{"id":2263779,"date":"2023-01-29T00:05:28","date_gmt":"2023-01-28T23:05:28","guid":{"rendered":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/?p=2263779"},"modified":"2023-02-18T10:17:39","modified_gmt":"2023-02-18T09:17:39","slug":"tecnica-del-golpe-de-estado-de-curzio-malaparte-capitulo-5-bonaparte-o-el-primer-golpe-de-estado-moderno","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2023\/01\/29\/tecnica-del-golpe-de-estado-de-curzio-malaparte-capitulo-5-bonaparte-o-el-primer-golpe-de-estado-moderno\/","title":{"rendered":"\u00abTECNICA DEL GOLPE DE ESTADO\u00bb, de Curzio Malaparte: Cap\u00edtulo 5: \u00abBonaparte, o el primer Golpe de Estado Moderno\u00bb."},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\">Cap\u00edtulo V: \u00abBonaparte, o el primer Golpe de Estado Moderno\u00bb<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h2 style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 24pt;\"><b>TECNICA DEL GOLPE DE ESTADO<\/b><\/span><\/h2>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 18pt;\"><b>CURZIO MALAPARTE<\/b><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 18pt;\"><b>CAP\u00cdTULO V<\/b><\/span><\/p>\n<h2 style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 24pt;\"><b>BONAPARTE, O EL PRIMER GOLPE DE ESTADO MODERNO<\/b><\/span><\/h2>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-2265554 size-full\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2023\/01\/18-Brumario-1.jpg\" alt=\"Bonaparte, o el primer Golpe de Estado Moderno\" width=\"563\" height=\"291\" data-id=\"2265554\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2023\/01\/18-Brumario-1.jpg 563w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2023\/01\/18-Brumario-1-300x155.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 563px) 100vw, 563px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400; font-size: 14pt;\">\u00bfQu\u00e9 hubiese sucedido el <em><strong>18 Brumario<\/strong><\/em> si <strong>Bonaparte<\/strong> se hubiera encontrado enfrente con un hombre como <strong>Bauer<\/strong>? Esta afinidad entre <strong>Bonaparte<\/strong> y el honrado canciller del <em>Reich<\/em> abre grandes perspectivas. <strong>Bauer<\/strong> seguramente no tiene nada de h\u00e9roe de <strong>Plutarco<\/strong>: es un buen alem\u00e1n de la clase media, en quien la educaci\u00f3n marxista ha ahogado todo sentimentalismo. Los recursos de su mediocridad son inagotables. \u00a1Qu\u00e9 triste destino para un hombre de virtudes tan corrientes el haber encontrado a <strong>Kapp<\/strong>, h\u00e9roe vulgar y desdichado! <strong>Bauer<\/strong> es el rival que merec\u00eda <strong>Bonaparte<\/strong>, el hombre que hubiera necesitado el <strong><em>18 Brumario<\/em><\/strong> para afrontar al vencedor de <em>Arcolea<\/em>. <strong>Bonaparte<\/strong> hubiera encontrado, al fin, un adversario indigno de \u00e9l.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400; font-size: 14pt;\">Pero <strong>Bauer<\/strong>, se dir\u00e1, es un hombre moderno, un alem\u00e1n de <em>Versalles<\/em> y de <em>Weimar<\/em>, un europeo de nuestro tiempo, y <strong>Bonaparte<\/strong> un europeo del siglo XVIII, un franc\u00e9s que ten\u00eda veinte a\u00f1os en 1789. \u00bfC\u00f3mo concebir lo que hubiera hecho Bauer, \u00bfel <strong><em>18 Brumario<\/em><\/strong>, para impedir el golpe de Estado? <strong>Bonaparte<\/strong> no era <strong>Kapp<\/strong>, y la situaci\u00f3n de Par\u00eds en 1799 era completamente distinta de la de Berl\u00edn en 1920. <strong>Bauer<\/strong> no hubiera podido emplear contra <strong>Bonaparte<\/strong> la t\u00e1ctica de la huelga general. Dada la organizaci\u00f3n social y t\u00e9cnica de la \u00e9poca, las condiciones indispensables que una huelga pudiese impedir e1 golpe de Estado, faltaban. La cuesti\u00f3n de saber cu\u00e1l hubiera sido la t\u00e1ctica de <strong>Bauer<\/strong>, en el <strong><em>18 Brumario<\/em><\/strong>, y qu\u00e9 relaci\u00f3n puede haber entre <strong>Bonaparte<\/strong> y el canciller del <em>Reich<\/em>, es, sin embargo, mucho m\u00e1s interesante de lo que pudiera creerse.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400; font-size: 14pt;\"><strong>Bonaparte<\/strong> no es s\u00f3lo un franc\u00e9s del siglo XVIII; es, sobre todo, un hombre moderno, mucho m\u00e1s moderno evidentemente que <strong>Kapp<\/strong>. La relaci\u00f3n entre su mentalidad y la de <strong>Bauer<\/strong> es la relaci\u00f3n que hay entre el concepto de la legalidad de un <strong>Primo de Rivera<\/strong> o de un <strong>Pilsudski<\/strong>; es decir, de cualquier general moderno dispuesto a adue\u00f1arse del Poder y el concepto de la legalidad de cualquier ministro burgu\u00e9s de nuestra \u00e9poca dispuesto a defender al Estado por todos los medios. Para que una relaci\u00f3n de esa clase no parezca arbitraria, hay que considerar que la oposici\u00f3n entre el concepto cl\u00e1sico y el concepto moderno del arte de adue\u00f1arse del Poder se revela por primera vez en <strong>Bonaparte<\/strong>, y que el <em><strong>18 Brumario<\/strong> <\/em>es el primer golpe de Estado en que se plantean los problemas de la <em><strong>t\u00e1ctica revolucionaria moderna<\/strong><\/em>. Los errores, las obstinaciones, las vacilaciones de <strong>Bonaparte<\/strong>, son los de un hombre del siglo XVIII obligado a resolver problemas nuevos y delicados, que se presentan bajo esa forma por primera vez y en medio de una circunstancia extraordinaria, es decir, los problemas relativos a la naturaleza compleja del Estado moderno. El m\u00e1s grave de sus errores, el de haber basado el plan del <strong><em>18 Brumario<\/em><\/strong> en el respeto a la legalidad y en el mecanismo del procedimiento parlamentario, revela en <strong>Bonaparte<\/strong> una percepci\u00f3n tan fina de algunos de los problemas actuales del Estado, una inquietud tan inteligente frente al peligro de la multiplicidad y de la fragilidad de las relaciones entre el Estado y el ciudadano, que hacen de \u00e9l un hombre absolutamente moderno, un europeo de nuestro tiempo. A despecho de sus errores de planeamiento y de ejecuci\u00f3n, el <strong><em>18 Brumario<\/em><\/strong> sigue siendo el <strong><em>modelo del golpe de Estado parlamentario<\/em><\/strong>. Su car\u00e1cter actual consiste precisamente en que, en la Europa moderna, ning\u00fan golpe de Estado parlamentario podr\u00eda tener lugar mis que con los mismos errores de concepci\u00f3n y de ejecuci\u00f3n. Esto es lo que nos lleva a <strong>Bauer<\/strong>, a <strong>Primo de Rivera<\/strong> y a <strong>Pilsudski<\/strong>.