{"id":2269790,"date":"2023-03-31T00:05:39","date_gmt":"2023-03-30T22:05:39","guid":{"rendered":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/?p=2269790"},"modified":"2026-04-09T21:01:39","modified_gmt":"2026-04-09T19:01:39","slug":"spinoza-y-el-poder-y-2-por-alexandre-matheron","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2023\/03\/31\/spinoza-y-el-poder-y-2-por-alexandre-matheron\/","title":{"rendered":"\u00abSPINOZA Y EL PODER\u00bb (y parte 2), por Alexandre Matheron"},"content":{"rendered":"<header class=\"post-header\">\n<h2><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2023\/03\/24\/spinoza-y-el-poder-por-alexandre-matheron\/\"><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\">\u00abSPINOZA Y EL PODER\u00bb (parte 1), por Alexandre Matheron<\/span><\/a><\/h2>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h2 class=\"post-title single-title\" style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 24pt;\">Spinoza y el poder (y 2)<\/span><\/h2>\n<p class=\"post-title single-title\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Por Alexandre Matheron<\/span><\/p>\n<div class=\"post-header-meta\" style=\"text-align: justify;\"><span class=\"meta-time\" style=\"font-size: 14pt;\"><time datetime=\"2022-01-27T07:20:47-03:00\"><a href=\"https:\/\/lobosuelto.com\/spinoza-y-el-poder-alexandre-matheron\/\">Lobo suelto<\/a>, 27 de enero de 2022<\/time><\/span><\/div>\n<\/header>\n<div style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/div>\n<div><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-11202 size-mh-magazine-content\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/apacienta-mis-ovejas-poder-pastoral-foucault-678x381.jpg\" alt=\"\" width=\"678\" height=\"381\" data-id=\"11202\" \/><\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/div>\n<div class=\"single-body\" style=\"text-align: justify;\">\n<div class=\"entry-content\">\n<h3 style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 18pt;\">VI. Todo poder implica una relaci\u00f3n de fuerzas.<\/span><\/h3>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>As\u00ed es que tenemos la demanda de poder y la oferta de poder<\/strong>. <em>Es claro, sin embargo, que no est\u00e1n armoniosamente sincronizados la una con la otra<\/em>. Puesto que ambos se deducen de una y la misma hip\u00f3tesis, que se aplica a los humanos en general (<em>y sin duda tambi\u00e9n a otras especies<\/em>), debemos concluir que cada uno de nosotros, aunque en diferentes proporciones, incluso si estas proporciones var\u00edan seg\u00fan las circunstancias, <strong><em>desea someterse y dominar al mismo tiempo<\/em><\/strong>. Por lo tanto, pertenece a la esencia misma de todo poder levantarse contra las resistencias: <strong>no hay poder sin conflicto, m\u00e1s o menos latente, entre el dominante y el dominado<\/strong>.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Permit\u00e1monos incluso suponer que, en efecto, nos encontramos en la fase m\u00e1s id\u00edlica del ciclo: la de <strong>la pura ambici\u00f3n de gloria<\/strong>. Quienquiera que est\u00e9 incondicionalmente unido a nosotros, por el mero hecho de que ocupamos todos sus pensamientos y que, adem\u00e1s, quiere, como todos, complacer a todos, <em>desear\u00e1 ser amado por nosotros exclusivamente para ser gloriado al m\u00e1ximo<\/em>. (E III, pp. 33-35) Exigir\u00e1n as\u00ed, con obstinada tenacidad, que les <em>alienemos<\/em> la totalidad de nuestra potencia como ellos nos han alienado todo, que estemos enteramente a su disposici\u00f3n como ellos est\u00e1n completamente a la nuestra. El resultado de esta lucha (<em>\u00a1que de ning\u00fan modo es dial\u00e9ctica!<\/em>) depender\u00e1 de la relaci\u00f3n de fuerzas, pero siempre consistir\u00e1 en <strong><em>el reconocimiento al menos impl\u00edcito, por parte del poder superior, de un contrapoder subordinado<\/em><\/strong>.