{"id":2258696,"date":"2022-10-27T00:05:28","date_gmt":"2022-10-26T22:05:28","guid":{"rendered":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/?p=2258696"},"modified":"2025-01-27T13:38:04","modified_gmt":"2025-01-27T12:38:04","slug":"ensayos-de-raymond-chandler-2-escritores-en-hollywood","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2022\/10\/27\/ensayos-de-raymond-chandler-2-escritores-en-hollywood\/","title":{"rendered":"ENSAYOS DE RAYMOND CHANDLER (2): \u00abEscritores en Hollywood\u00bb (1945)."},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\">ENSAYOS DE RAYMOND CHANDLER<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote>\n<p class=\"entry-title\" style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2022\/10\/20\/ensayos-de-raymond-chandler\/\">ENSAYOS DE RAYMOND CHANDLER (1): \u00abMi amigo Luco\u00bb (1958) y \u00abRealismo y cuento de hadas\u00bb (1912).<\/a><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">ENSAYOS DE RAYMOND CHANDLER (2): \u00abEscritores en Hollywood\u00bb (1945).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2022\/11\/03\/ensayos-de-raymond-chandler-y-3-la-noche-de-los-oscar-1946\/\">ENSAYOS DE RAYMOND CHANDLER (y 3): \u00abLa noche de los Oscar\u00bb (1946)<\/a><\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 18pt;\">***<\/span><\/p>\n<h2 style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 24pt;\"><b>ESCRITORES EN HOLLYWOOD<\/b><\/span><\/h2>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 18pt;\"><b>[1945]\u00a0<\/b><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-2259645\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2022\/10\/chandler-ed-2-1.jpg\" alt=\"\" width=\"480\" height=\"320\" data-id=\"2259645\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2022\/10\/chandler-ed-2-1.jpg 870w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2022\/10\/chandler-ed-2-1-300x200.jpg 300w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2022\/10\/chandler-ed-2-1-768x512.jpg 768w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2022\/10\/chandler-ed-2-1-610x407.jpg 610w\" sizes=\"auto, (max-width: 480px) 100vw, 480px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400; font-size: 14pt;\">Hollywood es f\u00e1cil de odiar, f\u00e1cil de despreciar, f\u00e1cil de difamar. Algunas de las mejores difamaciones son obra de personas que jam\u00e1s han pasado por la puerta de un estudio, algunos de los mejores desprecios los han hecho genios egoc\u00e9ntricos que se marcharon cabreados -sin olvidarse de recoger su \u00faltimo cheque-, dejando a sus espaldas nada m\u00e1s que el exquisito aroma de su personalidad y un trabajo chapucero que tendr\u00e1n que arreglar los cansados mercenarios.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400; font-size: 14pt;\">Incluso en un lugar tan alejado como Nueva York, donde Hollywood supone que vive toda la gente verdaderamente inteligente (<em>dado que resulta evidente que no vive en Hollywood<\/em>), se pude contraer la enfermedad de la exageraci\u00f3n. El cr\u00edtico cinematogr\u00e1fico de uno de los semanarios intelectuales les menos obtusos dec\u00eda hace poco, a prop\u00f3sito de una pel\u00edcula reci\u00e9n estrenada, que esta demostraba <span style=\"font-weight: 400;\">\u00ab<\/span><em>lo aburrido que pueden llegar a resultar un par de escritores vulgares de tres mil d\u00f3lares a la semana<\/em>\u00bb. Espero que dicho cr\u00edtico no se sienta decepcionado al enterarse de que el 50 por ciento de los guionistas de Hollywood ganaron menos de diez mil d\u00f3lares el a\u00f1o pasado, y que se podr\u00edan contar con los dedos los que cobraron de forma regular una cifra aproximada a la que tan despreciativamente mencionaba. No s\u00e9 si podr\u00eda llamarles escritores vulgares. Para m\u00ed, la frase sugiere algo un poco m\u00e1s f\u00e1cil de conseguir.