{"id":2257455,"date":"2022-09-28T00:05:54","date_gmt":"2022-09-27T22:05:54","guid":{"rendered":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/?p=2257455"},"modified":"2022-09-27T12:26:43","modified_gmt":"2022-09-27T10:26:43","slug":"del-fascismo-al-populismo-en-la-historia-por-federico-finchelstein-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2022\/09\/28\/del-fascismo-al-populismo-en-la-historia-por-federico-finchelstein-2\/","title":{"rendered":"DEL FASCISMO AL POPULISMO EN LA HISTORIA, por Federico Finchelstein"},"content":{"rendered":"<h1 class=\"title\" style=\"text-align: justify;\"><a id=\"ref1a\"><\/a><a href=\"#ref1\"><span style=\"font-size: 12pt;\">DEL FASCISMO AL POPULISMO EN LA HISTORIA<\/span><\/a><\/h1>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-1322861\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/Populismo-4.jpg\" alt=\"\" width=\"373\" height=\"135\" data-id=\"1322861\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/Populismo-4.jpg 373w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/Populismo-4-300x109.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 373px) 100vw, 373px\" \/><\/p>\n<h1 style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #008000;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt;\">***<\/span><\/strong><\/span><\/h1>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 24pt;\"><strong>Entrevista a <span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">Nancy Fraser,\u00a0<\/span><\/strong><\/span><span style=\"font-size: 24pt;\"><strong>Fil\u00f3sofa <\/strong><\/span><\/p>\n<blockquote>\n<h1 style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 18pt;\">\u00abEl populismo es una revuelta de los que fueron atropellados por el neoliberalismo progresista\u00bb<\/span><\/h1>\n<div class=\"firma\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Por SHRAY MEHTA <\/span><\/div>\n<div class=\"firma\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><a href=\"https:\/\/ctxt.es\/es\/20180725\/Politica\/20935\/Shray-Mehta-Sin-Permiso-Nancy-Fraser-fascismo-populismo-entrevista.htm%22\">SIN PERMISO<\/a>, 25 de julio de 2018<\/span><\/div>\n<div>\u00a0<\/div>\n<div><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/cms-image-000016215.jpg\" rel=\"lightbox[2257455]\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-15403 size-mh-magazine-content\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/cms-image-000016215-678x381.jpg\" alt=\"\" width=\"678\" height=\"381\" \/><\/a><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">En esta conversaci\u00f3n [marzo, 2018], <a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Nancy_Fraser\">Nancy Fraser<\/a> explica c\u00f3mo la agenda de justicia social de la izquierda fue secuestrada por lo que ella llama el \u201cneoliberalismo progresista\u201d, al tiempo que estudia c\u00f3mo una econom\u00eda pol\u00edtica marxista matizada puede guiar a la izquierda para reconquistar a las masas con una agenda adaptada a nuestro tiempo. La entrevist\u00f3 Shray Mehta, del Departamento de Sociolog\u00eda de la South Asian University, en Nueva Delhi.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\"><strong>El mundo est\u00e1 viendo un alarmante aumento en lo que se refiere al ascenso de l\u00edderes populistas; y el patr\u00f3n parece repetirse con la suficiente frecuencia en todo el espectro sin restringirse al norte o al sur global. \u00bfC\u00f3mo puede contextualizarse este aumento del populismo como un momento hist\u00f3rico mundial? \u00bfTiene una din\u00e1mica sist\u00e9mica allende las naciones, que se encuentra en la econom\u00eda internacional y en una crisis del capitalismo?<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">El populismo se enmarca en una din\u00e1mica mundial hist\u00f3rica. Es un s\u00edntoma de una crisis hegem\u00f3nica del capitalismo \u2013o, mejor dicho, de una crisis hegem\u00f3nica de la forma espec\u00edfica de capitalismo en la que vivimos: globalizante, neoliberal y financiarizada\u2013. Este r\u00e9gimen capitalista financiarizado sustituy\u00f3 al modelo anterior de capitalismo gestionado desde el estado y merm\u00f3 toda conquista previa de las clases trabajadoras. El populismo es, en gran medida, una revuelta de estas clases en contra del capitalismo financiarizado y de las fuerzas pol\u00edticas que lo han impuesto. Para entender dicha revuelta hay que comprender el bloque hegem\u00f3nico previo que se est\u00e1 rechazando. He llamado a este bloque \u201cneoliberalismo progresista\u201d. En tanto que poder dominante, el neoliberalismo progresista se centr\u00f3 en los estados m\u00e1s poderosos del norte global, aunque hizo avanzadillas en todas partes, incluyendo el Asia Meridional. Son ejemplos el Nuevo Laborismo de Tony Blair, el Nuevo Partido Dem\u00f3crata de Clinton, el Partido Socialista en Francia y los gobiernos recientes del Partido del Congreso en la India.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #008000;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">EL NEOLIBERALISMO PROGRESISTA ARTICULA UNA POL\u00cdTICA ECON\u00d3MICAMENTE REGRESIVA CON UNA POL\u00cdTICA DE RECONOCIMIENTO APARENTEMENTE PROGRESISTA<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">La particularidad del \u201cneoliberalismo progresista\u201d es que combina pol\u00edticas econ\u00f3micas regresivas y liberalizantes con pol\u00edticas de reconocimiento aparentemente progresistas. Su pol\u00edtica econ\u00f3mica se centra en el \u201clibre comercio\u201d (lo que significa, en realidad, el libre movimiento del capital) y en la desregulaci\u00f3n de las finanzas (que empodera a inversores, bancos centrales e instituciones financieras globales para dictar pol\u00edticas de austeridad al estado por decreto y mediante el arma de la deuda). Mientras tanto, su vertiente de reconocimiento se centra en la comprensi\u00f3n liberal del multiculturalismo, el ecologismo y los derechos de mujeres y LGBTQ [lesbianas, gais, bisexuales, transg\u00e9nero, queer]. Plenamente compatibles con la financiarizaci\u00f3n neoliberal, estas comprensiones son meritocr\u00e1ticas, esto es, no igualitarias. Orientando la discriminaci\u00f3n, tratan de asegurar que unos cuantos individuos \u201ccon talento\u201d de \u201cgrupos infrarrepresentados\u201d puedan llegar a la cima de la jerarqu\u00eda corporativa \u00a1y lograr puestos por los que les paguen como a los hombres blancos heterosexuales de su misma clase! Lo que no se dice, en cambio, es que mientras esta minor\u00eda \u201crompe el techo de cristal\u201d, todos los dem\u00e1s siguen atrapados en el s\u00f3tano. As\u00ed, el neoliberalismo progresista articula una pol\u00edtica econ\u00f3micamente regresiva con una pol\u00edtica de reconocimiento aparentemente progresista. La vertiente del reconocimiento ha funcionado como coartada del lado econ\u00f3micamente regresivo. Ha facilitado que el neoliberalismo se presente como cosmopolita, emancipatorio, progresista y moralmente avanzado \u2013en oposici\u00f3n a unas aparentemente provincianas, retr\u00f3gradas e ignorantes clases obreras.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif; color: #008000;\">EL POPULISMO ES UNA REVUELTA DE LOS QUE FUERON ATROPELLADOS POR EL NEOLIBERALISMO PROGRESISTA<\/span><\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">El neoliberalismo progresista fue hegem\u00f3nico durante un par de d\u00e9cadas. Presidiendo grandes incrementos de la desigualdad, entreg\u00f3 una gran prosperidad principalmente al 1%, pero tambi\u00e9n al estrato profesional directivo. Quienes fueron atropelladas fueron las clases trabajadoras del norte, que se hab\u00edan beneficiado de la socialdemocracia; los campesinos del sur, que sufrieron un renovado desposeimiento por medio de deudas a escala masiva; y un creciente precariedado urbano en todo el mundo. Lo que se ha llamado populismo es una revuelta de estos estratos contra el neoliberalismo progresista. Votando a Trump, el Brexit, a Modi <a href=\"#ref1\">(1)<\/a>o al Movimiento Cinco Estrellas en Italia han manifestado su negativa a continuar con su papel asignado de corderos sacrificados en un r\u00e9gimen que no tiene nada que ofrecerles.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\"><strong>A menudo hay prisa por desestimar, por \u201cfascistas\u201d, a los movimientos populistas tan pronto como empiezan a articular sus demandas. Sin embargo, si los leemos como una articulaci\u00f3n de las preocupaciones de la gente frente a una apat\u00eda sist\u00e9mica continua, emerge una imagen m\u00e1s compleja. Por ejemplo, el ascenso de Trump se basa en cierta medida en el apoyo de una base de votantes que se descartan r\u00e1pidamente por ser \u201chombres blancos racistas\u201d, a pesar de que podr\u00edan haber votado a Obama en las dos \u00faltimas elecciones. En un contexto diferente, en la India, funciona una l\u00f3gica similar, rechazando el ascenso de Hindutva por fascista, sin contextualizarlo hist\u00f3ricamente en el marco de las pol\u00edticas neoliberales del gobierno anterior del Congreso. En este sentido, \u00bfc\u00f3mo interpreta esta completa despreocupaci\u00f3n por las inquietudes de la gente en el discurso p\u00fablico, por un lado, y el etiquetado de la reacci\u00f3n popular como fascista (por el otro)?<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">Estoy de acuerdo con su posici\u00f3n. El liberalismo tiene una larga historia en lo que se refiere a intentar deslegitimar su oposici\u00f3n \u2013estigmatizando a su oponente por ser, por ejemplo, \u201cestalinista\u201d, \u201cfascista\u201d, lo que sea\u2013. Esto es sin duda lo que est\u00e1 ocurriendo en la actualidad con el t\u00e9rmino \u201cpopulismo\u201d. Esta palabra se usa ampliamente por los liberales para rechazar, por ileg\u00edtimas, las fuerzas populares que se rebelan contra su mandato. Pero est\u00e1 en lo cierto, esta es una t\u00e1ctica defensiva por parte de los defensores del neoliberalismo progresista. Esperan resucitar su proyecto estigmatizando a la oposici\u00f3n. En los Estados Unidos (EEUU) andan a la b\u00fasqueda desesperada de un nuevo l\u00edder, m\u00e1s atractivo que Hillary Clinton, bajo el cual restaurar una nueva versi\u00f3n de neoliberalismo progresista. Esta es la agenda de buena parte de la \u201cresistencia\u201d anti-Trump. No tengo suficiente conocimiento sobre la pol\u00edtica india como para asegurarlo, pero supongo que el Partido del Congreso est\u00e1 empleando t\u00e1cticas similares con la esperanza de recuperar el poder.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #008000;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">NO ME DESAGRADA QUE QUIENES HAN SIDO J<\/span><\/strong><\/span><span style=\"color: #008000;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">ODIDOS POR EL NEOLIBERALISMO PROGRESISTA SE EST\u00c9N ALZANDO CONTRA \u00c9L<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">Por supuesto, no hace falta decir que no apoyo a Trump o a Modi. Sin embargo, no me desagrada que quienes han sido jodidos por el neoliberalismo progresista se est\u00e9n alzando contra \u00e9l. En algunos casos, sin duda, la forma que toma su revuelta es problem\u00e1tica. Empleando como chivos expiatorios a inmigrantes, musulmanes, negros, jud\u00edos y dem\u00e1s, a menudo no identifican la verdadera causa de sus problemas. Pero es contraproducente rechazarlos simplemente por ser racistas irreversibles e islam\u00f3fobos. Asumir eso desde el principio es entregar cualquier posibilidad de gan\u00e1rselos para la izquierda, sea para el populismo de izquierdas o para el socialismo democr\u00e1tico.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">Adem\u00e1s, la idea de que todos estos votantes no son otra cosa que racistas de manual no cuadra con los datos. En los EEUU, como dices, ocho millones y medio de personas que votaron a Obama en 2012 dieron un giro y votaron a Trump en 2016. Muchos de estos eran clase trabajadora del cintur\u00f3n industrial que sufrieron masivamente la desindustrializaci\u00f3n, la precarizaci\u00f3n y la mayor epidemia de adicci\u00f3n a los opi\u00e1ceos, orquestada por las grandes farmac\u00e9uticas. \u00a0Ellos dieron la presidencia a Trump. En ambas elecciones, en 2012 y 2016, votaron contra el\u00a0<em>economics first<\/em>\u00a0neoliberal, por Obama, quien hizo campa\u00f1a desde la izquierda adoptando la ret\u00f3rica del \u201cOccupy Wall Street\u201d; y luego, por Trump, quien hizo campa\u00f1a no s\u00f3lo por un reconocimiento exclusivista, sino tambi\u00e9n por una econom\u00eda populista. Esto da cuenta de que las cuestiones identitarias no fueron prioritarias en la mente de estos votantes. En ese \u00e1mbito, fueron bastante inconstantes, yendo de aqu\u00ed para all\u00e1 de acuerdo con las opciones que se les ofrec\u00edan. Sin embargo, s\u00ed fueron coherentes en rechazar la deslocalizaci\u00f3n, el \u201clibre comercio\u201d y la financiarizaci\u00f3n; en apoyar la protecci\u00f3n social, el pleno empleo y los salarios dignos. Lo mismo ocurre, por cierto, en el Reino Unido (RU). Muchas personas de la clase trabajadora del norte de Inglaterra que votaron por el Brexit ahora respaldan firmemente a Jeremy Corbyn. En Francia tambi\u00e9n hubo muchos cambios de un lado para otro entre el Frente Nacional y el candidato de izquierdas Jean-Luc M\u00e9lenchon.