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">En las dos fases siguientes, en las que nos vemos cada vez m\u00e1s obligados a recurrir al <strong>miedo<\/strong>, las cosas son todav\u00eda m\u00e1s claras. <strong>Quien nos teme, nos odia, as\u00ed que nosotros los odiamos a ellos de vuelta<\/strong> (E III, p. 40), por lo tanto, ellos nos odian con a\u00fan m\u00e1s fuerza, y se corre el riesgo de que la guerra estalle en cualquier momento. Si estalla, ambos nos encontraremos atrapados en la espiral de la <em>venganza<\/em> y la <em>contra-venganza<\/em>. (E III, pp. 40, escolio, corolarios 1 y 2) Tal vez uno de nosotros, por azar, salga victorioso; si no se mata al adversario, lo encadenar\u00e1n o encarcelar\u00e1n: este es el colmo del poder, pero al mismo tiempo su negaci\u00f3n, ya que podemos hacer cualquier cosa con el cuerpo de nuestra v\u00edctima sin el m\u00ednimo de lucro sobre sus deseos. (TP II,\u00a0\u00a710) Pero quiz\u00e1 uno de nosotros se asuste y haga concesiones. Entonces el otro empezar\u00e1 de nuevo a amarlo un poco, se amar\u00e1 a s\u00ed mismo por su parte, (E III, pp. 41 y su escolio) los intercambios de bienes y servicios se realizar\u00e1n de una forma menos desigual que antes, y, si contin\u00faan (<em>pero no continuar\u00e1n<\/em>), (E III, p. 42) el <strong><em>c\u00e1lculo <\/em><em>utilitario<\/em><\/strong> podr\u00eda finalmente hacer su primera aparici\u00f3n. (E III, escolio a la p. 41) <strong>El equilibrio final, aqu\u00ed tambi\u00e9n, depender\u00e1 de la relaci\u00f3n de fuerzas<\/strong>.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Pero, \u00bfqu\u00e9 es esta relaci\u00f3n de fuerzas? <em>Se dice que las mujeres y los ni\u00f1os, m\u00e1s d\u00e9biles por naturaleza que los hombres, ser\u00e1 siempre dominado por ellos<\/em><\/strong>. (TP XI,\u00a0\u00a74) Pero, \u00bfen cuanto a los dem\u00e1s? Entre dos machos adultos considerados aisladamente, \u00bfpodemos siquiera concebir que se establecer\u00eda una relaci\u00f3n, m\u00e1s o menos, <strong><em>amo-sirviente<\/em><\/strong>? No, sin el asomo de duda, porque <strong>las desigualdades de fuerza f\u00edsica nunca son verdaderamente decisivas<\/strong>. En la realidad, por ende, nada de lo que se acaba de deducir podr\u00eda tener lugar jam\u00e1s: <em>ning\u00fan ciclo se iniciar\u00eda alguna vez, \u00a1cada uno de los protagonistas seguir\u00eda so\u00f1ando!<\/em> Y, aun as\u00ed, es cierto que todo sucede siempre de esa manera en materia de relaciones interhumanas. Pero, para entender esto, debemos introducir un contexto mucho mayor.<\/span><\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-25078 size-mh-magazine-content\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/Spinoza-y-Hobbes-escalera-de-Libertades-OK-678x381.jpg\" alt=\"\" width=\"678\" height=\"381\" data-id=\"25078\" \/><\/p>\n<div class=\"single-body\" style=\"text-align: justify;\">\n<div class=\"entry-content\">\n<h3 style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 18pt;\"><strong>VII. Desliz\u00e1ndose desde una topograf\u00eda de micro-poderes hacia una teor\u00eda general del poder.<\/strong><\/span><\/h3>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Entendemos, dado lo anterior, c\u00f3mo funciona la unidad m\u00e1s peque\u00f1a de <em><strong>micro-poder<\/strong><\/em> -aquella que s\u00f3lo se produce entre dos personas, y que necesariamente tiende a constituirse en cuanto dos seres similares, que cumplan con nuestra hip\u00f3tesis m\u00ednima, entran en contacto. Esta es, en cierto sentido, la materia prima de toda vida interhumana bajo el r\u00e9gimen de la <em>alienaci\u00f3n pasional<\/em>. Pero al mismo tiempo, entendemos por qu\u00e9 <strong>este tipo de micro-poder nunca puede funcionar de forma aislada<\/strong>.