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-2265555\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2023\/01\/18-brumario-historia-destacada.jpg\" alt=\"\" width=\"520\" height=\"245\" data-id=\"2265555\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2023\/01\/18-brumario-historia-destacada.jpg 520w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2023\/01\/18-brumario-historia-destacada-300x141.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 520px) 100vw, 520px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">* * *<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400; font-size: 14pt;\">En las llanuras de Lombard\u00eda, <strong>Bonaparte<\/strong> se preparaba a adue\u00f1arse del Poder estudiando en los cl\u00e1sicos el ejemplo de <strong>Sila<\/strong>, de <strong>Catilina<\/strong> y de <strong>C\u00e9sar<\/strong>. Ejemplos ilustres, pero in\u00fatiles. La <em><strong>conspiraci\u00f3n de Catilina<\/strong><\/em> no pod\u00eda tener, para <strong>Bonaparte<\/strong>, un inter\u00e9s particular. En el fondo, <em><strong>Catilina<\/strong> <\/em>es un h\u00e9roe fracasado, un pol\u00edtico sedicioso con demasiados escr\u00fapulos e insuficiente audacia.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400; font-size: 14pt;\">\u00a1Pero qu\u00e9 extraordinario prefecto de Polic\u00eda aquel <strong>Cicer\u00f3n<\/strong>\u00a1 \u00a1Con qu\u00e9 habilidad logr\u00f3 hacer caer en las redes a <strong>Catilina<\/strong> y a sus c\u00f3mplices! \u00a1Con qu\u00e9 cinismo violento organiz\u00f3 contra los conjurados lo que actualmente se llamar\u00eda una campa\u00f1a de Prensa! \u00a1C\u00f3mo supo sacar provecho de todos los errores del adversario, de todos los obst\u00e1culos del procedimiento, de todas las emboscadas, de todas las cobard\u00edas, de todas las ambiciones, de todos los bajos instintos de los nobles y de la plebe! <strong>Bonaparte<\/strong> se jactaba entonces con bastante fruici\u00f3n de un gran desprecio por los m\u00e9todos polic\u00edacos. A sus Ojos, el pobre <strong>Catilina<\/strong> no era m\u00e1s que un <em>sedicioso<\/em> lleno de imprudencia; un <em>obstinado<\/em> <em>sin voluntad<\/em>, lleno de buenas resoluciones y de malas intenciones; un <em>revolucionario<\/em> perpetuamente indeciso en lo referente a la hora, al lugar y a los medios; incapaz de bajar a la calle en el momento oportuno; un <em>comunero<\/em> titubeando entre la barricada y la conspiraci\u00f3n, perdiendo un tiempo precioso en escuchar el <a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2021\/05\/17\/en-el-psoe-ha-existido-alguna-vez-libertad-de-expresion-culpable-me-declaro-por-susana-perez-alonso\/\">\u00ab<strong><em>cuosque tamdem<\/em><\/strong>\u00bb de <strong>Cicer\u00f3n<\/strong><\/a>, y en organizar la\u00b7 campa\u00f1a electoral contra el \u00ab<em>bloque nacional<\/em>\u00ab; una especie de <em><strong>Hamlet<\/strong> <\/em>calumniado, v\u00edctima de las intrigas de un abogado c\u00e9lebre y de las acechanzas de la Polic\u00eda. \u00a1Pero ese <strong>Cicer\u00f3n<\/strong>, qu\u00e9 hombre in\u00fatil y necesario! Podr\u00edase decir de \u00e9l lo que dec\u00eda <strong>Voltaire<\/strong> de los <em><strong>jesuitas<\/strong><\/em>: \u00ab<em>Para que los jesu\u00edtas sean \u00fatiles, es preciso impedirles ser necesarios<\/em>.\u00bb Aunque <strong>Bonaparte<\/strong> desprecie los m\u00e9todos polic\u00edacos, aunque la idea de <em>un golpe de mano organizado por la Polic\u00eda<\/em> le repugne tant\u00f3 como una brutal revoluci\u00f3n de cuartel, la habilidad de <strong>Cicer\u00f3n<\/strong> le preocupa. \u00bfAlg\u00fan d\u00eda quiz\u00e1 podr\u00eda serie \u00fatil un hombre as\u00ed?<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400; font-size: 14pt;\">\u00a1Qui\u00e9n sabe! El dios del <em>Azar<\/em> tiene dos caras, como <em><strong>Jano<\/strong><\/em>: tiene la cara de <strong>Cicer\u00f3n<\/strong> y la de <strong>Catilina<\/strong>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400; font-size: 14pt;\"><strong>Bonaparte<\/strong>, como todos los que se preparan a adue\u00f1arse del Poder por la violencia, teme parecer, a los ojos de los franceses, una especie de <strong>Catilina<\/strong>, un hombre acept\u00e1ndolo todo, para triunfar en sus proyectos sediciosos; el alma negra de una conspiraci\u00f3n tenebrosa; un temerario ambicioso capaz de todos los excesos; un criminal dispuesto al saqueo, a la matanza y al incendio; decidido a vencer a todo precio, aunque tenga que perecer con sus enemigos bajo las ruinas de su patria. Sabe muy bien que la figura de <strong>Catilina<\/strong> no es como la leyenda y la calumnia la han creado; sabe muy bien que las acusaciones de <strong>Cicer\u00f3n<\/strong> no son fundadas; que las \u00ab<em>Catilinarias<\/em>\u00bb no son m\u00e1s que un tejido de embustes; que, jur\u00eddicamente, el proceso que se intenta entablar contra <strong>Catilina<\/strong> es un crimen; que, en realidad, ese criminal, ese sombr\u00edo organizador de conjuras no era m\u00e1s que un pol\u00edtico mediocre, un hombre torpe en la maniobra, un obstinado irresoluto del que la polic\u00eda se libr\u00f3 sin dificultad por medio de algunos esp\u00edas y de unos cuantos agentes provocadores. <strong>Bonaparte<\/strong> sabe muy bien que el mayor error de <strong>Catilina<\/strong> es haber perdido la partida, haber comunicado a todo el mundo que preparaba, en el mayor secreto, un golpe de Estado, sin haber logrado llevar la empresa a t\u00e9rmino.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400; font-size: 14pt;\">\u00a1Si hubiera \u00e9l tenido al menos el valor de intentar el golpe! No puede decirse que le hayan faltado ocasiones: la situaci\u00f3n interior era tal, que el Gobierno hubiera sido impotente para desbaratar una intentona revolucionaria. No tiene por completo la culpa <strong>Cicer\u00f3n<\/strong> de que algunos discursos y algunas medidas polic\u00edacas hayan bastado para salvar a la Rep\u00fablica de un peligro\u00a0<\/span><span style=\"font-weight: 400; font-size: 14pt;\">tan grave. En el fondo, <strong>Catilina<\/strong> ha acabado lo mejor que pod\u00eda, puesto que ha muerto en un campo de batalla, como patricio de gran nombre y como soldado valiente que era. Pero <strong>Bonaparte<\/strong> no est\u00e1 equivocado tampoco al pensar que no era necesario hacer tanto ruido, comprometerse hasta tal punto y provocar tantas desdichas, para huir en el momento oportuno a las monta\u00f1as a fin de encontrar all\u00ed una muerte digna de un romano. A su juicio, <strong>Catilina<\/strong> hubiera podido acabar mejor.