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #008000;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">MUCHOS VOTANTES DEL POPULISMO DE DERECHAS SON GANABLES PARA LA IZQUIERDA<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">Mi planteamiento es que todos estos votantes (\u00a1y otros!) tienen reclamaciones leg\u00edtimas contra el neoliberalismo progresista. Lejos de desestimarlas por racistas, la izquierda debe validarlas. En vez de asumir que son desesperanzadoras, debemos partir de la premisa de que muchos votantes del populismo de derechas son, en principio, \u201cganables\u201d para la izquierda. Debemos seducirlos, dando credibilidad a sus quejas y ofreci\u00e9ndoles un an\u00e1lisis alternativo de la verdadera causa de sus problemas y una propuesta alternativa para solucionarlos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\"><strong>En esta l\u00ednea de ofrecer una explicaci\u00f3n y una visi\u00f3n alternativas, hist\u00f3ricamente, no es la primera vez que tiene lugar este apoyo cambiante a la izquierda y a la derecha. Sabemos que hay un precedente de esto. La derecha es capaz de establecer una l\u00f3gica causal entre los problemas sist\u00e9micos y ciertos grupos sociales como jud\u00edos, musulmanes o inmigrantes, para sugerir que centr\u00e1ndose en ellos se solucionar\u00eda la cuesti\u00f3n del empleo, y esto atrae a las personas. Aunque la izquierda trata de intervenir, su visi\u00f3n se antoja ut\u00f3pica para la gente. En este sentido, \u00bfsiente que todav\u00eda permanece cierta laguna crucial para la izquierda?<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">S\u00ed, estoy de acuerdo. Seguramente hay una laguna program\u00e1tica en la izquierda. Esto se debe en parte al final del comunismo sovi\u00e9tico, que tuvo el desafortunado efecto de deslegitimar no s\u00f3lo aquel r\u00e9gimen escler\u00f3tico, sino tambi\u00e9n las ideas del socialismo y del igualitarismo social en general. La atm\u00f3sfera resultante benefici\u00f3 en gran medida a los neoliberales, a la par que intimidaba y desmoralizaba a la izquierda.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">Pero la cosa no acaba aqu\u00ed. En este contexto, una porci\u00f3n significativa de lo que podr\u00eda haber sido la izquierda se ha pasado al liberalismo. S\u00f3lo hay que pensar en el feminismo liberal, el antirracismo liberal, el multiculturalismo liberal, el \u201ccapitalismo verde\u201d y dem\u00e1s. Estas son hoy las corrientes dominantes de los nuevos movimientos sociales cuyos or\u00edgenes eran, si no directamente de izquierdas, al menos izquierdistas o proto-izquierdistas. Hoy, sin embargo, carecen de la m\u00e1s m\u00ednima idea de una transformaci\u00f3n estructural o de una econom\u00eda pol\u00edtica alternativa. Lejos de tratar de abolir la jerarqu\u00eda social, toda su postura tiene como objetivo conseguir que m\u00e1s mujeres, gais y personas de color entren en las \u00e9lites. Por supuesto en los EUA pero tambi\u00e9n en otros lugares, la izquierda ha sido colonizada por el liberalismo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">Bajo mi punto de vista, la mejor manera de reconstruir la izquierda es resucitar la vieja idea socialista del \u201cPrograma de Transici\u00f3n\u201d <a href=\"#ref2\">(<em>2)\u00a0<\/em><\/a>y dotarla de un nuevo contenido, apropiado para el siglo XXI. Hoy en d\u00eda no podemos empezar dici\u00e9ndole a la gente que vamos a socializar los medios de producci\u00f3n y que as\u00ed conseguir\u00e1n trabajos seguros y bien remunerados. Esta ret\u00f3rica est\u00e1 agotada. Lo que necesitamos, por contra, es lo que Andr\u00e9 Gorz llama \u201creformas no reformistas\u201d. \u00c9stas mejoran la vida de las personas en el aqu\u00ed y el ahora trabajando, simult\u00e1neamente, en una direcci\u00f3n contrasist\u00e9mica, en parte declinando la balanza en el poder de clase en detrimento del capital. Adem\u00e1s, tales reformas no pueden centrarse exclusivamente en la producci\u00f3n y en el trabajo remunerado. Necesitan abordar igualmente la organizaci\u00f3n social de la reproducci\u00f3n \u2013la provisi\u00f3n de educaci\u00f3n, vivienda, cuidado m\u00e9dico, cuidados infantiles, cuidado de personas mayores, un medioambiente saludable, agua, servicios p\u00fablicos, transporte, emisiones de carbono\u2013 y el trabajo no asalariado que sostiene a las familias y generar v\u00ednculos sociales m\u00e1s amplios.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #008000;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">LAS IDEAS DE BERNIE SANDERS EN CAMPA\u00d1A NO ESTABAN DESARROLLADAS<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">Lejos de ser perfecta, la campa\u00f1a de Bernie Sanders en los Estados Unidos ten\u00eda algunas ideas que apuntaban en esta direcci\u00f3n. A parte de elevar el salario m\u00ednimo a 15 d\u00f3lares la hora, Sanders hizo campa\u00f1a por un \u201c<em>Medicare<\/em>para todos\u201d, matr\u00edculas universitarias gratuitas, una reforma de la justicia penal, libertad reproductiva y por la divisi\u00f3n de los grandes bancos \u2013todas ellas, medidas conectadas con el empleo\u2013. Sin duda, sus ideas no estaban completamente desarrolladas. Y podr\u00eda decirse que eran m\u00e1s socialdem\u00f3cratas que socialistas democr\u00e1ticas. Pero representaban los primeros indicios de una alternativa populista de izquierdas para los EEUU.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">La izquierda tambi\u00e9n necesita pensar en las finanzas y la banca. Uno de los pensadores m\u00e1s interesantes sobre este tema es Robin Blackburn, quien sostiene que las finanzas deber\u00edan convertirse en un servicio p\u00fablico, como sol\u00eda serlo la electricidad, lo que significa que deber\u00edan ser p\u00fablicamente pose\u00eddas y distribuidas. Las decisiones sobre el cr\u00e9dito, d\u00f3nde invertir y qu\u00e9 proyectos financiar, deber\u00edan tomarse sobre la base no de la tasa del rendimiento, sino del valor y de la utilidad social. Y deber\u00edan tomarse de forma democr\u00e1tica \u2013a trav\u00e9s de juntas elegidas encargadas de representar a las comunidades y dem\u00e1s partes interesadas\u00a0\u2013. Esta es una idea muy interesante, porque sin duda necesitamos un sistema de cr\u00e9dito. Abolir bancos e instituciones financieras globales no es la soluci\u00f3n. Lo que se necesita, m\u00e1s bien, es socializar las finanzas.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">Adem\u00e1s, este es el momento perfecto para desarrollar un programa de izquierdas para las finanzas. Muchas personas est\u00e1n ahora familiarizadas con este problema. Despu\u00e9s de todo, de eso se trataba \u201cOccupy Wall Street\u201d. Todo el mundo sabe que las empresas de inversi\u00f3n han vuelto a sus viejas trampas y que no se ha hecho nada en la direcci\u00f3n de una reforma estructural para evitar una crisis financiera global en un futuro cercano. Los estadounidenses son plenamente conscientes de que Obama us\u00f3 nuestros impuestos para rescatar a los bancos cuyos mecanismos depredadores casi colapsan la econom\u00eda mundial, pero que no hizo nada para ayudar a los 10 millones de personas que perdieron su hogar durante la crisis hipotecaria. No hay duda de que muchos est\u00e1n dispuestos a reconsiderar este sistema. En este \u00e1mbito, ni la derecha ni el centro tienen nada que ofrecer, as\u00ed que se trata de una gran oportunidad para la izquierda.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\"><strong>Me gustar\u00eda volver a prestar atenci\u00f3n ahora a algunas cuestiones te\u00f3ricas.\u00a0<a href=\"https:\/\/newleftreview.org\/II\/86\/nancy-fraser-behind-marx-s-hidden-abode\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">En su art\u00edculo titulado\u00a0<em>Marx\u2019s Hidden Abode<\/em>\u00a0(<em>La morada oculta de Marx<\/em>) en la New Left Review<\/a>, ha discutido extensamente c\u00f3mo el valor se produce no s\u00f3lo por el trabajo productivo, sino tambi\u00e9n por el trabajo que no se contabiliza. Este \u00faltimo podr\u00eda ser algo que, incluso, respalda y sostiene el primero.\u00a0<\/strong><strong>En un momento sugiere que una parte de la expansi\u00f3n del capitalismo es el \u201cpotencial emancipatorio del capitalismo\u201d. Este \u201cpotencial emancipatorio\u201d es una cuesti\u00f3n harto debatida en el pensamiento marxista y se ha argumentado que, a menudo, el trabajo no libre no deja de ser forzado por medio de la dial\u00e9ctica de la \u201cdoble libertad\u201d del capitalismo. En este contexto, \u00bfc\u00f3mo se puede entender el potencial emancipatorio del capitalismo en relaci\u00f3n con este trabajo esclavo contempor\u00e1neo?<\/strong><\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #008000;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">LA LIBERTAD EN EL CAPITALISMO ES, EN EFECTO, UNA ESPADA DE DOBLE FILO<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">La expresi\u00f3n \u201cdoble libertad\u201d es ir\u00f3nica. El lado positivo tiene que ver con tener libertad de movimiento y con tener el derecho de iniciar \u201cvoluntariamente\u201d un contrato laboral. Pero, como bien sabe, esto tiene una contrapartida. Al devenir libre para vender la propia fuerza de trabajo, uno tambi\u00e9n es liberado \u2013es decir, privado\u2013 del acceso a los medios de subsistencia y de producci\u00f3n. Marx hizo hincapi\u00e9 en que los proletarios han sido \u201cliberados\u201d del acceso a la tierra, a las herramientas, a las materias primas y dem\u00e1s activos que necesitar\u00edan para organizar su propio trabajo y satisfacer sus necesidades. En consecuencia, no tienen m\u00e1s remedio que firmar un contrato laboral con un capitalista. El lado positivo de la libertad est\u00e1 seriamente comprometido, si no es simplemente ilusorio.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">La libertad en el capitalismo es, en efecto, una espada de doble filo. Si uno es un esclavo o un siervo, la capacidad para convertirse en un trabajador asalariado es sin duda un paso adelante, como el mismo Marx subray\u00f3. Pero eso no significa que uno sea libre en un sentido pleno y firme. Por el contrario, el proletariado se convierte en sujeto de una forma diferente de dominaci\u00f3n, una dominaci\u00f3n m\u00e1s impersonal y abstracta. Por ello, no exagerar\u00eda el potencial emancipatorio del capitalismo, pero tampoco lo ignorar\u00eda.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">La clave es, sin embargo, otra cuesti\u00f3n: el capitalismo no es un sistema uniforme. No trata a todos de la misma manera al mismo tiempo. Incluso cuando \u201cemancipa\u201d a algunos de la dependencia y del trabajo forzado y los convierte en proletarios doblemente libres, deja a otros \u2013a muchos m\u00e1s, de hecho\u2013 en contextos y formas de dominaci\u00f3n tradicionales. O, m\u00e1s bien, reformula estos contextos y formas de dominaci\u00f3n tradicionales formas nuevas y, a menudo, altamente opresivas.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #008000;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">LA EXPLOTACI\u00d3N POR S\u00cd SOLA NO PUEDE SOSTENER LA ACUMULACI\u00d3N CAPITALISTA A LO LARGO DEL TIEMPO<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">De hecho, he argumentado recientemente en mi ponencia\u00a0<em>Contributions to Contemporary Knowledge<\/em>\u00a0(<em>Contribuciones al conocimiento contempor\u00e1neo<\/em>) que la explotaci\u00f3n de los \u201ctrabajadores libres\u201d est\u00e1 \u00edntimamente vinculada, y de hecho depende de ella, con la expropiaci\u00f3n de otros dependientes. Por expropiaci\u00f3n entiendo la incautaci\u00f3n de los bienes de las personas subyugadas (su trabajo, tierra, animales, herramientas, ni\u00f1os y cuerpos) y la canalizaci\u00f3n de esos activos confiscados en los circuitos de acumulaci\u00f3n de capital. En este sentido, la expropiaci\u00f3n difiere marcadamente de la explotaci\u00f3n. La explotaci\u00f3n est\u00e1 mediada por un contrato salarial: el trabajador explotado intercambia \u201clibremente\u201d su fuerza de trabajo por salarios que se supone que cubren la media de los costos socialmente necesarios para su reproducci\u00f3n. La expropiaci\u00f3n, por el contrario, prescinde de la excusa del consentimiento y secuestra brutalmente propiedades y personas sin recompensa \u2013sea mediante fuerza militar o a trav\u00e9s de la deuda. Mi percepci\u00f3n es parecida a las de Rosa Luxemburgo y David Harvey: la explotaci\u00f3n por s\u00ed sola no puede sostener la acumulaci\u00f3n capitalista a lo largo del tiempo. Esta \u00faltima depende, por contra, de continuos aportes de expropiaci\u00f3n. As\u00ed que los dos \u201cexp\u201d (explotaci\u00f3n y expropiaci\u00f3n) est\u00e1n entrelazados. Y es el proceso combinado de explotaci\u00f3n y expropiaci\u00f3n el que genera esa plusval\u00eda.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">Esta idea est\u00e1 brillantemente ilustrada por una frase de Jason Moore. \u00c9l dice que \u201cdetr\u00e1s de Manchester se encuentra Mississippi\u201d. Esto significa que la industria textil altamente rentable de Manchester que escribi\u00f3 Engels no habr\u00eda sido rentable sin el algod\u00f3n barato suministrado a trav\u00e9s del trabajo esclavo de las Am\u00e9ricas. A\u00f1adir\u00eda incluso una tercera \u201cM\u201d por Mumbai, para se\u00f1alar el importante papel que jug\u00f3 en el ascenso de Manchester la destrucci\u00f3n calculada de la fabricaci\u00f3n textil india por parte de los brit\u00e1nicos. Este es un caso en el que la expropiaci\u00f3n es una condici\u00f3n para la posibilidad de una explotaci\u00f3n rentable. El capitalismo lleva a cabo un doble juego con las personas, destinando a unos a la mera explotaci\u00f3n mientras que condena a otros a la brutal expropiaci\u00f3n, una distinci\u00f3n que ha ido asociada hist\u00f3ricamente con el imperio y la raza. Por lo tanto, rechazo la afirmaci\u00f3n, a menudo atribuida a Marx, de que el valor se produce s\u00f3lo por el trabajo asalariado. Hay muchas otras aportaciones no remuneradas al proceso, incluido el trabajo social y reproductivo de las mujeres, sin el cual no ser\u00eda posible el trabajo asalariado.