{"id":2270204,"date":"2023-03-28T00:05:13","date_gmt":"2023-03-27T22:05:13","guid":{"rendered":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/?p=2270204"},"modified":"2023-03-29T07:20:58","modified_gmt":"2023-03-29T05:20:58","slug":"la-primera-fuerza-que-gobierna-el-mundo-es-la-mentira-revel","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2023\/03\/28\/la-primera-fuerza-que-gobierna-el-mundo-es-la-mentira-revel\/","title":{"rendered":"LA PRIMERA FUERZA QUE GOBIERNA EL MUNDO ES LA MENTIRA: \u00abLas batallas de Jean-Francois Revel\u00bb, por Mario Vargas Llosa"},"content":{"rendered":"<h2 style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\">LA PRIMERA FUERZA QUE GOBIERNA EL MUNDO ES LA MENTIRA<\/span><\/h2>\n\n<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote>\n<h2 class=\"post-title\" style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 24pt;\">Tenemos un serio problema con la verdad<\/span><\/h2>\n<p class=\"post-subtitle\" style=\"text-align: center;\"><em><strong><span style=\"font-size: 14pt;\">Internet es ahora una inmensa llanura de datos donde verdad y conocimientos aparecen al mismo nivel que la supercher\u00eda y la propaganda<\/span><\/strong><\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Por\u00a0<a href=\"https:\/\/www.vozpopuli.com\/opinion\/tenemos-serio-problema-verdad.html\">Carlos Mart\u00ednez Gorriar\u00e1n<\/a>, 24 MARZO 2023<\/span><\/p>\n<figure id=\"attachment_2270206\" aria-describedby=\"caption-attachment-2270206\" style=\"width: 678px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-2270206 size-mh-magazine-content\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/clint-eastwood-harry-678x381.webp\" alt=\"LA PRIMERA FUERZA QUE GOBIERNA EL MUNDO ES LA MENTIRA\" width=\"678\" height=\"381\" data-id=\"2270206\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/clint-eastwood-harry-678x381.webp 678w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/clint-eastwood-harry-300x169.webp 300w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/clint-eastwood-harry-1024x576.webp 1024w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/clint-eastwood-harry-768x432.webp 768w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/clint-eastwood-harry-610x343.webp 610w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/clint-eastwood-harry.webp 1200w\" sizes=\"auto, (max-width: 678px) 100vw, 678px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-2270206\" class=\"wp-caption-text\"><span style=\"color: #008000;\">Fotograma de Clint Eastwood en &#8216;Harry el sucio&#8217; &#8211; Europa Press<\/span><\/figcaption><\/figure>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Tenemos un serio problema con la verdad, porque ha sido secuestrada y desaparecida del mapa. No una verdad en particular, esta o aquella, sino\u00a0<em>la verdad como concepto<\/em>. El avance de la mentira sist\u00e9mica inunda la pol\u00edtica, econom\u00eda, periodismo, cultura e ideolog\u00edas, e incluso afecta a la ciencia y la filosof\u00eda, reprimidas por\u00a0<em>la cultura de la cancelaci\u00f3n<\/em>\u00a0que proh\u00edbe preguntas inc\u00f3modas. Es una consecuencia del eclipse del concepto mismo de verdad, suplantada no solo por simples enga\u00f1os, sino por monstruosas fabulaciones interesadas. Ciertamente, no todas las sociedades toleran el mismo grado de mentira: la nuestra tiene inmensas tragaderas, como testimonia el caso\u00a0<strong>Pedro S\u00e1nchez<\/strong>, mientras que\u00a0<strong>Boris Johnson<\/strong>\u00a0puede ser expulsado del Parlamento por una mentirijilla sobre divertirse en fiestas prohibidas.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El problema es que la desaparici\u00f3n del concepto de verdad puede matar la democracia liberal. Es capaz de sobrevivir a la depresi\u00f3n econ\u00f3mica con empobrecimiento masivo (la de 1929 fue consecuencia, por cierto, de masivas mentiras financieras), a guerras y cat\u00e1strofes, pero es muy vulnerable a la cancelaci\u00f3n permanente de la verdad como saber opuesto a la mentira. La raz\u00f3n es que necesitamos\u00a0<em>saber<\/em>\u00a0<em>si algo es cierto o falso<\/em>\u00a0para actuar y elegir la mejor opci\u00f3n. Y cuando la diferencia desaparece, es imposible elegir bien y muere la libertad, que no es otra cosa que capacidad de elegir sabiendo. Por eso los gobiernos mentirosos por sistema representan la peor amenaza para cualquier instituci\u00f3n y sociedad.<\/span><\/p>\n<h3 class=\"has-text-align-left\" style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 18pt;\">La responsabilidad de los intelectuales<\/span><\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Si nada es verdad, mentir, enga\u00f1ar y estafar a diario a todos y en todo pasa a ser lo normal, pues todo se ha convertido en\u00a0<em>cuesti\u00f3n de opiniones<\/em>\u00a0y cada cual tiene la suya (c<em>omo el culo, seg\u00fan sentenciara un personaje de\u00a0<\/em><strong><em>Clint Eastwood<\/em>)<\/strong>.<\/span><\/p>\n<div id=\"content-intext-1\" style=\"text-align: justify;\">\n<div class=\"entry-content\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Veamos un caso famoso: cuando\u00a0<a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2022\/11\/23\/que-es-la-politica-por-hannah-arendt\/\"><strong>Hannah Arendt<\/strong><\/a>\u00a0volvi\u00f3 a su Alemania natal en 1949, descubri\u00f3 con asombro que muchos alemanes cultos rechazaban la verdad hist\u00f3rica del nazismo y el holocausto; seg\u00fan ellos, era\u00a0<em>una opini\u00f3n m\u00e1s entre otras iguales<\/em>, \u00bfy acaso los jud\u00edos no exageraban siempre sus desgracias? Si se presionaba a\u00a0<strong>Martin Heidegger\u00a0<\/strong>para que cantara la palinodia por su vergonzosa militancia nazi, el fil\u00f3sofo m\u00e1s admirado del siglo XX se escabull\u00eda arguyendo que tambi\u00e9n los sovi\u00e9ticos hac\u00edan cosas horribles en la Alemania ocupada y nadie protestaba. Es el sesgo que ahora llamamos\u00a0<em>negacionismo<\/em>\u00a0y\u00a0<em>relativismo<\/em>: no consiste s\u00f3lo en negar\u00a0<em>una<\/em> verdad, sino en disolver cualquier verdad en una sopa de opiniones iguales, privadas y oportunistas. <\/span><\/div>\n<div>\u00a0<\/div>\n<div class=\"entry-content\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Intelectuales, periodistas y profesores tenemos, como es obvio, una responsabilidad mayor que el resto en el combate de esta amenaza. En efecto, el negacionismo y relativismo intelectual de los alemanes de posguerra -y de muchos otros pa\u00edses- que alarm\u00f3 a\u00a0<\/span><strong style=\"font-size: 14pt;\">Arendt\u00a0<\/strong><span style=\"font-size: 14pt;\">y\u00a0<\/span><strong style=\"font-size: 14pt;\">Orwell\u00a0<\/strong><span style=\"font-size: 14pt;\">era el efecto de la previa demolici\u00f3n de la verdad racional que abri\u00f3 camino a los totalitarismos. El fen\u00f3meno tambi\u00e9n ceg\u00f3 a los intelectuales invitados a la URSS que, con escasas excepciones &#8211;<\/span><strong style=\"font-size: 14pt;\">Andr\u00e9 Gide, Bertrand Russell, Fernando de los R\u00edos<\/strong><span style=\"font-size: 14pt;\">-, volv\u00edan convencidos de haber visitado un r\u00e9gimen justo y progresista. La aniquilaci\u00f3n sangrienta de todo disidente y chivo expiatorio, la sustituci\u00f3n de la ciencia y el saber por la ideolog\u00eda totalitaria, dej\u00f3 de ser un hecho verdadero para convertirse en \u201copini\u00f3n\u201d anecd\u00f3tica. En fin, no es dif\u00edcil reconocer en ese clima de asfixia de la verdad bajo un tsunami de mentiras anticipaciones del momento presente.\u00a0<\/span><\/div>\n<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\">Nunca antes la fr\u00e1gil verdad hab\u00eda estado tan revuelta con monta\u00f1as t\u00f3xicas de desinformaci\u00f3n, bulos y mentiras descaradas<\/span><\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En 1988\u00a0<strong>Jean-Fran\u00e7ois Revel<\/strong>\u00a0public\u00f3 un memorable ensayo titulado\u00a0<strong><em>El conocimiento in\u00fatil<\/em><\/strong>, donde este intelectual y periodista liberal franc\u00e9s planteaba el problema de la estrecha dependencia de la democracia de la informaci\u00f3n verdadera y libre, y de la desalentadora facilidad con que triunfan la mentira, la manipulaci\u00f3n y el negacionismo. Revel se\u00f1alaba la paradoja de que esto ocurr\u00eda -contradiciendo el optimismo ilustrado de\u00a0<strong>Kant\u00a0<\/strong>y su \u201c\u00a1atr\u00e9vete a saber!\u201d- justo cuando la sociedad estaba m\u00e1s educada y ten\u00eda m\u00e1s acceso a informaci\u00f3n libre y de calidad que nunca antes. Pero todav\u00eda no hab\u00eda irrumpido internet, cambiando definitivamente las reglas del juego de conocer e informar y generando nuevos monstruos como la cultura de la cancelaci\u00f3n, impuesta por grup\u00fasculos fan\u00e1ticos bien instalados en el poder.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Internet proporciona acceso directo y f\u00e1cil a inmensas masas de informaci\u00f3n. Pero los efectos son todav\u00eda m\u00e1s extremos y contradictorios que en vida de Revel. La raz\u00f3n es que tampoco nunca antes la fr\u00e1gil verdad hab\u00eda estado tan revuelta con monta\u00f1as t\u00f3xicas de desinformaci\u00f3n, bulos y mentiras descaradas. Por eso emplear bien las inmensas posibilidades del universo digital exige m\u00e1s formaci\u00f3n cr\u00edtica que en el pasado, donde el propio sistema educativo o la organizaci\u00f3n de una biblioteca separaba la calidad y fiabilidad de la informaci\u00f3n, distinguiendo hechos de creencias y teor\u00edas de disparates. Sin embargo, esa indispensable jerarqu\u00eda est\u00e1 desapareciendo del sistema educativo, en buena parte por culpa de gur\u00fas y chamarileros que nos invitan, al estilo<strong>\u00a0Manuel Castells,<\/strong> a vaciar el cerebro de criterios y juicio para conectarnos al algoritmo, que decidir\u00e1 por nosotros a partir de la confusi\u00f3n estad\u00edstica de hechos con opiniones.\u00a0<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\">Lun\u00e1ticos, dictaduras, oligopolios y lobbies iliberales lo han colonizado para extender la desinformaci\u00f3n, la manipulaci\u00f3n y la intoxicaci\u00f3n masiva<\/span><\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En efecto, el algoritmo del buscador clasifica y jerarquiza la calidad de la informaci\u00f3n por el principio del\u00a0<em>clickbait<\/em>, el n\u00famero de visitas que tiene. Por ejemplo, cualquier buen an\u00e1lisis de la guerra de\u00a0<strong>Ucrania<\/strong>\u00a0quedar\u00e1 muy por debajo de los disparates del excoronel\u00a0<strong>Pedro Ba\u00f1os<\/strong>, generosamente divulgados por\u00a0<em>La nave del misterio<\/em>\u00a0de\u00a0<strong>Iker Jim\u00e9nez<\/strong>, donde la oscuridad, necedad e ignorancia son las marcas del genio perseguido.