{"id":2265203,"date":"2023-03-03T00:05:35","date_gmt":"2023-03-02T23:05:35","guid":{"rendered":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/?p=2265203"},"modified":"2023-03-03T07:58:25","modified_gmt":"2023-03-03T06:58:25","slug":"multitud-y-poder-en-spinoza","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2023\/03\/03\/multitud-y-poder-en-spinoza\/","title":{"rendered":"\u00abMULTITUD Y PODER: una aproximaci\u00f3n naturalista al Tratado pol\u00edtico de Spinoza\u00bb, por Jos\u00e9 Pedro\u00a0Pizarro-Suescum"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #008000; font-size: 14pt;\">MULTITUD Y PODER: \u00abel Estado se define como potencia de la multitud\u00bb<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote>\n<h2 style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 18pt;\"><strong>EL DERECHO DE UNO SOLO NO ES DERECHO ALGUNO, por Baruch de Spinoza<\/strong><\/span><\/h2>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong><em>\u201cEn el estado natural, cada individuo es aut\u00f3nomo mientras pueda evitar ser oprimido por otro, y es in\u00fatil que uno solo pretenda evitarlos a todos. De donde se sigue que, en la medida que el derecho humano natural de cada individuo se determina por su poder y es el de uno solo, no es derecho alguno; consiste en una opini\u00f3n, m\u00e1s que en una realidad, puesto que su garant\u00eda de \u00e9xito es nula. A\u00f1\u00e1dase a ello que, sin la ayuda mutua, los hombres apenas si pueden sustentar su vida y cultivar su mente. Concluimos, pues, que el derecho natural, que es propio del g\u00e9nero humano, apenas si puede ser concebido sino all\u00ed donde los hombres poseen derechos comunes, de suerte que no s\u00f3lo pueden reclamar tierras, que pueden habitar y cultivar, sino tambi\u00e9n fortificarse y repeler toda fuerza, de forma que puedan vivir seg\u00fan el com\u00fan sentir de todos. Pues, cuantos m\u00e1s sean los que as\u00ed se unen, m\u00e1s derecho tienen todos juntos\u201c<\/em><\/strong><\/span><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-6568 size-full\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/gritalibertad-fdr.jpg\" alt=\"MULTITUD Y PODER\" width=\"327\" height=\"242\" data-id=\"6568\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/gritalibertad-fdr.jpg 327w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/gritalibertad-fdr-300x222.jpg 300w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/gritalibertad-fdr-326x242.jpg 326w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/gritalibertad-fdr-80x60.jpg 80w\" sizes=\"auto, (max-width: 327px) 100vw, 327px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\">* * * * * *<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>S<\/strong>i dos se ponen mutuamente de acuerdo y unen sus fuerzas, tienen m\u00e1s poder juntos y, por tanto, tambi\u00e9n m\u00e1s derecho sobre la naturaleza que cada uno por s\u00ed solo. Y cuantos m\u00e1s sean los que estrechan as\u00ed sus v\u00ednculos, m\u00e1s derecho tendr\u00e1n todos unidos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\"><strong>COMO\u00a0LOS HOMBRES EST\u00c1N SOMETIDOS A PASIONES SON ENEMIGOS POR NATURALEZA<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>E<\/strong>n la medida en que los hombres son presa de la ira, la envidia o cualquier otro afecto de odio, son arrastrados en diversas direcciones y se enfrentan unos\u00a0con otros. Por eso mismo, hay que temerlos tanto m\u00e1s cuanto m\u00e1s poder tienen y por cuanto son m\u00e1s perspicaces y astutos que los dem\u00e1s animales.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Y<\/strong>\u00a0como los hombres, por lo general, est\u00e1n\u00a0por naturaleza sometidos a estas pasiones, los hombres son enemigos por naturaleza. Pues, para m\u00ed, el m\u00e1ximo enemigo es aquel al que tengo m\u00e1s que temer y del que debo guardarme m\u00e1s.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>A<\/strong>hora bien, en el estado natural, cada individuo es aut\u00f3nomo mientras pueda evitar ser oprimido por otro, y es in\u00fatil que uno solo pretenda evitarlos a todos. De donde se sigue que, <strong>en la medida que el derecho humano natural de cada individuo se determina por su poder y es el de uno solo, no es derecho alguno<\/strong>; consiste en una opini\u00f3n, m\u00e1s que en una realidad, puesto que su garant\u00eda de \u00e9xito es nula. Pues no cabe duda que uno tiene tanto menos poder y, por tanto, tanto menos derecho, cuanto m\u00e1s razones tiene de temer. A\u00f1\u00e1dase a ello que, sin la ayuda mutua, los hombres apenas si pueden sustentar su vida y cultivar su mente.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>C<\/strong>oncluimos, pues, que el derecho natural, que es propio del g\u00e9nero humano, apenas si puede ser concebido, sino all\u00ed donde los hombres poseen derechos comunes, de suerte que no s\u00f3lo pueden reclamar tierras, que pueden habitar y cultivar, sino tambi\u00e9n fortificarse y repeler toda fuerza, de forma que puedan vivir seg\u00fan el com\u00fan sentir de todos. Pues, cuantos m\u00e1s sean los que as\u00ed se unen, m\u00e1s derecho tienen todos juntos. Y, si justamente por esto, porque en el estado natural los hombres apenas pueden ser aut\u00f3nomos, los escol\u00e1sticos quieren decir que el hombre es un animal social, no tengo nada que objetarles.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>A<\/strong>ll\u00ed donde los hombres poseen derechos comunes y todos son guiados como por una sola mente, es cierto que cada uno de ellos posee tanto menos derecho cuanto los dem\u00e1s juntos son m\u00e1s poderosos que \u00e9l; es decir, que ese tal no posee realmente sobre la naturaleza ning\u00fan derecho, fuera del que le otorga el derecho com\u00fan; y que, por otra parte, cuanto se le ordena por un\u00e1nime acuerdo, tiene que cumplirlo o puede ser forzado a ello.<\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-2203128\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/Utopia-Materialista-de-Spinoza.png\" alt=\"\" width=\"290\" height=\"217\" data-id=\"2203128\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/Utopia-Materialista-de-Spinoza.png 290w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/Utopia-Materialista-de-Spinoza-80x60.png 80w\" sizes=\"auto, (max-width: 290px) 100vw, 290px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 18pt;\"><strong><span style=\"color: #008000;\">********<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<h2 style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 24pt;\">Multitud y poder: una aproximaci\u00f3n naturalista al\u00a0<span class=\"italica\">Tratado pol\u00edtico<\/span>\u00a0de Spinoza<\/span><\/h2>\n<blockquote>\n<p class=\"articulo-resumen\" style=\"text-align: center;\"><span class=\"capital\" style=\"font-size: 14pt;\"><strong>I<\/strong>. Los seres humanos deben ser concebidos, como cualesquiera otras cosas singulares, dentro del orden com\u00fan de la naturaleza. Este naturalismo permite entender que la potencia y el derecho coinciden en una ecuaci\u00f3n perfecta, de tal modo que no es preciso apelar al contrato para explicar la g\u00e9nesis del Estado. <strong>II<\/strong>. Como la potencia de los individuos coincide, asimismo, con el conjunto de relaciones que \u00e9stos son capaces de movilizar en su esencia y operaci\u00f3n, el Estado se define como potencia de la multitud, es decir, como individuo compuesto capaz de constituir una unidad operativa. <strong>III<\/strong>. Tan pronto como todo orden humano es un orden de afectos, se entiende que los derechos no podr\u00e1n conservarse m\u00e1s que por el mutuo afecto de los hombres. De ah\u00ed que todo Estado deba reinventar sus estructuras de continuo mediante la cooperaci\u00f3n y la ayuda mutua entre los hombres.<\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Por\u00a0<a href=\"https:\/\/www.redalyc.org\/journal\/774\/77455380009\/html\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><span class=\"nombre\">Jos\u00e9 Pedro <span class=\"apellidos\">Pizarro-Suescum<\/span><\/span><\/a><span class=\"apellidos\">, 2017<\/span><\/span><\/p>\n<div style=\"text-align: justify;\"><span class=\"institucion\" style=\"font-size: 14pt;\">Universidad de Sevilla<\/span><\/div>\n<div><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-2267709 size-full\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/El-movimiento-caotico-de-una-multitud-se-puede-predecir.jpg\" alt=\"\" width=\"546\" height=\"364\" data-id=\"2267709\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/El-movimiento-caotico-de-una-multitud-se-puede-predecir.jpg 546w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/El-movimiento-caotico-de-una-multitud-se-puede-predecir-300x200.