{"id":2264330,"date":"2023-01-02T00:05:14","date_gmt":"2023-01-01T23:05:14","guid":{"rendered":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/?p=2264330"},"modified":"2023-01-01T19:30:56","modified_gmt":"2023-01-01T18:30:56","slug":"benedicto-xvi-el-papa-que-se-marcho-por-luis-algorri","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2023\/01\/02\/benedicto-xvi-el-papa-que-se-marcho-por-luis-algorri\/","title":{"rendered":"\u00abBenedicto XVI, el Papa que se march\u00f3\u00bb, por Luis Algorri."},"content":{"rendered":"<p><span style=\"color: #008000;\">PAPA BENEDICTO XVI<\/span><\/p>\n<h2 class=\"post-title\" style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 24pt;\">Benedicto XVI, el Papa que se march\u00f3<\/span><\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Por <a href=\"https:\/\/www.vozpopuli.com\/opinion\/benedicto-xvi-papa-que-marcho.html\">Luis Algorri<\/a>, 31 DIC 2022<\/span><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-2264332\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/papa-6-1-678x381.webp\" alt=\"Benedicto XVI\" width=\"660\" height=\"371\" data-id=\"2264332\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/papa-6-1-678x381.webp 678w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/papa-6-1-300x169.webp 300w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/papa-6-1-1024x576.webp 1024w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/papa-6-1-768x432.webp 768w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/papa-6-1-610x343.webp 610w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/papa-6-1.webp 1200w\" sizes=\"auto, (max-width: 660px) 100vw, 660px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">D\u00eda 11 de febrero de 2013, a media ma\u00f1ana. Sonaba la vocecita de <strong>Benedicto XVI<\/strong>:\u00a0<strong>\u201c<em>Plena libertate declaro me ministerio Episcopi Romae,\u00a0<\/em><\/strong><em>Successoris Sancti Petri, mihi per manus Cardinalium die 19 aprilis MMV commissum renuntiare<\/em>\u201d. Eso dijo, tranquila, casi maquinalmente. Pero casi nadie le entendi\u00f3 y los pocos que all\u00ed comprendieron lo que acababa de decir pensaron que hab\u00edan o\u00eddo mal.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En la impresionante <strong>Sala del Consistorio<\/strong> (<em>tercera logia del Palacio Apost\u00f3lico del Vaticano<\/em>), rodeados por los tapices de <strong>Penni<\/strong> y bajo el aparatoso escudo de armas de<strong> Clemente VIII Aldobrandini<\/strong>, que destacaba en el techo,<strong>\u00a0hab\u00eda medio centenar de cardenales,<\/strong>\u00a0m\u00e1s o menos la cuarta parte del total, todos sentados en una fila con forma de U, vestidos de rojo y con la birreta en la cabeza. Cada uno de ellos ten\u00eda en la mano el texto que estaba leyendo el Papa; pero es que <strong>Ratzinger<\/strong>, aquel intelectual tan puntilloso y apegado a las tradiciones, se hab\u00eda empe\u00f1ado en hablar en lat\u00edn. Y encima con su fuerte acento b\u00e1varo, que no perdi\u00f3 nunca. Y la inmensa mayor\u00eda de los cardenales ten\u00eda el lat\u00edn muy oxidado, tanto hablado como escrito.\u00a0<strong>Nadie hizo el menor gesto de sorpresa mientras Benedicto XVI le\u00eda.\u00a0<\/strong>No ser\u00eda para tanto: estaban all\u00ed para decidir la canonizaci\u00f3n de dos beatas latinoamericanas, fundadoras de congregaciones religiosas, y de los m\u00e1rtires de Otranto, asesinados en el siglo XV. No era una minucia pero tampoco algo trascendental. Junto al Papa, el maestro de ceremonias del Vaticano, monse\u00f1or <strong>Guido Marini<\/strong>, pon\u00eda su habitual cara de esfinge. As\u00ed que\u00a0<strong>no pod\u00eda estar pasando nada.<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Pero una ya veterana periodista italiana,<strong> Giovanna Chirri<\/strong>, de la agencia Ansa, se puso p\u00e1lida y empezaron a temblarle las piernas. Lo estaba viendo en directo. \u201c<em>Que se va<\/em>\u201d, murmur\u00f3, at\u00f3nita,<strong>\u00a0\u201c<em>que dice que se va. Que el Papa dimite<\/em>\u201d.<\/strong>\u00a0Y t\u00fa c\u00f3mo lo sabes, le preguntaron. Lo sab\u00eda porque de algo ten\u00eda que servirle el lat\u00edn (<em>y el griego<\/em>) que aprendi\u00f3 en el liceo Visconti de Roma. Fue la primera que se dio cuenta:\u00a0<strong>Benedicto XVI acababa de renunciar al papado.\u00a0<\/strong>En pocos minutos, la noticia se convirti\u00f3 en una deflagraci\u00f3n cuya onda expansiva alcanz\u00f3 todo el planeta.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En la <strong>Sala del Consistorio<\/strong>, todav\u00eda con el Papa all\u00ed sentado, revestido con la muceta roja y la aparatosa estola de las grandes ocasiones, ya hab\u00eda reacciones.