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400; font-size: 14pt;\">No puedo dar consejos respecto a Hollywood. He trabajado all\u00ed durante algo m\u00e1s de dos a\u00f1os, lo que dista mucho de convertirme en una autoridad, pero es m\u00e1s que suficiente para que me sienta absolutamente aburrido. Y no deber\u00eda ser as\u00ed. Una industria con tan vastos recursos y t\u00e9cnicas tan m\u00e1gicas no deber\u00eda aburrir tan pronto. Un arte capaz de conseguir que todas las obras teatrales, excepto las mejores, parezcan triviales y artificiosas, que todas las novelas, excepto las mejores, parezcan verbosas e imitativas, no deber\u00eda resultarles aburrido tan pronto a los que pretenden practicarlo pensando en algo m\u00e1s que en las ganancias. Sin duda, hacer una pel\u00edcula deber\u00eda ser una aventura fascinante. Pues no lo es; es una interminable contienda entre egos chabacanos, algunos de ellos poderosos, casi todos vociferantes y casi ninguno capaz de hacer algo m\u00e1s creativo que robarle el cr\u00e9dito a otro y promocionarse a s\u00ed mismo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400; font-size: 14pt;\"><strong>Hollywood es el para\u00edso de los empresarios de espect\u00e1culos<\/strong>. Los empresarios de espect\u00e1culos no hacen nada; se limitan a explotar lo que alg\u00fan otro ha hecho. Pero los empresarios de Hollywood controlan el proceso de creaci\u00f3n&#8230; y de este modo lo degradan. El arte b\u00e1sico del cine es el guion; es fundamental, sin \u00e9l no hay nada&#8230; Pero en Hollywood el guion lo escribe un escritor asalariado bajo la supervisi\u00f3n de un productor; es decir, un empleado sin poder de decisi\u00f3n sobre el producto de su trabajo, sin derecho de propiedad sobre ello y que, por muy extravagante que sea su paga, apenas recibe honores por ello&#8230;<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\">la esencia de ese sistema consiste en pretender explotar un talento sin concederle el derecho a ser un talento<\/span><\/strong><\/p>\n<\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400; font-size: 14pt;\">No me interesan las razones por las que existe y persiste el sistema de Hollywood, ni quiero enterarme de las dur\u00edsimas luchas por el prestigio que le hicieron surgir, ni de la cantidad de dinero que se saca haciendo malas pel\u00edculas. Lo \u00fanico que me interesa es el hecho de que, <strong>como resultado de todo ello, no existe nada que se pueda considerar el arte de escribir guiones, ni lo habr\u00e1 mientras perdure el sistema<\/strong>, pues la esencia de ese sistema consiste en pretender explotar un talento sin concederle el derecho a ser un talento. Y eso no se puede hacer; lo \u00fanico que se consigue as\u00ed es destruir el talento, y eso es exactamente lo que sucede&#8230; cuando hay alg\u00fan talento que destruir.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400; font-size: 14pt;\">Tengan por seguro que no hay mucho. Alg\u00fan editor parlanch\u00edn (<em>probablemente Bennett Cerf<\/em>) coment\u00f3 en cierta ocasi\u00f3n que en Hollywood hay escritores que cobran dos mil d\u00f3lares a la semana y que no han tenido una idea en diez a\u00f1os. Estaba exagerando&#8230; por abajo: hay escritores en Hollywood que cobran dos mil a la semana y que no han tenido una idea en toda su vida, que jam\u00e1s han escrito una escena fotografiable, que no podr\u00edan ganar dos centavos por palabra en el mercado de las revistas baratas, aunque su vida dependiera de ello. Hollywood est\u00e1 lleno de escritores as\u00ed, aunque pocos de ellos reciben salarios tan altos. Hablando claro, son <strong>un despreciable hatajo de mercenarios, y la mayor\u00eda de ellos lo saben<\/strong>, y aceptan sus fallos y sus salarios y procuran mostrarse aceptablemente agradecidos a una industria que les permite vivir de manera mucho m\u00e1s opulenta que en cualquier otra parte.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400; font-size: 14pt;\">Y no me cabe duda de que casi todos ellos preferir\u00edan ser mucho mejores escritores de lo que son, les gustar\u00eda poseer fuerza, integridad e imaginaci\u00f3n, por lo menos en grado suficiente como para ganarse la vida con \u00e0 alg\u00fan tipo de literatura art\u00edstica que posea la dignidad de una profesi\u00f3n libre. Pero eso no les va a ocurrir ni existen razones para que ocurra. Si pudiera suceder, no ser\u00eda ahora. Porque incluso los mejores de todos ellos (<em>con unas pocas excepciones<\/em>) dedican todo su tiempo a un trabajo que tiene tantas posibilidades de alcanzar calidad como un pequin\u00e9s de convertirse en gran dan\u00e9s: musicales est\u00fapidos acerca de piernas en tecnicolor y gorgoritos de cantantes de cabaret; dramas \u00ab<em>psicol\u00f3gicos<\/em>\u00bb con guiones acartonados, personajes de cat\u00e1logo y ese persistente tono de seriedad confusa que parece