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 546px) 100vw, 546px\" \/><\/div>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<div id=\"articulo\">\n<div id=\"articulo-body\">\n<p class=\"negrita seccion\" style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 18pt;\"><strong>-I-<\/strong><\/span><\/p>\n<p class=\"sangria\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">As\u00ed como en\u00a0<span class=\"italica\">\u00c9tica<\/span>\u00a03 Spinoza acomete una completa naturalizaci\u00f3n de la vida humana, la cual s\u00f3lo puede entenderse dentro del orden com\u00fan de la naturaleza, en el\u00a0<span class=\"italica\">TTP<\/span> nuestro autor establece un cierto principio de igualdad entre las naciones <strong>(1)<\/strong>.\u00a0Y es que la ilusi\u00f3n de superioridad de unas naciones sobre otras no es m\u00e1s que una estrategia de afirmaci\u00f3n supersticiosa de la idiosincrasia de un pueblo dado. Es por ello por lo que el\u00a0<em><span class=\"italica\">ingenium<\/span>\u00a0<\/em>del pueblo hebreo no habr\u00eda de ser contemplado en t\u00e9rminos de excepci\u00f3n sino en t\u00e9rminos de singularidad. En verdad, la naturaleza:<\/span><\/p>\n<blockquote>\n<p class=\"quote\" style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #008000;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt;\">[\u2026] no crea las naciones, sino los individuos, los cuales no se distribuyen en naciones sino por la diversidad de lenguas, de leyes, y de costumbres practicadas; y s\u00f3lo de \u00e9stas dos, es decir, de las leyes y la costumbres, puede derivarse que una naci\u00f3n tenga un ingenio singular, una condici\u00f3n particular y, en fin, unos prejuicios concretos [<span class=\"italica\">singulare ingenium, singularem conditionem &amp; denique singularia praejudicia<\/span>]. (<a style=\"color: #008000;\" href=\"https:\/\/www.redalyc.org\/journal\/774\/77455380009\/html\/#B14\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Spinoza, 1972<\/a>, vol. 3, p. 217; 2008 ,\u00a0<span class=\"italica\">TP<\/span>, 2010, xvii, p. 378)<\/span><\/strong><\/span><strong><span style=\"font-size: 14pt;\">(2)<\/span><\/strong><\/p>\n<\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p class=\"sangria\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Podr\u00eda decirse, en una primera aproximaci\u00f3n, que esta tesis es radicalizada en el\u00a0<span class=\"italica\">TP<\/span>\u00a0en su sentido m\u00e1s naturalista:<\/span><\/p>\n<blockquote>\n<p class=\"quote\" style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\">Puesto que todos los hombres, ya sean b\u00e1rbaros o cultos, se unen en todas partes por costumbres y forman alg\u00fan estado civil, las causas y los fundamentos del Estado no habr\u00e1 que extraerlos de las ense\u00f1anzas de la raz\u00f3n, sino que deben ser deducidos de la naturaleza o condici\u00f3n com\u00fan de los hombres. (<a style=\"color: #008000;\" href=\"https:\/\/www.redalyc.org\/journal\/774\/77455380009\/html\/#B18\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Spinoza,\u00a0<span class=\"italica\">TP<\/span>, 2010<\/a>, p. 88)<\/span><\/strong><\/p>\n<\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p class=\"sangria\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">De ah\u00ed que los hombres deban ser considerados en t\u00e9rminos de afecto y no de raz\u00f3n. Es en este sentido que la uni\u00f3n entre los hombres, si bien sienta las bases de la racionalidad en t\u00e9rminos de\u00a0<span class=\"italica\">cooperaci\u00f3n<\/span>\u00a0y\u00a0<span class=\"italica\">ayuda mutua<\/span>, se basa m\u00e1s bien en mecanismos imaginativos que racionales. No en vano dicha uni\u00f3n lo es de fuerzas y deseos sustra\u00eddos a todo c\u00e1lculo o gesti\u00f3n:<\/span><\/p>\n<blockquote>\n<p class=\"quote\" style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\">[\u2026] por derecho natural entiendo las mismas leyes o reglas conforme a las cuales se hacen todas las cosas, esto es, la misma potencia [<span class=\"italica\">potentiam<\/span>] de la naturaleza. De ah\u00ed que el derecho natural de cada individuo se entiende hasta donde llega su potencia [<span class=\"italica\">potentia<\/span>]. Por consiguiente, todo cuanto hace [<span class=\"italica\">agit<\/span>] cada hombre en virtud de las leyes de su naturaleza, lo hace [<span class=\"italica\">agit<\/span>] con el m\u00e1ximo derecho de la naturaleza, y tiene tanto derecho en [<span class=\"italica\">in<\/span>] la naturaleza como de potencia [<span class=\"italica\">potentia<\/span>] goza. (<a style=\"color: #008000;\" href=\"https:\/\/www.redalyc.org\/journal\/774\/77455380009\/html\/#B14\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Spinoza, 1972<\/a>, vol. 3, p. 277;\u00a0<span class=\"italica\">TP<\/span>, 2010, pp. 90-91)<\/span><\/strong><\/p>\n<\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p class=\"sangria\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Y as\u00ed, la tarea de una buena pol\u00edtica consistir\u00eda en alcanzar una razonable canalizaci\u00f3n de las diversas potencias que constituyen un espacio civil dado; sobre todo considerando que dichas potencias pueden desplegarse en detrimento y ruina del Estado. Sin embargo, es claro que\u00a0<span class=\"italica\">la uni\u00f3n hace la fuerza<\/span>:<\/span><\/p>\n<blockquote>\n<p class=\"quote\" style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\">Si dos convienen a la vez [<span class=\"italica\">simul<\/span>] y unen sus fuerzas, pueden m\u00e1s juntos [<span class=\"italica\">plus simul possunt<\/span>], y en consecuencia tienen m\u00e1s derecho en la naturaleza [<span class=\"italica\">in naturam<\/span>] que cada uno por s\u00ed solo. Y cuanto m\u00e1s sean los que as\u00ed se unen, tanto m\u00e1s derecho tendr\u00e1n unidos a la vez [<span class=\"italica\">simul<\/span>]. (<a style=\"color: #008000;\" href=\"https:\/\/www.redalyc.org\/journal\/774\/77455380009\/html\/#B14\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Spinoza, 1972<\/a>,\u00a0<span class=\"italica\">TP<\/span>, vol. 3, p. 281)<\/span><\/strong><\/p>\n<\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p class=\"sangria\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Pero ocurre, empero, que esa uni\u00f3n, en cuanto fundada en afectos variables y transitorios, es sobrada raz\u00f3n para la cautela:<\/span><\/p>\n<blockquote>\n<p class=\"quote\" style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\">En la medida en que los hombres son atormentados [<span class=\"italica\">conflictantur<\/span>] por la ira, la envidia o cualquier afecto de odio, son arrastrados en diversas direcciones y se enfrentan unos a otros. Por eso mismo, hay que temerlos tanto m\u00e1s cuanto m\u00e1s pueden [<span class=\"italica\">quo plus possunt<\/span>] y por cuanto son m\u00e1s perspicaces y astutos que los dem\u00e1s animales. Y como los hombres, por lo general (como dijimos en el \u00a7 5 del cap\u00edtulo precedente) est\u00e1n por naturaleza atravesados por los afectos [<span class=\"italica\">affectibus natura sunt obnoxii<\/span>], los hombres son enemigos por naturaleza. (<a style=\"color: #008000;\" href=\"https:\/\/www.redalyc.org\/journal\/774\/77455380009\/html\/#B14\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Spinoza, 1972<\/a>, vol. 3, p. 281;\u00a0<span class=\"italica\">TP<\/span>, 2010, p. 98)<\/span><\/strong><\/p>\n<\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p class=\"sangria\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Ahora bien, si la vida humana no es concebible sino en t\u00e9rminos de relaci\u00f3n (<em><span class=\"italica\">commercium<\/span><\/em>) <strong>(3)<\/strong>,\u00a0nada extra\u00f1o entonces si los derechos, a la postre, no pueden ser m\u00e1s que comunes. Siendo as\u00ed que del mismo modo que la potencia de un individuo se constituye en las relaciones que \u00e9ste moviliza en su esencia y operaci\u00f3n, el derecho del individuo no podr\u00e1 concebirse m\u00e1s que en t\u00e9rmino de cooperaci\u00f3n:<\/span><\/p>\n<blockquote>\n<p class=\"quote\" style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\">[\u2026] en la medida en que el derecho natural de cada individuo se determina por su potencia [<span class=\"italica\">potentia<\/span>] y es el de uno solo, no es derecho alguno; consiste en una opini\u00f3n m\u00e1s que en una realidad, puesto que su garant\u00eda de \u00e9xito es nula. Pues es cierto [<span class=\"italica\">certum est<\/span>] que uno puede tanto menos, y, en consecuencia, tiene tanto menos derecho, cuanto mayor causa tiene para temer [<span class=\"italica\">tanto minus posse et consequenter tanto minus juris habere, quanto majorem timendi causam habet<\/span>]. A\u00f1\u00e1dese a ello que, sin la ayuda mutua, los hombres apenas pueden sustentar su vida y cultivar su mente. (<a style=\"color: #008000;\" href=\"https:\/\/www.redalyc.org\/journal\/774\/77455380009\/html\/#B14\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Spinoza, 1972<\/a>, vol. 3, p. 281;\u00a0<span class=\"italica\">TP<\/span>, 2010, pp. 98-99) <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">(4)<\/span><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\">.