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Hemos visto que, de hecho, <strong>ejercemos poder sobre los dem\u00e1s de dos maneras<\/strong>: o bien cuando los mantenemos cautivos o encadenados, lo que s\u00f3lo tiene una eficacia lamentable si se nos resisten pasivamente; o bien, y esto es verdadero poder, cuando <em><strong>temen<\/strong> <\/em>nuestras represalias o esperan <em><strong>beneficiarse<\/strong><\/em> de nuestra ayuda, de modo tal que <strong><em>acceden a regular su vida de acuerdo con nuestros deseos<\/em><\/strong>, es decir, a <em>alienarnos<\/em> su potencia \u2013 una <em>alienaci\u00f3n<\/em> <em>jur\u00eddica<\/em> que, esta vez, ya no es para nada en sentido metaf\u00f3rico. (TP II,\u00a0\u00a710) <\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>El verdadero poder no es, pues, otra cosa que la confiscaci\u00f3n de la potencia de los dominados por parte de los dominantes<\/strong>. Es una <em>confiscaci\u00f3n imaginaria<\/em>, ya que la potencia de los dominados, f\u00edsicamente hablando, sigue siendo suya. Pero es una confiscaci\u00f3n que <em><strong>tiene efectos reales en la medida en que los dominados est\u00e1n realmente decididos a aceptarla<\/strong><\/em>, y solamente en esa medida. Ahora bien, para determinarlos ser\u00eda necesario tener los medios, es decir, la <em>potencia<\/em> para hacerlo. Lo cual es imposible, salvo a corto plazo, si toda la <em>potencia<\/em> de los dominantes -fuera de su fuerza f\u00edsica, que apenas supera a la de los dem\u00e1s- es justamente la que les otorgan los dominados por s\u00ed mismos: <em><strong>\u00bfc\u00f3mo los dominados, despu\u00e9s de que el primer momento de p\u00e1nico ceda, permanecer\u00edan abrumados por una fuerza cuyo control podr\u00edan recuperar en todo momento? <\/strong><\/em><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Tan pronto como deseen recuperar su independencia, podr\u00e1n hacerlo, lo har\u00e1n y tendr\u00e1n derecho a hacerlo<\/strong>. (Ib\u00edd.) El dominante, para dominar, necesita entonces apelar a un tercero, con el que debe entonces establecer otras relaciones de poder. Esto no nos lleva a la <em>apor\u00eda<\/em> anterior: <em>podemos, de hecho, hacernos cargo de muchos individuos haci\u00e9ndoles creer a cada uno de ellos que las fuerzas de todos los dem\u00e1s est\u00e1 enteramente a nuestra disposici\u00f3n<\/em>; si todos creen esto al mismo tiempo al menos una vez, entonces obedecer\u00e1n, esta creencia se har\u00e1 realidad y redeterminar\u00e1 a cada uno de ellos a obedecer, etc. Pero esto de hecho prueba que los <strong>micro-poderes<\/strong> solamente pueden existir en <em>perpetua interacci\u00f3n<\/em>.<\/span><\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-25052\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/Spinoza-y-Hobbes-Principal-OK.jpg\" alt=\"\" width=\"360\" height=\"286\" data-id=\"25052\" \/><\/p>\n<div class=\"single-body\" style=\"text-align: justify;\">\n<div class=\"entry-content\">\n<h3 style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 18pt;\">VIII. El estado de naturaleza no es un estado de independencia jur\u00eddica.<\/span><\/h3>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Consideremos ahora, no dos seres humanos, sino una multitud de individuos<\/strong>. Coloqu\u00e9moslos uno al lado del otro, sin instituciones o leyes: imaginemos, seg\u00fan la expresi\u00f3n cl\u00e1sica, el estado de naturaleza. Y pong\u00e1monos en el punto de vista de uno de ellos. Este individuo, necesariamente, intentar\u00e1 ejercer poder sobre otro, y luego, para lograrlo, sobre muchos otros; con cada uno de ellos, en la medida en que sean resistentes, entrar\u00e1n as\u00ed en conflicto, a veces un conflicto violento; para prevalecer, tratar\u00e1n de dominar todav\u00eda a otros individuos m\u00e1s, etc.; de modo que siempre estar\u00e1n en guerra con alguien, sin jam\u00e1s prevalecer de manera estable. Desesperados, entonces, se someter\u00e1n a la primera persona que se les presente, quien entonces querr\u00e1 dominarlos a tal grado que necesariamente resistir\u00e1n; para escapar a su influencia, se someter\u00e1n a otro, que tratar\u00e1 de imponerles lo mismo, etc.; as\u00ed estar\u00e1n siempre en estado de servidumbre. Ahora, cada uno de los individuos presentes se encontrar\u00e1 en la misma situaci\u00f3n. <\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Nadie, en consecuencia, tendr\u00e1 nunca el m\u00ednimo poder real sobre nadie<\/strong>. Cada uno, por el contrario, siempre ser\u00e1 dependiente de todos -de todos, no colectivamente, sino distributivamente. Cada uno ser\u00e1, si no encadenado, al menos encarcelado: es imposible escapar de todos; y cada uno, viviendo con