m\u00e1s propio de una conversaci\u00f3n entre colegialas en la pubertad; alegres y sofisticadas comedias (<em>es un decir<\/em>) cuyos gags son tan rancios como su mensaje, en las que siempre hay un vaso en cada mano, un mayordomo en cada puerta y un tel\u00e9fono al borde de cada ba\u00f1era; epopeyas hist\u00f3ricas en las que los actores masculinos parecen travestidos y la adorable estrella femenina parece demasiado so\u00f1adora para ser una chica que se ha pasado media vida cambiando de marido; y por \u00faltimo, pero no menos importante, pel\u00edculas de profundo contenido social en las que todo el mundo es considerado, adulto y sincero, y en las que los problemas m\u00e1s peliagudos de la vida se resuelven de boquilla con un un\u00e1nime voto de confianza en la inviolabilidad de la Constituci\u00f3n, la santidad del hogar y la importancia suprema de la cocina aerodin\u00e1mica.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400; font-size: 14pt;\"><strong>Y estas, queridos lectores, son las criaturas de un mill\u00f3n de d\u00f3lares, la crema del oficio<\/strong>. La mayor\u00eda de los chicos y las chicas escriben que escriben para el cine no consiguen llegar tan lejos. Dedican sus frases chispeantes y su finura estructural a aventuras de vaqueros, melodramas baratos de pistola en los ri\u00f1ones, engendros de horror acerca de cient\u00edficos locos y trepadores de acantilados, ocupados con rubias gritonas y sierras circulares. Los escritores de esa bazofia est\u00e1n acabados antes de empezar. Incluso en un sentido puramente t\u00e9cnico, su obra\u00a0<\/span><span style=\"font-size: 18.6667px;\">est\u00e1 condenada <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">por falta de tiempo para hacerla como es debido. El truco de escribir para el cine est\u00e1 en decir mucho con\u00a0 poco, y despu\u00e9s suprimir la mitad de ese poco y aun as\u00ed se un efecto de soltura y movimiento natural. Esta t\u00e9cnica exige experimento y eliminaci\u00f3n. Las pel\u00edculas baratas no pueden permitirse cosas semejantes.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-2259646\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2022\/10\/guiones-de-escritores-famosos-escritores-en-hollywood.webp\" alt=\"\" width=\"360\" height=\"243\" data-id=\"2259646\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2022\/10\/guiones-de-escritores-famosos-escritores-en-hollywood.webp 585w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2022\/10\/guiones-de-escritores-famosos-escritores-en-hollywood-300x203.webp 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 360px) 100vw, 360px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 18pt;\"><b>-2-<\/b><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400; font-size: 14pt;\">Con eso no quiero decir que no existan en Hollywood escritores verdaderamente capaces. No son muchos, pero en ninguna parte hay muchos. El talento creativo es un don muy escaso, y casi siempre son la paciencia y la imitaci\u00f3n las que se encargan de la mayor parte del trabajo. No hay por qu\u00e9 esperar de los an\u00f3nimos currantes de la pantalla una calidad que <\/span><span style=\"font-size: 18.6667px;\">evidente<\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">mente tampoco nos ofrecen los anunciad\u00edsimos literatos de la lista de best sellers, ni los montadores de novelas hist\u00f3ricas de cuarta fila que venden medio mill\u00f3n de ejemplares, ni los empalagosos carniceros de Broadway que se hacen llamar dramaturgos, ni los enfurru\u00f1ados maestros de las peque\u00f1as revistas.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400; font-size: 14pt;\">Para m\u00ed, lo m\u00e1s interesante de los guionistas de Hollywood con talento no es que sean muchos o pocos, sino el poco provecho que se le saca a su talento. Resulta curioso, aunque no sorprendente, una vez que aceptas la premisa de que a los escritores se les contrata para escribir guiones siguiendo la teor\u00eda de que, puesto que son escritores, estar\u00e1n particularmente dotados y preparados para el trabajo, y luego se les impide realizarlo con un m\u00ednimo de independencia o intenci\u00f3n, siguiendo la teor\u00eda de que, <em><strong>puesto que solo son escritores, no saben nada sobre hacer pel\u00edculas, y, por supuesto, si no saben c\u00f3mo se hacen las pel\u00edculas, no pueden saber c\u00f3mo se escriben.