\u00a0<strong>Alguno de los presentes s\u00ed entend\u00eda el lat\u00edn<\/strong>\u00a0(<em>el cardenal Sodano, por ejemplo<\/em>) e hizo correr la noticia de boca a oreja. Uno tras otro, los cardenales estiraron el cuello y pusieron cara de no pod\u00e9rselo creer. El poderoso <strong>Sodano<\/strong>, antiguo secretario de Estado y decano del colegio cardenalicio, pidi\u00f3 la palabra y lo dijo delante de todos:\u00a0<strong>\u201c<em>Esto ha sido como un trueno en un cielo sereno<\/em>\u201d.\u00a0<\/strong>No lo sab\u00eda nadie. El jefe de Prensa de la Santa Sede, el astuto <strong>Federico Lombardi<\/strong>, tampoco: no ten\u00eda idea de qu\u00e9 decir a la multitud de periodistas que, casi desde que <strong>Giovanna Chirri<\/strong> dijo lo que estaba pasando, se lanzaron sobre \u00e9l a hacerle la pregunta definitiva:\u00a0<strong>\u00bfPor qu\u00e9?\u00a0<\/strong><\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"color: #008000; font-size: 14pt;\">El poderoso Sodano, antiguo secretario de Estado y decano del colegio cardenalicio, pidi\u00f3 la palabra y lo dijo delante de todos: \u201cEsto ha sido como un trueno en un cielo sereno\u201d. No lo sab\u00eda nadie.<\/span><\/strong><\/p>\n<\/blockquote>\n<div id=\"sm-it-main-container-1672520615254\" class=\"sm-it-main-container\" data-it=\"b6e54df5-cdde-43b2-ace7-e226e31773e0\" data-device=\"desktop\" data-index=\"1\">\n<div id=\"sm-reference-1672520615254\" class=\"sm-reference\">\u00a0<\/div>\n<\/div>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El papa alem\u00e1n fue el sexto pont\u00edfice en renunciar a la silla de Pedro en dos mil a\u00f1os.\u00a0<strong>Pero el primero que lo hac\u00eda en seis siglos, desde Gregorio XII (1415).<\/strong>\u00a0Y probablemente el \u00fanico que abdic\u00f3 sin que le pasase nada despu\u00e9s. Pero la pregunta sigue en pie hasta hoy: \u00bfPor qu\u00e9 se fue? \u00bfEra verdad que sus achaques y sus 85 a\u00f1os le hab\u00edan dejado sin fuerzas, como \u00e9l mismo dijo? \u00bfO hab\u00eda mar de fondo? \u00bfC\u00f3mo saberlo?<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-2264340\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2023\/01\/Benedicto-16-para-portada.webp\" alt=\"\" width=\"440\" height=\"291\" data-id=\"2264340\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2023\/01\/Benedicto-16-para-portada.webp 629w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2023\/01\/Benedicto-16-para-portada-300x198.webp 300w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2023\/01\/Benedicto-16-para-portada-610x403.webp 610w\" sizes=\"auto, (max-width: 440px) 100vw, 440px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 18pt;\">* * *<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Joseph Aloysius Ratzinger\u00a0<\/strong>naci\u00f3 en Marktl el 16 de abril de 1927. Es un pueblo de la Alta Baviera, casi en la frontera con Austria, que hoy no llega a los 3.000 habitantes; su nombre significa \u201c<em>mercadito<\/em>\u201d y por \u00e9l pasa el r\u00edo Inn. Es curioso que al otro lado del r\u00edo, apenas a quince kil\u00f3metros, est\u00e1 Braunau, la aldea donde naci\u00f3 <strong>Adolf Hitler<\/strong>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Mala \u00e9poca para nacer, sobre todo en Baviera.\u00a0<strong>Alemania, languidec\u00eda tras su derrota en la primera guerra mundial, nueve a\u00f1os antes<\/strong>. La <strong>Rep\u00fablica de Weimar<\/strong>, presidida por el anciano mariscal <strong>Hindenburg<\/strong>, estaba obligada a pagar las tremendas compensaciones econ\u00f3micas impuestas en el <a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2022\/12\/19\/las-consecuencias-economicas-de-la-paz-keynes\/\"><strong>Tratado de Versalles<\/strong><\/a>, lo cual ahogaba la econom\u00eda. El paro era alt\u00edsimo y lo ser\u00eda a\u00fan m\u00e1s tras la llegada de la <em>Gran Depresi\u00f3n de 1929<\/em>, cuando <strong>Ratzinger<\/strong> ten\u00eda dos a\u00f1os. La inflaci\u00f3n hab\u00eda enloquecido: poco antes de que el futuro papa llegase al mundo, una jarra de cerveza costaba en Alemania 4.000 millones de marcos. Los intentos de golpe de Estado se suced\u00edan, tanto por la derecha como por la izquierda. Pero Baviera era el fort\u00edn de la extrema derecha:\u00a0<strong>los nazis hab\u00edan intentado derribar al r\u00e9gimen con el intento de golpe (<em>putsch)\u00a0<\/em>de Munich,<\/strong>\u00a0capital b\u00e1vara, dos a\u00f1os y medio antes de que <strong>Ratzinger<\/strong> naciese; aquello fracas\u00f3, pero <strong>Hitler<\/strong> ya hab\u00eda salido de la c\u00e1rcel, su partido se multiplicaba y los matones de la <em>SA nazis<\/em> campaban a sus anchas por las calles.