{"id":2270627,"date":"2023-04-06T00:05:38","date_gmt":"2023-04-05T22:05:38","guid":{"rendered":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/?p=2270627"},"modified":"2025-11-06T15:02:08","modified_gmt":"2025-11-06T14:02:08","slug":"sobre-la-libertad-de-john-stuart-mill-no-hay-mejor-prueba-del-progreso-de-la-civilizacion-que-el-progreso-del-poder-de-cooperacion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2023\/04\/06\/sobre-la-libertad-de-john-stuart-mill-no-hay-mejor-prueba-del-progreso-de-la-civilizacion-que-el-progreso-del-poder-de-cooperacion\/","title":{"rendered":"\u00abSOBRE LA LIBERTAD\u00bb, de John Stuart Mill. \u00abNo hay mejor prueba del progreso de la civilizaci\u00f3n que el progreso del poder de cooperaci\u00f3n\u00bb."},"content":{"rendered":"<p><a title=\"DESCARGA AQUI: LIBRO STUART MILL.-SOBRE LA LIBERTAD\" href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/libro-stuart-mill-john-sobre-la-libertad.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\" data-schema-attribute=\"\">DESCARGA AQUI: LIBRO STUART MILL.-SOBRE LA LIBERTAD<\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #99cc00;\"><strong><span style=\"font-size: 24pt;\">***<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<blockquote>\n<h1 style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 24pt;\"><em><strong>\u2018Sobre la libertad\u2019, de John Stuart Mill<\/strong><\/em><\/span><\/h1>\n<p style=\"padding-left: 40px; text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Por Sara Posada Isaacs y Andr\u00e9s Mej\u00eda Vergnaud<\/span><\/p>\n<figure id=\"attachment_2234236\" aria-describedby=\"caption-attachment-2234236\" style=\"width: 555px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-2234236\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/John-Stuart-Mill-PPAL.jpg\" alt=\"Sobre la Libertad\" width=\"555\" height=\"369\" data-id=\"2234236\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/John-Stuart-Mill-PPAL.jpg 680w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/John-Stuart-Mill-PPAL-300x199.jpg 300w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/John-Stuart-Mill-PPAL-610x405.jpg 610w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/John-Stuart-Mill-PPAL-678x452.jpg 678w\" sizes=\"auto, (max-width: 555px) 100vw, 555px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-2234236\" class=\"wp-caption-text\"><span style=\"color: #008000;\">\u00abHaz como querr\u00edas que hicieran contigo y ama a tu pr\u00f3jimo como a ti mismo\u00bb<\/span><\/figcaption><\/figure>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify; padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">La filosof\u00eda pol\u00edtica liberal, como hemos tenido oportunidad de ver en esta serie, hace un primer asomo te\u00f3rico con <strong>Hobbes<\/strong>, y realiza su entrada triunfal en el universo filos\u00f3fico con la obra de<strong> John Locke<\/strong>. En el Siglo de las Luces, las ideas liberales viven un apogeo con las obras de<strong> Montesquieu<\/strong> y <strong>Kant<\/strong>, y adem\u00e1s con el esp\u00edritu mismo de los tiempos, favorable a la libertad como opuesta al despotismo mon\u00e1rquico. Vendr\u00eda luego un periodo en el cual el liberalismo adquiri\u00f3 un tono algo conservador, en la obra de <strong>Tocqueville<\/strong>. Pero el liberalismo en grande, aquel propio de la tradici\u00f3n anglosajona, y progresista en sus postulados, hace una gran reaparici\u00f3n con la obra del fil\u00f3sofo <a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/John_Stuart_Mill\"><strong>John Stuart Mill<\/strong><\/a>. La defensa de la libertad vendr\u00e1 en este caso acompa\u00f1ada de una \u00e9tica utilitarista (hoy dir\u00edamos \u201c<em>consecuencialista<\/em>\u201d) y sustentada por ella. Y reclamar\u00eda alcances mayores: Mill es el primero de los grandes fil\u00f3sofos en arg\u00fcir sistem\u00e1ticamente a favor de los derechos y las libertades de las mujeres.<\/span><\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px; text-align: center;\"><span style=\"font-size: 18pt;\"><strong>En cuna filos\u00f3fica<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify; padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>John Stuart Mill<\/strong>, conocido como el gran exponente del Utilitarismo, despu\u00e9s de <strong>Jeremy Bentham<\/strong>, fue un fil\u00f3sofo y pol\u00edtico liberal ingl\u00e9s del siglo XIX, adem\u00e1s de abogado, economista y escritor, nacido en <strong>Londres<\/strong>, el 2 de mayo de 1806. Fue el primer hijo de la pareja formada por <strong>James Mill<\/strong> y <strong>Harriet Burrow<\/strong>, quienes dieron nombre a su primog\u00e9nito en honor a sir John Stuart, un reconocido parlamentario escoc\u00e9s que adem\u00e1s fue mentor de<strong> James<\/strong>, padre del fil\u00f3sofo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify; padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Mill fue educado por su padre un historiador, erudito conocedor de la Antigua Grecia,\u00a0 autor de la <em>Historia de la India Brit\u00e1nica\u00a0<\/em>y tambi\u00e9n fil\u00f3sofo, bajo estrictos par\u00e1metros de rigurosidad y disciplina. Esto, sumado a la extraordinaria capacidad de aprendizaje de John, le valieron la consideraci\u00f3n de ni\u00f1o prodigio: inici\u00f3 el estudio del griego a los tres a\u00f1os; domin\u00f3 el idioma a los siete e inici\u00f3 la lectura de autores cl\u00e1sicos en sus textos originales; aprendi\u00f3 la aritm\u00e9tica a los ocho junto con el lat\u00edn; a los 11 la matem\u00e1tica, la f\u00edsica y la qu\u00edmica; a los 12 comenz\u00f3 sus estudios de l\u00f3gica, apoyado en el <em>Organon<\/em>\u00a0de Arist\u00f3teles, y a los 13 a\u00f1os, fue capaz de explicar un modelo de econom\u00eda pol\u00edtica inspirado en las ideas de David Ricardo, gran amigo de su padre.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify; padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Ricardo<\/strong> y Jeremy Bentham fueron grandes amigos de la familia <strong>Mill<\/strong>, y sus doctrinas econ\u00f3micas y \u00e9ticas, respectivamente, fueron fuente de inspiraci\u00f3n tanto para padre como para hijo. Sin embargo, Bentham ocup\u00f3 un lugar preferencial en la vida de <strong>John Stuart Mill<\/strong> y se convirti\u00f3 en el referente de su formaci\u00f3n filos\u00f3fica, al punto que ser\u00eda \u00e9l quien m\u00e1s adelante se encargar\u00eda de dar profusi\u00f3n a las ideas del padre del Utilitarismo, y consolidar dicha teor\u00eda dentro de la filosof\u00eda. A las ideas utilitaristas de Bentham, se sum\u00f3 el inter\u00e9s de <strong>Mill<\/strong> por los nacientes postulados del positivista Comte a los que se acerc\u00f3 mientras atravesaba una crisis espiritual en 1826; estos tambi\u00e9n influyeron ampliamente en su formaci\u00f3n y se reflejaron posteriormente en su obra.