<\/strong><\/em> Hace falta un productor para explic\u00e1rselo. No deseo ponerme innecesariamente vitri\u00f3lico con el tema de los productores. Mi experiencia personal no lo justifica y, al fin y al cabo, tambi\u00e9n los productores son esclavos del sistema. Adem\u00e1s, el t\u00e9rmino \u00ab<em>productor<\/em>\u00bb tiene una definici\u00f3n muy imprecisa. Algunos productores son poderosos por derecho propio, otros son poco m\u00e1s que recaderos de los que mandan; algunos -pocos, creo yo- cobran menos dinero que algunos de los escritores que trabajan para ellos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400; font-size: 14pt;\">Para mi argumentaci\u00f3n, las cualidades personales del productor no vienen al caso. Algunos son humanos y capaces, y otros son individuos abyectos, con la moralidad de una cabra, la integridad art\u00edstica de una m\u00e1quina tragaperras y los modales de un jefe de plantilla con delirios de grandeza. Sin embargo, en lo que respecta a la escritura del guion, el productor es el jefe; o el guionista se adapta a \u00e9l y sus ideas (<em>si es que tiene ideas<\/em>) o se larga. Eso implica una subordinaci\u00f3n personal y art\u00edstica, y <strong><em>ning\u00fan escritor de calidad puede aceptarlo mucho tiempo sin renunciar a lo que hizo de \u00e9l un escritor de calidad<\/em><\/strong>, sin embotar el borde afilado de su mente, sin dejar de ser un creador para convertirse, poco a poco, en un conformista, un asalariado moldeable y d\u00f3cil, y no un artesano con ideas originales.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400; font-size: 14pt;\">Apenas importan los sentimientos del escritor respecto al productor como ser humano: <em>el hecho de que el productor pueda alterar, destrozar o pasar por alto su trabajo solo puede influir en perjuicio de dicho trabajo desde el momento de su concepci\u00f3n, haciendo que sea mec\u00e1nico e indiferente en su ejecuci\u00f3n<\/em>. <strong>No puede existir af\u00e1n de perfecci\u00f3n cuando la perfecci\u00f3n se define seg\u00fan los criterios arbitrarios de la autoridad<\/strong>. Es imposible defender algo que nace de la soledad y del coraz\u00f3n contra las opiniones de un comit\u00e9 de aduladores. Las esencias vol\u00e1tiles que constituyen la literatura no pueden sobrevivir a los clich\u00e9s de una larga serie de conferencias sobre el guion. Queda viva muy poca magia en las palabras, las emociones y las situaciones, tras las incesantes revisiones hasta la m\u00e9dula impuestas por decreto al escritor de Hollywood. El que de alg\u00fan modo esa magia sobreviva aqu\u00ed y all\u00e1, gracias a otra magia a\u00fan m\u00e1s rara, y llegue a la pantalla m\u00e1s o menos intacta, constituye un milagro poco frecuente que evita que el pu\u00f1ado de escritores buenos de Hollywood se corte el cuello. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400; font-size: 14pt;\">Hollywood no tiene derecho a esperar tales milagros, y no se merece a los hombres que hacen que sucedan. S<em>u concepto de lo que constituye una buena pel\u00edcula sigue siendo tan pueril como insultante y degradante es el trato que da al talento literario<\/em>. <strong>Su idea de los \u00ab<em>valores de producci\u00f3n<\/em>\u00bb consiste en gastar un mill\u00f3n de d\u00f3lares para embellecer una historia que cualquier buen escritor tirar\u00eda a la papelera<\/strong>. Lo que entiende por pel\u00edcula de calidad no es m\u00e1s que un veh\u00edculo para alguna belleza ex\u00f3tica con solo dos expresiones y dieciocho cambios de vestuario, o para alg\u00fan \u00eddolo de las obtusas masas con resaca permanente, seis trucos de actor ya pasados, un cuerpo de salvavidas de playa y la mentalidad de un estrangulador de pollos. A esos ideales dedica Hollywood sus pel\u00edculas m\u00e1s cuidadas y trabajadas. Las buenas se cuelan por atr\u00e1s cuando nadie est\u00e1 mirando.