miedo, siempre depender\u00e1 de la voluntad de algunos otros, incluso si estos \u00faltimos cambian sin cesar. (TP II, \u00a715) La interacci\u00f3n de todos los <strong><em>micro-poderes<\/em><\/strong> engendrar\u00e1 as\u00ed la situaci\u00f3n m\u00e1s opresiva posible: la constante alienaci\u00f3n de la potencia de cada uno, con, como resultado general, la constituci\u00f3n de un <strong><em>macro-poder<\/em><\/strong> an\u00f3nimo, ca\u00f3tico, ciego, impredecible, del cual nadie tendr\u00e1 la menor parte y del que nadie se beneficiar\u00eda ni por un momento. <\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">El estado de naturaleza no es, debido a que el derecho se identifica con el hecho, pues, <strong>en absoluto un estado de independencia jur\u00eddica:<\/strong> (Ib\u00edd.) <strong>es un despotismo sin d\u00e9spota, an\u00e1rquico y proteico<\/strong>.<\/span><\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-26221\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/spinoza-y-cabala-2.jpg\" alt=\"\" width=\"220\" height=\"314\" data-id=\"26221\" \/><\/p>\n<div class=\"single-body\" style=\"text-align: justify;\">\n<div class=\"entry-content\">\n<h3 style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 18pt;\">IX. La diferencia entre el estado de naturaleza y la sociedad pol\u00edtica.<\/span><\/h3>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Pero es claro que tal situaci\u00f3n tiende, por s\u00ed sola, a ser superada<\/strong>. Basta, para esto, que haya un poco de memoria; y nuestra hip\u00f3tesis inicial nos autoriza a suponer que el ser humano posee un poco. Cada individuo, en la medida en que quiera obedecer, recuerda haber tenido algo que temer y algo que esperar de cada uno de los dem\u00e1s por su parte; todos, en consecuencia, muy pronto (<em>y \u00e9sta, seg\u00fan <strong>Spinoza<\/strong>, es la \u00fanica diferencia entre la sociedad pol\u00edtica y el estado de naturaleza<\/em>) (TP III,\u00a0\u00a73) cifrar\u00e1n sus esperanzas y temores en un solo y mismo objeto: <strong>la potencia de todo<\/strong>, que produjo ya sus efectos de una manera difusa, pero de cuya eficacia cada uno, ahora, se vuelve consciente. <strong>Y cada uno, en la medida en que quiera ejercer alg\u00fan poder, desea saber en qu\u00e9 direcci\u00f3n y en qu\u00e9 medida puede hacerlo sin que ese poder se vuelva contra s\u00ed mismo para aplastarlo<\/strong>; (TP II,\u00a0\u00a716) <em>cada uno<\/em>, en otras palabras, <em>quiere saber de antemano cu\u00e1l ser\u00e1 el resultado de todos sus deseos individuales, cuya ley, hasta ese punto, les ha sido impuesta como un destino indescifrable<\/em>. <\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Como todos quieren conocer este denominador com\u00fan, lograr\u00e1n conocerlo con \u00e9xito, o al menos creer\u00e1n que lo saben<\/strong>: sea sac\u00e1ndolo ellos mismos por mayor\u00eda de votos (<em>democracia<\/em>), o encargando a un individuo o un grupo de ese trabajo (<em>monarqu\u00eda o aristocracia<\/em>). (TP II,\u00a0\u00a717) <em>Por dichos medios, cada uno puede, con total seguridad, alienar su propio poder en esta celebrada voluntad com\u00fan, contribuyendo as\u00ed a recrear perpetuamente un poder colectivo unificado que incesantemente los redeterminar\u00e1 a que se alienen<\/em>. De este modo, <strong>el poder pol\u00edtico<\/strong>, ese \u201c<em><strong>derecho definido por la potencia de una multitud<\/strong><\/em>\u201d, (TP II,\u00a0\u00a717:\u00a0<i>Hoc ius, quod multitudinis potentia definitur<\/i>) ser\u00e1 producido y reproducido sin fin.<\/span><\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-2205003\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/El-principio-materialista-de-Baruch-Spinoza2.jpg\" alt=\"\" width=\"245\" height=\"276\" data-id=\"2205003\" \/><\/p>\n<div class=\"single-body\" style=\"text-align: justify;\">\n<div class=\"entry-content\">\n<h3 style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 18pt;\">X, El Estado crea nuevos poderes.