<\/span><\/strong><\/p>\n<\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p class=\"sangria\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">As\u00ed las cosas, es menester entender el Estado (<em><span class=\"italica\">imperium<\/span><\/em>) en t\u00e9rminos de individualidad compleja, puesto que en verdad el Estado no es m\u00e1s que la articulaci\u00f3n de las fuerzas que componen el espacio civil:<\/span><\/p>\n<blockquote>\n<p class=\"quote\" style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\">[\u2026] el derecho del Estado o supremas potestades no es sino el mismo derecho natural, en cuanto viene determinado por la potencia [<span class=\"italica\">potentia<\/span>], no de cada uno, sino de la multitud que se rige [<span class=\"italica\">ducitur<\/span>] como por una sola mente. Es decir, que lo mismo que cada individuo en el estado natural, tambi\u00e9n el cuerpo y la mente de todo el Estado tiene tanto derecho como potencia [<span class=\"italica\">potentia<\/span>] tiene. (<a style=\"color: #008000;\" href=\"https:\/\/www.redalyc.org\/journal\/774\/77455380009\/html\/#B14\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Spinoza, 1972<\/a>, vol. 3, pp. 284- 285;\u00a0<span class=\"italica\">TP<\/span>, 2010, pp. 106-107)<\/span><\/strong><\/p>\n<\/blockquote>\n<\/div>\n<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-536588\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/spinoza.jpg\" alt=\"\" width=\"440\" height=\"247\" data-id=\"536588\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/spinoza.jpg 678w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/spinoza-300x169.jpg 300w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/spinoza-610x343.jpg 610w\" sizes=\"auto, (max-width: 440px) 100vw, 440px\" \/><\/p>\n<div id=\"articulo\">\n<div id=\"articulo-body\">\n<p class=\"negrita seccion\" style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 18pt;\"><strong>-II-<\/strong><\/span><\/p>\n<p class=\"sangria\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Que el Estado sea, en s\u00edntesis, la potencia de la multitud\u00a0<span class=\"italica\">(<em>potentia multitudinis<\/em>)<\/span>\u00a0constituye una cr\u00edtica rotunda a la teor\u00eda pol\u00edtica <em>hobbesiana<\/em>. En efecto, el fil\u00f3sofo ingl\u00e9s entiende que una multitud no puede constituir unidad operativa alguna, y que es justamente cuando la\u00a0<em><span class=\"italica\">multitudo<\/span>\u00a0<\/em>se unifica en\u00a0<em><span class=\"italica\">populus<\/span> <\/em>mediante la transferencia del derecho cuando cabe hablar de Estado <strong>(5)<\/strong>.\u00a0Y es que para <strong>Hobbes<\/strong> la soberan\u00eda debe ser indivisible, hasta el punto de que la indistinci\u00f3n entre\u00a0<em><span class=\"italica\">multitudo<\/span>\u00a0<\/em>y\u00a0<em><span class=\"italica\">populus<\/span>\u00a0<\/em>constituye una amenaza feroz para el Estado, pues tal indistinci\u00f3n se basa en \u201c<em>opiniones con las que los ciudadanos que las reciben se vuelven propensos al tumulto<\/em>\u201d (Hobbes, 1993, xii, 8, p. 108). Y as\u00ed, puesto que \u201c<em>toda forma de gobierno debe preservar la majestad de quien o quienes ostentan el poder supremo, dichas opiniones constituyen por naturaleza cr\u00edmenes de lesa majestad<\/em>\u201d (Hobbes, 1993, xii, 8, p. 108).<\/span><\/p>\n<p class=\"sangria\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Se entiende entonces que, como ha se\u00f1alado <strong>W. Montag<\/strong>, <strong>Spinoza<\/strong> haga en su obra pol\u00edtica algo an\u00e1logo a lo perpetrado en la \u00c9tica, a saber, traducir sistem\u00e1ticamente el lenguaje de la trascendencia jur\u00eddica al lenguaje del poder <strong>(6)<\/strong>. Que se trata, ciertamente, de una cr\u00edtica a <strong>Hobbes<\/strong> queda especialmente claro en una c\u00e9lebre carta de <strong>Spinoza<\/strong> a <strong>Jarig Jelles<\/strong>:<\/span><\/p>\n<blockquote>\n<p class=\"quote\" style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #008000;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt;\">Por lo que respecta a la pol\u00edtica, la diferencia entre Hobbes y yo, sobre la cual me pregunta usted, consiste en que yo conservo siempre inc\u00f3lume el derecho natural y en que yo defiendo que, en cualquier Estado, al magistrado supremo no le compete m\u00e1s derecho sobre los s\u00fabditos que el que corresponde a la potestad con que \u00e9l supera al s\u00fabdito, lo cual sucede siempre en el estado natural. (<a style=\"color: #008000;\" href=\"https:\/\/www.redalyc.org\/journal\/774\/77455380009\/html\/#B16\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Spinoza, 1988<\/a>,\u00a0<span class=\"italica\">Ep.<\/span>\u00a050, p. 308)<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p class=\"sangria\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Es en este sentido que en el\u00a0<span class=\"italica\">TP<\/span>\u00a0desaparece toda referencia a un momento constituyente del poder, es decir, toda referencia a un contrato originario que viniera a reducir a la unidad pol\u00edtica a un conjunto de individuos solitarios y en permanente confrontaci\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p class=\"sangria\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">La asociaci\u00f3n pol\u00edtica es, por tanto, un hecho puramente natural:<\/span><\/p>\n<blockquote>\n<p class=\"quote\" style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\">Porque los hombres se gu\u00edan, como hemos dicho, m\u00e1s por la pasi\u00f3n que por la raz\u00f3n, la multitud tiende naturalmente a concertar [<span class=\"italica\">naturaliter convenire<\/span>], no porque la gu\u00ede la raz\u00f3n, sino alg\u00fan afecto com\u00fan [<span class=\"italica\">communi affectu<\/span>], y quiere ser conducida como por una sola mente, es decir (como dijimos en 3.9), por una esperanza o un miedo com\u00fan o por el anhelo de vengar un mismo da\u00f1o. Por otra parte, el miedo a la soledad es innato a todos los hombres, puesto que nadie, en solitario, tiene fuerzas para defenderse ni para procurarse lo necesario para la vida. De ah\u00ed que los hombres tienden por naturaleza al estado civil [<span class=\"italica\">civilem<\/span>], y es imposible que ellos lo disuelvan jam\u00e1s del todo. (<a style=\"color: #008000;\" href=\"https:\/\/www.redalyc.org\/journal\/774\/77455380009\/html\/#B14\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Spinoza, 1972<\/a>, vol. 3, p. 297;\u00a0<span class=\"italica\">TP<\/span>, 2010, p. 131)<\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">(7)<\/span><\/strong><\/p>\n<\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p class=\"sangria\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Y as\u00ed, \u201c<em>la ciudad es el resultado mec\u00e1nico de una pura relaci\u00f3n de fuerzas<\/em>\u201d (<a href=\"https:\/\/www.redalyc.org\/journal\/774\/77455380009\/html\/#B7\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Matheron, 1988<\/a>, p. 287). No hay, en consecuencia,\u00a0<em><span class=\"italica\">reductio ad unum<\/span><\/em>\u00a0de la multitud. De tal modo que, apostilla <strong>Matheron<\/strong>, la g\u00e9nesis del Estado es una:<\/span><\/p>\n<blockquote>\n<p class=\"quote\" style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\">transici\u00f3n no ya de la independencia a la dependencia, sino de la interdependencia fluctuante del estado de naturaleza a la\u00a0<span class=\"italica\">interdependencia consolidada<\/span>\u00a0por medio de la cual la sociedad puede ser definida. Transici\u00f3n no buscada, que no responde a intenci\u00f3n alguna, sino que deriva casi mec\u00e1nicamente de la ciega interacci\u00f3n de