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify; padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En 1823, <strong>Mill<\/strong> fue nombrado funcionario de la <strong>Compa\u00f1\u00eda Brit\u00e1nica<\/strong> de las<strong> Indias Orientales<\/strong><em>,\u00a0<\/em>oficio que compagin\u00f3 con la preparaci\u00f3n de sus obras, y con su entrada al parlamento brit\u00e1nico cargo que volver\u00eda a ocupar entre 1865 y 1868, pocos a\u00f1os antes de su muerte\u00be. Fruto de esos a\u00f1os de escritura fueron las publicaciones posteriores de <strong><em>Sistema de L\u00f3gica<\/em><\/strong>, en 1843;\u00a0<strong><em>Principios de Econom\u00eda Pol\u00edtica<\/em><\/strong>, en 1848, y\u00a0<strong><em>Consideraciones sobre el gobierno representativo<\/em><\/strong>, en 1861, una cr\u00edtica al sistema pol\u00edtico victoriano, que inclu\u00eda, entre otros, un alegato a favor del voto femenino.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify; padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">La inspiraci\u00f3n de sus ideas en escritos posteriores, y en particular, la defensa de los derechos de la mujer, se debi\u00f3 en gran parte a su esposa, <strong>Harriet Taylor<\/strong>, vieja amiga y gran intelectual, con quien contrajo matrimonio en 1851, y quien falleci\u00f3 apenas siete a\u00f1os despu\u00e9s de las nupcias. A la mujer que le acompa\u00f1\u00f3 en la creaci\u00f3n y revisi\u00f3n de su obra, dedica\u00a0<strong><em>Sobre la libertad (On liberty)<\/em>,<\/strong> publicada en 1859, un a\u00f1o despu\u00e9s de su muerte.<\/span><\/p>\n<h3 style=\"padding-left: 40px; text-align: center;\"><span style=\"font-size: 18pt;\"><strong>Sobre la libertad<\/strong><\/span><\/h3>\n<p style=\"text-align: justify; padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><em>Sobre la libertad<\/em>\u00a0es un breve ensayo divido en cuatro cap\u00edtulos, que expone de manera magistral la concepci\u00f3n que <strong>Mill<\/strong> confiere al t\u00e9rmino libertad, desde una \u00f3ptica social o civil, cobijada por un principio b\u00e1sico de conducta: el principio de utilidad o de mayor felicidad. El principio de mayor felicidad refiere a que las acciones <em>\u201cson correctas en la medida en que tienden a promover la felicidad, y son incorrectas si tienden a producir lo contrario a la felicidad. Por felicidad se entiende el placer y la ausencia de dolor; por infelicidad el dolor y la falta de placer\u201d.<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify; padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Para <strong>Mill<\/strong>, la libertad es un componente necesario de la felicidad y entiende as\u00ed la primera, como la facultad que tiene el individuo de actuar sobre todo aquello que no afecte ni perjudique a los dem\u00e1s. La sociedad puede juzgar a una persona cuando su conducta es perjudicial a los intereses de otra, pero nadie tiene por qu\u00e9 dar cuenta de las acciones que no menoscaban el bienestar de los dem\u00e1s. De este modo, <strong>Mill<\/strong> deja claro c\u00f3mo su obra no se refiere propiamente al concepto metaf\u00edsico de la libertad entendida como el libre albedr\u00edo, sino a la libertad social, entendida como la no intervenci\u00f3n del Estado en los asuntos que ata\u00f1en propiamente al individuo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify; padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Para alcanzar esta libertad es indispensable el desarrollo de la autonom\u00eda, la cual es capaz de dotar al hombre de la habilidad de discernir y hacer sus propias elecciones. La autonom\u00eda y la independencia le permiten ejercer conciencia sobre sus acciones, motivadas para obtener placer, dando cuenta de hasta d\u00f3nde llegar para no afectar al otro.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify; padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En la doctrina de <strong>Mill<\/strong>, la libertad como componente de la felicidad debe integrar las siguientes\u00a0<em>libertades<\/em>, las cuales se corresponden con la denominaci\u00f3n que da a los cap\u00edtulos de su obra:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify; padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El primer cap\u00edtulo denominado\u00a0<em>De la libertad de pensamiento y discusi\u00f3n<\/em>\u00a0es un llamado a la expresi\u00f3n de nuestros propios pensamientos, incluso si estos son considerados inmorales, acompa\u00f1ado de la facultad de defender nuestra postura frente a otros, sin afectar a sus intereses. Defender la expresi\u00f3n de ideas, a trav\u00e9s del ejercicio de la libertad de pensamiento y discusi\u00f3n, nos da as\u00ed mismo la libertad para buscar nuestro propio bien sin hacer mal a nadie.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify; padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El segundo cap\u00edtulo,\u00a0<em>De la individualidad como uno de los elementos del bienestar<\/em>, hace referencia a esta cualidad esencial para el libre desarrollo de la personalidad. Individualidad y autonom\u00eda est\u00e1n \u00edntimamente relacionadas con la responsabilidad de la b\u00fasqueda de la propia felicidad, ya que esta se basa en la toma de decisiones, sin alterar la b\u00fasqueda de la felicidad de un tercero.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify; padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><em>De los l\u00edmites de la autoridad de la sociedad frente al individuo<\/em>\u00a0es el tercer cap\u00edtulo del ensayo de Mill, y representa un punto de inflexi\u00f3n en su teor\u00eda, en la medida en que expone la \u00fanica raz\u00f3n leg\u00edtima por la cual la sociedad puede imponer l\u00edmites a un hombre: perjudicar los derechos de otros. Una sociedad de personas libres se concibe \u00fanicamente cuando las libertades de cada uno son respetadas y garantizadas, por lo que Mill acepta una restricci\u00f3n de la libertad si una acci\u00f3n causa da\u00f1o a otro.