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<figure id=\"attachment_2265559\" aria-describedby=\"caption-attachment-2265559\" style=\"width: 360px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/www.worldhistory.org\/trans\/es\/1-21033\/emmanuel-joseph-sieyes\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-2265559\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2023\/01\/Retrato-del-Abbe-Emmanuel-Joseph-Sieyes.webp\" alt=\"\" width=\"360\" height=\"475\" data-id=\"2265559\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2023\/01\/Retrato-del-Abbe-Emmanuel-Joseph-Sieyes.webp 455w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2023\/01\/Retrato-del-Abbe-Emmanuel-Joseph-Sieyes-228x300.webp 228w\" sizes=\"auto, (max-width: 360px) 100vw, 360px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-2265559\" class=\"wp-caption-text\"><span style=\"color: #008000;\">Retrato del Abb\u00e9 Emmanuel-Joseph Siey\u00e8s (1748-1836), figura destacada del Tercer Estado durante los Estados Generales de 1789 y la posterior formaci\u00f3n de la Asamblea Nacional. \u00d3leo sobre lienzo de Jacques-Louis David, 1817.<\/span><\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">* * *<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400; font-size: 14pt;\">Las empresas de <strong>Sila<\/strong> y de <strong>Julio C\u00e9sar<\/strong> eran las que m\u00e1s materia de reflexi\u00f3n ofrec\u00edan a <strong>Bonaparte<\/strong> sobre su propio destino; eran las m\u00e1s afines a su genio y tambi\u00e9n al esp\u00edritu de su tiempo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400; font-size: 14pt;\">El pensamiento que le guiara en la preparaci\u00f3n y en la ejecuci\u00f3n del golpe de Estado del <strong><em>18 Brumario<\/em><\/strong> no hab\u00eda madurado todav\u00eda en \u00e9l. El arte de conquistar el poder le parec\u00eda un arte esencialmente militar: <em>la estrategia y la t\u00e1ctica de la guerra aplicadas a la lucha pol\u00edtica<\/em>; el arte de manejar los ej\u00e9rcitos en el terreno de las competiciones civiles.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400; font-size: 14pt;\">En su plan estrat\u00e9gico para la conquista de Roma, no es el genio pol\u00edtico de <strong>Sila<\/strong> y de <strong>Julio C\u00e9sar<\/strong> el que se revela, sino su genio militar. Las dificultades que tienen que vencer para apoderarse de Roma son dificultades de orden excesivamente militar.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400; font-size: 14pt;\">Tienen que combatir ej\u00e9rcitos y no asambleas. Es un error considerar el desembarco de <em>Brindes<\/em> y el paso del <em>Rubic\u00f3n<\/em> como actos iniciales de un golpe de Estado: son actos de car\u00e1cter estrat\u00e9gico y no de car\u00e1cter pol\u00edtico. Ll\u00e1mense <strong>Sila<\/strong> o <strong>C\u00e9sar<\/strong>, <strong>An\u00edbal<\/strong> o <strong>Belisario<\/strong>, el objetivo de sus ej\u00e9rcitos es la conquista de una ciudad: es un objetivo estrat\u00e9gico. Su conducta es la de grandes capitanes para quienes el arte cie la guerra no tiene secretos. En <strong>Sila<\/strong>, como en <strong>C\u00e9sar<\/strong>, es evidente que el genio militar es muy superior al genio pol\u00edtico. Se puede observar que, en sus campa\u00f1as, ya comiencen por el desembarco de <em>Brindes<\/em> o por el paso del <em>Rubic\u00f3n<\/em>, ellos no obedecen solamente a una concepci\u00f3n estrat\u00e9gica, que hay una <em>intenci\u00f3n oculta<\/em> en cada uno de los movimientos de sus legiones.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400; font-size: 14pt;\">Pero <em>el arte de la guerra<\/em> es un arte lleno de intenciones ocultas y de prop\u00f3sitos lejanos. Todo capit\u00e1n, <strong>Turena<\/strong>, <strong>Carlos<\/strong> <strong>XII<\/strong> o <strong>Foch<\/strong>, es un instrumento de la pol\u00edtica del Estado; su estrategia obedece a los intereses politos del Estado.\u00a0 La guerra tiene siempre fines pol\u00edticos: no es m\u00e1s que un aspecto de la pol\u00edtica del Estado. La historia no ofrece ning\u00fan ejemplo de un capit\u00e1n habiendo hecho el arte por el arte, la guerra por la guerra. No hay diletantes entre los capitanes grandes o peque\u00f1os, ni siquiera entre los \u00ab<em>condottieros<\/em>\u00ab. La frase de <strong>Giovanni Acuto<\/strong>, \u00ab<em>condottiero<\/em>\u00bb ingl\u00e9s al servicio de la <em>Rep\u00fablica de Florencia<\/em>, \u00ab<em>hace uno la guerra para vivir y no para morir<\/em>\u00ab, no es ni la \u00ab<em>boutade<\/em>\u00bb de un diletante ni la divisa de un mercenario. Expresa la m\u00e1s elevada justificaci\u00f3n de la guerra: su moral. Podr\u00eda ser la divisa de <strong>C\u00e9sar<\/strong>, de <strong>Federico<\/strong>, de <strong>Nelson<\/strong>, de <strong>Bonaparte<\/strong>. Es natural que al lanzar sus ej\u00e9rcitos a la conquista de Roma, <strong>Sila<\/strong> y <strong>C\u00e9sar<\/strong> tuvieran un objetivo pol\u00edtico. Pero hay que dar a <strong>C\u00e9sar<\/strong> lo que es de <strong>C\u00e9sar<\/strong> y a <strong>Sila<\/strong> lo que es de <strong>Sila<\/strong>. No han dado un golpe de Estado.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400; font-size: 14pt;\">Una <em>conspiraci\u00f3n palaciega<\/em> se parece mucho m\u00e1s a un golpe de Estado que las famosas campa\u00f1as gracias a las cuales los dos grandes se apoderaron de la Rep\u00fablica. <strong>Sila<\/strong> tard\u00f3 un a\u00f1o en abrir con las armas el camino de <em>Brindes<\/em> a Roma, es decir, en llevar a buen t\u00e9rmino la intentona revolucionaria iniciada en <em>Brindes<\/em>. Es demasiado tiempo para un golpe de Estado. Pero <em>el arte de la guerra<\/em>, como todos saben, tiene sus reglas y sus excepciones; a ellas obedec\u00eda <strong>Sila<\/strong> y s\u00f3lo a ellas. En lo que a las reglas y a las excepciones de la pol\u00edtica se refiere, <strong>Sila<\/strong>\u00a0y <strong>C\u00e9sar<\/strong> no empezaron a obedecerlas sino despu\u00e9s de su entrada en Roma, y m\u00e1s a las excepciones que a las reglas, conforme al temperamento y a las costumbres de los capitanes cuando se ponen a dar nuevas leyes y un nuevo orden a las ciudades conquistadas.