<\/span><\/h3>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>El Estado, lo vemos, de ninguna forma suprime los <em>micro-poderes<\/em> de cuya interacci\u00f3n es el resultado, y fuera de los cuales no es nada<\/strong>. <em>Pero los estabiliza, los adapta, los redistribuye de acuerdo con estructuras globales que encajan entre s\u00ed; y tambi\u00e9n crea nuevos poderes, que a su vez est\u00e1n organizados de tal manera que aseguren dicha redistribuci\u00f3n<\/em>. <strong>Los poderes econ\u00f3micos siempre estuvieron ah\u00ed, y s\u00f3lo ahora pueden ejercerse con eficacia; pero ellos se ejercen dentro de los l\u00edmites definidos por el r\u00e9gimen de propiedad<\/strong>: (TP VI,\u00a0\u00a712; TP VII,\u00a0\u00a78; TP VIII,\u00a0\u00a710) dentro de estos l\u00edmites, <strong>al mismo tiempo que brota la competencia l\u00edcita entre propietarios<\/strong>, cada uno puede utilizar la fuerza de los <em>sirvientes<\/em> que, por no poseer nada, ahora dependen irreversiblemente de estos due\u00f1os (<em>por lo que ser\u00eda contradictorio otorgar derechos civiles a estos sirvientes<\/em>). (TP XI,\u00a0\u00a74) <\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Los <strong>poderes gubernamentales<\/strong> &#8211;<em>que, en cualquier r\u00e9gimen, son siempre de hecho ejercidos por muchos individuos a la vez<\/em> (TP VI, \u00a75)- se esfuerzan por sacar de estos enfrentamientos entre propietarios el denominador com\u00fan que todos quieren ver emerger, <strong>transformarlo en leyes<\/strong>, <strong>traducir estas leyes en medidas aplicables, controlar la ejecuci\u00f3n de estas medidas; y aquellos que poseen estos diferentes poderes tratan constantemente de incidir unos sobre otros<\/strong>. (<em>TP, ver casi todos los cap\u00edtulos entre VI\u2013X<\/em>) <\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Los <strong><em>poderes ideol\u00f3gicos<\/em><\/strong> tambi\u00e9n <strong><em>estuvieron siempre ah\u00ed, con una eficacia que ahora es estable<\/em><\/strong>; pero quienes los poseen se ven m\u00e1s o menos obligados a adaptar sus demandas (<em>dogmas ense\u00f1ados, culto impuesto<\/em>) a las <strong>exigencias del poder pol\u00edtico<\/strong>, asegurando de una forma u otra <strong>la organizaci\u00f3n del consenso<\/strong>; (TTP XIX; TP VI,\u00a0\u00a740; TP VIII,\u00a0\u00a746) <strong>a trav\u00e9s de estos medios cada uno de ellos, y dentro de este marco, lucha por ganar un monopolio<\/strong>. (TTP, prefacio) <\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Finalmente, una<strong><em> fuerza militar<\/em><\/strong>, cuyos l\u00edderes tambi\u00e9n tratan de acumular el mayor poder posible, (TP VI,\u00a0\u00a710; TP VII,\u00a0\u00a722; TP VIII,\u00a0\u00a79) <strong>suma a las restricciones ideol\u00f3gicas el componente <em>represivo<\/em> que es indispensable para asegurar que el r\u00e9gimen de propiedad sea respetado y renovado<\/strong>. <\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Y el ciclo comienza otra vez<\/strong>: cuantas m\u00e1s presiones se ejerzan por el conjunto de propietarios y estas se traduzcan en decisiones superiores, <em>m\u00e1s se reflejan estas decisiones en la ideolog\u00eda dominante, m\u00e1s mantiene esta \u00faltima al ej\u00e9rcito en su lugar, y m\u00e1s funciona el Estado como una estructura autorregulada<\/em>.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Pero en general, esta autorregulaci\u00f3n no es de ninguna forma armoniosa<\/strong>. Pues <strong><em>todo poder, como hemos visto, siempre tiende a extenderse hacia todas partes<\/em><\/strong>. Y esto sigue siendo cierto para los <strong><em>macro-poderes regionales<\/em><\/strong> que se derivan de la <em>redistribuci\u00f3n<\/em>, por parte del Estado, de los <em><strong>micro-poderes<\/strong><\/em>: <em>el poder ideol\u00f3gico resiste al poder pol\u00edtico y trata de anexionarlo<\/em>; (TTP XIX &amp; XX) <em>quienes poseen el poder pol\u00edtico resisten a los propietarios y tratan de desposeerlos ellos para enriquecerse<\/em>\u00a0(TP VIII,\u00a0\u00a731 y\u00a0\u00a737), &amp;c.