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\"><strong>Para comprenderlo mejor \u00bfpodr\u00eda explicar esta din\u00e1mica del potencial emancipatorio del capitalismo teniendo a las econom\u00edas de la \u201cperiferia\u201d en mente? \u00bfCree que se puede seguir pensando en ellas como una periferia en el contexto del neoliberalismo que parece proveer de una libertad plena al capital al tiempo que restringe el trabajo al territorio nacional?<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">El lenguaje de \u201cn\u00facleo y periferia\u201d tiene menos sentido ahora que en per\u00edodos anteriores, pero a\u00fan estamos batallando por encontrar una alternativa satisfactoria. Los defensores de la perspectiva del sistema-mundo (tambi\u00e9n conocida como econom\u00eda-mundo) dicen que los pa\u00edses semiperif\u00e9ricos est\u00e1n dise\u00f1ando estrategias para ascender en la escala de valor agregado de la producci\u00f3n de productos b\u00e1sicos. Pero incluso esta visi\u00f3n no es completamente adecuada para una situaci\u00f3n en la que la industria se est\u00e1 reubicando a gran escala desde los n\u00facleos hist\u00f3ricos hasta los llamados BRICS (Brasil, Rusia, India, China y Sud\u00e1frica). Dado el peso de las econom\u00edas de estos \u00faltimos, se hace dif\u00edcil llamarlos \u201csemiperif\u00e9ricos\u201d y mucho menos \u201cperif\u00e9ricos\u201d. Lo que complica todav\u00eda m\u00e1s la situaci\u00f3n es que, a pesar de su peso econ\u00f3mico, los pa\u00edses BRICS no est\u00e1n (\u00bftodav\u00eda?) en una posici\u00f3n que los afirme como poderes globales en el escenario mundial. M\u00e1s bien, un poder econ\u00f3mico en decadencia (los EUA) a\u00fan (de momento) juega el rol de hegemon\u00eda mundial, a pesar de la ca\u00edda en picado de su credibilidad moral y de su cambio de estatus al ser una naci\u00f3n deudora. A d\u00f3nde va todo esto sigue sin estar claro y en gran parte depende de China. Pero al margen de c\u00f3mo se desarrollen las cosas, tendremos que desarrollar nuevos vocabularios y marcos conceptuales para captar una nueva situaci\u00f3n hist\u00f3rica.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">No obstante, una cosa s\u00ed que est\u00e1 clara: ha habido un cambio tremendo en la relaci\u00f3n entre la explotaci\u00f3n y la expropiaci\u00f3n en el capitalismo financiarizado. Esto se debe en gran parte a la relocalizaci\u00f3n de la fabricaci\u00f3n fuera del n\u00facleo hist\u00f3rico y a la universalizaci\u00f3n de la expropiaci\u00f3n v\u00eda deuda. Esto \u00faltimo es obvio en el caso del desposeimiento de tierras y de los programas de ajuste estructural que imponen condiciones de pr\u00e9stamo a los estados del sur global. Los gobiernos de todas las partes de Am\u00e9rica Latina, \u00c1frica y Grecia han tenido que reducir el gasto social y abrir sus mercados al capital extranjero, vampirizando a su gente para el beneficio del capital. En estos casos, la deuda es un veh\u00edculo de expropiaci\u00f3n en la (antigua) periferia y semiperiferia, incluso cuando estas regiones tambi\u00e9n se est\u00e1n convirtiendo en territorios principales de explotaci\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">Al mismo tiempo, la expropiaci\u00f3n va en aumento en el \u201cn\u00facleo\u201d hist\u00f3rico. Como el trabajo precario sustituye a la mano de obra industrial sindicalizada, el capital paga a sus trabajadores menos del costo socialmente necesario para su reproducci\u00f3n. Y sin embargo todav\u00eda necesita que estos trabajadores cumplan una doble funci\u00f3n como consumidores. \u00bfEntonces qu\u00e9 hay que hacer? La soluci\u00f3n es inflar la deuda del consumidor que permite a la gente comprar cosas baratas producidas en otros lugares. Aqu\u00ed, tambi\u00e9n, la expropiaci\u00f3n se alimenta de aquellos que tambi\u00e9n son explotados en \u201cMcJobs\u201d (trabajos basura).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">As\u00ed que esta es una nueva constelaci\u00f3n que revuelve la vieja divisi\u00f3n explotaci\u00f3n\/expropiaci\u00f3n. Sol\u00eda pasar que la mayor parte de la explotaci\u00f3n ten\u00eda lugar en el n\u00facleo hist\u00f3rico, mientras que la mayor\u00eda de las expropiaciones se ubicaban en la antigua periferia. Pero esto ya volver\u00e1 a ocurrir. Ahora los dos \u201cexp\u201d no constituyen el binomio. Ya no son alternativas mutuamente excluyentes, sino que se hallan muy cerca; a menudo las mismas personas experimentan ambas.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #008000;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">\u00bfQU\u00c9 SIGUE POL\u00cdTICAMENTE AL HECHO DE QUE EL CAPITALISMO YA NO ASIGNE LA EXPLOTACI\u00d3N A UN GRUPO SOCIAL O REGI\u00d3N Y LA EXPROPIACI\u00d3N A OTRO GRUPO O REGI\u00d3N?<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">En este sentido, me preguntaba por las implicaciones de esto para la emancipaci\u00f3n. Esta es, en mi opini\u00f3n, la pregunta clave para la izquierda en nuestro tiempo. \u00bfQu\u00e9 sigue pol\u00edticamente al hecho de que el capitalismo ya no asigne la explotaci\u00f3n a un grupo social o regi\u00f3n y la expropiaci\u00f3n a otro grupo o regi\u00f3n? Cuando ese era el caso, los ciudadanos-trabajadores \u201clibremente\u201d explotados del n\u00facleo pod\u00edan disociar f\u00e1cilmente sus objetivos y luchas de aquellos sujetos subyugados, racializados y expropiados de la periferia. Y eso debilit\u00f3 las fuerzas de la emancipaci\u00f3n, al tiempo que permit\u00eda un divide y vencer\u00e1s. En la actualidad, sin embargo, casi todo el mundo est\u00e1 siendo explotado y expropiado simult\u00e1neamente. Por lo tanto, parece que la base material para esas viejas divisiones internas de la clase trabajadora est\u00e1 desapareciendo. En teor\u00eda, esto deber\u00eda abrir perspectivas para alianzas nuevas y ampliadas. Si los que sufren de ello pueden entender que la expropiaci\u00f3n y la explotaci\u00f3n son dos elementos anal\u00edticamente distintos, pero pr\u00e1cticamente aunados en un solo sistema capitalista, podr\u00edan concluir que comparten un mismo enemigo y que deber\u00edan unir sus fuerzas. Pero este efecto no es autom\u00e1tico ni garantizado. Por ahora, al menos, los cambios asociados con el capitalismo financiarizado est\u00e1n engendrando paranoia y ansiedad, que a su vez conducen a formas exacerbadas de chovinismo, incluso en los populismos de derecha que discutimos al principio.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif; color: #008000;\">DEBEMOS ARMAR NUESTRA PROPIA CR\u00cdTICA ESTRUCTURALISTA DE IZQUIERDA AL NEOLIBERALISMO PROGRESISTA Y NUESTRA PROPIA VISI\u00d3N TRANSFORMADORA DE UNA ALTERNATIVA EMANCIPADORA<\/span><\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">De hecho, ahora hemos cerrado el c\u00edrculo de la conversaci\u00f3n al haber logrado, espero, una comprensi\u00f3n m\u00e1s profunda del asunto. Pero querr\u00eda enfatizar de nuevo lo que dije antes. Aunque las solidaridades expandidas no se generar\u00e1n autom\u00e1ticamente por el mero hecho del cambio estructural, a\u00fan podr\u00edan crearse pol\u00edticamente, a trav\u00e9s de intervenciones pol\u00edticas de izquierda. La izquierda, como dije, debe rechazar taxativamente los terror\u00edficos juegos t\u00e1cticos del liberalismo con la palabra \u201cpopulismo\u201d. Sin miedo a esta palabra y dispuestos a conquistar a aquellos atra\u00eddos por sus variantes derechistas, debemos armar nuestra propia cr\u00edtica estructuralista de izquierda al neoliberalismo progresista y nuestra propia visi\u00f3n transformadora de una alternativa emancipadora. Rompiendo definitivamente tanto con la econom\u00eda neoliberal como con las diversas pol\u00edticas de reconocimiento que \u00faltimamente la han apoyado, debemos desechar no s\u00f3lo el etnonacionalismo excluyente, sino tambi\u00e9n el individualismo liberal-meritocr\u00e1tico. S\u00f3lo aunando una s\u00f3lida pol\u00edtica de distribuci\u00f3n igualitaria con una pol\u00edtica de reconocimiento sensible a las clases y sustantivamente inclusiva podemos construir un bloque contrahegem\u00f3nico que nos lleve de la crisis actual hacia un mundo mejor.<\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-27175\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/Populismo-Punitivo-3-OK.jpg\" alt=\"\" width=\"330\" height=\"188\" data-id=\"27175\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u2666<span style=\"color: #339966;\">\u2666<\/span>\u2666<span style=\"color: #339966;\">\u2666<\/span>\u2666<\/span><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/populismo-y-fascismo-4.jpg\" rel=\"lightbox[2257455]\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-15410 size-full\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/populismo-y-fascismo-4.jpg\" alt=\"DEL FASCISMO AL POPULISMO EN LA HISTORIA\" width=\"416\" height=\"434\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/populismo-y-fascismo-4.jpg 416w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/populismo-y-fascismo-4-288x300.jpg 288w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/populismo-y-fascismo-4-144x150.jpg 144w\" sizes=\"auto, (max-width: 416px) 100vw, 416px\" \/><\/a><\/p>\n<h1 style=\"text-align: center;\"><a id=\"ref1\"><\/a><a href=\"#ref1a\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u2666<span style=\"color: #339966;\">\u2666<\/span>\u2666<span style=\"color: #339966;\">\u2666<\/span>\u2666<\/span><\/a><\/h1>\n<h2 class=\"title\" style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #008000; font-size: 24pt;\">DEL FASCISMO AL POPULISMO EN LA HISTORIA<\/span><\/h2>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Por Federico Finchelstein\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"https:\/\/www.penguinlibros.com\/ar\/economia-politica-y-actualidad\/163194-libro-del-fascismo-al-populismo-en-la-historia-9789877370331#capitulo\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Megustaleer<\/span><\/a><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-2236969\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/Populacho-Goya-PPAL-300x199.jpg\" alt=\"\" width=\"480\" height=\"319\" data-id=\"2236969\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/Populacho-Goya-PPAL-300x199.jpg 300w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/Populacho-Goya-PPAL-610x405.jpg 610w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/Populacho-Goya-PPAL-678x452.jpg 678w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/Populacho-Goya-PPAL.jpg 680w\" sizes=\"auto, (max-width: 480px) 100vw, 480px\" \/><\/p>\n<h1 style=\"text-align: center;\">(Fragmento)<\/h1>\n<div id=\"farag_content\" class=\"content selectionShareable\">\n<h1 style=\"text-align: center;\" title=\"Pr\u00f3logo\"><span style=\"color: #008000; font-size: 18pt;\">PR\u00d3LOGO<\/span><\/h1>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><em><span style=\"font-size: 14pt;\">Es sabido que la identidad personal reside en la memoria y que la anulaci\u00f3n de esa facultad comporta la idiotez.<\/span><\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><em><span style=\"font-size: 14pt;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">JORGE LUIS BORGES<\/span>,\u00a0<\/span><\/em><span style=\"font-size: 12pt;\"><em><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">Historia de la eternidad (1936)<\/span><\/em><\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">Unos meses antes de que Donald Trump llegara a ser presidente de Estados Unidos, me encontr\u00e9 en Dresde rodeado por una mezcla de manifestantes alemanes neonazis y populistas xen\u00f3fobos. Hab\u00eda viajado a la ciudad con mi familia para dirigir un seminario sobre fascismo y populismo en la universidad local. Como por obra del destino, llegamos un lunes, d\u00eda en que los Patriotas Europeos contra la Islamizaci\u00f3n de Occidente (Pegida) realizan su manifestaci\u00f3n semanal. Est\u00e1bamos rodeados de banderas racistas y rostros furiosos. Literalmente, uno de los ejemplos m\u00e1s extremos de populismo actual se interpon\u00eda entre el hotel y nosotros. En ese momento, mi hija mayor, que entonces ten\u00eda ocho a\u00f1os, pregunt\u00f3: \u00ab\u00bf\u00c9sos son los nazis que mataron a Anna Frank?\u00bb. El a\u00f1o anterior hab\u00edamos visitado el Museo de Anna Frank en \u00c1msterdam, y la historia la hab\u00eda afectado bastante. No, le contest\u00e9, no son los que la asesinaron, pero estos neonazis est\u00e1n contentos de que la mataran. La identificaci\u00f3n de los neofascistas y populistas de extrema derecha con ciertos movimientos del pasado ha reformulado el legado dictatorial del fascismo en distintas \u00e9pocas democr\u00e1ticas y es central para la comprensi\u00f3n de las conexiones entre el pasado y el presente. Con serenidad, y en espa\u00f1ol, les asegur\u00e9 a mis hijas Gabriela y Luc\u00eda que no nos pasar\u00eda nada, porque en una democracia lo que puede hacer un adepto violento tiene l\u00edmites. Yo confiaba en que esos xen\u00f3fobos no se atrever\u00edan a pasar de la demonizaci\u00f3n ret\u00f3rica populista a la agresi\u00f3n f\u00edsica del fascismo. Pero, como lo demuestra la historia del populismo, aun as\u00ed socavar\u00edan la tolerancia y, eventualmente, la fuerza de la democracia. Mis hijas hab\u00edan nacido en Nueva York, y tambi\u00e9n all\u00ed las cosas no pasar\u00edan a mayores. Pero \u00bfestaba en lo cierto? A su edad yo hab\u00eda vivido en la Argentina bajo una dictadura militar, y recuerdo que entonces habr\u00eda sido muy peligroso hacerles a mis padres ese tipo de preguntas en p\u00fablico. Y en medio de una manifestaci\u00f3n de militares profascistas, mi familia y yo sin duda no habr\u00edamos podido caminar y hablar libremente. De ni\u00f1o yo me hab\u00eda interesado por el Holocausto y la persecuci\u00f3n de Hitler contra los jud\u00edos, pero la conexi\u00f3n entre la gente que estaba en el poder y el fascismo no era un t\u00f3pico del que un chico de una familia jud\u00eda de clase media pudiera hablar abiertamente en la Argentina. Hab\u00eda \u00abdesaparecido\u00bb demasiada gente. Pero, como muchos otros ciudadanos, hago esas preguntas ahora, cuando los populistas ocupan el escenario global.