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Internet es ahora una inmensa llanura de datos donde verdad y conocimientos aparecen al mismo nivel que la supercher\u00eda y la propaganda. Lun\u00e1ticos, dictaduras, oligopolios y lobbies iliberales lo han colonizado para extender la desinformaci\u00f3n, la manipulaci\u00f3n y la intoxicaci\u00f3n masiva.\u00a0<strong>Las universidades occidentales se han pasado al\u00a0<em>clickbait\u00a0<\/em>populista<\/strong>\u00a0y ense\u00f1an que las diferencias entre las aberraciones\u00a0<em>queer\u00a0<\/em>o animalistas y la biolog\u00eda o la \u00e9tica son meras opiniones: de ah\u00ed salen las demenciales leyes sexuales de S\u00e1nchez y su banda.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En fin, el problema no es que ahora soportemos gobiernos y poderosos que mienten: eso ha sucedido siempre. Es m\u00e1s, <em><strong>la democracia se concibi\u00f3 confiando en que es m\u00e1s probable que muchos descubran deliberando qu\u00e9 es lo verdadero y mejor para todos en lugar de que decidan s\u00f3lo unos pocos y seg\u00fan sus intereses particulares<\/strong><\/em>. Pero\u00a0<strong>los conceptos mismos de verdad y mentira han sido marginados de la educaci\u00f3n<\/strong>, la comunicaci\u00f3n y la conversaci\u00f3n social, convirtiendo la democracia en dictadura de la opini\u00f3n m\u00e1s popular. El gran desaf\u00edo es volver a recuperarlos para restaurar los principios de la libertad.<\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-2270225 size-mh-magazine-content\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/REVEL-EL-PAIS-518x381.jpg\" alt=\"\" width=\"518\" height=\"381\" data-id=\"2270225\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/REVEL-EL-PAIS-518x381.jpg 518w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/REVEL-EL-PAIS-80x60.jpg 80w\" sizes=\"auto, (max-width: 518px) 100vw, 518px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 18pt;\"><strong><span style=\"color: #008000;\">*******<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<h2 class=\"cs-entry__title\" style=\"text-align: center;\" data-extra=\"ojg\"><span style=\"font-size: 24pt;\">Las batallas de Jean-Francois Revel<\/span><\/h2>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 18pt;\"><strong>\u201c<em>Todo poder es o se vuelve de derecha<\/em>.\u00a0S<em>\u00f3lo lo convierte en izquierda el control que se ejerce sobre aqu\u00e9l<\/em>\u201d<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 18pt;\"><strong>\u201cL<em>a gran batalla del final del siglo XX, aquella de la cual depende el resultado de todas las dem\u00e1s, es la batalla contra la censura<\/em>\u201d<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 18pt;\"><strong>Jean-Francois Revel<\/strong><\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<div class=\"metadata-white-bg\">\n<div class=\"cs-entry__post-meta\">\n<div class=\"cs-meta-author\" style=\"text-align: justify;\"><span class=\"cs-author autor-mario-vargas-llosa\" style=\"font-size: 14pt;\">Por Mario Vargas Llosa<\/span><\/div>\n<div class=\"cs-meta-date\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><a href=\"https:\/\/letraslibres.com\/revista-espana\/las-batallas-de-jean-francois-revel\/\">Letras Libres<\/a>, 31 octubre 2007<\/span><\/div>\n<div>\u00a0<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<figure id=\"attachment_2270214\" aria-describedby=\"caption-attachment-2270214\" style=\"width: 600px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Jean-Fran%C3%A7ois_Revel\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-2270214 size-mh-magazine-content\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/Jean-Francois-Revel.-600x381.jpg\" alt=\"\" width=\"600\" height=\"381\" data-id=\"2270214\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-2270214\" class=\"wp-caption-text\"><a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Jean-Fran%C3%A7ois_Revel\"><span style=\"color: #008000;\">Jean-Fran\u00e7ois Revel.<\/span><\/a><\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Una contribuci\u00f3n valiosa de la Francia contempor\u00e1nea, en el campo de las ideas, no han sido los estructuralistas ni los deconstruccionistas \u2013que oscurecieron la cr\u00edtica literaria hasta volverla poco menos que ilegible\u2013, ni los \u201c<em>nuevos<\/em> <em>fil\u00f3sofos<\/em>\u201d, m\u00e1s vistosos que consistentes, sino un periodista y ensayista pol\u00edtico: <strong>Jean-Fran\u00e7ois Revel (1924-2006)<\/strong>. Sus libros y art\u00edculos, sensatos e iconoclastas, originales e incisivos, resultan refrescantes dentro de los estereotipos, prejuicios y condicionamientos que asfixiaron el debate ideol\u00f3gico de nuestro tiempo. Por su independencia moral, su habilidad para percibir cu\u00e1ndo la teor\u00eda deja de expresar la vida y comienza a traicionarla, su coraje para enfrentarse a las modas intelectuales y su defensa sistem\u00e1tica de la libertad en todos los terrenos donde ella es amenazada o desnaturalizada, <strong>Revel<\/strong> hace pensar en un <strong>George Orwell<\/strong> de nuestros d\u00edas. Como el del ingl\u00e9s, su combate fue, tambi\u00e9n, bastante incomprendido y solitario.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Al igual que el autor de\u00a0<i>1984<\/i>, las cr\u00edticas m\u00e1s duras de <strong>Revel<\/strong> fueron disparadas hacia la izquierda y de ese lado recibi\u00f3 tambi\u00e9n los peores ataques. Es sabido que el odio m\u00e1s fuerte, en la vida pol\u00edtica, es el que despierta el pariente m\u00e1s cercano. Porque si alguien se ha ganado con justicia ese t\u00edtulo, hoy tan prostituido, de \u201c<em>progresista<\/em>\u201d en el campo intelectual fue \u00e9l, cuyo empe\u00f1o estuvo orientado a remover los clis\u00e9s y las rutinas mentales que imped\u00edan a las vanguardias pol\u00edticas contempor\u00e1neas entender cabalmente los problemas sociales y proponer para ellos soluciones que fueran a la vez radicales y posibles. Para llevar a cabo esta tarea de demolici\u00f3n, <strong>Revel<\/strong>, como <strong>Orwell<\/strong> en los a\u00f1os treinta, opt\u00f3 por una actitud relativamente sencilla, pero que pocos pensadores de izquierda de nuestros d\u00edas han practicado: <strong>el regreso a los hechos, la subordinaci\u00f3n de lo pensado a lo vivido<\/strong>. Decidir en funci\u00f3n de la experiencia concreta la validez de las teor\u00edas pol\u00edticas resulta hoy poco menos que revolucionario, pues la costumbre que ha cundido y que, sin duda, ha sido la r\u00e9mora mayor de la izquierda contempor\u00e1nea, es la opuesta: determinar a partir de la teor\u00eda la naturaleza de los hechos, lo que conduce generalmente a deformar \u00e9stos para que coincidan con aqu\u00e9lla. Nada m\u00e1s absurdo que creer que la verdad desciende de las ideas a las acciones humanas y no que son \u00e9stas las que nutren a aqu\u00e9llas con la verdad, pues el resultado de esa creencia es el divorcio de unas y otras y eso es todav\u00eda lo m\u00e1s caracter\u00edstico (<em>sobre todo en los pa\u00edses del llamado tercer mundo<\/em>) de las ideolog\u00edas de izquierda, que suelen impresionar, sobre todo, por su furiosa irrealidad.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Lo novedoso, en <strong>Revel<\/strong>, era que los hechos le interesaban m\u00e1s que las teor\u00edas y que nunca tuvo el menor empacho en refutarlas y negarlas si encontraba que no eran confirmadas por la realidad. Tiene que ser muy profunda la enajenaci\u00f3n pol\u00edtica en la que vivimos para que alguien que se limitaba a introducir el sentido com\u00fan en la reflexi\u00f3n sobre la vida social \u2013pues no es otra cosa obstinarse en someter las ideas a la prueba de fuego de la experiencia concreta\u2013 apareciera como un dinamitero intelectual.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Un ejemplo es el esc\u00e1ndalo que caus\u00f3\u00a0<i><strong>La tentaci\u00f3n totalitaria<\/strong>,\u00a0<\/i>en 1976, demostraci\u00f3n persuasiva \u2013con datos al alcance de todo el mundo pero que el mundo no se hab\u00eda tomado hasta entonces el trabajo de sopesar\u2013 de esta conclusi\u00f3n inesperada: que <strong>el principal obst\u00e1culo para el triunfo del socialismo en el planeta no era el capitalismo sino el comunismo<\/strong>. Adem\u00e1s de l\u00facido, se trataba de un libro estimulante, pues, pese a ser una cr\u00edtica despiadada de los pa\u00edses y partidos comunistas, no daba la sensaci\u00f3n de un ensayo reaccionario, a favor del inmovilismo, sino lo contrario: <em>un esfuerzo por reorientar en la buena direcci\u00f3n la lucha por el progreso de la justicia y la libertad en el mundo, un combate que se hab\u00eda apartado de su ruta y hab\u00eda olvidado sus fines m\u00e1s por deficiencias internas de la izquierda que por el poder\u00edo y habilidad del adversario<\/em>. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Muy parecido tambi\u00e9n en esto a <strong>Orwell<\/strong>, <strong>Revel<\/strong> alcanzaba sus momentos m\u00e1s sugestivos cuando se entregaba a una operaci\u00f3n que tiene algo de masoquista: <strong>la autocr\u00edtica de las taras y enfermedades que la izquierda dej\u00f3 prosperar en su seno hasta anquilosarse intelectualmente<\/strong>: su fascinaci\u00f3n por la dictadura, su ceguera frente a las ra\u00edces del totalitarismo, el complejo de inferioridad frente al partido comunista, su ineptitud para formular proyectos socialistas claramente distintos del modelo <em>estaliniano<\/em>. Pese a ciertas p\u00e1ginas pesimistas, el libro de <strong>Revel<\/strong> tra\u00eda un mensaje constructivo, en <em>su empe\u00f1o por presentar el reformismo como el camino m\u00e1s corto y transitable para lograr los objetivos sociales revolucionarios y en su defensa de la socialdemocracia como sistema que ha probado en los hechos ser capaz de desarrollar simult\u00e1neamente la justicia social y econ\u00f3mica y la democracia pol\u00edtica<\/em>. Es un libro que nos hizo bien leer en el Per\u00fa, en los setenta, pues apareci\u00f3 en momentos en que viv\u00edamos en carne propia algunos de los males cuyos mecanismos denunciaba. El r\u00e9gimen del <em>general<\/em> <strong>Velasco Alvarado<\/strong> acababa de estatizar la prensa diaria y suprimir toda tribuna cr\u00edtica en el pa\u00eds y, sin embargo, la izquierda internacional lo celebraba como progresista y justiciero. Eran los d\u00edas en que los exiliados pol\u00edticos peruanos \u2013apristas y populistas\u2013 se ve\u00edan prohibidos de presentar su caso en el <strong><em>Tribunal Russell<\/em> <\/strong>sobre violaci\u00f3n de derechos humanos en Am\u00e9rica Latina que se reuni\u00f3 en Roma, pues, seg\u00fan hicieron saber los organizadores, su situaci\u00f3n no pod\u00eda compararse a la de las v\u00edctimas de las dictaduras chilena y argentina: \u00bfacaso no era, el peruano, un r\u00e9gimen militar \u201c<em>progresista<\/em>\u201d?