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify; padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El cuarto y \u00faltimo llamado<em>\u00a0Aplicaciones<\/em>\u00a0hace referencia a la libertad de comercio, seg\u00fan la cual debe ser posible llegar a acuerdos libres, bajo el principio del propio inter\u00e9s, tanto del que compra como del que vende.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify; padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Luego de la muerte de su esposa, <em>\u201cinspiradora y autora\u201d<\/em> de\u00a0<em><strong>Sobre la libertad<\/strong>,<\/em>\u00a0como lo escribi\u00f3 el propio autor en la introducci\u00f3n del libro, <strong>Mill<\/strong> se traslad\u00f3 cerca de Avignon, Francia, donde estaba enterrada Taylor, y se consagr\u00f3 a la escritura. Muri\u00f3 el 8 de mayo de 1873, dejando entre su legado obras tan importantes como\u00a0<em>Pensamientos sobre la reforma parlamentaria<\/em>\u00a0(1861),\u00a0<em>El utilitarismo\u00a0<\/em>(1863),\u00a0<em>La esclavitud de las mujeres<\/em>\u00a0(1869),\u00a0<em>Autobiograf\u00eda<\/em>\u00a0(1873) y\u00a0<em>Tres ensayos sobre la Religi\u00f3n<\/em>\u00a0(1874).<\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<figure id=\"attachment_497\" aria-describedby=\"caption-attachment-497\" style=\"width: 555px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-497\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/Libertad_expresion_2_680x452.jpg\" alt=\"\" width=\"555\" height=\"369\" data-id=\"497\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/Libertad_expresion_2_680x452.jpg 680w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/Libertad_expresion_2_680x452-300x199.jpg 300w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/Libertad_expresion_2_680x452-678x452.jpg 678w\" sizes=\"auto, (max-width: 555px) 100vw, 555px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-497\" class=\"wp-caption-text\"><span style=\"color: #008000;\">\u00abCada uno es el guardi\u00e1n natural de su propia salud, sea f\u00edsica, mental o espiritual. La humanidad sale ganando m\u00e1s consintiendo que cada cual viva a su manera antes que oblig\u00e1ndose a vivir a la manera de los dem\u00e1s\u00bb (John Stuart Mill)<\/span><\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"padding-left: 40px; text-align: center;\" align=\"center\"><span style=\"color: #99cc00;\"><strong><span style=\"font-size: 24pt;\">***<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<h3 class=\"entry-title\" style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 36pt;\">John Stuart Mill: argumentos a favor de la libertad de expresi\u00f3n<\/span><\/h3>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<figure id=\"attachment_2233055\" aria-describedby=\"caption-attachment-2233055\" style=\"width: 678px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-2233055 size-mh-magazine-content\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/JOHN-STUART-MILL-678x381.jpg\" alt=\"\" width=\"678\" height=\"381\" data-id=\"2233055\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-2233055\" class=\"wp-caption-text\"><span style=\"color: #008000;\">\u00abConfiar la instrucci\u00f3n p\u00fablica al Estado constituye una perversa maquinaci\u00f3n tendiente a moldear la mente humana, de tal manera que no exista la menor diferencia de un individuo a otro; el molde a tal efecto utilizado es el m\u00e1s grato al r\u00e9gimen pol\u00edtico imperante, ya se trate de una monarqu\u00eda, una teocracia, una aristocracia, o bien a la opini\u00f3n p\u00fablica del momento; en la medida que tal cometido se realiza con acierto y eficacia, queda instalado un despotismo sobre la inteligencia de los hombres que m\u00e1s tarde, por natural evoluci\u00f3n, somete a su imperio el cuerpo mismo de la gente\u00bb.<\/span><\/figcaption><\/figure>\n<blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><em><strong><span style=\"color: #008000; font-size: 14pt;\">\u00abSobre la libertad\u00bb, el breve ensayo de John Stuart Mill (1806-1873) publicado en 1859, es a\u00fan hoy una gu\u00eda indispensable para entender qu\u00e9 es la libertad de expresi\u00f3n, su origen y sus l\u00edmites.<\/span><\/strong><\/em><\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"padding-left: 40px;\" align=\"center\">\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: justify; padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><em>Sobre la libertad<\/em>, el breve ensayo de <strong>John Stuart Mill<\/strong> (1806-1873) publicado en 1859, es aun hoy una gu\u00eda indispensable para entender qu\u00e9 es la libertad de expresi\u00f3n, su origen y sus l\u00edmites.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify; padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Antes de entrar en materia conviene recordar que la teor\u00eda sobre la libertad de <strong>Stuart Mill<\/strong> funciona solo con la democracia representativa, cuando desaparece la oposici\u00f3n entre gobernantes y gobernados, porque en teor\u00eda los gobernantes representan los intereses de los gobernados (v\u00e9ase el cap\u00edtulo dedicado a <strong>John Stuart Mill<\/strong> en <strong>Historia de la filosof\u00eda pol\u00edtica<\/strong> , p. 749 y ss.). Esa condici\u00f3n posibilita la libertad del individuo, pero no la garantiza. La ponen en peligro igualmente los grupos sociales dominantes que puedan surgir y el pueblo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify; padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">La teor\u00eda sobre la libertad del fil\u00f3sofo del utilitarismo parte del valor \u00faltimo del individuo y de su anhelo de felicidad, que a su vez son condici\u00f3n del progreso social. Para avanzar hacia esa doble meta (felicidad y progreso social), cada individuo, grupo de individuos, el <strong>Gobierno<\/strong> y el pueblo no han de inmiscuirse ni en el pensamiento ni en la expresi\u00f3n ni en la acci\u00f3n de cada cual. Este es su\u00a0principio b\u00e1sico de la libertad.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify; padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Al aplicarlo de forma pr\u00e1ctica, <strong>Stuart Mill<\/strong> reconoce que aunque el\u00a0pensamiento\u00a0debe ser absolutamente libre, se ha de limitar\u00a0la libertad de acci\u00f3n de los individuos para impedir da\u00f1os al pr\u00f3jimo. Su libro Sobre la libertad <em>\u00a0<\/em>es un intento de plasmar este compromiso.