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">El primer r\u00e9gimen populista moderno naci\u00f3 en la Argentina, no en Estados Unidos, pero \u00faltimamente es la primera potencia del mundo la que enarbola su poder\u00edo populista ante el resto del planeta. Es algo que muchos norteamericanos, la mayor\u00eda de los acad\u00e9micos de las ciencias sociales incluidos, hab\u00edan cre\u00eddo hasta entonces imposible. Yo viv\u00eda en Estados Unidos desde 2001, y hab\u00eda o\u00eddo decir a menudo que ni el populismo ni el fascismo pondr\u00edan jam\u00e1s un pie al norte del R\u00edo Grande. Sin embargo, en especial ahora que el populismo se ha apoderado de Estados Unidos, la historia global del fascismo y el populismo brinda lecciones clave que deber\u00edamos tener presente mientras entramos en una nueva era de populismo en Am\u00e9rica del Norte y otros lugares del mundo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">Si remitimos el populismo a su historia global, puede que entendamos mejor lo aparentemente inesperado. Este libro estudia las conexiones hist\u00f3ricas entre el fascismo y los que est\u00e1n en el poder en el contexto de las democracias populistas.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">Como otros historiadores que dedicaron sus vidas acad\u00e9micas a estudiar el fascismo y el populismo, siempre he pensado que estudiar el pasado podr\u00eda echar luz sobre el presente, y en las \u00faltimas dos d\u00e9cadas he trabajado mirando hacia atr\u00e1s para comprender las relaciones problem\u00e1ticas entre fascismo, populismo, violencia y pol\u00edtica. Ahora es claro que la cuesti\u00f3n del fascismo y el poder forma parte del presente.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">Nuestro nuevo siglo se caracteriza por la crisis, la xenofobia y el populismo. Pero estos rasgos no son nuevos, ni son simples reencarnaciones que tienen lugar en nuestro presente. Comprender el evidente renacimiento del populismo es, en realidad, entender la historia de su adopci\u00f3n y sus reformulaciones a lo largo del tiempo. Esa historia empieza con el fascismo y contin\u00faa con el populismo en el poder. Si este siglo no ha dejado atr\u00e1s la historia de violencia, fascismo y genocidio que tan central fue en el siglo XX, las dictaduras, en especial las dictaduras fascistas, sin embargo, han perdido cada vez m\u00e1s legitimidad como formas de gobierno. Descartadas las desorbitadas met\u00e1foras de M\u00fanich y Weimar, el fascismo a cuyo retorno estamos asistiendo no es el que alguna vez existi\u00f3. El pasado nunca es el presente. Pero las expresiones actuales de neofascismo y populismo tienen historias importantes detr\u00e1s, y el pasaje del fascismo al populismo a lo largo del tiempo ha moldeado nuestro presente. Este libro no s\u00f3lo sostiene que los contextos p\u00fablicos y pol\u00edticos de los usos del fascismo y el populismo son decisivos para entenderlos sino tambi\u00e9n que estudiando c\u00f3mo se concibieron e interpretaron sus historias refrescaremos nuestros conocimientos y mejoraremos nuestra comprensi\u00f3n de las amenazas pol\u00edticas que hoy pesan sobre la democracia y la igualdad. Contextos y conceptos son cruciales.<\/span><\/p>\n<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-1322860\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/Populismo-3.jpg\" alt=\"\" width=\"440\" height=\"293\" data-id=\"1322860\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div id=\"farag_content\" class=\"content selectionShareable\">\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">Este libro contradice la idea de que las experiencias fascistas y populistas del pasado y el presente pueden reducirse a condiciones nacionales o regionales particulares. Debate con las perspectivas norteamericanas y euroc\u00e9ntricas dominantes. Especialmente a la luz del punto de inflexi\u00f3n hist\u00f3rico de la victoria populista de Trump, el cuento del excepcionalismo democr\u00e1tico norteamericano por fin ha terminado. Esta nueva era de populismo prueba a las claras que Estados Unidos es como el resto del mundo. Lo mismo se puede decir de la cultura democr\u00e1tica francesa o alemana. Ya no hay excusas para que el narcisismo geopol\u00edtico obstaculice la interpretaci\u00f3n hist\u00f3rica, especialmente a la hora de analizar ideolog\u00edas que cruzan fronteras y oc\u00e9anos y hasta se influencian unas a otras.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">Postulo una mirada hist\u00f3rica sobre el populismo y el fascismo, pero tambi\u00e9n propongo una perspectiva desde el sur. En otras palabras, me pregunto qu\u00e9 sucede con el centro cuando lo pensamos desde los m\u00e1rgenes. Ni el populismo ni el fascismo son exclusivamente europeos, norteamericanos o latinoamericanos. El populismo es tan norteamericano como argentino. Por eso mismo el fascismo tambi\u00e9n se dio tanto en Alemania como en India. Hay demasiados investigadores de Estados Unidos y Europa que explican el pasado y presente del fascismo y el populismo subrayando las dimensiones norteamericana o europea de lo que en realidad es un fen\u00f3meno global y transnacional. Descentrar la historia del fascismo y el populismo no significa adoptar una explicaci\u00f3n alternativa \u00fanica de sus or\u00edgenes. Todos los antecedentes son importantes.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">\u00bfQu\u00e9 es el fascismo y qu\u00e9 es el populismo? Los primeros que se hicieron esas preguntas fueron algunos fascistas, antifascistas, populistas y antipopulistas que buscaban convalidar, criticar o distanciarse de lo que se percib\u00eda como rasgos comunes asociados con esos t\u00e9rminos. Desde entonces las han repetido sus partidarios y algunos de sus cr\u00edticos m\u00e1s ac\u00e9rrimos. Tanto entonces como ahora, actores e int\u00e9rpretes han coincidido en que ambos t\u00e9rminos se contraponen al liberalismo, ambos implican una condena moral del orden de cosas de la democracia liberal y ambos representan una reacci\u00f3n masiva que l\u00edderes fuertes promueven en nombre del pueblo contra \u00e9lites y pol\u00edticos tradicionales. Pero, m\u00e1s all\u00e1 de esas afinidades, y dejando de lado los tipos ideales y los l\u00edmites de las interpretaciones gen\u00e9ricas, \u00bfc\u00f3mo se han conectado hist\u00f3rica y te\u00f3ricamente el fascismo y el populismo, y c\u00f3mo deber\u00edamos abordar sus significativas diferencias? Este libro brinda respuestas hist\u00f3ricas a esas preguntas. Aunque el fascismo y el populismo ocupen el centro de las discusiones pol\u00edticas y aparezcan a menudo mezclados, en realidad representan trayectorias pol\u00edticas e hist\u00f3ricas diferentes. Al mismo tiempo, fascismo y populismo est\u00e1n geneal\u00f3gicamente conectados. Forman parte de la misma historia.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">El populismo moderno naci\u00f3 del fascismo. As\u00ed como la pol\u00edtica de masas fascista llev\u00f3 las luchas populares m\u00e1s all\u00e1 de ciertas formas de populismo agrarias democr\u00e1ticas premodernas como la Narodnik rusa o el People\u2019s Party (Partido del Pueblo) americano, y se distingui\u00f3 tambi\u00e9n radicalmente de formaciones protopopulistas como el yrigoyenismo argentino o el battlismo uruguayo, los primeros reg\u00edmenes populistas latinoamericanos de posguerra se apartaron del fascismo al mismo tiempo que conservaban rasgos antidemocr\u00e1ticos decisivos, no tan predominantes en los movimientos prepopulistas y protopopulistas previos a la Segunda Guerra Mundial.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">Con la derrota del fascismo naci\u00f3 una nueva modernidad populista. Tras la guerra, el populismo reformul\u00f3 el legado del \u00abantiiluminismo\u00bb durante la Guerra Fr\u00eda y por primera vez en la historia se complet\u00f3, es decir, accedi\u00f3 al poder. Hacia 1945, el populismo hab\u00eda llegado a representar una continuaci\u00f3n del fascismo, pero tambi\u00e9n una renuncia a ciertos aspectos dictatoriales determinantes. El fascismo postulaba un orden totalitario que produjo formas radicales de violencia pol\u00edtica y genocidio. En cambio, y como resultado de la derrota del fascismo, el populismo intentaba reformar y modular el legado fascista en clave democr\u00e1tica. Tras la guerra, el populismo era un resultado del efecto civilizacional del fascismo. El ascenso y ca\u00edda de los fascismos afect\u00f3 no s\u00f3lo a quienes hab\u00edan sido fascistas, como el general Juan Per\u00f3n en la Argentina, sino tambi\u00e9n a muchos compa\u00f1eros de ruta autoritarios como Get\u00falio Vargas en Brasil, o muchos miembros de la derecha populista norteamericana que en un primer momento no hab\u00edan experimentado o coincidido plenamente con el fascismo. Para acceder al poder, el populismo de posguerra renunci\u00f3 a sus fundamentos prodictatoriales de entreguerras pero no dej\u00f3 el fascismo del todo atr\u00e1s. Ocup\u00f3 su lugar mientras se convert\u00eda en una nueva \u00abtercera v\u00eda\u00bb entre el liberalismo y el comunismo. Sin embargo, a diferencia de los partidarios del fascismo, sus simpatizantes quer\u00edan que el populismo fuera una opci\u00f3n democr\u00e1tica. Esta intenci\u00f3n populista de crear una tradici\u00f3n pol\u00edtica nueva que pudiera gobernar la naci\u00f3n pero se diferenciara del fascismo, sumada al \u00e9xito que finalmente la coron\u00f3, explican la compleja naturaleza hist\u00f3rica del populismo de posguerra como un conjunto variado de experimentos autoritarios con la democracia. Sin duda el populismo moderno incorpor\u00f3 elementos de otras tradiciones, pero los or\u00edgenes y efectos fascistas del populismo tras la derrota de Hitler y Mussolini moldearon su tensi\u00f3n posfascista constitutiva entre la democracia y la dictadura.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">En t\u00e9rminos hist\u00f3ricos, el populismo puede ser una fuerza reaccionaria que empuja a la sociedad a una modalidad m\u00e1s autoritaria, pero en sus variantes progresistas tambi\u00e9n puede iniciar o promover un proceso de democratizaci\u00f3n en una situaci\u00f3n de desigualdad, socavando al mismo tiempo los derechos o la legitimidad de las minor\u00edas pol\u00edticas ubicadas a su derecha o a su izquierda. Con respecto a la izquierda, y en particular a la pretensi\u00f3n de la izquierda populista a representar a la izquierda toda, no conviene mezclar la participaci\u00f3n c\u00edvica masiva y los reclamos populares por la igualdad social y pol\u00edtica con una situaci\u00f3n de populismo. Ahist\u00f3ricos, los expertos suelen confundir democracia social, pol\u00edtica progresista y populismo. Uno de los objetivos de este libro es ubicar claramente al populismo en la historia y subrayar tambi\u00e9n la necesidad de distinguirlo de otras formas emancipatorias y democr\u00e1ticas que con demasiada frecuencia son rechazadas por populistas. Si el populismo usa la xenofobia para que la sociedad se vuelva retr\u00f3grada, como suele suceder en sus versiones de derecha, el populismo de izquierda hace posible que la sociedad se preocupe por las condiciones de desigualdad social y econ\u00f3mica. \u00daltimamente, esto ha llevado a poner en tela de juicio el dogmatismo de las medidas de austeridad neoliberales y la supuesta neutralidad de las soluciones de orientaci\u00f3n mercado-tecnocr\u00e1tica.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">En todos los casos, el populismo habla en nombre de un solo pueblo, y tambi\u00e9n lo hace en nombre de la democracia. Pero una democracia definida en t\u00e9rminos restringidos: como la expresi\u00f3n de los deseos de los l\u00edderes populistas. No se puede definir al populismo simplemente por su pretensi\u00f3n de representar en exclusividad al pueblo entero contra las \u00e9lites. No se trata s\u00f3lo de que los populistas quieren actuar en nombre de todo el pueblo; tambi\u00e9n creen que su l\u00edder es el pueblo, y que deber\u00eda reemplazar a los ciudadanos en la toma de todas las decisiones. Los historiales globales del populismo muestran que su comienzo constitutivo suele coincidir con el momento en que el l\u00edder se convierte en el pueblo. Pero aunque el l\u00edder en teor\u00eda personifica al pueblo, en la pr\u00e1ctica s\u00f3lo representa a sus seguidores (y votantes), a quienes los populistas conciben como la expresi\u00f3n de todo un pueblo. El l\u00edder reemplaza al pueblo y pasa a ser su voz. En otras palabras, la voz del pueblo s\u00f3lo puede expresarse por boca del l\u00edder. Es en la persona del l\u00edder donde la naci\u00f3n y el pueblo pueden finalmente reconocerse a s\u00ed mismos y tener una participaci\u00f3n pol\u00edtica. En realidad, sin un concepto de l\u00edder carism\u00e1tico y mesi\u00e1nico, el populismo es una forma hist\u00f3rica incompleta. Es dif\u00edcil entender el populismo prescindiendo de su idea autoritaria de liderazgo y su prop\u00f3sito de acceder al poder por v\u00edas electorales. Estas afirmaciones absolutas sobre pueblo y liderazgo sintetizan no s\u00f3lo la idea populista de c\u00f3mo los populistas en modo oposici\u00f3n o en modo campa\u00f1a deber\u00edan cuestionar seriamente el estado de una democracia, sino tambi\u00e9n c\u00f3mo habr\u00e1 que gobernar la democracia una vez que los populistas accedan al poder. En \u00faltima instancia, y en la pr\u00e1ctica, el populismo sustituye la representaci\u00f3n con la transferencia de autoridad hacia el l\u00edder. De izquierda a derecha, esto es lo que constituye la ideolog\u00eda del populismo: la necesidad de una forma de democracia m\u00e1s directa y autoritaria. En otras palabras, cuando un populista se gana la voluntad de una mayor\u00eda electoral circunstancial, esa voluntad se funde con los deseos del l\u00edder, que act\u00faa en nombre del pueblo \u00abreal\u00bb.