<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Al mismo tiempo que un socialdem\u00f3crata y un liberal, hab\u00eda en <strong>Revel<\/strong> un <em>libertario<\/em> que correg\u00eda y mejoraba a aqu\u00e9l, y ello se advierte sobre todo en\u00a0<strong><i>Ni Marx ni Jes\u00fas<\/i><\/strong>\u00a0(1970), un libro tan divertido como insolente y sagaz. Lo que all\u00ed sosten\u00eda, con ejemplos significativos, era sorprendente. Que las manifestaciones m\u00e1s importantes de rebeld\u00eda social e intelectual en el mundo contempor\u00e1neo se hab\u00edan producido al margen de los partidos pol\u00edticos de izquierda y no en los pa\u00edses socialistas sino en la ciudadela del capitalismo. <strong>La revoluci\u00f3n, esclerotizada en las naciones y partidos \u201c<em>revolucionarios<\/em>\u201d, est\u00e1 viva<\/strong>, dec\u00eda <strong>Revel<\/strong>, por obra de movimientos como el de los j\u00f3venes que en los pa\u00edses industrializados cuestionan de ra\u00edz instituciones que se cre\u00edan intocables \u2013la familia, el dinero, el poder, la moral\u2013 y por el despertar pol\u00edtico de las mujeres y de las minor\u00edas culturales y sexuales que luchan por hacer respetar sus derechos y deben para ello atacar los cimientos sobre los que funciona la vida social desde hace siglos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Tambi\u00e9n en lo que concierne al <strong>problema de la informaci\u00f3n<\/strong>, los an\u00e1lisis de <strong>Revel<\/strong> no pod\u00edan haber sido m\u00e1s oportunos. Cada d\u00eda tenemos pruebas flagrantes de que es cierta su afirmaci\u00f3n seg\u00fan la cual \u201c<strong><em>la gran batalla del final del siglo XX, aquella de la cual depende el resultado de todas las dem\u00e1s, es la batalla contra la censura<\/em><\/strong>\u201d. Cuando cesa la libertad para expresarse libremente, en el seno de una sociedad o de una instituci\u00f3n cualquiera, todo lo dem\u00e1s comienza a descomponerse. No s\u00f3lo desaparece la cr\u00edtica, sin la cual todo sistema u organismo social se tulle y corrompe, sino que esa deformaci\u00f3n es interiorizada por los individuos como una estrategia de supervivencia y, consecuentemente, todas las actividades (<em>salvo, tal vez, las estrictamente t\u00e9cnicas<\/em>) reflejan el mismo anquilosamiento. \u00c9sa es, en \u00faltimo t\u00e9rmino, sosten\u00eda <strong>Revel<\/strong>, la explicaci\u00f3n de la crisis de la izquierda en el mundo: haber perdido la pr\u00e1ctica de la libertad y no s\u00f3lo por culpa de la represi\u00f3n que le inflig\u00eda el adversario exterior sino por haber hecho suya la convicci\u00f3n suicida de que la eficacia es incompatible con aqu\u00e9lla. \u201c<strong><em>Todo poder es o se vuelve de derecha<\/em><\/strong> \u2013escrib\u00eda <strong>Revel<\/strong>\u2013. <strong>S<em>\u00f3lo lo convierte en izquierda el control que se ejerce sobre aqu\u00e9l<\/em><\/strong>.\u201d <strong>Y sin libertad no hay control<\/strong>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El libro de <strong>Jean-Fran\u00e7ois Revel<\/strong> que, despu\u00e9s de\u00a0<strong><i>La tentaci\u00f3n totalitaria<\/i><\/strong>, le dio m\u00e1s prestigio en todo el mundo fue\u00a0<i>C<strong>\u00f3mo terminan las democracias<\/strong>\u00a0<\/i>(1983). Lo le\u00ed en los intervalos de un congreso de periodistas en Cartagena, Colombia. Para escapar a las interrupciones, me refugiaba en la playa del hotel, bajo unos toldos que daban al lugar una apariencia beduina. Una tarde, alguien me dijo: \u201c<em>\u00bfEst\u00e1 usted leyendo a esa Casandra moderna<\/em>?<em>\u201d<\/em> Era un profesor de la <em>Universidad de Stanford<\/em>, que hab\u00eda le\u00eddo\u00a0<strong><i>Comment les d\u00e9mocraties finissent<\/i><\/strong>\u00a0hac\u00eda poco. \u201c<em>Qued\u00e9 tan deprimido que tuve pesadillas una semana<\/em>\u201d, a\u00f1adi\u00f3. \u201c<em>Pero es verdad que no hay manera de soltarlo<\/em>.\u201d<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">No, no la hay. Como cuando era escolar y le\u00eda a <strong>Verne<\/strong> y a <strong>Salgari<\/strong> en la clase de matem\u00e1ticas, pas\u00e9 buena parte de las sesiones de aquel congreso sumergido en las argumentaciones de <strong>Revel<\/strong>, disimulando el libro con copias de discursos. Continu\u00e9 ley\u00e9ndolo en el interminable vuelo trasatl\u00e1ntico que me llev\u00f3 a Londres. Lo termin\u00e9 cuando el avi\u00f3n tocaba tierra. Era una ma\u00f1ana soleada y el campo ingl\u00e9s, entre Heathrow y la ciudad, luc\u00eda m\u00e1s verde y civilizado que nunca. Llegar a Inglaterra me ha producido siempre una sensaci\u00f3n de paz y de confianza, de vida vivible, de poner los pies en un mundo en el que, a pesar de los problemas y crisis, un sustrato de armon\u00eda y solidaridad social permite que las instituciones funcionen y que conceptos como respeto a la ley, libertad individual, derechos humanos, tengan substancia y sentido. Era deprimente, en efecto. \u00bfEstaba, todo aquello, condenado a desaparecer en un futuro m\u00e1s o menos pr\u00f3ximo? \u00bfSer\u00eda la Inglaterra del futuro ese reino de la mentira y el horror que describi\u00f3 <strong>Orwell<\/strong> en\u00a0<i>1984<\/i>?<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El lector de\u00a0<strong><i>C\u00f3mo terminan las democracias<\/i><\/strong>\u00a0emerge de sus p\u00e1ginas con la impresi\u00f3n de que \u2013salvo un cambio tan radical como improbable en los pa\u00edses liberales\u2013 pronto se cerrar\u00e1 ese \u201c<em>breve par\u00e9ntesis<\/em>\u201d, terminar\u00e1 ese \u201c<em>accidente<\/em>\u201d que habr\u00e1 sido la democracia en la evoluci\u00f3n de la humanidad y que el pu\u00f1ado de pa\u00edses que degustaron sus frutos volver\u00e1n a confundirse con los que nunca salieron de la ignominia del despotismo que ha acompa\u00f1ado a los hombres desde los albores de la historia.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00bfUna Casandra moderna? <strong>Revel<\/strong>, panfletario en el alto sentido literario y moral que tiene el t\u00e9rmino en la cultura francesa, un heredero de esa tradici\u00f3n de polemistas e iconoclastas que encarnaron los enciclopedistas, escrib\u00eda con elegancia, razonaba con solidez y conservaba una curiosidad alerta por lo que ocurr\u00eda en el resto del mundo, algo que fue una caracter\u00edstica mayor de la vida intelectual en Francia y que, por desgracia, muchos intelectuales franceses contempor\u00e1neos parecen haber perdido. Sorprend\u00eda en este ensayo la exactitud de las referencias a Am\u00e9rica Latina, lo bien documentados que estaban los ejemplos de Venezuela, Per\u00fa, Rep\u00fablica Dominicana, Cuba y El Salvador. Todos los libros de <strong>Revel<\/strong> han sido heterodoxos, desde aquel que inaugur\u00f3 la serie\u00a0<i>\u2013<strong>\u00bfPara qu\u00e9 los fil\u00f3sofos?<\/strong><\/i>\u2013, devastadora cr\u00edtica a los entonces intocables existencialistas. Pero\u00a0<i><strong>C\u00f3mo terminan las democracias<\/strong>\u00a0<\/i>ten\u00eda, adem\u00e1s de fuerza persuasiva, iron\u00eda y agudos an\u00e1lisis, algo de que adolec\u00edan los otros: <strong>un pesimismo sobrecogedor<\/strong>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><em>La tesis del libro era que el comunismo sovi\u00e9tico hab\u00eda ganado pr\u00e1cticamente la guerra al Occidente democr\u00e1tico, destruy\u00e9ndolo psicol\u00f3gica y moralmente, mediante la infiltraci\u00f3n de bacterias nocivas que, luego de paralizarlo, precipitar\u00edan su ca\u00edda como una fruta madura<\/em>. La responsabilidad de este proceso estaba, seg\u00fan <strong>Revel<\/strong>, en <strong>las propias democracias, que, por apat\u00eda, inconsciencia, frivolidad, cobard\u00eda o ceguera, hab\u00edan colaborado irresponsablemente con su adversario en labrar su ruina<\/strong>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Revel<\/strong> cartografiaba el impresionante crecimiento del dominio sovi\u00e9tico en Europa, Asia, \u00c1frica y Am\u00e9rica Latina y lo que \u00e9l cre\u00eda el car\u00e1cter irreversible de esta progresi\u00f3n. <strong>Una vez que un pa\u00eds cae dentro de su zona de influencia, los pa\u00edses occidentales <\/strong>\u2013dec\u00eda\u2013 <strong>consagran este episodio como definitivo e intocable, sin tener para nada en cuenta el parecer de los habitantes del pa\u00eds en cuesti\u00f3n<\/strong>. \u00bfAlguien, en Washington o Londres, se hubiera atrevido a comienzos de los ochenta a hablar de \u201c<em>liberar<\/em>\u201d a Polonia sin ser considerado inmediatamente como un pterod\u00e1ctilo empe\u00f1ado en precipitar una guerra nuclear por sus provocaciones contra la URSS? <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Mosc\u00fa, en cambio, no estaba maniatado por escr\u00fapulos equivalentes<\/strong>. Su pol\u00edtica de ayudar a los pa\u00edses a \u201c<em>liberarse<\/em>\u201d del capitalismo era coherente, permanente, no estorbada por ning\u00fan g\u00e9nero de oposici\u00f3n interna, y adoptaba m\u00faltiples t\u00e1cticas. La intervenci\u00f3n directa de sus tropas, como en Afganist\u00e1n; la intervenci\u00f3n indirecta, mediante tropas cubanas o alemanas orientales, como en Angola y Etiop\u00eda; la ayuda militar, econ\u00f3mica y publicitaria, como en Vietnam y en los pa\u00edses donde hab\u00eda procesos guerrilleros y terroristas que, no importa cu\u00e1l fuera su l\u00ednea ideol\u00f3gica, serv\u00edan a la estrategia global de la URSS.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Al terminar la <em>Segunda Guerra Mundial<\/em>, la superioridad militar de los pa\u00edses occidentales sobre la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica era aplastante. En la d\u00e9cada de los ochenta era al rev\u00e9s. <strong>La primac\u00eda sovi\u00e9tica resultaba enorme en casi todos los dominios, incluido el nuclear<\/strong>. Este formidable armamentismo no hab\u00eda tenido el menor obst\u00e1culo interno para materializarse: los ciudadanos de la URSS ni siquiera ten\u00edan idea cabal de que ocurr\u00eda. En <em>Occidente<\/em>, en cambio, el <em>movimiento pacifista<\/em>, en contra de las armas nucleares y a favor del desarme unilateral, hab\u00eda alcanzado proporciones considerables y contaminaba a grandes partidos democr\u00e1ticos, como el laborismo ingl\u00e9s y la socialdemocracia alemana.