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El ni\u00f1o era el tercero de los hijos de una familia de clase media.\u00a0<strong>Su padre, Joseph, era oficial de polic\u00eda;\u00a0<\/strong>su madre, <strong>Maria Rieger<\/strong>, se ocupaba de la casa y de los cr\u00edos. El peque\u00f1o <strong>Joseph<\/strong> sali\u00f3 guapo, despierto y muy inteligente. Le gustaba mucho leer. La familia, seguramente por el trabajo del padre,<strong>\u00a0cambi\u00f3 varias veces de lugar, pero siempre vivieron en pueblos pr\u00f3ximos entre s\u00ed\u00a0<\/strong><em>(y siempre en Baviera<\/em>) hasta que se establecieron en la deliciosa casa de Hufschlag, en Traunstein, que para <strong>Ratzinger<\/strong> fue siempre el hogar de su familia.\u00a0<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #008000; font-size: 14pt;\"><strong>Es cierto que fueron muchos los cat\u00f3licos alemanes que colaboraron de buena gana con el r\u00e9gimen nazi.\u00a0Pero Ratzinger cont\u00f3 lo que vio.\u00a0Atribuirle simpat\u00edas nazis es un completo disparate. O una calumnia.<\/strong><\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En 1932, <strong>Joseph Ratzinger<\/strong> era uno de los chiquillos \u2013ten\u00eda cinco a\u00f1os\u2013 que recibieron con flores al imponente cardenal arzobispo de Munich,<strong>\u00a0Michael Faulhaber<\/strong>, que visitaba el pueblo. El ni\u00f1o qued\u00f3 impresionad\u00edsimo por la aparatosa vestimenta roja del cl\u00e9rigo \u2013mano derecha del cardenal <strong>Pacelli<\/strong>, futuro <strong>P\u00edo XII<\/strong>, en las peligrosas negociaciones con los <em>nazis<\/em>\u2013 y de inmediato dijo que, de mayor, \u00e9l tambi\u00e9n quer\u00eda ser cardenal para llevar un traje como aquel.\u00a0<strong>Cosas de ni\u00f1os. Pero qu\u00e9 punter\u00eda.<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Es cierto que el adolescente<strong> Joseph Ratzinger<\/strong> perteneci\u00f3 a las <em><strong>Juventudes Hitlerianas<\/strong><\/em>. Sobre esto se han dicho incontables e incansables tonter\u00edas. <strong>Joseph<\/strong> y su hermano mayor, <strong>Georg<\/strong>,\u00a0<strong>hab\u00edan ingresado al mismo tiempo en el seminario menor de San Miguel,<\/strong>\u00a0en Traunstein, el pueblo en el que viv\u00edan. All\u00ed estudiaban unos 170 chicos y el ambiente, ya con <strong>Hitler<\/strong> en el poder, se iba haciendo cada d\u00eda m\u00e1s irrespirable. Tanto los chicos como el seminario mismo sufrieron un descarado acoso por los nazis, pero es un hecho probado que, hasta 1939,\u00a0<strong>ni uno solo de los estudiantes se hab\u00eda inscrito en las \u201c<em>Hitlerjugend<\/em>\u201d<\/strong>. Eso termin\u00f3 en marzo de aquel a\u00f1o, cuando el r\u00e9gimen decidi\u00f3 que la pertenencia a la organizaci\u00f3n juvenil del r\u00e9gimen ser\u00eda obligatoria para todos los cr\u00edos a partir de los 14 a\u00f1os. <strong>Joseph Ratzinger<\/strong> los cumpli\u00f3 al mes siguiente, el 16 de abril, y fue inmediatamente inscrito.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Los <em>nazis<\/em> de verdad, incluidos los muchachos,\u00a0<strong>despreciaban a aquellos \u201c<em>nazis forzosos<\/em>\u201d<\/strong>, desconfiaban de ellos y los humillaban. Ratzinger lo pas\u00f3 mal, sobre todo cuando los reveses de la guerra obligaron al r\u00e9gimen a reclutar a chicos j\u00f3venes para cubrir los puestos que dejaban los muertos en combate. El joven <strong>Joseph<\/strong> (<em>agosto de 1943: ya ten\u00eda 17 a\u00f1os<\/em>) fue encargado de manejar una bater\u00eda antia\u00e9rea. M\u00e1s tarde lo llevaron a Hungr\u00eda para construir defensas antitanque.\u00a0<strong>Le propusieron entrar en las SS: dijo que no, que \u00e9l quer\u00eda ser cura<\/strong>, lo cual hizo que cayeran sobre \u00e9l las burlas, el desprecio y los insultos de muchos compa\u00f1eros.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Hasta que, en abril de 1945, unos soldados aliados que patrullaban cerca de Ulm (<em>a orillas del Danubio<\/em>) capturaron en el campo a un muchacho con uniforme de la <em><strong>Wehrmacht<\/strong><\/em> que parec\u00eda huir o esconderse.\u00a0<strong>Era Ratzinger, que hab\u00eda desertado. Fue el final de la pesadilla.\u00a0<\/strong>Cuando <strong>Benedicto XVI<\/strong> visit\u00f3 el campo de exterminio de <em>Auschwitz<\/em> (Polonia), en mayo de 2006, dijo que \u201c<em>una banda de criminales<\/em>\u201d hab\u00eda usado y abusado del pueblo alem\u00e1n. Es cierto que fueron muchos los cat\u00f3licos alemanes que colaboraron de buena gana con el r\u00e9gimen nazi.