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify; padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El enfoque de <strong>Stuart Mill<\/strong> al problema de los\u00a0l\u00edmites\u00a0\u2013si los hay\u2013<strong>\u00a0a la libertad de expresi\u00f3n\u00a0p\u00fablica en la sociedad<\/strong>\u00a0presupone un p\u00fablico capaz de argumentar civilizadamente. Mientras la discusi\u00f3n siga siendo discusi\u00f3n, ha de permitirse la libertad absoluta, pero cuando se pasa de la palabra a los hechos, puede haber l\u00edmites (l\u00e9ase el ejemplo del\u00a0comerciante en trigos\u00a0que pone el mismo <strong>Stuart Mill<\/strong>, citado aqu\u00ed en este art\u00edculo, una especie de escrache de su \u00e9poca). Las circunstancias<strong>,<\/strong>\u00a0por lo tanto, tambi\u00e9n cuentan a la hora de imponer l\u00edmites a la libertad. Pero <strong>Stuart Mill<\/strong> hila muy fino y ofrece razones para impedir que esas restricciones no abran la puerta a prohibiciones generales a la libertad de acci\u00f3n. Para<strong> Stuart Mill<\/strong> hasta el da\u00f1arse a s\u00ed mismo, si se es un individuo maduro, no da derecho a la intervenci\u00f3n del <strong>Gobierno<\/strong>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify; padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Veamos a continuaci\u00f3n con palabras del pensador brit\u00e1nico lo expuesto anteriormente. Las citas est\u00e1n tomadas de\u00a0<strong>John Stuart Mill,<\/strong>\u00a0<strong><em>Sobre la libertad<\/em>,\u00a0Madrid, Alianza editorial<\/strong>, 2017 (pr\u00f3logo de <strong>Isaiah Berlin<\/strong>); los ep\u00edgrafes son a\u00f1adido nuestro para facilitar la lectura.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<figure id=\"attachment_2233058\" aria-describedby=\"caption-attachment-2233058\" style=\"width: 280px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-2233058\" title=\"John Stuart Mill, \u00abSobre la libertad\u00bb, Madrid, Alianza editorial, 2017 (con pr\u00f3logo de Isaiah Berlin)\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/Sobre-la-libertad.jpg\" alt=\"\" width=\"280\" height=\"434\" data-id=\"2233058\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/Sobre-la-libertad.jpg 200w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/Sobre-la-libertad-194x300.jpg 194w\" sizes=\"auto, (max-width: 280px) 100vw, 280px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-2233058\" class=\"wp-caption-text\"><span style=\"color: #008000;\">\u00abHasta hoy las m\u00e1quinas no han abreviado una hora el trabajo de un solo ser humano\u00bb.<\/span><\/figcaption><\/figure>\n<h5 style=\"text-align: justify; padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>El progreso como condici\u00f3n de libertad<\/strong><\/span><\/h5>\n<p style=\"text-align: justify; padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><em>\u201cEl objeto de este ensayo no es el llamado libre arbitrio, sino la libertad social o civil, es decir, la naturaleza y los l\u00edmites del poder que puede ejercer leg\u00edtimamente la sociedad sobre el individuo\u201d<\/em> (p. 67).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify; padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u201c<em>Lleg\u00f3 un momento [\u2026] en el progreso de los negocios humanos, en el que los hombres cesaron de considerar como una necesidad natural que sus gobernantes fuesen un poder independiente, con un inter\u00e9s opuesto al suyo<\/em>\u201d (p. 69).<\/span><\/p>\n<h5 style=\"text-align: justify; padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Clases dominantes y libertad<\/strong><\/span><\/h5>\n<p style=\"text-align: justify; padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><em>\u201cDondequiera que hay una clase dominante, una gran parte de la moralidad del pa\u00eds emana de sus intereses y de sus sentimientos de clase superior\u201d<\/em> (p. 75).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify; padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><em>\u201cDonde una clase, en otro tiempo dominante, ha perdido su predominio, o bien donde este predominio se ha hecho impopular, los sentimientos morales que prevalecen est\u00e1n impregnados de un impaciente disgusto contra la superioridad\u201d<\/em> (p. 75).<\/span><\/p>\n<h5 style=\"text-align: justify; padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Libertad de conciencia, religiosa y de expresi\u00f3n<\/strong><\/span><\/h5>\n<p style=\"text-align: justify; padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u201c<em>Los grandes escritores a los cuales debe el mundo la libertad religiosa que posee han afirmado la libertad de conciencia como un derecho inviolable y han negado, absolutamente, que un ser humano pueda ser responsable ante otros por su creencia religiosa<\/em>\u201d (p. 77).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify; padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><em>\u201cNadie puede ser obligado justificadamente a realizar o no realizar determinados actos, porque eso fuera mejor para \u00e9l, porque le har\u00eda feliz, porque, en opini\u00f3n de los dem\u00e1s, hacerlo ser\u00eda m\u00e1s acertado o m\u00e1s justo [\u2026]. Para justificar esto ser\u00eda preciso pensar que la conducta de la que se trata de disuadirle produc\u00eda un perjuicio a alg\u00fan otro. La \u00fanica parte de la conducta de cada uno por la que \u00e9l es responsable ante la sociedad es la que se refiere a los dem\u00e1s. En la parte que le concierne meramente a \u00e9l, su independencia es, de derecho, absoluta. Sobre s\u00ed mismo, sobre su cuerpo y esp\u00edritu, el individuo es soberano<\/em>\u201d (p. 80).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify; padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u201c<em>La libertad humana comprende, primero, el dominio interno de la conciencia; exigiendo la libertad de conciencia en el m\u00e1s compresivo de sus sentidos; la libertad de pensar y sentir; la m\u00e1s absoluta libertad de pensamiento y sentimiento sobre todas las materias, pr\u00e1cticas o especulativas, cient\u00edficas, morales o teol\u00f3gicas. La libertad de expresar y publicar las opiniones puede parecer que cae bajo un principio diferente por pertenecer a esa parte de la conducta de un individuo que se relaciona con los dem\u00e1s; pero teniendo casi tanta importancia como la misma libertad de pensamiento y descansando en gran parte sobre las mismas razones, es pr\u00e1cticamente inseparable de ella\u201d<\/em> (pp. 83-84).