracula\/\">Vlad, el Empalador, pel\u00edcula hist\u00f3rica. \u00abVlad Tapes, the Impaler &#8211; The True Life of Dracula\u00bb. El verdadero Dr\u00e1cula, una historia de vampiros sin vampiros<\/a><\/p><\/blockquote>\n<p><iframe loading=\"lazy\" class=\"wp-embedded-content\" sandbox=\"allow-scripts\" security=\"restricted\" style=\"position: absolute; clip: rect(1px, 1px, 1px, 1px);\" title=\"\u00abVlad, el Empalador, pel\u00edcula hist\u00f3rica. \u00abVlad Tapes, the Impaler &#8211; The True Life of Dracula\u00bb. El verdadero Dr\u00e1cula, una historia de vampiros sin vampiros\u00bb \u2014 Punto Cr\u00edtico Derechos Humanos\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2021\/03\/20\/vlad-tepes-1979-vlad-the-impaler-the-true-life-of-dracula\/embed\/#?secret=9YcKBpM6Ih#?secret=YemRQ3aaz3\" data-secret=\"YemRQ3aaz3\" width=\"500\" height=\"282\" frameborder=\"0\" marginwidth=\"0\" marginheight=\"0\" scrolling=\"no\"><\/iframe><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/author\/punto-critico\/\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-9528\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/03\/Mosca_Punto_Cr\u00edtico_40.png\" alt=\"\" width=\"80\" height=\"80\" data-id=\"9528\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<div class=\"mh-excerpt\"><p>&nbsp; EL HU\u00c9SPED DE DR\u00c1CULA Por Bram Stoker Ciudad Seva &nbsp; Cuando iniciamos nuestro paseo, el sol brillaba intensamente sobre M\u00fanich y el aire estaba repleto de la alegr\u00eda propia de comienzos del verano. En <a class=\"mh-excerpt-more\" href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2023\/05\/29\/el-huesped-de-dracula-por-bram-stoker\/\" title=\"EL HU\u00c9SPED DE DR\u00c1CULA, por Bram Stoker\">[&#8230;]<\/a><\/p>\n<\/div>","protected":false},"author":3,"featured_media":2276023,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[10],"tags":[],"class_list":{"0":"post-2274161","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","7":"category-miscelanea"},"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2274161","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2274161"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2274161\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/media\/2276023"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2274161"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2274161"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2274161"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}