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400; font-size: 14pt;\">En las llanuras de <em>Lombard\u00eda<\/em>, durante aquel a\u00f1o de 1797, tan rico en posibilidades para todo general sin escr\u00fapulos y m\u00e1s audaz que ambicioso, <strong>Bonaparte<\/strong> debi\u00f3 empezar a pensar que el ejemplo de <strong>Sila<\/strong> y de <strong>C\u00e9sar<\/strong> pod\u00eda serie fatal. En el fondo, entre el error de <strong>Oche<\/strong>, que hab\u00eda consentido imprudentemente en ponerse al servicio del <em>directorio<\/em> para intentar un golpe de Estado, y el ejemplo de <strong>Sila<\/strong> y de <strong>C\u00e9sar<\/strong>, era el error de <strong>Oche<\/strong> el que le parec\u00eda menos peligroso. En su proclama del 14 de julio a los soldados de Italia, <strong>Bonaparte<\/strong> advert\u00eda al <em>Club de Clichy<\/em> que el ej\u00e9rcito estaba dispuesto a pasar los Alpes ya marchar sobre Par\u00eds para proteger la Constituci\u00f3n, defender la libertad, el Gobierno y los republicanos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400; font-size: 14pt;\">En sus palabras se advierte m\u00e1s bien la preocupaci\u00f3n de no dejarse prevenir por la impaciencia de <strong>Oche<\/strong> que la fiebre secreta de igualar a <strong>C\u00e9sar<\/strong>. Conservar la amistad del directorio sin ponerse demasiado abiertamente a su lado: he aqu\u00ed el problema del a\u00f1o 1797. Dos a\u00f1os despu\u00e9s, la v\u00edspera del <em><strong>18 Brumario<\/strong><\/em>, el problema consistir\u00e1 en conservar la amistad del <em>directorio<\/em> y no colocarse demasiado abiertamente entre sus adversarios.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400; font-size: 14pt;\">Desde el a\u00f1o 1797 empieza a tomar cuerpo en su esp\u00edritu la idea de que el instrumento del golpe de Estado debe ser el ej\u00e9rcito, pero que este instrumento debe ser el que obedece a las leyes, que su acci\u00f3n debe conservar todas las apariencias de la legalidad. Esta preocupaci\u00f3n de la legalidad revela en <strong>Bonaparte<\/strong> la formaci\u00f3n de un concepto del golpe ele Estado distinto de los ejemplos cl\u00e1sicos, ilustres y peligrosos ejemplos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400; font-size: 14pt;\">Entre los numerosos personajes del <em><strong>18 Brumario<\/strong><\/em>, cl que resulta m\u00e1s fuera de su sitio es <strong>Bonaparte<\/strong>. Desde su regreso de <em>Egipto<\/em> no hace m\u00e1s que moverse, exponerse a la admiraci\u00f3n, al odio, al rid\u00edculo y al recelo; no hace m\u00e1s que comprometerse in\u00fatilmente. Sus \u00ab<em>planchas<\/em>\u00bb empiezan a preocupar a <strong>Si\u00e9yes<\/strong> y a <strong>Talleyrand<\/strong>. \u00bfQu\u00e9 quiere <strong>Bonaparte<\/strong>? \u00a1Qu\u00e9 deje obrar a los dem\u00e1s! <strong>Si\u00e9yes<\/strong> y <strong>Luciano Bonaparte<\/strong> se ocupan de todo, lo organizan todo: el asunto queda arreglado en sus menores detalles. <strong>Si\u00e9yes<\/strong>, puntilloso y meticuloso, cree que un golpe de Estado no se improvisa en un d\u00eda; el peligro que hay que evitar es la impaciencia de <strong>Bonaparte<\/strong> (<em>y su afici\u00f3n a la ret\u00f3rica, a\u00f1ade <strong>Talleyrand<\/strong><\/em>). No se trata ya ni de <strong>C\u00e9sar<\/strong> ni de <strong>Cromwell<\/strong>; se trata simplemente de <strong>Bonaparte<\/strong>. Si se quiere que las apariencias de la legalidad queden a salvo; si se quiere que el golpe de Estado no parezca ni una sublevaci\u00f3n de cuartel ni una conspiraci\u00f3n organizada por la Polic\u00eda, sino una revoluci\u00f3n parlamentaria, realizada con la complicidad de los <em>Ancianos<\/em> y de los <em>Quinientos<\/em>, regulada por un procedimiento delicado y tortuoso; es necesario que <strong>Bonaparte<\/strong> no persista en ciertas actitudes. Un general victorioso que se prepara para a adue\u00f1arse del Poder no debe ni buscar los aplausos ni perder tiempo en intrigas. Si\u00e9yes lo ha previsto todo, lo ha organizado todo: ha aprendido incluso a \u00b7montar a caballo, en la eventualidad de un triunfo o de una huida. Entretanto, <strong>Luciano<\/strong> <strong>Bonaparte<\/strong>, elegido presidente del <em><strong>Consejo de los Quinientos<\/strong><\/em>, propone el nombramiento de cuatro <em>inspectores<\/em> de la sala del <em>Consejo<\/em>, cuya complicidad se ha asegurado. A ra\u00edz de una <em>revoluci\u00f3n parlamentaria<\/em>, los mismos <em>ujieres<\/em> tienen mucha importancia. Los <em>inspectores<\/em> de la sala del <em>Consejo de los Ancianos<\/em> est\u00e1n en manos de <strong>Si\u00e9yes<\/strong>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400; font-size: 14pt;\">Para justificar la convocatoria de los <em>Consejos<\/em> fuera de Par\u00eds, en <em>Saint-Cloud<\/em>, hace falta un pretexto: un complot, una conjuraci\u00f3n jacobina, un peligro p\u00fablico. El presidente <strong>Si\u00e9yes<\/strong> pone en juego la m\u00e1quina polic\u00edaca y ya est\u00e1 creado el pretexto: la Polic\u00eda urde la terrible conjuraci\u00f3n <em>jacobina<\/em> que pone oficialmente en peligro la <em>Rep\u00fablica<\/em>. Los <em>Consejos<\/em> van a poder reunirse tranquilamente en <em>Saint-Cioud<\/em>. Todo est\u00e1 de acuerdo con el plan trazado por adelantado.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400; font-size: 14pt;\"><strong>Bonaparte<\/strong> se ha puesto al nivel de los dem\u00e1s; sus actitudes son m\u00e1s reservadas, su diplomacia menos ingenua, su optimismo m\u00e1s prudente. Se persuade poco a poco de que se ha convertido en el \u00ab<em>deus ex machina<\/em>\u00bb de toda la intriga, y esta convicci\u00f3n basta para darle la absoluta certeza de que todo marchar\u00e1 como \u00e9l quiere. Son, sin embargo, los otros los que le gu\u00edan a trav\u00e9s de las intrigas; es <strong>Si\u00e9yes<\/strong> el que le conduce de la mano por el laberinto. <strong>Bonaparte<\/strong> es todav\u00eda un soldado, nada m\u00e1s que un soldado; su genio pol\u00edtico no se revelar\u00e1 sino despu\u00e9s del <em><strong>18 Brumario<\/strong><\/em>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400; font-size: 14pt;\">Todos los grandes capitanes, ya se llamen <strong>Sila<\/strong>, <strong>C\u00e9sar<\/strong> o <strong>Bonaparte<\/strong>, no, son m\u00e1s que puros militares durante la preparaci\u00f3n y la ejecuci\u00f3n de su golpe de Estado; cuanto m\u00e1s se esfuerzan por permanecer en la legalidad, por manifestar un respeto leal a la \u00ab<em>res p\u00fablica<\/em>\u00ab, m\u00e1s ilegales son sus actos, m\u00e1s profundo se revela su desprecio a la \u201c<em>res publica<\/em>\u201d. Cada vez que se apean del caballo para presentarse en el terreno pol\u00edtico, se olvidan de quitarse sus espuelas. <strong>Luciano Bonaparte<\/strong>, que observa a su hermano, vigila sus gestos, esp\u00eda sus pensamientos m\u00e1s secretos, con una sonrisa donde hay ya como un rencor previo; se siente de all\u00ed en adelante m\u00e1s seguro de su hermano que de s\u00ed mismo. Todo est\u00e1 preparado. \u00bfQui\u00e9n podr\u00eda hacer desviar el curso de los acontecimientos, qu\u00e9 fuerza podr\u00eda oponerse al golpe de Estado?