<\/span><\/p>\n<h5 style=\"text-align: justify; padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Libertad de asociaci\u00f3n e individuo<\/strong><\/span><\/h5>\n<p style=\"text-align: justify; padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><em>\u201cDe esta libertad de cada individuo se desprende la libertad, dentro de los mismos l\u00edmites, de asociaci\u00f3n entre individuos: libertad de reunirse para todos los fines que no sean perjudicar a los dem\u00e1s; y en el supuesto de que las personas que se asocian sean mayores de edad y no vayan forzadas ni enga\u00f1adas\u201d<\/em> (p. 84).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify; padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><em>\u201cLa tendencia de todos los cambios que tienen lugar en el mundo es a fortalecer la sociedad y disminuir el poder del individuo\u201d<\/em> (p. 86).<\/span><\/p>\n<h5 style=\"text-align: justify; padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Libertad e inmoralidad<\/strong><\/span><\/h5>\n<p style=\"text-align: justify; padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><em>\u201cDebe existir la m\u00e1s completa libertad para profesar y discutir, como materia de convicci\u00f3n \u00e9tica, toda doctrina, por inmoral que pueda ser considerada\u201d<\/em> (p. 90).<\/span><\/p>\n<h5 style=\"text-align: justify; padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Libertad de expresi\u00f3n como combate del error<\/strong><\/span><\/h5>\n<p style=\"text-align: justify; padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><em>\u201cLa peculiaridad del mal que consiste en impedir la expresi\u00f3n de una opini\u00f3n es que se comete un robo a la raza humana; a la posterioridad tanto como a la generaci\u00f3n actual; a aquellos que disienten de esa opini\u00f3n, m\u00e1s todav\u00eda que a aquellos que participan en ella. Si la opini\u00f3n es verdadera se les priva de la oportunidad de cambiar el error por la verdad; y si err\u00f3nea, pierden lo que es un beneficio no menos importante: la m\u00e1s clara percepci\u00f3n y la impresi\u00f3n m\u00e1s viva de la verdad, producida por su colisi\u00f3n con el error\u201d<\/em> (p. 91).<\/span><\/p>\n<h5 style=\"text-align: justify; padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Libertad de expresi\u00f3n, refutaci\u00f3n e infalibilidad<\/strong><\/span><\/h5>\n<p style=\"text-align: justify; padding-left: 40px;\"><em><span style=\"font-size: 14pt;\">\u201cNegarse a o\u00edr una opini\u00f3n, porque se est\u00e1 seguro de que es falsa, equivale a afirmar que la verdad que se posee es la verdad\u00a0absoluta. Toda negativa a una discusi\u00f3n implica una presunci\u00f3n de infalibilidad\u201d (p. 92).<\/span><\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify; padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><em>\u201cExiste la m\u00e1s grande diferencia entre presumir que una opini\u00f3n es verdadera, porque oportunamente no ha sido refutada, y suponer que es verdadera a fin de no permitir su refutaci\u00f3n. La libertad completa de contradecir y desaprobar una opini\u00f3n es la condici\u00f3n misma que nos justifica cuando la suponemos verdadera a los fines de la acci\u00f3n; y por ning\u00fan otro procedimiento puede el hombre llegar a tener la seguridad racional de estar en lo cierto\u201d<\/em> (p. 95).<\/span><\/p>\n<h5 style=\"text-align: justify; padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Necesidad de la discusi\u00f3n y de la interpretaci\u00f3n de hechos<\/strong><\/span><\/h5>\n<p style=\"text-align: justify; padding-left: 40px;\"><em><span style=\"font-size: 14pt;\">\u201cEl hombre es capaz de rectificar sus equivocaciones por medio de la discusi\u00f3n y la experiencia. No solo por la experiencia; es necesaria la discusi\u00f3n para mostrar c\u00f3mo debe ser interpretada la experiencia\u201d (p. 96).<\/span><\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify; padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><em>\u201cMuy pocos hechos son capaces de decirnos su propia historia sin necesitar comentarios que pongan de manifiesto su sentido\u201d<\/em> (p. 96).<\/span><\/p>\n<h5 style=\"text-align: justify; padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Libertad de expresi\u00f3n y esp\u00edritu abierto<\/strong><\/span><\/h5>\n<p style=\"text-align: justify; padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><em>\u201c\u00bfPor qu\u00e9 se llega a tener verdadera confianza en el juicio de una persona? Porque ha tenido abierto su esp\u00edritu a la cr\u00edtica de sus opiniones y de su conducta; porque su costumbre ha sido o\u00edr todo cuanto se haya podido decir contra \u00e9l, aprovechando todo lo que era justo, y explic\u00e1ndose a s\u00ed mismo, y cuando hab\u00eda ocasi\u00f3n a los dem\u00e1s, la falsedad de aquello que era falso, porque se ha percatado de que la \u00fanica manera que tiene el hombre de acercase al total conocimiento de un objeto es oyendo lo que pueda ser dicho de \u00e9l por personas de todas las opiniones, y estudiando todos los modos de que puede ser considerado por los diferentes caracteres de esp\u00edritu\u201d<\/em> (pp. 96-97).<\/span><\/p>\n<h5 style=\"text-align: justify; padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Libertad de expresi\u00f3n y el abogado del diablo<\/strong><\/span><\/h5>\n<p style=\"text-align: justify; padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><em>\u201cLa m\u00e1s intolerante de las iglesias, la<\/em> <strong>Iglesia<\/strong> cat\u00f3lica romana, hasta en la canonizaci\u00f3n de un santo admite y oye pacientemente a un \u2018abogado del diablo\u2019\u201d (p. 97).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify; padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u201cLas creencias en las que mayor confianza depositamos no tienen m\u00e1s salvaguardia para mantenerse que una permanente invitaci\u00f3n a todo el mundo para que pruebe su carencia de fundamento\u201d (p. 98).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify; padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u201cTener por cierta una proposici\u00f3n mientras haya alguien que negar\u00eda su certidumbre si se le permitiera, pero que no se le permite, es afirmar que nosotros mismos y aquellos que piensan como nosotros somos los jueces de la certidumbre y jueces sin o\u00edr a la parte contraria\u201d (p. 98).