{"id":2260473,"date":"2022-12-06T00:05:20","date_gmt":"2022-12-05T23:05:20","guid":{"rendered":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/?p=2260473"},"modified":"2022-12-06T13:42:08","modified_gmt":"2022-12-06T12:42:08","slug":"tres-versiones-de-judas-por-borges","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2022\/12\/06\/tres-versiones-de-judas-por-borges\/","title":{"rendered":"\u00abTres versiones de Judas\u00bb, por Jorge Lu\u00eds Borges."},"content":{"rendered":"<p>&nbsp;<\/p>\n<header>\n<div class=\"text-center\" style=\"text-align: justify;\">\n<h2 style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 24pt;\">Tres versiones de Judas<\/span><\/h2>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Jorge Luis Borges<\/span><\/div>\n<\/header>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><a href=\"https:\/\/ciudadseva.com\/texto\/tres-versiones-de-judas\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Ciudadseva.com<\/a><\/span><\/p>\n<div class=\"row text-smaller\">\n<div class=\"col-sm-6 col-sm-offset-6 col-xs-8 col-xs-offset-4\">\n<p style=\"text-align: right;\"><span style=\"font-size: 12pt;\"><em>There seemed a certainity in degradation.<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">T. E. Lawrence (<em>Seven Pillars of Wisdom<\/em>)<\/span><\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-2262512 size-full\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/Tres-versiones-de-Judas.jpg\" alt=\"Tres versiones de Judas\" width=\"310\" height=\"450\" data-id=\"2262512\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/Tres-versiones-de-Judas.jpg 310w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/Tres-versiones-de-Judas-207x300.jpg 207w\" sizes=\"auto, (max-width: 310px) 100vw, 310px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div class=\"text-justify\">\n<p class=\"CM1\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En el Asia Menor o en Alejandr\u00eda, en el segundo siglo de nuestra fe, cuando <strong><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2022\/11\/10\/siete-sermones-a-los-muertos-escritos-por-basilides-de-alejandria\/\">Bas\u00edlides<\/a> <\/strong>publicaba que el cosmos era una temeraria o malvada improvisaci\u00f3n de \u00e1ngeles deficientes, <strong>Niels Runeberg<\/strong> hubiera dirigido, con singular pasi\u00f3n intelectual, uno de los <em>covent\u00edculos <\/em><em>gn\u00f3sticos<\/em>. <strong>Dante<\/strong> le hubiera destinado, tal vez, un sepulcro de fuego; su nombre aumentar\u00eda los cat\u00e1logos de <em>heresiarcas<\/em> <em>menores<\/em>, entre <strong>Satornilo<\/strong> y <strong>Carp\u00f3crates<\/strong>; alg\u00fan fragmento de sus pr\u00e9dicas, exonerado de injurias, perdurar\u00eda en el ap\u00f3crifo\u00a0<i>Liber adversus omnes haereses<\/i>\u00a0o habr\u00eda perecido cuando el incendio de una biblioteca mon\u00e1stica devor\u00f3 el \u00faltimo ejemplar del\u00a0<i>Syntagma<\/i>. En cambio, Dios le depar\u00f3 el siglo veinte y la ciudad universitaria de Lund. Ah\u00ed, en 1904, public\u00f3 la primera edici\u00f3n de\u00a0<i>Kristus och Judas<\/i>; ah\u00ed, en 1909, su libro capital\u00a0<i>Den hemlige Fr\u00e4lsaren<\/i>. (Del \u00faltimo hay versi\u00f3n alemana, ejecutada en 1912 por <strong>Emili Schering<\/strong>; se llama\u00a0<i>Der heimliche Heiland<\/i>.)