<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400; font-size: 14pt;\">El plan de <strong>Bonaparte<\/strong> se basa en un error fundamental: el respeto a la legalidad. <strong>Si\u00e9yes<\/strong>, al principio, se hab\u00eda mostrado contrario al mantenimiento de la acci\u00f3n en los l\u00edmites de la legalidad; hab\u00eda que dejar margen para los casos imprevistos, en los cuales la <em>violencia revolucionaria<\/em> tiene gran predominio. Los pasos obligatorios son siempre peligrosos. <em><strong>Un golpe de Estado legal parec\u00edale un absurdo a aquel te\u00f3rico de la legalidad<\/strong><\/em>. Pero <strong>Bonaparte<\/strong> es inconmovible: sacrifica incluso la prudencia al respeto de la legalidad. En la noche del 17 al <em><strong>18 Brumario<\/strong><\/em>, cuando <strong>Si\u00e9yes<\/strong> le avisa que los barrios se agitan y que ser\u00eda una buena medida de precauci\u00f3n detener a una veintena de diputados, Bonaparte se niega a cometer un acto ilegal. \u00c9l lo que quiere es una <em>revoluci\u00f3n parlamentaria<\/em>; pretende adue\u00f1arse del Poder civil sin ilegalidad y sin violencia. Al ofrecerle <a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2019\/02\/24\/fouche-el-genio-tenebroso-de-stephan-zweig-parte-1-introduccion\/\"><strong>Fouch\u00e9<\/strong> <\/a>sus servicios, le responde que no necesita a la Polic\u00eda. \u00ab<em>\u00a1Sancta simplicitas!<\/em>\u00ab. Le basta con el prestigio y con la gloria de su nombre.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400; font-size: 14pt;\">Pero aquel general impetuoso, aquel hombre de guerra, enamorado de la ret\u00f3rica, no sabe evolucionar sobre el terreno de la legalidad a todo precio. Apenas se ve ante el <em>Consejo de los Ancianos<\/em>, la ma\u00f1ana del <em><strong>18 Brumario<\/strong><\/em>, se olvida de su papel: el de general victorioso que viene a poner su espada al servicio de los representantes de la Naci\u00f3n. Olvida que a los ojos de los <em>Ancianos<\/em> no debe presentarse como un nuevo <strong>C\u00e9sar<\/strong>, sino como un defensor de la Constituci\u00f3n, amenazada por la conspiraci\u00f3n <em>jacobina<\/em>. No debe ser otra cosa m\u00e1s que un general encargado por el <em>Consejo de los Ancianos<\/em> de asegurar el traslado pac\u00edfico del <em>Cuerpo legislativo<\/em> a <em>Saint-Cloud<\/em>. <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">Debe tener la prudencia de parecer desempe\u00f1ar un papel secundario en una comedia parlamentaria, cuyo personaje principal es el Cuerpo legislativo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Las palabras que pronuncia, en medio de una escolta de oficiales cubiertos de oro y plata, ante aquella asamblea de peque\u00f1os burgueses con gafas, muy intimidados, parecen inspiradas por un dios envidioso de su suerte. Todo el don ret\u00f3rico que la lectura mal digerida de las empresas de <strong>Alejandro<\/strong> y de <strong>Cesar<\/strong> ha dejado en \u00e9l, sube a sus labios y ata su lengua: &lt;Queremos la Republica, cimentada sobre la verdadera libertad, sobre la libertad civil, sobre la representaci\u00f3n nacional. \u00a1La tendremos, yo os lo juro!&gt; Los oficiales que le rodean repiten a coro el juramento. Los Ancianos asisten a la escena mudos, petrificados. De un momento otro, de aquella Asamblea domesticada, un hombre cualquiera, un hombrecillo cualquiera, puede alzarse contra <strong>Bonaparte<\/strong> en nombre de la libertad, de la Rep\u00fablica, de la Constituci\u00f3n, f\u00f3rmulas de ret\u00f3rica, grandes palabras que han quedado vac\u00edas de sentido, pero que son todav\u00eda peligrosas. <strong>Si\u00e9y\u00e8s<\/strong> ha previsto el peligro, y durante la noche, los inspectores de la sala han hecho desaparecer los avisos de convocatoria destinados a los diputados sospechosos. Pero <strong>Bonaparte<\/strong> debe guardarse m\u00e1s especialmente de los hombrecillos insignificantes, de los que el mismo <strong>Si\u00e9y\u00e8s<\/strong> no desconf\u00eda. He aqu\u00ed que un diputado, <strong>Garat<\/strong>, se levanta y pide la palabra: \u00abNinguno de aquellos guerreros se ha comprometido con el art\u00edculo de la Constituci\u00f3n.&gt;&gt; <strong>Bonaparte<\/strong> palidece y se vuelve, desconcertado. Pero el presidente interviene a tiempo, interrumpe a <strong>Garat<\/strong> y se levanta la sesi\u00f3n al grito de \u00ab\u00a1Viva la Rep\u00fablica!\u00bb.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Durante la revista, frente a las tropas forma- das en el jard\u00edn de las Tuller\u00edas, Bonaparte se desenmascara. Despu\u00e9s de las famosas palabras que ha dirigido a <strong>Bottot<\/strong> en voz alta, al salir de la sala del Consejo de los Ancianos, su discurso a los soldados suena como un desaf\u00edo y como una amenaza. Ahora est\u00e1 seguro de \u00e9l. Pero <strong>Fouch\u00e9<\/strong> insiste en la necesidad de detener a los diputados m\u00e1s turbulentos. <strong>Bonaparte<\/strong> se niega a dar aquella orden: ser\u00eda un error in\u00fatil, ahora que todo marcha por buen camino. Algunas formalidades m\u00e1s y queda realizado el golpe. Su optimismo revela hasta qu\u00e9 punto estaba \u00e9l fuera de su sitio en aquel juego peligroso. Al d\u00eda siguiente, el 19 <strong>Brumario<\/strong>, en <strong>Saint-Cloud<\/strong>, cuando el mismo Si\u00e9y\u00e8s se da cuenta de los errores cometidos y empieza a tener miedo, Bonaparte sigue mostrando tal optimismo, tal confianza en su prestigio, tal desprecio hacia &lt;los abogados\u00bb del Cuerpo legislativo, que Talleyrand no sabe si debe considerarle como un ingenuo o como un inconsciente.