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">La demostraci\u00f3n de <strong>Revel<\/strong> abarcaba los dominios diplom\u00e1tico, pol\u00edtico, cultural y period\u00edstico. <strong>Las p\u00e1ginas m\u00e1s incisivas describ\u00edan la eficacia con que la URSS llev\u00f3 a cabo la batalla de la desinformaci\u00f3n en Occidente<\/strong>. Prueba de que la gan\u00f3, afirmaba <strong>Revel<\/strong>, eran esos cientos de miles de dem\u00f3cratas que sal\u00edan a protestar en las ciudades norteamericanas, inglesas, francesas, escandinavas, contra la \u201c<em>intervenci\u00f3n<\/em> <em>yanqui<\/em>\u201d en El Salvador \u2013donde hab\u00eda cincuenta asesores norteamericanos\u2013 y a quienes jam\u00e1s se les hubiera pasado por la cabeza protestar del mismo modo contra los ciento treinta mil soldados sovi\u00e9ticos de Afganist\u00e1n o los treinta mil cubanos en Angola.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>\u00bfCre\u00eda alguien todav\u00eda, en Occidente, que la democracia sirve para algo?<\/strong>, se preguntaba. A juzgar por la manera como sus intelectuales, dirigentes pol\u00edticos, sus sindicatos, \u00f3rganos de prensa, autocritican el sistema, manteni\u00e9ndolo bajo una continua y despiadada penalizaci\u00f3n, parecer\u00eda que hab\u00edan interiorizado las cr\u00edticas formuladas contra \u00e9l por sus enemigos. \u00bfQu\u00e9 otra cosa explicar\u00eda el uso tramposo de f\u00f3rmulas como \u201c<em>guerra fr\u00eda<\/em>\u201d, vinculada siempre a Occidente \u2013cuando fue en ese per\u00edodo que la URSS alcanz\u00f3 la supremac\u00eda militar\u2013, as\u00ed como \u201c<em>colonialismo<\/em>\u201d y \u201c<em>neocolonialismo<\/em>\u201d que s\u00f3lo parecen tener sentido si se las asocia con los pa\u00edses occidentales y jam\u00e1s con la URSS? En tanto que, en la subconsciencia de Occidente, las nociones de \u201c<em>liberaci\u00f3n<\/em>\u201d, \u201c<em>anticolonialismo<\/em>\u201d, \u201c<em>nacionalismo<\/em>\u201d parec\u00edan invenciblemente ligadas al socialismo y a lo que representa Mosc\u00fa.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">La tremenda amonestaci\u00f3n de <strong>Revel<\/strong> contra las democracias me pareci\u00f3 en buena parte fundada, pero excesivamente pesimista. Es cierto que <strong>desconsolaba ver hasta qu\u00e9 extremo se hab\u00eda perdido en estos pa\u00edses el entusiasmo y la convicci\u00f3n en la defensa de la libertad, del sistema que trajo a sus ciudadanos formas y niveles de vida que no se conocieron jam\u00e1s en el pasado y que no conocen tampoco, ni remotamente, los que viven bajo dictaduras<\/strong>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El problema que planteaba <strong>Revel<\/strong> en ese libro parec\u00eda casi insoluble. <strong>La \u00fanica manera como la democracia podr\u00eda conjurar el peligro que se\u00f1alaba ser\u00eda renunciando a aquello que la hace preferible a un sistema totalitario<\/strong>: al derecho a la cr\u00edtica, a la fiscalizaci\u00f3n del poder, al pluralismo, a ser una sociedad abierta. Es porque en ella hay libertad de prensa, lucha pol\u00edtica, elecciones, contestaci\u00f3n, que sus enemigos pueden \u201c<strong><em>infiltrarla<\/em><\/strong>\u201d con facilidad, <em><strong>m<\/strong><strong><em>anipular<\/em> su informaci\u00f3n, instrumentalizar a sus intelectuales y pol\u00edticos<\/strong><\/em>. Pero si, para evitar este riesgo, una democracia robustece el poder y los sistemas de control, sus enemigos tambi\u00e9n ganan, imponi\u00e9ndole sus m\u00e9todos y costumbres.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>\u00bfNo hab\u00eda esperanza, entonces?<\/strong> \u00bfVer\u00edamos los hombres de mi generaci\u00f3n al mundo entero uniformado en una barbarie con misiles y computadoras? Afortunadamente no fue as\u00ed. Por dos razones que, me parece, Revel no sopes\u00f3 suficientemente. La <strong>primera<\/strong>: la superioridad econ\u00f3mica, cient\u00edfica y tecnol\u00f3gica de las democracias occidentales. Esta ventaja \u2013pese al poder\u00edo militar sovi\u00e9tico\u2013 se fue acentuando, mientras la censura continuaba regulando la vida acad\u00e9mica de la URSS y la <em>planificaci\u00f3n burocr\u00e1tica<\/em> segu\u00eda asfixiando su agricultura y su industria. Y la <strong>segunda<\/strong>: los factores internos de desagregaci\u00f3n del <em>imperio<\/em> <em>sovi\u00e9tico<\/em>. <strong>Cuando uno le\u00eda en esos mismos a\u00f1os a sus disidentes, o los manifiestos de los obreros polacos, descubr\u00eda que all\u00e1, tras la cortina de hierro, pese a la represi\u00f3n y a los riesgos, alentaba, creciente, v\u00edvido, ese amor a la libertad que parec\u00eda haberse apolillado entre los ciudadanos de los pa\u00edses libres<\/strong>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Despu\u00e9s de la muerte de <strong>Jean-Paul Sartre<\/strong> y de <strong>Raymond Aron<\/strong>, <strong>Jean-Fran\u00e7ois Revel<\/strong> pas\u00f3 a ejercer en Francia ese liderazgo intelectual, doblado de magistratura moral, que es la instituci\u00f3n t\u00edpicamente francesa del \u201c<em>mandarinato<\/em>\u201d<i>.<\/i>\u00a0Conociendo su escaso apetito publicitario y su recelo ante cualquier forma de supercher\u00eda, me imagino lo inc\u00f3modo que debi\u00f3 sentirse en semejante trance.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Pero ya no ten\u00eda manera de evitarlo: sus ideas y sus pron\u00f3sticos, sus tomas de posici\u00f3n y sus cr\u00edticas hab\u00edan ido haciendo de \u00e9l un\u00a0<i>ma\u00eetre \u00e0 penser<\/i>\u00a0que fijaba los temas y los t\u00e9rminos del debate pol\u00edtico y cultural, en torno a quien, por aproximaci\u00f3n o rechazo, se definen ideol\u00f3gica y \u00e9ticamente los contempor\u00e1neos. Sin el \u201c<em>mandar\u00edn<\/em>\u201d<i>,<\/i>\u00a0la vida intelectual francesa nos parecer\u00eda deshuesada e informe, un caos esperando la cristalizaci\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Cada libro nuevo de <strong>Revel<\/strong> provocaba pol\u00e9micas que trascend\u00edan el mundo de los especialistas, porque sus ensayos mord\u00edan carne en asuntos de ardiente actualidad y conten\u00edan siempre severas impugnaciones contra los t\u00f3tems entronizados por las modas y los prejuicios reinantes. El que public\u00f3 en <strong>1988<\/strong>,\u00a0<i><strong>El conocimiento in\u00fatil<\/strong>,<\/i>\u00a0fue materia de diatribas y controversias por lo despiadado de su an\u00e1lisis y, sobre todo, por lo maltratados que sal\u00edan de sus p\u00e1ginas algunos intocables de la cultura occidental contempor\u00e1nea. Pero, por encima de la chismograf\u00eda y lo anecd\u00f3tico,\u00a0<i>El conocimiento in\u00fatil<\/i>\u00a0fue le\u00edda y asimilada por decenas de miles de lectores en todo el mundo, pues se trata de uno de esos libros que, por la profundidad de su reflexi\u00f3n, su valent\u00eda moral y lo ambicioso de su designio, constituyen \u2013como lo fueron, en su momento,\u00a0<i>1984<\/i>, de <strong>Orwell<\/strong>, y\u00a0<i>El cero y el infinito,<\/i>\u00a0de <strong>Koestler<\/strong>\u2013 el revulsivo de una \u00e9poca.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">La tesis que\u00a0<strong><i>El conocimiento in\u00fatil<\/i>\u00a0<\/strong>desarrolla es la siguiente: <strong>no es la verdad, sino la mentira, la fuerza que mueve a la sociedad de nuestro tiempo<\/strong>. Es decir, a una sociedad que cuenta, m\u00e1s que ninguna otra en el largo camino recorrido por la civilizaci\u00f3n, con una informaci\u00f3n riqu\u00edsima sobre los conocimientos alcanzados por la ciencia y la t\u00e9cnica que podr\u00edan garantizar, en todas las manifestaciones de la vida social, decisiones racionales y exitosas. Sin embargo, sosten\u00eda <strong>Revel<\/strong>, no es as\u00ed. <em><strong>El prodigioso desarrollo del conocimiento, y de la informaci\u00f3n que lo pone al alcance de aquellos que quieren darse el trabajo de aprovecharla, no ha impedido que quienes organizan la vida de los dem\u00e1s y orientan la marcha de la sociedad sigan cometiendo los mismos errores y provocando las mismas cat\u00e1strofes, porque sus decisiones contin\u00faan siendo dictadas por el prejuicio, la pasi\u00f3n o el instinto antes que por la raz\u00f3n<\/strong><\/em>, como en los tiempos que (<em>con una buena dosis de cinismo<\/em>) nos atrevemos todav\u00eda a llamar <em>b\u00e1rbaros<\/em>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El alegato de <strong>Revel<\/strong> iba dirigido, sobre todo, contra los\u00a0<i>intelectuale<\/i>s de las sociedades desarrolladas del <em>Occidente<\/em> <em>liberal<\/em>, las que han alcanzado los niveles de vida m\u00e1s elevados y las que garantizan mayores dosis de libertad, cultura y esparcimiento para sus ciudadanos de los que haya logrado jam\u00e1s civilizaci\u00f3n alguna. Los peores y acaso m\u00e1s nocivos adversarios de la sociedad liberal no son, dec\u00eda <strong>Revel<\/strong>, sus adversarios del exterior \u2013los reg\u00edmenes totalitarios del Este y las satrap\u00edas\u00a0<i>progresistas<\/i>\u00a0del <em>Tercer Mundo<\/em>\u2013, sino ese vasto conglomerado de objetores internos que constituyen la\u00a0<i>intelligentsia<\/i>\u00a0de los pa\u00edses libres y cuya motivaci\u00f3n preponderante parecer\u00eda ser <strong>el odio a la libertad tal como \u00e9sta se entiende y practica en las sociedades democr\u00e1ticas<\/strong>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El aporte de <strong>Gramsci<\/strong> al <em>marxismo<\/em> consisti\u00f3, sobre todo, en conferir a la\u00a0<i>intelligentsia<\/i>\u00a0la funci\u00f3n hist\u00f3rica y social que en los textos de <strong>Marx<\/strong> y de <strong>Lenin<\/strong> era monopolio de la clase obrera. Esta funci\u00f3n fue letra muerta en las sociedades <em>marxistas<\/em>, donde la clase intelectual \u2013como la obrera, por lo dem\u00e1s\u2013 era mero instrumento de la \u201c<em>\u00e9lite<\/em>\u201d o \u201c<em>nomenclatura<\/em>\u201d que hab\u00eda expropiado todo el poder en provecho propio. Leyendo el ensayo de <strong>Revel<\/strong>, uno llegaba a pensar que la tesis gramsciana sobre el papel del \u201c<em>intelectual<\/em> <em>progresista<\/em>\u201d como modelador y orientador de la cultura s\u00f3lo alcanzaba una confirmaci\u00f3n siniestra en las sociedades que <strong>Karl Popper<\/strong> llam\u00f3 \u201c<em>abiertas<\/em>\u201d<i>.