<\/span><\/p>\n<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-1322853\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/Populismo-1.jpeg\" alt=\"\" width=\"440\" height=\"232\" data-id=\"1322853\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/Populismo-1.jpeg 381w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/Populismo-1-300x158.jpeg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 440px) 100vw, 440px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div id=\"farag_content\" class=\"content selectionShareable\">\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">Como explica Andrew Arato, un destacado investigador en teor\u00eda social y pol\u00edtica, en el populismo la parte pasa a ser el todo. Es decir: se inventa un pueblo unido de ficci\u00f3n para que encarne en, y lo conduzcan, l\u00edderes autoritarios. \u00abEl pueblo\u00bb, en realidad, es un concepto que da cuenta de los muchos pueblos distintos que viven en una naci\u00f3n. Su traducci\u00f3n a un pueblo \u00fanico y unido encarnado en un l\u00edder es una recurrencia hist\u00f3rica decisiva del populismo. Este proceso hist\u00f3rico por el cual el pueblo, creado a partir de un sector de los ciudadanos, se vuelve primero Uno, luego es reapropiado por un movimiento y por fin encarna en el liderazgo autoritario de un sujeto construido (el pueblo unido e indiferenciado) que no existe en la realidad, tiene efectos antidemocr\u00e1ticos claros. Pero para los populistas es el enemigo el que est\u00e1 contra la democracia, no ellos. Del populismo de izquierda argentino a los populistas de las extremas derechas francesa y alemana, los populistas sostienen que defienden al pueblo de la tiran\u00eda y la dictadura. Para los populistas, la dictadura no es tanto una forma de gobierno superada como una met\u00e1fora para describir al enemigo en el presente. Eso les permite igualar democracia y populismo y al mismo tiempo asociar a su contrario (la tiran\u00eda o la dictadura) con su rival pol\u00edtico, ya sea el antiperonismo en la Argentina, el imperialismo en Venezuela o la Uni\u00f3n Europea en Francia y Alemania. Sin duda todos estos actores tienen o han tenido dimensiones autoritarias, pero no forman parte de la caricaturizaci\u00f3n populista del enemigo pol\u00edtico. Los populistas no se preocupan demasiado por las sutilezas de la observaci\u00f3n emp\u00edrica; m\u00e1s bien se dedican a retrabajar la realidad, incluso a reinventarla, en funci\u00f3n de sus variados imperativos ideol\u00f3gicos. Viviendo en el interior de la burbuja populista, los l\u00edderes, reg\u00edmenes y seguidores pueden presentar todo aquello que les desagrade como una mentira de los medios y una conspiraci\u00f3n interna o externa contra el pueblo, el l\u00edder y la naci\u00f3n. En este punto, el populismo se liga directamente con la cl\u00e1sica negativa fascista a determinar la verdad emp\u00edricamente.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">Una diferencia entre populismo y liberalismo, as\u00ed como entre populismo y socialismo, es que el liberalismo y el socialismo deben enfrentar sus fracasos emp\u00edricamente, cosa que suelen hacer, aunque no siempre. Los populistas piensan de otro modo. Cualquiera que se les oponga es convertido en una entidad tir\u00e1nica. En ese contexto, democracia y dictadura son s\u00f3lo denominaciones para el yo y el otro. Se vuelven im\u00e1genes de la visi\u00f3n populista y dejan de ser categor\u00edas de an\u00e1lisis pol\u00edtico. Esta transformaci\u00f3n de conceptos en im\u00e1genes es una dimensi\u00f3n clave de la versi\u00f3n populista de un rasgo fascista similar, largo tiempo atr\u00e1s observada por Walter Benjamin: concretamente, la estetizaci\u00f3n de la pol\u00edtica. Ese \u00e9nfasis en la pol\u00edtica como espect\u00e1culo acompa\u00f1a al populismo siempre que pasa de movimiento de oposici\u00f3n a r\u00e9gimen.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">Aunque entre los populismos de izquierda y de derecha hay diferencias m\u00faltiples e importantes, incluso esenciales, el populismo cambia por completo cuando abandona la oposici\u00f3n para asumir el papel muy distinto de r\u00e9gimen. Inversamente, el populismo aparece como un movimiento de protesta y revela con claridad los l\u00edmites que las \u00e9lites gubernamentales tienen para representar a segmentos importantes de la sociedad, pero tambi\u00e9n reivindica la representaci\u00f3n de la sociedad como un todo. En tanto r\u00e9gimen, el populismo no tiene l\u00edmites a la hora de reivindicar la soberan\u00eda popular, identificando los votos de las mayor\u00edas electorales que apoyan al r\u00e9gimen con los deseos estructurales y trascendentales del pueblo y la naci\u00f3n. Como oposici\u00f3n, el populismo suele contribuir a la comprensi\u00f3n de las frustraciones pero tambi\u00e9n a desnudar los persistentes prejuicios de grandes sectores de la poblaci\u00f3n. Como r\u00e9gimen, el populismo se arroga la representaci\u00f3n absoluta de un pueblo entero, cosa que a menudo traduce delegando todo el poder en el l\u00edder. En este contexto, el l\u00edder dice saber lo que el pueblo realmente quiere mejor que el pueblo mismo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">A diferencia de los fascistas, los populistas juegan el juego democr\u00e1tico casi siempre y terminan por ceder el poder cuando pierden una elecci\u00f3n. Eso se debe a que el populismo, aunque parecido al fascismo en el hecho de que se funde con la naci\u00f3n y el pueblo, conecta esas pretensiones totalizadoras de representaci\u00f3n nacional popular con decisiones electorales. En otras palabras, el populismo trasmite una concepci\u00f3n plebiscitaria de la pol\u00edtica y rechaza la forma fascista de la dictadura.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">El populismo es una forma autoritaria de democracia. Definida hist\u00f3ricamente, prospera en contextos de crisis pol\u00edtica real o imaginaria donde se presenta como la antipol\u00edtica. Afirma que desarrolla actividades pol\u00edticas manteni\u00e9ndose al margen del proceso pol\u00edtico. En este sentido, la democracia aumenta la participaci\u00f3n pol\u00edtica de las mayor\u00edas reales o imaginarias al mismo tiempo que excluye a, y limita los derechos de, las minor\u00edas pol\u00edticas, sexuales, \u00e9tnicas y religiosas. Tal como se observ\u00f3 anteriormente, el populismo concibe al pueblo como Uno, es decir como una entidad \u00fanica compuesta de l\u00edderes, seguidores y naci\u00f3n. Esta trinidad de soberan\u00eda popular tiene sus ra\u00edces en el fascismo, pero est\u00e1 confirmada por los votos. El populismo se opone al liberalismo, pero est\u00e1 a favor de la pol\u00edtica electoral. De ah\u00ed que podamos entender mejor el populismo si lo pensamos como una original reformulaci\u00f3n hist\u00f3rica del fascismo que accedi\u00f3 al poder por primera vez despu\u00e9s de 1945. La homogeneizadora visi\u00f3n del pueblo del populismo concibe a los adversarios pol\u00edticos como el antipueblo. Los adversarios se vuelven enemigos: n\u00e9mesis que consciente o inconscientemente representan a las \u00e9lites olig\u00e1rquicas y a una variedad de intrusos ileg\u00edtimos. El populismo defiende a un l\u00edder nacionalista iluminado que habla y decide por el pueblo. Minimiza la separaci\u00f3n de poderes, la independencia y legitimidad de la prensa libre y el imperio de la ley. En el populismo la democracia es cuestionada pero no destruida.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">Mientras termino este libro, un nuevo populismo ha tomado las riendas del mundo. Una vez m\u00e1s, el triunfo electoral de un l\u00edder narcisista viene acompa\u00f1ado de la ofensa y el menosprecio del valor de los dem\u00e1s. La intolerancia y la discriminaci\u00f3n han abierto el camino para una definici\u00f3n de pueblo basada simult\u00e1neamente en la inclusi\u00f3n y la exclusi\u00f3n. Como sucedi\u00f3 en el pasado, este populismo nuevo, recargado, pone en tela de juicio la democracia desde adentro, pero la historia nos ense\u00f1a que las instituciones democr\u00e1ticas y una sociedad civil fuerte pueden enfrentar con energ\u00eda al populismo en el poder. En suma, podemos aprender de las instancias hist\u00f3ricas de resistencia.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">Cuando surgi\u00f3 el populismo moderno, el escritor argentino Jorge Luis Borges afirm\u00f3 que el fascismo, expulsado de Berl\u00edn, hab\u00eda emigrado a Buenos Aires. Los reg\u00edmenes de Alemania y Argentina fomentaron la opresi\u00f3n, la servidumbre y la crueldad, pero \u00abm\u00e1s abominable es el hecho de que fomentan la idiotez\u00bb. Aunque mezclara problem\u00e1ticamente el fascismo (una dictadura) con el populismo (una forma de democracia electoral autoritaria), Borges revelaba con agudeza por qu\u00e9 y c\u00f3mo ambos respaldaban la estupidez y la falta de pensamiento hist\u00f3rico. Ignoraban las experiencias vividas y reafirmaban mitolog\u00edas groseras. Aunque su elitismo le imped\u00eda reconocer que el nuevo populismo era una opci\u00f3n inclusiva para gente que se sent\u00eda no representada, Borges advert\u00eda con claridad su \u00abtriste\u00bb y determinante monoton\u00eda. La diversidad hab\u00eda sido reemplazada por imperativos y por s\u00edmbolos. En su temprano an\u00e1lisis del populismo en la historia, Borges enfatizaba el modo en que sus l\u00edderes transformaban la pol\u00edtica en mentira. La realidad se convert\u00eda en melodrama. Lo distorsionaban todo con ficciones \u00abque no pod\u00edan ser cre\u00eddas y eran cre\u00eddas\u00bb. Como Borges, debemos recordar que hay que enfrentar el fascismo y el populismo con verdades emp\u00edricas o, como lo dice \u00e9l, que hay que distinguir entre \u00ableyenda y realidad\u00bb. En tiempos como \u00e9stos, el pasado nos recuerda que el fascismo y el populismo tambi\u00e9n est\u00e1n sujetos a las fuerzas de la historia.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">Nueva York, 2 de mayo de 2017<\/span><\/p>\n<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/populismo-y-fascismo-5-benito_mussolini.jpg\" rel=\"lightbox[2257455]\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-medium wp-image-15411\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/populismo-y-fascismo-5-benito_mussolini.jpg\" alt=\"\" width=\"1\" height=\"1\" \/><\/a><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/populismo-y-fascismo-5-benito_mussolini.jpg\" rel=\"lightbox[2257455]\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-15413 size-mh-magazine-content\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/populismo-y-fascismo-5-benito_mussolini-678x381.jpg\" alt=\"\" width=\"678\" height=\"381\" \/><\/a><\/p>\n<div id=\"farag_content\" class=\"content selectionShareable\">\n<h2 style=\"text-align: center;\" title=\"Introducci\u00f3n. Pensando el fascismo y el populismo en funci\u00f3n del pasado\">DEL FASCISMO AL POPULISMO EN LA HISTORIA<\/h2>\n<h1 style=\"text-align: center;\" title=\"Introducci\u00f3n. Pensando el fascismo y el populismo en funci\u00f3n del pasado\"><span style=\"font-size: 18pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif; color: #008000;\">INTRODUCCI\u00d3N<\/span><\/h1>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">Pensando el fascismo y el populismo en funci\u00f3n del pasado<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">Indagaci\u00f3n hist\u00f3rica de c\u00f3mo y por qu\u00e9 el fascismo se transform\u00f3 en el populismo en la historia, este libro describe las genealog\u00edas dictatoriales del populismo moderno. Subraya tambi\u00e9n las diferencias significativas entre el populismo como forma de democracia y el fascismo como forma de dictadura. Vuelve a pensar las experiencias conceptuales e hist\u00f3ricas del fascismo y el populismo, evaluando sus afinidades ideol\u00f3gicas electivas y sus diferencias pol\u00edticas sustanciales en el plano hist\u00f3rico y te\u00f3rico. Un abordaje hist\u00f3rico no implica subordinar las experiencias vividas a modelos o tipos ideales, sino m\u00e1s bien subrayar c\u00f3mo los actores se vieron a s\u00ed mismos en contextos a la vez nacionales y transnacionales. Implica subrayar contingencias diversas y fuentes m\u00faltiples. La historia combina evidencia con interpretaci\u00f3n. Los tipos ideales ignoran la cronolog\u00eda y la centralidad de los procesos hist\u00f3ricos. El conocimiento hist\u00f3rico requiere dar cuenta de c\u00f3mo el pasado se experimenta y explica a trav\u00e9s de relatos de continuidades y cambios a lo largo del tiempo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">Contra la idea de que el populismo es un fen\u00f3meno exclusivamente europeo o norteamericano, propongo una lectura global de sus trayectorias hist\u00f3ricas. Al debatir con definiciones te\u00f3ricas gen\u00e9ricas que reducen el populismo a una sola frase, insisto en la necesidad de restituir el populismo a la historia. Las formas de populismo de izquierda y de derecha que se entrecruzan en el mundo son diversas y hasta opuestas, y coincido con historiadores como Eric Hobsbawm en que las formas de populismo de izquierda y las de derecha no pueden confundirse por la simple raz\u00f3n de que a menudo son antit\u00e9ticas. Mientras los populistas de izquierda presentan a quienes se oponen a sus opiniones pol\u00edticas como enemigos del pueblo, los de derecha conectan esa intolerancia populista hacia las opiniones pol\u00edticas distintas con una concepci\u00f3n del pueblo basada en la etnicidad y el pa\u00eds de origen. En pocas palabras, los populistas de derecha son xen\u00f3fobos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">Al enfatizar el estilo populista antes que sus contenidos, la mayor\u00eda de los historiadores han rechazado las dimensiones m\u00e1s gen\u00e9ricas y transhist\u00f3ricas de las numerosas teor\u00edas del populismo que minimizan las diferencias hist\u00f3ricas e ideol\u00f3gicas. Cuestionando las definiciones que hacen del populismo algo exclusivamente de izquierda o de derecha, pongo el acento en el rango de posibilidades hist\u00f3ricas que presenta el populismo, de Hugo Ch\u00e1vez a Donald Trump, conservando distinciones sociales y pol\u00edticas esenciales entre la izquierda y la derecha pero sin perder sus propiedades antiliberales decisivas en sus diversas manifestaciones hist\u00f3ricas. Y contra la idea estereotipada de que el populismo es una experiencia pol\u00edtica nueva, sin una historia profunda \u2014concretamente, una formaci\u00f3n nueva nacida con el cambio de siglo y la ca\u00edda del comunismo\u2014, propongo un an\u00e1lisis hist\u00f3rico seg\u00fan el cual el populismo arraiga por igual en los otros tres momentos globales del siglo pasado: las dos guerras mundiales y la Guerra Fr\u00eda.