<\/span><\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\">el poder ideol\u00f3gico resiste al poder pol\u00edtico y trata de anexionarlo; quienes poseen el poder pol\u00edtico resisten a los propietarios y tratan de desposeerlos ellos para enriquecerse<\/span><\/strong><\/p>\n<\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div class=\"single-body\" style=\"text-align: justify;\">\n<div class=\"entry-content\">\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Conflictos perpetuos<\/strong>, que resuenan perpetuamente en la cima, donde <strong>efect\u00faan perpetuamente nuevas redistribuciones de poder, que engendran perpetuamente nuevos conflictos<\/strong>: tal es la vida misma de la sociedad pol\u00edtica. Que el Estado es, como dice <a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2017\/05\/24\/el-psoe-y-la-caida-de-los-graves-por-jose-antonio-perez-tapias\/\"><strong>Poulantzas<\/strong><\/a>, la \u201c<em>condensaci\u00f3n material de una determinada relaci\u00f3n de fuerzas<\/em>\u201d, (\u00ab<em>Estado, Poder, Socialismo<\/em>\u00ab, 1968) podr\u00eda haberlo escrito literalmente <strong>Spinoza<\/strong>. Es cierto que, para <strong>Spinoza<\/strong>, las relaciones de fuerzas entre explotadores y explotados apenas juegan un papel, m\u00e1s bien como un tel\u00f3n de fondo inmutable: <em><strong>ya que los \u201csiervos\u201d siempre son, por definici\u00f3n, vencidos de antemano, la lucha de clases no es el motor de historia<\/strong><\/em>.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Y, sin embargo, las masas s\u00ed hacen historia<\/strong>. Porque la <em>potencia<\/em> mediante la cual el Estado ejerce su poder es, una vez m\u00e1s, \u201c<a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2023\/03\/03\/multitud-y-poder-en-spinoza\/\"><strong><em>la potencia de la multitud<\/em><\/strong><\/a>\u201d. <\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Esta \u00faltima es lo que <em>cada sujeto aliena y re-aliena cada d\u00eda<\/em>, pero que, f\u00edsicamente hablando, sigue siendo la potencia de cada sujeto. <strong>Sin duda la situaci\u00f3n del poder pol\u00edtico es mucho m\u00e1s estable que la de un <em>micro-poder<\/em> considerado en aislamiento<\/strong>: <em><strong>para que desaparezca ser\u00eda necesario (y tambi\u00e9n suficiente) que todos los individuos, o al menos un gran n\u00famero de ellos, decidan al mismo tiempo no obedecerla m\u00e1s<\/strong><\/em>. (TP III,\u00a0\u00a79; TP IV,\u00a0\u00a74) <\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Y esto podr\u00eda suceder, si el denominador com\u00fan de los deseos individuales estuviera muy mal expresado en la parte superior, o si no reverberase en la base<\/strong>; y el ciclo, como hemos visto, corre el riesgo de interrumpirse en cada uno de sus pasos. Si eso fuese a suceder, ser\u00eda leg\u00edtimo: <strong>quien pierde su poder pierde su derecho<\/strong>. (Ib\u00edd., y ver tambi\u00e9n TTP XVI) <strong>El problema pol\u00edtico fundamental es, pues, el de poner en marcha un sistema institucional que garantice, por su mero funcionamiento, una perfecta circulaci\u00f3n de abajo hacia arriba y de arriba hacia abajo<\/strong>.<\/span><\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\"><strong>El problema pol\u00edtico fundamental es, pues, el de poner en marcha un sistema institucional que garantice, por su mero funcionamiento, una perfecta circulaci\u00f3n de abajo hacia arriba y de arriba hacia abajo<\/strong><\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div class=\"single-body\" style=\"text-align: justify;\">\n<div class=\"entry-content\">\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Conocemos el principio de las soluciones <em>spinozistas<\/em>: un m\u00e1ximo de democracia (<em>entre los acaudalados<\/em>) compatible con la naturaleza del r\u00e9gimen particular, la supresi\u00f3n de todo vestigio de propiedad feudal y el m\u00e1ximo desarrollo del comercio, y la m\u00e1xima tolerancia religiosa<\/strong>. Entonces s\u00ed, <strong><em>democracia<\/em><\/strong> \u201c<strong><em>burguesa<\/em><\/strong>\u201d. Pero esto \u2013y, en este punto, la posici\u00f3n de <strong>Spinoza<\/strong> es sin duda \u00fanica\u2013 sin idealizaci\u00f3n alguna: <strong>el Estado, incluso el mejor, no es ni la realizaci\u00f3n de la \u201c<em>raz\u00f3n<\/em>\u201d, ni de la \u201c<em>libertad<\/em>\u201d<\/strong>; <strong>no es nada m\u00e1s que relaciones de fuerzas, sobre la base de una alienaci\u00f3n generalizada<\/strong>.