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Al concebir su plan, basado en las apariencias de la legalidad y en el mecanismo del procedimiento parlamentario, <strong>Si\u00e9y\u00e8s<\/strong> no ha tenido cuenta los hechos menudos. \u00bfPor qu\u00e9 raz\u00f3n los <strong>Consejos<\/strong> no han sido convocados en <strong>Saint-Cloud<\/strong> el 18 en vez del 19 Brumario? Era un error dejar al enemigo veinticuatro horas para estudiar la situaci\u00f3n y para organizar la resistencia. \u00bfPor qu\u00e9 raz\u00f3n el 19, en<strong> Saint-Cloud<\/strong>, \u00bflos Ancianos y los Quinientos no han sido reunidos inmediatamente a mediod\u00eda, sino s\u00f3lo a las dos de la tarde? Durante esas dos horas, los diputados ten\u00edan la posibilidad de cambiar impresiones, ideas, proyectos; de ponerse de acuerdo sobre la acci\u00f3n en com\u00fan que iban a poner enfrente de toda tentativa de fraude o de violencia. Los Quinientos se declaran dispuestos a todo: la vista de los soldados que les rodean por todas partes les exaspera. Se agitan furiosamente por las alamedas y por los patios, se interrogan en voz alta: \u00bfPor qu\u00e9 no nos hemos quedado en <strong>Par\u00eds<\/strong>? \u00bfQui\u00e9n ha inventado la historia de la conspiraci\u00f3n? \u00a1Los hombres! \u00a1Las pruebas!&gt; <strong>Si\u00e9y\u00e8s<\/strong> se ha olvidado de fabricar las pruebas de la conspiraci\u00f3n jacobina; mira a su alrededor, ve que muchos sonr\u00eden, que muchos palidecen, y empieza a comprender que la situaci\u00f3n no es clara, que todo puede depender de una palabra, de un gesto. \u00a1Ah, si \u00e9l hubiera escuchado a <strong>Fouch\u00e9<\/strong>! Pero es demasiado tarde ahora y hay que entregarse en manos del azar; no se puede hacer otra cosa. Como t\u00e1ctica revolucionaria, es una t\u00e1ctica original.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">A las dos, reuni\u00f3n del Consejo de los Ancianos. El plan de <strong>Si\u00e9y\u00e8s<\/strong> se ve comprometido desde el comienzo. Aquellos peque\u00f1os burgueses, tan tranquilos de costumbre, parecen presas de un furor <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">sagrado<\/span><strong>; <\/strong><span style=\"font-weight: 400; font-size: 14pt;\">afortunadamente, ninguno de ellos podr\u00eda tomar la palabra en medio del tumulto. Pero en el <em>Naranjal<\/em>, donde est\u00e1n reunidos los Quinientos, el presidente, <strong>Luciano Bonaparte<\/strong>, es acogido con una tempestad de insultos, de acusaciones y de amenazas. Todo est\u00e1 perdido, piensa <strong>Si\u00e9yes<\/strong>, que palidece y se acerca a la puerta ante aquel clamor imprevisto. En previsi\u00f3n de una fuga, un coche le espera en los confines del parque. Un coche es m\u00e1s c\u00f3modo y m\u00e1s seguro que un caballo. En la preparaci\u00f3n de su golpe de Estado, un hombre tan previsor no podr\u00eda haber olvidado aquel detalle. <strong>Si\u00e9yes<\/strong>, por lo dem\u00e1s, no es el \u00fanico que se siente a disgusto en aquellos salones del primer piso, donde <strong>Bonaparte<\/strong> y sus c\u00f3mplices espetan con impaciencia la hora de la votaci\u00f3n. Si los <em>Ancianos<\/em> no aprueban el decreto disolviendo los <em>Consejos<\/em>; si nombran tres c\u00f3nsules interinos y deciden la reforma de la Constituci\u00f3n, \u00bfqu\u00e9 va a hacer <strong>Bonaparte<\/strong>? \u00bfQu\u00e9 prev\u00e9e en aquel caso el plan revolucionario determinado por <strong>Si\u00e9yes<\/strong> en sus m\u00e1s minuciosos detalles? <strong>Si\u00e9yes<\/strong> no ha previsto m\u00e1s que la fuga en coche.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400; font-size: 14pt;\">Hasta aqu\u00ed, la conducta de <strong>Bonaparte<\/strong>, preocupado, ante todo, en salvar la apariencia de la legalidad para permanecer en el terreno del procedimiento parlamentario, ha sido, podr\u00eda decirse, para emplear una expresi\u00f3n moderna: la de un <em>liberal<\/em>. Desde este punto de vista; <strong>Bonaparte<\/strong> es un jefe de escuela. Todos los militares que han intentado despu\u00e9s de \u00e9l apoderarse del Poder civil, han sido fieles a esa regla de <em>liberalismo<\/em> hasta el \u00faltimo momento, es decir, hasta el momento en que es necesario llegar a la violencia. Hay que desconfiar siempre, y en especial hoy d\u00eda, del <em>liberalismo de los militares<\/em>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400; font-size: 14pt;\">En cuanto \u00e9l se apercibe que la oposici\u00f3n de los <em>Ancianos<\/em> y de los <em>Quinientos<\/em> ha comprometido definitivamente el plan de <strong>Si\u00e9yes<\/strong>, <strong>Bonaparte<\/strong> se decide a forzar con su presencia la oposici\u00f3n parlamentaria. Se trata aqu\u00ed tambi\u00e9n de una forma de <em>liberalismo<\/em> (<em>un liberalismo de militar, como es de suponer<\/em>), de una especie de <em>violencia liberal<\/em>. Al ver a <strong>Bonaparte<\/strong>, el tumulto se apacigua en la <em>sala de los<\/em> <em>Ancianos<\/em>. Pero a aquel <strong>C\u00e9sar<\/strong>, a aquel <strong>Cromwell<\/strong>, le traiciona una vez m\u00e1s la ret\u00f3rica. Su discurso, acogido al principio con un respetuoso silencio, suscita poco a poco un murmullo de desapr\u00f3baci6n. A sus palabras de que \u00ab<em>Si soy un p\u00e9rfido, hacer todos el papel de <strong>Bruto<\/strong><\/em>\u00ab, se oyen algunas carcajadas al fondo de la sala. El orador se embrolla, se interrumpe, balbucea, prosigue con una voz estridente: \u00ab<em>Acordaos de que yo voy acompa\u00f1ado por el dios de la guerra y por el dios de la fortuna<\/em>\u00ab. Los diputados se agitan, se agrupan alrededor de la tribuna. Todo el mundo r\u00ede. \u00ab<em>General, no sab\u00e9is lo que murmura al o\u00eddo de Bonaparte su fiel Bourienne<\/em>\u00ab, y le coge por el brazo. <strong>Bonaparte<\/strong> le sigue y abandona la sala.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400; font-size: 14pt;\">Algunos instantes despu\u00e9s, cuando franquea el umbral del <em>Naranjal<\/em>, escoltado por cuatro granaderos y varios oficiales, los <em><strong>Quinientos<\/strong><\/em> le acogen con\u00b7 un clamor furioso: \u00ab<em>\u00a1Proscrib\u00e1mosle! \u00a1Abajo el tirano!<\/em>\u00ab. Se arrojan sobre \u00e9l, le llenan de insultos y le golpean. cuatro granaderos se aprietan a su alrededor para protegerle de los golpes; los oficiales se esfuerzan en sustraerle al tumulto; por fin <strong>Gardanne<\/strong> le coge a brazo partido y consigue arrastrarle fuera. No queda que la fuga, piensa <strong>Si\u00e9yes<\/strong>, o la violencia, dice <strong>Bonaparte<\/strong> a los suyos. En la <em><strong>sala de los Quinientos<\/strong><\/em>, el <em>decreto de proscripci\u00f3n<\/em> es puesto a votaci\u00f3n. Dentro de unos minutos, aquel <strong>C\u00e9sar<\/strong>; aquel <strong>Cromwell<\/strong>, ser\u00e1 un proscrito.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400; font-size: 14pt;\">Es el final, <strong>Bonaparte<\/strong> salta a caballo y se presenta ante las tropas.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400; font-size: 14pt;\">\u00ab<em>\u00a1A las armas!