<\/span><\/p>\n<h5 style=\"text-align: justify; padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Libertad de expresi\u00f3n e infalibilidad<\/strong><\/span><\/h5>\n<p style=\"text-align: justify; padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><em>\u201cNo es el sentirse seguro de una doctrina (sea ella cual sea) lo que llamo yo una presunci\u00f3n de infalibilidad. Esta consiste en tratar de decidir la cuesti\u00f3n\u00a0para los dem\u00e1s, sin permitirles o\u00edr lo que pueda alegarse por la parte contraria\u201d<\/em> (p. 101).<\/span><\/p>\n<h5 style=\"text-align: justify; padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Libertad de expresi\u00f3n, S\u00f3crates y Jesucristo<\/strong><\/span><\/h5>\n<p style=\"text-align: justify; padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><em>\u201cDif\u00edcilmente ser\u00e1 excesiva la frecuencia con que se recuerde a la humanidad que existi\u00f3 en tiempos un hombre llamado S\u00f3crates, entre el cual y las autoridades legales, con la opini\u00f3n p\u00fablica de su tiempo, tuvo lugar una colisi\u00f3n memorable\u201d<\/em> (p. 102).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify; padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><em>\u201cPasemos al \u00fanico ejemplo de iniquidad judicial de que puede hacerse menci\u00f3n despu\u00e9s de la condena de S\u00f3crates, sin que sea cometer un anticl\u00edmax: el que tuvo lugar en el <strong>Calvario<\/strong> hace poco m\u00e1s de mil ochocientos a\u00f1os [\u2026], fue ignominiosamente muerto, \u00bfcomo qu\u00e9? Como un blasfemo\u201d<\/em> (p. 103).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify; padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u201cLa mayor\u00eda de los que ahora se estremecen ante esta conducta hubieran procedido exactamente igual si hubieran nacido jud\u00edos y en aquel tiempo\u201d (p. 104).<\/span><\/p>\n<h5 style=\"text-align: justify; padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Libertad como medio de luchar contra la rutina<\/strong><\/span><\/h5>\n<p style=\"text-align: justify; padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><em>\u201cLa verdad gana m\u00e1s por los errores del hombre que, con el estudio y la preparaci\u00f3n debidos, piensa por su cuenta, que con las opiniones verdaderas de quien solo las mantiene por no tomarse la molestia de pensar\u201d<\/em> (p. 116).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify; padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u201c<em>Por poco dispuesta que se halle una persona a admitir la falsedad de opiniones fuertemente arraigadas en su esp\u00edritu, debe pensar que por muy verdaderas que sean, ser\u00e1n tenidas por dogmas muertos y no por verdades vivas, mientras no puedan ser total, frecuente y libremente discutidas\u201d<\/em> (p. 118).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify; padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><em>\u201cSi el cultivo de nuestro entendimiento consiste, con preferencia, en algo, es seguramente en averiguar los fundamentos de nuestras propias opiniones\u201d<\/em> (p. 119).<\/span><\/p>\n<h5 style=\"text-align: justify; padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Libertad de expresi\u00f3n y las matem\u00e1ticas<\/strong><\/span><\/h5>\n<p style=\"text-align: justify; padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><em>\u201cLo peculiar de la evidencia de las verdades matem\u00e1ticas es que todos los argumentos est\u00e1n de un lado. No hay objeciones ni r\u00e9plicas a las objeciones. Pero en todo asunto sobre el que es posible la diferencia de opiniones, la verdad depende de la conservaci\u00f3n de un equilibrio entre dos sistemas de razones contradictorias\u201d<\/em> (pp. 119-120).<\/span><\/p>\n<h5 style=\"text-align: justify; padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Libertad y escuchar al contrario: el ejemplo de Cicer\u00f3n<\/strong><\/span><\/h5>\n<p style=\"text-align: justify; padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><em>\u201cEs sabido que el orador m\u00e1s grande de la Antig\u00fcedad (con una sola excepci\u00f3n) estudiaba siempre el caso de su adversario con tanta o mayor atenci\u00f3n que el suyo propio. Lo que Cicer\u00f3n practicaba con vista a los \u00e9xitos forenses debe ser imitado por todos los que estudien un asunto con el fin de llegar a la verdad\u201d<\/em> (p. 120).<\/span><\/p>\n<h5 style=\"text-align: justify; padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Libertad y verdades incontestables: de nuevo el progreso<\/strong><\/span><\/h5>\n<p style=\"text-align: justify; padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><em>\u201cA medida que la humanidad progresa, va constantemente creciendo el n\u00famero de doctrinas que dejan de ser objeto de discusi\u00f3n o de duda; y el bienestar de la humanidad casi puede medirse por el n\u00famero y gravedad de las verdades que han conseguido llegar a ser incontestables\u201d<\/em> (p. 131).<\/span><\/p>\n<h5 style=\"text-align: justify; padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Libertad y esp\u00edritu conciliador: contra el sectarismo<\/strong><\/span><\/h5>\n<p style=\"text-align: justify; padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><em>\u201cLa verdad, en los grandes intereses pr\u00e1cticos de la vida, es tanto una cuesti\u00f3n de conciliar y combinar contrarios, que muy pocos tienen inteligencia suficientemente capaz e imparcial para hacer un ajuste aproximadamente correcto, y tiene que ser conseguido por el duro procedimiento de una lucha entre combatientes peleando bajo banderas hostiles\u201d<\/em> (p. 137).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify; padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><em>\u201cReconozco que la tendencia de todas las opiniones a hacerse sectarias no se cura por la m\u00e1s libre discusi\u00f3n, sino que frecuentemente crece y se exacerba con ella, porque la verdad que debi\u00f3 ser, pero no fue vista, es rechazada con la mayor violencia porque se la ve proclamada por personas consideradas como adversarios\u201d<\/em> (p. 143).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify; padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><em>\u201cUna opini\u00f3n, aunque reducida al silencio, puede ser verdadera. Negar esto es aceptar nuestra propia infalibilidad\u201d<\/em> (p. 144).