<\/span><\/p>\n<p class=\"CM1\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Antes de ensayar un examen de los precitados trabajos, urge repetir que <strong>Nils Runeberg<\/strong>, miembro de la <em>Uni\u00f3n Evang\u00e9lica Nacional<\/em>, era hondamente religioso. En un cen\u00e1culo de Par\u00eds o aun en Buenos Aires, un literato podr\u00eda muy bien redescubir las tesis de <strong>Runeberg<\/strong>; esas tesis, propuestas en un cen\u00e1culo, ser\u00edan ligeros ejercicios in\u00fatiles de la negligencia o de la blasfemia. Para <strong>Runeberg<\/strong>, fueron la clave que descifra un misterio central de la teolog\u00eda; fueron materia de meditaci\u00f3n y an\u00e1lisis, de controversia hist\u00f3rica y filol\u00f3gica, de soberbia, de j\u00fabilo y de terror. Justificaron y desbarataron su vida. Quienes recorran este art\u00edculo, deben asimismo considerar que no registra sino las conclusiones de <strong>Runeberg<\/strong>, no su dial\u00e9ctica y sus pruebas. Alguien observar\u00e1 que la conclusi\u00f3n precedi\u00f3 sin duda a las \u201c<em>pruebas<\/em>\u201d. \u00bfQui\u00e9n se resigna a buscar pruebas de algo no cre\u00eddo por \u00e9l o cuya pr\u00e9dica no le importa?<\/span><\/p>\n<p class=\"CM1\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">La primera edici\u00f3n de\u00a0<i>Kristus och Judas<\/i>\u00a0lleva este categ\u00f3rico ep\u00edgrafe, cuyo sentido, a\u00f1os despu\u00e9s, monstruosamente dilatar\u00eda el propio <strong>Nils Runeberg<\/strong>:\u00a0<i>No una cosa, todas las cosas que la tradici\u00f3n atribuye a Judas Iscariote son falsas<\/i>\u00a0(<em>De Quincey, 1857<\/em>). Precedido por alg\u00fan alem\u00e1n, <strong>De Quincey<\/strong> especul\u00f3 que <strong>Judas<\/strong> entreg\u00f3 a <em>Jesucristo<\/em> para forzarlo a declarar su divinidad y a encender una vasta rebeli\u00f3n contra el yugo de Roma; <strong>Runeberg<\/strong> sugiere una vindicaci\u00f3n de \u00edndole metaf\u00edsica. H\u00e1bilmente, empieza por destacar la superfluidad del acto de <strong>Judas<\/strong>. Observa (<em>como Robertson<\/em>) que para identificar a un maestro que diariamente predicaba en la sinagoga y que obraba milagros ante concursos de miles de hombres, no se requiere la traici\u00f3n de un <em>ap\u00f3stol<\/em>. Ello, sin embargo, ocurri\u00f3. Suponer un error en la <em>Escritura<\/em> es intolerable; no menos tolerable es admitir un hecho casual en el m\u00e1s precioso acontecimiento de la historia del mundo.\u00a0<i>Ergo<\/i>, la traici\u00f3n de <strong>Judas<\/strong> no fue casual; fue un hecho prefijado que tiene su lugar misterioso en la econom\u00eda de la redenci\u00f3n. Prosigue <strong>Runeberg<\/strong>: <em><strong>El<\/strong> <strong>Verbo<\/strong><\/em>, cuando fue hecho carne, pas\u00f3 de la ubicuidad al espacio, de la eternidad a la historia, de la dicha sin l\u00edmites a la mutaci\u00f3n y a la carne; para corresponder a tal sacrificio, era necesario que un hombre, en representaci\u00f3n de todos los hombres, hiciera un sacrificio condigno. <strong>Judas<\/strong> Iscariote fue ese hombre. <strong>Judas<\/strong>, \u00fanico entre los ap\u00f3stoles, intuy\u00f3 la secreta divinidad y el terrible prop\u00f3sito de <strong>Jes\u00fas<\/strong>. <em><strong>El Verbo<\/strong><\/em> se hab\u00eda rebajado a mortal; <strong>Judas<\/strong>, disc\u00edpulo del <em><strong>Verbo<\/strong><\/em>, pod\u00eda rebajarse a delator (<em>el peor delito que la infamia soporta<\/em>) y ser hu\u00e9sped del fuego que no se apaga. El orden inferior es un espejo del orden superior; las formas de la tierra corresponden a las formas del cielo; las manchas de la piel son un mapa de las incorruptibles constelaciones; <strong>Judas<\/strong> refleja de alg\u00fan modo a <strong>Jes\u00fas<\/strong>. De ah\u00ed los treinta dineros y el beso; de ah\u00ed la muerte voluntaria, para merecer aun m\u00e1s la Reprobaci\u00f3n. As\u00ed dilucid\u00f3 <strong>Nils Runeberg<\/strong> el enigma de <strong>Judas<\/strong>.