<\/em>\u00ab, grita, Los soldados le aclaman, pero no se mueven. Es la escena m\u00e1s t\u00edpica de aquellas dos famosas jornadas. Con la cara alterada y temblando de c\u00f3lera, <strong>Bonaparte<\/strong> mira a su alrededor. El h\u00e9roe de <em>Arcolea<\/em> no consigue poner en movimiento a un batall\u00f3n. Si <strong>Luciano<\/strong> no hubiese llegado en aquel momento, todo estaba perdido. Es <strong>Luciano<\/strong> el que conmueve a los soldados y domina la situaci\u00f3n. Es <strong>Murat<\/strong> el que desenvaina su sable y arrastra a los granaderos, en una carga, contra los <em>Quinientos<\/em>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00ab<em>General Bonaparte, eso no es correcto<\/em>\u00ab, dir\u00e1 m\u00e1s adelante <strong>Montron<\/strong>, recordando la palidez de aquel <strong>C\u00e9sar<\/strong>, de aquel <em><strong>Cromwell<\/strong><\/em>. Montron, a quien <strong>Roederer<\/strong> llama un <strong><em>Talleyrand<\/em><\/strong> a caballo, conservara durante toda su vida el convencimiento de que aquel h\u00e9roe de <strong>Plutarco<\/strong> pas\u00f3 un momento de miedo, en <em>Saint-Cloud<\/em>, y de que el hombre m\u00e1s oscuro de Francia, uno de los \u00ab<em>abogados\u00bb<\/em>\u00a0del Cuerpo legislativo, un hombrecillo cualquiera, hubiera podido sin peligro, durante aquellas famosas jornadas, barrer el destino de <strong>Bonaparte<\/strong> y salvar la Republica. Un historiador ha dicho: \u00ab<em>No hubo nunca golpe de Estado peor concebido, ni peor ejecutado<\/em>\u00ab. Basado en el respeto de la legalidad y del mecanismo del procedimiento parlamentario, el plan del <em><strong>18 Brumario<\/strong><\/em> hubiera fracasado sin duda alguna si los Ancianos y los Quinientos hubiesen sabido aprovecharse del error de <strong>Si\u00e9y\u00e8s<\/strong>. Una t\u00e1ctica ofensiva que se apoya en las lentitudes del procedimiento parlamentario no puede llevar m\u00e1s que a un fracaso. Si los <em>Consejos<\/em>, con su amenaza del decreto de proscripci\u00f3n, no hubiesen puesto a <strong>Bonaparte<\/strong> en la necesidad de cortar por lo sano, de abandonar el terreno de la legalidad y de recurrir a la violencia, el golpe de Estado se hubiera atascado en el procedimiento parlamentario. La t\u00e1ctica ofensiva de los <em>Consejos<\/em> deb\u00eda consistir en ganar tiempo, en hacer que las cosas marchasen muy despacio. La tarde del <em><strong>19 Brumario<\/strong><\/em>, en Saint- Cloud, <strong>Si\u00e9y\u00e8s<\/strong> hab\u00eda comprendido por fin su error. El tiempo se pon\u00eda de parte del Cuerpo legislativo. \u00bfEn qu\u00e9 terreno maniobraba <strong>Bonaparte<\/strong>? En el terreno del procedimiento. \u00bfCu\u00e1l era la fuerza del Cuerpo legislativo? El procedimiento. \u00bfCu\u00e1l es la fuerza del procedimiento parlamentario? La lentitud. Dos horas m\u00e1s, y las sesiones de los <em>Consejos de Estado<\/em>, que acababa ya de perder cuatro horas, sufrir\u00eda un nuevo retraso. Al d\u00eda siguiente, <em><strong>20 Brumario<\/strong><\/em>, en la reapertura de las sesiones del Cuerpo legislativo, la situaci\u00f3n de <strong>Bonaparte<\/strong> ser\u00eda muy diferente. Si\u00e9y\u00e8s se daba cuenta de ello. En su plan revolucionario, los <em>Consejos<\/em> eran los instrumentos del golpe de Estado. <strong>Bonaparte<\/strong> no pod\u00eda prescindir de ellos: le eran indispensables. Hab\u00eda obrar r\u00e1pidamente, que impedir el aplazamiento de las sesiones, que conjurar el peligro de una lucha abierta entre el Cuerpo legislativo y <strong>Bonaparte<\/strong>, y entre la Constituci\u00f3n y el golpe de Estado; pero \u00bfpor qu\u00e9 medios? El plan de <strong>Si\u00e9y\u00e8s<\/strong> y la l\u00f3gica de <strong>Bonaparte<\/strong> exclu\u00edan la violencia. Sin embargo, hab\u00eda que cortar por lo sano. Era, pues, necesario recurrir a la persuasi\u00f3n, entrar en la sala de los <em>Consejos<\/em>, hablar a los diputados, intentar forzar de una manera suave el procedimiento parlamentario. El origen de la extra\u00f1a conducta de <strong>Bonaparte<\/strong> se encuentra en lo que se ha llamado su liberalismo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Afortunadamente para \u00e9l, su actitud provoca el error irreparable de los <em>Consejos<\/em>, la violencia contra su persona, el decreto de proscripci\u00f3n. Los <em>Ancianos<\/em> y los <em>Quinientos<\/em> no han comprendido que el secreto de su fuerza, frente a <strong>Bonaparte<\/strong>, es alargar indefinidamente las cosas, no hacer caso de las provocaciones, confiarse a las lentitudes del procedimiento. En todos los golpes de Estado, la t\u00e1ctica de los <em><strong>catilinarios<\/strong><\/em> consiste en forzar las cosas, y la de los defensores del Estado en ganar tiempo. El error de los <em>Consejos<\/em> ha colocado a <strong>Bonaparte<\/strong> entre la espada y la pared: la fuga o la violencia, Los \u00ab<em>abogados<\/em>\u00bb del Cuerpo legislativo le han dado, sin querer, una lecci\u00f3n de t\u00e1ctica revolucionaria.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<figure id=\"attachment_2265553\" aria-describedby=\"caption-attachment-2265553\" style=\"width: 330px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Luciano_Bonaparte\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-2265553 size-full\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2023\/01\/Fabre_-_Lucien_Bonaparte.jpg\" alt=\"\" width=\"330\" height=\"422\" data-id=\"2265553\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2023\/01\/Fabre_-_Lucien_Bonaparte.jpg 330w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2023\/01\/Fabre_-_Lucien_Bonaparte-235x300.jpg 235w\" sizes=\"auto, (max-width: 330px) 100vw, 330px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-2265553\" class=\"wp-caption-text\"><span style=\"color: #008000;\">Luciano Bonaparte, hermano de Napole\u00f3n Bonaparte<\/span><\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 18pt;\"><strong><span style=\"color: #008000;\">*******<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<blockquote>\n<h2 style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 18pt;\"><b>TECNICA DEL GOLPE DE ESTADO:\u00a0<\/b><b>CONTENIDO<\/b><\/span><\/h2>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p class=\"entry-title\" style=\"text-align: center;\"><strong><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2022\/12\/12\/tecnica-del-golpe-de-estado-por-curzio-malaparte\/\"><span style=\"font-size: 14pt;\">CURZIO MALAPARTE: \u00abT\u00c9CNICA DEL GOLPE DE ESTADO\u00bb (1931): \u00abPr\u00f3logo\u00bb.