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify; padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><em>\u201cComo la opini\u00f3n general o prevaleciente sobre cualquier asunto rara vez o nunca es toda la verdad, solo por la colisi\u00f3n de opiniones adversas tiene alguna probabilidad de ser reconocida la verdad entera\u201d<\/em> (p. 144).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify; padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><em>\u201cAunque la opini\u00f3n admitida fuera no solo verdadera, sino toda la verdad, a menos que pueda ser y sea vigorosa y lealmente discutida, ser\u00e1 sostenida por los m\u00e1s de los que la admitan como un prejuicio, con poca comprensi\u00f3n o sentido de sus fundamentos sociales.\u201d<\/em> (p. 144).<\/span><\/p>\n<h5 style=\"text-align: justify; padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>L\u00edmites a la libertad de expresi\u00f3n: temple y lealtad<\/strong><\/span><\/h5>\n<p style=\"text-align: justify; padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u201cMucho se puede decir respecto a la imposibilidad de fijar d\u00f3nde estos supuestos l\u00edmites a la libertad de expresi\u00f3n [l\u00edmites que ha citado antes: que todas las opiniones deben ser templadas y no vayan m\u00e1s all\u00e1 de los l\u00edmites de una discusi\u00f3n leal] deben colocarse; pues si el criterio es que no se ofenda a aquellos cuyas opiniones se atacan, pienso que la experiencia atestigua que esta ofensa se produce siempre que el ataque es poderoso\u201d (p. 145).<\/span><\/p>\n<h5 style=\"text-align: justify; padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Libertad de expresi\u00f3n y manipulaci\u00f3n<\/strong><\/span><\/h5>\n<p style=\"text-align: justify; padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><em>\u201cIndudablemente la manera de afirmar una opini\u00f3n, aunque sea verdadera, puede ser muy objetable y merecer justamente una severa censura. Pero las principales ofensa de esta especie son tales que, salvo confesiones accidentales, no pueden ser demostradas. La m\u00e1s grave entre ellas es arg\u00fcir sof\u00edsticamente, suprimir hechos o argumentos, exponer inexactamente los elementos del caso o desnaturalizar la opini\u00f3n contraria\u201d<\/em> (p. 145).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify; padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><em>\u201cRespecto a lo que com\u00fanmente se entiende por una discusi\u00f3n intemperante, especialmente la invectiva, el sarcasmo, el personalismo y cosas an\u00e1logas, su denuncia atraer\u00e1 m\u00e1s simpat\u00eda si se propusiera siempre su prohibici\u00f3n para ambas partes; pero solo se desea restringir su empleo contra la opini\u00f3n prevaleciente\u201d<\/em> (pp. 145-146).<\/span><\/p>\n<h5 style=\"text-align: justify; padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Libertad y estigmatizaci\u00f3n del contrario<\/strong><\/span><\/h5>\n<p style=\"text-align: justify; padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u201c<em>La peor ofensa de esta especie que puede ser cometida consiste en estigmatizar a los que sostienen la opini\u00f3n contraria como hombre malos e inmorales.\u201d<\/em> (p. 146).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify; padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u201c<em>En general, las opiniones contrarias a las com\u00fanmente admitidas solo pueden lograr ser escuchadas mediante una estudiada moderaci\u00f3n de lenguaje y evitando lo m\u00e1s cuidadosamente posible toda ofensa in\u00fatil, sin que puedan desviarse en lo m\u00e1s m\u00ednimo de esta l\u00ednea de conducta, sin perder terreno, en tanto que el insulto desmesurado empleado por parte de la opini\u00f3n prevaleciente desv\u00eda al pueblo de profesar las opiniones contrarias y de o\u00edr a aquellos que las profesan\u201d<\/em> (pp. 146-147).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify; padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><em>\u201cSea cualquiera la parte del argumento en que se coloque, debe ser condenado todo aquel en cuya requisitoria se manifiestan la mala fe, la maldad, el fanatismo o la intolerancia\u201d<\/em> (p. 147).<\/span><\/p>\n<h5 style=\"text-align: justify; padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Libertad de expresi\u00f3n y de acci\u00f3n: el comerciante en trigos<\/strong><\/span><\/h5>\n<p style=\"text-align: justify; padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u201c<em>Nadie pretende que las acciones sean tan libres como las opiniones. Por el contrario, hasta las opiniones pierden su inmunidad cuando las circunstancias en las cuales son expresadas hacen de esta expresi\u00f3n una instigaci\u00f3n positiva a alguna acci\u00f3n perjudicial\u201d<\/em> (p. 148).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify; padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u201cLa opini\u00f3n de que los negociantes en trigo son los que matan de hambre a los pobres, o que la propiedad privada es un robo, no debe ser estorbada cuando circula simplemente a trav\u00e9s de la prensa, pero puede justamente incurrir en un castigo cuando se expresa oralmente ante una multitud excitada reunida delante de la casa de un comerciante en trigos\u00bb\u00a0(pp. 148-149).<\/span><\/p>\n<h5 style=\"text-align: justify; padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>La diversidad como bien<\/strong><\/span><\/h5>\n<p style=\"text-align: justify; padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><em>\u201cQue los hombres no son infalibles; que sus verdades, en la mayor parte, no son m\u00e1s que verdades a medias; que la unanimidad de opini\u00f3n no es deseable, a menos que resulte de la m\u00e1s completa y libre comparaci\u00f3n de opiniones opuestas y que la diversidad no es un mal, sino un bien, hasta que la humanidad sea mucho m\u00e1s capaz de lo que es al presente de reconocer todos los aspectos de la verdad, son principios aplicables a la manera de obrar de los hombres, tanto como sus opiniones\u201d<\/em> (p. 149).<\/span><\/p>\n<h5 style=\"text-align: justify; padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Libertad y formaci\u00f3n del car\u00e1cter<\/strong><\/span><\/h5>\n<p style=\"text-align: justify; padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><em>\u201cSe dice que una persona tiene car\u00e1cter cuando sus deseos e impulsos son suyos propios, es decir, son la expresi\u00f3n de su propia naturaleza, desarrollada y modificada por su propia cultura\u201d<\/em> (p. 156).