\u00a0<strong>Pero Ratzinger cont\u00f3 lo que vio.<\/strong> Atribuirle simpat\u00edas nazis es un completo disparate. O una calumnia.\u00a0<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"color: #008000; font-size: 14pt;\">Ah\u00ed empezaron las contradicciones de Ratzinger como pensador cat\u00f3lico. Era un hombre que se interesaba profundamente por Heidegger y por Jaspers, los grandes existencialistas. Le\u00eda a Dostoievski. Criticaba el celibato obligatorio. Le hicieron profesor en Bonn y luego en M\u00fcnster, y destac\u00f3 por la audacia de sus propuestas<\/span><\/strong><\/p>\n<\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">A partir del final de la guerra despeg\u00f3 su carrera, tanto eclesi\u00e1stica como, sobre todo, intelectual. Mientras su hermano <strong>Georg<\/strong>, algo mayor que \u00e9l, se dedicaba a la m\u00fasica<strong>, \u00e9l estudi\u00f3 Teolog\u00eda y Filosof\u00eda en Freisig, cerca de Munich.<\/strong>\u00a0Se orden\u00f3 sacerdote (<em>junto con su hermano Georg<\/em>) en 1950, en la catedral de Freisig, y no deja de ser curioso que el obispo que le consagr\u00f3 fuese precisamente el <strong>cardenal<\/strong> <strong>Michael Faulhaber<\/strong>, el mismo que tanto hab\u00eda impresionado al ni\u00f1o <strong>Joseph<\/strong> que le llevaba flores cuando fue a visitar el pueblo.<strong>\u00a0Se doctor\u00f3 en Teolog\u00eda en 1953 aunque su tesis sobre San Buenaventura fue rechazada\u2026 \u00a1por modernista!<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Ah\u00ed empezaron las contradicciones de Ratzinger como pensador cat\u00f3lico. Era un hombre que se interesaba profundamente por <strong>Heidegger<\/strong> y por <strong>Jaspers<\/strong>, los grandes existencialistas. Le\u00eda a <a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2021\/03\/15\/el-gran-inquisidor-por-fiodor-m-dostoyevski\/\">Dostoievski<\/a>.\u00a0<strong>Criticaba el celibato obligatorio.<\/strong>\u00a0Le hicieron profesor en Bonn y luego en M\u00fcnster, y destac\u00f3 por la audacia de sus propuestas. Formaba parte de aquel grupo de prestigiosos cl\u00e9rigos y te\u00f3logos alemanes que reclamaban una \u201c<em>puesta al d\u00eda<\/em>\u201d de la Iglesia, grupo que se ha ido renovando hasta hoy mismo. Su prestigio como te\u00f3logo aumentaba r\u00e1pidamente y, cuando el papa <strong>Juan XXIII<\/strong> convoc\u00f3 el <strong>concilio Vaticano II (1962)<\/strong>, el cardenal de colonia,\u00a0<strong>Josef Frings, le reclam\u00f3 para que fuese a Roma con \u00e9l como asesor, experto y colaborador.<\/strong>\u00a0En las largas sesiones del concilio, aquel cura elegante, rubio y decidido llam\u00f3 la atenci\u00f3n de un italiano que acababa de ser creado cardenal: <strong>Giovanni Battista Montini<\/strong>. Los dos se alineaban, sobre todo el alem\u00e1n, con las tesis reformistas. Pero tambi\u00e9n despert\u00f3 el inter\u00e9s de un joven obispo polaco que de reformista no ten\u00eda nada:\u00a0<strong>Karol Jozef Wojtyla, el de Cracovia.<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Despu\u00e9s del concilio dio clase en Tubinga, donde se hizo muy amigo de un te\u00f3logo que parec\u00eda destinado a ser su n\u00e9mesis durante toda la vida: <strong>Hans K\u00fcng<\/strong>,<strong>\u00a0tan avanzado como \u00e9l pero mucho m\u00e1s radical,\u00a0<\/strong>sobre todo con el paso del tiempo. <strong>Ratzinger<\/strong> se quejaba por entonces de la excesiva centralizaci\u00f3n de la Iglesia, aunque le alarmaban las veleidades <em>marxistas<\/em> de algunos de sus compa\u00f1eros. Fund\u00f3\u00a0<em><strong>Communio<\/strong>,<\/em>\u00a0un grupo de revistas enormemente influyente en el pensamiento teol\u00f3gico de aquellos a\u00f1os, y lo hizo con dos pesos pesados del \u201c<em>ala reformista<\/em>\u201d: el\u00a0<strong>jesuita suizo Hans Urs von Balthasar y el franc\u00e9s Henri de Lubac, tambi\u00e9n jesuita,\u00a0<\/strong>que tanto peso tuvo en el concilio. En sus clases hablaba apasionadamente de otros grandes progresistas, como <strong>Yves Congar<\/strong> o <a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2022\/06\/15\/teoria-de-la-estupidez\/\"><strong>Dietrich Bonhoeffer<\/strong><\/a>. O el gran cardenal <strong>Suenens<\/strong>.