<\/span><\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-2205004 size-full\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/Spinoza-materialismo.jpg\" alt=\"\" width=\"393\" height=\"208\" data-id=\"2205004\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/Spinoza-materialismo.jpg 393w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/Spinoza-materialismo-300x159.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 393px) 100vw, 393px\" \/><\/p>\n<div class=\"single-body\" style=\"text-align: justify;\">\n<div class=\"entry-content\">\n<h3 style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 18pt;\">XI. Supongamos\u2026<\/span><\/h3>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>\u00bfEsta situaci\u00f3n es insuperable?<\/strong> No \u2013no si a\u00f1adimos algo a nuestra hip\u00f3tesis m\u00ednima. Supongamos que, si las circunstancias fueran favorables (<em>las cuales, por supuesto, requerir\u00edan que la sociedad pol\u00edtica estuviese bien organizada, incluso si esto no fuese suficiente por s\u00ed mismo<\/em>), el <strong><em>determinismo<\/em><\/strong> de nuestra propia naturaleza eventualmente podr\u00eda terminar prevaleciendo, en nuestro cuerpo, sobre las influencias del afuera; correspondiendo a lo que ser\u00eda, en nuestra mente, el desarrollo de raz\u00f3n. Entonces, poco a poco, dejar\u00edamos de alienarnos a las cosas.<\/span><\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\">Supongamos que, si las circunstancias fueran favorables, el <em>determinismo<\/em> de nuestra propia naturaleza eventualmente podr\u00eda terminar prevaleciendo, en nuestro cuerpo, sobre las influencias del afuera; correspondiendo a lo que ser\u00eda, en nuestra mente, el desarrollo de raz\u00f3n. Entonces, poco a poco, dejar\u00edamos de alienarnos a las cosas.<\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\">El Estado desaparecer\u00eda, y con ella todas las formas de dominaci\u00f3n, si todos los seres humanos fuesen razonables: ya no habr\u00eda nada m\u00e1s que una comunidad de seres humanos libres en acuerdo espont\u00e1neo<\/span><\/strong><\/p>\n<\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div class=\"single-body\" style=\"text-align: justify;\">\n<div class=\"entry-content\">\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Y las relaciones de poder, ya que se basaban \u00fanicamente en esta alienaci\u00f3n en las cosas, en \u00faltima instancia, ir\u00edan desapareciendo progresivamente<\/strong>. El Estado desaparecer\u00eda, y con ella todas las formas de dominaci\u00f3n, si todos los seres humanos fuesen razonables: ya no habr\u00eda nada m\u00e1s que una comunidad de seres humanos libres en acuerdo espont\u00e1neo. (E. IV, escolio a la p. 18) <strong>Nuestra potencia alcanzar\u00eda su c\u00faspide, pero nadie le arrebatar\u00eda nada a los dem\u00e1s, ni desear\u00eda hacerlo. El conocimiento es potencia (<i>potentia<\/i>); no es poder (<i>potestas<\/i>)<\/strong>.<\/span><\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-medium wp-image-2259694\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2022\/10\/Spinoza-I-fb-300x171.webp\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"171\" data-id=\"2259694\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2022\/10\/Spinoza-I-fb-300x171.webp 300w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2022\/10\/Spinoza-I-fb.webp 350w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/p>\n<div class=\"single-body\" style=\"text-align: justify;\">\n<div class=\"entry-content\">\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 18pt; color: #008000;\">*******<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Traducci\u00f3n C\u00e9sar Panza, enero 2022<\/strong><\/span><\/p>\n<blockquote>\n<h3 style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 18pt;\"><strong>Nota de traducci\u00f3n<\/strong><\/span><\/h3>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Este