los deseos y los poderes individuales. (<a style=\"color: #008000;\" href=\"https:\/\/www.redalyc.org\/journal\/774\/77455380009\/html\/#B7\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Matheron, 1988<\/a>, p. 327)<\/span><\/strong><\/p>\n<\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p class=\"sangria\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Y sin embargo, en el\u00a0<span class=\"italica\">TP<\/span>\u00a0<strong>Spinoza<\/strong> emplea en un pasaje el sustantivo\u00a0<em><span class=\"italica\">contractus<\/span><\/em>, as\u00ed como en seis ocasiones el verbo\u00a0<span class=\"italica\"><em>contraho<\/em><strong> (8)<\/strong><\/span>. De modo que, al menos a nivel terminol\u00f3gico, se dar\u00eda una cierta paradoja. Con todo, como ha observado <strong>J. Ezquerra<\/strong>:<\/span><\/p>\n<blockquote>\n<p class=\"quote\" style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\"><span class=\"italica\">Contractus<\/span>\u00a0es el participio del verbo\u00a0<span class=\"italica\">contraho<\/span>, \u2018traer con, recoger, reunir\u2019. Atendiendo a tal etimolog\u00eda, el contrato en Spinoza tal vez deber\u00eda ser entendido, no como el que involucra una renuncia del derecho del contratante (como en Hobbes), sino como aquello en virtud de lo cual las potencias de los contratantes son\u00a0<span class=\"italica\">tra\u00eddas<\/span>\u00a0las unas\u00a0<span class=\"italica\">con<\/span>\u00a0las otras, son\u00a0<span class=\"italica\">reunidas<\/span>, para componer de un modo \u00f3ptimo un individuo pol\u00edtico. (<a style=\"color: #008000;\" href=\"https:\/\/www.redalyc.org\/journal\/774\/77455380009\/html\/#B4\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Ezquerra, 2014<\/a>, p. 133, nota 31)<\/span><\/strong><\/p>\n<\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p class=\"sangria\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Ahora bien, si el Estado es un individuo compuesto que se rige\u00a0<em><span class=\"italica\">veluti una mens<\/span><\/em>, pero que asimismo constituye una\u00a0<span class=\"italica\"><em>unio<\/em> <em>animorum<\/em><\/span><em>\u00a0<\/em>es fundamentalmente por dos razones. En primer lugar, porque <strong>Spinoza<\/strong> est\u00e1 pensando la pol\u00edtica con arreglo a la f\u00edsica establecida en\u00a0<span class=\"italica\">\u00c9t.<\/span>\u00a02P13ss; y en segundo lugar porque con arreglo a las partes tercera y cuarta de la\u00a0<span class=\"italica\">\u00c9tica<\/span>, la uni\u00f3n entre los hombres es siempre una uni\u00f3n de afectos. De ah\u00ed que cada ordenamiento pol\u00edtico deba estar, en cierto modo, reinventado sus estructuras de continuo, pues \u201c<em>los derechos no pueden mantenerse inc\u00f3lumes, a menos que sean defendidos por la raz\u00f3n y por el com\u00fan afecto de los hombres<\/em>\u201d (Spinoza, 1972, vol. 3, p. 357;\u00a0<span class=\"italica\">TP<\/span>, 2010, p. 240). Es claro, por tanto, que la potencia del Estado ser\u00e1 variable, ya que depender\u00e1 de la implicaci\u00f3n activa de los ciudadanos. De modo que un Estado podr\u00e1 ser afectado de tal manera que\u00a0<span class=\"italica\">aumente<\/span>\u00a0o\u00a0<span class=\"italica\">disminuya<\/span>\u00a0su potencia:<\/span><\/p>\n<blockquote>\n<p class=\"quote\" style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\">No cabe duda, en efecto, de que los hombres tienden por naturaleza a conspirar contra algo cuando les impulsa un mismo miedo o el anhelo de vengar un mismo da\u00f1o. Y como el derecho de la sociedad se define por la potencia com\u00fan [<span class=\"italica\">communi potentia<\/span>] de la multitud, est\u00e1 claro que la potencia [<span class=\"italica\">potentia<\/span>] y del derecho de la sociedad disminuye en cuanto ella misma da motivos para que muchos conspiren lo mismo. (<a style=\"color: #008000;\" href=\"https:\/\/www.redalyc.org\/journal\/774\/77455380009\/html\/#B14\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Spinoza, 1972<\/a>, vol. 3, p. 288;\u00a0<span class=\"italica\">TP<\/span>, 2010, p. 113)<\/span><\/strong><\/p>\n<\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p class=\"sangria\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Nada extra\u00f1o entonces si las nociones de\u00a0<em><span class=\"italica\">causa adecuada<\/span><\/em>\u00a0y\u00a0<em><span class=\"italica\">causa inadecuada<\/span><\/em>\u00a0de la\u00a0<span class=\"italica\">\u00c9tica<\/span>\u00a0son reformuladas, en el\u00a0<span class=\"italica\">TP<\/span>, como ser aut\u00f3nomo (<em><span class=\"italica\">esse sui juris<\/span><\/em>) y ser heter\u00f3nomo (<em><span class=\"italica\">esse alterius juris<\/span><\/em>). Y no en vano, ya que, lo mismo que en la\u00a0<span class=\"italica\">\u00c9tica<\/span>, se trata de optimizar la potencia humana merced al cultivo com\u00fan de la raz\u00f3n:<\/span><\/p>\n<blockquote>\n<p class=\"quote\" style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\">Puesto que hay que considerar, en primer lugar, que as\u00ed como en el estado natural (por el \u00a7 11 del cap\u00edtulo anterior) el hombre m\u00e1s potente [<span class=\"italica\">potens<\/span>] es aquel que se gu\u00eda por la raz\u00f3n, as\u00ed tambi\u00e9n es m\u00e1s potente [<span class=\"italica\">potens<\/span>] y m\u00e1s aut\u00f3noma aquella ciudad [<span class=\"italica\">civitas<\/span>] que es fundada y regida por la raz\u00f3n. (<a style=\"color: #008000;\" href=\"https:\/\/www.redalyc.org\/journal\/774\/77455380009\/html\/#B14\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Spinoza, 1972<\/a>, vol. 3, p. 287;\u00a0<span class=\"italica\">TP<\/span>, 2010, pp. 100-101)<\/span><\/strong><\/p>\n<\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p class=\"sangria\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Ahora bien, \u00bfen qu\u00e9 sentido es un individuo el Estado? \u00bfEn qu\u00e9 sentido que no sea impropio o por analog\u00eda puede decirse que corresponde una mente al cuerpo del Estado (<em><span class=\"italica\">imperii corpus<\/span><\/em>)?<\/span><\/p>\n<p class=\"sangria\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Es preciso advertir la cautela expresiva con la que <strong>Spinoza<\/strong> identifica al Estado con un individuo, cautela de la que da cuenta la expresi\u00f3n\u00a0<em><span class=\"italica\">veluti una mens<\/span><\/em>. En el caso del\u00a0<span class=\"italica\">TP<\/span>, lo cierto es que la definici\u00f3n del Estado como individuo plantea no menos problemas que la propia noci\u00f3n de individuo en la\u00a0<span class=\"italica\">\u00c9tica<\/span>. Para <strong>Spinoza<\/strong> la potencia y la esencia de la cosa coinciden en una ecuaci\u00f3n perfecta. Si bien es verdad que dicha potencia es variable tan pronto como se efect\u00faa merced a las relaciones que cada individuo es capaz de poner en juego en su esencia y operaci\u00f3n. Ahora bien, si en el plano pol\u00edtico cada\u00a0<span class=\"italica\">imperium<\/span>\u00a0instaura un r\u00e9gimen jur\u00eddico que no puede ser reconocido (<em>y aun con conflictos<\/em>) sino por los propios individuos que componen dicho r\u00e9gimen, el problema que se plantea es c\u00f3mo se relacionar\u00edan dos\u00a0<em><span class=\"italica\">imperia<\/span><\/em>: \u201c<em>dos Estados se relacionan entre s\u00ed como dos hombres en el estado natural<\/em>\u201d (Spinoza, 1972, vol. 3, p. 289;\u00a0<span class=\"italica\">TP<\/span>, 2010, p. 115). Ontol\u00f3gicamente hablando, pues, la guerra entre Estados no es menos l\u00edcita que la paz o las alianzas. Y sin embargo:<\/span><\/p>\n<blockquote>\n<p class=\"quote\" style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\">Una sociedad es, pues, aut\u00f3noma en cuanto [<span class=\"italica\">quatenus<\/span>] puede prevenir y evitar ser sojuzgada por otra (por los \u00a7\u00a7 9 y 15 del cap\u00edtulo precedente), y es heter\u00f3noma [<span class=\"italica\">alterius juris<\/span>], en cuanto [<span class=\"italica\">quatenus<\/span>] teme la potencia [<span class=\"italica\">potentiam<\/span>] de otra, o es impedida por ella para hacer lo que quiere, o necesita ayuda para conservarse o acrecentarse. Pues no podemos siquiera dudar que, si dos ciudades quieren prestarse ayuda mutua [<span class=\"italica\">mutuum auxilium<\/span>], pueden m\u00e1s [<span class=\"italica\">plus possint<\/span>] y, en consecuencia, tienen m\u00e1s derecho las dos unidas que cada una por s\u00ed sola. (<a style=\"color: #008000;\" href=\"https:\/\/www.redalyc.org\/journal\/774\/77455380009\/html\/#B14\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Spinoza, 1972<\/a>, vol. 3, p. 289;\u00a0<span class=\"italica\">TP<\/span>, 2010, pp. 115-116)<\/span><\/strong><\/p>\n<\/blockquote>\n<\/div>\n<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-24476\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/Ojos-de-Spinoza.jpg\" alt=\"\" width=\"348\" height=\"145\" data-id=\"24476\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/Ojos-de-Spinoza.jpg 348w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/Ojos-de-Spinoza-300x125.