<\/span><\/a><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2023\/01\/01\/tecnica-del-golpe-de-estado-de-curzio-malaparte-capitulo-1-el-golpe-de-estado-bolchevique\/\"><strong><span id=\"Cap\u00edtulo_I:_El_golpe_de_Estado_Bolchevique_y_la_t\u00e1ctica_de_Trotsky\" class=\"mw-headline\" style=\"font-size: 14pt;\"><span style=\"text-decoration: underline;\">Cap\u00edtulo I<\/span>: El golpe de Estado Bolchevique y la t\u00e1ctica de Trotsky<\/span><\/strong><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Se aborda la toma del poder en\u00a0Rusia\u00a0por parte de\u00a0Le\u00f3n Trotski\u00a0en la\u00a0Revoluci\u00f3n rusa\u00a0de octubre de 1917.\u200b<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2023\/01\/08\/tecnica-del-golpe-de-estado-de-curzio-malaparte-capitulo-2-historia-de-un-golpe-de-estado-fallido-trotsky-contra-stalin\/\"><strong><span id=\"Cap\u00edtulo_II:_Historia_de_un_golpe_de_Estado_fallido\" class=\"mw-headline\" style=\"font-size: 14pt;\"><span style=\"text-decoration: underline;\">Cap\u00edtulo II<\/span>: Historia de un golpe de Estado fallido<\/span><\/strong><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Trata sobre la defensa de\u00a0I\u00f3sif Stalin\u00a0frente al intento de Trotski de tomar el poder en 1927.\u200b<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2023\/01\/15\/tecnica-del-golpe-de-estado-de-curzio-malaparte-capitulo-3-1920-la-experiencia-polaca-el-orden-reina-en-varsovia\/\"><strong><span id=\"Cap\u00edtulo_III:_1920:_La_experiencia_polaca._El_orden_reina_en_Varsovia\" class=\"mw-headline\" style=\"font-size: 14pt;\"><span style=\"text-decoration: underline;\">Cap\u00edtulo III<\/span>: 1920: La experiencia polaca. El orden reina en Varsovia<\/span><\/strong><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Sobre las luchas internas por el poder en la\u00a0Polonia\u00a0de\u00a0J\u00f3zef Pilsudski.\u200b<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2023\/01\/22\/tecnica-del-golpe-de-estado-de-curzio-malaparte-capitulo-4-kapp-o-marte-contra-marx\/\"><strong><span id=\"Cap\u00edtulo_IV:_Kapp,_o_Marte_contra_Marx\" class=\"mw-headline\" style=\"font-size: 14pt;\"><span style=\"text-decoration: underline;\">Cap\u00edtulo IV<\/span>: Kapp, o Marte contra Marx<\/span><\/strong><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Sobre el\u00a0Golpe de Estado de Kapp, golpe militar fracasado que se tuvo lugar en\u00a0Alemania\u00a0en 1920, dirigido por\u00a0Wolfgang Kapp.\u200b<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2023\/01\/29\/tecnica-del-golpe-de-estado-de-curzio-malaparte-capitulo-5-bonaparte-o-el-primer-golpe-de-estado-moderno\/\"><strong><span id=\"Cap\u00edtulo_V:_Bonaparte,_o_el_primer_golpe_de_Estado_moderno\" class=\"mw-headline\" style=\"font-size: 14pt;\"><span style=\"text-decoration: underline;\">Cap\u00edtulo V<\/span>: Bonaparte, o el primer golpe de Estado moderno<\/span><\/strong><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Acerca del\u00a0golpe de Estado del 18 de Brumario, dado por\u00a0Napole\u00f3n\u00a0el 9 de noviembre de 1799.\u200b<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2023\/02\/05\/tecnica-del-golpe-de-estado-de-curzio-malaparte-capitulo-6-primo-de-ribera-y-pilsudky-un-cortesano-y-un-general-socialista\/\"><strong><span id=\"Cap\u00edtulo_VI:_Primo_de_Rivera_y_Pilsudski:_Un_cortesano_y_un_general_socialista\" class=\"mw-headline\" style=\"font-size: 14pt;\"><span style=\"text-decoration: underline;\">Cap\u00edtulo VI<\/span>: Primo de Rivera y Pilsudski: Un cortesano y un general socialista<\/span><\/strong><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Compara las actuaciones de\u00a0Primo de Rivera\u00a0y Pilsudski con las de Napole\u00f3n, que se refugiaron en la legalidad del estado vigente en lugar de rechazarla.\u200b<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2023\/02\/12\/tecnica-del-golpe-de-estado-de-curzio-malaparte-capitulo-7-mussolini-y-el-golpe-de-estado-fascista\/\"><strong><span id=\"Cap\u00edtulo_VII:_Mussolini_y_el_golpe_de_Estado_fascista\" class=\"mw-headline\" style=\"font-size: 14pt;\"><span style=\"text-decoration: underline;\">Cap\u00edtulo VII<\/span>: Mussolini y el golpe de Estado fascista<\/span><\/strong><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Trata sobre la\u00a0Marcha sobre Roma\u00a0y la toma del poder del\u00a0Partido Nacional Fascista, de la que el propio autor fue part\u00edcipe.\u200b<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2023\/02\/19\/tecnica-del-golpe-de-estado-de-curzio-malaparte-capitulo-8-un-dictador-fracasado-hitler\/\"><strong><span id=\"Cap\u00edtulo_VIII:_Un_dictador_fracasado:_Hitler\" class=\"mw-headline\" style=\"font-size: 14pt;\"><span style=\"text-decoration: underline;\">Cap\u00edtulo VIII<\/span>: Un dictador fracasado: Hitler<\/span><\/strong><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Trata de las acciones fracasadas de Hitler con intenci\u00f3n de tomar el poder, como fue el caso del\u00a0Putsch de Munich. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Hay que tener en cuenta que\u00a0<i>T\u00e9cnica del Golpe de Estado<\/i>\u00a0se public\u00f3 en 1931, antes de que\u00a0Adolf Hitler\u00a0tomara el poder en Alemania.<\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-2263132\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/tecnica-de-golpe-de-estado-2-PPAL.jpg\" alt=\"\" width=\"480\" height=\"319\" data-id=\"2263132\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/tecnica-de-golpe-de-estado-2-PPAL.jpg 680w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/tecnica-de-golpe-de-estado-2-PPAL-300x199.jpg 300w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/tecnica-de-golpe-de-estado-2-PPAL-610x405.jpg 610w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/tecnica-de-golpe-de-estado-2-PPAL-678x452.jpg 678w\" sizes=\"auto, (max-width: 480px) 100vw, 480px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/author\/punto-critico\/\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-48\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2016\/11\/Mosca_Punto_Cr\u00edtico_40.png\" alt=\"\" width=\"80\" height=\"80\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<div class=\"mh-excerpt\"><p>Cap\u00edtulo V: \u00abBonaparte, o el primer Golpe de Estado Moderno\u00bb &nbsp; TECNICA DEL GOLPE DE ESTADO CURZIO MALAPARTE CAP\u00cdTULO V BONAPARTE, O EL PRIMER GOLPE DE ESTADO MODERNO &nbsp; \u00bfQu\u00e9 hubiese sucedido el 18 Brumario <a class=\"mh-excerpt-more\" 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