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\">Fund\u00f3 <em>Communio,<\/em>\u00a0un grupo de revistas enormemente influyente en el pensamiento teol\u00f3gico de aquellos a\u00f1os, y lo hizo con dos pesos pesados del \u201cala reformista\u201d: el jesuita suizo Hans Urs von Balthasar y el franc\u00e9s Henri de Lubac, tambi\u00e9n jesuita<\/span><\/strong><\/p>\n<\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Esto quiere decir que en la <em><strong>curia romana<\/strong><\/em>, donde pululaban <em>ultraconservadores<\/em> tradicionalistas como <strong>Ottaviani<\/strong>, <strong>Siri<\/strong>, <strong>Antoniutti<\/strong> y otros parecidos, no lo pod\u00edan ni ver.<strong>\u00a0Era un alem\u00e1n peligroso.<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Ratzinger<\/strong> fue consagrado obispo, nombrado arzobispo (<em>de Munich y Freisig<\/em>) y creado cardenal en el plazo de un mes:\u00a0<strong>entre mayo y junio de 1977.<\/strong>\u00a0Ten\u00eda nada m\u00e1s que 41 a\u00f1os. El italiano <strong>Montini<\/strong>, ahora ya <strong>Pablo VI<\/strong>, apostaba muy fuerte por \u00e9l, a pesar de las cr\u00edticas del alem\u00e1n hacia su m\u00e1s controvertida enc\u00edclica,\u00a0<em>Humanae Vitae,<\/em>\u00a0en la que se negaba a los cat\u00f3licos el uso de la p\u00edldora anticonceptiva y eso a <strong>Ratzinger<\/strong> no le gust\u00f3. Pero eran dos profundos intelectuales. Pod\u00edan entenderse. <strong>Pablo VI<\/strong> siempre quiso tener cerca, juntos y al mismo tiempo, a representantes de las dos alas de la iglesia, la progresista y la conservadora, como <strong>Suenens<\/strong> y <strong>Tisserant<\/strong>.\u00a0<strong>Ratzinger figuraba en la lista de los progresistas.<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Pero algo cambi\u00f3. Tras la muerte de <strong>Montini<\/strong> en 1978, y tras el brev\u00edsimo pontificado de <strong>Luciani<\/strong> (<em><strong>Juan Pablo I<\/strong><\/em>), los cardenales dieron un volantazo a la Iglesia y eligieron papa al joven polaco <strong>Wojtyla<\/strong>,\u00a0<strong>anticomunista visceral y conservador a machamartillo.\u00a0Wojtyla<\/strong> no tard\u00f3 demasiado (<em>apenas dos a\u00f1os<\/em>) en sacar de Munich al \u201c<em>peligroso<\/em>\u201d <strong>Ratzinger<\/strong> y llev\u00e1rselo a Roma, donde lo nombr\u00f3 nada menos que <em><strong>Prefecto de la Congregaci\u00f3n para la Doctrina de la Fe<\/strong><\/em>. Ese t\u00edtulo, aparentemente inofensivo y dif\u00edcil de entender para el gran p\u00fablico,\u00a0no es otro que el que siempre se llam\u00f3 <em><strong>Gran Inquisidor<\/strong><\/em>.\u00a0<strong>Wojtyla<\/strong> hab\u00eda puesto a <strong>Ratzinger<\/strong> al frente de lo que durante siglos se conoci\u00f3 como la <em><strong>Santa Inquisici\u00f3n<\/strong><\/em>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">De hecho, pareci\u00f3 haber un trato f\u00e1cil de entender:\u00a0<strong>Wojtyla<\/strong> se dedicar\u00eda a los viajes, a las grandes concentraciones humanas en todo el mundo, a la popularizaci\u00f3n de la Iglesia, mientras que el gobierno de la curia romana (<em>hasta donde es posible gobernar la curia romana<\/em>) recaer\u00eda en <strong>Ratzinger<\/strong>.\u00a0<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong><span style=\"color: #008000;\">Wojtyla no tard\u00f3 demasiado en sacar de Munich al \u201cpeligroso\u201d Ratzinger y llev\u00e1rselo a Roma, donde lo nombr\u00f3 nada menos que Prefecto de la Congregaci\u00f3n para la Doctrina de la Fe. Ese t\u00edtulo, aparentemente inofensivo y dif\u00edcil de entender para el gran p\u00fablico, no es otro que el que siempre se llam\u00f3 Gran Inquisidor.<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">A partir de ese momento se acab\u00f3 el modernismo.\u00a0<strong>Ratzinger asumi\u00f3 su nuevo papel con la energ\u00eda de siempre, pero en sentido contrario.\u00a0<\/strong>Adi\u00f3s a la contemporizaci\u00f3n con los anticonceptivos. Cuidado con el di\u00e1logo interreligioso. Nada de reconocer uniones de ninguna clase entre personas homosexuales. Se acabaron las tonter\u00edas con el celibato \u201c<em>opcional<\/em>\u201d, los curas casados y el papel de las mujeres en la Iglesia. Mano dura con la <em>Teolog\u00eda de la Liberaci\u00f3n<\/em>, que antes le era simp\u00e1tica.\u00a0<strong>Y, esto sobre todo, el cardenal alem\u00e1n se dedic\u00f3 a meter en cintura a los te\u00f3logos \u201cprogresistas\u201d,\u00a0<\/strong>sobre todo a su amigo de tantos a\u00f1os, <strong>Hans K\u00fcng<\/strong>, a quien le prohibi\u00f3 ense\u00f1ar y conden\u00f3 sus libros. Pero lo mismo, o cosas parecidas, hizo con <strong>Leonardo Boff<\/strong>, <strong>Gustavo Guti\u00e9rrez<\/strong> y muchos m\u00e1s. <strong>Ratzinger<\/strong> estaba irreconocible.