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-2258731\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2022\/10\/8606b0a5-77f4-4812-9cfa-ae58759414a9_16-9-aspect-ratio_default_0.webp\" alt=\"\" width=\"480\" height=\"270\" data-id=\"2258731\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2022\/10\/8606b0a5-77f4-4812-9cfa-ae58759414a9_16-9-aspect-ratio_default_0.webp 1600w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2022\/10\/8606b0a5-77f4-4812-9cfa-ae58759414a9_16-9-aspect-ratio_default_0-300x169.webp 300w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2022\/10\/8606b0a5-77f4-4812-9cfa-ae58759414a9_16-9-aspect-ratio_default_0-1024x576.webp 1024w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2022\/10\/8606b0a5-77f4-4812-9cfa-ae58759414a9_16-9-aspect-ratio_default_0-768x432.webp 768w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2022\/10\/8606b0a5-77f4-4812-9cfa-ae58759414a9_16-9-aspect-ratio_default_0-1536x864.webp 1536w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2022\/10\/8606b0a5-77f4-4812-9cfa-ae58759414a9_16-9-aspect-ratio_default_0-610x343.webp 610w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2022\/10\/8606b0a5-77f4-4812-9cfa-ae58759414a9_16-9-aspect-ratio_default_0-678x381.webp 678w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2022\/10\/8606b0a5-77f4-4812-9cfa-ae58759414a9_16-9-aspect-ratio_default_0-1320x743.webp 1320w\" sizes=\"auto, (max-width: 480px) 100vw, 480px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 18pt;\"><b>-3-<\/b><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400; font-size: 14pt;\">Para todo eso existen tambi\u00e9n razones econ\u00f3micas muy plausibles. El cine es una gran industria, adem\u00e1s de un arte derrotado. Sus t\u00e9cnicos van ahora por la tercera generaci\u00f3n, sus inversiones se realizan a escala mundial, su demanda de material es insaciable.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400; font-size: 14pt;\"><strong>Los que poseen el dinero y el poder absoluto pueden hacer lo que quieran con Hollywood&#8230; siempre que no les importe perder su inversi\u00f3n<\/strong>. Pueden destruir a cualquier ejecutivo de un estudio de la noche a la ma\u00f1ana, con contrato o sin \u00e9l; lo mismo pueden hacer con cualquier estrella, cualquier productor, cualquier director&#8230; como individuo. Lo que no pueden hacer es destruir el sistema de Hollywood. Puede que sea ruinoso, absurdo, incluso inmoral, pero es todo lo que hay, y ning\u00fan despiadado consejo de direcci\u00f3n puede sustituirlo. Lo han intentado, pero los empresarios de espect\u00e1culos siempre vencen. Siempre vencen contra el simple dinero. Lo que a la larga -muy a la larga-\u00a0 no podr\u00e1n derrotar nunca es el talento, incluso el talento literario.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400; font-size: 14pt;\">Pero me temo que ser\u00e1 muy a la larga. Por el momento no hay ning\u00fan indicio de que el escritor de Hollywood se encuentre a punto de conseguir alg\u00fan tipo de verdadero control sobre su trabajo, alg\u00fan derecho a decidir lo que ser\u00e1 el trabajo (<em>aparte de rechazar ofertas, que es algo que solo puede hacer dentro de unos reducidos l\u00edmites<\/em>), o al menos alg\u00fan derecho a decidir c\u00f3mo sacar a relucir los valores de un trabajo elegido por el productor. Por el momento, no existe ninguna garant\u00eda de que sus mejores frases, sus mejores ideas o sus mejores escenas no sean alteradas u omitidas por el director durante el rodaje, o tiradas a la papelera durante el proceso de montaje posterior, por la sencilla pero contundente raz\u00f3n de que <em>las mejores cosas de una pel\u00edcula, hablando en t\u00e9rminos art\u00edsticos, son invariablemente las m\u00e1s f\u00e1ciles de suprimir, hablando en t\u00e9rminos mec\u00e1nicos<\/em>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400; font-size: 14pt;\">En Hollywood ni siquiera se intenta explotar al escritor como artista que significa algo para el p\u00fablico que compra entradas; <em>se intenta por todos los medios mantener al p\u00fablico desinformado acerca de su vital contribuci\u00f3n al contenido art\u00edstico que pueda tener la pel\u00edcula<\/em>. En los carteles y los anuncios de prensa, su nombre siempre ser\u00e1 m\u00e1s peque\u00f1o que del \u00faltimo actor secundario que haya logrado aparecer en el cartel; ser\u00e1 el primero en desaparecer cuando el tama\u00f1o del anuncio se va reduciendo a los pocos d\u00edas; ser\u00e1 el \u00faltimo en mencionarse, o el menos mencionado, en cualquier promoci\u00f3n oral o radiof\u00f3nica.