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">De la derecha europea a los Estados Unidos, el populismo, la xenofobia, el racismo, los l\u00edderes narcisistas, el nacionalismo y la antipol\u00edtica ocupan el centro de la pol\u00edtica. \u00bfDebemos prepararnos para una tormenta ideol\u00f3gica similar a la que desencaden\u00f3 el fascismo cuando apareci\u00f3, hace poco menos de cien a\u00f1os? Eso piensan algunos actores y analistas de pol\u00edtica mundial, y el surgimiento reciente de pol\u00edticas populistas racistas en Estados Unidos, Austria, Francia, Alemania y tantos otros lugares del planeta parece confirmarlo. Pero pocos coinciden en una misma definici\u00f3n de fascismo y populismo, y los estudiosos del fascismo y del populismo suelen mostrarse reticentes a debatir en p\u00fablico los usos de esos t\u00e9rminos. Al retirarse del debate p\u00fablico han permitido que los usos del fascismo y el populismo carezcan b\u00e1sicamente de una interpretaci\u00f3n hist\u00f3rica. En un momento en que el fascismo y el populismo parecen estar en todas partes, muchos actores e int\u00e9rpretes actuales desconocen sus verdaderas historias.<\/span><\/p>\n<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-1322875\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/Populismo-6.jpg\" alt=\"\" width=\"678\" height=\"381\" data-id=\"1322875\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/Populismo-6.jpg 678w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/Populismo-6-300x169.jpg 300w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/Populismo-6-610x343.jpg 610w\" sizes=\"auto, (max-width: 678px) 100vw, 678px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div id=\"farag_content\" class=\"content selectionShareable\">\n<h3 id=\"sigil_toc_id_1\" style=\"text-align: justify;\" title=\"Los usos del fascismo y el populismo\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">LOS USOS DEL FASCISMO Y EL POPULISMO<\/span><\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">El fascismo, como el populismo, suele servir para designar el mal absoluto, el desgobierno, los liderazgos autoritarios y el racismo. Pero esa funci\u00f3n despoja a los t\u00e9rminos de sus sentidos hist\u00f3ricos. La creencia problem\u00e1tica de que la historia no hace sino repetirse a s\u00ed misma ha viajado del norte global al sur global, de Mosc\u00fa a Washington y de Ankara a Caracas. En 2014, tras la anexi\u00f3n rusa de Crimea y la crisis ucraniana, las autoridades rusas dec\u00edan que el gobierno de Ucrania era el resultado de un golpe fascista. Hillary Clinton, por entonces secretaria de estado, comparaba el accionar del presidente ruso Vladimir Putin en relaci\u00f3n con Ucrania con \u00ablo que Hitler hizo en los a\u00f1os 30\u00bb. Ese mismo a\u00f1o, lejos del Mar Negro, el presidente de Venezuela Nicol\u00e1s Maduro recurri\u00f3 a la amenaza del fascismo para justificar el encarcelamiento de un l\u00edder de la oposici\u00f3n. El mismo tipo de afirmaciones problem\u00e1ticas hac\u00edan y hacen quienes se oponen a los experimentos latinoamericanos con el populismo. Ep\u00edtetos similares suelen circular a prop\u00f3sito de Oriente Medio y \u00c1frica. En 2017, el presidente turco Recep Tayyip Erdogan describ\u00eda a Europa como \u00abfascista y cruel\u00bb. Caracterizaciones casi id\u00e9nticas, seg\u00fan las cuales tanto el gobierno como la oposici\u00f3n son fascistas, recorren el sur y el norte global, de la Argentina a Estados Unidos, donde Donald Trump debi\u00f3 enfrentar ese tipo de acusaciones durante su exitosa campa\u00f1a presidencial de 2015-2016; \u00e9l mismo, ya como presidente electo, acus\u00f3 a las agencias de inteligencia de haber incurrido en pr\u00e1cticas nazis en su contra. Sintom\u00e1ticamente, Trump se preguntaba: \u00ab\u00bfAcaso vivimos en la Alemania nazi?\u00bb.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">Como el t\u00e9rmino fascismo, el t\u00e9rmino populismo tambi\u00e9n es objeto de una mala interpretaci\u00f3n cuando se lo define como una condensaci\u00f3n de extremos de derecha e izquierda. Se lo ha exagerado o mezclado con cualquier cosa que se oponga a la democracia liberal. Por ejemplo, pol\u00edticos como el presidente mexicano Enrique Pe\u00f1a Nieto o el ex primer ministro brit\u00e1nico Tony Blair (en particular tras el Brexit de 2016) denunciaban que el populismo se opon\u00eda al statu quo liberal del que ellos eran representantes apasionados. En realidad, esta tendencia a pintar el populismo como una visi\u00f3n negativa de la democracia revela una identificaci\u00f3n simplista, a menudo interesada, de la democracia con el neoliberalismo. Esas posiciones reproducen las concepciones totalizantes del populismo del tipo \u00abnosotros versus ellos\u00bb. M\u00e1s a\u00fan, vac\u00edan a la democracia de cualquier potencial emancipatorio. En ese contexto, enfrentados con sus enemigos neoliberales, los sectores de la sociedad (de izquierda o derecha) que se sienten marginados por las \u00e9lites tecnocr\u00e1ticas se ven a\u00fan m\u00e1s atra\u00eddos por el populismo. Se puede pensar que populismo y neoliberalismo socavan por igual la diversidad e igualdad democr\u00e1ticas, pero ninguno de los dos es una forma de fascismo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">Ni el populismo ni el neoliberalismo permiten que la ciudadan\u00eda tome decisiones pol\u00edticas significativas. Pero ambos son parte del espectro democr\u00e1tico y, a partir de 1989 especialmente, han estado causalmente conectados entre s\u00ed y a menudo se han sucedido uno al otro. A escala global, el populismo no es una patolog\u00eda de la democracia sino una forma pol\u00edtica que prospera en democracias particularmente desiguales, es decir, en lugares donde la brecha de ingresos crece y la legitimidad de la representaci\u00f3n democr\u00e1tica decrece. El populismo puede reaccionar socavando la democracia aun sin destruirla, y si y cuando llega a acabar con ella, deja de ser populismo y se convierte en otra cosa: una dictadura.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">Hist\u00f3ricamente, el populismo ha respondido a estos contextos (de derecha o izquierda) de manera diversa, y aunque esas respuestas se encuadren en culturas pol\u00edticas y situaciones nacionales distintas, por lo general tienden al autoritarismo. Esto se debe principalmente a que el populismo, como anteriormente el fascismo, interpreta que su propia posici\u00f3n es la \u00fanica y verdadera forma de legitimidad pol\u00edtica. La \u00fanica verdad del populismo es que el l\u00edder y la naci\u00f3n forman un todo. Para el populismo, la voluntad singular de la mayor\u00eda no puede aceptar otros puntos de vista. Aqu\u00ed el populismo se parece al fascismo en el hecho de que es una reacci\u00f3n al modo en que liberalismo y socialismo explican lo pol\u00edtico. Y, como el fascismo, una vez m\u00e1s, el populismo no le reconoce un lugar pol\u00edtico leg\u00edtimo a una oposici\u00f3n a la que acusa de actuar contra los deseos del pueblo y de ser tir\u00e1nica, conspirativa y antidemocr\u00e1tica. Pero esta negativa a reconocerle legitimidad a la oposici\u00f3n no suele ir m\u00e1s all\u00e1 de la l\u00f3gica de una demonizaci\u00f3n discursiva. Se convierte a los adversarios en enemigos p\u00fablicos, pero s\u00f3lo en el plano ret\u00f3rico. Si el populismo pasa de esa enemistad ret\u00f3rica a poner en pr\u00e1ctica la identificaci\u00f3n y persecuci\u00f3n de enemigos, podr\u00edamos decir que se ha transformado en fascismo o en alg\u00fan otro tipo de represi\u00f3n dictatorial. Es algo que ya ha sucedido antes, por ejemplo, en el caso de la Triple A peronista a principios de la \u00abGuerra Sucia\u00bb argentina de los a\u00f1os 70, y sin duda podr\u00eda volver a suceder en el futuro. El populismo siempre puede convertirse en fascismo, pero es una posibilidad muy poco com\u00fan, y cuando sucede, y el populismo se vuelve totalmente antidemocr\u00e1tico, deja de ser populismo. El fascismo celebra la dictadura; el populismo nunca. El fascismo idealiza y pone en pr\u00e1ctica formas crudas de violencia pol\u00edtica que el populismo rechaza en teor\u00eda y, por lo general, tambi\u00e9n en la pr\u00e1ctica. De modo que es problem\u00e1tico hablar de populismo y fascismo como si fueran lo mismo, en la medida en que ambos son significativamente distintos. El populismo es una forma de democracia autoritaria, mientras que el fascismo es una dictadura ultraviolenta. Los t\u00e9rminos est\u00e1n conectados geneal\u00f3gicamente, pero por lo general no conceptual ni contextualmente. Historizado de modo correcto, el populismo no es el fascismo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">\u00bfPor qu\u00e9, pues, se habla de populismo y de fascismo sin hacer referencia a sus respectivas historias? \u00bfEs verdad que asistimos al retorno del fascismo, el ismo que marc\u00f3 a sangre y acero la primera mitad del siglo XX? Por lo general se toma el fascismo no como una experiencia hist\u00f3rica espec\u00edfica, con resultados traum\u00e1ticos, sino m\u00e1s bien como un insulto. As\u00ed, l\u00edderes y partidos populistas que representan concepciones autoritarias de la democracia pero no se oponen a ella son err\u00f3neamente equiparados con formaciones dictatoriales fascistas. A partir de 1945, por primera vez en su historia, el populismo pas\u00f3 por fin de ser una ideolog\u00eda y un tipo de movimiento de protesta a un r\u00e9gimen de poder. Fue un punto de inflexi\u00f3n en su trayectoria conceptual y pr\u00e1ctica cuya relevancia hist\u00f3rica no puede dejar de subrayarse. Del mismo modo, el fascismo s\u00f3lo se volvi\u00f3 realmente influyente cuando pas\u00f3 de ideolog\u00eda y movimiento a r\u00e9gimen. En este sentido, en su calidad de primer l\u00edder populista en el poder, Per\u00f3n desempe\u00f1\u00f3 un papel similar al que encarnaron los l\u00edderes fascistas Mussolini y Hitler. Al convertirse en un r\u00e9gimen, el populismo termin\u00f3 cristalizando una forma pol\u00edtica nueva, eficaz, de gobernar la naci\u00f3n. As\u00ed fue como el populismo reformul\u00f3 al fascismo, y en esa medida, como en el c\u00e9lebre caso del pe\u00adronismo argentino, se convirti\u00f3 en un ismo totalmente dife\u00adrenciado: uno que ech\u00f3 y echa sus ra\u00edces en la democracia electoral, al tiempo que despliega una tendencia a rechazar la diversidad democr\u00e1tica.