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 348px) 100vw, 348px\" \/><\/p>\n<div id=\"articulo\">\n<div id=\"articulo-body\">\n<p class=\"negrita seccion\" style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 18pt;\"><strong>-III-<\/strong><\/span><\/p>\n<p class=\"sangria\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">La tipolog\u00eda cl\u00e1sica de los reg\u00edmenes pol\u00edticos debe ser pensada considerando el papel de la multitud en el derecho del Estado. Y as\u00ed, si el cuidado (<em><span class=\"italica\">cura<\/span><\/em>) de los asuntos p\u00fablicos (<em><span class=\"italica\">negotia<\/span><\/em>) incumbe a un <strong>Consejo<\/strong> formado por toda la <strong>multitud<\/strong>, hablamos de\u00a0<strong><span class=\"italica\">democracia<\/span><\/strong>; si s\u00f3lo a unos escogidos, de\u00a0<strong><span class=\"italica\">aristocracia<\/span><\/strong>; y si s\u00f3lo a uno, de\u00a0<strong><span class=\"italica\">monarqu\u00eda<\/span><\/strong>. En cualquier caso, el problema com\u00fan a todo r\u00e9gimen pol\u00edtico no es otro que la conservaci\u00f3n del poder, es decir, la conservaci\u00f3n de los derechos:<\/span><\/p>\n<blockquote>\n<p class=\"quote\" style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\">Cu\u00e1l sea la constituci\u00f3n \u00f3ptima [<span class=\"italica\">optimus<\/span>] de un Estado cualquiera se conoce f\u00e1cilmente en virtud del fin del estado civil [<span class=\"italica\">civilis<\/span>], que no es otro que la paz y la seguridad de la vida. Aquel Estado donde los hombres viven en concordia y en el que los derechos [<span class=\"italica\">jura<\/span>] se conservan [<span class=\"italica\">servantur<\/span>] ilesos es, por tanto, el \u00f3ptimo [<span class=\"italica\">optimum<\/span>]. Es pues cierto [<span class=\"italica\">Nam certum est<\/span>] que las sediciones, las guerras y el desprecio o infracci\u00f3n de las leyes no deben ser imputados tanto a la malicia de los s\u00fabditos cuanto a la defectuosa [<span class=\"italica\">pravo<\/span>] constituci\u00f3n del Estado. Los hombres, en efecto, no nacen civilizados, sino se hacen. (<a style=\"color: #008000;\" href=\"https:\/\/www.redalyc.org\/journal\/774\/77455380009\/html\/#B14\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Spinoza, 1972<\/a>, vol. 3, p. 295;\u00a0<span class=\"italica\">TP<\/span>, 2010, p. 127)<\/span><\/strong><\/p>\n<\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p class=\"sangria\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">De ah\u00ed que quienes est\u00e1n al cuidado de los asuntos p\u00fablicos deban estar del todo vigilantes, puesto que la naturaleza pasional de los hombres jam\u00e1s desaparece y, en consecuencia, ning\u00fan r\u00e9gimen pol\u00edtico puede so\u00f1arse al abrigo del peligro. Es m\u00e1s, dada la estructura <em>transindividual<\/em> del afecto <strong>(9)<\/strong>,<\/span><span style=\"font-size: 14pt;\"> <span style=\"font-size: 14pt;\">pueden darse casos de locura colectiva que minen las estructuras del\u00a0<\/span><em><span class=\"italica\" style=\"font-size: 14pt;\">imperium<\/span><\/em><span style=\"font-size: 14pt;\">, una especie de variante desastrosa de la imitaci\u00f3n afectiva:<\/span><\/span><\/p>\n<blockquote>\n<p class=\"quote\" style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\">Se nos puede, no obstante, objetar [<span class=\"italica\">objici<\/span>] que, aunque los derechos del Estado, anteriormente expuestos, sean defendidos por la raz\u00f3n y el por el com\u00fan afecto de los hombres, eso no impide que alguna vez sean vencidos. Porque no hay ning\u00fan afecto que no sea vencido alguna vez por un afecto m\u00e1s fuerte y opuesto, ya que vemos que el temor a la muerte es vencido con frecuencia por el deseo de un objeto ajeno. Quienes, presa del terror, huyen del enemigo no pueden ser detenidos por miedo a ninguna otra cosa, sino que se precipitan en los r\u00edos o se arrojan al fuego, con tal de escapar del hierro enemigo. De ah\u00ed que, aunque la sociedad est\u00e9 bien organizada y los derechos \u00f3ptimamente instituidos [<span class=\"italica\">optime instituta<\/span>], en los momentos de extrema angustia para el Estado, cuando (como suele suceder) todos son presa de un terror de p\u00e1nico, todos aprueban lo que les aconseja el miedo presente, sin pensar para nada en el futuro ni en las leyes. (<a style=\"color: #008000;\" href=\"https:\/\/www.redalyc.org\/journal\/774\/77455380009\/html\/#B14\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Spinoza, 1972<\/a>, vol. 3, p. 357;\u00a0<span class=\"italica\">TP<\/span>, 2010, p. 241)<\/span><\/strong><\/p>\n<\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p class=\"sangria\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Pero, con todo, de ninguna manera puede suprimirse la naturaleza relacional de lo humano, por m\u00e1s que esta no pueda, en el l\u00edmite, sustraerse a sus modulaciones violentas y perniciosas. Los seres humanos, en fin, no pueden dejar de encontrarse:<\/span><\/p>\n<blockquote>\n<p class=\"quote\" style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\">Nunca sucede, pues, que, a consecuencia de las discordias y sediciones que surgen a menudo en la sociedad, los ciudadanos la disuelvan (como a menudo [<span class=\"italica\">saepe<\/span>] acontece en otras asociaciones). Simplemente, cambiar\u00e1n su forma por otra, si es que las desavenencias no se pueden superar conservando la misma estructura de la sociedad. Por eso, cuando habl\u00e9 de los medios necesarios para conservar el Estado, me refer\u00eda a aquellos que son indispensables para conservar [<span class=\"italica\">ad conservandam<\/span>] su forma sin notables cambios. (<a style=\"color: #008000;\" href=\"https:\/\/www.redalyc.org\/journal\/774\/77455380009\/html\/#B14\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Spinoza, 1972<\/a>, vol. 3, p. 297;\u00a0<span class=\"italica\">TP<\/span>, 2010, pp. 131-132)<\/span><\/strong><\/p>\n<\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p class=\"sangria\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">La expresi\u00f3n\u00a0<span class=\"italica\"><em>imperii<\/em> forma<\/span>, que aparece un total de quince ocasiones en el\u00a0<span class=\"italica\">TP <strong>(10)<\/strong><\/span><strong>,<\/strong><\/span><span style=\"font-size: 14pt;\"> <span style=\"font-size: 14pt;\">muestra a nuestro parecer que <strong>Spinoza<\/strong> est\u00e1 pensando la estructura y la potencia del Estado con arreglo a su f\u00edsica. El Estado, entonces, ha de ser concebido como un\u00a0<\/span><em><span class=\"italica\" style=\"font-size: 14pt;\">individuum<\/span><\/em><span style=\"font-size: 14pt;\">. Cada r\u00e9gimen pol\u00edtico tendr\u00e1, pues, una\u00a0<\/span><span class=\"italica\" style=\"font-size: 14pt;\">forma<\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00a0que no ser\u00e1 sino la relaci\u00f3n estructural, de composici\u00f3n, que las partes (<em>los ciudadanos o s\u00fabditos<\/em>) guarden entre s\u00ed. De esta manera, del mismo modo que un individuo puede ser afectado sin mudanza alguna en su forma (<\/span><em><span class=\"italica\" style=\"font-size: 14pt;\">absque ulla forma mutatione<\/span><\/em><span style=\"font-size: 14pt;\">) <strong>(11)<\/strong>,<\/span> <span style=\"font-size: 14pt;\">un Estado podr\u00e1 y, sobre todo, deber\u00e1, conservar su forma. Y as\u00ed, las diversas formas de reg\u00edmenes pol\u00edticos existir\u00e1n y operar\u00e1n,\u00a0<\/span><em><span class=\"italica\" style=\"font-size: 14pt;\">ut reliqua individua<\/span><\/em><span style=\"font-size: 14pt;\">, con arreglo a la necesidad que, sin cesar, hace y deshace el infinito tejido de lo real. Si los hombres pueden\u00a0<\/span><span class=\"italica\" style=\"font-size: 14pt;\">convenir<\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00a0pol\u00edticamente es porque, como el resto de los cuerpos en la naturaleza,\u00a0<\/span><span class=\"italica\" style=\"font-size: 14pt;\">concuerdan<\/span><span style=\"font-size: 14pt;\"> en algunas cosas <strong>(12)<\/strong>.