<\/i>\u00a0Digo \u201c<em>siniestra<\/em>\u201d porque la consecuencia de ello, para <strong>Revel<\/strong>, era <em><strong>que las sociedades libres hab\u00edan perdido la batalla ideol\u00f3gica ante el mundo totalitario y pod\u00edan, en un futuro no demasiado remoto, perder tambi\u00e9n la otra, la que las privar\u00eda de su m\u00e1s preciado logro: la libertad<\/strong><\/em>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Si formulada as\u00ed, en apretada s\u00edntesis, la tesis de <strong>Revel<\/strong> parec\u00eda excesiva, cuando el lector se sumerg\u00eda en las aguas hirvientes de\u00a0<i><strong>El conocimiento in\u00fatil<\/strong>\u00a0<\/i>\u2013un libro donde el br\u00edo de la prosa, lo acerado de la inteligencia, la enciclop\u00e9dica documentaci\u00f3n y los chispazos de humor sarc\u00e1stico se conjugan para hacer de la lectura una experiencia hipn\u00f3tica\u2013 y se enfrentaba a las demostraciones concretas en que se apoya, no pod\u00eda dejar de sentir un estremecimiento. \u00bfEran \u00e9stos los grandes exponentes del arte, de la ciencia, de la religi\u00f3n, del periodismo, de la ense\u00f1anza del mundo llamado libre<i>?<\/i><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Revel<\/strong> mostraba c\u00f3mo el af\u00e1n de desacreditar y perjudicar a los gobiernos propios \u2013sobre todo si \u00e9stos, como era el caso de los de <strong>Reagan<\/strong>, la se\u00f1ora <strong>Thatcher<\/strong>, <strong>Kohl<\/strong> o <strong>Chirac<\/strong>, eran de \u201c<em>derecha<\/em>\u201d\u2013 llevaba a los grandes medios de comunicaci\u00f3n occidentales \u2013diarios, radios y canales de televisi\u00f3n\u2013 a manipular la informaci\u00f3n, hasta llegar a veces a legitimar, gracias al prestigio de que gozan, flagrantes mentiras pol\u00edticas. <em><strong>La desinformaci\u00f3n<\/strong><\/em>, dec\u00eda <strong>Revel<\/strong>, <strong><em>era particularmente sistem\u00e1tica en lo que concierne a los pa\u00edses del Tercer Mundo catalogados como<\/em> \u201c<em>progresistas<\/em>\u201d<\/strong><i>,<\/i>\u00a0cuya miseria end\u00e9mica, oscurantismo pol\u00edtico, caos institucional y brutalidad represiva eran atribuidos, por una cuesti\u00f3n de principio \u2013acto de fe anterior e impermeable al conocimiento objetivo\u2013, a p\u00e9rfidas maquinaciones de las potencias occidentales o a quienes, en el seno de esos pa\u00edses, defend\u00edan el modelo democr\u00e1tico y luchaban contra el colectivismo, los partidos \u00fanicos y el control de la econom\u00eda y la informaci\u00f3n por el Estado.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Los ejemplos de <strong>Revel<\/strong> resultaban escalofriantes porque los medios de comunicaci\u00f3n con los que ilustraba su alegato parec\u00edan los m\u00e1s libres y los t\u00e9cnicamente mejor hechos del mundo:\u00a0<i>The New York Times, Le Monde, The Guardian,<\/i><i>Der Spiegel,<\/i>\u00a0etc\u00e9tera, y cadenas como la cbs norteamericana o la Televisi\u00f3n Francesa. Si en estos \u00f3rganos, que disponen de los medios materiales y profesionales m\u00e1s fecundos para verificar la verdad y hacerla conocer, \u00e9sta era a menudo ocultada o distorsionada en raz\u00f3n del\u00a0<i>parti pris<\/i>\u00a0ideol\u00f3gico, \u00bfqu\u00e9 se pod\u00eda esperar de los medios de comunicaci\u00f3n abiertamente alineados \u2013los de los pa\u00edses con censura, por ejemplo\u2013 o los que dispon\u00edan de condiciones materiales e intelectuales de trabajo mucho m\u00e1s precarias? Quienes viven en pa\u00edses subdesarrollados saben muy bien qu\u00e9 se puede esperar: <strong>que, en la pr\u00e1ctica, las fronteras entre informaci\u00f3n y ficci\u00f3n \u2013entre la verdad y la mentira\u2013 se evaporen constantemente en los medios de comunicaci\u00f3n de modo que sea imposible conocer con objetividad lo que ocurre a nuestro alrededor<\/strong>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Las p\u00e1ginas m\u00e1s alarmantes del libro de <strong>Revel<\/strong> se\u00f1alaban <strong>c\u00f3mo la pasi\u00f3n ideol\u00f3gica pod\u00eda llevar, en el campo cient\u00edfico, a falsear la verdad con la misma carencia de escr\u00fapulos que en el periodismo<\/strong>. La manera en que, en un momento dado, fue desnaturalizada, por ejemplo, la verdad sobre el sida, con la diligente colaboraci\u00f3n de eminentes cient\u00edficos norteamericanos y europeos a fin de enlodar al <em>Pent\u00e1gono<\/em> \u2013en una genial operaci\u00f3n publicitaria que, a la postre, se revelar\u00eda programada por la <em>kgb<\/em>\u2013 <em>probaba que no hay literalmente reducto del conocimiento \u2013ni siquiera las ciencias exactas\u2013 donde no pueda llegar la ideolog\u00eda con su poder distorsionador a entronizar mentiras \u00fatiles para la causa<\/em>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Para <strong>Revel<\/strong> no hab\u00eda duda alguna: si la \u201c<em>sociedad liberal<\/em>\u201d, aquella que ha ganado en los hechos la batalla de la civilizaci\u00f3n, creando las formas m\u00e1s humanas \u2013o las menos inhumanas\u2013 de existencia en toda la historia, se desmoronaba y el pu\u00f1ado de pa\u00edses que hab\u00edan hecho suyos los valores de libertad, de racionalidad, de tolerancia y de legalidad volv\u00edan a confundirse en el pi\u00e9lago de despotismo pol\u00edtico, pobreza material, brutalidad, oscurantismo y prepotencia \u2013que fue siempre, y sigue siendo, la suerte de la mayor parte de la humanidad\u2013, la responsabilidad primera la tendr\u00e1 ella misma, por haber cedido \u2013sus vanguardias culturales y pol\u00edticas, sobre todo\u2013 al canto de la sirena totalitaria y <strong>por haber aceptado los ciudadanos libres este suicidio sin reaccionar<\/strong>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>No todas las imposturas que\u00a0<i>El conocimiento in\u00fatil<\/i>\u00a0denunciaba eran pol\u00edticas<\/strong>. <strong>Algunas afectan la propia actividad cultural, degener\u00e1ndola \u00edntimamente<\/strong>. \u00bfNo hemos tenido muchos lectores no especializados, en estas \u00faltimas d\u00e9cadas, leyendo \u2013tratando de\u2013 a ciertas supuestas eminencias intelectuales de la hora, como <strong>Lacan<\/strong>, <strong>Althusser<\/strong>, <strong>Teilhard de Chardin<\/strong> o <strong>Jacques<\/strong> <strong>Derrida<\/strong>, la sospecha de un fraude, es decir, de unas laboriosas ret\u00f3ricas cuyo hermetismo ocultaba la banalidad y el vac\u00edo? Hay disciplinas \u2013la ling\u00fc\u00edstica, la filosof\u00eda, la cr\u00edtica literaria y art\u00edstica, por ejemplo\u2013 que parecen particularmente dotadas para propiciar el embauque que muda m\u00e1gicamente la ch\u00e1chara pretenciosa de ciertos arribistas en ciencia humana de moda. <em><strong>Para salir al encuentro de este g\u00e9nero de enga\u00f1os hace falta no s\u00f3lo el coraje de atreverse a nadar contra la corriente; tambi\u00e9n, la solvencia de una cultura que abrace muchas ramas del saber<\/strong><\/em>. La genuina tradici\u00f3n del humanismo, que <strong>Revel<\/strong> representaba tan bien, es lo \u00fanico que puede impedir, o atemperar sus estropicios en la vida cultural de un pa\u00eds, esas deformaciones \u2013la falta de ciencia, el <em>pseudoconocimiento<\/em>, el artificio que pasa por pensamiento creador\u2013 que son s\u00edntoma inequ\u00edvoco de decadencia.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En el cap\u00edtulo titulado significativamente \u201c<em><strong>El fracaso de la cultura<\/strong><\/em>\u201d, <strong>Revel<\/strong> sintetizaba de este modo su terrible autopsia: \u201c<em>La gran desgracia del siglo XX es haber sido aquel en el que el ideal de la libertad fue puesto al servicio de la tiran\u00eda, el ideal de la igualdad al servicio de los privilegios y todas las aspiraciones, todas las fuerzas sociales reunidas originalmente bajo el vocablo de \u2018izquierda\u2019, embridadas al servicio del empobrecimiento y la servidumbre. Esta inmensa impostura ha falsificado todo el siglo, en parte por culpa de algunos de sus m\u00e1s grandes intelectuales. Ella ha corrompido hasta en sus menores detalles el lenguaje y la acci\u00f3n pol\u00edtica, invertido el sentido de la moral y entronizado la mentira al servicio del pensamiento<\/em>\u201d.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\">La gran desgracia del siglo XX es haber sido aquel en el que el ideal de la libertad fue puesto al servicio de la tiran\u00eda, el ideal de la igualdad al servicio de los privilegios y todas las aspiraciones, todas las fuerzas sociales reunidas originalmente bajo el vocablo de \u2018<em>izquierda<\/em>\u2019, embridadas al servicio del empobrecimiento y la servidumbre. Esta inmensa impostura ha falsificado todo el siglo, en parte por culpa de algunos de sus m\u00e1s grandes intelectuales. Ella ha corrompido hasta en sus menores detalles el lenguaje y la acci\u00f3n pol\u00edtica, invertido el sentido de la moral y entronizado la mentira al servicio del pensamiento<\/span><\/strong><\/p>\n<\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Recuerdo haber le\u00eddo este libro de <strong>Revel<\/strong> con una fascinaci\u00f3n que hace tiempo no sent\u00eda por novela o ensayo alguno. Por el talento intelectual y el coraje moral de su autor y, tambi\u00e9n, porque compart\u00eda muchos de sus temores y sus c\u00f3leras sobre la responsabilidad de tantos intelectuales \u2013y, a veces, de los m\u00e1s altos\u2013 en los desastres pol\u00edticos de nuestro tiempo: la violencia y la penuria que acompa\u00f1an siempre el asesinato de la libertad.