<\/span><\/p>\n<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<figure id=\"attachment_2244142\" aria-describedby=\"caption-attachment-2244142\" style=\"width: 360px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2022\/04\/26\/el-problema-neonazi-en-ucrania\/\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-2244142\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2022\/04\/Mcain-Senador-y-candidato-a-Presidente-USA-con-lideres-Neonazis-ucranianos-PPAL-300x199.jpg\" alt=\"\" width=\"360\" height=\"239\" data-id=\"2244142\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2022\/04\/Mcain-Senador-y-candidato-a-Presidente-USA-con-lideres-Neonazis-ucranianos-PPAL-300x199.jpg 300w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2022\/04\/Mcain-Senador-y-candidato-a-Presidente-USA-con-lideres-Neonazis-ucranianos-PPAL-610x405.jpg 610w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2022\/04\/Mcain-Senador-y-candidato-a-Presidente-USA-con-lideres-Neonazis-ucranianos-PPAL-678x452.jpg 678w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2022\/04\/Mcain-Senador-y-candidato-a-Presidente-USA-con-lideres-Neonazis-ucranianos-PPAL.jpg 680w\" sizes=\"auto, (max-width: 360px) 100vw, 360px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-2244142\" class=\"wp-caption-text\"><span style=\"color: #008000;\">El Senador y candidato a Presidente US, Mcain, con lideres Neonazis ucranianos<\/span><\/figcaption><\/figure>\n<div id=\"farag_content\" class=\"content selectionShareable\">\n<h3 id=\"sigil_toc_id_2\" style=\"text-align: justify;\" title=\"El fascismo regresa\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">EL FASCISMO REGRESA<\/span><\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">Fascismo es un t\u00e9rmino que tiene la inquietante capacidad de absorber cualquier acontecimiento nuevo y oscurecer su sentido y su historia. No est\u00e1 lejos la \u00e9poca en que el presidente de Estados Unidos George W. Bush describ\u00eda a Al-Qaeda como una entidad islamo-fascista. El fascismo forma parte de nuestro vocabulario pol\u00edtico, pero \u00bfes cierto que ha regresado de su tumba de 1945? \u00bfAcaso regres\u00f3 como populismo? Hay diferencias significativas entre las evocaciones discursivas del fascismo y sus continuidades en el presente, m\u00e1s bifurcadas. El fascismo como r\u00e9gimen nunca regres\u00f3 luego del final de la Segunda Guerra Mundial; de hecho, la ausencia de reg\u00edmenes fascistas es lo que define a la segunda mitad del siglo pasado. El liberalismo y el comunismo se unieron para derrotar al otro ismo de la pol\u00edtica moderna, y una vez que derrotaron al fascismo lucharon y compitieron a menudo entre s\u00ed, creando la Guerra Fr\u00eda. \u00c9ste fue el nuevo contexto en el que surgi\u00f3 el populismo moderno que hoy conocemos. Muchos historiadores coinciden en que la Guerra Fr\u00eda fue bastante caliente en el sur global (de Vietnam e Indonesia al genocidio guatemalteco y el terrorismo de estado en la Argentina), pero nunca alcanz\u00f3 los r\u00e9cords de \u00abcalor\u00bb globales de la violencia fascista que llev\u00f3 al Holocausto y la Segunda Guerra. De todas formas, luego de 1945, la mayor\u00eda de los actores cre\u00edan que el fascismo hab\u00eda sido derrotado para siempre. A partir de all\u00ed, pocos pol\u00edticos antidemocr\u00e1ticos, de Juan Per\u00f3n a Marine Le Pen y Donald Trump, aceptaron que los asociaran con el t\u00e9rmino fascismo, pero eso no significa que en la teor\u00eda y la pr\u00e1ctica no tuvieran v\u00ednculos con \u00e9l. Populismo es el t\u00e9rmino clave para entender c\u00f3mo resuena el fascismo en los acontecimientos y estrategias pol\u00edticas que reformularon sus legados en los nuevos tiempos democr\u00e1ticos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">El fascismo perpetu\u00f3 su legado en diversas combinaciones de populismo y neofascismo, formas posfascistas de democracia antiliberal. Lo cierto es que, pese al predominio del populismo, sigue habiendo muchos grupos neofascistas. Se dan en Europa movimientos neofascistas que, a diferencia de los populistas, pretenden invocar y reproducir sin matices el legado fascista. Pa\u00edses como Grecia, con su movimiento de extrema derecha Amanecer Dorado, o Noruega, donde un terrorista fascista, alimentado de lecturas fascistas transnacionales, masacr\u00f3 en 2011, \u00e9l solo, a setenta y siete personas, proporcionaron a esas sociedades dosis mesuradas de violencia pol\u00edtica fascista y de muerte que ilustran cu\u00e1l es la posici\u00f3n del neofascismo. A veces los neofascistas son compa\u00f1eros de ruta del populismo. Los populistas difieren de los neofascistas en su deseo de remodelar la democracia al estilo autoritario sin por ello destruirla, pero, igual que los neofascistas, los europopulistas de derecha identifican al \u00abpueblo\u00bb con una comunidad nacional definida en t\u00e9rminos \u00e9tnicos. La Alternativa por Alemania (AFD) y, especialmente, el movimiento Patriotas Europeos contra la Islamizaci\u00f3n de Occidente (Pegida) cabalgan sobre el autoritarismo populista de derecha y el legado neonazi del fascismo alem\u00e1n. Estos populismos reducen la democracia al predominio de un grupo \u00e9tnico mayoritario y alegan que este tipo de democracia es objeto de un ataque for\u00e1neo. Del mismo modo, los movimientos populistas de Francia y los Pa\u00edses Bajos est\u00e1n parcialmente fundados en la recuperaci\u00f3n xenof\u00f3bica de un pasado fascista que al mismo tiempo rechazan4. En Ucrania, las protestas callejeras de 2014 estaban abarrotadas de derechistas ucranianos radicales, pero esto no significa que Ucrania tenga un gobierno fascista o que Francia o Alemania corran peligro de asistir a un resurgimiento del fascismo. El mismo patr\u00f3n rige al populismo europeo de derecha y extrema derecha en su totalidad, as\u00ed como al populismo norteamericano.<\/span><\/p>\n<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-1322855\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/Populismo-2.jpg\" alt=\"\" width=\"617\" height=\"349\" data-id=\"1322855\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/Populismo-2.jpg 617w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/Populismo-2-300x170.jpg 300w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/Populismo-2-610x345.jpg 610w\" sizes=\"auto, (max-width: 617px) 100vw, 617px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div id=\"farag_content\" class=\"content selectionShareable\">\n<h3 id=\"sigil_toc_id_3\" style=\"text-align: justify;\" title=\"El trumpismo en la historia\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">EL TRUMPISMO EN LA HISTORIA<\/span><\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">Durante la campa\u00f1a presidencial de 2015-2016, Donald Trump y sectores importantes de la derecha norteamericana pusieron de manifiesto como piezas decisivas de sus programas algunas formas de racismo populistas, en particular con los inmigrantes mexicanos, y actitudes discriminatorias para con minor\u00edas religiosas. Esas formas de populismo recibieron el apoyo de grupos neofascistas como el Ku Klux Klan y otros, pero eso no quiere decir que el trumpismo fuera una forma de fascismo. Como sucede en Europa, los compa\u00f1eros de ruta neofascistas daban su apoyo a lo que en realidad era una constelaci\u00f3n de populismos de derecha que defin\u00eda la campa\u00f1a trumpista5. Esas concepciones cobraron una legitimidad nueva como resultado del predominio de los momentos xen\u00f3fobos durante la campa\u00f1a, lo que inclu\u00eda algunas situaciones de violencia contra cr\u00edticos y manifestantes. En su c\u00e9lebre \u00abManifiesto por el 60 por ciento: La coalici\u00f3n populista nacionalista de centroderecha\u00bb, difundido en Breitbart, el sitio web de la supremac\u00eda blanca alt-right (derecha alternativa), la extrema derecha del trumpismo sosten\u00eda que las pol\u00edticas del populismo se interpon\u00edan entre la salvaci\u00f3n nacional y una nueva guerra civil. S\u00f3lo un \u00abliderazgo fuerte y con visi\u00f3n de futuro\u00bb pod\u00eda salvar a Norteam\u00e9rica de una guerra interna. Las decisiones electorales formaban parte de esa f\u00f3rmula populista, pero ya antes de votar estaban ligadas a la idea de que Trump representaba lo que el pueblo quer\u00eda. Como sosten\u00edan los populistas norteamericanos: \u00abPopulismo, en dos palabras, es eso: tomar partido por el pueblo contra las \u00e9lites del poder que no tienen en cuenta nuestros intereses\u00bb. Alegaban que el \u00abpopulismo resurg\u00eda en Norteam\u00e9rica y en crecientes y significativos bolsones europeos porque pon\u00eda al pueblo en primer lugar, PRIMERO. Por eso est\u00e1 ganando. Por eso las \u00e9lites lo odian tanto y por eso, en \u00faltima instancia odian a Donald Trump\u00bb. El ex CEO de Breitbart Steve Bannon, que fue tambi\u00e9n uno de los asesores m\u00e1s cercanos de Trump y el CEO de su campa\u00f1a, destac\u00f3 en particular el car\u00e1cter populista de la aparici\u00f3n de Trump en la historia norteamericana. Sus simpatizantes de la supremac\u00eda blanca alt-right dec\u00edan que Trump pertenec\u00eda a la tradici\u00f3n del populismo norteamericano, a la que distingu\u00edan del fascismo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">Desde una perspectiva hist\u00f3rica, Trump sonaba claramente como un fascista: sorteaba la brecha que separaba lo que \u00e9l representaba \u2014concretamente, una candidatura del populismo extremista radical\u2014 de aquello que el fascismo ha defendido siempre. Pero aun as\u00ed se inscrib\u00eda mejor en los modos autoritarios del populismo de posguerra que en la pol\u00edtica fascista \u00abcl\u00e1sica\u00bb. Como muchos otros l\u00edderes populistas, de Juan Per\u00f3n en la Argentina a Silvio Berlusconi en Italia, Trump declar\u00f3 repetidas veces que actuaba en nombre del pueblo, al tiempo que forzaba los l\u00edmites de la democracia. Aunque se presentaba como el candidato de \u00abla ley y el orden\u00bb, puso en tela de juicio el respeto del imperio de la ley y la separaci\u00f3n de poderes. Trump fue particularmente antidemocr\u00e1tico al intentar desmerecer la autonom\u00eda del sistema judicial. Us\u00f3 la raza como instrumento pol\u00edtico para atacar al sector judicial, acusando a un juez norteamericano de actuar en su contra por su ascendencia mexicana. Durante la campa\u00f1a, Paul Ryan, republicano y presidente de la C\u00e1mara de Representantes y por entonces el segundo pol\u00edtico republicano m\u00e1s poderoso, caracteriz\u00f3 los dichos de Trump sobre el juez como \u00abla definici\u00f3n de manual\u00bb del racismo. Trump, a su vez, recurri\u00f3 al manual de populismo y declar\u00f3 que su candidatura era la expresi\u00f3n t\u00e1cita de lo que \u00abla gente\u00bb quer\u00eda: \u00abLa gente est\u00e1 cansada de la correcci\u00f3n pol\u00edtica, cansada de o\u00edr que las cosas est\u00e1n perfectamente bien\u00bb.<\/span><\/p>\n<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-1322874 size-mh-magazine-content\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/Populismo-5-678x381.jpg\" alt=\"\" width=\"678\" height=\"381\" data-id=\"1322874\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div id=\"farag_content\" class=\"content selectionShareable\">\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">Trump cre\u00eda ser la voz incontenible de los deseos de la gente. A su vez, ve\u00eda a su adversaria, Hillary Clinton, como alguien que \u00abatenta contra el pueblo norteamericano y todos los votantes norteamericanos\u00bb. Trump cre\u00eda que representaba a la gente de todo el pa\u00eds y que Clinton era la ant\u00edtesis del pueblo norteamericano y la naci\u00f3n. Su mensaje autoritario abundaba en visiones conspirativas de tono fascista. Dijo que Clinton se hab\u00eda reunido \u00aben secreto con los bancos internacionales para planear la destrucci\u00f3n de la soberan\u00eda de los Estados Unidos\u00bb. Una vez que gan\u00f3 las primarias de su propio partido, Trump interpret\u00f3 que el \u00abmandato de la gente\u00bb que hab\u00eda recibido justificaba su estilo de antagonismo populista, pero se mantuvo lejos de los modales dictatoriales del fascismo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">Las ideas expuestas en la campa\u00f1a de Trump ten\u00edan claros acentos fascistas y racistas. Como dijo Robert Paxton, el renombrado historiador del fascismo, hay diferencias importantes entre el contexto de entreguerras que hizo surgir al fascismo y la actualidad, pero aun as\u00ed resonaban \u00abecos del fascismo\u00bb en los temas de Trump de 2015 y 2016, especialmente en la preocupaci\u00f3n del candidato por la regeneraci\u00f3n nacional y su temor a la decadencia, as\u00ed como en su \u00abestilo y su t\u00e9cnica\u00bb. Su conclusi\u00f3n, sin embargo, era que Trump no era fascista. Paxton mencionaba las propuestas xen\u00f3fobas de Trump, que vinculaban claramente al candidato con Hitler y Mussolini, e identificaba a Trump como un protofascista en ciernes, representante de \u00abuna especie de cuasifascismo populista\u00bb que todav\u00eda no se hab\u00eda convertido en fascismo. Mientras el historiador Paxton interpretaba el populismo como una fase prefascista para analizar hist\u00f3ricamente las resonancias fascistas del trumpismo, otros int\u00e9rpretes del fascismo y el populismo se negaron a analizar a Trump con la lente del fascismo. Stanley Payne, un famoso historiador conservador del fascismo, destacaba que Trump no era fascista sino reaccionario. No hab\u00eda en \u00e9l violencia ni tendencias nacionalistas revolucionarias; Trump formaba parte de \u00abun movimiento populista de derecha\u00bb. De manera similar, para Roger Griffin, un reputado historiador de los estudios fascistas, \u00abse puede ser un asqueroso macho chauvinista racista xen\u00f3fobo y aun as\u00ed no ser fascista\u00bb. Griffin no ve\u00eda en Trump el fascismo que su propia teor\u00eda del fascismo identifica como tal, que implica \u00abel anhelo de un orden y una naci\u00f3n nuevos, no s\u00f3lo una vieja naci\u00f3n reformada\u00bb. Para Griffin, Trump no era a\u00fan fascista: \u00abMientras Trump no abogue por abolir las instituciones democr\u00e1ticas norteamericanas y reemplazarlas por alg\u00fan tipo de orden posliberal nuevo, t\u00e9cnicamente no ser\u00e1 fascista\u00bb.