art\u00edculo fue publicado como \u201c<em>Spinoza et le pouvoir<\/em>\u201d, en <strong>La Nouvelle Critique<\/strong> 109 en 1977 (pp. 45\u201351) y fue republicado en tres ocasiones posteriormente entre 1986 y 2011. Sin la posibilidad de cotejar con el original, esta traducci\u00f3n se realiz\u00f3 a partir de una versi\u00f3n inglesa que aparece en el volumen de ensayos \u201c<em>Politics, Ontology and Knowledge in Spinoza<\/em>\u201d (pp. 210-223), libro que <strong>Filippo Del Lucchese, David Maruzzella and Gil Morej\u00f3n<\/strong> tradujeron y editaron en 2020 a trav\u00e9s de la Edinburgh University Press, justamente pocos meses despu\u00e9s de la muerte del autor. Se trata de la primera edici\u00f3n \u00edntegra del trabajo de <strong>Matheron<\/strong> en esa lengua.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En la versi\u00f3n sobre la que se trabaj\u00f3, los traductores, conscientes del \u201c<em>problema de cu\u00e1l es la mejor manera de tratar con el pouvoir y la puissance<\/em>\u201d, en tanto los t\u00e9rminos franceses se prestan como sin\u00f3nimos de los t\u00e9rminos latinos <em>potestas<\/em> y <em>potentia<\/em> de <strong>Spinoza<\/strong>, mientras que en el ingl\u00e9s colapsan en una sola palabra, dejaron los vocablos franceses sin traducir, para evitar confusiones. Este cuidado es innecesario en castellano; sin embargo, no se dej\u00f3 sin se\u00f1alar la diferencia, al menos oportunamente. No se realiz\u00f3 ninguna otra modificaci\u00f3n relevante, aparte de la incorporaci\u00f3n al cuerpo textual de las notas al pie, referencias tan fundamentales al discurrir del erudito franc\u00e9s claramente referidas a la escritura de <strong>Spinoza<\/strong>, m\u00e1s la numeraci\u00f3n de las secciones; todo esto para facilitar el texto como instrumento de estudio.<\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<\/div>\n<\/div>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\">\u00a0<\/p>\n<\/blockquote>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-2269801\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/Alexandre_Matheron.jpg\" alt=\"Alexandre Matheron\" width=\"360\" height=\"200\" data-id=\"2269801\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"font-size: 18pt; color: #008000;\">*******<\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2023\/03\/24\/spinoza-y-el-poder-por-alexandre-matheron\/\"><strong><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00abSPINOZA Y EL PODER\u00bb (parte 1), por Alexandre Matheron<\/span><\/strong><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/author\/punto-critico\/\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-48\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2016\/11\/Mosca_Punto_Cr\u00edtico_40.png\" alt=\"\" width=\"80\" height=\"80\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<div class=\"mh-excerpt\"><p>\u00abSPINOZA Y EL PODER\u00bb (parte 1), por Alexandre Matheron &nbsp; Spinoza y el poder (y 2) Por Alexandre Matheron Lobo suelto, 27 de enero de 2022 \u00a0 \u00a0 VI. Todo poder implica una relaci\u00f3n de <a class=\"mh-excerpt-more\" href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2023\/03\/31\/spinoza-y-el-poder-y-2-por-alexandre-matheron\/\" title=\"\u00abSPINOZA Y EL PODER\u00bb (y parte 2), por Alexandre Matheron\">[&#8230;]<\/a><\/p>\n<\/div>","protected":false},"author":3,"featured_media":2270383,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[8],"tags":[163,43],"class_list":{"0":"post-2269790","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","7":"category-filosofia","8":"tag-alexandre-matheron","9":"tag-spinoza"},"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2269790","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2269790"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2269790\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/media\/2270383"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2269790"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2269790"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2269790"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}