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Si la \u201c<em><strong>traici\u00f3n de los cl\u00e9rigos<\/strong><\/em>\u201d alcanz\u00f3 en el mundo de las democracias desarrolladas las dimensiones que denunciaba <strong>Revel<\/strong>, \u00bfqu\u00e9 decir de lo que ocurr\u00eda en los pa\u00edses pobres e incultos, donde a\u00fan no se acaba de decidir el modelo social? Entre ellos se reclutan los aliados m\u00e1s prestos, los c\u00f3mplices m\u00e1s cobardes y los propagandistas m\u00e1s abyectos de los enemigos de la libertad, al extremo de que la noci\u00f3n misma de \u201c<em>intelectual<\/em>\u201d, entre nosotros, llega a veces a tener un tufillo caricatural y deplorable. Lo peor de todo es que, en los pa\u00edses subdesarrollados, la \u201c<em><strong>traici\u00f3n de los cl\u00e9rigos<\/strong><\/em>\u201d no suele obedecer a opciones ideol\u00f3gicas, sino, en la mayor\u00eda de los casos, a <strong><em>puro oportunismo<\/em><\/strong>: <strong>porque ser \u201c<em>progresista<\/em>\u201d es la \u00fanica manera posible de escalar posiciones en el medio cultural<\/strong> \u2013ya que el\u00a0<i>establishment<\/i>\u00a0acad\u00e9mico o art\u00edstico es casi siempre de izquierda\u2013 o, simplemente, de <em>medrar<\/em> <em>(ganando premios, obteniendo invitaciones y hasta becas de la Fundaci\u00f3n Guggenheim<\/em>). No es una casualidad ni un perverso capricho de la historia que, por lo general, nuestros m\u00e1s feroces intelectuales \u201c<em>antiimperialistas<\/em>\u201d latinoamericanos terminen de profesores en universidades norteamericanas.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Y, sin embargo, pese a todo ello, soy menos pesimista sobre el futuro de la \u201c<em>sociedad abierta<\/em>\u201d y de la libertad en el mundo de lo que lo era en ese libro <strong>Jean-Fran\u00e7ois Revel<\/strong>. Mi optimismo se cimienta en esta convicci\u00f3n antigramsciana: no es la\u00a0<i>intelligentsia<\/i>\u00a0la que hace la historia. <strong>Por lo general, los pueblos<\/strong> \u2013esas mujeres y hombres sin cara y sin nombre, las \u201c<em>gentes<\/em> <em>del<\/em> <em>com\u00fan<\/em>\u201d, como los llamaba <strong>Montaigne<\/strong>\u2013 <strong>son mejores que la mayor\u00eda de sus intelectuales:<\/strong> m\u00e1s sensatos, m\u00e1s democr\u00e1ticos, m\u00e1s libres, a la hora de decidir sobre asuntos sociales y pol\u00edticos. Los reflejos del hombre sin cualidades, a la hora de optar por el tipo de sociedad en que quiere vivir, suelen ser racionales y decentes. Si no fuera as\u00ed, no habr\u00eda en Am\u00e9rica Latina la cantidad de gobiernos civiles que hay ahora ni habr\u00edan ca\u00eddo tantas dictaduras en las \u00faltimas dos d\u00e9cadas. Y tampoco sobrevivir\u00edan tantas democracias a pesar de la crisis econ\u00f3mica y los cr\u00edmenes de la violencia pol\u00edtica. La ventaja de la democracia es que en ella el sentir de esas \u201c<em>gentes del com\u00fan<\/em>\u201d prevalece tarde o temprano sobre el de las \u201c<em>elites<\/em>\u201d. Y su ejemplo, poco a poco, puede contagiar y mejorar el entorno. \u00bfNo era esto lo que indicaban, al mismo tiempo que se publicaba\u00a0<strong><i>El conocimiento in\u00fatil<\/i><\/strong>, esas t\u00edmidas se\u00f1ales de apertura en la ciudadela totalitaria de la llamada\u00a0<i>perestroika<\/i>?<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En todo caso, no estaba todo perdido para las sociedades abiertas cuando en ellas hab\u00eda todav\u00eda intelectuales capaces de pensar y escribir libros como los de <strong>Jean-Fran\u00e7ois Revel<\/strong>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Todos los que escribi\u00f3 fueron interesantes y pol\u00e9micos, pero sus <strong>memorias<\/strong>, que aparecieron en <strong>1997<\/strong> con el enigm\u00e1tico t\u00edtulo de\u00a0<strong><i>El ladr\u00f3n en la casa vac\u00eda<\/i><\/strong>, fueron, adem\u00e1s, risue\u00f1as, una desenfadada confesi\u00f3n de pecadillos, pasiones, ambiciones y frustraciones, escrita en un tono ligero y a ratos hilarante por un marsell\u00e9s al que las travesuras de la vida apartaron de la carrera universitaria con que so\u00f1\u00f3 en su juventud y convirtieron en ensayista y periodista pol\u00edtico.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Ese cambio de rumbo a \u00e9l parec\u00eda provocarle cierta tristeza retrospectiva. Sin embargo, desde el punto de vista de sus lectores, no fue una desgracia, m\u00e1s bien una suerte, que, por culpa de <strong>Sartre<\/strong> y una guapa periodista a la que embaraz\u00f3 cuando era muy joven, debiera abandonar sus proyectos acad\u00e9micos y partir a M\u00e9xico y luego a Italia a ense\u00f1ar la lengua y la cultura francesas. Decenas de profesores de filosof\u00eda de su generaci\u00f3n languidecieron en las aulas universitarias ense\u00f1ando una disciplina que, con rar\u00edsimas excepciones (<em>una de ellas, <strong>Raymond Aron<\/strong>, de quien <strong>Revel<\/strong> traz\u00f3 en ese libro un perfil cari\u00f1osamente perverso<\/em>), se ha especializado de tal modo que parece tener ya poco que ver con la vida de la gente. En sus libros y art\u00edculos, escritos en salas de redacci\u00f3n o en su casa, azuzado por la historia en agraz, <strong>Revel<\/strong> no dej\u00f3 nunca de hacer filosof\u00eda, pero a la manera de <strong>Diderot<\/strong> o de <strong>Voltaire<\/strong>, a partir de una problem\u00e1tica de actualidad, y su contribuci\u00f3n al debate de ideas de nuestro tiempo, l\u00facida y valerosa, ha demostrado, como en el \u00e1mbito de nuestra lengua lo hizo un <strong>Jos\u00e9 Ortega y Gasset<\/strong>, que el periodismo pod\u00eda ser altamente creativo, un g\u00e9nero compatible con la originalidad intelectual y la elegancia estil\u00edstica.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong><i>El ladr\u00f3n en la casa vac\u00eda<\/i><\/strong>, a trav\u00e9s de episodios y personajes claves, evoca una vida intensa y trashumante, donde se codean lo trascendente \u2013la resistencia al <em>nazismo<\/em> durante la <em>Segunda Guerra Mundial<\/em>, los avatares del periodismo franc\u00e9s en el \u00faltimo medio siglo\u2013 y lo estramb\u00f3tico, como la regocijante descripci\u00f3n que hace <strong>Revel<\/strong> de un c\u00e9lebre <em>gur\u00fa<\/em>, <strong>Gurdjieff<\/strong>, cuyo c\u00edrculo de devotos frecuent\u00f3 en sus a\u00f1os mozos. Esbozado a pinceladas de diestro caricaturista, el c\u00e9lebre iluminado que encandil\u00f3 a muchos incautos y esnobs en su exilio parisino, aparece en estas p\u00e1ginas como una irresistible <em>sanguijuela beoda, esquilmando las bolsas y las almas de sus seguidores<\/em>, entre los que, por sorprendente que parezca, junto a gentes incultas y desprevenidas f\u00e1ciles de engatusar, hab\u00eda intelectuales y personas le\u00eddas que tomaron la verborrea confusionista de <strong>Gurdjieff<\/strong> por una doctrina que garantizaba el conocimiento racional y la paz del esp\u00edritu.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El retrato es devastador, pero, como en algunos otros de la galer\u00eda de personajes del libro, amortigua la severidad una actitud jovial y comprensiva del narrador, cuya sonrisa benevolente salva en el \u00faltimo instante al que est\u00e1 a punto de desintegrarse bajo el peso de su propia picard\u00eda, vileza, cinismo o imbecilidad.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Algunos de los perfiles de estos amigos, profesores, adversarios o simples compa\u00f1eros de generaci\u00f3n y oficio, son afectuosos e inesperados, como el de <strong>Louis Althusser<\/strong>, maestro de <strong>Revel<\/strong> en la <em>\u00c9cole Normale<\/em>, que aparece como una figura bastante m\u00e1s humana y atractiva de lo que pod\u00eda esperarse del <em>talm\u00fadico<\/em> y asfixiante glosador estructuralista de\u00a0<i>El capital<\/i>, o la de <strong>Raymond<\/strong> <strong>Aron<\/strong>, quien, pese a ocasionales entredichos y malentendidos con el autor cuando ambos eran los colaboradores estrellas de\u00a0<i>L\u2019Express<\/i>, es tratado siempre con respeto intelectual, aun cuando exasperaba a <strong>Revel<\/strong> su incapacidad para tomar una posici\u00f3n rectil\u00ednea en los conflictos que, a menudo, \u00e9l mismo suscitaba.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Otras veces, los retratos son feroces y el humor no consigue moderar la tinta vitri\u00f3lica que los delinea. Es el caso de la furtiva aparici\u00f3n del <em>ministro socialista franc\u00e9s<\/em> cuando la <em>Guerra del Golfo<\/em>, <strong>Jean-Pierre Chev\u00e8nement<\/strong> (\u201c<em>Lenin provinciano y beato, perteneciente a la categor\u00eda de imb\u00e9ciles con cara de hombres inteligentes, m\u00e1s traperos y peligrosos que los inteligentes con cara de imb\u00e9ciles<\/em>\u201d) o la del propio <strong>Fran\u00e7ois Mitterrand<\/strong>, de quien estuvo muy cerca <strong>Revel<\/strong> antes de la subida al poder de aqu\u00e9l, que se disputa con <strong>Jimmy Goldsmith<\/strong> el t\u00edtulo del b\u00edpedo m\u00e1s inusitado y lamentable de los que desfilan en el gran curso de estas memorias.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Revel<\/strong> define a <strong>Mitterrand<\/strong> como un hombre mortalmente desinteresado de la pol\u00edtica (<em>tambi\u00e9n de la moral y las ideas<\/em>), que se resign\u00f3 a ella porque era un requisito inevitable para lo \u00fanico que le importaba: <strong>llegar al poder y atornillarse en \u00e9l lo m\u00e1s posible<\/strong>. La semblanza es memorable, algo as\u00ed como un\u00a0<i>identikit<\/i>\u00a0de cierta especie de pol\u00edtico exitoso: <em>envoltura simp\u00e1tica, t\u00e9cnica de encantador profesional, una cultura de superficie apoyada en gestos y citas bien memorizadas, una mente glacial y una capacidad para la mentira rayana en la genialidad, m\u00e1s una aptitud fuera de lo com\u00fan para manipular seres humanos, valores, palabras, teor\u00edas y programas en funci\u00f3n de la coyuntura<\/em>. No s\u00f3lo los prohombres de la izquierda son maltratados con jocosa irreverencia en las memorias; muchos dignatarios de la derecha, empezando por <strong>Val\u00e9ry Giscard d\u2019Estaing<\/strong>, asoman tambi\u00e9n como <em>dechados de demagogia e irresponsabilidad, capaces de poner en peligro las instituciones democr\u00e1ticas o el futuro de su pa\u00eds por miserables vanidades y una visi\u00f3n mezquina, cortoplacista, de la pol\u00edtica<\/em>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El m\u00e1s delicioso (<em>y tambi\u00e9n el m\u00e1s cruel<\/em>) de los retratos, una peque\u00f1a obra maestra dentro del libro, es el del <em>billonario<\/em> anglofranc\u00e9s <strong>Jimmy Goldsmith<\/strong>, due\u00f1o de\u00a0<i>L\u2019Express<\/i>\u00a0durante los a\u00f1os que <strong>Revel<\/strong> dirigi\u00f3 el semanario, a\u00f1os en que, sea dicho de paso, esa publicaci\u00f3n alcanz\u00f3 una calidad informativa e intelectual que no tuvo antes ni ha tenido despu\u00e9s. <strong>Scott Fitzgerald<\/strong> cre\u00eda que \u201c<em>los ricos eran diferentes<\/em>\u201d y el brillante, apuesto y exitoso <strong>Jimmy<\/strong> (<em>que lleg\u00f3 al extremo en 1997 de distraer su aburrimiento dilapidando veinte millones de libras esterlinas en un Partido del Refer\u00e9ndum para defender, en las elecciones de ese a\u00f1o en el Reino Unido, la soberan\u00eda brit\u00e1nica contra los afanes colonialistas de Bruselas y el canciller Kohl<\/em>) parec\u00eda darle la raz\u00f3n. Pero tal vez sea dif\u00edcil en este caso compartir la admiraci\u00f3n que el autor de\u00a0<i>El gran Gatsby<\/i>\u00a0sent\u00eda por los millonarios. <em><strong>Un ser humano puede tener un talento excepcional para las finanzas y al mismo tiempo, como el personaje en cuesti\u00f3n, ser un pat\u00e9tico megal\u00f3mano, autodestructivo y torpe para todo lo dem\u00e1s<\/strong><\/em>. La relaci\u00f3n de los delirantes proyectos pol\u00edticos, period\u00edsticos y sociales que <strong>Goldsmith<\/strong> conceb\u00eda y olvidaba casi al mismo tiempo, y de las intrigas que urd\u00eda contra s\u00ed mismo, en un permanente sabotaje a una empresa que, pese a ello, segu\u00eda d\u00e1ndole beneficios y prestigio, es divertid\u00edsima, con escenas y an\u00e9cdotas que parecen salidas de una novela <em>balzaciana<\/em> y provocan carcajadas en el lector.