<\/span> <span style=\"font-size: 14pt;\">Con todo, las concordias humanas, que ser\u00e1n siempre concordias de afectos, son harto complicadas tan pronto como los afectos predominantes (<em>a saber, las pasiones<\/em>) son aquellos que hacen al hombre\u00a0<\/span><span class=\"italica\" style=\"font-size: 14pt;\">voluble<\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00a0e\u00a0<\/span><span class=\"italica\" style=\"font-size: 14pt;\">inconstante<\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">: \u201c<em>En la medida en que los hombres est\u00e1n sujetos a las pasiones, no puede decirse que concuerden en naturaleza<\/em>\u201d (Spinoza, 1980,\u00a0<\/span><span class=\"italica\" style=\"font-size: 14pt;\">\u00c9t.<\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00a04P32, p. 274). M\u00e1s a\u00fan: \u201c<em>En la medida en que los hombres son atormentados [<\/em><\/span><em><span class=\"italica\" style=\"font-size: 14pt;\">conflictantur<\/span><\/em><span style=\"font-size: 14pt;\"><em>] por afectos que son pasiones, pueden ser contrarios entre s\u00ed<\/em>\u201d (Spinoza, 1972, vol. 2, p. 231;\u00a0<\/span><span class=\"italica\" style=\"font-size: 14pt;\">\u00c9t.<\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00a04P34, p. 275). Sin embargo, si bien es cierto que no todas las relaciones pueden ser convenientes, y que incluso rara vez lo son de un modo duradero, ocurre que: \u201c<em>En la medida en que los hombres viven seg\u00fan la gu\u00eda de la raz\u00f3n, concuerdan [<\/em><\/span><em><span class=\"italica\" style=\"font-size: 14pt;\">conveniunt<\/span><\/em><span style=\"font-size: 14pt;\"><em>] siempre y necesariamente en naturaleza<\/em>\u201d (Spinoza, 1972, vol. 2;\u00a0<\/span><span class=\"italica\" style=\"font-size: 14pt;\">\u00c9t.<\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00a04P35, p. 232).<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"sangria\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">De manera que, si un\u00a0<em><span class=\"italica\">imperium<\/span>\u00a0<\/em>es, en cierto modo, un\u00a0<em><span class=\"italica\">individuum<\/span><\/em>, es claro que \u00e9ste tender\u00e1 a perseverar en su ser, esto es, tender\u00e1 a conservar (<em>y aun a aumentar<\/em>) su potencia. Pero puesto que todo\u00a0<em><span class=\"italica\">imperium<\/span>\u00a0<\/em>lo es\u00a0<em><span class=\"italica\">in rerum natura<\/span><\/em>, ninguno puede aspirar a perpetuarse eternamente: \u201c<em>En la naturaleza no se da ninguna cosa singular sin que se d\u00e9 otra m\u00e1s fuerte y m\u00e1s potente. Dada una cosa singular cualquiera, se da otra m\u00e1s potente por la que aqu\u00e9lla puede ser destruida<\/em>\u201d (<a href=\"https:\/\/www.redalyc.org\/journal\/774\/77455380009\/html\/#B15\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Spinoza, 1980<\/a>,\u00a0<span class=\"italica\">\u00c9t.<\/span> 4ax, p. 251). Entonces, si bien ninguna causa interna pueda arruinar el conjunto de estructuras del Estado <strong>(13)<\/strong>,<\/span><span style=\"font-size: 14pt;\"> <span style=\"font-size: 14pt;\">esto es: ning\u00fan Estado, como ning\u00fan individuo, puede suicidarse, ocurre sin embargo que \u201c<\/span><em style=\"font-size: 14pt;\">la sociedad siempre corre m\u00e1s peligro por los ciudadanos que por los enemigos, porque los hombres buenos son muy pocos<\/em><span style=\"font-size: 14pt;\">\u201d (Spinoza,\u00a0<\/span><span class=\"italica\" style=\"font-size: 14pt;\">TP<\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">, 2010, p. 134). En cualquier caso, la racionalidad pol\u00edtica se construye en el permanente\u00a0<\/span><em><span class=\"italica\" style=\"font-size: 14pt;\">commercium<\/span><\/em><span style=\"font-size: 14pt;\"><em>\u00a0<\/em>entre los hombres:<\/span><\/span><\/p>\n<blockquote>\n<p class=\"quote\" style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\">Porque los ingenios [<span class=\"italica\">ingenia<\/span>] humanos son demasiado cortos para poder comprenderlo todo al instante. Por el contrario, se agudizan consultando, escuchando y discutiendo, y, a fuerza de ensayar todos los medios, dan, finalmente, con lo que buscan y todos aprueban aquello en que nadie hab\u00eda pensado antes. (<a style=\"color: #008000;\" href=\"https:\/\/www.redalyc.org\/journal\/774\/77455380009\/html\/#B14\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Spinoza, 1972<\/a>, vol. 3, p. 352;\u00a0<span class=\"italica\">TP<\/span>, 2010, p. 134)<\/span><\/strong><\/p>\n<\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p class=\"sangria\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Por ello es menester que la pr\u00e1ctica com\u00fan de la racionalidad busque consolidar la paz, puesto que dicha pr\u00e1ctica no puede darse en condiciones de servidumbre y de tiran\u00eda:<\/span><\/p>\n<blockquote>\n<p class=\"quote\" style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt;\"><span style=\"color: #008000;\">No es, pues, a la paz, sino a la servidumbre [<span class=\"italica\">servitutis<\/span>] a la que le interesa que se transfiera [<span class=\"italica\">transferre<\/span>] la potestad [<span class=\"italica\">potestatem<\/span>] a uno solo; ya que, como hemos dicho antes, la paz no consiste en la privaci\u00f3n de la guerra, sino en la uni\u00f3n de los \u00e1nimos o concordia. (<a style=\"color: #008000;\" href=\"https:\/\/www.redalyc.org\/journal\/774\/77455380009\/html\/#B14\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Spinoza, 1972<\/a>, vol. 3, p. 298;\u00a0<span class=\"italica\">TP<\/span>, 2010, p. 133)<\/span> (14).\u00a0<\/span><\/strong><\/p>\n<\/blockquote>\n<p class=\"sangria\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Naturalmente, el r\u00e9gimen pol\u00edtico \u00f3ptimo ser\u00e1 aquel que acumule una mayor potencia en su esencia y operaci\u00f3n, es decir, el Estado democr\u00e1tico:\u00a0<span class=\"italica\">\u201c<em>Nam si quod imperium absolutum datur, illud revera est, quod integra multitudo tenet<\/em>\u201d<\/span>\u00a0(<a href=\"https:\/\/www.redalyc.org\/journal\/774\/77455380009\/html\/#B14\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Spinoza, 1972<\/a>, vol. 3,\u00a0<span class=\"italica\">TP<\/span>, p. 325). Nada extra\u00f1o entonces que la monarqu\u00eda, entendida como el gobierno de uno solo, sea, en la pr\u00e1ctica, un triste malentendido:<\/span><\/p>\n<blockquote>\n<p class=\"quote\" style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\">No cabe duda de que quienes creen que es posible que uno solo detente el derecho supremo de la sociedad est\u00e1n muy equivocados. Pues en el cap\u00edtulo\u00a0<span class=\"italica\">ii<\/span>\u00a0hemos demostrado que el derecho se determina por la sola potencia [<span class=\"italica\">sola potentia determinatur<\/span>], y la potencia [<span class=\"italica\">potentia<\/span>] de un hombre es incapaz de soportar tal carga. De ah\u00ed que el rey, que la multitud eligi\u00f3, se rodee de jefes militares, consejeros o amigos, a los que conf\u00eda la salvaci\u00f3n propia y de la comunidad. (<a style=\"color: #008000;\" href=\"https:\/\/www.redalyc.org\/journal\/774\/77455380009\/html\/#B14\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Spinoza, 1972<\/a>, vol. 3, p. 298; TP, 2010, p. 133)<\/span><\/strong><\/p>\n<\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p class=\"sangria\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Ahora bien, puesto que no todo r\u00e9gimen pol\u00edtico ser\u00e1 democr\u00e1tico o popular, siempre ser\u00e1 conveniente que incluso los ciudadanos o s\u00fabditos que queden al margen del cuidado de los asuntos p\u00fablicos sean temidos por los mandatarios:<\/span><\/p>\n<blockquote>\n<p class=\"quote\" style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\">[\u2026] para que la sociedad sea aut\u00f3noma, tiene que conservar [<span class=\"italica\">servare<\/span>] las causas [<span class=\"italica\">causas<\/span>] del miedo y del respeto; de lo contrario, deja de existir la sociedad. Pues para aquellos o aquel que detentan el poder [<span class=\"italica\">imperium<\/span>], es tan imposible correr borracho o desnudo con prostitutas por las plazas, hacer el payaso, violar o despreciar abiertamente las leyes por \u00e9l dictadas, y, al mismo tiempo, conservar [<span class=\"italica\">servare<\/span>] la majestad estatal, como lo es