<\/span><\/p>\n<p class=\"CM1\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Los te\u00f3logos de todas las confesiones lo refutaron. <strong>Lars Peter Engstr\u00f6m<\/strong> lo acus\u00f3 de ignorar, o de preterir, la uni\u00f3n <em>hipost\u00e1tica<\/em>; <strong>Axel Borelius<\/strong>, de renovar la herej\u00eda de los <strong><em>docetas<\/em><\/strong>, que negaron la humanidad de <strong>Jes\u00fas<\/strong>; el acerado <em><strong>obispo de Lund<\/strong><\/em>, de contradecir el <em>tercer vers\u00edculo del cap\u00edtulo 22 del Evangelio de <strong>San<\/strong> <strong>Lucas<\/strong><\/em>.<\/span><\/p>\n<p class=\"CM1\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Estos variados anatemas influyeron en <strong>Runeberg<\/strong>, que parcialmente reescribi\u00f3 el reprobado libro y modific\u00f3 su doctrina. Abandon\u00f3 a sus adversarios el terreno teol\u00f3gico y propuso oblicuas razones de orden moral. Admiti\u00f3 que <strong>Jes\u00fas<\/strong>, \u00ab<em>que dispon\u00eda de los considerables recursos que la Omnipotencia puede ofrecer<\/em>\u00bb, no necesitaba de un hombre para redimir a todos los hombres. Rebati\u00f3, luego, a quienes afirman que nada sabemos del inexplicable traidor; sabemos, dijo, que fue uno de los <em>ap\u00f3stoles<\/em>, uno de los elegidos para anunciar el reino de los cielos, para sanar enfermos, para limpiar leprosos, para resucitar muertos y para echar fuera demonios (<em>Mateo 10: 7-8; Lucas 9: 1<\/em>). Un var\u00f3n a quien ha distinguido as\u00ed el <em>Redentor<\/em> merece de nosotros la mejor interpretaci\u00f3n de sus actos. Imputar su crimen a la codicia (<em>como lo han hecho algunos, alegando a Juan 12: 6<\/em>) es resignarse al m\u00f3vil m\u00e1s torpe. <strong>Nils Runeberg<\/strong> propone el m\u00f3vil contrario: un hiperb\u00f3lico y hasta ilimitado ascetismo. El asceta, para mayor gloria de Dios, envilece y mortifica la carne; <strong>Judas<\/strong> hizo lo propio con el esp\u00edritu. Renunci\u00f3 al honor, al bien, a la paz, al reino de los cielos, como otros, menos heroicamente, al placer<sup>1<\/sup>. Premedit\u00f3 con lucidez terrible sus culpas. En el adulterio suelen participar la ternura y la abnegaci\u00f3n; en el homicidio, el coraje; en las profanaciones y la blasfemia, cierto fulgor sat\u00e1nico. <strong>Judas<\/strong> eligi\u00f3 aquellas culpas no visitadas por ninguna virtud: el abuso de confianza (<em>Juan 12: 6<\/em>) y la delaci\u00f3n. Obr\u00f3 con gigantesca humildad, se crey\u00f3 indigno de ser bueno. <strong>Pablo<\/strong> ha escrito:\u00a0<i>El que se gloria, glor\u00edese en el Se\u00f1or<\/i>\u00a0(<em>I Corintios 1: 31<\/em>); <strong>Judas<\/strong> busc\u00f3 el Infierno, porque la dicha del <em>Se\u00f1or<\/em> le bastaba. Pens\u00f3 que la felicidad, como el bien, es un atributo divino y que no deben usurparlo los hombres<sup>2<\/sup>.