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">De todos los oficios, vocaciones y aventuras de <strong>Revel<\/strong> \u2013profesor, cr\u00edtico de arte, fil\u00f3sofo, editor, ant\u00f3logo, gastr\u00f3nomo, analista pol\u00edtico, escritor y periodista\u2013 son estos dos \u00faltimos los que prefiri\u00f3 y en los que ha dejado la huella m\u00e1s durable. Todos los periodistas deber\u00edan leer su testimonio sobre las grandezas y miserias de este oficio, para enterarse de lo apasionante que puede llegar a ser, y, tambi\u00e9n, las bendiciones y estragos que de \u00e9l pueden derivarse. <strong>Revel<\/strong> refiere algunos episodios cimeros de la contribuci\u00f3n del periodismo en Francia al esclarecimiento de una verdad hasta entonces oculta por \u201c<em>la bruma falaz del conformismo y la complicidad<\/em>\u201d. Por ejemplo, el incre\u00edble hallazgo, por un periodista <em>zahor\u00ed<\/em>, en unos tachos de basura apilados en las afueras de un banco, durante una huelga de basureros en Par\u00eds, del tinglado financiero montado por la URSS en Francia para subvencionar al Partido Comunista.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">No menos notable fue la averiguaci\u00f3n de las misteriosas andanzas de <strong>Georges Marchais<\/strong>, secretario general de aquel partido, durante la <em>Segunda Guerra Mundial<\/em> (<em>fue trabajador voluntario en f\u00e1bricas de la Alemania nazi<\/em>). Esta segunda primicia, sin embargo, no tuvo la repercusi\u00f3n que era de esperar, pues, debido al momento pol\u00edtico, no s\u00f3lo la izquierda tuvo inter\u00e9s en acallarla. Tambi\u00e9n la escamote\u00f3 la prensa de derecha, temerosa de que la candidatura presidencial de <strong>Marchais<\/strong> quedara mellada con la revelaci\u00f3n de las debilidades <em>pronazis<\/em> del l\u00edder comunista en su juventud y sus potenciales votantes se pasaran a <strong>Mitterrand<\/strong>, lo que hubiera perjudicado al candidato <strong>Giscard<\/strong>. De este modo, rechazada a diestra y siniestra, la verdad sobre el pasado de <strong>Marchais<\/strong>, minimizada y negada, termin\u00f3 por eclipsarse, y aqu\u00e9l pudo proseguir su carrera pol\u00edtica sin sombras, hasta la apacible jubilaci\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Estas memorias retrataban a un <strong>Revel<\/strong> en plena forma: fogoso, pendenciero y vital, apasionado por las ideas y los placeres, curioso insaciable y condenado, por su enfermiza integridad intelectual y su vocaci\u00f3n pol\u00e9mica, a vivir en un perpetuo entredicho con casi todo lo que lo rodeaba. Su lucidez para detectar las trampas y autojustificaciones de sus colegas y su coraje para denunciar el oportunismo y la cobard\u00eda de los intelectuales que se ponen al servicio de los poderosos por fanatismo o apetito prebendario, hicieron de \u00e9l un \u201c<em>maldito<\/em>\u201d moderno, un heredero de la gran tradici\u00f3n de los inconformistas franceses, aquella que provocaba revoluciones e incitaba a los esp\u00edritus libres a cuestionarlo todo, desde las leyes, sistemas, instituciones, principios \u00e9ticos y est\u00e9ticos, hasta el atuendo y las recetas de cocina. Esa tradici\u00f3n agoniza en nuestros d\u00edas y yo al menos, por m\u00e1s que escruto el horizonte, no diviso continuadores en las nuevas hornadas de escribas, con la excepci\u00f3n tal vez de un <strong>Andr\u00e9 Glucksmann<\/strong>. Mucho me temo, pues, que con <strong>Revel<\/strong>, vaya a desaparecer. Pero, eso s\u00ed, con los m\u00e1ximos honores.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>La muerte de Jean-Fran\u00e7ois Revel el 30 de abril de 2006 abri\u00f3 un vac\u00edo intelectual en Francia que, en lo inmediato, nadie ha llenado.<\/strong> Ella priv\u00f3 a la cultura liberal de uno de sus m\u00e1s l\u00facidos y aguerridos combatientes y nos dej\u00f3 a sus lectores, admiradores y amigos con una sobrecogedora sensaci\u00f3n de orfandad.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Hab\u00eda nacido en 1924 en Marsella y aprobado todos los requisitos que en Francia auguran una carrera acad\u00e9mica de alto nivel (<em>Escuela Normal Superior, agregaci\u00f3n en filosof\u00eda, militancia en la resistencia durante la ocupaci\u00f3n<\/em>) y ense\u00f1ado en los institutos franceses de M\u00e9xico y Florencia, donde aprendi\u00f3 el espa\u00f1ol y el italiano, dos de los cinco idiomas que hablaba a la perfecci\u00f3n. Su biograf\u00eda oficial dice que su primer libro fue\u00a0<i><strong>Pourquoi des philosophes?<\/strong>\u00a0<\/i>(1957) (<strong><em>\u00bfPara qu\u00e9 los fil\u00f3sofos?<\/em><\/strong>), pero, en verdad, hab\u00eda publicado antes una novela,\u00a0<strong><i>Histoire de Flore<\/i><\/strong>, que, por excesivo sentido de autocr\u00edtica, nunca reedit\u00f3. Aquel ensayo, y su continuaci\u00f3n de cinco a\u00f1os despu\u00e9s,\u00a0<i><strong>La Cabale des d\u00e9vots<\/strong>\u00a0<\/i>(1962) (<strong><i>La C\u00e1bala de los devotos<\/i><\/strong>), revelaron al mundo a un formidable panfletario a la manera de <strong>Voltaire<\/strong>, culto y pugnaz, ir\u00f3nico y lapidario, en el que la riqueza de las ideas y el esp\u00edritu insumiso se desplegaban en una prosa tersa y por momentos incandescente. Recuerdo haberlos le\u00eddo sorprendido, sacudido, irritado y, a fin de cuentas, con inmenso placer. Todos los grandes iconos en aquellos a\u00f1os quedaban bastante despintados en esos ensayos que denunciaban el oscurantismo gratuito, pretencioso y tramposo del lenguaje en que se expresaba buena parte de la filosof\u00eda de moda (<em>de <strong>Lacan<\/strong> a <strong>Heidegger<\/strong>, de <strong>Sartre<\/strong> a <strong>Teilhard de Chardin<\/strong>, de <strong>Merleau-Ponty<\/strong> a <strong>L\u00e9vy-Strauss<\/strong><\/em>). <strong>El panfleto<\/strong>, en el siglo xviii, no era en modo alguno esa forma ret\u00f3rica de diatriba vulgar y casi siempre insustancial que define en nuestra \u00e9poca aquel vocablo, sino una comunicaci\u00f3n pol\u00e9mica de alta cultura, un desaf\u00edo semejante a las cartas de batalla medievales pero en el orden de las ideas, que empleaban los mejores talentos, volcando en esos textos sus mejores prendas intelectuales, para llegar a un p\u00fablico m\u00e1s vasto que el de los especialistas. Entre las mil actividades que desempe\u00f1\u00f3 <strong>Jean-Fran\u00e7ois Revel<\/strong>, figura la de haber dirigido en la editorial inconformista de <strong>J. J. Pauvert<\/strong> una excelente colecci\u00f3n, llamada \u201c<em>Libert\u00e9s<\/em>\u201d, de panfletos en la que desfilaban <strong>Diderot<\/strong>, <strong>Voltaire<\/strong>, <strong>Hume<\/strong>, <strong>Rousseau<\/strong>, <strong>Zola<\/strong>, <strong>Marx<\/strong>, <strong>Breton<\/strong> y muchos otros.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">A esa dinast\u00eda de grandes polemistas, rebeldes y agitadores intelectuales pertenec\u00eda <strong>Jean-Fran\u00e7ois Revel<\/strong> y fue una verdadera suerte para la cultura de la libertad que, en 1963, abandonara su carrera universitaria para dedicarse de lleno al periodismo y a escribir sus ensayos, que llegaron a un p\u00fablico muy vasto, gracias al esfuerzo que hizo siempre, muy coherente con las cr\u00edticas que hab\u00eda formulado a sus colegas fil\u00f3sofos, de conciliar el rigor intelectual con la claridad de la expresi\u00f3n. En esto fue todav\u00eda mucho m\u00e1s lejos que <strong>Raymond Aron<\/strong>, su amigo y maestro y a quien hered\u00f3 la responsabilidad de ser el gran valedor de las ideas liberales en un pa\u00eds y en un momento hist\u00f3rico en que \u201c<em><strong>el opio de los intelectuales<\/strong><\/em>\u201d (<em>como llam\u00f3 <strong>Aron<\/strong> al marxismo en un ensayo c\u00e9lebre<\/em>) ten\u00eda poco menos que hechizada a la intelectualidad francesa. (<em>La obnubilaci\u00f3n lleg\u00f3 a tal extremo que el inteligente <strong>Sartre<\/strong> hab\u00eda declarado, a su regreso de un viaje a Mosc\u00fa: \u201cLa libertad de cr\u00edtica es total en la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica\u201d<\/em>). <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Todos los libros de <strong>Revel<\/strong>, sin excepci\u00f3n, est\u00e1n al alcance de un lector medianamente culto, pese a que en algunos de ellos se discuten asuntos de intrincada complejidad, como doctrinas teol\u00f3gicas, eruditas pol\u00e9micas de filolog\u00eda o est\u00e9ticas, descubrimientos cient\u00edficos o teor\u00edas sobre el arte. Nunca recurri\u00f3 a la jerga especializada ni confundi\u00f3 la oscuridad con la profundidad. Fue siempre claro sin ser jam\u00e1s superficial. Que eso lo consiguiera en sus libros, ya es un m\u00e9rito; pero lo es todav\u00eda m\u00e1s que \u00e9sa fuera la t\u00f3nica de los centenares de art\u00edculos que escribi\u00f3, en las publicaciones en que a lo largo de m\u00e1s de medio siglo coment\u00f3 cada semana la actualidad:\u00a0<i>France Observateur<\/i>,\u00a0<i>L\u2019Express<\/i>\u00a0(<em>del que fue director<\/em>) y\u00a0<i>Le Point<\/i>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Por ignorantes, o para tratar de desprestigiarlo, muchos <em>cac\u00f3grafos<\/em> lo han presentado en estos d\u00edas como un pensador \u201c<em>conservador<\/em>\u201d. No lo fue nunca. Fue, en su juventud, un socialista, y por eso se opuso, con cr\u00edticas acerbas, a la <em>Quinta<\/em> <em>Rep\u00fablica<\/em> del <em>general<\/em> <strong>De Gaulle<\/strong> (<i>Le style du G\u00e9n\u00e9ral<\/i>, 1959), y todav\u00eda en 1968 se enfrent\u00f3, en un ensayo sin misericordia, a la Francia de la reacci\u00f3n (<i>Lettre ouverte \u00e0 la droite<\/i>). El a\u00f1o anterior, hab\u00eda sido candidato a diputado por el partido de <strong>Fran\u00e7ois Mitterrand<\/strong>. Toda su vida fue un republicano ateo y anticlerical, sever\u00edsimo cat\u00f3n del esp\u00edritu dogm\u00e1tico de todas las iglesias y en especial la cat\u00f3lica, un defensor del <em>laicismo<\/em> y del <em>racionalismo<\/em> heredados del <em>Siglo de las Luces<\/em> (<em>se explay\u00f3 al respecto con sabidur\u00eda y humor en su libro-pol\u00e9mica con su hijo <strong>Matthieu<\/strong>, monje tibetano y traductor del <strong>Dal\u00e1i Lama<\/strong>:\u00a0Lemoine et le philosophe, 1997<\/em>). <strong>Dentro del espectro de variantes del liberalismo, Revel estuvo siempre en aquella que m\u00e1s se acerca al <em>anarquismo<\/em>, aunque sin caer en \u00e9l<\/strong>, como sugiere aquella insolente declaraci\u00f3n del principio de sus memorias: \u201c<em>Aborrezco a la familia, tanto aquella en la que nac\u00ed como las que yo mismo fund\u00e9<\/em>\u201d.