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El papado de <strong>Juan Pablo II<\/strong> produjo dos documentos trascendentales:\u00a0<strong>el nuevo\u00a0<em>Catecismo\u00a0<\/em>de la Iglesia cat\u00f3lica, que pr\u00e1cticamente redact\u00f3 el alem\u00e1n<\/strong>\u00a0(<em>gran te\u00f3logo, al fin<\/em>) y sobre todo el <strong>nuevo C\u00f3digo de Derecho Can\u00f3nico<\/strong>, promulgado en 1983 y que reemplazaba al viejo\u00a0<em>Codex\u00a0<\/em>publicado por <strong>Benedicto XV<\/strong> en 1917. Hay una an\u00e9cdota curiosa con esto. En el c\u00f3digo de 1917, el canon 2335 condenaba expl\u00edcitamente, con su nombre, a la <strong>Masoner\u00eda<\/strong>. Ese canon fue cambiado en el de 1983: ya no aparec\u00eda el nombre de la <strong>Masoner\u00eda<\/strong> sino que la Iglesia condenaba,<em>\u00a0latae sententiae, a quienes \u201cmaquinasen contra la Iglesia\u201d,<\/em>\u00a0en general y sin dar nombres. Parec\u00eda un primer paso hacia una reconciliaci\u00f3n que llevaba esperando tres siglos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En absoluto. El <strong>C\u00f3digo<\/strong> se promulg\u00f3 en febrero de 1983.\u00a0<strong>Ratzinger, el Gran Inquisidor, hizo publicar, en noviembre de ese mismo a\u00f1o, un furibundo documento pontificio<\/strong>\u00a0(<em>bien es cierto que de rango menor<\/em>) en el que advert\u00eda terminantemente que esa omisi\u00f3n no quer\u00eda decir nada, que todo continuaba igual y que la condena de la Iglesia a los <strong>masones<\/strong> estaba tan viva como siempre. No se le escapaba una.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Juan Pablo II<\/strong> se dedic\u00f3 a favorecer indisimuladamente a los movimientos llamados<strong>\u00a0\u201c<em>neocons<\/em>\u201d dentro de la Iglesia,\u00a0<\/strong>desde el Opus Dei hasta el <em>Camino Neocatecumenal<\/em> de <strong>Kiko Arg\u00fcello<\/strong>, pasando por muchos m\u00e1s. <strong>Ratzinger<\/strong> callaba. <strong>Ratzinger<\/strong> protegi\u00f3 y ensalz\u00f3 expl\u00edcitamente al fundador de los <em>Legionarios de Cristo<\/em>, el mexicano <strong>Marcial Maciel<\/strong>,\u00a0<strong>a quien ya se acusaba clamorosamente de <a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2021\/12\/21\/ecclesia-pedophiles\/\">pederasta<\/a> y encubridor de pederastas<\/strong>. <strong>Ratzinger<\/strong> callaba y dejaba hacer. Pero la procesi\u00f3n iba por dentro.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Juan Pablo II<\/strong> falleci\u00f3, despu\u00e9s de una espeluznante agon\u00eda que pr\u00e1cticamente se retransmiti\u00f3 en directo, el 2 de abril de 2005. En las habituales quinielas previas al c\u00f3nclave se mencionaba a muchos cardenales, como siempre, pero\u00a0<strong>hab\u00eda uno del que casi nadie hablaba: Joseph Ratzinger.\u00a0<\/strong>Jam\u00e1s un <strong><em>Gran Inquisidor<\/em><\/strong> se hab\u00eda convertido en Papa. Pero hubo una periodista espa\u00f1ola (<em><strong>Paloma G\u00f3mez Borrero<\/strong><\/em>) que, al ver a <strong>Ratzinger<\/strong> presidir una de las misas previas al c\u00f3nclave, en su calidad de decano del Colegio Cardenalicio, lo dijo inmediatamente:\u00a0<strong>\u201c<em>He visto al Papa<\/em>\u201d.<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">As\u00ed fue. El poderoso cardenal alem\u00e1n fue elegido por una mayor\u00eda aplastante en la cuarta votaci\u00f3n, el segundo d\u00eda del encierro. Cuando el cardenal protodi\u00e1cono,\u00a0<strong>el chileno Jorge Medina,\u00a0<\/strong>anunci\u00f3 su nombre en el balc\u00f3n de San Pedro, en la plaza se produjo una de las algarab\u00edas menos ruidosas que se recuerdan. El nuevo Papa, <strong>Benedicto<\/strong> <strong>XVI<\/strong>, apareci\u00f3 en el balc\u00f3n\u2026\u00a0<strong>llevando un jersey negro bajo la sotana blanca<\/strong>, algo totalmente antiprotocolario. Pero era 19 de abril y en Roma hac\u00eda fresco. Y adem\u00e1s, <strong>Ratzinger<\/strong> era <strong>Ratzinger<\/strong>. Qui\u00e9n le iba a decir que no.\u00a0<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #008000;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt;\">Jam\u00e1s un Gran Inquisidor se hab\u00eda convertido en Papa. Pero hubo una periodista espa\u00f1ola (Paloma G\u00f3mez Borrero) que, al ver a Ratzinger presidir una de las misas previas al c\u00f3nclave, en su calidad de decano del Colegio Cardenalicio, lo dijo inmediatamente:\u00a0\u201cHe visto al Papa\u201d.