ser, y a la vez, no ser. Asesinar a los s\u00fabditos, expoliarlos, raptar a las v\u00edrgenes y cosas an\u00e1logas transforman el miedo en indignaci\u00f3n, y, por tanto, el estado civil [<span class=\"italica\">civilem<\/span>] en estado de hostilidad. (<a style=\"color: #008000;\" href=\"https:\/\/www.redalyc.org\/journal\/774\/77455380009\/html\/#B14\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Spinoza, 1972<\/a>, vol. 3, p. 293;\u00a0<span class=\"italica\">TP<\/span>, 2010, p. 123)<\/span><\/strong><\/p>\n<\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p class=\"sangria\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">De modo que, considerando que no todo\u00a0<em><span class=\"italica\">imperium<\/span>\u00a0<\/em>es un\u00a0<em><span class=\"italica\">imperium<\/span>\u00a0<\/em>instituido por una multitud libre, resultar\u00e1 pol\u00edticamente imprescindible que tanto mandatarios como mandados conserven el derecho com\u00fan, y, asimismo, teman violarlo, ya que eso asegurar\u00e1 un cierto equilibrio de los afectos en el Estado. La\u00a0<em><strong><span class=\"italica\">multitudo<\/span><\/strong><\/em>, por tanto, aparece como l\u00edmite f\u00e1ctico del poder del Estado; como resistencia ante cualquier tentaci\u00f3n, o m\u00e1s bien enso\u00f1aci\u00f3n, de poder absoluto por parte de los mandatarios:<\/span><\/p>\n<blockquote>\n<p class=\"quote\" style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\">[\u2026] la causa de que, en la pr\u00e1ctica, un poder no pueda ser absoluto no puede ser sino que la multitud resulta temible a quienes mandan. \u00c9sta mantiene, por tanto, cierta libertad que reivindica y obtiene para s\u00ed, no por ley expresa, sino t\u00e1citamente. (<a style=\"color: #008000;\" href=\"https:\/\/www.redalyc.org\/journal\/774\/77455380009\/html\/#B18\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Spinoza, TP, 2010<\/a>, pp. 184-185)<\/span><\/strong><\/p>\n<\/blockquote>\n<\/div>\n<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-24477\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/Spinoza-Miedo-Esperanza-3.jpg\" alt=\"\" width=\"275\" height=\"183\" data-id=\"24477\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #008000;\"><strong><span style=\"font-size: 18pt;\">*******<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<div id=\"articulo\">\n<div id=\"back\">\n<h2 class=\"negrita seccion\" style=\"text-align: center;\"><strong>Referencias<\/strong><\/h2>\n<p id=\"B1\" class=\"bibliografia\" style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Balibar, E. (2009).\u00a0<span class=\"italica\">Spinoza: de la individualidad a la transindividualidad<\/span>\u00a0(A. Torres, Trad.). C\u00f3rdoba: Encuentro.<\/span><\/p>\n<p id=\"B2\" class=\"bibliografia\" style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Cristofolini, P. (2007). Popolo e moltitudine nel lessico politico di Spinoza. En R. Caporali, V. Morfino, &amp; S. Vicentin (Eds.).\u00a0<span class=\"italica\">Spinoza: Individuo e moltitudine atti del convegno internazionale di Bologna, 17-19 novembre 2005<\/span>\u00a0(pp. 145-160). Cesena: Il Ponte Vecchio.<\/span><\/p>\n<p id=\"B3\" class=\"bibliografia\" style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Damasio, A. (2010).\u00a0<span class=\"italica\">En busca de Spinoza. Neurobiolog\u00eda de la emoci\u00f3n y los sentimientos<\/span>. Barcelona: Cr\u00edtica.<\/span><\/p>\n<p id=\"B4\" class=\"bibliografia\" style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Ezquerra, J. (2014).\u00a0<span class=\"italica\">Un claro laberinto. Lectura de Spinoza<\/span>. Zaragoza: PUZ.<\/span><\/p>\n<p id=\"B5\" class=\"bibliografia\" style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Hobbes (1993).\u00a0<span class=\"italica\">Leviat\u00e1n<\/span>. Madrid: Alianza Editorial.<\/span><\/p>\n<p id=\"B6\" class=\"bibliografia\" style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Macherey, P. (1998).\u00a0<span class=\"italica\">Introduction \u00e0 l\u2019\u00c9thique de Spinoza. La trosi\u00e8me partie: la vie affective<\/span>. Par\u00eds: P.U.F.<\/span><\/p>\n<p id=\"B7\" class=\"bibliografia\" style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Matheron, A. (1988).\u00a0<span class=\"italica\">Individu et communaut\u00e9 chez Spinoza<\/span>. Par\u00eds: Minuit, 1988.<\/span><\/p>\n<p id=\"B8\" class=\"bibliografia\" style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Matheron, A. (2011). Le probl\u00e8me de l\u2019 \u00e9volution de Spinoza. Du\u00a0<span class=\"italica\">Trait\u00e9 th\u00e9ologique-politique<\/span>\u00a0au\u00a0<span class=\"italica\">Trait\u00e9 politique<\/span>. En\u00a0<span class=\"italica\">Etudes sur Spinoza et les philosophies de l\u2019\u00e2ge classique<\/span>. Lyon: \u00c9NS \u00e9ditions.<\/span><\/p>\n<p id=\"B9\" class=\"bibliografia\" style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Montag, W. (2005).\u00a0<span class=\"italica\">Cuerpos, masas, poder. Spinoza y sus contempor\u00e1neos<\/span>. Madrid: Tierradenadie.<\/span><\/p>\n<p id=\"B10\" class=\"bibliografia\" style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Montag, M. (2007).\u00a0<span class=\"italica\">Imitando los afectos de las bestias: inter\u00e9s e inhumanidad en Spinoza<\/span>.\u00a0<span class=\"italica\">YOUKALI<\/span>.\u00a0<span class=\"italica\">Revista cr\u00edtica de las artes y el pensamiento<\/span>, (4), 54-64. Disponible en\u00a0<a href=\"http:\/\/bit.ly\/2BnF00A\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">http:\/\/bit.ly\/2BnF00A<\/a><\/span><\/p>\n<p id=\"B11\" class=\"bibliografia\" style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Moreau, P-F. (2009). El concepto de\u00a0<span class=\"italica\">ingenium<\/span>\u00a0en la obra de Spinoza (I).\u00a0<span class=\"italica\">Ingenium. Revista de historia del pensamiento moderno<\/span>, (1), 3-12. Disponible en\u00a0<a href=\"http:\/\/bit.ly\/2spBTSH\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">http:\/\/bit.ly\/2spBTSH<\/a><\/span><\/p>\n<p id=\"B12\" class=\"bibliografia\" style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Moreau, P-F. (2010). El concepto de\u00a0<span class=\"italica\">ingenium<\/span>\u00a0en la obra de Spinoza (II). El\u00a0<span class=\"italica\">ingenium<\/span>\u00a0del pueblo y el alma del Estado.\u00a0<span class=\"italica\">Ingenium. Revista de historia del pensamiento moderno<\/span>, (3), 80-93. Disponible en\u00a0<a href=\"http:\/\/bit.ly\/2EVmrAs\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">http:\/\/bit.ly\/2EVmrAs<\/a><\/span><\/p>\n<p id=\"B13\" class=\"bibliografia\" style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Pizarro, J. P. (2017). El comercio entre las cosas singulares. En M\u00aa L. de la C\u00e1mara y J. Carvajal (Eds.),\u00a0<span class=\"italica\">Spinoza y la Antropolog\u00eda en la Modernidad<\/span>\u00a0(pp. 203-213). Hildesheim: George Olms Verlag.<\/span><\/p>\n<p id=\"B14\" class=\"bibliografia\" style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Spinoza, B. (1972).\u00a0<span class=\"italica\">Opera<\/span>, 4 vols. Heidelberg: C. Winters.<\/span><\/p>\n<p id=\"B15\" class=\"bibliografia\" style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Spinoza, B. (1980).\u00a0<span class=\"italica\">\u00c9tica demostrada seg\u00fan el orden geom\u00e9trico<\/span>\u00a0(V. Pe\u00f1a, Trad.). Madrid: Orbis.<\/span><\/p>\n<p id=\"B16\" class=\"bibliografia\" style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Spinoza, B. (1988).\u00a0<span class=\"italica\">Correspondencia<\/span>\u00a0(A. Dom\u00ednguez, Trad.). Madrid: Alianza.<\/span><\/p>\n<p id=\"B17\" class=\"bibliografia\" style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Spinoza, B. (2008).\u00a0<span class=\"italica\">Tratado teol\u00f3gico-pol\u00edtico<\/span>\u00a0(A. Dom\u00ednguez, Trad.). Madrid: Alianza .<\/span><\/p>\n<p id=\"B18\" class=\"bibliografia\" style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Spinoza, B. (2010).\u00a0<span class=\"italica\">Tratado pol\u00edtico<\/span>\u00a0(A. Dom\u00ednguez, Trad.). Madrid: Alianza .<\/span><\/p>\n<p id=\"B19\" class=\"bibliografia\" style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Tati\u00e1n, D. (2012). Spinoza y la paz. En\u00a0<span class=\"italica\">Spinoza, el don de la filosof\u00eda<\/span>\u00a0(pp. 77- 88). Buenos Aires: Colihue.