<\/span><\/p>\n<p class=\"CM1\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Muchos han descubierto,\u00a0<i>post factum<\/i>, que en los justificables comienzos de <strong>Runeberg<\/strong> est\u00e1 su extravagante fin y que\u00a0<i>Den hemlige Fr\u00e4lsaren<\/i>\u00a0es una mera perversi\u00f3n o exasperaci\u00f3n de\u00a0<i>Kristus och Judas<\/i>. A fines de 1907, <strong>Runeberg<\/strong> termin\u00f3 y revis\u00f3 el texto manuscrito; casi dos a\u00f1os transcurrieron sin que lo entregara a la imprenta. En octubre de 1909, el libro apareci\u00f3 con un pr\u00f3logo (<em>tibio hasta lo enigm\u00e1tico<\/em>) del hebra\u00edsta dinamarqu\u00e9s <strong>Erik Erfjord<\/strong> y con este p\u00e9rfido ep\u00edgrafe:\u00a0<i>En el mundo estaba y el mundo fue hecho por \u00e9l, y el mundo no lo conoci\u00f3<\/i>\u00a0(<em>Juan 1: 10)<\/em>. El argumento general no es complejo, si bien la conclusi\u00f3n es monstruosa. Dios, arguye <strong>Nils Runeberg<\/strong>, se rebaj\u00f3 a ser hombre para la redenci\u00f3n del g\u00e9nero humano; cabe conjeturar que fue perfecto el sacrificio obrado por \u00e9l, no invalidado o atenuado por omisiones. Limitar lo que padeci\u00f3 a la agon\u00eda de una tarde en la cruz es blasfematorio<sup>3<\/sup>. Afirmar que fue hombre y que fue incapaz de pecado encierra contradicci\u00f3n; los atributos de\u00a0<i>impeccabilitas<\/i>\u00a0y de\u00a0<i>humanitas<\/i>\u00a0no son compatibles. <strong>Kemnitz<\/strong> admite que el <em>Redentor<\/em> pudo sentir fatiga, fr\u00edo, turbaci\u00f3n, hambre y sed; tambi\u00e9n cabe admitir que pudo pecar y perderse. El famoso texto\u00a0<i>Brotar\u00e1 como ra\u00edz de tierra sedienta; no hay buen parecer en \u00e9l, ni hermosura; despreciado y el \u00faltimo de los hombres; var\u00f3n de dolores, experimentado en quebrantos<\/i>\u00a0(<em>Isa\u00edas 53: 2-3<\/em>), es para muchos una previsi\u00f3n del crucificado, en la hora de su muerte; para algunos (<em>verbigracia, Hans Lassen Martensen<\/em>), una refutaci\u00f3n de la hermosura que el consenso vulgar atribuye a <em><strong>Cristo<\/strong><\/em>; para <strong>Runeberg<\/strong>, la puntual profec\u00eda no de un momento sino de todo el atroz porvenir, en el tiempo y en la eternidad, del <em><strong>Verbo<\/strong> <\/em>hecho carne. Dios totalmente se hizo hombre hasta la infamia, hombre hasta la reprobaci\u00f3n y el abismo. Para salvarnos, pudo elegir cualquiera de los destinos que traman la perpleja red de la historia; pudo ser <strong>Alejandro<\/strong> o <strong>Pit\u00e1goras<\/strong> o <strong>Rurik<\/strong> o <strong>Jes\u00fas<\/strong>; eligi\u00f3 un \u00ednfimo destino: fue <strong>Judas<\/strong>.<\/span><\/p>\n<p class=\"CM1\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En vano propusieron esa revelaci\u00f3n las librer\u00edas de Estocolmo y de Lund. Los incr\u00e9dulos la consideraron,\u00a0<i>a priori<\/i>, un ins\u00edpido y laborioso juego teol\u00f3gico; los te\u00f3logos la desde\u00f1aron. <strong>Runeberg<\/strong> intuy\u00f3 en esa indiferencia ecum\u00e9nica una casi milagrosa confirmaci\u00f3n. Dios ordenaba esa indiferencia; Dios no quer\u00eda que se propalara en la tierra Su terrible secreto. <strong>Runeberg<\/strong> comprendi\u00f3 que no era llegada la hora: Sinti\u00f3 que estaban convergiendo sobre \u00e9l antiguas maldiciones divinas; record\u00f3 a <strong>El\u00edas<\/strong> y a <strong>Mois\u00e9s<\/strong>, que en la monta\u00f1a se taparon la cara para no ver a Dios; a <strong>Isa\u00edas<\/strong>, que se aterr\u00f3 cuando sus ojos vieron a <em>Aquel<\/em> cuya gloria llena