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400; font-size: 14pt;\">La primera pel\u00edcula en la que trabaj\u00e9 fue nominada para un <a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Premios_%C3%93scar\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Oscar de la Academia<\/a> (<em>si es que eso significa algo<\/em>), pero a m\u00ed ni me invitaron a la conferencia de prensa que tuvo lugar en el estudio. Una pel\u00edcula de gran \u00e9xito realizada por otro estudio, a partir de un libro que escrib\u00ed yo, utilizaba frases textuales del libro en su campa\u00f1a publicitaria, pero mi nombre no se mencion\u00f3 ni una vez en ning\u00fan anuncio de radio, revistas, peri\u00f3dicos o carteles que viera u oyera&#8230; y vi y o\u00ed un mont\u00f3n. Esta desconsideraci\u00f3n no me afecta personalmente; para un escritor de libros, aparecer en los cr\u00e9ditos de Hollywood no es nada trivial, porque forma parte de un plan deliberado, y que ha dado resultado, para reducir al guionista profesional a la condici\u00f3n de cineasta secundario, al que se menciona de pasada (<em>cuando est\u00e1 presente<\/em>), en general resulta ignorado, e incluso en sus logros m\u00e1s brillantes, apartado a prop\u00f3sito de la trayectoria de cualquier posible alabanza que de otro modo pudiera recaer sobre la estrella, el productor o director.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-2259648\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2022\/10\/10-mejores-adaptaciones-de-Raymond-Chandler-clasificadas-por-IMDb.jpg\" alt=\"ENSAYOS DE RAYMOND CHANDLER (2): &quot;Escritores en Hollywood&quot; (1945).\" width=\"480\" height=\"240\" data-id=\"2259648\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2022\/10\/10-mejores-adaptaciones-de-Raymond-Chandler-clasificadas-por-IMDb.jpg 1400w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2022\/10\/10-mejores-adaptaciones-de-Raymond-Chandler-clasificadas-por-IMDb-300x150.jpg 300w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2022\/10\/10-mejores-adaptaciones-de-Raymond-Chandler-clasificadas-por-IMDb-1024x512.jpg 1024w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2022\/10\/10-mejores-adaptaciones-de-Raymond-Chandler-clasificadas-por-IMDb-768x384.jpg 768w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2022\/10\/10-mejores-adaptaciones-de-Raymond-Chandler-clasificadas-por-IMDb-610x305.jpg 610w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2022\/10\/10-mejores-adaptaciones-de-Raymond-Chandler-clasificadas-por-IMDb-1320x660.jpg 1320w\" sizes=\"auto, (max-width: 480px) 100vw, 480px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 18pt;\"><b>-4-<\/b><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400; font-size: 14pt;\"><strong>Si todo eso es cierto, \u00bfpor qu\u00e9 habr\u00eda de seguir trabajando en Hollywood ning\u00fan escritor verdaderamente capacitado?<\/strong> La raz\u00f3n m\u00e1s evidente no basta: pocos guionistas poseen mansiones en <em>Bel-Air<\/em>, piscinas iluminadas, esposas con abrigos de vis\u00f3n hasta los pies, tres criados y ese aire de genio fatigado y un poco amargado. <em>El dinero sirve para comprar incre\u00edblemente poco en Hollywood, aparte del placer de vivir en un mundo irreal<\/em>, relacion\u00e1ndote con un reducido grupo de personas que no piensan, hablan ni beben otra cosa que pel\u00edculas, malas en su mayor\u00eda, y el dudoso placer de contemplar a famosos actores y actrices engullendo en algunos de los peores restaurantes del mundo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400; font-size: 14pt;\">No quiero decir con eso que la sociedad de Hollywood sea m\u00e1s aburrida o m\u00e1s disipada que la sociedad adinerada de cualquier otra parte: Dios sabe que ser\u00eda imposible. Pero constituye una parca recompensa por una vida dedicada a la tarea esencial de lo que podr\u00eda ser arte del grande&#8230; La amabilidad superficial de Hollywood resulta agradable&#8230; hasta que <strong>descubres que casi toda bocamanga oculta un cuchillo<\/strong>.\u00a0La camarader\u00eda durante el trabajo con hombres y mujeres que se toman en serio el negocio de escribir ficci\u00f3n es muy poca cosa para calentar el alma solitaria del escritor. Supongo que todav\u00eda hay esperanzas; varias esperanzas. <em>La dinast\u00eda implacable no durar\u00e1 eternamente, el productor dictatorial se siente ya un poco inseguro, el director supertrascendente hace mucho que da risa en su propio estudio; dentro de poco, ni siquiera el tecnicolor le salvar\u00e1<\/em>. Existen esperanzas de que el sistema decadente y chapucero se extinga, de que los magnates flatulentos acaben por darse cuenta de que solo los escritores pueden escribir guiones y solo los escritores independientes y con orgullo pueden escribir buenos guiones, y de los actuales m\u00e9todos de tratar con esta gente destruyen la fuerza misma que deber\u00eda dar vida a las pel\u00edculas.