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #008000;\"><strong><span style=\"font-size: 18pt;\">***<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<div id=\"articulo\">\n<div id=\"back\">\n<blockquote>\n<h2 class=\"negrita seccion\" style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 18pt;\"><strong>Notas<\/strong><\/span><\/h2>\n<div id=\"fn1\" class=\"nota\" style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><span class=\"label\">1<\/span>\u00a0Para las traducciones de los textos de Spinoza empleo las traducciones al castellano de Atilano Dom\u00ednguez, salvo para la\u00a0<span class=\"italica\">\u00c9tica<\/span>, en la que empleo la traducci\u00f3n de Vidal Pe\u00f1a. En el caso de modificar la traducci\u00f3n en alg\u00fan t\u00e9rmino o expresi\u00f3n, se indicar\u00e1 con corchetes sobre el texto citado. En las citas modificadas, utilizo el sistema de abreviaturas establecido por la revista\u00a0<span class=\"italica\">Studia spinozana<\/span>\u00a0se\u00f1alando con una G la edici\u00f3n de Gebhardt empleada seguida del n\u00famero del volumen y la p\u00e1gina.<\/span><\/div>\n<div style=\"text-align: center;\">\u00a0<\/div>\n<div id=\"fn2\" class=\"nota\" style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><span class=\"label\">2<\/span>\u00a0Sobre la noci\u00f3n de\u00a0<span class=\"italica\">ingenium<\/span>\u00a0en Spinoza,\u00a0<span class=\"italica\">cfr<\/span>. Moreau (2009, 2010).\u00a0<\/span><\/div>\n<div style=\"text-align: center;\">\u00a0<\/div>\n<div class=\"nota\" style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><span class=\"label\">3<\/span>\u00a0<span class=\"italica\">Cfr<\/span>. Pizarro (2017).\u00a0<\/span><\/div>\n<div style=\"text-align: center;\">\u00a0<\/div>\n<div class=\"nota\" style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><span class=\"label\">4<\/span>\u00a0<span class=\"italica\">Cfr<\/span>. Balibar (2011, pp. 76-77).\u00a0<\/span><\/div>\n<div style=\"text-align: center;\">\u00a0<\/div>\n<div class=\"nota\" style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><span class=\"label\">5<\/span>\u00a0<span class=\"italica\">Cfr<\/span>. Hobbes (1993,\u00a0<span class=\"italica\">vi<\/span>, 1, pp. 55-57). De ah\u00ed que, como ha escrito P. Cristofolini (2007, pp. 151- 152), \u201cla\u00a0<span class=\"italica\">multitudo<\/span>\u00a0spinoziana no corresponde, en ingl\u00e9s, a la\u00a0<span class=\"italica\">multitude<\/span>, sino a\u00a0<span class=\"italica\">people<\/span>\u201d. Para los diversos t\u00e9rminos con que Spinoza designa unidades pol\u00edticas operativas,\u00a0<span class=\"italica\">cfr<\/span>. Montag (2005, pp. 99-100). Por otro lado, como ha recordado J. Ezquerra, \u201cel t\u00e9rmino\u00a0<span class=\"italica\">multitudo<\/span>\u00a0referido a la comunidad pol\u00edtica se puede remontar a Arist\u00f3teles. El estagirita usa el vocablo\u00a0<span class=\"italica\">pl\u00eathos<\/span>\u00a0(multitud o cantidad discreta, que es numerable), que se opone a\u00a0<span class=\"italica\">m\u00e9gethos<\/span>\u00a0(magnitud o cantidad continua, que es mensurable) para definir a la\u00a0<span class=\"italica\">p\u00f3lis<\/span>:\u00a0<span class=\"italica\">\u201che g\u00e0r p\u00f3lis polit\u00f4n ti pl\u00eathos estin\u201d<\/span>\u00a0(<span class=\"italica\">Pol<\/span>.\u00a0<span class=\"italica\">iii<\/span>, 1, 1274b 41). (Ezquerra, 2014, p. 138, nota 42).\u00a0<\/span><\/div>\n<div style=\"text-align: center;\">\u00a0<\/div>\n<div class=\"nota\" style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><span class=\"label\">6<\/span>\u00a0<span class=\"italica\">Cfr<\/span>. Montag (2005, pp. 86-87).\u00a0<\/span><\/div>\n<div style=\"text-align: center;\">\u00a0<\/div>\n<div class=\"nota\" style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><span class=\"label\">7<\/span> Como ha escrito Antonio Damasio: \u201cLa empresa de vivir en un acuerdo compartido y pac\u00edfico con otros es una extensi\u00f3n del mandato biol\u00f3gico personal. Resulta que estamos estructurados biol\u00f3gicamente de una determinada manera (tenemos el mandato de sobrevivir y de maximizar la supervivencia placentera en lugar de la supervivencia dolorosa), y de esta necesidad procede cierto acuerdo social\u201d (2010, pp. 167-168).\u00a0<\/span><\/div>\n<div style=\"text-align: center;\">\u00a0<\/div>\n<div class=\"nota\" style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><span class=\"label\">8<\/span>\u00a0<span class=\"italica\">Cfr<\/span>. Spinoza (1972, vol. 3, pp. 290-291, 306); Matheron (2011, pp. 206-207).\u00a0<\/span><\/div>\n<div style=\"text-align: center;\">\u00a0<\/div>\n<div class=\"nota\" style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><span class=\"label\">9<\/span>\u00a0<span class=\"italica\">Cfr<\/span>. Montag (2007, p. 58); Balibar (2009, p. 52); Macherey (1998, pp. 190 y ss.).\u00a0<\/span><\/div>\n<div style=\"text-align: center;\">\u00a0<\/div>\n<div class=\"nota\" style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><span class=\"label\">10<\/span>\u00a0<span class=\"italica\">Cfr<\/span>. Spinoza (1972, vol. 3, pp. 297, 319, 321, 327, 330 -dos ocurrencias-; pp. 331, 354 -dos ocurrencias-; p. 355).\u00a0<\/span><\/div>\n<div style=\"text-align: center;\">\u00a0<\/div>\n<div class=\"nota\" style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><span class=\"label\">11<\/span>\u00a0<span class=\"italica\">Cfr<\/span>. Spinoza (1972, vol. 2, pp. 100-101; 1980,\u00a0<span class=\"italica\">\u00c9t<\/span>. 2P13Lem. 4-6, pp. 121-122).\u00a0<\/span><\/div>\n<div style=\"text-align: center;\">\u00a0<\/div>\n<div class=\"nota\" style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><span class=\"label\">12<\/span>\u00a0<span class=\"italica\">Cfr<\/span>. Spinoza (1972, vol. 2, p. 98;\u00a0<span class=\"italica\">\u00c9t.<\/span> 2P13Lem2, p. 118).\u00a0<\/span><\/div>\n<div style=\"text-align: center;\">\u00a0<\/div>\n<div class=\"nota\" style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><span class=\"label\">13<\/span>\u00a0<span class=\"italica\">Cfr<\/span>. Spinoza (1972, vol. 3,\u00a0<span class=\"italica\">TP<\/span>, pp. 357-358).\u00a0<\/span><\/div>\n<div style=\"text-align: center;\">\u00a0<\/div>\n<div class=\"nota\" style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><span class=\"label\">14<\/span>\u00a0Sobre la paz en el pensamiento pol\u00edtico de Spinoza,\u00a0<span class=\"italica\">cfr<\/span>. Tati\u00e1n (2012).<\/span><\/div>\n<\/blockquote>\n<\/div>\n<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/div>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-24559\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/Spinoza-Poder-y-Libertad-2-OK.jpg\" alt=\"\" width=\"480\" height=\"319\" data-id=\"24559\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/Spinoza-Poder-y-Libertad-2-OK.jpg 680w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/Spinoza-Poder-y-Libertad-2-OK-300x199.jpg 300w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/Spinoza-Poder-y-Libertad-2-OK-678x452.jpg 678w\" sizes=\"auto, (max-width: 480px) 100vw, 480px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/author\/punto-critico\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-9528\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/03\/Mosca_Punto_Cr\u00edtico_40.png\" alt=\"\" width=\"80\" height=\"80\" data-id=\"9528\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<div class=\"mh-excerpt\"><p>MULTITUD Y PODER: \u00abel Estado se define como potencia de la multitud\u00bb &nbsp; EL DERECHO DE UNO SOLO NO ES DERECHO ALGUNO, por Baruch de Spinoza \u201cEn el estado natural, cada individuo es aut\u00f3nomo mientras <a class=\"mh-excerpt-more\" href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2023\/03\/03\/multitud-y-poder-en-spinoza\/\" title=\"\u00abMULTITUD Y PODER: una aproximaci\u00f3n naturalista al Tratado pol\u00edtico de Spinoza\u00bb, por Jos\u00e9 Pedro\u00a0Pizarro-Suescum\">[&#8230;]<\/a><\/p>\n<\/div>","protected":false},"author":3,"featured_media":2267748,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[8],"tags":[43],"class_list":["post-2265203","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","category-filosofia","tag-spinoza"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2265203","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2265203"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2265203\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/media\/2267748"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2265203"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2265203"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2265203"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}