<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Acababa de cumplir, tres d\u00edas antes, 78 a\u00f1os, pero ten\u00eda la energ\u00eda de siempre<\/strong>. O al menos esa impresi\u00f3n daba. Su elecci\u00f3n fue recogida por la Prensa mundial, sobre todo por la alemana, como una tragedia y como un paso a\u00fan m\u00e1s hacia atr\u00e1s de los que ya hab\u00eda dado <strong>Wojtyla<\/strong> en muchos aspectos. Pero de nuevo se equivocaba todo el mundo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Ratzinger<\/strong> el intelectual, <strong>Ratzinger<\/strong> el te\u00f3logo progresista y luego conservador, <strong>Ratzinger<\/strong> el perseguidor de te\u00f3logos, fue muy distinto de <strong>Benedicto XVI<\/strong>.<strong>\u00a0Acompa\u00f1ado siempre por su mejor y m\u00e1s \u00edntimo amigo, el monse\u00f1or alem\u00e1n Georg G\u00e4nswein\u00a0<\/strong>(<em>en la televisi\u00f3n italiana se burlaban de \u00e9l por joven, por guapo y por deportista<\/em>), <strong>Benedicto XVI<\/strong> dio un claro giro espiritual a la Iglesia. Escribi\u00f3 tres enc\u00edclicas de trascendental importancia teol\u00f3gica, sobre todo la \u00faltima,\u00a0<em>Caritas in veritate.\u00a0<\/em>Pero hizo mucho m\u00e1s.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En primer lugar, cambi\u00f3 por completo la forma de proceder del papa <strong>Wojtyla<\/strong> con los cada vez m\u00e1s abundantes y clamorosos casos de pederastia en la Iglesia.\u00a0<strong>Oblig\u00f3 al delincuente Marcial Maciel a renunciar a todo ministerio p\u00fablico y a vivir recluido<\/strong>, aunque no lleg\u00f3 a abrirle proceso can\u00f3nico. <strong>Benedicto XVI<\/strong> comenz\u00f3 la lucha contra los curas abusadores de ni\u00f1os que luego continuar\u00eda su sucesor, <strong>Francisco<\/strong>. Muchas veces se le ha acusado de no combatir suficientemente el c\u00e1ncer de la pederastia.\u00a0<strong>Pero lo cierto es que lo hizo cuando pudo hacerlo.\u00a0<\/strong>Y lo mismo pas\u00f3 con las finanzas del Vaticano, terreno en el que comenz\u00f3 una tarea que no termin\u00f3.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En segundo lugar, emprendi\u00f3 una tarea virtualmente imposible: meter en cintura a la curia romana, organismo gigantesco que \u00e9l hab\u00eda pilotado durante el pontificado anterior pero que parec\u00eda funcionar solo,\u00a0<strong>agusanado por corruptelas, despilfarros econ\u00f3micos<\/strong>\u00a0y un sistema de funcionamiento que hac\u00eda embarrancar en los arenales de la burocracia cualquier iniciativa \u201c<em>peligrosa<\/em>\u201d (<em>peligrosa para ellos, claro est\u00e1<\/em>) del Pont\u00edfice.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Fracas\u00f3, como hab\u00edan fracasado todos sus predecesores.<strong>\u00a0De la curia, que hab\u00eda consolidado su poder durante todo el siglo XX pero que lo hab\u00eda multiplicado durante el reinado de P\u00edo XII<\/strong>, nacieron esc\u00e1ndalos inimaginables como el \u201c<em><strong>Vatileaks<\/strong><\/em>\u201d, la filtraci\u00f3n de documentos pontificios reservados; de la curia salieron las voluntades que acabaron manejando al mism\u00edsimo mayordomo del Papa, <strong>Paolo Gabriele<\/strong>, para \u201c<em>convencerle<\/em>\u201d de que robase papeles muy importantes de los aposentos pontificios. Era algo contra lo que <strong>Ratzinger<\/strong>, que ya ten\u00eda 85 a\u00f1os, no estaba en condiciones de pelear.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong><span style=\"color: #008000;\">Solo pod\u00eda hacer una cosa, y la hizo aquella ma\u00f1ana de febrero de 2013. Abdic\u00f3. Dimiti\u00f3. Se baj\u00f3 de la cruz, como hab\u00eda dicho despectivamente su predecesor, Wojtyla. \u00bfPor qu\u00e9?<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Solo pod\u00eda hacer una cosa, y la hizo aquella ma\u00f1ana de febrero de 2013.\u00a0<strong>Abdic\u00f3. Dimiti\u00f3. Se baj\u00f3 de la cruz<\/strong>, como hab\u00eda dicho despectivamente su predecesor, <strong>Wojtyla<\/strong>. \u00bfPor qu\u00e9?<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Ratzinger<\/strong> se hab\u00eda manifestado varias veces en contra de la posible renuncia de los papas, algo que ya hab\u00edan previsto Pablo <strong>VI<\/strong> y el propio <strong>Wojtyla<\/strong>. Pero \u00e9l fue el primero que lo hizo en seis siglos. La interpretaci\u00f3n a aquello fue casi un\u00e1nime: si vosotros me mont\u00e1is esc\u00e1ndalo tras esc\u00e1ndalo para que no haga lo que quiero hacer, yo os montar\u00e9 el mayor esc\u00e1ndalo de todos: la renuncia al papado. A ver si as\u00ed, de una\u00a0<em>santa\u00a0<\/em>vez, dej\u00e1is de mangonear, de torpedear al Papa, y cumpl\u00eds con vuestra obligaci\u00f3n. S\u00ed, era verdad que le faltaban las fuerzas. Pero es que le habr\u00edan faltado a cualquiera que hubiese intentado poner orden en aquella gigantesca cueva, mil veces mayor y peor que el castillo de <a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2021\/05\/11\/el-proceso-extracto-de-franz-kafka\/\"><strong>Franz Kafka<\/strong><\/a>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El c\u00f3nclave de marzo de 2013, en el que \u00e9l no particip\u00f3, eligi\u00f3 a su sucesor, el jesuita argentino <strong>Jorge Mario Bergoglio<\/strong>, el \u00fanico que hab\u00eda obtenido algunos votos en el c\u00f3nclave anterior, en el que <strong>Ratzinger<\/strong> fue elegido. Quien haya visto la extraordinaria pel\u00edcula\u00a0<em>Los dos papas,<\/em>\u00a0dirigida en 2019 por el brasile\u00f1o <strong>Fernando Meirelles<\/strong>, encontrar\u00e1 muchos detalles valios\u00edsimos sobre la personalidad de ambos y las razones de la renuncia de <strong>Benedicto<\/strong> <strong>XVI<\/strong>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El ex papa, que recibi\u00f3 el extra\u00f1o t\u00edtulo de \u201c<em><strong>Papa em\u00e9rito<\/strong><\/em>\u201d, se recluy\u00f3 en un monasterio que hay en la propia Ciudad del Vaticano, justo detr\u00e1s de la bas\u00edlica de San Pedro: el \u201c<em>Matter Ecclesiae<\/em>\u201d. All\u00ed ha vivido los \u00faltimos diez a\u00f1os (<em>dos m\u00e1s de los que dur\u00f3 su pontificado<\/em>), atendido por su siempre fie<strong>l Georg G\u00e4nswein<\/strong> y por cuatro mujeres \u201c<em>consagradas<\/em>\u201d del grupo Comuni\u00f3n y Liberaci\u00f3n, en las que ha confiado siempre sin reserva alguna.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">No ha dado un ruido ni ha intervenido p\u00fablicamente jam\u00e1s. Ha dejado hacer a su sucesor, empe\u00f1ado en las mismas batallas que \u00e9l\u2026 y que, de momento, no ha tenido mucho m\u00e1s \u00e9xito, aunque lo sigue intentando. El gran <strong>Ratzinger<\/strong>, en los \u00faltimos tiempos, se apagaba sin remedio, v\u00edctima de la edad. Perdi\u00f3 la capacidad de hablar y casi la de moverse. El Papa que se march\u00f3, el Papa que renunci\u00f3 al trono de Pedro, el Papa valiente y sabio y contradictorio, el Papa que hablaba diez idiomas, que cenaba siempre solo y que tocaba a <a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2020\/04\/27\/la-flauta-magica-y-su-contenido-masonico-opera-completa\/\"><strong>Mozart<\/strong><\/a> al piano muy decentemente (<em>incluso grab\u00f3 discos<\/em>), se fue sin ruido el d\u00eda de Nochevieja de 2022, a los 95 a\u00f1os. Falta mucho tiempo para que la historia se forme un criterio sosegado sobre \u00e9l. Pero est\u00e1 claro que nadie le olvidar\u00e1 jam\u00e1s.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-2264339\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2023\/01\/papa-benedicto-xvi-obituario-sombra-francisco_2413071.jpg\" alt=\"\" width=\"580\" height=\"326\" data-id=\"2264339\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2023\/01\/papa-benedicto-xvi-obituario-sombra-francisco_2413071.jpg 400w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2023\/01\/papa-benedicto-xvi-obituario-sombra-francisco_2413071-300x169.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 580px) 100vw, 580px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/author\/punto-critico\/\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-48\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2016\/11\/Mosca_Punto_Cr\u00edtico_40.png\" alt=\"\" width=\"80\" height=\"80\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<div class=\"mh-excerpt\"><p>PAPA BENEDICTO XVI Benedicto XVI, el Papa que se march\u00f3 Por Luis Algorri, 31 DIC 2022 &nbsp; D\u00eda 11 de febrero de 2013, a media ma\u00f1ana. Sonaba la vocecita de Benedicto XVI:\u00a0\u201cPlena libertate declaro me <a class=\"mh-excerpt-more\" href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2023\/01\/02\/benedicto-xvi-el-papa-que-se-marcho-por-luis-algorri\/\" title=\"\u00abBenedicto XVI, el Papa que se march\u00f3\u00bb, por Luis Algorri.\">[&#8230;]<\/a><\/p>\n<\/div>","protected":false},"author":3,"featured_media":2264407,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[10],"tags":[],"class_list":{"0":"post-2264330","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","7":"category-miscelanea"},"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2264330","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2264330"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2264330\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/media\/2264407"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2264330"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2264330"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2264330"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}