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400; font-size: 14pt;\">Y tambi\u00e9n existe la intensa y hermosa esperanza de que los propios escritores de Hollywood -los que sean capaces de ello- reconozcan que escribir para el cine no es un trabajo para aficionados y escritorzuelos cuyos problemas siempre tiene que resolverlos otro. <strong>Es la propia debilidad de los escritores como profesionales lo que permite a los egos superiores chuparles toda la iniciativa, la imaginaci\u00f3n y la integridad<\/strong>. Si tan solo una cuarta parte de los guionistas bien pagados de Hollywood pudiera elaborar con su propio esfuerzo un guion completamente integrado y filmable, con solo las interferencias y las discusiones necesarias para proteger la inversi\u00f3n del estudio en actores y resolver dentro de lo posible los problemas de difamaci\u00f3n y censura, entonces el productor podr\u00eda asumir su verdadera funci\u00f3n de coordinar y conciliar los diversos oficios que se combinan para realizar una pel\u00edcula; y el director -Dios proteja su alma pretenciosa- quedar\u00eda reducido a la ignominiosa tarea de hacer pel\u00edculas tal como se han concebido y escrito&#8230; y no tal como al director le gustar\u00eda escribirlas suponiendo que supiera escribir.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400; font-size: 14pt;\">Desde luego, existen productores y directores -aunque desoladoramente pocos- que son lo bastante sinceros como para desear un cambio semejante, y poseen el suficiente talento como para no tener miedo de los efectos del cambio en su posici\u00f3n&#8230;<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400; font-size: 14pt;\"><strong>Si no existe el arte del guion cinematogr\u00e1fico, se debe, al menos en parte, a que no existe un cuerpo accesible de teor\u00eda y pr\u00e1ctica t\u00e9cnica con el que se pueda aprender<\/strong>. <em>No existe una biblioteca de guiones, porque los guiones son propiedad de los estudios y estos solo los ense\u00f1an dentro de sus protegidas murallas<\/em>. No existe un cuerpo de opini\u00f3n cr\u00edtica, porque no existe la cr\u00edtica de guiones; solo hay cr\u00edticos de pel\u00edculas entendidas como entretenimiento, y la mayor\u00eda de esos cr\u00edticos no sabe nada del proceso por el que se crean las pel\u00edculas y se llevan al celuloide. No existe ense\u00f1anza, porque no hay nadie que ense\u00f1e. Si no sabes c\u00f3mo se hacen las pel\u00edculas, no puedes hablar con autoridad de c\u00f3mo deber\u00edan construirse; y si lo sabes, est\u00e1s demasiado ocupado intentando hacerlo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400; font-size: 14pt;\">Dentro del mismo estudio, no existe correlaci\u00f3n entre los distintos oficios; el guionista medio -y el muy superior a la media- apenas sabe nada de la superlativa habilidad del montador experto. <em>Malgasta sus esfuerzos escribiendo planos que no se pueden rodar, o que habr\u00e1 que descartar, escribiendo di\u00e1logos que no se pueden decir, efectos sonoros que no se pueden o\u00edr, y matices de atm\u00f3sfera y emoci\u00f3n que la c\u00e1mara es incapaz de reproducir<\/em>. Su concepto de una escena efectiva es algo que se tiene que filmar desde lo alto del hueco de una escalera o desde una madriguera de ardilla, o bien una conversaci\u00f3n tan est\u00e1tica que el director, con tal de infundirle una sensaci\u00f3n de movimiento, se ve obligado a fotografiarla desde nueve \u00e1ngulos diferentes.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400; font-size: 14pt;\">De hecho, <strong>al escritor que llega por primera vez a un estudio no se le comunica ni la m\u00e1s m\u00ednima parte del inmenso cuerpo de conocimientos t\u00e9cnicos que Hollywood contiene<\/strong>, como se deber\u00eda hacer por sistema y de manera rutinaria. <em>Se le dice que vea pel\u00edculas, que es como aprender arquitectura mirando una casa<\/em>. Y vuelven a mandarlo a su madriguera para que escriba escenitas que su productor, entre llamadas telef\u00f3nicas a sus rubias y sus compa\u00f1eros de borrachera, le dice que tendr\u00edan que haberse escrito de otra manera.