la tierra; a <strong>Sa\u00fal<\/strong>, cuyos ojos quedaron ciegos en el camino de Damasco; al rabino <strong>Sime\u00f3n ben Aza\u00ed<\/strong>, que vio el Para\u00edso y muri\u00f3; al famoso hechicero <strong>Juan de Viterbo<\/strong>, que enloqueci\u00f3 cuando pudo ver a la <em>Trinidad<\/em>; a los <em><strong>Midrashim<\/strong><\/em>, que abominan de los imp\u00edos que pronuncian el\u00a0<i>Shem Hamephorash<\/i>, el Secreto Nombre de Dios. \u00bfNo era \u00e9l, acaso, culpable de ese crimen oscuro? \u00bfNo ser\u00eda \u00e9sa la blasfemia contra el <em>Esp\u00edritu<\/em>, la que no ser\u00e1 perdonada (<em>Mateo 12: 31<\/em>)? <strong>Valerio Sorano<\/strong> muri\u00f3 por haber divulgado el oculto nombre de Roma; \u00bfqu\u00e9 infinito castigo ser\u00eda el suyo, por haber descubierto y divulgado el horrible nombre de Dios?<\/span><\/p>\n<p class=\"Default\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Ebrio de insomnio y de vertiginosa dial\u00e9ctica, <strong>Nils Runeberg<\/strong> err\u00f3 por las calles de <em>Malm\u00f6<\/em>, rogando a voces que le fuera deparada la gracia de compartir con el <em>Redentor<\/em> el Infierno.<\/span><\/p>\n<p class=\"CM1\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Muri\u00f3 de la rotura de un aneurisma, el primero de marzo de 1912. Los <em>heresi\u00f3logos<\/em> tal vez lo recordar\u00e1n; agreg\u00f3 al concepto del <em>Hijo<\/em>, que parec\u00eda agotado, las complejidades del mal y del infortunio.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<\/div>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-2262513\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/gospel-of-judas.jpg\" alt=\"\" width=\"800\" height=\"300\" data-id=\"2262513\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/gospel-of-judas.jpg 800w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/gospel-of-judas-300x113.jpg 300w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/gospel-of-judas-768x288.jpg 768w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/gospel-of-judas-610x229.jpg 610w\" sizes=\"auto, (max-width: 800px) 100vw, 800px\" \/><\/p>\n<div class=\"text-justify\">\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #008000;\"><strong><span style=\"font-size: 18pt;\">***<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<blockquote>\n<h3 style=\"text-align: center;\"><strong>NOTAS<\/strong><\/h3>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">1. <strong>Borelius<\/strong> interroga con burla:<em>\u00a0\u00bfPor qu\u00e9 no renunci\u00f3 a renunciar? \u00bfPor qu\u00e9 no a renunciar a renunciar?<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">2. <strong>Euclydes da Cunha<\/strong>, en un libro ignorado por <strong>Runeberg<\/strong>, anota que para el <em>heresiarca<\/em> de Canudos, <strong>Antonio<\/strong> <strong>Conselheiro<\/strong>, la virtud \u00ab<em>era una casi impiedad<\/em>\u00bb. El lector argentino recordar\u00e1 pasajes an\u00e1logos en la obra de <strong>Almafuerte<\/strong>. <strong>Runeberg<\/strong> public\u00f3, en la hoja simb\u00f3lica\u00a0<em>Sju insegel<\/em>, un asiduo poema descriptivo,\u00a0<em>El agua secreta<\/em>; las primeras estrofas narran los hechos de un tumultuoso d\u00eda; las \u00faltimas, el hallazgo de un estanque glacial; el poeta sugiere que la perduraci\u00f3n de esa agua silenciosa corrige nuestra in\u00fatil violencia y de alg\u00fan modo la permite y la absuelve. El poema concluye as\u00ed:\u00a0<em>El agua de la selva es feliz; podemos ser malvados y dolorosos.