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify; padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><em>\u201cTodo lo que aniquila la individualidad es despotismo, cualquiera que sea el nombre con que se le designe, y tanto si pretende imponer la voluntad de Dios o las disposiciones de los hombres\u201d<\/em> (p. 161).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify; padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><em>\u201cCon tal de que una persona posea una razonable cantidad de sentido com\u00fan y de experiencia, su propio modo de arreglar su existencia es el mejor, no porque sea el mejor en s\u00ed, sino por ser el suyo\u201d<\/em> (p. 167).<\/span><\/p>\n<h5 style=\"text-align: justify; padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Libertad, mayor\u00eda musulmana y comer carne de cerdo<\/strong><\/span><\/h5>\n<p style=\"text-align: justify; padding-left: 40px;\"><em><span style=\"font-size: 14pt;\">\u201cSuponed ahora que en un pueblo cuya mayor\u00eda estuviera compuesta de musulmanes, insistiera esta mayor\u00eda en prohibir comer carne de cerdo dentro de los l\u00edmites de su territorio, lo que no ser\u00eda nada nuevo en los pa\u00edses mahometanos.<\/span><\/em><br \/>\n<span style=\"font-size: 14pt;\"><em>\u2018\u00bfSer\u00eda este un ejercicio leg\u00edtimo de la autoridad moral de la opini\u00f3n p\u00fablica? [\u2026]. Pudo en su origen ser religiosa, pero no puede ser una persecuci\u00f3n por causa religiosa en cuanto ninguna religi\u00f3n obliga a comer cerdo. El \u00fanico fundamento s\u00f3lido para condenarla ser\u00eda que el p\u00fablico no tiene por qu\u00e9 intervenir en los gustos personales ni en los intereses propios de los individuos\u201d<\/em> (p. 195).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify; padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><em>\u201cA menos que estemos dispuestos a adoptar la l\u00f3gica de los perseguidores y decir que nosotros podemos perseguir a otros porque acertamos y ellos no pueden perseguirnos a nosotros porque yerran, debemos cuidar de no admitir un principio de cuya aplicaci\u00f3n nosotros mismos tengamos que resentirnos como de una gran injusticia\u201d<\/em> (p. 196).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">\u00a0<\/p>\n<figure id=\"attachment_2233052\" aria-describedby=\"caption-attachment-2233052\" style=\"width: 555px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-2233052\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/imagen.jpg\" alt=\"\" width=\"555\" height=\"278\" data-id=\"2233052\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/imagen.jpg 800w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/imagen-300x150.jpg 300w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/imagen-768x384.jpg 768w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/imagen-610x305.jpg 610w\" sizes=\"auto, (max-width: 555px) 100vw, 555px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-2233052\" class=\"wp-caption-text\"><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2020\/08\/17\/mis-inclinaciones-y-principios-escepticos-por-david-hume-2\/\">David Hume<\/a> y <a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2021\/08\/11\/discurso-sobre-la-libertad-de-los-antiguos-comparada-con-la-de-los-modernos-por-benjamin-constant\/\">Benjamin Constant<\/a><\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"color: #008000; font-size: 18pt;\">*******<\/span><\/strong><\/p>\n<blockquote class=\"wp-embedded-content\" data-secret=\"vhp5KvDaY0\"><p><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2021\/12\/22\/prohibido-prohibir-john-stuart-mill\/\">PROHIBIDO PROHIBIR: INTRODUCCI\u00d3N A \u00abSobre la Libertad\u00bb, de John Stuart Mill<\/a><\/p><\/blockquote>\n<p><iframe loading=\"lazy\" class=\"wp-embedded-content\" sandbox=\"allow-scripts\" security=\"restricted\" style=\"position: absolute; visibility: hidden;\" title=\"\u00abPROHIBIDO PROHIBIR: INTRODUCCI\u00d3N A \u00abSobre la Libertad\u00bb, de John Stuart Mill\u00bb \u2014 Punto Cr\u00edtico Derechos Humanos\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2021\/12\/22\/prohibido-prohibir-john-stuart-mill\/embed\/#?secret=qYQsHrCxuC#?secret=vhp5KvDaY0\" data-secret=\"vhp5KvDaY0\" width=\"500\" height=\"282\" frameborder=\"0\" marginwidth=\"0\" marginheight=\"0\" scrolling=\"no\"><\/iframe><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/author\/punto-critico\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"smush-detected-img smush-image-1 aligncenter wp-image-9528\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/03\/Mosca_Punto_Cr%C3%ADtico_40.png\" alt=\"\" width=\"80\" height=\"80\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<div class=\"mh-excerpt\"><p>DESCARGA AQUI: LIBRO STUART MILL.-SOBRE LA LIBERTAD *** \u2018Sobre la libertad\u2019, de John Stuart Mill Por Sara Posada Isaacs y Andr\u00e9s Mej\u00eda Vergnaud &nbsp; La filosof\u00eda pol\u00edtica liberal, como hemos tenido oportunidad de ver en <a class=\"mh-excerpt-more\" href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2023\/04\/06\/sobre-la-libertad-de-john-stuart-mill-no-hay-mejor-prueba-del-progreso-de-la-civilizacion-que-el-progreso-del-poder-de-cooperacion\/\" title=\"\u00abSOBRE LA LIBERTAD\u00bb, de John Stuart Mill. \u00abNo hay mejor prueba del progreso de la civilizaci\u00f3n que el progreso del poder de cooperaci\u00f3n\u00bb.\">[&#8230;]<\/a><\/p>\n<\/div>","protected":false},"author":3,"featured_media":2233509,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[8],"tags":[193],"class_list":{"0":"post-2270627","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","7":"category-filosofia","8":"tag-john-stuart-mill"},"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2270627","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2270627"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2270627\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/media\/2233509"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2270627"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2270627"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2270627"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}