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400; font-size: 14pt;\">He guardado para el final la mejor esperanza. <strong>A pesar de todo lo que he dicho, los escritores de Hollywood est\u00e1n ganando su batalla por el prestigio<\/strong>. <em>Cada vez son m\u00e1s los que se convierten en empresa, produciendo y dirigiendo sus propios guiones<\/em>. Debemos alegrarnos de su nueva importancia y su poder, y no examinar los resultados art\u00edsticos de manera demasiado cr\u00edtica. Los chicos tienen \u00e9xito (<em>y algunos de ellos hasta podr\u00edan hacer buenas pel\u00edculas<\/em>). Regocij\u00e9monos todos, pues la tendencia a convertirse en empresa encaja perfectamente en la aceptable tradici\u00f3n del arte literario tal como se practica entre las c\u00e1maras.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400; font-size: 14pt;\">Porque lo mejor que Hollywood puede pensar o decir de un escritor es que es demasiado bueno para ser solo escritor.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-2258735\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2022\/10\/5fa2fc221a4f1.jpeg\" alt=\"\" width=\"449\" height=\"279\" data-id=\"2258735\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2022\/10\/5fa2fc221a4f1.jpeg 449w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2022\/10\/5fa2fc221a4f1-300x186.jpeg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 449px) 100vw, 449px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 18pt;\"><strong><span style=\"color: #008000;\">***<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\"><b><\/b>Publicado originalmente en The Atlantic Monthly, noviembre de 1945. El a\u00f1o anterior, Chandler hab\u00eda iniciado una estrecha relaci\u00f3n de amistad con Charles Morton, el director de la revista, que era admirador suyo y le hab\u00eda publicado el ensayo \u00abEl simple arte de matar\u00bb (v\u00e9ase El simple arte de matar, Barcelona, De bolsillo, 2014), donde desacralizaba y resacralizaba a la vez las novelas de misterio. Chandler escribi\u00f3 \u00abEscritores en Hollywood mientras peleaba con los guiones de The Blue Dahlia, el original que escribi\u00f3 a contrarreloj en condiciones legendarias, y The Lady in the Lake, adaptaci\u00f3n de su novela hom\u00f3nima.<\/p>\n<\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-2259647\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2022\/10\/Hollywood.jpg\" alt=\"\" width=\"330\" height=\"247\" data-id=\"2259647\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2022\/10\/Hollywood.jpg 259w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2022\/10\/Hollywood-80x60.jpg 80w\" sizes=\"auto, (max-width: 330px) 100vw, 330px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/author\/punto-critico\/\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-9528\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/03\/Mosca_Punto_Cr\u00edtico_40.png\" alt=\"\" width=\"80\" height=\"80\" data-id=\"9528\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<div class=\"mh-excerpt\"><p>ENSAYOS DE RAYMOND CHANDLER &nbsp; ENSAYOS DE RAYMOND CHANDLER (1): \u00abMi amigo Luco\u00bb (1958) y \u00abRealismo y cuento de hadas\u00bb (1912). ENSAYOS DE RAYMOND CHANDLER (2): \u00abEscritores en Hollywood\u00bb (1945). ENSAYOS DE RAYMOND CHANDLER (y <a class=\"mh-excerpt-more\" href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2022\/10\/27\/ensayos-de-raymond-chandler-2-escritores-en-hollywood\/\" title=\"ENSAYOS DE RAYMOND CHANDLER (2): \u00abEscritores en Hollywood\u00bb (1945).\">[&#8230;]<\/a><\/p>\n<\/div>","protected":false},"author":3,"featured_media":2258728,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[10],"tags":[157],"class_list":["post-2258696","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","category-miscelanea","tag-chandler"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2258696","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2258696"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2258696\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/media\/2258728"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2258696"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2258696"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2258696"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}