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Pero es verdad que el grueso de sus cr\u00edticas, y esos libros que provocaron verdaderos se\u00edsmos intelectuales en el seno de la correcci\u00f3n pol\u00edtica, <em><strong>se dirig\u00edan a esa izquierda enemistada con la cultura democr\u00e1tica<\/strong><\/em>, la sometida al dogmatismo marxista o mao\u00edsta, y, sobre todo, a la acobardada y paralizada por el temor de ser acusada de \u201c<em>venderse a la reacci\u00f3n<\/em>\u201d, que sirvi\u00f3 en tantos pa\u00edses de <em>caballo de Troya del totalitarismo<\/em>, y a la proliferaci\u00f3n de una literatura pol\u00edtica supuestamente progresista sin vuelo, sin m\u00fasculos y sin alma, hecha de lugares comunes y ret\u00f3rica estupefaciente.\u00a0<strong><i>La tentation totalitaire<\/i>\u00a0(1976),\u00a0<i>Comment les d\u00e9mocraties finissent (<\/i>1983),\u00a0<i>Le terrorisme contre la d\u00e9mocratie<\/i>\u00a0(1987) y\u00a0<i>La connaissance inutile<\/i>\u00a0(1988)<\/strong> provocaron intensas y estimulantes pol\u00e9micas y sirvieron para mostrar que un pensador liberal pod\u00eda ser capaz, si ten\u00eda el talento, la cultura y la valent\u00eda de un <strong>Revel<\/strong>, de <em><strong>encarnar el verdadero esp\u00edritu inconforme y trasgresor en tiempos de abdicaci\u00f3n y aplatanamiento moral de la izquierda democr\u00e1tica<\/strong><\/em>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Pero ser\u00eda una gran injusticia hablar de <strong>Jean-Fran\u00e7ois Revel<\/strong> s\u00f3lo como ensayista pol\u00edtico. En realidad, fue un humanista moderno, con curiosidades por todo el abanico de vocaciones y disciplinas, las letras y las artes, como testimonian sus libros y sus art\u00edculos que versan sobre los temas m\u00e1s diversos. Pero en ninguno de los temas sobre los que escribi\u00f3 aparec\u00eda como un mero diletante. Su ensayo sobre <strong>Proust<\/strong> es delicado y sensible, una lectura original, con algunos hallazgos sorprendentes. Y tambi\u00e9n lo son sus escritos sobre el arte y la cr\u00edtica de arte, que revelan una larga frecuentaci\u00f3n de museos, galer\u00edas y bibliotecas afines. Su hermosa\u00a0<strong><i>Une<\/i><i>anthologie de la po\u00e9sie fran\u00e7aise<\/i><\/strong>\u00a0(1984, 1991) muestra una curiosa mezcla de amor por la tradici\u00f3n y la vanguardia al mismo tiempo y es, como todo lo que escribi\u00f3, iconoclasta y original. Su libro sobre gastronom\u00eda,\u00a0<strong><i>Un festin en paroles<\/i><\/strong>\u00a0(1979), es, qu\u00e9 duda cabe, el libro de alguien que sab\u00eda muy bien de lo que hablaba. Verlo disfrutar de la comida era un espect\u00e1culo, s\u00f3lo comparable al que ofrec\u00eda <strong>Pablo Neruda<\/strong> frente a una mesa llena de manjares. Todo su inmenso amor a la vida \u2013a esta vida, la \u00fanica en la que cre\u00eda\u2013 trasparec\u00eda all\u00ed, en el brillo feliz de sus ojos, en la seriedad con que probaba cada bocado, en la gran sonrisa que era signo inequ\u00edvoco de su aprobaci\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Desde que, en su juventud, pas\u00f3 dos a\u00f1os en M\u00e9xico, como profesor, se interes\u00f3 en Am\u00e9rica Latina, ley\u00f3 mucho su literatura y estudi\u00f3 su historia y sigui\u00f3 sus avatares pol\u00edticos con la seriedad y la falta de prejuicios que le permitieron conocer al continente de las esperanzas frustradas como muy pocos intelectuales europeos. Tambi\u00e9n en este campo dio una batalla que nunca podremos agradecerle bastante los latinoamericanos. Es verdad que no era suficiente contrapeso al inmenso caudal de estereotipos y distorsiones que anegan por lo general los art\u00edculos y ensayos sobre Am\u00e9rica Latina que se publican en Europa, pero sin \u00e9l las cosas hubieran sido todav\u00eda mucho peor. Cada una de las giras de <strong>Jean-Fran\u00e7ois Revel<\/strong> por los pa\u00edses latinoamericanos en las \u00faltimas tres d\u00e9cadas fueron enormemente positivas y gracias a \u00e9l, por ejemplo, el venezolano Carlos Rangel se anim\u00f3 a publicar sus magn\u00edficos ensayos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El temible polemista era un hombre bueno, generoso, un amigo leal, deslumbrante en las conversaciones de peque\u00f1os grupos, cuando, con una copa en la mano, se abandonaba al chisme, la an\u00e9cdota, la picard\u00eda y el humor, inmensamente divertido. Parec\u00eda haberlo le\u00eddo todo, pues sobre casi todo hablaba con una solvencia tranquila y una memoria de elefante, pero no hab\u00eda en \u00e9l ni asomo de pedanter\u00eda. Todo lo contrario. <strong>Nos conocimos a principios de los a\u00f1os setenta y, desde entonces, fuimos amigos, y tambi\u00e9n, creo que puedo decirlo sin parecer jactancioso, compa\u00f1eros de barricada<\/strong>, porque ninguno de los dos se avergonzaba de ser llamado un liberal, palabra que, a pesar de todas las monta\u00f1as de insidia con que han querido ensuciarla en estas d\u00e9cadas, sigue siendo, para m\u00ed, como lo era para <strong>Revel<\/strong>, una palabra hermos\u00edsima, pariente sangu\u00ednea de la libertad y de las mejores cosas que le han pasado a la humanidad, desde el nacimiento del individuo, la democracia, el reconocimiento del otro, los derechos humanos, la lenta disoluci\u00f3n de las fronteras y la coexistencia en la diversidad. No hay palabra que represente mejor la idea de civilizaci\u00f3n y que est\u00e9 m\u00e1s re\u00f1ida con todas las manifestaciones de la barbarie que han llenado de sangre, injusticia, censura, cr\u00edmenes y explotaci\u00f3n la historia humana. Y pocos intelectuales modernos obraron tanto como <strong>Jean-Fran\u00e7ois Revel<\/strong> para mantenerla viva y operante en estos tiempos dif\u00edciles.\u00a0<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<figure id=\"attachment_2270215\" aria-describedby=\"caption-attachment-2270215\" style=\"width: 330px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-2270215 size-mh-magazine-content\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/330px-Jean-Francois_Revel_1999-330x381.jpg\" alt=\"\" width=\"330\" height=\"381\" data-id=\"2270215\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-2270215\" class=\"wp-caption-text\"><span style=\"color: #008000;\">Jean-Francois Revel<\/span><\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 18pt;\">***<\/span><\/p>\n<div id=\"content\" class=\"cs-main-content\">\n<div id=\"primary\" class=\"cs-content-area\">\n<div class=\"cs-entry__wrap\">\n<div class=\"cs-entry__container\">\n<div class=\"cs-entry__content-wrap \">\n<div class=\"cs-entry__author\">\n<div class=\"cs-entry__author-inner\">\n<div class=\"cs-entry__author-info\">\n<blockquote>\n<div class=\"cs-entry__author-description newspirit-font\" style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Mario Vargas Llosa<\/strong> (Arequipa, Per\u00fa, 1936) es escritor. En <strong>2010<\/strong> obtuvo el premio <strong>Nobel de Literatura<\/strong>. En 2022, Alfaguara public\u00f3 &#8216;El fuego de la imaginaci\u00f3n: Libros, escenarios, pantallas y museos&#8217;, el primer tomo de su obra period\u00edstica reunida.<\/span><\/div>\n<\/blockquote>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"button_footer_related\" style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"color: #008000; font-size: 18pt;\">*******<\/span><\/strong><\/div>\n<div>\u00a0<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\"><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2023\/03\/29\/el-conocimiento-inutil-por-jean-francois-revel\/\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong><span style=\"color: #008000;\">EL CONOCIMIENTO IN\u00daTIL, por Jean-Fran\u00e7ois Revel<\/span><\/strong><\/span><\/a><\/div>\n<div>\u00a0<\/div>\n<div>\u00a0<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/div>\n<p><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/author\/punto-critico\/\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-48\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2016\/11\/Mosca_Punto_Cr\u00edtico_40.png\" alt=\"\" width=\"80\" height=\"80\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<div class=\"mh-excerpt\"><p>LA PRIMERA FUERZA QUE GOBIERNA EL MUNDO ES LA MENTIRA &nbsp; Tenemos un serio problema con la verdad Internet es ahora una inmensa llanura de datos donde verdad y conocimientos aparecen al mismo nivel que <a class=\"mh-excerpt-more\" href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2023\/03\/28\/la-primera-fuerza-que-gobierna-el-mundo-es-la-mentira-revel\/\" title=\"LA PRIMERA FUERZA QUE GOBIERNA EL MUNDO ES LA MENTIRA: \u00abLas batallas de Jean-Francois Revel\u00bb, por Mario Vargas Llosa\">[&#8230;]<\/a><\/p>\n<\/div>","protected":false},"author":3,"featured_media":2270256,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[7],"tags":[],"class_list":{"0":"post-2270204","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","7":"category-politica"},"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2270204","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2270204"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2270204\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/media\/2270256"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2270204"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2270204"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2270204"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}