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">Estos investigadores no se\u00f1alaban los lazos hist\u00f3ricos entre fascismo y populismo. Mayormente absortos en Occidente, tampoco ten\u00edan en cuenta las dimensiones transnacionales del fen\u00f3meno. En otras palabras, su visi\u00f3n euronorteamericana del fascismo y el populismo les imped\u00eda ubicar a Trump en un contexto global, m\u00e1s all\u00e1 de Estados Unidos y Europa. Los ejemplos globales, a lo sumo, funcionaban como meros agregados a lo que para ellos era y es, b\u00e1sicamente, una historia noratl\u00e1ntica. Aquello que sonaba como un eco del pasado formaba parte de la explicaci\u00f3n hist\u00f3rica del presente. En contraste con estos argumentos, yo dir\u00eda que el fascismo y el populismo, aunque hist\u00f3ricamente ligados entre s\u00ed, responden a contextos distintos y se convirtieron en experiencias hist\u00f3ricas globales muy diferentes. Son cap\u00edtulos distintos de una misma historia transnacional, la de la resistencia antiliberal a la democracia constitucional moderna. El trumpismo forma parte de esa tradici\u00f3n. Del fascismo al populismo, muchas cosas han cambiado en el mundo, incluido el hecho de que los reg\u00edmenes fascistas quedaron en el camino con la divisoria de aguas representada por la victoria aliada de 1945 y la subsiguiente Guerra Fr\u00eda. Los reg\u00edmenes fascistas ya eran parte del pasado, pero los reg\u00edmenes populistas prosperaron tras la derrota del fascismo. Aunque los lazos entre fascismo y populismo son importantes, una experiencia hist\u00f3rica no puede subsumirse en la otra. Hitler y Mussolini eran muy distintos de Per\u00f3n y Trump, pero hay conexiones hist\u00f3ricas significativas entre el peronismo, el populismo norteamericano y el fascismo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">En definitiva, la mayor\u00eda de estas personas y movimientos populistas tomaron sus distancias del fascismo cl\u00e1sico, pero aun as\u00ed fueron etiquetados de tales. La mayor\u00eda de los historiadores, y me incluyo, son al\u00e9rgicos a estas generalizaciones. Hay que combatir estas interpretaciones p\u00fablicas del fascismo y el populismo, no s\u00f3lo negarlas o ridiculizarlas. Hoy los expertos y los pol\u00edticos usan el fascismo para describir a la ligera no s\u00f3lo el populismo sino tambi\u00e9n los reg\u00edmenes autoritarios, el terrorismo internacional o las posturas represivas estatales, o incluso las protestas callejeras de la oposici\u00f3n. Se trata de una negligencia hist\u00f3ricamente problem\u00e1tica, dado que esas interpretaciones desprolijas del fascismo demonizan al populismo pero no dan cuenta de sus causas hist\u00f3ricas. Fusionar fascismo y populismo suele llevar a proponer que el statu quo es la \u00fanica alternativa a las opciones populistas.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">En Am\u00e9rica Latina, por ejemplo, esas interpretaciones ahist\u00f3ricas del populismo y el fascismo suelen mezclar a l\u00edderes populistas (tanto en el gobierno como en la oposici\u00f3n) que implementaron pol\u00edticas de masas tajantes con los l\u00edderes dictatoriales que se valieron de medios violentos para eliminarlos. Echan por tierra distinciones esenciales entre el populismo de izquierda y el de derecha, cuando en realidad el populismo puede ser caracter\u00edsticamente izquierdista, derechista o una amalgama de ambas cosas. Confunden tambi\u00e9n reg\u00edmenes democr\u00e1ticamente elegidos o ciudadanos democr\u00e1ticamente comprometidos con dictaduras militares que destruyen la democracia. En t\u00e9rminos conceptuales, el uso de los adjetivos fascista y populista es un problema serio. Dado el uso y abuso sufridos por los t\u00e9rminos fascismo y populismo, ya es hora de ubicarlos a ambos en sus contextos hist\u00f3ricos. S\u00f3lo as\u00ed podemos evaluar los movimientos y situaciones que se dan actualmente en Latinoam\u00e9rica, Europa, \u00c1frica, Estados Unidos y otros lugares. No se puede entender el presente aislado de sus m\u00faltiples genealog\u00edas, y el fascismo y el racismo forman claramente parte de ellas. El fascismo no es s\u00f3lo un fantasma borroso del pasado, sino tambi\u00e9n una ideolog\u00eda hist\u00f3rica alguna vez derrotada que tiene claras repercusiones populistas y neofascistas en la actualidad.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">En l\u00edneas generales, este libro aporta una lectura contextual de fuentes primarias, historiograf\u00eda y teor\u00eda pol\u00edtica que est\u00e1 muy atenta a c\u00f3mo y por qu\u00e9 el fascismo suele convertirse en populismo. Propone una cr\u00edtica hist\u00f3rica de los caminos que van de los reg\u00edmenes, movimientos e ideolog\u00edas fascistas a los populistas. Apart\u00e1ndose de las interpretaciones p\u00fablicas de estos t\u00e9rminos, este libro investiga c\u00f3mo y por qu\u00e9 surgieron el fascismo y el populismo en la historia.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/fascismo-y-populismo-2.jpg\" rel=\"lightbox[2257455]\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-15414 size-full\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/fascismo-y-populismo-2.jpg\" alt=\"\" width=\"615\" height=\"346\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/fascismo-y-populismo-2.jpg 615w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/fascismo-y-populismo-2-300x169.jpg 300w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/fascismo-y-populismo-2-267x150.jpg 267w\" sizes=\"auto, (max-width: 615px) 100vw, 615px\" \/><\/a><\/p>\n<h2 title=\"El fascismo y el populismo en la historia\">\u00a0<\/h2>\n<h3 id=\"sigil_toc_id_4\" style=\"text-align: justify;\" title=\"El fascismo y el populismo en la historia\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">EL FASCISMO Y EL POPULISMO EN LA HISTORIA<\/span><\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">Luego de que Mussolini y los fascistas italianos adoptaran el nombre fascismo para su revoluci\u00f3n antidemocr\u00e1tica, y especialmente en 1922, cuando el fascismo pas\u00f3 a ser un r\u00e9gimen de poder, la palabra fascismo se convirti\u00f3 en el indicador global de una renovada tradici\u00f3n antidemocr\u00e1tica y antiiluminista. Superando los contextos nacionales y las limitadas teor\u00edas euroc\u00e9ntricas, lo que propongo es una concepci\u00f3n hist\u00f3rica que hace del fascismo un universo pol\u00edtico ambulante y viajero, un nacionalismo radical afectado y hasta cierto punto constituido por patrones transnacionales.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">Hist\u00f3ricamente, el fascismo fue una ideolog\u00eda pol\u00edtica que incluy\u00f3 fen\u00f3menos como el totalitarismo, el terrorismo de estado, el imperialismo, el racismo y, en el caso de Alemania, el genocidio m\u00e1s radical del siglo pasado: el Holocausto. En sus muchas formas, el fascismo no vacil\u00f3 en asesinar a sus propios ciudadanos, as\u00ed como a sus s\u00fabditos coloniales, en su b\u00fasqueda de dominaci\u00f3n pol\u00edtica e ideol\u00f3gica. Millones de civiles perecieron en el mundo durante el apogeo de las ideolog\u00edas fascistas en Europa y m\u00e1s all\u00e1.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">En t\u00e9rminos hist\u00f3ricos, el fascismo puede definirse como una ideolog\u00eda global con movimientos y reg\u00edmenes nacionales. Fue un fen\u00f3meno transnacional tanto dentro como fuera de Europa. Formaci\u00f3n contrarrevolucionaria moderna, fue ultranacionalista, antiliberal y antimarxista. El fascismo, en suma, no fue meramente una posici\u00f3n reaccionaria. Su prop\u00f3sito principal era destruir la democracia desde adentro para crear una dictadura moderna desde arriba. Fue el producto de una crisis econ\u00f3mica del capitalismo y una crisis simult\u00e1nea de la representaci\u00f3n democr\u00e1tica. Los fascistas transnacionales propon\u00edan un estado totalitario donde se amordazar\u00eda la pluralidad y la sociedad civil y cada vez habr\u00eda menos diferencias entre lo p\u00fablico y lo privado, el estado y sus ciudadanos. Los reg\u00edmenes fascistas suprim\u00edan la prensa y destru\u00edan por completo el imperio de la ley. El fascismo defend\u00eda un tipo de liderazgo divino, mesi\u00e1nico y carism\u00e1tico que conceb\u00eda al l\u00edder org\u00e1nicamente ligado al pueblo y a la naci\u00f3n. Consideraba que la soberan\u00eda popular deb\u00eda delegarse por entero en el dictador, que actuaba en nombre de la comunidad del pueblo y sab\u00eda mejor que ella lo que realmente quer\u00eda. Los fascistas sustitu\u00edan la historia y las nociones de verdad basadas en la demostraci\u00f3n emp\u00edrica por el mito pol\u00edtico. Ten\u00edan una idea extrema del enemigo, al que ve\u00edan como una amenaza existencial para la naci\u00f3n y el pueblo, y al que hab\u00eda que perseguir, primero, y luego deportar o eliminar. Se propon\u00edan crear un orden mundial nuevo, epocal, a trav\u00e9s de una escalada progresiva de guerras y violencia pol\u00edtica extrema.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">En mi propio trabajo propongo analizar el fascismo como una ideolog\u00eda transnacional con importantes variaciones nacionales. Ideolog\u00eda global, el fascismo se reformul\u00f3 a s\u00ed mismo una y otra vez en distintos contextos nacionales y experiment\u00f3 constantes permutaciones nacionales.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">El fascismo naci\u00f3 en Italia en 1919, pero la forma pol\u00edtica que representa apareci\u00f3 simult\u00e1neamente en todo el mundo. De Jap\u00f3n a Brasil y Alemania, de la Argentina a India y Francia, la revoluci\u00f3n de derecha antidemocr\u00e1tica, violenta y racista que encarn\u00f3 fue adoptada con distintos nombres en distintos pa\u00edses: nazismo en Alemania, nacionalismo en la Argentina, integralismo en Brasil, y as\u00ed sucesivamente. El fascismo ya era transnacional antes de que Mussolini usara la palabra fascismo, pero en 1922, cuando se convirti\u00f3 en el r\u00e9gimen de Italia, el t\u00e9rmino atrajo la atenci\u00f3n del mundo y adquiri\u00f3 distintos sentidos seg\u00fan los contextos locales. Esto no quiere decir que las influencias italianas (o francesas, o m\u00e1s tarde alemanas) no fueran importantes para los fascistas transnacionales. Pero hubo pocos imitadores. Los fascistas transnacionales moldearon la ideolog\u00eda fascista de modo que encajara en sus tradiciones pol\u00edticas y nacionales particulares. Como dec\u00eda el fascista brasile\u00f1o Miguel Reale: \u00abEl fascismo es la doctrina universal del siglo\u00bb, y como tal trascendi\u00f3 la versi\u00f3n italiana de Mussolini, dado que desde el principio \u00abla criatura era m\u00e1s grande que su creador\u00bb. La conclusi\u00f3n de Reale era que el fascismo de Brasil era superior al europeo. De manera similar, los fascistas argentinos sosten\u00edan que el suyo era mejor precisamente porque no estaba limitado por los problemas europeos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">Los fascistas de todo el mundo conceb\u00edan la violencia pol\u00edtica como la fuente del poder pol\u00edtico. Contra la idea liberal y comunista de que el poder era el resultado del monopolio estatal de la violencia, los fascistas equipar &#8230;<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/populismo-y-fascismo-1.jpg\" rel=\"lightbox[2257455]\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-15408\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/populismo-y-fascismo-1-202x300.jpg\" alt=\"\" width=\"220\" height=\"327\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/populismo-y-fascismo-1.jpg 202w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/populismo-y-fascismo-1-101x150.jpg 101w\" sizes=\"auto, (max-width: 220px) 100vw, 220px\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<hr \/>\n<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>OTROS ENLACES DE INTER\u00c9S:\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/2017\/11\/23\/6938\/\">https:\/\/puntocritico.com\/2017\/11\/23\/6938\/<\/a><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/2018\/11\/04\/lo-peor-esta-por-venir-y-otras-reflexiones\/\">https:\/\/puntocritico.com\/2018\/11\/04\/lo-peor-esta-por-venir-y-otras-reflexiones\/<\/a><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/2018\/01\/18\/apuntes-sobre-el-fascismo\/\">https:\/\/puntocritico.com\/2018\/01\/18\/apuntes-sobre-el-fascismo\/<\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<hr \/>\n<blockquote>\n<h2 style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: 'times new roman', times, serif;\"><strong>Notas al articulo de Shray Metha:<\/strong><\/span><\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: 'times new roman', times, serif;\"><a id=\"ref1\"><\/a><a href=\"#ref1a\">1<\/a>. El Bharatiya Janata Party (BJP) es el catorceavo Primer Ministro de la India, es un nacionalista hind\u00fa miembro de la organizaci\u00f3n de derecha Rashtriya Swayamsevak Sangh (RSS).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: 'times new roman', times, serif;\"><em><a id=\"ref2\"><\/a><a href=\"#ref2a\">2<\/a>.\u00a0<\/em>Votado en el Congreso Fundacional de la Cuarta Internacional (1938) y elaborado por Le\u00f3n Trotsky, la idea es, a grandes rasgos, que las masas en sus luchas diarias hallen la conexi\u00f3n con el programa de revoluci\u00f3n socialista.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<\/blockquote>\n<p><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/author\/punto-critico\/\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-48\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2016\/11\/Mosca_Punto_Cr\u00edtico_40.png\" alt=\"\" width=\"80\" height=\"80\" data-id=\"48\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<div class=\"mh-excerpt\"><p>DEL FASCISMO AL POPULISMO EN LA HISTORIA &nbsp; *** Entrevista a Nancy Fraser,\u00a0Fil\u00f3sofa \u00abEl populismo es una revuelta de los que fueron atropellados por el neoliberalismo progresista\u00bb Por SHRAY MEHTA SIN PERMISO, 25 de julio <a class=\"mh-excerpt-more\" href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2022\/09\/28\/del-fascismo-al-populismo-en-la-historia-por-federico-finchelstein-2\/\" title=\"DEL FASCISMO AL POPULISMO EN LA HISTORIA, por Federico Finchelstein\">[&#8230;]<\/a><\/p>\n<\/div>","protected":false},"author":3,"featured_media":15409,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[7],"tags":[],"class_list":{"0":"post-2257455","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","7":"category-politica"},"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2257455","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2257455"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2257455\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/media\/15409"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2257455"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2257455"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2257455"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}