<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">3. <strong>Maurice Abramowicz<\/strong> observa: \u201cJ<em>\u00e9sus, d\u2019apr\u00e9s ce scandinave, a toujours le beau r\u00f4le; ses d\u00e9boires, gr\u00e2ce \u00e0 la science des typographes, jouissent d\u2019une r\u00e9putabon polyglotte; sa r\u00e9sidence de trente-trois ans parmi les humains ne fut en somme, qu\u2019une vill\u00e9giature<\/em>\u201d. <strong>Erfjord<\/strong>, en el tercer ap\u00e9ndice de la\u00a0<em>Christelige Dogmatik<\/em>\u00a0refuta ese pasaje. Anota que la crucifixi\u00f3n de Dios no ha cesado, porque lo acontecido una sola vez en el tiempo se repite sin tregua en la eternidad. <strong>Judas<\/strong>, ahora, sigue cobrando las monedas de plata; sigue besando a <em>Jesucristo<\/em>; sigue arrojando las monedas de plata en el templo; sigue anudando el lazo de la cuerda en el campo de sangre. (<em>Erlord, para justificar esa afirmaci\u00f3n, invoca el \u00faltimo cap\u00edtulo del primer tomo de la\u00a0Vindicaci\u00f3n de la eternidad, de Jaromir Hlad\u00edk<\/em>).<\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #008000;\"><strong><span style=\"font-size: 18pt;\">***<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p class=\"CM1\" style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 18pt;\"><strong>FIN<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><em>Ficciones<\/em>, 1944<\/span><\/p>\n<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-2262514\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/Judas-1.jpg\" alt=\"\" width=\"450\" height=\"324\" data-id=\"2262514\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/Judas-1.jpg 450w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/Judas-1-300x216.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 450px) 100vw, 450px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/author\/punto-critico\/\" data-schema-attribute=\"\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-9528\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/03\/Mosca_Punto_Cr\u00edtico_40.png\" alt=\"\" width=\"80\" height=\"80\" data-id=\"9528\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<div class=\"mh-excerpt\"><p>&nbsp; Tres versiones de Judas Jorge Luis Borges Ciudadseva.com There seemed a certainity in degradation. T. E. Lawrence (Seven Pillars of Wisdom) &nbsp; En el Asia Menor o en Alejandr\u00eda, en el segundo siglo de <a class=\"mh-excerpt-more\" href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2022\/12\/06\/tres-versiones-de-judas-por-borges\/\" title=\"\u00abTres versiones de Judas\u00bb, por Jorge Lu\u00eds Borges.\">[&#8230;]<\/a><\/p>\n<\/div>","protected":false},"author":3,"featured_media":2262511,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[10],"tags":[51],"class_list":["post-2260473","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","category-miscelanea","tag-borges"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2260473","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2260473"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2260473\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/media\/2262511"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2260473"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2260473"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2260473"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}